Muerte en Los Magallanes
Por:
Daniel G. Cardozo M.
La impericia e improvisación de este gobierno y sus satélites regionales
no tiene perdón de dios ni tiene justificación alguna.
La tragedia ocurrida en el Hospital de los Magallanes de Catia donde
cuatro pacientes murieron por – léase bien – falta de oxigeno amerita no una
investigación de las causas sino el encarcelamiento de todos los responsables
directos e indirectos, desde el “Alcalde” Barreto hasta el tipo que firma las
ordenes de compra.
La confesión de Barreto según la cual se le adeudan varios millardos a la empresa suministradora y que esta no ha
dejado de cumplir con las entregas pero que se hacen “a la carrera” nos
demuestra la criminal desidia con la que la administración publica en manos de
los chavistas trata a los ciudadanos de este país.
Mientras el manirroto regala casas en Cuba, compra bonos chatarra,
ofrece vender petróleo barato, viaja por el mundo chequera en mano y entrega la
soberanía hospitalaria a los cubanos solo para quedar bien con su mentor,
nuestros hospitales – los verdaderos hospitales, no las franquicias ideológicas
de Barrio Adentro – están en ruinas, absolutamente quebrados, sin insumos y
ahora hasta sin el vital oxigeno para los pacientes.
Los venezolanos mueren de mengua en los centros de salud dependientes
del estado y esto no es exclusivo de Caracas, sino que situaciones similares se
han presentado en todo el país con su subsecuente estela de muertos a los que
nadie parece importarles.
Los pobres, esos que tanto el régimen usa para manipulares, son los que
finalmente pagan con sus vidas la desidia criminal con que se administran los
hospitales y no vale para nada que se amparen en la desgastada excusa del paro,
de los problemas heredados, el neoliberalismo salvaje o la falta de
presupuesto, porque en este ultimo caso, dinero sobra, tanto así que hasta
costeamos los compromisos petroleros de Ecuador o cambiamos diesel por vacas en
Argentina.
Luz para la calle y tinieblas para la casa parece ser el lema con que el
gobierno quiere identificarse gracias a su ineptitud sin limites y creo que ya
es hora que hasta los que andan vestidos de rojo acepten la realidad que nos
agobia y terminen de aceptar que este gobierno ha sido el causante de la mayor
suma de sufrimientos y miserias que jamás se haya visto.
Después se queja que un pastor diga que la solución es matarlo si ¡por
dios! ellos junto a su legión de rémoras chupasangre están
dejando al pueblo morir en los hospitales.