Oviedo - Deportivo, 1-2
(Fuente Marca):
El Deportivo se consolida entre los primeros de la tabla
6/3/99
El Deportivo de La Coruña se limitó a
cumplir su papel de candidato al título y aprovechó dos
magistrales goles del brasileño Djalma Feituza 'Djalminha' y de
Francisco González 'Fran' para arrancar los tres puntos en casa
de un Real Oviedo que, a pesar de todo, demostró más ambición.
Sin Pompei ni Dubovsky, el técnico coruñés del Oviedo,
Fernando Vázquez, apostó por un bloque trabajador en el centro
del campo que cumplió las expectativas en cuanto a control del
balón, pero los carbayones no encontraron huecos para el
panameño Julio César Dely Valdés, y sólo crearon peligro con
lanzamientos desde lejos. El Deportivo cumplió su papel a la
perfección y rentabilizó las escasas ocasiones en que se
acercó a la portería defendida por Esteban, merced a la calidad
de 'Djalminha' y el argentino Oscar José 'Turu' Flores.

En la segunda aproximación deportivista, Djalminha empalmó un disparo desde unos 30 metros y sorprendió a Esteban colando el balón junto al larguero, en el minuto 22. El Oviedo no se descompuso, pero el Deportivo jugaba cómodo a favor de resultado y se limitaba a contener las arremetidas carbayonas, con más corazón que lógica, para protagonizar veloces contragolpes que el francés Stephane Ziani, unas veces, y el 'Turu', otras, culminaban con gran peligrosidad. El trabajo oviedista fue recompensado por el público y se reflejó en la mayor posesión, pero sólo dos disparos de Daniel Amieva (m.41 y 43) y un pase picado de Dely Valdés en el área pudieron haber igualado el marcador antes del descanso.
Dely Valdés, ídolo de la afición oviedista esta temporada, marcó su decimotercer gol tres minutos después de la interrupción, al culminar cabeceando en plancha un centro desde el fondo de Paulo Bento. El Oviedo vivió entonces su mejor momento ante un sorprendido rival que no sabía parar al delantero panameño, quien incluso se atrevió a regatear lejos del área y con acierto. Irureta prescindió de Djalminha e incluyó al portugués Pauleta en una apuesta por el empuje sobre la calidad, pero fue Francisco González 'Fran' quien le dio los tres puntos al ejecutar magistral una falta que golpeó en el poste antes de entrar (m.85).
(Fuente El Mundo):
Fran acaba con las esperanzas del Oviedo
OVIEDO
Esteban **, Amieva *, Onopko **, César *, Manel *, Jaime *, Nadj
**, Paulo Bento *, Eskurza **, Iván Ania **, Dely Valdés **.
Cambios: Rabarivony por Amieva (min. 64) *, Bango por Eskurza
(min. 81) s.c., Moller por Iván Ania (min. 81) s.c.
DEPORTIVO
Songo'o *, Romero *, Schurrer *, Donato *, Armando *, Fran **,
Flavio *, Mauro Silva **, Ziani *, Djalminha **, Turu Flores *
Cambios: Pauleta por Djalminha (min. 63) *, Manuel Pablo por
Ziani (min. 87) s.c., Bonnissel por Turu Flores (min. 88) s.c.
Arbitro: Rodríguez Santiago **
Tarjeta amarilla: Manel, Romero, Paulo Bento y Fran.
Tarjeta roja: No hubo.
Goles: 0-1: Djalminha (min. 22). 1-1: Dely Valdés (min. 46).
1-2: Fran (min. 84).
Incidencias: Estadio Carlos Tartiere. 10.938 espectadores.
CARMEN VITORIA
Corresponsal
OVIEDO.- La calidad de Djalminha y de Fran
quedó ayer patente en el Carlos Tartiere. La de ayer fue la
primera victoria de Irureta, actual técnico del Deportivo, en el
Tartiere tras su salida del Oviedo en la temporada 91-92, la
única en el que el conjunto asturiano se clasificó para la Copa
de la UEFA.
La apuesta de Fernando Vázquez por el trabajo de contención no le dio sus frutos. Sin Pompei ni Dubovsky, Vázquez apostó por un bloque trabajador en el centro del campo que cumplió las expectativas en el control del balón, pero sin huecos para Dely Valdés, pieza clave del Oviedo.
El Deportivo cumplió con su papel a la perfección y rentabilizó las escasas ocasiones en que se acercó a la portería de Esteban. En la segunda llevada del Deportivo, Djalminha empalmó un disparo desde unos 30 metros y sorprendió al guardameta del Oviedo colando el balón junto al larguero (min. 22).
El Oviedo no se descompuso y Dely Valdés marcó su decimotercer gol, tres minutos después del descanso. El panameño remató de cabeza un centro de Paulo Bento.
Irureta sentó en el banquillo a Djalminha y dio entrada a Pauleta, en una apuesta en busca de la victoria. Pero el tanto del triunfo salió de las botas de Fran, al lanzar una falta que golpeó en el poste antes de entrar (min. 84).
El público del Tartiere premio el trabajo de Onopko, en negociaciones con el club oviedista para renovar su contrato.
(Fuente El Pais):
El Deportivo vuelve a los
primeros puestos con su triunfo en Oviedo
Fran resolvió el partido con un golpe
franco a seis minutos del final
OVIEDO (1): Esteban; Eskurza (Bango, m. 80), Onopko, César, Manel; Nadj, Paulo Bento, Jaime, Iván Ania (Moller, m. 80), Amieva (Rabarivony, m. 63) y Dely Valdés.
DEPORTIVO (2): Songo'o; Armando, Schurrer, Donato, Romero; Flavio, Mauro Silva, Ziani (Manuel Pablo, m. 86), Fran; Djalminha (Pauleta, m. 62) y Turu Flores (Bonissel, m. 87).
Goles: 0-1. M. 22. Djalminha, con la izquierda,
desde unos 20 metros, mete el balón por la escuadra.
1-1. M. 46. Centro de Paulo Bento desde la izquierda y
espectacular cabezazo en plancha de Dely Valdés.
1-2. M. 84. Fran, de golpe franco directo desde la frontal del
área.
Árbitro: Rodríguez Santiago. Enseñó tarjeta amarilla a Manel, Romero, Paulo Bento y Fran.
Unos 12.000 espectadores en el estadio Carlos
Tartiere.
RAFAEL QUIRÓS, Oviedo
El Deportivo desatascó el partido en su
propio beneficio apelando a un deslumbrante fogonazo de Djalminha
y a la maestría de un genio como Fran en el lanzamiento de una
falta al borde del área. El jugador brasileño abrió el camino
del triunfo al recibir un balón tibio, a unos 10 metros de la
frontal del área ovetense, y con su pierna izquierda dislocó al
guardameta Esteban con un balonazo de efecto diabólico: parecía
dirigirse al centro de la portería, pero acabó entrando por la
escuadra.
El equipo gallego que entrena Javier Irureta había tenido hasta entonces algunos problemas para echarle el guante al partido. El Oviedo, igual que hiciera 15 días atrás en el Carlos Tartiere ante el Mallorca, fue dueño del juego durante el primer cuarto de hora. Se echó encima de su rival y desconectó todas sus vías para darle salida al balón.
Pero pasado ese tiempo, el Deportivo consiguió adelantar líneas, salir del asedio y adueñarse de la pelota. El gol, sin embargo, llegó sin que Fran ni el propio Djalminha hubieran entrado aún en contacto con el juego.
El Oviedo fue una sorpresa desde la víspera del partido, cuando su entrenador, Fernando Vázquez, anunció una apuesta por la cantera en la línea medular, donde colocó a tres jóvenes, Amieva, Jaime e Iván Ania, y prescindió de Dubovsky y Pompei. El técnico del conjunto ovetense había justificado su revolución en el mal estado del terreno de juego, después de varios días de incesantes aguaceros. El caso fue que el césped del Tartiere no respaldó al técnico en sus teorías, pues estaba casi impecable a la hora del encuentro.
El equipo se le rompió otra vez a Vázquez por el centro y volvió a verse huérfano de hechuras en el ataque, donde el panameño Dely Valdés volvió a ser un náufrago rodeado de tiburones. Iban 41 minutos de partido cuando Nadj acertaba a disparar por primera vez a la portería de Songo'o. Hasta el descanso, el Deportivo se deslizó hacia el conformismo que le daba su ventaja en el marcador, volvió a refugiarse ante la frontal de su área y salió indemne de cualquier atisbo de acoso gracias a la falta de recursos y de puntería de los jugadores locales.
El castigo a su absentismo le llegó al equipo gallego apenas reiniciado el juego, en la enésima prueba de instinto y astucia que atesora el delantero panameño. El empate le dio al Oviedo el punto de inspiración preciso y a Irureta, un puñado de motivos para desesperarse en el banquillo coruñés, viendo a sus jugadores sumidos en una apacible siesta.
Durante unos minutos el Oviedo tuvo la remontada a su alcance, hasta que se le acabó el combustible y el partido entró en una larga fase de depresión.
En medio de tanta atonía, el Deportivo se reenganchó al furgón de aspirantes a la Liga con otro fogonazo aislado, esta vez a cargo del capitán Fran, en un impecable golpe franco desde la frontal del área.