LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA
INTRODUCCIÓN
La ciencia es una de las actividades mediante las cuales se realiza la producción de saberes en una cultura. Sin embargo, los miembros de un grupo social tienen ideas muy distintas sobre lo que es hacer ciencia. Por ejemplo, muchos piensan que la ciencia está constituida por un conjunto inmensamente complejo y grande de teorías y leyes, esto es, de resultados de la actividad de los científicos. Así, quienes no son científicos aprenden todas esas formulaciones como resultados descontextualizados respecto de la actjvidad científica. Es decir, la concepción común de que la ciencia ha sido el resultado de la aplicación sistemática de reglas precisas de trabajo, de un método científico, de ideas preconcebidas que lo llevan derecho al resultado deseado, tiene que cambiar.
También hay que cambiar
la idea de que la construcción científica ha sido el resultado
de intuiciones geniales de pensadores solitarios, por la que nos
da la historia de la ciencia, la cual valoriza el trabajo
colectivo y que no hace depender los avances de la capacidad
intelectual individual, sino de colectivos de personas. Por lo
anterior, los métodos tradicionales, supuestamente métodos
científicos, deben revisarse y quizá cambiarse radicalmente.
Debemos tomar en serio la afirmación de algunos epistemólogos
referentes a que la enseñanza de la ciencia, en nuestros días,
ha llegado a convertirse en una actividad ortodoxa y dogmática,
y esto es algo que debemos estar comprometidos a ayudar cambiar.
El ideal de la ciencia, o
más bien, el ideal de los científicos, es la sistematización,
es decir, el logro de una interconexión sistemática de los
hechos; ya que las proposiciones aisladas no constituyen una
ciencia, es necesaria su integración. A partir de esta
interconexión sistemática de los hechos es como se
justifica la interdisciplinariedad, el concurso de varias
disciplinas conexas entre sí y con relaciones definidas, a fin
de que sus actividades no se produzcan en forma aislada, dispersa
y fraccionada, y en consecuencia lleguen a un enriquecimiento
pleno de cada colectivo de seres humanos.
Los descubrimientos que la
ciencia efectúa en el proceso de la investigación científica,
no necesariamente, son protegidos por una patente, como si
ocurre, en general, con los desarrollos de la tecnología. El
científico en este sentido debe ser más desprendido del ganar
dividendos de su trabajo, su mayor recompensa es la del saber,
por el mismo placer del saber, el reconocimiento de sus colegas o
pares, mas que el estímulo con prebendas económicas. Desde un
punto de vista de los valores, o axiología, el conocimiento
científico producto de la investigación debe ser considerado
como una propiedad pública, tiene que evitarse el secreto y el
hermetismo en su comunicación. El conocimiento científico debe
mantenerse al margen de los prejuicios de tipo personal, de otra
forma, tiene que ser independiente de otras razones distintas a
las puramente científicas. Los resultados de la investigación
científica deben ser sometidos a una crítica de todos los
interesados en ella y sus hipótesis deben ser consideradas como
provisionales mientras no se verifiquen adecuadamente por la
comunidad científica mundial.
Otra de las
características de la investigación científica, es el que, el científico,
no necesariamente toma en cuenta los criterios inmediatos de la
sociedad, para sus trabajos; más bien anticipa futuras
necesidades de ella, o mejor aún, pareciera que él estuviera
fuera de nuestra realidad inmediata en sus meditaciones y
trabajos. Pero, de todas formas y, lo demuestra la historia de la
ciencia: la investigación científica se ha traducido, por
intermedio de la tecnología, en bienes que satisfacen
necesidades de la población.
Lo anterior debería
inspirar a la dirigencia política en el sentido de favorecer un
mayor compromiso con los científicos. Lo cual podría significar
dotarles de adecuadas instalaciones, promover su desarrollo
personal y asegurarles reconocimiento pecuniario y social. De
esta forma podríamos lograr sacar la ciencia, en nuestro medio,
del aislamiento en que se ha mantenido y hacerla de esta forma
parte de nuestro acervo cultural.
LA CIENCIA COMO PROCESO Y COMO PRODUCTO
La Ciencia como proceso es una forma estructurada
de procedimientos dirigido a formular preguntas y hallar
respuestas, descubrir hechos y desarrollar teorías y leyes.
La Ciencia como producto la conforma el conjunto de
hechos, principios, teorías y leyes que el hombre ha formulado
para comprender la realidad que lo rodea y que luego le han
permitido transformarla.
De acuerdo con lo anterior, para lograr un efectivo
aprendizaje de las ciencias y alcanzar sus objetivos, debemos
considerarlas inseparablemente como producto y como proceso.
Sólo así lograremos vencer la forma tradicional de
memorización de conceptos y descripción de fenómenos, y buscar
en cambio el cómo y el por qué de los hechos, y elaborar
nuestras propias conclusiones; es decir introducimos a la
investigación científica. En esta última es donde la humanidad
ha podido expresar el máximo de capacidad creativa. Así la
ciencia adquiere su verdadera importancia, al permitir que la
persona desarrolle una actitud científica para abordar los
problemas de la vida diaria, lo cual la llevará necesariamente
al conocimiento científico de la realidad y, posteriormente, la
transformación de ésta en beneficio de cada ser humano en
particular y la sociedad en general.
EL PROCESO DE LA CIENCIA
La actividad de investigación científica siempre
busca un propósito, involucra juicios de valor, requiere el
modelar las ideas, y de un pensamiento creativo. El científico,
quién es el que efectúa la investigación científica, debe
comenzar por maravillarse ante la naturaleza, y principalmente
por lo que se considera fenómeno natural y que entra dentro del
campo de su estudio, a partir de aquí le surgirán múltiples
interrogantes, muchas preguntas le comenzarán a inquietar,
siempre se ha dicho que el formularse preguntas es más difícil
que el resolverlas. A continuación el científico tendrá que
tratar de describir el problema al que se enfrenta, para luego
efectuar planteamiento de soluciones, y de esta manera formular
hipótesis. Con las hipótesis formuladas irá, a la acción y
experimentará, claro que en las ciencias que es esto posible,
para al final efectuar una evaluación en la cual determinará si
está en lo correcto en sus formulaciones. En las ciencias no
experimentales o ciencias formales, tendrá que seguir un proceso
de validación por medio de la matemática y/o de la lógica.
Este proceso de la ciencia, y principalmente en la
ciencia básica, debe ser sostenido por los gobiernos, no porque
rinda frutos económicos inmediatos, porque así no es, es casi
todo lo contrario, sino porque permite cimentar una tradición
cultural entre los pueblos. Tradición, esta, que debe ser libre
de ataduras y de odiosas dependencias, como ocurre en la
actualidad en nuestros países en vías de desarrollo. Los
gobiernos deben apoyar las universidades, convirtiéndolas en
verdaderos centros de formación en ciencia y que de esta forma
tengamos verdaderas comunidades de estudio y no solamente de
enseñanza.
Respecto, a las posibilidades de realizar el
proceso de la ciencia, es decir, de investigación científica, y
especialmente en ciencia básica, en un país en desarrollo como
el nuestro, Mario Bunge escribe lo siguiente:
Las respuestas que pueden darse a esta
pregunta son tres: si, no y depende.
La respuesta afirmativa incondicional es tan poco realista como
la medida tomada por aquel dictador centroafricano que fundó una
Academia de Astronáutica. Es obvio que, para hacer
investigación básica, es preciso que se den ciertas condiciones
básicas, entre ellas la libertad de investigación. En cuanto a
la respuesta negativa, veremos dentro de un momento que es falsa.
La respuesta realista es depende (del grado de
desarrollo cultural). Sin embargo, no hay que exagerar el grado
de desarrollo cultural necesario para poder hacer investigación
básica. Puede investigarse, si bien sólo a nivel modesto y
esporádicamente, en condiciones de atraso increíbles.
Recuérdese que el físico italiano Mossoti formuló la primera
teoría de los dieléctricos en Buenos Aires, durante la
sangrienta dictadura de Rosas. Es cierto que ese trabajo no dejó
rastros en Argentina, pero la teoría de Mossoti se incorporó a
la ciencia universal. (Para que haya adelanto científico no
importa donde ocurra; sólo el que siente amor por su país y
no está idiotizado por una ideología anticientífica, se
alegra de que su país contribuya al avance del conocimiento).
Vale la pena recordar otros ejemplos de
actividad científica en países subdesarrollados. El estudio de
la electricidad dinámica fue comenzado en Italia a fines del
siglo XVIII, cuando ese país era francamente subdesarrollado. En
efecto, los primeros investigadores en esa rama fueron
Galvani(1780) y Volta(1800). Oerted, en la entonces
atrasada Dinamarca, fundó el electromagnetismo. Avogadro
trabajó en Italia y enunció su famosa ley en 1811. El siciliano
Cannizzaro introdujo exitosamente la hipótesis atómica (y la
ley de A vogadro) en la química (1858). La tabla periódica de
los elementos fue construida por Mendeleyev(1869) en la Rusia
zarista. A fines del siglo, al argentino Florentino Ameghino, un
aficionado, fundaba la paleontología sudamericana, descubriendo
y describiendo mas de 6,000 fósiles. Contemporáneamente
Rutherford(premio Nobel en 1908) descubre la partícula alfa.
Ramón y Cajal (premio Nobel en 1905) funda la
neuroanatomía moderna y una escuela que le sobrevive en
la vetusta y anticientífica España monárquica.
Pavlov(premio Nobel en 1904) hace descubrimientos capitales y
funda una vigorosa escuela, en vísperas de la primera
revolución rusa. Después de la primera guerra mundial Cabrera y
Palacios hacen buena física en España, al mismo tiempo que
Pavlov hace genética y Oparin formula la teoría moderna
del origen de la vida. Los cuatro trabajan en condiciones
difíciles y prácticamente en un vacío científico.
Se puede, pues, hacer investigación básica y
de primera línea en países subdesarrollados. Más aún, en
estas condiciones, es más fácil hacer buena ciencia que buena
tecnología. En efecto, las exigencias tecnológicas de la
producción agropecuaria y fabril suelen ser modestas y
cuando crecen, suelen ser colmadas por expertos extranjeros.
Es así como los países iberoamericanos han producido sólo un
ingeniero de alto vuelo que ha alcanzado renombre internacional
Juan de la Cierva, inventor del autogiro.
¿ Qué clase de ciencia básica puede hacerse
en los países en desarrollo? En cualquier país en estado de
semidesarrollo se puede cultivar ciencias teóricas de todo tipo.
O sea, es posible hacer matemática, física, astronomía y
química teóricas, biología y psicología, matemáticas y
ciencias sociales teóricas, así como historia.
Pero también es posible desarrollar ciencias
experimentales, que no requieren de equipos muy costosos, o que,
como la astronomía, requieran equipos amortizables a largo
plazo. Es cierto que los instrumentos modernos suelen ser
costosos. Pero también es cierto que el ingenio suele suplir la
falta de fondos. (Recuérdese la afirmación de Rutherford:
Weve got no money so we´ve got to think Los
pioneros de la física nuclear dispusieron de aparatos sencillos
y pequeños. El laboratorio de Otto Han, codescubridor de la
fisión nuclear (1938), ocupaba una mesa de tamaño corriente.
No puede pretenderse que una parte apreciable
del presupuesto nacional de un país pobre, se dedique a
investigaciones costosísimas tales como la física experimental
de altas energías, o la física de los neutrinos, o la biología
molecular de alto poder. Quien desee trabajar en campos
semejantes tendrá que emigrar. Y no debiéramos lamentar
semejante éxodo, si es compensado por una inmigración de
cerebros interesados en investigaciones más accesibles. La fuga
de cerebros es lamentable cuando se los podría utilizar
En suma, se puede hacer investigación básica
en países en desarrollo, si bien es cierto que es mucho más
difícil hacerla allí, que en países desarrollados. Las
condiciones necesarias y suficientes para hacerla en cualquier
parte del mundo son: poseer talento científico, gozar de
libertad académica, tener acceso a publicaciones, estar en
contacto con otros investigadores del país y del extranjero, no
requerir equipos excesivamente costosos, gozar de estabilidad y
estar libre de preocupaciones económicas.
Estas condiciones no son excesivas y de hecho en
muchos lugares los investigadores aceptan condiciones de trabajos
menos adecuadas, particularmente en lo que respecta a la
remuneración. Son legión los científicos que, pudiendo
radicarse en naciones más desarrolladas, han preferido quedarse
en su país de origen por creer que tienen una misión que
cumplir en él. La mayoría que emigra lo hacen a pesar suyo y
porque no se les han proporcionado las condiciones académicas
que se acaban de enumerar.
EL MÉTODO CIENTÍFICO
Mario Bunge en La Ciencia su Método y
su Filosofía explica sobre el método científico en los
siguientes términos:
Hemos convenido en que un enunciado
fáctico general susceptible de ser verificado puede llamarse
hipótesis, lo que suena más respetable que
corazonada, sospecha, conjetura, suposición o presunción, y es
también más adecuado que estos términos, ya que la etimología
de hipótesis es punto de partida, que ciertamente lo
es una vez que se ha dado con ella. Abordemos ahora el segundo
problema que nos propusimos, a saber ¿existe una técnica
infalible para inventar hipótesis científicas que sean
probablemente verdaderas? En otras palabras: ¿existe un método,
en el sentido cartesiano de conjunto de reglas ciertas y
fáciles que nos conduzca a enunciar verdades fácticas de
gran extensión?
Muchos hombres, en el curso de muchos siglos,
han creído en la posibilidad de descubrir la técnica del
descubrimiento, y de inventar la técnica de la invención. Fue
fácil bautizar al niño no nacido, y se lo hizo con el nombre de
ars inveniendi? Pero semejante arte jamás se lo inventará, a
menos que se modifique radicalmente la definición de
ciencia; en efecto, el conocimiento científico, por
oposición a la sabiduría revelada, es esencialmente falible,
esto es, susceptible de ser parcial o aun totalmente refutado. La
falibilidad del conocimiento científico, y, por consiguiente, la
imposibilidad de establecer reglas de oro que nos conduzcan
derechamente a verdades finales, no es sino el complemento de
aquella verificabilidad que habíamos encontrado en el núcleo de
la ciencia.
Vale decir, no hay reglas infalibles que garanticen por anticipado el descubrimiento de nuevos hechos y la invención de nuevas teorías, asegurando así la fecundidad de la investigación científica: la certidumbre debe buscarse tan solo en las ciencias formales. ¿Significa esto que la investigación científica es errática e ilegal, y, por consiguiente, que los científicos lo esperan todo de la intuición o de la iluminación? Tal es la moraleja que algunos científicos y filósofos eminentes han extraído de la inexistencia de leyes que nos aseguren contra la infertilidad y el error. Por ejemplo, Bridgman - el expositor del operacionismo - ha negado la existencia del método científico, sosteniendo que la ciencia es lo que hacen los científicos, y hay tantos métodos científicos como hombres de ciencia.
Es verdad que en ciencia no hay caminos reales; que la investigación se abre camino en la selva de los hechos, y que los científicos sobresalientes elaboran su propio estilo de pesquisa. Sin embargo, esto no debe hacemos desesperar de la posibilidad de descubrir pautas, normalmente satisfactorias, de plantear problemas y poner a prueba hipótesis.
Mario Bunge continúa explicando
más adelante las pautas para una investigación científica con
las siguientes palabras:
Creo que esta pauta - o sea, el método
científico - es, a grandes líneas, la siguiente:
1. PLANTEO DEL PROBLEMA
1.1 Reconocimiento de los hechos:
examen del grupo de hechos, clasificación preliminar y
selección de los que probablemente sean relevantes en algún
respecto.
1.2 Descubrimiento del problema:
hallazgo de la laguna o de la incoherencia en el cuerpo del
saber.
1.3 Formulación del problema:
planteo de una pregunta que tiene probabilidad de ser la
correcta; esto es, reducción del problema a su núcleo
significativo, probablemente soluble y probablemente fructífero,
con ayuda del conocimiento disponible.
2. CONSTRUCCIÓN DE UN
MODELO TEÓRICO
2. 1 Selección de los factores
pertinentes: invención de suposiciones plausibles relativas a
las variables que probablemente son pertinentes.
2.2 Invención de las hipótesis
centrales y de las suposiciones auxiliares: propuesta de un
conjunto de suposiciones concernientes a los nexos entre las
variables pertinentes: p. Ej. formulación de enunciados de ley
que se espera puedan amoldarse a los hechos observados.
2.3 Traducción matemática: cuando
sea posible, traducción de las hipótesis, o parte de ellas, a
alguno de los lenguajes matemáticos.
3. DEDUCCIÓN DE
CONSECUENCIAS PARTICULARES
3. 1 Búsqueda de soportes racionales:
deducción de consecuencias particulares que pueden haber sido
verificadas en el mismo campo o en campos contiguos.
3.2 Búsqueda de soportes
empíricos: elaboración de predicciones (o retrodicciones) sobre
la base del modelo teórico y de datos empíricos, teniendo en
vista técnicas de verificación disponibles o concebibles.
4. PRUEBA DE LAS HIPO
TESIS
4.1 Diseño de la prueba:
planeamiento de los medios para poner a prueba las predicciones;
diseño de observaciones, mediciones, experimentos y demás
operaciones instrumentales.
4.2 Ejecución de la prueba:
realización de las operaciones y recolección de datos.
4.3 Elaboración de los datos:
clasificación, análisis, evaluación, reducción, etcétera, de
los datos empíricos.
4.4 Inferencia de la conclusión:
interpretación de los datos elaborados a la luz del modelo
teórico.
5. INTRODUCCIÓN DE LAS
CONCLUSIONES EN LA TEORÍA
511 Comparación de las conclusiones con las
predicciones: contraste de los resultados de la prueba con las
consecuencias del modelo teórico, precisando en qué medida este
puede considerarse confirmado o disconfirmado (inferencia
probable)
5.2 Reajuste del modelo: eventual
corrección o aun reemplazo del modelo.
5.3 Sugerencias acerca
del trabajo ulterior búsqueda de lagunas o errores en la teoría
y/o los procedimientos empíricos, si el modelo ha sido
disconfirmado; sí ha sido confirmado, examen de posibles
extensiones y de posibles consecuencias en otros departamentos
del saber.
Y más adelante Mario Bunge continúa explicando sobre la esperanza que tienen muchos en poder aprender un método que les alivie de la carga de inventarse uno propio, él se pregunta si el método científico es un dogma más:
¿Es dogmático favorecer la extensión del método científico a todos los campos del pensamiento y de la acción consciente? Planteamos la cuestión en términos de conducta. El dogmatismo vuelve sempiternamente a sus escrituras, sagradas o profanas, en búsqueda de la verdad; la realidad le quemaría los papeles en que imaginaria está enterrada la verdad: por esto elude el contacto con los hechos. En cambio, para el partidario de la filoso fía científica todo es problemático: todo conocimiento fáctico es falible (pero perfectible), y aun las estructuras formales pueden reagruparse de maneras más económicas y racionales; más aún, el propio método de la ciencia será considerado por él como perfectible, como lo muestra la reciente incorporación de conceptos y de técnicas estadísticas. Por consiguiente, el partidario del método científico no se apegará obstinadamente al saber, ni siquiera a los medios consagrados para adquirir conocimiento, sino que adoptará una actitud investigadora se esforzará por aumentar y renovar sus contactos con los hechos y el almacén de las ideas mediante las cuales los hechos pueden entenderse, controlarse y a veces reproducirse.
No se conoce otro remedio eficaz contra la fosilización del dogma -religioso, político, filosófico o científico- que el método científico, porque es el único procedimiento que no pretende dar resultados definitivos. El creyente busca la paz en la aquiescencia; el investigador en cambio, no encuentra paz fuera de la investigación y de la disensión, está en continuo conflicto consigo mismo, puesto que la exigencia de buscar conocimiento verificable implica un continuo inventar, probar y criticar hipótesis. Afirmar y asentir es más fácil que probar y disentir; por esto hay más creyentes que sabios, y por esto, aunque el método científico es opuesto al dogma, ningún científico y ningún filósofo científico debieran tener la plena seguridad de que han evitado todo dogma.
De acuerdo con la filosofía científica, el peso de los enunciados -y, por consiguiente, su credibilidad y su eventual utilidad práctica- depende de su grado de sustentación y de confirmación. Si como estimaba Demócrito, una sola demostración vale más que el reino de los persas, puede calcularse el valor del método científico en los tiempos modernos. Quienes lo ignoran íntegramente no pueden llamarse modernos quienes lo desdeñan se exponen a no ser veraces ni eficaces.
Mario Tamayo y Tamayo en su libro El proceso de la Investigación Científica nos trata de explicar el método científico en los siguientes términos:
La ciencia y la epistemología nos ponen de manifiesto el método científico, hasta no poder hablar de investigación sin tener que hablar de método científico. Podemos decir que entre la investigación científica y el conocimiento científico encontramos el método científico, que es el que nos asegura el primero y el segundo.
El método científico es un procedimiento para descubrir las condiciones en que se presentan sucesos específicos, caracterizado generalmente por ser tentativo, verificable, de razonamiento riguroso y observación empírica.
Pardinas, nos dice Método de trabajo científico es la sucesión de pasos que debemos dar para descubrir nuevos conocimientos o, en otras palabras, para comprobar o disprobar hipótesis que implican o predican conductas de fenómenos, desconocidos hasta el momento.
El método científico no es otra cosa que la aplicación de la lógica a las realidades o hechos observados.
Cohen y Nagel nos indican al respecto: Método científico es la persistente aplicación de la lógica para poner a prueba nuestras impresiones, opiniones o conjeturas, examinando las mejores evidencias disponibles a favor y en contra de ellas.
Por lo tanto,
el método científico es un conjunto de procedimientos por los
cuales se plantean los problemas científicos y se ponen a prueba
las hipótesis y los instrumentos de trabajo investigativo.
Lo que importa y es fundamental en el método
científico no es el descubrimiento de verdades en todo momento,
sino más bien el determinar cuál ha sido el procedimiento para
demostrar que un enunciado es así, pues cada ciencia
plantea y requiere de un método especial, según sea la
naturaleza de los hechos que estudia, pero los pasos que se han
de dar o seguir están regulados por el método científico.
El punto de partida del método científico
está en la realidad de su interpretación objetiva, lo que nos
permite formular los problemas de investigación, los cuales no
pueden formularse de una manera general sino que es necesario
delimitados y especificados, a fin de darles un tratamiento
adecuado.
El método científico nos lleva a eliminar el
plano subjetivo en la interpretación de la realidad,
permitiéndonos la objetividad en el proceso investigativo.
Bunge presenta el siguiente planteamiento:
El método científico es un rasgo característico de la
ciencia, tanto de la pura como de la aplicada: donde no hay
método científico, no hay ciencia. Pero no es infalible ni
autosuficiente. El método científico es falible: puede
perfeccionarse mediante la estimación de los resultados a los
que llega por medio del análisis directo. Tampoco es
autosuficiente, no puede operar en un vacío de conocimientos,
sino que requiere algún conocimiento previo que pueda luego
reajustarse y elaborarse, y tiene que complementarse mediante
métodos especiales adaptados a la peculiaridades de cada
tema.
PRESENTACIÓN DE UN CASO DE INVESTIGACIÓN
CIENTÍFICA
Presentamos el caso de Charles Darwin y su teoría de la evolución por selección natural, tomado de ¿Cómo Plantear las Relaciones entre Ciencia y Tecnología? De Luis Humberto Hernández M. Docente de la Universidad del Valle, en el cual usted notará, la meticulosidad, el gran cuidado y la rigurosidad que debe imponerse un investigador científico para llevar a buen término sus trabajos, e igualmente como la técnica y la tecnología intervienen en su apoyo:
Al indagar por la génesis de la teorías
de la evolución por selección natural de Charles Darwin, se
encuentra que la técnica desempeñé un papel importante en este
proceso. El propio Darwin se refiere al asunto en su
autobiografía, cuando dice:
«Después de mi regreso a Inglaterra me
pareció que, siguiendo el ejemplo de Lyell en geología, y
recogiendo todos los datos que de alguna forma estuvieron
relacionados con la variación de los animales y las plantas bajo
los efectos de la domesticación y la naturaleza, se podría
quizás aclarar toda la cuestión. Empecé mi primer cuaderno de
notas en julo de 1837. Trabajé sobre verdaderos principios
baconianos y, sin ninguna teoría, empecé a recoger datos en
grandes cantidades, especialmente en relación con productos
domesticados, a través de estudios publicados, de conversaciones
con expertos ganaderos y jardineros y de abundantes lecturas.
Cuando veo la lista de libros de todas clases que leí y resumí,
incluyendo series completas de revistas y actas de sociedades, me
sorprende mi laboriosidad. Pronto me di cuenta de que la
selección era la clave del éxito del hombre cuando conseguía
razas útiles de animales y plantas. Pero durante algún tiempo
continuó siendo un misterio para ml la forma en que podía
aplicarse la selección a organismos que viven en estado
natural.»....
El cultivo de
plantas y la cría de animales, una técnica tan antigua como la
misma civilización, le suministró a Darwin un modelo que le
permitió empezar a reflexionar sobre la selección como
mecanismo de evolución.
En 1820 las técnicas básicas de hibridación experimental al azar habían sido perfeccionadas de manera empírica y permitían fijar una nueva raza tras una selección cuidadosa de las cualidades deseadas. Esto había permitido acumular un saber detallado sobre, por ejemplo, las reglas de polinización de las manzanas o las características típicas heredadas por la línea masculina o femenina. Este saber va a jugar el papel de modeló heurístico en la elaboración de la teoría de la evolución. Gracias a esto Darwin se dio cuenta de que la gama de variaciones dentro de las poblaciones naturales es un factor clave en la tasa de evolución de nuevas especies.
A partir de estas reflexiones Darwin pudo
preguntarse sobre la manera como actúa la selección en la
naturaleza. Desde luego que la analogía tiene limites, puesto
que a nivel de la naturaleza ya no se puede pensar en la
intervención de un agente inteligente como causa de la
selección. Es en este punto en el que intervienen los elementos,
más concretamente en "El Ensayo sobre la Población"
de Roben Malthus, que proporcionó algunos de los principios
teóricos determinantes para que Darwin hallara, finalmente, la
respuesta al problema de la evolución.
Otro campo que se benefició de las técnicas de
selección en animales y plantas fue la genética. Las famosas
observaciones numéricas de Mendel sobre la herencia de
caracteres específicos en los guisantes constituyen la base de
la moderna ciencia genética, que en la actualidad ha alcanzado
un considerable refinamiento matemático.
PRETENDIDAS DEFINICIONES DE ALGUNOS TÉRMINOS
CIENCIA BÁSICA: Tiene como objetivo el progreso
del conocimiento, y tiende a adquirir nueva información sobre la
realidad, descubriendo las leyes que rigen los fenómenos.
CIENCIA ESTRATÉGICA: Constituye el cúmulo de
conocimientos con algún propósito a partir de los cuales pueden
surgir procesos y productos.
CIENCIA APLICADA: Es la relativa a un proyecto
específico.
INVESTIGACIÓN: Forma sistemática y técnica de
pensar que emplea instrumentos y procedimientos especiales con
miras a la resolución de problemas o adquisición de nuevos
conocimientos.- Es el proceso formal, sistemático e intensivo de
llevar a cabo el método científico del análisis, es decir, un
procedimiento reflexivo, sistemático, controlado y critico, el
cual permite describir nuevos hechos o datos, relaciones o leyes,
en cualquier campo del conocimiento humano.- Proceso o secuencia
de actividades encaminadas a ampliar el ámbito de nuestros
conocimientos.- La investigación cuidadosa e imparcial de un
problema, basada en lo posible en hechos demostrables, que
implica distinciones matizadas, interpretaciones y por lo común
ciertas generalizaciones.
LEY CIENTÍFICA: Hipótesis de una determinada
clase, la cual ha sido confirmada y de la que se supone refleja
un esquema o estructura objetiva. Las leyes sirven de base a
planteamientos y formulaciones de nuevas estructuras y esquemas
en torno a la ciencia.
MÉTODO CIENTÍFICO: Manera sistemática de
adquirir conocimientos con exactitud. Procedimiento para
descubrir las condiciones en que se producen los fenómenos, sin
tratar de hacer nada que llegue a interferir los resultados de
sus observaciones.- Conjunto de procedimientos sistemáticos para
lograr el desarrollo de una ciencia o parte de ella. -Manera
determinada de procedimientos para ordenar una actividad a fin de
lograr un