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Carolina
Fernàndez Lima-Perú
Yo no tenía ganas de hablar
Yo no tenía ganas de hablar
sólo mirar en la penumbra
tu sombra
sombra llevaba añil amarillo
en los cabellos
benevolente fuego de
altazor
Yo no tenía ganas de hablar
del mal y el bien en altamar
sino sorber el aroma
de hiperión
tu querías negar mar
mis sandalias
mi estupor por la imagen
sangrante en la batalla
dieciseis estudiantes muertos
Yo no tenía ganas de hablar
de los vientos aluvionales
de la guerra
sólo quería sentir el sabor de los
viejos muelles
el humor soleado
de burundí

Yo soy mi ciudad
yo soy mi ciudad
tu secreto mundo,
fuente inexorable, goteo
turbio, cristalino,
tremebundo
esta es mi verdad
poesía
mundo.
navego en la corriente,
constelación suprema
mil veces escrita
y nunca vista
mil veces vista y jamás
escrita,
batalla solitaria
con pasión sin acción,
línea roja escrita en masamari,
acción apasionada,
un galeón en el barrio
en la falda más larga
del mundo
cierra la cortina
con la única palabra
ajena que conozco
mi tú próximo
mi yo ajeno
instintos míos
poesía
mundo.
Porque el corazón sucumbe un gato negro me hace un guiño.
Porque el corazón sucumbe
con ojos rojos entre pisonayes y
una llama muerta,
un gato negro me hace un guiño,
se levanta festivo
para escribir lo que no entiendo
lo que no veo, lo que no quiero ver;
para mis manos y ajados pies, es imposible.
Oh viejos y viejas poetas londinenses
Oh viejos y viejas poetas de Huarochirí
Oh Antígona, oh joven madre de Accomarca
(bullen sus voces y silencios)
el polvo gris de los caminos y los tiempos
hablan mejor que mis uñas
y mi yo disperso
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