Las lecciones de Ecuador: El barco hace agua…

Por: Daniel G. Cardozo M.

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Sábado, 23 de abril, 2005

Definitivamente lo sucedido en Ecuador resulta insólito, casi envidiable por la gran mayoría de ciudadanos venezolanos que unos años atrás entregamos sangre, sudor y lagrimas tratando de hacer lo mismo acá; solo que nuestros esfuerzos se vieron frustrados por dos cosas básicas: la burrada de Carmona de disolver los poderes públicos y la falta de voluntad y “guáramo” de los que por pocas horas lograron sacar al tirano de Miraflores.

Lucio sale por “lucido”, por ser poco comedido en sus ansias de poder absoluto y control hegemónico del país y sobre todo por desesperarse al ver como fallecía el apoyo a su favor, forzándolo a cometer errores tan graves como el disponer de la justicia para absolver a Abdala Bucaram de una forma abiertamente corrupta, y es realmente sacado del poder porque los militares le retiran su “apoyo”, y todos allá – pueblo, militares y factores políticos – se jugaron el todo por el todo, destituyéndolo aún sin tener la mayoría parlamentaria y poco les importó lo que en el exterior pensasen de ellos ya que el pueblo en las calles les daba la suficiente legitimidad para destituir – o derrocar, sea usted el juez – al presidente-dictador

 Hugo salió por haber creado crisis artificiales y haber mandado a asesinar a los manifestantes del 11 de Abril, pero regresa debido al extremo “cuido de imagen” tanto de los militares que le desobedecieron como de los factores políticos nacionales ante la comunidad internacional para no aparecer como “golpistas”, dando a Chávez el tiempo necesario para replegar sus afectos y trazarse una estrategia de retorno basada en esas debilidades de carácter de los que intervinieron el poder esos días, pero esto no hizo mucha falta, pues en realidad regresa ante el “temor” de los políticos y algunos militares de haber salido del cauce “democrático”, sin haberse detenido a pensar que contra quien se enfrentaban era lo que demuestra actualmente ser: un monstruo egocéntrico enfermo de poder y que no posee ningunos escrúpulos, incluso para mandar a asesinar a su madre si eso le asegura su permanencia en el cargo.

 Pero fíjense como son las cosas en realidad dentro del contexto internacional cuando un pueblo determinado decide echar a alguien a quien en ese mismo ámbito se le considera “en voz baja” como un sátrapa dictador: el actual gobierno Ecuatoriano ha dicho que “no le hace falta el reconocimiento ni internacional ni de la OEA” puesto que esta fue incapaz de pronunciarse y se hizo “de la vista gorda” cuando el ex presidente Lucio Gutiérrez de manera inconstitucional junto a su precaria mayoría en el congreso disolvió la Corte Suprema y nombró a una subrogada a su persona, y la OEA ha activado la Carta Democrática pero enviando a una “misión de alto nivel” para ayudar a resolver la crisis, averiguar mas acerca de la destitución de Gutiérrez y facilitar el encuentro de una vía democrática en ese país, pero por ninguna parte se habla del aislamiento internacional de Ecuador, ni de sanciones, ni de cascos azules, ni mucho menos se exige la restitución en el poder del depuesto presidente como muchos alegaron que sería la posición del concierto internacional de haberse encarcelado o permitido la salida de Chávez en esos días de Abril.

En resumen, sencillamente a la OEA y el mundo no le queda otra alternativa mas que aceptar y asumir la decisión del pueblo ecuatoriano que, harto de ver como su país estaba siendo paulatinamente destruido, que su democracia era demolida sistemáticamente y que su presidente se estaba apartando del camino democrático para tomar el de la dictadura avalada por leyes “a la medida” – tal y como lo hace Hugo Chávez – y decidió detener esa locura consiguiendo en forma definitiva e “indevolvible” lo que una vez logramos aquí aunque por poco tiempo: que los militares decidieran no apoyar mas al presidente y apoyaran al pueblo, la constitución y la ley aun por encima de cualquier consideración política o internacional, pues primero esta el bienestar de la nación y la defensa de la democracia que la opinión que alguien pueda tener de esta actuación.

Entiendo que mucha gente esta en contra del tutelaje militar de las democracias del continente suramericano, sin embargo debemos aceptar que en esos casos – Ecuador actual y Venezuela 2002 – esa presencia militar es y fue imprescindible, y que es gracias a ese tutelaje, gracias a poseer el apoyo de los “payasos” de armas actuales que nuestro particular dictador se mantiene en el poder.

Ahora, como le decía a una amiga que me atormentaba durante los días de la crisis con Colombia por el caso Granda, es mejor no hacernos a la idea que esta crisis pueda afectar la permanencia en el poder del tirano Hugo, pues en esa oportunidad y a pesar de su insistencia diciéndome que “ya estaba lista la Carta Democrática” y que solo faltaba un empujón mas para que Hugo cayera, le dije clarito: “eso en unos días pasa, se convierte en un incidente diplomático y ya, no ha sucedido nada” y así fue; así que no crean mucho que esta situación de Ecuador pueda romper la línea de flotación del régimen venezolano, pero si los tiene pensativos y preocupados ya que es un potencial detonante de diversas reacciones que ellos no podrán controlar y con la salida de Lucio se pueden descubrir muchas de las relaciones “insanas” que ambos mantenían y de allí su silencio y alejamiento, pues a diferencia de lo que esperaban los neo-comunistas de aquí y La Habana – una especie de 13 de Abril pero en Quito – el pueblo apoya plenamente o en gran mayoría la salida de Lucio, los militares izquierdistas fueron separados de sus comandos, los cómplices de Lucio están huyendo del país, y nadie lo está apoyando, la OEA no ha pegado el “grito en el cielo” y las instituciones Ecuatorianas están dando una pelea fantástica para salir adelante junto a un pueblo que no cesó en su empeño de sacar al caudillo.

En fin, ojala que esta situación en Ecuador para bien de esa nación se dé como la han planteado, pues esa será la forma en que ese pueblo de por terminado con un período de caudillos y locos maniáticos que los han gobernado y de una vez siembre en la conciencia del pueblo y los políticos la imperiosa necesidad de deslastrarse del sistema caudillista, populista y demagogo que tanto daño le hace a la democracia.

Sin embargo, en el concierto internacional el mensaje a García ha sido enviado: la OEA no puede ni podrá bajo ninguna circunstancia utilizar la Carta Democrática para facilitar la permanencia en el poder de caudillos militares ni populistas de ultra-izquierda que usan como fachada a la democracia sino mas bien para facilitar el camino de la reconstrucción a los que logren sacudirse sus yugos, y es una alerta para estos tiranos de nueva onda – Chávez incluido – que los pueblos aguantan, esperan, pero que cuando no hay resultados y la represión y el militarismo son los instrumentos para subyugar al pueblo y las instituciones, cuando los resultados de las gestiones solo causan mas destrozos que beneficios, ni con la ayuda del demonio – Fidel – podrán mantenerse en el poder.

Los venezolanos – el pueblo demócrata – debemos tomar esa lección de gallardía para saber donde buscar soluciones y los que aun están bajo el embrujo de “Don Misión” deben recordar que solo con mendrugos no pueden vivir así les prometan el cielo cada domingo.

Lo otro cierto es que la izquierda bananera y militarista – esa que representan Chávez y Fidel –, los movimientos nacionalistas excluyentes y el sistema caudillista latinoamericano está haciendo aguas y que es cuestión de tiempo para que los pueblos de esta latitud terminen de darse cuenta que su felicidad y progreso no esta en gobernantes mediocres y que reparten dinero a manos llenas sino en su propia determinación de trabajar y crear riquezas con su esfuerzo y en gobiernos progresistas, incluyentes, abiertos al mundo y que no formen parte del circo comunista que en sus postrimerías Fidel con la ayuda de Chávez intenta realizar en este continente.

Y aprendamos la lección que Ecuador nos dio: ya el tiempo de pastar terminó, es el tiempo de la fiereza, así que si no nos dejan alternativa, la insurrección armada y el derrocamiento del tirano será el camino a seguir.

 

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