¡Tenían razón los pesimistas!
Por:
Daniel G. Cardozo M.
Esta frase debe retumbarle en los oídos y en la conciencia a mucha gente
si es que aun tienen conciencia o al menos memoria.
Años atrás fuimos muchos los que anunciábamos el camino que el régimen tomaría
no porque tuviésemos una bola de cristal o porque Maria Lionza
nos habló en sueños sino porque apartamos nuestras propias expectativas e
ideales al realizar la proyección de las acciones que el régimen estaba
acometiendo y proyectándolas en el futuro que en ese entonces para muchos ni
era inmediato ni tampoco posible de realizarse.
El Bloque Democrático lo anunció y dio en el clavo lastimosamente.
También lo hizo Marta Colomina, Robert Alonso,
William Ojeda, Jorge Olavarría, este cronista y
muchos otros cuyos nombres se me escapan.
Se escribió, se opinó al respecto, se polemizo y se debatió hasta el
cansancio y las palabras quedaron aunque no fueron oídas ni tomadas en cuenta
por que simplemente la gente consideró que el verbo de los grandes y connotados
“políticos optimistas” supo como preñar de esperanzas a la gente en que eso
nunca sucedería.
Atrás y olvidados quedaron escritos y ensayos que por resultar agoreros
y fatalistas nunca fueron materia de lectura necesaria mas sin embargo si lo
eran los artículos de supinos comeflores que de una
manera u otra convencieron a los ciudadanos que “el camino democrático estaba
blindado”.
Por locos nos tomaron, por dementes delirantes como si decir que la vía
del régimen era la instauración de un comunismo a la cubana, de una Dictadura
Democrática (haga clic en el link y léalo) era casi un pecado capital,
otros dijeron que nunca iríamos “De vuelta al mar de la felicidad” (Robert Alonso) porque Venezuela no era la Cuba de finales
de los 50, otros decían que Peña Exclusa y sus denuncias acerca del Foro de Sao
Paulo no eran otra cosa mas que “locuras de medianoche de un radical
trasnochado” o que los comunicados del Bloque Democrático eran “muy fastidiosos
porque dicen cosas que la CD y los partidos no dejaran que pasen” mientras que
los mas anormales calificaban de histérica a Marta o de acomplejado al Dr. Olavarría, pero para mal de todos, los pesimistas NO NOS EQUIVOCAMOS,
porque no es que vamos al comunismo, es que ya llegó.
Ahora creo que no hace falta que sigamos con la cantaleta de decirles
que Hugo Chávez es un tirano, que es un comunista disfrazado de demócrata, que
es un dictador sanguinario, que su única intención es mantener el mayor poder
posible por el mayor tiempo posible, creo que no hace falta nada de eso, solo
falta que terminen de aceptar de una buena vez que durante años al pueblo
venezolano, a los ciudadanos, a los que marcharon y arriesgaron todo por un
ideal no solo los engañaron como párvulos sino que los traicionaron.
Ahora, acepten el hecho que por desgracia los pesimistas teníamos razón.
Acepten el hecho que los “Elías Santana” y los “comeflores
institucionales” eran simplemente unos vendidos, unos traidores, unos ciegos e
ilusos en el mejor de los casos que les engañaron diciéndoles que aquí el
comunismo no llegaría y los hechos demuestran lo contrario: ellos nos vendieron
por sus mezquinos intereses.
Y recuerden algo: sabemos quienes son los traidores, los conocemos, los
vimos y aun están entre nosotros tratando de convencernos que sigamos haciéndole
caso a sus pistoladas.
Una vez alguien dijo “el orgullo es un arma”, y yo digo “la democracia
es un arma” y no nos quedara de seguir las cosas así y después que hayamos dado
la ultima batalla electoral el 4 de Diciembre que otra opción que simplemente
aceptar el hecho que fuimos penetrados por el comunismo y que el único camino
que quedara si el ultimo bastión electoral es dominado por los malditos
comunistas que exterminar, execrar y destruir a todo aquel que sirva al
malévolo, incluyéndolo a el.
Solo espero que esta vez no se queden de nuevo esperando “a ver que
pasa” porque si lo hacen, aseguren que nada bueno pasara y solo quedaremos a la
merced de más sanguinario dictador y tirano de la historia de Venezuela: Hugo
Chávez.