LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA

INTRODUCCIÓN

   La ciencia es una de las actividades mediante las cuales se realiza la producción de saberes en una cultura. Sin embargo, los miembros de un grupo social tienen ideas muy distintas sobre lo que es hacer ciencia. Por ejemplo, muchos piensan que la ciencia está constituida por un conjunto inmensamente complejo y grande de teorías y leyes, esto es, de resultados de la actividad de los científicos. Así, quienes no son científicos “aprenden” todas esas formulaciones como resultados descontextualizados respecto de la actjvidad científica. Es decir, la concepción común de que la ciencia ha sido el resultado de la aplicación sistemática de reglas precisas de trabajo, de un método científico, de ideas preconcebidas que lo llevan derecho al resultado deseado, tiene que cambiar.

     También hay que cambiar la idea de que la construcción científica ha sido el resultado de intuiciones geniales de pensadores solitarios, por la que nos da la historia de la ciencia, la cual valoriza el trabajo colectivo y que no hace depender los avances de la capacidad intelectual individual, sino de colectivos de personas. Por lo anterior, los métodos tradicionales, supuestamente métodos científicos, deben revisarse y quizá cambiarse radicalmente. Debemos tomar en serio la afirmación de algunos epistemólogos referentes a que la enseñanza de la ciencia, en nuestros días, ha llegado a convertirse en una actividad ortodoxa y dogmática, y esto es algo que debemos estar comprometidos a ayudar cambiar.

     El ideal de la ciencia, o más bien, el ideal de los científicos, es la sistematización, es decir, el logro de una interconexión sistemática de los hechos; ya que las proposiciones aisladas no constituyen una ciencia, es necesaria su integración. A partir de esta interconexión sistemática de los hechos  es como se justifica la interdisciplinariedad, el concurso de varias disciplinas conexas entre sí y con relaciones definidas, a fin de que sus actividades no se produzcan en forma aislada, dispersa y fraccionada, y en consecuencia lleguen a un enriquecimiento pleno de cada colectivo de seres humanos.

     Los descubrimientos que la ciencia efectúa en el proceso de la investigación científica, no necesariamente, son protegidos por una patente, como si ocurre, en general, con los desarrollos de la tecnología. El científico en este sentido debe ser más desprendido del ganar dividendos de su trabajo, su mayor recompensa es la del saber, por el mismo placer del saber, el reconocimiento de sus colegas o pares, mas que el estímulo con prebendas económicas. Desde un punto de vista de los valores, o axiología, el conocimiento científico producto de la investigación debe ser considerado como una propiedad pública, tiene que evitarse el secreto y el hermetismo en su comunicación. El conocimiento científico debe mantenerse al margen de los prejuicios de tipo personal, de otra forma, tiene que ser independiente de otras razones distintas a las puramente científicas. Los resultados de la investigación científica deben ser sometidos a una crítica de todos los interesados en ella y sus hipótesis deben ser consideradas como provisionales mientras no se verifiquen adecuadamente por la comunidad científica mundial.

     Otra de las características de la investigación científica, es el que, el  científico, no necesariamente toma en cuenta los criterios inmediatos de la sociedad, para sus trabajos; más bien anticipa futuras necesidades de ella, o mejor aún, pareciera que él estuviera fuera de nuestra realidad inmediata en sus meditaciones y trabajos. Pero, de todas formas y, lo demuestra la historia de la ciencia: la investigación científica se ha traducido, por intermedio de la tecnología, en bienes que satisfacen necesidades de la población.

     Lo anterior  debería inspirar a la dirigencia política en el sentido de favorecer un mayor compromiso con los científicos. Lo cual podría significar dotarles de adecuadas instalaciones, promover su desarrollo personal y asegurarles reconocimiento pecuniario y social. De esta forma podríamos lograr sacar la ciencia, en nuestro medio, del aislamiento en que se ha mantenido y hacerla de esta forma parte de nuestro acervo cultural.

 

LA CIENCIA COMO PROCESO Y COMO PRODUCTO

La Ciencia como proceso es una forma estructurada de procedimientos dirigido a formular preguntas y hallar respuestas, descubrir hechos y desarrollar teorías y leyes.

La Ciencia como producto la conforma el conjunto de hechos, principios, teorías y leyes que el hombre ha formulado para comprender la realidad que lo rodea y que luego le han permitido transformarla.

De acuerdo con lo anterior, para lograr un efectivo aprendizaje de las ciencias y alcanzar sus objetivos, debemos considerarlas inseparablemente como producto y como proceso. Sólo así lograremos vencer la forma tradicional de memorización de conceptos y descripción de fenómenos, y buscar en cambio el cómo y el por qué de los hechos, y elaborar nuestras propias conclusiones; es decir introducimos a la investigación científica. En esta última es donde la humanidad ha podido expresar el máximo de capacidad creativa. Así la ciencia adquiere su verdadera importancia, al permitir que la persona desarrolle una actitud científica para abordar los problemas de la vida diaria, lo cual la llevará necesariamente al conocimiento científico de la realidad y, posteriormente, la transformación de ésta en beneficio de cada ser humano en particular y la sociedad en general.

 

EL PROCESO DE LA CIENCIA

La actividad de investigación científica siempre busca un propósito, involucra juicios de valor, requiere el modelar las ideas, y de un pensamiento creativo. El científico, quién es el que efectúa la investigación científica, debe comenzar por maravillarse ante la naturaleza, y principalmente por lo que se considera fenómeno natural y que entra dentro del campo de su estudio, a partir de aquí le surgirán múltiples interrogantes, muchas preguntas le comenzarán a inquietar, siempre se ha dicho que el formularse preguntas es más difícil que el resolverlas. A continuación el científico tendrá que tratar de describir el problema al que se enfrenta, para luego efectuar planteamiento de soluciones, y de esta manera formular hipótesis. Con las hipótesis formuladas irá, a la acción y experimentará, claro que en las ciencias que es esto posible, para al final efectuar una evaluación en la cual determinará si está en lo correcto en sus formulaciones. En las ciencias no experimentales o ciencias formales, tendrá que seguir un proceso de validación por medio de la matemática y/o de la lógica.

Este proceso de la ciencia, y principalmente en la ciencia básica, debe ser sostenido por los gobiernos, no porque rinda frutos económicos inmediatos, porque así no es, es casi todo lo contrario, sino porque permite cimentar una tradición cultural entre los pueblos. Tradición, esta, que debe ser libre de ataduras y de odiosas dependencias, como ocurre en la actualidad en nuestros países en vías de desarrollo. Los gobiernos deben apoyar las universidades, convirtiéndolas en verdaderos centros de formación en ciencia y que de esta forma tengamos verdaderas comunidades de estudio y no solamente de enseñanza.

Respecto, a las posibilidades de realizar el proceso de la ciencia, es decir, de investigación científica, y especialmente en ciencia básica, en un país en desarrollo como el nuestro, Mario Bunge escribe lo siguiente:

“Las respuestas que pueden darse a esta pregunta son tres: ‘si’, ‘no’ y ‘depende’. La respuesta afirmativa incondicional es tan poco realista como la medida tomada por aquel dictador centroafricano que fundó una Academia de Astronáutica. Es obvio que, para hacer investigación básica, es preciso que se den ciertas condiciones básicas, entre ellas la libertad de investigación. En cuanto a la respuesta negativa, veremos dentro de un momento que es falsa. La respuesta realista es ‘depende ‘(del grado de desarrollo cultural). Sin embargo, no hay que exagerar el grado de desarrollo cultural necesario para poder hacer investigación básica. Puede investigarse, si bien sólo a nivel modesto y esporádicamente, en condiciones de atraso increíbles. Recuérdese que el físico italiano Mossoti formuló la primera teoría de los dieléctricos en Buenos Aires, durante la sangrienta dictadura de Rosas. Es cierto que ese trabajo no dejó rastros en Argentina, pero la teoría de Mossoti se incorporó a la ciencia universal. (Para que haya adelanto científico no importa donde ocurra; sólo el que siente amor por su país y no está idiotizado por una ideología anticientífica, se alegra de que su país contribuya al avance del conocimiento).

Vale la pena recordar otros ejemplos de actividad científica en países subdesarrollados. El estudio de la electricidad dinámica fue comenzado en Italia a fines del siglo XVIII, cuando ese país era francamente subdesarrollado. En efecto, los primeros investigadores en esa rama fueron Galvani(1780) y Volta(1800). Oerted, en la entonces atrasada Dinamarca, fundó el electromagnetismo. Avogadro trabajó en Italia y enunció su famosa ley en 1811. El siciliano Cannizzaro introdujo exitosamente la hipótesis atómica (y la ley de A vogadro) en la química (1858). La tabla periódica de los elementos fue construida por Mendeleyev(1869) en la Rusia zarista. A fines del siglo, al argentino Florentino Ameghino, un aficionado, fundaba la paleontología sudamericana, descubriendo y describiendo m’as de 6,000 fósiles. Contemporáneamente Rutherford(premio Nobel en 1908) descubre la partícula alfa. Ramón y Cajal (premio Nobel en 1905) funda la neuroanatomía moderna y una escuela que le sobrevive en la vetusta y anticientífica España monárquica. Pavlov(premio Nobel en 1904) hace descubrimientos capitales y funda una vigorosa escuela, en vísperas de la primera revolución rusa. Después de la primera guerra mundial Cabrera y Palacios hacen buena física en España, al mismo tiempo que Pavlov hace genética y Oparin formula la teoría moderna del origen de la vida. Los cuatro trabajan en condiciones difíciles y prácticamente en un vacío científico.

Se puede, pues, hacer investigación básica y de primera línea en países subdesarrollados. Más aún, en estas condiciones, es más fácil hacer buena ciencia que buena tecnología. En efecto, las exigencias tecnológicas de la producción agropecuaria y fabril suelen ser modestas y cuando crecen, suelen ser colmadas por expertos extranjeros. Es así como los países iberoamericanos han producido sólo un ingeniero de alto vuelo que ha alcanzado renombre internacional Juan de la Cierva, inventor del autogiro.

¿ Qué clase de ciencia básica puede hacerse en los países en desarrollo? En cualquier país en estado de semidesarrollo se puede cultivar ciencias teóricas de todo tipo. O sea, es posible hacer matemática, física, astronomía y química teóricas, biología y psicología, matemáticas y ciencias sociales teóricas, así como historia.

Pero también es posible desarrollar ciencias experimentales, que no requieren de equipos muy costosos, o que, como la astronomía, requieran equipos amortizables a largo plazo. Es cierto que los instrumentos modernos suelen ser costosos. Pero también es cierto que el ingenio suele suplir la falta de fondos. (Recuérdese la afirmación de Rutherford: “We‘ve got no money so we´ve got to think’ Los pioneros de la física nuclear dispusieron de aparatos sencillos y pequeños. El laboratorio de Otto Han, codescubridor de la fisión nuclear (1938), ocupaba una mesa de tamaño corriente.

No puede pretenderse que una parte apreciable del presupuesto nacional de un país pobre, se dedique a investigaciones costosísimas tales como la física experimental de altas energías, o la física de los neutrinos, o la biología molecular de alto poder. Quien desee trabajar en campos semejantes tendrá que emigrar. Y no debiéramos lamentar semejante éxodo, si es compensado por una inmigración de cerebros interesados en investigaciones más accesibles. La fuga de cerebros es lamentable cuando se los podría utilizar

En suma, se puede hacer investigación básica en países en desarrollo, si bien es cierto que es mucho más difícil hacerla allí, que en países desarrollados. Las condiciones necesarias y suficientes para hacerla en cualquier parte del mundo son: poseer talento científico, gozar de libertad académica, tener acceso a publicaciones, estar en contacto con otros investigadores del país y del extranjero, no requerir equipos excesivamente costosos, gozar de estabilidad y estar libre de preocupaciones económicas.

Estas condiciones no son excesivas y de hecho en muchos lugares los investigadores aceptan condiciones de trabajos menos adecuadas, particularmente en lo que respecta a la remuneración. Son legión los científicos que, pudiendo radicarse en naciones más desarrolladas, han preferido quedarse en su país de origen por creer que tienen una misión que cumplir en él. La mayoría que emigra lo hacen a pesar suyo y porque no se les han proporcionado las condiciones académicas que se acaban de enumerar”.

 

EL MÉTODO CIENTÍFICO

Mario Bunge en La Ciencia su Método y su Filosofía” explica sobre el método científico en los siguientes términos:

“Hemos convenido en que un enunciado fáctico general susceptible de ser verificado puede llamarse ‘hipótesis’, lo que suena más respetable que corazonada, sospecha, conjetura, suposición o presunción, y es también más adecuado que estos términos, ya que la etimología de “hipótesis” es punto de partida, que ciertamente lo es una vez que se ha dado con ella. Abordemos ahora el segundo problema que nos propusimos, a saber ¿existe una técnica infalible para inventar hipótesis científicas que sean probablemente verdaderas? En otras palabras: ¿existe un método, en el sentido cartesiano de conjunto de ‘reglas ciertas y fáciles’ que nos conduzca a enunciar verdades fácticas de gran extensión?

Muchos hombres, en el curso de muchos siglos, han creído en la posibilidad de descubrir la técnica del descubrimiento, y de inventar la técnica de la invención. Fue fácil bautizar al niño no nacido, y se lo hizo con el nombre de ars inveniendi? Pero semejante arte jamás se lo inventará, a menos que se modifique radicalmente la definición de ‘ciencia’; en efecto, el conocimiento científico, por oposición a la sabiduría revelada, es esencialmente falible, esto es, susceptible de ser parcial o aun totalmente refutado. La falibilidad del conocimiento científico, y, por consiguiente, la imposibilidad de establecer reglas de oro que nos conduzcan derechamente a verdades finales, no es sino el complemento de aquella verificabilidad que habíamos encontrado en el núcleo de la ciencia.

Vale decir, no hay reglas infalibles que garanticen por anticipado el descubrimiento de nuevos hechos y la invención de nuevas teorías, asegurando así la fecundidad de la investigación científica: la certidumbre debe buscarse tan solo en las ciencias formales. ¿Significa esto que la investigación científica es errática e ilegal, y, por consiguiente, que los científicos lo esperan todo de la intuición o de la iluminación? Tal es la moraleja que algunos científicos y filósofos eminentes han extraído de la inexistencia de leyes que nos aseguren contra la infertilidad y el error. Por ejemplo, Bridgman - el expositor del operacionismo - ha negado la existencia del método científico, sosteniendo que ‘la ciencia es lo que hacen los científicos, y hay tantos métodos científicos como hombres de ciencia’.

Es verdad que en ciencia no hay caminos reales; que la investigación se abre camino en la selva de los hechos, y que los científicos sobresalientes elaboran su propio estilo de pesquisa. Sin embargo, esto no debe hacemos desesperar de la posibilidad de descubrir pautas, normalmente satisfactorias, de plantear problemas y poner a prueba hipótesis”.

 

    Mario Bunge continúa explicando más adelante las pautas para una investigación científica con las siguientes palabras:

“Creo que esta pauta - o sea, el método científico - es, a grandes líneas, la siguiente:

1.     PLANTEO DEL PROBLEMA

1.1   Reconocimiento de los hechos: examen del grupo de hechos, clasificación preliminar y selección de los que probablemente sean relevantes en algún respecto.

1.2   Descubrimiento del problema: hallazgo de la laguna o de la incoherencia en el cuerpo del saber.

1.3   Formulación del problema: planteo de una pregunta que tiene probabilidad de ser la correcta; esto es, reducción del problema a su núcleo significativo, probablemente soluble y probablemente fructífero, con ayuda del conocimiento disponible.

2.     CONSTRUCCIÓN DE UN MODELO TEÓRICO

2. 1  Selección de los factores pertinentes: invención de suposiciones plausibles relativas a las variables que probablemente son pertinentes.

2.2   Invención de las hipótesis centrales y de las suposiciones auxiliares: propuesta de un conjunto de suposiciones concernientes a los nexos entre las variables pertinentes: p. Ej. formulación de enunciados de ley que se espera puedan amoldarse a los hechos observados.

2.3   Traducción matemática: cuando sea posible, traducción de las hipótesis, o parte de ellas, a alguno de los lenguajes matemáticos.

3.     DEDUCCIÓN DE CONSECUENCIAS PARTICULARES

3. 1  Búsqueda de soportes racionales: deducción de consecuencias particulares que pueden haber sido verificadas en el mismo campo o en campos contiguos.

3.2   Búsqueda de soportes empíricos: elaboración de predicciones (o retrodicciones) sobre la base del modelo teórico y de datos empíricos, teniendo en vista técnicas de verificación disponibles o concebibles.

4.     PRUEBA DE LAS HIPO TESIS

4.1   Diseño de la prueba: planeamiento de los medios para poner a prueba las predicciones; diseño de observaciones, mediciones, experimentos y demás operaciones instrumentales.

4.2   Ejecución de la prueba: realización de las operaciones y recolección de datos.

4.3   Elaboración de los datos: clasificación, análisis, evaluación, reducción, etcétera, de los datos empíricos.

4.4   Inferencia de la conclusión: interpretación de los datos elaborados a la luz del modelo teórico.

5.     INTRODUCCIÓN DE LAS CONCLUSIONES EN LA TEORÍA

511 Comparación de las conclusiones con las predicciones: contraste de los resultados de la prueba con las consecuencias del modelo teórico, precisando en qué medida este puede considerarse confirmado o disconfirmado (inferencia probable)

5.2   Reajuste del modelo: eventual corrección o aun reemplazo del modelo.

5.3     Sugerencias acerca del trabajo ulterior búsqueda de lagunas o errores en la teoría y/o los procedimientos empíricos, si el modelo ha sido disconfirmado; sí ha sido confirmado, examen de posibles extensiones y de posibles consecuencias en otros departamentos del saber”.

 

Y más adelante Mario Bunge continúa explicando sobre la esperanza que tienen muchos en poder aprender un método que les alivie de la carga de inventarse uno propio, él se pregunta si el método científico es un dogma más:

“¿Es dogmático favorecer la extensión del método científico a todos los campos del pensamiento y de la acción consciente? Planteamos la cuestión en términos de conducta. El dogmatismo vuelve sempiternamente a sus escrituras, sagradas o profanas, en búsqueda de la verdad; la realidad le quemaría los papeles en que imaginaria está enterrada la verdad: por esto elude el contacto con los hechos. En cambio, para el partidario de la filoso fía científica todo es problemático: todo conocimiento fáctico es falible (pero perfectible), y aun las estructuras formales pueden reagruparse de maneras más económicas y racionales; más aún, el propio método de la ciencia será considerado por él como perfectible, como lo muestra la reciente incorporación de conceptos y de técnicas estadísticas. Por consiguiente, el partidario del método científico no se apegará obstinadamente al saber, ni siquiera a los medios consagrados para adquirir conocimiento, sino que adoptará una actitud investigadora se esforzará por aumentar y renovar sus contactos con los hechos y el almacén de las ideas mediante las cuales los hechos pueden entenderse, controlarse y a veces reproducirse.

No se conoce otro remedio eficaz contra la fosilización del dogma -religioso, político, filosófico o científico- que el método científico, porque es el único procedimiento que no pretende dar resultados definitivos. El creyente busca la paz en la aquiescencia; el investigador en cambio, no encuentra paz fuera de la investigación y de la disensión, está en continuo conflicto consigo mismo, puesto que la exigencia de buscar conocimiento verificable implica un continuo inventar, probar y criticar hipótesis. Afirmar y asentir es más fácil que probar y disentir; por esto hay más creyentes que sabios, y por esto, aunque el método científico es opuesto al dogma, ningún científico y ningún filósofo científico debieran tener la plena seguridad de que han evitado todo dogma.

De acuerdo con la filosofía científica, el peso de los enunciados -y, por consiguiente, su credibilidad y su eventual utilidad práctica- depende de su grado de sustentación y de confirmación. Si como estimaba Demócrito, una sola demostración vale más que el reino de los persas, puede calcularse el valor del método científico en los tiempos modernos. Quienes lo ignoran íntegramente no pueden llamarse modernos quienes lo desdeñan se exponen a no ser veraces ni eficaces.’

Mario Tamayo y Tamayo en su libro “El proceso de la Investigación Científica” nos trata de explicar el método científico en los siguientes términos:

“La ciencia y la epistemología nos ponen de manifiesto el método científico, hasta no poder hablar de investigación sin tener que hablar de método científico. Podemos decir que entre la investigación científica y el conocimiento científico encontramos el método científico, que es el que nos asegura el primero y el segundo.

El método científico es un procedimiento para descubrir las condiciones en que se presentan sucesos específicos, caracterizado generalmente por ser tentativo, verificable, de razonamiento riguroso y observación empírica.

Pardinas, nos dice ‘Método de trabajo científico es la sucesión de pasos que debemos dar para descubrir nuevos conocimientos o, en otras palabras, para comprobar o disprobar hipótesis que implican o predican conductas de fenómenos, desconocidos hasta el momento’.

El método científico no es otra cosa que la aplicación de la lógica a las realidades o hechos observados.

Cohen y Nagel nos indican al respecto: ‘Método científico es la persistente aplicación de la lógica para poner a prueba nuestras impresiones, opiniones o conjeturas, examinando las mejores evidencias disponibles a favor y en contra de ellas’.

Por lo tanto, el método científico es un conjunto de procedimientos por los cuales se plantean los problemas científicos y se ponen a prueba las hipótesis y los instrumentos de trabajo investigativo.

Lo que importa y es fundamental en el método científico no es el descubrimiento de verdades en todo momento, sino más bien el determinar cuál ha sido el procedimiento para demostrar que un enunciado es así, pues cada ciencia plantea y requiere de un método especial, según sea la naturaleza de los hechos que estudia, pero los pasos que se han de dar o seguir están regulados por el método científico.

El punto de partida del método científico está en la realidad de su interpretación objetiva, lo que nos permite formular los problemas de investigación, los cuales no pueden formularse de una manera general sino que es necesario delimitados y especificados, a fin de darles un tratamiento adecuado.

El método científico nos lleva a eliminar el plano subjetivo en la interpretación de la realidad, permitiéndonos la objetividad en el proceso investigativo.

Bunge presenta el siguiente planteamiento: ‘El método científico es un rasgo característico de la ciencia, tanto de la pura como de la aplicada: donde no hay método científico, no hay ciencia. Pero no es infalible ni autosuficiente. El método científico es falible: puede perfeccionarse mediante la estimación de los resultados a los que llega por medio del análisis directo. Tampoco es autosuficiente, no puede operar en un vacío de conocimientos, sino que requiere algún conocimiento previo que pueda luego reajustarse y elaborarse, y tiene que complementarse mediante métodos especiales adaptados a la peculiaridades de cada tema’.”

 

PRESENTACIÓN DE UN CASO DE INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA

Presentamos el caso de Charles Darwin y su teoría de la evolución por selección natural, tomado de ¿Cómo Plantear las Relaciones entre Ciencia y Tecnología? De Luis Humberto Hernández M. Docente de la Universidad del Valle, en el cual usted notará, la meticulosidad, el gran cuidado y la rigurosidad que debe imponerse un investigador científico para llevar a buen término sus trabajos, e igualmente como la técnica y la tecnología intervienen en su apoyo:

“Al indagar por la génesis de la teorías de la evolución por selección natural de Charles Darwin, se encuentra que la técnica desempeñé un papel importante en este proceso. El propio Darwin se refiere al asunto en su autobiografía, cuando dice:

«Después de mi regreso a Inglaterra me pareció que, siguiendo el ejemplo de Lyell en geología, y recogiendo todos los datos que de alguna forma estuvieron relacionados con la variación de los animales y las plantas bajo los efectos de la domesticación y la naturaleza, se podría quizás aclarar toda la cuestión. Empecé mi primer cuaderno de notas en julo de 1837. Trabajé sobre verdaderos principios baconianos y, sin ninguna teoría, empecé a recoger datos en grandes cantidades, especialmente en relación con productos domesticados, a través de estudios publicados, de conversaciones con expertos ganaderos y jardineros y de abundantes lecturas. Cuando veo la lista de libros de todas clases que leí y resumí, incluyendo series completas de revistas y actas de sociedades, me sorprende mi laboriosidad. Pronto me di cuenta de que la selección era la clave del éxito del hombre cuando conseguía razas útiles de animales y plantas. Pero durante algún tiempo continuó siendo un misterio para ml la forma en que podía aplicarse la selección a organismos que viven en estado natural.»....”

      El cultivo de plantas y la cría de animales, una técnica tan antigua como la misma civilización, le suministró a Darwin un modelo que le permitió empezar a reflexionar sobre la selección como mecanismo de evolución.

En 1820 las técnicas básicas de hibridación experimental al azar habían sido perfeccionadas de manera empírica y permitían fijar una nueva raza tras una selección cuidadosa de las cualidades deseadas. Esto había permitido acumular un saber detallado sobre, por ejemplo, las reglas de polinización de las manzanas o las características típicas heredadas por la línea masculina o femenina. Este saber va a jugar el papel de modeló heurístico en la elaboración de la teoría de la evolución. Gracias a esto Darwin se dio cuenta de que la gama de variaciones dentro de las poblaciones naturales es un factor clave en la tasa de evolución de nuevas especies.

A partir de estas reflexiones Darwin pudo preguntarse sobre la manera como actúa la selección en la naturaleza. Desde luego que la analogía tiene limites, puesto que a nivel de la naturaleza ya no se puede pensar en la intervención de un agente inteligente como causa de la selección. Es en este punto en el que intervienen los elementos, más concretamente en "El Ensayo sobre la Población" de Roben Malthus, que proporcionó algunos de los principios teóricos determinantes para que Darwin hallara, finalmente, la respuesta al problema de la evolución.

Otro campo que se benefició de las técnicas de selección en animales y plantas fue la genética. Las famosas observaciones numéricas de Mendel sobre la herencia de caracteres específicos en los guisantes constituyen la base de la moderna ciencia genética, que en la actualidad ha alcanzado un considerable refinamiento matemático.”

 

PRETENDIDAS DEFINICIONES DE ALGUNOS TÉRMINOS

 

CIENCIA BÁSICA: Tiene como objetivo el progreso del conocimiento, y tiende a adquirir nueva información sobre la realidad, descubriendo las leyes que rigen los fenómenos.

CIENCIA ESTRATÉGICA: Constituye el cúmulo de conocimientos con algún propósito a partir de los cuales pueden surgir procesos y productos.

CIENCIA APLICADA: Es la relativa a un proyecto específico.

INVESTIGACIÓN: Forma sistemática y técnica de pensar que emplea instrumentos y procedimientos especiales con miras a la resolución de problemas o adquisición de nuevos conocimientos.- Es el proceso formal, sistemático e intensivo de llevar a cabo el método científico del análisis, es decir, un procedimiento reflexivo, sistemático, controlado y critico, el cual permite describir nuevos hechos o datos, relaciones o leyes, en cualquier campo del conocimiento humano.- Proceso o secuencia de actividades encaminadas a ampliar el ámbito de nuestros conocimientos.- La investigación cuidadosa e imparcial de un problema, basada en lo posible en hechos demostrables, que implica distinciones matizadas, interpretaciones y por lo común ciertas generalizaciones.

LEY CIENTÍFICA: Hipótesis de una determinada clase, la cual ha sido confirmada y de la que se supone refleja un esquema o estructura objetiva. Las leyes sirven de base a planteamientos y formulaciones de nuevas estructuras y esquemas en torno a la ciencia.

MÉTODO CIENTÍFICO: Manera sistemática de adquirir conocimientos con exactitud. ­Procedimiento para descubrir las condiciones en que se producen los fenómenos, sin tratar de hacer nada que llegue a interferir los resultados de sus observaciones.- Conjunto de procedimientos sistemáticos para lograr el desarrollo de una ciencia o parte de ella. -Manera determinada de procedimientos para ordenar una actividad a fin de lograr un

 

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