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Carlos
Rengifo Lima-Perú
Ojos que no ven
En la madrugada del viernes, un avión trajo a los soldados
de regreso. Sin haber dado aviso a sus familiares, los jóvenes
esperaban ser recibidos como héroes antisubversivos o algo
así. En cuanto llegaron al aeropuerto, él fue hacia
una cabina telefónica para darle la sorpresa a su madre. Recordaba
perfectamente el número, a pesar de la fuerte conmoción
que le produjeron los últimos acontecimientos en la zona de
emergencia. Oyó timbrar dos veces, en el fondo del auricular,
y luego una voz afónica de mujer.
«¿Mamá? Soy yo. Sí, en el grupo aéreo.
Acabamos de llegar. Oh, viejita, no llores. Estoy bien, sí,
muy bien. Enseguida salgo para allá. En media hora estaré
contigo. Sí, mamá, juntos otra vez. Oye, quería
pedirte algo. ¿Podría llevar a casa a un amigo? Éramos
del mismo comando, ya sabes, él me acompañaba en los
patrullajes, siempre estuvo a mi lado. Bastante herido, sí.
Tuvieron que amputarle una pierna y, además, está medio
ciego, apenas puede ver por un solo ojo. ¿Qué me dices?
Ah, claro, sí, te entiendo. Sería muy penosos para ti.
Entonces, definitivamente. Bueno, mamá, sí, ahora mismo
tomo un taxi y en media hora...»
Colgó, se dirigió tropezando sobre sus muletas hasta
el baño, extrajo el revólver de la mochila, metió
el cañón dentro de su boca y disparó.

CARLOS RENGIFO, narrador limeño, licenciado en Ciencias
de la Comunicación, autor de los libros de cuentos EL PUENTE
DE LAS LIBÉLULAS (1996) y CRIATURAS DE LA SOMBRA (1998), y
de la novela LA MORADA DEL HASTÍO (2001). Ha ejercido el periodismo
en diferentes medios de comunicación y colaborado activamente
en revistas literarias peruanas. Con algunos premios en su haber,
en el 2000 fue incluido en el octavo tomo de la antología EL
CUENTO PERUANO 1990-2000, que publica el organismo estatal Petroperú.
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