Rosario
Rivas Lima-Perú
exclusiva óptica viral
has hollado tus techos de incienso
anfiteatro en fa
escarcha al último compás de la palmera
huye caribe dominical
connubio anunciado
el gramo superior de distancia
o mester de pleistocenos
o arnés mortal
inhóspito
sinovial
rasca tu lengua y no faz de encontrarla ya en tu boca funeraria
cuando el cerebro se enferma construye y
celebra
sus propios síntomas
arruga en la madera y por la madera
se torna y cicatriz se contorna estría de lactar
bajo las estrellas
morigerado tebeo por huesero y belladona de piel
hela cátedra empapada
dulce loma del ñu
vertida pentalfa
de onzas cargando la baraja
añil y callejero morirás
fiambre
guaracha pregonando que manera
la postura ballerina del plato y de la taza
al mónada su descomunal y proletario escombro
le sirve de aposento e
inervada entropía
o gran translucido
apologético de los templos
abalorios y corales alucina letrado pisco
cruda butifarra y bofe evidente
ni oriental ni espeso
plantígrado su guijarro arenoso como el mar dando
vueltas el ganado por ahí
engendro tutú resplandece
todo el éter
pasado hilo merluza y su lunar alquilado al náufrago
suave la rodilla y el codo escrito
sistro ante la parca
nonata gongoril ignota
y concomitante
tu ceniza sin océano
alfanje de los mirlos señala
mil pasos geométricos
la entelequia es uno
icneumones o gangáridas
el que gula y vaporiza dorso de lengua
o narcótico destierro fanfarria del siamés
emplea su método en
que tu nosotros
o protocolar etapa de quien no sabe quien es
la perdiz o la grulla en huelga
aunque postula
hipótesis celular monta hulla rima
el olivo a pacer por endriagos y nodrizas
por masa copulativa
burlesque miasma
fosilizado gozne
seráfico imperio de la pulpa y su pulpo
haploide en su gangrena
enloquecida
floración relativa
eclosiona tras la ola pura
reciclado y siniestro por obsesión
de un azar
que respira
digrede el moho crepuscular aumentando volumen
inerte
defixión predatoria naturaleza viva

la pérgola hila
el desliz del coturno los aposentos del biombo parodian
el viaje detrás de la fronda
en rapto sus partituras durante el reposo la garza
queda pastoreando
los párpados de la langosta fraguando el amplexus estelar de los mariscos
por aquella pampa un juego de alfileres nacarados
consulta la belleza al pulmón del estornino albur
vértebras atroces de nuevas autopistas inauguran tranquilidad
en pulpa
inversa la polilla
sin manos retorna a la madera
pellizcando arpas de nieve a treintaicinco grados
en medio del aplauso
el musgo fuera de sí culmina lo infuso que sucede
anterior
al acantilado
ya su queloide boquea
arroja la piedra al azar
la sien se balancea
en una constelación ausente
y meditan
escalofriantes las cenizas
la hermandad
conque desmenuzada exhibición nos arrulla
volcánico sortilegio conciliado por un imberbe
fanático
al que le sirven
los naipes sentados uno a espaldas del otro
la necesidad diferida
encontrada la adicción
carcomida ya readaptada
asiste al resto de la escena apenas se oye calcio
en los riscos cabe ese fúlgido eructo convidando al dogma y a la orgía
su nueva exhumación
advierte
la hormiga
el desatino que la acompaña
y licuando envés y timbre aloja la pelusa
masticada en su desecho melodioso
muy?muy
se vuelca torcido
en la espuma
y
la castidad del solsticio cae en su paradoja
en la pezuña del rumiante se hace
la ecuación por mutilada
albergado y secular cala su mustio atado de petunias
en lonjas de pieles desolladas
usura la joyería jadea su desdén empalagado
a la liendre esquiva
en la crisma hincada del perlado aullido
observador diente
la púa lobera en los bofes excitada nuca que sonríe
de quién será alimenticia
connato precoz nervio afortunado
el mancebo bebe sin beber agua inmaculada
honra el cautiverio al que sirve siendo noble
hambrea y luce
una ascua blanca es