¡Que muera el comunismo!
Por:
Daniel G. Cardozo M.
Cuanto más leo los “logros” de esta dictadura mas comprendo la razón de
su existencia y su objetivo final.
Hace años, cuando aun los venezolanos creíamos disfrutar de una
democracia “inamovible” vimos sacudirse los cimientos de nuestras ideas el día
que Caracas se convirtió en un campo de batalla y nuestras calles se tiñeron
con la sangre de los jóvenes que frustraron su existencia por seguir como
borregos a un demente quien los entrego como sacrificio en el altar de lo sacrílego
solo por su enfermizo deseo de dominar a Venezuela.
Creímos que la democracia no seria derrotada, que el militar golpista
estaba reducido y que la amenaza comunista era solo un mal recuerdo existente
en la mente de algunos trasnochados, pero no comprendimos que el plan maléfico
ya estaba en marcha, sin pausa pero sin prisa, explotando maléficamente un capital
destructivo que nuestra imperfecta democracia había hecho crecer: la pobreza.
Es con este factor deprimente y conflictivo con lo que este régimen
sustenta su existencia, es mediante la pobreza y su explotación sin escrúpulos
con lo que se pretende cambiar la concepción de paz, libertad y democracia que
nosotros nos merecemos hacia un modelo donde la sumisión, el paternalismo, la
falta de libertad y el condicionamiento ultrajante de nuestros derechos sea el
nuevo paradigma a imponer.
Cierto es que mientras exista tanta pobreza difícilmente se alcanzaran
los altos objetivos personales y colectivos que el pueblo se merece, pero no
menos cierto es que si el sistema en lugar de propiciar la movilidad social, el
mejoramiento de las condiciones de vida y la facilidad de crecer individual y
colectivamente, lo que hace es acrecentar la miseria y la división entonces
caeremos irremisiblemente en una espiral donde la pobreza y la desesperanza
sean los instrumentos para dominar al pueblo bajo el mando de un régimen que
solo quiere para si el poder y el control de la sociedad.
Un estado serio procura el bienestar de todos los ciudadanos y subrayo, “de
todos,” pero cuando el estado solo busca destruir las bases sociales, permear la mente de los ciudadanos y convencerlos que el
modelo donde el estado se hace dueño de nuestro destino y “beneficia” a unos
pocos para hacer creíble la falacia que se preocupa por todos mientras
destruye, invade, confisca y sodomiza tanto al
ciudadano como a sus derechos fundamentales, entonces pasa de ser un estado
serio a convertirse en la mas patética expresión de autoritarismo, de
absolutismo, de dictadura.
Triste es que existan quienes se regodeen y se sienten felices porque el
sistema destruye aquello que nunca tuvieron y siempre soñaron poseer sin
trabajar, pero ahora, por su complicidad
y ceguera jamás podrán obtenerlo de mantenerse este sistema vil y soez donde se
exalta a quienes se arrodillan ante el poder y se destruye a quienes
decididamente luchan por ser libres.
Venezuela no merece ser cuna del autoritarismo ni refugio de la tiranía,
Venezuela no merece ser la espalda que cargue el fardo de la ignorancia y la
flojera porque algunos creen que la vida fácil se les presenta por fin,
Venezuela no merece ser la franquicia de la prostituta ideológica insular, no
puede ser una nueva cárcel territorial tal y como lo es esa tierra flagelada
por la ignorancia crasa y el autoritarismo comunista, Venezuela merece vivir en
paz, libertad y democracia así nos cueste la vida.
Demostremos pues de que estamos hechos, demos ejemplo, sirvamos de guía,
seamos la cuña que rompe la roca, seamos guías y tutores, convirtámonos en mártires
por la libertad y digamos de una buena vez ¡YA BASTA!, muera el comunismo,
abajo la dominación, fuera el invasor extranjero, que caiga el tirano, salgamos a las calles, luchemos por la
libertad.
QUE VIVA LA LIBERTAD EN
PAZ Y DEMOCRACIA.
Comunistas: contad con la muerte así seáis venezolanos, demócratas, contad
con la vida mientras no vendáis vuestros sueños y os convirtáis en instrumento
de libertad.