Cuando las ideas dan miedo…

 

Por: Daniel G. Cardozo M.

 

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Jueves, 02 de junio, 2005

 

reducto.

 

(Del lat. reductus, apartado, retirado).

 

 

1. m. Mil. Obra de campaña, cerrada, que ordinariamente consta de parapeto y una o más banquetas.

 

 

 

 

Titulo I: El reducto

 

Generalmente hablamos de los reductos como lugares donde se refugian o donde están encerradas personas que se encuentran librando batallas o luchas. La concepción no esta tan errada, pues se desprende del significado de la palabra que un reducto generalmente es una obra de campaña donde se refugian los soldados que luchan, sin embargo también podemos considerar reducto o reductos a los sitios o espacios – reales o virtuales – y lugares apartados donde están escondidos personajes cuya única función según ellos lo conciben es estar en pugna con el resto del mundo. Los reductos son casi siempre la ultima posición defensiva, el último lugar donde los reducidos consideran que están a salvo sus vidas o sus ideas, el único sitio donde pueden estar sin sentir la presión del exterior; es el lugar a donde se esconden para lograr que lo que piensan sobreviva a los cambios que se suceden a su alrededor.

 

Así encontramos pues que por ejemplo Usama Bin Laden tiene a las montañas de Afganistán como su reducto, los terroristas de las FARC a las intrincadas selvas de Colombia, Fidel tiene su isla, y Chávez a Miraflores; último lugar donde se refugia cada vez que siente que “lo van a matar”. Allí entonces acopian dinero, armas, poder y mucho resentimiento para desde sus guaridas dedicarse a tratar o de conquistar o de destruir su entorno, a quienes odian por las razones que sean y a buscar cada día la manera de convertir a los demás en simples transductores de su pensamientos, o sea, que todo el mundo este tutelado por ellos y piensen y actúen en consecuencia.

 

Pero de igual forma también existen reductos ideológicos. Últimamente los encontramos en pequeños cafés de ciudades donde generalmente se reúnen todo tipo de pensadores y desde donde entre café y jugo siempre consiguen dar una “solución” a los problemas del globo. Otros con mas dinero o recursos prestados consiguen reunirse en casas de familia, en locales públicos, teatros y hasta en despachos de ministerios, sin embargo, también existen reductos virtuales en forma de paginas Web o grupos de opinión donde la sombra del anonimato facilita el trabajo sucio, pero el denominador común en todos es que desde esos espacios – reales o virtuales -  es que al igual que lo hacen los grandes asesinos mundiales y delincuentes estos “ideólogos” se apertrechan con  léxicos y argumentos para en lugar de dar soluciones crear mas caos, despotricar y destruir a todos aquellos osados que se atrevan a no pensar bajo su tutela.

 

A la final, cuando los reductos se hacen inexpugnables resulta imposible entrar en ellos – si es un reducto militar – o entablar debates de opinión – si es un reducto ideológico – ya que en ambos casos los que defienden su espacio por el hecho de sentir temor de aquellos a quienes dejan fuera no son capaces ni de entender que el mundo a su alrededor esta cambiando o que sus ideas no son únicas e irrebatibles ya que la otra cualidad que tienen los reductos es que llega un momento en que los que se refugian en el tampoco logran salir terminando entonces andando en círculos, rumiando siempre el mismo planteamiento y definitivamente no dándose cuenta que los absolutos no existen por lo menos en lo que a las ideas respecta pues resulta que por considerar que “los demás” son incapaces, estupidos o faltos de intelecto se convierten en águilas solitarias, pues a pesar de estar muy encumbrados intelectualmente circulan sin nadie que los escuche ni nadie con quien compartir sus ideas que no sean los mismos con quienes están escondidos en sus apartados rincones.

 

parapeto.

 

(Del it. parapetto).

 

 

1. m. Arq. Pared o baranda que se pone para evitar caídas, en los puentes, escaleras, etc.

 

 

2. m. Mil. Terraplén corto, formado sobre el principal, hacia la parte de la campaña, que defiende de los golpes enemigos el pecho de los soldados.

 

 

Titulo II: El parapeto

 

         Para salvaguardar los reductos, generalmente se construyen parapetos. Distinto a la concepción que un parapeto es un algo construido sin ningún cálculo o precisión, estos están hechos de manera tal que puedan soportar todos los embates que desde el exterior reciben.

 

         Un parapeto ideológico generalmente esta constituido por argumentos o dogmas que sirven como escudo a los demás argumentos o ideas que intentan – proponiéndoselo o no – derribar las barreras de esos reductos y así penetrar en ellos. Los mas usados son los que propugnan que la idea defendida es la mas acertada, la mas nacionalista o la mas progresista, sin embargo generalmente la protección es hecha porque sencillamente lo defendido solo es factible en los sueños fantásticos de sus creadores ya que generalmente sus modelos cuando han sido puestos en practica han resultado desastrosos.

 

         Diariamente encontramos miles de parapetos alrededor de reductos ideológicos. Por ejemplo los que defienden el comunismo defienden por ende los reductos que de esta ideología quedan con el parapeto que dentro de su sistema la gente es mas feliz e igual que en el capitalismo, pero cuando esas barreras  en lugar de ser ideas son seres humanos, son pueblos enteros o países, la cuestión resulta mas dura y difícil, pues entonces para acometer la defensa de las ideas se necesita convertir a las personas en parapetos dándoles herramientas para matar a los otros y convirtiéndolos en carne de cañón.

 

         Pero cuando los parapetos son para defender ideas que están siendo rumiadas dentro de reductos la cuestión tampoco deja de ser tan fría y dura como lo antes expuesto. Usualmente quienes defienden sus reductos ideológicos tienen solo dos armas defensivas que resultan casi infalibles no para defender sus ideas sino para evitar que los demás las debatan: la mentira y el agravio.

 

         Los parapetos entonces tienen la función de proteger los reductos y a los que en el se refugian de los golpes del “enemigo”, pero también evitan que los que están dentro puedan evolucionar ya que a la final, se convierten en rehenes de sus propios miedos y son incapaces de escuchar los cambios que en el mundo suceden.

 

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