Elecciones, desobediencia y alternativas
democráticas
Por: Daniel G. Cardozo M.
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Lunes,
Una vez
un hombre sabio me regalo una frase que trato en lo posible de cumplir “no lo
diga, hágalo” y esta frase me acompaña cada vez que decido hacer una propuesta.
Muchas
cosas que por estos medios decimos son cuestiones en su mayoría meramente
retóricas, son maneras de expresar nuestras posiciones e ideas personales, sin embargo,
pocas son las que realmente ponemos en practica, pues tenemos la voluntad mas
no los medios de hacerlas realidad.
Una de estas cosas tiene que ver con la
solución a nuestro grave problema ya ni siquiera de gobernabilidad, político o
social tiene que ver con las opciones que nosotros creemos tener ante lo obvio:
un sistema de gobierno que a la postre se ha convertido según nuestra
particular óptica – los chavistas por supuesto no lo creen así – en una
dictadura totalitarista, militar, fascista y contradictoriamente comunista
avalada y sostenida por argucias legales y electorales que solo tiene a la
democracia como base cosmética para sostener una mascara que oculte la
verdadera faz del tirano.
Hace un
tiempo corto atrás, por estos medios sostuve que la única forma de evitar el
fraude era participar masivamente y que en caso de vernos envueltos en una
pantomima electoral – que ocurrió – la opción que nos quedaría era la
desobediencia ciudadana legítimamente avalada por la constitución, o sea, un
camino constitucional pero no electoral, puesto que todas las alarmas nos
indicaban que el fraude estaba en marcha, pero esta desobediencia que solo se
vio durante breves días entre febrero y marzo nunca se activó.
Ahora
¿Por qué no hizo nada el colectivo, el soberano, y solo se quedó haciendo
“mutis”? Todo apunta hacia una dirección: los líderes se quedaron callados y no
hubo nadie que nos convocara.
Esto es
en si una excusa bien extraña, pues al día siguiente, el 16, los pocos que se
atrevieron a salir fueron acribillados a plomo limpio en Altamira, y de nuevo,
nadie salio, todos se callaron, ciudadanos y políticos, convirtiéndonos en
sumisos y conformistas que perdimos el valor acumulado en mas de dos años de
luchas en solo 24 horas.
Ahora,
cuando salimos voces que antes decíamos y pregonábamos la desobediencia como
salida constitucional a pedir que desobedezcamos no solo al régimen sino a los
políticos que de nuevo nos convocan a un callejón electoral donde la única
salida será la puerta que dice “zopencos”, que debemos desconocer el liderazgo
tanto de los que consideremos cómplices del fraude como de los que nos llevaron
a el, cuando decimos que el liderazgo no esta en los viejos partidos ni en los
arribistas pescadores en rió revuelto, de nuevo, tal y como paso anteriormente,
nuestras palabras son tomadas como afrentas, como soluciones impracticas, como
planteamientos utópicos pues entonces según las aritméticas lógicas de los
políticos, no quedaría nadie a quien dar el testigo del liderazgo, pero digo yo
¿será que no les queda nadie porque solo cuentan entre sus pares? ¿Será porque
se les olvida que en Venezuela existen otros 10MM de personas de donde escoger?
Ahora,
y viendo que las condiciones para una elección limpia y transparente son
inalcanzables ya que el CNE es solo un apéndice administrativo del tirano, dado
el continuado anuncio de fraude cuando los partidos de nuevo nos hablan de que
van a elecciones sin garantías y que la única que tenemos es la de votar
masivamente por ellos, cuando ni siquiera el publico sabe a quienes postularan
los partidos de oposición – acuérdense que el plazo de inscripciones terminó ya
y nadie sabe a ciencia cierta quienes son los candidatos de la “oposición” –
cuando ya esos anuncios de votar a pesar de las trampas son cosas que todos
oímos en su momento antes del RRP y antes por lo menos decían que todo estaba
blindado pero que ahora no, entonces repito: ¿debemos seguir adelante con esa
farsa? ¿Debemos continuar creyendo en esos dirigentes que nos creen retrasados
mentales? ¿Vamos a seguir cayendo como idiotas en una estúpida contienda cuyos
resultados están definidos de antemano?
Considero
que la situación es difícil, pues si no dejamos TODOS de votar, con uno solo de la oposición que lo
haga se consolida el dictador, si vamos todos sin falta, el fraude será un
hecho e igualmente consolidamos su “legitimidad”, entonces, las cosas no son
fáciles, pues en cualquier dirección electoral que vayamos, sea abstención
activa, sea desobediencia civil, sea participación absoluta, debemos hacer lo
que no hemos logrado: tener UN SOLO SENTIDO Y UNA SOLA META, de lo contrario
cualquier esfuerzo se diluirá en las redes del fraude.
Entonces,
creo y sostengo que la vía democrática, la vía de la desobediencia y el
desconocimiento de las leyes y de las autoridades actuales es la única vía
posible, sin embargo de nuevo se encuentra con ese factor que es la falta de
unidad de criterios y objetivos, y aunque no es necesario que para que esta
formula de resultados tengamos como imprescindible la absoluta adhesión de
todos los ciudadanos, si es necesario una gran porción de la población salga a
protestar y a tomar las calles sin fecha de regreso, y por supuesto, cuenten
conmigo para eso, no para ir a hacer colas para votar, pues personalmente
decido abstenerme a ser copartícipe de una payasada como esa.
De
todos modos, las cartas están sobre la mesa: si vamos a votar seguiremos dando
legitimidad al dictador, si no lo hacemos, debe ser en masa y sin que falte uno
y por supuesto acompañado ese día de protestas, si es la desobediencia debe ser
generalizada y continuada, sin marcha atrás ni arrepentimientos, pero cualquier
opción debe ser con un solo objetivo: sacar del poder a los de ahora y a los de
siempre para dar paso a la nueva generación de lideres que deben sacar adelante
al país.
¿Dónde
están esos líderes? Miren a su alrededor y los verán, pues el problema es que
están allí, pero no queremos verlos, ya que el bosque nos impide ver los
árboles.
Debemos
romper con esa falsa concepción buscar buenos políticos solo en los partidos,
porque fuera de ellos los hay muchos y mejores.
Veamos
hacia delante, nunca atrás para que el futuro se construya desde el hoy, no
desde el ayer.
Y
recuerden, que ya el tiempo de pastar terminó, es el tiempo de la fiereza, así
que si no nos dejan alternativa, la insurrección armada será el camino a seguir.