Único tema a discutir: como derrocar al gobierno

 

Por: Daniel G. Cardozo M.

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Viernes, 20 de mayo, 2005

Existen muchos temas en el tapete noticioso, político y social del país y resultaría difícil enumerarlos, pues hay cantidad de problemáticas – las cuales no son nuevas – las cuales no han sido tratadas correctamente para evitar su continuidad y muchas otras que son causadas por el estado de agitación político e ideológico que vivimos, pero de todas las existentes, la gran mayoría son sencillamente la continuación de situaciones las cuales pudieron ser fácilmente desarticuladas o por lo menos llevadas a su mínima expresión si solamente los gobierno democráticos hubiesen sido diligentes en su tratamiento.

 

Pobreza, desempleo, desnutrición, perdida de valores morales y ciudadanos, crisis educativa, delincuencia en todo nivel, corrupción, etc., son problemáticas sociales que existen y persisten gracias a un sistema podrido, lleno de personas que solo buscan su beneficio personal y que detentaron o detentan el poder como botín y no como instrumento para crear progreso, ya que la casta política venezolana – en casi su totalidad – no desea ver realmente progresar al “pueblo” pues si este lo hace tendría la capacidad de ser independiente, libre y dejarían de ser los menesterosos necesarios para sostener un sistema que ha vivido y que vive y existe gracias a la pobreza y la miseria del pueblo.

 

También tenemos una problemática política extremadamente grave pues es precisamente por eso que las problemáticas sociales persisten.

 

Si antes, durante la era democrática los partidos solo se ocupaban de mantener su sistema clientelar y populista donde el amiguismo era la llave para abrir puertas y conseguir favores, créditos y contratos, ahora durante esta era de revolucionarios de medio pelo no solo eso persiste sino que además tenemos un sistema donde el culto al supremo, donde la sumisión absoluta no solo otorga esos beneficios sino que a su vez facilita la acción del sátrapa en su clara intención de no solo poseer el mayor poder posible por el mayor tiempo posible sino que de destruir el sistema democrático para – usando el engaño de la revolución y el espejismo de la igualdad social a través de su nuevo socialismo – dar paso a un sistema donde el sea único amo y señor del destino de todos los venezolanos.

 

Como dije anteriormente, existen muchos temas y mi intención de resumirlos esta dirigida a hacer entender que todos los problemas que tenemos en todo ámbito deben ser resumidos en una sola vertiente: todo pero absolutamente todo problema anterior y nuevo es usado por el gobierno para justificar su progresivo plan de destrucción de la democracia y la conversión de Venezuela a un modelo socialista-comunista con matices totalitaristas pero que a su vez usa a la misma democracia que esta destruyendo como marquesina – tal y como por ejemplo Corea del Norte se proclama “Republica Popular Democrática para tratar de ocultar su carácter dictatorial – y proceder a detentar el poder de forma hegemónica.

 

Toda discusión ideológica progresista, toda disertación cerca de la acción de este régimen, todo análisis acerca de cómo maneja la economía o como enfoca la solución a los graves problemas sociales que tenemos, todo debate acerca de la manera en que este régimen quiere cambiar al país o hasta como manejan a PDVSA o su modelo de relaciones internacionales nos lleva a un solo punto: este es un sistema totalitario, destructor, involutivo, empobrecedor y hegemónico que busca solo una cosa: perpetuar a Chávez en el poder así que cualquier otra discusión es accesoria.

 

La discusión de cómo llegar a elecciones por ejemplo nos lleva a aceptar que tenemos un sistema electoral corrupto, viciado y tramposo y por ende nos lleva a pensar que el régimen lo controla, llegando entonces por añadidura al mismo punto que llegaremos si vemos cualquier cosa que hace el régimen:  todo esta siendo construido para perpetuar su poder y quien hace eso ni es demócrata ni es revolucionario sino que simplemente es un autócrata, un dictador cualquiera con la única salvedad – y debemos reconocerlo – que el tipo ha sabido usar nuestras debilidades como disidentes para convertirse en una “victima de la oligarquía y el imperio” consiguiendo entonces afectos, las oportunidades que la actual dirigencia política “opositora” le ha brindado por su miopía, sordera y avaricia para hacer ver a su ideología trasnochada como la alternativa a unos dogmas caducos y que nunca supieron adaptarse al realidad de los tiempos,  y las fortalezas de controlar la mayor empresa del país y por ende los enormes recursos económicos que esta proporciona para comprar conciencias a través de la explotación de la miseria pues ni siquiera la revierte sino que la acentúa creando cada día que pasa mas y mas dependientes del estado tanto en los sectores mas depauperados como entre los empresas y comerciantes.

 

Como se observa, cualquier problema, cualquier discusión nos lleva finalmente al nudo del asunto y nada de lo que analicemos nos parta de ese final macabro que busca desesperadamente el régimen, pues  todo lo que hace esta enfocado a esa solución final, a la consolidación de un sistema de pensamiento único y de sumisa obediencia al “líder” que es a la final lo que persigue cualquier dictador.

 

Entonces, la discusión no debe ir enfocada a como hacen ahora y como se hacia antes, no puede centrarse en la sórdida critica a los modelos económicos y sociales que este régimen quiere imponer pues para contrarrestarlas el régimen siempre usara el expediente del consumismo, del capitalismo o de la oligarquía, ni tampoco puede seguir siendo una critica “refleja” o a la defensiva donde constantemente esperemos a que sea el gobierno quien diga o haga para nosotros salir a dar nuestras opiniones, debemos ser nosotros, los ciudadanos organizados quienes vayamos a la ofensiva y obligar al régimen a defenderse, pues mientras no presentemos alternativas a la gente, será siempre el sátrapa quien lleve la voz cantante.

 

También hay que dar un debate serio y que no solo quede en los libros o los periódicos sino que salga a la calle, pues a un sistema totalitario no se le combate únicamente con artículos de prensa o criticas airadas, sino que hay que combatirlo en todos los frentes, hay que enseñarle el garrote y darle con el también y es el pueblo, organizado y conciente quien tendrá la ultima palabra de que hacer.

 

Entendamos entonces que el problema no es lo que el gobierno roba o hace, el problema es que mientras nosotros perdemos el tiempo tratando de desmoronar al régimen a través de la denuncia y la critica – donde la critica solo es oída mas no tomada en cuenta y la denuncia nunca llega a ser investigada – el régimen esta trabajando fuertemente para mantener al pueblo miserable y dependiente de el, y mientras mas gente subsista de la dadiva oficial, mas poderosa se hace su influencia; el problema es como sacar de un plumazo – o de un bombazo – a este régimen porque definitivamente a punta de votos así todos votemos en su contra no saldrá.

 

Insistiré que la única salida que nos queda es la rebelión civil, la desobediencia ciudadana, es la insurrección y cuando por fin los millones que estamos en contra del régimen tengamos el valor para de nuevo tomar las calles y no dejarlas así nos disparen, así nos amenacen, que nos defendamos con todo en contra de las hordas pagadas del régimen, ese día veremos temblar los muros que rodean Miraflores y seremos testigos de la caída del régimen mas tenebroso y astuto que hayamos tenido.

 

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