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los
ritos que son la única sabiduría
que
otorga el Firmamento a los hombres,
el
decoro de aquel emperador
cuya
serenidad fue reflejada por el mundo, su espejo,
de
suerte que los campos daban sus frutos
y
los torrentes respetaban sus márgenes,
el
unicornio herido que regresa para marcar el fin,
las
secretas leyes eternas,
el
concierto del orbe;
esas
cosas o su memoria están en los libros
que
custodio en la torre.
Los
tártaros vinieron del Norte
en
crinados potros pequeños;
aniquilaron
los ejércitos
que
el Hijo del Cielo mandó para castigar su impiedad,
erigieron
pirámides de fuego y cortaron gargantas,
mataron
al perverso y al Justo,
mataron
al esclavo encadenado que vigila la puerta,
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