¡Yo también quiero mi fusil!.. Por si a las moscas…
Por:
Daniel G. Cardozo M.
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Miércoles, 06
de julio de 2005
Según dijo el mister “Danger”
de Miraflores, todo reservista tendrá su arma, cosa que debe preocupar a todos
porque sencillamente es el proceso de dar instrumentos para matar a cualquier
fulano que se aliste en la guardia pretoriana que es la reserva militar.
El problema esta en que si
dentro de los organismos policiales, militares y hasta en los altos cargo
gubernamentales existen personas con antecedentes criminales y otros que
sencillamente actúan como tales, ¿Quién me garantiza que en las reservas no se
hayan inscrito “n” cantidad de malandros esperando su fusilito respectivo?
Pero es que no bastó con
esa afirmación sino también aderezo lo que debió ser la celebración de una de
las mas importantes fechas patrias con el cuento de la invasión, soñando con
500 nidos de ametralladoras en el Ávila y centenas de misiles antiaéreos “para derribar
los aviones que se atrevan a violar nuestra soberanía”, y eso mas que un chiste
es otra bobería mas que le se ocurre al genio militar que ensució los
pantalones un 4 de Febrero… eso si, después que por sus acciones decenas de jóvenes
quedaron con sus sesos desparramados en las calles.
No necesita tener tal
defensa antiaérea en el Ávila ya que en los cerros de caracas existen
centenares de armas, solo que estas no apuntan al cielo sino a los habitantes
de esos sectores, ni necesita de sus misiles ya que es imposible que puedan
derribar avión alguno que no sea los que flotan en sus neuronas desgastadas por
tanto soñar una guerra que por fin pueda ganar.
Ahora, quiero ver como va
a hacer para cumplir su afirmación de armar a las reservas y llenar de nidos de
ametralladoras al Ávila cuando el arma más letal de todas ya esta en la casa de
más del 80% de los venezolanos: el hambre con la que los está matando.
Quisiera haber visto las
caras de los asesores militares de sus odiados gringos cuando afirmó que con
sus ridículos misiles tenia en la mira a los aviones de los “invasores”, pues
estos debieron estar desarmándose de la risa viendo al mentiroso mayor contar
que podrá derribar aviones de ultima generación con armas que solo sirven para
si acaso derribar aeronaves a baja altitud y sin las sofisticadas contramedidas
de las que disponen por ejemplo los gringos.
De todos modos, yo quiero
mi fusil, por si a las moscas ya que de lo único que estoy seguro que me tendré
que defender será de esas reservas malandras que vi desfilar ayer, ya que la única
amenaza que tiene Venezuela no viene del exterior sino de un lugar en una
colina rodeado de murallas altísimas, de paredes blancas y donde desde un balcón
se la pasa hablando pendejadas un ser cuyo único
sueño es ser el próximo dictador octogenario del continente.