Cuando El Niño suena...
Las lluvias que se registran en los Andes
piuranos han regresado los ojos sobre el mismo tema de esta época
del año: el periodo lluvioso relacionado con la aparición de la
corriente de El Niño. Pero antes que verlo como agente destructor
(siempre que no haya minería), puede convertirse en un aliado del
desarrollo sustentable.
por Nelson Peñaherrera
Castillo [email protected]
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Las
lluvias producidas por El Niño son causadas por el
calentamiento de la superficie océano Pacífico, que ante
los aparatos especializados se puede ver así. La parte más
caliente es de color blanco. Esta foto se obtuvo a mediados
de diciembre de 1997, en vísperas de uno de los
"Niños" registrados más catastróficos. |
El agua se soltó
el martes. Al anochecer, una lluvia intensa paralizó temporalmente
las actividades en la ciudad de Huancabamba. Se trataba de un frente
venido desde la región amazónica, que se precipitaba sobre las
partes altas del departamento.
Debido a que la
ciudad se haya separada apenas por una pared de cordillera de la
región selvática mejor desarrollada del planeta, sufrió los
embates directos de la precipitación.
Cientos de kilómetros
al oeste, en Tambogrande, lluvias esporádicas y remanentes de los
frentes serranos se han reportado sobre el piedemonte de los valles
de San Lorenzo y del Chipillico.
En este último
lugar, incluso, el alcalde de Las Lomas está acelerando la
construcciones de badenes que faciliten el tránsito hacia Sapillica
y Frías, durante los meses del verano austral (enero a abril),
debido al anuncio de lluvias moderadas, debido a la corriente de El
Niño.
En la capital
departamental, Piura, el anuncio parece mas bien, no haber causado
mayor alarma entre las autoridades; tanto que el nuevo puente
colgante está avanzándose a un paso que los habitantes consideran
desesperante dados los anuncios.
Este puente
reemplazará al anterior, llamado Bolognesi por prolongar dicha vía
entre las ciudades de Piura y Castilla, que se precipitó sobre las
crecidas aguas del río Piura en marzo de 1998, cuando casi medio
ciento de personas que transitaba esa mañana por allí terminó
muerta, arrastrada por las aguas fangosas.
Amén de los clásicos
daños e interrupciones de carreteras, ésta fue una gran desgracia
para una comunidad que tenía marcada la cicatriz de un evento
lluvioso violento, en 1983, y que en esta ocasión se había
preparado física y moralmente para afrontar los hechos.
Fue cuando las
principales instituciones del departamento lanzaron una campaña que
parecía descabellada, pero posible: convivir con el enemigo.
Surgieron
interesantes propuestas, pero de todas maneras, el mayor problema
para Piura durante estos episodios es su misma geografía, pues su
costa es casi plana, lo que la convierte en una excelente receptora
de agua.
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Se
espera que las primeras lluvias de lo que las autoridades
locales han descrito como "un Niño moderado" se
presenten durante la primera quincena de enero del 2002 |
“Condición y razón de
vida”
En 1998, el
volumen de agua fue tal, que reactivó ríos fósiles como el
Cascajal, que alguna vez hace un milenio corría por lo que
actualmente está dejando de ser el desierto de Sechura.
Esa corriente
unida a la del río Piura, que usualmente no tiene caudal para
desembocar en el mar, se embalsaron dando origen a una gran laguna,
que el ex presidente Alberto Fujimori bautizó de inmediato como
“La Niña”, a la que le avisoró un futuro de dos años como
emporio de pesca en agua dulce.
Le falló el cálculo
al entonces mandatario porque las arenas de Sechura absorbieron a la
laguna en menos de medio año.
Pero un suelo preñado
de humedad podía dar poco menos que abundante vegetación. Una
investigación de la Universidad Agraria La Molina (Lima) realizada
ese mismo año demostró que la cubierta herbácea de Sechura se
incrementó de 50% a 75% entre diciembre de 1997 y junio de 1998,
produciendo 170 kg de materia seca vegetal.
Las lluvias de
1983 dieron vida a incipientes algarrobales. Actualmente, quienes
pasan por el desierto de Sechura no pueden diferenciarlo debido a la
vegetación aislada.
Pero, según la
misma investigación, en San Lorenzo, la cosa fue mejor, pues en el
mismo periodo, la cobertura herbácea se incrementó de 75% ¡a
100%! generando unos 650 kg de materia seca vegetal por cada hectárea,
es decir, cada campo y medio de fútbol se podía obtener una
tonelada.
El ganado no pudo
pedir mayor alimentación, pues –siguiendo con la misma
fuente—los algarrobos en Tambogrande produjeron poco más de 18
toneladas por cada hectárea entre enero y mayo de 1998.
Según Fidel
Torres, biólogo, esto “ha sustentado e incrementado la ganadería
de familias campesinas de esta zona, regenerando la población faunística
y mejorando la composición química del suelo del bosque”.
Esto no quita de
encima la estela de muerte y destrucción que el evento climatológico
ha provocado, pero según Torres, esto se atribuye al descarte de la
posibilidad de convivencia con el desastre al punto de encontrarle más
ventajas que perjuicios.
“El Niño es una
condición y razón de vida para esta región, al renovar periódicamente
sus potencialidades naturales (bosques y recarga hídrica) y
corregir daños de prácticas agrícolas inadecuadas (desalinización
de suelos) sobre lo cual ha sido posible reconstruir sucesivamente
estrategias y nuevas alternativas de desarrollo agrario.”
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Las
escorrentías de las lluvias caídas en la Cordillera
Occidental de los Andes afectarán en gran medida a la parte
baja y tenderán a represarse en el Desierto de Sechura. La
vista de este modelo computarizado en tres dimensiones
revela que esto es posible debido a la topografía casi
plana de la costa de Piura. |
Desconfianza
La cantidad de
precipitaciones es tal que El Niño puede modificar el curso del río
Piura, debido precisamente a lo plano de la costa del departamento,
lo que asociado a las escorrentías de los Andes, produce la elevación
de la napa freática.
Una vez, Torres
dijo ante el Frente de Defensa de Tambogrande y San Lorenzo, que esa
es la razón por la que Sechura está muy preocupada por la posible
explotación minera debido a que los productos que resulten de la
extracción podrían infiltrarse al agua del subsuelo y
contaminarla.
Y como Sechura es
la zona más baja de Piura, pues, debe prepararse para tener una
napa contaminada.
Torres dice en una
investigación que “de iniciarse la extracción minera y la
consecuente eliminación del algarrobal, El Niño se sumará a
intensificar el desastre, ya que no podrá regenerar la vegetación
y sus semillas que dejarán de existir y exacerbará los procesos
erosivos.”
Esta es una versión
actualizada de la primera alerta que el científico piurano diera a
fines de 1999, cuando anunció que las partículas más volátiles
producto de la extracción entrarían en contacto con el sistema de
vientos de la costa de Piura, y esparciría la contaminación por
sus ciudades más importantes.
Los estudios de Manhattan
Sechura no consideran a El Niño en su máxima magnitud, pues en
ningún lado dice qué harán en caso de inundación, aunque alguna
vez dijeron que canaletas en los taludes del tajo abierto serían la
solución, pero los estudiosos locales dicen que eso será difícil
de controlar, pues la napa freática, terminaría aflorando y
produciendo la inundación.
Eso sin contar el
desmoronamiento del desmonte de residuos de mineral que terminarían
siendo acarreados por el río Piura.
Es lo que puede
estar pasando a pequeña escala en las nacientes del Quiroz, donde,
de desarrollarse actividad minera informal, como factortierra
lo advirtió la semana pasada, provocaría con las lluvias un daño
ecológico difícil de revertir debido a la ausencia de control.
Por eso, El Niño
–y cualquier lluvia fuerte—perfila a la actividad minera como de
alto riesgo. Torres calcula que en siete años de explotación se
habrán generado 14 millones de toneladas de desechos, que el agua
se encargará de esparcir en un par de días.
Pero ¿qué
produciría de inmediato? Para conocer los efectos específicos de
lo que podría pasar en los siguientes meses, hemos contactado a dos
estudiosos integrantes del Consejo Consultivo para estos eventos,
pero no nos han respondido a tiempo.
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La
cultura de prevención es posible mediante una difusión
masiva de los principios básicos en esta materia, y su
posterior recordación. "Gano con el Niño" es un
ejemplo de combinación de ambas, gracias a la
organización. La chica de chaqueta y pantalón de mezclilla
ganó en el nivel de educación secundaria. |
Niño con premio
¿Está la población
preparada? A pesar que El Niño de 1998 fue más fuerte que el de
1983, se cobró menos víctimas, lo que podría explicarse como un
buen resultado de una campaña coordinada por las autoridades con
información que le permitió a la gente organizarse y prevenir los
efectos de las lluvias.
Ahora el tema es
convencer a la gente de que la causa de sus desgracias puede ser lo
opuesto, y mas bien generar desarrollo sustentable.
Por eso,
instituciones educativas y de gobierno en alianza con importantes
ONGs, el gobierno de los Estados Unidos, la Defensa Civil y radio Cutivalú
organizaron el concurso escolar Gano con El Niño.
Éste tuvo dos
frentes, el de estudiantes con balotas sobre todos los aspectos de
El Niño y sus beneficios, y el de docentes
con la creación de una propuesta curricular que haga hincapié
en la prevención o mitigación de desastres naturales.
La convocatoria
fue masiva y casi todo el departamento estuvo representado, y reñido.
Al final en el
nivel primario ganó Javier Aldave, de Bellavista (Sullana); en el
secundario, Jady Farfán, de Morropón; y a nivel de propuestas
curriculares, a la Escuela Primaria 14641 de Pedregal (Tambogrande).
Hay nuevas
convocatorias, como los concursos de dibujo desarrollados por Diaconía
para la Justicia y la Paz, o la que está vigente del Frente de
Defensa de Tambogrande y Conacami.
Ahora que ellos se
han empapado del tema, no harían nada mal en informar a la gente, a
lo mejor así comenzaríamos a cambiar visiones.
De pronto, la
inclusión de un proyecto minero que está subestimando el poder del
evento, constituye una señal de alarma que podría acelerar el
proceso de ejecución masiva de cerca de medio millón de personas
que están relacionadas directa e indirectamente con Tambogrande,
por vivir en la costa del departamento.
Aunque, el pronóstico
es de lluvias moderadas, como las de 1992, quizás, no vale la pena
bajar la guardia, o de lo contrario terminaremos presas de las aguas
turbulentas.
Sandy
Vílchez, en Piura, contribuyó con este informe. Con informaciones
de Piura, Vida y Agro – Godofredo García Baca y NPC Huancabamba.
©2001 NPC donde corresponda.
Lea
también
El
Niño
La
predicción del Fenómeno de El Niño
Otros
enlaces (se abrirá en nueva ventana)
Radio
Cutivalú
www.disaster.info.desastres.net/andino.piurados
www.indeci.gob.pe
www.udep.edu.pe/especiales/gestion_riesgo/index.htm
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