Único
tema a discutir: como derrocar al gobierno
Por: Daniel G. Cardozo M.
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Viernes,
Existen
muchos temas en el tapete noticioso, político y social del país y resultaría
difícil enumerarlos, pues hay cantidad de problemáticas – las cuales no son
nuevas – las cuales no han sido tratadas correctamente para evitar su
continuidad y muchas otras que son causadas por el estado de agitación político
e ideológico que vivimos, pero de todas las existentes, la gran mayoría son
sencillamente la continuación de situaciones las cuales pudieron ser fácilmente
desarticuladas o por lo menos llevadas a su mínima expresión si solamente los
gobierno democráticos hubiesen sido diligentes en su tratamiento.
Pobreza,
desempleo, desnutrición, perdida de valores morales y ciudadanos, crisis
educativa, delincuencia en todo nivel, corrupción, etc., son problemáticas
sociales que existen y persisten gracias a un sistema podrido, lleno de
personas que solo buscan su beneficio personal y que detentaron o detentan el
poder como botín y no como instrumento para crear progreso, ya que la casta
política venezolana – en casi su totalidad – no desea ver realmente progresar
al “pueblo” pues si este lo hace tendría la capacidad de ser independiente,
libre y dejarían de ser los menesterosos necesarios para sostener un sistema
que ha vivido y que vive y existe gracias a la pobreza y la miseria del pueblo.
También
tenemos una problemática política extremadamente grave pues es precisamente por
eso que las problemáticas sociales persisten.
Si antes,
durante la era democrática los partidos solo se ocupaban de mantener su sistema
clientelar y populista donde el amiguismo era la llave para abrir puertas y
conseguir favores, créditos y contratos, ahora durante esta era de
revolucionarios de medio pelo no solo eso persiste sino que además tenemos un
sistema donde el culto al supremo, donde la sumisión absoluta no solo otorga
esos beneficios sino que a su vez facilita la acción del sátrapa en su clara
intención de no solo poseer el mayor poder posible por el mayor tiempo posible
sino que de destruir el sistema democrático para – usando el engaño de la
revolución y el espejismo de la igualdad social a través de su nuevo socialismo
– dar paso a un sistema donde el sea único amo y señor del destino de todos los
venezolanos.
Como dije
anteriormente, existen muchos temas y mi intención de resumirlos esta dirigida
a hacer entender que todos los problemas que tenemos en todo ámbito deben ser
resumidos en una sola vertiente: todo pero absolutamente todo problema anterior
y nuevo es usado por el gobierno para justificar su progresivo plan de
destrucción de la democracia y la conversión de Venezuela a un modelo
socialista-comunista con matices totalitaristas pero que a su vez usa a la
misma democracia que esta destruyendo como marquesina – tal y como por ejemplo
Corea del Norte se proclama “Republica Popular Democrática para tratar de
ocultar su carácter dictatorial – y proceder a detentar el poder de forma
hegemónica.
Toda
discusión ideológica progresista, toda disertación cerca de la acción de este
régimen, todo análisis acerca de cómo maneja la economía o como enfoca la
solución a los graves problemas sociales que tenemos, todo debate acerca de la
manera en que este régimen quiere cambiar al país o hasta como manejan a PDVSA
o su modelo de relaciones internacionales nos lleva a un solo punto: este es un
sistema totalitario, destructor, involutivo, empobrecedor y hegemónico que
busca solo una cosa: perpetuar a Chávez en el poder así que cualquier otra
discusión es accesoria.
La
discusión de cómo llegar a elecciones por ejemplo nos lleva a aceptar que
tenemos un sistema electoral corrupto, viciado y tramposo y por ende nos lleva
a pensar que el régimen lo controla, llegando entonces por añadidura al mismo
punto que llegaremos si vemos cualquier cosa que hace el régimen: todo esta siendo construido para perpetuar su
poder y quien hace eso ni es demócrata ni es revolucionario sino que simplemente
es un autócrata, un dictador cualquiera con la única salvedad – y debemos
reconocerlo – que el tipo ha sabido usar nuestras debilidades como disidentes
para convertirse en una “victima de la oligarquía y el imperio” consiguiendo
entonces afectos, las oportunidades que la actual dirigencia política
“opositora” le ha brindado por su miopía, sordera y avaricia para hacer ver a
su ideología trasnochada como la alternativa a unos dogmas caducos y que nunca
supieron adaptarse al realidad de los tiempos,
y las fortalezas de controlar la mayor empresa del país y por ende los
enormes recursos económicos que esta proporciona para comprar conciencias a
través de la explotación de la miseria pues ni siquiera la revierte sino que la
acentúa creando cada día que pasa mas y mas dependientes del estado tanto en
los sectores mas depauperados como entre los empresas y comerciantes.
Como se
observa, cualquier problema, cualquier discusión nos lleva finalmente al nudo
del asunto y nada de lo que analicemos nos parta de ese final macabro que busca
desesperadamente el régimen, pues todo
lo que hace esta enfocado a esa solución final, a la consolidación de un
sistema de pensamiento único y de sumisa obediencia al “líder” que es a la
final lo que persigue cualquier dictador.
Entonces,
la discusión no debe ir enfocada a como hacen ahora y como se hacia antes, no
puede centrarse en la sórdida critica a los modelos económicos y sociales que
este régimen quiere imponer pues para contrarrestarlas el régimen siempre usara
el expediente del consumismo, del capitalismo o de la oligarquía, ni tampoco
puede seguir siendo una critica “refleja” o a la defensiva donde constantemente
esperemos a que sea el gobierno quien diga o haga para nosotros salir a dar
nuestras opiniones, debemos ser nosotros, los ciudadanos organizados quienes
vayamos a la ofensiva y obligar al régimen a defenderse, pues mientras no
presentemos alternativas a la gente, será siempre el sátrapa quien lleve la voz
cantante.
También
hay que dar un debate serio y que no solo quede en los libros o los periódicos
sino que salga a la calle, pues a un sistema totalitario no se le combate
únicamente con artículos de prensa o criticas airadas, sino que hay que
combatirlo en todos los frentes, hay que enseñarle el garrote y darle con el
también y es el pueblo, organizado y conciente quien tendrá la ultima palabra
de que hacer.
Entendamos
entonces que el problema no es lo que el gobierno roba o hace, el problema es
que mientras nosotros perdemos el tiempo tratando de desmoronar al régimen a
través de la denuncia y la critica – donde la critica solo es oída mas no
tomada en cuenta y la denuncia nunca llega a ser investigada – el régimen esta
trabajando fuertemente para mantener al pueblo miserable y dependiente de el, y
mientras mas gente subsista de la dadiva oficial, mas poderosa se hace su
influencia; el problema es como sacar de un plumazo – o de un bombazo – a este
régimen porque definitivamente a punta de votos así todos votemos en su contra
no saldrá.
Insistiré
que la única salida que nos queda es la rebelión civil, la desobediencia
ciudadana, es la insurrección y cuando por fin los millones que estamos en
contra del régimen tengamos el valor para de nuevo tomar las calles y no
dejarlas así nos disparen, así nos amenacen, que nos defendamos con todo en
contra de las hordas pagadas del régimen, ese día veremos temblar los muros que
rodean Miraflores y seremos testigos de la caída del régimen mas tenebroso y
astuto que hayamos tenido.