El día después…

 

Por: Daniel G. Cardozo M.

 

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Martes, 9 de agosto de 2005

 

Lo que sucede hoy me recuerda un incidente en un autobús: el chofer estaba estacionado en el semáforo sin avanzar, varias veces cambia la luz y el tipo nada que se mueve. Viene un policía de civil y le dice que se mueva y el chofer le dice que no porque esta cargando (el autobús esta abarrotado ya). Cuando el policía se identifica y le obliga (la ley le asiste) a moverse, los pasajeros protestan y apoyan al chofer que es quien esta infringiendo la ley porque el “abusador” del policía le dice que se mueva. Todos menos uno lo hacen, uno que si da la razón al policía y a ese pasajero que le da la razón al policía el chofer lo insulta y lo baja del autobús a patadas.

 

Moraleja: todos esos pasajeros están siendo retrasados por un chofer que infringe la ley pero ninguno protesta por miedo a que lo saquen del bus, como le paso al pasajero en cuestión…

 

Ya pasó la emoción, se voto o se abstuvo, nada pasa y al parecer nada pasara mas allá de continuar rumiando un debate de cual fue la posición mas acertada o quien tuvo la razón, si las cifras son ciertas o no o que parcialidad dice la verdad.

 

         Para quienes se quedaron en sus casas observando a través del ojo de vidrio la realidad puede tener distintos matices que van desde un triunfo “aplastante” (Chávez dixit) a una soledad absoluta (que fue lo que se transmitió).

 

         La realidad pudo percibirse en la calle, en ningún otro lugar, y son muchas las cosas que dijimos o vimos quienes ayer pateamos cada centro electoral de nuestra vecindad inmediata y yo vi una sola cosa: soledad absoluta que no se compagina con los 4 y pico millones que dicen que votaron.

 

         Yo forme parte de esos 4 millones porque como anuncié, asistí a mi centro de votación a llenar mi renglón, a dejar constancia de mi protesta, a según algunos hacer bulto para el régimen, para otros a realizar algo absurdo pero para mi fue importante no quedarme sin expresar mi opinión, no quedarme en casa rascándome la barriga, me exprese y aunque haya sido en blanco, esa fue mi decisión.

 

         Fui a las 11 de las mañana a mi centro de votación (Colegio Lourdes I, en Puerto La Cruz). Vi como en un centro donde había 3900 votantes hace unos meses ahora hay 2490 despareciendo un gentío y a la final, solo unos 150 votaron en total, y eso mismo pasó en casi todo el municipio donde la apatía y la soledad fue la norma.

 

         Ya sabemos que cualquier cifra de abstención que presente quien sea será rebatida por la otra parte.

 

Sabemos que hubo excesos, trampas, maquillajes, sabemos que alguien miente descaradamente, sabemos que hasta voto gasparin el fantasma, pero lo que no sabemos es como vamos a hacer para lograr que en la próxima las cosas sean distintas, si acaso hay otra oportunidad.

 

         ¿Hubo fraude? Como antes, tenemos indicios pero no pruebas.

 

 ¿Hubo excesos del CNE? Lo sabemos pero ningún tribunal o juez  hará nada para revertirlo.

 

 ¿Chávez violó la ley electoral el domingo?, evidentemente si pero no habrá sanción para el.

 

¿Los electos tienen representatividad? No, pero nadie los impugnará simplemente porque no hay manera.

 

Lo que a final de cuentas sucedió es que un gentío no votó y una minoría si lo hizo pero ¿los que votaron eligieron?

 

¿Esa gente electa puede representar a sus comunidades?, digo, porque con un sistema electoral donde no existe quórum mínimo de convocatoria para dar validez a una elección como he dicho hasta el cansancio, con que yo vote por mí y nadie mas reciba votos listo, hecho el mandado, pero ¿y el resto?

 

¿Acaso alguien que en un municipio con 100.000 votantes es electo con 2000 o menos votos puede considerarse representante del pueblo? Es mas, ¿será que ahora solo esos 2000 son los únicos que tienen voz para quejarse?

 

Muchas eran las interrogantes antes del 7 pero las consecuencias eran conocidas por todos: ir a votar era dar al régimen la razón de que vivimos en democracia, no votar era facilitarles el camino para tomar el poder absoluto, pero lo que no comprendo es la inacción, el silencio, la falta de protestas porque como cosa rara, parece que aquí estamos acostumbrándonos a quedarnos callados.

 

Ahora, veremos de nuevo como comienza la comparsa electoral.

 

Muchos serán los que se postulen a un cargo en la AN pero mi pregunta es ¿será que los partidos van a ir en estas condiciones de ilegitimidad absoluta? ¿Será que todos los que no creemos en la transparencia del CNE estamos equivocados y los partidos están en lo correcto?

 

¿Será que como los pasajeros del autobús, nos quedamos callados ante la inmoralidad e injusticia por miedo a ser bajados a patadas por un chofer grosero?

 

         ¿Será que un solo patán puede mas que todos?

 

 

 

 

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