Valencia 0 - Deportivo
(21ª Jornada de Liga, Mestalla
6/2/98)
(Fuente Marca):
El Valencia pierde una oportunidad de oro para colocarse primero
06/02/99
El Deportivo de la Coruña arrancó un
empate de Mestalla ante el Valencia al aplicar un sistema
ultraconservador y en el que tan sólo realizó un lanzamiento a
puerta durante todo el partido a falta de dos minutos para
acabar. Por su parte, el Valencia dominó el encuentro a sus
anchas y gozó de varias ocasiones de gol que no acertó a
introducir en la portería de Songo'o. El cancerbero deportivista
tuvo mucho trabajo durante el choque. El Valencia fue el claro
dominador del primer tiempo. Los de Ranieri maniataron al
Deportivo que en ningún momento supo cogerle el ritmo al partido
y menos todavía inquietar la portería defendida por Cañizares.
Los primeros minutos fueron de tanteo debido al respeto que ambos
equipos se tienen. El conjunto gallego tenía más presencia en
el encuentro, pero fue el equipo local el que tuvo más
profundidad. Los jugadores valencianistas buscaron con más
perseverancia las espaldas de los defensas rivales con pases
largos. En el minuto 13, Claudio López tuvo la primera gran
oportunidad al recibir un balón de Farinós, desbordar a Donato
y a Songo'o. Sin embargo, el 'piojo' cruzó en exceso y
desaprovechó una ocasión inmejorable de anotar. Dos minutos
después, Farinós lo intentó desde lejos, pero el cancerbero
camerunés desvió sin excesivos problemas. El Deportivo no
presionaba a los jugadores locales y poco a poco se fue
desinflando. El único que desprendió cierta imaginación para
crear jugadas de peligro fue el centrocampista Fran. Pero el
resto de su equipo no lo acompañó. A la media hora, el Valencia
ya tenía el partido controlado. Claudio López volvió a
desenfundar su rapidez, aunque en esta ocasión se escoró
demasiado y el disparo lo detuvo Songo'o. Los hombres de Ranieri
reclamaron un posible penalti cometido sobre Angulo que Carmona
Méndez no sancionó en el minuto 30. El partido se jugó con
mucho ritmo y de forma muy vibrante. El Deportivo tuvo bastante
con defenderse y durante el primer asalto no realizó un
lanzamiento a la portería defendida por un inédito Cañizares.
En el minuto 42 Angulo aprovechó un saque de esquina corto para
lanzar desde el vértice del área. El disparo lo repelió el
poste, le cayó a Angloma que también le dio a la madera.
EN LA SEGUNDA PARTE CONTINUA EL ASEDIO
En la segunda mitad los de Irureta cedieron todo el terreno
posible al Valencia y se encerraron en su campo para jugar a la
contra. El equipo local avasalló a su rival durante más de 25
minutos. Los blanquiazules no sabían como sacudirse la presión.
El Deportivo no encontraba las salidas hacia la puerta de
Cañizares, mientras el Valencia no acertaba a inaugurar el
marcador cuando Milla cabeceó una falta sacada Farinós por
arriba del larguero. Aunque la mejor jugada se dio en el minuto
73 cuando Mendieta cabeceo un balón al larguero, el esférico le
cayó a Angloma que remató y Songo'o sacó casi en la línea de
gol. El asedio continuó y en el 78 Farinós sacó una falta,
prolongó Djukic de cabeza y Angloma centró de forma suave y el
balón se paseo por delante de la portería. Por aquel entonces,
Irureta había quitado a Pauleta, desaparecido, y había dado
entrada a Djalminha para buscar frescura en ataque. El Valencia
se volcó sobre el marco deportivista en los últimos diez
minutos. La banda izquierda multiplicó su trabajo y Juanfran
centró varios balones que no encontraron rematador. El que sí
que remató de forma certera pro primera vez en todo el partido
fue el deportivista Mauro Silva a falta de dos minutos y
Cañizares tuvo que emplearse a fondo.
(Fuente El Mundo):
No pudo doblegar a un Deportivo
que jugó «a la italiana» y pierde la opción del liderato -
El equipo de Ranieri envió el balón al palo tres veces
El Valencia muere con su medicina
VALENCIA 0 - DEPORTIVO 0
VALENCIA
Cañizares **, Angloma **, Bjorklund *, Djukic **, Carboni ***,
Juanfran *, Milla **, Mendieta *, Farinós **, Claudio López **,
Angulo **
DEPORTIVO
Songo o ***, Scaloni *, Naybet **, Donato ***, Romero 0, Ziani
***, Mauro Silva **, Conceiçao *, Fran ***, Turu Flores *,
Pauleta 0
Cambios: Djlaminha por Pauleta min.76 *, Manjarín por Turu
Flores min.86 s.c.
Arbitro: Carmona Méndez 0
Tarjeta amarilla: Carboni y Farinós del Valencia y Scaloni del
Deportivo.
Tarjeta roja: No hubo
Incidencias: Mestalla. Unos 45.000 espectadores. Terreno de juego
en irregulares condiciones. Noche fría.
ALBERTO GIL
VALENCIA.- El Valencia se descuelga. Lo
puso casi todo, la rabia de Carboni, la constancia de Claudio
López, la fuerza de Angulo y el apoyo de todo Mestalla. Pero
delante se encontró con un Deportivo perfectamente armado en
defensa, serio y sin fisuras. Donato inmenso, el toque de Fran,
Ziani maravillando por su banda y, además, el árbitro prefirió
ir vestido de blanquiazul. Por si fuera poco la fortuna no se
puso ayer las botas del Valencia.
Claudio Ranieri se quedaba afónico y Mestalla también. Una y
otra vez, Carmona Méndez, aliado con su juez de línea,
desesperaba a todos los espectadores.
El entrenador italiano hacía gestos ostensibles, estaba
desesperado, sobre todo, por un fuera de juego cuando Claudio
López retrocedía para habilitar a Angulo. Eso ocurría segundos
después de que Flavio empujara con descaro a Angulo dentro del
área. Penalti clamoroso y Carmona Méndez haciéndose el
despistado. Y es que el partido no estaba sonriendo al Valencia.
La suerte parecía haberse quedado en la puerta.
Primero Claudio López en una típica jugada de las suyas.
Perfecta asistencia de Farinós, el Piojo hace el resto y el
balón prefiere no entrar. Más clamorosa fue la última ocasión
de la primera parte. Doble tiro al palo y doble desesperación.
Primero la rompe Angulo con tiro raso y el rechace del poste le
llega a Angloma, que le vuelve a pegar, aunque de manera poco
ortodoxa, y el balón golpea de nuevo en la madera. Parecía
increíble.
El Deportivo se había limitado a poner una barrera en sus bandas
y una red en el centro. Porque Fran prefería atacar y
descolocaba a Angloma y Ziani volvía loco a Juanfran con su
contundencia, habilidad y salida. El Deportivo sabía que sólo
tenía que tocar en el centro del campo y anular las carreras del
Piojo.
Fran volvió a brillar ante el Valencia, Pauleta desapareció y
el Turu no encontró su sitio. Ranieri veía que se le iba el
partido y se metió en él más que nunca, gritando hasta la
extenuación. Tenía miedo.
Y pasó lo que tenía que pasar. Un partido sin contragolpe y el
Valencia se encontraba maniatado. Ya no había espacios para las
carreras del Piojo.
Irureta se había encargado, confiando plenamente en Donato, de
atar un nudo tras otro para tapar cada hueco. Pero el Valencia
puso la casta, la raza y todo lo que hay que poner para ganar el
partido ante un Deportivo contundente en defensa e
insultantemente nulo en ataque.
La segunda parte tuvo de todo. Jugadas dudosas, tangana con
Carboni como protagonista y, cómo no, nuevas ocasiones de gol.
Sobre todo, la de Mendieta, que acabó en el larguero y el
rechace suelto para Angloma que rebañó de la misma línea de
gol el portero Songo o en una intervención imposible que le
acredita como un guardameta de garantías para el Depor.
El Valencia no iba a ganar nunca el partido. Sus jugadores se
vaciaron, pese a jugar apoyados en el estricto juego de Claudio
Ranieri.
El italiano ni siquiera hizo cambios, el Depor se acomodó en sus
trincheras y sacó el máximo partido a las debilidades del
equipo local y, por si fuera poco, el extremeño Carmona Méndez,
primero clavó las banderillas y luego la puntilla al equipo de
Ranieri para dejarle sin saborear el liderato durante, al menos,
unas horas.
«El fútbol es mi vida»
VALENCIA.- «Hoy no me he aburrido porque el fútbol es mi vida,
el otro día dije una mentira. Hoy la afición disfrutó de un
fútbol bonito. Estoy contento porque lo hicimos todo, pero no
siempre podemos ganar. La actitud y la mentalidad del equipo me
han gustado mucho», dijo anoche Ranieri. El técnico italiano no
recibió ningún mensaje de la afición, como se había
especulado durante toda la semana.
Ranieri se refirió al juego poco habitual que tuvo que
desarrollar su equipo. «A nadie le gusta jugar así. Cuando los
demas equipos juegan contra nosotros también sufren por nuestro
estilo y no les gusta. No hemos hecho ninguna jugada de
maravilla».
Irureta.- El entrenador deportivista fue práctico. «Estoy muy
contento con el punto. Ha sido un partido muy disputado. El
Valencia tuvo un mayor control del juego, pero yo era consiciente
de que la segunda parte iba a ser muy dura porque en seis días
hemos jugado tres partidos. Quiero resaltar el comportamiento
heróico y fuerte de mi equipo».
(Fuente El Pais):
El Valencia no puede con la muralla del Deportivo
VALENCIA (0): Cañizares; Angloma, Björklund,
Djukic, Carboni, Juanfran; Mendieta, Milla, Farinós; Angulo y
Claudio López.
DEPORTIVO (0): Songo'o; Scaloni, Donato, Naybet, Romero; Ziani,
Mauro Silva, Flavio, Fran; Turu Flores (Manjarín, m.87) y
Pauleta (Djalminha, m.76).
Árbitro: Carmona Méndez. Amonestó a Carboni, Scaloni,
Farinós.
Unos 48.000 espectadores en Mestalla.
CAYETANO ROS, Valencia

Un resultado previsible para un partido
previsible. El choque no defraudó. Tuvo intensidad y fuerza. Un
partido de mucho calibre. El Valencia y el Deportivo empataron en
Mestalla tras un partido que mantuvo la incertidumbre en el
marcador hasta el final. Sobre todo, porque el Valencia no se
conformó con el empate, fue más equipo, ofreció más juego y
dispuso de más ocasiones. Pero el Deportivo tuvo fortuna y
salió indemne de un encuentro con muchos voltios.
Llámese pelotazo, desplazamiento en largo o simplemente
patadón, pero el caso es que el Valencia ha hecho fortuna con
esta especialidad por la que el Piojo López se ha convertido en
uno de los jugadores más determinantes del campeonato.
Ancelotti, el próximo técnico del Juventus, volvió a asomarse
ayer por Mestalla para ver de cerca a este argentino, cuya
velocidad le ha dado tantos puntos al Valencia. Y la impresión,
se supone, fue la de siempre: la de un delantero imparable cuando
se le conceden algunos metros de hierba.
No hay duda: el ataque del Valencia es primitivo y, por supuesto,
muy previsible, aunque de momento nadie ha encontrado el
antídoto. De modo que así fue como, una vez más, el grupo de
Ranieri fue masticando el partido ante un rival muy considerable.
Bien, así, y con la sincronización de todo el equipo, que juega
muy junto (una de las máximas de Ranieri) y sobre todo su centro
del campo español (Milla, Mendieta y Farinós), que es una
máquina de precisión.
Sucede, además, que el Valencia no tiene ningún complejo en
admitir sus carencias: ayer, por ejemplo, era consciente de su
inferioridad técnica. ¿Y qué? El choque le pertenecía por
empuje y por carácter. A pesar de que en ese aspecto también
mantuvo el tirón el Deportivo, que ha mejorado mucho en cuanto a
coraje se refiere en las últimas jornadas. Y de ahí su despegue
tanto en la Liga como en la Copa del Rey.
En el conjunto de Irureta, sin embargo, sobresale por encima de
todo la sutileza del clásico Fran, que arrancó los aplausos de
la tribuna de Mestalla cuando dejó sentados a tres contrarios en
un regate improbable. El centrocampista gallego sigue siendo un
jugador diferente y eso la gente lo percibe y lo agradece. De su
bota izquierda partió lo más significativo del Deportivo, que
también prometía cosas cuando el balón le caía a los pies del
Turu Flores, que conduce el cuero cosido al tobillo.
Por lo demás, el Deportivo se dedicó a defenderse por encima de
cualquier otra consideración, y lo hizo con el orden que le ha
inyectado Irureta. Y no hay nadie que interprete este trabajo
como Donato, que, a sus 36 años, hizo gala de mucha agilidad
cuando cortó de tijereta varios ataques valencianistas.
Ambos equipos sabían que el choque iba a decidirse en un par de
detalles. El supuesto penalti sobre Angulo, por ejemplo, que no
fue interpretado así por el árbitro, ante la consiguiente
indignación de la grada. O el posterior remate al poste de
Angulo, que después Angloma envió a las nubes. Es decir, que el
Valencia derrochaba pólvora sin que ello se apreciara de ninguna
manera en el marcador. Ante el lógico solazamiento del
Deportivo, que abrigaba la esperanza de que el cuadro de Ranieri
descendiera el ritmo que había impuesto en gran parte del primer
tiempo.
La segunda parte se abrió con otro posible penalti a Carboni,
que irritó a la grada, y un zurdazo de Claudio López, que puso
a prueba a Songo'o. El partido no perdió intensidad, y
aparecieron las tanganas, que aumentaron todavía más la
temperatura del partido.
El dominio del Valencia era cada vez más evidente ante un
Deportivo que se replegaba cada vez más. El grupo de Irureta se
encomendó al buen momento del Turu Flores, que poco tuvo que
hacer ante una defensa valencianista muy atenta. Nada extraño en
un equipo armado desde atrás.
Total, que al Valencia cogió las riendas del encuentro. Los de
Ranieri pusieron mucho empuje, mordió en cada pelota. Estaba tan
atrincherado el Deportivo que el Valencia las pasó canutas para
hilvanar algo de juego. Tampoco es lo suyo. El equipo gallego
recurrió al oficio, que tiene mucho. Bloqueó el contragolpe del
Valencia, con todo lo que ello supone para el conjunto
valencianista, que no desfalleció; su empeño fue loable, pero
resultó estéril. Mendieta mandó el balón al larguero, y
Angloma tampoco aprovechó el rechace. Fueron los hombres del
centro del campo valencianista los que se incorporaron ante las
escasas opciones del Piojo López, que recibía suministro, pero
con demasiados hombres encima tuvo muy muchos problemas para
desbordar y buscar el tiro. Para desesperación del Valencia, el
Turu Flores se convirtió en un defensa más.
El Deportivo se conformaba con el empate, pendiente de una jugada
aislada, de un contragolpe infructuoso, de una jugada a balón
parado. Así, cada cada córner en contra se convirtió en un
suplicio para el Valencia, que, sin embargo, salió reforzado de
un choque muy disputado.