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Historia de los Campeonatos Panamericanos

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Ixtapa, México
16 de Noviembre de 1991

Con Ixtapa por escenario y enmarcado dentro de la última fecha de I Copa Mundial, la edición inagural del Campeonato Panamericano fue el colofón ideal para la brillante temporada que cumplieron los triatletas del continente durante 1991, liderados por la versátil estadounidense Karen Smyers, su compatriota Brad Kearns y el estelar brasileño Leandro Macedo.

Pese a que apenas el 16 de Octubre de 1991 había perdido su título de campeona mundial en la Costa Dorada australiana, Smyers se desquitó por partida triple en la playa mexicana, donde sumó cuarto triunfo en las series mundiales del año, que le consagró a la vez como la primera campeona panamericana y le aseguró la victoria general en la Copa Mundial.

Solo superado por Brad Kearns en Ixtapa, Leandro Macedo concluyó subcampeón continental y de la serie, como reafirmación de la consistencia que le condujo a conquistar el título general de la Copa Mundo y a convertirse en el primer triatleta iberoamericano que se ubicó entre los diez primeros puestos del Campeonato Mundial, al finalizar quinto en la Costa Dorada.

Aunque se cosecha fue menor, Brad Kearns abandonó México con su primera victoria en las series de la Copa Mundial y por ende, con el Campeonato Panamericano en la la maleta.

Panorama Mundial

Encabezados por Karen Smyers, las triatletas del continente americano culminaron la Copa Mundo con diez victorias, sobre once competencias, y ocho representantes en las diez primeras posiciones de la clasificación general de la Copa, incluída la mexicana María Luisa Martínez Alvarez al frente del subcontinente latinoamericano.

Un mes antes de Australia, la Canadiense Jo Anne Richtie y su equipo femenino arrasaron en el Campeonato Mundial, donde cuatro estadounidenses y tres connacionales de Richtie se situaron en el top ten.

La temporada también resultó fructifera para los triatletas varones del Hemisferio Occidental, quienes se impusieron en siete de la series mundiales, coparon ocho de los diez primeros puestos en el escalafón general de la Copa y alcanzaron cuatro de las diez primeras posiciones en el Campeonato Mundial.

Posdata 1991

Coyuntura de encuentro y compromiso, el I Campeonato Panamericano ratificó la vitalidad del triathlon en el Nuevo Mundo, pero también reveló la carencia de un organismo que agrupará y canalizara los esfuerzos continentales para el desarrollo de este multideporte. La agenda ya mostraba un punto pendiente para la próxima cita en la Isla de San Andrés, Colombia.

San Andrés, Colombia
10 de Mayo 1992

A menos de seis meses de la contienda de Ixtapa, aproximadamente 300 deportistas de 16 naciones del continente, Australia, Francia e Irlanda se reunieron con ocasión del IX Triathlon de San Andrés, designado como II Campeonato Panamericano y primera etapa de la II Copa Mundial.

A pesar de la posición americana, el australiano Brad Beven se adjudicó el triunfo absoluto en 1h 51m 40s y arrancó en buena forma su participación en la Copa Mundial, dejándole el segundo puesto y el título panamericano al canadiense Mark Bates, que cuzó la meta en 1h 52m 29s. El brasileño Leandro Macedo, con 1h 53m 51s, refrendó el subcampeonato continental, secundado por el irlandes Garret McCarthy (1h 54m 18s) y el fuerte pedalista argentino Oscar Galindez (1h 54m 48s)

Con la francesa Beatrice Mouthon por principal adversaria europea, el sector femenino no conoció más dominio que el de la estadounidense Melissa Mantak, quie con 20h 06m 55s se adueño del primero de sus cetros que acumuló a lo largo de 1992: Campeona Panamericana, Campeona Copa Mundial, Campeona por Equipos y Tercera individualmente en el Mundial de Muskoka.

1m 09s atras de Mantak, la canadiense Terry Smith-Ross (2h 08m 04s) derrotó a la estadounidense Janet Hatfield (2h 09m 11) por el segundo puesto y su compatriota Carolyn Hubbard (2h 11m 36s) sobrepasó el desafio de la mexicana María Luisa Martínez Alvarez (2h 13m 38s quien en apenas su segundo año como profesional respondió con temple y talento a sus pretigiosas opositoras de la América anglosajona.

Panorama Mundial

Aunque la consagración de la australiana Michellie Jones en el IV Campeonato Mundial Muskoka 92 fue un duro revés para las triatletas americanas en su propio territorio, el bloque estadounidense-canadiense mantuvo su poderio colectivo, con seis victorias en las once series mundiales disputadas a lo largo del año, las primeras cuatro posiciones en la clasificación general de la Copa Mundial y siete exponentes entre las top ten en Muskoka.

En defensa del pabellón latinoamericano, la Luisa Martínez Alvarez y la peruana Lucero Vivanco finalizaron sexta y octava, respectivamente, en el escalafón global de la Copa Mundial.

La avanzada europeo-australiana mermo en mayor grado las aspiraciones de los varones del continente, quienes ocuparon cuatro de las diez primeras plazas en el Campeonato Mundial y triunfaron en cinco de las series de la Copa.

El principal galardón para América arribó de la mano del canadiense Andrew MacMartin, cuyo triunfo en la última serie de la temporada (Ixtapa) le redituó el titulo, compartido con Brad Beven, de la Copa Mundial. Los estadounidenses Harold Robinson (cuarto) y Wes Hobson (sexto), el también canadiense Mark Bates (quinto), el brasileño Leandro Macedo (octavo), el mexicano Bernardo Zetina (noveno) y el argentino Oscar Galindez (décimo) contribuyeron a reafirmar el dominio americano en el escalafón anual, determinado con base en sus mejores desempeños en las once series mundiales celebradas durante 1991.

Posdata 1992

Un año después que el Comité Olímpico Internacional (COI) reconocieron a la Unión Internacional de Triathlon (ITU) como el organismo gobernante de este multideporte en el mundo, la creación de la PATCO suposo unode los primeros pasos para definir la estructuración regional en el orbe y el Congreso de San Andrés el primer marco de acuerdos para que el triathlon fuese incorporado al programa de deportes oficiales de los XII Juegos Panamericanos Mar del Plata 95.

Saint Thomas, Islas Virgenes Estadounidenses
24 de Octubre de 1993

La lluvia de la jornada anterior a la competencia, la humedad caribeña y un escarpado trayecto ciclista se apuntaron entre los candidatos a protagonista de la última fecha de la Copa Mundial versión 1993 del Campeonato Panamericano pero al final debieron inclinarse ante un seleccionado todo terreno de Estados Unidos, que son Karen Smyers y Mike Pigg como jefes de fila alcanzó el mejor resultado colectivo de una nación en todos los concursos continentales celebrados a la fecha.

Reputado pedalista Mike alcanzó en Saint Thomas su cuarto triunfo en las series mundiales del año y recobró para Estados Unidos el título panamericano, que defendía el canadiense Andrew Macmartin, con un tiempo total de 2 h 14 m 7s.

Jimmy Riccitello (2h 16m 32s), Wesly Hobson (2h 18m 48s), Brad Kearns (2h 20m 7s), vencedor en Ixtapa 91 y Andy Kelsey (2h 20m 25s) completaron el dominio de los "escarabajos" estadounidenses en cinco de las seis primeras posiciones, con el argentino Oscar Galindez (2h 17m 55s) como único intruso y acreedor a la medalla de bronce.

La presencia de la canadiense Carol Montgomey y Karem Smyers prometía una batalla más internacionalizada en el sector femenino, poseedora de una capacidad similar para el nado, la disyuntiva se planteaba entonces entre el poder ciclista de la estadounidense o el tan temido como habitual repunte atlético de la canadiense.

En una reedición del duelo que les proclamó campeona y subcampeona mundial en Orlando 90 la balanza nuevamente tendió a favor de la incombustible Karen Smyers, quien en 2h 33m 13s venció a Montgomery por 1m 12s y conquistó su segundo cetro panamericanos (tras Ixtapa 91).

La gigante Jo Anne Ritchtié, la mejor canadiense y ganadora de tres medallas en los campeonatos mundiales de 1991 a 1993, tampoco frenó la escalada de tres connacionales de Smyers y se situó hasta el quinto casillero (2h 39m 47s) ya habían trenzado una buena batalla por la medalla de bronce.

Dos estadounidenses más, Marrha Sorenson (2h 46m 24s) y Marci Cantu (2h 48m 01s) se apoderaron de las plazas sexta y séptima, secundadas por la chilena Claudia Cortés (2h 50m 18s), quien a sus 38 años se reafirmo como un caso fuera de lo común en el deporte femenino iberoamericano.

Panorama Mundial

Un campeonato mundial aciago tuvieron los triatletas americanos en Manchester, donde la australiana Michellie Jonnes mantuvo su título con sólo dos segundos de ventaja sobre Karen Smyers, con Jo Anne Richtie como ganadora del bronce, y por vez primera en la historia ningún participante del Nuevo Mundo se colocó en el Top ten masculino.

La misma Richtie apeló a la regularidad parra adjudicarse, sin ninguna etapa ganada, el título de la Copa Mundial, seguida por cinco americanas, más entre las diez primeras de la clasificación general, pero las oceánicas prevalecieron en seis de las diez series de temporada. Entre los cuatro triunfos continentales, María Luisa Martínez paso a la historia el 18 de Septiembre en Bahía, Brasil, como el primer triatleta mexicano (hombre o mujer) y la primera iberoamericana que se impuso en una prueba de la Copa Mundial.

La fortuna también mejoró para los varones en la Copa, pese a que dos australianos coparon los puestos líderes del escalafón final, gracias a los desempeños de los estadounidenses Bill Braun, Wesley Hobson y Mike Pigg, del canadiense Andrew MacMartin, el brasileño Leandro Macedo y el argentino Oscar Galindez, América se acreditó cuatro de las series y cinco de los diez primeros sitios generales.

Posdata 1993

Saint Thomas significó la conclusión de una primera fase del Campeonato Panamericano, apadrinado porr la Copa Mundial. Después de tres años, el certamen continental ya respiraba por si mismo las dudas y temores de una vida interdependientes obtendrían las mejores respuestas en Mar del Plata, Argentina.

Mar del Plata, Argentina
4 diciembre 1994

A pesar de su adversa ubicación en las postrimerías de la temporada y que únicamente habían transcurrido siete días desde la celebración del VII Campeonato Mundial de Wellington, el Panamericano ofreció espectaculares demostraciones del astro local Oscar Galidez y la estadounidense Gall Laurence, quienes vencieron a un tempestuoso verano austral y recibieron el reconocimiento de los restantes 77 participantes de las categorías élite o profesionales.

Aún cuando 27 de 52 profesionales inscritos procedían del país sede, ninguna integrante del sólido equipo canadiense se contaba entre las 27 damas y varias de las figuras mexicanas descartaron el Campeonato de sus calendarios, el popular balneario de Mar del Plata capitalizó absolutamente su principal atractivo triatlético : el recorrido del concurso continental habría de escenificar, casi cuatro meses después, la disputa por medallas del triathlon de los XII Juegos Panamericanos.

Los espectadores, ante las fuertes corrientes de aire que imperaron durante la contienda, fueron recompensados a plenitud con las exhibiciones de dos expertos jinetes de la bicicleta como son Laurence, quien concluyera segunda en el escalafón mundial de 1994, y Galindez, que unos meses antes se había impuesto por segundo año consecutivo en la serie mundial de Iheus - Bahía.

La estadounidense respondió a las expectativas al culminar en punta y 19m 30s los mil quinientos metros de natación, presionada por la brasileña Suzana Scharnadorff (19m 32s) y seguida a corta distancia por un cuarteto conformado por la mexicana Carmen Ochoa (19m 39s), la chilena Claudia Cortés (19m 46s), la también estadounidense Kelly Kwlatowski (19m 48s) y la argentina Silvina Garparsoro (19m 53s). 1m 55s mediaba entre Laurence y el segundo bloque de contendientes, comandado por su compatriota Donna Peters.

Mucho menos previsible fue que Oscar Galindez se adueñara del liderato desde la fase acuática con 18m 05s y que, para colmar más el jubilo local, Ariel Garrido le secundara con 18m 06s, si bien acosados por seis participantes más : los estadounidenses Tim DeBoom (18m 09s) y Andrew Carlson (18m 10s) ; el brasileño Leandro Macedo (18m 07s), el colombiano Pablo Restrepo (18m 10s), el puertorriqueño Carlos Lomba (18m 11s) y el mexicano Carlos Probert (18m 12s).

El tramo ciclista de 40 kilómetros, desarrollado con fuertes ventiscas contra, demarcó claramente tres contiendas femeninas: por un lado, una solitaria Gail Laurence que volvía a anotarse el mejor parcial (1h 10m 20s) y registraba un acumulado de 1h 29m 50s; por el otro , Kwlattowski trepaba al segundo puesto en 1h 32m 15s, aunque a sólo doce segundos de Peters ; finalmente, una aislada Schandaroff se mantengía al frente de las latinoamericanas con 1h 36m 40s y reservas respecto a los cierres atléticos de Cortés 1h 39m 30s, Ochoa 1h 39m 35s y la afanosa brasileña Marcia Ferreira 1h 40m 06s.

El feroz pedaleo de Oscar Galindez también disperso facilmente a los ocho líderes iniciales, peo en contraste con el caso de Laurence si encontró en la figura del estadounidense DeBoom a un rival que plantará cara. El argentino, autor de un parcial insuperable de 1h 00m 43s, y el norteamericano, quien frenó el pedal en 1h 00m 45s, partieron de la segunda transición con una diferencia de seis segundos favorable al sudamericano, más de tres minutos de tranquilidad respecto al próximo visitante a la zona y cerca de seis minutos de alivio en relación a cualquier temible repunte del brasileño Macedo, descolgado en ese momento hasta el octavo puesto.

DeBoom había disuelto casi toda opción a un 1-2 argentino y el mexicano Carlos Probert remontaba hasta el tercer sitio con un aguerrido desempeño ciclista, aunque con similares posibilidades que Ariel Garrido y Andrew Carlson para adjudicarse la presea de bronce. El brasileño Marcus Ornellas aparecio sexto y el puertorriqueño Lomba, en una actuación inédita a cargo de un triatleta antillano, se ubicaba séptimo.

Pese a sus débiles remates atléticos, con los parciales octavo, décimo y décimo séptimo, las estadounidenses Gail Laurence 2h 08m 10s, Kelly Kwlatowski 2h 10m 58s y Donna Peters 2h 13m 29s coparon, en ese orden y sin complicaciones, los tres peldaños del podio.

El interés se traslado entonces a la particular disputa iberoamericana, que proclamo vencedora subcontinental a la brasileña Suzana Scharrnadorff, que arribó cuarta a la meta con 2h 17m 18s y siete segundos antes que su coterranea Marcia Ferreira, que se desbocó con la mejor carrera pedestre del día ; acechantes, la chilena Claudia Cortés 2h 17m 31s y la mexicana Carmen Ochoa 2h 17m 49s se conformaron con los casilleros siete y ocho.

Neutralizado cualquier posible remonte de Macedo, un frenético Oscar Galindez culminó una presentación cercana al dominio absoluto con el segundo mejor tiempo sobre los diez kilómetros atléticos 31m 25s y en un total de 1h 50m 13s, para convertirse en el primer representante de iberoamérica que se alzaba con el título continental.

Tim DeBoom debió resignarse al subcampeonato con 1h 51m 12s y aunque rezagado, Ariel Garrido redondeo el triunfo local en el duelo argentino-canadiense, al adjudicarse el tercer sitio en 1h 55m 41s, a 30 segundos de Andrew Carlson.

El contraste protagonizó el siguiente segmento de la tabla; mientras el puertorriqueño Carlos Lomba sentó un precedente para el Caribe y concluyó quinto, el mejor parcial del atletismo sólo le redituó a Leandro Macedo un decepcionante sexto puesto global y el mexicano Carlos Probert se desplomó hasta el séptimo.

Panorama Mundial

1994 no fue un ciclo especialmente productivo para los y las triatletas del continente. Por vez primera en la historia, ninguna representante de América se colocó en la primera decena en el Campeonato Mundial y aunque seis estadounidenses si lo hicieron en la clasificación global de la Copa Mundo, solo se impusieron en dos de las doce etapas del serial.

Los varones también en dos series y cuatro de ellos se ubicaron en el top ten general de la Copa. Obtuvieron mejores resultados que sus coterráneas en la cita del orbe en Wellington, donde el canadiense Mark Bates perdió el bronce por dos segundos y al mexicano Ricardo González dos pasos le orillaron del décimo lugar; entre ambos, el también canadiense Andrew MacMartin salió séptimo y el veterano estadounidense Scott Molina noveno.

Posdata 1994

El Campeonato había ajustado su mayoría de edad a los cuatro años y tres meses antes que el triathlón alcanzará la pubertad olímpica en un reecuentro en Mar del Plata. El ambiente polideportivo de los XII Juegos Panamericanos y la reaparición de los ausentes marcarían una diferencia entre una y otra etapa de un mismo deporte y un mismo continente.

Vitoria, Brasil
14 de Septiembre de 1996

Atrapado entre el Campeonato dirimido al mes en Cleveland y dos series de la Copa Mundial que habrían de celebrarse en las semanas subsecuentes en Brasil, la justa continental encontró la salida con la compañía profesional de nueve damas y dieciseis varones, comandados por el dúo mexicano Uzziel Valderrábano-Javier Rosas y la estadounidense Callahan Hatfiel, conocida anteriormente como Janet Hatfiel.

Desde el recorrido de 1.5 kilómetros de natación, el argentino Ariel Garrido (registro parcial de 21m 48s "abrió agua" y 1m 08s de diferencia sobre el mexicano Rosas. Doce adversarios emergieron con una diferencia máxima de once segundos entre sí del local Leonardo Jardim 23m 15s a Valderrábano 23m 26s.

Menor era la calma para la brasileña María José Moreira y la chilena Claudia Cortés, líderes iniciales con 25m 20s, y mayores las posibilidades de un agrupamiento con las anfitrionas Aglae Menezes 25m 25s y Luciana de Azevedo 25m 59s, la estadounidense Hatfield 25m 30s y la mexicana Carmen Ochoa 25m 40s.

Impulsado por Valderrábano y su connacional Ricardo González, el pelotón masculino disminuyó de catorce a diez candidatos al triunfo pero incrementó su homogeneidad: cinco brasileños (Jardim, Alexander Maximiliano, Daniel Vist, Luiz Catta y Paulo Guimaraes Jr.), el trío mexicano, Ariel Garrigo y el colombiano Will Vargas aparecieron al concluir el trayecto ciclista de 40 kilómetros en un tiempo idéntico de 1h 23m 40s.

Gracias a un parcial de 1h 11m 18s y un ritmo consistente, la estadounidense Callahan Hatfield arribó a la transición con un acumulado de 1h 36m 48s y una frágil, pero importante ventaja de menos de 30 segundos respecto a Ochoa 1h 37m 06s, Azevedo 1h 37m 08s y Cortés 1h 37m 09s.

En un caso de compensación mutua, la habilidad acuática de Moreira y la fuerza ciclista de su coterránea Marcia Ferreira, insuperable en la segunda fase de la contienda con parcial de 1h 10m 52s, las situaron sexta y séptima respectivamente, a poco más de un minuto de Hatfield.

Líder del seleccionado mexicano que finalizó quinto por equipos en el Mundial de Cleveland, Uzziel Valderrábano extendió los mejores meses de su historial deportivo con una brillante carrera atlética en menos de 30 minutos (29m 43s) y el título panamericano en 1h 53m 23s.

Tampoco hubo desperdicio para Javier Rosas, cuyo parcial de 30m 15s se integró en un global de 1h 53m 55s, y el colombiano Will Vargas, tercero con 1h 54m 06s y mejor sudamericano por delante del argentino Garrido y el bloque brasileño.

Luego de haber obtenido el bronce panamericano en dos ocasiones (1991 y 1993) Callahan Hatfield preservó el dominio estadounidense en el sector femenino con una actuación plena de equilibrio y sin desgastes innecesarios, cuarta en la natación, tercera en ciclismo y el atletismo, demostro que la adicción adecuada de los sumados bien valen 2h 10m 44s y el título continental.

El esforzado trote de las brasileñas Marcia Ferreira y María José Moreira fue insuficiente frente a la estadounidense, pero propició el duelo más ajustado de la jornada. Tras rebasar a la mexicana Ochoa (cuarta con 2h 11m 53s) la chilena Cortés 2h 12m 57s y dos adversarias más, Ferreira se adjudicó la plata por un segundo en 2h 10m 53s.

Panorama Mundial 1996

América recibió los dos campeonatos mundiales del año a través de las ciudades estadounidenses de Cleveland (para las distancias olímpicas) y Muncie (en el caso de las distancias largas), pero ni el factor local, ni los ingentes trabajos de la canadiense Carol Montomery, los brasileños Leandro Macedo y Alexander Manzan y la estadounidense Karen Smyers contrarrestaron una correlación de fuerzas cada vez más favorable a Europa y Oceanía.

Montgomery sumó las tres victorias americanas en las series de la Copa Mundial, frente a siete triunfos de las australianas y Manzan hizo lo propio en dos de las etapas masculinas. Rodeada por sus rivales oceánicas, la canadiense finalizó segunda en la clasificación general y el brasileño, junto con su compatriota Leandro Macedo, lideró el circuito hasta que el australiano Miles Stewart frustró el festejo en las tres últimas fechas de la temporada; la estadounidense Gail Laurence y la también canadiense Sharon Donnelly completaron el grupo de top teens americanos.

Tres competidoras del continente (Montgomery, Donnelly y Smyers) arribaron entre las diez primeras en el Mundial de Cleveland, donde Leandro Macedo conquistó el tercer puesto y la primera medalla individual para un triatleta profesional iberoamericano.

Una semana después, Karen Smyers, conquistó en Muncie el único título del orbe para América en el Año, acompañaba por tres de sus compatriotas en los diez primeros casilleros. Por los varones, el canadiense Mark Bates concluyó séptimo y el local Chuckle Veylupek octavo.

Posdata 1996

En un apretado calendario mundial, el triathlón continental ha sido capaz de reservarse un tiempo y espacio para sí mismo. Vitoria ha obsequiado la continuidad y entregado a Puerto Vallarta, Jalisco, el reto de reafirmar, a fines del siglo XX, la identidad de un "nosotros" continental en relación a unos "otros" mundial.


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