Desobediencia asimétrica
Por:
Daniel G. Cardozo M.
[email protected] [email protected]
Miércoles, 08
de de junio, 2005
¿Cuántas veces no hemos dicho en voz baja “la salida
es matar a ese desgraciado”? ¿Cuántas veces no hemos esperado que con el
escándalo de turno la gente termine de arrecharse y salga a la calle?
Sean sinceros y
respóndanse ¿Es la salida electoral una realidad o solo una forma de prolongar
la agonía? ¿Y quien agoniza en todo caso? ¿El régimen o la democracia?
Pregúntense porque aun a pesar de todas las afrentas,
los perseguidos, los muertos, los desaparecidos, el hampa desbordada, la
corrupción galopante, el entreguismo a Cuba, la injerencia en todo ámbito del
régimen, las leyes castradoras de la libertad hasta de pensar, la destrucción
de PDVSA, la imposición del comunismo y tantas otras e incontables situaciones
denigrantes tanto de la dignidad como de los valores que dan libertad a un ser
humano tenemos partidos que persiguen la zanahoria electoral y aun el pueblo no
sale a las calles.
Quizás las respuestas nos confundan y como no tengo
intención de dirigir sus pensamientos solo les digo: pregúntense cuando será
suficiente y cuando diremos ¡basta ya!
Hace poco tiempo – y a pesar de las criticas – se
habló con insistencia de la desobediencia ciudadana amparada en los artículos
333 y 350 de la constitución. Muchos teóricos desataron encendidos debates de
cual sería la forma “legal e ideal” de implementar esa desobediencia mientras
otros pregonábamos – y aun lo hacemos – que la desobediencia es decir ¡basta
ya! y desafiar al régimen sin miramientos ni vuelta atrás.
Se hablo que no se presentaban alternativas ni lideres que pudiesen ser los que “tomaran” el poder y que
por eso no prospero el asunto, y yo les digo: ¿Cuál es la alternativa que
tenemos a no fomentar la desobediencia? Respóndanse ustedes mismos esa
pregunta.
Ahora, desobedecer implica no hacer caso sino
unicamente a nuestra conciencia, tener un solo objetivo y una meta y no pararse
en argumentos. Desobedecer al orden impuesto, al régimen y a los que quieren
continuar con la parodia de democracia en que vivimos seria lo mejor que
pudiésemos hacer y que sean los verdaderos lideres naturales – el pueblo –
quienes tomen el poder.
Quizás esto suene caótico pero ¿Cuál es la
alternativa? ¿Elecciones? ¿Muerte natural? ¿Los Marines?
Entendamos algo: mientras mas pasa el tiempo mas se
consolida el régimen y llegara un momento en que para salir de el harán falta
mas traumas que los que pudiesen causar unas semanas de verdadera desobediencia
“asimétrica” donde solo hagamos caso de una sola cosa: protestar hasta que el
régimen caiga y se vayan con el los vendidos de ahora y de siempre.
La desobediencia es factible y tumba gobiernos, sino,
pregúntenselo a los indios bolivianos que lleva a dos en menos de un año, pregúntenselo
a los chechenios o a los ecuatorianos.
Ahí les dejo eso: desobediencia a todo, al régimen, a
los partidos malhechores, a los que nos venden ilusiones a cambio de nuestra
libertad, desobediencia hasta que el régimen caiga…