Democracia y Socialismo:

Un enfoque teórico del

Neosocialismo Chavista

 

Por: Daniel G. Cardozo M.

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Miércoles, 4 de Mayo, 2005

            Lo que sigue es solo mi criterio de lo que diferencia al estado democrático y al estado socialista y lo que creo es lo que significa eso del "Socialismo del siglo XXI"...

 

 

 

La democracia en si misma es un sistema que permite – y debe hacerlo – la mas profusa y profunda promoción del debate de ideas, que facilita la discusión ideológica, que acepta de forma tolerante las diferencias ideológicas, sociales, raciales y teológicas de los ciudadanos y que como forma organizativa de la sociedad y sus instituciones, facilita una interacción dinámica entre la población, las instituciones que conforman al estado y los ciudadanos elegidos por los mismos ciudadanos que son delegados para que ejerzan el poder del colectivo a su nombre, dentro de parámetros que la misma sociedad genera por métodos consensuales e igualitarios – procesos de postulación en igualdad de condiciones, elecciones libres y transparentes y las leyes y reglamentos – instrumentos que deben cumplirse, hacerse cumplir y ser respetados por todos – delegados y ciudadanos delegantes – por igual y sin excepciones ni condiciones especiales para unos u otros.

 

         Los sistemas democráticos permiten a su vez organizarse dentro de tendencias e ideologías distintas sin mayores limitaciones – democracia cristiana, social democracia, democracia liberal, movimientos radicales, etc. – salvo aquellas que la misma sociedad decida sean por su actuación contrarias al orden colectivo y a los valores sociales definidos, y generalmente solo se busca evitar la existencia de agrupaciones racistas, armadas, violentas, intolerantes o que atenten contra los derechos de cualquier grupo social o étnico, pero todas las tendencias ideológicas que suscriben a la democracia como ideal aceptan el sistema de bienestar capitalista – la libre empresa, la propiedad privada y la productividad del estado y el colectivo – como premisas fundamentales para generar progreso, bienes y bienestar; conformándose entonces las bases necesarias para que el estado tenga como función primordial el servir de fiscalizador, promotor y administrador de los recursos, riquezas y tributos que la sociedad crea como fruto de su trabajo e inversión.

 

La democracia entonces permite que sea la sociedad quien exija al estado cuales serán sus líneas de acción y cuales son sus necesidades para el progreso y bienestar de todos, y el estado esta obligado por este mandato de la sociedad a actuar para generar políticas que beneficien a toda esta en su conjunto pero también que faciliten la actividad individual sin menoscabo de los derechos colectivos.

 

         La democracia entonces permite que la sociedad decida su destino de forma colectiva o individual a través de diversos métodos y formas de asociación – elecciones, referéndum, partidos políticos, asociaciones civiles, etc. – y a su vez es la misma sociedad quien a través de su participación decide cual será la forma en que el estado debe organizarse y acometer las funciones que el mismo colectivo le delega a quienes son escogidos para administrarlo, y no solo acepta sino que promueve el libre pensamiento y la libre asociación, así como la libre empresa y la movilidad social mediante los beneficios de un estado de bienestar capitalista, con reglas claras e igualdad de oportunidades para todos.

 

         La democracia como ideal conforma entonces la conjugación de las máximas aspiraciones del ser humano comprometido a existir bajo lineamientos de libertad plena pero conciente que dentro del contexto grupal que crea el vivir en forma gregaria y organizada se debe coexistir con ciertas regulaciones que permitan que el concepto de libertad pueda ser entendido como una responsabilidad mas que como un derecho y esta debe ser ejercida en forma tal que ningún individuo pueda poner en riesgo o dañar el derecho de ser libre del otro.

 

 

 

         El socialismo – el socialismo ortodoxo – es un sistema que concibe al estado como un ente creado para suplantar la acción del colectivo y dirigir a la sociedad ya que quienes conforman en estado – ciudadanos que se auto proclaman rectores o propietarios de la conciencia colectiva – consideran que la sociedad en su conjunto necesita ser dirigida y no puede delegársele la capacidad de decidir su propio destino ya que de hacerlo correrían el riesgo de sumirse en el caos del liberalismo y el consumismo, perdiéndose entonces el sentido principal del socialismo ya que “el individuo” o “la individualidad” debe ser sustituida por “el colectivismo” para que el individuo se diluya y desaparezca y solopiense en colectivo, no en el mismo.

 

         Según esta concepción, al desaparecer el individualismo y la acción colectiva es la premisa, los ciudadanos dependen de la acción del estado para su progreso y el esfuerzo individual solo sirve para asegurar la estabilidad colectiva, el estado es único propietario todos los bienes de la nación y de las formas de generación de capital, es ente fiscalizador del todo aspecto dela sociedad, y es el único promotor y productor de todos los bienes y servicios que serán repartidos a este colectivo de forma “igualitaria”. El socialismo en estos términos hace que el estado sea quien conduzca a la sociedad determinando este las necesidades del colectivo a ser satisfechas, y no acepta que la sociedad decida cual es la acción que esta requiere del estado para satisfacer sus propias aspiraciones.

 

El debate ideológico dentro de los sistemas socialistas se resume a estudiar las formas de implementar este, siendo innecesario según esta concepción única de pensamiento el debatir cualquier otra forma de ideología, pero el socialismo también crea leyes y reglamentos los cuales impiden o limitan el libre desarrollo del ser humano,  su pensamiento y la acción de los ciudadanos, circunscribiéndolos a existir, pensar y funcionar dentro de parámetros que no son generalmente creados por consenso sino mas bien impuestos sin consulta alguna y que discriminan todo tipo de forma asociativa o ideológica distinta a la nomenclatura del estado, facilitando entonces que estas leyes y reglamentos sean de estricto cumplimiento para algunos sectores de la sociedad y tengan ciertos niveles de tolerancia o inobservancia para otro sector, generalmente el que esta de acuerdo o dentro del “status quo” del esquema de poder socialista.

 

         Los sistemas socialistas – ejemplo Cuba y la extinta Unión Soviética – determinan que el capital debe ser propiedad del estado y este es quien debe ejercer la actividad productiva, convirtiendo al colectivo o a la sociedad en “mano de obra al servicio del estado”, quien determina que hace cada quien y en donde; elimina el sistema de bienestar capitalista pasando al sistema de igualdad colectiva, donde el esfuerzo individual es irrelevante, eliminando toda posibilidad de diferencias entre los individuos, pues no importa cuanto aporte cada quien a la sociedad por su trabajo, todos tendrán por igual los beneficios bajo el concepto “a cada quien según su necesidad, a cada cual según su capacidad”, sin embargo, el proceso de igualación social siempre termina por ser esta dirigida por el estado, siendo desigual.

 

         Los sistemas socialistas conciben la participación política del ciudadano dentro de una forma poco participativa y tolerante, pues el estado, al ser quien se subroga la potestad y el derecho de dirigir al colectivo y al ser quien determina cuales serán los conceptos ideológicos aceptables y condiciona las libertades dentro de un marco que beneficie al estado y no al individuo – al contrario que en las democracias, donde el colectivo es quien dirige al estado y este esta para velar por el libre desenvolvimiento de cada uno – elimina toda posibilidad de discernimiento acerca de la acción del estado para beneficio del colectivo, pues este considera que la sociedad no es lo suficientemente “madura” para dirigirse a si misma y no facilita ningún tipo de forma asociativa que pueda chocar con el sistema de control necesario para evitar cualquier desviación de la uniformidad de pensamiento o que permita al ciudadano comparar su sistema de vida con el de otras naciones con distintas ideologías, que no sea para que mediante la comparación, el socialismo sea exaltado como un sistema perfecto para la salud, la moral y la psiquis del individuo ,considerando cualquier otro tipo de modelo ideológico o social como “decadente” o “burgués”.

 

         Por eso, cuando hablamos de socialismo, debemos entenderlo como un sistema paternalista, cerrado al progreso, punitivo de cualquier forma distinta de pensamiento, contradictoriamente exclusionista, donde el estado o los que lo conforman, ejercen la función de director o guía fundamental de la sociedad, siendo esta el resultado de la acción del estado y no el estado resultado de la decisión y acción de la sociedad, pues es el estado quien decide quien lo administra y como y la sociedad solo esta para aceptar las decisiones de el grupo dirigente.

 

         Tomando en cuenta estas dos concepciones y estudiando las diferencias estructurales y dogmáticas entre el socialismo y la democracia, entonces debo de sentirme inmensamente preocupado cuando escucho a alguien que fue electo democráticamente, bajo un sistema de bienestar capitalista organizado alrededor de la tendencia socialdemócrata hablar que nuestro país será enrumbado por el –  gracias a su excelente decisión no consultada por nadie pues simplemente el lo decide así por los demás – , dentro de los parámetros de su pensamiento socialista, que la sociedad y el sistema serán cambiados solo por  su única decisión y concepción de lo que debe ser la sociedad, y que el camino al socialismo por el propuesto no debe ser malentendido puesto que su concepto “neosocialista” es la solución a los graves problemas sociales que vivimos, sin que haya explicado en ningún momento en forma clara – y siempre dejando esto a la libre interpretación de cada quien – cual será la concepción o modelo de desarrollo económico del estado y del país, aun a pesar que ya aclaró que no será de ninguna forma parecido al modelo exitoso de los países industrializados, dejando por sentado que el camino por el propuesto será o el de los modelos económicos estatistas de las dictaduras comunistas o un camino que conjugue conceptos de aquí o de allá, pero siempre dentro del marco de la economía socialista no capitalista.

 

         Si me resumo a simplemente interpretar sus discursos, su concepto de pobreza  y riqueza, de capitalismo y cooperativismo, de economía, de como el estado interactuará con el capital y su manera de interpretar los conceptos de propiedad y asociación, no me queda mas remedio que concluir que el sistema propuesto por Chávez se asemeja mas al sistema socialista antes expuesto – quizás con algunos matices capitalismo de estado socialdemócrata que otra cosa –  y algún relajamiento en ciertas áreas neurálgicas sobre todo en lo que respecta a las libertades económicas de las grandes corporaciones, pero no me cabe la menor duda que su camino es mas parecido al modelo Chino que al modelo Cubano, pero dejando claro que su concepción del estado es uno donde el “líder máximo” o “padre patriótico” – esto mas al estilo norcoreano y muy similar al modelo caudillista latinoamericano e incluso al modelo cubano – será la forma en que la sociedad “delegará” el poder a su persona, mediante la conjugación de un sistema perverso donde la democracia sea utilizada como suerte de fachada para legitimar su permanencia pero que en el fondo todo el sistema, el estado, las instituciones y las leyes funcionaran dentro de cánones netamente socialistas, hegemónicos, personalistas y caudillistas.

 

         En resumen, el “nuevo socialismo” proclamado por este régimen con bombos y platillos, es realmente la conjugación de diversas teorías e implementaciones del militarismo de izquierda, el caudillismo del siglo XIX, el socialismo y comunismo, tomando de cada uno de los modelos ya probados –fracasados o no – aquellas formas y métodos que permitan al “líder supremo” seguir siendo el padre rector de la sociedad y que a su vez facilite la distribución de la riqueza dentro de un esquema mas socialista que capitalista, donde la industria privada dependa para existir de sus asociaciones con el estado y donde la capacidad de los ciudadanos de pensar y discernir este enmarcada dentro de cánones que sean agradables a la nomenclatura ideología, para que en un determinado tiempo, y usando todo tipo de modelos de presión y destrucción de las bases de la democracia como ideal – la libertad de pensamiento y la libertad ideológica – esta sea barrida para dar paso al modelo de pensamiento único: el NeoSocialismo Chavista

 

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