Noticias 2004
Diciembre, 2004:
D�a 28 - Los expertos confirman la recuperaci�n del oso, con 130 ejemplares en la Cordillera. Un informe de Castilla y Le�n refleja que la poblaci�n de plant�grados aument� un 70% desde 1990 en Asturias, Le�n, Cantabria, Palencia y Lugo. Oviedo, Mar�a ALONSO. Alrededor de 130 ejemplares de oso pardo est�n repartidos en dos n�cleos poblaciones de la cordillera Cant�brica que cada vez est�n m�s cerca de quedar conectados entre s�. �stas son las conclusiones de un estudio presentado ayer por el consejero de Medio Ambiente de Castilla y Le�n, Carlos Fern�ndez. La poblaci�n cant�brica de oso pardo se encuentra mayoritariamente en Asturias, aunque tambi�n existen ejemplares en Le�n, Palencia, Cantabria y Lugo. Seg�n el informe presentado ayer, existen entre 105 y 130 ejemplares, un 70 por ciento m�s que a comienzos de la d�cada de 1990.
El estudio titulado �Evoluci�n de la poblaci�n de oso pardo cant�brico en Castilla y Le�n 1990-2004� analiza la situaci�n de la emblem�tica especie y confirma al alza los datos esperanzadores sobre los plant�grados que recientemente hab�a anunciado el Principado. Seg�n los datos que baraja la Consejer�a asturiana de Medio Ambiente, la poblaci�n de oso pardo cant�brico en Asturias se hab�a incrementado un 57 por ciento en los �ltimos a�os, pasando de 75 a 118 ejemplares. Pr�cticamente, la totalidad de los plant�grados est�n situados en la zona occidental.
Seg�n el nuevo informe, la poblaci�n se oso pardo cant�brico se reparte entre un n�cleo oriental, que comparten Le�n, Palencia, Cantabria y Asturias, en la zona de Picos de Europa, y otro occidental, entre Le�n, Asturias y una peque�a parte de Lugo.
El n�cleo oriental cuenta entre 25 y 30 ejemplares, mientras que el occidental tiene entre 80 y 100, por lo que la poblaci�n total estimada es de 105 a 130 osos. Estas cifras contrastan con los censos de finales de la d�cada de 1980 y comienzos de la de 1900, cuando estimaban una poblaci�n osera con menos de 90 ejemplares en total.
El consejero castellano-leon�s de Medio Ambiente asegur� que la especie �empieza a recuperarse�, aunque considera que el n�mero de ejemplares �sigue siendo limitado para garantizar plenamente su pervivencia en el futuro�.
El Consejero subray� otra circunstancia positiva para el futuro de esta especie, como es el hecho de que el oso cant�brico dispone de un h�bitat mayor y de mejor calidad, con lo que considera que �no es improbable� que en el futuro se conecten el n�cleo oriental y el occidental. Los equipos que trabajan en la conservaci�n del oso en Castilla y Le�n aseguran tener constancia de que algunos ejemplares de un n�cleo est�n �acerc�ndose� al otro, puesto que han sido detectados en un territorio intermedio, por ejemplo en la zona leonesa de Luna. Seg�n el informe, el gran problema que impide esta conexi�n es la p�rdida de masa forestal, m�s que la construcci�n de infraestructuras. http://www.lne.es/
Noviembre, 2004:
D�a 18 - El oso se recupera en el occidente de la regi�n, con 18 oseznos. El CSIC har� un seguimiento de los ejemplares y sus �reas de movimiento. Los mejores resultados desde 1995. Seg�n los datos facilitados ayer por el Principado, en 2003 18 oseznos se mov�an por las monta�as occidentales acompa�ados por sus nueve madres. El Consejo Superior de Investigaciones Cient�ficas realizar� un seguimiento de la poblaci�n. Oviedo, Mar�a ALONSO. Dieciocho �esbardos� se mov�an el pasado a�o por las monta�as occidentales de la regi�n acompa�ados por sus nueve madres. Seg�n los datos facilitados ayer por la Consejer�a de Medio Ambiente, la poblaci�n de osos en el occidente asturiano contaba en 2003 con un total de catorce cr�as seguras y cuatro probables, lo que supone los mejores resultados de la especie en la zona desde 1995, cuando tambi�n se detectaron 18 oseznos. En total, existen alrededor de nueve grupos reproductores, es decir, �esbardos� con osas, siete de ellos seguros, y dos probables. Seg�n los datos facilitados por el Principado, cada osa tiene de media dos oseznos a su cargo, lo que tambi�n supone una de las tasas m�s altas registradas en los �ltimos a�os.
Todos estos datos ponen de manifiesto los buenos resultados de recuperaci�n de la especie, y el consejero de Medio Ambiente, Francisco Gonz�lez Buend�a, destac� la apuesta del Principado por la conservaci�n y estudio de la especie. El Gobierno regional present� ayer un nuevo proyecto que llevar� a cabo el Centro Superior de Investigaciones Cient�ficas (CSIC) para el estudio de la especie, que se centrar� en el seguimiento de la poblaci�n de osos en Asturias y en la elaboraci�n de cartograf�a para determinar con exactitud el h�bitat de los osos, as� como los corredores que utilizan para moverse por la regi�n. Los concejos de Somiedo, Cangas del Narcea, Teverga, Quir�s, Ibias y Dega�a acogen a la poblaci�n occidental de oso pardo, y el nuevo estudio que ha encargado el Principado determinar� los l�mites del que se podr�a llamar el pa�s de los osos.
Mejora. La situaci�n de la especie va mejorando, si se tiene en cuenta que existen m�s cr�as y m�s grupos reproductores que en a�os anteriores. En 2000 se estimaba la existencia de trece �esbardos�; en 2001 la cifra baj� hasta diez y en 2002 ascendi� hasta quince. Seg�n los datos que maneja la Consejer�a de Medio Ambiente, la poblaci�n de oso pardo cant�brico en Asturias se ha incrementado un 57 por ciento en los �ltimos a�os, pasando de 75 a un total de 118 ejemplares. Pr�cticamente todos los plant�grados est�n asentados en la zona occidental de la regi�n.
Los datos que maneja el Principado est�n avalados por un estudio gen�tico realizado por bi�logos del Museo de Ciencias Naturales de Madrid, en el que se determina la existencia de diferencias gen�ticas entre los osos del Occidente -que suponen el grueso de la poblaci�n de plant�grados- y los del oriente de la regi�n.
La endogamia y el hecho de que existan m�s machos que hembras son en la actualidad los principales problemas de esta especie protegida en Asturias. Los machos son mayor�a en los montes asturianos. La proporci�n de sexos est� ligeramente desplazada a favor de �stos. http://www.lne.es/
D�a 2 - Uno de los �ltimos osos de los Pirineos muere por disparos de cazadores. La osa "Canela", una de las �ltimos ejemplares vivos de esta especie en los Pirineos, ha muerto a manos de cazadores en la zona pirena�ca de Urdos. "Canela" se encontraba con un osezno de diez meses que ha logrado escapar, aunque su supervivencia corre peligro.
PAU.- Seis cazadores han encontrado a "Canela" con un osezno, de diez meses, que habr�a atacado a los perros y amenazado a los cazadores, quienes se vieron obligados a disparar sobre la madre, seg�n su propio testimonio.
El osezno logr� escapar, pero su supervivencia corre peligro sin la presencia de su madre, han indicado las fuentes.
Tanto "Canela" como su cr�a eran vigilados por los naturalistas de los Fondos de Intervenci�n Ecol�gicos (FIEP) locales y hab�an sido localizados en los acantilados de Urdos.
Los cazadores sab�an d�nde se encontraba la osa y su peque�o, seg�n el presidente de la FIEP, Gerard Caussimont, quien indic� que "no deber�an haber acudido a esa zona con perros".
El ministro franc�s de Ecolog�a, Serge Lepeltier, ha solicitado la apertura de una investigaci�n para determinar la causa exacta de la muerte de la osa, explicaron las fuentes.
Octubre, 2004:
D�a 31 -
�La poblaci�n del oso pardo ha empezado a recuperarse�. GUILLERMO PALOMERO-PRESIDENTE DE LA FUNDACI�N OSO PARDO. Este experto destaca que la reducci�n del furtivismo y la mejora del h�bitat benefician a los mam�feros en la Monta�a Palentina
Texto de/Fernando Caballero. Fotograf�a de J. Ruiz.
FFUNDADOR y presidente de la Fundaci�n Oso Pardo, Guillermo Palomero est� considerado como una de los expertos m�s renonocidos sobre este mam�fero. Asesor del Ministerio de Medio Ambiente, Palomero controla la poblaci�n de osos pardos en Castilla y Le�n, Cantabria, Asturias y Galicia. La situaci�n actual de este plant�grado fue abordada esta semana en una conferencia organizada por Caja Espa�a. Palomero se muestra optimista sobre el futuro del oso pardo cant�brico.
-�Cu�les son las causas de que el oso pardo haya llegado a la situaci�n de estar en peligro de extinci�n?
-Es un animal considerado en la normativa espa�ola como en peligro de extinci�n y es una amenaza real. Tradicionalmente, las causas que han afectado al oso y que han condicionado esta situaci�n son la caza furtiva y la p�rdida de h�bitat. La caza furtiva est� remitiendo afortunadamente y el h�bitat se trata cada vez mejor, y esto ha condicionado que las poblaciones de oso cant�brico est�n respondiendo bien. Aunque siguen estando amenazados de extinci�n y sigue habiendo pocos ejemplares, la buena noticia es que el oso pardo de la cordillera cant�brica ya no est� en proceso de regresi�n, est� empezando a recuperarse.
-�Qu� medidas se deber�an tomar desde las administraciones para conseguir incrementar esa poblaci�n?
-Seguir trabajando mucho desde las administraciones, las oeneg�s especializadas y desde el mundo cient�fico, trabajar y dedicar muchos esfuerzo y muchos fondos a la conservaci�n del oso y de sus h�bitats. Es una especie emblem�tica y prioritaria para la Comisi�n Europea. Se est�n desarrollando medidas contra el furtivismo, se trata de manejar cada vez mejor el h�bitat y sobre todo se est� trabajando mucho en formaci�n y en sensibilizaci�n para que se conozca y se valore el oso en su h�bitat. Es fundamental que haya apoyo social para conservar al oso cant�brico.
Treinta ejemplares
-Ante esa situaci�n, �cu�l es la previsi�n de evoluci�n de osos pardos en esta zona?
-En la Cordillera Cant�brica hay dos poblaciones de oso gen�ticamente incomunicadas: la m�s oriental, donde est� la Monta�a Palentina, tendr� cerca de treinta osos; la m�s occidental -Asturias y el Alto Sil leon�s- estar� por encima de los cien ejemplares. Son cifras todav�a escasas, pero son buenas, porque al menos en el occidente cant�brico hay buena reproducci�n. Dicen los especialistas que lo deseable es que haya varios centenares de osos para estar seguros de que la poblaci�n es viable. No estamos todav�a ah�, pero la evoluci�n es positiva. Se acab� la regresi�n y estamos en la v�a de la recuperaci�n.
-�Cu�ndo se puede llegar a ese m�nimo exigible?
-A m� me gustar�a que pronto, pero eso depende de muchos factores. Hay uno fundamental: el oso reacciona muy lentamente por su propia biolog�a. Aunque todo se haga bien o moderadamente bien, la respuesta de la poblaci�n de osos ser� positiva pero lenta.
-�Cu�l el perfil de los furtivos de osos?
-El cazador que mataba un oso y lo contaba ha desaparecido, porque puede ir a la c�rcel y le pueden denunciar sus propios convecinos. Ya no puede contarlo. �Para qu� va a matar un oso? Adem�s, puede cazar osos en pa�ses europeos por precios muy razonables. Ahora el peligro con los osos son los lazos y las trampas puestas en el occidente cant�brico para cazar otras especies, como los jabal�es o los ciervos, donde caen y mueren tambi�n los osos o quedan lisiados. Tambi�n tiene peligro el veneno para combatir a los lobos que vuelve a la cordillera cuando cre�amos que hab�a desaparecido. Luego perdemos los osos por confusi�n. Es muy f�cil disparar en el curso de una cacer�a legal contra un oso confundi�ndole con un jabal�. Pero el furtivo de antes, que mata al oso y era un h�roe popular ha desaparecido afortunadamente.
-En los �ltimos d�as se han producido denuncias, incluso desde la misma Fundaci�n Oso Pardo, por cazar ciervos. �Sigue siendo preocupante este furtivismo?
-No es conveniente que exista furtivismo en el campo, porque atenta contra un recurso, amenazado o no, que es de todos. Y eso debe atajarse y combatirse. S� nos preocupa que haya furtivos que utilizan silenciadores. No sabemos de lo que pueden llegar a ser capaces si utilizan herramientas tan sumamente ilegales. No hay que bajar la guardia y aunque se haya ido reduciendo la actividad furtiva, todav�a quedan focos y esos focos se pueden sofisticar. El Norte de Castilla
Febrero, 2004:
D�a 28 - Parques Nacionales constata el regreso del oso a los Picos tras d�cadas de ausencia. La guarder�a del espacio protegido avista en s�lo tres meses cuatro ejemplares, una hembra con dos cr�as en Cantabria y un macho en Le�n
Cangas de On�s, Ram�n D�AZ .
El Ministerio de Medio Ambiente ha constatado el regreso del oso a los Picos de Europa. Despu�s de d�cadas de ausencia, Parques Nacionales ha observado en s�lo tres meses a cuatro ejemplares: una hembra con dos cr�as en Cantabria y un macho en Le�n. Este �ltimo fue localizado durante una cacer�a que se desarroll� legalmente en el interior del parque nacional gracias a la moratoria de la que disfruta Le�n. Responsables de Parques Nacionales han destacado que estas observaciones confirman la excelente salud medioambiental del parque.
El oso regresa a los Picos de Europa. Despu�s de muchos a�os de ausencia, la especie m�s emblem�tica del norte de Espa�a se ha dejado ver de nuevo en el parque nacional. El Ministerio de Medio Ambiente ha constatado la presencia de, cuando menos, cuatro ejemplares en el espacio protegido: una hembra con dos cr�as en Cantabria y un macho solitario en Le�n. No se han registrado observaciones en la zona asturiana del macizo.
El oso avanza hacia los Picos desde la monta�a palentina, su �ltimo reducto en la cordillera Cant�brica, donde se estima que pueden vivir unos 20 ejemplares. Salvo una cita aislada en 2002, no se hab�an producido registros de osos en el interior del parque nacional desde hac�a m�s de una d�cada. El regreso del oso ha sido recibido con j�bilo por los responsables de Parques Nacionales, quienes afirman que las observaciones confirman la excelente salud medioambiental de los Picos de Europa.
La �ltima observaci�n se produjo el pasado 4 de enero, durante una batida de ciervas en la zona de La Jundera, en Posada de Valde�n (Le�n). En esta zona existe una moratoria que permitir� a�n cazar durante varios a�os dentro del parque nacional. El plant�grado, ahuyentado por los disparos, sali� huyendo en direcci�n a los puestos de caza. El animal fue visto por cuatro personas e incluso un cazador lo enca�on�, pensando que era un jabal�. Al darse cuenta de su error, el tirador avis� de inmediato por emisora a todos los puestos para que se evitara cualquier disparo.
El oso corri� asustado monte abajo, gru�endo y dando muestras de agresividad. Lleg� a estar a 8 metros de un cazador, lo que oblig� a �ste a tirar al aire para espantarlo. Luego desapareci�. Al d�a siguiente, responsables del parque hallaron a m�s de 1.700 metros de altitud una cueva llena de ramas de �rboles, preparada por el oso para hibernar. Anteriormente, el pasado 20 de diciembre, en un monte de Camale�o (Cantabria), fue avistada una hembra de oso con dos cr�as. D�as despu�s, expertos del parque nacional visitaron la zona y comprobaron la existencia de restos de excrementos y huellas frescas en el barro de este grupo familiar. El lugar del registro es una zona �ptima para la supervivencia del grupo, dado que se trata de un robledal en el que, este a�o, abunda la bellota, uno de los alimentos preferidos por esta especie, y el matorral, en el que tambi�n hallan alimento y se sienten seguros. http://www.lne.es/
D�a 18 - Somiedo registra un auge de osas reproductoras. Fapas contabiliza tres ejemplares con cuatro cr�as en el parque natural.
ANDRES SUAREZ. Por primera vez desde su declaraci�n como parque natural, Somiedo constata una cierta mejor�a en la situaci�n de la poblaci�n osera que habita en el entorno. As� lo certifica el informe del 2003 elaborado por el Fondo para la Protecci�n de los Animales Salvajes (Fapas), que hace especial hincapi� en la existencia en los bosques del enclave suroccidental de hasta tres osas reproductoras acompa�adas de cuatro cr�as. La determinaci�n de una serie de �reas cr�ticas de protecci�n para la especie, as� como los cambios en la regulaci�n de la caza, son los principales responsables de esta, en principio, positiva evoluci�n.
"Se puede certificar una presencia muy estable de osos en aquellas zonas del parque que gozan de una mayor tranquilidad", apunta Roberto Hartas�nchez, presidente de Fapas. En concreto, esos enclaves coinciden con las �reas cr�ticas delimitadas por el Principado y las organizaciones ecologistas, en las que la actividad humana est� sometida a estrictas limitaciones. Esta calma favorece la reproducci�n de la especie.
"Es absolutamente necesario que las osas con cr�as puedan moverse por sitios tranquilos", certifica Hartas�nchez, que alaba la efectividad de estas decisiones --�reas cr�ticas y regulaci�n de la caza-- dise�adas en el 2001.
Los trabajos desarrollados por Fapas en Somiedo el pasado a�o detectaron la presencia de 22 osos, aunque no todos ellos forman parte de la poblaci�n estable del parque. Algunos se desplazan desde otras zonas como, por ejemplo, los montes leoneses. La Voz de Asturias, FAPAS
D�a 17- �Paca� y �Tola�, juntas y felices. La llegada de la segunda osa a Cab�rceno ha tranquilizado a su hermana y ambas se pasaron ayer la mayor parte del d�a dormitando. �Paca� y �Tola� est�n por fin juntas y, al menos aparentemente, felices. La llegada de �Tola� al parque natural de Cab�rceno (Cantabria), el pasado domingo, ha tranquilizado a �Paca�, que hasta entonces se hab�a mostrado bastante nerviosa y un tanto deprimida. Las dos osas asturianas se pasaron la mayor parte del d�a de ayer dormitando. No se separaron ni un instante. La rapid�sima adaptaci�n al recinto de Cab�rceno de �Tola�, tal vez influenciada por la presencia de su hermana, sorprendi� a los expertos.
Cab�rceno (Cantabria), Ram�n D�AZ
Dormidas como benditas. As� se pasaron casi toda la jornada de ayer las osas �Paca� y �Tola� en su retiro temporal del parque de la naturaleza de Cab�rceno, en Cantabria. Juntas por fin y, al menos aparentemente, felices. A �Paca�, que lleva ya en el exilio c�ntabro un mes largo, le ha cambiado el humor con la llegada de su hermana �Tola�, el pasado domingo. Lo que antes era morri�a y nerviosas idas y venidas por el recinto que ocupaba en solitario, se ha tornado ahora calma, sosiego, paz. Dir�ase que la llegada de �Tola� la ha tranquilizado.
�Paca� lo pas� mal durante los primeros d�as de sus obligadas �vacaciones� en Cab�rceno. Estaba apartada de su hermana por primera vez en su vida. Todo era extra�o, incluido el olor de los cerca de sesenta osos centroeuropeos que ocupan un recinto anexo al suyo. As� que pas� varias semanas nerviosa, un tanto estresada. �Tola�, mientras tanto, hibernaba en Proaza, a m�s de un centenar de kil�metros de distancia. Hasta que, el pasado domingo, sali� de su letargo y baj� a un comedero, momento que aprovecharon sus vigilantes para encerrarla y, posteriormente, trasladarla a Cab�rceno.
�Paca� y �Tola� tendr�n que permanecer en Cantabria a�n durante varias semanas, hasta que sea reparado el cercado que rodea el monte que ambas ocupan en Proaza, que se rompi� el pasado 4 de enero por un desprendimiento. Ya no ser� tan dura la espera. �Tola�, la de mayor envergadura de las dos gemelas, no lo est� pasando tan mal como su hermana, quiz� precisamente porque est� a su lado.
No obstante, se la nota un poco m�s nerviosa que a �Paca�. As�, �Tola� est� muy atenta a todos los ruidos, a todos los olores, y levanta la cabeza en cuanto oye o huele algo extra�o. Y cuando algo no le gusta, empieza a dar nerviosos paseos por el recinto de mil metros cuadrados que ocupa junto a �Paca�. Pero en seguida se tranquiliza y regresa junto a su hermana.
La adaptaci�n de �Tola� en Cab�rceno ha llamado la atenci�n a los cuidadores del parque. No resulta habitual que una osa reci�n llegada se mantenga relajada cuando se acerca a la valla de protecci�n un enorme oso centroeuropeo.
Ayer, cuando le toc� vivir esta experiencia, �Tola� se limit� a olisquear un instante, e inmediatamente hizo caso omiso al posible pretendiente, como si no existiera. El macho, que duplicaba en tama�o a �Tola�, se fue por donde hab�a venido con un palmo de narices. �Paca�, en su momento, llev� bastante peor el asunto de los vecinos. �Tola� lleg� a Cab�rceno a las nueve de la noche del pasado domingo. �Todo fue muy bien�. �se era el escueto mensaje del vigilante. Al parecer, �Paca� y �Tola� se reconocieron en cuanto se olieron unos segundos y se mostraron alegres y contentas, si es que los plant�grados pueden expresar semejantes sentimientos.
�Tola� durmi� junto a su hermana, en la �nica cueva que existe en el recinto. Ya no se separaron. Junto a �Paca� comi� fruta por la ma�ana y recibi� la visita de varios cuidadores asturianos, quienes, por cierto, les dieron un poco de turr�n. Al parecer, fue un truco para que las osas, sumamente golosas como todos sus cong�neres, estuvieran tranquilas y felices.
M�s tarde, las dos osas asturianas recibieron la visita de dos cuidadores c�ntabros, que portaban la comida: pan y una suerte de plato cocinado con arroz y legumbres, tal y como ha solicitado el Gobierno del Principado a los dirigentes del parque de Cab�rceno. �Paca� y �Tola� ni siquiera hicieron caso a los �camareros�: siguieron dormitando a la entrada del recinto vallado. Y es que ellas son muy suyas: nunca comen en presencia de extra�os. Eso s�, en cuanto dejan de sentirse observadas se lo zampan todo. Al menos as� lo ha hecho siempre �Paca� durante su asueto en Cantabria.
En Cab�rceno hay un silencio casi absoluto sobre �Paca� y �Tola�. El Principado lleva directamente cualquier asunto relacionado con las osas, incluidos los permisos para tomar fotograf�as, pese a que el recinto que ocupan �Paca� y �Tola�, aunque apartado de las rutas habituales del parque, puede ser visitado por los turistas. El Ejecutivo asturiano descarta cualquier programa de inseminaci�n artificial en Cab�rceno, donde todos los osos residentes, salvo las dos asturianas, pertenecen a la subespecie centroeuropea, de mayor tama�o que la ib�rica. La Nueva Espa�a
D�a 5 - Un estudio revela que los plant�grados se reproducen m�s en Asturias, pero tienen m�s opciones de vida en Le�n y Palencia.
Oviedo. Los osos pardos tienen m�s probabilidades de reproducirse en Asturias o el Norte de Le�n que en el �rea palentino-leonesa. En cambio, sus opciones de supervivencia son mayores en la zona oriental de la cordillera Cant�brica que en el territorio m�s occidental. A partir de esta idea, en apariencia sencilla, cient�ficos del Consejo Superior de Investigaciones Cient�ficas (CSIC) han establecido un nuevo modelo para estudiar el h�bitat de especies amenazadas y favorecer su conservaci�n.
El estudio, cuyas conclusiones han sido publicadas en �Conservation Biology�, establece un modelo para identificar en territorios habitados por especies amenazadas aquellos factores que dificultan su conservaci�n. Frente al enfoque tradicional, que al estudiar las condiciones de vida de una especie valora conjuntamente todos los factores que condicionan su presencia en un h�bitat, los investigadores de la Estaci�n Biol�gica de Do�ana (CSIC) han estudiado de forma independiente los dos factores demogr�ficos claves: reproducci�n y mortalidad. La reproducci�n est� condicionada sobre todo por la disponibilidad y la variedad de alimento, es decir, por la calidad del h�bitat natural; mientras que la mortalidad depende de la presencia y actividad del hombre, lo que determina la calidad del h�bitat humano.
A partir de estas consideraciones, los cient�ficos del CSIC han estudiado las condiciones de vida de las dos �nicas poblaciones de oso pardo de la cordillera Cant�brica, que suman entre 70 y 90 ejemplares. El trabajo revela que la poblaci�n oriental de osos de la cordillera Cant�brica ha sobrevivido en un refugio de baja mortalidad, donde el h�bitat natural es pobre. Todo lo contrario ocurre en la poblaci�n occidental, donde el �ndice de mortalidad es m�s elevado. En ninguno de los dos casos el h�bitat re�ne condiciones �ptimas de elevada reproducci�n y baja mortalidad.
Aplicado a una serie de datos hist�ricos, este modelo puede explicar los patrones de extinci�n del oso en el Norte de Espa�a desde Alfonso X. El trabajo ha sido desarrollado por los investigadores de la Estaci�n Biol�gica de Do�ana Miguel Delibes, Javier Naves y Eloy Revilla, en colaboraci�n con el cient�fico del Centro de Investigaciones Ambientales de Leipzig (Alemania) Thorsten Wiegand.
La Nueva Espa�a
Enero, 2004:
D�a 6- Una avalancha de piedras destroza la cerca de Paca y Tola. La guarder�a rastrea sin �xito los alrededores del cercado de Proaza, destruido por un derrumbe, y tampoco ha localizado en el interior a las dos osas, que deber�an estar hibernando
Foto: Nacho Orejas (LNE) Proaza, �rika VALLES
Las osas �Paca� y �Tola� siguen sin aparecer. Nadie ha podido localizar a�n el paradero de las dos hembras de oso pardo desde que, a las dos de la madrugada del domingo, una avalancha de piedras destrozara unos cien metros de la valla que las separaba de la libertad, en el cercado de cinco hect�reas del monte Fernanch�n, entre Santo Adriano y Proaza.
Guardas del Principado buscaron ayer a las osas en zonas lim�trofes. Los dos ejemplares deber�an estar hibernando dentro del cercado, pero el interior de este recinto de abrupta geograf�a no ha sido rastreado a pie por la peligrosidad que ello supone. Algunos expertos advierten de que el encuentro entre un hombre y cualquiera de las dos osas despertadas de su hibernaci�n puede tener funestas consecuencias. �Los bichos son bichos�, sentencian. En el equipo de b�squeda hab�a agentes con rifles cargados, unos con bala, por si aparecen los osos y les atacan, y otros con anest�sico.
Por el momento, todo apunta a que �Paca� y �Tola� no han salido de la �casa � que han ocupado desde mayo de 1996. Pero lo que manda en esta b�squeda es la incertidumbre. Se cree que no est�n fuera: de todas las huellas halladas ayer en el entorno, ninguna correspond�a a un oso �y hab�a cientos de otras especies�, a�ade uno de los efectivos. Por si se da el caso de que �Paca� y �Tola� sigan dentro, se ha colocado un cierre provisional para tratar de suplir el cercado de acero que qued� sepultado por toneladas de piedras. Ahora se les intenta impedir el paso con una malla de pl�stico y una doble l�nea de pastor el�ctrico.
Patrullas formadas por agentes de la Fundaci�n Oso Pardo y de la guarder�a del Principado, -con el apoyo de agentes del Servicio de Protecci�n a la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil- llevan realizando en los dos �ltimos d�as batidas continuas en las �reas m�s cercanas al monte de Fernanch�n. Tratan de localizar a las osas en el supuesto de que se hubieran escapado durante las ocho horas que el vallado permaneci� roto y sin vigilancia.
La Guardia Civil ha puesto a disposici�n de los expertos una c�mara t�rmica con la que vigilan la ladera que habitan �Paca� y �Tola� a la espera de que se produzca alg�n movimiento. Aunque las osas no han sido vistas y no se puede afirmar rotundamente que est�n en el interior, todos los indicios hacen creer a los expertos que trabajan en la zona que no se han movido de la cueva en la que llevan hibernando desde finales de noviembre. �Nosotros tanteamos todas las posibilidades y actuamos en consecuencia. La hip�tesis m�s probable es que las osas est�n dentro, pero tambi�n tenemos que buscar fuera, siguiendo el protocolo, por si se hubieran escapado. Es dif�cil que haya sido as�, porque no hay huellas ni se�ales de movimiento�. As� se explica Guillermo Palomero, director de la Fundaci�n Oso Pardo, que el domingo se traslad� desde Cantabria a Asturias para seguir las labores. Pero, como todos los implicados en esta b�squeda, Palomero tampoco las tiene todas consigo: �No obstante, s� es cierto que los osos tienen una hibernaci�n relativamente ligera, es decir, que si se hubieran despertado con el ruido de las piedras, el tiempo de reacci�n o aclimataci�n es muy peque�o�.
Cuando se confirme que no han salido, �se pondr� en marcha el dispositivo de localizaci�n en el interior�, indica Francisco Alonso Mier, coordinador de guarder�a del Principado.
La posibilidad de que las osas no est�n en perfecto estado -acaso da�ada alguna por el derrumbe- tambi�n se ha planteado. �Pero eso lo sabremos cuando las hayamos localizado�, asegura el director de la Fundaci�n Oso de Asturias, Javier Gonz�lez. La preocupaci�n radica en que parte de la tierra ha ca�do sobre una de las zonas que, en otras ocasiones, utiliza una de las osas para hibernar. �Pero no sabemos si este a�o ha escogido el mismo sitio�, a�ade. Gonz�lez quiere llamar a la tranquilidad: �De ser as�, no debemos preocuparnos porque la cantidad de tierra es muy peque�a y ella misma podr�a quit�rsela de encima cuando despierte. Los osos son grandes excavadores y, normalmente, cuando despiertan, siempre se encuentran con tierra a la puerta de sus cuevas�, explica.Una malla de pl�stico y dos pastores el�ctricos �remiendan� el vallado. Dos pastores el�ctricos -los habituales vallados que delimitan fincas y evitan la fuga del ganado- y una malla de pl�stico naranja como las que pueden verse en las obras cubren ahora los aproximadamente cien metros que quedaron sin protecci�n tras la avalancha de piedras que destroz� el cercado de �Paca� y �Tola� en la ladera del monte Fernanch�n. Se trata de un sistema provisional que har� las veces de cerco en un intento de evitar la salida de las osas en el caso de que se despertaran de su hibernaci�n.
Estas medidas sustituyen a una valla de gran resistencia, que se coloc� electrificada hace siete a�os en el monte para evitar que las osas se acerquen a ella. Para aumentar la seguridad del cercado original, exist�a una segunda valla externa, m�s sencilla, una malla cineg�tica, que evita que los visitantes se acerquen a la reja principal.
Los expertos, no obstante, aseguran que �stas son las mejores medidas de protecci�n que pueden tomarse. �Est� colocada perfectamente�, sostiene Guillermo Palomero, director de la Fundaci�n Oso Pardo. �Es similar a las que se encuentran en los zool�gicos. Hemos tenido cuidado, a la hora de ponerla, de hacerlo siguiendo unas estrictas medidas para que no excaven e intenten colarse por debajo, y la altura no es un problema porque los osos no saltan�, asegura.
La electrificaci�n hace pensarse dos veces a los osos acercarse al l�mite. �Es un peque�o chispazo que no les hace nada pero que las asusta lo suficiente como para no querer volver a acercarse�, explica Roberto Hartas�nchez, presidente del grupo conservacionista Fapas y cuidador de �Paca� y �Tola� durante sus primeros meses de vida.
Restituir el vallado ser� uno de los puntos esenciales que deber�n debatir en la reuni�n de urgencia que mantendr�n los responsables ambientales del Principado con los expertos. Volver a dejarlo como estaba puede llevar aproximadamente un mes. C�mo y por d�nde se va a hacer es todav�a una inc�gnita. La posibilidad de cambiar el trazado del cerco, tal y como ha asegurado Cristino Ruano, director general de Recursos Naturales del Principado, es m�s que alta. �Parte del terreno por el que ahora pasa esa valla es muy inestable. Los ge�logos tendr�n que aconsejarnos, pero es probable que lo movamos un poco, aunque el cambio no ser�, en principio, muy importante�, asegura. Ruano descarta trasladar las osas de manera estable a otro lugar. ��ste es muy apropiado para ellas�.El peligro de entrar a por ellas y la opci�n del traslado a Cantabria
Las decisiones sobre lo que hay que hacer con �Paca� y �Tola� las tomar� el Principado, Administraci�n de la que dependen las osas. En las pr�ximas horas se celebrar� una reuni�n de urgencia, en la que estar�n presentes la viceconsejera de Medio Ambiente, Bel�n Fern�ndez, y el director general de Recursos Naturales, Cristino Ruano. All� se decidir� qu� har�n.
El primer paso fundamental es, como es l�gico, localizar a las osas. Para eso deben autorizar el plan de trabajo de localizaci�n y rastreo dentro del cercado. Esta parte no da muchas posibilidades. Los expertos descartan entrar en la zona en su busca. �Es muy peligroso�, destacan cuidadores, t�cnicos y fundaciones. La c�mara t�rmica que detecta el movimiento parece la opci�n m�s adecuada. Aunque hay otras, como usar perros rastreadores, trabajar con sensores o colocarles alimentos olorosos, como la miel, para despertar sus sentidos y atraerlas. Una batida ocular tambi�n resultar�a efectiva. Es muy habitual que los osos, al preparar su cueva para la hibernaci�n, dejen rastros m�s o menos visibles, como ramas o tierra a la entrada.
Si se decidiera comenzar ya con las tareas de recolocaci�n del vallado, lo m�s seguro, seg�n algunos expertos, ser�a sacar a las osas de all�, tanto para ellas como para los propios trabajadores. En ese caso habr�a que anestesiarlas para trasladarlas y es muy probable que, para anestesiarlas, se las despierte de la hibernaci�n. D�nde se las llevar�a es otro punto a debatir. Guillermo Palomero, director de la Fundaci�n Oso Pardo, apuesta por el zoo de Cab�rceno (Cantabria), �por la similitud del clima, la cercan�a, ser un lugar preparado y con un equipo de veterinarios muy experimentado con osos�.
Otra posibilidad que se plantear� en la reuni�n es la de continuar con el vallado provisional hasta que despierten de su hibernaci�n. Una vez despiertas, se las anestesiar�a y se las trasladar�a durante los aproximadamente veinte d�as o un mes que pueden tardar en colocar el cercado deteriorado.El cercado. Son cindo hect�reas de terreno ubicadas en el monte Fernanch�n, en el l�mite entre Proaza y Santo Adriano. La ladera situada frente a la casa del oso, en Proaza, est� limitada por una doble valla electrificada. Desde el observatorio, al que se accede por la Senda del Oso, se divisa la parte por la que suelen moverse las osas. Se trata de un terreno inclinado, muy abrupto y rocoso, con mucha vegetaci�n que les proporciona parte de su alimentaci�n. Cuenta con numerosas cuevas y zonas ocultas.
Quienes son. Paca y Tola nacieron en enero, en Leitariogos, Cangas del Narcea, en 1989. Este mes cumplen 15 a�os. Tras matar a su madre, un furtivo se qued� con ellas, hasta que el Servicio de Protecci�n de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil las rescat� cuando solo contaban con 5 meses. Las trasladaron a las instalaciones de la orgacizaci�n ecologista FAPAS (Fondo para la protecci�n de los animales salvajes), en Llanes, y despu�s a Tarragona, hasta que fueron llevadas a la reserva cineg�tica del Hosquillo en Cuenca.
Tola recibe su nombre del cazador que avis� a las autoridades del hallazgo de las osas, a quien todos conocian como Antol�n -Tolo-.
Paca es un homenaje a la mujer de Roberto Hartas�nchez, presidente de FAPAS.
Con siete a�os, el Principado decidi� hacerse cargo de ellas y las trajo de vuelta a Asturias. Desde entonces, viven en semicautividad en el monte Fernanch�n, en un cercado buscado especialmente para ellas. Cada d�a su cuidador, Roberto Garc�a, les da la comida a las 12 y la merienda a las 6 de la tarde. A finales de noviembre, antes de comenzar con la hibernaci�n, Paca pesaba 138 kg. y Tola 177 kg. Actualmente est�n hibernando. Bajaron a comer por �ltima vez a finales del pasado mes de noviembre. Permanecer�n en su periodo de letargo hasta finales de febrero.
Los osos en cautividad. Paca y Tola son dos ejemplares hembra de oso pardo cant�brico que nunca han vivido en total libertad. Desde peque�as han estado cautivas, lo que las imposibita para vivir sin los cuidados del hombre. Actualmente viven en una situaci�n de semilibertad. Est�n en un amplio terreno de un monte con caracter�sticas muy similares a los h�bitats en los que se desenvuelven los osos pardos. Nadie entra en su territorio ni se las tiene controladas, se les proporciona la comida en una zona habilitada como comedero, en la parte baja de la ladera del monte y junto a la llamada Senda del Oso. Ellas bajan a buscarla, a la vista de decenas de curiosos que casi a diario se acercan a verlas. Las dos osas buscan comida dentro de su territorio, pero no ser�a la suficiente para poder mantenerse por ellas mismas. La Nueva Espa�a