Instituto Tecnológico de Saltillo
03/Oct/1999Introducción a la Ingeniería de Sistemas Computacionales
Artículo No. 2 iscart02 Las Edades del Ingeniero
Artículo de E.F. Tangerman de la revista Product Engineering y traducido por J.E. Amores.
Decía SHAKESPEARE que el hombre en su tránsito de la cuna a la tumba pasa por siete edades. El ingeniero, desde su graduación hasta su jubilación pasa por lo menos por cinco, dependiendo de la duración de cada una de ellas en un individuo determinado y de su carrera. Así lo indican los estudios realizados entre los alumnos de las Universidades de Columbia y de Purdue, e incluso Jhon D. Ryder, Director de la Escuela de Ingeniería de la Universidad de Michigan hace la clasificación siguiente:
EL TECNOLOGO DE LA APLICACIÓN.
Durante los primeros años después de haber salido de la escuela el ingeniero va aprendiendo los trucos prácticos del oficio. Comprende por primera vez que no todos los problemas poseen una respuesta de trayectoria precisa y descubre en realidad, que por lo común los problemas no son ni precisos ni poseen trayectoria alguna, escribe entonces a su ALMA MATER para destacar que durante sus años de aprendizaje debería haber tenido más cursos prácticos ó cursos de aplicación, (adecuados por supuesto, a sus necesidades momentáneas), y que le debería haber enseñado que los engranes de 13.5" de paso, son más bien raros que comunes.
EL TECNOLOGO CIENTIFICO.
Cinco ó diez años más tarde, el ingeniero empieza a ver el bosque más que a los simples árboles. Escoge ahora los métodos para atacar los problemas, propone nuevas técnicas y planea el trabajo de la nueva generación de tecnólogos aplicados. Escribe nuevamente a su ALMA MATER indicando que hubiera sido deseable que sus conocimientos en Física hubieran sido más profundos, lo mismo que en Química, Termodinámica, Mecánica de Fluídos y Electricidad.
EL SUPERVISOR TECNICO.
Diez ó quince años más tarde, es el jefe de un grupo de personas. Su nivel de planteamiento técnico no solamente es más alto, sino que participa además en algunas responsabilidades de la administración. Empieza a comprender que los ingeniero, los operarios e incluso los contadores "son personas". Descubre que un informe pedido para el Martes es más bien recibido si se presenta el Lunes en vez del Miércoles. Escribe otra vez a su ALMA MATER señalando que su curriculum no incluyó suficientes materias sobre Administración, Inglés, Contabilidad, Presupuestos, Organización y Administración de Personal. Más aún, que este tipo de cursos deberían haber sido obligatorios en vez de optativos
CUARTA EDAD: EL ADMINISTRADOR TECNICO.
Quince ó veinte años más tarde, tiene a su cargo un gran departamento e incluso la Dirección de la Planta. Sus informes van directamente a la Presidencia de la Corporación. Sus responsabilidades están más allá de la sola ingeniería; e incluso, dentro de la ingeniería, está creando, guiando y alentando a otros, más que el sólo hacer las cosas por sí mismo. Al dirigirse a su Alma Mater señala que sus cursos deberían de haber incluido Legislación de Sociedades, Relaciones Humanas en la Industria, Mercadotecnia, Teoría de la Administración, Bancos y Finanzas. Bajo la presión de su hogar y de las relaciones sociales, va descubriendo que cada día necesita mejor conocimiento de las relaciones con la comunidad, de cómo mejorar sus relaciones con otras personas y de una cierta dosis de adiestramiento de Golf, Pesca, Arte Popular y Música. Se pregunta así mismo si no hubiera sido mejor estudiar alguna carrera en la Facultad de Filosofía y Letras antes de iniciar la de Ingeniería.
QUINTA EDAD: EL INGENIERO COMPLETO.
Veinte ó veinticinco años más tarde, puede ser el Vice-presidente ó incluso el Presidente de su Compañía. Pide a sus subordinados que mantengan la organización en condiciones de alta eficiencia, que permanezcan alertas a los nuevos desarrollos, que reduzcan los costos a su mínimo y que aumenten la productividad a su máximo. Se preocupa acerca de la "imagen" (de la propia y de la compañía) y encuentra necesario supervisar durante los meses de invierno la sucursal que la Compañía tiene en la Florida y con no menos diligencia observa personalmente durante el verano lo que pasa en el viejo mundo. Considera los objetos de arte como una inversión y empieza a acostumbrarse a los rigores de pertenecer al Consejo Directivo ó de ser Presidente de un Club Social. Se acostumbra también a ser el esposo de la dama que dirige las actividades culturales de su comunidad. Escribe a su Alma Mater indicando que ninguna persona puede alcanza el éxito sin una preparación adecuada en Humanidades, más aún, que se encuentra dispuesto a otorgar un donativo para fin de que se imparta una cátedra de Humanidades a los estudiantes de ingeniería.
SEXTA EDAD: EL INGENIERO FILOSOFO.
Durante todo ese tiempo el ingeniero se ha encontrado enfrascado en los programas que le permiten desarrollar las habilidades requeridos para forjar así el siguiente escalón de la escalera de sus ambiciones, hasta no entrar a la sexta edad, la que pudiera llamarse la del "Ingeniero Filósofo"; es cuando empieza a comprender que nadie pudo haber anticipado sus necesidades, y que en su tiempo hubiese resentido cualquier esfuerzo encaminado a la satisfacción prematura de ellos. Más que agradarle el idioma Inglés, le disgusta; la Historia la aborrece, temas en los que nunca fue completamente bueno. Lo único que desea es ingeniería, ó por lo menos lo que cree que fue la ingeniería, sin ningún deseo de "gastar su tiempo y su esfuerzo en cursos de simple barniz".