Participar
o no participar: he allí el dilema…
Por: Daniel G. Cardozo M.
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Jueves, 18
de mayo, 2005
Una de las cosas que me
causan incertidumbre es el observar como nuestro actual sistema de partidos
políticos es una especie de arroz con mango donde nadie sabe donde estos están
parados, sean del lado oficialista o del lado opositor.
Si vemos los partidos de la
oposición – estos que tienen representación legislativa – observamos un juego
de cuidar la silla preocupante y enfermizo, pues estos partidos solo por
mantener sus cuotas de poder dejan de lado muchas de las observaciones y no
toman en cuenta el sentimiento de una gran parte de la población que militando
en ellos, no esta de acuerdo con su proceder y de otra gran porción que no
estando de acuerdo con el gobierno tampoco esta de acuerdo con las posturas que
estos asumen frente al régimen.
Pero si vemos los partidos
oficialistas se puede observar una especie de cacería por el poder, donde cada
uno de estos exige su cuota de participación en el festín y aun a pesar de los
desplantes que desde la dirigencia máxima – léase MVR – les propinan, estos
continúan aferrados emocionalmente con el gran sátrapa quien con una habilidad
macabra mantiene los afectos aun de los mas golpeados partidarios, incluyendo
por supuesto la enorme lista de personas a las cuales no les han cumplido
promesas electorales o que aun esperan con impaciencia su parte de la
repartición.
Lo cierto es que en ambos
lados, se nota una ambigüedad e incertidumbre preocupante – mas acentuada en el
lado de la oposición por razones evidentes – que no deja muy clara cual es la
verdadera intención política de cada lado y sus verdadera situación queda mucho
en la interpretación individual de quienes solo observamos sus acciones.
Una cosa si esta clara: el
oficialismo – MVR y sus partidos satélites – gravitan exclusivamente alrededor
del liderazgo del “Yo Único”, y todas sus acciones se circunscriben a las
ordenes y directrices de este, obviando cualquier tipo de acción o iniciativa
particular y cualquiera que se atreva a apartarse de “la línea” así su
intención sea la de producir acciones que beneficien al pueblo es
automáticamente excluido de la plataforma de repartición de bienes en que el MVR
y sus satélites se han convertido, y cualquier acción que se ejecute o
cualquier iniciativa que se observe que no haya sido directamente ordenada
desde “arriba” es considerada como disidencia, como irrespeto y fuera de lo
aceptado por el único pensador, pero aun a pesar de las sanciones y las
divisiones, a pesar de los grupos “disidentes” y de los partidos satélites y de
maletín, todos ellos mantienen sin amagues su nexo con el sátrapa HCF, y eso es
algo que tiene su explicación.
Para este conglomerado de
partidos esta claro que la única forma de sobrevivir o de estar cerca del poder
e incluso detentarlo pasa por la adoración al “líder fundamental” y si eso se
mantiene, ellos pueden destruirse mutuamente, pero jamás tocando al jefe pues
eso si seria considerado delito de lesa patria por la dirigencia y acarrea la
perdida del poder y la consecuente falta de dinero y trabajo.
Lo otro que también esta
claro es que los partidos opositores – tradicionales, nuevos y de maletín – lo
único que parecen tener como objetivo es la sobrevivencia
de sus organizaciones y el mantener
individualmente todo el poder que puedan así esto sea a través de permitir la
destrucción del sistema democrático, pues al igual que los del lado
oficialista, para estos lo primero es su cuota, lo demás, ya verán como lo
componen en el camino.
Existen individualidades
dentro de estos partidos que oyen el clamor de la gente y que se atreven a
desafiar a los grandes jerarcas llevando a debate una de las cosas que mas nos
ocupan ahora: el simulacro electoral que se avecina y la forma en que los
partidos convalidarían esta especie de dictadura en que vivimos si participan,
pero desgraciadamente mas han podido el interés por el poder que la necesidad
general de restituir la democracia a cualquier costo.
Los partidos y sus
dirigentes parecen no estar dispuestos a sacrificar su puesto para dar ejemplo
pero si están dispuestos a sacrificar la institucionalidad y la democracia a
cambio de algunos curules en cámaras municipales,
juntas parroquiales y asamblea nacional, y eso es lo preocupante pues no es
necesario ser adivino para saber que la intención del régimen en cuanto a la
participación ciudadana en las elecciones gira en tres ejes todos unidos hacia
una misma meta: crear la mayor abstención posible para tener la mayor
posibilidad de manipular los resultados electorales sin mayores inconvenientes.
Lo mas grave es que esto
esta teniendo efecto y el mas evidente síntoma es el sentimiento generalizado
en la población disidente de no ir a votar pues hay que reconocer que el
régimen ha tenido mucho que ver con esta situación de desprestigio del CNE y
que sabrán capitalizar esto a su favor; pero tampoco están exentos los partidos
que antes formaban
Ahora nos debatimos ante un
gran dilema: si votamos no creemos que nos respeten nuestro voto y por
consiguiente no tiene sentido votar – es mi posición personal – pero si no
votamos entonces damos espacio al régimen para que COPE todos los espacios – es
la posición de los partidos opositores – pero estos no parecen interesados en
desatar una campaña extrema en contra del CNE y en contra del control que el
régimen posee en todo ámbito político y concluyo que la única causa de esto es
una sola cosa: para hacerlo tendrían que renunciar a participar y eso es
demasiado costoso políticamente para ellos.
El otro dilema es que todos
queremos votar pero consideramos –y con mucha razón – que hacerlo en las
condiciones actuales es un suicidio y una parodia , es ser copartícipes de un
fraude anunciado y a pesar que la gente esta clara en eso, los partidos – únicos
responsables ante la ley de lo que es la participación política – parecen estar
como dije solo preocupados de cómo motivar pero no de cómo generar confianza ya
que la única forma de hacerlo es a través del boicot electoral masivo y de la
protesta generalizada – la desobediencia civil, pues – y esa opción no les
garantiza a ellos nada, así como nadie les garantiza que haya participación del
publico opositor en las elecciones, pero todo indica que se van a ir por la
opción de participar aun a sabiendas que todo es una simple patraña.
Difícil situación la que
vivimos, pero mas difíciles serán las decisiones que tomemos en el futuro
cercano pues si vamos a votar matamos la democracia ya que legalizamos la
dictadura y la única forma de evitar esto es boicoteando las elecciones pero no
contamos con el factor que puede dar al traste con las intenciones del régimen
y con el mismo sistema corrupto que nos imponen: con