Deportivo-Celta, 2-1
(20ª Jornada de Liga Riazor,
31/1/99)
(Fuente Marca):
El Depor se llevó los puntos en un duelo igualado
El Deportivo venció al Celta en el duelo regional gallego, en un partido emocionante y con los dos equipos lanzados en busca del triunfo, sin preocupaciones defensivas. El Celta se hizo dueño del centro del campo debido a la enorme presión que sus hombres ejercieron sobre los deportivistas en esa zona del campo, pero los locales pronto eludieron la táctica de Víctor Fernández, con pases largos que generaban acciones de peligro en el área céltica. Fruto de una de esas acciones, en el minuto 9, llegó el primer gol. Una bonita combinación de Pauleta y Turu Flores que el portugués culminó con un regate a dos rivales (Caceres y Djorovic) y un disparo sobre Dutruel. El Celta adelantó sus líneas tras encajar el gol pero el Deportivo, lejos de pasar apuros defensivos, siguió creando peligro. La primera jugada de peligro del Celta se produjo en el minuto 37, cuando Mostovoi remató ligeramente alto un balón que Karpin sacó desde el corner. En el minuto 44 Turu Flores en una extraordinaria jugada personal logró el 2-0 y segundos antes del descanso Pauleta pudo aumentar la ventaja en el marcador. Reanudado el partido tras el descanso, Mostovoi puso a prueba a Songo'o con el lanzamiento de una falta (m.48) que obligó al guardameta del Deportivo a despejar el balón con los puños. Mazinho falló en el minuto 65 el que pudo haber sido el tercer gol del Deportivo al meter el pie entre la bota de Hadji y el balón que el marroquí estuvo a punto de rematar. En el minuto 80 Sánchez aprovechó el único error defensivo del Deportivo para batir a Songooo con un disparo desde la semiluna del área. El balón entró rozando la base del poste de la portería defendida por el portero deportivista.
(Fuente El Mundo):
El Depor agrava la crisis del Celta
Los vigueses, que sufren su segunda derrota
seguida, sólo
atacaron al final
DEPORTIVO
Songo'o, Scaloni, Donato, Schürrer, Bonnissel, Ziani, Flavio ,
Mauro Silva, Fran, Turu Flores, Pauleta
Cambios: Hadji por Pauleta (min.62), Naybet por Fran (min.79),
Armando por Ziani (min.80) s.c.
CELTA
Dutruel, Míchel Salgado, Cáceres, Djorovic , Josema , Makelele,
Mazinho, Jordi Cruyff, Karpin, Mostovoi, Penev
Cambios: Tomás por Josema (min.58) , Sánchez por Makelele
(min.58), Revivo por Cruyff (min.74)
Arbitro: Fernández Marín
Tarjeta amarilla: Bonissel, Míchel Salgado, Pauleta, Schürrer
(2), Flavio y Songo'o.
Tarjeta roja: Schurrer
Goles: 1-0: Pauleta, min.9. 2-0: Turu Flores, min.44. 2-1:
Sánchez, min.80.
Incidencias: Estadio de Riazor. 28.000 espectadores.
MANUEL GARCIA SOLANO
A Coruña
El Deportivo sumó su quinto triunfo consecutivo, tercero en la
Liga, ante el eterno rival, al que Irureta y sus jugadores
parecen haber tomado la medida. El Celta, en un quiero y no
puedo, dilapidó buena parte del tiempo del partido y encadenó
su tercera derrota seguida, lo que le aleja de la cabeza de la
tabla.
El partido comenzó muy competido. Los protagonistas peleaban
cada balón al límite. Las marcas eran pegajosas y unos y otros
trataban de hacerse con el control del mediocampo.
Un fallo de Djorovic propició la primera oportunidad para el
Depor, pero Pauleta no estuvo fino. El luso enmendó su error con
un disparo seco y raso que abrió el marcador. El meta Dutruel
colaboró con una estirada poco ortodoxa.
El Celta acusó el gol, aunque no se descompuso. La posesión del
balón era equitativa, pero el Deportivo imprimía una velocidad
mayor a sus acciones. El Celta tocaba y tocaba en zona de nadie y
sin profundidad. Las únicas acciones con incertidumbre llegaban
en los tiros a balón parado desde las inmediaciones de la
frontal de Songo'o.
La madera se alió con el conjunto vigués e impidió la debacle.
El chut cruzado de Pauleta (min. 23) ya había superado a
Dutruel, pero se encontró con el poste. Los de Irureta hacían
circular el balón con soltura, sin agobios, amparados por la
seguridad de un marcador favorable. La precipitación fue su peor
enemigo para sellar la victoria.
Víctor Fernández se desesperaba. Las dos premisas básicas de
su estilo de juego, orden y talento, no se cumplían ni por
asomo. Las contadas opciones del Celta se encontraron en última
instancia con un Donato inconmensurable.
Antes del descanso apareció Turu Superstar Flores. El argentino
ya marcó en Balaídos y lleva cuatro partidos seguidos haciendo
gol. Su tanto puso el 2-0 y el Depor tuvo al Celta contra las
cuerdas. El Turu volvió a colarse como Pedro por su casa,
evitando las tarascadas de la defensa celtiña. El balón le
llegó a Pauleta y Dutruel salvó a sus compañeros de la
hecatombe.
En la continuación, Mostovoi puso a prueba los reflejos felinos
de Songo'o. El franco-camerunés lo superó con nota evitando que
el libre directo del ruso diera alas al Celta (min. 47). Una
media vuelta con inteligencia de Penev se perdió por encima del
larguero (min 53). El travesaño fue el destino del siguiente
remate del búlgaro, esta vez con la cabeza, a centro de Mostovoi
(min.57). Irureta retiró a Pauleta y reforzó la zona ancha con
Hadji, que en una galopada pudo sentenciar el choque. Mazinho se
interpuso en su intención (min. 65).
La expulsión de Schürrer avivó el interés del partido. Acto
seguido marcó Sánchez y se entró en una dimensión nueva,
plena de interés y emoción. El Celta se volcó tratando de
hacer en 10 minutos lo que no había hecho en 80. Los locales
trataron de enfriar el partido. Revivo aún tuvo tiempo para
estrellar un centro-chut en el larguero y provocar el
estremecimiento de los aficionados de uno y otro equipo.
El miércoles volverán a verse las caras Depor y Celta. No
habrá puntos en juego, sino el pase a cuartos de final de la
Copa.
(Fuente El Pais):
El Deportivo anula el juego del Celta y vuelve a ganar a los vigueses
DEPORTIVO (2): Songo'o; Scaloni, Donato,
Schurrer, Bonnissel; Ziani (Armando m. 80), Flavio, Mauro Silva,
Fran (Naybet m. 79); Turu Flores y Pauleta (Hadji m. 61).
CELTA (1): Dutruel; Míchel Salgado, Cáceres, Djorovic, Josema
(Tomás m. 58); Makelele (Sánchez m. 58), Mazinho; Karpin,
Mostovoi, Jordi Cruyff (Revivo m. 74); y Penev.
Goles: 1-0. M. 9. Disparo de Pauleta que pasa por encima del
cuerpo de Dutruel.
2-0. M. 44. Gran jugada de Turu Flores, que regatea a tres
defensas y bate a Dutruel con un disparo entre las piernas.
2-1. M. 79. Sánchez, de un disparo cruzado desde fuera del
área.
Árbitro: Fernández Marín. Expulsó a Schurer por doble
amonestación (m. 78) y mostró tarjetas amarillas a Bonnissel,
Míchel Salgado y Pauleta.
Cerca de 30.000 espectadores en Riazor, que no se llenó. Unos
300 aficionados del Celta acompañaron a su equipo.
XOSÉ HERMIDA, A Coruña
Arrinconadas algunas estrellas de mucho nombre
y poca voluntad de sacrificio, el Deportivo ha descubierto el
valor del esfuerzo físico y ha remontado el vuelo en una Liga en
la que hace un mes parecía caminar a la deriva. Como antes en
Balaídos y hace una semana frente el Madrid, el Deportivo
volvió ayer a derrochar sudor para colapsar el juego de un Celta
que se sintió toda la noche maniatado por la atosigante presión
de su rival. Sólo al final, cuando el Deportivo se defendía con
diez hombres, pudo el Celta torcer su destino, que ya estaba
escrito desde el descanso. Pero el magnífico equipo de Víctor
Fernández ha hallado una bestia negra esta temporada, que, para
dolor de su afición, ha resultado ser el eterno rival del norte.
La historia atestiguaba hasta ahora que Deportivo y Celta
representaban dos escuelas futbolísticas distintas. Los
coruñeses encarnaban por tradición el juego más técnico y
elaborado -y también, todo sea dicho, un tanto propenso a la
vagancia- frente a un Celta de espíritu proletario, que vivía
del sacrificio y de la voluntad de lucha. Pero en el nuevo
fútbol globalizado, las viejas identidades se derrumban y anoche
en Riazor, Deportivo y Celta desmintieron a la historia.
Frente al fútbol preciso y de toque del equipo de Víctor
Fernández, Irureta opuso una táctica guerrillera cuyo primer
objetivo era colapsar al rival para sorprenderle con ataques por
sorpresa. El Deportivo presionó como nunca -corrió más anoche
que en todo lo que va de Liga- y no tuvo empacho en sacrificar la
elaboración del fútbol por el balonazo a la delantera cada vez
que el Celta adelantaba su posición. El resultado fue que el
equipo perdió en estética pero ganó en eficacia. Y el Celta,
sin espacio para hilvanar el tiquitiqui, sufrió como muy pocas
veces esta temporada, pese al empeño de sus jugadores por
imponer su estilo. El Celta disfrutó de la pelota, pero el
Deportivo tuvo más profundidad y, sobre todo, más pegada.
Para la defensa del Celta, con tendencia a adelantarse hasta las
inmediaciones del centro del campo, fueron un tormento los
balonazos largos de Donato o Schurrer, que sorprendían a los
vigueses con muchos metros libres a su espalda. De una jugada
así nació el primer gol. El Celta no encontraba el modo de
trenzar su fútbol y la pelota volaba sin dueño de un lado a
otro. En una de ésas la cazó Turu Flores, pilló a la defensa
adelantada y se la sirvió a Pauleta para que encarase a Dutruel.
El resto lo hizo el portero francés, que se tragó un disparo
muy mal dirigido, justo por el centro de la portería.
El Celta se desesperaba por hallar espacios, pero todo su empeño
sucumbió ante la aplicación que puso el Deportivo para
convertir el campo en un terreno abrupto en el que resultaba casi
imposible encadenar dos pases. Agrupado cada vez más atrás, el
equipo coruñés cerró todos los caminos al Celta a la espera de
que llegase el momento de apuntillarlo. Y la ocasión llegó al
borde del descanso. Turu Flores, tal vez el jugador que mejor
simboliza el renacer de su equipo, volvió a ser providencial. El
argentino hizo un gol a lo Maradona, tras regatear a media
humanidad e irrumpir solo ante Dutruel.
Mostovoi se desperezó al inicio de la segunda parte para
advertir a Riazor que el Celta no se resignaba. El ruso probó a
Songo'o en una falta y dio un centro magnífico que Penev
cabeceó a la madera. Viendo lo que había, el Deportivo echó el
cerrojo. En ese aspecto, el trabajo de los de Irureta fue
impecable, porque la defensa no flaqueó en ningún momento.
Hasta que el partido dio un cambio repentino a diez minutos del
final. El Deportivo se quedó con diez por la expulsión de
Schurrer e inmediatamente Sánchez se aprovechó del primer
despiste defensivo para marcar. La fase final, con un Celta
rabioso y volcado sobre Songo'o, transcurrió como una eternidad
para el público de Riazor, que casi se queda sin aliento cuando,
con el tiempo a punto de concluir, Revivo remató al larguero.