TRISTEZA ¡Oh isla sin fin de sueños de senderos umbrosos de estrellas de luz errante y de noches quietas en los cuales poner mi alma! ...Me entristece al ponerse la vida mirando con ojos cansados pesadillas de mis vagas existencias sin flores ni canciones de juventud. ¡Oh tierra de lánguidas caricias de albas de trémulas refulgencias están aún sepultados en tus senos y entre tus losas los huesos de mi vida! Tierra adormecida de mis lunas otoñales, de mis años grises de todas las escorias que arrastran sombríos los sepultureros de los hombres todos los afanes. ¡Ojalá pudiese morir en tus bocas de sangre y yaver allí en los hervores de tus labios para que el tiempo se arraigue en tus arroyos y mi ser en tu pecho se haga leche! En tu amanecer y en tu anochecer se quebranta desnudo el alma los pasos que perezosos hieren a las arenas de la sabiduría del transeúnte escriben los versos. Claudio