El fuego de tu amor
Por tus ojos azules yo me perdería
tú con tus besos de fuego
que me consumen el alma
y me vuelven loco y sin seso.
Por tus labios de fiera
llenos de dulces abismos
y de fragrantes dulzuras me mataría
sin pensar en el castigo de Dios!
¡Ojala! pudiese rellenar mi corazón
de tu sangre bullicioso y herviente
y sin cesar hasta morirme quererte:
sería yo tu lira y tú mi dulce canción.
¡Pues bien! yo quisiera decirte
que necesito el fuego de tu amor,
y oir tus gritos en la noche
que me hacen gozar de la vida el sabor.
¿Qué vale esta vida? si no puedo mirarte
en los ojos y susurrarte que te quiero
y hundirme en el regocijo de tu sangre
que me alenta el espíritu como el olíbano.
¡Que sea en las pálidas albas del invierno
o en la subiente savia de la primavera
buscaré en todas partes tu cuerpo venusto
y los ojos tan amados de mi Venus venerada!
Claudio Wye
Toronto,
March 27, 1998