Las lecciones de Ecuador: El barco hace agua…
Por: Daniel G. Cardozo M.
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Sábado,
Definitivamente
lo sucedido en Ecuador resulta insólito, casi envidiable por la gran mayoría de
ciudadanos venezolanos que unos años atrás entregamos sangre, sudor y lagrimas
tratando de hacer lo mismo acá; solo que nuestros esfuerzos se vieron
frustrados por dos cosas básicas: la burrada de Carmona de disolver los poderes
públicos y la falta de voluntad y “guáramo” de los que por pocas horas lograron
sacar al tirano de Miraflores.
Lucio
sale por “lucido”, por ser poco comedido en sus ansias de poder absoluto y
control hegemónico del país y sobre todo por desesperarse al ver como fallecía
el apoyo a su favor, forzándolo a cometer errores tan graves como el disponer
de la justicia para absolver a Abdala Bucaram de una forma abiertamente corrupta, y es realmente
sacado del poder porque los militares le retiran su “apoyo”, y todos allá –
pueblo, militares y factores políticos – se jugaron el todo por el todo,
destituyéndolo aún sin tener la mayoría parlamentaria y poco les importó lo que
en el exterior pensasen de ellos ya que el pueblo en las calles les daba la
suficiente legitimidad para destituir – o derrocar, sea usted el juez – al
presidente-dictador
Hugo salió por haber creado crisis
artificiales y haber mandado a asesinar a los manifestantes del 11 de Abril,
pero regresa debido al extremo “cuido de imagen” tanto de los militares que le
desobedecieron como de los factores políticos nacionales ante la comunidad
internacional para no aparecer como “golpistas”, dando a Chávez el tiempo
necesario para replegar sus afectos y trazarse una estrategia de retorno basada
en esas debilidades de carácter de los que intervinieron el poder esos días,
pero esto no hizo mucha falta, pues en realidad regresa ante el “temor” de los
políticos y algunos militares de haber salido del cauce “democrático”, sin
haberse detenido a pensar que contra quien se enfrentaban era lo que demuestra
actualmente ser: un monstruo egocéntrico enfermo de poder y que no posee
ningunos escrúpulos, incluso para mandar a asesinar a su madre si eso le
asegura su permanencia en el cargo.
Pero fíjense como son las cosas en realidad
dentro del contexto internacional cuando un pueblo determinado decide echar a
alguien a quien en ese mismo ámbito se le considera “en voz baja” como un
sátrapa dictador: el actual gobierno Ecuatoriano ha dicho que “no le hace falta
el reconocimiento ni internacional ni de la OEA” puesto que esta fue incapaz de
pronunciarse y se hizo “de la vista gorda” cuando el ex presidente Lucio
Gutiérrez de manera inconstitucional junto a su precaria mayoría en el congreso
disolvió la Corte Suprema y nombró a una subrogada a su persona, y la OEA ha
activado la Carta Democrática pero enviando a una “misión de alto nivel” para
ayudar a resolver la crisis, averiguar mas acerca de la destitución de
Gutiérrez y facilitar el encuentro de una vía democrática en ese país, pero por
ninguna parte se habla del aislamiento internacional de Ecuador, ni de
sanciones, ni de cascos azules, ni mucho menos se exige la restitución en el
poder del depuesto presidente como muchos alegaron que sería la posición del
concierto internacional de haberse encarcelado o permitido la salida de Chávez
en esos días de Abril.
En
resumen, sencillamente a la OEA y el mundo no le queda otra alternativa mas que
aceptar y asumir la decisión del pueblo ecuatoriano que, harto de ver como su
país estaba siendo paulatinamente destruido, que su democracia era demolida
sistemáticamente y que su presidente se estaba apartando del camino democrático
para tomar el de la dictadura avalada por leyes “a la medida” – tal y como lo
hace Hugo Chávez – y decidió detener esa locura consiguiendo en forma
definitiva e “indevolvible” lo que una vez logramos
aquí aunque por poco tiempo: que los militares decidieran no apoyar mas al
presidente y apoyaran al pueblo, la constitución y la ley aun por encima de
cualquier consideración política o internacional, pues primero esta el
bienestar de la nación y la defensa de la democracia que la opinión que alguien
pueda tener de esta actuación.
Entiendo
que mucha gente esta en contra del tutelaje militar de las democracias del
continente suramericano, sin embargo debemos aceptar que en esos casos –
Ecuador actual y Venezuela 2002 – esa presencia militar es y fue
imprescindible, y que es gracias a ese tutelaje, gracias a poseer el apoyo de
los “payasos” de armas actuales que nuestro particular dictador se mantiene en
el poder.
Ahora,
como le decía a una amiga que me atormentaba durante los días de la crisis con
Colombia por el caso Granda, es mejor no hacernos a la idea que esta crisis
pueda afectar la permanencia en el poder del tirano Hugo, pues en esa oportunidad
y a pesar de su insistencia diciéndome que “ya estaba lista la Carta
Democrática” y que solo faltaba un empujón mas para que Hugo cayera, le dije
clarito: “eso en unos días pasa, se convierte en un incidente diplomático y ya,
no ha sucedido nada” y así fue; así que no crean mucho que esta situación de
Ecuador pueda romper la línea de flotación del régimen venezolano, pero si los
tiene pensativos y preocupados ya que es un potencial detonante de diversas
reacciones que ellos no podrán controlar y con la salida de Lucio se pueden
descubrir muchas de las relaciones “insanas” que ambos mantenían y de allí su
silencio y alejamiento, pues a diferencia de lo que esperaban los
neo-comunistas de aquí y La Habana – una especie de 13 de Abril pero en Quito –
el pueblo apoya plenamente o en gran mayoría la salida de Lucio, los militares
izquierdistas fueron separados de sus comandos, los cómplices de Lucio están
huyendo del país, y nadie lo está apoyando, la OEA no ha pegado el “grito en el
cielo” y las instituciones Ecuatorianas están dando una pelea fantástica para
salir adelante junto a un pueblo que no cesó en su empeño de sacar al caudillo.
En fin,
ojala que esta situación en Ecuador para bien de esa
nación se dé como la han planteado, pues esa será la forma en que ese pueblo de
por terminado con un período de caudillos y locos maniáticos que los han
gobernado y de una vez siembre en la conciencia del pueblo y los políticos la
imperiosa necesidad de deslastrarse del sistema caudillista, populista y
demagogo que tanto daño le hace a la democracia.
Sin
embargo, en el concierto internacional el mensaje a García ha sido enviado: la
OEA no puede ni podrá bajo ninguna circunstancia utilizar la Carta Democrática
para facilitar la permanencia en el poder de caudillos militares ni populistas
de ultra-izquierda que usan como fachada a la democracia sino mas bien para
facilitar el camino de la reconstrucción a los que logren sacudirse sus yugos,
y es una alerta para estos tiranos de nueva onda – Chávez incluido – que los pueblos
aguantan, esperan, pero que cuando no hay resultados y la represión y el
militarismo son los instrumentos para subyugar al pueblo y las instituciones,
cuando los resultados de las gestiones solo causan mas destrozos que
beneficios, ni con la ayuda del demonio – Fidel – podrán mantenerse en el
poder.
Los
venezolanos – el pueblo demócrata – debemos tomar esa lección de gallardía para
saber donde buscar soluciones y los que aun están bajo el embrujo de “Don
Misión” deben recordar que solo con mendrugos no pueden vivir así les prometan
el cielo cada domingo.
Lo otro
cierto es que la izquierda bananera y militarista – esa que representan Chávez
y Fidel –, los movimientos nacionalistas excluyentes y el sistema caudillista
latinoamericano está haciendo aguas y que es cuestión de tiempo para que los
pueblos de esta latitud terminen de darse cuenta que su felicidad y progreso no
esta en gobernantes mediocres y que reparten dinero a manos llenas sino en su
propia determinación de trabajar y crear riquezas con su esfuerzo y en
gobiernos progresistas, incluyentes, abiertos al mundo y que no formen parte
del circo comunista que en sus postrimerías Fidel con la ayuda de Chávez
intenta realizar en este continente.
Y
aprendamos la lección que Ecuador nos dio: ya el tiempo de pastar terminó, es
el tiempo de la fiereza, así que si no nos dejan alternativa, la insurrección
armada y el derrocamiento del tirano será el camino a seguir.