Lo que haré este domingo…
Por:
Daniel G. Cardozo M.
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Jueves 04 de
Agosto de 2005
Alguien me preguntó anoche a raíz del artículo
de ayer – el cual por cierto fue vilmente plagiado – que es lo que voy a hacer
este domingo y por supuesto luego, ya que debo reconocer, mi texto quizás haya
sembrado mas dudas a la asfixiante situación política que vivimos.
Personalmente considero que no deberíamos
votar por las razones extensamente expuestas por decenas de lideres de esta
oposición definitivamente desobediente a seguir el mandato de los partidos o
del régimen de ir a dar con nuestro voto otro espaldarazo de legitimidad a un
sistema corrupto, ineficiente, autoritario e ilegitimo, no obstante, esto no me
impide considerar la posibilidad de ejercer ese derecho ya que por lo menos en
mi municipio – Juan Antonio Sotillo, Estado Anzoátegui – quien gobierna es un bucólico
chavista que se considera a si mismo una especie de reyezuelo, y darle mas
poder dejándole el consejo municipal significaría darle cancha libre para que
el y sus adeptos continúen saqueando el erario publico mientras Puerto La Cruz
se hunde en la basura, el caos vial, la anarquía y la delincuencia.
Vuelvo al dilema del ir a votar o de
quedarme sin hacerlo.
Como ciudadano y elector considero que es mi derecho – y mi deber votar
– para hacer el esfuerzo de quitarle a través de concejales que no se le
arrodillen al susodicho el poder que detenta y su capacidad para desangrar las
arcas del municipio, pero como venezolano victima de persecución, acoso e
integrante de las filas de los desobedientes, consciente del plan malévolo que
este régimen posee para convertirnos en esclavos suyos considero que ir a votar
es un acto irrito, absurdo y hasta cobarde pues es mas fácil hacerse de la
vista gorda y convalidar un proceso viciado desde su inicio a plantarse firmes
y desobedecer el orden impuesto.
Entonces, y tomando en cuenta que la
dignidad personal se basa en la firmeza y el mantenimiento de las convicciones
ante cualquier circunstancia y en aras de mantener mis ideas acerca de lo que
es la democracia y la participación electoral las cuales por cierto en estos
instantes no se contradicen con mis convicciones que como demócrata tengo, haré
lo siguiente:
Este domingo iré a mi centro de votación
a realizar el primer acto de desobediencia: Votar NULO.
Es un acto de desafío el votar nulo–
dejar correr los dos ciclos de intento de voto – porque el sistema viola
absolutamente el secreto del voto ya que queda asentado en el libro como “NO
VOTO” por lo cual se viola el secreto de mi voto, y es un acto de desobediencia
porque aun asistiendo no acato el llamado de los partidos a votar, aunque
sinceramente si solo pudiese votar por una o dos opciones – las de las dos únicas
personas que tienen meritos para ser concejal y de la Junta Parroquial lo haría
aunque contradijera mi posición, pero no lo haré.
Aclaro lo siguiente para que no quede
lugar a dudas del porque de lo que haré: voy a descontar el voto de la maquina,
rellenar el renglón donde mi nombre está asentado y evitar o mejor dicho,
dificultar que alguien mas vote por mi, simple y sencillo porque si yo no
quiero elegir por lo menos haré mas engorroso que alguien mas lo haga en mi
lugar.
Después me quedaré a final de la tarde
como observador durante el conteo a ver si el sistema cuenta mi voto como NULO.
Lo demás que haré depende de los ánimos
en el país: si todos salimos a desconocer la elección entonces saldré a la
calle, pero esto mis amigos queda en nosotros de salir o no, pero tengan por
seguro que en Anzoátegui estaremos esperando ese momento cuando diremos SE
ACABO LO QUE SE DABA…