LA SANTA BIBLIA, ANTIGUO TESTAMENTO, VERSIN DE CASIODORO DE REINA (1569) REVISADA POR CIPRIANO DE VALERA (1602), OTRAS REVISIONES: 1862, 1909 Y 1960

Parte # 1 (INCLUYE LA LEY), los 10 primeros libros del AT: Gn, Ex, Lv, Nm, Dt, Jos, Jue, Rt, 1 S y 2 S


LIBRO PRIMERO DE MOISS

GNESIS

La creacin

Gnesis 1

Gnesis 1:1
          En el principio cre Dios los cielos y la tierra.

 Gnesis 1:2
          Y la tierra estaba desordenada y vaca, y las tinieblas
          estaban sobre la faz del abismo, y el Espritu de Dios se
          mova sobre la faz de las aguas.

 Gnesis 1:3
          Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz.

 Gnesis 1:4
          Y vio Dios que la luz era buena; y separ Dios la luz de
          las tinieblas.

 Gnesis 1:5
          Y llam Dios a la luz Da, y a las tinieblas llam Noche.
          Y fue la tarde y la maana un da.

 Gnesis 1:6
          Luego dijo Dios: Haya expansin en medio de las aguas, y
          separe las aguas de las aguas.

 Gnesis 1:7
          E hizo Dios la expansin, y separ las aguas que estaban
          debajo de la expansin, de las aguas que estaban sobre la
          expansin. Y fue as.

 Gnesis 1:8
          Y llam Dios a la expansin Cielos. Y fue la tarde y la
          maana el da segundo.

 Gnesis 1:9
          Dijo tambin Dios: Jntense las aguas que estn debajo de
          los cielos en un lugar, y descbrase lo seco. Y fue as.

 Gnesis 1:10
          Y llam Dios a lo seco Tierra, y a la reunin de las aguas
          llam Mares. Y vio Dios que era bueno.

 Gnesis 1:11
          Despus dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba
          que d semilla; rbol de fruto que d fruto segn su
          gnero, que su semilla est en l, sobre la tierra. Y fue
          as.

 Gnesis 1:12
          Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla
          segn su naturaleza, y rbol que da fruto, cuya semilla
          est en l, segn su gnero. Y vio Dios que era bueno.

 Gnesis 1:13
          Y fue la tarde y la maana el da tercero.

 Gnesis 1:14
          Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la expansin de los
          cielos para separar el da de la noche; y sirvan de
          seales para las estaciones, para das y aos,

 Gnesis 1:15
          y sean por lumbreras en la expansin de los cielos para
          alumbrar sobre la tierra. Y fue as.

 Gnesis 1:16
          E hizo Dios las dos grandes lumbreras; la lumbrera mayor
          para que seorease en el da, y la lumbrera menor para que
          seorease en la noche; hizo tambin las estrellas.

 Gnesis 1:17
          Y las puso Dios en la expansin de los cielos para alumbrar
          sobre la tierra,

 Gnesis 1:18
          y para seorear en el da y en la noche, y para separar la
          luz de las tinieblas. Y vio Dios que era bueno.

 Gnesis 1:19
          Y fue la tarde y la maana el da cuarto.

 Gnesis 1:20
          Dijo Dios: Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que
          vuelen sobre la tierra, en la abierta expansin de los
          cielos.

 Gnesis 1:21
          Y cre Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser
          viviente que se mueve, que las aguas produjeron segn su
          gnero, y toda ave alada segn su especie. Y vio Dios que
          era bueno.

 Gnesis 1:22
          Y Dios los bendijo, diciendo: Fructificad y multiplicaos, y
          llenad las aguas en los mares, y multiplquense las aves en
          la tierra.

 Gnesis 1:23
          Y fue la tarde y la maana el da quinto.

 Gnesis 1:24
          Luego dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes segn
          su gnero, bestias y serpientes y animales de la tierra
          segn su especie. Y fue as.

 Gnesis 1:25
          E hizo Dios animales de la tierra segn su gnero, y
          ganado segn su gnero, y todo animal que se arrastra
          sobre la tierra segn su especie. Y vio Dios que era bueno.

 Gnesis 1:26
          Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen,
          conforme a nuestra semejanza; y seoree en los peces del
          mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la
          tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.

 Gnesis 1:27
          Y cre Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo
          cre; varn y hembra los cre.

 Gnesis 1:28
          Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos;
          llenad la tierra, y sojuzgadla, y seoread en los peces del
          mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que
          se mueven sobre la tierra.

 Gnesis 1:29
          Y dijo Dios: He aqu que os he dado toda planta que da
          semilla, que est sobre toda la tierra, y todo rbol en
          que hay fruto y que da semilla; os sern para comer.

 Gnesis 1:30
          Y a toda bestia de la tierra, y a todas las aves de los
          cielos, y a todo lo que se arrastra sobre la tierra, en que
          hay vida, toda planta verde les ser para comer. Y fue
          as.

 Gnesis 1:31
          Y vio Dios todo lo que haba hecho, y he aqu que era
          bueno en gran manera. Y fue la tarde y la maana el da
          sexto.
 

Gnesis 2

 Gnesis 2:1
          Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el
          ejrcito de ellos.

 Gnesis 2:2
          Y acab Dios en el da sptimo la obra que hizo; y
          repos el da sptimo de toda la obra que hizo.

 Gnesis 2:3
          Y bendijo Dios al da sptimo, y lo santific, porque en
          l repos de toda la obra que haba hecho en la
          creacin.


El hombre en el huerto del Edn

 Gnesis 2:4
          Estos son los orgenes de los cielos y de la tierra cuando
          fueron creados, el da que Jehov Dios hizo la tierra y
          los cielos,

 Gnesis 2:5
          y toda planta del campo antes que fuese en la tierra, y toda
          hierba del campo antes que naciese; porque Jehov Dios an
          no haba hecho llover sobre la tierra, ni haba hombre
          para que labrase la tierra,

 Gnesis 2:6
          sino que suba de la tierra un vapor, el cual regaba toda
          la faz de la tierra.

 Gnesis 2:7
          Entonces Jehov Dios form al hombre del polvo de la
          tierra, y sopl en su nariz aliento de vida, y fue el
          hombre un ser viviente.

 Gnesis 2:8
          Y Jehov Dios plant un huerto en Edn, al oriente; y
          puso all al hombre que haba formado.

 Gnesis 2:9
          Y Jehov Dios hizo nacer de la tierra todo rbol delicioso
          a la vista, y bueno para comer; tambin el rbol de vida
          en medio del huerto, y el rbol de la ciencia del bien y
          del mal.

 Gnesis 2:10
          Y sala de Edn un ro para regar el huerto, y de all
          se reparta en cuatro brazos.

 Gnesis 2:11
          El nombre del uno era Pisn; ste es el que rodea toda la
          tierra de Havila, donde hay oro;

 Gnesis 2:12
          y el oro de aquella tierra es bueno; hay all tambin
          bedelio y nice.

 Gnesis 2:13
          El nombre del segundo ro es Gihn; ste es el que rodea
          toda la tierra de Cus.

 Gnesis 2:14
          Y el nombre del tercer ro es Hidekel; ste es el que va
          al oriente de Asiria. Y el cuarto ro es el Eufrates.

 Gnesis 2:15
          Tom, pues, Jehov Dios al hombre, y lo puso en el huerto
          de Edn, para que lo labrara y lo guardase.

 Gnesis 2:16
          Y mand Jehov Dios al hombre, diciendo: De todo rbol
          del huerto podrs comer;

 Gnesis 2:17
          mas del rbol de la ciencia del bien y del mal no comers;
          porque el da que de l comieres, ciertamente morirs.

 Gnesis 2:18
          Y dijo Jehov Dios: No es bueno que el hombre est solo;
          le har ayuda idnea para l.

 Gnesis 2:19
          Jehov Dios form, pues, de la tierra toda bestia del
          campo, y toda ave de los cielos, y las trajo a Adn para
          que viese cmo las haba de llamar; y todo lo que Adn
          llam a los animales vivientes, ese es su nombre.

 Gnesis 2:20
          Y puso Adn nombre a toda bestia y ave de los cielos y a
          todo ganado del campo; mas para Adn no se hall ayuda
          idnea para l.

 Gnesis 2:21
          Entonces Jehov Dios hizo caer sueo profundo sobre Adn,
          y mientras ste dorma, tom una de sus costillas, y
          cerr la carne en su lugar.

 Gnesis 2:22
          Y de la costilla que Jehov Dios tom del hombre, hizo una
          mujer, y la trajo al hombre.

 Gnesis 2:23
          Dijo entonces Adn: Esto es ahora hueso de mis huesos y
          carne de mi carne; sta ser llamada Varona, porque del
          varn fue tomada.

 Gnesis 2:24
          Por tanto, dejar el hombre a su padre y a su madre, y se
          unir a su mujer, y sern una sola carne.

 Gnesis 2:25
          Y estaban ambos desnudos, Adn y su mujer, y no se
          avergonzaban. 

Desobediencia del hombre

Gnesis 3

 Gnesis 3:1
          Pero la serpiente era astuta, ms que todos los animales
          del campo que Jehov Dios haba hecho; la cual dijo a la
          mujer: Conque Dios os ha dicho: No comis de todo rbol
          del huerto?

 Gnesis 3:2
          Y la mujer respondi a la serpiente: Del fruto de los
          rboles del huerto podemos comer;

 Gnesis 3:3
          pero del fruto del rbol que est en medio del huerto dijo
          Dios: No comeris de l, ni le tocaris, para que no
          muris.

 Gnesis 3:4
          Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriris;

 Gnesis 3:5
          sino que sabe Dios que el da que comis de l, sern
          abiertos vuestros ojos, y seris como Dios, sabiendo el
          bien y el mal.

 Gnesis 3:6
          Y vio la mujer que el rbol era bueno para comer, y que era
          agradable a los ojos, y rbol codiciable para alcanzar la
          sabidura; y tom de su fruto, y comi; y dio tambin a
          su marido, el cual comi as como ella.

 Gnesis 3:7
          Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que
          estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se
          hicieron delantales.

 Gnesis 3:8
          Y oyeron la voz de Jehov Dios que se paseaba en el huerto,
          al aire del da; y el hombre y su mujer se escondieron de
          la presencia de Jehov Dios entre los rboles del huerto.

 Gnesis 3:9
          Mas Jehov Dios llam al hombre, y le dijo: Dnde
          ests t?

 Gnesis 3:10
          Y l respondi: O tu voz en el huerto, y tuve miedo,
          porque estaba desnudo; y me escond.

 Gnesis 3:11
          Y Dios le dijo: Quin te ense que estabas desnudo?
          Has comido del rbol de que yo te mand no comieses?

 Gnesis 3:12
          Y el hombre respondi: La mujer que me diste por compaera
          me dio del rbol, y yo com.

 Gnesis 3:13
          Entonces Jehov Dios dijo a la mujer: Qu es lo que has
          hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me enga, y com.

 Gnesis 3:14
          Y Jehov Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste,
          maldita sers entre todas las bestias y entre todos los
          animales del campo; sobre tu pecho andars, y polvo
          comers todos los das de tu vida.

 Gnesis 3:15
          Y pondr enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente
          y la simiente suya; sta te herir en la cabeza, y t le
          herirs en el calcaar.

 Gnesis 3:16
          A la mujer dijo: Multiplicar en gran manera los dolores en
          tus preeces; con dolor dars a luz los hijos; y tu deseo
          ser para tu marido, y l se enseorear de ti.

 Gnesis 3:17
          Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu
          mujer, y comiste del rbol de que te mand diciendo: No
          comers de l; maldita ser la tierra por tu causa; con
          dolor comers de ella todos los das de tu vida.

 Gnesis 3:18
          Espinos y cardos te producir, y comers plantas del
          campo.

 Gnesis 3:19
          Con el sudor de tu rostro comers el pan hasta que vuelvas
          a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres,
          y al polvo volvers.

 Gnesis 3:20
          Y llam Adn el nombre de su mujer, Eva, por cuanto ella
          era madre de todos los vivientes.

 Gnesis 3:21
          Y Jehov Dios hizo al hombre y a su mujer tnicas de
          pieles, y los visti.

 Gnesis 3:22
          Y dijo Jehov Dios: He aqu el hombre es como uno de
          nosotros, sabiendo el bien y el mal; ahora, pues, que no
          alargue su mano, y tome tambin del rbol de la vida, y
          coma, y viva para siempre.

 Gnesis 3:23
          Y lo sac Jehov del huerto del Edn, para que labrase la
          tierra de que fue tomado.

 Gnesis 3:24
          Ech, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto
          de Edn querubines, y una espada encendida que se revolva
          por todos lados, para guardar el camino del rbol de la
          vida. 

Can y Abel

Gnesis 4

 Gnesis 4:1
          Conoci Adn a su mujer Eva, la cual concibi y dio a luz
          a Can, y dijo: Por voluntad de Jehov he adquirido
          varn.

 Gnesis 4:2
          Despus dio a luz a su hermano Abel. Y Abel fue pastor de
          ovejas, y Can fue labrador de la tierra.

 Gnesis 4:3
          Y aconteci andando el tiempo, que Can trajo del fruto de
          la tierra una ofrenda a Jehov.

 Gnesis 4:4
          Y Abel trajo tambin de los primognitos de sus ovejas, de
          lo ms gordo de ellas. Y mir Jehov con agrado a Abel y
          a su ofrenda;

 Gnesis 4:5
          pero no mir con agrado a Can y a la ofrenda suya. Y se
          ensa Can en gran manera, y decay su semblante.

 Gnesis 4:6
          Entonces Jehov dijo a Can: Por qu te has ensaado,
          y por qu ha decado tu semblante?

 Gnesis 4:7
          Si bien hicieres, no sers enaltecido? y si no hicieres
          bien, el pecado est a la puerta; con todo esto, a ti ser
          su deseo, y t te enseorears de l.

 Gnesis 4:8
          Y dijo Can a su hermano Abel: Salgamos al campo. Y
          aconteci que estando ellos en el campo, Can se levant
          contra su hermano Abel, y lo mat.

 Gnesis 4:9
          Y Jehov dijo a Can: Dnde est Abel tu hermano? Y
          l respondi: No s. Soy yo acaso guarda de mi hermano?

 Gnesis 4:10
          Y l le dijo: Qu has hecho? La voz de la sangre de tu
          hermano clama a m desde la tierra.

 Gnesis 4:11
          Ahora, pues, maldito seas t de la tierra, que abri su
          boca para recibir de tu mano la sangre de tu hermano.

 Gnesis 4:12
          Cuando labres la tierra, no te volver a dar su fuerza;
          errante y extranjero sers en la tierra.

 Gnesis 4:13
          Y dijo Can a Jehov: Grande es mi castigo para ser
          soportado.

 Gnesis 4:14
          He aqu me echas hoy de la tierra, y de tu presencia me
          esconder, y ser errante y extranjero en la tierra; y
          suceder que cualquiera que me hallare, me matar.

 Gnesis 4:15
          Y le respondi Jehov: Ciertamente cualquiera que matare a
          Can, siete veces ser castigado. Entonces Jehov puso
          seal en Can, para que no lo matase cualquiera que le
          hallara.

 Gnesis 4:16
          Sali, pues, Can de delante de Jehov, y habit en
          tierra de Nod, al oriente de Edn.

 Gnesis 4:17
          Y conoci Can a su mujer, la cual concibi y dio a luz a
          Enoc; y edific una ciudad, y llam el nombre de la ciudad
          del nombre de su hijo, Enoc.

 Gnesis 4:18
          Y a Enoc le naci Irad, e Irad engendr a Mehujael, y
          Mehujael engendr a Metusael, y Metusael engendr a Lamec.

 Gnesis 4:19
          Y Lamec tom para s dos mujeres; el nombre de la una fue
          Ada, y el nombre de la otra, Zila.

 Gnesis 4:20
          Y Ada dio a luz a Jabal, el cual fue padre de los que
          habitan en tiendas y cran ganados.

 Gnesis 4:21
          Y el nombre de su hermano fue Jubal, el cual fue padre de
          todos los que tocan arpa y flauta.

 Gnesis 4:22
          Y Zila tambin dio a luz a Tubal-can, artfice de toda
          obra de bronce y de hierro; y la hermana de Tubal-can fue
          Naama.

 Gnesis 4:23
          Y dijo Lamec a sus mujeres:
              Ada y Zila, od mi voz;
              Mujeres de Lamec, escuchad mi dicho:
              Que un varn matar por mi herida,
              Y un joven por mi golpe.

 Gnesis 4:24
              Si siete veces ser vengado Can,
              Lamec en verdad setenta veces siete lo ser.

 Gnesis 4:25
          Y conoci de nuevo Adn a su mujer, la cual dio a luz un
          hijo, y llam su nombre Set: Porque Dios (dijo ella) me ha
          sustituido otro hijo en lugar de Abel, a quien mat Can.

 Gnesis 4:26
          Y a Set tambin le naci un hijo, y llam su nombre
          Ens. Entonces los hombres comenzaron a invocar el nombre
          de Jehov. 


Los descendientes de Adn

(1 Cr. 1.1-4)

Gnesis 5

 Gnesis 5:1
          Este es el libro de las generaciones de Adn. El da en
          que cre Dios al hombre, a semejanza de Dios lo hizo.

 Gnesis 5:2
          Varn y hembra los cre; y los bendijo, y llam el nombre
          de ellos Adn, el da en que fueron creados.

 Gnesis 5:3
          Y vivi Adn ciento treinta aos, y engendr un hijo a
          su semejanza, conforme a su imagen, y llam su nombre Set.

 Gnesis 5:4
          Y fueron los das de Adn despus que engendr a Set,
          ochocientos aos, y engendr hijos e hijas.

 Gnesis 5:5
          Y fueron todos los das que vivi Adn novecientos
          treinta aos; y muri.

 Gnesis 5:6
          Vivi Set ciento cinco aos, y engendr a Ens.

 Gnesis 5:7
          Y vivi Set, despus que engendr a Ens, ochocientos
          siete aos, y engendr hijos e hijas.

 Gnesis 5:8
          Y fueron todos los das de Set novecientos doce aos; y
          muri.

 Gnesis 5:9
          Vivi Ens noventa aos, y engendr a Cainn.

 Gnesis 5:10
          Y vivi Ens, despus que engendr a Cainn,
          ochocientos quince aos, y engendr hijos e hijas.

 Gnesis 5:11
          Y fueron todos los das de Ens novecientos cinco aos; y
          muri.

 Gnesis 5:12
          Vivi Cainn setenta aos, y engendr a Mahalaleel.

 Gnesis 5:13
          Y vivi Cainn, despus que engendr a Mahalaleel,
          ochocientos cuarenta aos, y engendr hijos e hijas.

 Gnesis 5:14
          Y fueron todos los das de Cainn novecientos diez aos;
          y muri.

 Gnesis 5:15
          Vivi Mahalaleel sesenta y cinco aos, y engendr a
          Jared.

 Gnesis 5:16
          Y vivi Mahalaleel, despus que engendr a Jared,
          ochocientos treinta aos, y engendr hijos e hijas.

 Gnesis 5:17
          Y fueron todos los das de Mahalaleel ochocientos noventa y
          cinco aos; y muri.

 Gnesis 5:18
          Vivi Jared ciento sesenta y dos aos, y engendr a Enoc.

 Gnesis 5:19
          Y vivi Jared, despus que engendr a Enoc, ochocientos
          aos, y engendr hijos e hijas.

 Gnesis 5:20
          Y fueron todos los das de Jared novecientos sesenta y dos
          aos; y muri.

 Gnesis 5:21
          Vivi Enoc sesenta y cinco aos, y engendr a Matusaln.

 Gnesis 5:22
          Y camin Enoc con Dios, despus que engendr a
          Matusaln, trescientos aos, y engendr hijos e hijas.

 Gnesis 5:23
          Y fueron todos los das de Enoc trescientos sesenta y cinco
          aos.

 Gnesis 5:24
          Camin, pues, Enoc con Dios, y desapareci, porque le
          llev Dios.

 Gnesis 5:25
          Vivi Matusaln ciento ochenta y siete aos, y engendr
          a Lamec.

 Gnesis 5:26
          Y vivi Matusaln, despus que engendr a Lamec,
          setecientos ochenta y dos aos, y engendr hijos e hijas.

 Gnesis 5:27
          Fueron, pues, todos los das de Matusaln novecientos
          sesenta y nueve aos; y muri.

 Gnesis 5:28
          Vivi Lamec ciento ochenta y dos aos, y engendr un
          hijo;

 Gnesis 5:29
          y llam su nombre No, diciendo: Este nos aliviar de
          nuestras obras y del trabajo de nuestras manos, a causa de
          la tierra que Jehov maldijo.

 Gnesis 5:30
          Y vivi Lamec, despus que engendr a No, quinientos
          noventa y cinco aos, y engendr hijos e hijas.

 Gnesis 5:31
          Y fueron todos los das de Lamec setecientos setenta y
          siete aos; y muri.

 Gnesis 5:32
          Y siendo No de quinientos aos, engendr a Sem, a Cam y
          a Jafet. 


La maldad de los hombres

Gnesis 6

 Gnesis 6:1
          Aconteci que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse
          sobre la faz de la tierra, y les nacieron hijas,

 Gnesis 6:2
          que viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres
          eran hermosas, tomaron para s mujeres, escogiendo entre
          todas.

 Gnesis 6:3
          Y dijo Jehov: No contender mi espritu con el hombre
          para siempre, porque ciertamente l es carne; mas sern
          sus das ciento veinte aos.

 Gnesis 6:4
          Haba gigantes en la tierra en aquellos das, y tambin
          despus que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de
          los hombres, y les engendraron hijos. Estos fueron los
          valientes que desde la antigedad fueron varones de
          renombre.

 Gnesis 6:5
          Y vio Jehov que la maldad de los hombres era mucha en la
          tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazn
          de ellos era de continuo solamente el mal.

 Gnesis 6:6
          Y se arrepinti Jehov de haber hecho hombre en la tierra,
          y le doli en su corazn.

 Gnesis 6:7
          Y dijo Jehov: Raer de sobre la faz de la tierra a los
          hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y
          hasta el reptil y las aves del cielo; pues me arrepiento de
          haberlos hecho.

 Gnesis 6:8
          Pero No hall gracia ante los ojos de Jehov. 

No construye el arca

 Gnesis 6:9
          Estas son las generaciones de No: No, varn justo, era
          perfecto en sus generaciones; con Dios camin No.

 Gnesis 6:10
          Y engendr No tres hijos: a Sem, a Cam y a Jafet.

 Gnesis 6:11
          Y se corrompi la tierra delante de Dios, y estaba la
          tierra llena de violencia.

 Gnesis 6:12
          Y mir Dios la tierra, y he aqu que estaba corrompida;
          porque toda carne haba corrompido su camino sobre la
          tierra.

 Gnesis 6:13
          Dijo, pues, Dios a No: He decidido el fin de todo ser,
          porque la tierra est llena de violencia a causa de ellos;
          y he aqu que yo los destruir con la tierra.

 Gnesis 6:14
          Hazte un arca de madera de gofer; hars aposentos en el
          arca, y la calafatears con brea por dentro y por fuera.

 Gnesis 6:15
          Y de esta manera la hars: de trescientos codos la longitud
          del arca, de cincuenta codos su anchura, y de treinta codos
          su altura.

 Gnesis 6:16
          Una ventana hars al arca, y la acabars a un codo de
          elevacin por la parte de arriba; y pondrs la puerta del
          arca a su lado; y le hars piso bajo, segundo y tercero.

 Gnesis 6:17
          Y he aqu que yo traigo un diluvio de aguas sobre la
          tierra, para destruir toda carne en que haya espritu de
          vida debajo del cielo; todo lo que hay en la tierra morir.

 Gnesis 6:18
          Mas establecer mi pacto contigo, y entrars en el arca
          t, tus hijos, tu mujer, y las mujeres de tus hijos
          contigo.

 Gnesis 6:19
          Y de todo lo que vive, de toda carne, dos de cada especie
          meters en el arca, para que tengan vida contigo; macho y
          hembra sern.

 Gnesis 6:20
          De las aves segn su especie, y de las bestias segn su
          especie, de todo reptil de la tierra segn su especie, dos
          de cada especie entrarn contigo, para que tengan vida.

 Gnesis 6:21
          Y toma contigo de todo alimento que se come, y almacnalo,
          y servir de sustento para ti y para ellos.

 Gnesis 6:22
          Y lo hizo as No; hizo conforme a todo lo que Dios le
          mand. 


El diluvio

Gnesis 7

 Gnesis 7:1
          Dijo luego Jehov a No: Entra t y toda tu casa en el
          arca; porque a ti he visto justo delante de m en esta
          generacin.

 Gnesis 7:2
          De todo animal limpio tomars siete parejas, macho y su
          hembra; mas de los animales que no son limpios, una pareja,
          el macho y su hembra.

 Gnesis 7:3
          Tambin de las aves de los cielos, siete parejas, macho y
          hembra, para conservar viva la especie sobre la faz de la
          tierra.

 Gnesis 7:4
          Porque pasados an siete das, yo har llover sobre la
          tierra cuarenta das y cuarenta noches; y raer de sobre
          la faz de la tierra a todo ser viviente que hice.

 Gnesis 7:5
          E hizo No conforme a todo lo que le mand Jehov.

 Gnesis 7:6
          Era No de seiscientos aos cuando el diluvio de las aguas
          vino sobre la tierra.

 Gnesis 7:7
          Y por causa de las aguas del diluvio entr No al arca, y
          con l sus hijos, su mujer, y las mujeres de sus hijos.

 Gnesis 7:8
          De los animales limpios, y de los animales que no eran
          limpios, y de las aves, y de todo lo que se arrastra sobre
          la tierra,

 Gnesis 7:9
          de dos en dos entraron con No en el arca; macho y hembra,
          como mand Dios a No.

 Gnesis 7:10
          Y sucedi que al sptimo da las aguas del diluvio
          vinieron sobre la tierra.

 Gnesis 7:11
          El ao seiscientos de la vida de No, en el mes segundo, a
          los diecisiete das del mes, aquel da fueron rotas todas
          las fuentes del grande abismo, y las cataratas de los cielos
          fueron abiertas,

 Gnesis 7:12
          y hubo lluvia sobre la tierra cuarenta das y cuarenta
          noches.

 Gnesis 7:13
          En este mismo da entraron No, y Sem, Cam y Jafet hijos
          de No, la mujer de No, y las tres mujeres de sus hijos,
          con l en el arca;

 Gnesis 7:14
          ellos, y todos los animales silvestres segn sus especies,
          y todos los animales domesticados segn sus especies, y
          todo reptil que se arrastra sobre la tierra segn su
          especie, y toda ave segn su especie, y todo pjaro de
          toda especie.

 Gnesis 7:15
          Vinieron, pues, con No al arca, de dos en dos de toda
          carne en que haba espritu de vida.

 Gnesis 7:16
          Y los que vinieron, macho y hembra de toda carne vinieron,
          como le haba mandado Dios; y Jehov le cerr la puerta.

 Gnesis 7:17
          Y fue el diluvio cuarenta das sobre la tierra; y las aguas
          crecieron, y alzaron el arca, y se elev sobre la tierra.

 Gnesis 7:18
          Y subieron las aguas y crecieron en gran manera sobre la
          tierra; y flotaba el arca sobre la superficie de las aguas.

 Gnesis 7:19
          Y las aguas subieron mucho sobre la tierra; y todos los
          montes altos que haba debajo de todos los cielos, fueron
          cubiertos.

 Gnesis 7:20
          Quince codos ms alto subieron las aguas, despus que
          fueron cubiertos los montes.

 Gnesis 7:21
          Y muri toda carne que se mueve sobre la tierra, as de
          aves como de ganado y de bestias, y de todo reptil que se
          arrastra sobre la tierra, y todo hombre.

 Gnesis 7:22
          Todo lo que tena aliento de espritu de vida en sus
          narices, todo lo que haba en la tierra, muri.

 Gnesis 7:23
          As fue destruido todo ser que viva sobre la faz de la
          tierra, desde el hombre hasta la bestia, los reptiles, y las
          aves del cielo; y fueron rados de la tierra, y qued
          solamente No, y los que con l estaban en el arca.

 Gnesis 7:24
          Y prevalecieron las aguas sobre la tierra ciento cincuenta
          das. 

Gnesis 8

 Gnesis 8:1
          Y se acord Dios de No, y de todos los animales, y de
          todas las bestias que estaban con l en el arca; e hizo
          pasar Dios un viento sobre la tierra, y disminuyeron las
          aguas.

 Gnesis 8:2
          Y se cerraron las fuentes del abismo y las cataratas de los
          cielos; y la lluvia de los cielos fue detenida.

 Gnesis 8:3
          Y las aguas decrecan gradualmente de sobre la tierra; y se
          retiraron las aguas al cabo de ciento cincuenta das.

 Gnesis 8:4
          Y repos el arca en el mes sptimo, a los diecisiete das
          del mes, sobre los montes de Ararat.

 Gnesis 8:5
          Y las aguas fueron decreciendo hasta el mes dcimo; en el
          dcimo, al primero del mes, se descubrieron las cimas de
          los montes.

 Gnesis 8:6
          Sucedi que al cabo de cuarenta das abri No la
          ventana del arca que haba hecho,

Gnesis 8:7
          y envi un cuervo, el cual sali, y estuvo yendo y
          volviendo hasta que las aguas se secaron sobre la tierra.

 Gnesis 8:8
          Envi tambin de s una paloma, para ver si las aguas se
          haban retirado de sobre la faz de la tierra.

 Gnesis 8:9
          Y no hall la paloma donde sentar la planta de su pie, y
          volvi a l al arca, porque las aguas estaban an sobre
          la faz de toda la tierra. Entonces l extendi su mano, y
          tomndola, la hizo entrar consigo en el arca.

 Gnesis 8:10
          Esper an otros siete das, y volvi a enviar la paloma
          fuera del arca.

 Gnesis 8:11
          Y la paloma volvi a l a la hora de la tarde; y he aqu
          que traa una hoja de olivo en el pico; y entendi No
          que las aguas se haban retirado de sobre la tierra.

 Gnesis 8:12
          Y esper an otros siete das, y envi la paloma, la
          cual no volvi ya ms a l.

 Gnesis 8:13
          Y sucedi que en el ao seiscientos uno de No, en el mes
          primero, el da primero del mes, las aguas se secaron sobre
          la tierra; y quit No la cubierta del arca, y mir, y he
          aqu que la faz de la tierra estaba seca.

 Gnesis 8:14
          Y en el mes segundo, a los veintisiete das del mes, se
          sec la tierra.

 Gnesis 8:15
          Entonces habl Dios a No, diciendo:

 Gnesis 8:16
          Sal del arca t, y tu mujer, y tus hijos, y las mujeres de
          tus hijos contigo.

 Gnesis 8:17
          Todos los animales que estn contigo de toda carne, de aves
          y de bestias y de todo reptil que se arrastra sobre la
          tierra, sacars contigo; y vayan por la tierra, y
          fructifiquen y multiplquense sobre la tierra.

 Gnesis 8:18
          Entonces sali No, y sus hijos, su mujer, y las mujeres
          de sus hijos con l.

 Gnesis 8:19
          Todos los animales, y todo reptil y toda ave, todo lo que se
          mueve sobre la tierra segn sus especies, salieron del
          arca.

 Gnesis 8:20
          Y edific No un altar a Jehov, y tom de todo animal
          limpio y de toda ave limpia, y ofreci holocausto en el
          altar.

 Gnesis 8:21
          Y percibi Jehov olor grato; y dijo Jehov en su
          corazn: No volver ms a maldecir la tierra por causa
          del hombre; porque el intento del corazn del hombre es
          malo desde su juventud; ni volver ms a destruir todo ser
          viviente, como he hecho.

 Gnesis 8:22
          Mientras la tierra permanezca, no cesarn la sementera y la
          siega, el fro y el calor, el verano y el invierno, y el
          da y la noche. 


Pacto de Dios con No

Gnesis 9

 Gnesis 9:1
          Bendijo Dios a No y a sus hijos, y les dijo: Fructificad y
          multiplicaos, y llenad la tierra.

 Gnesis 9:2
          El temor y el miedo de vosotros estarn sobre todo animal
          de la tierra, y sobre toda ave de los cielos, en todo lo que
          se mueva sobre la tierra, y en todos los peces del mar; en
          vuestra mano son entregados.

 Gnesis 9:3
          Todo lo que se mueve y vive, os ser para mantenimiento:
          as como las legumbres y plantas verdes, os lo he dado
          todo.

 Gnesis 9:4
          Pero carne con su vida, que es su sangre, no comeris.

 Gnesis 9:5
          Porque ciertamente demandar la sangre de vuestras vidas;
          de mano de todo animal la demandar, y de mano del hombre;
          de mano del varn su hermano demandar la vida del hombre.

 Gnesis 9:6
          El que derramare sangre de hombre, por el hombre su sangre
          ser derramada; porque a imagen de Dios es hecho el hombre.

 Gnesis 9:7
          Mas vosotros fructificad y multiplicaos; procread
          abundantemente en la tierra, y multiplicaos en ella.

 Gnesis 9:8
          Y habl Dios a No y a sus hijos con l, diciendo:

 Gnesis 9:9
          He aqu que yo establezco mi pacto con vosotros, y con
          vuestros descendientes despus de vosotros;

 Gnesis 9:10
          y con todo ser viviente que est con vosotros; aves,
          animales y toda bestia de la tierra que est con vosotros,
          desde todos los que salieron del arca hasta todo animal de
          la tierra.

 Gnesis 9:11
          Establecer mi pacto con vosotros, y no exterminar ya
          ms toda carne con aguas de diluvio, ni habr ms diluvio
          para destruir la tierra.

 Gnesis 9:12
          Y dijo Dios: Esta es la seal del pacto que yo establezco
          entre m y vosotros y todo ser viviente que est con
          vosotros, por siglos perpetuos:

 Gnesis 9:13
          Mi arco he puesto en las nubes, el cual ser por seal del
          pacto entre m y la tierra.

 Gnesis 9:14
          Y suceder que cuando haga venir nubes sobre la tierra, se
          dejar ver entonces mi arco en las nubes.

 Gnesis 9:15
          Y me acordar del pacto mo, que hay entre m y vosotros
          y todo ser viviente de toda carne; y no habr ms diluvio
          de aguas para destruir toda carne.

 Gnesis 9:16
          Estar el arco en las nubes, y lo ver, y me acordar del
          pacto perpetuo entre Dios y todo ser viviente, con toda
          carne que hay sobre la tierra.

 Gnesis 9:17
          Dijo, pues, Dios a No: Esta es la seal del pacto que he
          establecido entre m y toda carne que est sobre la
          tierra.


Embriaguez de No

 Gnesis 9:18
          Y los hijos de No que salieron del arca fueron Sem, Cam y
          Jafet; y Cam es el padre de Canan.

 Gnesis 9:19
          Estos tres son los hijos de No, y de ellos fue llena toda
          la tierra.

 Gnesis 9:20
          Despus comenz No a labrar la tierra, y plant una
          via;

 Gnesis 9:21
          y bebi del vino, y se embriag, y estaba descubierto en
          medio de su tienda.

 Gnesis 9:22
          Y Cam, padre de Canan, vio la desnudez de su padre, y lo
          dijo a sus dos hermanos que estaban afuera.

 Gnesis 9:23
          Entonces Sem y Jafet tomaron la ropa, y la pusieron sobre
          sus propios hombros, y andando hacia atrs, cubrieron la
          desnudez de su padre, teniendo vueltos sus rostros, y as
          no vieron la desnudez de su padre.

 Gnesis 9:24
          Y despert No de su embriaguez, y supo lo que le haba
          hecho su hijo ms joven,

 Gnesis 9:25
          y dijo:
              Maldito sea Canan;
              Siervo de siervos ser a sus hermanos.

 Gnesis 9:26
              Dijo ms:
              Bendito por Jehov mi Dios sea Sem,
              Y sea Canan su siervo.

 Gnesis 9:27
              Engrandezca Dios a Jafet,
              Y habite en las tiendas de Sem,
              Y sea Canan su siervo.

 Gnesis 9:28
          Y vivi No despus del diluvio trescientos cincuenta
          aos. 

Los descendientes de los hijos de No

(1 Cr. 1.5-23)

Gnesis 10

1 Estas son las generaciones de los hijos de No: Sem, Cam y Jafet, a quienes nacieron hijos despus del diluvio. 2 Los hijos de Jafet: Gomer, Magog, Madai, Javn, Tubal, Mesec y Tiras. 3 Los hijos de Gomer: Askenaz, Rifat y Togarma. 4 Los hijos de Javn: Elisa, Tarsis, Quitim y Dodanim. 5 De stos se poblaron las costas, cada cual segn su lengua, conforme a sus familias en sus naciones. 

6 Los hijos de Cam: Cus, Mizraim, Fut y Canan. 7 Y los hijos de Cus: Seba, Havila, Sabta, Raama y Sabteca. Y los hijos de Raama: Seba y Dedn. 8 Y Cus engendr a Nimrod, quien lleg a ser el primer poderoso en la tierra. 9 Este fue vigoroso cazador delante de Jehov; por lo cual se dice: As como Nimrod, vigoroso cazador delante de Jehov. 10 Y fue el comienzo de su reino Babel, Erec, Acad y Calne, en la tierra de Sinar. 11 De esta tierra sali para Asiria, y edific Nnive, Rehobot, Cala, 12 y Resn entre Nnive y Cala, la cual es ciudad grande. 13 Mizraim engendr a Ludim, a Anamim, a Lehabim, a Naftuhim, 14 a Patrusim, a Casluhim, de donde salieron los filisteos, y a Caftorim. 

15 Y Canan engendr a Sidn su primognito, a Het, 16 al jebuseo, al amorreo, al gergeseo, 17 al heveo, al araceo, al sineo, 18 al arvadeo, al zemareo y al hamateo; y despus se dispersaron las familias de los cananeos. 19 Y fue el territorio de los cananeos desde Sidn, en direccin a Gerar, hasta Gaza; y en direccin de Sodoma, Gomorra, Adma y Zeboim, hasta Lasa. 20 Estos son los hijos de Cam por sus familias, por sus lenguas, en sus tierras, en sus naciones. 

21 Tambin le nacieron hijos a Sem, padre de todos los hijos de Heber, y hermano mayor de Jafet. 22 Los hijos de Sem fueron Elam, Asur, Arfaxad, Lud y Aram. 23 Y los hijos de Aram: Uz, Hul, Geter y Mas. 24 Arfaxad engendr a Sala, y Sala engendr a Heber. 25 Y a Heber nacieron dos hijos: el nombre del uno fue Peleg, porque en sus das fue repartida la tierra; y el nombre de su hermano, Joctn. 26 Y Joctn engendr a Almodad, Selef, Hazar-mavet, Jera, 27 Adoram, Uzal, Dicla, 28 Obal, Abimael, Seba, 29 Ofir, Havila y Jobab; todos estos fueron hijos de Joctn. 30 Y la tierra en que habitaron fue desde Mesa en direccin de Sefar, hasta la regin montaosa del oriente. 31 Estos fueron los hijos de Sem por sus familias, por sus lenguas, en sus tierras, en sus naciones. 32 Estas son las familias de los hijos de No por sus descendencias, en sus naciones; y de stos se esparcieron las naciones en la tierra despus del diluvio. 

La torre de Babel

Gnesis 11

1 Tena entonces toda la tierra una sola lengua y unas mismas palabras. 2 Y aconteci que cuando salieron de oriente, hallaron una llanura en la tierra de Sinar, y se estabecieron all. 3 Y se dijeron unos a otros: Vamos, hagamos ladrillo y cozmoslo con fuego. Y les sirvi el ladrillo en lugar de piedra, y el asfalto en lugar de mezcla. 4 Y dijeron: Vamos, edifiqumonos una ciudad y una torre, cuya cspide llegue al cielo; y hagmonos un nombre, por si furemos esparcidos sobre la faz de toda la tierra. 5 Y descendi Jehov para ver la ciudad y la torre que edificaban los hijos de los hombres. 6 Y dijo Jehov: He aqu el pueblo es uno, y todos stos tienen un solo lenguaje; y han comenzado la obra, y nada les har desistir ahora de lo que han pensado hacer. 7 Ahora, pues, descendamos, y confundamos all su lengua, para que ninguno entienda el habla de su compaero. 8 As los esparci Jehov desde all sobre la faz de toda la tierra, y dejaron de edificar la ciudad. 9 Por esto fue llamado el nombre de ella Babel, porque all confundi Jehov el lenguaje de toda la tierra, y desde all los esparci sobre la faz de toda la tierra. 

Los descendientes de Sem

(1 Cr. 1.24-27)

10 Estas son las generaciones de Sem: Sem, de edad de cien aos, engendr a Arfaxad, dos aos despus del diluvio. 11 Y vivi Sem, despus que engendr a Arfaxad, quinientos aos, y engendr hijos e hijas. 12 Arfaxad vivi treinta y cinco aos, y engendr a Sala. 13 Y vivi Arfaxad, despus que engendr a Sala, cuatrocientos tres aos, y engendr hijos e hijas. 14 Sala vivi treinta aos, y engendr a Heber. 15 Y vivi Sala, despus que engendr a Heber, cuatrocientos tres aos, y engendr hijos e hijas. 16 Heber vivi treinta y cuatro aos, y engendr a Peleg. 17 Y vivi Heber, despus que engendr a Peleg, cuatrocientos treinta aos, y engendr hijos e hijas. 18 Peleg vivi treinta aos, y engendr a Reu. 19 Y vivi Peleg, despus que engendr a Reu, doscientos nueve aos, y engendr hijos e hijas. 20 Reu vivi treinta y dos aos, y engendr a Serug. 21 Y vivi Reu, despus que engendr a Serug, doscientos siete aos, y engendr hijos e hijas. 22 Serug vivi treinta aos, y engendr a Nacor. 23 Y vivi Serug, despus que engendr a Nacor, doscientos aos, y engendr hijos e hijas. 24 Nacor vivi veintinueve aos, y engendr a Tar. 25 Y vivi Nacor, despus que engendr a Tar, ciento diecinueve aos, y engendr hijos e hijas. 26 Tar vivi setenta aos, y engendr a Abram, a Nacor y a Harn. 

Los descendientes de Tar

27 Estas son las generaciones de Tar: Tar engendr a Abram, a Nacor y a Harn; y Harn engendr a Lot. 28 Y muri Harn antes que su padre Tar en la tierra de su nacimiento, en Ur de los caldeos. 29 Y tomaron Abram y Nacor para s mujeres; el nombre de la mujer de Abram era Sarai, y el nombre de la mujer de Nacor, Milca, hija de Harn, padre de Milca y de Isca. 30 Mas Sarai era estril, y no tena hijo. 31 Y tom Tar a Abram su hijo, y a Lot hijo de Harn, hijo de su hijo, y a Sarai su nuera, mujer de Abram su hijo, y sali con ellos de Ur de los caldeos, para ir a la tierra de Canan; y vinieron hasta Harn, y se quedaron all. 32 Y fueron los das de Tar doscientos cinco aos; y muri Tar en Harn. 

Dios llama a Abram

Gnesis 12

1 Pero Jehov haba dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostrar. 2 Y har de ti una nacin grande, y te bendecir, y engrandecer tu nombre, y sers bendicin. 3 Bendecir a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldecir; y sern benditas en ti todas las familias de la tierra. 4 Y se fue Abram, como Jehov le dijo; y Lot fue con l. Y era Abram de edad de setenta y cinco aos cuando sali de Harn. 5 Tom, pues, Abram a Sarai su mujer, y a Lot hijo de su hermano, y todos sus bienes que haban ganado y las personas que haban adquirido en Harn, y salieron para ir a tierra de Canan; y a tierra de Canan llegaron. 

6 Y pas Abram por aquella tierra hasta el lugar de Siquem, hasta el encino de More; y el cananeo estaba entonces en la tierra. 7 Y apareci Jehov a Abram, y le dijo: A tu descendencia dar esta tierra. Y edific all un altar a Jehov, quien le haba aparecido. 8 Luego se pas de all a un monte al oriente de Bet-el, y plant su tienda, teniendo a Bet-el al occidente y Hai al oriente; y edific all altar a Jehov, e invoc el nombre de Jehov. 9 Y Abram parti de all, caminando y yendo hacia el Neguev. 

Abram en Egipto

10 Hubo entonces hambre en la tierra, y descendi Abram a Egipto para morar all; porque era grande el hambre en la tierra. 11 Y aconteci que cuando estaba para entrar en Egipto, dijo a Sarai su mujer: He aqu, ahora conozco que eres mujer de hermoso aspecto; 12 y cuando te vean los egipcios, dirn: Su mujer es; y me matarn a m, y a ti te reservarn la vida. 13 Ahora, pues, di que eres mi hermana, para que me vaya bien por causa tuya, y viva mi alma por causa de ti. 

14 Y aconteci que cuando entr Abram en Egipto, los egipcios vieron que la mujer era hermosa en gran manera. 15 Tambin la vieron los prncipes de Faran, y la alabaron delante de l; y fue llevada la mujer a casa de Faran. 16 E hizo bien a Abram por causa de ella; y l tuvo ovejas, vacas, asnos, siervos, criadas, asnas y camellos. 17 Mas Jehov hiri a Faran y a su casa con grandes plagas, por causa de Sarai mujer de Abram. 18 Entonces Faran llam a Abram, y le dijo: Qu es esto que has hecho conmigo? Por qu no me declaraste que era tu mujer? 19 Por qu dijiste: Es mi hermana, ponindome en ocasin de tomarla para m por mujer? Ahora, pues, he aqu tu mujer; tmala, y vete. 20 Entonces Faran dio orden a su gente acerca de Abram; y le acompaaron, y a su mujer, con todo lo que tena. 

Abram y Lot se separan

Gnesis 13

1 Subi, pues, Abram de Egipto hacia el Neguev, l y su mujer, con todo lo que tena, y con l Lot. 2 Y Abram era riqusimo en ganado, en plata y en oro. 3 Y volvi por sus jornadas desde el Neguev hacia Bet-el, hasta el lugar donde haba estado antes su tienda entre Bet-el y Hai, 4 al lugar del altar que haba hecho all antes; e invoc all Abram el nombre de Jehov. 

5 Tambin Lot, que andaba con Abram, tena ovejas, vacas y tiendas. 6 Y la tierra no era suficiente para que habitasen juntos, pues sus posesiones eran muchas, y no podan morar en un mismo lugar. 7 Y hubo contienda entre los pastores del ganado de Abram y los pastores del ganado de Lot; y el cananeo y el ferezeo habitaban entonces en la tierra. 8 Entonces Abram dijo a Lot: No haya ahora altercado entre nosotros dos, entre mis pastores y los tuyos, porque somos hermanos. 9 No est toda la tierra delante de ti? Yo te ruego que te apartes de m. Si fueres a la mano izquierda, yo ir a la derecha; y si t a la derecha, yo ir a la izquierda. 10 Y alz Lot sus ojos, y vio toda la llanura del Jordn, que toda ella era de riego, como el huerto de Jehov, como la tierra de Egipto en la direccin de Zoar, antes que destruyese Jehov a Sodoma y a Gomorra. 11 Entonces Lot escogi para s toda la llanura del Jordn; y se fue Lot hacia el oriente, y se apartaron el uno del otro. 12 Abram acamp en la tierra de Canan, en tanto que Lot habit en las ciudades de la llanura, y fue poniendo sus tiendas hasta Sodoma. 13 Mas los hombres de Sodoma eran malos y pecadores contra Jehov en gran manera. 

14 Y Jehov dijo a Abram, despus que Lot se apart de l: Alza ahora tus ojos, y mira desde el lugar donde ests hacia el norte y el sur, y al oriente y al occidente. 15 Porque toda la tierra que ves, la dar a ti y a tu descendencia para siempre. 16 Y har tu descendencia como el polvo de la tierra; que si alguno puede contar el polvo de la tierra, tambin tu descendencia ser contada. 17 Levntate, ve por la tierra a lo largo de ella y a su ancho; porque a ti la dar. 18 Abram, pues, removiendo su tienda, vino y mor en el encinar de Mamre, que est en Hebrn, y edific all altar a Jehov. 

Abram liberta a Lot

Gnesis 14

1 Aconteci en los das de Amrafel rey de Sinar, Arioc rey de Elasar, Quedorlaomer rey de Elam, y Tidal rey de Goim, 2 que stos hicieron guerra contra Bera rey de Sodoma, contra Birsa rey de Gomorra, contra Sinab rey de Adma, contra Semeber rey de Zeboim, y contra el rey de Bela, la cual es Zoar. 3 Todos stos se juntaron en el valle de Sidim, que es el Mar Salado. 4 Doce aos haban servido a Quedorlaomer, y en el decimotercero se rebelaron. 5 Y en el ao decimocuarto vino Quedorlaomer, y los reyes que estaban de su parte, y derrotaron a los refatas en Astarot Karnaim, a los zuzitas en Ham, a los emitas en Save-quiriataim, 6 y a los horeos en el monte de Seir, hasta la llanura de Parn, que est junto al desierto. 7 Y volvieron y vinieron a En-mispat, que es Cades, y devastaron todo el pas de los amalecitas, y tambin al amorreo que habitaba en Hazezontamar. 8 Y salieron el rey de Sodoma, el rey de Gomorra, el rey de Adma, el rey de Zeboim y el rey de Bela, que es Zoar, y ordenaron contra ellos batalla en el valle de Sidim; 9 esto es, contra Quedorlaomer rey de Elam, Tidal rey de Goim, Amrafel rey de Sinar, y Arioc rey de Elasar; cuatro reyes contra cinco. 10 Y el valle de Sidim estaba lleno de pozos de asfalto; y cuando huyeron el rey de Sodoma y el de Gomorra, algunos cayeron all; y los dems huyeron al monte. 11 Y tomaron toda la riqueza de Sodoma y de Gomorra, y todas sus provisiones, y se fueron. 12 Tomaron tambin a Lot, hijo del hermano de Abram, que moraba en Sodoma, y sus bienes, y se fueron. 

13 Y vino uno de los que escaparon, y lo anunci a Abram el hebreo, que habitaba en el encinar de Mamre el amorreo, hermano de Escol y hermano de Aner, los cuales eran aliados de Abram. 14 Oy Abram que su pariente estaba prisionero, y arm a sus criados, los nacidos en su casa, trescientos dieciocho, y los sigui hasta Dan. 15 Y cay sobre ellos de noche, l y sus siervos, y les atac, y les fue siguiendo hasta Hoba al norte de Damasco. 16 Y recobr todos los bienes, y tambin a Lot su pariente y sus bienes, y a las mujeres y dems gente. 

Melquisedec bendice a Abram

17 Cuando volva de la derrota de Quedorlaomer y de los reyes que con l estaban, sali el rey de Sodoma a recibirlo al valle de Save, que es el Valle del Rey. 18 Entonces Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altsimo, sac pan y vino; 19 y le bendijo, diciendo: Bendito sea Abram del Dios Altsimo, creador de los cielos y de la tierra; 20 y bendito sea el Dios Altsimo, que entreg tus enemigos en tu mano. Y le dio Abram los diezmos de todo. 21 Entonces el rey de Sodoma dijo a Abram: Dame las personas, y toma para ti los bienes. 22 Y respondi Abram al rey de Sodoma: He alzado mi mano a Jehov Dios Altsimo, creador de los cielos y de la tierra, 23 que desde un hilo hasta una correa de calzado, nada tomar de todo lo que es tuyo, para que no digas: Yo enriquec a Abram; 24 excepto solamente lo que comieron los jvenes, y la parte de los varones que fueron conmigo, Aner, Escol y Mamre, los cuales tomarn su parte. 

Dios promete a Abram un hijo

Gnesis 15

1 Despus de estas cosas vino la palabra de Jehov a Abram en visin, diciendo: No temas, Abram; yo soy tu escudo, y tu galardn ser sobremanera grande. 2 Y respondi Abram: Seor Jehov, qu me dars, siendo as que ando sin hijo, y el mayordomo de mi casa es ese damasceno Eliezer? 3 Dijo tambin Abram: Mira que no me has dado prole, y he aqu que ser mi heredero un esclavo nacido en mi casa. 4 Luego vino a l palabra de Jehov, diciendo: No te heredar ste, sino un hijo tuyo ser el que te heredar. 5 Y lo llev fuera, y le dijo: Mira ahora los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo: As ser tu descendencia. 6 Y crey a Jehov, y le fue contado por justicia. 7 Y le dijo: Yo soy Jehov, que te saqu de Ur de los caldeos, para darte a heredar esta tierra. 8 Y l respondi: Seor Jehov, en qu conocer que la he de heredar? 9 Y le dijo: Treme una becerra de tres aos, y una cabra de tres aos, y un carnero de tres aos, una trtola tambin, y un palomino. 10 Y tom l todo esto, y los parti por la mitad, y puso cada mitad una enfrente de la otra; mas no parti las aves. 11 Y descendan aves de rapia sobre los cuerpos muertos, y Abram las ahuyentaba. 12 Mas a la cada del sol sobrecogi el sueo a Abram, y he aqu que el temor de una grande oscuridad cay sobre l. 13 Entonces Jehov dijo a Abram: Ten por cierto que tu descendencia morar en tierra ajena, y ser esclava all, y ser oprimida cuatrocientos aos. 14 Mas tambin a la nacin a la cual servirn, juzgar yo; y despus de esto saldrn con gran riqueza. 15 Y t vendrs a tus padres en paz, y sers sepultado en buena vejez. 16 Y en la cuarta generacin volvern ac; porque an no ha llegado a su colmo la maldad del amorreo hasta aqu. 17 Y sucedi que puesto el sol, y ya oscurecido, se vea un horno humeando, y una antorcha de fuego que pasaba por entre los animales divididos. 18 En aquel da hizo Jehov un pacto con Abram, diciendo: A tu descendencia dar esta tierra, desde el ro de Egipto hasta el ro grande, el ro Eufrates; 19 la tierra de los ceneos, los cenezeos, los admoneos, 20 los heteos, los ferezeos, los refatas, 21 los amorreos, los cananeos, los gergeseos y los jebuseos. 

Agar e Ismael

Gnesis 16

1 Sarai mujer de Abram no le daba hijos; y ella tena una sierva egipcia, que se llamaba Agar. 2 Dijo entonces Sarai a Abram: Ya ves que Jehov me ha hecho estril; te ruego, pues, que te llegues a mi sierva; quiz tendr hijos de ella. Y atendi Abram al ruego de Sarai. 3 Y Sarai mujer de Abram tom a Agar su sierva egipcia, al cabo de diez aos que haba habitado Abram en la tierra de Canan, y la dio por mujer a Abram su marido. 4 Y l se lleg a Agar, la cual concibi; y cuando vio que haba concebido, miraba con desprecio a su seora. 5 Entonces Sarai dijo a Abram: Mi afrenta sea sobre ti; yo te di mi sierva por mujer, y vindose encinta, me mira con desprecio; juzgue Jehov entre t y yo. 6 Y respondi Abram a Sarai: He aqu, tu sierva est en tu mano; haz con ella lo que bien te parezca. Y como Sarai la afliga, ella huy de su presencia. 

7 Y la hall el ngel de Jehov junto a una fuente de agua en el desierto, junto a la fuente que est en el camino de Shur. 8 Y le dijo: Agar, sierva de Sarai, de dnde vienes t, y a dnde vas? Y ella respondi: Huyo de delante de Sarai mi seora. 9 Y le dijo el ngel de Jehov: Vulvete a tu seora, y ponte sumisa bajo su mano. 10 Le dijo tambin el ngel de Jehov: Multiplicar tanto tu descendencia, que no podr ser contada a causa de la multitud. 11 Adems le dijo el ngel de Jehov: He aqu que has concebido, y dars a luz un hijo, y llamars su nombre Ismael, porque Jehov ha odo tu afliccin. 12 Y l ser hombre fiero; su mano ser contra todos, y la mano de todos contra l, y delante de todos sus hermanos habitar. 13 Entonces llam el nombre de Jehov que con ella hablaba: T eres Dios que ve; porque dijo: No he visto tambin aqu al que me ve? 14 Por lo cual llam al pozo: Pozo del Viviente-que-me-ve. He aqu est entre Cades y Bered. 

15 Y Agar dio a luz un hijo a Abram, y llam Abram el nombre del hijo que le dio Agar, Ismael. 16 Era Abram de edad de ochenta y seis aos, cuando Agar dio a luz a Ismael. 

La circuncisin, seal del pacto

Gnesis 17

1 Era Abram de edad de noventa y nueve aos, cuando le apareci Jehov y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de m y s perfecto. 2 Y pondr mi pacto entre m y ti, y te multiplicar en gran manera. 3 Entonces Abram se postr sobre su rostro, y Dios habl con l, diciendo: 4 He aqu mi pacto es contigo, y sers padre de muchedumbre de gentes. 5 Y no se llamar ms tu nombre Abram, sino que ser tu nombre Abraham, porque te he puesto por padre de muchedumbre de gentes. 6 Y te multiplicar en gran manera, y har naciones de ti, y reyes saldrn de ti. 7 Y establecer mi pacto entre m y ti, y tu descendencia despus de ti en sus generaciones, por pacto perpetuo, para ser tu Dios, y el de tu descendencia despus de ti. 8 Y te dar a ti, y a tu descendencia despus de ti, la tierra en que moras, toda la tierra de Canan en heredad perpetua; y ser el Dios de ellos. 

9 Dijo de nuevo Dios a Abraham: En cuanto a ti, guardars mi pacto, t y tu descendencia despus de ti por sus generaciones. 10 Este es mi pacto, que guardaris entre m y vosotros y tu descendencia despus de ti: Ser circuncidado todo varn de entre vosotros. 11 Circuncidaris, pues, la carne de vuestro prepucio, y ser por seal del pacto entre m y vosotros. 12 Y de edad de ocho das ser circuncidado todo varn entre vosotros por vuestras generaciones; el nacido en casa, y el comprado por dinero a cualquier extranjero, que no fuere de tu linaje. 13 Debe ser circuncidado el nacido en tu casa, y el comprado por tu dinero; y estar mi pacto en vuestra carne por pacto perpetuo. 14 Y el varn incircunciso, el que no hubiere circuncidado la carne de su prepucio, aquella persona ser cortada de su pueblo; ha violado mi pacto. 

15 Dijo tambin Dios a Abraham: A Sarai tu mujer no la llamars Sarai, mas Sara ser su nombre. 16 Y la bendecir, y tambin te dar de ella hijo; s, la bendecir, y vendr a ser madre de naciones; reyes de pueblos vendrn de ella. 17 Entonces Abraham se postr sobre su rostro, y se ri, y dijo en su corazn: A hombre de cien aos ha de nacer hijo? Y Sara, ya de noventa aos, ha de concebir? 18 Y dijo Abraham a Dios: Ojal Ismael viva delante de ti. 19 Respondi Dios: Ciertamente Sara tu mujer te dar a luz un hijo, y llamars su nombre Isaac; y confirmar mi pacto con l como pacto perpetuo para sus descendientes despus de l. 20 Y en cuanto a Ismael, tambin te he odo; he aqu que le bendecir, y le har fructificar y multiplicar mucho en gran manera; doce prncipes engendrar, y har de l una gran nacin. 21 Mas yo establecer mi pacto con Isaac, el que Sara te dar a luz por este tiempo el ao que viene. 22 Y acab de hablar con l, y subi Dios de estar con Abraham. 

23 Entonces tom Abraham a Ismael su hijo, y a todos los siervos nacidos en su casa, y a todos los comprados por su dinero, a todo varn entre los domsticos de la casa de Abraham, y circuncid la carne del prepucio de ellos en aquel mismo da, como Dios le haba dicho. 24 Era Abraham de edad de noventa y nueve aos cuando circuncid la carne de su prepucio. 25 E Ismael su hijo era de trece aos, cuando fue circuncidada la carne de su prepucio. 26 En el mismo da fueron circuncidados Abraham e Ismael su hijo. 27 Y todos los varones de su casa, el siervo nacido en casa, y el comprado del extranjero por dinero, fueron circuncidados con l. 

Promesa del nacimiento de Isaac

Gnesis 18

1 Despus le apareci Jehov en el encinar de Mamre, estando l sentado a la puerta de su tienda en el calor del da. 2 Y alz sus ojos y mir, y he aqu tres varones que estaban junto a l; y cuando los vio, sali corriendo de la puerta de su tienda a recibirlos, y se postr en tierra, 3 y dijo: Seor, si ahora he hallado gracia en tus ojos, te ruego que no pases de tu siervo. 4 Que se traiga ahora un poco de agua, y lavad vuestros pies; y recostaos debajo de un rbol, 5 y traer un bocado de pan, y sustentad vuestro corazn, y despus pasaris; pues por eso habis pasado cerca de vuestro siervo. Y ellos dijeron: Haz as como has dicho. 6 Entonces Abraham fue de prisa a la tienda a Sara, y le dijo: Toma pronto tres medidas de flor de harina, y amasa y haz panes cocidos debajo del rescoldo. 7 Y corri Abraham a las vacas, y tom un becerro tierno y bueno, y lo dio al criado, y ste se dio prisa a prepararlo. 8 Tom tambin mantequilla y leche, y el becerro que haba preparado, y lo puso delante de ellos; y l se estuvo con ellos debajo del rbol, y comieron. 

9 Y le dijeron: Dnde est Sara tu mujer? Y l respondi: Aqu en la tienda. 10 Entonces dijo: De cierto volver a ti; y segn el tiempo de la vida, he aqu que Sara tu mujer tendr un hijo. Y Sara escuchaba a la puerta de la tienda, que estaba detrs de l. 11 Y Abraham y Sara eran viejos, de edad avanzada; y a Sara le haba cesado ya la costumbre de las mujeres. 12 Se ri, pues, Sara entre s, diciendo: Despus que he envejecido tendr deleite, siendo tambin mi seor ya viejo? 13 Entonces Jehov dijo a Abraham: Por qu se ha redo Sara dieciendo: Ser cierto que he de dar a luz siendo ya vieja? 14 Hay para Dios alguna cosa difcil? Al tiempo sealado volver a ti, y segn el tiempo de la vida, Sara tendr un hijo. 15 Entonces Sara neg, diciendo: No me re; porque tuvo miedo. Y l dijo: No es as, sino que te has redo. 

Abraham intercede por Sodoma

16 Y los varones se levantaron de all, y miraron hacia Sodoma; y Abraham iba con ellos acompandolos. 17 Y Jehov dijo: Encubrir yo a Abraham lo que voy a hacer, 18 habiendo de ser Abraham una nacin grande y fuerte, y habiendo de ser benditas en l todas las naciones de la tierra? 19 Porque yo s que mandar a sus hijos y a su casa despus de s, que guarden el camino de Jehov, haciendo justicia y juicio, para que haga venir Jehov sobre Abraham lo que ha hablado acerca de l. 20 Entonces Jehov le dijo: Por cuanto el clamor contra Sodoma y Gomorra se aumenta ms y ms, y el pecado de ellos se ha agravado en extremo, 21 descender ahora, y ver si han consumado su obra segn el clamor que ha venido hasta m; y si no, lo sabr. 22 Y se apartaron de all los varones, y fueron hacia Sodoma; pero Abraham estaba an delante de Jehov. 

23 Y se acerc Abraham y dijo: Destruirs tambin al justo con el impo? 24 Quiz haya cincuenta justos dentro de la ciudad: destruirs tambin y no perdonars al lugar por amor a los cincuenta justos que estn dentro de l? 25 Lejos de ti el hacer tal, que hagas morir al justo con el impo, y que sea el justo tratado como el impo; nunca tal hagas. El Juez de toda la tierra, no ha de hacer lo que es justo? 26 Entonces respondi Jehov: Si hallare en Sodoma cincuenta justos dentro de la ciudad, perdonar a todo este lugar por amor a ellos. 27 Y Abraham replic y dijo: He aqu ahora que he comenzado a hablar a mi Seor, aunque soy polvo y ceniza. 28 Quiz faltarn de cincuenta justos cinco; destruirs por aquellos cinco toda la ciudad? Y dijo: No la destruir, si hallare all cuarenta y cinco. 29 Y volvi a hablarle, y dijo: Quiz se hallarn all cuarenta. Y respondi: No lo har por amor a los cuarenta. 30 Y dijo: No se enoje ahora mi Seor, si hablare: quiz se hallarn all treinta. Y respondi: No lo har si hallare all treinta. 31 Y dijo: He aqu ahora que he emprendido el hablar a mi Seor: quiz se hallarn all veinte. No la destruir, respondi, por amor a los veinte. 32 Y volvi a decir: No se enoje ahora mi Seor, si hablare solamente una vez: quiz se hallarn all diez. No la destruir, respondi, por amor a los diez. 33 Y Jehov se fue, luego que acab de hablar a Abraham; y Abraham volvi a su lugar. 

Destruccin de Sodoma y Gomorra

Gnesis 19

1 Llegaron, pues, los dos ngeles a Sodoma a la cada de la tarde; y Lot estaba sentado a la puerta de Sodoma. Y vindolos Lot, se levant a recibirlos, y se inclin hacia el suelo, 2 y dijo: Ahora, mis seores, os ruego que vengis a casa de vuestro siervo y os hospedis, y lavaris vuestros pies; y por la maana os levantaris, y seguiris vuestro camino. Y ellos respondieron: No, que en la calle nos quedaremos esta noche. 3 Mas l porfi con ellos mucho, y fueron con l, y entraron en su casa; y les hizo banquete, y coci panes sin levadura, y comieron. 4 Pero antes que se acostasen, rodearon la casa los hombres de la ciudad, los varones de Sodoma, todo el pueblo junto, desde el ms joven hasta el ms viejo. 5 Y llamaron a Lot, y le dijeron: Dnde estn los varones que vinieron a ti esta noche? Scalos, para que los conozcamos. 6 Entonces Lot sali a ellos a la puerta, y cerr la puerta tras s, 7 y dijo: Os ruego, hermanos mos, que no hagis tal maldad. 8 He aqu ahora yo tengo dos hijas que no han conocido varn; os las sacar fuera, y haced de ellas como bien os pareciere; solamente que a estos varones no hagis nada, pues que vinieron a la sombra de mi tejado. 9 Y ellos respondieron: Quita all; y aadieron: Vino este extrao para habitar entre nosotros, y habr de erigirse en juez? Ahora te haremos ms mal que a ellos. Y hacan gran violencia al varn, a Lot, y se acercaron para romper la puerta. 10 Entonces los varones alargaron la mano, y metieron a Lot en casa con ellos, y cerraron la puerta. 11 Y a los hombrs que estaban a la puerta de la casa hirieron con ceguera desde el menor hasta el mayor, de manera que se fatigaban buscando la puerta. 

12 Y dijeron los varones a Lot: Tienes aqu alguno ms? Yernos, y tus hijos y tus hijas, y todo lo que tienes en la ciudad, scalo de este lugar; 13 porque vamos a destruir este lugar, por cuanto el clamor contra ellos ha subido de punto delante de Jehov; por tanto, Jehov nos ha enviado para destruirlo. 14 Entonces sali Lot y habl a sus yernos, los que haban de tomar sus hijas, y les dijo: Levantaos, salid de este lugar; porque Jehov va a destruir esta ciudad. Mas pareci a sus yernos como que se burlaba. 

15 Y al rayar el alba, los ngeles daban prisa a Lot, diciendo: Levntate, toma tu mujer, y tus dos hijas que se hallan aqu, para que no perezcas en el castigo de la ciudad. 16 Y detenindose l, los varones asieron de su mano, y de la mano de su mujer y de las manos de sus dos hijas, segn la misericordia de Jehov para con l; y lo sacaron y lo pusieron fuera de la ciudad. 

17 Y cuando los hubieron llevado fuera, dijeron: Escapa por tu vida; no mires tras ti, ni pares en toda esta llanura; escapa al monte, no sea que perezcas. 18 Pero Lot les dijo: No, yo os ruego, seores mos. 19 He aqu ahora ha hallado vuestro siervo gracia en vuestros ojos, y habis engrandecido vuestra misericordia que habis hecho conmigo dndome la vida; mas yo no podr escapar al monte, no sea que me alcance el mal, y muera. 20 He aqu ahora esta ciudad est cerca para huir all, la cual es pequea; dejadme escapar ahora all (no es ella pequea?), y salvar mi vida. 21 Y le respondi: He aqu he recibido tambin tu splica sobre esto, y no destruir la ciudad de que has hablado. 22 Date prisa, escpate all; porque nada podr hacer hasta que hayas llegado all. Por eso fue llamado el nombre de la ciudad, Zoar. 23 El sol sala sobre la tierra, cuando Lot lleg a Zoar. 

24 Entonces Jehov hizo llover sobre Sodoma y sobre Gomorra azufre y fuego de parte de Jehov desde los cielos; 25 y destruy las ciudades, y toda aquella llanura, con todos los moradores de aquellas ciudades, y el fruto de la tierra. 26 Entonces la mujer de Lot mir atrs, a espaldas de l, y se volvi estatua de sal. 27 Y subi Abraham por la maana al lugar donde haba estado delante de Jehov. 28 Y mir hacia Sodoma y Gomorra, y hacia toda la tierra de aquella llanura mir; y he aqu que el humo suba de la tierra como el humo de un horno. 

29 As, cuando destruy Dios las ciudades de la llanura, Dios se acord de Abraham, y envi fuera a Lot de en medio de la destruccin, al asolar las ciudades donde Lot estaba. 

30 Pero Lot subi de Zoar y mor en el monte, y sus dos hijas con l; porque tuvo miedo de quedarse en Zoar, y habit en una cueva l y sus dos hijas. 31 Entonces la mayor dijo a la menor: Nuestro padre es viejo, y no queda varn en la tierra que entre a nosotras conforme a la costumbre de toda la tierra. 32 Ven, demos a beber vino a nuestro padre, y durmamos con l, y conservaremos de nuestro padre descendencia. 33 Y dieron a beber vino a su padre aquella noche, y entr la mayor, y durmi con su padre; mas l no sinti cundo se acost ella, ni cundo se levant. 34 El da siguiente, dijo la mayor a la menor: He aqu, yo dorm la noche pasada con mi padre; dmosle a beber vino tambin esta noche, y entra y duerme con l, para que conservemos de nuestro padre descendencia. 35 Y dieron a beber vino a su padre tambin aquella noche, y se levant la menor, y durmi con l; pero l no ech de ver cundo se acost ella, ni cundo se levant. 36 Y las dos hijas de Lot concibieron de su padre. 37 Y dio a luz la mayor un hijo, y llam su nombre Moab, el cual es padre de los moabitas hasta hoy. 38 La menor tambin dio a luz un hijo, y llam su nombre Ben- ammi, el cual es padre de los amonitas hasta hoy. 

Abraham y Abimelec

Gnesis 20

1 De all parti Abraham a la tierra del Neguev, y acamp entre Cades y Shur, y habit como forastero en Gerar. 2 Y dijo Abraham de Sara su mujer: Es mi hermana. Y Abimelec rey de Gerar envi y tom a Sara. 3 Pero Dios vino a Abimelec en sueos de noche, y le dijo: He aqu, muerto eres, a causa de la mujer que has tomado, la cual es casada con marido. 4 Mas Abimelec no se haba llegado a ella, y dijo: Seor, matars tambin al inocente? 5 No me dijo l: Mi hermana es; y ella tambin dijo: Es mi hermano? con sencillez de mi corazn y con limpieza de mis manos he hecho esto. 6 Y le dijo Dios en sueos: Yo tambin s que con integridad de tu corazn has hecho esto; y yo tambin te detuve de pecar contra m, y as no te permit que la tocases. 7 Ahora, pues, devuelve la mujer a su marido; porque es profeta, y orar por ti, y vivirs. Y si no la devolvieres, sabe que de cierto morirs t, y todos los tuyos. 

8 Entonces Abimelec se levant de maana y llam a todos sus siervos, y dijo todas estas palabras en los odos de ellos; y temieron los hombres en gran manera. 9 Despus llam Abimelec a Abraham, y le dijo: Qu nos has hecho? En qu pequ yo contra ti, que has atrado sobre m y sobre mi reino tan grande pecado? Lo que no debiste hacer has hecho conmigo. 10 Dijo tambin Abimelec a Abraham: Qu pensabas, para que hicieses esto? 11 Y Abraham respondi: Porque dije para m: Ciertamente no hay temor de Dios en este lugar, y me matarn por causa de mi mujer. 12 Y a la verdad tambin es mi hermana, hija de mi padre, mas no hija de mi madre, y la tom por mujer. 13 Y cuando Dios me hizo salir errante de la casa de mi padre, yo le dije: Esta es la merced que t hars conmigo, que en todos los lugares adonde lleguemos, digas de m: Mi hermano es. 14 Entonces Abimelec tom ovejas y vacas, y siervos y siervas, y se los dio a Abraham, y le devolvi a Sara su mujer. 15 Y dijo Abimelec: He aqu mi tierra est delante de ti; habita donde bien te parezca. 16 Y a Sara dijo: He aqu he dado mil monedas de plata a tu hermano; mira que l te es como un velo para los ojos de todos los que estn contigo, y para con todos; as fue vindicada. 

17 Entonces Abraham or a Dios; y Dios san a Abimelec y a su mujer, y a sus siervas, y tuvieron hijos. 18 Porque Jehov haba cerrado completamente toda matriz de la casa de Abimelec, a causa de Sara mujer de Abraham. 

Nacimiento de Isaac

Gnesis 21

1 Visit Jehov a Sara, como haba dicho, e hizo Jehov con Sara como haba hablado. 2 Y Sara concibi y dio a Abraham un hijo en su vejez, en el tiempo que Dios le haba dicho. 3 Y llam Abraham el nombre de su hijo que le naci, que le dio a luz Sara, Isaac. 4 Y circuncid Abraham a su hijo Isaac de ocho das, como Dios le haba mandado. 5 Y era Abraham de cien aos cuando naci Isaac su hijo. 

6 Entonces dijo Sara: Dios me ha hecho reir, y cualquiera que lo oyere, se reir conmigo. 7 Y aadi: Quin dijera a Abraham que Sara habra de dar de mamar a hijos? Pues le he dado un hijo en su vejez. 

Agar e Ismael son echados de la casa de Abraham

8 Y creci el nio, y fue destetado; e hizo Abraham gran banquete el da que fue destetado Isaac. 9 Y vio Sara que el hijo de Agar la egipcia, el cual sta le haba dado a luz a Abraham, se burlaba de su hijo Isaac. 10 Por tanto, dijo a Abraham: Echa a esta sierva y a su hijo, porque el hijo de esta sierva no ha de heredar con Isaac mi hijo. 11 Este dicho pareci grave en gran manera a Abraham a causa de su hijo. 12 Entonces dijo Dios a Abraham: No te parezca grave a causa del muchacho y de tu sierva; en todo lo que te dijere Sara, oye su voz, porque en Isaac te ser llamada descendencia. 13 Y tambin del hijo de la sierva har una nacin, porque es tu descendiente. 14 Entonces Abraham se levant muy de maana, y tom pan, y un odre de agua, y lo dio a Agar, ponindolo sobre su hombro, y le entreg el muchacho, y la despidi. Y ella sali y anduvo errante por el desierto de Beerseba. 

15 Y le falt el agua del odre, y ech al muchacho debajo de un arbusto, 16 y se fue y se sent enfrente, a distancia de un tiro de arco; porque deca: No ver cuando el muchacho muera. Y cuando ella se sent enfrente, el muchacho alz su voz y llor. 17 Y oy Dios la voz del muchacho; y el ngel de Dios llam a Agar desde el cielo, y le dijo: Qu tienes, Agar? No temas; porque Dios ha odo la voz del muchacho en donde est. 18 Levntate, alza al muchacho, y sostenlo con tu mano, porque yo har de l una gran nacin. 19 Entonces Dios le abri los ojos, y vio una fuente de agua; y fue y llen el odre de agua, y dio de beber al muchacho. 20 Y Dios estaba con el muchacho; y creci, y habit en el desierto, y fue tirador de arco. 21 Y habit en el desierto de Parn; y su madre le tom mujer de la tierra de Egipto. 

Pacto entre Abraham y Abimelec

22 Aconteci en aquel mismo tiempo que habl Abimelec, y Ficol prncipe de su ejrcito, a Abraham, diciendo: Dios est contigo en todo cuanto haces. 23 Ahora, pues, jrame aqu por Dios, que no faltars a m, ni a mi hijo ni a mi nieto, sino que conforme a la bondad que yo hice contigo, hars t conmigo, y con la tierra en donde has morado. 24 Y respondi Abraham: Yo jurar. 25 Y Abraham reconvino a Abimelec a causa de un pozo de agua, que los siervos de Abimelec le haban quitado. 26 Y respondi Abimelec: No s quin haya hecho esto, ni tampoco t me lo hiciste saber, ni yo lo he odo hasta hoy. 27 Y tom Abraham ovejas y vacas, y dio a Abimelec; e hicieron ambos pacto. 28 Entonces puso Abraham siete corderas del rebao aparte. 29 Y dijo Abimelec a Abraham: Qu significan esas siete corderas que has puesto aparte? 30 Y l respondi: Que estas siete corderas tomars de mi mano, para que me sirvan de testimonio de que yo cav este pozo. 31 Por esto llam a aquel lugar Beerseba; porque all juraron ambos. 32 As hicieron pacto en Beerseba; y se levant Abimelec, y Ficol prncipe de su ejrcito, y volvieron a tierra de los filisteos. 

33 Y plant Abraham un rbol tamarisco en Beerseba, e invoc all el nombre de Jehov Dios eterno. 34 Y mor Abraham en tierra de los filisteos muchos das. 

Dios ordena a Abraham que sacrifique a Isaac

Gnesis 22

1 Aconteci despus de estas cosas, que prob Dios a Abraham, y le dijo: Abraham. Y l respondi: Heme aqu. 2 Y dijo: Toma ahora tu hijo, tu nico, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moriah, y ofrcelo all en holocausto sobre uno de los montes que yo te dir. 3 Y Abraham se levant muy de maana, y enalbard su asno, y tom consigo dos siervos suyos, y a Isaac su hijo; y cort lea para el holocausto, y se levant, y fue al lugar que Dios le dijo. 4 Al tercer da alz Abraham sus ojos, y vio el lugar de lejos. 5 Entonces dijo Abraham a sus siervos: Esperad aqu con el asno, y yo y el muchacho iremos hasta all y adoraremos, y volveremos a vosotros. 6 Y tom Abraham la lea del holocausto, y la puso sobre Isaac su hijo, y l tom en su mano el fuego y el cuchillo; y fueron ambos juntos. 7 Entonces habl Isaac a Abraham su padre, y dijo: Padre mo. Y l respondi: Heme aqu, mi hijo. Y l dijo: He aqu el fuego y la lea; mas dnde est el cordero para el holocausto? 8 Y respondi Abraham: Dios se proveer de cordero para el holocausto, hijo mo. E iban juntos. 

9 Y cuando llegaron al lugar que Dios le haba dicho, edific all Abraham un altar, y compuso la lea, y at a Isaac su hijo, y lo puso en el altar sobre la lea. 10 Y extendi Abraham su mano y tom el cuchillo para degollar a su hijo. 11 Entonces el ngel de Jehov le dio voces desde el cielo, y dijo: Abraham, Abraham. Y l respondi: Heme aqu. 12 Y dijo: No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; porque ya conozco que temes a Dios, por cuanto no me rehusaste tu hijo, tu nico. 13 Entonces alz Abraham sus ojos y mir, y he aqu a sus espaldas un carnero trabado en un zarzal por sus cuernos; y fue Abraham y tom el carnero, y lo ofreci en holocausto en lugar de su hijo. 14 Y llam Abraham el nombre de aquel lugar, Jehov proveer. Por tanto se dice hoy: En el monte de Jehov ser provisto. 

15 Y llam el ngel de Jehov a Abraham por segunda vez desde el cielo, 16 y dijo: Por m mismo he jurado, dice Jehov, que por cuanto has hecho esto, y no me has rehusado tu hijo, tu nico hijo; 17 de cierto te bendecir, y multiplicar tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que est a la orilla del mar; y tu descendencia poseer las puertas de sus enemigos. 18 En tu simiente sern benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz. 19 Y volvi Abraham a sus siervos, y se levantaron y se fueron juntos a Beerseba; y habit Abraham en Beerseba. 

20 Aconteci despus de estas cosas, que fue dada noticia a Abraham, diciendo: He aqu que tambin Milca ha dado a luz hijos a Nacor tu hermano: 21 Uz su primognito, Buz su hermano, Kemuel padre de Aram, 22 Quesed, Hazo, Pildas, Jidlaf y Betuel. 23 Y Betuel fue el padre de Rebeca. Estos son los ocho hijos que dio a luz Milca, de Nacor hermano de Abraham. 24 Y su concubina, que se llamaba Rema, dio a luz tambin a Teba, a Gaham, a Tahas y a Maaca. 

Muerte y sepultura de Sara

Gnesis 23

1 Fue la vida de Sara ciento veintisiete aos; tantos fueron los aos de la vida de Sara. 2 Y muri Sara en Quiriat-arba, que es Hebrn, en la tierra de Canan; y vino Abraham a hacer duelo por Sara, y a llorarla. 3 Y se levant Abraham de delante de su muerta, y habl a los hijos de Het, diciendo: 4 Extranjero y forastero soy entre vosotros; dadme propiedad para sepultura entre vosotros, y sepultar mi muerta de delante de m. 5 Y respondieron los hijos de Het a Abraham, y le dijeron: 6 Oyenos, seor nuestro; eres un prncipe de Dios entre nosotros; en lo mejor de nuestros sepulcros sepulta a tu muerta; ninguno de nosotros te negar su sepulcro, ni te impedir que entierres tu muerta. 7 Y Abraham se levant, y se inclin al pueblo de aquella tierra, a los hijos de Het, 8 y habl con ellos, diciendo: Si tenis voluntad de que yo sepulte mi muerta de delante de m, odme, e interceded por m con Efrn hijo de Zohar, 9 para que me d la cueva de Macpela, que tiene al extremo de su heredad; que por su justo precio me la d, para posesin de sepultura en medio de vosotros. 10 Este Efrn estaba entre los hijos de Het; y respondi Efrn heteo a Abraham, en presencia de los hijos de Het, de todos los que entraban por la puerta de su ciudad, diciendo: 11 No, seor mo, yeme: te doy la heredad, y te doy tambin la cueva que est en ella; en presencia de los hijos de mi pueblo te la doy; sepulta tu muerta. 12 Entonces Abraham se inclin delante del pueblo de la tierra, 13 y respondi a Efrn en presencia del pueblo de la tierra, deciendo: Antes, si te place, te ruego que me oigas. Yo dar el precio de la heredad; tmalo de m, y sepultar en ella mi muerta. 14 Respondi Efrn a Abraham, dicindole: 15 Seor mo, escchame: la tierra vale cuatrocientos siclos de plata; qu es esto entre t y yo? Entierra, pues, tu muerta. 16 Entonces Abraham se convino con Efrn, y pes Abraham a Efrn el dinero que dijo, en presencia de los hijos de Het, cuatrocientos siclos de plata, de buena ley entre mercaderes. 

17 Y qued la heredad de Efrn que estaba en Macpela al oriente de Mamre, la heredad con la cueva que estaba en ella, y todos los rboles que haba en la heredad, y en todos sus contornos, 18 como propiedad de Abraham, en presencia de los hijos de Het y de todos los que entraban por la puerta de la ciudad. 19 Despus de esto sepult Abraham a Sara su mujer en la cueva de la heredad de Macpela al oriente de Mamre, que es Hebrn, en la tierra de Canan. 20 Y qued la heredad y la cueva que en ella haba, de Abraham, como una posesin para sepultura, recibida de los hijos de Het. 

Abraham busca esposa para Isaac

Gnesis 24

1 Era Abraham ya viejo, y bien avanzado en aos; y Jehov haba bendecido a Abraham en todo. 2 Y dijo Abraham a un criado suyo, el ms viejo de su casa, que era el que gobernaba en todo lo que tena: Pon ahora tu mano debajo de mi muslo, 3 y te juramentar por Jehov, Dios de los cielos y Dios de la tierra, que no tomars para mi hijo mujer de las hijas de los cananeos, entre los cuales yo habito; 4 sino que irs a mi tierra y a mi parentela, y tomars mujer para mi hijo Isaac. 5 El criado le respondi: Quiz la mujer no querr venir en pos de m a esta tierra. Volver, pues, tu hijo a la tierra de donde saliste? 6 Y Abraham le dijo: Gurdate que no vuelvas a mi hijo all. 7 Jehov, Dios de los cielos, que me tom de la casa de mi padre y de la tierra de mi parentela, y me habl y me jur, diciendo: A tu descendencia dar esta tierra; l enviar su ngel delante de ti, y t traers de all mujer para mi hijo. 8 Y si la mujer no quisiere venir en pos de ti, sers libre de este mi juramento; solamente que no vuelvas all a mi hijo. 9 Entonces el criado puso su mano debajo del muslo de Abraham su seor, y le jur sobre este negocio. 

10 Y el criado tom diez camellos de los camellos de su seor, y se fue, tomando toda clase de regalos escogidos de su seor; y puesto en camino, lleg a Mesopotamia, a la ciudad de Nacor. 11 E hizo arrodillar los camellos fuera de la ciudad, junto a un pozo de agua, a la hora de la tarde, la hora en que salen las doncellas por agua. 12 Y dijo: Oh Jehov, Dios de mi seor Abraham, dame, te ruego, el tener hoy buen encuentro, y haz misericordia con mi seor Abraham. 13 He aqu yo estoy junto a la fuente de agua, y las hijas de los varones de esta ciudad salen por agua. 14 Sea, pues, que la doncella a quien yo dijere: Baja tu cntaro, te ruego, para que yo beba, y ella respondiere: Bebe, y tambin dar de beber a tus camellos; que sea sta la que t has destinado para tu siervo Isaac; y en esto conocer que habrs hecho misericordia con mi seor. 

15 Y aconteci que antes que l acabase de hablar, he aqu Rebeca, que haba nacido a Betuel, hijo de Milca mujer de Nacor hermano de Abraham, la cual sala con su cntaro sobre su hombro. 16 Y la doncella era de aspecto muy hermoso, virgen, a la que varn no haba conocido; la cual descendi a la fuente, y llen su cntaro, y se volva. 17 Entonces el criado corri hacia ella, y dijo: Te ruego que me des a beber un poco de agua de tu cntaro. 18 Ella respondi: Bebe, seor mo; y se dio prisa a bajar su cntaro sobre su mano, y le dio a beber. 19 Y cuando acab de darle de beber, dijo: Tambin para tus camellos sacar agua, hasta que acaben de beber. 20 Y se dio prisa, y vaci su cntaro en la pila, y corri otra vez al pozo para sacar agua, y sac para todos sus camellos. 21 Y el hombre estaba maravillado de ella, callando, para saber si Jehov haba prosperado su viaje, o no. 22 Y cuando los camellos acabaron de beber, le dio el hombre un pendiente de oro que pesaba medio siclo, y dos brazaletes que pesaban diez, 23 y dijo: De quin eres hija? Te ruego que me digas: hay en casa de tu padre lugar donde posemos? 24 Y ella respondi: Soy hija de Betuel hijo de Milca, el cual ella dio a luz a Nacor. 25 Y aadi: Tambin hay en nuestra casa paja y mucho forraje, y lugar para posar. 26 El hombre entonces se inclin, y ador a Jehov, 27 y dijo: Bendito sea Jehov, Dios de mi amo Abraham, que no apart de mi amo su misericordia y su verdad, guindome Jehov en el camino a casa de los hermanos de mi amo. 28 Y la doncella corri, e hizo saber en casa de su madre estas cosas. 

29 Y Rebeca tena un hermano que se llamaba Labn, el cual corri afuera hacia el hombre, a la fuente. 30 Y cuando vio el pendiente y los brazaletes en las manos de su hermana, que deca: As me habl aquel hombre, vino a l; y he aqu que estaba con los camellos junto a la fuente. 31 Y le dijo: Ven, bendito de Jehov; por qu ests fuera? He preparado la casa, y el lugar para los camellos. 

32 Entonces el hombre vino a casa, y Labn desat los camellos; y les dio paja y forraje, y agua para lavar los pies de l, y los pies de los hombres que con l venan. 33 Y le pusieron delante qu comer; mas l dijo: No comer hasta que haya dicho mi mensaje. Y l le dijo: Habla. 34 Entonces dijo: Yo soy criado de Abraham. 35 Y Jehov ha bendecido mucho a mi amo, y l se ha engrandecido; y le ha dado ovejas y vacas, plata y oro, siervos y siervas, camellos y asnos. 36 Y Sara, mujer de mi amo, dio a luz en su vejez un hijo a mi seor, quien le ha dado a l todo cuanto tiene. 37 Y mi amo me hizo jurar, diciendo: No tomars para mi hijo mujer de las hijas de los cananeos, en cuya tierra habito; 38 sino que irs a la casa de mi padre y a mi parentela, y tomars mujer para mi hijo. 39 Y yo dije: Quizs la mujer no querr seguirme. 40 Entonces l me respondi: Jehov, en cuya presencia he andado, enviar su ngel contigo, y prosperar tu camino; y tomars para mi hijo mujer de mi familia y de la casa de mi padre. 41 Entonces sers libre de mi juramento, cuando hayas llegado a mi familia; y si no te la dieren, sers libre de mi juramento. 42 Llegu, pues, hoy a la fuente, y dije: Jehov, Dios de mi seor Abraham, si t prosperas ahora mi camino por el cual ando, 43 he aqu yo estoy junto a la fuente de agua; sea, pues, que la doncella que saliere por agua, a la cual dijere: Dame de beber, te ruego, un poco de agua de tu cntaro, 44 y ella me respondiere: Bebe t, y tambin para tus camellos sacar agua; sea sta la mujer que destin Jehov para el hijo de mi seor. 45 Antes que acabase de hablar en mi corazn, he aqu Rebeca, que sala con su cntaro sobre su hombro; y descendi a la fuente, y sac agua; y le dije: te ruego que me des de beber. 46 Y baj prontamente su cntaro de encima de s, y dijo: Bebe, y tambin a tus camellos dar de beber. Y beb, y dio tambin de beber a mis camellos. 47 Entonces le pregunt, y dije: De quin eres hija? Y ella respondi: Hija de Betuel hijo de Nacor, que le dio a luz Milca. Entonces le puse un pendiente en su nariz, y brazaletes en sus brazos; 48 y me inclin y ador a Jehov, y bendije a Jehov Dios de mi seor Abraham, que me haba guiado por camino de verdad para tomar la hija del hermano de mi seor para su hijo. 49 Ahora, pues, si vosotros hacis misericordia y verdad con mi seor, declardmelo; y si no, declardmelo; y me ir a la diestra o a la siniestra. 50 Entonces Labn y Betuel respondieron y dijeron: De Jehov ha salido esto; no podemos hablarte malo ni bueno. 51 He ah Rebeca delante de ti; tmala y vete, y sea mujer del hijo de tu seor, como lo ha dicho Jehov. 52 Cuando el criado de Abraham oy sus palabras, se inclin en tierra ante Jehov. 53 Y sac el criado alhajas de plata y alhajas de oro, y vestidos, y dio a Rebeca; tambin dio cosas preciosas a su hermano y a su madre. 54 Y comieron y bebieron l y los varones que venan con l, y durmieron; y levantndose de maana, dijo: Enviadme a mi seor. 55 Entonces respondieron su hermano y su madre: Espere la doncella con nosotros a lo menos diez das, y despus ir. 56 Y l les dijo: No me detengis, ya que Jehov ha prosperado mi camino; despachadme para que me vaya a mi seor. 57 Ellos respondieron entonces: Llamemos a la doncella y preguntmosle. 58 Y llamaron a Rebeca, y le dijeron: Irs t con este varn? Y ella respondi: S, ir. 59 Entonces dejaron ir a Rebeca su hermana, y a su nodriza, y al criado de Abraham y a sus hombres. 60 Y bendijeron a Rebeca, y le dijeron: Hermana nuestra, s madre de millares de millares, y posean tus descendientes la puerta de sus enemigos. 61 Entonces se levant Rebeca y sus doncellas, y montaron en los camellos, y siguieron al hombre; y el criado tom a Rebeca, y se fue. 

62 Y vena Isaac del pozo del Viviente-que-me-ve; porque l habitaba en el Neguev. 63 Y haba salido Isaac a meditar al campo, a la hora de la tarde; y alzando sus ojos mir, y he aqu los camellos que venan. 64 Rebeca tambin alz sus ojos, y vio a Isaac, y descendi del camello; 65 porque haba preguntado al criado: Quin es este varn que viene por el campo hacia nosotros? Y el criado haba respondido: Este es mi seor. Ella entonces tom el velo, y se cubri. 66 Entonces el criado cont a Isaac todo lo que haba hecho. 67 Y la trajo Isaac a la tienda de su madre Sara, y tom a Rebeca por mujer, y la am; y se consol Isaac despus de la muerte de su madre. 

Los descendientes de Abraham y Cetura

(1 Cr. 1.32-33)

Gnesis 25

1 Abraham tom otra mujer, cuyo nombre era Cetura, 2 la cual le dio a luz a Zimram, Jocsn, Medn, Madin, Isbac y Sa. 3 Y Jocsn engendr a Seba y a Dedn; e hijos de Dedn fueron Asurim, Letusim y Leumim. 4 E hijos de Madin: Efa, Efer, Hanoc, Abida y Elda. Todos estos fueron hijos de Cetura. 5 Y Abraham dio todo cuanto tena a Isaac. 6 Pero a los hijos de sus concubinas dio Abraham dones, y los envi lejos de Isaac su hijo, mientras l viva, hacia el oriente, a la tierra oriental. 

Muerte y sepultura de Abraham

7 Y estos fueron los das que vivi Abraham: ciento setenta y cinco aos. 8 Y exhal el espritu, y muri Abraham en buena vejez, anciano y lleno de aos, y fue unido a su pueblo. 9 Y lo sepultaron Isaac e Ismael sus hijos en la cueva de Macpela, en la heredad de Efrn hijo de Zohar heteo, que est enfrente de Mamre, 10 heredad que compr Abraham de los hijos de Het; all fue sepultado Abraham, y Sara su mujer. 11 Y sucedi, despus de muerto Abraham, que Dios bendijo a Isaac su hijo; y habit Isaac junto al pozo del Viviente-que-me- ve. 

Los descendientes de Ismael

(1 Cr. 1.28-31)

12 Estos son los descendientes de Ismael hijo de Abraham, a quien le dio a luz Agar egipcia, sierva de Sara; 13 estos, pues, son los nombres de los hijos de Ismael, nombrados en el orden de su nacimiento: El primognito de Ismael, Nebaiot; luego Cedar, Adbeel, Mibsam, 14 Misma, Duma, Massa, 15 Hadar, Tema, Jetur, Nafis y Cedema. 16 Estos son los hijos de Ismael, y estos sus nombres, por sus villas y por sus campamentos; doce prncipes por sus familias. 17 Y estos fueron los aos de la vida de Ismael, ciento treinta y siete aos; y exhal el espritu Ismael, y muri, y fue unido a su pueblo. 18 Y habitaron desde Havila hasta Shur, que est enfrente de Egipto viniendo a Asiria; y muri en presencia de todos sus hermanos. 

Nacimiento de Jacob y Esa

19 Estos son los descendientes de Isaac hijo de Abraham: Abraham engendr a Isaac, 20 y era Isaac de cuarenta aos cuando tom por mujer a Rebeca, hija de Betuel arameo de Padan-aram, hermana de Labn arameo. 21 Y or Isaac a Jehov por su mujer, que era estril; y lo acept Jehov, y concibi Rebeca su mujer. 22 Y los hijos luchaban dentro de ella; y dijo: Si es as, para qu vivo yo? Y fue a consultar a Jehov; 23 y le respondi Jehov: 


Dos naciones hay en tu seno, 
Y dos pueblos sern divididos desde tus entraas; 
El un pueblo ser ms fuerte que el otro pueblo, 
Y el mayor servir al menor. 

24 Cuando se cumplieron sus das para dar a luz, he aqu haba gemelos en su vientre. 25 Y sali el primero rubio, y era todo velludo como una pelliza; y llamaron su nombre Esa. 26 Despus sali su hermano, trabada su mano al calcaar de Esa; y fue llamado su nombre Jacob. Y era Isaac de edad de sesenta aos cuando ella los dio a luz. 

Esa vende su primogenitura

27 Y crecieron los nios, y Esa fue diestro en la caza, hombre del campo; pero Jacob era varn quieto, que habitaba en tiendas. 28 Y am Isaac a Esa, porque coma de su caza; mas Rebeca amaba a Jacob. 

29 Y guis Jacob un potaje; y volviendo Esa del campo, cansado, 30 dijo a Jacob: Te ruego que me des a comer de ese guiso rojo, pues estoy muy cansado. Por tanto fue llamado su nombre Edom. 31 Y Jacob respondi: Vndeme en este da tu primogenitura. 32 Entonces dijo Esa: He aqu yo me voy a morir; para qu, pues, me servir la primogenitura? 33 Y dijo Jacob: Jramelo en este da. Y l le jur, y vendi a Jacob su primogenitura. 34 Entonces Jacob dio a Esa pan y del guisado de las lentejas; y l comi y bebi, y se levant y se fue. As menospreci Esa la primogenitura. 

Isaac en Gerar

Gnesis 26

1 Despus hubo hambre en la tierra, adems de la primera hambre que hubo en los das de Abraham; y se fue Isaac a Abimelec rey de los filisteos, en Gerar. 2 Y se le apareci Jehov, y le dijo: No desciendas a Egipto; habita en la tierra que yo te dir. 3 Habita como forastero en esta tierra, y estar contigo, y te bendecir; porque a ti y a tu descendencia dar todas estas tierras, y confirmar el juramento que hice a Abraham tu padre. 4 Multiplicar tu descendencia como las estrellas del cielo, y dar a tu descendencia todas estas tierras; y todas las naciones de la tierra sern benditas en tu simiente, 5 por cuanto oy Abraham mi voz, y guard mi precepto, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes. 

6 Habit, pues, Isaac en Gerar. 7 Y los hombres de aquel lugar le preguntaron acerca de su mujer; y l respondi: Es mi hermana; porque tuvo miedo de decir: Es mi mujer; pensando que tal vez los hombres del lugar lo mataran por causa de Rebeca, pues ella era de hermoso aspecto. 8 Sucedi que despus que l estuvo all muchos das, Abimelec, rey de los filisteos, mirando por una ventana, vio a Isaac que acariciaba a Rebeca su mujer. 9 Y llam Abimelec a Isaac, y dijo: He aqu ella es de cierto tu mujer. Cmo, pues, dijiste: Es mi hermana? E Isaac le respondi: Porque dije: Quiz morir por causa de ella. 10 Y Abimelec dijo: Por qu nos has hecho esto? Por poco hubiera dormido alguno del pueblo con tu mujer, y hubieras trado sobre nosotros el pecado. 11 Entonces Abimelec mand a todo el pueblo, diciendo: El que tocare a este hombre o a su mujer, de cierto morir. 

12 Y sembr Isaac en aquella tierra, y cosech aquel ao ciento por uno; y le bendijo Jehov. 13 El varn se enriqueci, y fue prosperado, y se engrandeci hasta hacerse muy poderoso. 14 Y tuvo hato de ovejas, y hato de vacas, y mucha labranza; y los filisteos le tuvieron envidia. 15 Y todos los pozos que haban abierto los criados de Abraham su padre en sus das, los filisteos los haban cegado y llenado de tierra. 16 Entonces dijo Abimelec a Isaac: Aprtate de nosotros, porque mucho ms poderoso que nosotros te has hecho. 

17 E Isaac se fue de all, y acamp en el valle de Gerar, y habit all. 18 Y volvi a abrir Isaac los pozos de agua que haban abierto en los das de Abraham su padre, y que los filisteos haban cegado despus de la muerte de Abraham; y los llam por los nombres que su padre los haba llamado. 19 Pero cuando los siervos de Isaac cavaron en el valle, y hallaron all un pozo de aguas vivas, 20 los pastores de Gerar rieron con los pastores de Isaac, diciendo: El agua es nuestra. Por eso llam el nombre del pozo Esek, porque haban altercado con l. 21 Y abrieron otro pozo, y tambin rieron sobre l; y llam su nombre Sitna. 22 Y se apart de all, y abri otro pozo, y no rieron sobre l; y llam su nombre Rehobot, y dijo: Porque ahora Jehov nos ha prosperado, y fructificaremos en la tierra. 

23 Y de all subi a Beerseba. 24 Y se le apareci Jehov aquella noche, y le dijo: Yo soy el Dios de Abraham tu padre; no temas, porque yo estoy contigo, y yo bendecir, y multiplicar tu descendencia por amor de Abraham mi siervo. 25 Y edific all un altar, e invoc el nombre de Jehov, y plant all su tienda; y abrieron all los siervos de Isaac un pozo. 

26 Y Abimelec vino a l desde Gerar, y Ahuzat, amigo suyo, y Ficol, capitn de su ejrcito. 27 Y les dijo Isaac: Por qu vens a m, pues que me habis aborrecido, y me echasteis de entre vosotros? 28 Y ellos respondieron: Hemos visto que Jehov est contigo; y dijimos: Haya ahora juramento entre nosotros, entre t y nosotros, y haremos pacto cutigo, 29 que no nos hagas mal, como nosotros no te hemos tocado, y como solamente te hemos hecho bien, y te enviamos en paz; t eres ahora bendito de Jehov. 30 Entonces l les hizo banquete, y comieron y bebieron. 31 Y se levantaron de madrugada, y juraron el uno al otro; e Isaac los despidi, y ellos se despidieron de l en paz. 32 En aquel da sucedi que vinieron los criados de Isaac, y le dieron nuevas acerca del pozo que haban abierto, y le dijeron: Hemos hallado agua. 33 Y lo llam Seba; por esta causa el nombre de aquella ciudad es Beerseba hasta este da. 

34 Y cuando Esa era de cuarenta aos, tom por mujer a Judit hija de Beeri heteo, y a Basemat hija de Eln heteo; 35 y fueron amargura de espritu para Isaac y para Rebeca. 

Jacob obtiene la bendicin de Isaac

Gnesis 27

1 Aconteci que cuando Isaac envejeci, y sus ojos se oscurecieron quedando sin vista, llam a Esa su hijo mayor, y le dijo: Hijo mo. Y l respondi: Heme aqu. 2 Y l dijo: He aqu ya soy viejo, no s el da de mi muerte. 3 Toma, pues, ahora tus armas, tu aljaba y tu arco, y sal al campo y treme caza; 4 y hazme un guisado como a m me gusta, y tremelo, y comer, para que yo te bendiga antes que muera. 5 Y Rebeca estaba oyendo, cuando hablaba Isaac a Esa su hijo; y se fue Esa al campo para buscar la caza que haba de traer. 

6 Entonces Rebeca habl a Jacob su hijo, diciendo: He aqu yo he odo a tu padre que hablaba con Esa tu hermano, diciendo: 7 Treme caza y hazme un guisado, para que coma, y te bendiga en presencia de Jehov antes que yo muera. 8 Ahora, pues, hijo mo, obedece a mi voz en lo que te mando. 9 Ve ahora al ganado, y treme de all dos buenos cabritos de las cabras, y har de ellos viandas para tu padre, como a l le gusta; 10 y t las llevars a tu padre, y comer, para que l te bendiga antes de su muerte. 11 Y Jacob dijo a Rebeca su madre: He aqu, Esa mi hermano es hombre velloso, y yo lampio. 12 Quiz me palpar mi padre, y me tendr por burlador, y traer sobre m maldicin y no bendicin. 13 Y su madre respondi: Hijo mo, sea sobre m tu maldicin; solamente obedece a mi voz y v y tremelos. 14 Entonces l fue y los tom, y los trajo a su madre; y su madre hizo guisados, como a su padre le gustaba. 15 Y tom Rebeca los vestidos de Esa su hijo mayor, los preciosos, que ella tena en casa, y visti a Jacob su hijo menor; 16 y cubri sus manos y la parte de su cuello donde no tena vello, con las pieles de los cabritos; 17 y entreg los guisados y el pan que haba preparado, en manos de Jacob su hijo. 

18 Entonces ste fue a su padre y dijo: Padre mo. E Isaac respondi: Heme aqu; quin eres, hijo mo? 19 Y Jacob dijo a su padre: Yo soy Esa tu primognito; he hecho como me dijiste: levntate ahora, y sintate, y come de mi caza, para que me bendigas. 20 Entonces Isaac dijo a su hijo: Cmo es que la hallaste tan pronto, hijo mo? Y l respondi: Porque Jehov tu Dios hizo que la encontrase delante de m. 21 E Isaac dijo a Jacob: Acrcate ahora, y te palpar, hijo mo, por si eres mi hijo Esa o no. 22 Y se acerc Jacob a su padre Isaac, quien le palp, y dijo: La voz es la voz de Jacob, pero las manos, las manos de Esa. 23 Y no le conoci, porque sus manos eran vellosas como las manos de Esa; y le bendijo. 24 Y dijo: Eres t mi hijo Esa? Y Jacob respondi: Yo soy. 25 Dijo tambin: Acrcamela, y comer de la caza de mi hijo, para que yo te bendiga; y Jacob se la acerc, e Isaac comi; le trajo tambin vino, y bebi. 26 Y le dijo Isaac su padre: Acrcate ahora, y bsame, hijo mo. 27 Y Jacob se acerc, y le bes; y oli Isaac el olor de sus vestidos, y le bendijo, diciendo: 


Mira, el olor de mi hijo, 
Como el olor del campo que Jehov ha bendecido; 
28 Dios, pues, te d del roco del cielo, 
Y de las grosuras de la tierra, 
Y abundancia de trigo y de mosto. 
29 Srvante pueblos, 
Y naciones se inclinen a ti; 
S seor de tus hermanos, 
Y se inclinen ante ti los hijos de tu madre. 
Malditos los que te maldijeren, 
Y benditos los que te bendijeren. 

30 Y aconteci, luego que Isaac acab de bendecir a Jacob, y apenas haba salido Jacob de delante de Isaac su padre, que Esa su hermano volvi de cazar. 31 E hizo l tambin guisados, y trajo a su padre, y le dijo: Levntese mi padre, y coma de la caza de su hijo, para que me bendiga. 32 Entonces Isaac su padre le dijo: Quin eres t? Y l le dijo: Yo soy tu hijo, tu primognito, Esa. 33 Y se estremeci Isaac grandemente, y dijo: Quin es el que vino aqu, que trajo caza, y me dio, y com de todo antes que t vinieses? Yo le bendije, y ser bendito. 34 Cuando Esa oy las palabras de su padre, clam con una muy grande y muy amarga exclamacin, y le dijo: Bendceme tambin a m, padre mo. 35 Y l dijo: Vino tu hermano con engao, y tom tu bendicin. 36 Y Esa respondi: Bien llamaron su nombre Jacob, pues ya me ha suplantado dos veces: se apoder de mi primogenitura, y he aqu ahora ha tomado mi bendicin. Y dijo: No has guardado bendicin para m? 37 Isaac respondi y dijo a Esa: He aqu yo le he puesto por seor tuyo, y le he dado por siervos a todos sus hermanos; de trigo y de vino le he provisto; qu, pues, te har a ti ahora, hijo mo? 38 Y Esa respondi a su padre: No tienes ms que una sola bendicin, padre mo? Bendceme tambin a m, padre mo. Y alz Esa su voz, y llor. 

39 Entonces Isaac su padre habl y le dijo: 


He aqu, ser tu habitacin en grosuras de la tierra, 
Y del roco de los cielos de arriba; 
40 Y por tu espada vivirs, y a tu hermano servirs; 
Y suceder cuando te fortalezcas, 
Que descargars su yugo de tu cerviz. 



Jacob huye de Esa

41 Y aborreci Esa a Jacob por la bendicin con que su padre le haba bendecido, y dijo en su corazn: Llegarn los das del luto de mi padre, y yo matar a mi hermano Jacob. 42 Y fueron dichas a Rebeca las palabras de Esa su hijo mayor; y ella envi y llam a Jacob su hijo menor, y le dijo: He aqu, Esa tu hermano se consula acerca de ti con la idea de matarte. 43 Ahora pues, hijo mo, obedece a mi voz; levntate y huye a casa de Labn mi hermano en Harn, 44 y mora con l algunos das, hasta que el enojo de tu hermano se mitigue; 45 hasta que se aplaque la ira de tu hermano contra ti, y olvide lo que le has hecho; yo enviar entonces, y te traer de all. Por qu ser privada de vosotros ambos en un da? 46 Y dijo Rebeca a Isaac: Fastidio tengo de mi vida, a causa de las hijas de Het. Si Jacob toma mujer de las hijas de Het, como stas, de las hijas de esta tierra, para qu quiero la vida? 

Gnesis 28

1 Entonces Isaac llam a Jacob, y lo bendijo, y le mand diciendo: No tomes mujer de las hijas de Canan. 2 Levntate, ve a Padan-aram, a casa de Betuel, padre de tu madre, y toma all mujer de las hijas de Labn, hermano de tu madre. 3 Y el Dios omnipotente te bendiga, y te haga fructificar y te multiplique, hasta llegar a ser multitud de pueblos; 4 y te d la bendicin de Abraham, y a tu descendencia contigo, para que heredes la tierra en que moras, que Dios dio a Abraham. 5 As envi Isaac a Jacob, el cual fue a Padan-aram, a Labn hijo de Betuel arameo, hermano de Rebeca madre de Jacob y de Esa. 

6 Y vio Esa cmo Isaac haba bendecido a Jacob, y le haba enviado a Padan-aram, para tomar para s mujer de all; y que cuando le bendijo, le haba mandado diciendo: No tomars mujer de las hijas de Canan; 7 y que Jacob haba obedecido a su padre y a su madre, y se haba ido a Padan-aram. 8 Vio asimismo Esa que las hijas de Canan parecan mal a Isaac su padre; 9 y se fue Esa a Ismael, y tom para s por mujer a Mahalat, hija de Ismael hijo de Abraham, hermana de Nebaiot, adems de sus otras mujeres. 

Dios se aparece a Jacob en Bet-el

10 Sali, pues, Jacob de Beerseba, y fue a Harn. 11 Y lleg a un cierto lugar, y durmi all, porque ya el sol se haba puesto; y tom de las piedras de aquel paraje y puso a su cabecera, y se acost en aquel lugar. 12 Y so: y he aqu una escalera que estaba apoyada en tierra, y su extremo tocaba en el cielo; y he aqu ngeles de Dios que suban y descendan por ella. 13 Y he aqu, Jehov estaba en lo alto de ella, el cual dijo: Yo soy Jehov, el Dios de Abraham tu padre, y el Dios de Isaac; la tierra en que ests acostado te la dar a ti y a tu descendencia. 14 Ser tu descendencia como el polvo de la tierra, y te extenders al occidente, al oriente, al norte y al sur; y todas las familias de la tierra sern benditas en ti y en tu simiente. 15 He aqu, yo estoy contigo, y te guardar por dondequiera que fueres, y volver a traerte a esta tierra; porque no te dejar hasta que haya hecho lo que te he dicho. 16 Y despert Jacob de su sueo, y dijo: Ciertamente Jehov est en este lugar, y yo no lo saba. 17 Y tuvo miedo, y dijo: Cun terrible es este lugar! No es otra cosa que casa de Dios, y puerta del cielo. 

18 Y se levant Jacob de maana, y tom la piedra que haba puesto de cabecera, y la alz por seal, y derram aceite encima de ella. 19 Y llam el nombre de aquel lugar Bet-el, aunque Luz era el nombre de la ciudad primero. 20 E hizo Jacob voto, diciendo: Si fuere Dios conmigo, y me guardare en este viaje en que voy, y me diere pan para comer y vestido para vestir, 21 y si volviere en paz a casa de mi padre, Jehov ser mi Dios. 22 Y esta piedra que he puesto por seal, ser casa de Dios; y de todo lo que me dieres, el diezmo apartar para ti. 

Jacob sirve a Labn por Raquel y Lea

Gnesis 29

1 Sigui luego Jacob su camino, y fue a la tierra de los orientales. 2 Y mir, y vio un pozo en el campo; y he aqu tres rebaos de ovejas que yacan cerca de l, porque de aquel pozo abrevaban los ganados; y haba una gran piedra sobre la boca del pozo. 3 Y juntaban all todos los rebaos; y revolvan la piedra de la boca del pozo, y abrevaban las ovejas, y volvan la piedra sobre la boca del pozo a su lugar. 4 Y les dijo Jacob: Hermanos mos, de dnde sois? Y ellos respondieron: De Harn somos. 5 El les dijo: Conocis a Labn hijo de Nacor? Y ellos dijeron: S, le conocemos. 6 Y l les dijo: Est bien? Y ellos dijeron: Bien, y he aqu Raquel su hija viene con las ovejas. 7 Y l dijo: He aqu es an muy de da; no es tiempo todava de recoger el ganado; abrevad las ovejas, e id a apacentarlas. 8 Y ellos respondieron: No podemos, hasta que se junten todos los rebaos, y remuevan la piedra de la boca del pozo, para que abrevemos las ovejas. 

9 Mientras l an hablaba con ellos, Raquel vino con el rebao de su padre, porque ella era la pastora. 10 Y sucedi que cuando Jacob vio a Raquel, hija de Labn hermano de su madre, y las ovejas de Labn el hermano de su madre, se acerc Jacob y removi la piedra de la boca del pozo, y abrev el rebao de Labn hermano de su madre. 11 Y Jacob bes a Raquel, y alz su voz y llor. 12 Y Jacob dijo a Raquel que l era hermano de su padre, y que era hijo de Rebeca; y ella corri, y dio las nuevas a su padre. 13 As que oy Labn las nuevas de Jacob, hijo de su hermana, corri a recibirlo, y lo abraz, lo bes, y lo trajo a su casa; y l cont a Labn todas estas cosas. 14 Y Labn le dijo: Ciertamente hueso mo y carne ma eres. Y estuvo con l durante un mes. 

15 Entonces dijo Labn a Jacob: Por ser t mi hermano, me servirs de balde? Dime cul ser tu salario. 16 Y Labn tena dos hijas: el nombre de la mayor era Lea, y el nombre de la menor, Raquel. 17 Y los ojos de Lea eran delicados, pero Raquel era de lindo semblante y de hermoso parecer. 18 Y Jacob am a Raquel, y dijo: Yo te servir siete aos por Raquel tu hija menor. 19 Y Labn respondi: Mejor es que te la d a ti, y no que la d a otro hombre; qudate conmigo. 20 As sirvi Jacob por Raquel siete aos; y le parecieron como pocos das, porque la amaba. 

21 Entonces dijo Jacob a Labn: Dame mi mujer, porque mi tiempo se ha cumplido, para unirme a ella. 22 Entonces Labn junt a todos los varones de aquel lugar, e hizo banquete. 23 Y sucedi que a la noche tom a Lea su hija, y se la trajo; y l se lleg a ella. 24 Y dio Labn su sierva Zilpa a su hija Lea por criada. 25 Venida la maana, he aqu que era Lea; y Jacob dijo a Labn: Qu es esto que me has hecho? No te he servido por Raquel? Por qu, pues, me has engaado? 26 Y Labn respondi: No se hace as en nuestro lugar, que se d la menor antes de la mayor. 27 Cumple la semana de sta, y se te dar tambin la otra, por el servicio que hagas conmigo otros siete aos. 28 E hizo Jacob as, y cumpli la semana de aqulla; y l le dio a Raquel su hija por mujer. 29 Y dio Labn a Raquel su hija su sierva Bilha por criada. 30 Y se lleg tambin a Raquel, y la am tambin ms que a Lea; y sirvi a Labn an otros siete aos. 

Los hijos de Jacob

31 Y vio Jehov que Lea era menospreciada, y le dio hijos; pero Raquel era estril. 32 Y concibi Lea, y dio a luz un hijo, y llam su nombre Rubn, porque dijo: Ha mirado Jehov mi afliccin; ahora, por tanto, me amar mi marido. 33 Concibi otra vez, y dio a luz un hijo, y dijo: Por cuanto oy Jehov que yo era menospreciada, me ha dado tambin ste. Y llam su nombre Simen. 34 Y concibi otra vez, y dio a luz un hijo, y dijo: Ahora esta vez se unir mi marido conmigo, porque le he dado a luz tres hijos; por tanto, llam su nombre Lev. 35 Concibi otra vez, y dio a luz un hijo, y dijo: Esta vez alabar a Jehov; por esto llam su nombre Jud; y dej de dar a luz. 

Gnesis 30

1 Viendo Raquel que no daba hijos a Jacob, tuvo envidia de su hermana, y deca a Jacob: Dame hijos, o si no, me muero. 2 Y Jacob se enoj contra Raquel, y dijo: Soy yo acaso Dios, que te impidi el fruto de tu vientre? 3 Y ella dijo: He aqu mi sierva Bilha; llgate a ella, y dar a luz sobre mis rodillas, y yo tambin tendr hijos de ella. 4 As le dio a Bilha su sierva por mujer; y Jacob se lleg a ella. 5 Y concibi Bilha, y dio a luz un hijo a Jacob. 6 Dijo entonces Raquel: Me juzg Dios, y tambin oy mi voz, y me dio un hijo. Por tanto llam su nombre Dan.x6* con mi hermana, y he vencido. Y llam su nombre Neftal. 9 Viendo, pues, Lea, que haba dejado de dar a luz, tom a Zilpa su sierva, y la dio a Jacob por mujer. 10 Y Zilpa sierva de Lea dio a luz un hijo a Jacob. 11 Y dijo Lea: Vino la ventura; y llam su nombre Gad. 12 Luego Zilpa la sierva de Lea dio a luz otro hijo a Jacob. 13 Y dijo Lea: Para dicha ma; porque las mujeres me dirn dichosa; y llam su nombre Aser. 

14 Fue Rubn en tiempo de la siega de los trigos, y hall mandrgoras en el campo, y las trajo a Lea su madre; y dijo Raquel a Lea: Te ruego que me des de las mandrgoras de tu hijo. 15 Y ella respondi: Es poco que hayas tomado mi marido, sino que tambin te has de llevar las mandrgoras de mi hijo? Y dijo Raquel: Pues dormir contigo esta noche por las mandrgoras de tu hijo. 16 Cuando, pues, Jacob volva del campo a la tarde, sali Lea a l, y le dijo: Llgate a m, porque a la verdad te he alquilado por las mandrgoras de mi hijo. Y durmi con ella aquella noche. 17 Y oy Dios a Lea; y concibi, y dio a luz el quinto hijo a Jacob. 18 Y dijo Lea: Dios me ha dado mi recompensa, por cuanto di mi sierva a mi marido; por eso llam su nombre Isacar. 19 Despus concibi Lea otra vez, y dio a luz el sexto hijo a Jacob. 20 Y dijo Lea: Dios me ha dado una buena dote; ahora morar conmigo mi marido, porque le he dado a luz seis hijos; y llam su nombre Zabuln. 21 Despus dio a luz una hija, y llam su nombre Dina. 22 Y se acord Dios de Raquel, y la oy Dios, y le concedi hijos. 23 Y concibi, y dio a luz un hijo, y dijo: Dios ha quitado mi afrenta; 24 y llam su nombre Jos, diciendo: Adame Jehov otro hijo. 

Tretas de Jacob y de Labn

25 Aconteci cuando Raquel hubo dado a luz a Jos, que Jacob dijo a Labn: Envame, e ir a mi lugar, y a mi tierra. 26 Dame mis mujeres y mis hijos, por las cuales he servido contigo, y djame ir; pues t sabes los servicios que te he hecho. 27 Y Labn le respondi: Halle yo ahora gracia en tus ojos, y qudate; he experimentado que Jehov me ha bendecido por tu causa. 28 Y dijo: Selame tu salario, y yo lo dar. 29 Y l respondi: T sabes cmo te he servido, y cmo ha estado tu ganado conmigo. 30 Porque poco tenas antes de mi venida, y ha crecido en gran nmero, y Jehov te ha bendecido con mi llegada; y ahora, cundo trabajar tambin por mi propia casa? 31 Y l dijo: Qu te dar? Y respondi Jacob: No me des nada; si hicieres por m esto, volver a apacentar tus ovejas. 32 Yo pasar hoy por todo tu rebao, poniendo aparte todas las ovejas manchadas y salpicadas de color, y todas las ovejas de color oscuro, y las manchadas y salpicadas de color entre las cabras; y esto ser mi salario. 33 As responder por m mi honradez maana, cuando vengas a reconocer mi salario; toda la que no fuere pintada ni manchada en las cabras, y de color oscuro entre mis ovejas, se me ha de tener como de hurto. 34 Dijo entonces Labn: Mira, sea como t dices. 35 Y Labn apart aquel da los machos cabros manchados y rayados, y todas las cabras manchadas y salpicadas de color, y toda aquella que tena en s algo de blanco, y todas las de color oscuro entre las ovejas, y las puso en mano de sus hijos. 36 Y puso tres das de camino entre s y Jacob; y Jacob apacentaba las otras ovejas de Labn. 

37 Tom luego Jacob varas verdes de lamo, de avellano y de castao, y descortez en ellas mondaduras blancas, descubriendo as lo blanco de las varas. 38 Y puso las varas que haba mondado delante del ganado, en los canales de los abrevaderos del agua donde venan a beber las ovejas, las cuales procreaban cuando venan a beber. 39 As conceban las ovejas delante de las varas; y paran borregos listados, pintados y salpicados de diversos colores. 40 Y apartaba Jacob los corderos, y pona con su propio rebao los listados y todo lo que era oscuro del hato de Labn. Y pona su hato aparte, y no lo pona con las ovejas de Labn. 41 Y suceda que cuantas veces se hallaban en celo las ovejas ms fuertes, Jacob pona las varas delante de las ovejas en los abrevaderos, para que concibiesen a la vista de las varas. 42 Pero cuando venan las ovejas ms dbiles, no las pona; as eran las ms dbiles para Labn, y las ms fuertes para Jacob. 43 Y se enriqueci el varn muchsimo, y tuvo muchas ovejas, y siervas y siervos, y camellos y asnos. 

Gnesis 31

1 Y oa Jacob las palabras de los hijos de Labn, que decan: Jacob ha tomado todo lo que era de nuestro padre, y de lo que era de nuestro padre ha adquirido toda esta riqueza. 2 Miraba tambin Jacob el semblante de Labn, y vea que no era para con l como haba sido antes. 3 Tambin Jehov dijo a Jacob: Vulvete a la tierra de tus padres, y a tu parentela, y yo estar contigo. 4 Envi, pues, Jacob, y llam a Raquel y a Lea al campo donde estaban sus ovejas, 5 y les dijo: Veo que el semblante de vuestro padre no es para conmigo como era antes; mas el Dios de mi padre ha estado conmigo. 6 Vosotras sabis que con todas mis fuerzas he servido a vuestro padre; 7 y vuestro padre me ha engaado, y me ha cambiado el salario diez veces; pero Dios no le ha permitido que me hiciese mal. 8 Si l deca as: Los pintados sern tu salario, entonces todas las ovejas paran pintados; y si deca as: Los listados sern tu salario; entonces todas las ovejas paran listados. 9 As quit Dios el ganado de vuestro padre, y me lo dio a m. 10 Y sucedi que al tiempo que las ovejas estaban en celo, alc yo mis ojos y vi en sueos, y he aqu los machos que cubran a las hembras eran listados, pintados y abigarrados. 11 Y me dijo el ngel de Dios en sueos: Jacob. Y yo dije: Heme aqu. 12 Y l dijo: Alza ahora tus ojos, y vers que todos los machos que cubren a las hembras son listados, pintados y abigarrados; porque yo he visto todo lo que Labn te ha hecho. 13 Yo soy el Dios de Bet-el, donde t ungiste la piedra, y donde me hiciste un voto. Levntate ahora y sal de esta tierra, y vulvete a la tierra de tu nacimiento. 14 Respondieron Raquel y Lea, y le dijeron: Tenemos acaso parte o heredad en la casa de nuestro padre? 15 No nos tiene ya como por extraas, pues que nos vendi, y aun se ha comido del todo nuestro precio? 16 Porque toda la riqueza que Dios ha quitado a nuestro padre, nuestra es y de nuestros hijos; ahora, pues, haz todo lo que Dios te ha dicho. 

Jacob huye de Labn

17 Entonces se levant Jacob, y subi sus hijos y sus mujeres sobre los camellos, 18 y puso en camino todo su ganado, y todo cuanto haba adquirido, el ganado de su ganancia que haba obtenido en Padan-aram, para volverse a Isaac su padre en la tierra de Canan. 19 Pero Labn haba ido a trasquilar sus ovejas; y Raquel hurt los dolos de su padre. 20 Y Jacob enga a Labn arameo, no hacindole saber que se iba. 21 Huy, pues, con todo lo que tena; y se levant y pas el Eufrates, y se dirigi al monte de Galaad. 22 Y al tercer da fue dicho a Labn que Jacob haba huido. 23 Entonces Labn tom a sus parientes consigo, y fue tras Jacob camino de siete das, y le alcanz en el monte de Galaad. 24 Y vino Dios a Labn arameo en sueos aquella noche, y le dijo: Gurdate que no hables a Jacob descomedidamente. 

25 Alcanz, pues, Labn a Jacob; y ste haba fijado su tienda en el monte; y Labn acamp con sus parientes en el monte de Galaad. 26 Y dijo Labn a Jacob: Qu has hecho, que me engaaste, y has trado a mis hijas como prisioneras de guerra? 27 Por qu te escondiste para huir, y me engaaste, y no me lo hiciste saber para que yo te despidiera con alegra y con cantares, con tamborn y arpa? 28 Pues ni aun me dajaste besar a mis hijos y mis hijas. Ahora, locamente has hecho. 29 Poder hay en mi mano para haceros mal; mas el Dios de tu padre me habl anoche diciendo: Gurdate que no hables a Jacob descomedidamente. 30 Y ya que te ibas, porque tenas deseo de la casa de tu padre, por qu me hurtaste mis dioses? 31 Respondi Jacob y dijo a Labn: Porque tuve miedo; pues pens que quiz me quitaras por fuerza tus hijas. 32 Aquel en cuyo poder hallares tus dioses, no viva; delante de nuestros hermanos reconoce lo que yo tenga tuyo, y llvatelo. Jacob no saba que Raquel los haba hurtado. 33 Entr Labn en la tienda de Jacob, en la tienda de Lea, y en la tienda de las dos siervas, y no los hall; y sali de la tienda de Lea, y entr en la tienda de Raquel. 34 Pero tom Raquel los dolos y los puso en una albarda de un camello, y se sent sobre ellos; y busc Labn en toda la tienda, y no los hall. 35 Y ella dijo a su padre: No se enoje mi seor, porque no me puedo levantar delante de ti; pues estoy con la costumbre de las mujeres. Y l busc, pero no hall los dolos. 

36 Entonces Jacob se enoj, y ri con Labn; y respondi Jacob y dijo a Labn: Qu transgresin es la ma? Cul es mi pecado, para que con tanto ardor hayas venido en mi persecucin? 37 Pues que has buscado en todas mis cosas, qu has hallado de todos los enseres de tu casa? Ponlo aqu delante de mis hermanos y de los tuyos, y juzguen entre nosotros. 38 Estos veinte aos he estado contigo; tus ovejas y tus cabras nunca abortaron, ni yo com carnero de tus ovejas. 39 Nunca te traje lo arrebatado por las fieras: yo pagaba el dao; lo hurtado as de da como de noche, a m me lo cobrabas. 40 De da me consuma el calor, y de noche la helada, y el sueo hua de mis ojos. 41 As he estado veinte aos en tu casa; catorce aos te serv por tus dos hijas, y seis aos por tu ganado, y has cambiado mi salario diez veces. 42 Si el Dios de mi padre, Dios de Abraham y temor de Isaac, no estuviera conmigo, de cierto me enviaras ahora con las manos vacas; pero Dios vio mi afliccin y el trabajo de mis manos, y te reprendi anoche. 

43 Respondi Labn y dijo a Jacob: Las hijas son hijas mas, y los hijos, hijos mos son, y las ovejas son mis ovejas, y todo lo que t ves es mo: y qu puedo yo hacer hoy a estas mis hijas, o a sus hijos que ellas han dado a luz? 44 Ven, pues, ahora, y hagamos pacto t y yo, y sea por testimonio entre nosotros dos. 45 Entonces Jacob tom una piedra, y la levant por seal. 46 Y dijo Jacob a sus hermanos: Recoged piedras. Y tomaron piedras e hicieron un majano, y comieron all sobre aquel majano. 47 Y lo llam Labn, Jegar Sahaduta; y lo llam Jacob, Galaad. 48 Porque Labn dijo: Este majano es testigo hoy entre nosotros dos; por eso fue llamado su nombre Galaad; 49 y Mizpa, por cuanto dijo: Atalaye Jehov entre t y yo, cuando nos apartemos el uno del otro. 50 Si afligieres a mis hijas, o si tomares otras mujeres adems de mis hijas, nadie est con nosotros; mira, Dios es testigo entre nosotros dos. 51 Dijo ms Labn a Jacob: He aqu este majano, y he aqu esta seal, que he erigido entre t y yo. 52 Testigo sea este majano, y testigo sea esta seal, que ni yo pasar de este majano contra ti, ni t pasars de este majano ni de esta seal contra m, para mal. 53 El Dios de Abraham y el Dios de Nacor juzgue entre nosotros, el Dios de sus padres. Y Jacob jur por aquel a quien tema Isaac su padre. 54 Entonces Jacob inmol vctimas en el monte, y llam a sus hermanos a comer pan; y comieron pan, y durmieron aquella noche en el monte. 55 Y se levant Labn de maana, y bes sus hijos y sus hijas, y los bendijo; y regres y se volvi a su lugar. 

Jacob se prepara para el encuentro con Esa

Gnesis 32

1 Jacob sigui su camino, y le salieron al encuentro ngeles de Dios. 2 Y dijo Jacob cuando los vio: Campamento de Dios es este; y llam el nombre de aquel lugar Mahanaim. 3 Y envi Jacob mensajeros delante de s a Esa su hermano, a la tierra de Seir, campo de Edom. 4 Y les mand diciendo: As diris a mi seor Esa: As dice tu siervo Jacob: Con Labn he morado, y me he detenido hasta ahora; 5 y tengo vacas, asnos, ovejas, y siervos y siervas; y envo a decirlo a mi seor, para hallar gracia en tus ojos. 

6 Y los mensajeros volvieron a Jacob, diciendo: Vinimos a tu hermano Esa, y l tambin viene a recibirte, y cuatrocientos hombres con l. 7 Entonces Jacob tuvo gran temor, y se angusti; y distribuy el pueblo que tena consigo, y las ovejas y las vacas y los camellos, en dos campamentos. 8 Y dijo: Si viene Esa contra un campamento y lo ataca, el otro campamento escapar. 

9 Y dijo Jacob: Dios de mi padre Abraham, y Dios de mi padre Isaac, Jehov, que me dijiste: Vulvete a tu tierra y a tu parentela, y yo te har bien; 10 menor soy que todas las misericordias y que toda la verdad que has usado para con tu siervo; pues con mi cayado pas este Jordn, y ahora estoy sobre dos campamentos. 11 Lbrame ahora de la mano de mi hermano, de la mano de Esa, porque le temo; no venga acaso y me hiera la madre con los hijos. 12 Y t has dicho: Yo te har bien, y tu descendencia ser como la arena del mar, que no se puede contar por la multitud. 13 Y durmi all aquella noche, y tom de lo que le vino a la mano un presente para su hermano Esa: 14 doscientas cabras y veinte machos cabros, doscientas ovejas y veinte carneros, 15 treinta camellas paridas con sus cras, cuarenta vacas y diez novillos, veinte asnas y diez borricos. 16 Y lo entreg a sus siervos, cada manada de por s; y dijo a sus siervos: Pasad delante de m, y poned espacio entre manada y manada. 17 Y mand al primero, diciendo: Si Esa mi hermano te encontrare, y te preguntare, diciendo: De quin eres? y adnde vas? y para quin es esto que llevas delante de ti? 18 entonces dirs: Es un presente de tu siervo Jacob, que enva a mi seor Esa; y he aqu tambin l viene tras nosotros. 19 Mand tambin al segundo, y al tercero, y a todos los que iban tras aquellas manadas, diciendo: Conforme a esto hablaris a Esa, cuando le hallareis. 20 Y diris tambin: He aqu tu siervo Jacob viene tras nosotros. Porque dijo: Apaciguar su ira con el presente que va delante de m, y despus ver su rostro; quiz le ser acepto. 21 Pas, pues, el presente delante de l; y l durmi aquella noche en el campamento. 

Jacob lucha con el ngel en Peniel

22 Y se levant aquella noche, y tom sus dos mujeres, y sus dos siervas, y sus once hijos, y pas el vado de Jaboc. 23 Los tom, pues, e hizo pasar el arroyo a ellos y a todo lo que tena. 24 As se qued Jacob solo; y luch con l un varn hasta que rayaba el alba. 25 Y cuando el varn vio que no poda con l, toc en el sitio del encaje de su muslo, y se descoyunt el muslo de Jacob mientras con l luchaba. 26 Y dijo: Djame, porque raya el alba. Y Jacob le respondi: No te dejar, si no me bendices. 27 Y el varn le dijo: Cul es tu nombre? Y l respondi: Jacob. 28 Y el varn le dijo: No se dir ms tu nombre Jacob, sino Israel; porque has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido. 29 Entonces Jacob le pregunt, y dijo: Declrame ahora tu nombre. Y el varn respondi: Por qu me preguntas por mi nombre? Y lo bendijo all. 30 Y llam Jacob el nombre de aquel lugar, Peniel; porque dijo: Vi a Dios cara a cara, y fue librada mi alma. 31 Y cuando haba pasado Peniel, le sali el sol; y cojeaba de su cadera. 32 Por esto no comen los hijos de Israel, hasta hoy da, del tendn que se contrajo, el cual est en el encaje del muslo; porque toc a Jacob este sitio de su muslo en el tendn que se contrajo. 

Reconciliacin entre Jacob y Esa

Gnesis 33

1 Alzando Jacob sus ojos, mir, y he aqu vena Esa, y los cuatrocientos hombres con l; entonces reparti l los nios entre Lea y Raquel y las dos siervas. 2 Y puso las siervas y sus nios delante, luego a Lea y sus nios, y a Raquel y a Jos los ltimos. 3 Y l pas delante de ellos y se inclin a tierra siete veces, hasta que lleg a su hermano. 4 Pero Esa corri a su encuentro y le abraz, y se ech sobre su cuello, y le bes; y lloraron. 5 Y alz sus ojos y vio a las mujeres y los nios, y dijo: Quines son stos? Y l respondi: Son los nios que Dios ha dado a tu siervo. 6 Luego vinieron las siervas, ellas y sus nios, y se inclinaron. 7 Y vino Lea con sus nios, y se inclinaron; y despus lleg Jos y Raquel, y tambin se inclinaron. 8 Y Esa dijo: Qu te propones con todos estos grupos que he encontrado? Y Jacob respondi: El hallar gracia en los ojos de mi seor. 9 Y dijo Esa: Suficiente tengo yo, hermano mo; sea para ti lo que es tuyo. 10 Y dijo Jacob: No, yo te ruego; si he hallado ahora gracia en tus ojos, acepta mi presente, porque he visto tu rostro, como si hubiera visto el rostro de Dios, pues que con tanto favor me has recibido. 11 Acepta, te ruego, mi presente que te he trado, porque Dios me ha hecho merced, y todo lo que hay aqu es mo. E insisti con l, y Esa lo tom. 12 Y Esa dijo: Anda, vamos; y yo ir delante de ti. 13 Y Jacob le dijo: Mi seor sabe que los nios son tiernos, y que tengo ovejas y vacas paridas; y si las fatigan, en un da morirn todas las ovejas. 14 Pase ahora mi seor delante de su siervo, y yo me ir poco a poco al paso del ganado que va delante de m y al paso de los nios, hasta que llegue a mi seor a Seir. 15 Y Esa dijo: Dejar ahora contigo de la gente que viene conmigo. Y Jacob dijo: Para qu esto? Halle yo gracia en los ojos de mi seor. 16 As volvi Esa aquel da por su camino a Seir. 17 Y Jacob fue a Sucot, y edific all casa para s, e hizo cabaas para su ganado; por tanto, llam el nombre de aquel lugar Sucot. 

18 Despus Jacob lleg sano y salvo a la ciudad de Siquem, que est en la tierra de Canan, cuando vena de Padan-aram; y acamp delante de la ciudad. 19 Y compr una parte del campo, donde plant su tienda, de mano de los hijos de Hamor padre de Siquem, por cien monedas. 20 Y erigi all un altar, y lo llam El-Elohe-Israel. 

La deshonra de Dina vengada

Gnesis 34

1 Sali Dina la hija de Lea, la cual sta haba dado a luz a Jacob, a ver a las hijas del pas. 2 Y la vio Siquem hijo de Hamor heveo, prncipe de aquella tierra, y la tom, y se acost con ella, y la deshonr. 3 Pero su alma se apeg a Dina la hija de Lea, y se enamor de la joven, y habl al corazn de ella. 4 Y habl Siquem a Hamor su padre, diciendo: Tmame por mujer a esta joven. 5 Pero oy Jacob que Siquem haba amancillado a Dina su hija; y estando sus hijos con su ganado en el campo, call Jacob hasta que ellos viniesen. 

6 Y se dirigi Hamor padre de Siquem a Jacob, para hablar con l. 7 Y los hijos de Jacob vinieron del campo cuando lo supieron; y se entristecieron los varones, y se enojaron mucho, porque hizo vileza en Israel acostndose con la hija de Jacob, lo que no se deba haber hecho. 8 Y Hamor habl con ellos, diciendo: El alma de mi hijo Siquem se ha apegado a vuestra hija; os ruego que se la deis por mujer. 9 Y emparentad con nosotros; dadnos vuestras hijas, y tomad vosotros las nuestras. 10 Y habitad con nosotros, porque la tierra estar delante de vosotros; morad y negociad en ella, y tomad en ella posesin. 11 Siquem tambin dijo al padre de Dina y a los hermanos de ella: Halle yo gracia en vuestros ojos, y dar lo que me dijereis. 12 Aumentad a cargo mo mucha dote y dones, y yo dar cuanto me dijereis; y dadme la joven por mujer. 

13 Pero respondieron los hijos de Jacob a Siquem y a Hamor su padre con palabras engaosas, por cuanto haba amancillado a Dina su hermana. 14 Y les dijeron: No podemos hacer esto de dar nuestra hermana a hombre incircunciso, porque entre nosotros es abominacin. 15 Mas con esta condicin os complaceremos: si habis de ser como nosotros, que se circuncide entre vosotros todo varn. 16 Entonces os daremos nuestras hijas, y tomaremos nosotros las vuestras; y habitaremos con vosotros, y seremos un pueblo. 17 Mas si no nos prestareis odo para circuncidaros, tomaremos nuestra hija y nos iremos. 18 Y parecieron bien sus palabras a Hamor, y a Siquem hijo de Hamor. 19 Y no tard el joven en hacer aquello, porque la hija de Jacob le haba agradado; y l era el ms distinguido de toda la casa de su padre. 

20 Entonces Hamor y Siquem su hijo vinieron a la puerta de su ciudad, y hablaron a los varones de su ciudad, diciendo: 21 Estos varones son pacficos con nosotros, y habitarn en el pas, y traficarn en l; pues he aqu la tierra es bastante ancha para ellos; nosotros tomaremos sus hijas por mujeres, y les daremos las nuestras. 22 Mas con esta condicin consentirn estos hombres en habitar con nosotros, para que seamos un pueblo: que se circuncide todo varn entre nosotros, as como ellos son circuncidados. 23 Su ganado, sus bienes y todas sus bestias sern nuestros; solamente convengamos con ellos, y habitarn con nosotros. 24 Y obedecieron a Hamor y a Siquem su hijo todos los que salan por la puerta de la ciudad, y circuncidaron a todo varn, a cuantos salan por la puerta de su ciudad. 

25 Pero sucedi que al tercer da, cuando sentan ellos el mayor dolor, dos de los hijos de Jacob, Simen y Lev, hermanos de Dina, tomaron cada uno su espada, y vinieron contra la ciudad, que estaba desprevenida, y mataron a todo varn. 26 Y a Hamor y a Siquem su hijo los mataron a filo de espada; y tomaron a Dina de casa de Siquem, y se fueron. 27 Y los hijos de Jacob vinieron a los muertos, y saquearon la ciudad, por cuanto haban amancillado a su hermana. 28 Tomaron sus ovejas y vacas y sus asnos, y lo que haba en la ciudad y en el campo, 29 y todos sus bienes; llevaron cautivos a todos sus nios y sus mujeres, y robaron todo lo que haba en casa. 30 Entonces dijo Jacob a Simen y a Lev: Me habis turbado con hacerme abominable a los moradores de esta tierra, el cananeo y el ferezeo; y teniendo yo pocos hombres, se juntarn contra m y me atacarn, y ser destruido yo y mi casa. 31 Pero ellos respondieron: Haba l de tratar a nuestra hermana como a una ramera? 

Dios bendice a Jacob en Bet-el

Gnesis 35

1 Dijo Dios a Jacob: Levntate y sube a Bet-el, y qudate all; y haz all un altar al Dios que te apareci cuando huas de tu hermano Esa. 2 Entonces Jacob dijo a su familia y a todos los que con l estaban: Quitad los dioses ajenos que hay entre vosotros, y limpiaos, y mudad vuestros vestidos. 3 Y levantmonos, y subamos a Bet-el; y har all altar al Dios que me respondi en el da de mi angustia, y ha estado conmigo en el camino que he andado. 4 As dieron a Jacob todos los dioses ajenos que haba en poder de ellos, y los zarcillos que estaban en sus orejas; y Jacob los escondi debajo de una encina que estaba junto a Siquem. 

5 Y salieron, y el terror de Dios estuvo sobre las ciudades que haba en sus alrededores, y no persiguieron a los hijos de Jacob. 6 Y lleg Jacob a Luz, que est en tierra de Canan (esta es Bet-el), l y todo el pueblo que con l estaba. 7 Y edific all un altar, y llam al lugar El-bet-el, porque all le haba aparecido Dios, cuando hua de su hermano. 8 Entonces muri Dbora, ama de Rebeca, y fue sepultada al pie de Bet-el, debajo de una encina, la cual fue llamada Aln-bacut. 

9 Apareci otra vez Dios a Jacob, cuando haba vuelto de Padan-aram, y le bendijo. 10 Y le dijo Dios: Tu nombre es Jacob; no se llamar ms tu nombre Jacob, sino Israel ser tu nombre; y llam su nombre Israel. 11 Tambin le dijo Dios: Yo soy el Dios omnipotente: crece y multiplcate; una nacin y conjunto de naciones procedern de ti, y reyes saldrn de tus lomos. 12 La tierra que he dado a Abraham y a Isaac, la dar a ti, y a tu descendencia despus de ti dar la tierra. 13 Y se fue de l Dios, del lugar en donde haba hablado con l. 14 Y Jacob erigi una seal en el lugar donde haba hablado con l, una seal de piedra, y derram sobre ella libacin, y ech sobre ella aceite. 15 Y llam Jacob el nombre de aquel lugar donde Dios haba hablado con l, Bet-el. 

Muerte de Raquel

16 Despus partieron de Bet-el; y haba an como media legua de tierra para llegar a Efrata, cuando dio a luz Raquel, y hubo trabajo en su parto. 17 Y aconteci, como haba trabajo en su parto, que le dijo la partera: No temas, que tambin tendrs este hijo. 18 Y aconteci que al salrsele el alma (pues muri), llam su nombre Benoni; mas su padre lo llam Benjamn. 19 As muri Raquel, y fue sepultada en el camino de Efrata, la cual es Beln. 20 Y levant Jacob un pilar sobre su sepultura; esta es la seal de la sepultura de Raquel hasta hoy. 21 Y sali Israel, y plant su tienda ms all de Migdal- edar. 

Los hijos de Jacob

(1 Cr. 2.1-2)

22 Aconteci que cuando moraba Israel en aquella tierra, fue Rubn y durmi con Bilha la concubina de su padre; lo cual lleg a saber Israel. Ahora bien, los hijos de Israel fueron doce: 23 los hijos de Lea: Rubn el primognito de Jacob; Simen, Lev, Jud, Isacar y Zabuln. 24 Los hijos de Raquel: Jos y Benjamn. 25 Los hijos de Bilha, sierva de Raquel: Dan y Neftal. 26 Y los hijos de Zilpa, sierva de Lea: Gad y Aser. Estos fueron los hijos de Jacob, que le nacieron en Padan-aram. 

Muerte de Isaac

27 Despus vino Jacob a Isaac su padre a Mamre, a la ciudad de Arba, que es Hebrn, donde habitaron Abraham e Isaac. 28 Y fueron los das de Isaac ciento ochenta aos. 29 Y exhal Isaac el espritu, y muri, y fue recogido a su pueblo, viejo y lleno de das; y lo sepultaron Esa y Jacob sus hijos. 

Los descendientes de Esa

(1 Cr. 1.34-54)

Gnesis 36

1 Estas son las generaciones de Esa, el cual es Edom: 2 Esa tom sus mujeres de las hijas de Canan: a Ada, hija de Eln heteo, a Aholibama, hija de An, hijo de Ziben heveo, 3 y a Basemat hija de Ismael, hermana de Nebaiot. 4 Ada dio a luz a Esa a Elifaz; y Basemat dio a luz a Reuel. 5 Y Aholibama dio a luz a Jes, a Jaalam y a Cor; estos son los hijos de Esa, que le nacieron en la tierra de Canan. 6 Y Esa tom sus mujeres, sus hijos y sus hijas, y todas las personas de su casa, y sus ganados, y todas sus bestias, y todo cuanto haba adquirido en la tierra de Canan, y se fue a otra tierra, separndose de Jacob su hermano. 7 Porque los bienes de ellos eran muchos; y no podan habitar juntos, ni la tierra en donde moraban los poda sostener a causa de sus ganados. 8 Y Esa habit en el monte de Seir; Esa es Edom. 

9 Estos son los linajes de Esa, padre de Edom, en el monte de Seir. 10 Estos son los nombres de los hijos de Esa: Elifaz, hijo de Ada mujer de Esa; Reuel, hijo de Basemat mujer de Esa. 11 Y los hijos de Elifaz fueron Temn, Omar, Zefo, Gatam y Cenaz. 12 Y Timna fue concubina de Elifaz hijo de Esa, y ella le dio a luz a Amalec; estos son los hijos de Ada, mujer de Esa. 13 Los hijos de Reuel fueron Nahat, Zera, Sama y Miza; estos son los hijos de Basemat mujer de Esa. 14 Estos fueron los hijos de Aholibama mujer de Esa, hija de An, que fue hijo de Ziben: ella dio a luz a Jes, Jaalam y Cor, hijos de Esa. 

15 Estos son los jefes de entre los hijos de Esa: hijos de Elifaz, primognito de Esa: los jefes Temn, Omar, Zefo, Cenaz, 16 Cor, Gatam y Amalec; estos son los jefes de Elifaz en la tierra de Edom; estos fueron los hijos de Ada. 17 Y estos son los hijos de Reuel, hijo de Esa: los jefes Nahat, Zera, Sama y Miza; estos son los jefes de la lnea de Reuel en la tierra de Edom; estos hijos vienen de Basemat mujer de Esa. 18 Y estos son los hijos de Aholibama mujer de Esa: los jefes Jes, Jaalam y Cor; estos fueron los jefes que salieron de Aholibama mujer de Esa, hija de An. 19 Estos, pues, son los hijos de Esa, y sus jefes; l es Edom. 

20 Estos son los hijos de Seir horeo, moradores de aquella tierra: Lotn, Sobal, Ziben, An, 21 Disn, Ezer y Disn; estos son los jefes de los horeos, hijos de Seir, en la tierra de Edom. 22 Los hijos de Lotn fueron Hori y Hemam; y Timna fue hermana de Lotn. 23 Los hijos de Sobal fueron Alvn, Manahat, Ebal, Sefo y Onam. 24 Y los hijos de Ziben fueron Aja y An. Este An es el que descubri manantiales en el desierto, cuando apacentaba los asnos de Ziben su padre. 25 Los hijos de An fueron Disn, y Aholibama hija de An. 26 Estos fueron los hijos de Disn: Hemdn, Esbn, Itrn y Quern. 27 Y estos fueron los hijos de Ezer: Bilhn, Zaavn y Acn. 28 Estos fueron los hijos de Disn: Uz y Arn. 29 Y estos fueron los jefes de los horeos: los jefes Lotn, Sobal, Ziben, An, 30 Disn, Ezer y Disn; estos fueron los jefes de los horeos, por sus mandos en la tierra de Seir. 

31 Y los reyes que reinaron en la tierra de Edom, antes que reinase rey sobre los hijos de Israel, fueron estos: 32 Bela hijo de Beor rein en Edom; y el nombre de su ciudad fue Dinaba. 33 Muri Bela, y rein en su lugar Jobab hijo de Zera, de Bosra. 34 Muri Jobab, y en su lugar rein Husam, de tierra de Temn. 35 Muri Husam, y rein en su lugar Hadad hijo de Bedad, el que derrot a Madin en el campo de Moab; y el nombre de su ciudad fue Avit. 36 Muri Hadad, y en su lugar rein Samla de Masreca. 37 Muri Samla, y rein en su lugar Sal de Rehobot junto al Eufrates. 38 Muri Sal, y en lugar suyo rein Baal-hann hijo de Acbor. 39 Y muri Baal-hann hijo de Acbor, y rein Hadar en lugar suyo; y el nombre de su ciudad fue Pau; y el nombre de su mujer, Mehetabel hija de Matred, hija de Mezaab. 40 Estos, pues, son los nombres de los jefes de Esa por sus linajes, por sus lugares, y sus nombres: Timna, Alva, Jetet, 41 Aholibama, Ela, Pinn, 42 Cenaz, Temn, Mibzar, 43 Magdiel e Iram. Estos fueron los jefes de Edom segn sus moradas en la tierra de su posesin. Edom es el mismo Esa, padre de los edomitas. 

Jos es vendido por sus hermanos

Gnesis 37

1 Habit Jacob en la tierra donde haba morado su padre, en la tierra de Canan. 2 Esta es la historia de la familia de Jacob: Jos, siendo de edad de diecisiete aos, apacentaba las ovejas con sus hermanos; y el joven estaba con los hijos de Bilha y con los hijos de Zilpa, mujeres de su padre; e informaba Jos a su padre la mala fama de ellos. 3 Y amaba Israel a Jos ms que a todos sus hijos, porque lo haba tenido en su vejez; y le hizo una tnica de diversos colores. 4 Y viendo sus hermanos que su padre lo amaba ms que a todos sus hermanos, le aborrecan, y no podan hablarle pacficamente. 

5 Y so Jos un sueo, y lo cont a sus hermanos; y ellos llegaron a aborrecerle ms todava. 6 Y l les dijo: Od ahora este sueo que he soado: 7 He aqu que atbamos manojos en medio del campo, y he aqu que mi manojo se levantaba y estaba derecho, y que vuestros manojos estaban alrededor y se inclinaban al mo. 8 Le respondieron sus hermanos: Reinars t sobre nosotros, o seorears sobre nosotros? Y le aborrecieron aun ms a causa de sus sueos y sus palabras. 9 So aun otro sueo, y lo cont a sus hermanos, diciendo: He aqu que he soado otro sueo, y he aqu que el sol y la luna y once estrellas se inclinaban a m. 10 Y lo cont a su padre y a sus hermanos; y su padre le reprendi, y le dijo: Qu sueo es este que soaste? Acaso vendremos yo y tu madre y tus hermanos a postrarnos en tierra ante ti? 11 Y sus hermanos le tenan envidia, mas su padre meditaba en esto. 

12 Despus fueron sus hermanos a apacentar las ovejas de su padre en Siquem. 13 Y dijo Israel a Jos: Tus hermanos apacientan las ovejas en Siquem: ven, y te enviar a ellos. Y l respondi: Heme aqu. 14 E Israel le dijo: Ve ahora, mira cmo estn tus hermanos y cmo estn las ovejas, y treme la respuesta. Y lo envi del valle de Hebrn, y lleg a Siquem. 15 Y lo hall un hombre, andando l errante por el campo, y le pregunt aquel hombre, diciendo: Qu buscas? 16 Jos respondi: Busco a mis hermanos; te ruego que me muestres dnde estn apacentando. 17 Aquel hombre respondi: Ya se han ido de aqu; y yo les o decir: Vamos a Dotn. Entonces Jos fue tras de sus hermanos, y los hall en Dotn. 18 Cuando ellos lo vieron de lejos, antes que llegara cerca de ellos, conspiraron contra l para matarle. 19 Y dijeron el uno al otro: He aqu viene el soador. 20 Ahora pues, venid, y matmosle y echmosle en una cisterna, y diremos: Alguna mala bestia lo devor; y veremos qu ser de sus sueos. 21 Cuando Rubn oy esto, lo libr de sus manos, y dijo: No lo matemos. 22 Y les dijo Rubn: No derramis sangre; echadlo en esta cisterna que est en el desierto, y no pongis mano en l; por librarlo as de sus manos, para hacerlo volver a su padre. 23 Sucedi, pues, que cuando lleg Jos a sus hermanos, ellos quitaron a Jos su tnica, la tnica de colores que tena sobre s; 24 y le tomaron y le echaron en la cisterna; pero la cisterna estaba vaca, no haba en ella agua. 

25 Y se sentaron a comer pan; y alzando los ojos miraron, y he aqu una compaa de ismaelitas que vena de Galaad, y sus camellos traan aromas, blsamo y mirra, e iban a llevarlo a Egipto. 26 Entonces Jud dijo a sus hermanos: Qu provecho hay en que matemos a nuestro hermano y encubramos su muerte? 27 Venid, y vendmosle a los ismaelitas, y no sea nuestra mano sobre l; porque l es nuestro hermano, nuestra propia carne. Y sus hermanos convinieron con l. 28 Y cuando pasaban los madianitas mercaderes, sacaron ellos a Jos de la cisterna, y le trajeron arriba, y le vendieron a los ismaelitas por veinte piezas de plata. Y llevaron a Jos a Egipto. 

29 Despus Rubn volvi a la cisterna, y no hall a Jos dentro, y rasg sus vestidos. 30 Y volvi a sus hermanos, y dijo: El joven no parece; y yo, adnde ir yo? 31 Entonces tomaron ellos la tnica de Jos, y degollaron un cabrito de las cabras, y tieron la tnica con la sangre; 32 y enviaron la tnica de colores y la trajeron a su padre, y dijeron: Esto hemos hallado; reconoce ahora si es la tnica de tu hijo, o no. 33 Y l la reconoci, y dijo: La tnica de mi hijo es; alguna mala bestia lo devor; Jos ha sido despedazado. 34 Entonces Jacob rasg sus vestidos, y puso cilicio sobre sus lomos, y guard luto por su hijo muchos das. 35 Y se levantaron todos sus hijos y todas sus hijas para consolarlo; mas l no quiso recibir consuelo, y dijo: Descender enlutado a mi hijo hasta el Seol. Y lo llor su padre. 36 Y los madianitas lo vendieron en Egipto a Potifar, oficial de Faran, capitn de la guardia. 

Jud y Tamar

Gnesis 38

1 Aconteci en aquel tiempo, que Jud se apart de sus hermanos, y se fue a un varn adulamita que se llamaba Hira. 2 Y vio all Jud la hija de un hombre cananeo, el cual se llamaba Sa; y la tom, y se lleg a ella. 3 Y ella concibi, y dio a luz un hijo, y llam su nombre Er. 4 Concibi otra vez, y dio a luz un hijo, y llam su nombre Onn. 5 Y volvi a concebir, y dio a luz un hijo, y llam su nombre Sela. Y estaba en Quezib cuando lo dio a luz. 6 Despus Jud tom mujer para su primognito Er, la cual se llamaba Tamar. 7 Y Er, el primognito de Jud, fue malo ante los ojos de Jehov, y le quit Jehov la vida. 8 Entonces Jud dijo a Onn: Llgate a la mujer de tu hermano, y despsate con ella, y levanta descendencia a tu hermano. 9 Y sabiendo Onn que la descendencia no haba de ser suya, suceda que cuando se llegaba a la mujer de su hermano, verta en tierra, por no dar descendencia a su hermano. 10 Y desagrad en ojos de Jehov lo que haca, y a l tambin le quit la vida. 11 Y Jud dijo a Tamar su nuera: Qudate viuda en casa de tu padre, hasta que crezca Sela mi hijo; porque dijo: No sea que muera l tambin como sus hermanos. Y se fue Tamar, y estuvo en casa de su padre. 

12 Pasaron muchos das, y muri la hija de Sa, mujer de Jud. Despus Jud se consol, y suba a los trasquiladores de sus ovejas a Timnat, l y su amigo Hira el adulamita. 13 Y fue dado aviso a Tamar, diciendo: He aqu tu suegro sube a Timnat a trasquilar sus ovejas. 14 Entonces se quit ella los vestidos de su viudez, y se cubri con un velo, y se arreboz, y se puso a la entrada de Enaim junto al camino de Timnat; porque vea que haba crecido Sela, y ella no era dada a l por mujer. 15 Y la vio Jud, y la tuvo por ramera, porque ella haba cubierto su rostro. 16 Y se apart del camino hacia ella, y le dijo: Djame ahora llegarme a ti: pues no saba que era su nuera; y ella dijo: Qu me dars por llegarte a m? 17 El respondi: Yo te enviar del ganado un cabrito de las cabras. Y ella dijo: Dame una prenda hasta que lo enves. 18 Entonces Jud dijo: Qu prenda te dar? Ella respondi: Tu sello, tu cordn, y tu bculo que tienes en tu mano. Y l se los dio, y se lleg a ella, y ella concibi de l. 19 Luego se levant y se fue, y se quit el velo de sobre s, y se visti las ropas de su viudez. 20 Y Jud envi el cabrito de las cabras por medio de su amigo el adulamita, para que ste recibiese la prenda de la mujer; pero no la hall. 21 Y pregunt a los hombres de aquel lugar, diciendo: Dnde est la ramera de Enaim junto al camino? Y ellos le dijeron: No ha estado aqu ramera alguna. 22 Entonces l se volvi a Jud, y dijo: No la he hallado; y tambin los hombres del lugar dijeron: Aqu no ha estado ramera. 23 Y Jud dijo: Tmeselo para s, para que no seamos menospreciados; he aqu yo he enviado este cabrito, y t no la hallaste. 

24 Sucedi que al cabo de unos tres meses fue dado aviso a Jud, diciendo: Tamar tu nuera ha fornicado, y ciertamente est encinta a causa de las fornicaciones. Y Jud dijo: Sacadla, y sea quemada. 25 Pero ella, cuando la sacaban, envi a decir a su suegro: Del varn cuyas son estas cosas, estoy encinta. Tambin dijo: Mira ahora de quin son estas cosas, el sello, el cordn y el bculo. 26 Entonces Jud los reconoci, y dijo: Ms justa es ella que yo, por cuanto no la he dado a Sela mi hijo. Y nunca ms la conoci. 

27 Y aconteci que al tiempo de dar a luz, he aqu haba gemelos en su seno. 28 Sucedi cuando daba a luz, que sac la mano el uno, y la partera tom y at a su mano un hilo de grana, diciendo: Este sali primero. 29 Pero volviendo l a meter la mano, he aqu sali su hermano; y ella dijo: Qu brecha te has abierto! Y llam su nombre Fares. 30 Despus sali su hermano, el que tena en su mano el hilo de grana, y llam su nombre Zara. 

Jos y la esposa de Potifar

Gnesis 39

1 Llevado, pues, Jos a Egipto, Potifar oficial de Faran, capitn de la guardia, varn egipcio, lo compr de los ismaelitas que lo haban llevado all. 2 Mas Jehov estaba con Jos, y fue varn prspero; y estaba en la casa de su amo el egipcio. 3 Y vio su amo que Jehov estaba con l, y que todo lo que l haca, Jehov lo haca prosperar en su mano. 4 As hall Jos gracia en sus ojos, y le serva; y l le hizo mayordomo de su casa y entreg en su poder todo lo que tena. 5 Y aconteci que desde cuando le dio el encargo de su casa y de todo lo que tena, Jehov bendijo la casa del egipcio a causa de Jos, y la bendicin de Jehov estaba sobre todo lo que tena, as en casa como en el campo. 6 Y dej todo lo que tena en mano de Jos, y con l no se preocupaba de cosa alguna sino del pan que coma. Y era Jos de hermoso semblante y bella presencia. 

7 Aconteci despus de esto, que la mujer de su amo puso sus ojos en Jos, y dijo: Duerme conmigo. 8 Y l no quiso, y dijo a la mujer de su amo: He aqu que mi seor no se preocupa conmigo de lo que hay en casa, y ha puesto en mi mano todo lo que tiene. 9 No hay otro mayor que yo en esta casa, y ninguna cosa me ha reservado sino a ti, por cuanto t eres su mujer; cmo, pues, hara yo este grande mal, y pecara contra Dios? 10 Hablando ella a Jos cada da, y no escuchndola l para acostarse al lado de ella, para estar con ella, 11 aconteci que entr l un da en casa para hacer su oficio, y no haba nadie de los de casa all. 12 Y ella lo asi por su ropa, diciendo: Duerme conmigo. Entonces l dej su ropa en las manos de ella, y huy y sali. 13 Cuando vio ella que le haba dejado su ropa en sus manos, y haba huido fuera, 14 llam a los de casa, y les habl diciendo: Mirad, nos ha trado un hebreo para que hiciese burla de nosotros. Vino l a m para dormir conmigo, y yo di grandes voces; 15 y viendo que yo alzaba la voz y gritaba, dej junto a m su ropa, y huy y sali. 16 Y ella puso junto a s la ropa de Jos, hasta que vino su seor a su casa. 17 Entonces le habl ella las mismas palabras, diciendo: El siervo hebreo que nos trajiste, vino a m para deshonrarme. 18 Y cuando yo alc mi voz y grit, l dej su ropa junto a m y huy fuera. 

19 Y sucedi que cuando oy el amo de Jos las palabras que su mujer le hablaba, diciendo: As me ha tratado tu siervo, se encendi su furor. 20 Y tom su amo a Jos, y lo puso en la crcel, donde estaban los presos del rey, y estuvo all en la crcel. 21 Pero Jehov estaba con Jos y le extendi su misericordia, y le dio gracia en los ojos del jefe de la crcel. 22 Y el jefe de la crcel entreg en mano de Jos el cuidado de todos los presos que haba en aquella prisin; todo lo que se haca all, l lo haca. 23 No necesitaba atender el jefe de la crcel cosa alguna de las que estaban al cuidado de Jos, porque Jehov estaba con Jos, y lo que l haca, Jehov lo prosperaba. 

Jos interpreta dos sueos

Gnesis 40

1 Aconteci despus de estas cosas, que el copero del rey de Egipto y el panadero delinquieron contra su seor el rey de Egipto. 2 Y se enoj Faran contra sus dos oficiales, contra el jefe de los coperos y contra el jefe de los panaderos, 3 y los puso en prisin en la casa del capitn de la guardia, en la crcel donde Jos estaba preso. 4 Y el capitn de la guardia encarg de ellos a Jos, y l les serva; y estuvieron das en la prisin. 5 Y ambos, el copero y el panadero del rey de Egipto, que estaban arrestados en la prisin, tuvieron un sueo, cada uno su propio sueo en una misma noche, cada uno con su propio significado. 6 Vino a ellos Jos por la maana, y los mir, y he aqu que estaban tristes. 7 Y l pregunt a aquellos oficiales de Faran, que estaban con l en la prisin de la casa de su seor, diciendo: Por qu parecen hoy mal vuestros semblantes? 8 Ellos le dijeron: Hemos tenido un sueo, y no hay quien lo interprete. Entonces les dijo Jos: No son de Dios las interpretaciones? Contdmelo ahora. 

9 Entonces el jefe de los coperos cont su sueo a Jos, y le dijo: Yo soaba que vea una vid delante de m, 10 y en la vid tres sarmientos; y ella como que brotaba, y arrojaba su flor, viniendo a madurar sus racimos de uvas. 11 Y que la copa de Faran estaba en mi mano, y tomaba yo las uvas y las exprima en la copa de Faran, y daba yo la copa en mano de Faran. 12 Y le dijo Jos: Esta es su interpretacin: los tres sarmientos son tres das. 13 Al cabo de tres das levantar Faran tu cabeza, y te restituir a tu puesto, y dars la copa a Faran en su mano, como solas hacerlo cuando eras su copero. 14 Acurdate, pues, de m cuando tengas ese bien, y te ruego que uses conmigo de misericordia, y hagas mencin de m a Faran, y me saques de esta casa. 15 Porque fui hurtado de la tierra de los hebreos; y tampoco he hecho aqu por qu me pusiesen en la crcel. 

16 Viendo el jefe de los panaderos que haba interpretado para bien, dijo a Jos: Tambin yo so que vea tres canastillos blancos sobre mi cabeza. 17 En el canastillo ms alto haba de toda clase de manjares de pastelera para Faran; y las aves las coman del canastillo de sobre mi cabeza. 18 Entonces respondi Jos, y dijo: Esta es su interpretacin: Los tres canastillos tres das son. 19 Al cabo de tres das quitar Faran tu cabeza de sobre ti, y te har colgar en la horca, y las aves comern tu carne de sobre ti. 

20 Al tercer da, que era el da del cumpleaos de Faran, el rey hizo banquete a todos sus sirvientes; y alz la cabeza del jefe de los coperos, y la cabeza del jefe de los panaderos, entre sus servidores. 21 E hizo volver a su oficio al jefe de los coperos, y dio ste la copa en mano de Faran. 22 Mas hizo ahorcar al jefe de los panaderos, como lo haba interpretado Jos. 23 Y el jefe de los coperos no se acord de Jos, sino que le olvid. 

Jos interpreta el sueo de Faran

Gnesis 41

1 Aconteci que pasados dos aos tuvo Faran un sueo. Le pareca que estaba junto al ro; 2 y que del ro suban siete vacas, hermosas a la vista, y muy gordas, y pacan en el prado. 3 Y que tras ellas suban del ro otras siete vacas de feo aspecto y enjutas de carne, y se pararon cerca de las vacas hermosas a la orilla del ro; 4 y que las vacas de feo aspecto y enjutas de carne devoraban a las siete vacas hermosas y muy gordas. Y despert Faran. 5 Se durmi de nuevo, y so la segunda vez: Que siete espigas llenas y hermosas crecan de una sola caa, 6 y que despus de ellas salan otras siete espigas menudas y abatidas del viento solano; 7 y las siete espigas menudas devoraban a las siete espigas gruesas y llenas. Y despert Faran, y he aqu que era sueo. 8 Sucedi que por la maana estaba agitado su espritu, y envi e hizo llamar a todos los magos de Egipto, y a todos sus sabios; y les cont Faran sus sueos, mas no haba quien los pudiese interpretar a Faran. 

9 Entonces el jefe de los coperos habl a Faran, diciendo: Me acuerdo hoy de mis faltas. 10 Cuando Faran se enoj contra sus siervos, nos ech a la prisin de la casa del capitn de la guardia a m y al jefe de los panaderos. 11 Y l y yo tuvimos un sueo en la misma noche, y cada sueo tena su propio significado. 12 Estaba all con nosotros un joven hebreo, siervo del capitn de la guardia; y se lo contamos, y l nos interpret nuestros sueos, y declar a cada uno conforme a su sueo. 13 Y aconteci que como l nos los interpret, as fue: yo fui restablecido en mi puesto, y el otro fue colgado. 

14 Entonces Faran envi y llam a Jos. Y lo sacaron apresuradamente de la crcel, y se afeit, y mud sus vestidos, y vino a Faran. 15 Y dijo Faran a Jos: Yo he tenido un sueo, y no hay quien lo interprete; mas he odo decir de ti, que oyes sueos para interpretarlos. 16 Respondi Jos a Faran, diciendo: No est en m; Dios ser el que d respuesta propicia a Faran. 17 Entonces Faran dijo a Jos: En mi sueo me pareca que estaba a la orilla del ro; 18 y que del ro suban siete vacas de gruesas carnes y hermosa apariencia, que pacan en el prado. 19 Y que otras siete vacas suban despus de ellas, flacas y de muy feo aspecto; tan extenuadas, que no he visto otras semejantes en fealdad en toda la tierra de Egipto. 20 Y las vacas flacas y feas devoraban a las siete primeras vacas gordas; 21 y stas entraban en sus entraas, mas no se conoca que hubiesen entrado, porque la apariencia de las flacas era an mala, como al principio. Y yo despert. 22 Vi tambin soando, que siete espigas crecan en una misma caa, llenas y hermosas. 23 Y que otras siete espigas menudas, marchitas, abatidas del viento solano, crecan despus de ellas; 24 y las espigas menudas devoraban a las siete espigas hermosas; y lo he dicho a los magos, mas no hay quien me lo interprete. 

25 Entonces respondi Jos a Faran: El sueo de Faran es uno mismo; Dios ha mostrado a Faran lo que va a hacer. 26 Las siete vacas hermosas siete aos son; y las espigas hermosas son siete aos: el sueo es uno mismo. 27 Tambin las siete vacas flacas y feas que suban tras ellas, son siete aos; y las siete espigas menudas y marchitas del viento solano, siete aos sern de hambre. 28 Esto es lo que respondo a Faran. Lo que Dios va a hacer, lo ha mostrado a Faran. 29 He aqu vienen siete aos de gran abundancia en toda la tierra de Egipto. 30 Y tras ellos seguirn siete aos de hambre; y toda la abundancia ser olvidada en la tierra de Egipto, y el hambre consumir la tierra. 31 Y aquella abundancia no se echar de ver, a causa del hambre siguiente la cual ser gravsima. 32 Y el suceder el sueo a Faran dos veces, significa que la cosa es firme de parte de Dios, y que Dios se apresura a hacerla. 33 Por tanto, provase ahora Faran de un varn prudente y sabio, y pngalo sobre la tierra de Egipto. 34 Haga esto Faran, y ponga gobernadores sobre el pas, y quinte la tierra de Egipto en los siete aos de la abundancia. 35 Y junten toda la provisin de estos buenos aos que vienen, y recojan el trigo bajo la mano de Faran para mantenimiento de las ciudades; y gurdenlo. 36 Y est aquella provisin en depsito para el pas, para los siete aos de hambre que habr en la tierra de Egipto; y el pas no perecer de hambre. 

Jos, gobernador de Egipto

37 El asunto pareci bien a Faran y a sus siervos, 38 y dijo Faran a sus siervos: Acaso hallaremos a otro hombre como ste, en quien est el espritu de Dios? 39 Y dijo Faran a Jos: Pues que Dios te ha hecho saber todo esto, no hay entendido ni sabio como t. 40 T estars sobre mi casa, y por tu palabra se gobernar todo mi pueblo; solamente en el trono ser yo mayor que t. 41 Dijo adems Faran a Jos: He aqu yo te he puesto sobre toda la tierra de Egipto. 42 Entonces Faran quit su anillo de su mano, y lo puso en la mano de Jos, y lo hizo vestir de ropas de lino finsimo, y puso un collar de oro en su cuello; 43 y lo hizo subir en su segundo carro, y pregonaron delante de l: Doblad la rodilla!; y lo puso sobre toda la tierra de Egipto. 44 Y dijo Faran a Jos: Yo soy Faran; y sin ti ninguno alzar su mano ni su pie en toda la tierra de Egipto. 45 Y llam Faran el nombre de Jos, Zafnat-panea; y le dio por mujer a Asenat, hija de Potifera sacerdote de On. Y sali Jos por toda la tierra de Egipto. 

46 Era Jos de edad de treinta aos cuando fue presentado delante de Faran rey de Egipto; y sali Jos de delante de Faran, y recorri toda la tierra de Egipto. 47 En aquellos siete aos de abundancia la tierra produjo a montones. 48 Y l reuni todo el alimento de los siete aos de abundancia que hubo en la tierra de Egipto, y guard alimento en las ciudades, poniendo en cada ciudad el alimento del campo de sus alrededores. 49 Recogi Jos trigo como arena del mar, mucho en extremo, hasta no poderse contar, porque no tena nmero. 50 Y nacieron a Jos dos hijos antes que viniese el primer ao del hambre, los cuales le dio a luz Asenat, hija de Potifera sacerdote de On. 51 Y llam Jos el nombre del primognito, Manass; porque dijo: Dios me hizo olvidar todo mi trabajo, y toda la casa de mi padre. 52 Y llam el nombre del segundo, Efran; porque dijo: Dios me hizo fructificar en la tierra de mi afliccin. 

53 As se cumplieron los siete aos de abundancia que hubo en la tierra de Egipto. 54 Y comenzaron a venir los siete aos del hambre, como Jos haba dicho; y hubo hambre en todos los pases, mas en toda la tierra de Egipto haba pan. 55 Cuando se sinti el hambre en toda la tierra de Egipto, el pueblo clam a Faran por pan. Y dijo Faran a todos los egipcios: Id a Jos, y haced lo que l os dijere. 56 Y el hambre estaba por toda la extensin del pas. Entonces abri Jos todo granero donde haba, y venda a los egipcios; porque haba crecido el hambre en la tierra de Egipto. 57 Y de toda la tierra venan a Egipto para comprar de Jos, porque por toda la tierra haba crecido el hambre. 

Los hermanos de Jos vienen por alimentos

Gnesis 42

1 Viendo Jacob que en Egipto haba alimentos, dijo a sus hijos: Por qu os estis mirando? 2 Y dijo: He aqu, yo he odo que hay vveres en Egipto; descended all, y comprad de all para nosotros, para que podamos vivir, y no muramos. 3 Y descendieron los diez hermanos de Jos a comprar trigo en Egipto. 4 Mas Jacob no envi a Benjamn, hermano de Jos, con sus hermanos; porque dijo: No sea que le acontezca algn desastre. 5 Vinieron los hijos de Israel a comprar entre los que venan; porque haba hambre en la tierra de Canan. 

6 Y Jos era el seor de la tierra, quien le venda a todo el pueblo de la tierra; y llegaron los hermanos de Jos, y se inclinaron a l rostro a tierra. 7 Y Jos, cuando vio a sus hermanos, los conoci; mas hizo como que no los conoca, y les habl speramente, y les dijo: De dnde habis venido? Ellos respondieron: De la tierra de Canan, para comprar alimentos. 8 Jos, pues, conoci a sus hermanos; pero ellos no le conocieron. 9 Entonces se acord Jos de los sueos que haba tenido acerca de ellos, y les dijo: Espas sois; por ver lo descubierto del pas habis venido. 10 Ellos le respondieron: No, seor nuestro, sino que tus siervos han venido a comprar alimentos. 11 Todos nosotros somos hijos de un varn; somos hombres honrados; tus siervos nunca fueron espas. 12 Pero Jos les dijo: No; para ver lo descubierto del pas habis venido. 13 Y ellos respondieron: Tus siervos somos doce hermanos, hijos de un varn en la tierra de Canan; y he aqu el menor est hoy con nuestro padre, y otro no parece. 14 Y Jos les dijo: Eso es lo que os he dicho, afirmando que sois espas. 15 En esto seris probados: Vive Faran, que no saldris de aqu, sino cuando vuestro hermano menor viniere aqu. 16 Enviad a uno de vosotros y traiga a vuestro hermano, y vosotros quedad presos, y vuestras palabras sern probadas, si hay verdad en vosotros; y si no, vive Faran, que sois espas. 17 Entonces los puso juntos en la crcel por tres das. 18 Y al tercer da les dijo Jos: Haced esto, y vivid: Yo temo a Dios. 19 Si sois hombres honrados, quede preso en la casa de vuestra crcel uno de vuestros hermanos, y vosotros id y llevad el alimento para el hambre de vuestra casa. 20 Pero traeris a vuestro hermano menor, y sern verificadas vuestras palabras, y no moriris. Y ellos lo hicieron as. 

21 Y decan el uno al otro: Verdaderamente hemos pecado contra nuestro hermano, pues vimos la angustia de su alma cuando nos rogaba, y no le escuchamos; por eso ha venido sobre nosotros esta angustia. 22 Entonces Rubn les respondi, diciendo: No os habl yo y dije: No pequis contra el joven, y no escuchasteis? He aqu tambin se nos demanda su sangre. 23 Pero ellos no saban que los entenda Jos, porque haba intrprete entre ellos. 24 Y se apart Jos de ellos, y llor; despus volvi a ellos, y les habl, y tom de entre ellos a Simen, y lo aprision a vista de ellos. 25 Despus mand Jos que llenaran sus sacos de trigo, y devolviesen el dinero de cada uno de ellos, ponindolo en su saco, y les diesen comida para el camino; y as se hizo con ellos. 

26 Y ellos pusieron su trigo sobre sus asnos, y se fueron de all. 27 Pero abriendo uno de ellos su saco para dar de comer a su asno en el mesn, vio su dinero que estaba en la boca de su costal. 28 Y dijo a sus hermanos: Mi dinero se me ha devuelto, y helo aqu en mi saco. Entonces se les sobresalt el corazn, y espantados dijeron el uno al otro: Qu es esto que nos ha hecho Dios? 

29 Y venidos a Jacob su padre en tierra de Canan, le contaron todo lo que les haba acontecido, diciendo: 30 Aquel varn, el seor de la tierra, nos habl speramente, y nos trat como a espas de la tierra. 31 Y nosotros le dijimos: Somos hombres honrados, nunca fuimos espas. 32 Somos doce hermanos, hijos de nuestro padre; uno no parece, y el menor est hoy con nuestro padre en la tierra de Canan. 33 Entonces aquel varn, el seor de la tierra, nos dijo: En esto conocer que sois hombres honrados: dejad conmigo uno de vuestros hermanos, y tomad para el hambre de vuestras casas, y andad, 34 y traedme a vuestro hermano el menor, para que yo sepa que no sois espas, sino hombres honrados; as os dar a vuestro hermano, y negociaris en la tierra. 

35 Y aconteci que vaciando ellos sus sacos, he aqu que en el saco de cada uno estaba el atado de su dinero; y viendo ellos y su padre los atados de su dinero, tuvieron temor. 36 Entonces su padre Jacob les dijo: Me habis privado de mis hijos; Jos no parece, ni Simen tampoco, y a Benjamn le llevaris; contra m son todas estas cosas. 37 Y Rubn habl a su padre, diciendo: Hars morir a mis dos hijos, si no te lo devuelvo; entrgalo en mi mano, que yo lo devolver a ti. 38 Y l dijo: No descender mi hijo con vosotros, pues su hermano ha muerto, y l solo ha quedado; y si le aconteciere algn desastre en el camino por donde vais, haris descender mis canas con dolor al Seol. 

Los hermanos de Jos regresan con Benjamn

Gnesis 43

1 El hambre era grande en la tierra; 2 y aconteci que cuando acabaron de comer el trigo que trajeron de Egipto, les dijo su padre: Volved, y comprad para nosotros un poco de alimento. 3 Respondi Jud, diciendo: Aquel varn nos protest con nimo resuelto, diciendo: No veris mi rostro si no trais a vuestro hermano con vosotros. 4 Si enviares a nuestro hermano con nosotros, descenderemos y te compraremos alimento. 5 Pero si no le enviares, no descenderemos; porque aquel varn nos dijo: No veris mi rostro si no trais a vuestro hermano con vosotros. 6 Dijo entonces Israel: Por qu me hicisteis tanto mal, declarando al varn que tenais otro hermano? 7 Y ellos respondieron: Aquel varn nos pregunt expresamente por nosotros, y por nuestra familia, diciendo: Vive an vuestro padre? Tenis otro hermano? Y le declaramos conforme a estas palabras. Acaso podamos saber que l nos dira: Haced venir a vuestro hermano? 8 Entonces Jud dijo a Israel su padre: Enva al joven conmigo, y nos levantaremos e iremos, a fin de que vivamos y no muramos nosotros, y t, y nuestros nios. 9 Yo te respondo por l; a m me pedirs cuenta. Si yo no te lo vuelvo a traer, y si no lo pongo delante de ti, ser para ti el culpable para siempre; 10 pues si no nos hubiramos detenido, ciertamente hubiramos ya vuelto dos veces. 

11 Entonces Israel su padre les respondi: Pues que as es, hacedlo; tomad de lo mejor de la tierra en vuestros sacos, y llevad a aquel varn un presente, un poco de blsamo, un poco de miel, aromas y mirra, nueces y almendras. 12 Y tomad en vuestras manos doble cantidad de dinero, y llevad en vuestra mano el dinero vuelto en las bocas de vuestros costales; quiz fue equivocacin. 13 Tomad tambin a vuestro hermano, y levantaos, y volved a aquel varn. 14 Y el Dios Omnipotente os d misericordia delante de aquel varn, y os suelte al otro vuestro hermano, y a este Benjamn. Y si he de ser privado de mis hijos, salo. 15 Entonces tomaron aquellos varones el presente, y tomaron en su mano doble cantidad de dinero, y a Benjamn; y se levantaron y descendieron a Egipto, y se presentaron delante de Jos. 

16 Y vio Jos a Benjamn con ellos, y dijo al mayordomo de su casa: Lleva a casa a esos hombres, y degella una res y preprala, pues estos hombres comern conmigo al medioda. 17 E hizo el hombre como Jos dijo, y llev a los hombres a casa de Jos. 18 Entonces aquellos hombres tuvieron temor, cuando fueron llevados a casa de Jos, y decan: Por el dinero que fue devuelto en nuestros costales la primera vez nos han trado aqu, para tendernos lazo, y atacarnos, y tomarnos por siervos a nosotros, y a nuestros asnos. 19 Y se acercaron al mayordomo de la casa de Jos, y le hablaron a la entrada de la casa. 20 Y dijeron: Ay, seor nuestro, nosotros en realidad de verdad descendimos al principio a comprar alimentos. 21 Y aconteci que cuando llegamos al mesn y abrimos nuestros costales, he aqu el dinero de cada uno estaba en la boca de su costal, nuestro dinero en su justo peso; y lo hemos vuelto a traer con nosotros. 22 Hemos tambin trado en nuestras manos otro dinero para comprar alimentos; nosotros no sabemos quin haya puesto nuestro dinero en nuestros costales. 23 El les respondi: Paz a vosotros, no temis; vuestro Dios y el Dios de vuestro padre os dio el tesoro en vuestros costales; yo recib vuestro dinero. Y sac a Simen a ellos. 24 Y llev aquel varn a los hombres a casa de Jos; y les dio agua, y lavaron sus pies, y dio de comer a sus asnos. 25 Y ellos prepararon el presente entretanto que vena Jos a medioda, porque haban odo que all habran de comer pan. 

26 Y vino Jos a casa, y ellos le trajeron el presente que tenan en su mano dentro de la casa, y se inclinaron ante l hasta la tierra. 27 Entonces les pregunt Jos cmo estaban, y dijo: Vuestro padre, el anciano que dijisteis, lo pasa bien? Vive todava? 28 Y ellos respondieron: Bien va a tu siervo nuestro padre; an vive. Y se inclinaron, e hicieron reverencia. 29 Y alzando Jos sus ojos vio a Benjamn su hermano, hijo de su madre, y dijo: Es ste vuestro hermano menor, de quien me hablasteis? Y dijo: Dios tenga misericordia de ti, hijo mo. 30 Entonces Jos se apresur, porque se conmovieron sus entraas a causa de su hermano, y busc dnde llorar; y entr en su cmara, y llor all. 31 Y lav su rostro y sali, y se contuvo, y dijo: Poned pan. 32 Y pusieron para l aparte, y separadamente para ellos, y aparte para los egipcios que con l coman; porque los egipcios no pueden comer pan con los hebreos, lo cual es abominacin a los egipcios. 33 Y se sentaron delante de l, el mayor conforme a su primogenitura, y el menor conforme a su menor edad; y estaban aquellos hombres atnitos mirndose el uno al otro. 34 Y Jos tom viandas de delante de s para ellos; mas la porcin de Benjamn era cinco veces mayor que cualquiera de las de ellos. Y bebieron, y se alegraron con l. 

La copa de Jos

Gnesis 44

1 Mand Jos al mayordomo de su casa, diciendo: Llena de alimento los costales de estos varones, cuanto puedan llevar, y pon el dinero de cada uno en la boca de su costal. 2 Y pondrs mi copa, la copa de plata, en la boca del costal del menor, con el dinero de su trigo. Y l hizo como dijo Jos. 3 Venida la maana, los hombres fueron despedidos con sus asnos. 4 Habiendo ellos salido de la ciudad, de la que an no se haban alejado, dijo Jos a su mayordomo: Levntate y sigue a esos hombres; y cuando los alcances, diles: Por qu habis vuelto mal por bien? Por qu habis robado mi copa de plata? 5 No es sta en la que bebe mi seor, y por la que suele adivinar? Habis hecho mal en lo que hicisteis. 

6 Cuando l los alcanz, les dijo estas palabras. 7 Y ellos le respondieron: Por qu dice nuestro seor tales cosas? Nunca tal hagan tus siervos. 8 He aqu, el dinero que hallamos en la boca de nuestros costales, te lo volvimos a traer desde la tierra de Canan; cmo, pues, habamos de hurtar de casa de tu seor plata ni oro? 9 Aquel de tus siervos en quien fuere hallada la copa, que muera, y aun nosotros seremos siervos de mi seor. 10 Y l dijo: Tambin ahora sea conforme a vuestras palabras; aquel en quien se hallare ser mi siervo, y vosotros seris sin culpa. 11 Ellos entonces se dieron prisa, y derribando cada uno su costal en tierra, abri cada cual el costal suyo. 12 Y busc; desde el mayor comenz, y acab en el menor; y la copa fue hallada en el costal de Benjamn. 13 Entonces ellos rasgaron sus vestidos, y carg cada uno su asno y volvieron a la ciudad. 

14 Vino Jud con sus hermanos a casa de Jos, que an estaba all, y se postraron delante de l en tierra. 15 Y les dijo Jos: Qu accin es esta que habis hecho? No sabis que un hombre como yo sabe adivinar? 16 Entonces dijo Jud: Qu diremos a mi seor? Qu hablaremos, o con qu nos justificaremos? Dios ha hallado la maldad de tus siervos; he aqu, nosotros somos siervos de mi seor, nosotros, y tambin aquel en cuyo poder fue hallada la copa. 17 Jos respondi: Nunca yo tal haga. El varn en cuyo poder fue hallada la copa, l ser mi siervo; vosotros id en paz a vuestro padre. 

Jud intercede por Benjamn

18 Entonces Jud se acerc a l, y dijo: Ay, seor mo, te ruego que permitas que hable tu siervo una palabra en odos de mi seor, y no se encienda tu enojo contra tu siervo, pues t eres como Faran. 19 Mi seor pregunt a sus siervos, diciendo: Tenis padre o hermano? 20 Y nosotros respondimos a mi seor: Tenemos un padre anciano, y un hermano joven, pequeo an, que le naci en su vejez; y un hermano suyo muri, y l solo qued de los hijos de su madre; y su padre lo ama. 21 Y t dijiste a tus siervos: Tradmelo, y pondr mis ojos sobre l. 22 Y nosotros dijimos a mi seor: El joven no puede dejar a su padre, porque si lo dejare, su padre morir. 23 Y dijiste a tus siervos: Si vuestro hermano menor no desciende con vosotros, no veris ms mi rostro. 24 Aconteci, pues, que cuando llegamos a mi padre tu siervo, le contamos las palabras de mi seor. 25 Y dijo nuestro padre: Volved a comprarnos un poco de alimento. 26 Y nosotros respondimos: No podemos ir; si nuestro hermano va con nosotros, iremos; porque no podremos ver el rostro del varn, si no est con nosotros nuestro hermano el menor. 27 Entonces tu siervo mi padre nos dijo: Vosotros sabis que dos hijos me dio a luz mi mujer; 28 y el uno sali de mi presencia, y pienso de cierto que fue despedazado, y hasta ahora no lo he visto. 29 Y si tomis tambin a ste de delante de m, y le acontece algn desastre, haris descender mis canas con dolor al Seol. 30 Ahora, pues, cuando vuelva yo a tu siervo mi padre, si el joven no va conmigo, como su vida est ligada a la vida de l, 31 suceder que cuando no vea al joven, morir; y tus siervos harn descender las canas de tu siervo nuestro padre con dolor al Seol. 32 Como tu siervo sali por fiador del joven con mi padre, diciendo: Si no te lo vuelvo a traer, entonces yo ser culpable ante mi padre para siempre; 33 te ruego, por tanto, que quede ahora tu siervo en lugar del joven por siervo de mi seor, y que el joven vaya con sus hermanos. 34 Porque cmo volver yo a mi padre sin el joven? No podr, por no ver el mal que sobrevendr a mi padre. 

Jos se da a conocer a sus hermanos

Gnesis 45

1 No poda ya Jos contenerse delante de todos los que estaban al lado suyo, y clam: Haced salir de mi presencia a todos. Y no qued nadie con l, al darse a conocer Jos a sus hermanos. 2 Entonces se dio a llorar a gritos; y oyeron los egipcios, y oy tambin la casa de Faran. 3 Y dijo Jos a sus hermanos: Yo soy Jos; vive an mi padre? Y sus hermanos no pudieron responderle, porque estaban turbados delante de l. 

4 Entonces dijo Jos a sus hermanos: Acercaos ahora a m. Y ellos se acercaron. Y l dijo: Yo soy Jos vuestro hermano, el que vendisteis para Egipto. 5 Ahora, pues, no os entristezcis, ni os pese de haberme vendido ac; porque para preservacin de vida me envi Dios delante de vosotros. 6 Pues ya ha habido dos aos de hambre en medio de la tierra, y an quedan cinco aos en los cuales ni habr arada ni siega. 7 Y Dios me envi delante de vosotros, para preservaros posteridad sobre la tierra, y para daros vida por medio de gran liberacin. 8 As, pues, no me enviasteis ac vosotros, sino Dios, que me ha puesto por padre de Faran y por seor de toda su casa, y por gobernador en toda la tierra de Egipto. 9 Daos prisa, id a mi padre y decidle: As dice tu hijo Jos: Dios me ha puesto por seor de todo Egipto; ven a m, no te detengas. 10 Habitars en la tierra de Gosn, y estars cerca de m, t y tus hijos, y los hijos de tus hijos, tus ganados y tus vacas, y todo lo que tienes. 11 Y all te alimentar, pues an quedan cinco aos de hambre, para que no perezcas de pobreza t y tu casa, y todo lo que tienes. 12 He aqu, vuestros ojos ven, y los ojos de mi hermano Benjamn, que mi boca os habla. 13 Haris, pues, saber a mi padre toda mi gloria en Egipto, y todo lo que habis visto; y daos prisa, y traed a mi padre ac. 14 Y se ech sobre el cuello de Benjamn su hermano, y llor; y tambin Benjamn llor sobre su cuello. 15 Y bes a todos sus hermanos, y llor sobre ellos; y despus sus hermanos hablaron con l. 

16 Y se oy la noticia en la casa de Faron, diciendo: Los hermanos de Jos han venido. Y esto agrad en los ojos de Faran y de sus siervos. 17 Y dijo Faran a Jos: Di a tus hermanos: Haced esto: cargad vuestras bestias, e id, volved a la tierra de Canan; 18 y tomad a vuestro padre y a vuestras familias y venid a m, porque yo os dar lo bueno de la tierra de Egipto, y comeris de la abundancia de la tierra. 19 Y t manda: Haced esto: tomaos de la tierra de Egipto carros para vuestros nios y vuestras mujeres, y traed a vuestro padre, y venid. 20 Y no os preocupis por vuestros enseres, porque la riqueza de la tierra de Egipto ser vuestra. 21 Y lo hicieron as los hijos de Israel; y les dio Jos carros conforme a la orden de Faran, y les suministr vveres para el camino. 22 A cada uno de todos ellos dio mudas de vestidos, y a Benjamn dio trescientas piezas de plata, y cinco mudas de vestidos. 23 Y a su padre envi esto: diez asnos cargados de lo mejor de Egipto, y diez asnas cargadas de trigo, y pan y comida, para su padre en el camino. 24 Y despidi a sus hermanos, y ellos se fueron. Y l les dijo: No riis por el camino. 25 Y subieron de Egipto, y llegaron a la tierra de Canan a Jacob su padre. 26 Y le dieron las nuevas, diciendo: Jos vive an; y l es seor en toda la tierra de Egipto. Y el corazn de Jacob se afligi, porque no los crea. 27 Y ellos le contaron todas las palabras de Jos, que l les haba hablado; y viendo Jacob los carros que Jos enviaba para llevarlo, su espritu revivi. 28 Entonces dijo Israel: Basta; Jos mi hijo vive todava; ir, y le ver antes que yo muera. 

Jacob y su familia en Egipto

Gnesis 46

1 Sali Israel con todo lo que tena, y vino a Beerseba, y ofreci sacrificios al Dios de su padre Isaac. 2 Y habl Dios a Israel en visiones de noche, y dijo: Jacob, Jacob. Y l respondi: Heme aqu. 3 Y dijo: Yo soy Dios, el Dios de tu padre; no temas de descender a Egipto, porque all yo har de ti una gran nacin. 4 Yo descender contigo a Egipto, y yo tambin te har volver; y la mano de Jos cerrar tus ojos. 5 Y se levant Jacob de Beerseba; y tomaron los hijos de Israel a su padre Jacob, y a sus nios, y a sus mujeres, en los carros que Faran haba enviado para llevarlo. 6 Y tomaron sus ganados, y sus bienes que haban adquirido en la tierra de Canan, y vinieron a Egipto, Jacob y toda su descendencia consigo; 7 sus hijos, y los hijos de sus hijos consigo; sus hijas, y las hijas de sus hijos, y a toda su descendencia trajo consigo a Egipto. 

8 Y estos son los nombres de los hijos de Israel, que entraron en Egipto, Jacob y sus hijos: Rubn, el primognito de Jacob. 9 Y los hijos de Rubn: Hanoc, Fal, Hezrn y Carmi. 10 Los hijos de Simen: Jemuel, Jamn, Ohad, Jaqun, Zohar, y Sal hijo de la cananea. 11 Los hijos de Lev: Gersn, Coat y Merari. 12 Los hijos de Jud: Er, Onn, Sela, Fares y Zara; mas Er y Onn murieron en la tierra de Canan. Y los hijos de Fares fueron Hezrn y Hamul. 13 Los hijos de Isacar: Tola, Fa, Job y Simrn. 14 Los hijos de Zabuln: Sered, Eln y Jahleel. 15 Estos fueron los hijos de Lea, los que dio a luz a Jacob en Padan-aram, y adems su hija Dina; treinta y tres las personas todas de sus hijos e hijas. 16 Los hijos de Gad: Zifin, Hagui, Ezbn, Suni, Eri, Arodi y Areli. 17 Y los hijos de Aser: Imna, Isa, Isi, Bera, y Sera hermana de ellos. Los hijos de Bera: Heber y Malquiel. 18 Estos fueron los hijos de Zilpa, la que Labn dio a su hija Lea, y dio a luz stos a Jacob; por todas diecisis personas. 19 Los hijos de Raquel, mujer de Jacob: Jos y Benjamn. 20 Y nacieron a Jos en la tierra de Egipto Manass y Efran, los que le dio a luz Asenat, hija de Potifera sacerdote de On. 21 Los hijos de Benjamn fueron Bela, Bequer, Asbel, Gera, Naamn, Ehi, Ros, Mupim, Hupim y Ard. 22 Estos fueron los hijos de Raquel, que nacieron a Jacob; por todas catorce personas. 23 Los hijos de Dan: Husim. 24 Los hijos de Neftal: Jahzeel, Guni, Jezer y Silem. 25 Estos fueron los hijos de Bilha, la que dio Labn a Raquel su hija, y dio a luz stos a Jacob; por todas siete personas. 26 Todas las personas que vinieron con Jacob a Egipto, procedentes de sus lomos, sin las mujeres de los hijos de Jacob, todas las personas fueron sesenta y seis. 27 Y los hijos de Jos, que le nacieron en Egipto, dos personas. Todas las personas de la casa de Jacob, que entraron en Egipto, fueron setenta. 

28 Y envi Jacob a Jud delante de s a Jos, para que le viniese a ver en Gosn; y llegaron a la tierra de Gosn. 29 Y Jos unci su carro y vino a recibir a Israel su padre en Gosn; y se manifest a l, y se ech sobre su cuello, y llor sobre su cuello largamente. 30 Entonces Israel dijo a Jos: Muera yo ahora, ya que he visto tu rostro, y s que an vives. 31 Y Jos dijo a sus hermanos, y a la casa de su padre: Subir y lo har saber a Faran, y le dir: Mis hermanos y la casa de mi padre, que estaban en la tierra de Canan, han venido a m. 32 Y los hombres son pastores de ovejas, porque son hombres ganaderos; y han trado sus ovejas y sus vacas, y todo lo que tenan. 33 Y cuando Faran os llamare y dijere: Cul es vuestro oficio? 34 entonces diris: Hombres de ganadera han sido tus siervos desde nuestra juventud hasta ahora, nosotros y nuestros padres; a fin de que moris en la tierra de Gosn, porque para los egipcios es abominacin todo pastor de ovejas. 

Gnesis 47

1 Vino Jos y lo hizo saber a Faran, y dijo: Mi padre y mis hermanos, y sus ovejas y sus vacas, con todo lo que tienen, han venido de la tierra de Canan, y he aqu estn en la tierra de Gosn. 2 Y de los postreros de sus hermanos tom cinco varones, y los present delante de Faran. 3 Y Faran dijo a sus hermanos: Cul es vuestro oficio? Y ellos respondieron a Faran: Pastores de ovejas son tus siervos, as nosotros como nuestros padres. 4 Dijeron adems a Faran: Para morar en esta tierra hemos venido; porque no hay pasto para las ovejas de tus siervos, pues el hambre es grave en la tierra de Canan; por tanto, te rogamos ahora que permitas que habiten tus siervos en la tierra de Gosn. 5 Entonces Faran habl a Jos, diciendo: Tu padre y tus hermanos han venido a ti. 6 La tierra de Egipto delante de ti est; en lo mejor de la tierra haz habitar a tu padre y a tus hermanos; habiten en la tierra de Gosn; y si entiendes que hay entre ellos hombres capaces, ponlos por mayorales del ganado mo. 

7 Tambin Jos introdujo a Jacob su padre, y lo present delante de Faran; y Jacob bendijo a Faran. 8 Y dijo Faran a Jacob: Cuntos son los das de los aos de tu vida? 9 Y Jacob respondi a Faran: Los das de los aos de mi peregrinacin son ciento treinta aos; pocos y malos han sido los das de los aos de mi vida, y no han llegado a los das de los aos de la vida de mis padres en los das de su peregrinacin. 10 Y Jacob bendijo a Faran, y sali de la presencia de Faran. 11 As Jos hizo habitar a su padre y a sus hermanos, y les dio posesin en la tierra de Egipto, en lo mejor de la tierra, en la tierra de Ramess, como mand Faran. 12 Y alimentaba Jos a su padre y a sus hermanos, y a toda la casa de su padre, con pan, segn el nmero de los hijos. 

13 No haba pan en toda la tierra, y el hambre era muy grave, por lo que desfalleci de hambre la tierra de Egipto y la tierra de Canan. 14 Y recogi Jos todo el dinero que haba en la tierra de Egipto y en la tierra de Canan, por los alimentos que de l compraban; y meti Jos el dinero en casa de Faran. 15 Acabado el dinero de la tierra de Egipto y de la tierra de Canan, vino todo Egipto a Jos, diciendo: Danos pan; por qu moriremos delante de ti, por haberse acabado el dinero? 16 Y Jos dijo: Dad vuestros ganados y yo os dar por vuestros ganados, si se ha acabado el dinero. 17 Y ellos trajeron sus ganados a Jos, y Jos les dio alimentos por caballos, y por el ganado de las ovejas, y por el ganado de las vacas, y por asnos; y les sustent de pan por todos sus ganados aquel ao. 18 Acabado aquel ao, vinieron a l el segundo ao, y le dijeron: No encubrimos a nuestro seor que el dinero ciertamente se ha acabado; tambin el ganado es ya de nuestro seor; nada ha quedado delante de nuestro seor sino nuestros cuerpos y nuestra tierra. 19 Por qu moriremos delante de tus ojos, as nosotros como nuestra tierra? Cmpranos a nosotros y a nuestra tierra por pan, y seremos nosotros y nuestra tierra siervos de Faran; y danos semilla para que vivamos y no muramos, y no sea asolada la tierra. 

20 Entonces compr Jos toda la tierra de Egipto para Faran; pues los egipcios vendieron cada uno sus tierras, porque se agrav el hambre sobre ellos; y la tierra vino a ser de Faran. 21 Y al pueblo lo hizo pasar a las ciudades, desde un extremo al otro del territorio de Egipto. 22 Solamente la tierra de los sacerdotes no compr, por cuanto los sacerdotes tenan racin de Faran, y ellos coman la racin que Faran les daba; por eso no vendieron su tierra. 23 Y Jos dijo al pueblo: He aqu os he comprado hoy, a vosotros y a vuestra tierra, para Faran; ved aqu semilla, y sembraris la tierra. 24 De los frutos daris el quinto a Faran, y las cuatro partes sern vuestras para sembrar las tierras, y para vuestro mantenimiento, y de los que estn en vuestras casas, y para que coman vuestros nios. 25 Y ellos respondieron: La vida nos has dado; hallemos gracia en ojos de nuestro seor, y seamos siervos de Faran. 26 Entonces Jos lo puso por ley hasta hoy sobre la tierra de Egipto, sealando para Faran el quinto, excepto slo la tierra de los sacerdotes, que no fue de Faran. 

27 As habit Israel en la tierra de Egipto, en la tierra de Gosn; y tomaron posesin de ella, y se aumentaron, y se multiplicaron en gran manera. 28 Y vivi Jacob en la tierra de Egipto diecisiete aos; y fueron los das de Jacob, los aos de su vida, ciento cuarenta y siete aos. 29 Y llegaron los das de Israel para morir, y llam a Jos su hijo, y le dijo: Si he hallado ahora gracia en tus ojos, te ruego que pongas tu mano debajo de mi muslo, y hars conmigo misericordia y verdad. Te ruego que no me entierres en Egipto. 30 Mas cuando duerma con mis padres, me llevars de Egipto y me sepultars en el sepulcro de ellos. Y Jos respondi: Har como t dices. 31 E Israel dijo: Jramelo. Y Jos le jur. Entonces Israel se inclin sobre la cabecera de la cama. 

Jacob bendice a Efran y a Manass

Gnesis 48

1 Sucedi despus de estas cosas que dijeron a Jos: He aqu tu padre est enfermo. Y l tom consigo a sus dos hijos, Manass y Efran. 2 Y se le hizo saber a Jacob, diciendo: He aqu tu hijo Jos viene a ti. Entonces se esforz Israel, y se sent sobre la cama, 3 y dijo a Jos: El Dios Omnipotente me apareci en Luz en la tierra de Canan, y me bendijo, 4 y me dijo: He aqu yo te har crecer, y te multiplicar, y te pondr por estirpe de naciones; y dar esta tierra a tu descendencia despus de ti por heredad perpetua. 5 Y ahora tus dos hijos Efran y Manass, que te nacieron en la tierra de Egipto, antes que viniese a ti a la tierra de Egipto, mos son; como Rubn y Simen, sern mos. 6 Y los que despus de ellos has engendrado, sern tuyos; por el nombre de sus hermanos sern llamados en sus heredades. 7 Porque cuando yo vena de Padan-aram, se me muri Raquel en la tierra de Canan, en el camino, como media legua de tierra viniendo a Efrata; y la sepult all en el camino de Efrata, que es Beln. 

8 Y vio Israel los hijos de Jos, y dijo: Quines son stos? 9 Y respondi Jos a su padre: Son mis hijos, que Dios me ha dado aqu. Y l dijo: Acrcalos ahora a m, y los bendecir. 10 Y los ojos de Israel estaban tan agravados por la vejez, que no poda ver. Les hizo, pues, acercarse a l, y l les bes y les abraz. 11 Y dijo Israel a Jos: No pensaba yo ver tu rostro, y he aqu Dios me ha hecho ver tambin a tu descendencia. 12 Entonces Jos los sac de entre sus rodillas, y se inclin a tierra. 13 Y los tom Jos a ambos, Efran a su derecha, a la izquierda de Israel, y Manass a su izquierda, a la derecha de Israel; y los acerc a l. 14 Entonces Israel extendi su mano derecha, y la puso sobre la cabeza de Efran, que era el menor, y su mano izquierda sobre la cabeza de Manass, colocando as sus manos adrede, aunque Manass era el primognito. 15 Y bendijo a Jos, diciendo: El Dios en cuya presencia anduvieron mis padres Abraham e Isaac, el Dios que me mantiene desde que yo soy hasta este da, 16 el Angel que me liberta de todo mal, bendiga a estos jvenes; y sea perpetuado en ellos mi nombre, y el nombre de mis padres Abraham e Isaac, y multiplquense en gran manera en medio de la tierra. 

17 Pero viendo Jos que su padre pona la mano derecha sobre la cabeza de Efran, le caus esto disgusto; y asi la mano de su padre, para cambiarla de la cabeza de Efran a la cabeza de Manass. 18 Y dijo Jos a su padre: No as, padre mo, porque ste es el primognito; pon tu mano derecha sobre su cabeza. 19 Mas su padre no quiso, y dijo: Lo s, hijo mo, lo s; tambin l vendr a ser un pueblo, y ser tambin engrandecido; pero su hermano menor ser ms grande que l, y su descendencia formar multitud de naciones. 20 Y los bendijo aquel da, diciendo: En ti bendecir Israel, diciendo: Hgate Dios como a Efran y como a Manass. Y puso a Efran antes de Manass. 21 Y dijo Israel a Jos: He aqu yo muero; pero Dios estar con vosotros, y os har volver a la tierra de vuestros padres. 22 Y yo te he dado a ti una parte ms que a tus hermanos, la cual tom yo de mano del amorreo con mi espada y con mi arco. 

Profeca de Jacob acerca de sus hijos

Gnesis 49

1 Y llam Jacob a sus hijos, y dijo: Juntaos, y os declarar lo que os ha de acontecer en los das venideros. 


2 Juntaos y od, hijos de Jacob, 
Y escuchad a vuestro padre Israel. 
3 Rubn, t eres mi primognito, 
2 mi fortaleza, y el principio de mi vigor; 
Principal en dignidad, principal en poder. 
4 Impetuoso como las aguas, no sers el principal, 
Por cuanto subiste al lecho de tu padre; 
Entonces te envileciste, subiendo a mi estrado. 
5 Simen y Lev son hermanos; 
Armas de iniquidad sus armas. 
6 En su consejo no entre mi alma, 
Ni mi espritu se junte en su compaa. 
Porque en su furor mataron hombres, 
Y en su temeridad desjarretaron toros. 
7 Maldito su furor, que fue fiero; 
Y su ira, que fue dura. 
Yo los apartar en Jacob, 
Y los esparcir en Israel. 
8 Jud, te alabarn tus hermanos; 
Tu mano en la cerviz de tus enemigos; 
Los hijos de tu padre se inclinarn a ti. 
9 Cachorro de len, Jud; 
De la presa subiste, hijo mo. 
Se encorv, se ech como len, 
As como len viejo: quin lo despertar? 
10 No ser quitado el cetro de Jud, 
Ni el legislador de entre sus pies, 
Hasta que venga Siloh; 
Y a l se congregarn los pueblos. 
11 Atando a la vid su pollino, 
Y a la cepa el hijo de su asna, 
Lav en el vino su vestido, 
Y en la sangre de uvas su manto. 
12 Sus ojos, rojos del vino, 
Y sus dientes blancos de la leche. 
13 Zabuln en puertos de mar habitar; 
Ser para puerto de naves, 
Y su lmite hasta Sidn. 
14 Isacar, asno fuerte 
Que se recuesta entre los apriscos; 
15 Y vio que el descanso era bueno, 
2 y que la tierra era deleitosa; 
Y baj su hombro para llevar, 
Y sirvi en tributo. 
16 Dan juzgar a su pueblo, 
Como una de las tribus de Israel. 
17 Ser Dan serpiente junto al camino, 
Vbora junto a la senda, 
Que muerde los talones del caballo, 
Y hace caer hacia atrs al jinete. 
18 Tu salvacin esper, oh Jehov. 
19 Gad, ejrcito lo acometer; 
Mas l acometer al fin. 
20 El pan de Aser ser substancioso, 
Y l dar deleites al rey. 
21 Neftal, cierva suelta, 
Que pronunciar dichos hermosos. 
22 Rama fructfera es Jos, 
Rama fructfera junto a una fuente, 
Cuyos vstagos se extienden sobre el muro. 
23 Le causaron amargura, 
Le asaetearon, 
Y le aborrecieron los arqueros; 
24 Mas su arco se mantuvo poderoso, 
Y los brazos de sus manos se fortalecieron 
Por las manos del Fuerte de Jacob 
(Por el nombre del Pastor, la Roca de Israel), 
25 Por el Dios de tu padre, el cual te ayudar, 
Por el Dios Omnipotente, el cual te bendecir 
Con bendiciones de los cielos de arriba, 
Con bendiciones del abismo que est abajo, 
Con bendiciones de los pechos y del vientre. 
26 Las bendiciones de tu padre 
Fueron mayores que las bendiciones de mis progenitores; 
Hasta el trmino de los collados eternos 
Sern sobre la cabeza de Jos, 
Y sobre la frente del que fue apartado de entre sus hermanos. 
27 Benjamn es lobo arrebatador; 
A la maana comer la presa, 
Y a la tarde repartir los despojos. 



Muerte y sepelio de Jacob

28 Todos stos fueron las doce tribus de Israel, y esto fue lo que su padre les dijo, al bendecirlos; a cada uno por su bendicin los bendijo. 29 Les mand luego, y les dijo: Yo voy a ser reunido con mi pueblo. Sepultadme con mis padres en la cueva que est en el campo de Efrn el heteo, 30 en la cueva que est en el campo de Macpela, al oriente de Mamre en la tierra de Canan, la cual compr Abraham con el mismo campo de Efrn el heteo, para heredad de sepultura. 31 All sepultaron a Abraham y a Sara su mujer; all sepultaron a Isaac y a Rebeca su mujer; all tambin sepult yo a Lea. 32 La compra del campo y de la cueva que est en l, fue de los hijos de Het. 33 Y cuando acab Jacob de dar mandamientos a sus hijos, encogi sus pies en la cama, y expir, y fue reunido con sus padres. 

Gnesis 50

1 Entonces se ech Jos sobre el rostro de su padre, y llor sobre l, y lo bes. 2 Y mand Jos a sus siervos los mdicos que embalsamasen a su padre; y los mdicos embalsamaron a Israel. 3 Y le cumplieron cuarenta das, porque as cumplan los das de los embalsamados, y lo lloraron los egipcios setenta das. 

4 Y pasados los das de su luto, habl Jos a los de la casa de Faran, diciendo: Si he hallado ahora gracia en vuestros ojos, os ruego que hablis en odos de Faran, diciendo: 5 Mi padre me hizo jurar, diciendo: He aqu que voy a morir; en el sepulcro que cav para m en la tierra de Canan, all me sepulturs; ruego, pues, que vaya yo ahora y sepulte a mi padre, y volver. 6 Y Faran dijo: Ve, y sepulta a tu padre, como l te hizo jurar. 7 Entonces Jos subi para sepultar a su padre; y subieron con l todos los siervos de Faran, los ancianos de su casa, y todos los ancianos de la tierra de Egipto, 8 y toda la casa de Jos, y sus hermanos, y la casa de su padre; solamente dejaron en la tierra de Gosn sus nios, y sus ovejas y sus vacas. 9 Subieron tambin con l carros y gente de a caballo, y se hizo un escuadrn muy grande. 10 Y llegaron hasta la era de Atad, que est al otro lado del Jordn, y endecharon all con grande y muy triste lamentacin; y Jos hizo a su padre duelo por siete das. 11 Y viendo los moradores de la tierra, los cananeos, el llanto en la era de Atad, dijeron: Llanto grande es este de los egipcios; por eso fue llamado su nombre Abel-mizraim, que est al otro lado del Jordn. 12 Hicieron, pues, sus hijos con l segn les haba mandado; 13 pues lo llevaron sus hijos a la tierra de Canan, y lo sepultaron en la cueva del campo de Macpela, la que haba comprado Abraham con el mismo campo, para heredad de sepultura, de Efrn el heteo, al oriente de Mamre. 14 Y volvi Jos a Egipto, l y sus hermanos, y todos los que subieron con l a sepultar a su padre, despus que lo hubo sepultado. 

Muerte de Jos

15 Viendo los hermanos de Jos que su padre era muerto, dijeron: Quiz nos aborrecer Jos, y nos dar el pago de todo el mal que le hicimos. 16 Y enviaron a decir a Jos: Tu padre mand antes de su muerte, diciendo: 17 As diris a Jos: Te ruego que perdones ahora la maldad de tus hermanos y su pecado, porque mal te trataron; por tanto, ahora te rogamos que perdones la maldad de los siervos del Dios de tu padre. Y Jos llor mientras hablaban. 18 Vinieron tambin sus hermanos y se postraron delante de l, y dijeron: Henos aqu por siervos tuyos. 19 Y les respondi Jos: No temis; acaso estoy yo en lugar de Dios? 20 Vosotros pensasteis mal contra m, mas Dios lo encamin a bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida a mucho pueblo. 21 Ahora, pues, no tengis miedo; yo os sustentar a vosotros y a vuestros hijos. As los consol, y les habl al corazn. 

22 Y habit Jos en Egipto, l y la casa de su padre; y vivi Jos ciento diez aos. 23 Y vio Jos los hijos de Efran hasta la tercera generacin; tambin los hijos de Maquir hijo de Manass fueron criados sobre las rodillas de Jos. 24 Y Jos dijo a sus hermanos: Yo voy a morir; mas Dios ciertamente os visitar, y os har subir de esta tierra a la tierra que jur a Abraham, a Isaac y a Jacob. 25 E hizo jurar Jos a los hijos de Israel, diciendo: Dios ciertamente os visitar, y haris llevar de aqu mis huesos. 26 Y muri Jos a la edad de ciento diez aos; y lo embalsamaron, y fue puesto en un atad en Egipto. 
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LIBRO SEGUNDO DE MOISS

XODO

Afliccin de los israelitas en Egipto

XODO 1

1 Estos son los nombres de los hijos de Israel que entraron en Egipto con Jacob; cada uno entr con su familia: 2 Rubn, Simen, Lev, Jud, 3 Isacar, Zabuln, Benjamn, 4 Dan, Neftal, Gad y Aser. 5 Todas las personas que le nacieron a Jacob fueron setenta. Y Jos estaba en Egipto. 6 Y muri Jos, y todos sus hermanos, y toda aquella generacin. 7 Y los hijos de Israel fructificaron y se multiplicaron, y fueron aumentados y fortalecidos en extremo, y se llen de ellos la tierra. 

8 Entretanto, se levant sobre Egipto un nuevo rey que no conoca a Jos; y dijo a su pueblo: 9 He aqu, el pueblo de los hijos de Israel es mayor y ms fuerte que nosotros. 10 Ahora, pues, seamos sabios para con l, para que no se multiplique, y acontezca que viniendo guerra, l tambin se una a nuestros enemigos y pelee contra nosotros, y se vaya de la tierra. 11 Entonces pusieron sobre ellos comisarios de tributos que los molestasen con sus cargas; y edificaron para Faran las ciudades de almacenaje, Pitn y Ramess. 12 Pero cuanto ms los opriman, tanto ms se multiplicaban y crecan, de manera que los egipcios teman a los hijos de Israel. 13 Y los egipcios hicieron servir a los hijos de Israel con dureza, 14 y amargaron su vida con dura servidumbre, en hacer barro y ladrillo, y en toda labor del campo y en todo su servicio, al cual los obligaban con rigor. 

15 Y habl el rey de Egipto a las parteras de las hebreas, una de las cuales se llamaba Sifra, y otra Fa, y les dijo: 16 Cuando asistis a las hebreas en sus partos, y veis el sexo, si es hijo, matadlo; y si es hija, entonces viva. 17 Pero las parteras temieron a Dios, y no hicieron como les mand el rey de Egipto, sino que preservaron la vida a los nios. 18 Y el rey de Egipto hizo llamar a las parteras y les dijo: Por qu habis hecho esto, que habis preservado la vida a los nios? 19 Y las parteras respondieron a Faran: Porque las mujeres hebreas no son como las egipcias; pues son robustas, y dan a luz antes que la partera venga a ellas. 20 Y Dios hizo bien a las parteras; y el pueblo se multiplic y se fortaleci en gran manera. 21 Y por haber las parteras temido a Dios, l prosper sus familias. 22 Entonces Faran mand a todo su pueblo, diciendo: Echad al ro a todo hijo que nazca, y a toda hija preservad la vida. 

Nacimiento de Moiss

XODO 2

1 Un varn de la familia de Lev fue y tom por mujer a una hija de Lev, 2 la que concibi, y dio a luz un hijo; y vindole que era hermoso, le tuvo escondido tres meses. 3 Pero no pudiendo ocultarle ms tiempo, tom una arquilla de juncos y la calafate con asfalto y brea, y coloc en ella al nio y lo puso en un carrizal a la orilla del ro. 4 Y una hermana suya se puso a lo lejos, para ver lo que le acontecera. 5 Y la hija de Faran descendi a lavarse al ro, y pasendose sus doncellas por la ribera del ro, vio ella la arquilla en el carrizal, y envi una criada suya a que la tomase. 6 Y cuando la abri, vio al nio; y he aqu que el nio lloraba. Y teniendo compasin de l, dijo: De los nios de los hebreos es ste. 7 Entonces su hermana dijo a la hija de Faran: Ir a llamarte una nodriza de las hebreas, para que te cre este nio? 8 Y la hija de Faran respondi: Ve. Entonces fue la doncella, y llam a la madre del nio, 9 a la cual dijo la hija de Faran: Lleva a este nio y cramelo, y yo te lo pagar. Y la mujer tom al nio y lo cri. 10 Y cuando el nio creci, ella lo trajo a la hija de Faran, la cual lo prohij, y le puso por nombre Moiss, diciendo: Porque de las aguas lo saqu. 

Moiss huye de Egipto

11 En aquellos das sucedi que crecido ya Moiss, sali a sus hermanos, y los vio en sus duras tareas, y observ a un egipcio que golpeaba a uno de los hebreos, sus hermanos. 12 Entonces mir a todas partes, y viendo que no pareca nadie, mat al egipcio y lo escondi en la arena. 13 Al da siguiente sali y vio a dos hebreos que rean; entonces dijo al que maltrataba al otro: Por qu golpeas a tu prjimo? 14 Y l respondi: Quin te ha puesto a ti por prncipe y juez sobre nosotros? Piensas matarme como mataste al egipcio? Entonces Moiss tuvo miedo, y dijo: Ciertamente esto ha sido descubierto. 15 Oyendo Faran acerca de este hecho, procur matar a Moiss; p8ero Moiss huy de delante de Faran, y habit en la tierra de Madin. 16 Y estando sentado junto al pozo, siete hijas que tena el sacerdote de Madin vinieron a sacar agua para llenar las pilas y dar de beber a las ovejas de su padre. 17 Mas los pastores vinieron y las echaron de all; entonces Moiss se levant y las defendi, y dio de beber a sus ovejas. 18 Y volviendo ellas a Reuel su padre, l les dijo: Por qu habis venido hoy tan pronto? 19 Ellas respondieron: Un varn egipcio nos defendi de mano de los pastores, y tambin nos sac el agua, y dio de beber a las ovejas. 20 Y dijo a sus hijas: Dnde est? Por qu habis dejado a ese hombre? Llamadle para que coma. 21 Y Moiss convino en morar con aquel varn; y l dio su hija Sfora por mujer a Moiss. 22 Y ella le dio a luz un hijo; y l le puso por nombre Gersn, porque dijo: Forastero soy en tierra ajena. 

23 Aconteci que despus de muchos das muri el rey de Egipto, y los hijos de Israel geman a causa de la servidumbre, y clamaron; y subi a Dios el clamor de ellos con motivo de su servidumbre. 24 Y oy Dios el gemido de ellos, y se acord de su pacto con Abraham, Isaac y Jacob. 25 Y mir Dios a los hijos de Israel, y los reconoci Dios. 

Llamamiento de Moiss

XODO 3

1 Apacentando Moiss las ovejas de Jetro su suegro, sacerdote de Madin, llev las ovejas a travs del desierto, y lleg hasta Horeb, monte de Dios. 2 Y se le apareci el Angel de Jehov en una llama de fuego en medio de una zarza; y l mir, y vio que la zarza arda en fuego, y la zarza no se consuma. 3 Entonces Moiss dijo: Ir yo ahora y ver esta grande visin, por qu causa la zarza no se quema. 4 Viendo Jehov que l iba a ver, lo llam Dios de en medio de la zarza, y dijo: Moiss, Moiss! Y l respondi: Heme aqu. 5 Y dijo: No te acerques; quita tu calzado de tus pies, porque el lugar en que t ests, tierra santa es. 6 Y dijo: Yo soy el Dios de tu padre, Dios de Abraham, Dios de Isaac, y Dios de Jacob. Entonces Moiss cubri su rostro, porque tuvo miedo de mirar a Dios. 

7 Dijo luego Jehov: Bien he visto la afliccin de mi pueblo que est en Egipto, y he odo su clamor a causa de sus exactores; pues he conocido sus angustias, 8 y he descendido para librarlos de mano de los egipcios, y sacarlos de aquella tierra a una tierra buena y ancha, a tierra que fluye leche y miel, a los lugares del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del heveo y del jebuseo. 9 El clamor, pues, de los hijos de Israel ha venido delante de m, y tambin he visto la opresin con que los egipcios los oprimen. 10 Ven, por tanto, ahora, y te enviar a Faran, para que saques de Egipto a mi pueblo, los hijos de Israel. 11 Entonces Moiss respondi a Dios: Quin soy yo para que vaya a Faran, y saque de Egipto a los hijos de Israel? 12 Y l respondi: Ve, porque yo estar contigo; y esto te ser por seal de que yo te he enviado: cuando hayas sacado de Egipto al pueblo, serviris a Dios sobre este monte. 

13 Dijo Moiss a Dios: He aqu que llego yo a los hijos de Israel, y les digo: El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros. Si ellos me preguntaren: Cul es su nombre?, qu les responder? 14 Y respondi Dios a Moiss: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: As dirs a los hijos de Israel: YO SOY me envi a vosotros. 15 Adems dijo Dios a Moiss: As dirs a los hijos de Israel: Jehov, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob, me ha enviado a vosotros. Este es mi nombre para siempre; con l se me recordar por todos los siglos. 16 Ve, y rene a los ancianos de Israel, y diles: Jehov, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, me apareci diciendo: En verdad os he visitado, y he visto lo que se os hace en Egipto; 17 y he dicho: Yo os sacar de la afliccin de Egipto a la tierra del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del heveo y del jebuseo, a una tierra que fluye leche y miel. 18 Y oirn tu voz; e irs t, y los ancianos de Israel, al rey de Egipto, y le diris: Jehov el Dios de los hebreos nos ha encontrado; por tanto, nosotros iremos ahora camino de tres das por el desierto, para que ofrezcamos sacrificios a Jehov nuestro Dios. 19 Mas yo s que el rey de Egipto no os dejar ir sino por mano fuerte. 20 Pero yo extender mi mano, y herir a Egipto con todas mis maravillas que har en l, y entonces os dejar ir. 21 Y yo dar a este pueblo gracia en los ojos de los egipcios, para que cuando salgis, no vayis con las manos vacas; 22 sino que pedir cada mujer a su vecina y a su huspeda alhajas de plata, alhajas de oro, y vestidos, los cuales pondris sobre vuestros hijos y vuestras hijas; y despojaris a Egipto. 

XODO 4

1 Entonces Moiss respondi diciendo: He aqu que ellos no me creern, ni oirn mi voz; porque dirn: No te ha aparecido Jehov. 2 Y Jehov dijo: Qu es eso que tienes en tu mano? Y l respondi: Una vara. 3 El le dijo: Echala en tierra. Y l la ech en tierra, y se hizo una culebra; y Moiss hua de ella. 4 Entonces dijo Jehov a Moiss: Extiende tu mano, y tmala por la cola. Y l extendi su mano, y la tom, y se volvi vara en su mano. 5 Por esto creern que se te ha aparecido Jehov, el Dios de tus padres, el Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob. 

6 Le dijo adems Jehov: Mete ahora tu mano en tu seno. Y l meti la mano en su seno; y cuando la sac, he aqu que su mano estaba leprosa como la nieve. 7 Y dijo: Vuelve a meter tu mano en tu seno. Y l volvi a meter su mano en su seno; y al sacarla de nuevo del seno, he aqu que se haba vuelto como la otra carne. 8 Si aconteciere que no te creyeren ni obedecieren a la voz de la primera seal, creern a la voz de la postrera. 9 Y si an no creyeren a estas dos seales, ni oyeren tu voz, tomars de las aguas del ro y las derramars en tierra; y se cambiarn aquellas aguas que tomars del ro y se harn sangre en la tierra. 

10 Entonces dijo Moiss a Jehov: Ay, Seor! nunca he sido hombre de fcil palabra, ni antes, ni desde que t hablas a tu siervo; porque soy tardo en el habla y torpe de lengua. 11 Y Jehov le respondi: Quin dio la boca al hombre? o quin hizo al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? No soy yo Jehov? 12 Ahora pues, ve, y yo estar con tu boca, y te ensear lo que hayas de hablar. 13 Y l dijo: Ay, Seor! enva, te ruego, por medio del que debes enviar. 14 Entonces Jehov se enoj contra Moiss, y dijo: No conozco yo a tu hermano Aarn, levita, y que l habla bien? Y he aqu que l saldr a recibirte, y al verte se alegrar en su corazn. 15 T hablars a l, y pondrs en su boca las palabras, y yo estar con tu boca y con la suya, y os ensear lo que hayis de hacer. 16 Y l hablar por ti al pueblo; l te ser a ti en lugar de boca, y t sers para l en lugar de Dios. 17 Y tomars en tu mano esta vara, con la cual hars las seales. 

Moiss vuelve a Egipto

18 As se fue Moiss, y volviendo a su suegro Jetro, le dijo: Ir ahora, y volver a mis hermanos que estn en Egipto, para ver si an viven. Y Jetro dijo a Moiss: Ve en paz. 19 Dijo tambin Jehov a Moiss en Madin: Ve y vulvete a Egipto, porque han muerto todos los que procuraban tu muerte. 20 Entonces Moiss tom su mujer y sus hijos, y los puso sobre un asno, y volvi a tierra de Egipto. Tom tambin Moiss la vara de Dios en su mano. 21 Y dijo Jehov a Moiss: Cuando hayas vuelto a Egipto, mira que hagas delante de Faran todas las maravillas que he puesto en tu mano; pero yo endurecer su corazn, de modo que no dejar ir al pueblo. 22 Y dirs a Faran: Jehov ha dicho as: Israel es mi hijo, mi primognito. 23 Ya te he dicho que dejes ir a mi hijo, para que me sirva, mas no has querido dejarlo ir; he aqu yo voy a matar a tu hijo, tu primognito. 

24 Y aconteci en el camino, que en una posada Jehov le sali al encuentro, y quiso matarlo. 25 Entonces Sfora tom un pedernal afilado y cort el prepucio de su hijo, y lo ech a sus pies, diciendo: A la verdad t me eres un esposo de sangre. 26 As le dej luego ir. Y ella dijo: Esposo de sangre, a causa de la circuncisin. 

27 Y Jehov dijo a Aarn: Ve a recibir a Moiss al desierto. Y l fue, y lo encontr en el monte de Dios, y le bes. 28 Entonces cont Moiss a Aarn todas las palabras de Jehov que le enviaba, y todas las seales que le haba dado. 29 Y fueron Moiss y Aarn, y reunieron a todos los ancianos de los hijos de Israel. 30 Y habl Aarn acerca de todas las cosas que Jehov haba dicho a Moiss, e hizo las seales delante de los ojos del pueblo. 31 Y el pueblo crey; y oyendo que Jehov haba visitado a los hijos de Israel, y que haba visto su afliccin, se inclinaron y adoraron. 

Moiss y Aarn ante Faran

XODO 5

1 Despus Moiss y Aarn entraron a la presencia de Faran y le dijeron: Jehov el Dios de Israel dice as: Deja ir a mi pueblo a celebrarme fiesta en el desierto. 2 Y Faran respondi: Quin es Jehov, para que yo oiga su voz y deje ir a Israel? Yo no conozco a Jehov, ni tampoco dejar ir a Israel. 3 Y ellos dijeron: El Dios de los hebreos nos ha encontrado; iremos, pues, ahora, camino de tres das por el desierto, y ofreceremos sacrificios a Jehov nuestro Dios, para que no venga sobre nosotros con peste o con espada. 4 Entonces el rey de Egipto les dijo: Moiss y Aarn, por qu hacis cesar al pueblo de su trabajo? Volved a vuestras tareas. 5 Dijo tambin Faran: He aqu el pueblo de la tierra es ahora mucho, y vosotros les hacis cesar de sus tareas. 6 Y mand Faran aquel mismo da a los cuadrilleros del pueblo que lo tenan a su cargo, y a sus capataces, diciendo: 7 De aqu en adelante no daris paja al pueblo para hacer ladrillo, como hasta ahora; vayan ellos y recojan por s mismos la paja. 8 Y les impondris la misma tarea de ladrillo que hacan antes, y no les disminuiris nada; porque estn ociosos, por eso levantan la voz diciendo: Vamos y ofrezcamos sacrificios a nuestro Dios. 9 Agrvese la servidumbre sobre ellos, para que se ocupen en ella, y no atiendan a palabras mentirosas. 

10 Y saliendo los cuadrilleros del pueblo y sus capataces, hablaron al pueblo, diciendo: As ha dicho Faran: Yo no os doy paja. 11 Id vosotros y recoged la paja donde la hallis; pero nada se disminuir de vuestra tarea. 12 Entonces el pueblo se esparci por toda la tierra de Egipto para recoger rastrojo en lugar de paja. 13 Y los cuadrilleros los apremiaban, diciendo: Acabad vuestra obra, la tarea de cada da en su da, como cuando se os daba paja. 14 Y azotaban a los capataces de los hijos de Israel que los cuadrilleros de Faran haban puesto sobre ellos, diciendo: Por qu no habis cumplido vuestra tarea de ladrillo ni ayer ni hoy, como antes? 

15 Y los capataces de los hijos de Israel vinieron a Faran y se quejaron a l, diciendo: Por qu lo haces as con tus siervos? 16 No se da paja a tus siervos, y con todo nos dicen: Haced el ladrillo. Y he aqu tus siervos son azotados, y el pueblo tuyo es el culpable. 17 Y l respondi: Estis ociosos, s, ociosos, y por eso decs: Vamos y ofrezcamos sacrificios a Jehov. 18 Id pues, ahora, y trabajad. No se os dar paja, y habis de entregar la misma tarea de ladrillo. 19 Entonces los capataces de los hijos de Israel se vieron en afliccin, al decrseles: No se disminuir nada de vuestro ladrillo, de la tarea de cada da. 20 Y encontrando a Moiss y a Aarn, que estaban a la vista de ellos cuando salan de la presencia de Faran, 21 les dijeron: Mire Jehov sobre vosotros, y juzgue; pues nos habis hecho abominables delante de Faran y de sus siervos, ponindoles la espada en la mano para que nos maten. 

Jehov comisiona a Moiss y a Aarn

22 Entonces Moiss se volvi a Jehov, y dijo: Seor, por qu afliges a este pueblo? Para qu me enviaste? 23 Porque desde que yo vine a Faran para hablarle en tu nombre, ha afligido a este pueblo; y t no has librado a tu pueblo. 

XODO 6

1 Jehov respondi a Moiss: Ahora vers lo que yo har a Faran; porque con mano fuerte los dejar ir, y con mano fuerte los echar de su tierra. 2 Habl todava Dios a Moiss, y le dijo: Yo soy JEHOV. 3 Y aparec a Abraham, a Isaac y a Jacob como Dios Omnipotente, mas en mi nombre JEHOV no me di a conocer a ellos. 4 Tambin establec mi pacto con ellos, de darles la tierra de Canan, la tierra en que fueron forasteros, y en la cual habitaron. 5 Asimismo yo he odo el gemido de los hijos de Israel, a quienes hacen servir los egipcios, y me he acordado de mi pacto. 6 Por tanto, dirs a los hijos de Israel: Yo soy JEHOV; y yo os sacar de debajo de las tareas pesadas de Egipto, y os librar de su servidumbre, y os redimir con brazo extendido, y con juicios grandes; 7 y os tomar por mi pueblo y ser vuestro Dios; y vosotros sabris que yo soy Jehov vuestro Dios, que os sac de debajo de las tareas pesadas de Egipto. 8 Y os meter en la tierra por la cual alc mi mano jurando que la dara a Abraham, a Isaac y a Jacob; y yo os la dar por heredad. Yo JEHOV. 

9 De esta manera habl Moiss a los hijos de Israel; pero ellos no escuchaban a Moiss a causa de la congoja de espritu, y de la dura servidumbre. 10 Y habl Jehov a Moiss, diciendo: 11 Entra y habla a Faran rey de Egipto, que deje ir de su tierra a los hijos de Israel. 12 Y respondi Moiss delante de Jehov: He aqu, los hijos de Israel no me escuchan; cmo, pues, me escuchar Faran, siendo yo torpe de labios? 13 Entonces Jehov habl a Moiss y a Aarn y les dio mandamiento para los hijos de Israel, y para Faran rey de Egipto, para que sacasen a los hijos de Israel de la tierra de Egipto. 

14 Estos son los jefes de las familias de sus padres: Los hijos de Rubn, el primognito de Israel: Hanoc, Fal, Hezrn y Carmi; estas son las familias de Rubn. 15 Los hijos de Simen: Jemuel, Jamn, Ohad, Jaqun, Zohar, y Sal hijo de una cananea. Estas son las familias de Simen. 16 Estos son los nombres de los hijos de Lev por sus linajes: Gersn, Coat y Merari. Y los aos de la vida de Lev fueron ciento treinta y siete aos. 17 Los hijos de Gersn: Libni y Simei, por sus familias. 18 Y los hijos de Coat: Amram, Izhar, Hebrn y Uziel. Y los aos de la vida de Coat fueron ciento treinta y tres aos. 19 Y los hijos de Merari: Mahli y Musi. Estas son las familas de Lev por sus linajes. 20 Y Amram tom por mujer a Jocabed su ta, la cual dio a luz a Aarn y a Moiss. Y los aos de la vida de Amram fueron ciento treinta y siete aos. 21 Los hijos de Izhar: Cor, Nefeg y Zicri. 22 Y los hijos de Uziel: Misael, Elzafn y Sitri. 23 Y tom Aarn por mujer a Elisabet hija de Aminadab, hermana de Naasn; la cual dio a luz a Nadab, Abi, Eleazar e Itamar. 24 Los hijos de Cor: Asir, Elcana y Abiasaf. Estas son las familias de los coretas. 25 Y Eleazar hijo de Aarn tom para s mujer de las hijas de Futiel, la cual dio a luz a Finees. Y estos son los jefes de los padres de los levitas por sus familias. 

26 Este es aquel Aarn y aquel Moiss, a los cuales Jehov dijo: Sacad a los hijos de Israel de la tierra de Egipto por sus ejrcitos. 27 Estos son los que hablaron a Faran rey de Egipto, para sacar de Egipto a los hijos de Israel. Moiss y Aarn fueron stos. 

28 Cuando Jehov habl a Moiss en la tierra de Egipto, 29 entonces Jehov habl a Moiss, diciendo: Yo soy JEHOV; di a Faran rey de Egipto todas las cosas que yo te digo a ti. 30 Y Moiss respondi delante de Jehov: He aqu, yo soy torpe de labios; cmo, pues, me ha de or Faran? 

XODO 7

1 Jehov dijo a Moiss: Mira, yo te he constituido dios para Faran, y tu hermano Aarn ser tu profeta. 2 T dirs todas las cosas que yo te mande, y Aarn tu hermano hablar a Faran, para que deje ir de su tierra a los hijos de Israel. 3 Y yo endurecer el corazn de Faran, y multiplicar en la tierra de Egipto mis seales y mis maravillas. 4 Y Faran no os oir; mas yo pondr mi mano sobre Egipto, y sacar a mis ejrcitos, mi pueblo, los hijos de Israel, de la tierra de Egipto, con grandes juicios. 5 Y sabrn los egipcios que yo soy Jehov, cuando extienda mi mano sobre Egipto, y saque a los hijos de Israel de en medio de ellos. 6 E hizo Moiss y Aarn como Jehov les mand; as lo hicieron. 7 Era Moiss de edad de ochenta aos, y Aarn de edad de ochenta y tres, cuando hablaron a Faran. 

La vara de Aarn

8 Habl Jehov a Moiss y a Aarn, diciendo: 9 Si Faran os respondiere diciendo: Mostrad milagro; dirs a Aarn: Toma tu vara, y chala delante de Faran, para que se haga culebra. 10 Vinieron, pues, Moiss y Aarn a Faran, e hicieron como Jehov lo haba mandado. Y ech Aarn su vara delante de Faran y de sus siervos, y se hizo culebra. 11 Entonces llam tambin Faran sabios y hechiceros, e hicieron tambin lo mismo los hechiceros de Egipto con sus encantamientos; 12 pues ech cada uno su vara, las cuales se volvieron culebras; mas la vara de Aarn devor las varas de ellos. 13 Y el corazn de Faran se endureci, y no los escuch, como Jehov lo haba dicho. 

La plaga de sangre

14 Entonces Jehov dijo a Moiss: El corazn de Faran est endurecido, y no quiere dejar ir al pueblo. 15 Ve por la maana a Faran, he aqu que l sale al ro; y t ponte a la ribera delante de l, y toma en tu mano la vara que se volvi culebra, 16 y dile: Jehov el Dios de los hebreos me ha enviado a ti, diciendo: Deja ir a mi pueblo, para que me sirva en el desierto; y he aqu que hasta ahora no has querido or. 17 As ha dicho Jehov: En esto conocers que yo soy Jehov: he aqu, yo golpear con la vara que tengo en mi mano el agua que est en el ro, y se convertir en sangre. 18 Y los peces que hay en el ro morirn, y heder el ro, y los egipcios tendrn asco de beber el agua del ro. 19 Y Jehov dijo a Moiss: Di a Aarn: Toma tu vara, y extiende tu mano sobre las aguas de Egipto, sobre sus ros, sobre sus arroyos y sobre sus estanques, y sobre todos sus depsitos de aguas, para que se conviertan en sangre, y haya sangre por toda la regin de Egipto, as en los vasos de madera como en los de piedra. 

20 Y Moiss y Aarn hicieron como Jehov lo mand; y alzando la vara golpe las aguas que haba en el ro, en presencia de Faran y de sus siervos; y todas las aguas que haba en el ro se convirtieron en sangre. 21 Asimismo los peces que haba en el ro murieron; y el ro se corrompi, tanto que los egipcios no podan beber de l. Y hubo sangre por toda la tierra de Egipto. 22 Y los hechiceros de Egipto hicieron lo mismo con sus encantamientos; y el corazn de Faran se endureci, y no los escuch; como Jehov lo haba dicho. 23 Y Faran se volvi y fue a su casa, y no dio atencin tampoco a esto. 24 Y en todo Egipto hicieron pozos alrededor del ro para beber, porque no podan beber de las aguas del ro. 25 Y se cumplieron siete das despus que Jehov hiri el ro. 

La plaga de ranas

XODO 8

1 Entonces Jehov dijo a Moiss: Entra a la presencia de Faran y dile: Jehov ha dicho as: Deja ir a mi pueblo, para que me sirva. 2 Y si no lo quisieres dejar ir, he aqu yo castigar con ranas todos tus territorios. 3 Y el ro criar ranas, las cuales subirn y entrarn en tu casa, en la cmara donde duermes, y sobre tu cama, y en las casas de tus siervos, en tu pueblo, en tus hornos y en tus artesas. 4 Y las ranas subirn sobre ti, sobre tu pueblo, y sobre todos tus siervos. 5 Y Jehov dijo a Moiss: Di a Aarn: Extiende tu mano con tu vara sobre los ros, arroyos y estanques, para que haga subir ranas sobre la tierra de Egipto. 6 Entonces Aarn extendi su mano sobre las aguas de Egipto, y subieron ranas que cubrieron la tierra de Egipto. 7 Y los hechiceros hicieron lo mismo con sus encantamientos, e hicieron venir ranas sobre la tierra de Egipto. 

8 Entonces Faran llam a Moiss y a Aarn, y les dijo: Orad a Jehov para que quite las ranas de m y de mi pueblo, y dejar ir a tu pueblo para que ofrezca sacrificios a Jehov. 9 Y dijo Moiss a Faran: Dgnate indicarme cundo debo orar por ti, por tus siervos y por tu pueblo, para que las ranas sean quitadas de ti y de tus casas, y que solamente queden en el ro. 10 Y l dijo: Maana. Y Moiss respondi: Se har conforme a tu palabra, para que conozcas que no hay como Jehov nuestro Dios. 11 Y las ranas se irn de ti, y de tus casas, de tus siervos y de tu pueblo, y solamente quedarn en el ro. 12 Entonces salieron Moiss y Aarn de la presencia de Faran. Y clam Moiss a Jehov tocante a las ranas que haba mandado a Faran. 13 E hizo Jehov conforme a la palabra de Moiss, y murieron las ranas de las casas, de los cortijos y de los campos. 14 Y las juntaron en montones, y apestaba la tierra. 15 Pero viendo Faran que le haban dado reposo, endureci su corazn y no los escuch, como Jehov lo haba dicho. 

La plaga de piojos

16 Entonces Jehov dijo a Moiss: Di a Aarn: Extiende tu vara y golpea el polvo de la tierra, para que se vuelva piojos por todo el pas de Egipto. 17 Y ellos lo hicieron as; y Aarn extendi su mano con su vara, y golpe el polvo de la tierra, el cual se volvi piojos, as en los hombres como en las bestias; todo el polvo de la tierra se volvi piojos en todo el pas de Egipto. 18 Y los hechiceros hicieron as tambin, para sacar piojos con sus encantamientos; pero no pudieron. Y hubo piojos tanto en los hombres como en las bestias. 19 Entonces los hechiceros dijeron a Faran: Dedo de Dios es ste. Mas el corazn de Faran se endureci, y no los escuch, como Jehov lo haba dicho. 

La plaga de moscas

20 Jehov dijo a Moiss: Levntate de maana y ponte delante de Faran, he aqu l sale al ro; y dile: Jehov ha dicho as: Deja ir a mi pueblo, para que me sirva. 21 Porque si no dejas ir a mi pueblo, he aqu yo enviar sobre ti, sobre tus siervos, sobre tu pueblo y sobre tus casas toda clase de moscas; y las casas de los egipcios se llenarn de toda clase de moscas, y asimismo la tierra donde ellos estn. 22 Y aquel da yo apartar la tierra de Gosn, en la cual habita mi pueblo, para que ninguna clase de moscas haya en ella, a fin de que sepas que yo soy Jehov en medio de la tierra. 23 Y yo pondr redencin entre mi pueblo y el tuyo. Maana ser esta seal. 24 Y Jehov lo hizo as, y vino toda clase de moscas molestsimas sobre la casa de Faran, sobre las casas de sus siervos, y sobre todo el pas de Egipto; y la tierra fue corrompida a causa de ellas. 

25 Entonces Faran llam a Moiss y a Aarn, y les dijo: Andad, ofreced sacrificio a vuestro Dios en la tierra. 26 Y Moiss respondi: No conviene que hagamos as, porque ofreceramos a Jehov nuestro Dios la abominacin de los egipcios. He aqu, si sacrificramos la abominacin de los egipcios delante de ellos, no nos apedrearan? 27 Camino de tres das iremos por el desierto, y ofreceremos sacrificios a Jehov nuestro Dios, como l nos dir. 28 Dijo Faran: Yo os dejar ir para que ofrezcis sacrificios a Jehov vuestro Dios en el desierto, con tal que no vayis ms lejos; orad por m. 29 Y respondi Moiss: He aqu, al salir yo de tu presencia, rogar a Jehov que las diversas clases de moscas se vayan de Faran, y de sus siervos, y de su pueblo maana; con tal que Faran no falte ms, no dejando ir al pueblo a dar sacrificio a Jehov. 30 Entonces Moiss sali de la presencia de Faran, y or a Jehov. 31 Y Jehov hizo conforme a la palabra de Moiss, y quit todas aquellas moscas de Faran, de sus siervos y de su pueblo, sin que quedara una. 32 Mas Faran endureci aun esta vez su corazn, y no dej ir al pueblo. 

La plaga en el ganado

XODO 9

1 Entonces Jehov dijo a Moiss: Entra a la presencia de Faran, y dile: Jehov, el Dios de los hebreos, dice as: Deja ir a mi pueblo, para que me sirva. 2 Porque si no lo quieres dejar ir, y lo detienes an, 3 he aqu la mano de Jehov estar sobre tus ganados que estn en el campo, caballos, asnos, camellos, vacas y ovejas, con plaga gravsima. 4 Y Jehov har separacin entre los ganados de Israel y los de Egipto, de modo que nada muera de todo lo de los hijos de Israel. 5 Y Jehov fij plazo, diciendo: Maana har Jehov esta cosa en la tierra. 6 Al da siguiente Jehov hizo aquello, y muri todo el ganado de Egipto; mas del ganado de los hijos de Israel no muri uno. 7 Entonces Faran envi, y he aqu que del ganado de los hijos de Israel no haba muerto uno. Mas el corazn de Faran se endureci, y no dej ir al pueblo. 

La plaga de lceras

8 Y Jehov dijo a Moiss y a Aarn: Tomad puados de ceniza de un horno, y la esparcir Moiss hacia el cielo delante de Faran; 9 y vendr a ser polvo sobre toda la tierra de Egipto, y producir sarpullido con lceras en los hombres y en las bestias, por todo el pas de Egipto. 10 Y tomaron ceniza del horno, y se pusieron delante de Faran, y la esparci Moiss hacia el cielo; y hubo sarpullido que produjo lceras tanto en los hombres como en las bestias. 11 Y los hechiceros no podan estar delante de Moiss a causa del sarpullido, porque hubo sarpullido en los hechiceros y en todos los egipcios. 12 Pero Jehov endureci el corazn de Faran, y no los oy, como Jehov lo haba dicho a Moiss. 

La plaga de granizo

13 Entonces Jehov dijo a Moiss: Levntate de maana, y ponte delante de Faran, y dile: Jehov, el Dios de los hebreos, dice as: Deja ir a mi pueblo, para que me sirva. 14 Porque yo enviar esta vez todas mis plagas a tu corazn, sobre tus siervos y sobre tu pueblo, para que entiendas que no hay otro como yo en toda la tierra. 15 Porque ahora yo extender mi mano para herirte a ti y a tu pueblo de plaga, y sers quitado de la tierra. 16 Y a la verdad yo te he puesto para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado en toda la tierra. 17 Todava te ensoberbeces contra mi pueblo, para no dejarlos ir? 18 He aqu que maana a estas horas yo har llover granizo muy pesado, cual nunca hubo en Egipto, desde el da que se fund hasta ahora. 19 Enva, pues, a recoger tu ganado, y todo lo que tienes en el campo; porque todo hombre o animal que se halle en el campo, y no sea recogido a casa, el granizo caer sobre l, y morir. 20 De los siervos de Faran, el que tuvo temor de la palabra de Jehov hizo huir sus criados y su ganado a casa; 21 mas el que no puso en su corazn la palabra de Jehov, dej sus criados y sus ganados en el campo. 

22 Y Jehov dijo a Moiss: Extiende tu mano hacia el cielo, para que venga granizo en toda la tierra de Egipto sobre los hombres, y sobre las bestias, y sobre toda la hierba del campo en el pas de Egipto. 23 Y Moiss extendi su vara hacia el cielo, y Jehov hizo tronar y granizar, y el fuego se descarg sobre la tierra; y Jehov hizo llover granizo sobre la tierra de Egipto. 24 Hubo, pues, granizo, y fuego mezclado con el granizo, tan grande, cual nunca hubo en toda la tierra de Egipto desde que fue habitada. 25 Y aquel granizo hiri en toda la tierra de Egipto todo lo que estaba en el campo, as hombres como bestias; asimismo destroz el granizo toda la hierba del campo, y desgaj todos los rboles del pas. 26 Solamente en la tierra de Gosn, donde estaban los hijos de Israel, no hubo granizo. 

27 Entonces Faran envi a llamar a Moiss y a Aarn, y les dijo: He pecado esta vez; Jehov es justo, y yo y mi pueblo impos. 28 Orad a Jehov para que cesen los truenos de Dios y el granizo, y yo os dejar ir, y no os detendris ms. 29 Y le respondi Moiss: Tan pronto salga yo de la ciudad, extender mis manos a Jehov, y los truenos cesarn, y no habr ms granizo; para que sepas que de Jehov es la tierra. 30 Pero yo s que ni t ni tus siervos temeris todava la presencia de Jehov Dios. 31 El lino, pues, y la cebada fueron destrozados, porque la cebada estaba ya espigada, y el lino en caa. 32 Mas el trigo y el centeno no fueron destrozados, porque eran tardos. 33 Y salido Moiss de la presencia de Faran, fuera de la ciudad, extendi sus manos a Jehov, y cesaron los truenos y el granizo, y la lluvia no cay ms sobre la tierra. 34 Y viendo Faran que la lluvia haba cesado, y el granizo y los truenos, se obstin en pecar, y endurecieron su corazn l y sus siervos. 35 Y el corazn de Faran se endureci, y no dej ir a los hijos de Israel, como Jehov lo haba dicho por medio de Moiss. 

La plaga de langostas

XODO 10

1 Jehov dijo a Moiss: Entra a la presencia de Faran; porque yo he endurecido su corazn, y el corazn de sus siervos, para mostrar entre ellos estas mis seales, 2 y para que cuentes a tus hijos y a tus nietos las cosas que yo hice en Egipto, y mis seales que hice entre ellos; para que sepis que yo soy Jehov. 3 Entonces vinieron Moiss y Aarn a Faran, y le dijeron: Jehov el Dios de los hebreos ha dicho as: Hasta cundo no querrs humillarte delante de m? Deja ir a mi pueblo, para que me sirva. 4 Y si an rehsas dejarlo ir, he aqu que maana yo traer sobre tu territorio la langosta, 5 la cual cubrir la faz de la tierra, de modo que no pueda verse la tierra; y ella comer lo que escap, lo que os qued del granizo; comer asimismo todo rbol que os fructifica en el campo. 6 Y llenar tus casas, y las casas de todos tus siervos, y las casas de todos los egipcios, cual nunca vieron tus padres ni tus abuelos, desde que ellos fueron sobre la tierra hasta hoy. Y se volvi y sali de delante de Faran. 7 Entonces los siervos de Faran le dijeron: Hasta cundo ser este hombre un lazo para nosotros? Deja ir a estos hombres, para que sirvan a Jehov su Dios. Acaso no sabes todava que Egipto est ya destruido? 8 Y Moiss y Aarn volvieron a ser llamados ante Faran, el cual les dijo: Andad, servid a Jehov vuestro Dios. Quines son los que han de ir? 9 Moiss respondi: Hemos de ir con nuestros nios y con nuestros viejos, con nuestros hijos y con nuestras hijas; con nuestras ovejas y con nuestras vacas hemos de ir; porque es nuestra fiesta solemne para Jehov. 10 Y l les dijo: As sea Jehov con vosotros! Cmo os voy a dejar ir a vosotros y a vuestros nios? Mirad cmo el mal est delante de vuestro rostro! 11 No ser as; id ahora vosotros los varones, y servid a Jehov, pues esto es lo que vosotros pedisteis. Y los echaron de la presencia de Faran. 

12 Entonces Jehov dijo a Moiss: Extiende tu mano sobre la tierra de Egipto para traer la langosta, a fin de que suba sobre el pas de Egipto, y consuma todo lo que el granizo dej. 13 Y extendi Moiss su vara sobre la tierra de Egipto, y Jehov trajo un viento oriental sobre el pas todo aquel da y toda aquella noche; y al venir la maana el viento oriental trajo la langosta. 14 Y subi la langosta sobre toda la tierra de Egipto, y se asent en todo el pas de Egipto en tan gran cantidad como no la hubo antes ni la habr despus; 15 y cubri la faz de todo el pas, y oscureci la tierra; y consumi toda la hierba de la tierra, y todo el fruto de los rboles que haba dejado el granizo; no qued cosa verde en rboles ni en hierba del campo, en toda la tierra de Egipto. 

16 Entonces Faran se apresur a llamar a Moiss y a Aarn, y dijo: He pecado contra Jehov vuestro Dios, y contra vosotros. 17 Mas os ruego ahora que perdonis mi pecado solamente esta vez, y que oris a Jehov vuestro Dios que quite de m al menos esta plaga mortal. 18 Y sali Moiss de delante de Faran, y or a Jehov. 19 Entonces Jehov trajo un fortsimo viento occidental, y quit la langosta y la arroj en el Mar Rojo; ni una langosta qued en todo el pas de Egipto. 20 Pero Jehov endureci el corazn de Faran, y ste no dej ir a los hijos de Israel. 

La plaga de tinieblas

21 Jehov dijo a Moiss: Extiende tu mano hacia el cielo, para que haya tinieblas sobre la tierra de Egipto, tanto que cualquiera las palpe. 22 Y extendi Moiss su mano hacia el cielo, y hubo densas tinieblas sobre toda la tierra de Egipto, por tres das. 23 Ninguno vio a su prjimo, ni nadie se levant de su lugar en tres das; mas todos los hijos de Israel tenan luz en sus habitaciones. 24 Entonces Faran hizo llamar a Moiss, y dijo: Id, servid a Jehov; solamente queden vuestras ovejas y vuestras vacas; vayan tambin vuestros nios con vosotros. 25 Y Moiss respondi: T tambin nos dars sacrificios y holocaustos que sacrifiquemos para Jehov nuestro Dios. 26 Nuestros ganados irn tambin con nosotros; no quedar ni una pezua; porque de ellos hemos de tomar para servir a Jehov nuestro Dios, y no sabemos con qu hemos de servir a Jehov hasta que lleguemos all. 27 Pero Jehov endureci el corazn de Faran, y no quiso dejarlos ir. 28 Y le dijo Faran: Retrate de m; gurdate que no veas ms mi rostro, porque en cualquier da que vieres mi rostro, morirs. 29 Y Moiss respondi: Bien has dicho; no ver ms tu rostro. 

Anunciada la muerte de los primognitos

XODO 11

1 Jehov dijo a Moiss: Una plaga traer an sobre Faran y sobre Egipto, despus de la cual l os dejar ir de aqu; y seguramente os echar de aqu del todo. 2 Habla ahora al pueblo, y que cada uno pida a su vecino, y cada una a su vecina, alhajas de plata y de oro. 3 Y Jehov dio gracia al pueblo en los ojos de los egipcios. Tambin Moiss era tenido por gran varn en la tierra de Egipto, a los ojos de los siervos de Faran, y a los ojos del pueblo. 4 Dijo, pues, Moiss: Jehov ha dicho as: A la medianoche yo saldr por en medio de Egipto, 5 y morir todo primognito en tierra de Egipto, desde el primognito de Faran que se sienta en su trono, hasta el primognito de la sierva que est tras el molino, y todo primognito de las bestias. 6 Y habr gran clamor por toda la tierra de Egipto, cual nunca hubo, ni jams habr. 7 Pero contra todos los hijos de Israel, desde el hombre hasta la bestia, ni un perro mover su lengua, para que sepis que Jehov hace diferencia entre los egipcios y los israelitas. 8 Y descendern a m todos estos tus siervos, e inclinados delante de m dirn: Vete, t y todo el pueblo que est debajo de ti; y despus de esto yo saldr. Y sali muy enojado de la presencia de Faran. 9 Y Jehov dijo a Moiss: Faran no os oir, para que mis maravillas se multipliquen en la tierra de Egipto. 

10 Y Moiss y Aarn hicieron todos estos prodigios delante de Faran; pues Jehov haba endurecido el corazn de Faran, y no envi a los hijos de Israel fuera de su pas. 

La Pascua

XODO 12

1 Habl Jehov a Moiss y a Aarn en la tierra de Egipto, diciendo: 2 Este mes os ser principio de los meses; para vosotros ser ste el primero en los meses del ao. 3 Hablad a toda la congregacin de Israel, diciendo: En el diez de este mes tmese cada uno un cordero segn las familias de los padres, un cordero por familia. 4 Mas si la familia fuere tan pequea que no baste para comer el cordero, entonces l y su vecino inmediato a su casa tomarn uno segn el nmero de las personas; conforme al comer de cada hombre, haris la cuenta sobre el cordero. 5 El animal ser sin defecto, macho de un ao; lo tomaris de las ovejas o de las cabras. 6 Y lo guardaris hasta el da catorce de este mes, y lo inmolar toda la congregacin del pueblo de Israel entre las dos tardes. 7 Y tomarn de la sangre, y la pondrn en los dos postes y en el dintel de las casas en que lo han de comer. 8 Y aquella noche comern la carne asada al fuego, y panes sin levadura; con hierbas amargas lo comern. 9 Ninguna cosa comeris de l cruda, ni cocida en agua, sino asada al fuego; su cabeza con sus pies y sus entraas. 10 Ninguna cosa dejaris de l hasta la maana; y lo que quedare hasta la maana, lo quemaris en el fuego. 11 Y lo comeris as: ceidos vuestros lomos, vuestro calzado en vuestros pies, y vuestro bordn en vuestra mano; y lo comeris apresuradamente; es la Pascua de Jehov. 12 Pues yo pasar aquella noche por la tierra de Egipto, y herir a todo primognito en la tierra de Egipto, as de los hombres como de las bestias; y ejecutar mis juicios en todos los dioses de Egipto. Yo Jehov. 13 Y la sangre os ser por seal en las casas donde vosotros estis; y ver la sangre y pasar de vosotros, y no habr en vosotros plaga de mortandad cuando hiera la tierra de Egipto. 

14 Y este da os ser en memoria, y lo celebraris como fiesta solemne para Jehov durante vuestras generaciones; por estatuto perpetuo lo celebraris. 15 Siete das comeris panes sin levadura; y as el primer da haris que no haya levadura en vuestras casas; porque cualquiera que comiere leudado desde el primer da hasta el sptimo, ser cortado de Israel. 16 El primer da habr santa convocacin, y asimismo en el sptimo da tendris una santa convocacin; ninguna obra se har en ellos, excepto solamente que preparis lo que cada cual haya de comer. 17 Y guardaris la fiesta de los panes sin levadura, porque en este mismo da saqu vuestras huestes de la tierra de Egipto; por tanto, guardaris este mandamiento en vuestras generaciones por costumbre perpetua. 18 En el mes primero comeris los panes sin levadura, desde el da catorce del mes por la tarde hasta el veintiuno del mes por la tarde. 19 Por siete das no se hallar levadura en vuestras casas; porque cualquiera que comiere leudado, as extranjero como natural del pas, ser cortado de la congregacin de Israel. 20 Ninguna cosa leudada comeris; en todas vuestras habitaciones comeris panes sin levadura. 

21 Y Moiss convoc a todos los ancianos de Israel, y les dijo: Sacad y tomaos corderos por vuestras familias, y sacrificad la pascua. 22 Y tomad un manojo de hisopo, y mojadlo en la sangre que estar en un lebrillo, y untad el dintel y los dos postes con la sangre que estar en el lebrillo; y ninguno de vosotros salga de las puertas de su casa hasta la maana. 23 Porque Jehov pasar hiriendo a los egipcios; y cuando vea la sangre en el dintel y en los dos postes, pasar Jehov aquella puerta, y no dejar entrar al heridor en vuestras casas para herir. 24 Guardaris esto por estatuto para vosotros y para vuestros hijos para siempre. 25 Y cuando entris en la tierra que Jehov os dar, como prometi, guardaris este rito. 26 Y cuando os dijeren vuestros hijos: Qu es este rito vuestro?, 27 vosotros responderis: Es la vctima de la pascua de Jehov, el cual pas por encima de las casas de los hijos de Israel en Egipto, cuando hiri a los egipcios, y libr nuestras casas. Entonces el pueblo se inclin y ador. 28 Y los hijos de Israel fueron e hicieron puntualmente as, como Jehov haba mandado a Moiss y a Aarn. 

Muerte de los primognitos

29 Y aconteci que a la medianoche Jehov hiri a todo primognito en la tierra de Egipto, desde el primognito de Faran que se sentaba sobre su trono hasta el primognito del cautivo que estaba en la crcel, y todo primognito de los animales. 30 Y se levant aquella noche Faran, l y todos sus siervos, y todos los egipcios; y hubo un gran clamor en Egipto, porque no haba casa donde no hubiese un muerto. 31 E hizo llamar a Moiss y a Aarn de noche, y les dijo: Salid de en medio de mi pueblo vosotros y los hijos de Israel, e id, servid a Jehov, como habis dicho. 32 Tomad tambin vuestras ovejas y vuestras vacas, como habis dicho, e idos; y bendecidme tambin a m. 

33 Y los egipcios apremiaban al pueblo, dndose prisa a echarlos de la tierra; porque decan: Todos somos muertos. 34 Y llev el pueblo su masa antes que se leudase, sus masas envueltas en sus sbanas sobre sus hombros. 35 E hicieron los hijos de Israel conforme al mandamiento de Moiss, pidiendo de los egipcios alhajas de plata, y de oro, y vestidos. 36 Y Jehov dio gracia al pueblo delante de los egipcios, y les dieron cuanto pedan; as despojaron a los egipcios. 

Los israelitas salen de Egipto

37 Partieron los hijos de Israel de Ramess a Sucot, como seiscientos mil hombres de a pie, sin contar los nios. 38 Tambin subi con ellos grande multitud de toda clase de gentes, y ovejas, y muchsimo ganado. 39 Y cocieron tortas sin levadura de la masa que haban sacado de Egipto, pues no haba leudado, porque al echarlos fuera los egipcios, no haban tenido tiempo ni para prepararse comida. 

40 El tiempo que los hijos de Israel habitaron en Egipto fue cuatrocientos treinta aos. 41 Y pasados los cuatrocientos treinta aos, en el mismo da todas las huestes de Jehov salieron de la tierra de Egipto. 42 Es noche de guardar para Jehov, por haberlos sacado en ella de la tierra de Egipto. Esta noche deben guardarla para Jehov todos los hijos de Israel en sus generaciones. 

43 Y Jehov dijo a Moiss y a Aarn: Esta es la ordenanza de la pascua; ningn extrao comer de ella. 44 Mas todo siervo humano comprado por dinero comer de ella, despus que lo hubieres circuncidado. 45 El extranjero y el jornalero no comern de ella. 46 Se comer en una casa, y no llevars de aquella carne fuera de ella, ni quebraris hueso suyo. 47 Toda la congregacin de Israel lo har. 48 Mas si algn extranjero morare contigo, y quisiere celebrar la pascua para Jehov, sale circuncidado todo varn, y entonces la celebrar, y ser como uno de vuestra nacin; pero ningn incircunciso comer de ella. 49 La misma ley ser para el natural, y para el extranjero que habitare entre vosotros. 

50 As lo hicieron todos los hijos de Israel; como mand Jehov a Moiss y a Aarn, as lo hicieron. 51 Y en aquel mismo da sac Jehov a los hijos de Israel de la tierra de Egipto por sus ejrcitos. 

Consagracin de los primognitos

XODO 13

1 Jehov habl a Moiss, diciendo: 2 Consgrame todo primognito. Cualquiera que abre matriz entre los hijos de Israel, as de los hombres como de los animales, mo es. 

3 Y Moiss dijo al pueblo: Tened memoria de este da, en el cual habis salido de Egipto, de la casa de servidumbre, pues Jehov os ha sacado de aqu con mano fuerte; por tanto, no comeris leudado. 4 Vosotros sals hoy en el mes de Abib. 5 Y cuando Jehov te hubiere metido en la tierra del cananeo, del heteo, del amorreo, del heveo y del jebuseo, la cual jur a tus padres que te dara, tierra que destila leche y miel, hars esta celebracin en este mes. 6 Siete das comers pan sin leudar, y el sptimo da ser fiesta para Jehov. 7 Por los siete das se comern los panes sin levadura, y no se ver contigo nada leudado, ni levadura, en todo tu territorio. 8 Y lo contars en aquel da a tu hijo, diciendo: Se hace esto con motivo de lo que Jehov hizo conmigo cuando me sac de Egipto. 9 Y te ser como una seal sobre tu mano, y como un memorial delante de tus ojos, para que la ley de Jehov est en tu boca; por cuanto con mano fuerte te sac Jehov de Egipto. 10 Por tanto, t guardars este rito en su tiempo de ao en ao. 

11 Y cuando Jehov te haya metido en la tierra del cananeo, como te ha jurado a ti y a tus padres, y cuando te la hubiere dado, 12 dedicars a Jehov todo aquel que abriere matriz, y asimismo todo primer nacido de tus animales; los machos sern de Jehov. 13 Mas todo primognito de asno redimirs con un cordero; y si no lo redimieres, quebrars su cerviz. Tambin redimirs al primognito de tus hijos. 14 Y cuando maana te pregunte tu hijo, diciendo: Qu es esto?, le dirs: Jehov nos sac con mano fuerte de Egipto, de casa de servidumbre; 15 y endurecindose Faran para no dejarnos ir, Jehov hizo morir en la tierra de Egipto a todo primognito, desde el primognito humano hasta el primognito de la bestia; y por esta causa yo sacrifico para Jehov todo primognito macho, y redimo al primognito de mis hijos. 16 Te ser, pues, como una seal sobre tu mano, y por un memorial delante de tus ojos, por cuanto Jehov nos sac de Egipto con mano fuerte. 

La columna de nube y de fuego

17 Y luego que Faran dej ir al pueblo, Dios no los llev por el camino de la tierra de los filisteos, que estaba cerca; porque dijo Dios: Para que no se arrepienta el pueblo cuando vea la guerra, y se vuelva a Egipto. 18 Mas hizo Dios que el pueblo rodease por el camino del desierto del Mar Rojo. Y subieron los hijos de Israel de Egipto armados. 19 Tom tambin consigo Moiss los huesos de Jos, el cual haba juramentado a los hijos de Israel, diciendo: Dios ciertamente os visitar, y haris subir mis huesos de aqu con vosotros. 20 Y partieron de Sucot y acamparon en Etam, a la entrada del desierto. 21 Y Jehov iba delante de ellos de da en una columna de nube para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarles, a fin de que anduviesen de da y de noche. 22 Nunca se apart de delante del pueblo la columna de nube de da, ni de noche la columna de fuego. 

Los israelitas cruzan el Mar Rojo

XODO 14

1 Habl Jehov a Moiss, diciendo: 2 Di a los hijos de Israel que den la vuelta y acampen delante de Pi-hahirot, entre Migdol y el mar hacia Baal-zefn; delante de l acamparis junto al mar. 3 Porque Faran dir de los hijos de Israel: Encerrados estn en la tierra, el desierto los ha encerrado. 4 Y yo endurecer el corazn de Faran para que los siga; y ser glorificado en Faran y en todo su ejrcito, y sabrn los egipcios que yo soy Jehov. Y ellos lo hicieron as. 

5 Y fue dado aviso al rey de Egipto, que el pueblo hua; y el corazn de Faran y de sus siervos se volvi contra el pueblo, y dijeron: Cmo hemos hecho esto de haber dejado ir a Israel, para que no nos sirva? 6 Y unci su carro, y tom consigo su pueblo; 7 y tom seiscientos carros escogidos, y todos los carros de Egipto, y los capitanes sobre ellos. 8 Y endureci Jehov el corazn de Faran rey de Egipto, y l sigui a los hijos de Israel; pero los hijos de Israel haban salido con mano poderosa. 9 Siguindolos, pues, los egipcios, con toda la caballera y carros de Faran, su gente de a caballo, y todo su ejrcito, los alcanzaron acampados junto al mar, al lado de Pi-hahirot, delante de Baal-zefn. 

10 Y cuando Faran se hubo acercado, los hijos de Israel alzaron sus ojos, y he aqu que los egipcios venan tras ellos; por lo que los hijos de Israel temieron en gran manera, y clamaron a Jehov. 11 Y dijeron a Moiss: No haba sepulcros en Egipto, que nos has sacado para que muramos en el desierto? Por qu has hecho as con nosotros, que nos has sacado de Egipto? 12 No es esto lo que te hablamos en Egipto, diciendo: Djanos servir a los egipcios? Porque mejor nos fuera servir a los egipcios, que morir nosotros en el desierto. 13 Y Moiss dijo al pueblo: No temis; estad firmes, y ved la salvacin que Jehov har hoy con vosotros; porque los egipcios que hoy habis visto, nunca ms para siempre los veris. 14 Jehov pelear por vosotros, y vosotros estaris tranquilos. 15 Entonces Jehov dijo a Moiss: Por qu clamas a m? Di a los hijos de Israel que marchen. 16 Y t alza tu vara, y extiende tu mano sobre el mar, y divdelo, y entren los hijos de Israel por en medio del mar, en seco. 17 Y he aqu, yo endurecer el corazn de los egipcios para que los sigan; y yo me glorificar en Faran y en todo su ejrcito, en sus carros y en su caballera; 18 y sabrn los egipcios que yo soy Jehov, cuando me glorifique en Faran, en sus carros y en su gente de a caballo. 

19 Y el ngel de Dios que iba delante del campamento de Israel, se apart e iba en pos de ellos; y asimismo la columna de nube que iba delante de ellos se apart y se puso a sus espaldas, 20 e iba entre el campamento de los egipcios y el campamento de Israel; y era nube y tinieblas para aqullos, y alumbraba a Israel de noche, y en toda aquella noche nunca se acercaron los unos a los otros. 

21 Y extendi Moiss su mano sobre el mar, e hizo Jehov que el mar se retirase por recio viento oriental toda aquella noche; y volvi el mar en seco, y las aguas quedaron divididas. 22 Entonces los hijos de Israel entraron por en medio del mar, en seco, teniendo las aguas como muro a su derecha y a su izquierda. 23 Y siguindolos los egipcios, entraron tras ellos hasta la mitad del mar, toda la caballera de Faran, sus carros y su gente de a caballo. 24 Aconteci a la vigilia de la maana, que Jehov mir el campamento de los egipcios desde la columna de fuego y nube, y trastorn el campamento de los egipcios, 25 y quit las ruedas de sus carros, y los trastorn gravemente. Entonces los egipcios dijeron: Huyamos de delante de Israel, porque Jehov pelea por ellos contra los egipcios. 26 Y Jehov dijo a Moiss: Extiende tu mano sobre el mar, para que las aguas vuelvan sobre los egipcios, sobre sus carros, y sobre su caballera. 27 Entonces Moiss extendi su mano sobre el mar, y cuando amaneca, el mar se volvi en toda su fuerza, y los egipcios al huir se encontraban con el mar; y Jehov derrib a los egipcios en medio del mar. 28 Y volvieron las aguas, y cubrieron los carros y la caballera, y todo el ejrcito de Faran que haba entrado tras ellos en el mar; no qued de ellos ni uno. 29 Y los hijos de Israel fueron por en medio del mar, en seco, teniendo las aguas por muro a su derecha y a su izquierda. 

30 As salv Jehov aquel da a Israel de mano de los egipcios; e Israel vio a los egipcios muertos a la orilla del mar. 31 Y vio Israel aquel grande hecho que Jehov ejecut contra los egipcios; y el pueblo temi a Jehov, y creyeron a Jehov y a Moiss su siervo. 

Cntico de Moiss y de Mara

XODO 15

1 Entonces cant Moiss y los hijos de Israel este cntico a Jehov, y dijeron: 


Cantar yo a Jehov, porque se ha magnificado grandemente; 
Ha echado en el mar al caballo y al jinete. 
2 Jehov es mi fortaleza y mi cntico, 
Y ha sido mi salvacin. 
Este es mi Dios, y lo alabar; 
Dios de mi padre, y lo enaltecer. 
3 Jehov es varn de guerra; 
Jehov es su nombre. 
4 Ech en el mar los carros de Faran y su ejrcito; 
Y sus capitanes escogidos fueron hundidos en el Mar Rojo. 
5 Los abismos los cubrieron; 
Descendieron a las profundidades como piedra. 
6 Tu diestra, oh Jehov, ha sido magnificada en poder; 
Tu diestra, oh Jehov, ha quebrantado al enemigo. 
7 Y con la grandeza de tu poder has derribado a los que se levantaron contra ti. 
Enviaste tu ira; los consumi como a hojarasca. 
8 Al soplo de tu aliento se amontonaron las aguas; 
Se juntaron las corrientes como en un montn; 
Los abismos se cuajaron en medio del mar. 
9 El enemigo dijo: 
Perseguir, apresar, repartir despojos; 
Mi alma se saciar de ellos; 
Sacar mi espada, los destruir mi mano. 
10 Soplaste con tu viento; los cubri el mar; 
Se hundieron como plomo en las impetuosas aguas. 
11 Quin como t, oh Jehov, entre los dioses? 
Quin como t, magnfico en santidad, 
Terrible en maravillosas hazaas, hacedor de prodigios? 
12 Extendiste tu diestra; 
La tierra los trag. 
13 Condujiste en tu misericordia a este pueblo que redimiste; 
Lo llevaste con tu poder a tu santa morada. 
14 Lo oirn los pueblos, y temblarn; 
Se apoderar dolor de la tierra de los filisteos. 
15 Entonces los caudillos de Edom se turbarn; 
A los valientes de Moab les sobrecoger temblor; 
Se acobardarn todos los moradores de Canan. 
16 Caiga sobre ellos temblor y espanto; 
A la grandeza de tu brazo enmudezcan como una piedra; 
Hasta que haya pasado tu pueblo, oh Jehov, 
Hasta que haya pasado este pueblo que t rescataste. 
17 T los introducirs y los plantars en el monte de tu heredad, 
En el lugar de tu morada, que t has preparado, oh Jehov, 
En el santuario que tus manos, 
2 oh Jehov, han afirmado. 
18 Jehov reinar eternamente y para siempre. 



19 Porque Faran entr cabalgando con sus carros y su gente de a caballo en el mar, y Jehov hizo volver las aguas del mar sobre ellos; mas los hijos de Israel pasaron en seco por en medio del mar. 20 Y Mara la profetisa, hermana de Aarn, tom un pandero en su mano, y todas las mujeres salieron en pos de ella con panderos y danzas. 21 Y Mara les responda: 


Cantad a Jehov, porque en extremo se ha engrandecido; 
Ha echado en el mar al caballo y al jinete. 



El agua amarga de Mara

22 E hizo Moiss que partiese Israel del Mar Rojo, y salieron al desierto de Shur; y anduvieron tres das por el desierto sin hallar agua. 23 Y llegaron a Mara, y no pudieron beber las aguas de Mara, porque eran amargas; por eso le pusieron el nombre de Mara. 24 Entonces el pueblo murmur contra Moiss, y dijo: Qu hemos de beber? 25 Y Moiss clam a Jehov, y Jehov le mostr un rbol; y lo ech en las aguas, y las aguas se endulzaron. All les dio estatutos y ordenanzas, y all los prob; 26 y dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehov tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres odo a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envi a los egipcios te enviar a ti; porque yo soy Jehov tu sanador. 27 Y llegaron a Elim, donde haba doce fuentes de aguas, y setenta palmeras; y acamparon all junto a las aguas. 

Dios da el man

XODO 16

1 Parti luego de Elim toda la congregacin de los hijos de Israel, y vino al desierto de Sin, que est entre Elim y Sina, a los quince das del segundo mes despus que salieron de la tierra de Egipto. 2 Y toda la congregacin de los hijos de Israel murmur contra Moiss y Aarn en el desierto; 3 y les decan los hijos de Israel: Ojal hubiramos muerto por mano de Jehov en la tierra de Egipto, cuando nos sentbamos a las ollas de carne, cuando comamos pan hasta saciarnos; pues nos habis sacado a este desierto para matar de hambre a toda esta multitud. 

4 Y Jehov dijo a Moiss: He aqu yo os har llover pan del cielo; y el pueblo saldr, y recoger diariamente la porcin de un da, para que yo lo pruebe si anda en mi ley, o no. 5 Mas en el sexto da prepararn para guardar el doble de lo que suelen recoger cada da. 6 Entonces dijeron Moiss y Aarn a todos los hijos de Israel: En la tarde sabris que Jehov os ha sacado de la tierra de Egipto, 7 y a la maana veris la gloria de Jehov; porque l ha odo vuestras murmuraciones contra Jehov; porque nosotros, qu somos, para que vosotros murmuris contra nosotros? 8 Dijo tambin Moiss: Jehov os dar en la tarde carne para comer, y en la maana pan hasta saciaros; porque Jehov ha odo vuestras murmuraciones con que habis murmurado contra l; porque nosotros, qu somos? Vuestras murmuraciones no son contra nosotros, sino contra Jehov. 

9 Y dijo Moiss a Aarn: Di a toda la congregacin de los hijos de Israel: Acercaos a la presencia de Jehov, porque l ha odo vuestras murmuraciones. 10 Y hablando Aarn a toda la congregacin de los hijos de Israel, miraron hacia el desierto, y he aqu la gloria de Jehov apareci en la nube. 11 Y Jehov habl a Moiss, diciendo: 12 Yo he odo las murmuraciones de los hijos de Israel; hblales, diciendo: Al caer la tarde comeris carne, y por la maana os saciaris de pan, y sabris que yo soy Jehov vuestro Dios. 

13 Y venida la tarde, subieron codornices que cubrieron el campamento; y por la maana descendi roco en derredor del campamento. 14 Y cuando el roco ces de descender, he aqu sobre la faz del desierto una cosa menuda, redonda, menuda como una escarcha sobre la tierra. 15 Y vindolo los hijos de Israel, se dijeron unos a otros: Qu es esto? porque no saban qu era. Entonces Moiss les dijo: Es el pan que Jehov os da para comer. 16 Esto es lo que Jehov ha mandado: Recoged de l cada uno segn lo que pudiere comer; un gomer por cabeza, conforme al nmero de vuestras personas, tomaris cada uno para los que estn en su tienda. 17 Y los hijos de Israel lo hicieron as; y recogieron unos ms, otros menos; 18 y lo medan por gomer, y no sobr al que haba recogido mucho, ni falt al que haba recogido poco; cada uno recogi conforme a lo que haba de comer. 19 Y les dijo Moiss: Ninguno deje nada de ello para maana. 20 Mas ellos no obedecieron a Moiss, sino que algunos dejaron de ello para otro da, y cri gusanos, y hedi; y se enoj contra ellos Moiss. 21 Y lo recogan cada maana, cada uno segn lo que haba de comer; y luego que el sol calentaba, se derreta. 

22 En el sexto da recogieron doble porcin de comida, dos gomeres para cada uno; y todos los prncipes de la congregacin vinieron y se lo hicieron saber a Moiss. 23 Y l les dijo: Esto es lo que ha dicho Jehov: Maana es el santo da de reposo, el reposo consagrado a Jehov; lo que habis de cocer, cocedlo hoy, y lo que habis de cocinar, cocinadlo; y todo lo que os sobrare, guardadlo para maana. 24 Y ellos lo guardaron hasta la maana, segn lo que Moiss haba mandado, y no se agusan, ni hedi. 25 Y dijo Moiss: Comedlo hoy, porque hoy es da de reposo para Jehov; hoy no hallaris en el campo. 26 Seis das lo recogeris; mas el sptimo da es da de reposo; en l no se hallar. 27 Y aconteci que algunos del pueblo salieron en el sptimo da a recoger, y no hallaron. 28 Y Jehov dijo a Moiss: Hasta cundo no querris guardar mis mandamientos y mis leyes? 29 Mirad que Jehov os di el da de reposo, y por eso en el sexto da os da pan para dos das. Estse, pues, cada uno en su lugar, y nadie salga de l en el sptimo da. 30 As el pueblo repos el sptimo da. 

31 Y la casa de Israel lo llam Man; y era como semilla de culantro, blanco, y su sabor como de hojuelas con miel. 32 Y dijo Moiss: Esto es lo que Jehov ha mandado: Llenad un gomer de l, y guardadlo para vuestros descendientes, a fin de que vean el pan que yo os di a comer en el desierto, cuando yo os saqu de la tierra de Egipto. 33 Y dijo Moiss a Aarn: Toma una vasija y pon en ella un gomer de man, y ponlo delante de Jehov, para que sea guardado para vuestros descendientes. 34 Y Aarn lo puso delante del Testimonio para guardarlo, como Jehov lo mand a Moiss. 35 As comieron los hijos de Israel man cuarenta aos, hasta que llegaron a tierra habitada; man comieron hasta que llegaron a los lmites de la tierra de Canan. 36 Y un gomer es la dcima parte de un efa. 

Agua de la roca

XODO 17

1 Toda la congregacin de los hijos de Israel parti del desierto de Sin por sus jornadas, conforme al mandamiento de Jehov, y acamparon en Refidim; y no haba agua para que el pueblo bebiese. 2 Y alterc el pueblo con Moiss, y dijeron: Danos agua para que bebamos. Y Moiss les dijo: Por qu altercis conmigo? Por qu tentis a Jehov? 3 As que el pueblo tuvo all sed, y murmur contra Moiss, y dijo: Por qu nos hiciste subir de Egipto para matarnos de sed a nosotros, a nuestros hijos y a nuestros ganados? 4 Entonces clam Moiss a Jehov, diciendo: Qu har con este pueblo? De aqu a un poco me apedrearn. 5 Y Jehov dijo a Moiss: Pasa delante del pueblo, y toma contigo de los ancianos de Israel; y toma tambin en tu mano tu vara con que golpeaste el ro, y ve. 6 He aqu que yo estar delante de ti all sobre la pea en Horeb; y golpears la pea, y saldrn de ella aguas, y beber el pueblo. Y Moiss lo hizo as en presencia de los ancianos de Israel. 7 Y llam el nombre de aquel lugar Masah y Meriba, por la rencilla de los hijos de Israel, y porque tentaron a Jehov, diciendo: Est, pues, Jehov entre nosotros, o no? 

Guerra con Amalec

8 Entonces vino Amalec y pele contra Israel en Refidim. 9 Y dijo Moiss a Josu: Escgenos varones, y sal a pelear contra Amalec; maana yo estar sobre la cumbre del collado, y la vara de Dios en mi mano. 10 E hizo Josu como le dijo Moiss, peleando contra Amalec; y Moiss y Aarn y Hur subieron a la cumbre del collado. 11 Y suceda que cuando alzaba Moiss su mano, Israel prevaleca; mas cuando l bajaba su mano, prevaleca Amalec. 12 Y las manos de Moiss se cansaban; por lo que tomaron una piedra, y la pusieron debajo de l, y se sent sobre ella; y Aarn y Hur sostenan sus manos, el uno de un lado y el otro de otro; as hubo en sus manos firmeza hasta que se puso el sol. 13 Y Josu deshizo a Amalec y a su pueblo a filo de espada. 

14 Y Jehov dijo a Moiss: Escribe esto para memoria en un libro, y di a Josu que raer del todo la memoria de Amalec de debajo del cielo. 15 Y Moiss edific un altar, y llam su nombre Jehov- nisi; 16 y dijo: Por cuanto la mano de Amalec se levant contra el trono de Jehov, Jehov tendr guerra con Amalec de generacin en generacin. 

Jetro visita a Moiss

XODO 18

1 Oy Jetro sacerdote de Madin, suegro de Moiss, todas las cosas que Dios haba hecho con Moiss, y con Israel su pueblo, y cmo Jehov haba sacado a Israel de Egipto. 2 Y tom Jetro suegro de Moiss a Sfora la mujer de Moiss, despus que l la envi, 3 y a sus dos hijos; el uno se llamaba Gersn, porque dijo: Forastero he sido en tierra ajena; 4 y el otro se llamaba Eliezer, porque dijo: El Dios de mi padre me ayud, y me libr de la espada de Faran. 5 Y Jetro el suegro de Moiss, con los hijos y la mujer de ste, vino a Moiss en el desierto, donde estaba acampado junto al monte de Dios; 6 y dijo a Moiss: Yo tu suegro Jetro vengo a ti, con tu mujer, y sus dos hijos con ella. 7 Y Moiss sali a recibir a su suegro, y se inclin, y lo bes; y se preguntaron el uno al otro cmo estaban, y vinieron a la tienda. 8 Y Moiss cont a su suegro todas las cosas que Jehov haba hecho a Faran y a los egipcios por amor de Israel, y todo el trabajo que haban pasado en el camino, y cmo los haba librado Jehov. 9 Y se alegr Jetro de todo el bien que Jehov haba hecho a Israel, al haberlo librado de mano de los egipcios. 

10 Y Jetro dijo: Bendito sea Jehov, que os libr de mano de los egipcios, y de la mano de Faran, y que libr al pueblo de la mano de los egipcios. 11 Ahora conozco que Jehov es ms grande que todos los dioses; porque en lo que se ensoberbecieron prevaleci contra ellos. 12 Y tom Jetro, suegro de Moiss, holocaustos y sacrificios para Dios; y vino Aarn y todos los ancianos de Israel para comer con el suegro de Moiss delante de Dios. 

Nombramiento de jueces

(Dt. 1.9-18)

13 Aconteci que al da siguiente se sent Moiss a juzgar al pueblo; y el pueblo estuvo delante de Moiss desde la maana hasta la tarde. 14 Viendo el suegro de Moiss todo lo que l haca con el pueblo, dijo: Qu es esto que haces t con el pueblo? Por qu te sientas t solo, y todo el pueblo est delante de ti desde la maana hasta la tarde? 15 Y Moiss respondi a su suegro: Porque el pueblo viene a m para consultar a Dios. 16 Cuando tienen asuntos, vienen a m; y yo juzgo entre el uno y el otro, y declaro las ordenanzas de Dios y sus leyes. 17 Entonces el suegro de Moiss le dijo: No est bien lo que haces. 18 Desfallecers del todo, t, y tambin este pueblo que est contigo; porque el trabajo es demasiado pesado para ti; no podrs hacerlo t solo. 19 Oye ahora mi voz; yo te aconsejar, y Dios estar contigo. Est t por el pueblo delante de Dios, y somete t los asuntos a Dios. 20 Y ensea a ellos las ordenanzas y las leyes, y mustrales el camino por donde deben andar, y lo que han de hacer. 21 Adems escoge t de entre todo el pueblo varones de virtud, temerosos de Dios, varones de verdad, que aborrezcan la avaricia; y ponlos sobre el pueblo por jefes de millares, de centenas, de cincuenta y de diez. 22 Ellos juzgarn al pueblo en todo tiempo; y todo asunto grave lo traern a ti, y ellos juzgarn todo asunto pequeo. As aliviars la carga de sobre ti, y la llevarn ellos contigo. 23 Si esto hicieres, y Dios te lo mandare, t podrs sostenerte, y tambin todo este pueblo ir en paz a su lugar. 

24 Y oy Moiss la voz de su suegro, e hizo todo lo que dijo. 25 Escogi Moiss varones de virtud de entre todo Israel, y los puso por jefes sobre el pueblo, sobre mil, sobre ciento, sobre cincuenta, y sobre diez. 26 Y juzgaban al pueblo en todo tiempo; el asunto difcil lo traan a Moiss, y ellos juzgaban todo asunto pequeo. 27 Y despidi Moiss a su suegro, y ste se fue a su tierra. 

Israel en Sina

XODO 19

1 En el mes tercero de la salida de los hijos de Israel de la tierra de Egipto, en el mismo da llegaron al desierto de Sina. 2 Haban salido de Refidim, y llegaron al desierto de Sina, y acamparon en el desierto; y acamp all Israel delante del monte. 3 Y Moiss subi a Dios; y Jehov lo llam desde el monte, diciendo: As dirs a la casa de Jacob, y anunciars a los hijos de Israel: 4 Vosotros visteis lo que hice a los egipcios, y cmo os tom sobre alas de guilas, y os he trado a m. 5 Ahora, pues, si diereis odo a mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seris mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque ma es toda la tierra. 6 Y vosotros me seris un reino de sacerdotes, y gente santa. Estas son las palabras que dirs a los hijos de Israel. 

7 Entonces vino Moiss, y llam a los ancianos del pueblo, y expuso en presencia de ellos todas estas palabras que Jehov le haba mandado. 8 Y todo el pueblo respondi a una, y dijeron: Todo lo que Jehov ha dicho, haremos. Y Moiss refiri a Jehov las palabras del pueblo. 9 Entonces Jehov dijo a Moiss: He aqu, yo vengo a ti en una nube espesa, para que el pueblo oiga mientras yo hablo contigo, y tambin para que te crean para siempre. 

Y Moiss refiri las palabras del pueblo a Jehov. 10 Y Jehov dijo a Moiss: Ve al pueblo, y santifcalos hoy y maana; y laven sus vestidos, 11 y estn preparados para el da tercero, porque al tercer da Jehov descender a ojos de todo el pueblo sobre el monte de Sina. 12 Y sealars trmino al pueblo en derredor, diciendo: Guardaos, no subis al monte, ni toquis sus lmites; cualquiera que tocare el monte, de seguro morir. 13 No lo tocar mano, porque ser apedreado o asaeteado; sea animal o sea hombre, no vivir. Cuando suene largamente la bocina, subirn al monte. 14 Y descendi Moiss del monte al pueblo, y santific al pueblo; y lavaron sus vestidos. 15 Y dijo al pueblo: Estad preparados para el tercer da; no toquis mujer. 

16 Aconteci que al tercer da, cuando vino la maana, vinieron truenos y relmpagos, y espesa nube sobre el monte, y sonido de bocina muy fuerte; y se estremeci todo el pueblo que estaba en el campamento. 17 Y Moiss sac del campamento al pueblo para recibir a Dios; y se detuvieron al pie del monte. 18 Todo el monte Sina humeaba, porque Jehov haba descendido sobre l en fuego; y el humo suba como el humo de un horno, y todo el monte se estremeca en gran manera. 19 El sonido de la bocina iba aumentando en extremo; Moiss hablaba, y Dios le responda con voz tronante. 20 Y descendi Jehov sobre el monte Sina, sobre la cumbre del monte; y llam Jehov a Moiss a la cumbre del monte, y Moiss subi. 21 Y Jehov dijo a Moiss: Desciende, ordena al pueblo que no traspase los lmites para ver a Jehov, porque caer multitud de ellos. 22 Y tambin que se santifiquen los sacerdotes que se acercan a Jehov, para que Jehov no haga en ellos estrago. 23 Moiss dijo a Jehov: El pueblo no podr subir al monte Sina, porque t nos has mandado diciendo: Seala lmites al monte, y santifcalo. 24 Y Jehov le dijo: Ve, desciende, y subirs t, y Aarn contigo; mas los sacerdotes y el pueblo no traspasen el lmite para subir a Jehov, no sea que haga en ellos estrago. 25 Entonces Moiss descendi y se lo dijo al pueblo. 

Los Diez Mandamientos

(Dt. 5.1-21)

XODO 20

1 Y habl Dios todas estas palabras, diciendo: 2 Yo soy Jehov tu Dios, que te saqu de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre. 

3 No tendrs dioses ajenos delante de m. 

4 No te hars imagen, ni ninguna semejanza de lo que est arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. 5 No te inclinars a ellas, ni las honrars; porque yo soy Jehov tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generacin de los que me aborrecen, 6 y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos. 

7 No tomars el nombre de Jehov tu Dios en vano; porque no dar por inocente Jehov al que tomare su nombre en vano. 

8 Acurdate del da de reposo para santificarlo. 9 Seis das trabajars, y hars toda tu obra; 10 mas el sptimo da es reposo para Jehov tu Dios; no hagas en l obra alguna, t, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que est dentro de tus puertas. 11 Porque en seis das hizo Jehov los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y repos en el sptimo da; por tanto, Jehov bendijo el da de reposo y lo santific. 

12 Honra a tu padre y a tu madre, para que tus das se alarguen en la tierra que Jehov tu Dios te da. 

13 No matars. 

14 No cometers adulterio. 

15 No hurtars. 

16 No hablars contra tu prjimo falso testimonio. 

17 No codiciars la casa de tu prjimo, no codiciars la mujer de tu prjimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prjimo. 

El terror del pueblo

(Dt. 5.22-33)

18 Todo el pueblo observaba el estruendo y los relmpagos, y el sonido de la bocina, y el monte que humeaba; y vindolo el pueblo, temblaron, y se pusieron de lejos. 19 Y dijeron a Moiss: Habla t con nosotros, y nosotros oiremos; pero no hable Dios con nosotros, para que no muramos. 20 Y Moiss respondi al pueblo: No temis; porque para probaros vino Dios, y para que su temor est delante de vosotros, para que no pequis. 

21 Entonces el pueblo estuvo a lo lejos, y Moiss se acerc a la oscuridad en la cual estaba Dios. 22 Y Jehov dijo a Moiss: As dirs a los hijos de Israel: Vosotros habis visto que he hablado desde el cielo con vosotros. 23 No hagis conmigo dioses de plata, ni dioses de oro os haris. 24 Altar de tierra hars para m, y sacrificars sobre l tus holocaustos y tus ofrendas de paz, tus ovejas y tus vacas; en todo lugar donde yo hiciere que est la memoria de mi nombre, vendr a ti y te bendecir. 25 Y si me hicieres altar de piedras, no las labres de cantera; porque si alzares herramienta sobre l, lo profanars. 26 No subirs por gradas a mi altar, para que tu desnudez no se descubra junto a l. 

Leyes sobre los esclavos

(Dt. 15.12-18)

XODO 21

1 Estas son las leyes que les propondrs. 2 Si comprares siervo hebreo, seis aos servir; mas al sptimo saldr libre, de balde. 3 Si entr solo, solo saldr; si tena mujer, saldr l y su mujer con l. 4 Si su amo le hubiere dado mujer, y ella le diere hijos o hijas, la mujer y sus hijos sern de su amo, y l saldr solo. 5 Y si el siervo dijere: Yo amo a mi seor, a mi mujer y a mis hijos, no saldr libre; 6 entonces su amo lo llevar ante los jueces, y le har estar junto a la puerta o al poste; y su amo le horadar la oreja con lesna, y ser su siervo para siempre. 7 Y cuando alguno vendiere su hija por sierva, no saldr ella como suelen salir los siervos. 8 Si no agradare a su seor, por lo cual no la tom por esposa, se le permitir que se rescate, y no la podr vender a pueblo extrao cuando la desechare. 9 Mas si la hubiere desposado con su hijo, har con ella segn la costumbre de las hijas. 10 Si tomare para l otra mujer, no disminuir su alimento, ni su vestido, ni el deber conyugal. 11 Y si ninguna de estas tres cosas hiciere, ella saldr de gracia, sin dinero. 

Leyes sobre actos de violencia

12 El que hiriere a alguno, hacindole as morir, l morir. 13 Mas el que no pretenda herirlo, sino que Dios lo puso en sus manos, entonces yo te sealar lugar al cual ha de huir. 14 Pero si alguno se ensoberbeciere contra su prjimo y lo matare con alevosa, de mi altar lo quitars para que muera. 

15 El que hiriere a su padre o a su madre, morir. 

16 Asimismo el que robare una persona y la vendiere, o si fuere hallada en sus manos, morir. 17 Igualmente el que maldijere a su padre o a su madre, morir. 

18 Adems, si algunos rieren, y uno hiriere a su prjimo con piedra o con el puo, y ste no muriere, pero cayere en cama; 19 si se levantare y anduviere fuera sobre su bculo, entonces ser absuelto el que lo hiri; solamente le satisfar por lo que estuvo sin trabajar, y har que le curen. 

20 Y si alguno hiriere a su siervo o a su sierva con palo, y muriere bajo su mano, ser castigado; 21 mas si sobreviviere por un da o dos, no ser castigado, porque es de su propiedad. 

22 Si algunos rieren, e hirieren a mujer embarazada, y sta abortare, pero sin haber muerte, sern penados conforme a lo que les impusiere el marido de la mujer y juzgaren los jueces. 23 Mas si hubiere muerte, entonces pagars vida por vida, 24 ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie, 25 quemadura por quemadura, herida por herida, golpe por golpe. 

Leyes sobre responsabilidades de amos y dueos

26 Si alguno hiriere el ojo de su siervo, o el ojo de su sierva, y lo daare, le dar libertad por razn de su ojo. 27 Y si hiciere saltar un diente de su siervo, o un diente de su sierva, por su diente le dejar ir libre. 

28 Si un buey acorneare a hombre o a mujer, y a causa de ello muriere, el buey ser apedreado, y no ser comida su carne; mas el dueo del buey ser absuelto. 29 Pero si el buey fuere acorneador desde tiempo atrs, y a su dueo se le hubiere notificado, y no lo hubiere guardado, y matare a hombre o mujer, el buey ser apedreado, y tambin morir su dueo. 30 Si le fuere impuesto precio de rescate, entonces dar por el rescate de su persona cuanto le fuere impuesto. 31 Haya acorneado a hijo, o haya acorneado a hija, conforme a este juicio se har con l. 32 Si el buey acorneare a un siervo o a una sierva, pagar su dueo treinta siclos de plata, y el buey ser apedreado. 

33 Y si alguno abriere un pozo, o cavare cisterna, y no la cubriere, y cayere all buey o asno, 34 el dueo de la cisterna pagar el dao, resarciendo a su dueo, y lo que fue muerto ser suyo. 

35 Y si el buey de alguno hiriere al buey de su prjimo de modo que muriere, entonces vendern el buey vivo y partirn el dinero de l, y tambin partirn el buey muerto. 36 Mas si era notorio que el buey era acorneador desde tiempo atrs, y su dueo no lo hubiere guardado, pagar buey por buey, y el buey muerto ser suyo. 

Leyes sobre la restitucin

XODO 22

1 Cuando alguno hurtare buey u oveja, y lo degollare o vendiere, por aquel buey pagar cinco bueyes, y por aquella oveja cuatro ovejas. 

2 Si el ladrn fuere hallado forzando una casa, y fuere herido y muriere, el que lo hiri no ser culpado de su muerte. 3 Pero si fuere de da, el autor de la muerte ser reo de homicidio. El ladrn har completa restitucin; si no tuviere con qu, ser vendido por su hurto. 4 Si fuere hallado con el hurto en la mano, vivo, sea buey o asno u oveja, pagar el doble. 

5 Si alguno hiciere pastar en campo o via, y metiere su bestia en campo de otro, de lo mejor de su campo y de lo mejor de su via pagar. 

6 Cuando se prendiere fuego, y al quemar espinos quemare mieses amontonadas o en pie, o campo, el que encendi el fuego pagar lo quemado. 

7 Cuando alguno diere a su prjimo plata o alhajas a guardar, y fuere hurtado de la casa de aquel hombre, si el ladrn fuere hallado, pagar el doble. 8 Si el ladrn no fuere hallado, entonces el dueo de la casa ser presentado a los jueces, para que se vea si ha metido su mano en los bienes de su prjimo. 

9 En toda clase de fraude, sobre buey, sobre asno, sobre oveja, sobre vestido, sobre toda cosa perdida, cuando alguno dijere: Esto es mo, la causa de ambos vendr delante de los jueces; y el que los jueces condenaren, pagar el doble a su prjimo. 

10 Si alguno hubiere dado a su prjimo asno, o buey, u oveja, o cualquier otro animal a guardar, y ste muriere o fuere estropeado, o fuere llevado sin verlo nadie; 11 juramento de Jehov habr entre ambos, de que no meti su mano a los bienes de su prjimo; y su dueo lo aceptar, y el otro no pagar. 12 Mas si le hubiere sido hurtado, resarcir a su dueo. 13 Y si le hubiere sido arrebatado por fiera, le traer testimonio, y no pagar lo arrebatado. 

14 Pero si alguno hubiere tomado prestada bestia de su prjimo, y fuere estropeada o muerta, estando ausente su dueo, deber pagarla. 15 Si el dueo estaba presente no la pagar. Si era alquilada, reciba el dueo el alquiler. 

Leyes humanitarias

16 Si alguno engaare a una doncella que no fuere desposada, y durmiere con ella, deber dotarla y tomarla por mujer. 17 Si su padre no quisiere drsela, l le pesar plata conforme a la dote de las vrgenes. 

18 A la hechicera no dejars que viva. 

19 Cualquiera que cohabitare con bestia, morir. 

20 El que ofreciere sacrificio a dioses excepto solamente a Jehov, ser muerto. 

21 Y al extranjero no engaars ni angustiars, porque extranjeros fuisteis vosotros en la tierra de Egipto. 22 A ninguna viuda ni hurfano afligiris. 23 Porque si t llegas a afligirles, y ellos clamaren a m, ciertamente oir yo su clamor; 24 y mi furor se encender, y os matar a espada, y vuestras mujeres sern viudas, y hurfanos vuestros hijos. 

25 Cuando prestares dinero a uno de mi pueblo, al pobre que est contigo, no te portars con l como logrero, ni le impondrs usura. 26 Si tomares en prenda el vestido de tu prjimo, a la puesta del sol se lo devolvers. 27 Porque slo eso es su cubierta, es su vestido para cubrir su cuerpo. En qu dormir? Y cuando l clamare a m, yo le oir, porque soy misericordioso. 

28 No injuriars a los jueces, ni maldecirs al prncipe de tu pueblo. 

29 No demorars la primicia de tu cosecha ni de tu lagar. 

Me dars el primognito de tus hijos. 30 Lo mismo hars con el de tu buey y de tu oveja; siete das estar con su madre, y al octavo da me lo dars. 

31 Y me seris varones santos. No comeris carne destrozada por las fieras en el campo; a los perros la echaris. 

XODO 23

1 No admitirs falso rumor. No te concertars con el impo para ser testigo falso. 2 No seguirs a los muchos para hacer mal, ni responders en litigio inclinndote a los ms para hacer agravios; 3 ni al pobre distinguirs en su causa. 

4 Si encontrares el buey de tu enemigo o su asno extraviado, vuelve a llevrselo. 5 Si vieres el asno del que te aborrece cado debajo de su carga, le dejars sin ayuda? Antes bien le ayudars a levantarlo. 

6 No pervertirs el derecho de tu mendigo en su pleito. 7 De palabra de mentira te alejars, y no matars al inocente y justo; porque yo no justificar al impo. 8 No recibirs presente; porque el presente ciega a los que ven, y pervierte las palabras de los justos. 

9 Y no angustiars al extranjero; porque vosotros sabis cmo es el alma del extranjero, ya que extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto. 

10 Seis aos sembrars tu tierra, y recogers su cosecha; 11 mas el sptimo ao la dejars libre, para que coman los pobres de tu pueblo; y de lo que quedare comern las bestias del campo; as hars con tu via y con tu olivar. 

12 Seis das trabajars, y al sptimo da reposars, para que descanse tu buey y tu asno, y tome refrigerio el hijo de tu sierva, y el extranjero. 13 Y todo lo que os he dicho, guardadlo. Y nombre de otros dioses no mentaris, ni se oir de vuestra boca. 

Las tres fiestas anuales

(Ex. 34.18-26; Dt. 16.1-17)

14 Tres veces en el ao me celebraris fiesta. 15 La fiesta de los panes sin levadura guardars. Siete das comers los panes sin levadura, como yo te mand, en el tiempo del mes de Abib, porque en l saliste de Egipto; y ninguno se presentar delante de m con las manos vacas. 16 Tambin la fiesta de la siega, los primeros frutos de tus labores, que hubieres sembrado en el campo, y la fiesta de la cosecha a la salida del ao, cuando hayas recogido los frutos de tus labores del campo. 17 Tres veces en el ao se presentar todo varn delante de Jehov el Seor. 

18 No ofrecers con pan leudo la sangre de mi sacrificio, ni la grosura de mi vctima quedar de la noche hasta la maana. 

19 Las primicias de los primeros frutos de tu tierra traers a la casa de Jehov tu Dios. No guisars el cabrito en la leche de su madre. 

El Angel de Jehov enviado para guiar a Israel

20 He aqu yo envo mi Angel delante de ti para que te guarde en el camino, y te introduzca en el lugar que yo he preparado. 21 Gurdate delante de l, y oye su voz; no le seas rebelde; porque l no perdonar vuestra rebelin, porque mi nombre est en l. 

22 Pero si en verdad oyeres su voz e hicieres todo lo que yo te dijere, ser enemigo de tus enemigos, y afligir a los que te afligieren. 

23 Porque mi Angel ir delante de ti, y te llevar a la tierra del amorreo, del heteo, del ferezeo, del cananeo, del heveo y del jebuseo, a los cuales yo har destruir. 24 No te inclinars a sus dioses, ni los servirs, ni hars como ellos hacen; antes los destruirs del todo, y quebrars totalmente sus estatuas. 25 Mas a Jehov vuestro Dios serviris, y l bendecir tu pan y tus aguas; y yo quitar toda enfermedad de en medio de ti. 26 No habr mujer que aborte, ni estril en tu tierra; y yo completar el nmero de tus das. 27 Yo enviar mi terror delante de ti, y consternar a todo pueblo donde entres, y te dar la cerviz de todos tus enemigos. 28 Enviar delante de ti la avispa, que eche fuera al heveo, al cananeo y al heteo, de delante de ti. 29 No los echar de delante de ti en un ao, para que no quede la tierra desierta, y se aumenten contra ti las fieras del campo. 30 Poco a poco los echar de delante de ti, hasta que te multipliques y tomes posesin de la tierra. 31 Y fijar tus lmites desde el Mar Rojo hasta el mar de los filisteos, y desde el desierto hasta el Eufrates; porque pondr en tus manos a los moradores de la tierra, y t los echars de delante de ti. 32 No hars alianza con ellos, ni con sus dioses. 33 En tu tierra no habitarn, no sea que te hagan pecar contra m sirviendo a sus dioses, porque te ser tropiezo. 

Moiss y los ancianos en el Monte Sina

XODO 24

1 Dijo Jehov a Moiss: Sube ante Jehov, t, y Aarn, Nadab, y Abi, y setenta de los ancianos de Israel; y os inclinaris desde lejos. 2 Pero Moiss solo se acercar a Jehov; y ellos no se acerquen, ni suba el pueblo con l. 

3 Y Moiss vino y cont al pueblo todas las palabras de Jehov, y todas las leyes; y todo el pueblo respondi a una voz, y dijo: Haremos todas las palabras que Jehov ha dicho. 4 Y Moiss escribi todas las palabras de Jehov, y levantndose de maana edific un altar al pie del monte, y doce columnas, segn las doce tribus de Israel. 5 Y envi jvenes de los hijos de Israel, los cuales ofrecieron holocaustos y becerros como sacrificios de paz a Jehov. 6 Y Moiss tom la mitad de la sangre, y la puso en tazones, y esparci la otra mitad de la sangre sobre el altar. 7 Y tom el libro del pacto y lo ley a odos del pueblo, el cual dijo: Haremos todas las cosas que Jehov ha dicho, y obedeceremos. 8 Entonces Moiss tom la sangre y roci sobre el pueblo, y dijo: He aqu la sangre del pacto que Jehov ha hecho con vosotros sobre todas estas cosas. 

9 Y subieron Moiss y Aarn, Nadab y Abi, y setenta de los ancianos de Israel; 10 y vieron al Dios de Israel; y haba debajo de sus pies como un embaldosado de zafiro, semejante al cielo cuando est sereno. 11 Mas no extendi su mano sobre los prncipes de los hijos de Israel; y vieron a Dios, y comieron y bebieron. 

12 Entonces Jehov dijo a Moiss: Sube a m al monte, y espera all, y te dar tablas de piedra, y la ley, y mandamientos que he escrito para ensearles. 13 Y se levant Moiss con Josu su servidor, y Moiss subi al monte de Dios. 14 Y dijo a los ancianos: Esperadnos aqu hasta que volvamos a vosotros; y he aqu Aarn y Hur estn con vosotros; el que tuviere asuntos, acuda a ellos. 

15 Entonces Moiss subi al monte, y una nube cubri el monte. 16 Y la gloria de Jehov repos sobre el monte Sina, y la nube lo cubri por seis das; y al sptimo da llam a Moiss de en medio de la nube. 17 Y la apariencia de la gloria de Jehov era como un fuego abrasador en la cumbre del monte, a los ojos de los hijos de Israel. 18 Y entr Moiss en medio de la nube, y subi al monte; y estuvo Moiss en el monte cuarenta das y cuarenta noches. 

La ofrenda para el tabernculo

(Ex. 35.4-9)

XODO 25

1 Jehov habl a Moiss, diciendo: 2 Di a los hijos de Israel que tomen para m ofrenda; de todo varn que la diere de su voluntad, de corazn, tomaris mi ofrenda. 3 Esta es la ofrenda que tomaris de ellos: oro, plata, cobre, 4 azul, prpura, carmes, lino fino, pelo de cabras, 5 pieles de carneros teidas de rojo, pieles de tejones, madera de acacia, 6 aceite para el alumbrado, especias para el aceite de la uncin y para el incienso aromtico, 7 piedras de nice, y piedras de engaste para el efod y para el pectoral. 8 Y harn un santuario para m, y habitar en medio de ellos. 9 Conforme a todo lo que yo te muestre, el diseo del tabernculo, y el diseo de todos sus utensilios, as lo haris. 

El arca del testimonio

(Ex. 37.1-9)

10 Harn tambin un arca de madera de acacia, cuya longitud ser de dos codos y medio, su anchura de codo y medio, y su altura de codo y medio. 11 Y la cubrirs de oro puro por dentro y por fuera, y hars sobre ella una cornisa de oro alrededor. 12 Fundirs para ella cuatro anillos de oro, que pondrs en sus cuatro esquinas; dos anillos a un lado de ella, y dos anillos al otro lado. 13 Hars unas varas de madera de acacia, las cuales cubrirs de oro. 14 Y meters las varas por los anillos a los lados del arca, para llevar el arca con ellas. 15 Las varas quedarn en los anillos del arca; no se quitarn de ella. 16 Y pondrs en el arca el testimonio que yo te dar. 17 Y hars un propiciatorio de oro fino, cuya longitud ser de dos codos y medio, y su anchura de codo y medio. 18 Hars tambin dos querubines de oro; labrados a martillo los hars en los dos extremos del propiciatorio. 19 Hars, pues, un querubn en un extremo, y un querubn en el otro extremo; de una pieza con el propiciatorio hars los querubines en sus dos extremos. 20 Y los querubines extendern por encima las alas, cubriendo con sus alas el propiciatorio; sus rostros el uno enfrente del otro, mirando al propiciatorio los rostros de los querubines. 21 Y pondrs el propiciatorio encima del arca, y en el arca pondrs el testimonio que yo te dar. 22 Y de all me declarar a ti, y hablar contigo de sobre el propiciatorio, de entre los dos querubines que estn sobre el arca del testimonio, todo lo que yo te mandare para los hijos de Israel. 

La mesa para el pan de la proposicin

(Ex. 37.10-16)

23 Hars asimismo una mesa de madera de acacia; su longitud ser de dos codos, y de un codo su anchura, y su altura de codo y medio. 24 Y la cubrirs de oro puro, y le hars una cornisa de oro alrededor. 25 Le hars tambin una moldura alrededor, de un palmo menor de anchura, y hars a la moldura una cornisa de oro alrededor. 26 Y le hars cuatro anillos de oro, los cuales pondrs en las cuatro esquinas que corresponden a sus cuatro patas. 27 Los anillos estarn debajo de la moldura, para lugares de las varas para llevar la mesa. 28 Hars las varas de madera de acacia, y las cubrirs de oro, y con ellas ser llevada la mesa. 29 Hars tambin sus platos, sus cucharas, sus cubiertas y sus tazones, con que se libar; de oro fino los hars. 30 Y pondrs sobre la mesa el pan de la proposicin delante de m continuamente. 

El candelero de oro

(Ex. 37.17-24)

31 Hars adems un candelero de oro puro; labrado a martillo se har el candelero; su pie, su caa, sus copas, sus manzanas y sus flores, sern de lo mismo. 32 Y saldrn seis brazos de sus lados; tres brazos del candelero a un lado, y tres brazos al otro lado. 33 Tres copas en forma de flor de almendro en un brazo, una manzana y una flor; y tres copas en forma de flor de almendro en otro brazo, una manzana y una flor; as en los seis brazos que salen del candelero; 34 y en la caa central del candelero cuatro copas en forma de flor de almendro, sus manzanas y sus flores. 35 Habr una manzana debajo de dos brazos del mismo, otra manzana debajo de otros dos brazos del mismo, y otra manzana debajo de los otros dos brazos del mismo, as para los seis brazos que salen del candelero. 36 Sus manzanas y sus brazos sern de una pieza, todo ello una pieza labrada a martillo, de oro puro. 37 Y le hars siete lamparillas, las cuales encenders para que alumbren hacia adelante. 38 Tambin sus despabiladeras y sus platillos, de oro puro. 39 De un talento de oro fino lo hars, con todos estos utensilios. 40 Mira y hazlos conforme al modelo que te ha sido mostrado en el monte. 

El tabernculo

(Ex. 36.8-38)

XODO 26

1 Hars el tabernculo de diez cortinas de lino torcido, azul, prpura y carmes; y lo hars con querubines de obra primorosa. 2 La longitud de una cortina de veintiocho codos, y la anchura de la misma cortina de cuatro codos; todas las cortinas tendrn una misma medida. 3 Cinco cortinas estarn unidas una con la otra, y las otras cinco cortinas unidas una con la otra. 4 Y hars lazadas de azul en la orilla de la ltima cortina de la primera unin; lo mismo hars en la orilla de la cortina de la segunda unin. 5 Cincuenta lazadas hars en la primera cortina, y cincuenta lazadas hars en la orilla de la cortina que est en la segunda unin; las lazadas estarn contrapuestas la una a la otra. 6 Hars tambin cincuenta corchetes de oro, con los cuales enlazars las cortinas la una con la otra, y se formar un tabernculo. 7 Hars asimismo cortinas de pelo de cabra para una cubierta sobre el tabernculo; once cortinas hars. 8 La longitud de cada cortina ser de treinta codos, y la anchura de cada cortina de cuatro codos; una misma medida tendrn las once cortinas. 9 Y unirs cinco cortinas aparte y las otras seis cortinas aparte; y doblars la sexta cortina en el frente del tabernculo. 10 Y hars cincuenta lazadas en la orilla de la cortina, al borde en la unin, y cincuenta lazadas en la orilla de la cortina de la segunda unin. 

11 Hars asimismo cincuenta corchetes de bronce, los cuales meters por las lazadas; y enlazars las uniones para que se haga una sola cubierta. 12 Y la parte que sobra en las cortinas de la tienda, la mitad de la cortina que sobra, colgar a espaldas del tabernculo. 13 Y un codo de un lado, y otro codo del otro lado, que sobra a lo largo de las cortinas de la tienda, colgar sobre los lados del tabernculo a un lado y al otro, para cubrirlo. 14 Hars tambin a la tienda una cubierta de pieles de carneros teidas de rojo, y una cubierta de pieles de tejones encima. 

15 Y hars para el tabernculo tablas de madera de acacia, que estn derechas. 16 La longitud de cada tabla ser de diez codos, y de codo y medio la anchura. 17 Dos espigas tendr cada tabla, para unirlas una con otra; as hars todas las tablas del tabernculo. 18 Hars, pues, las tablas del tabernculo; veinte tablas al lado del medioda, al sur. 19 Y hars cuarenta basas de plata debajo de las veinte tablas; dos basas debajo de una tabla para sus dos espigas, y dos basas debajo de otra tabla para sus dos espigas. 20 Y al otro lado del tabernculo, al lado del norte, veinte tablas; 21 y sus cuarenta basas de plata; dos basas debajo de una tabla, y dos basas debajo de otra tabla. 22 Y para el lado posterior del tabernculo, al occidente, hars seis tablas. 23 Hars adems dos tablas para las esquinas del tabernculo en los dos ngulos posteriores; 24 las cuales se unirn desde abajo, y asimismo se juntarn por su alto con un gozne; as ser con las otras dos; sern para las dos esquinas. 25 De suerte que sern ocho tablas, con sus basas de plata, diecisis basas; dos basas debajo de una tabla, y dos basas debajo de otra tabla. 26 Hars tambin cinco barras de madera de acacia, para las tablas de un lado del tabernculo, 27 y cinco barras para las tablas del otro lado del tabernculo, y cinco barras para las tablas del lado posterior del tabernculo, al occidente. 28 Y la barra de en medio pasar por en medio de las tablas, de un extremo al otro. 29 Y cubrirs de oro las tablas, y hars sus anillos de oro para meter por ellos las barras; tambin cubrirs de oro las barras. 30 Y alzars el tabernculo conforme al modelo que te fue mostrado en el monte. 

31 Tambin hars un velo de azul, prpura, carmes y lino torcido; ser hecho de obra primorosa, con querubines; 32 y lo pondrs sobre cuatro columnas de madera de acacia cubiertas de oro; sus capiteles de oro, sobre basas de plata. 33 Y pondrs el velo debajo de los corchetes, y meters all, del velo adentro, el arca del testimonio; y aquel velo os har separacin entre el lugar santo y el santsimo. 34 Pondrs el propiciatorio sobre el arca del testimonio en el lugar santsimo. 35 Y pondrs la mesa fuera del velo, y el candelero enfrente de la mesa al lado sur del tabernculo; y pondrs la mesa al lado del norte. 

36 Hars para la puerta del tabernculo una cortina de azul, prpura, carmes y lino torcido, obra de recamador. 37 Y hars para la cortina cinco columnas de madera de acacia, las cuales cubrirs de oro, con sus capiteles de oro; y fundirs cinco basas de bronce para ellas. 

El altar de bronce

(Ex. 38.1-7)

XODO 27

1 Hars tambin un altar de madera de acacia de cinco codos de longitud, y de cinco codos de anchura; ser cuadrado el altar, y su altura de tres codos. 2 Y le hars cuernos en sus cuatro esquinas; los cuernos sern parte del mismo; y lo cubrirs de bronce. 3 Hars tambin sus calderos para recoger la ceniza, y sus paletas, sus tazones, sus garfios y sus braseros; hars todos sus utensilios de bronce. 4 Y le hars un enrejado de bronce de obra de rejilla, y sobre la rejilla hars cuatro anillos de bronce a sus cuatro esquinas. 5 Y la pondrs dentro del cerco del altar abajo; y llegar la rejilla hasta la mitad del altar. 6 Hars tambin varas para el altar, varas de madera de acacia, las cuales cubrirs de bronce. 7 Y las varas se metern por los anillos, y estarn aquellas varas a ambos lados del altar cuando sea llevado. 8 Lo hars hueco, de tablas; de la manera que te fue mostrado en el monte, as lo hars. 

El atrio del tabernculo

(Ex. 38.9-20)

9 Asimismo hars el atrio del tabernculo. Al lado meridional, al sur, tendr el atrio cortinas de lino torcido, de cien codos de longitud para un lado. 10 Sus veinte columnas y sus veinte basas sern de bronce; los capiteles de las columnas y sus molduras, de plata. 11 De la misma manera al lado del norte habr a lo largo cortinas de cien codos de longitud, y sus veinte columnas con sus veinte basas de bronce; los capiteles de sus columnas y sus molduras, de plata. 12 El ancho del atrio, del lado occidental, tendr cortinas de cincuenta codos; sus columnas diez, con sus diez basas. 13 Y en el ancho del atrio por el lado del oriente, al este, habr cincuenta codos. 14 Las cortinas a un lado de la entrada sern de quince codos; sus columnas tres, con sus tres basas. 15 Y al otro lado, quince codos de cortinas; sus columnas tres, con sus tres basas. 16 Y para la puerta del atrio habr una cortina de veinte codos, de azul, prpura y carmes, y lino torcido, de obra de recamador; sus columnas cuatro, con sus cuatro basas. 17 Todas las columnas alrededor del atrio estarn ceidas de plata; sus capiteles de plata, y sus basas de bronce. 18 La longitud del atrio ser de cien codos, y la anchura cincuenta por un lado y cincuenta por el otro, y la altura de cinco codos; sus cortinas de lino torcido, y sus basas de bronce. 19 Todos los utensilios del tabernculo en todo su servicio, y todas sus estacas, y todas las estacas del atrio, sern de bronce. 

Aceite para las lmparas

(Lv. 24.1-4)

20 Y mandars a los hijos de Israel que te traigan aceite puro de olivas machacadas, para el alumbrado, para hacer arder continuamente las lmparas. 21 En el tabernculo de reunin, afuera del velo que est delante del testimonio, las pondr en orden Aarn y sus hijos para que ardan delante de Jehov desde la tarde hasta la maana, como estatuto perpetuo de los hijos de Israel por sus generaciones. 

Las vestiduras de los sacerdotes

(Ex. 39.1-31)

XODO 28

1 Hars llegar delante de ti a Aarn tu hermano, y a sus hijos consigo, de entre los hijos de Israel, para que sean mis sacerdotes; a Aarn y a Nadab, Abi, Eleazar e Itamar hijos de Aarn. 2 Y hars vestiduras sagradas a Aarn tu hermano, para honra y hermosura. 3 Y t hablars a todos los sabios de corazn, a quienes yo he llenado de espritu de sabidura, para que hagan las vestiduras de Aarn, para consagrarle para que sea mi sacerdote. 4 Las vestiduras que harn son estas: el pectoral, el efod, el manto, la tnica bordada, la mitra y el cinturn. Hagan, pues, las vestiduras sagradas para Aarn tu hermano, y para sus hijos, para que sean mis sacerdotes. 

5 Tomarn oro, azul, prpura, carmes y lino torcido, 6 y harn el efod de oro, azul, prpura, carmes y lino torcido, de obra primorosa. 7 Tendr dos hombreras que se junten a sus dos extremos, y as se juntar. 8 Y su cinto de obra primorosa que estar sobre l, ser de la misma obra, parte del mismo; de oro, azul, prpura, carmes y lino torcido. 9 Y tomars dos piedras de nice, y grabars en ellas los nombres de los hijos de Israel; 10 seis de sus nombres en una piedra, y los otros seis nombres en la otra piedra, conforme al orden de nacimiento de ellos. 11 De obra de grabador en piedra, como grabaduras de sello, hars grabar las dos piedras con los nombres de los hijos de Israel; les hars alrededor engastes de oro. 12 Y pondrs las dos piedras sobre las hombreras del efod, para piedras memoriales a los hijos de Israel; y Aarn llevar los nombres de ellos delante de Jehov sobre sus dos hombros por memorial. 13 Hars, pues, los engastes de oro, 14 y dos cordones de oro fino, los cuales hars en forma de trenza; y fijars los cordones de forma de trenza en los engastes. 

15 Hars asimismo el pectoral del juicio de obra primorosa, lo hars conforme a la obra del efod, de oro, azul, prpura, carmes y lino torcido. 16 Ser cuadrado y doble, de un palmo de largo y un palmo de ancho; 17 y lo llenars de pedrera en cuatro hileras de piedras; una hilera de una piedra srdica, un topacio y un carbunclo; 18 la segunda hilera, una esmeralda, un zafiro y un diamante; 19 la tercera hilera, un jacinto, una gata y una amatista; 20 la cuarta hilera, un berilo, un nice y un jaspe. Todas estarn montadas en engastes de oro. 21 Y las piedras sern segn los nombres de los hijos de Israel, doce segn sus nombres; como grabaduras de sello cada una con su nombre, sern segn las doce tribus. 22 Hars tambin en el pectoral cordones de hechura de trenzas de oro fino. 23 Y hars en el pectoral dos anillos de oro, los cuales pondrs a los dos extremos del pectoral. 24 Y fijars los dos cordones de oro en los dos anillos a los dos extremos del pectoral; 25 y pondrs los dos extremos de los dos cordones sobre los dos engastes, y los fijars a las hombreras del efod en su parte delantera. 26 Hars tambin dos anillos de oro, los cuales pondrs a los dos extremos del pectoral, en su orilla que est al lado del efod hacia adentro. 27 Hars asimismo los dos anillos de oro, los cuales fijars en la parte delantera de las dos hombreras del efod, hacia abajo, delante de su juntura sobre el cinto del efod. 28 Y juntarn el pectoral por sus anillos a los dos anillos del efod con un cordn de azul, para que est sobre el cinto del efod, y no se separe el pectoral del efod. 29 Y llevar Aarn los nombres de los hijos de Israel en el pectoral del juicio sobre su corazn, cuando entre en el santuario, por memorial delante de Jehov continuamente. 30 Y pondrs en el pectoral del juicio Urim y Tumim, para que estn sobre el corazn de Aarn cuando entre delante de Jehov; y llevar siempre Aarn el juicio de los hijos de Israel sobre su corazn delante de Jehov. 

31 Hars el manto del efod todo de azul; 32 y en medio de l por arriba habr una abertura, la cual tendr un borde alrededor de obra tejida, como el cuello de un coselete, para que no se rompa. 33 Y en sus orlas hars granadas de azul, prpura y carmes alrededor, y entre ellas campanillas de oro alrededor. 34 Una campanilla de oro y una granada, otra campanilla de oro y otra granada, en toda la orla del manto alrededor. 35 Y estar sobre Aarn cuando ministre; y se oir su sonido cuando l entre en el santuario delante de Jehov y cuando salga, para que no muera. 

36 Hars adems una lmina de oro fino, y grabars en ella como grabadura de sello, SANTIDAD A JEHOV. 37 Y la pondrs con un cordn de azul, y estar sobre la mitra; por la parte delantera de la mitra estar. 38 Y estar sobre la frente de Aarn, y llevar Aarn las faltas cometidas en todas las cosas santas, que los hijos de Israel hubieren consagrado en todas sus santas ofrendas; y sobre su frente estar continuamente, para que obtengan gracia delante de Jehov. 

39 Y bordars una tnica de lino, y hars una mitra de lino; hars tambin un cinto de obra de recamador. 

40 Y para los hijos de Aarn hars tnicas; tambin les hars cintos, y les hars tiaras para honra y hermosura. 41 Y con ellos vestirs a Aarn tu hermano, y a sus hijos con l; y los ungirs, y los consagrars y santificars, para que sean mis sacerdotes. 42 Y les hars calzoncillos de lino para cubrir su desnudez; sern desde los lomos hasta los muslos. 43 Y estarn sobre Aarn y sobre sus hijos cuando entren en el tabernculo de reunin, o cuando se acerquen al altar para servir en el santuario, para que no lleven pecado y mueran. Es estatuto perpetuo para l, y para su descendencia despus de l. 

Consagracin de Aarn y de sus hijos

(Lv. 8.1-36)

XODO 29

1 Esto es lo que les hars para consagrarlos, para que sean mis sacerdotes: Toma un becerro de la vacada, y dos carneros sin defecto; 2 y panes sin levadura, y tortas sin levadura amasadas con aceite, y hojaldres sin levadura untadas con aceite; las hars de flor de harina de trigo. 3 Y las pondrs en un canastillo, y en el canastillo las ofrecers, con el becerro y los dos carneros. 4 Y llevars a Aarn y a sus hijos a la puerta del tabernculo de reunin, y los lavars con agua. 5 Y tomars las vestiduras, y vestirs a Aarn la tnica, el manto del efod, el efod y el pectoral, y le ceirs con el cinto del efod; 6 y pondrs la mitra sobre su cabeza, y sobre la mitra pondrs la diadema santa. 7 Luego tomars el aceite de la uncin, y lo derramars sobre su cabeza, y le ungirs. 8 Y hars que se acerquen sus hijos, y les vestirs las tnicas. 9 Les ceirs el cinto a Aarn y a sus hijos, y les atars las tiaras, y tendrn el sacerdocio por derecho perpetuo. As consagrars a Aarn y a sus hijos. 

10 Despus llevars el becerro delante del tabernculo de reunin, y Aarn y sus hijos pondrn sus manos sobre la cabeza del becerro. 11 Y matars el becerro delante de Jehov, a la puerta del tabernculo de reunin. 12 Y de la sangre del becerro tomars y pondrs sobre los cuernos del altar con tu dedo, y derramars toda la dems sangre al pie del altar. 13 Tomars tambin toda la grosura que cubre los intestinos, la grosura de sobre el hgado, los dos riones, y la grosura que est sobre ellos, y lo quemars sobre el altar. 14 Pero la carne del becerro, y su piel y su estircol, los quemars a fuego fuera del campamento; es ofrenda por el pecado. 

15 Asimismo tomars uno de los carneros, y Aarn y sus hijos pondrn sus manos sobre la cabeza del carnero. 16 Y matars el carnero, y con su sangre rociars sobre el altar alrededor. 17 Cortars el carnero en pedazos, y lavars sus intestinos y sus piernas, y las pondrs sobre sus trozos y sobre su cabeza. 18 Y quemars todo el carnero sobre el altar; es holocausto de olor grato para Jehov, es ofrenda quemada a Jehov. 

19 Tomars luego el otro carnero, y Aarn y sus hijos pondrn sus manos sobre la cabeza del carnero. 20 Y matars el carnero, y tomars de su sangre y la pondrs sobre el lbulo de la oreja derecha de Aarn, sobre el lbulo de la oreja de sus hijos, sobre el dedo pulgar de las manos derechas de ellos, y sobre el dedo pulgar de los pies derechos de ellos, y rociars la sangre sobre el altar alrededor. 21 Y con la sangre que estar sobre el altar, y el aceite de la uncin, rociars sobre Aarn, sobre sus vestiduras, sobre sus hijos, y sobre las vestiduras de stos; y l ser santificado, y sus vestiduras, y sus hijos, y las vestiduras de sus hijos con l. 

22 Luego tomars del carnero la grosura, y la cola, y la grosura que cubre los intestinos, y la grosura del hgado, y los dos riones, y la grosura que est sobre ellos, y la espaldilla derecha; porque es carnero de consagracin. 23 Tambin una torta grande de pan, y una torta de pan de aceite, y una hojaldre del canastillo de los panes sin levadura presentado a Jehov, 24 y lo pondrs todo en las manos de Aarn, y en las manos de sus hijos; y lo mecers como ofrenda mecida delante de Jehov. 25 Despus lo tomars de sus manos y lo hars arder en el altar, sobre el holocausto, por olor grato delante de Jehov. Es ofrenda encendida a Jehov. 

26 Y tomars el pecho del carnero de las consagraciones, que es de Aarn, y lo mecers por ofrenda mecida delante de Jehov; y ser porcin tuya. 27 Y apartars el pecho de la ofrenda mecida, y la espaldilla de la ofrenda elevada, lo que fue mecido y lo que fue elevado del carnero de las consagraciones de Aarn y de sus hijos, 28 y ser para Aarn y para sus hijos como estatuto perpetuo para los hijos de Israel, porque es ofrenda elevada; y ser una ofrenda elevada de los hijos de Israel, de sus sacrificios de paz, porcin de ellos elevada en ofrenda a Jehov. 

29 Y las vestiduras santas, que son de Aarn, sern de sus hijos despus de l, para ser ungidos en ellas, y para ser en ellas consagrados. 30 Por siete das las vestir el que de sus hijos tome su lugar como sacerdote, cuando venga al tabernculo de reunin para servir en el santuario. 

31 Y tomars el carnero de las consagraciones, y cocers su carne en lugar santo. 32 Y Aarn y sus hijos comern la carne del carnero, y el pan que estar en el canastillo, a la puerta del tabernculo de reunin. 33 Y comern aquellas cosas con las cuales se hizo expiacin, para llenar sus manos para consagrarlos; mas el extrao no las comer, porque son santas. 34 Y si sobrare hasta la maana algo de la carne de las consagraciones y del pan, quemars al fuego lo que hubiere sobrado; no se comer, porque es cosa santa. 

35 As, pues, hars a Aarn y a sus hijos, conforme a todo lo que yo te he mandado; por siete das los consagrars. 36 Cada da ofrecers el becerro del sacrificio por el pecado, para las expiaciones; y purificars el altar cuando hagas expiacin por l, y lo ungirs para santificarlo. 37 Por siete das hars expiacin por el altar, y lo santificars, y ser un altar santsimo: cualquiera cosa que tocare el altar, ser santificada. 

Las ofrendas diarias

(Nm. 28.1-8)

38 Esto es lo que ofrecers sobre el altar: dos corderos de un ao cada da, continuamente. 39 Ofrecers uno de los corderos por la maana, y el otro cordero ofrecers a la cada de la tarde. 40 Adems, con cada cordero una dcima parte de un efa de flor de harina amasada con la cuarta parte de un hin de aceite de olivas machacadas; y para la libacin, la cuarta parte de un hin de vino. 41 Y ofrecers el otro cordero a la cada de la tarde, haciendo conforme a la ofrenda de la maana, y conforme a su libacin, en olor grato; ofrenda encendida a Jehov. 42 Esto ser el holocausto continuo por vuestras generaciones, a la puerta del tabernculo de reunin, delante de Jehov, en el cual me reunir con vosotros, para hablaros all. 43 All me reunir con los hijos de Israel; y el lugar ser santificado con mi gloria. 44 Y santificar el tabernculo de reunin y el altar; santificar asimismo a Aarn y a sus hijos, para que sean mis sacerdotes. 45 Y habitar entre los hijos de Israel, y ser su Dios. 46 Y conocern que yo soy Jehov su Dios, que los saqu de la tierra de Egipto, para habitar en medio de ellos. Yo Jehov su Dios. 

El altar del incienso

(Ex. 37.25-28)

XODO 30

1 Hars asimismo un altar para quemar el incienso; de madera de acacia lo hars. 2 Su longitud ser de un codo, y su anchura de un codo; ser cuadrado, y su altura de dos codos; y sus cuernos sern parte del mismo. 3 Y lo cubrirs de oro puro, su cubierta, sus paredes en derredor y sus cuernos; y le hars en derredor una cornisa de oro. 4 Le hars tambin dos anillos de oro debajo de su cornisa, a sus dos esquinas a ambos lados suyos, para meter las varas con que ser llevado. 5 Hars las varas de madera de acacia, y las cubrirs de oro. 6 Y lo pondrs delante del velo que est junto al arca del testimonio, delante del propiciatorio que est sobre el testimonio, donde me encontrar contigo. 7 Y Aarn quemar incienso aromtico sobre l; cada maana cuando aliste las lmparas lo quemar. 8 Y cuando Aarn encienda las lmparas al anochecer, quemar el incienso; rito perpetuo delante de Jehov por vuestras generaciones. 9 No ofreceris sobre l incienso extrao, ni holocausto, ni ofrenda; ni tampoco derramaris sobre l libacin. 10 Y sobre sus cuernos har Aarn expiacin una vez en el ao con la sangre del sacrificio por el pecado para expiacin; una vez en el ao har expiacin sobre l por vuestras generaciones; ser muy santo a Jehov. 

El dinero del rescate

11 Habl tambin Jehov a Moiss, diciendo: 12 Cuando tomes el nmero de los hijos de Israel conforme a la cuenta de ellos, cada uno dar a Jehov el rescate de su persona, cuando los cuentes, para que no haya en ellos mortandad cuando los hayas contado. 13 Esto dar todo aquel que sea contado; medio siclo, conforme al siclo del santuario. El siclo es de veinte geras. La mitad de un siclo ser la ofrenda a Jehov. 14 Todo el que sea contado, de veinte aos arriba, dar la ofrenda a Jehov. 15 Ni el rico aumentar, ni el pobre disminuir del medio siclo, cuando dieren la ofrenda a Jehov para hacer expiacin por vuestras personas. 16 Y tomars de los hijos de Israel el dinero de las expiaciones, y lo dars para el servicio del tabernculo de reunin; y ser por memorial a los hijos de Israel delante de Jehov, para hacer expiacin por vuestras personas. 

17 Habl ms Jehov a Moiss, diciendo: 18 Hars tambin una fuente de bronce, con su base de bronce, para lavar; y la colocars entre el tabernculo de reunin y el altar, y pondrs en ella agua. 19 Y de ella se lavarn Aarn y sus hijos las manos y los pies. 20 Cuando entren en el tabernculo de reunin, se lavarn con agua, para que no mueran; y cuando se acerquen al altar para ministrar, para quemar la ofrenda encendida para Jehov, 21 se lavarn las manos y los pies, para que no mueran. Y lo tendrn por estatuto perpetuo l y su descendencia por sus generaciones. 

El aceite de la uncin, y el incienso

22 Habl ms Jehov a Moiss, diciendo: 23 Tomars especias finas: de mirra excelente quinientos siclos, y de canela aromtica la mitad, esto es, doscientos cincuenta, de clamo aromtico doscientos cincuenta, 24 de casia quinientos, segn el siclo del santuario, y de aceite de olivas un hin. 25 Y hars de ello el aceite de la santa uncin; superior ungento, segn el arte del perfumador, ser el aceite de la uncin santa. 26 Con l ungirs el tabernculo de reunin, el arca del testimonio, 27 la mesa con todos sus utensilios, el candelero con todos sus utensilios, el altar del incienso, 28 el altar del holocausto con todos sus utensilios, y la fuente y su base. 29 As los consagrars, y sern cosas santsimas; todo lo que tocare en ellos, ser santificado. 30 Ungirs tambin a Aarn y a sus hijos, y los consagrars para que sean mis sacerdotes. 31 Y hablars a los hijos de Israel, diciendo: Este ser mi aceite de la santa uncin por vuestras generaciones. 32 Sobre carne de hombre no ser derramado, ni haris otro semejante, conforme a su composicin; santo es, y por santo lo tendris vosotros. 33 Cualquiera que compusiere ungento semejante, y que pusiere de l sobre extrao, ser cortado de entre su pueblo. 

34 Dijo adems Jehov a Moiss: Toma especias aromticas, estacte y ua aromtica y glbano aromtico e incienso puro; de todo en igual peso, 35 y hars de ello el incienso, un perfume segn el arte del perfumador, bien mezclado, puro y santo. 36 Y molers parte de l en polvo fino, y lo pondrs delante del testimonio en el tabernculo de reunin, donde yo me mostrar a ti. Os ser cosa santsima. 37 Como este incienso que hars, no os haris otro segn su composicin; te ser cosa sagrada para Jehov. 38 Cualquiera que hiciere otro como este para olerlo, ser cortado de entre su pueblo. 

Llamamiento de Bezaleel y de Aholiab

(Ex. 35.3036.1)

XODO 31

1 Habl Jehov a Moiss, diciendo: 2 Mira, yo he llamado por nombre a Bezaleel hijo de Uri, hijo de Hur, de la tribu de Jud; 3 y lo he llenado del Espritu de Dios, en sabidura y en inteligencia, en ciencia y en todo arte, 4 para inventar diseos, para trabajar en oro, en plata y en bronce, 5 y en artificio de piedras para engastarlas, y en artificio de madera; para trabajar en toda clase de labor. 6 Y he aqu que yo he puesto con l a Aholiab hijo de Ahisamac, de la tribu de Dan; y he puesto sabidura en el nimo de todo sabio de corazn, para que hagan todo lo que te he mandado; 7 el tabernculo de reunin, el arca del testimonio, el propiciatorio que est sobre ella, y todos los utensilios del tabernculo, 8 la mesa y sus utensilios, el candelero limpio y todos sus utensilios, el altar del incienso, 9 el altar del holocausto y todos sus utensilios, la fuente y su base, 10 los vestidos del servicio, las vestiduras santas para Aarn el sacerdote, las vestiduras de sus hijos para que ejerzan el sacerdocio, 11 el aceite de la uncin, y el incienso aromtico para el santuario; harn conforme a todo lo que te he mandado. 

El da de reposo como seal

12 Habl adems Jehov a Moiss, diciendo: 13 T hablars a los hijos de Israel, diciendo: En verdad vosotros guardaris mis das de reposo; porque es seal entre m y vosotros por vuestras generaciones, para que sepis que yo soy Jehov que os santifico. 14 As que guardaris el da de reposo, porque santo es a vosotros; el que lo profanare, de cierto morir; porque cualquiera que hiciere obra alguna en l, aquella persona ser cortada de en medio de su pueblo. 15 Seis das se trabajar, mas el da sptimo es da de reposo consagrado a Jehov; cualquiera que trabaje en el da de reposo, ciertamente morir. 16 Guardarn, pues, el da de reposo los hijos de Israel, celebrndolo por sus generaciones por pacto perpetuo. 17 Seal es para siempre entre m y los hijos de Israel; porque en seis das hizo Jehov los cielos y la tierra, y en el sptimo da ces y repos. 

El becerro de oro

(Dt. 9.6-29)

18 Y dio a Moiss, cuando acab de hablar con l en el monte de Sina, dos tablas del testimonio, tablas de piedra escritas con el dedo de Dios. 

XODO 32

1 Viendo el pueblo que Moiss tardaba en descender del monte, se acercaron entonces a Aarn, y le dijeron: Levntate, haznos dioses que vayan delante de nosotros; porque a este Moiss, el varn que nos sac de la tierra de Egipto, no sabemos qu le haya acontecido. 2 Y Aarn les dijo: Apartad los zarcillos de oro que estn en las orejas de vuestras mujeres, de vuestros hijos y de vuestras hijas, y tradmelos. 3 Entonces todo el pueblo apart los zarcillos de oro que tenan en sus orejas, y los trajeron a Aarn; 4 y l los tom de las manos de ellos, y le dio forma con buril, e hizo de ello un becerro de fundicin. Entonces dijeron: Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto. 5 Y viendo esto Aarn, edific un altar delante del becerro; y pregon Aarn, y dijo: Maana ser fiesta para Jehov. 6 Y al da siguiente madrugaron, y ofrecieron holocaustos, y presentaron ofrendas de paz; y se sent el pueblo a comer y a beber, y se levant a regocijarse. 

7 Entonces Jehov dijo a Moiss: Anda, desciende, porque tu pueblo que sacaste de la tierra de Egipto se ha corrompido. 8 Pronto se han apartado del camino que yo les mand; se han hecho un becerro de fundicin, y lo han adorado, y le han ofrecido sacrificios, y han dicho: Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto. 9 Dijo ms Jehov a Moiss: Yo he visto a este pueblo, que por cierto es pueblo de dura cerviz. 10 Ahora, pues, djame que se encienda mi ira en ellos, y los consuma; y de ti yo har una nacin grande. 

11 Entonces Moiss or en presencia de Jehov su Dios, y dijo: Oh Jehov, por qu se encender tu furor contra tu pueblo, que t sacaste de la tierra de Egipto con gran poder y con mano fuerte? 12 Por qu han de hablar los egipcios, diciendo: Para mal los sac, para matarlos en los montes, y para raerlos de sobre la faz de la tierra? Vulvete del ardor de tu ira, y arrepintete de este mal contra tu pueblo. 13 Acurdate de Abraham, de Isaac y de Israel tus siervos, a los cuales has jurado por ti mismo, y les has dicho: Yo multiplicar vuestra descendencia como las estrellas del cielo; y dar a vuestra descendencia toda esta tierra de que he hablado, y la tomarn por heredad para siempre. 14 Entonces Jehov se arrepinti del mal que dijo que haba de hacer a su pueblo. 

15 Y volvi Moiss y descendi del monte, trayendo en su mano las dos tablas del testimonio, las tablas escritas por ambos lados; de uno y otro lado estaban escritas. 16 Y las tablas eran obra de Dios, y la escritura era escritura de Dios grabada sobre las tablas. 17 Cuando oy Josu el clamor del pueblo que gritaba, dijo a Moiss: Alarido de pelea hay en el campamento. 18 Y l respondi: No es voz de alaridos de fuertes, ni voz de alaridos de dbiles; voz de cantar oigo yo. 19 Y aconteci que cuando l lleg al campamento, y vio el becerro y las danzas, ardi la ira de Moiss, y arroj las tablas de sus manos, y las quebr al pie del monte. 20 Y tom el becerro que haban hecho, y lo quem en el fuego, y lo moli hasta reducirlo a polvo, que esparci sobre las aguas, y lo dio a beber a los hijos de Israel. 

21 Y dijo Moiss a Aarn: Qu te ha hecho este pueblo, que has trado sobre l tan gran pecado? 22 Y respondi Aarn: No se enoje mi seor; t conoces al pueblo, que es inclinado a mal. 23 Porque me dijeron: Haznos dioses que vayan delante de nosotros; porque a este Moiss, el varn que nos sac de la tierra de Egipto, no sabemos qu le haya acontecido. 24 Y yo les respond: Quin tiene oro? Apartadlo. Y me lo dieron, y lo ech en el fuego, y sali este becerro. 

25 Y viendo Moiss que el pueblo estaba desenfrenado, porque Aarn lo haba permitido, para vergenza entre sus enemigos, 26 se puso Moiss a la puerta del campamento, y dijo: Quin est por Jehov? Jntese conmigo. Y se juntaron con l todos los hijos de Lev. 27 Y l les dijo: As ha dicho Jehov, el Dios de Israel: Poned cada uno su espada sobre su muslo; pasad y volved de puerta a puerta por el campamento, y matad cada uno a su hermano, y a su amigo, y a su pariente. 28 Y los hijos de Lev lo hicieron conforme al dicho de Moiss; y cayeron del pueblo en aquel da como tres mil hombres. 29 Entonces Moiss dijo: Hoy os habis consagrado a Jehov, pues cada uno se ha consagrado en su hijo y en su hermano, para que l d bendicin hoy sobre vosotros. 

30 Y aconteci que al da siguiente dijo Moiss al pueblo: Vosotros habis cometido un gran pecado, pero yo subir ahora a Jehov; quiz le aplacar acerca de vuestro pecado. 31 Entonces volvi Moiss a Jehov, y dijo: Te ruego, pues este pueblo ha cometido un gran pecado, porque se hicieron dioses de oro, 32 que perdones ahora su pecado, y si no, reme ahora de tu libro que has escrito. 33 Y Jehov respondi a Moiss: Al que pecare contra m, a ste raer yo de mi libro. 34 Ve, pues, ahora, lleva a este pueblo a donde te he dicho; he aqu mi ngel ir delante de ti; pero en el da del castigo, yo castigar en ellos su pecado. 

35 Y Jehov hiri al pueblo, porque haban hecho el becerro que form Aarn. 

La presencia de Dios prometida

XODO 33

1 Jehov dijo a Moiss: Anda, sube de aqu, t y el pueblo que sacaste de la tierra de Egipto, a la tierra de la cual jur a Abraham, Isaac y Jacob, diciendo: A tu descendencia la dar; 2 y yo enviar delante de ti el ngel, y echar fuera al cananeo y al amorreo, al heteo, al ferezeo, al heveo y al jebuseo 3 (a la tierra que fluye leche y miel); pero yo no subir en medio de ti, porque eres pueblo de dura cerviz, no sea que te consuma en el camino. 

4 Y oyendo el pueblo esta mala noticia, vistieron luto, y ninguno se puso sus atavos. 5 Porque Jehov haba dicho a Moiss: Di a los hijos de Israel: Vosotros sois pueblo de dura cerviz; en un momento subir en medio de ti, y te consumir. Qutate, pues, ahora tus atavos, para que yo sepa lo que te he de hacer. 6 Entonces los hijos de Israel se despojaron de sus atavos desde el monte Horeb. 

7 Y Moiss tom el tabernculo, y lo levant lejos, fuera del campamento, y lo llam el Tabernculo de Reunin. Y cualquiera que buscaba a Jehov, sala al tabernculo de reunin que estaba fuera del campamento. 8 Y suceda que cuando sala Moiss al tabernculo, todo el pueblo se levantaba, y cada cual estaba en pie a la puerta de su tienda, y miraban en pos de Moiss, hasta que l entraba en el tabernculo. 9 Cuando Moiss entraba en el tabernculo, la columna de nube descenda y se pona a la puerta del tabernculo, y Jehov hablaba con Moiss. 10 Y viendo todo el pueblo la columna de nube que estaba a la puerta del tabernculo, se levantaba cada uno a la puerta de su tienda y adoraba. 11 Y hablaba Jehov a Moiss cara a cara, como habla cualquiera a su compaero. Y l volva al campamento; pero el joven Josu hijo de Nun, su servidor, nunca se apartaba de en medio del tabernculo. 

12 Y dijo Moiss a Jehov: Mira, t me dices a m: Saca este pueblo; y t no me has declarado a quin enviars conmigo. Sin embargo, t dices: Yo te he conocido por tu nombre, y has hallado tambin gracia en mis ojos. 13 Ahora, pues, si he hallado gracia en tus ojos, te ruego que me muestres ahora tu camino, para que te conozca, y halle gracia en tus ojos; y mira que esta gente es pueblo tuyo. 14 Y l dijo: Mi presencia ir contigo, y te dar descanso. 15 Y Moiss respondi: Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aqu. 16 Y en qu se conocer aqu que he hallado gracia en tus ojos, yo y tu pueblo, sino en que t andes con nosotros, y que yo y tu pueblo seamos apartados de todos los pueblos que estn sobre la faz de la tierra? 

17 Y Jehov dijo a Moiss: Tambin har esto que has dicho, por cuanto has hallado gracia en mis ojos, y te he conocido por tu nombre. 18 El entonces dijo: Te ruego que me muestres tu gloria. 19 Y le respondi: Yo har pasar todo mi bien delante de tu rostro, y proclamar el nombre de Jehov delante de ti; y tendr misericordia del que tendr misericordia, y ser clemente para con el que ser clemente. 20 Dijo ms: No podrs ver mi rostro; porque no me ver hombre, y vivir. 21 Y dijo an Jehov: He aqu un lugar junto a m, y t estars sobre la pea; 22 y cuando pase mi gloria, yo te pondr en una hendidura de la pea, y te cubrir con mi mano hasta que haya pasado. 23 Despus apartar mi mano, y vers mis espaldas; mas no se ver mi rostro. 

El pacto renovado

(Dt. 10.1-5)

XODO 34

1 Y Jehov dijo a Moiss: Alsate dos tablas de piedra como las primeras, y escribir sobre esas tablas las palabras que estaban en las tablas primeras que quebraste. 2 Preprate, pues, para maana, y sube de maana al monte de Sina, y presntate ante m sobre la cumbre del monte. 3 Y no suba hombre contigo, ni parezca alguno en todo el monte; ni ovejas ni bueyes pazcan delante del monte. 4 Y Moiss alis dos tablas de piedra como las primeras; y se levant de maana y subi al monte Sina, como le mand Jehov, y llev en su mano las dos tablas de piedra. 5 Y Jehov descendi en la nube, y estuvo all con l, proclamando el nombre de Jehov. 6 Y pasando Jehov por delante de l, proclam: Jehov! Jehov! fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad; 7 que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebelin y el pecado, y que de ningn modo tendr por inocente al malvado; que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, hasta la tercera y cuarta generacin. 8 Entonces Moiss, apresurndose, baj la cabeza hacia el suelo y ador. 9 Y dijo: Si ahora, Seor, he hallado gracia en tus ojos, vaya ahora el Seor en medio de nosotros; porque es un pueblo de dura cerviz; y perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y tmanos por tu heredad. 

10 Y l contest: He aqu, yo hago pacto delante de todo tu pueblo; har maravillas que no han sido hechas en toda la tierra, ni en nacin alguna, y ver todo el pueblo en medio del cual ests t, la obra de Jehov; porque ser cosa tremenda la que yo har contigo. 

Advertencia contra la idolatra de Canan

(Dt. 7.1-5)

11 Guarda lo que yo te mando hoy; he aqu que yo echo de delante de tu presencia al amorreo, al cananeo, al heteo, al ferezeo, al heveo y al jebuseo. 12 Gurdate de hacer alianza con los moradores de la tierra donde has de entrar, para que no sean tropezadero en medio de ti. 13 Derribaris sus altares, y quebraris sus estatuas, y cortaris sus imgenes de Asera. 14 Porque no te has de inclinar a ningn otro dios, pues Jehov, cuyo nombre es Celoso, Dios celoso es. 15 Por tanto, no hars alianza con los moradores de aquella tierra; porque fornicarn en pos de sus dioses, y ofrecern sacrificios a sus dioses, y te invitarn, y comers de sus sacrificios; 16 o tomando de sus hijas para tus hijos, y fornicando sus hijas en pos de sus dioses, harn fornicar tambin a tus hijos en pos de los dioses de ellas. 

17 No te hars dioses de fundicin. 

Fiestas anuales

(Ex. 23.14-19; Dt. 16.1-17)

18 La fiesta de los panes sin levadura guardars; siete das comers pan sin levadura, segn te he mandado, en el tiempo sealado del mes de Abib; porque en el mes de Abib saliste de Egipto. 19 Todo primer nacido, mo es; y de tu ganado todo primognito de vaca o de oveja, que sea macho. 20 Pero redimirs con cordero el primognito del asno; y si no lo redimieres, quebrars su cerviz. Redimirs todo primognito de tus hijos; y ninguno se presentar delante de m con las manos vacas. 

21 Seis das trabajars, mas en el sptimo da descansars; aun en la arada y en la siega, descansars. 22 Tambin celebrars la fiesta de las semanas, la de las primicias de la siega del trigo, y la fiesta de la cosecha a la salida del ao. 23 Tres veces en el ao se presentar todo varn tuyo delante de Jehov el Seor, Dios de Israel. 24 Porque yo arrojar a las naciones de tu presencia, y ensanchar tu territorio; y ninguno codiciar tu tierra, cuando subas para presentarte delante de Jehov tu Dios tres veces en el ao. 

25 No ofrecers cosa leudada junto con la sangre de mi sacrificio, ni se dejar hasta la maana nada del sacrificio de la fiesta de la pascua. 26 Las primicias de los primeros frutos de tu tierra llevars a la casa de Jehov tu Dios. No cocers el cabrito en la leche de su madre. 

Moiss y las tablas de la ley

27 Y Jehov dijo a Moiss: Escribe t estas palabras; porque conforme a estas palabras he hecho pacto contigo y con Israel. 28 Y l estuvo all con Jehov cuarenta das y cuarenta noches; no comi pan, ni bebi agua; y escribi en tablas las palabras del pacto, los diez mandamientos. 

29 Y aconteci que descendiendo Moiss del monte Sina con las dos tablas del testimonio en su mano, al descender del monte, no saba Moiss que la piel de su rostro resplandeca, despus que hubo hablado con Dios. 30 Y Aarn y todos los hijos de Israel miraron a Moiss, y he aqu la piel de su rostro era resplandeciente; y tuvieron miedo de acercarse a l. 31 Entonces Moiss los llam; y Aarn y todos los prncipes de la congregacin volvieron a l, y Moiss les habl. 32 Despus se acercaron todos los hijos de Israel, a los cuales mand todo lo que Jehov le haba dicho en el monte Sina. 33 Y cuando acab Moiss de hablar con ellos, puso un velo sobre su rostro. 34 Cuando vena Moiss delante de Jehov para hablar con l, se quitaba el velo hasta que sala; y saliendo, deca a los hijos de Israel lo que le era mandado. 35 Y al mirar los hijos de Israel el rostro de Moiss, vean que la piel de su rostro era resplandeciente; y volva Moiss a poner el velo sobre su rostro, hasta que entraba a hablar con Dios. 

Reglamento del da de reposo

XODO 35

1 Moiss convoc a toda la congregacin de los hijos de Israel y les dijo: Estas son las cosas que Jehov ha mandado que sean hechas: 2 Seis das se trabajar, mas el da sptimo os ser santo, da de reposo para Jehov; cualquiera que en l hiciere trabajo alguno, morir. 3 No encenderis fuego en ninguna de vuestras moradas en el da de reposo. 

La ofrenda para el tabernculo

(Ex. 25.1-9)

4 Y habl Moiss a toda la congregacin de los hijos de Israel, diciendo: Esto es lo que Jehov ha mandado: 5 Tomad de entre vosotros ofrenda para Jehov; todo generoso de corazn la traer a Jehov; oro, plata, bronce, 6 azul, prpura, carmes, lino fino, pelo de cabras, 7 pieles de carneros teidas de rojo, pieles de tejones, madera de acacia, 8 aceite para el alumbrado, especias para el aceite de la uncin y para el incienso aromtico, 9 y piedras de nice y piedras de engaste para el efod y para el pectoral. 

La obra del tabernculo

(Ex. 39.32-43)

10 Todo sabio de corazn de entre vosotros vendr y har todas las cosas que Jehov ha mandado: 11 el tabernculo, su tienda, su cubierta, sus corchetes, sus tablas, sus barras, sus columnas y sus basas; 12 el arca y sus varas, el propiciatorio, el velo de la tienda; 13 la mesa y sus varas, y todos sus utensilios, y el pan de la proposicin; 14 el candelero del alumbrado y sus utensilios, sus lmparas, y el aceite para el alumbrado; 15 el altar del incienso y sus varas, el aceite de la uncin, el incienso aromtico, la cortina de la puerta para la entrada del tabernculo; 16 el altar del holocausto, su enrejado de bronce y sus varas, y todos sus utensilios, y la fuente con su base; 17 las cortinas del atrio, sus columnas y sus basas, la cortina de la puerta del atrio; 18 las estacas del tabernculo, y las estacas del atrio y sus cuerdas; 19 las vestiduras del servicio para ministrar en el santuario, las sagradas vestiduras de Aarn el sacerdote, y las vestiduras de sus hijos para servir en el sacerdocio. 

El pueblo trae la ofrenda

20 Y sali toda la congregacin de los hijos de Israel de delante de Moiss. 21 Y vino todo varn a quien su corazn estimul, y todo aquel a quien su espritu le dio voluntad, con ofrenda a Jehov para la obra del tabernculo de reunin y para toda su obra, y para las sagradas vestiduras. 22 Vinieron as hombres como mujeres, todos los voluntarios de corazn, y trajeron cadenas y zarcillos, anillos y brazaletes y toda clase de joyas de oro; y todos presentaban ofrenda de oro a Jehov. 23 Todo hombre que tena azul, prpura, carmes, lino fino, pelo de cabras, pieles de carneros teidas de rojo, o pieles de tejones, lo traa. 24 Todo el que ofreca ofrenda de plata o de bronce traa a Jehov la ofrenda; y todo el que tena madera de acacia la traa para toda la obra del servicio. 25 Adems todas las mujeres sabias de corazn hilaban con sus manos, y traan lo que haban hilado: azul, prpura, carmes o lino fino. 26 Y todas las mujeres cuyo corazn las impuls en sabidura hilaron pelo de cabra. 27 Los prncipes trajeron piedras de nice, y las piedras de los engastes para el efod y el pectoral, 28 y las especias aromticas, y el aceite para el alumbrado, y para el aceite de la uncin, y para el incienso aromtico. 29 De los hijos de Israel, as hombres como mujeres, todos los que tuvieron corazn voluntario para traer para toda la obra, que Jehov haba mandado por medio de Moiss que hiciesen, trajeron ofrenda voluntaria a Jehov. 

Llamamiento de Bezaleel y de Aholiab

(Ex. 31.1-11)

30 Y dijo Moiss a los hijos de Israel: Mirad, Jehov ha nombrado a Bezaleel hijo de Uri, hijo de Hur, de la tribu de Jud; 31 y lo ha llenado del Espritu de Dios, en sabidura, en inteligencia, en ciencia y en todo arte, 32 para proyectar diseos, para trabajar en oro, en plata y en bronce, 33 y en la talla de piedras de engaste, y en obra de madera, para trabajar en toda labor ingeniosa. 34 Y ha puesto en su corazn el que pueda ensear, as l como Aholiab hijo de Ahisamac, de la tribu de Dan; 35 y los ha llenado de sabidura de corazn, para que hagan toda obra de arte y de invencin, y de bordado en azul, en prpura, en carmes, en lino fino y en telar, para que hagan toda labor, e inventen todo diseo. 

XODO 36

1 As, pues, Bezaleel y Aholiab, y todo hombre sabio de corazn a quien Jehov dio sabidura e inteligencia para saber hacer toda la obra del servicio del santuario, harn todas las cosas que ha mandado Jehov. 

Moiss suspende la ofrenda del pueblo

2 Y Moiss llam a Bezaleel y a Aholiab y a todo varn sabio de corazn, en cuyo corazn haba puesto Jehov sabidura, todo hombre a quien su corazn le movi a venir a la obra para trabajar en ella. 3 Y tomaron de delante de Moiss toda la ofrenda que los hijos de Israel haban trado para la obra del servicio del santuario, a fin de hacerla. Y ellos seguan trayndole ofrenda voluntaria cada maana. 4 Tanto, que vinieron todos los maestros que hacan toda la obra del santuario, cada uno de la obra que haca, 5 y hablaron a Moiss, diciendo: El pueblo trae mucho ms de lo que se necesita para la obra que Jehov ha mandado que se haga. 6 Entonces Moiss mand pregonar por el campamento, diciendo: Ningn hombre ni mujer haga ms para la ofrenda del santuario. As se le impidi al pueblo ofrecer ms; 7 pues tenan material abundante para hacer toda la obra, y sobraba. 

Construccin del tabernculo

(Ex. 26.1-37)

8 Todos los sabios de corazn de entre los que hacan la obra, hicieron el tabernculo de diez cortinas de lino torcido, azul, prpura y carmes; las hicieron con querubines de obra primorosa. 9 La longitud de una cortina era de veintiocho codos, y la anchura de cuatro codos; todas las cortinas eran de igual medida. 

10 Cinco de las cortinas las uni entre s, y asimismo uni las otras cinco cortinas entre s. 11 E hizo lazadas de azul en la orilla de la cortina que estaba al extremo de la primera serie; e hizo lo mismo en la orilla de la cortina final de la segunda serie. 12 Cincuenta lazadas hizo en la primera cortina, y otras cincuenta en la orilla de la cortina de la segunda serie; las lazadas de la una correspondan a las de la otra. 13 Hizo tambin cincuenta corchetes de oro, con los cuales enlaz las cortinas una con otra, y as qued formado un tabernculo. 

14 Hizo asimismo cortinas de pelo de cabra para una tienda sobre el tabernculo; once cortinas hizo. 15 La longitud de una cortina era de treinta codos, y la anchura de cuatro codos; las once cortinas tenan una misma medida. 16 Y uni cinco de las cortinas aparte, y las otras seis cortinas aparte. 17 Hizo adems cincuenta lazadas en la orilla de la cortina que estaba al extremo de la primera serie, y otras cincuenta lazadas en la orilla de la cortina final de la segunda serie. 18 Hizo tambin cincuenta corchetes de bronce para enlazar la tienda, de modo que fuese una. 19 E hizo para la tienda una cubierta de pieles de carneros teidas de rojo, y otra cubierta de pieles de tejones encima. 

20 Adems hizo para el tabernculo las tablas de madera de acacia, derechas. 21 La longitud de cada tabla era de diez codos, y de codo y medio la anchura. 22 Cada tabla tena dos espigas, para unirlas una con otra; as hizo todas las tablas del tabernculo. 23 Hizo, pues, las tablas para el tabernculo; veinte tablas al lado del sur, al medioda. 24 Hizo tambin cuarenta basas de plata debajo de las veinte tablas: dos basas debajo de una tabla, para sus dos espigas, y dos basas debajo de otra tabla para sus dos espigas. 25 Y para el otro lado del tabernculo, al lado norte, hizo otras veinte tablas, 26 con sus cuarenta basas de plata; dos basas debajo de una tabla, y dos basas debajo de otra tabla. 27 Y para el lado occidental del tabernculo hizo seis tablas. 28 Para las esquinas del tabernculo en los dos lados hizo dos tablas, 29 las cuales se unan desde abajo, y por arriba se ajustaban con un gozne; as hizo a la una y a la otra en las dos esquinas. 30 Eran, pues, ocho tablas, y sus basas de plata diecisis; dos basas debajo de cada tabla. 

31 Hizo tambin las barras de madera de acacia; cinco para las tablas de un lado del tabernculo, 32 cinco barras para las tablas del otro lado del tabernculo, y cinco barras para las tablas del lado posterior del tabernculo hacia el occidente. 33 E hizo que la barra de en medio pasase por en medio de las tablas de un extremo al otro. 34 Y cubri de oro las tablas, e hizo de oro los anillos de ellas, por donde pasasen las barras; cubri tambin de oro las barras. 

35 Hizo asimismo el velo de azul, prpura, carmes y lino torcido; lo hizo con querubines de obra primorosa. 36 Y para l hizo cuatro columnas de madera de acacia, y las cubri de oro, y sus capiteles eran de oro; y fundi para ellas cuatro basas de plata. 37 Hizo tambin el velo para la puerta del tabernculo, de azul, prpura, carmes y lino torcido, obra de recamador; 38 y sus cinco columnas con sus capiteles; y cubri de oro los capiteles y las molduras, e hizo de bronce sus cinco basas. 

Mobiliario del tabernculo

(Ex. 25.10-40; 27.1-8; 30.1-10)

XODO 37

1 Hizo tambin Bezaleel el arca de madera de acacia; su longitud era de dos codos y medio, su anchura de codo y medio, y su altura de codo y medio. 2 Y la cubri de oro puro por dentro y por fuera, y le hizo una cornisa de oro en derredor. 3 Adems fundi para ella cuatro anillos de oro a sus cuatro esquinas; en un lado dos anillos y en el otro lado dos anillos. 4 Hizo tambin varas de madera de acacia, y las cubri de oro. 5 Y meti las varas por los anillos a los lados del arca, para llevar el arca. 6 Hizo asimismo el propiciatorio de oro puro; su longitud de dos codos y medio, y su anchura de codo y medio. 7 Hizo tambin los dos querubines de oro, labrados a martillo, en los dos extremos del propiciatorio. 8 Un querubn a un extremo, y otro querubn al otro extremo; de una pieza con el propiciatorio hizo los querubines a sus dos extremos. 9 Y los querubines extendan sus alas por encima, cubriendo con sus alas el propiciatorio; y sus rostros el uno enfrente del otro miraban hacia el propiciatorio. 

10 Hizo tambin la mesa de madera de acacia; su longitud de dos codos, su anchura de un codo, y de codo y medio su altura; 11 y la cubri de oro puro, y le hizo una cornisa de oro alrededor. 12 Le hizo tambin una moldura de un palmo menor de anchura alrededor, e hizo en derredor de la moldura una cornisa de oro. 13 Le hizo asimismo de fundicin cuatro anillos de oro, y los puso a las cuatro esquinas que correspondan a las cuatro patas de ella. 14 Debajo de la moldura estaban los anillos, por los cuales se metan las varas para llevar la mesa. 15 E hizo las varas de madera de acacia para llevar la mesa, y las cubri de oro. 16 Tambin hizo los utensilios que haban de estar sobre la mesa, sus platos, sus cucharas, sus cubiertos y sus tazones con que se haba de libar, de oro fino. 

17 Hizo asimismo el candelero de oro puro, labrado a martillo; su pie, su caa, sus copas, sus manzanas y sus flores eran de lo mismo. 18 De sus lados salan seis brazos; tres brazos de un lado del candelero, y otros tres brazos del otro lado del candelero. 19 En un brazo, tres copas en forma de flor de almendro, una manzana y una flor, y en otro brazo tres copas en figura de flor de almendro, una manzana y una flor; as en los seis brazos que salan del candelero. 20 Y en la caa del candelero haba cuatro copas en figura de flor de almendro, sus manzanas y sus flores, 21 y una manzana debajo de dos brazos del mismo, y otra manzana debajo de otros dos brazos del mismo, y otra manzana debajo de los otros dos brazos del mismo, conforme a los seis brazos que salan de l. 22 Sus manzanas y sus brazos eran de lo mismo; todo era una pieza labrada a martillo, de oro puro. 23 Hizo asimismo sus siete lamparillas, sus despabiladeras y sus platillos, de oro puro. 24 De un talento de oro puro lo hizo, con todos sus utensilios. 

25 Hizo tambin el altar del incienso, de madera de acacia; de un codo su longitud, y de otro codo su anchura; era cuadrado, y su altura de dos codos; y sus cuernos de la misma pieza. 26 Y lo cubri de oro puro, su cubierta y sus paredes alrededor, y sus cuernos, y le hizo una cornisa de oro alrededor. 27 Le hizo tambin dos anillos de oro debajo de la cornisa en las dos esquinas a los dos lados, para meter por ellos las varas con que haba de ser conducido. 28 E hizo las varas de madera de acacia, y las cubri de oro. 

29 Hizo asimismo el aceite santo de la uncin, y el incienso puro, aromtico, segn el arte del perfumador. 

XODO 38

1 Igualmente hizo de madera de acacia el altar del holocausto; su longitud de cinco codos, y su anchura de otros cinco codos, cuadrado, y de tres codos de altura. 2 E hizo sus cuernos a sus cuatro esquinas, los cuales eran de la misma pieza, y lo cubri de bronce. 3 Hizo asimismo todos los utensilios del altar; calderos, tenazas, tazones, garfios y palas; todos sus utensilios los hizo de bronce. 4 E hizo para el altar un enrejado de bronce de obra de rejilla, que puso por debajo de su cerco hasta la mitad del altar. 5 Tambin fundi cuatro anillos a los cuatro extremos del enrejado de bronce, para meter las varas. 6 E hizo las varas de madera de acacia, y las cubri de bronce. 7 Y meti las varas por los anillos a los lados del altar, para llevarlo con ellas; hueco lo hizo, de tablas. 

8 Tambin hizo la fuente de bronce y su base de bronce, de los espejos de las mujeres que velaban a la puerta del tabernculo de reunin. 

El atrio del tabernculo

(Ex. 27.9-19)

9 Hizo asimismo el atrio; del lado sur, al medioda, las cortinas del atrio eran de cien codos, de lino torcido. 10 Sus columnas eran veinte, con sus veinte basas de bronce; los capiteles de las columnas y sus molduras, de plata. 11 Y del lado norte cortinas de cien codos; sus columnas, veinte, con sus veinte basas de bronce; los capiteles de las columnas y sus molduras, de plata. 12 Del lado del occidente, cortinas de cincuenta codos; sus columnas diez, y sus diez basas; los capiteles de las columnas y sus molduras, de plata. 13 Del lado oriental, al este, cortinas de cincuenta codos; 14 a un lado cortinas de quince codos, sus tres columnas y sus tres basas; 15 al otro lado, de uno y otro lado de la puerta del atrio, cortinas de quince codos, con sus tres columnas y sus tres basas. 16 Todas las cortinas del atrio alrededor eran de lino torcido. 17 Las basas de las columnas eran de bronce; los capiteles de las columnas y sus molduras, de plata; asimismo las cubiertas de las cabezas de ellas, de plata; y todas las columnas del atrio tenan molduras de plata. 18 La cortina de la entrada del atrio era de obra de recamador, de azul, prpura, carmes y lino torcido; era de veinte codos de longitud, y su anchura, o sea su altura, era de cinco codos, lo mismo que las cortinas del atrio. 19 Sus columnas eran cuatro, con sus cuatro basas de bronce y sus capiteles de plata; y las cubiertas de los capiteles de ellas, y sus molduras, de plata. 20 Todas las estacas del tabernculo y del atrio alrededor eran de bronce. 

Direccin de la obra

21 Estas son las cuentas del tabernculo, del tabernculo del testimonio, las que se hicieron por orden de Moiss por obra de los levitas bajo la direccin de Itamar hijo del sacerdote Aarn. 22 Y Bezaleel hijo de Uri, hijo de Hur, de la tribu de Jud, hizo todas las cosas que Jehov mand a Moiss. 23 Y con l estaba Aholiab hijo de Ahisamac, de la tribu de Dan, artfice, diseador y recamador en azul, prpura, carmes y lino fino. 

Metales usados en el santuario

24 Todo el oro empleado en la obra, en toda la obra del santuario, el cual fue oro de la ofrenda, fue veintinueve talentos y setecientos treinta siclos, segn el siclo del santuario. 25 Y la plata de los empadronados de la congregacin fue cien talentos y mil setecientos setenta y cinco siclos, segn el siclo del santuario; 26 medio siclo por cabeza, segn el siclo del santuario; a todos los que pasaron por el censo, de edad de veinte aos arriba, que fueron seiscientos tres mil quinientos cincuenta. 27 Hubo adems cien talentos de plata para fundir las basas del santuario y las basas del velo; en cien basas, cien talentos, a talento por basa. 28 Y de los mil setecientos setenta y cinco siclos hizo los capiteles de las columnas, y cubri los capiteles de ellas, y las ci. 29 El bronce ofrendado fue setenta talentos y dos mil cuatrocientos siclos, 30 del cual fueron hechas las basas de la puerta del tabernculo de reunin, y el altar de bronce y su enrejado de bronce, y todos los utensilios del altar, 31 las basas del atrio alrededor, las basas de la puerta del atrio, y todas las estacas del tabernculo y todas las estacas del atrio alrededor. 

Hechura de las vestiduras de los sacerdotes

(Ex. 28.1-43)

XODO 39

1 Del azul, prpura y carmes hicieron las vestiduras del ministerio para ministrar en el santuario, y asimismo hicieron las vestiduras sagradas para Aarn, como Jehov lo haba mandado a Moiss. 

2 Hizo tambin el efod de oro, de azul, prpura, carmes y lino torcido. 3 Y batieron lminas de oro, y cortaron hilos para tejerlos entre el azul, la prpura, el carmes y el lino, con labor primorosa. 4 Hicieron las hombreras para que se juntasen, y se unan en sus dos extremos. 5 Y el cinto del efod que estaba sobre l era de lo mismo, de igual labor; de oro, azul, prpura, carmes y lino torcido, como Jehov lo haba mandado a Moiss. 

6 Y labraron las piedras de nice montadas en engastes de oro, con grabaduras de sello con los nombres de los hijos de Israel, 7 y las puso sobre las hombreras del efod, por piedras memoriales para los hijos de Israel, como Jehov lo haba mandado a Moiss. 

8 Hizo tambin el pectoral de obra primorosa como la obra del efod, de oro, azul, prpura, carmes y lino torcido. 9 Era cuadrado; doble hicieron el pectoral; su longitud era de un palmo, y de un palmo su anchura, cuando era doblado. 10 Y engastaron en l cuatro hileras de piedras. La primera hilera era un sardio, un topacio y un carbunclo; esta era la primera hilera. 11 La segunda hilera, una esmeralda, un zafiro y un diamante. 12 La tercera hilera, un jacinto, una gata y una amatista. 13 Y la cuarta hilera, un berilo, un nice y un jaspe, todas montadas y encajadas en engastes de oro. 14 Y las piedras eran conforme a los nombres de los hijos de Israel, doce segn los nombres de ellos; como grabaduras de sello, cada una con su nombre, segn las doce tribus. 15 Hicieron tambin sobre el pectoral los cordones de forma de trenza, de oro puro. 16 Hicieron asimismo dos engastes y dos anillos de oro, y pusieron dos anillos de oro en los dos extremos del pectoral, 17 y fijaron los dos cordones de oro en aquellos dos anillos a los extremos del pectoral. 18 Fijaron tambin los otros dos extremos de los dos cordones de oro en los dos engastes que pusieron sobre las hombreras del efod por delante. 19 E hicieron otros dos anillos de oro que pusieron en los dos extremos del pectoral, en su orilla, frente a la parte baja del efod. 20 Hicieron adems dos anillos de oro que pusieron en la parte delantera de las dos hombreras del efod, hacia abajo, cerca de su juntura, sobre el cinto del efod. 21 Y ataron el pectoral por sus anillos a los anillos del efod con un cordn de azul, para que estuviese sobre el cinto del mismo efod y no se separase el pectoral del efod, como Jehov lo haba mandado a Moiss. 

22 Hizo tambin el manto del efod de obra de tejedor, todo de azul, 23 con su abertura en medio de l, como el cuello de un coselete, con un borde alrededor de la abertura, para que no se rompiese. 24 E hicieron en las orillas del manto granadas de azul, prpura, carmes y lino torcido. 25 Hicieron tambin campanillas de oro puro, y pusieron campanillas entre las granadas en las orillas del manto, alrededor, entre las granadas; 26 una campanilla y una granada, otra campanilla y otra granada alrededor, en las orillas del manto, para ministrar, como Jehov lo mand a Moiss. 

27 Igualmente hicieron las tnicas de lino fino de obra de tejedor, para Aarn y para sus hijos. 28 Asimismo la mitra de lino fino, y los adornos de las tiaras de lino fino, y los calzoncillos de lino, de lino torcido. 29 Tambin el cinto de lino torcido, de azul, prpura y carmes, de obra de recamador, como Jehov lo mand a Moiss. 

30 Hicieron asimismo la lmina de la diadema santa de oro puro, y escribieron en ella como grabado de sello: SANTIDAD A JEHOV. 31 Y pusieron en ella un cordn de azul para colocarla sobre la mitra por arriba, como Jehov lo haba mandado a Moiss. 

La obra del tabernculo terminada

(Ex. 35.10-19_

32 As fue acabada toda la obra del tabernculo, del tabernculo de reunin; e hicieron los hijos de Israel como Jehov lo haba mandado a Moiss; as lo hicieron. 33 Y trajeron el tabernculo a Moiss, el tabernculo y todos sus utensilios; sus corchetes, sus tablas, sus barras, sus columnas, sus basas; 34 la cubierta de pieles de carnero teidas de rojo, la cubierta de pieles de tejones, el velo del frente; 35 el arca del testimonio y sus varas, el propiciatorio; 36 la mesa, todos sus vasos, el pan de la proposicin; 37 el candelero puro, sus lamparillas, las lamparillas que deban mantenerse en orden, y todos sus utensilios, el aceite para el alumbrado; 38 el altar de oro, el aceite de la uncin, el incienso aromtico, la cortina para la entrada del tabernculo; 39 el altar de bronce con su enrejado de bronce, sus varas y todos sus utensilios, la fuente y su base; 40 las cortinas del atrio, sus columnas y sus basas, la cortina para la entrada del atrio, sus cuerdas y sus estacas, y todos los utensilios del servicio del tabernculo, del tabernculo de reunin; 41 las vestiduras del servicio para ministrar en el santuario, las sagradas vestiduras para Aarn el sacerdote, y las vestiduras de sus hijos, para ministrar en el sacerdocio. 42 En conformidad a todas las cosas que Jehov haba mandado a Moiss, as hicieron los hijos de Israel toda la obra. 43 Y vio Moiss toda la obra, y he aqu que la haban hecho como Jehov haba mandado; y los bendijo. 

Moiss erige el tabernculo

XODO 40

1 Luego Jehov habl a Moiss, diciendo: 2 En el primer da del mes primero hars levantar el tabernculo, el tabernculo de reunin; 3 y pondrs en l el arca del testimonio, y la cubrirs con el velo. 4 Meters la mesa y la pondrs en orden; meters tambin el candelero y encenders sus lmparas, 5 y pondrs el altar de oro para el incienso delante del arca del testimonio, y pondrs la cortina delante a la entrada del tabernculo. 6 Despus pondrs el altar del holocausto delante de la entrada del tabernculo, del tabernculo de reunin. 7 Luego pondrs la fuente entre el tabernculo de reunin y el altar, y pondrs agua en ella. 8 Finalmente pondrs el atrio alrededor, y la cortina a la entrada del atrio. 9 Y tomars el aceite de la uncin y ungirs el tabernculo, y todo lo que est en l; y lo santificars con todos sus utensilios, y ser santo. 10 Ungirs tambin el altar del holocausto y todos sus utensilios; y santificars el altar, y ser un altar santsimo. 11 Asimismo ungirs la fuente y su base, y la santificars. 12 Y llevars a Aarn y a sus hijos a la puerta del tabernculo de reunin, y los lavars con agua. 13 Y hars vestir a Aarn las vestiduras sagradas, y lo ungirs, y lo consagrars, para que sea mi sacerdote. 14 Despus hars que se acerquen sus hijos, y les vestirs las tnicas; 15 y los ungirs, como ungiste a su padre, y sern mis sacerdotes, y su uncin les servir por sacerdocio perpetuo, por sus generaciones. 16 Y Moiss hizo conforme a todo lo que Jehov le mand; as lo hizo. 17 As, en el da primero del primer mes, en el segundo ao, el tabernculo fue erigido. 18 Moiss hizo levantar el tabernculo, y asent sus basas, y coloc sus tablas, y puso sus barras, e hizo alzar sus columnas. 19 Levant la tienda sobre el tabernculo, y puso la sobrecubierta encima del mismo, como Jehov haba mandado a Moiss. 20 Y tom el testimonio y lo puso dentro del arca, y coloc las varas en el arca, y encima el propiciatorio sobre el arca. 21 Luego meti el arca en el tabernculo, y puso el velo extendido, y ocult el arca del testimonio, como Jehov haba mandado a Moiss. 22 Puso la mesa en el tabernculo de reunin, al lado norte de la cortina, fuera del velo, 23 y sobre ella puso por orden los panes delante de Jehov, como Jehov haba mandado a Moiss. 24 Puso el candelero en el tabernculo de reunin, enfrente de la mesa, al lado sur de la cortina, 25 y encendi las lmparas delante de Jehov, como Jehov haba mandado a Moiss. 26 Puso tambin el altar de oro en el tabernculo de reunin, delante del velo, 27 y quem sobre l incienso aromtico, como Jehov haba mandado a Moiss. 28 Puso asimismo la cortina a la entrada del tabernculo. 29 Y coloc el altar del holocausto a la entrada del tabernculo, del tabernculo de reunin, y sacrific sobre l holocausto y ofrenda, como Jehov haba mandado a Moiss. 30 Y puso la fuente entre el tabernculo de reunin y el altar, y puso en ella agua para lavar. 31 Y Moiss y Aarn y sus hijos lavaban en ella sus manos y sus pies. 32 Cuando entraban en el tabernculo de reunin, y cuando se acercaban al altar, se lavaban, como Jehov haba mandado a Moiss. 33 Finalmente erigi el atrio alrededor del tabernculo y del altar, y puso la cortina a la entrada del atrio. As acab Moiss la obra. 

La nube sobre el tabernculo

(Nm. 9.15-23)

34 Entonces una nube cubri el tabernculo de reunin, y la gloria de Jehov llen el tabernculo. 35 Y no poda Moiss entrar en el tabernculo de reunin, porque la nube estaba sobre l, y la gloria de Jehov lo llenaba. 36 Y cuando la nube se alzaba del tabernculo, los hijos de Israel se movan en todas sus jornadas; 37 pero si la nube no se alzaba, no se movan hasta el da en que ella se alzaba. 38 Porque la nube de Jehov estaba de da sobre el tabernculo, y el fuego estaba de noche sobre l, a vista de toda la casa de Israel, en todas sus jornadas. 
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LIBRO TERCERO DE MOISS

LEVTICO

Los holocaustos

LEVTICO 1

1 Llam Jehov a Moiss, y habl con l desde el tabernculo de reunin, diciendo: 2 Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando alguno de entre vosotros ofrece ofrenda a Jehov, de ganado vacuno u ovejuno haris vuestra ofrenda. 

3 Si su ofrenda fuere holocausto vacuno, macho sin defecto lo ofrecer; de su voluntad lo ofrecer a la puerta del tabernculo de reunin delante de Jehov. 4 Y pondr su mano sobre la cabeza del holocausto, y ser aceptado para expiacin suya. 5 Entonces degollar el becerro en la presencia de Jehov; y los sacerdotes hijos de Aarn ofrecern la sangre, y la rociarn alrededor sobre el altar, el cual est a la puerta del tabernculo de reunin. 6 Y desollar el holocausto, y lo dividir en sus piezas. 7 Y los hijos del sacerdote Aarn pondrn fuego sobre el altar, y compondrn la lea sobre el fuego. 8 Luego los sacerdotes hijos de Aarn acomodarn las piezas, la cabeza y la grosura de los intestinos, sobre la lea que est sobre el fuego que habr encima del altar; 9 y lavar con agua los intestinos y las piernas, y el sacerdote har arder todo sobre el altar; holocausto es, ofrenda encendida de olor grato para Jehov. 

10 Si su ofrenda para holocausto fuere del rebao, de las ovejas o de las cabras, macho sin defecto lo ofrecer. 11 Y lo degollar al lado norte del altar delante de Jehov; y los sacerdotes hijos de Aarn rociarn su sangre sobre el altar alrededor. 12 Lo dividir en sus piezas, con su cabeza y la grosura de los intestinos; y el sacerdote las acomodar sobre la lea que est sobre el fuego que habr encima del altar; 13 y lavar las entraas y las piernas con agua; y el sacerdote lo ofrecer todo, y lo har arder sobre el altar; holocausto es, ofrenda encendida de olor grato para Jehov. 

14 Si la ofrenda para Jehov fuere holocausto de aves, presentar su ofrenda de trtolas, o de palominos. 15 Y el sacerdote la ofrecer sobre el altar, y le quitar la cabeza, y har que arda en el altar; y su sangre ser exprimida sobre la pared del altar. 16 Y le quitar el buche y las plumas, lo cual echar junto al altar, hacia el oriente, en el lugar de las cenizas. 17 Y la hender por sus alas, pero no la dividir en dos; y el sacerdote la har arder sobre el altar, sobre la lea que estar en el fuego; holocausto es, ofrenda encendida de olor grato para Jehov. 

Las ofrendas

LEVTICO 2

1 Cuando alguna persona ofreciere oblacin a Jehov, su ofrenda ser flor de harina, sobre la cual echar aceite, y pondr sobre ella incienso, 2 y la traer a los sacerdotes, hijos de Aarn; y de ello tomar el sacerdote su puo lleno de la flor de harina y del aceite, con todo el incienso, y lo har arder sobre el altar para memorial; ofrenda encendida es, de olor grato a Jehov. 3 Y lo que resta de la ofrenda ser de Aarn y de sus hijos; es cosa santsima de las ofrendas que se queman para Jehov. 

4 Cuando ofrecieres ofrenda cocida en horno, ser de tortas de flor de harina sin levadura amasadas con aceite, y hojaldres sin levadura untadas con aceite. 5 Mas si ofrecieres ofrenda de sartn, ser de flor de harina sin levadura, amasada con aceite, 6 la cual partirs en piezas, y echars sobre ella aceite; es ofrenda. 7 Si ofrecieres ofrenda cocida en cazuela, se har de flor de harina con aceite. 8 Y traers a Jehov la ofrenda que se har de estas cosas, y la presentars al sacerdote, el cual la llevar al altar. 9 Y tomar el sacerdote de aquella ofrenda lo que sea para su memorial, y lo har arder sobre el altar; ofrenda encendida de olor grato a Jehov. 10 Y lo que resta de la ofrenda ser de Aarn y de sus hijos; es cosa santsima de las ofrendas que se queman para Jehov. 

11 Ninguna ofrenda que ofreciereis a Jehov ser con levadura; porque de ninguna cosa leuda, ni de ninguna miel, se ha de quemar ofrenda para Jehov. 12 Como ofrenda de primicias las ofreceris a Jehov; mas no subirn sobre el altar en olor grato. 13 Y sazonars con sal toda ofrenda que presentes, y no hars que falte jams de tu ofrenda la sal del pacto de tu Dios; en toda ofrenda tuya ofrecers sal. 

14 Si ofrecieres a Jehov ofrenda de primicias, tostars al fuego las espigas verdes, y el grano desmenuzado ofrecers como ofrenda de tus primicias. 15 Y pondrs sobre ella aceite, y pondrs sobre ella incienso; es ofrenda. 16 Y el sacerdote har arder el memorial de l, parte del grano desmenuzado y del aceite, con todo el incienso; es ofrenda encendida para Jehov. 

Ofrendas de paz

LEVTICO 3

1 Si su ofrenda fuere sacrificio de paz, si hubiere de ofrecerla de ganado vacuno, sea macho o hembra, sin defecto la ofrecer delante de Jehov. 2 Pondr su mano sobre la cabeza de su ofrenda, y la degollar a la puerta del tabernculo de reunin; y los sacerdotes hijos de Aarn rociarn su sangre sobre el altar alrededor. 3 Luego ofrecer del sacrificio de paz, como ofrenda encendida a Jehov, la grosura que cubre los intestinos, y toda la grosura que est sobre las entraas, 4 y los dos riones y la grosura que est sobre ellos, y sobre los ijares; y con los riones quitar la grosura de los intestinos que est sobre el hgado. 5 Y los hijos de Aarn harn arder esto en el altar, sobre el holocausto que estar sobre la lea que habr encima del fuego; es ofrenda de olor grato para Jehov. 

6 Mas si de ovejas fuere su ofrenda para sacrificio de paz a Jehov, sea macho o hembra, la ofrecer sin defecto. 7 Si ofreciere cordero por su ofrenda, lo ofrecer delante de Jehov. 8 Pondr su mano sobre la cabeza de su ofrenda, y despus la degollar delante del tabernculo de reunin; y los hijos de Aarn rociarn su sangre sobre el altar alrededor. 9 Y del sacrificio de paz ofrecer por ofrenda encendida a Jehov la grosura, la cola entera, la cual quitar a raz del espinazo, la grosura que cubre todos los intestinos, y toda la que est sobre las entraas. 10 Asimismo los dos riones y la grosura que est sobre ellos, y la que est sobre los ijares; y con los riones quitar la grosura de sobre el hgado. 11 Y el sacerdote har arder esto sobre el altar; vianda es de ofrenda encendida para Jehov. 

12 Si fuere cabra su ofrenda, la ofrecer delante de Jehov. 13 Pondr su mano sobre la cabeza de ella, y la degollar delante del tabernculo de reunin; y los hijos de Aarn rociarn su sangre sobre el altar alrededor. 14 Despus ofrecer de ella su ofrenda encendida a Jehov; la grosura que cubre los intestinos, y toda la grosura que est sobre las entraas, 15 los dos riones, la grosura que est sobre ellos, y la que est sobre los ijares; y con los riones quitar la grosura de sobre el hgado. 16 Y el sacerdote har arder esto sobre el altar; vianda es de ofrenda que se quema en olor grato a Jehov; toda la grosura es de Jehov. 17 Estatuto perpetuo ser por vuestras edades, dondequiera que habitis, que ninguna grosura ni ninguna sangre comeris. 

Ofrendas por el pecado

LEVTICO 4

1 Habl Jehov a Moiss, diciendo: 2 Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando alguna persona pecare por yerro en alguno de los mandamientos de Jehov sobre cosas que no se han de hacer, e hiciere alguna de ellas; 3 si el sacerdote ungido pecare segn el pecado del pueblo, ofrecer a Jehov, por su pecado que habr cometido, un becerro sin defecto para expiacin. 4 Traer el becerro a la puerta del tabernculo de reunin delante de Jehov, y pondr su mano sobre la cabeza del becerro, y lo degollar delante de Jehov. 5 Y el sacerdote ungido tomar de la sangre del becerro, y la traer al tabernculo de reunin; 6 y mojar el sacerdote su dedo en la sangre, y rociar de aquella sangre siete veces delante de Jehov, hacia el velo del santuario. 7 Y el sacerdote pondr de esa sangre sobre los cuernos del altar del incienso aromtico, que est en el tabernculo de reunin delante de Jehov; y echar el resto de la sangre del becerro al pie del altar del holocausto, que est a la puerta del tabernculo de reunin. 8 Y tomar del becerro para la expiacin toda su grosura, la que cubre los intestinos, y la que est sobre las entraas, 9 los dos riones, la grosura que est sobre ellos, y la que est sobre los ijares; y con los riones quitar la grosura de sobre el hgado, 10 de la manera que se quita del buey del sacrificio de paz; y el sacerdote la har arder sobre el altar del holocausto. 11 Y la piel del becerro, y toda su carne, con su cabeza, sus piernas, sus intestinos y su estircol, 12 en fin, todo el becerro sacar fuera del campamento a un lugar limpio, donde se echan las cenizas, y lo quemar al fuego sobre la lea; en donde se echan las cenizas ser quemado. 

13 Si toda la congregacin de Israel hubiere errado, y el yerro estuviere oculto a los ojos del pueblo, y hubieren hecho algo contra alguno de los mandamientos de Jehov en cosas que no se han de hacer, y fueren culpables; 14 luego que llegue a ser conocido el pecado que cometieren, la congregacin ofrecer un becerro por expiacin, y lo traern delante del tabernculo de reunin. 15 Y los ancianos de la congregacin pondrn sus manos sobre la cabeza del becerro delante de Jehov, y en presencia de Jehov degollarn aquel becerro. 16 Y el sacerdote ungido meter de la sangre del becerro en el tabernculo de reunin, 17 y mojar el sacerdote su dedo en la misma sangre, y rociar siete veces delante de Jehov hacia el velo. 18 Y de aquella sangre pondr sobre los cuernos del altar que est delante de Jehov en el tabernculo de reunin, y derramar el resto de la sangre al pie del altar del holocausto, que est a la puerta del tabernculo de reunin. 19 Y le quitar toda la grosura y la har arder sobre el altar. 20 Y har de aquel becerro como hizo con el becerro de la expiacin; lo mismo har de l; as har el sacerdote expiacin por ellos, y obtendrn perdn. 21 Y sacar el becerro fuera del campamento, y lo quemar como quem el primer becerro; expiacin es por la congregacin. 

22 Cuando pecare un jefe, e hiciere por yerro algo contra alguno de todos los mandamientos de Jehov su Dios sobre cosas que no se han de hacer, y pecare; 23 luego que conociere su pecado que cometi, presentar por su ofrenda un macho cabro sin defecto. 24 Y pondr su mano sobre la cabeza del macho cabro, y lo degollar en el lugar donde se degella el holocausto, delante de Jehov; es expiacin. 25 Y con su dedo el sacerdote tomar de la sangre de la expiacin, y la pondr sobre los cuernos del altar del holocausto, y derramar el resto de la sangre al pie del altar del holocausto, 26 y quemar toda su grosura sobre el altar, como la grosura del sacrificio de paz; as el sacerdote har por l la expiacin de su pecado, y tendr perdn. 

27 Si alguna persona del pueblo pecare por yerro, haciendo algo contra alguno de los mandamientos de Jehov en cosas que no se han de hacer, y delinquiere; 28 luego que conociere su pecado que cometi, traer por su ofrenda una cabra, una cabra sin defecto, por su pecado que cometi. 29 Y pondr su mano sobre la cabeza de la ofrenda de la expiacin, y la degollar en el lugar del holocausto. 30 Luego con su dedo el sacerdote tomar de la sangre, y la pondr sobre los cuernos del altar del holocausto, y derramar el resto de la sangre al pie del altar. 31 Y le quitar toda su grosura, de la manera que fue quitada la grosura del sacrificio de paz; y el sacerdote la har arder sobre el altar en olor grato a Jehov; as har el sacerdote expiacin por l, y ser perdonado. 

32 Y si por su ofrenda por el pecado trajere cordero, hembra sin defecto traer. 33 Y pondr su mano sobre la cabeza de la ofrenda de expiacin, y la degollar por expiacin en el lugar donde se degella el holocausto. 34 Despus con su dedo el sacerdote tomar de la sangre de la expiacin, y la pondr sobre los cuernos del altar del holocausto, y derramar el resto de la sangre al pie del altar. 35 Y le quitar toda su grosura, como fue quitada la grosura del sacrificio de paz, y el sacerdote la har arder en el altar sobre la ofrenda encendida a Jehov; y le har el sacerdote expiacin de su pecado que habr cometido, y ser perdonado. 

LEVTICO 5

1 Si alguno pecare por haber sido llamado a testificar, y fuere testigo que vio, o supo, y no lo denunciare, l llevar su pecado. 2 Asimismo la persona que hubiere tocado cualquiera cosa inmunda, sea cadver de bestia inmunda, o cadver de animal inmundo, o cadver de reptil inmundo, bien que no lo supiere, ser inmunda y habr delinquido. 3 O si tocare inmundicia de hombre, cualquiera inmundicia suya con que fuere inmundo, y no lo echare de ver, si despus llegare a saberlo, ser culpable. 4 O si alguno jurare a la ligera con sus labios hacer mal o hacer bien, en cualquiera cosa que el hombre profiere con juramento, y l no lo entendiere; si despus lo entiende, ser culpable por cualquiera de estas cosas. 5 Cuando pecare en alguna de estas cosas, confesar aquello en que pec, 6 y para su expiacin traer a Jehov por su pecado que cometi, una hembra de los rebaos, una cordera o una cabra como ofrenda de expiacin; y el sacerdote le har expiacin por su pecado. 

7 Y si no tuviere lo suficiente para un cordero, traer a Jehov en expiacin por su pecado que cometi, dos trtolas o dos palominos, el uno para expiacin, y el otro para holocausto. 8 Y los traer al sacerdote, el cual ofrecer primero el que es para expiacin; y le arrancar de su cuello la cabeza, mas no la separar por completo. 9 Y rociar de la sangre de la expiacin sobre la pared del altar; y lo que sobrare de la sangre lo exprimir al pie del altar; es expiacin. 10 Y del otro har holocausto conforme al rito; as el sacerdote har expiacin por el pecado de aquel que lo cometi, y ser perdonado. 

11 Mas si no tuviere lo suficiente para dos trtolas, o dos palominos, el que pec traer como ofrenda la dcima parte de un efa de flor de harina para expiacin. No pondr sobre ella aceite, ni sobre ella pondr incienso, porque es expiacin. 12 La traer, pues, al sacerdote, y el sacerdote tomar de ella su puo lleno, para memoria de l, y la har arder en el altar sobre las ofrendas encendidas a Jehov; es expiacin. 13 Y har el sacerdote expiacin por l en cuanto al pecado que cometi en alguna de estas cosas, y ser perdonado; y el sobrante ser del sacerdote, como la ofrenda de vianda. 

Ofrendas expiatorias

14 Habl ms Jehov a Moiss, diciendo: 15 Cuando alguna persona cometiere falta, y pecare por yerro en las cosas santas de Jehov, traer por su culpa a Jehov un carnero sin defecto de los rebaos, conforme a tu estimacin en siclos de plata del siclo del santuario, en ofrenda por el pecado. 16 Y pagar lo que hubiere defraudado de las cosas santas, y aadir a ello la quinta parte, y lo dar al sacerdote; y el sacerdote har expiacin por l con el carnero del sacrificio por el pecado, y ser perdonado. 

17 Finalmente, si una persona pecare, o hiciere alguna de todas aquellas cosas que por mandamiento de Jehov no se han de hacer, aun sin hacerlo a sabiendas, es culpable, y llevar su pecado. 18 Traer, pues, al sacerdote para expiacin, segn t lo estimes, un carnero sin defecto de los rebaos; y el sacerdote le har expiacin por el yerro que cometi por ignorancia, y ser perdonado. 19 Es infraccin, y ciertamente delinqui contra Jehov. 

LEVTICO 6

1 Habl Jehov a Moiss, diciendo: 2 Cuando una persona pecare e hiciere prevaricacin contra Jehov, y negare a su prjimo lo encomendado o dejado en su mano, o bien robare o calumniare a su prjimo, 3 o habiendo hallado lo perdido despus lo negare, y jurare en falso; en alguna de todas aquellas cosas en que suele pecar el hombre, 4 entonces, habiendo pecado y ofendido, restituir aquello que rob, o el dao de la calumnia, o el depsito que se le encomend, o lo perdido que hall, 5 o todo aquello sobre que hubiere jurado falsamente; lo restituir por entero a aquel a quien pertenece, y aadir a ello la quinta parte, en el da de su expiacin. 6 Y para expiacin de su culpa traer a Jehov un carnero sin defecto de los rebaos, conforme a tu estimacin, y lo dar al sacerdote para la expiacin. 7 Y el sacerdote har expiacin por l delante de Jehov, y obtendr perdn de cualquiera de todas las cosas en que suele ofender. 

Leyes de los sacrificios

8 Habl an Jehov a Moiss, diciendo: 9 Manda a Aarn y a sus hijos, y diles: Esta es la ley del holocausto: el holocausto estar sobre el fuego encendido sobre el altar toda la noche, hasta la maana; el fuego del altar arder en l. 10 Y el sacerdote se pondr su vestidura de lino, y vestir calzoncillos de lino sobre su cuerpo; y cuando el fuego hubiere consumido el holocausto, apartar l las cenizas de sobre el altar, y las pondr junto al altar. 11 Despus se quitar sus vestiduras y se pondr otras ropas, y sacar las cenizas fuera del campamento a un lugar limpio. 12 Y el fuego encendido sobre el altar no se apagar, sino que el sacerdote pondr en l lea cada maana, y acomodar el holocausto sobre l, y quemar sobre l las grosuras de los sacrificios de paz. 13 El fuego arder continuamente en el altar; no se apagar. 

14 Esta es la ley de la ofrenda: La ofrecern los hijos de Aarn delante de Jehov ante el altar. 15 Y tomar de ella un puado de la flor de harina de la ofrenda, y de su aceite, y todo el incienso que est sobre la ofrenda, y lo har arder sobre el altar por memorial en olor grato a Jehov. 16 Y el sobrante de ella lo comern Aarn y sus hijos; sin levadura se comer en lugar santo; en el atrio del tabernculo de reunin lo comern. 17 No se cocer con levadura; la he dado a ellos por su porcin de mis ofrendas encendidas; es cosa santsima, como el sacrificio por el pecado, y como el sacrificio por la culpa. 18 Todos los varones de los hijos de Aarn comern de ella. Estatuto perpetuo ser para vuestras generaciones tocante a las ofrendas encendidas para Jehov; toda cosa que tocare en ellas ser santificada. 

19 Habl tambin Jehov a Moiss, diciendo: 20 Esta es la ofrenda de Aarn y de sus hijos, que ofrecern a Jehov el da que fueren ungidos: la dcima parte de un efa de flor de harina, ofrenda perpetua, la mitad a la maana y la mitad a la tarde. 21 En sartn se preparar con aceite; frita la traers, y los pedazos cocidos de la ofrenda ofrecers en olor grato a Jehov. 22 Y el sacerdote que en lugar de Aarn fuere ungido de entre sus hijos, har igual ofrenda. Es estatuto perpetuo de Jehov; toda ella ser quemada. 23 Toda ofrenda de sacerdote ser enteramente quemada; no se comer. 

24 Y habl Jehov a Moiss, diciendo: 25 Habla a Aarn y a sus hijos, y diles: Esta es la ley del sacrificio expiatorio: en el lugar donde se degella el holocausto, ser degollada la ofrenda por el pecado delante de Jehov; es cosa santsima. 26 El sacerdote que la ofreciere por el pecado, la comer; en lugar santo ser comida, en el atrio del tabernculo de reunin. 27 Todo lo que tocare su carne, ser santificado; y si salpicare su sangre sobre el vestido, lavars aquello sobre que cayere, en lugar santo. 28 Y la vasija de barro en que fuere cocida, ser quebrada; y si fuere cocida en vasija de bronce, ser fregada y lavada con agua. 29 Todo varn de entre los sacerdotes la comer; es cosa santsima. 30 Mas no se comer ninguna ofrenda de cuya sangre se metiere en el tabernculo de reunin para hacer expiacin en el santuario; al fuego ser quemada. 

LEVTICO 7

1 Asimismo esta es la ley del sacrificio por la culpa; es cosa muy santa. 2 En el lugar donde degellan el holocausto, degollarn la vctima por la culpa; y rociar su sangre alrededor sobre el altar. 3 Y de ella ofrecer toda su grosura, la cola, y la grosura que cubre los intestinos, 4 los dos riones, la grosura que est sobre ellos, y la que est sobre los ijares; y con los riones quitar la grosura de sobre el hgado. 5 Y el sacerdote lo har arder sobre el altar, ofrenda encendida a Jehov; es expiacin de la culpa. 6 Todo varn de entre los sacerdotes la comer; ser comida en lugar santo; es cosa muy santa. 7 Como el sacrificio por el pecado, as es el sacrificio por la culpa; una misma ley tendrn; ser del sacerdote que hiciere la expiacin con ella. 8 Y el sacerdote que ofreciere holocausto de alguno, la piel del holocausto que ofreciere ser para l. 9 Asimismo toda ofrenda que se cociere en horno, y todo lo que fuere preparado en sartn o en cazuela, ser del sacerdote que lo ofreciere. 10 Y toda ofrenda amasada con aceite, o seca, ser de todos los hijos de Aarn, tanto de uno como de otro. 

11 Y esta es la ley del sacrificio de paz que se ofrecer a Jehov: 12 Si se ofreciere en accin de gracias, ofrecer por sacrificio de accin de gracias tortas sin levadura amasadas con aceite, y hojaldres sin levadura untadas con aceite, y flor de harina frita en tortas amasadas con aceite. 13 Con tortas de pan leudo presentar su ofrenda en el sacrificio de acciones de gracias de paz. 14 Y de toda la ofrenda presentar una parte por ofrenda elevada a Jehov, y ser del sacerdote que rociare la sangre de los sacrificios de paz. 15 Y la carne del sacrificio de paz en accin de gracias se comer en el da que fuere ofrecida; no dejarn de ella nada para otro da. 16 Mas si el sacrificio de su ofrenda fuere voto, o voluntario, ser comido en el da que ofreciere su sacrificio, y lo que de l quedare, lo comern al da siguiente; 17 y lo que quedare de la carne del sacrificio hasta el tercer da, ser quemado en el fuego. 18 Si se comiere de la carne del sacrificio de paz al tercer da, el que lo ofreciere no ser acepto, ni le ser contado; abominacin ser, y la persona que de l comiere llevar su pecado. 

19 Y la carne que tocare alguna cosa inmunda, no se comer; al fuego ser quemada. Toda persona limpia podr comer la carne; 20 pero la persona que comiere la carne del sacrificio de paz, el cual es de Jehov, estando inmunda, aquella persona ser cortada de entre su pueblo. 21 Adems, la persona que tocare alguna cosa inmunda, inmundicia de hombre, o animal inmundo, o cualquier abominacin inmunda, y comiere la carne del sacrificio de paz, el cual es de Jehov, aquella persona ser cortada de entre su pueblo. 

22 Habl ms Jehov a Moiss, diciendo: 23 Habla a los hijos de Israel, diciendo: Ninguna grosura de buey ni de cordero ni de cabra comeris. 24 La grosura de animal muerto, y la grosura del que fue despedazado por fieras, se dispondr para cualquier otro uso, mas no la comeris. 25 Porque cualquiera que comiere grosura de animal, del cual se ofrece a Jehov ofrenda encendida, la persona que lo comiere ser cortada de entre su pueblo. 26 Adems, ninguna sangre comeris en ningn lugar en donde habitis, ni de aves ni de bestias. 27 Cualquiera persona que comiere de alguna sangre, la tal persona ser cortada de entre su pueblo. 

28 Habl ms Jehov a Moiss, diciendo: 29 Habla a los hijos de Israel y diles: El que ofreciere sacrificio de paz a Jehov, traer su ofrenda del sacrificio de paz ante Jehov. 30 Sus manos traern las ofrendas que se han de quemar ante Jehov; traer la grosura con el pecho; el pecho para que sea mecido como sacrificio mecido delante de Jehov. 31 Y la grosura la har arder el sacerdote en el altar, mas el pecho ser de Aarn y de sus hijos. 32 Y daris al sacerdote para ser elevada en ofrenda, la espaldilla derecha de vuestros sacrificios de paz. 33 El que de los hijos de Aarn ofreciere la sangre de los sacrificios de paz, y la grosura, recibir la espaldilla derecha como porcin suya. 34 Porque he tomado de los sacrificios de paz de los hijos de Israel el pecho que se mece y la espaldilla elevada en ofrenda, y lo he dado a Aarn el sacerdote y a sus hijos, como estatuto perpetuo para los hijos de Israel. 35 Esta es la porcin de Aarn y la porcin de sus hijos, de las ofrendas encendidas a Jehov, desde el da que l los consagr para ser sacerdotes de Jehov, 36 la cual mand Jehov que les diesen, desde el da que l los ungi de entre los hijos de Israel, como estatuto perpetuo en sus generaciones. 

37 Esta es la ley del holocausto, de la ofrenda, del sacrificio por el pecado, del sacrificio por la culpa, de las consagraciones y del sacrificio de paz, 38 la cual mand Jehov a Moiss en el monte de Sina, el da que mand a los hijos de Israel que ofreciesen sus ofrendas a Jehov, en el desierto de Sina. 

Consagracin de Aarn y de sus hijos

(Ex. 29.1-37)

LEVTICO 8

1 Habl Jehov a Moiss, diciendo: 2 Toma a Aarn y a sus hijos con l, y las vestiduras, el aceite de la uncin, el becerro de la expiacin, los dos carneros, y el canastillo de los panes sin levadura; 3 y rene toda la congregacin a la puerta del tabernculo de reunin. 4 Hizo, pues, Moiss como Jehov le mand, y se reuni la congregacin a la puerta del tabernculo de reunin. 

5 Y dijo Moiss a la congregacin: Esto es lo que Jehov ha mandado hacer. 6 Entonces Moiss hizo acercarse a Aarn y a sus hijos, y los lav con agua. 7 Y puso sobre l la tnica, y le ci con el cinto; le visti despus el manto, y puso sobre l el efod, y lo ci con el cinto del efod, y lo ajust con l. 8 Luego le puso encima el pectoral, y puso dentro del mismo los Urim y Tumim. 9 Despus puso la mitra sobre su cabeza, y sobre la mitra, en frente, puso la lmina de oro, la diadema santa, como Jehov haba mandado a Moiss. 

10 Y tom Moiss el aceite de la uncin y ungi el tabernculo y todas las cosas que estaban en l, y las santific. 11 Y roci de l sobre el altar siete veces, y ungi el altar y todos sus utensilios, y la fuente y su base, para santificarlos. 12 Y derram del aceite de la uncin sobre la cabeza de Aarn, y lo ungi para santificarlo. 13 Despus Moiss hizo acercarse los hijos de Aarn, y les visti las tnicas, les ci con cintos, y les ajust las tiaras, como Jehov lo haba mandado a Moiss. 

14 Luego hizo traer el becerro de la expiacin, y Aarn y sus hijos pusieron sus manos sobre la cabeza del becerro de la expiacin, 15 y lo degoll; y Moiss tom la sangre, y puso con su dedo sobre los cuernos del altar alrededor, y purific el altar; y ech la dems sangre al pie del altar, y lo santific para reconciliar sobre l. 16 Despus tom toda la grosura que estaba sobre los intestinos, y la grosura del hgado, y los dos riones, y la grosura de ellos, y lo hizo arder Moiss sobre el altar. 17 Mas el becerro, su piel, su carne y su estircol, lo quem al fuego fuera del campamento, como Jehov lo haba mandado a Moiss. 

18 Despus hizo que trajeran el carnero del holocausto, y Aarn y sus hijos pusieron sus manos sobre la cabeza del carnero; 19 y lo degoll; y roci Moiss la sangre sobre el altar alrededor, 20 y cort el carnero en trozos; y Moiss hizo arder la cabeza, y los trozos, y la grosura. 21 Lav luego con agua los intestinos y las piernas, y quem Moiss todo el carnero sobre el altar; holocausto de olor grato, ofrenda encendida para Jehov, como Jehov lo haba mandado a Moiss. 

22 Despus hizo que trajeran el otro carnero, el carnero de las consagraciones, y Aarn y sus hijos pusieron sus manos sobre la cabeza del carnero. 23 Y lo degoll; y tom Moiss de la sangre, y la puso sobre el lbulo de la oreja derecha de Aarn, sobre el dedo pulgar de su mano derecha, y sobre el dedo pulgar de su pie derecho. 24 Hizo acercarse luego los hijos de Aarn, y puso Moiss de la sangre sobre el lbulo de sus orejas derechas, sobre los pulgares de sus manos derechas, y sobre los pulgares de sus pies derechos; y roci Moiss la sangre sobre el altar alrededor. 

25 Despus tom la grosura, la cola, toda la grosura que estaba sobre los intestinos, la grosura del hgado, los dos riones y la grosura de ellos, y la espaldilla derecha. 26 Y del canastillo de los panes sin levadura, que estaba delante de Jehov, tom una torta sin levadura, y una torta de pan de aceite, y una hojaldre, y lo puso con la grosura y con la espaldilla derecha. 27 Y lo puso todo en las manos de Aarn, y en las manos de sus hijos, e hizo mecerlo como ofrenda mecida delante de Jehov. 28 Despus tom aquellas cosas Moiss de las manos de ellos, y las hizo arder en el altar sobre el holocausto; eran las consagraciones en olor grato, ofrenda encendida a Jehov. 29 Y tom Moiss el pecho, y lo meci, ofrenda mecida delante de Jehov; del carnero de las consagraciones aquella fue la parte de Moiss, como Jehov lo haba mandado a Moiss. 

30 Luego tom Moiss del aceite de la uncin, y de la sangre que estaba sobre el altar, y roci sobre Aarn, y sobre sus vestiduras, sobre sus hijos, y sobre las vestiduras de sus hijos con l; y santific a Aarn y sus vestiduras, y a sus hijos y las vestiduras de sus hijos con l. 

31 Y dijo Moiss a Aarn y a sus hijos: Hervid la carne a la puerta del tabernculo de reunin; y comedla all con el pan que est en el canastillo de las consagraciones, segn yo he mandado, diciendo: Aarn y sus hijos la comern. 32 Y lo que sobre de la carne y del pan, lo quemaris al fuego. 33 De la puerta del tabernculo de reunin no saldris en siete das, hasta el da que se cumplan los das de vuestras consagraciones; porque por siete das seris consagrados. 34 De la manera que hoy se ha hecho, mand hacer Jehov para expiaros. 35 A la puerta, pues, del tabernculo de reunin estaris da y noche por siete das, y guardaris la ordenanza delante de Jehov, para que no muris; porque as me ha sido mandado. 36 Y Aarn y sus hijos hicieron todas las cosas que mand Jehov por medio de Moiss. 

Los sacrificios de Aarn

LEVTICO 9

1 En el da octavo, Moiss llam a Aarn y a sus hijos, y a los ancianos de Israel; 2 y dijo a Aarn: Toma de la vacada un becerro para expiacin, y un carnero para holocausto, sin defecto, y ofrcelos delante de Jehov. 3 Y a los hijos de Israel hablars diciendo: Tomad un macho cabro para expiacin, y un becerro y un cordero de un ao, sin defecto, para holocausto. 4 Asimismo un buey y un carnero para sacrificio de paz, que inmolis delante de Jehov, y una ofrenda amasada con aceite; porque Jehov se aparecer hoy a vosotros. 5 Y llevaron lo que mand Moiss delante del tabernculo de reunin, y vino toda la congregacin y se puso delante de Jehov. 6 Entonces Moiss dijo: Esto es lo que mand Jehov; hacedlo, y la gloria de Jehov se os aparecer. 7 Y dijo Moiss a Aarn: Acrcate al altar, y haz tu expiacin y tu holocausto, y haz la reconciliacin por ti y por el pueblo; haz tambin la ofrenda del pueblo, y haz la reconciliacin por ellos, como ha mandado Jehov. 

8 Entonces se acerc Aarn al altar y degoll el becerro de la expiacin que era por l. 9 Y los hijos de Aarn le trajeron la sangre; y l moj su dedo en la sangre, y puso de ella sobre los cuernos del altar, y derram el resto de la sangre al pie del altar. 10 E hizo arder sobre el altar la grosura con los riones y la grosura del hgado de la expiacin, como Jehov lo haba mandado a Moiss. 11 Mas la carne y la piel las quem al fuego fuera del campamento. 

12 Degoll asimismo el holocausto, y los hijos de Aarn le presentaron la sangre, la cual roci l alrededor sobre el altar. 13 Despus le presentaron el holocausto pieza por pieza, y la cabeza; y lo hizo quemar sobre el altar. 14 Luego lav los intestinos y las piernas, y los quem sobre el holocausto en el altar. 

15 Ofreci tambin la ofrenda del pueblo, y tom el macho cabro que era para la expiacin del pueblo, y lo degoll, y lo ofreci por el pecado como el primero. 16 Y ofreci el holocausto, e hizo segn el rito. 17 Ofreci asimismo la ofrenda, y llen de ella su mano, y la hizo quemar sobre el altar, adems del holocausto de la maana. 

18 Degoll tambin el buey y el carnero en sacrificio de paz, que era del pueblo; y los hijos de Aarn le presentaron la sangre, la cual roci l sobre el altar alrededor; 19 y las grosuras del buey y del carnero, la cola, la grosura que cubre los intestinos, los riones, y la grosura del hgado; 20 y pusieron las grosuras sobre los pechos, y l las quem sobre el altar. 21 Pero los pechos, con la espaldilla derecha, los meci Aarn como ofrenda mecida delante de Jehov, como Jehov lo haba mandado a Moiss. 

22 Despus alz Aarn sus manos hacia el pueblo y lo bendijo; y despus de hacer la expiacin, el holocausto y el sacrificio de paz, descendi. 23 Y entraron Moiss y Aarn en el tabernculo de reunin, y salieron y bendijeron al pueblo; y la gloria de Jehov se apareci a todo el pueblo. 24 Y sali fuego de delante de Jehov, y consumi el holocausto con las grosuras sobre el altar; y vindolo todo el pueblo, alabaron, y se postraron sobre sus rostros. 

El pecado de Nadab y Abi

LEVTICO 10

1 Nadab y Abi, hijos de Aarn, tomaron cada uno su incensario, y pusieron en ellos fuego, sobre el cual pusieron incienso, y ofrecieron delante de Jehov fuego extrao, que l nunca les mand. 2 Y sali fuego de delante de Jehov y los quem, y murieron delante de Jehov. 3 Entonces dijo Moiss a Aarn: Esto es lo que habl Jehov, diciendo: En los que a m se acercan me santificar, y en presencia de todo el pueblo ser glorificado. Y Aarn call. 

4 Y llam Moiss a Misael y a Elzafn, hijos de Uziel to de Aarn, y les dijo: Acercaos y sacad a vuestros hermanos de delante del santuario, fuera del campamento. 5 Y ellos se acercaron y los sacaron con sus tnicas fuera del campamento, como dijo Moiss. 6 Entonces Moiss dijo a Aarn, y a Eleazar e Itamar sus hijos: No descubris vuestras cabezas, ni rasguis vuestros vestidos en seal de duelo, para que no muris, ni se levante la ira sobre toda la congregacin; pero vuestros hermanos, toda la casa de Israel, s lamentarn por el incendio que Jehov ha hecho. 7 Ni saldris de la puerta del tabernculo de reunin, porque moriris; por cuanto el aceite de la uncin de Jehov est sobre vosotros. Y ellos hicieron conforme al dicho de Moiss. 

8 Y Jehov habl a Aarn, diciendo: 9 T, y tus hijos contigo, no beberis vino ni sidra cuando entris en el tabernculo de reunin, para que no muris; estatuto perpetuo ser para vuestras generaciones, 10 para poder discernir entre lo santo y lo profano, y entre lo inmundo y lo limpio, 11 y para ensear a los hijos de Israel todos los estatutos que Jehov les ha dicho por medio de Moiss. 

12 Y Moiss dijo a Aarn, y a Eleazar y a Itamar sus hijos que haban quedado: Tomad la ofrenda que queda de las ofrendas encendidas a Jehov, y comedla sin levadura junto al altar, porque es cosa muy santa. 13 La comeris, pues, en lugar santo; porque esto es para ti y para tus hijos, de las ofrendas encendidas a Jehov, pues que as me ha sido mandado. 14 Comeris asimismo en lugar limpio, t y tus hijos y tus hijas contigo, el pecho mecido y la espaldilla elevada, porque por derecho son tuyos y de tus hijos, dados de los sacrificios de paz de los hijos de Israel. 15 Con las ofrendas de las grosuras que se han de quemar, traern la espaldilla que se ha de elevar y el pecho que ser mecido como ofrenda mecida delante de Jehov; y ser por derecho perpetuo tuyo y de tus hijos, como Jehov lo ha mandado. 

16 Y Moiss pregunt por el macho cabro de la expiacin, y se hall que haba sido quemado; y se enoj contra Eleazar e Itamar, los hijos que haban quedado de Aarn, diciendo: 17 Por qu no comisteis la expiacin en lugar santo? Pues es muy santa, y la dio l a vosotros para llevar la iniquidad de la congregacin, para que sean reconciliados delante de Jehov. 18 Ved que la sangre no fue llevada dentro del santuario; y vosotros debais comer la ofrenda en el lugar santo, como yo mand. 19 Y respondi Aarn a Moiss: He aqu hoy han ofrecido su expiacin y su holocausto delante de Jehov; pero a m me han sucedido estas cosas, y si hubiera yo comido hoy del sacrificio de expiacin, sera esto grato a Jehov? 20 Y cuando Moiss oy esto, se dio por satisfecho. 

Animales limpios e inmundos

(Dt. 14.3-21)

LEVTICO 11

1 Habl Jehov a Moiss y a Aarn, dicindoles: 2 Hablad a los hijos de Israel y decidles: Estos son los animales que comeris de entre todos los animales que hay sobre la tierra. 3 De entre los animales, todo el que tiene pezua hendida y que rumia, ste comeris. 4 Pero de los que rumian o que tienen pezua, no comeris stos: el camello, porque rumia pero no tiene pezua hendida, lo tendris por inmundo. 5 Tambin el conejo, porque rumia, pero no tiene pezua, lo tendris por inmundo. 6 Asimismo la liebre, porque rumia, pero no tiene pezua, la tendris por inmunda. 7 Tambin el cerdo, porque tiene pezuas, y es de pezuas hendidas, pero no rumia, lo tendris por inmundo. 8 De la carne de ellos no comeris, ni tocaris su cuerpo muerto; los tendris por inmundos. 

9 Esto comeris de todos los animales que viven en las aguas: todos los que tienen aletas y escamas en las aguas del mar, y en los ros, estos comeris. 10 Pero todos los que no tienen aletas ni escamas en el mar y en los ros, as de todo lo que se mueve como de toda cosa viviente que est en las aguas, los tendris en abominacin. 11 Os sern, pues, abominacin; de su carne no comeris, y abominaris sus cuerpos muertos. 12 Todo lo que no tuviere aletas y escamas en las aguas, lo tendris en abominacin. 

13 Y de las aves, stas tendris en abominacin; no se comern, sern abominacin: el guila, el quebrantahuesos, el azor, 14 el gallinazo, el milano segn su especie; 15 todo cuervo segn su especie; 16 el avestruz, la lechuza, la gaviota, el gaviln segn su especie; 17 el buho, el somormujo, el ibis, 18 el calamn, el pelcano, el buitre, 19 la cigea, la garza segn su especie, la abubilla y el murcilago. 

20 Todo insecto alado que anduviere sobre cuatro patas, tendris en abominacin. 21 Pero esto comeris de todo insecto alado que anda sobre cuatro patas, que tuviere piernas adems de sus patas para saltar con ellas sobre la tierra; 22 estos comeris de ellos: la langosta segn su especie, el langostn segn su especie, el argol segn su especie, y el hagab segn su especie. 23 Todo insecto alado que tenga cuatro patas, tendris en abominacin. 

24 Y por estas cosas seris inmundos; cualquiera que tocare sus cuerpos muertos ser inmundo hasta la noche, 25 y cualquiera que llevare algo de sus cadveres lavar sus vestidos, y ser inmundo hasta la noche. 26 Todo animal de pezua, pero que no tiene pezua hendida, ni rumia, tendris por inmundo; y cualquiera que los tocare ser inmundo. 27 Y de todos los animales que andan en cuatro patas, tendris por inmundo a cualquiera que ande sobre sus garras; y todo el que tocare sus cadveres ser inmundo hasta la noche. 28 Y el que llevare sus cadveres, lavar sus vestidos, y ser inmundo hasta la noche; los tendris por inmundos. 

29 Y tendris por inmundos a estos animales que se mueven sobre la tierra: la comadreja, el ratn, la rana segn su especie, 30 el erizo, el cocodrilo, el lagarto, la lagartija y el camalen. 31 Estos tendris por inmundos de entre los animales que se mueven, y cualquiera que los tocare cuando estuvieren muertos ser inmundo hasta la noche. 32 Y todo aquello sobre que cayere algo de ellos despus de muertos, ser inmundo; sea cosa de madera, vestido, piel, saco, sea cualquier instrumento con que se trabaja, ser metido en agua, y quedar inmundo hasta la noche; entonces quedar limpio. 33 Toda vasija de barro dentro de la cual cayere alguno de ellos ser inmunda, as como todo lo que estuviere en ella, y quebraris la vasija. 34 Todo alimento que se come, sobre el cual cayere el agua de tales vasijas, ser inmundo; y toda bebida que hubiere en esas vasijas ser inmunda. 35 Todo aquello sobre que cayere algo del cadver de ellos ser inmundo; el horno u hornillos se derribarn; son inmundos, y por inmundos los tendris. 36 Con todo, la fuente y la cisterna donde se recogen aguas sern limpias; mas lo que hubiere tocado en los cadveres ser inmundo. 37 Y si cayere algo de los cadveres sobre alguna semilla que se haya de sembrar, ser limpia. 38 Mas si se hubiere puesto agua en la semilla, y cayere algo de los cadveres sobre ella, la tendris por inmunda. 

39 Y si algn animal que tuviereis para comer muriere, el que tocare su cadver ser inmundo hasta la noche. 40 Y el que comiere del cuerpo muerto, lavar sus vestidos y ser inmundo hasta la noche; asimismo el que sacare el cuerpo muerto, lavar sus vestidos y ser inmundo hasta la noche. 

41 Y todo reptil que se arrastra sobre la tierra es abominacin; no se comer. 42 Todo lo que anda sobre el pecho, y todo lo que anda sobre cuatro o ms patas, de todo animal que se arrastra sobre la tierra, no lo comeris, porque es abominacin. 43 No hagis abominables vuestras personas con ningn animal que se arrastra, ni os contaminis con ellos, ni seis inmundos por ellos. 44 Porque yo soy Jehov vuestro Dios; vosotros por tanto os santificaris, y seris santos, porque yo soy santo; as que no contaminis vuestras personas con ningn animal que se arrastre sobre la tierra. 45 Porque yo soy Jehov, que os hago subir de la tierra de Egipto para ser vuestro Dios: seris, pues, santos, porque yo soy santo. 

46 Esta es la ley acerca de las bestias, y las aves, y todo ser viviente que se mueve en las aguas, y todo animal que se arrastra sobre la tierra, 47 para hacer diferencia entre lo inmundo y lo limpio, y entre los animales que se pueden comer y los animales que no se pueden comer. 

La purificacin de la mujer despus del parto

LEVTICO 12

1 Habl Jehov a Moiss, diciendo: 2 Habla a los hijos de Israel y diles: La mujer cuando conciba y d a luz varn, ser inmunda siete das; conforme a los das de su menstruacin ser inmunda. 3 Y al octavo da se circuncidar al nio. 4 Mas ella permanecer treinta y tres das purificndose de su sangre; ninguna cosa santa tocar, ni vendr al santuario, hasta cuando sean cumplidos los das de su purificacin. 5 Y si diere a luz hija, ser inmunda dos semanas, conforme a su separacin, y sesenta y seis das estar purificndose de su sangre. 

6 Cuando los das de su purificacin fueren cumplidos, por hijo o por hija, traer un cordero de un ao para holocausto, y un palomino o una trtola para expiacin, a la puerta del tabernculo de reunin, al sacerdote; 7 y l los ofrecer delante de Jehov, y har expiacin por ella, y ser limpia del flujo de su sangre. Esta es la ley para la que diere a luz hijo o hija. 8 Y si no tiene lo suficiente para un cordero, tomar entonces dos trtolas o dos palominos, uno para holocausto y otro para expiacin; y el sacerdote har expiacin por ella, y ser limpia. 

Leyes acerca de la lepra

LEVTICO 13

1 Habl Jehov a Moiss y a Aarn, diciendo: 2 Cuando el hombre tuviere en la piel de su cuerpo hinchazn, o erupcin, o mancha blanca, y hubiere en la piel de su cuerpo como llaga de lepra, ser trado a Aarn el sacerdote o a uno de sus hijos los sacerdotes. 3 Y el sacerdote mirar la llaga en la piel del cuerpo; si el pelo en la llaga se ha vuelto blanco, y pareciere la llaga ms profunda que la piel de la carne, llaga de lepra es; y el sacerdote le reconocer, y le declarar inmundo. 4 Y si en la piel de su cuerpo hubiere mancha blanca, pero que no pareciere ms profunda que la piel, ni el pelo se hubiere vuelto blanco, entonces el sacerdote encerrar al llagado por siete das. 5 Y al sptimo da el sacerdote lo mirar; y si la llaga conserva el mismo aspecto, no habindose extendido en la piel, entonces el sacerdote le volver a encerrar por otros siete das. 6 Y al sptimo da el sacerdote le reconocer de nuevo; y si parece haberse oscurecido la llaga, y que no ha cundido en la piel, entonces el sacerdote lo declarar limpio: era erupcin; y lavar sus vestidos, y ser limpio. 7 Pero si se extendiere la erupcin en la piel despus que l se mostr al sacerdote para ser limpio, deber mostrarse otra vez al sacerdote. 8 Y si reconocindolo el sacerdote ve que la erupcin se ha extendido en la piel, lo declarar inmundo: es lepra. 

9 Cuando hubiere llaga de lepra en el hombre, ser trado al sacerdote. 10 Y ste lo mirar, y si apareciere tumor blanco en la piel, el cual haya mudado el color del pelo, y se descubre asimismo la carne viva, 11 es lepra crnica en la piel de su cuerpo; y le declarar inmundo el sacerdote, y no le encerrar, porque es inmundo. 12 Mas si brotare la lepra cundiendo por la piel, de modo que cubriere toda la piel del llagado desde la cabeza hasta sus pies, hasta donde pueda ver el sacerdote, 13 entonces ste le reconocer; y si la lepra hubiere cubierto todo su cuerpo, declarar limpio al llagado; toda ella se ha vuelto blanca, y l es limpio. 14 Mas el da que apareciere en l la carne viva, ser inmundo. 15 Y el sacerdote mirar la carne viva, y lo declarar inmundo. Es inmunda la carne viva; es lepra. 16 Mas cuando la carne viva cambiare y se volviere blanca, entonces vendr al sacerdote, 17 y el sacerdote mirar; y si la llaga se hubiere vuelto blanca, el sacerdote declarar limpio al que tena la llaga, y ser limpio. 

18 Y cuando en la piel de la carne hubiere divieso, y se sanare, 19 y en el lugar del divieso hubiere una hinchazn, o una mancha blanca rojiza, ser mostrado al sacerdote. 20 Y el sacerdote mirar; y si pareciere estar ms profunda que la piel, y su pelo se hubiere vuelto blanco, el sacerdote lo declarar inmundo; es llaga de lepra que se origin en el divieso. 21 Y si el sacerdote la considerare, y no apareciere en ella pelo blanco, ni fuere ms profunda que la piel, sino oscura, entonces el sacerdote le encerrar por siete das; 22 y si se fuere extendiendo por la piel, entonces el sacerdote lo declarar inmundo; es llaga. 23 Pero si la mancha blanca se estuviere en su lugar, y no se hubiere extendido, es la cicatriz del divieso, y el sacerdote lo declarar limpio. 

24 Asimismo cuando hubiere en la piel del cuerpo quemadura de fuego, y hubiere en lo sanado del fuego mancha blanquecina, rojiza o blanca, 25 el sacerdote la mirar; y si el pelo se hubiere vuelto blanco en la mancha, y sta pareciere ser ms profunda que la piel, es lepra que sali en la quemadura; y el sacerdote lo declarar inmundo, por ser llaga de lepra. 26 Mas si el sacerdote la mirare, y no apareciere en la mancha pelo blanco, ni fuere ms profunda que la piel, sino que estuviere oscura, le encerrar el sacerdote por siete das. 27 Y al sptimo da el sacerdote la reconocer; y si se hubiere ido extendiendo por la piel, el sacerdote lo declarar inmundo; es llaga de lepra. 28 Pero si la mancha se estuviere en su lugar, y no se hubiere extendido en la piel, sino que estuviere oscura, es la cicatriz de la quemadura; el sacerdote lo declarar limpio, porque seal de la quemadura es. 

29 Y al hombre o mujer que le saliere llaga en la cabeza, o en la barba, 30 el sacerdote mirar la llaga; y si pareciere ser ms profunda que la piel, y el pelo de ella fuere amarillento y delgado, entonces el sacerdote le declarar inmundo; es tia, es lepra de la cabeza o de la barba. 31 Mas cuando el sacerdote hubiere mirado la llaga de la tia, y no pareciere ser ms profunda que la piel, ni hubiere en ella pelo negro, el sacerdote encerrar por siete das al llagado de la tia; 32 y al sptimo da el sacerdote mirar la llaga; y si la tia no pareciere haberse extendido, ni hubiere en ella pelo amarillento, ni pareciere la tia ms profunda que la piel, 33 entonces le har que se rasure, pero no rasurar el lugar afectado; y el sacerdote encerrar por otros siete das al que tiene la tia. 34 Y al sptimo da mirar el sacerdote la tia; y si la tia no hubiere cundido en la piel, ni pareciere ser ms profunda que la piel, el sacerdote lo declarar limpio; y lavar sus vestidos y ser limpio. 35 Pero si la tia se hubiere ido extendiendo en la piel despus de su purificacin, 36 entonces el sacerdote la mirar; y si la tia hubiere cundido en la piel, no busque el sacerdote el pelo amarillento; es inmundo. 37 Mas si le pareciere que la tia est detenida, y que ha salido en ella el pelo negro, la tia est sanada; l est limpio, y limpio lo declarar el sacerdote. 

38 Asimismo cuando el hombre o la mujer tuviere en la piel de su cuerpo manchas, manchas blancas, 39 el sacerdote mirar, y si en la piel de su cuerpo aparecieren manchas blancas algo oscurecidas, es empeine que brot en la piel; est limpia la persona. 

40 Y el hombre, cuando se le cayere el cabello, es calvo, pero limpio. 41 Y si hacia su frente se le cayere el cabello, es calvo por delante, pero limpio. 42 Mas cuando en la calva o en la antecalva hubiere llaga blanca rojiza, lepra es que brota en su calva o en su antecalva. 43 Entonces el sacerdote lo mirar, y si pareciere la hinchazn de la llaga blanca rojiza en su calva o en su antecalva, como el parecer de la lepra de la piel del cuerpo, 44 leproso es, es inmundo, y el sacerdote lo declarar luego inmundo; en su cabeza tiene la llaga. 

45 Y el leproso en quien hubiere llaga llevar vestidos rasgados y su cabeza descubierta, y embozado pregonar: Inmundo! inmundo! 46 Todo el tiempo que la llaga estuviere en l, ser inmundo; estar impuro, y habitar solo; fuera del campamento ser su morada. 

47 Cuando en un vestido hubiere plaga de lepra, ya sea vestido de lana, o de lino, 48 o en urdimbre o en trama de lino o de lana, o en cuero, o en cualquiera obra de cuero; 49 y la plaga fuere verdosa, o rojiza, en vestido o en cuero, en urdimbre o en trama, o en cualquiera obra de cuero; plaga es de lepra, y se ha de mostrar al sacerdote. 50 Y el sacerdote mirar la plaga, y encerrar la cosa plagada por siete das. 51 Y al sptimo da mirar la plaga; y si se hubiere extendido la plaga en el vestido, en la urdimbre o en la trama, en el cuero, o en cualquiera obra que se hace de cuero, lepra maligna es la plaga; inmunda ser. 52 Ser quemado el vestido, la urdimbre o trama de lana o de lino, o cualquiera obra de cuero en que hubiere tal plaga, porque lepra maligna es; al fuego ser quemada. 

53 Y si el sacerdote mirare, y no pareciere que la plaga se haya extendido en el vestido, en la urdimbre o en la trama, o en cualquiera obra de cuero, 54 entonces el sacerdote mandar que laven donde est la plaga, y lo encerrar otra vez por siete das. 55 Y el sacerdote mirar despus que la plaga fuere lavada; y si pareciere que la plaga no ha cambiado de aspecto, aunque no se haya extendido la plaga, inmunda es; la quemars al fuego; es corrosin penetrante, est lo rado en el derecho o en el revs de aquella cosa. 

56 Mas si el sacerdote la viere, y pareciere que la plaga se ha oscurecido despus que fue lavada, la cortar del vestido, del cuero, de la urdimbre o de la trama. 57 Y si apareciere de nuevo en el vestido, la urdimbre o trama, o en cualquiera cosa de cuero, extendindose en ellos, quemars al fuego aquello en que estuviere la plaga. 58 Pero el vestido, la urdimbre o la trama, o cualquiera cosa de cuero que lavares, y que se le quitare la plaga, se lavar segunda vez, y entonces ser limpia. 

59 Esta es la ley para la plaga de la lepra del vestido de lana o de lino, o de urdimbre o de trama, o de cualquiera cosa de cuero, para que sea declarada limpia o inmunda. 

LEVTICO 14

1 Y habl Jehov a Moiss, diciendo: 2 Esta ser la ley para el leproso cuando se limpiare: Ser trado al sacerdote, 3 y ste saldr fuera del campamento y lo examinar; y si ve que est sana la plaga de la lepra del leproso, 4 el sacerdote mandar luego que se tomen para el que se purifica dos avecillas vivas, limpias, y madera de cedro, grana e hisopo. 5 Y mandar el sacerdote matar una avecilla en un vaso de barro sobre aguas corrientes. 6 Despus tomar la avecilla viva, el cedro, la grana y el hisopo, y los mojar con la avecilla viva en la sangre de la avecilla muerta sobre las aguas corrientes; 7 y rociar siete veces sobre el que se purifica de la lepra, y le declarar limpio; y soltar la avecilla viva en el campo. 8 Y el que se purifica lavar sus vestidos, y raer todo su pelo, y se lavar con agua, y ser limpio; y despus entrar en el campamento, y morar fuera de su tienda siete das. 9 Y el sptimo da raer todo el pelo de su cabeza, su barba y las cejas de sus ojos y todo su pelo, y lavar sus vestidos, y lavar su cuerpo en agua, y ser limpio. 

10 El da octavo tomar dos corderos sin defecto, y una cordera de un ao sin tacha, y tres dcimas de efa de flor de harina para ofrenda amasada con aceite, y un log de aceite. 11 Y el sacerdote que le purifica presentar delante de Jehov al que se ha de limpiar, con aquellas cosas, a la puerta del tabernculo de reunin; 12 y tomar el sacerdote un cordero y lo ofrecer por la culpa, con el log de aceite, y lo mecer como ofrenda mecida delante de Jehov. 13 Y degollar el cordero en el lugar donde se degella el sacrificio por el pecado y el holocausto, en el lugar del santuario; porque como la vctima por el pecado, as tambin la vctima por la culpa es del sacerdote; es cosa muy sagrada. 14 Y el sacerdote tomar de la sangre de la vctima por la culpa, y la pondr el sacerdote sobre el lbulo de la oreja derecha del que se purifica, sobre el pulgar de su mano derecha y sobre el pulgar de su pie derecho. 15 Asimismo el sacerdote tomar del log de aceite, y lo echar sobre la palma de su mano izquierda, 16 y mojar su dedo derecho en el aceite que tiene en su mano izquierda, y esparcir del aceite con su dedo siete veces delante de Jehov. 17 Y de lo que quedare del aceite que tiene en su mano, pondr el sacerdote sobre el lbulo de la oreja derecha del que se purifica, sobre el pulgar de su mano derecha y sobre el pulgar de su pie derecho, encima de la sangre del sacrificio por la culpa. 18 Y lo que quedare del aceite que tiene en su mano, lo pondr sobre la cabeza del que se purifica; y har el sacerdote expiacin por l delante de Jehov. 19 Ofrecer luego el sacerdote el sacrificio por el pecado, y har expiacin por el que se ha de purificar de su inmundicia; y despus degollar el holocausto, 20 y har subir el sacerdote el holocausto y la ofrenda sobre el altar. As har el sacerdote expiacin por l, y ser limpio. 

21 Mas si fuere pobre, y no tuviere para tanto, entonces tomar un cordero para ser ofrecido como ofrenda mecida por la culpa, para reconciliarse, y una dcima de efa de flor de harina amasada con aceite para ofrenda, y un log de aceite, 22 y dos trtolas o dos palominos, segn pueda; uno ser para expiacin por el pecado, y el otro para holocausto. 23 Al octavo da de su purificacin traer estas cosas al sacerdote, a la puerta del tabernculo de reunin, delante de Jehov. 24 Y el sacerdote tomar el cordero de la expiacin por la culpa, y el log de aceite, y los mecer el sacerdote como ofrenda mecida delante de Jehov. 25 Luego degollar el cordero de la culpa, y el sacerdote tomar de la sangre de la culpa, y la pondr sobre el lbulo de la oreja derecha del que se purifica, sobre el pulgar de su mano derecha y sobre el pulgar de su pie derecho. 26 Y el sacerdote echar del aceite sobre la palma de su mano izquierda; 27 y con su dedo derecho el sacerdote rociar del aceite que tiene en su mano izquierda, siete veces delante de Jehov. 28 Tambin el sacerdote pondr del aceite que tiene en su mano sobre el lbulo de la oreja derecha del que se purifica, sobre el pulgar de su mano derecha y sobre el pulgar de su pie derecho, en el lugar de la sangre de la culpa. 29 Y lo que sobre del aceite que el sacerdote tiene en su mano, lo pondr sobre la cabeza del que se purifica, para reconciliarlo delante de Jehov. 30 Asimismo ofrecer una de las trtolas o uno de los palominos, segn pueda. 31 Uno en sacrificio de expiacin por el pecado, y el otro en holocausto, adems de la ofrenda; y har el sacerdote expiacin por el que se ha de purificar, delante de Jehov. 32 Esta es la ley para el que hubiere tenido plaga de lepra, y no tuviere ms para su purificacin. 

33 Habl tambin Jehov a Moiss y a Aarn, diciendo: 34 Cuando hayis entrado en la tierra de Canan, la cual yo os doy en posesin, si pusiere yo plaga de lepra en alguna casa de la tierra de vuestra posesin, 35 vendr aquel de quien fuere la casa y dar aviso al sacerdote, diciendo: Algo como plaga ha aparecido en mi casa. 36 Entonces el sacerdote mandar desocupar la casa antes que entre a mirar la plaga, para que no sea contaminado todo lo que estuviere en la casa; y despus el sacerdote entrar a examinarla. 37 Y examinar la plaga; y si se vieren manchas en las paredes de la casa, manchas verdosas o rojizas, las cuales parecieren ms profundas que la superficie de la pared, 38 el sacerdote saldr de la casa a la puerta de ella, y cerrar la casa por siete das. 39 Y al sptimo da volver el sacerdote, y la examinar; y si la plaga se hubiere extendido en las paredes de la casa, 40 entonces mandar el sacerdote, y arrancarn las piedras en que estuviere la plaga, y las echarn fuera de la ciudad en lugar inmundo. 41 Y har raspar la casa por dentro alrededor, y derramarn fuera de la ciudad, en lugar inmundo, el barro que rasparen. 42 Y tomarn otras piedras y las pondrn en lugar de las piedras quitadas; y tomarn otro barro y recubrirn la casa. 

43 Y si la plaga volviere a brotar en aquella casa, despus que hizo arrancar las piedras y raspar la casa, y despus que fue recubierta, 44 entonces el sacerdote entrar y la examinar; y si pareciere haberse extendido la plaga en la casa, es lepra maligna en la casa; inmunda es. 45 Derribar, por tanto, la tal casa, sus piedras, sus maderos y toda la mezcla de la casa; y sacarn todo fuera de la ciudad a lugar inmundo. 46 Y cualquiera que entrare en aquella casa durante los das en que la mand cerrar, ser inmundo hasta la noche. 47 Y el que durmiere en aquella casa, lavar sus vestidos; tambin el que comiere en la casa lavar sus vestidos. 

48 Mas si entrare el sacerdote y la examinare, y viere que la plaga no se ha extendido en la casa despus que fue recubierta, el sacerdote declarar limpia la casa, porque la plaga ha desaparecido. 49 Entonces tomar para limpiar la casa dos avecillas, y madera de cedro, grana e hisopo; 50 y degollar una avecilla en una vasija de barro sobre aguas corrientes. 51 Y tomar el cedro, el hisopo, la grana y la avecilla viva, y los mojar en la sangre de la avecilla muerta y en las aguas corrientes, y rociar la casa siete veces. 52 Y purificar la casa con la sangre de la avecilla, con las aguas corrientes, con la avecilla viva, la madera de cedro, el hisopo y la grana. 53 Luego soltar la avecilla viva fuera de la ciudad sobre la faz del campo. As har expiacin por la casa, y ser limpia. 

54 Esta es la ley acerca de toda plaga de lepra y de tia, 55 y de la lepra del vestido, y de la casa, 56 y acerca de la hinchazn, y de la erupcin, y de la mancha blanca, 57 para ensear cundo es inmundo, y cundo limpio. Esta es la ley tocante a la lepra. 

Impurezas fsicas

LEVTICO 15

1 Habl Jehov a Moiss y a Aarn, diciendo: 2 Hablad a los hijos de Israel y decidles: Cualquier varn, cuando tuviere flujo de semen, ser inmundo. 3 Y esta ser su inmundicia en su flujo: sea que su cuerpo destil a causa de su flujo, o que deje de destilar a causa de su flujo, l ser inmundo. 4 Toda cama en que se acostare el que tuviere flujo, ser inmunda; y toda cosa sobre que se sentare, inmunda ser. 5 Y cualquiera que tocare su cama lavar sus vestidos; se lavar tambin a s mismo con agua, y ser inmundo hasta la noche. 6 Y el que se sentare sobre aquello en que se hubiere sentado el que tiene flujo, lavar sus vestidos, se lavar tambin a s mismo con agua, y ser inmundo hasta la noche. 7 Asimismo el que tocare el cuerpo del que tiene flujo, lavar sus vestidos, y a s mismo se lavar con agua, y ser inmundo hasta la noche. 8 Y si el que tiene flujo escupiere sobre el limpio, ste lavar sus vestidos, y despus de haberse lavado con agua, ser inmundo hasta la noche. 9 Y toda montura sobre que cabalgare el que tuviere flujo ser inmunda. 10 Cualquiera que tocare cualquiera cosa que haya estado debajo de l, ser inmundo hasta la noche; y el que la llevare, lavar sus vestidos, y despus de lavarse con agua, ser inmundo hasta la noche. 11 Y todo aquel a quien tocare el que tiene flujo, y no lavare con agua sus manos, lavar sus vestidos, y a s mismo se lavar con agua, y ser inmundo hasta la noche. 12 La vasija de barro que tocare el que tiene flujo ser quebrada, y toda vasija de madera ser lavada con agua. 

13 Cuando se hubiere limpiado de su flujo el que tiene flujo, contar siete das desde su purificacin, y lavar sus vestidos, y lavar su cuerpo en aguas corrientes, y ser limpio. 14 Y el octavo da tomar dos trtolas o dos palominos, y vendr delante de Jehov a la puerta del tabernculo de reunin, y los dar al sacerdote; 15 y el sacerdote har del uno ofrenda por el pecado, y del otro holocausto; y el sacerdote le purificar de su flujo delante de Jehov. 

16 Cuando el hombre tuviere emisin de semen, lavar en agua todo su cuerpo, y ser inmundo hasta la noche. 17 Y toda vestidura, o toda piel sobre la cual cayere la emisin del semen, se lavar con agua, y ser inmunda hasta la noche. 18 Y cuando un hombre yaciere con una mujer y tuviere emisin de semen, ambos se lavarn con agua, y sern inmundos hasta la noche. 

19 Cuando la mujer tuviere flujo de sangre, y su flujo fuere en su cuerpo, siete das estar apartada; y cualquiera que la tocare ser inmundo hasta la noche. 20 Todo aquello sobre que ella se acostare mientras estuviere separada, ser inmundo; tambin todo aquello sobre que se sentare ser inmundo. 21 Y cualquiera que tocare su cama, lavar sus vestidos, y despus de lavarse con agua, ser inmundo hasta la noche. 22 Tambin cualquiera que tocare cualquier mueble sobre que ella se hubiere sentado, lavar sus vestidos; se lavar luego a s mismo con agua, y ser inmundo hasta la noche. 23 Y lo que estuviere sobre la cama, o sobre la silla en que ella se hubiere sentado, el que lo tocare ser inmundo hasta la noche. 24 Si alguno durmiere con ella, y su menstruo fuere sobre l, ser inmundo por siete das; y toda cama sobre que durmiere, ser inmunda. 

25 Y la mujer, cuando siguiere el flujo de su sangre por muchos das fuera del tiempo de su costumbre, o cuando tuviere flujo de sangre ms de su costumbre, todo el tiempo de su flujo ser inmunda como en los das de su costumbre. 26 Toda cama en que durmiere todo el tiempo de su flujo, le ser como la cama de su costumbre; y todo mueble sobre que se sentare, ser inmundo, como la impureza de su costumbre. 27 Cualquiera que tocare esas cosas ser inmundo; y lavar sus vestidos, y a s mismo se lavar con agua, y ser inmundo hasta la noche. 28 Y cuando fuere libre de su flujo, contar siete das, y despus ser limpia. 29 Y el octavo da tomar consigo dos trtolas o dos palominos, y los traer al sacerdote, a la puerta del tabernculo de reunin; 30 y el sacerdote har del uno ofrenda por el pecado, y del otro holocausto; y la purificar el sacerdote delante de Jehov del flujo de su impureza. 

31 As apartaris de sus impurezas a los hijos de Israel, a fin de que no mueran por sus impurezas por haber contaminado mi tabernculo que est entre ellos. 

32 Esta es la ley para el que tiene flujo, y para el que tiene emisin de semen, viniendo a ser inmundo a causa de ello; 33 y para la que padece su costumbre, y para el que tuviere flujo, sea varn o mujer, y para el hombre que durmiere con mujer inmunda. 

El da de la expiacin

LEVTICO 16

1 Habl Jehov a Moiss despus de la muerte de los dos hijos de Aarn, cuando se acercaron delante de Jehov, y murieron. 2 Y Jehov dijo a Moiss: Di a Aarn tu hermano, que no en todo tiempo entre en el santuario detrs del velo, delante del propiciatorio que est sobre el arca, para que no muera; porque yo aparecer en la nube sobre el propiciatorio. 3 Con esto entrar Aarn en el santuario: con un becerro para expiacin, y un carnero para holocausto. 4 Se vestir la tnica santa de lino, y sobre su cuerpo tendr calzoncillos de lino, y se ceir el cinto de lino, y con la mitra de lino se cubrir. Son las santas vestiduras; con ellas se ha de vestir despus de lavar su cuerpo con agua. 5 Y de la congregacin de los hijos de Israel tomar dos machos cabros para expiacin, y un carnero para holocausto. 

6 Y har traer Aarn el becerro de la expiacin que es suyo, y har la reconciliacin por s y por su casa. 7 Despus tomar los dos machos cabros y los presentar delante de Jehov, a la puerta del tabernculo de reunin. 8 Y echar suertes Aarn sobre los dos machos cabros; una suerte por Jehov, y otra suerte por Azazel. 9 Y har traer Aarn el macho cabro sobre el cual cayere la suerte por Jehov, y lo ofrecer en expiacin. 10 Mas el macho cabro sobre el cual cayere la suerte por Azazel, lo presentar vivo delante de Jehov para hacer la reconciliacin sobre l, para enviarlo a Azazel al desierto. 

11 Y har traer Aarn el becerro que era para expiacin suya, y har la reconciliacin por s y por su casa, y degollar en expiacin el becerro que es suyo. 12 Despus tomar un incensario lleno de brasas de fuego del altar de delante de Jehov, y sus puos llenos del perfume aromtico molido, y lo llevar detrs del velo. 13 Y pondr el perfume sobre el fuego delante de Jehov, y la nube del perfume cubrir el propiciatorio que est sobre el testimonio, para que no muera. 14 Tomar luego de la sangre del becerro, y la rociar con su dedo hacia el propiciatorio al lado oriental; hacia el propiciatorio esparcir con su dedo siete veces de aquella sangre. 15 Despus degollar el macho cabro en expiacin por el pecado del pueblo, y llevar la sangre detrs del velo adentro, y har de la sangre como hizo con la sangre del becerro, y la esparcir sobre el propiciatorio y delante del propiciatorio. 16 As purificar el santuario, a causa de las impurezas de los hijos de Israel, de sus rebeliones y de todos sus pecados; de la misma manera har tambin al tabernculo de reunin, el cual reside entre ellos en medio de sus impurezas. 17 Ningn hombre estar en el tabernculo de reunin cuando l entre a hacer la expiacin en el santuario, hasta que l salga, y haya hecho la expiacin por s, por su casa y por toda la congregacin de Israel. 18 Y saldr al altar que est delante de Jehov, y lo expiar, y tomar de la sangre del becerro y de la sangre del macho cabro, y la pondr sobre los cuernos del altar alrededor. 19 Y esparcir sobre l de la sangre con su dedo siete veces, y lo limpiar, y lo santificar de las inmundicias de los hijos de Israel. 

20 Cuando hubiere acabado de expiar el santuario y el tabernculo de reunin y el altar, har traer el macho cabro vivo; 21 y pondr Aarn sus dos manos sobre la cabeza del macho cabro vivo, y confesar sobre l todas las iniquidades de los hijos de Israel, todas sus rebeliones y todos sus pecados, ponindolos as sobre la cabeza del macho cabro, y lo enviar al desierto por mano de un hombre destinado para esto. 22 Y aquel macho cabro llevar sobre s todas las iniquidades de ellos a tierra inhabitada; y dejar ir el macho cabro por el desierto. 

23 Despus vendr Aarn al tabernculo de reunin, y se quitar las vestiduras de lino que haba vestido para entrar en el santuario, y las pondr all. 24 Lavar luego su cuerpo con agua en el lugar del santuario, y despus de ponerse sus vestidos saldr, y har su holocausto, y el holocausto del pueblo, y har la expiacin por s y por el pueblo. 25 Y quemar en el altar la grosura del sacrificio por el pecado. 26 El que hubiere llevado el macho cabro a Azazel, lavar sus vestidos, lavar tambin con agua su cuerpo, y despus entrar en el campamento. 27 Y sacarn fuera del campamento el becerro y el macho cabro inmolados por el pecado, cuya sangre fue llevada al santuario para hacer la expiacin; y quemarn en el fuego su piel, su carne y su estircol. 28 El que los quemare lavar sus vestidos, lavar tambin su cuerpo con agua, y despus podr entrar en el campamento. 

29 Y esto tendris por estatuto perpetuo: En el mes sptimo, a los diez das del mes, afligiris vuestras almas, y ninguna obra haris, ni el natural ni el extranjero que mora entre vosotros. 30 Porque en este da se har expiacin por vosotros, y seris limpios de todos vuestros pecados delante de Jehov. 31 Da de reposo es para vosotros, y afligiris vuestras almas; es estatuto perpetuo. 32 Har la expiacin el sacerdote que fuere ungido y consagrado para ser sacerdote en lugar de su padre; y se vestir las vestiduras de lino, las vestiduras sagradas. 33 Y har la expiacin por el santuario santo, y el tabernculo de reunin; tambin har expiacin por el altar, por los sacerdotes y por todo el pueblo de la congregacin. 34 Y esto tendris como estatuto perpetuo, para hacer expiacin una vez al ao por todos los pecados de Israel. Y Moiss lo hizo como Jehov le mand. 

El santuario nico

LEVTICO 17

1 Habl Jehov a Moiss, diciendo: 2 Habla a Aarn y a sus hijos, y a todos los hijos de Israel, y diles: Esto es lo que ha mandado Jehov: 3 Cualquier varn de la casa de Israel que degollare buey o cordero o cabra, en el campamento o fuera de l, 4 y no lo trajere a la puerta del tabernculo de reunin para ofrecer ofrenda a Jehov delante del tabernculo de Jehov, ser culpado de sangre el tal varn; sangre derram; ser cortado el tal varn de entre su pueblo, 5 a fin de que traigan los hijos de Israel sus sacrificios, los que sacrifican en medio del campo, para que los traigan a Jehov a la puerta del tabernculo de reunin al sacerdote, y sacrifiquen ellos sacrificios de paz a Jehov. 6 Y el sacerdote esparcir la sangre sobre el altar de Jehov a la puerta del tabernculo de reunin, y quemar la grosura en olor grato a Jehov. 7 Y nunca ms sacrificarn sus sacrificios a los demonios, tras de los cuales han fornicado; tendrn esto por estatuto perpetuo por sus edades. 

8 Les dirs tambin: Cualquier varn de la casa de Israel, o de los extranjeros que moran entre vosotros, que ofreciere holocausto o sacrificio, 9 y no lo trajere a la puerta del tabernculo de reunin para hacerlo a Jehov, el tal varn ser igualmente cortado de su pueblo. 

Prohibicin de comer la sangre

10 Si cualquier varn de la casa de Israel, o de los extranjeros que moran entre ellos, comiere alguna sangre, yo pondr mi rostro contra la persona que comiere sangre, y la cortar de entre su pueblo. 11 Porque la vida de la carne en la sangre est, y yo os la he dado para hacer expiacin sobre el altar por vuestras almas; y la misma sangre har expiacin de la persona. 12 Por tanto, he dicho a los hijos de Israel: Ninguna persona de vosotros comer sangre, ni el extranjero que mora entre vosotros comer sangre. 13 Y cualquier varn de los hijos de Israel, o de los extranjeros que moran entre ellos, que cazare animal o ave que sea de comer, derramar su sangre y la cubrir con tierra. 

14 Porque la vida de toda carne es su sangre; por tanto, he dicho a los hijos de Israel: No comeris la sangre de ninguna carne, porque la vida de toda carne es su sangre; cualquiera que la comiere ser cortado. 15 Y cualquier persona, as de los naturales como de los extranjeros, que comiere animal mortecino o despedazado por fiera, lavar sus vestidos y a s misma se lavar con agua, y ser inmunda hasta la noche; entonces ser limpia. 16 Y si no los lavare, ni lavare su cuerpo, llevar su iniquidad. 

Actos de inmoralidad prohibidos

LEVTICO 18

1 Habl Jehov a Moiss, diciendo: 2 Habla a los hijos de Israel, y diles: Yo soy Jehov vuestro Dios. 3 No haris como hacen en la tierra de Egipto, en la cual morasteis; ni haris como hacen en la tierra de Canan, a la cual yo os conduzco, ni andaris en sus estatutos. 4 Mis ordenanzas pondris por obra, y mis estatutos guardaris, andando en ellos. Yo Jehov vuestro Dios. 5 Por tanto, guardaris mis estatutos y mis ordenanzas, los cuales haciendo el hombre, vivir en ellos. Yo Jehov. 

6 Ningn varn se llegue a parienta prxima alguna, para descubrir su desnudez. Yo Jehov. 7 La desnudez de tu padre, o la desnudez de tu madre, no descubrirs; tu madre es, no descubrirs su desnudez. 8 La desnudez de la mujer de tu padre no descubrirs; es la desnudez de tu padre. 9 La desnudez de tu hermana, hija de tu padre o hija de tu madre, nacida en casa o nacida fuera, su desnudez no descubrirs. 10 La desnudez de la hija de tu hijo, o de la hija de tu hija, su desnudez no descubirs, porque es la desnudez tuya. 11 La desnudez de la hija de la mujer de tu padre, engendrada de tu padre, tu hermana es; su desnudez no descubrirs. 12 La desnudez de la hermana de tu padre no descubrirs; es parienta de tu padre. 13 La desnudez de la hermana de tu madre no descubrirs, porque parienta de tu madre es. 14 La desnudez del hermano de tu padre no descubrirs; no llegars a su mujer; es mujer del hermano de tu padre. 15 La desnudez de tu nuera no descubrirs; mujer es de tu hijo, no descubrirs su desnudez. 16 La desnudez de la mujer de tu hermano no descubrirs; es la desnudez de tu hermano. 17 La desnudez de la mujer y de su hija no descubrirs; no tomars la hija de su hijo, ni la hija de su hija, para descubrir su desnudez; son parientas, es maldad. 18 No tomars mujer juntamente con su hermana, para hacerla su rival, descubriendo su desnudez delante de ella en su vida. 

19 Y no llegars a la mujer para descubrir su desnudez mientras est en su impureza menstrual. 20 Adems, no tendrs acto carnal con la mujer de tu prjimo, contaminndote con ella. 21 Y no des hijo tuyo para ofrecerlo por fuego a Moloc; no contamines as el nombre de tu Dios. Yo Jehov. 22 No te echars con varn como con mujer; es abominacin. 23 Ni con ningn animal tendrs ayuntamiento amancillndote con l, ni mujer alguna se pondr delante de animal para ayuntarse con l; es perversin. 

24 En ninguna de estas cosas os amancillaris; pues en todas estas cosas se han corrompido las naciones que yo echo de delante de vosotros, 25 y la tierra fue contaminada; y yo visit su maldad sobre ella, y la tierra vomit sus moradores. 26 Guardad, pues, vosotros mis estatutos y mis ordenanzas, y no hagis ninguna de estas abominaciones, ni el natural ni el extranjero que mora entre vosotros 27 (porque todas estas abominaciones hicieron los hombres de aquella tierra que fueron antes de vosotros, y la tierra fue contaminada); 28 no sea que la tierra os vomite por haberla contaminado, como vomit a la nacin que la habit antes de vosotros. 29 Porque cualquiera que hiciere alguna de todas estas abominaciones, las personas que las hicieren sern cortadas de entre su pueblo. 30 Guardad, pues, mi ordenanza, no haciendo las costumbres abominables que practicaron antes de vosotros, y no os contaminis en ellas. Yo Jehov vuestro Dios. 

Leyes de santidad y de justicia

LEVTICO 19

1 Habl Jehov a Moiss, diciendo: 2 Habla a toda la congregacin de los hijos de Israel, y diles: Santos seris, porque santo soy yo Jehov vuestro Dios. 3 Cada uno temer a su madre y a su padre, y mis das de reposo guardaris. Yo Jehov vuestro Dios. 4 No os volveris a los dolos, ni haris para vosotros dioses de fundicin. Yo Jehov vuestro Dios. 

5 Y cuando ofreciereis sacrificio de ofrenda de paz a Jehov, ofrecedlo de tal manera que seis aceptos. 6 Ser comido el da que lo ofreciereis, y el da siguiente; y lo que quedare para el tercer da, ser quemado en el fuego. 7 Y si se comiere el da tercero, ser abominacin; no ser acepto, 8 y el que lo comiere llevar su delito, por cuanto profan lo santo de Jehov; y la tal persona ser cortada de su pueblo. 

9 Cuando siegues la mies de tu tierra, no segars hasta el ltimo rincn de ella, ni espigars tu tierra segada. 10 Y no rebuscars tu via, ni recogers el fruto cado de tu via; para el pobre y para el extranjero lo dejars. Yo Jehov vuestro Dios. 

11 No hurtaris, y no engaaris ni mentiris el uno al otro. 12 Y no juraris falsamente por mi nombre, profanando as el nombre de tu Dios. Yo Jehov. 

13 No oprimirs a tu prjimo, ni le robars. No retendrs el salario del jornalero en tu casa hasta la maana. 14 No maldecirs al sordo, y delante del ciego no pondrs tropiezo, sino que tendrs temor de tu Dios. Yo Jehov. 

15 No hars injusticia en el juicio, ni favoreciendo al pobre ni complaciendo al grande; con justicia juzgars a tu prjimo. 16 No andars chismeando entre tu pueblo. No atentars contra la vida de tu prjimo. Yo Jehov. 

17 No aborrecers a tu hermano en tu corazn; razonars con tu prjimo, para que no participes de su pecado. 18 No te vengars, ni guardars rencor a los hijos de tu pueblo, sino amars a tu prjimo como a ti mismo. Yo Jehov. 

19 Mis estatutos guardars. No hars ayuntar tu ganado con animales de otra especie; tu campo no sembrars con mezcla de semillas, y no te pondrs vestidos con mezcla de hilos. 

20 Si un hombre yaciere con una mujer que fuere sierva desposada con alguno, y no estuviere rescatada, ni le hubiere sido dada libertad, ambos sern azotados; no morirn, por cuanto ella no es libre. 21 Y l traer a Jehov, a la puerta del tabernculo de reunin, un carnero en expiacin por su culpa. 22 Y con el carnero de la expiacin lo reconciliar el sacerdote delante de Jehov, por su pecado que cometi; y se le perdonar su pecado que ha cometido. 

23 Y cuando entris en la tierra, y plantis toda clase de rboles frutales, consideraris como incircunciso lo primero de su fruto; tres aos os ser incircunciso; su fruto no se comer. 24 Y el cuarto ao todo su fruto ser consagrado en alabanzas a Jehov. 25 Mas al quinto ao comeris el fruto de l, para que os haga crecer su fruto. Yo Jehov vuestro Dios. 

26 No comeris cosa alguna con sangre. No seris agoreros, ni adivinos. 27 No haris tonsura en vuestras cabezas, ni daaris la punta de vuestra barba. 28 Y no haris rasguos en vuestro cuerpo por un muerto, ni imprimiris en vosotros seal alguna. Yo Jehov. 

29 No contaminars a tu hija hacindola fornicar, para que no se prostituya la tierra y se llene de maldad. 30 Mis das de reposo guardaris, y mi santuario tendris en reverencia. Yo Jehov. 

31 No os volvis a los encantadores ni a los adivinos; no los consultis, contaminndoos con ellos. Yo Jehov vuestro Dios. 

32 Delante de las canas te levantars, y honrars el rostro del anciano, y de tu Dios tendrs temor. Yo Jehov. 

33 Cuando el extranjero morare con vosotros en vuestra tierra, no le oprimiris. 34 Como a un natural de vosotros tendris al extranjero que more entre vosotros, y lo amars como a ti mismo; porque extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto. Yo Jehov vuestro Dios. 

35 No hagis injusticia en juicio, en medida de tierra, en peso ni en otra medida. 36 Balanzas justas, pesas justas y medidas justas tendris. Yo Jehov vuestro Dios, que os saqu de la tierra de Egipto. 37 Guardad, pues, todos mis estatutos y todas mis ordenanzas, y ponedlos por obra. Yo Jehov. 

Penas por actos de inmoralidad

LEVTICO 20

1 Habl Jehov a Moiss, diciendo: 2 Dirs asimismo a los hijos de Israel: Cualquier varn de los hijos de Israel, o de los extranjeros que moran en Israel, que ofreciere alguno de sus hijos a Moloc, de seguro morir; el pueblo de la tierra lo apedrear. 3 Y yo pondr mi rostro contra el tal varn, y lo cortar de entre su pueblo, por cuanto dio de sus hijos a Moloc, contaminando mi santuario y profanando mi santo nombre. 4 Si el pueblo de la tierra cerrare sus ojos respecto de aquel varn que hubiere dado de sus hijos a Moloc, para no matarle, 5 entonces yo pondr mi rostro contra aquel varn y contra su familia, y le cortar de entre su pueblo, con todos los que fornicaron en pos de l prostituyndose con Moloc. 

6 Y la persona que atendiere a encantadores o adivinos, para prostituirse tras de ellos, yo pondr mi rostro contra la tal persona, y la cortar de entre su pueblo. 7 Santificaos, pues, y sed santos, porque yo Jehov soy vuestro Dios. 8 Y guardad mis estatutos, y ponedlos por obra. Yo Jehov que os santifico. 9 Todo hombre que maldijere a su padre o a su madre, de cierto morir; a su padre o a su madre maldijo; su sangre ser sobre l. 

10 Si un hombre cometiere adulterio con la mujer de su prjimo, el adltero y la adltera indefectiblemente sern muertos. 11 Cualquiera que yaciere con la mujer de su padre, la desnudez de su padre descubri; ambos han de ser muertos; su sangre ser sobre ellos. 12 Si alguno durmiere con su nuera, ambos han de morir; cometieron grave perversin; su sangre ser sobre ellos. 13 Si alguno se ayuntare con varn como con mujer, abominacin hicieron; ambos han de ser muertos; sobre ellos ser su sangre. 14 El que tomare mujer y a la madre de ella, comete vileza; quemarn con fuego a l y a ellas, para que no haya vileza entre vosotros. 15 Cualquiera que tuviere cpula con bestia, ha de ser muerto, y mataris a la bestia. 16 Y si una mujer se llegare a algn animal para ayuntarse con l, a la mujer y al animal matars; morirn indefectiblemente; su sangre ser sobre ellos. 

17 Si alguno tomare a su hermana, hija de su padre o hija de su madre, y viere su desnudez, y ella viere la suya, es cosa execrable; por tanto sern muertos a ojos de los hijos de su pueblo; descubri la desnudez de su hermana; su pecado llevar. 18 Cualquiera que durmiere con mujer menstruosa, y descubriere su desnudez, su fuente descubri, y ella descubri la fuente de su sangre; ambos sern cortados de entre su pueblo. 19 La desnudez de la hermana de tu madre, o de la hermana de tu padre, no descubrirs; porque al descubrir la desnudez de su parienta, su iniquidad llevarn. 20 Cualquiera que durmiere con la mujer del hermano de su padre, la desnudez del hermano de su padre descubri; su pecado llevarn; morirn sin hijos. 21 Y el que tomare la mujer de su hermano, comete inmundicia; la desnudez de su hermano descubri; sin hijos sern. 

22 Guardad, pues, todos mis estatutos y todas mis ordenanzas, y ponedlos por obra, no sea que os vomite la tierra en la cual yo os introduzco para que habitis en ella. 23 Y no andis en las prcticas de las naciones que yo echar de delante de vosotros; porque ellos hicieron todas estas cosas, y los tuve en abominacin. 24 Pero a vosotros os he dicho: Vosotros poseeris la tierra de ellos, y yo os la dar para que la poseis por heredad, tierra que fluye leche y miel. Yo Jehov vuestro Dios, que os he apartado de los pueblos. 25 Por tanto, vosotros haris diferencia entre animal limpio e inmundo, y entre ave inmunda y limpia; y no contaminis vuestras personas con los animales, ni con las aves, ni con nada que se arrastra sobre la tierra, los cuales os he apartado por inmundos. 26 Habis, pues, de serme santos, porque yo Jehov soy santo, y os he apartado de los pueblos para que seis mos. 

27 Y el hombre o la mujer que evocare espritus de muertos o se entregare a la adivinacin, ha de morir; sern apedreados; su sangre ser sobre ellos. 

Santidad de los sacerdotes

LEVTICO 21

1 Jehov dijo a Moiss: Habla a los sacerdotes hijos de Aarn, y diles que no se contaminen por un muerto en sus pueblos. 2 Mas por su pariente cercano, por su madre o por su padre, o por su hijo o por su hermano, 3 o por su hermana virgen, a l cercana, la cual no haya tenido marido, por ella se contaminar. 4 No se contaminar como cualquier hombre de su pueblo, hacindose inmundo. 5 No harn tonsura en su cabeza, ni raern la punta de su barba, ni en su carne harn rasguos. 6 Santos sern a su Dios, y no profanarn el nombre de su Dios, porque las ofrendas encendidas para Jehov y el pan de su Dios ofrecen; por tanto, sern santos. 7 Con mujer ramera o infame no se casarn, ni con mujer repudiada de su marido; porque el sacerdote es santo a su Dios. 8 Le santificars, por tanto, pues el pan de tu Dios ofrece; santo ser para ti, porque santo soy yo Jehov que os santifico. 9 Y la hija del sacerdote, si comenzare a fornicar, a su padre deshonra; quemada ser al fuego. 

10 Y el sumo sacerdote entre sus hermanos, sobre cuya cabeza fue derramado el aceite de la uncin, y que fue consagrado para llevar las vestiduras, no descubrir su cabeza, ni rasgar sus vestidos, 11 ni entrar donde haya alguna persona muerta; ni por su padre ni por su madre se contaminar. 12 Ni saldr del santuario, ni profanar el santuario de su Dios; porque la consagracin por el aceite de la uncin de su Dios est sobre l. Yo Jehov. 13 Tomar por esposa a una mujer virgen. 14 No tomar viuda, ni repudiada, ni infame ni ramera, sino tomar de su pueblo una virgen por mujer, 15 para que no profane su descendencia en sus pueblos; porque yo Jehov soy el que los santifico. 

16 Y Jehov habl a Moiss, diciendo: 17 Habla a Aarn y dile: Ninguno de tus descendientes por sus generaciones, que tenga algn defecto, se acercar para ofrecer el pan de su Dios. 18 Porque ningn varn en el cual haya defecto se acercar; varn ciego, o cojo, o mutilado, o sobrado, 19 o varn que tenga quebradura de pie o rotura de mano, 20 o jorobado, o enano, o que tenga nube en el ojo, o que tenga sarna, o empeine, o testculo magullado. 21 Ningn varn de la descendencia del sacerdote Aarn, en el cual haya defecto, se acercar para ofrecer las ofrendas encendidas para Jehov. Hay defecto en l; no se acercar a ofrecer el pan de su Dios. 22 Del pan de su Dios, de lo muy santo y de las cosas santificadas, podr comer. 23 Pero no se acercar tras el velo, ni se acercar al altar, por cuanto hay defecto en l; para que no profane mi santuario, porque yo Jehov soy el que los santifico. 24 Y Moiss habl esto a Aarn, y a sus hijos, y a todos los hijos de Israel. 

Santidad de las ofrendas

LEVTICO 22

1 Habl Jehov a Moiss, diciendo: 2 Di a Aarn y a sus hijos que se abstengan de las cosas santas que los hijos de Israel me han dedicado, y no profanen mi santo nombre. Yo Jehov. 3 Diles: Todo varn de toda vuestra descendencia en vuestras generaciones, que se acercare a las cosas sagradas que los hijos de Israel consagran a Jehov, teniendo inmundicia sobre s, ser cortado de mi presencia. Yo Jehov. 4 Cualquier varn de la descendencia de Aarn que fuere leproso, o padeciere flujo, no comer de las cosas sagradas hasta que est limpio. El que tocare cualquiera cosa de cadveres, o el varn que hubiere tenido derramamiento de semen, 5 o el varn que hubiere tocado cualquier reptil por el cual ser inmundo, u hombre por el cual venga a ser inmundo, conforme a cualquiera inmundicia suya; 6 la persona que lo tocare ser inmunda hasta la noche, y no comer de las cosas sagradas antes que haya lavado su cuerpo con agua. 7 Cuando el sol se pusiere, ser limpio; y despus podr comer las cosas sagradas, porque su alimento es. 8 Mortecino ni despedazado por fiera no comer, contaminndose en ello. Yo Jehov. 9 Guarden, pues, mi ordenanza, para que no lleven pecado por ello, no sea que as mueran cuando la profanen. Yo Jehov que los santifico. 

10 Ningn extrao comer cosa sagrada; el husped del sacerdote, y el jornalero, no comern cosa sagrada. 11 Mas cuando el sacerdote comprare algn esclavo por dinero, ste podr comer de ella, as como tambin el nacido en su casa podr comer de su alimento. 12 La hija del sacerdote, si se casare con varn extrao, no comer de la ofrenda de las cosas sagradas. 13 Pero si la hija del sacerdote fuere viuda o repudiada, y no tuviere prole y se hubiere vuelto a la casa de su padre, como en su juventud, podr comer del alimento de su padre; pero ningn extrao coma de l. 14 Y el que por yerro comiere cosa sagrada, aadir a ella una quinta parte, y la dar al sacerdote con la cosa sagrada. 15 No profanarn, pues, las cosas santas de los hijos de Israel, las cuales apartan para Jehov; 16 pues les haran llevar la iniquidad del pecado, comiendo las cosas santas de ellos; porque yo Jehov soy el que los santifico. 

17 Tambin habl Jehov a Moiss, diciendo: 18 Habla a Aarn y a sus hijos, y a todos los hijos de Israel, y diles: Cualquier varn de la casa de Israel, o de los extranjeros en Israel, que ofreciere su ofrenda en pago de sus votos, o como ofrendas voluntarias ofrecidas en holocausto a Jehov, 19 para que sea aceptado, ofreceris macho sin defecto de entre el ganado vacuno, de entre los corderos, o de entre las cabras. 20 Ninguna cosa en que haya defecto ofreceris, porque no ser acepto por vosotros. 21 Asimismo, cuando alguno ofreciere sacrificio en ofrenda de paz a Jehov para cumplir un voto, o como ofrenda voluntaria, sea de vacas o de ovejas, para que sea aceptado ser sin defecto. 22 Ciego, perniquebrado, mutilado, verrugoso, sarnoso o rooso, no ofreceris stos a Jehov, ni de ellos pondris ofrenda encendida sobre el altar de Jehov. 23 Buey o carnero que tenga de ms o de menos, podrs ofrecer por ofrenda voluntaria; pero en pago de voto no ser acepto. 24 No ofreceris a Jehov animal con testculos heridos o magullados, rasgados o cortados, ni en vuestra tierra lo ofreceris. 25 Ni de mano de extranjeros tomars estos animales para ofrecerlos como el pan de vuestro Dios, porque su corrupcin est en ellos; hay en ellos defecto, no se os aceptarn. 

26 Y habl Jehov a Moiss, diciendo: 27 El becerro o el cordero o la cabra, cuando naciere, siete das estar mamando de su madre; mas desde el octavo da en adelante ser acepto para ofrenda de sacrificio encendido a Jehov. 28 Y sea vaca u oveja, no degollaris en un mismo da a ella y a su hijo. 29 Y cuando ofreciereis sacrificio de accin de gracias a Jehov, lo sacrificaris de manera que sea aceptable. 30 En el mismo da se comer; no dejaris de l para otro da. Yo Jehov. 

31 Guardad, pues, mis mandamientos, y cumplidlos. Yo Jehov. 32 Y no profanis mi santo nombre, para que yo sea santificado en medio de los hijos de Israel. Yo Jehov que os santifico, 33 que os saqu de la tierra de Egipto, para ser vuestro Dios. Yo Jehov. 

Las fiestas solemnes

(Nm. 28.1629.40)

LEVTICO 23

1 Habl Jehov a Moiss, diciendo: 2 Habla a los hijos de Israel y diles: Las fiestas solemnes de Jehov, las cuales proclamaris como santas convocaciones, sern estas: 3 Seis das se trabajar, mas el sptimo da ser de reposo, santa convocacin; ningn trabajo haris; da de reposo es de Jehov en dondequiera que habitis. 

4 Estas son las fiestas solemnes de Jehov, las convocaciones santas, a las cuales convocaris en sus tiempos: 5 En el mes primero, a los catorce del mes, entre las dos tardes, pascua es de Jehov. 6 Y a los quince das de este mes es la fiesta solemne de los panes sin levadura a Jehov; siete das comeris panes sin levadura. 7 El primer da tendris santa convocacin; ningn trabajo de siervos haris. 8 Y ofreceris a Jehov siete das ofrenda encendida; el sptimo da ser santa convocacin; ningn trabajo de siervo haris. 

9 Y habl Jehov a Moiss, diciendo: 10 Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando hayis entrado en la tierra que yo os doy, y seguis su mies, traeris al sacerdote una gavilla por primicia de los primeros frutos de vuestra siega. 11 Y el sacerdote mecer la gavilla delante de Jehov, para que seis aceptos; el da siguiente del da de reposo la mecer. 12 Y el da que ofrezcis la gavilla, ofreceris un cordero de un ao, sin defecto, en holocausto a Jehov. 13 Su ofrenda ser dos dcimas de efa de flor de harina amasada con aceite, ofrenda encendida a Jehov en olor gratsimo; y su libacin ser de vino, la cuarta parte de un hin. 14 No comeris pan, ni grano tostado, ni espiga fresca, hasta este mismo da, hasta que hayis ofrecido la ofrenda de vuestro Dios; estatuto perpetuo es por vuestras edades en dondequiera que habitis. 

15 Y contaris desde el da que sigue al da de reposo, desde el da en que ofrecisteis la gavilla de la ofrenda mecida; siete semanas cumplidas sern. 16 Hasta el da siguiente del sptimo da de reposo contaris cincuenta das; entonces ofreceris el nuevo grano a Jehov. 17 De vuestras habitaciones traeris dos panes para ofrenda mecida, que sern de dos dcimas de efa de flor de harina, cocidos con levadura, como primicias para Jehov. 18 Y ofreceris con el pan siete corderos de un ao, sin defecto, un becerro de la vacada, y dos carneros; sern holocausto a Jehov, con su ofrenda y sus libaciones, ofrenda encendida de olor grato para Jehov. 19 Ofreceris adems un macho cabro por expiacin, y dos corderos de un ao en sacrificio de ofrenda de paz. 20 Y el sacerdote los presentar como ofrenda mecida delante de Jehov, con el pan de las primicias y los dos corderos; sern cosa sagrada a Jehov para el sacerdote. 21 Y convocaris en este mismo da santa convocacin; ningn trabajo de siervos haris; estatuto perpetuo en dondequiera que habitis por vuestras generaciones. 

22 Cuando segareis la mies de vuestra tierra, no segaris hasta el ltimo rincn de ella, ni espigars tu siega; para el pobre y para el extranjero la dejars. Yo Jehov vuestro Dios. 

23 Y habl Jehov a Moiss, diciendo: 24 Habla a los hijos de Israel y diles: En el mes sptimo, al primero del mes tendris da de reposo, una conmemoracin al son de trompetas, y una santa convocacin. 25 Ningn trabajo de siervos haris; y ofreceris ofrenda encendida a Jehov. 

26 Tambin habl Jehov a Moiss, diciendo: 27 A los diez das de este mes sptimo ser el da de expiacin; tendris santa convocacin, y afligiris vuestras almas, y ofreceris ofrenda encendida a Jehov. 28 Ningn trabajo haris en este da; porque es da de expiacin, para reconciliaros delante de Jehov vuestro Dios. 29 Porque toda persona que no se afligiere en este mismo da, ser cortada de su pueblo. 30 Y cualquiera persona que hiciere trabajo alguno en este da, yo destruir a la tal persona de entre su pueblo. 31 Ningn trabajo haris; estatuto perpetuo es por vuestras generaciones en dondequiera que habitis. 32 Da de reposo ser a vosotros, y afligiris vuestras almas, comenzando a los nueve das del mes en la tarde; de tarde a tarde guardaris vuestro reposo. 

33 Y habl Jehov a Moiss, diciendo: 34 Habla a los hijos de Israel y diles: A los quince das de este mes sptimo ser la fiesta solemne de los tabernculos a Jehov por siete das. 35 El primer da habr santa convocacin; ningn trabajo de siervos haris. 36 Siete das ofreceris ofrenda encendida a Jehov; el octavo da tendris santa convocacin, y ofreceris ofrenda encendida a Jehov; es fiesta, ningn trabajo de siervos haris. 

37 Estas son las fiestas solemnes de Jehov, a las que convocaris santas reuniones, para ofrecer ofrenda encendida a Jehov, holocausto y ofrenda, sacrificio y libaciones, cada cosa en su tiempo, 38 adems de los das de reposo de Jehov, de vuestros dones, de todos vuestros votos, y de todas vuestras ofrendas voluntarias que acostumbris dar a Jehov. 

39 Pero a los quince das del mes sptimo, cuando hayis recogido el fruto de la tierra, haris fiesta a Jehov por siete das; el primer da ser de reposo, y el octavo da ser tambin da de reposo. 40 Y tomaris el primer da ramas con fruto de rbol hermoso, ramas de palmeras, ramas de rboles frondosos, y sauces de los arroyos, y os regocijaris delante de Jehov vuestro Dios por siete das. 41 Y le haris fiesta a Jehov por siete das cada ao; ser estatuto perpetuo por vuestras generaciones; en el mes sptimo la haris. 42 En tabernculos habitaris siete das; todo natural de Israel habitar en tabernculos, 43 para que sepan vuestros descendientes que en tabernculos hice yo habitar a los hijos de Israel cuando los saqu de la tierra de Egipto. Yo Jehov vuestro Dios. 

44 As habl Moiss a los hijos de Israel sobre las fiestas solemnes de Jehov. 

Aceite para las lmparas

(Ex. 27.20-21)

LEVTICO 24

1 Habl Jehov a Moiss, diciendo: 2 Manda a los hijos de Israel que te traigan para el alumbrado aceite puro de olivas machacadas, para hacer arder las lmparas continuamente. 3 Fuera del velo del testimonio, en el tabernculo de reunin, las dispondr Aarn desde la tarde hasta la maana delante de Jehov; es estatuto perpetuo por vuestras generaciones. 4 Sobre el candelero limpio pondr siempre en orden las lmparas delante de Jehov. 

El pan de la proposicin

5 Y tomars flor de harina, y cocers de ella doce tortas; cada torta ser de dos dcimas de efa. 6 Y las pondrs en dos hileras, seis en cada hilera, sobre la mesa limpia delante de Jehov. 7 Pondrs tambin sobre cada hilera incienso puro, y ser para el pan como perfume, ofrenda encendida a Jehov. 8 Cada da de reposo lo pondr continuamente en orden delante de Jehov, en nombre de los hijos de Israel, como pacto perpetuo. 9 Y ser de Aarn y de sus hijos, los cuales lo comern en lugar santo; porque es cosa muy santa para l, de las ofrendas encendidas a Jehov, por derecho perpetuo. 

Castigo del blasfemo

10 En aquel tiempo el hijo de una mujer israelita, el cual era hijo de un egipcio, sali entre los hijos de Israel; y el hijo de la israelita y un hombre de Israel rieron en el campamento. 11 Y el hijo de la mujer israelita blasfem el Nombre, y maldijo; entonces lo llevaron a Moiss. Y su madre se llamaba Selomit, hija de Dibri, de la tribu de Dan. 12 Y lo pusieron en la crcel, hasta que les fuese declarado por palabra de Jehov. 

13 Y Jehov habl a Moiss, diciendo: 14 Saca al blasfemo fuera del campamento, y todos los que le oyeron pongan sus manos sobre la cabeza de l, y apedrelo toda la congregacin. 15 Y a los hijos de Israel hablars, diciendo: Cualquiera que maldijere a su Dios, llevar su iniquidad. 16 Y el que blasfemare el nombre de Jehov, ha de ser muerto; toda la congregacin lo apedrear; as el extranjero como el natural, si blasfemare el Nombre, que muera. 17 Asimismo el hombre que hiere de muerte a cualquiera persona, que sufra la muerte. 18 El que hiere a algn animal ha de restituirlo, animal por animal. 19 Y el que causare lesin en su prjimo, segn hizo, as le sea hecho: 20 rotura por rotura, ojo por ojo, diente por diente; segn la lesin que haya hecho a otro, tal se har a l. 21 El que hiere algn animal ha de restituirlo; mas el que hiere de muerte a un hombre, que muera. 22 Un mismo estatuto tendris para el extranjero, como para el natural; porque yo soy Jehov vuestro Dios. 23 Y habl Moiss a los hijos de Israel, y ellos sacaron del campamento al blasfemo y lo apedrearon. Y los hijos de Israel hicieron segn Jehov haba mandado a Moiss. 

El ao de reposo de la tierra y el ao del jubileo

LEVTICO 25

1 Jehov habl a Moiss en el monte de Sina, diciendo: 2 Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando hayis entrado en la tierra que yo os doy, la tierra guardar reposo para Jehov. 3 Seis aos sembrars tu tierra, y seis aos podars tu via y recogers sus frutos. 4 Pero el sptimo ao la tierra tendr descanso, reposo para Jehov; no sembrars tu tierra, ni podars tu via. 5 Lo que de suyo naciere en tu tierra segada, no lo segars, y las uvas de tu viedo no vendimiars; ao de reposo ser para la tierra. 6 Mas el descanso de la tierra te dar para comer a ti, a tu siervo, a tu sierva, a tu criado, y a tu extranjero que morare contigo; 7 y a tu animal, y a la bestia que hubiere en tu tierra, ser todo el fruto de ella para comer. 

8 Y contars siete semanas de aos, siete veces siete aos, de modo que los das de las siete semanas de aos vendrn a serte cuarenta y nueve aos. 9 Entonces hars tocar fuertemente la trompeta en el mes sptimo a los diez das del mes; el da de la expiacin haris tocar la trompeta por toda vuestra tierra. 10 Y santificaris el ao cincuenta, y pregonaris libertad en la tierra a todos sus moradores; ese ao os ser de jubileo, y volveris cada uno a vuestra posesin, y cada cual volver a su familia. 11 El ao cincuenta os ser jubileo; no sembraris, ni segaris lo que naciere de suyo en la tierra, ni vendimiaris sus viedos, 12 porque es jubileo; santo ser a vosotros; el producto de la tierra comeris. 

13 En este ao de jubileo volveris cada uno a vuestra posesin. 14 Y cuando vendiereis algo a vuestro prjimo, o comprareis de mano de vuestro prjimo, no engae ninguno a su hermano. 15 Conforme al nmero de los aos despus del jubileo comprars de tu prjimo; conforme al nmero de los aos de los frutos te vender l a ti. 16 Cuanto mayor fuere el nmero de los aos, aumentars el precio, y cuanto menor fuere el nmero, disminuirs el precio; porque segn el nmero de las cosechas te vender l. 17 Y no engae ninguno a su prjimo, sino temed a vuestro Dios; porque yo soy Jehov vuestro Dios. 

18 Ejecutad, pues, mis estatutos y guardad mis ordenanzas, y ponedlos por obra, y habitaris en la tierra seguros; 19 y la tierra dar su fruto, y comeris hasta saciaros, y habitaris en ella con seguridad. 20 Y si dijereis: Qu comeremos el sptimo ao? He aqu no hemos de sembrar, ni hemos de recoger nuestros frutos; 21 entonces yo os enviar mi bendicin el sexto ao, y ella har que haya fruto por tres aos. 22 Y sembraris el ao octavo, y comeris del fruto aejo; hasta el ao noveno, hasta que venga su fruto, comeris del aejo. 23 La tierra no se vender a perpetuidad, porque la tierra ma es; pues vosotros forasteros y extranjeros sois para conmigo. 24 Por tanto, en toda la tierra de vuestra posesin otorgaris rescate a la tierra. 

25 Cuando tu hermano empobreciere, y vendiere algo de su posesin, entonces su pariente ms prximo vendr y rescatar lo que su hermano hubiere vendido. 26 Y cuando el hombre no tuviere rescatador, y consiguiere lo suficiente para el rescate, 27 entonces contar los aos desde que vendi, y pagar lo que quedare al varn a quien vendi, y volver a su posesin. 28 Mas si no consiguiere lo suficiente para que se la devuelvan, lo que vendi estar en poder del que lo compr hasta el ao del jubileo; y al jubileo saldr, y l volver a su posesin. 

29 El varn que vendiere casa de habitacin en ciudad amurallada, tendr facultad de redimirla hasta el trmino de un ao desde la venta; un ao ser el trmino de poderse redimir. 30 Y si no fuere rescatada dentro de un ao entero, la casa que estuviere en la ciudad amurallada quedar para siempre en poder de aquel que la compr, y para sus descendientes; no saldr en el jubileo. 31 Mas las casas de las aldeas que no tienen muro alrededor sern estimadas como los terrenos del campo; podrn ser rescatadas, y saldrn en el jubileo. 32 Pero en cuanto a las ciudades de los levitas, stos podrn rescatar en cualquier tiempo las casas en las ciudades de su posesin. 33 Y el que comprare de los levitas saldr de la casa vendida, o de la ciudad de su posesin, en el jubileo, por cuanto las casas de las ciudades de los levitas son la posesin de ellos entre los hijos de Israel. 34 Mas la tierra del ejido de sus ciudades no se vender, porque es perpetua posesin de ellos. 

35 Y cuando tu hermano empobreciere y se acogiere a ti, t lo amparars; como forastero y extranjero vivir contigo. 36 No tomars de l usura ni ganancia, sino tendrs temor de tu Dios, y tu hermano vivir contigo. 37 No le dars tu dinero a usura, ni tus vveres a ganancia. 38 Yo Jehov vuestro Dios, que os saqu de la tierra de Egipto, para daros la tierra de Canan, para ser vuestro Dios. 

39 Y cuando tu hermano empobreciere, estando contigo, y se vendiere a ti, no le hars servir como esclavo. 40 Como criado, como extranjero estar contigo; hasta el ao del jubileo te servir. 41 Entonces saldr libre de tu casa; l y sus hijos consigo, y volver a su familia, y a la posesin de sus padres se restituir. 42 Porque son mis siervos, los cuales saqu yo de la tierra de Egipto; no sern vendidos a manera de esclavos. 43 No te enseorears de l con dureza, sino tendrs temor de tu Dios. 44 As tu esclavo como tu esclava que tuvieres, sern de las gentes que estn en vuestro alrededor; de ellos podris comprar esclavos y esclavas. 45 Tambin podris comprar de los hijos de los forasteros que viven entre vosotros, y de las familias de ellos nacidos en vuestra tierra, que estn con vosotros, los cuales podris tener por posesin. 46 Y los podris dejar en herencia para vuestros hijos despus de vosotros, como posesin hereditaria; para siempre os serviris de ellos; pero en vuestros hermanos los hijos de Israel no os enseorearis cada uno sobre su hermano con dureza. 

47 Si el forastero o el extranjero que est contigo se enriqueciere, y tu hermano que est junto a l empobreciere, y se vendiere al forastero o extranjero que est contigo, o a alguno de la familia del extranjero; 48 despus que se hubiere vendido, podr ser rescatado; uno de sus hermanos lo rescatar. 49 O su to o el hijo de su to lo rescatar, o un pariente cercano de su familia lo rescatar; o si sus medios alcanzaren, l mismo se rescatar. 50 Har la cuenta con el que lo compr, desde el ao que se vendi a l hasta el ao del jubileo; y ha de apreciarse el precio de su venta conforme al nmero de los aos, y se contar el tiempo que estuvo con l conforme al tiempo de un criado asalariado. 51 Si an fueren muchos aos, conforme a ellos devolver para su rescate, del dinero por el cual se vendi. 52 Y si quedare poco tiempo hasta el ao del jubileo, entonces har un clculo con l, y devolver su rescate conforme a sus aos. 53 Como con el tomado a salario anualmente har con l; no se enseorear en l con rigor delante de tus ojos. 54 Y si no se rescatare en esos aos, en el ao del jubileo saldr, l y sus hijos con l. 55 Porque mis siervos son los hijos de Israel; son siervos mos, a los cuales saqu de la tierra de Egipto. Yo Jehov vuestro Dios. 

Bendiciones de la obediencia

(Dt. 7.12-24; 28.1-14)

LEVTICO 26

1 No haris para vosotros dolos, ni escultura, ni os levantaris estatua, ni pondris en vuestra tierra piedra pintada para inclinaros a ella; porque yo soy Jehov vuestro Dios. 2 Guardad mis das de reposo, y tened en reverencia mi santuario. Yo Jehov. 

3 Si anduviereis en mis decretos y guardareis mis mandamientos, y los pusiereis por obra, 4 yo dar vuestra lluvia en su tiempo, y la tierra rendir sus productos, y el rbol del campo dar su fruto. 5 Vuestra trilla alcanzar a la vendimia, y la vendimia alcanzar a la sementera, y comeris vuestro pan hasta saciaros, y habitaris seguros en vuestra tierra. 6 Y yo dar paz en la tierra, y dormiris, y no habr quien os espante; y har quitar de vuestra tierra las malas bestias, y la espada no pasar por vuestro pas. 7 Y perseguiris a vuestros enemigos, y caern a espada delante de vosotros. 8 Cinco de vosotros perseguirn a ciento, y ciento de vosotros perseguirn a diez mil, y vuestros enemigos caern a filo de espada delante de vosotros. 9 Porque yo me volver a vosotros, y os har crecer, y os multiplicar, y afirmar mi pacto con vosotros. 10 Comeris lo aejo de mucho tiempo, y pondris fuera lo aejo para guardar lo nuevo. 11 Y pondr mi morada en medio de vosotros, y mi alma no os abominar; 12 y andar entre vosotros, y yo ser vuestro Dios, y vosotros seris mi pueblo. 13 Yo Jehov vuestro Dios, que os saqu de la tierra de Egipto, para que no fueseis sus siervos, y romp las coyundas de vuestro yugo, y os he hecho andar con el rostro erguido. 

Consecuencias de la desobediencia

(Dt. 28.15-68)

14 Pero si no me oyereis, ni hiciereis todos estos mis mandamientos, 15 y si desdeareis mis decretos, y vuestra alma menospreciare mis estatutos, no ejecutando todos mis mandamientos, e invalidando mi pacto, 16 yo tambin har con vosotros esto: enviar sobre vosotros terror, extenuacin y calentura, que consuman los ojos y atormenten el alma; y sembraris en vano vuestra semilla, porque vuestros enemigos la comern. 17 Pondr mi rostro contra vosotros, y seris heridos delante de vuestros enemigos; y los que os aborrecen se enseorearn de vosotros, y huiris sin que haya quien os persiga. 18 Y si aun con estas cosas no me oyereis, yo volver a castigaros siete veces ms por vuestros pecados. 19 Y quebrantar la soberbia de vuestro orgullo, y har vuestro cielo como hierro, y vuestra tierra como bronce. 20 Vuestra fuerza se consumir en vano, porque vuestra tierra no dar su producto, y los rboles de la tierra no darn su fruto. 

21 Si anduviereis conmigo en oposicin, y no me quisiereis or, yo aadir sobre vosotros siete veces ms plagas segn vuestros pecados. 22 Enviar tambin contra vosotros bestias fieras que os arrebaten vuestros hijos, y destruyan vuestro ganado, y os reduzcan en nmero, y vuestros caminos sean desiertos. 

23 Y si con estas cosas no fuereis corregidos, sino que anduviereis conmigo en oposicin, 24 yo tambin proceder en contra de vosotros, y os herir an siete veces por vuestros pecados. 25 Traer sobre vosotros espada vengadora, en vindicacin del pacto; y si buscareis refugio en vuestras ciudades, yo enviar pestilencia entre vosotros, y seris entregados en mano del enemigo. 26 Cuando yo os quebrante el sustento del pan, cocern diez mujeres vuestro pan en un horno, y os devolvern vuestro pan por peso; y comeris, y no os saciaris. 

27 Si aun con esto no me oyereis, sino que procediereis conmigo en oposicin, 28 yo proceder en contra de vosotros con ira, y os catigar an siete veces por vuestros pecados. 29 Y comeris la carne de vuestros hijos, y comeris la carne de vuestras hijas. 30 Destruir vuestros lugares altos, y derribar vuestras imgenes, y pondr vuestros cuerpos muertos sobre los cuerpos muertos de vuestros dolos, y mi alma os abominar. 31 Har desiertas vuestras ciudades, y asolar vuestros santuarios, y no oler la fragancia de vuestro suave perfume. 32 Asolar tambin la tierra, y se pasmarn por ello vuestros enemigos que en ella moren; 33 y a vosotros os esparcir entre las naciones, y desenvainar espada en pos de vosotros; y vuestra tierra estar asolada, y desiertas vuestras ciudades. 

34 Entonces la tierra gozar sus das de reposo, todos los das que est asolada, mientras vosotros estis en la tierra de vuestros enemigos; la tierra descansar entonces y gozar sus das de reposo. 35 Todo el tiempo que est asolada, descansar por lo que no repos en los das de reposo cuando habitabais en ella. 36 Y a los que queden de vosotros infundir en sus corazones tal cobarda, en la tierra de sus enemigos, que el sonido de una hoja que se mueva los perseguir, y huirn como ante la espada, y caern sin que nadie los persiga. 37 Tropezarn los unos con los otros como si huyeran ante la espada, aunque nadie los persiga; y no podris resistir delante de vuestros enemigos. 38 Y pereceris entre las naciones, y la tierra de vuestros enemigos os consumir. 39 Y los que queden de vosotros decaern en las tierras de vuestros enemigos por su iniquidad; y por la iniquidad de sus padres decaern con ellos. 

40 Y confesarn su iniquidad, y la iniquidad de sus padres, por su prevaricacin con que prevaricaron contra m; y tambin porque anduvieron conmigo en oposicin, 41 yo tambin habr andado en contra de ellos, y los habr hecho entrar en la tierra de sus enemigos; y entonces se humillar su corazn incircunciso, y reconocern su pecado. 42 Entonces yo me acordar de mi pacto con Jacob, y asimismo de mi pacto con Isaac, y tambin de mi pacto con Abraham me acordar, y har memoria de la tierra. 43 Pero la tierra ser abandonada por ellos, y gozar sus das de reposo, estando desierta a causa de ellos; y entonces se sometern al castigo de sus iniquidades; por cuanto menospreciaron mis ordenanzas, y su alma tuvo fastidio de mis estatutos. 44 Y aun con todo esto, estando ellos en tierra de sus enemigos, yo no los desechar, ni los abominar para consumirlos, invalidando mi pacto con ellos; porque yo Jehov soy su Dios. 45 Antes me acordar de ellos por el pacto antiguo, cuando los saqu de la tierra de Egipto a los ojos de las naciones, para ser su Dios. Yo Jehov. 

46 Estos son los estatutos, ordenanzas y leyes que estableci Jehov entre s y los hijos de Israel en el monte de Sina por mano de Moiss. 

Cosas consagradas a Dios

LEVTICO 27

1 Habl Jehov a Moiss, diciendo: 2 Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando alguno hiciere especial voto a Jehov, segn la estimacin de las personas que se hayan de redimir, lo estimars as: 3 En cuanto al varn de veinte aos hasta sesenta, lo estimars en cincuenta siclos de plata, segn el siclo del santuario. 4 Y si fuere mujer, la estimars en treinta siclos. 5 Y si fuere de cinco aos hasta veinte, al varn lo estimars en veinte siclos, y a la mujer en diez siclos. 6 Y si fuere de un mes hasta cinco aos, entonces estimars al varn en cinco siclos de plata, y a la mujer en tres siclos de plata. 7 Mas si fuere de sesenta aos o ms, al varn lo estimars en quince siclos, y a la mujer en diez siclos. 8 Pero si fuere muy pobre para pagar tu estimacin, entonces ser llevado ante el sacerdote, quien fijar el precio; conforme a la posibilidad del que hizo el voto, le fijar precio el sacerdote. 

9 Y si fuere animal de los que se ofrece ofrenda a Jehov, todo lo que de los tales se diere a Jehov ser santo. 10 No ser cambiado ni trocado, bueno por malo, ni malo por bueno; y si se permutare un animal por otro, l y el dado en cambio de l sern sagrados. 11 Si fuere algn animal inmundo, de que no se ofrece ofrenda a Jehov, entonces el animal ser puesto delante del sacerdote, 12 y el sacerdote lo valorar, sea bueno o sea malo; conforme a la estimacin del sacerdote, as ser. 13 Y si lo quisiere rescatar, aadir sobre tu valuacin la quinta parte. 

14 Cuando alguno dedicare su casa consagrndola a Jehov, la valorar el sacerdote, sea buena o sea mala; segn la valorare el sacerdote, as quedar. 15 Mas si el que dedic su casa deseare rescatarla, aadir a tu valuacin la quinta parte del valor de ella, y ser suya. 

16 Si alguno dedicare de la tierra de su posesin a Jehov, tu estimacin ser conforme a su siembra; un homer de siembra de cebada se valorar en cincuenta siclos de plata. 17 Y si dedicare su tierra desde el ao del jubileo, conforme a tu estimacin quedar. 18 Mas si despus del jubileo dedicare su tierra, entonces el sacerdote har la cuenta del dinero conforme a los aos que quedaren hasta el ao del jubileo, y se rebajar de tu estimacin. 19 Y si el que dedic la tierra quisiere redimirla, aadir a tu estimacin la quinta parte del precio de ella, y se le quedar para l. 20 Mas si l no rescatare la tierra, y la tierra se vendiere a otro, no la rescatar ms; 21 sino que cuando saliere en el jubileo, la tierra ser santa para Jehov, como tierra consagrada; la posesin de ella ser del sacerdote. 22 Y si dedicare alguno a Jehov la tierra que l compr, que no era de la tierra de su herencia, 23 entonces el sacerdote calcular con l la suma de tu estimacin hasta el ao del jubileo, y aquel da dar tu precio sealado, cosa consagrada a Jehov. 24 En el ao del jubileo, volver la tierra a aqul de quien l la compr, cuya es la herencia de la tierra. 25 Y todo lo que valorares ser conforme al siclo del santuario; el siclo tiene veinte geras. 

26 Pero el primognito de los animales, que por la primogenitura es de Jehov, nadie lo dedicar; sea buey u oveja, de Jehov es. 27 Mas si fuere de los animales inmundos, lo rescatarn conforme a tu estimacin, y aadirn sobre ella la quinta parte de su precio; y si no lo rescataren, se vender conforme a tu estimacin. 

28 Pero no se vender ni se rescatar ninguna cosa consagrada, que alguno hubiere dedicado a Jehov; de todo lo que tuviere, de hombres y animales, y de las tierras de su posesin, todo lo consagrado ser cosa santsima para Jehov. 29 Ninguna persona separada como anatema podr ser rescatada; indefectiblemente ha de ser muerta. 

30 Y el diezmo de la tierra, as de la simiente de la tierra como del fruto de los rboles, de Jehov es; es cosa dedicada a Jehov. 31 Y si alguno quisiere rescatar algo del diezmo, aadir la quinta parte de su precio por ello. 32 Y todo diezmo de vacas o de ovejas, de todo lo que pasa bajo la vara, el diezmo ser consagrado a Jehov. 33 No mirar si es bueno o malo, ni lo cambiar; y si lo cambiare, tanto l como el que se dio en cambio sern cosas sagradas; no podrn ser rescatados. 

34 Estos son los mandamientos que orden Jehov a Moiss para los hijos de Israel, en el monte de Sina. 
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Libro Cuarto de Moiss

NMEROS

Censo de Israel en Sina

NMEROS 1

1 Habl Jehov a Moiss en el desierto de Sina, en el tabernculo de reunin, en el da primero del mes segundo, en el segundo ao de su salida de la tierra de Egipto, diciendo: 2 Tomad el censo de toda la congregacin de los hijos de Israel por sus familias, por las casas de sus padres, con la cuenta de los nombres, todos los varones por sus cabezas. 3 De veinte aos arriba, todos los que pueden salir a la guerra en Israel, los contaris t y Aarn por sus ejrcitos. 4 Y estar con vosotros un varn de cada tribu, cada uno jefe de la casa de sus padres. 5 Estos son los nombres de los varones que estarn con vosotros: De la tribu de Rubn, Elisur hijo de Sedeur. 6 De Simen, Selumiel hijo de Zurisadai. 7 De Jud, Naasn hijo de Aminadab. 8 De Isacar, Natanael hijo de Zuar. 9 De Zabuln, Eliab hijo de Heln. 10 De los hijos de Jos: de Efran, Elisama hijo de Amiud; de Manass, Gamaliel hijo de Pedasur. 11 De Benjamn, Abidn hijo de Gedeoni. 12 De Dan, Ahiezer hijo de Amisadai. 13 De Aser, Pagiel hijo de Ocrn. 14 De Gad, Eliasaf hijo de Deuel. 15 De Neftal, Ahira hijo de Enn. 16 Estos eran los nombrados de entre la congregacin, prncipes de las tribus de sus padres, capitanes de los millares de Israel. 

17 Tomaron, pues, Moiss y Aarn a estos varones que fueron designados por sus nombres, 18 y reunieron a toda la congregacin en el da primero del mes segundo, y fueron agrupados por familias, segn las casas de sus padres, conforme a la cuenta de los nombres por cabeza, de veinte aos arriba. 19 Como Jehov lo haba mandado a Moiss, los cont en el desierto de Sina. 

20 De los hijos de Rubn, primognito de Israel, por su descendencia, por sus familias, segn las casas de sus padres, conforme a la cuenta de los nombres por cabeza, todos los varones de veinte aos arriba, todos los que podan salir a la guerra; 21 los contados de la tribu de Rubn fueron cuarenta y seis mil quinientos. 

22 De los hijos de Simen, por su descendencia, por sus familias, segn las casas de sus padres, fueron contados conforme a la cuenta de los nombres por cabeza, todos los varones de veinte aos arriba, todos los que podan salir a la guerra; 23 los contados de la tribu de Simen fueron cincuenta y nueve mil trescientos. 

24 De los hijos de Gad, por su descendencia, por sus familias, segn las casas de sus padres, conforme a la cuenta de los nombres, de veinte aos arriba, todos los que podan salir a la guerra; 25 los contados de la tribu de Gad fueron cuarenta y cinco mil seiscientos cincuenta. 

26 De los hijos de Jud, por su descendencia, por sus familias, segn las casas de sus padres, conforme a la cuenta de los nombres, de veinte aos arriba, todos los que podan salir a la guerra; 27 los contados de la tribu de Jud fueron setenta y cuatro mil seiscientos. 

28 De los hijos de Isacar, por su descendencia, por sus familias, segn las casas de sus padres, conforme a la cuenta de los nombres, de veinte aos arriba, todos los que podan salir a la guerra; 29 los contados de la tribu de Isacar fueron cincuenta y cuatro mil cuatrocientos. 

30 De los hijos de Zabuln, por su descendencia, por sus familias, segn las casas de sus padres, conforme a la cuenta de sus nombres, de veinte aos arriba, todos los que podan salir a la guerra; 31 los contados de la tribu de Zabuln fueron cincuenta y siete mil cuatrocientos. 

32 De los hijos de Jos; de los hijos de Efran, por su descendencia, por sus familias, segn las casas de sus padres, conforme a la cuenta de los nombres, de veinte aos arriba, todos los que podan salir a la guerra; 33 los contados de la tribu de Efran fueron cuarenta mil quinientos. 

34 Y de los hijos de Manass, por su descendencia, por sus familias, segn las casas de sus padres, conforme a la cuenta de los nombres, de veinte aos arriba, todos los que podan salir a la guerra; 35 los contados de la tribu de Manass fueron treinta y dos mil doscientos. 

36 De los hijos de Benjamn, por su descendencia, por sus familias, segn las casas de sus padres, conforme a la cuenta de los nombres, de veinte aos arriba, todos los que podan salir a la guerra; 37 los contados de la tribu de Benjamn fueron treinta y cinco mil cuatrocientos. 

38 De los hijos de Dan, por su descendencia, por sus familias, segn las casas de sus padres, conforme a la cuenta de los nombres, de veinte aos arriba, todos los que podan salir a la guerra; 39 los contados de la tribu de Dan fueron sesenta y dos mil setecientos. 

40 De los hijos de Aser, por su descendencia, por sus familias, segn las casas de sus padres, conforme a la cuenta de los nombres, de veinte aos arriba, todos los que podan salir a la guerra; 41 los contados de la tribu de Aser fueron cuarenta y un mil quinientos. 

42 De los hijos de Neftal, por su descendencia, por sus familias, segn las casas de sus padres, conforme a la cuenta de los nombres, de veinte aos arriba, todos los que podan salir a la guerra; 43 los contados de la tribu de Neftal fueron cincuenta y tres mil cuatrocientos. 

44 Estos fueron los contados, los cuales contaron Moiss y Aarn, con los prncipes de Israel, doce varones, uno por cada casa de sus padres. 45 Y todos los contados de los hijos de Israel por las casas de sus padres, de veinte aos arriba, todos los que podan salir a la guerra en Israel, 46 fueron todos los contados seiscientos tres mil quinientos cincuenta. 

Nombramiento de los levitas

47 Pero los levitas, segn la tribu de sus padres, no fueron contados entre ellos; 48 porque habl Jehov a Moiss, diciendo: 49 Solamente no contars la tribu de Lev, ni tomars la cuenta de ellos entre los hijos de Israel, 50 sino que pondrs a los levitas en el tabernculo del testimonio, y sobre todos sus utensilios, y sobre todas las cosas que le pertenecen; ellos llevarn el tabernculo y todos sus enseres, y ellos servirn en l, y acamparn alrededor del tabernculo. 51 Y cuando el tabernculo haya de trasladarse, los levitas lo desarmarn, y cuando el tabernculo haya de detenerse, los levitas lo armarn; y el extrao que se acercare morir. 52 Los hijos de Israel acamparn cada uno en su campamento, y cada uno junto a su bandera, por sus ejrcitos; 53 pero los levitas acamparn alrededor del tabernculo del testimonio, para que no haya ira sobre la congregacin de los hijos de Israel; y los levitas tendrn la guarda del tabernculo del testimonio. 54 E hicieron los hijos de Israel conforme a todas las cosas que mand Jehov a Moiss; as lo hicieron. 

Campamentos y jefes de las tribus

NMEROS 2

1 Habl Jehov a Moiss y a Aarn, diciendo: 2 Los hijos de Israel acamparn cada uno junto a su bandera, bajo las enseas de las casas de sus padres; alrededor del tabernculo de reunin acamparn. 3 Estos acamparn al oriente, al este: la bandera del campamento de Jud, por sus ejrcitos; y el jefe de los hijos de Jud, Naasn hijo de Aminadab. 4 Su cuerpo de ejrcito, con sus contados, setenta y cuatro mil seiscientos. 5 Junto a l acamparn los de la tribu de Isacar; y el jefe de los hijos de Isacar, Natanael hijo de Zuar. 6 Su cuerpo de ejrcito, con sus contados, cincuenta y cuatro mil cuatrocientos. 7 Y la tribu de Zabuln; y el jefe de los hijos de Zabuln, Eliab hijo de Heln. 8 Su cuerpo de ejrcito, con sus contados, cincuenta y siete mil cuatrocientos. 9 Todos los contados en el campamento de Jud, ciento ochenta y seis mil cuatrocientos, por sus ejrcitos, marcharn delante. 

10 La bandera del campamento de Rubn estar al sur, por sus ejrcitos; y el jefe de los hijos de Rubn, Elisur hijo de Sedeur. 11 Su cuerpo de ejrcito, con sus contados, cuarenta y seis mil quinientos. 12 Acamparn junto a l los de la tribu de Simen; y el jefe de los hijos de Simen, Selumiel hijo de Zurisadai. 13 Su cuerpo de ejrcito, con sus contados, cincuenta y nueve mil trescientos. 14 Y la tribu de Gad; y el jefe de los hijos de Gad, Eliasaf hijo de Reuel. 15 Su cuerpo de ejrcito, con sus contados, cuarenta y cinco mil seiscientos cincuenta. 16 Todos los contados en el campamento de Rubn, ciento cincuenta y un mil cuatrocientos cincuenta, por sus ejrcitos, marcharn los segundos. 

17 Luego ir el tabernculo de reunin, con el campamento de los levitas, en medio de los campamentos en el orden en que acampan; as marchar cada uno junto a su bandera. 

18 La bandera del campamento de Efran por sus ejrcitos, al occidente; y el jefe de los hijos de Efran, Elisama hijo de Amiud. 19 Su cuerpo de ejrcito, con sus contados, cuarenta mil quinientos. 20 Junto a l estar la tribu de Manass; y el jefe de los hijos de Manass, Gamaliel hijo de Pedasur. 21 Su cuerpo de ejrcito, con sus contados, treinta y dos mil doscientos. 22 Y la tribu de Benjamn; y el jefe de los hijos de Benjamn, Abidn hijo de Gedeoni. 23 Y su cuerpo de ejrcito, con sus contados, treinta y cinco mil cuatrocientos. 24 Todos los contados en el campamento de Efran, ciento ocho mil cien, por sus ejrcitos, irn los terceros. 

25 La bandera del campamento de Dan estar al norte, por sus ejrcitos; y el jefe de los hijos de Dan, Ahiezer hijo de Amisadai. 26 Su cuerpo de ejrcito, con sus contados, sesenta y dos mil setecientos. 27 Junto a l acamparn los de la tribu de Aser; y el jefe de los hijos de Aser, Pagiel hijo de Ocrn. 28 Su cuerpo de ejrcito, con sus contados, cuarenta y un mil quinientos. 29 Y la tribu de Neftal; y el jefe de los hijos de Neftal, Ahira hijo de Enn. 30 Su cuerpo de ejrcito, con sus contados, cincuenta y tres mil cuatrocientos. 31 Todos los contados en el campamento de Dan, ciento cincuenta y siete mil seiscientos, irn los ltimos tras sus banderas. 

32 Estos son los contados de los hijos de Israel, segn las casas de sus padres; todos los contados por campamentos, por sus ejrcitos, seiscientos tres mil quinientos cincuenta. 33 Mas los levitas no fueron contados entre los hijos de Israel, como Jehov lo mand a Moiss. 

34 E hicieron los hijos de Israel conforme a todas las cosas que Jehov mand a Moiss; as acamparon por sus banderas, y as marcharon cada uno por sus familias, segn las casas de sus padres. 

Censo y deberes de los levitas

NMEROS 3

1 Estos son los descendientes de Aarn y de Moiss, en el da en que Jehov habl a Moiss en el monte de Sina. 2 Y estos son los nombres de los hijos de Aarn: Nadab el primognito, Abi, Eleazar e Itamar. 3 Estos son los nombres de los hijos de Aarn, sacerdotes ungidos, a los cuales consagr para ejercer el sacerdocio. 4 Pero Nadab y Abi murieron delante de Jehov cuando ofrecieron fuego extrao delante de Jehov en el desierto de Sina; y no tuvieron hijos; y Eleazar e Itamar ejercieron el sacerdocio delante de Aarn su padre. 

5 Y Jehov habl a Moiss, diciendo: 6 Haz que se acerque la tribu de Lev, y hazla estar delante del sacerdote Aarn, para que le sirvan, 7 y desempeen el encargo de l, y el encargo de toda la congregacin delante del tabernculo de reunin para servir en el ministerio del tabernculo; 8 y guarden todos los utensilios del tabernculo de reunin, y todo lo encargado a ellos por los hijos de Israel, y ministren en el servicio del tabernculo. 9 Y dars los levitas a Aarn y a sus hijos; le son enteramente dados de entre los hijos de Israel. 10 Y constituirs a Aarn y a sus hijos para que ejerzan su sacerdocio; y el extrao que se acercare, morir. 

11 Habl adems Jehov a Moiss, diciendo: 12 He aqu, yo he tomado a los levitas de entre los hijos de Israel en lugar de todos los primognitos, los primeros nacidos entre los hijos de Israel; sern, pues, mos los levitas. 13 Porque mo es todo primognito; desde el da en que yo hice morir a todos los primognitos en la tierra de Egipto, santifiqu para m a todos los primognitos en Israel, as de hombres como de animales; mos sern. Yo Jehov. 

14 Y Jehov habl a Moiss en el desierto de Sina, diciendo: 15 Cuenta los hijos de Lev segn las casas de sus padres, por sus familias; contars todos los varones de un mes arriba. 16 Y Moiss los cont conforme a la palabra de Jehov, como le fue mandado. 17 Los hijos de Lev fueron estos por sus nombres: Gersn, Coat y Merari. 18 Y los nombres de los hijos de Gersn por sus familias son estos: Libni y Simei. 19 Los hijos de Coat por sus familias son: Amram, Izhar, Hebrn y Uziel. 20 Y los hijos de Merari por sus familias: Mahli y Musi. Estas son las familias de Lev, segn las casas de sus padres. 

21 De Gersn era la familia de Libni y la de Simei; estas son las familias de Gersn. 22 Los contados de ellos conforme a la cuenta de todos los varones de un mes arriba, los contados de ellos fueron siete mil quinientos. 23 Las familias de Gersn acamparn a espaldas del tabernculo, al occidente; 24 y el jefe del linaje de los gersonitas, Eliasaf hijo de Lael. 25 A cargo de los hijos de Gersn, en el tabernculo de reunin, estarn el tabernculo, la tienda y su cubierta, la cortina de la puerta del tabernculo de reunin, 26 las cortinas del atrio, y la cortina de la puerta del atrio, que est junto al tabernculo y junto al altar alrededor; asimismo sus cuerdas para todo su servicio. 

27 De Coat eran la familia de los amramitas, la familia de los izharitas, la familia de los hebronitas y la familia de los uzielitas; estas son las familias coatitas. 28 El nmero de todos los varones de un mes arriba era ocho mil seiscientos, que tenan la guarda del santuario. 29 Las familias de los hijos de Coat acamparn al lado del tabernculo, al sur; 30 y el jefe del linaje de las familias de Coat, Elizafn hijo de Uziel. 31 A cargo de ellos estarn el arca, la mesa, el candelero, los altares, los utensilios del santuario con que ministran, y el velo con todo su servicio. 32 Y el principal de los jefes de los levitas ser Eleazar hijo del sacerdote Aarn, jefe de los que tienen la guarda del santuario. 

33 De Merari era la familia de los mahlitas y la familia de los musitas; estas son las familias de Merari. 34 Los contados de ellos conforme al nmero de todos los varones de un mes arriba fueron seis mil doscientos. 35 Y el jefe de la casa del linaje de Merari, Zuriel hijo de Abihail; acamparn al lado del tabernculo, al norte. 36 A cargo de los hijos de Merari estar la custodia de las tablas del tabernculo, sus barras, sus columnas, sus basas y todos sus enseres, con todo su servicio; 37 y las columnas alrededor del atrio, sus basas, sus estacas y sus cuerdas. 

38 Los que acamparn delante del tabernculo al oriente, delante del tabernculo de reunin al este, sern Moiss y Aarn y sus hijos, teniendo la guarda del santuario en lugar de los hijos de Israel; y el extrao que se acercare, morir. 39 Todos los contados de los levitas, que Moiss y Aarn conforme a la palabra de Jehov contaron por sus familias, todos los varones de un mes arriba, fueron veintids mil. 

Rescate de los primognitos

40 Y Jehov dijo a Moiss: Cuenta todos los primognitos varones de los hijos de Israel de un mes arriba, y cuntalos por sus nombres. 41 Y tomars a los levitas para m en lugar de todos los primognitos de los hijos de Israel, y los animales de los levitas en lugar de todos los primognitos de los animales de los hijos de Israel. Yo Jehov. 42 Cont Moiss, como Jehov le mand, todos los primognitos de los hijos de Israel. 43 Y todos los primognitos varones, conforme al nmero de sus nombres, de un mes arriba, fueron veintids mil doscientos setenta y tres. 

44 Luego habl Jehov a Moiss, diciendo: 45 Toma los levitas en lugar de todos los primognitos de los hijos de Israel, y los animales de los levitas en lugar de sus animales; y los levitas sern mos. Yo Jehov. 46 Y para el rescate de los doscientos setenta y tres de los primognitos de los hijos de Israel, que exceden a los levitas, 47 tomars cinco siclos por cabeza; conforme al siclo del santuario los tomars. El siclo tiene veinte geras. 48 Y dars a Aarn y a sus hijos el dinero del rescate de los que exceden. 49 Tom, pues, Moiss el dinero del rescate de los que excedan el nmero de los redimidos por los levitas, 50 y recibi de los primognitos de los hijos de Israel, en dinero, mil trescientos sesenta y cinco siclos, conforme al siclo del santuario. 51 Y Moiss dio el dinero de los rescates a Aarn y a sus hijos, conforme a la palabra de Jehov, segn lo que Jehov haba mandado a Moiss. 

Tareas de los levitas

NMEROS 4

1 Habl Jehov a Moiss y a Aarn, diciendo: 2 Toma la cuenta de los hijos de Coat de entre los hijos de Lev, por sus familias, segn las casas de sus padres, 3 de edad de treinta aos arriba hasta cincuenta aos, todos los que entran en compaa para servir en el tabernculo de reunin. 4 El oficio de los hijos de Coat en el tabernculo de reunin, en el lugar santsimo, ser este: 5 Cuando haya de mudarse el campamento, vendrn Aarn y sus hijos y desarmarn el velo de la tienda, y cubrirn con l el arca del testimonio; 6 y pondrn sobre ella la cubierta de pieles de tejones, y extendern encima un pao todo de azul, y le pondrn sus varas. 7 Sobre la mesa de la proposicin extendern un pao azul, y pondrn sobre ella las escudillas, las cucharas, las copas y los tazones para libar; y el pan continuo estar sobre ella. 8 Y extendern sobre ella un pao carmes, y lo cubrirn con la cubierta de pieles de tejones; y le pondrn sus varas. 9 Tomarn un pao azul y cubrirn el candelero del alumbrado, sus lamparillas, sus despabiladeras, sus platillos, y todos sus utensilios del aceite con que se sirve; 10 y lo pondrn con todos sus utensilios en una cubierta de pieles de tejones, y lo colocarn sobre unas parihuelas. 11 Sobre el altar de oro extendern un pao azul, y lo cubrirn con la cubierta de pieles de tejones, y le pondrn sus varas. 12 Y tomarn todos los utensilios del servicio de que hacen uso en el santuario, y los pondrn en un pao azul, y los cubrirn con una cubierta de pieles de tejones, y los colocarn sobre unas parihuelas. 13 Quitarn la ceniza del altar, y extendern sobre l un pao de prpura; 14 y pondrn sobre l todos sus instrumentos de que se sirve: las paletas, los garfios, los braseros y los tazones, todos los utensilios del altar; y extendern sobre l la cubierta de pieles de tejones, y le pondrn adems las varas; 15 Y cuando acaben Aarn y sus hijos de cubrir el santuario y todos los utensilios del santuario, cuando haya de mudarse el campamento, vendrn despus de ello los hijos de Coat para llevarlos; pero no tocarn cosa santa, no sea que mueran. Estas sern las cargas de los hijos de Coat en el tabernculo de reunin. 

16 Pero a cargo de Eleazar hijo del sacerdote Aarn estar el aceite del alumbrado, el incienso aromtico, la ofrenda continua y el aceite de la uncin; el cargo de todo el tabernculo y de todo lo que est en l, del santuario y de sus utensilios. 

17 Habl tambin Jehov a Moiss y a Aarn, diciendo: 18 No haris que perezca la tribu de las familias de Coat de entre los levitas. 19 Para que cuando se acerquen al lugar santsimo vivan, y no mueran, haris con ellos esto: Aarn y sus hijos vendrn y los pondrn a cada uno en su oficio y en su cargo. 20 No entrarn para ver cuando cubran las cosas santas, porque morirn. 

21 Adems habl Jehov a Moiss, diciendo: 22 Toma tambin el nmero de los hijos de Gersn segn las casas de sus padres, por sus familias. 23 De edad de treinta aos arriba hasta cincuenta aos los contars; todos los que entran en compaa para servir en el tabernculo de reunin. 24 Este ser el oficio de las familias de Gersn, para ministrar y para llevar: 25 Llevarn las cortinas del tabernculo, el tabernculo de reunin, su cubierta, la cubierta de pieles de tejones que est encima de l, la cortina de la puerta del tabernculo de reunin, 26 las cortinas del atrio, la cortina de la puerta del atrio, que est cerca del tabernculo y cerca del altar alrededor, sus cuerdas, y todos los instrumentos de su servicio y todo lo que ser hecho para ellos; as servirn. 27 Segn la orden de Aarn y de sus hijos ser todo el ministerio de los hijos de Gersn en todos sus cargos, y en todo su servicio; y les encomendaris en guarda todos sus cargos. 28 Este es el servicio de las familias de los hijos de Gersn en el tabernculo de reunin; y el cargo de ellos estar bajo la direccin de Itamar hijo del sacerdote Aarn. 

29 Contars los hijos de Merari por sus familias, segn las casas de sus padres. 30 Desde el de edad de treinta aos arriba hasta el de cincuenta aos los contars; todos los que entran en compaa para servir en el tabernculo de reunin. 31 Este ser el deber de su cargo para todo su servicio en el tabernculo de reunin: las tablas del tabernculo, sus barras, sus columnas y sus basas, 32 las columnas del atrio alrededor y sus basas, sus estacas y sus cuerdas, con todos sus instrumentos y todo su servicio; y consignars por sus nombres todos los utensilios que ellos tienen que transportar. 33 Este ser el servicio de las familias de los hijos de Merari para todo su ministerio en el tabernculo de reunin, bajo la direccin de Itamar hijo del sacerdote Aarn. 

34 Moiss, pues, y Aarn, y los jefes de la congregacin, contaron a los hijos de Coat por sus familias y segn las casas de sus padres, 35 desde el de edad de treinta aos arriba hasta el de edad de cincuenta aos; todos los que entran en compaa para ministrar en el tabernculo de reunin. 36 Y fueron los contados de ellos por sus familias, dos mil setecientos cincuenta. 37 Estos fueron los contados de las familias de Coat, todos los que ministran en el tabernculo de reunin, los cuales contaron Moiss y Aarn, como lo mand Jehov por medio de Moiss. 

38 Y los contados de los hijos de Gersn por sus familias, segn las casas de sus padres, 39 desde el de edad de treinta aos arriba hasta el de edad de cincuenta aos, todos los que entran en compaa para ministrar en el tabernculo de reunin; 40 los contados de ellos por sus familias, segn las casas de sus padres, fueron dos mil seiscientos treinta. 41 Estos son los contados de las familias de los hijos de Gersn, todos los que ministran en el tabernculo de reunin, los cuales contaron Moiss y Aarn por mandato de Jehov. 

42 Y los contados de las familias de los hijos de Merari, por sus familias, segn las casas de sus padres, 43 desde el de edad de treinta aos arriba hasta el de edad de cincuenta aos, todos los que entran en compaa para ministrar en el tabernculo de reunin; 44 los contados de ellos, por sus familias, fueron tres mil doscientos. 45 Estos fueron los contados de las familias de los hijos de Merari, los cuales contaron Moiss y Aarn, segn lo mand Jehov por medio de Moiss. 

46 Todos los contados de los levitas que Moiss y Aarn y los jefes de Israel contaron por sus familias, y segn las casas de sus padres, 47 desde el de edad de treinta aos arriba hasta el de edad de cincuenta aos, todos los que entraban para ministrar en el servicio y tener cargo de obra en el tabernculo de reunin, 48 los contados de ellos fueron ocho mil quinientos ochenta. 49 Como lo mand Jehov por medio de Moiss fueron contados, cada uno segn su oficio y segn su cargo; los cuales cont l, como le fue mandado. 

Todo inmundo es echado fuera del campamento

NMEROS 5

1 Jehov habl a Moiss, diciendo: 2 Manda a los hijos de Israel que echen del campamento a todo leproso, y a todos los que padecen flujo de semen, y a todo contaminado con muerto. 3 As a hombres como a mujeres echaris; fuera del campamento los echaris, para que no contaminen el campamento de aquellos entre los cuales yo habito. 4 Y lo hicieron as los hijos de Israel, y los echaron fuera del campamento; como Jehov dijo a Moiss, as lo hicieron los hijos de Israel. 

Ley sobre la restitucin

5 Adems habl Jehov a Moiss, diciendo: 6 Di a los hijos de Israel: El hombre o la mujer que cometiere alguno de todos los pecados con que los hombres prevarican contra Jehov y delinquen, 7 aquella persona confesar el pecado que cometi, y compensar enteramente el dao, y aadir sobre ello la quinta parte, y lo dar a aquel contra quien pec. 8 Y si aquel hombre no tuviere pariente al cual sea resarcido el dao, se dar la indemnizacin del agravio a Jehov entregndola al sacerdote, adems del carnero de las expiaciones, con el cual har expiacin por l. 9 Toda ofrenda de todas las cosas santas que los hijos de Israel presentaren al sacerdote, suya ser. 10 Y lo santificado de cualquiera ser suyo; asimismo lo que cualquiera diere al sacerdote, suyo ser. 

Ley sobre los celos

11 Tambin Jehov habl a Moiss, diciendo: 12 Habla a los hijos de Israel y diles: Si la mujer de alguno se descarriare, y le fuere infiel, 13 y alguno cohabitare con ella, y su marido no lo hubiese visto por haberse ella amancillado ocultamente, ni hubiere testigo contra ella, ni ella hubiere sido sorprendida en el acto; 14 si viniere sobre l espritu de celos, y tuviere celos de su mujer, habindose ella amancillado; o viniere sobre l espritu de celos, y tuviere celos de su mujer, no habindose ella amancillado; 15 entonces el marido traer su mujer al sacerdote, y con ella traer su ofrenda, la dcima parte de un efa de harina de cebada; no echar sobre ella aceite, ni pondr sobre ella incienso, porque es ofrenda de celos, ofrenda recordativa, que trae a la memoria el pecado. 

16 Y el sacerdote har que ella se acerque y se ponga delante de Jehov. 17 Luego tomar el sacerdote del agua santa en un vaso de barro; tomar tambin el sacerdote del polvo que hubiere en el suelo del tabernculo, y lo echar en el agua. 18 Y har el sacerdote estar en pie a la mujer delante de Jehov, y descubrir la cabeza de la mujer, y pondr sobre sus manos la ofrenda recordativa, que es la ofrenda de celos; y el sacerdote tendr en la mano las aguas amargas que acarrean maldicin. 19 Y el sacerdote la conjurar y le dir: Si ninguno ha dormido contigo, y si no te has apartado de tu marido a inmundicia, libre seas de estas aguas amargas que traen maldicin; 20 mas si te has descarriado de tu marido y te has amancillado, y ha cohabitado contigo alguno fuera de tu marido 21 (el sacerdote conjurar a la mujer con juramento de maldicin, y dir a la mujer): Jehov te haga maldicin y execracin en medio de tu pueblo, haciendo Jehov que tu muslo caiga y que tu vientre se hinche; 22 y estas aguas que dan maldicin entren en tus entraas, y hagan hinchar tu vientre y caer tu muslo. Y la mujer dir: Amn, amn. 

23 El sacerdote escribir estas maldiciones en un libro, y las borrar con las aguas amargas; 24 y dar a beber a la mujer las aguas amargas que traen maldicin; y las aguas que obran maldicin entrarn en ella para amargar. 25 Despus el sacerdote tomar de la mano de la mujer la ofrenda de los celos, y la mecer delante de Jehov, y la ofrecer delante del altar. 26 Y tomar el sacerdote un puado de la ofrenda en memoria de ella, y lo quemar sobre el altar, y despus dar a beber las aguas a la mujer. 27 Le dar, pues, a beber las aguas; y si fuere inmunda y hubiere sido infiel a su marido, las aguas que obran maldicin entrarn en ella para amargar, y su vientre se hinchar y caer su muslo; y la mujer ser maldicin en medio de su pueblo. 28 Mas si la mujer no fuere inmunda, sino que estuviere limpia, ella ser libre, y ser fecunda. 

29 Esta es la ley de los celos, cuando la mujer cometiere infidelidad contra su marido, y se amancillare; 30 o del marido sobre el cual pasare espritu de celos, y tuviere celos de su mujer; la presentar entonces delante de Jehov, y el sacerdote ejecutar en ella toda esta ley. 31 El hombre ser libre de iniquidad, y la mujer llevar su pecado. 

El voto de los nazareos

NMEROS 6

1 Habl Jehov a Moiss, diciendo: 2 Habla a los hijos de Israel y diles: El hombre o la mujer que se apartare haciendo voto de nazareo, para dedicarse a Jehov, 3 se abstendr de vino y de sidra; no beber vinagre de vino, ni vinagre de sidra, ni beber ningn licor de uvas, ni tampoco comer uvas frescas ni secas. 4 Todo el tiempo de su nazareato, de todo lo que se hace de la vid, desde los granillos hasta el hollejo, no comer. 

5 Todo el tiempo del voto de su nazareato no pasar navaja sobre su cabeza; hasta que sean cumplidos los das de su apartamiento a Jehov, ser santo; dejar crecer su cabello. 

6 Todo el tiempo que se aparte para Jehov, no se acercar a persona muerta. 7 Ni aun por su padre ni por su madre, ni por su hermano ni por su hermana, podr contaminarse cuando mueran; porque la consagracin de su Dios tiene sobre su cabeza. 8 Todo el tiempo de su nazareato, ser santo para Jehov. 


9 Si alguno muriere sbitamente junto a l, su cabeza consagrada ser contaminada; por tanto, el da de su purificacin raer su cabeza; al sptimo da la raer. 10 Y el da octavo traer dos trtolas o dos palominos al sacerdote, a la puerta del tabernculo de reunin. 11 Y el sacerdote ofrecer el uno en expiacin, y el otro en holocausto; y har expiacin de lo que pec a causa del muerto, y santificar su cabeza en aquel da. 12 Y consagrar para Jehov los das de su nazareato, y traer un cordero de un ao en expiacin por la culpa; y los das primeros sern anulados, por cuanto fue contaminado su nazareato. 

13 Esta es, pues, la ley del nazareo el da que se cumpliere el tiempo de su nazareato: Vendr a la puerta del tabernculo de reunin, 14 y ofrecer su ofrenda a Jehov, un cordero de un ao sin tacha en holocausto, y una cordera de un ao sin defecto en expiacin, y un carnero sin defecto por ofrenda de paz. 15 Adems un canastillo de tortas sin levadura, de flor de harina amasadas con aceite, y hojaldres sin levadura untadas con aceite, y su ofrenda y sus libaciones. 16 Y el sacerdote lo ofrecer delante de Jehov, y har su expiacin y su holocausto; 17 y ofrecer el carnero en ofrenda de paz a Jehov, con el canastillo de los panes sin levadura; ofrecer asimismo el sacerdote su ofrenda y sus libaciones. 18 Entonces el nazareo raer a la puerta del tabernculo de reunin su cabeza consagrada, y tomar los cabellos de su cabeza consagrada y los pondr sobre el fuego que est debajo de la ofrenda de paz. 19 Despus tomar el sacerdote la espaldilla cocida del carnero, una torta sin levadura del canastillo, y una hojaldre sin levadura, y las pondr sobre las manos del nazareo, despus que fuere rada su cabeza consagrada; 20 y el sacerdote mecer aquello como ofrenda mecida delante de Jehov, lo cual ser cosa santa del sacerdote, adems del pecho mecido y de la espaldilla separada; despus el nazareo podr beber vino. 

21 Esta es la ley del nazareo que hiciere voto de su ofrenda a Jehov por su nazareato, adems de lo que sus recursos le permitieren; segn el voto que hiciere, as har, conforme a la ley de su nazareato. 

La bendicin sacerdotal

22 Jehov habl a Moiss, diciendo: 23 Habla a Aarn y a sus hijos y diles: As bendeciris a los hijos de Israel, dicindoles: 


24 Jehov te bendiga, y te guarde; 
25 Jehov haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; 
26 Jehov alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz. 

27 Y pondrn mi nombre sobre los hijos de Israel, y yo los bendecir. 

Ofrendas para la dedicacin del altar

NMEROS 7

1 Aconteci que cuando Moiss hubo acabado de levantar el tabernculo, y lo hubo ungido y santificado, con todos sus utensilios, y asimismo ungido y santificado el altar y todos sus utensilios, 2 entonces los prncipes de Israel, los jefes de las casas de sus padres, los cuales eran los prncipes de las tribus, que estaban sobre los contados, ofrecieron; 3 y trajeron sus ofrendas delante de Jehov, seis carros cubiertos y doce bueyes; por cada dos prncipes un carro, y cada uno un buey, y los ofrecieron delante del tabernculo. 4 Y Jehov habl a Moiss, diciendo: 5 Tmalos de ellos, y sern para el servicio del tabernculo de reunin; y los dars a los levitas, a cada uno conforme a su ministerio. 6 Entonces Moiss recibi los carros y los bueyes, y los dio a los levitas. 7 Dos carros y cuatro bueyes dio a los hijos de Gersn, conforme a su ministerio, 8 y a los hijos de Merari dio cuatro carros y ocho bueyes, conforme a su ministerio bajo la mano de Itamar hijo del sacerdote Aarn. 9 Pero a los hijos de Coat no les dio, porque llevaban sobre s en los hombros el servicio del santuario. 10 Y los prncipes trajeron ofrendas para la dedicacin del altar el da en que fue ungido, ofreciendo los prncipes su ofrenda delante del altar. 11 Y Jehov dijo a Moiss: Ofrecern su ofrenda, un prncipe un da, y otro prncipe otro da, para la dedicacin del altar. 

12 Y el que ofreci su ofrenda el primer da fue Naasn hijo de Aminadab, de la tribu de Jud. 13 Su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos de peso, y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda; 14 una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso; 15 un becerro, un carnero, un cordero de un ao para holocausto; 16 un macho cabro para expiacin; 17 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabros y cinco corderos de un ao. Esta fue la ofrenda de Naasn hijo de Aminadab. 

18 El segundo da ofreci Natanael hijo de Zuar, prncipe de Isacar. 19 Ofreci como su ofrenda un plato de plata de ciento treinta siclos de peso, y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda; 20 una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso; 21 un becerro, un carnero, un cordero de un ao para holocausto; 22 un macho cabro para expiacin; 23 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabros y cinco corderos de un ao. Esta fue la ofrenda de Natanael hijo de Zuar. 

24 El tercer da, Eliab hijo de Heln, prncipe de los hijos de Zabuln. 25 Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos de peso, y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda; 26 una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso; 27 un becerro, un carnero, un cordero de un ao para holocausto; 28 un macho cabro para expiacin; 29 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabros y cinco corderos de un ao. Esta fue la ofrenda de Eliab hijo de Heln. 

30 El cuarto da, Elisur hijo de Sedeur, prncipe de los hijos de Rubn. 31 Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos de peso, y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda; 32 una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso; 33 un becerro, un carnero, un cordero de un ao para holocausto; 34 un macho cabro para expiacin; 35 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabros y cinco corderos de un ao. Esta fue la ofrenda de Elisur hijo de Sedeur. 

36 El quinto da, Selumiel hijo de Zurisadai, prncipe de los hijos de Simen. 37 Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos de peso, y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda; 38 una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso; 39 un becerro, un carnero, un cordero de un ao para holocausto; 40 un macho cabro para expiacin; 41 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabros y cinco corderos de un ao. Esta fue la ofrenda de Selumiel hijo de Zurisadai. 

42 El sexto da, Eliasaf hijo de Deuel, prncipe de los hijos de Gad. 43 Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos de peso, y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda; 44 una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso; 45 un becerro, un carnero, un cordero de un ao para holocausto; 46 un macho cabro para expiacin; 47 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabros y cinco corderos de un ao. Esta fue la ofrenda de Eliasaf hijo de Deuel. 

48 El sptimo da, el prncipe de los hijos de Efran, Elisama hijo de Amiud. 49 Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos de peso, y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda; 50 una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso; 51 un becerro, un carnero, un cordero de un ao para holocausto; 52 un macho cabro para expiacin; 53 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabros y cinco corderos de un ao. Esta fue la ofrenda de Elisama hijo de Amiud. 

54 El octavo da, el prncipe de los hijos de Manass, Gamaliel hijo de Pedasur. 55 Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos de peso, y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda; 56 una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso; 57 un becerro, un carnero, un cordero de un ao para holocausto; 58 un macho cabro para expiacin; 59 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabros y cinco corderos de un ao. Esta fue la ofrenda de Gamaliel hijo de Pedasur. 

60 El noveno da, el prncipe de los hijos de Benjamn, Abidn hijo de Gedeoni. 61 Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos de peso, y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda; 62 una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso; 63 un becerro, un carnero, un cordero de un ao para holocausto; 64 un macho cabro para expiacin; 65 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabros y cinco corderos de un ao. Esta fue la ofrenda de Abidn hijo de Gedeoni. 

66 El dcimo da, el prncipe de los hijos de Dan, Ahiezer hijo de Amisadai. 67 Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos de peso, y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda; 68 una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso; 69 un becerro, un carnero, un cordero de un ao para holocausto; 70 un macho cabro para expiacin; 71 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabros y cinco corderos de un ao. Esta fue la ofrenda de Ahiezer hijo de Amisadai. 

72 El undcimo da, el prncipe de los hijos de Aser, Pagiel hijo de Ocrn. 73 Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos de peso, y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda; 74 una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso; 75 un becerro, un carnero, un cordero de un ao para holocausto; 76 un macho cabro para expiacin; 77 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabros y cinco corderos de un ao. Esta fue la ofrenda de Pagiel hijo de Ocrn. 

78 El duodcimo da, el prncipe de los hijos de Neftal, Ahira hijo de Enn. 79 Su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos de peso, y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda; 80 una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso; 81 un becerro, un carnero, un cordero de un ao para holocausto; 82 un macho cabro para expiacin; 83 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabros y cinco corderos de un ao. Esta fue la ofrenda de Ahira hijo de Enn. 

84 Esta fue la ofrenda que los prncipes de Israel ofrecieron para la dedicacin del altar, el da en que fue ungido: doce platos de plata, doce jarros de plata, doce cucharas de oro. 85 Cada plato de ciento treinta siclos, y cada jarro de setenta; toda la plata de la vajilla, dos mil cuatrocientos siclos, al siclo del santuario. 86 Las doce cucharas de oro llenas de incienso, de diez siclos cada cuchara, al siclo del santuario; todo el oro de las cucharas, ciento veinte siclos. 87 Todos los bueyes para holocausto, doce becerros; doce los carneros, doce los corderos de un ao, con su ofrenda, y doce los machos cabros para expiacin. 88 Y todos los bueyes de la ofrenda de paz, veinticuatro novillos, sesenta los carneros, sesenta los machos cabros, y sesenta los corderos de un ao. Esta fue la ofrenda para la dedicacin del altar, despus que fue ungido. 

89 Y cuando entraba Moiss en el tabernculo de reunin, para hablar con Dios, oa la voz que le hablaba de encima del propiciatorio que estaba sobre el arca del testimonio, de entre los dos querubines; y hablaba con l. 

Aarn enciende las lmparas

NMEROS 8

1 Habl Jehov a Moiss, diciendo: 2 Habla a Aarn y dile: Cuando enciendas las lmparas, las siete lmparas alumbrarn hacia adelante del candelero. 3 Y Aarn lo hizo as; encendi hacia la parte anterior del candelero sus lmparas, como Jehov lo mand a Moiss. 4 Y esta era la hechura del candelero, de oro labrado a martillo; desde su pie hasta sus flores era labrado a martillo; conforme al modelo que Jehov mostr a Moiss, as hizo el candelero. 

Consagracin de los levitas

5 Tambin Jehov habl a Moiss, diciendo: 6 Toma a los levitas de entre los hijos de Israel, y haz expiacin por ellos. 7 As hars para expiacin por ellos: Roca sobre ellos el agua de la expiacin, y haz pasar la navaja sobre todo su cuerpo, y lavarn sus vestidos, y sern purificados. 8 Luego tomarn un novillo, con su ofrenda de flor de harina amasada con aceite; y tomars otro novillo para expiacin. 9 Y hars que los levitas se acerquen delante del tabernculo de reunin, y reunirs a toda la congregacin de los hijos de Israel. 10 Y cuando hayas acercado a los levitas delante de Jehov, pondrn los hijos de Israel sus manos sobre los levitas; 11 y ofrecer Aarn los levitas delante de Jehov en ofrenda de los hijos de Israel, y servirn en el ministerio de Jehov. 12 Y los levitas pondrn sus manos sobre las cabezas de los novillos; y ofrecers el uno por expiacin, y el otro en holocausto a Jehov, para hacer expiacin por los levitas. 13 Y presentars a los levitas delante de Aarn, y delante de sus hijos, y los ofrecers en ofrenda a Jehov. 

14 As apartars a los levitas de entre los hijos de Israel, y sern mos los levitas. 15 Despus de eso vendrn los levitas a ministrar en el tabernculo de reunin; sern purificados, y los ofrecers en ofrenda. 16 Porque enteramente me son dedicados a m los levitas de entre los hijos de Israel, en lugar de todo primer nacido; los he tomado para m en lugar de los primognitos de todos los hijos de Israel. 17 Porque mo es todo primognito de entre los hijos de Israel, as de hombres como de animales; desde el da que yo her a todo primognito en la tierra de Egipto, los santifiqu para m. 18 Y he tomado a los levitas en lugar de todos los primognitos de los hijos de Israel. 19 Y yo he dado en don los levitas a Aarn y a sus hijos de entre los hijos de Israel, para que ejerzan el ministerio de los hijos de Israel en el tabernculo de reunin, y reconcilien a los hijos de Israel; para que no haya plaga en los hijos de Israel, al acercarse los hijos de Israel al santuario. 

20 Y Moiss y Aarn y toda la congregacin de los hijos de Israel hicieron con los levitas conforme a todas las cosas que mand Jehov a Moiss acerca de los levitas; as hicieron con ellos los hijos de Israel. 21 Y los levitas se purificaron, y lavaron sus vestidos; y Aarn los ofreci en ofrenda delante de Jehov, e hizo Aarn expiacin por ellos para purificarlos. 22 As vinieron despus los levitas para ejercer su ministerio en el tabernculo de reunin delante de Aarn y delante de sus hijos; de la manera que mand Jehov a Moiss acerca de los levitas, as hicieron con ellos. 

23 Luego habl Jehov a Moiss, diciendo: 24 Los levitas de veinticinco aos arriba entrarn a ejercer su ministerio en el servicio del tabernculo de reunin. 25 Pero desde los cincuenta aos cesarn de ejercer su ministerio, y nunca ms lo ejercern. 26 Servirn con sus hermanos en el tabernculo de reunin, para hacer la guardia, pero no servirn en el ministerio. As hars con los levitas en cuanto a su ministerio. 

Celebracin de la pascua

NMEROS 9

1 Habl Jehov a Moiss en el desierto de Sina, en el segundo ao de su salida de la tierra de Egipto, en el mes primero, diciendo: 2 Los hijos de Israel celebrarn la pascua a su tiempo. 3 El decimocuarto da de este mes, entre las dos tardes, la celebraris a su tiempo; conforme a todos sus ritos y conforme a todas sus leyes la celebraris. 4 Y habl Moiss a los hijos de Israel para que celebrasen la pascua. 5 Celebraron la pascua en el mes primero, a los catorce das del mes, entre las dos tardes, en el desierto de Sina; conforme a todas las cosas que mand Jehov a Moiss, as hicieron los hijos de Israel. 6 Pero hubo algunos que estaban inmundos a causa de muerto, y no pudieron celebrar la pascua aquel da; y vinieron delante de Moiss y delante de Aarn aquel da, 7 y le dijeron aquellos hombres: Nosotros estamos inmundos por causa de muerto; por qu seremos impedidos de ofrecer ofrenda a Jehov a su tiempo entre los hijos de Israel? 8 Y Moiss les respondi: Esperad, y oir lo que ordena Jehov acerca de vosotros. 

9 Y Jehov habl a Moiss, diciendo: 10 Habla a los hijos de Israel, diciendo: Cualquiera de vosotros o de vuestros descendientes, que estuviere inmundo por causa de muerto o estuviere de viaje lejos, celebrar la pascua a Jehov. 11 En el mes segundo, a los catorce das del mes, entre las dos tardes, la celebrarn; con panes sin levadura y hierbas amargas la comern. 12 No dejarn del animal sacrificado para la maana, ni quebrarn hueso de l; conforme a todos los ritos de la pascua la celebrarn. 13 Mas el que estuviere limpio, y no estuviere de viaje, si dejare de celebrar la pascua, la tal persona ser cortada de entre su pueblo; por cuanto no ofreci a su tiempo la ofrenda de Jehov, el tal hombre llevar su pecado. 14 Y si morare con vosotros extranjero, y celebrare la pascua a Jehov, conforme al rito de la pascua y conforme a sus leyes la celebrar; un mismo rito tendris, tanto el extranjero como el natural de la tierra. 

La nube sobre el tabernculo

(Ex. 40.34-38)

15 El da que el tabernculo fue erigido, la nube cubri el tabernculo sobre la tienda del testimonio; y a la tarde haba sobre el tabernculo como una apariencia de fuego, hasta la maana. 16 As era continuamente: la nube lo cubra de da, y de noche la apariencia de fuego. 17 Cuando se alzaba la nube del tabernculo, los hijos de Israel partan; y en el lugar donde la nube paraba, all acampaban los hijos de Israel. 18 Al mandato de Jehov los hijos de Israel partan, y al mandato de Jehov acampaban; todos los das que la nube estaba sobre el tabernculo, permanecan acampados. 19 Cuando la nube se detena sobre el tabernculo muchos das, entonces los hijos de Israel guardaban la ordenanza de Jehov, y no partan. 20 Y cuando la nube estaba sobre el tabernculo pocos das, al mandato de Jehov acampaban, y al mandato de Jehov partan. 21 Y cuando la nube se detena desde la tarde hasta la maana, o cuando a la maana la nube se levantaba, ellos partan; o si haba estado un da, y a la noche la nube se levantaba, entonces partan. 22 O si dos das, o un mes, o un ao, mientras la nube se detena sobre el tabernculo permaneciendo sobre l, los hijos de Israel seguan acampados, y no se movan; mas cuando ella se alzaba, ellos partan. 23 Al mandato de Jehov acampaban, y al mandato de Jehov partan, guardando la ordenanza de Jehov como Jehov lo haba dicho por medio de Moiss. 

Las trompetas de plata

NMEROS 10

1 Jehov habl a Moiss, diciendo: 2 Hazte dos trompetas de plata; de obra de martillo las hars, las cuales te servirn para convocar la congregacin, y para hacer mover los campamentos. 3 Y cuando las tocaren, toda la congregacin se reunir ante ti a la puerta del tabernculo de reunin. 4 Mas cuando tocaren slo una, entonces se congregarn ante ti los prncipes, los jefes de los millares de Israel. 5 Y cuando tocareis alarma, entonces movern los campamentos de los que estn acampados al oriente. 6 Y cuando tocareis alarma la segunda vez, entonces movern los campamentos de los que estn acampados al sur; alarma tocarn para sus partidas. 7 Pero para reunir la congregacin tocaris, mas no con sonido de alarma. 8 Y los hijos de Aarn, los sacerdotes, tocarn las trompetas; y las tendris por estatuto perpetuo por vuestras generaciones. 9 Y cuando saliereis a la guerra en vuestra tierra contra el enemigo que os molestare, tocaris alarma con las trompetas; y seris recordados por Jehov vuestro Dios, y seris salvos de vuestros enemigos. 10 Y en el da de vuestra alegra, y en vuestras solemnidades, y en los principios de vuestros meses, tocaris las trompetas sobre vuestros holocaustos, y sobre los sacrificios de paz, y os sern por memoria delante de vuestro Dios. Yo Jehov vuestro Dios. 

Los israelitas salen de Sina

11 En el ao segundo, en el mes segundo, a los veinte das del mes, la nube se alz del tabernculo del testimonio. 12 Y partieron los hijos de Israel del desierto de Sina segn el orden de marcha; y se detuvo la nube en el desierto de Parn. 13 Partieron la primera vez al mandato de Jehov por medio de Moiss. 14 La bandera del campamento de los hijos de Jud comenz a marchar primero, por sus ejrcitos; y Naasn hijo de Aminadab estaba sobre su cuerpo de ejrcito. 15 Sobre el cuerpo de ejrcito de la tribu de los hijos de Isacar, Natanael hijo de Zuar. 16 Y sobre el cuerpo de ejrcito de la tribu de los hijos de Zabuln, Eliab hijo de Heln. 

17 Despus que estaba ya desarmado el tabernculo, se movieron los hijos de Gersn y los hijos de Merari, que lo llevaban. 18 Luego comenz a marchar la bandera del campamento de Rubn por sus ejrcitos; y Elisur hijo de Sedeur estaba sobre su cuerpo de ejrcito. 19 Sobre el cuerpo de ejrcito de la tribu de los hijos de Simen, Selumiel hijo de Zurisadai. 20 Y sobre el cuerpo de ejrcito de la tribu de los hijos de Gad, Eliasaf hijo de Deuel. 

21 Luego comenzaron a marchar los coatitas llevando el santuario; y entretanto que ellos llegaban, los otros acondicionaron el tabernculo. 22 Despus comenz a marchar la bandera del campamento de los hijos de Efran por sus ejrcitos; y Elisama hijo de Amiud estaba sobre su cuerpo de ejrcito. 23 Sobre el cuerpo de ejrcito de la tribu de los hijos de Manass, Gamaliel hijo de Pedasur. 24 Y sobre el cuerpo de ejrcito de la tribu de los hijos de Benjamn, Abidn hijo de Gedeoni. 

25 Luego comenz a marchar la bandera del campamento de los hijos de Dan por sus ejrcitos, a retaguardia de todos los campamentos; y Ahiezer hijo de Amisadai estaba sobre su cuerpo de ejrcito. 26 Sobre el cuerpo de ejrcito de la tribu de los hijos de Aser, Pagiel hijo de Ocrn. 27 Y sobre el cuerpo de ejrcito de la tribu de los hijos de Neftal, Ahira hijo de Enn. 28 Este era el orden de marcha de los hijos de Israel por sus ejrcitos cuando partan. 

29 Entonces dijo Moiss a Hobab, hijo de Ragel madianita, su suegro: Nosotros partimos para el lugar del cual Jehov ha dicho: Yo os lo dar. Ven con nosotros, y te haremos bien; porque Jehov ha prometido el bien a Israel. 30 Y l le respondi: Yo no ir, sino que me marchar a mi tierra y a mi parentela. 31 Y l le dijo: Te ruego que no nos dejes; porque t conoces los lugares donde hemos de acampar en el desierto, y nos sers en lugar de ojos. 32 Y si vienes con nosotros, cuando tengamos el bien que Jehov nos ha de hacer, nosotros te haremos bien. 

33 As partieron del monte de Jehov camino de tres das; y el arca del pacto de Jehov fue delante de ellos camino de tres das, buscndoles lugar de descanso. 34 Y la nube de Jehov iba sobre ellos de da, desde que salieron del campamento. 

35 Cuando el arca se mova, Moiss deca: Levntate, oh Jehov, y sean dispersados tus enemigos, y huyan de tu presencia los que te aborrecen. 36 Y cuando ella se detena, deca: Vuelve, oh Jehov, a los millares de millares de Israel. 

Jehov enva codornices

NMEROS 11

1 Aconteci que el pueblo se quej a odos de Jehov; y lo oy Jehov, y ardi su ira, y se encendi en ellos fuego de Jehov, y consumi uno de los extremos del campamento. 2 Entonces el pueblo clam a Moiss, y Moiss or a Jehov, y el fuego se extingui. 3 Y llam a aquel lugar Tabera, porque el fuego de Jehov se encendi en ellos. 

4 Y la gente extranjera que se mezcl con ellos tuvo un vivo deseo, y los hijos de Israel tambin volvieron a llorar y dijeron: Quin nos diera a comer carne! 5 Nos acordamos del pescado que comamos en Egipto de balde, de los pepinos, los melones, los puerros, las cebollas y los ajos; 6 y ahora nuestra alma se seca; pues nada sino este man ven nuestros ojos. 

7 Y era el man como semilla de culantro, y su color como color de bedelio. 8 El pueblo se esparca y lo recoga, y lo mola en molinos o lo majaba en morteros, y lo coca en caldera o haca de l tortas; su sabor era como sabor de aceite nuevo. 9 Y cuando descenda el roco sobre el campamento de noche, el man descenda sobre l. 

10 Y oy Moiss al pueblo, que lloraba por sus familias, cada uno a la puerta de su tienda; y la ira de Jehov se encendi en gran manera; tambin le pareci mal a Moiss. 11 Y dijo Moiss a Jehov: Por qu has hecho mal a tu siervo? y por qu no he hallado gracia en tus ojos, que has puesto la carga de todo este pueblo sobre m? 12 Conceb yo a todo este pueblo? Lo engendr yo, para que me digas: Llvalo en tu seno, como lleva la que cra al que mama, a la tierra de la cual juraste a sus padres? 13 De dnde conseguir yo carne para dar a todo este pueblo? Porque lloran a m, diciendo: Danos carne que comamos. 14 No puedo yo solo soportar a todo este pueblo, que me es pesado en demasa. 15 Y si as lo haces t conmigo, yo te ruego que me des muerte, si he hallado gracia en tus ojos; y que yo no vea mi mal. 

16 Entonces Jehov dijo a Moiss: Reneme setenta varones de los ancianos de Israel, que t sabes que son ancianos del pueblo y sus principales; y trelos a la puerta del tabernculo de reunin, y esperen all contigo. 17 Y yo descender y hablar all contigo, y tomar del espritu que est en ti, y pondr en ellos; y llevarn contigo la carga del pueblo, y no la llevars t solo. 18 Pero al pueblo dirs: Santificaos para maana, y comeris carne; porque habis llorado en odos de Jehov, diciendo: Quin nos diera a comer carne! Ciertamente mejor nos iba en Egipto! Jehov, pues, os dar carne, y comeris. 19 No comeris un da, ni dos das, ni cinco das, ni diez das, ni veinte das, 20 sino hasta un mes entero, hasta que os salga por las narices, y la aborrezcis, por cuanto menospreciasteis a Jehov que est en medio de vosotros, y llorasteis delante de l, diciendo: Para qu salimos ac de Egipto? 21 Entonces dijo Moiss: Seiscientos mil de a pie es el pueblo en medio del cual yo estoy; y t dices: Les dar carne, y comern un mes entero! 22 Se degollarn para ellos ovejas y bueyes que les basten? o se juntarn para ellos todos los peces del mar para que tengan abasto? 23 Entonces Jehov respondi a Moiss: Acaso se ha acortado la mano de Jehov? Ahora vers si se cumple mi palabra, o no. 

24 Y sali Moiss y dijo al pueblo las palabras de Jehov; y reuni a los setenta varones de los ancianos del pueblo, y los hizo estar alrededor del tabernculo. 25 Entonces Jehov descendi en la nube, y le habl; y tom del espritu que estaba en l, y lo puso en los setenta varones ancianos; y cuando pos sobre ellos el espritu, profetizaron, y no cesaron. 

26 Y haban quedado en el campamento dos varones, llamados el uno Eldad y el otro Medad, sobre los cuales tambin repos el espritu; estaban stos entre los inscritos, pero no haban venido al tabernculo; y profetizaron en el campamento. 27 Y corri un joven y dio aviso a Moiss, y dijo: Eldad y Medad profetizan en el campamento. 28 Entonces respondi Josu hijo de Nun, ayudante de Moiss, uno de sus jvenes, y dijo: Seor mo Moiss, impdelos. 29 Y Moiss le respondi: Tienes t celos por m? Ojal todo el pueblo de Jehov fuese profeta, y que Jehov pusiera su espritu sobre ellos. 30 Y Moiss volvi al campamento, l y los ancianos de Israel. 

31 Y vino un viento de Jehov, y trajo codornices del mar, y las dej sobre el campamento, un da de camino a un lado, y un da de camino al otro, alrededor del campamento, y casi dos codos sobre la faz de la tierra. 32 Entonces el pueblo estuvo levantado todo aquel da y toda la noche, y todo el da siguiente, y recogieron codornices; el que menos, recogi diez montones; y las tendieron para s a lo largo alrededor del campamento. 33 An estaba la carne entre los dientes de ellos, antes que fuese masticada, cuando la ira de Jehov se encendi en el pueblo, e hiri Jehov al pueblo con una plaga muy grande. 34 Y llam el nombre de aquel lugar Kibrot-hataava, por cuanto all sepultaron al pueblo codicioso. 35 De Kibrot-hataava parti el pueblo a Hazerot, y se qued en Hazerot. 

Mara y Aarn murmuran contra Moiss

NMEROS 12

1 Mara y Aarn hablaron contra Moiss a causa de la mujer cusita que haba tomado; porque l haba tomado mujer cusita. 2 Y dijeron: Solamente por Moiss ha hablado Jehov? No ha hablado tambin por nosotros? Y lo oy Jehov. 3 Y aquel varn Moiss era muy manso, ms que todos los hombres que haba sobre la tierra. 4 Luego dijo Jehov a Moiss, a Aarn y a Mara: Salid vosotros tres al tabernculo de reunin. Y salieron ellos tres. 5 Entonces Jehov descendi en la columna de la nube, y se puso a la puerta del tabernculo, y llam a Aarn y a Mara; y salieron ambos. 6 Y l les dijo: Od ahora mis palabras. Cuando haya entre vosotros profeta de Jehov, le aparecer en visin, en sueos hablar con l. 7 No as a mi siervo Moiss, que es fiel en toda mi casa. 8 Cara a cara hablar con l, y claramente, y no por figuras; y ver la apariencia de Jehov. Por qu, pues, no tuvisteis temor de hablar contra mi siervo Moiss? 

9 Entonces la ira de Jehov se encendi contra ellos; y se fue. 10 Y la nube se apart del tabernculo, y he aqu que Mara estaba leprosa como la nieve; y mir Aarn a Mara, y he aqu que estaba leprosa. 11 Y dijo Aarn a Moiss: Ah! seor mo, no pongas ahora sobre nosotros este pecado; porque locamente hemos actuado, y hemos pecado. 12 No quede ella ahora como el que nace muerto, que al salir del vientre de su madre, tiene ya medio consumida su carne. 13 Entonces Moiss clam a Jehov, diciendo: Te ruego, oh Dios, que la sanes ahora. 14 Respondi Jehov a Moiss: Pues si su padre hubiera escupido en su rostro, no se avergonzara por siete das? Sea echada fuera del campamento por siete das, y despus volver a la congregacin. 15 As Mara fue echada del campamento siete das; y el pueblo no pas adelante hasta que se reuni Mara con ellos. 16 Despus el pueblo parti de Hazerot, y acamparon en el desierto de Parn. 

Misin de los doce espas

(Dt. 1.19-33)

NMEROS 13

1 Y Jehov habl a Moiss, diciendo: 2 Enva t hombres que reconozcan la tierra de Canan, la cual yo doy a los hijos de Israel; de cada tribu de sus padres enviaris un varn, cada uno prncipe entre ellos. 3 Y Moiss los envi desde el desierto de Parn, conforme a la palabra de Jehov; y todos aquellos varones eran prncipes de los hijos de Israel. 4 Estos son sus nombres: De la tribu de Rubn, Sama hijo de Zacur. 5 De la tribu de Simen, Safat hijo de Hor. 6 De la tribu de Jud, Caleb hijo de Jefone. 7 De la tribu de Isacar, Igal hijo de Jos. 8 De la tribu de Efran, Oseas hijo de Nun. 9 De la tribu de Benjamn, Palti hijo de Raf. 10 De la tribu de Zabuln, Gadiel hijo de Sodi. 11 De la tribu de Jos: de la tribu de Manass, Gadi hijo de Susi. 12 De la tribu de Dan, Amiel hijo de Gemali. 13 De la tribu de Aser, Setur hijo de Micael. 14 De la tribu de Neftal, Nahbi hijo de Vapsi. 15 De la tribu de Gad, Geuel hijo de Maqui. 16 Estos son los nombres de los varones que Moiss envi a reconocer la tierra; y a Oseas hijo de Nun le puso Moiss el nombre de Josu. 

17 Los envi, pues, Moiss a reconocer la tierra de Canan, dicindoles: Subid de aqu al Neguev, y subid al monte, 18 y observad la tierra cmo es, y el pueblo que la habita, si es fuerte o dbil, si poco o numeroso; 19 cmo es la tierra habitada, si es buena o mala; y cmo son las ciudades habitadas, si son campamentos o plazas fortificadas; 20 y cmo es el terreno, si es frtil o estril, si en l hay rboles o no; y esforzaos, y tomad del fruto del pas. Y era el tiempo de las primeras uvas. 

21 Y ellos subieron, y reconocieron la tierra desde el desierto de Zin hasta Rehob, entrando en Hamat. 22 Y subieron al Neguev y vinieron hasta Hebrn; y all estaban Ahimn, Sesai y Talmai, hijos de Anac. Hebrn fue edificada siete aos antes de Zon en Egipto. 23 Y llegaron hasta el arroyo de Escol, y de all cortaron un sarmiento con un racimo de uvas, el cual trajeron dos en un palo, y de las granadas y de los higos. 24 Y se llam aquel lugar el Valle de Escol, por el racimo que cortaron de all los hijos de Israel. 

25 Y volvieron de reconocer la tierra al fin de cuarenta das. 26 Y anduvieron y vinieron a Moiss y a Aarn, y a toda la congregacin de los hijos de Israel, en el desierto de Parn, en Cades, y dieron la informacin a ellos y a toda la congregacin, y les mostraron el fruto de la tierra. 27 Y les contaron, diciendo: Nosotros llegamos a la tierra a la cual nos enviaste, la que ciertamente fluye leche y miel; y este es el fruto de ella. 28 Mas el pueblo que habita aquella tierra es fuerte, y las ciudades muy grandes y fortificadas; y tambin vimos all a los hijos de Anac. 29 Amalec habita el Neguev, y el heteo, el jebuseo y el amorreo habitan en el monte, y el cananeo habita junto al mar, y a la ribera del Jordn. 

30 Entonces Caleb hizo callar al pueblo delante de Moiss, y dijo: Subamos luego, y tomemos posesin de ella; porque ms podremos nosotros que ellos. 31 Mas los varones que subieron con l, dijeron: No podremos subir contra aquel pueblo, porque es ms fuerte que nosotros. 32 Y hablaron mal entre los hijos de Israel, de la tierra que haban reconocido, diciendo: La tierra por donde pasamos para reconocerla, es tierra que traga a sus moradores; y todo el pueblo que vimos en medio de ella son hombres de grande estatura. 33 Tambin vimos all gigantes, hijos de Anac, raza de los gigantes, y ramos nosotros, a nuestro parecer, como langostas; y as les parecamos a ellos. 

Los israelitas se rebelan contra Jehov

NMEROS 14

1 Entonces toda la congregacin grit, y dio voces; y el pueblo llor aquella noche. 2 Y se quejaron contra Moiss y contra Aarn todos los hijos de Israel; y les dijo toda la multitud: Ojal muriramos en la tierra de Egipto; o en este desierto ojal muriramos! 3 Y por qu nos trae Jehov a esta tierra para caer a espada, y que nuestras mujeres y nuestros nios sean por presa? No nos sera mejor volvernos a Egipto? 

4 Y decan el uno al otro: Designemos un capitn, y volvmonos a Egipto. 5 Entonces Moiss y Aarn se postraron sobre sus rostros delante de toda la multitud de la congregacin de los hijos de Israel. 6 Y Josu hijo de Nun y Caleb hijo de Jefone, que eran de los que haban reconocido la tierra, rompieron sus vestidos, 7 y hablaron a toda la congregacin de los hijos de Israel, diciendo: La tierra por donde pasamos para reconocerla, es tierra en gran manera buena. 8 Si Jehov se agradare de nosotros, l nos llevar a esta tierra, y nos la entregar; tierra que fluye leche y miel. 9 Por tanto, no seis rebeldes contra Jehov, ni temis al pueblo de esta tierra; porque nosotros los comeremos como pan; su amparo se ha apartado de ellos, y con nosotros est Jehov; no los temis. 10 Entonces toda la multitud habl de apedrearlos. 

Pero la gloria de Jehov se mostr en el tabernculo de reunin a todos los hijos de Israel, 11 y Jehov dijo a Moiss: Hasta cundo me ha de irritar este pueblo? Hasta cundo no me creern, con todas las seales que he hecho en medio de ellos? 12 Yo los herir de mortandad y los destruir, y a ti te pondr sobre gente ms grande y ms fuerte que ellos. 

13 Pero Moiss respondi a Jehov: Lo oirn luego los egipcios, porque de en medio de ellos sacaste a este pueblo con tu poder; 14 y lo dirn a los habitantes de esta tierra, los cuales han odo que t, oh Jehov, estabas en medio de este pueblo, que cara a cara aparecas t, oh Jehov, y que tu nube estaba sobre ellos, y que de da ibas delante de ellos en columna de nube, y de noche en columna de fuego; 15 y que has hecho morir a este pueblo como a un solo hombre; y las gentes que hubieren odo tu fama hablarn, diciendo: 16 Por cuanto no pudo Jehov meter este pueblo en la tierra de la cual les haba jurado, los mat en el desierto. 17 Ahora, pues, yo te ruego que sea magnificado el poder del Seor, como lo hablaste, diciendo: 18 Jehov, tardo para la ira y grande en misericordia, que perdona la iniquidad y la rebelin, aunque de ningn modo tendr por inocente al culpable; que visita la maldad de los padres sobre los hijos hasta los terceros y hasta los cuartos. 19 Perdona ahora la iniquidad de este pueblo segn la grandeza de tu misericordia, y como has perdonado a este pueblo desde Egipto hasta aqu. 

Jehov castiga a Israel

(Dt. 1.34-40)

20 Entonces Jehov dijo: Yo lo he perdonado conforme a tu dicho. 21 Mas tan ciertamente como vivo yo, y mi gloria llena toda la tierra, 22 todos los que vieron mi gloria y mis seales que he hecho en Egipto y en el desierto, y me han tentado ya diez veces, y no han odo mi voz, 23 no vern la tierra de la cual jur a sus padres; no, ninguno de los que me han irritado la ver. 24 Pero a mi siervo Caleb, por cuanto hubo en l otro espritu, y decidi ir en pos de m, yo le meter en la tierra donde entr, y su descendencia la tendr en posesin. 25 Ahora bien, el amalecita y el cananeo habitan en el valle; volveos maana y salid al desierto, camino del Mar Rojo. 

26 Y Jehov habl a Moiss y a Aarn, diciendo: 27 Hasta cundo oir esta depravada multitud que murmura contra m, las querellas de los hijos de Israel, que de m se quejan? 28 Diles: Vivo yo, dice Jehov, que segn habis hablado a mis odos, as har yo con vosotros. 29 En este desierto caern vuestros cuerpos; todo el nmero de los que fueron contados de entre vosotros, de veinte aos arriba, los cuales han murmurado contra m. 30 Vosotros a la verdad no entraris en la tierra, por la cual alc mi mano y jur que os hara habitar en ella; exceptuando a Caleb hijo de Jefone, y a Josu hijo de Nun. 31 Pero a vuestros nios, de los cuales dijisteis que seran por presa, yo los introducir, y ellos conocern la tierra que vosotros despreciasteis. 32 En cuanto a vosotros, vuestros cuerpos caern en este desierto. 33 Y vuestros hijos andarn pastoreando en el desierto cuarenta aos, y ellos llevarn vuestras rebeldas, hasta que vuestros cuerpos sean consumidos en el desierto. 34 Conforme al nmero de los das, de los cuarenta das en que reconocisteis la tierra, llevaris vuestras iniquidades cuarenta aos, un ao por cada da; y conoceris mi castigo. 35 Yo Jehov he hablado; as har a toda esta multitud perversa que se ha juntado contra m; en este desierto sern consumidos, y ah morirn. 

Muerte de los diez espas malvados

36 Y los varones que Moiss envi a reconocer la tierra, y que al volver haban hecho murmurar contra l a toda la congregacin, desacreditando aquel pas, 37 aquellos varones que haban hablado mal de la tierra, murieron de plaga delante de Jehov. 38 Pero Josu hijo de Nun y Caleb hijo de Jefone quedaron con vida, de entre aquellos hombres que haban ido a reconocer la tierra. 

La derrota en Horma

(Dt. 1.41-46)

39 Y Moiss dijo estas cosas a todos los hijos de Israel, y el pueblo se enlut mucho. 40 Y se levantaron por la maana y subieron a la cumbre del monte, diciendo: Henos aqu para subir al lugar del cual ha hablado Jehov; porque hemos pecado. 41 Y dijo Moiss: Por qu quebrantis el mandamiento de Jehov? Esto tampoco os saldr bien. 42 No subis, porque Jehov no est en medio de vosotros, no seis heridos delante de vuestros enemigos. 43 Porque el amalecita y el cananeo estn all delante de vosotros, y caeris a espada; pues por cuanto os habis negado a seguir a Jehov, por eso no estar Jehov con vosotros. 44 Sin embargo, se obstinaron en subir a la cima del monte; pero el arca del pacto de Jehov, y Moiss, no se apartaron de en medio del campamento. 45 Y descendieron el amalecita y el cananeo que habitaban en aquel monte, y los hirieron y los derrotaron, persiguindolos hasta Horma. 

Leyes sobre las ofrendas

NMEROS 15

1 Jehov habl a Moiss, diciendo: 2 Habla a los hijos de Israel, y diles: Cuando hayis entrado en la tierra de vuestra habitacin que yo os doy, 3 y hagis ofrenda encendida a Jehov, holocausto, o sacrificio, por especial voto, o de vuestra voluntad, o para ofrecer en vuestras fiestas solemnes olor grato a Jehov, de vacas o de ovejas; 4 entonces el que presente su ofrenda a Jehov traer como ofrenda la dcima parte de un efa de flor de harina, amasada con la cuarta parte de un hin de aceite. 5 De vino para la libacin ofrecers la cuarta parte de un hin, adems del holocausto o del sacrificio, por cada cordero. 6 Por cada carnero hars ofrenda de dos dcimas de flor de harina, amasada con la tercera parte de un hin de aceite; 7 y de vino para la libacin ofrecers la tercera parte de un hin, en olor grato a Jehov. 8 Cuando ofrecieres novillo en holocausto o sacrificio, por especial voto, o de paz a Jehov, 9 ofrecers con el novillo una ofrenda de tres dcimas de flor de harina, amasada con la mitad de un hin de aceite; 10 y de vino para la libacin ofrecers la mitad de un hin, en ofrenda encendida de olor grato a Jehov. 

11 As se har con cada buey, o carnero, o cordero de las ovejas, o cabrito. 12 Conforme al nmero as haris con cada uno, segn el nmero de ellos. 13 Todo natural har estas cosas as, para ofrecer ofrenda encendida de olor grato a Jehov. 14 Y cuando habitare con vosotros extranjero, o cualquiera que estuviere entre vosotros por vuestras generaciones, si hiciere ofrenda encendida de olor grato a Jehov, como vosotros hiciereis, as har l. 15 Un mismo estatuto tendris vosotros de la congregacin y el extranjero que con vosotros mora; ser estatuto perpetuo por vuestras generaciones; como vosotros, as ser el extranjero delante de Jehov. 16 Una misma ley y un mismo decreto tendris, vosotros y el extranjero que con vosotros mora. 

17 Tambin habl Jehov a Moiss, diciendo: 18 Habla a los hijos de Israel, y diles: Cuando hayis entrado en la tierra a la cual yo os llevo, 19 cuando comencis a comer del pan de la tierra, ofreceris ofrenda a Jehov. 20 De lo primero que amasis, ofreceris una torta en ofrenda; como la ofrenda de la era, as la ofreceris. 21 De las primicias de vuestra masa daris a Jehov ofrenda por vuestras generaciones. 22 Y cuando errareis, y no hiciereis todos estos mandamientos que Jehov ha dicho a Moiss, 23 todas las cosas que Jehov os ha mandado por medio de Moiss, desde el da que Jehov lo mand, y en adelante por vuestras edades, 24 si el pecado fue hecho por yerro con ignorancia de la congregacin, toda la congregacin ofrecer un novillo por holocausto en olor grato a Jehov, con su ofrenda y su libacin conforme a la ley, y un macho cabro en expiacin. 25 Y el sacerdote har expiacin por toda la congregacin de los hijos de Israel; y les ser perdonado, porque yerro es; y ellos traern sus ofrendas, ofrenda encendida a Jehov, y sus expiaciones delante de Jehov por sus yerros. 26 Y ser perdonado a toda la congregacin de los hijos de Israel, y al extranjero que mora entre ellos, por cuanto es yerro de todo el pueblo. 

27 Si una persona pecare por yerro, ofrecer una cabra de un ao para expiacin. 28 Y el sacerdote har expiacin por la persona que haya pecado por yerro; cuando pecare por yerro delante de Jehov, la reconciliar, y le ser perdonado. 29 El nacido entre los hijos de Israel, y el extranjero que habitare entre ellos, una misma ley tendris para el que hiciere algo por yerro. 30 Mas la persona que hiciere algo con soberbia, as el natural como el extranjero, ultraja a Jehov; esa persona ser cortada de en medio de su pueblo. 31 Por cuanto tuvo en poco la palabra de Jehov, y menospreci su mandamiento, enteramente ser cortada esa persona; su iniquidad caer sobre ella. 

Lapidacin de un violador del da de reposo

32 Estando los hijos de Israel en el desierto, hallaron a un hombre que recoga lea en da de reposo. 33 Y los que le hallaron recogiendo lea, lo trajeron a Moiss y a Aarn, y a toda la congregacin; 34 y lo pusieron en la crcel, porque no estaba declarado qu se le haba de hacer. 35 Y Jehov dijo a Moiss: Irremisiblemente muera aquel hombre; apedrelo toda la congregacin fuera del campamento. 36 Entonces lo sac la congregacin fuera del campamento, y lo apedrearon, y muri, como Jehov mand a Moiss. 

Franjas en los vestidos

37 Y Jehov habl a Moiss, diciendo: 38 Habla a los hijos de Israel, y diles que se hagan franjas en los bordes de sus vestidos, por sus generaciones; y pongan en cada franja de los bordes un cordn de azul. 39 Y os servir de franja, para que cuando lo veis os acordis de todos los mandamientos de Jehov, para ponerlos por obra; y no miris en pos de vuestro corazn y de vuestros ojos, en pos de los cuales os prostituyis. 40 Para que os acordis, y hagis todos mis mandamientos, y seis santos a vuestro Dios. 41 Yo Jehov vuestro Dios, que os saqu de la tierra de Egipto, para ser vuestro Dios. Yo Jehov vuestro Dios. 

La rebelin de Cor

NMEROS 16

1 Cor hijo de Izhar, hijo de Coat, hijo de Lev, y Datn y Abiram hijos de Eliab, y On hijo de Pelet, de los hijos de Rubn, tomaron gente, 2 y se levantaron contra Moiss con doscientos cincuenta varones de los hijos de Israel, prncipes de la congregacin, de los del consejo, varones de renombre. 3 Y se juntaron contra Moiss y Aarn y les dijeron: Basta ya de vosotros! Porque toda la congregacin, todos ellos son santos, y en medio de ellos est Jehov; por qu, pues, os levantis vosotros sobre la congregacin de Jehov? 4 Cuando oy esto Moiss, se postr sobre su rostro; 5 y habl a Cor y a todo su squito, diciendo: Maana mostrar Jehov quin es suyo, y quin es santo, y har que se acerque a l; al que l escogiere, l lo acercar a s. 6 Haced esto: tomaos incensarios, Cor y todo su squito, 7 y poned fuego en ellos, y poned en ellos incienso delante de Jehov maana; y el varn a quien Jehov escogiere, aquel ser el santo; esto os baste, hijos de Lev. 8 Dijo ms Moiss a Cor: Od ahora, hijos de Lev: 9 Os es poco que el Dios de Israel os haya apartado de la congregacin de Israel, acercndoos a l para que ministris en el servicio del tabernculo de Jehov, y estis delante de la congregacin para ministrarles, 10 y que te hizo acercar a ti, y a todos tus hermanos los hijos de Lev contigo? Procuris tambin el sacerdocio? 11 Por tanto, t y todo tu squito sois los que os juntis contra Jehov; pues Aarn, qu es, para que contra l murmuris? 

12 Y envi Moiss a llamar a Datn y Abiram, hijos de Eliab; mas ellos respondieron: No iremos all. 13 Es poco que nos hayas hecho venir de una tierra que destila leche y miel, para hacernos morir en el desierto, sino que tambin te enseorees de nosotros imperiosamente? 14 Ni tampoco nos has metido t en tierra que fluya leche y miel, ni nos has dado heredades de tierras y vias. Sacars los ojos de estos hombres? No subiremos. 

15 Entonces Moiss se enoj en gran manera, y dijo a Jehov: No mires a su ofrenda; ni aun un asno he tomado de ellos, ni a ninguno de ellos he hecho mal. 16 Despus dijo Moiss a Cor: T y todo tu squito, poneos maana delante de Jehov; t, y ellos, y Aarn; 17 y tomad cada uno su incensario y poned incienso en ellos, y acercaos delante de Jehov cada uno con su incensario, doscientos cincuenta incensarios; t tambin, y Aarn, cada uno con su incensario. 18 Y tom cada uno su incensario, y pusieron en ellos fuego, y echaron en ellos incienso, y se pusieron a la puerta del tabernculo de reunin con Moiss y Aarn. 19 Ya Cor haba hecho juntar contra ellos toda la congregacin a la puerta del tabernculo de reunin; entonces la gloria de Jehov apareci a toda la congregacin. 20 Y Jehov habl a Moiss y a Aarn, diciendo: 21 Apartaos de entre esta congregacin, y los consumir en un momento. 22 Y ellos se postraron sobre sus rostros, y dijeron: Dios, Dios de los espritus de toda carne, no es un solo hombre el que pec? Por qu airarte contra toda la congregacin? 23 Entonces Jehov habl a Moiss, diciendo: 24 Habla a la congregacin y diles: Apartaos de en derredor de la tienda de Cor, Datn y Abiram. 

25 Entonces Moiss se levant y fue a Datn y a Abiram, y los ancianos de Israel fueron en pos de l. 26 Y l habl a la congregacin, diciendo: Apartaos ahora de las tiendas de estos hombres impos, y no toquis ninguna cosa suya, para que no perezcis en todos sus pecados. 27 Y se apartaron de las tiendas de Cor, de Datn y de Abiram en derredor; y Datn y Abiram salieron y se pusieron a las puertas de sus tiendas, con sus mujeres, sus hijos y sus pequeuelos. 28 Y dijo Moiss: En esto conoceris que Jehov me ha enviado para que hiciese todas estas cosas, y que no las hice de mi propia voluntad. 29 Si como mueren todos los hombres murieren stos, o si ellos al ser visitados siguen la suerte de todos los hombres, Jehov no me envi. 30 Mas si Jehov hiciere algo nuevo, y la tierra abriere su boca y los tragare con todas sus cosas, y descendieren vivos al Seol, entonces conoceris que estos hombres irritaron a Jehov. 

31 Y aconteci que cuando ces l de hablar todas estas palabras, se abri la tierra que estaba debajo de ellos. 32 Abri la tierra su boca, y los trag a ellos, a sus casas, a todos los hombres de Cor, y a todos sus bienes. 33 Y ellos, con todo lo que tenan, descendieron vivos al Seol, y los cubri la tierra, y perecieron de en medio de la congregacin. 34 Y todo Israel, los que estaban en derredor de ellos, huyeron al grito de ellos; porque decan: No nos trague tambin la tierra. 35 Tambin sali fuego de delante de Jehov, y consumi a los doscientos cincuenta hombres que ofrecan el incienso. 

36 Entonces Jehov habl a Moiss, diciendo: 37 Di a Eleazar hijo del sacerdote Aarn, que tome los incensarios de en medio del incendio, y derrame ms all el fuego; porque son santificados 38 los incensarios de estos que pecaron contra sus almas; y harn de ellos planchas batidas para cubrir el altar; por cuanto ofrecieron con ellos delante de Jehov, son santificados, y sern como seal a los hijos de Israel. 39 Y el sacerdote Eleazar tom los incensarios de bronce con que los quemados haban ofrecido; y los batieron para cubrir el altar, 40 en recuerdo para los hijos de Israel, de que ningn extrao que no sea de la descendencia de Aarn se acerque para ofrecer incienso delante de Jehov, para que no sea como Cor y como su squito; segn se lo dijo Jehov por medio de Moiss. 

41 El da siguiente, toda la congregacin de los hijos de Israel murmur contra Moiss y Aarn, diciendo: Vosotros habis dado muerte al pueblo de Jehov. 42 Y aconteci que cuando se junt la congregacin contra Moiss y Aarn, miraron hacia el tabernculo de reunin, y he aqu la nube lo haba cubierto, y apareci la gloria de Jehov. 43 Y vinieron Moiss y Aarn delante del tabernculo de reunin. 44 Y Jehov habl a Moiss, diciendo: 45 Apartaos de en medio de esta congregacin, y los consumir en un momento. Y ellos se postraron sobre sus rostros. 46 Y dijo Moiss a Aarn: Toma el incensario, y pon en l fuego del altar, y sobre l pon incienso, y ve pronto a la congregacin, y haz expiacin por ellos, porque el furor ha salido de la presencia de Jehov; la mortandad ha comenzado. 47 Entonces tom Aarn el incensario, como Moiss dijo, y corri en medio de la congregacin; y he aqu que la mortandad haba comenzado en el pueblo; y l puso incienso, e hizo expiacin por el pueblo, 48 y se puso entre los muertos y los vivos; y ces la mortandad. 49 Y los que murieron en aquella mortandad fueron catorce mil setecientos, sin los muertos por la rebelin de Cor. 50 Despus volvi Aarn a Moiss a la puerta del tabernculo de reunin, cuando la mortandad haba cesado. 

La vara de Aarn florece

NMEROS 17

1 Luego habl Jehov a Moiss, diciendo: 2 Habla a los hijos de Israel, y toma de ellos una vara por cada casa de los padres, de todos los prncipes de ellos, doce varas conforme a las casas de sus padres; y escribirs el nombre de cada uno sobre su vara. 3 Y escribirs el nombre de Aarn sobre la vara de Lev; porque cada jefe de familia de sus padres tendr una vara. 4 Y las pondrs en el tabernculo de reunin delante del testimonio, donde yo me manifestar a vosotros. 5 Y florecer la vara del varn que yo escoja, y har cesar de delante de m las quejas de los hijos de Israel con que murmuran contra vosotros. 6 Y Moiss habl a los hijos de Israel, y todos los prncipes de ellos le dieron varas; cada prncipe por las casas de sus padres una vara, en total doce varas; y la vara de Aarn estaba entre las varas de ellos. 7 Y Moiss puso las varas delante de Jehov en el tabernculo del testimonio. 

8 Y aconteci que el da siguiente vino Moiss al tabernculo del testimonio; y he aqu que la vara de Aarn de la casa de Lev haba reverdecido, y echado flores, y arrojado renuevos, y producido almendras. 9 Entonces sac Moiss todas las varas de delante de Jehov a todos los hijos de Israel; y ellos lo vieron, y tomaron cada uno su vara. 10 Y Jehov dijo a Moiss: Vuelve la vara de Aarn delante del testimonio, para que se guarde por seal a los hijos rebeldes; y hars cesar sus quejas de delante de m, para que no mueran. 11 E hizo Moiss como le mand Jehov, as lo hizo. 

12 Entonces los hijos de Israel hablaron a Moiss, diciendo: He aqu nosotros somos muertos, perdidos somos, todos nosotros somos perdidos. 13 Cualquiera que se acercare, el que viniere al tabernculo de Jehov, morir. Acabaremos por perecer todos? 

Sostenimiento de sacerdotes y levitas

NMEROS 18

1 Jehov dijo a Aarn: T y tus hijos, y la casa de tu padre contigo, llevaris el pecado del santuario; y t y tus hijos contigo llevaris el pecado de vuestro sacerdocio. 2 Y a tus hermanos tambin, la tribu de Lev, la tribu de tu padre, haz que se acerquen a ti y se junten contigo, y te servirn; y t y tus hijos contigo serviris delante del tabernculo del testimonio. 3 Y guardarn lo que t ordenes, y el cargo de todo el tabernculo; mas no se acercarn a los utensilios santos ni al altar, para que no mueran ellos y vosotros. 4 Se juntarn, pues, contigo, y tendrn el cargo del tabernculo de reunin en todo el servicio del tabernculo; ningn extrao se ha de acercar a vosotros. 5 Y tendris el cuidado del santuario, y el cuidado del altar, para que no venga ms la ira sobre los hijos de Israel. 6 Porque he aqu, yo he tomado a vuestros hermanos los levitas de entre los hijos de Israel, dados a vosotros en don de Jehov, para que sirvan en el ministerio del tabernculo de reunin. 7 Mas t y tus hijos contigo guardaris vuestro sacerdocio en todo lo relacionado con el altar, y del velo adentro, y ministraris. Yo os he dado en don el servicio de vuestro sacerdocio; y el extrao que se acercare, morir. 

8 Dijo ms Jehov a Aarn: He aqu yo te he dado tambin el cuidado de mis ofrendas; todas las cosas consagradas de los hijos de Israel te he dado por razn de la uncin, y a tus hijos, por estatuto perpetuo. 9 Esto ser tuyo de la ofrenda de las cosas santas, reservadas del fuego; toda ofrenda de ellos, todo presente suyo, y toda expiacin por el pecado de ellos, y toda expiacin por la culpa de ellos, que me han de presentar, ser cosa muy santa para ti y para tus hijos. 10 En el santuario la comers; todo varn comer de ella; cosa santa ser para ti. 11 Esto tambin ser tuyo: la ofrenda elevada de sus dones, y todas las ofrendas mecidas de los hijos de Israel, he dado a ti y a tus hijos y a tus hijas contigo, por estatuto perpetuo; todo limpio en tu casa comer de ellas. 12 De aceite, de mosto y de trigo, todo lo ms escogido, las primicias de ello, que presentarn a Jehov, para ti las he dado. 13 Las primicias de todas las cosas de la tierra de ellos, las cuales traern a Jehov, sern tuyas; todo limpio en tu casa comer de ellas. 14 Todo lo consagrado por voto en Israel ser tuyo. 15 Todo lo que abre matriz, de toda carne que ofrecern a Jehov, as de hombres como de animales, ser tuyo; pero hars que se redima el primognito del hombre; tambin hars redimir el primognito de animal inmundo. 16 De un mes hars efectuar el rescate de ellos, conforme a tu estimacin, por el precio de cinco siclos, conforme al siclo del santuario, que es de veinte geras. 17 Mas el primognito de vaca, el primognito de oveja y el primognito de cabra, no redimirs; santificados son; la sangre de ellos rociars sobre el altar, y quemars la grosura de ellos, ofrenda encendida en olor grato a Jehov. 18 Y la carne de ellos ser tuya; como el pecho de la ofrenda mecida y como la espaldilla derecha, ser tuya. 19 Todas las ofrendas elevadas de las cosas santas, que los hijos de Israel ofrecieren a Jehov, las he dado para ti, y para tus hijos y para tus hijas contigo, por estatuto perpetuo; pacto de sal perpetuo es delante de Jehov para ti y para tu descendencia contigo. 20 Y Jehov dijo a Aarn: De la tierra de ellos no tendrs heredad, ni entre ellos tendrs parte. Yo soy tu parte y tu heredad en medio de los hijos de Israel. 

21 Y he aqu yo he dado a los hijos de Lev todos los diezmos en Israel por heredad, por su ministerio, por cuanto ellos sirven en el ministerio del tabernculo de reunin. 22 Y no se acercarn ms los hijos de Israel al tabernculo de reunin, para que no lleven pecado por el cual mueran. 23 Mas los levitas harn el servicio del tabernculo de reunin, y ellos llevarn su iniquidad; estatuto perpetuo para vuestros descendientes; y no poseern heredad entre los hijos de Israel. 24 Porque a los levitas he dado por heredad los diezmos de los hijos de Israel, que ofrecern a Jehov en ofrenda; por lo cual les he dicho: Entre los hijos de Israel no poseern heredad. 

25 Y habl Jehov a Moiss, diciendo: 26 As hablars a los levitas, y les dirs: Cuando tomis de los hijos de Israel los diezmos que os he dado de ellos por vuestra heredad, vosotros presentaris de ellos en ofrenda mecida a Jehov el diezmo de los diezmos. 27 Y se os contar vuestra ofrenda como grano de la era, y como producto del lagar. 28 As ofreceris tambin vosotros ofrenda a Jehov de todos vuestros diezmos que recibis de los hijos de Israel; y daris de ellos la ofrenda de Jehov al sacerdote Aarn. 29 De todos vuestros dones ofreceris toda ofrenda a Jehov; de todo lo mejor de ellos ofreceris la porcin que ha de ser consagrada. 30 Y les dirs: Cuando ofreciereis lo mejor de ellos, ser contado a los levitas como producto de la era, y como producto del lagar. 31 Y lo comeris en cualquier lugar, vosotros y vuestras familias; pues es vuestra remuneracin por vuestro ministerio en el tabernculo de reunin. 32 Y no llevaris pecado por ello, cuando hubiereis ofrecido la mejor parte de l; y no contaminaris las cosas santas de los hijos de Israel, y no moriris. 

La purificacin de los inmundos

NMEROS 19

1 Jehov habl a Moiss y a Aarn, diciendo: 2 Esta es la ordenanza de la ley que Jehov ha prescrito, diciendo: Di a los hijos de Israel que te traigan una vaca alazana, perfecta, en la cual no haya falta, sobre la cual no se haya puesto yugo; 3 y la daris a Eleazar el sacerdote, y l la sacar fuera del campamento, y la har degollar en su presencia. 4 Y Eleazar el sacerdote tomar de la sangre con su dedo, y rociar hacia la parte delantera del tabernculo de reunin con la sangre de ella siete veces; 5 y har quemar la vaca ante sus ojos; su cuero y su carne y su sangre, con su estircol, har quemar. 6 Luego tomar el sacerdote madera de cedro, e hisopo, y escarlata, y lo echar en medio del fuego en que arde la vaca. 7 El sacerdote lavar luego sus vestidos, lavar tambin su cuerpo con agua, y despus entrar en el campamento; y ser inmundo el sacerdote hasta la noche. 8 Asimismo el que la quem lavar sus vestidos en agua, tambin lavar en agua su cuerpo, y ser inmundo hasta la noche. 9 Y un hombre limpio recoger las cenizas de la vaca y las pondr fuera del campamento en lugar limpio, y las guardar la congregacin de los hijos de Israel para el agua de purificacin; es una expiacin. 10 Y el que recogi las cenizas de la vaca lavar sus vestidos, y ser inmundo hasta la noche; y ser estatuto perpetuo para los hijos de Israel, y para el extranjero que mora entre ellos. 

11 El que tocare cadver de cualquier persona ser inmundo siete das. 12 Al tercer da se purificar con aquella agua, y al sptimo da ser limpio; y si al tercer da no se purificare, no ser limpio al sptimo da. 13 Todo aquel que tocare cadver de cualquier persona, y no se purificare, el tabernculo de Jehov contamin, y aquella persona ser cortada de Israel; por cuanto el agua de la purificacin no fue rociada sobre l, inmundo ser, y su inmundicia ser sobre l. 

14 Esta es la ley para cuando alguno muera en la tienda: cualquiera que entre en la tienda, y todo el que est en ella, ser inmundo siete das. 15 Y toda vasija abierta, cuya tapa no est bien ajustada, ser inmunda; 16 y cualquiera que tocare algn muerto a espada sobre la faz del campo, o algn cadver, o hueso humano, o sepulcro, siete das ser inmundo. 17 Y para el inmundo tomarn de la ceniza de la vaca quemada de la expiacin, y echarn sobre ella agua corriente en un recipiente; 18 y un hombre limpio tomar hisopo, y lo mojar en el agua, y rociar sobre la tienda, sobre todos los muebles, sobre las personas que all estuvieren, y sobre aquel que hubiere tocado el hueso, o el asesinado, o el muerto, o el sepulcro. 19 Y el limpio rociar sobre el inmundo al tercero y al sptimo da; y cuando lo haya purificado al da sptimo, l lavar luego sus vestidos, y a s mismo se lavar con agua, y ser limpio a la noche. 

20 Y el que fuere inmundo, y no se purificare, la tal persona ser cortada de entre la congregacin, por cuanto contamin el tabernculo de Jehov; no fue rociada sobre l el agua de la purificacin; es inmundo. 21 Les ser estatuto perpetuo; tambin el que rociare el agua de la purificacin lavar sus vestidos; y el que tocare el agua de la purificacin ser inmundo hasta la noche. 22 Y todo lo que el inmundo tocare, ser inmundo; y la persona que lo tocare ser inmunda hasta la noche. 

Agua de la roca

NMEROS 20

1 Llegaron los hijos de Israel, toda la congregacin, al desierto de Zin, en el mes primero, y acamp el pueblo en Cades; y all muri Mara, y all fue sepultada. 

2 Y porque no haba agua para la congregacin, se juntaron contra Moiss y Aarn. 3 Y habl el pueblo contra Moiss, diciendo: Ojal hubiramos muerto cuando perecieron nuestros hermanos delante de Jehov! 4 Por qu hiciste venir la congregacin de Jehov a este desierto, para que muramos aqu nosotros y nuestras bestias? 5 Y por qu nos has hecho subir de Egipto, para traernos a este mal lugar? No es lugar de sementera, de higueras, de vias ni de granadas; ni aun de agua para beber. 6 Y se fueron Moiss y Aarn de delante de la congregacin a la puerta del tabernculo de reunin, y se postraron sobre sus rostros; y la gloria de Jehov apareci sobre ellos. 7 Y habl Jehov a Moiss, diciendo: 8 Toma la vara, y rene la congregacin, t y Aarn tu hermano, y hablad a la pea a vista de ellos; y ella dar su agua, y les sacars aguas de la pea, y dars de beber a la congregacin y a sus bestias. 9 Entonces Moiss tom la vara de delante de Jehov, como l le mand. 

10 Y reunieron Moiss y Aarn a la congregacin delante de la pea, y les dijo: Od ahora, rebeldes! Os hemos de hacer salir aguas de esta pea? 11 Entonces alz Moiss su mano y golpe la pea con su vara dos veces; y salieron muchas aguas, y bebi la congregacin, y sus bestias. 12 Y Jehov dijo a Moiss y a Aarn: Por cuanto no cresteis en m, para santificarme delante de los hijos de Israel, por tanto, no meteris esta congregacin en la tierra que les he dado. 13 Estas son las aguas de la rencilla, por las cuales contendieron los hijos de Israel con Jehov, y l se santific en ellos. 

Edom rehsa dar paso a Israel

14 Envi Moiss embajadores al rey de Edom desde Cades, diciendo: As dice Israel tu hermano: T has sabido todo el trabajo que nos ha venido; 15 cmo nuestros padres descendieron a Egipto, y estuvimos en Egipto largo tiempo, y los egipcios nos maltrataron, y a nuestros padres; 16 y clamamos a Jehov, el cual oy nuestra voz, y envi un ngel, y nos sac de Egipto; y he aqu estamos en Cades, ciudad cercana a tus fronteras. 17 Te rogamos que pasemos por tu tierra. No pasaremos por labranza, ni por via, ni beberemos agua de pozos; por el camino real iremos, sin apartarnos a diestra ni a siniestra, hasta que hayamos pasado tu territorio. 18 Edom le respondi: No pasars por mi pas; de otra manera, saldr contra ti armado. 19 Y los hijos de Israel dijeron: Por el camino principal iremos; y si bebiremos tus aguas yo y mis ganados, dar el precio de ellas; djame solamente pasar a pie, nada ms. 20 Pero l respondi: No pasars. Y sali Edom contra l con mucho pueblo, y mano fuerte. 21 No quiso, pues, Edom dejar pasar a Israel por su territorio, y se desvi Israel de l. 

Aarn muere en el Monte Hor

22 Y partiendo de Cades los hijos de Israel, toda aquella congregacin, vinieron al monte de Hor. 23 Y Jehov habl a Moiss y a Aarn en el monte de Hor, en la frontera de la tierra de Edom, diciendo: 24 Aarn ser reunido a su pueblo, pues no entrar en la tierra que yo di a los hijos de Israel, por cuanto fuisteis rebeldes a mi mandamiento en las aguas de la rencilla. 25 Toma a Aarn y a Eleazar su hijo, y hazlos subir al monte de Hor, 26 y desnuda a Aarn de sus vestiduras, y viste con ellas a Eleazar su hijo; porque Aarn ser reunido a su pueblo, y all morir. 27 Y Moiss hizo como Jehov le mand; y subieron al monte de Hor a la vista de toda la congregacin. 28 Y Moiss desnud a Aarn de sus vestiduras, y se las visti a Eleazar su hijo; y Aarn murio all en la cumbre del monte, y Moiss y Eleazar descendieron del monte. 29 Y viendo toda la congregacin que Aarn haba muerto, le hicieron duelo por treinta das todas la familias de Israel. 

El rey de Arad ataca a Israel

NMEROS 21

1 Cuando el cananeo, el rey de Arad, que habitaba en el Neguev, oy que vena Israel por el camino de Atarim, pele contra Israel, y tom de l prisioneros. 2 Entonces Israel hizo voto a Jehov, y dijo: Si en efecto entregares este pueblo en mi mano, yo destruir sus ciudades. 3 Y Jehov escuch la voz de Israel, y entreg al cananeo, y los destruy a ellos y a sus ciudades; y llam el nombre de aquel lugar Horma. 

La serpiente de bronce

4 Despus partieron del monte de Hor, camino del Mar Rojo, para rodear la tierra de Edom; y se desanim el pueblo por el camino. 5 Y habl el pueblo contra Dios y contra Moiss: Por qu nos hiciste subir de Egipto para que muramos en este desierto? Pues no hay pan ni agua, y nuestra alma tiene fastidio de este pan tan liviano. 6 Y Jehov envi entre el pueblo serpientes ardientes, que mordan al pueblo; y muri mucho pueblo de Israel. 7 Entonces el pueblo vino a Moiss y dijo: Hemos pecado por haber hablado contra Jehov, y contra ti; ruega a Jehov que quite de nosotros estas serpientes. Y Moiss or por el pueblo. 8 Y Jehov dijo a Moiss: Hazte una serpiente ardiente, y ponla sobre una asta; y cualquiera que fuere mordido y mirare a ella, vivir. 9 Y Moiss hizo una serpiente de bronce, y la puso sobre una asta; y cuando alguna serpiente morda a alguno, miraba a la serpiente de bronce, y viva. 

Los israelitas rodean la tierra de Moab

10 Despus partieron los hijos de Israel y acamparon en Obot. 11 Y partiendo de Obot, acamparon en Ije-abarim, en el desierto que est enfrente de Moab, al nacimiento del sol. 12 Partieron de all, y acamparon en el valle de Zered. 13 De all partieron, y acamparon al otro lado de Arnn, que est en el desierto, y que sale del territorio del amorreo; porque Arnn es lmite de Moab, entre Moab y el amorreo. 14 Por tanto se dice en el libro de las batallas de Jehov: 


Lo que hizo en el Mar Rojo, 
Y en los arroyos de Arnn; 
15 Y a la corriente de los arroyos 
Que va a parar en Ar, 
Y descansa en el lmite de Moab. 



16 De all vinieron a Beer: este es el pozo del cual Jehov dijo a Moiss: Rene al pueblo, y les dar agua. 17 Entonces, cant Israel este cntico: 


Sube, oh pozo; a l cantad; 
18 Pozo, el cual cavaron los seores. 
Lo cavaron los prncipes del pueblo, 
Y el legislador, con sus bculos. 

Del desierto vinieron a Matana, 19 y de Matana a Nahaliel, y de Nahaliel a Bamot; 20 y de Bamot al valle que est en los campos de Moab, y a la cumbre de Pisga, que mira hacia el desierto. 

Israel derrota a Sehn

(Dt. 2.26-37)

21 Entonces envi Israel embajadores a Sehn rey de los amorreos, diciendo: 22 Pasar por tu tierra; no nos iremos por los sembrados, ni por las vias; no beberemos las aguas de los pozos; por el camino real iremos, hasta que pasemos tu territorio. 23 Mas Sehn no dej pasar a Israel por su territorio, sino que junt Sehn todo su pueblo y sali contra Israel en el desierto, y vino a Jahaza y pele contra Israel. 24 Y lo hiri Israel a filo de espada, y tom su tierra desde Arnn hasta Jaboc, hasta los hijos de Amn; porque la frontera de los hijos de Amn era fuerte. 25 Y tom Israel todas estas ciudades, y habit Israel en todas las ciudades del amorreo, en Hesbn y en todas sus aldeas. 26 Porque Hesbn era la ciudad de Sehn rey de los amorreos, el cual haba tenido guerra antes con el rey de Moab, y tomado de su poder toda su tierra hasta Arnn. 27 Por tanto dicen los proverbistas: 


Venid a Hesbn, 
Edifquese y represe la ciudad de Sehn. 
28 Porque fuego sali de Hesbn, 
Y llama de la ciudad de Sehn, 
Y consumi a Ar de Moab, 
A los seores de las alturas de Arnn. 
29 Ay de ti, Moab! 
Pereciste, pueblo de Quemos. 
Fueron puestos sus hijos en huida, 
Y sus hijas en cautividad, 
Por Sehn rey de los amorreos. 
30 Mas devastamos el reino de ellos; 
Pereci Hesbn hasta Dibn, 
Y destruimos hasta Nofa y Medeba. 



Israel derrota a Og de Basn

(Dt. 3.1-11)

31 As habit Israel en la tierra del amorreo. 32 Tambin envi Moiss a reconocer a Jazer; y tomaron sus aldeas, y echaron al amorreo que estaba all. 33 Y volvieron, y subieron camino de Basn; y sali contra ellos Og rey de Basn, l y todo su pueblo, para pelear en Edrei. 34 Entonces Jehov dijo a Moiss: No le tengas miedo, porque en tu mano lo he entregado, a l y a todo su pueblo, y a su tierra; y hars de l como hiciste de Sehn rey de los amorreos, que habitaba en Hesbn. 35 E hirieron a l y a sus hijos, y a toda su gente, sin que le quedara uno, y se apoderaron de su tierra. 

Balac manda llamar a Balaam

NMEROS 22

1 Partieron los hijos de Israel, y acamparon en los campos de Moab junto al Jordn, frente a Jeric. 2 Y vio Balac hijo de Zipor todo lo que Israel haba hecho al amorreo. 3 Y Moab tuvo gran temor a causa del pueblo, porque era mucho; y se angusti Moab a causa de los hijos de Israel. 4 Y dijo Moab a los ancianos de Madin: Ahora lamer esta gente todos nuestros contornos, como lame el buey la grama del campo. Y Balac hijo de Zipor era entonces rey de Moab. 5 Por tanto, envi mensajeros a Balaam hijo de Beor, en Petor, que est junto al ro en la tierra de los hijos de su pueblo, para que lo llamasen, diciendo: Un pueblo ha salido de Egipto, y he aqu cubre la faz de la tierra, y habita delante de m. 6 Ven pues, ahora, te ruego, maldceme este pueblo, porque es ms fuerte que yo; quiz yo pueda herirlo y echarlo de la tierra; pues yo s que el que t bendigas ser bendito, y el que t maldigas ser maldito. 

7 Fueron los ancianos de Moab y los ancianos de Madin con las ddivas de adivinacin en su mano, y llegaron a Balaam y le dijeron las palabras de Balac. 8 El les dijo: Reposad aqu esta noche, y yo os dar respuesta segn Jehov me hablare. As los prncipes de Moab se quedaron con Balaam. 9 Y vino Dios a Balaam, y le dijo: Qu varones son estos que estn contigo? 10 Y Balaam respondi a Dios: Balac hijo de Zipor, rey de Moab, ha enviado a decirme: 11 He aqu, este pueblo que ha salido de Egipto cubre la faz de la tierra; ven pues, ahora, y maldcemelo; quiz podr pelear contra l y echarlo. 12 Entonces dijo Dios a Balaam: No vayas con ellos, ni maldigas al pueblo, porque bendito es. 13 As Balaam se levant por la maana y dijo a los prncipes de Balac: Volveos a vuestra tierra, porque Jehov no me quiere dejar ir con vosotros. 14 Y los prncipes de Moab se levantaron, y vinieron a Balac y dijeron: Balaam no quiso venir con nosotros. 

15 Volvi Balac a enviar otra vez ms prncipes, y ms honorables que los otros; 16 los cuales vinieron a Balaam, y le dijeron: As dice Balac, hijo de Zipor: Te ruego que no dejes de venir a m; 17 porque sin duda te honrar mucho, y har todo lo que me digas; ven, pues, ahora, maldceme a este pueblo. 18 Y Balaam respondi y dijo a los siervos de Balac: Aunque Balac me diese su casa llena de plata y oro, no puedo traspasar la palabra de Jehov mi Dios para hacer cosa chica ni grande. 19 Os ruego, por tanto, ahora, que reposis aqu esta noche, para que yo sepa qu me vuelve a decir Jehov. 20 Y vino Dios a Balaam de noche, y le dijo: Si vinieron para llamarte estos hombres, levntate y vete con ellos; pero hars lo que yo te diga. 

El ngel y el asna de Balaam

21 As Balaam se levant por la maana, y enalbard su asna y fue con los prncipes de Moab. 22 Y la ira de Dios se encendi porque l iba; y el ngel de Jehov se puso en el camino por adversario suyo. Iba, pues, l montado sobre su asna, y con l dos criados suyos. 23 Y el asna vio al ngel de Jehov, que estaba en el camino con su espada desnuda en su mano; y se apart el asna del camino, e iba por el campo. Entonces azot Balaam al asna para hacerla volver al camino. 24 Pero el ngel de Jehov se puso en una senda de vias que tena pared a un lado y pared al otro. 25 Y viendo el asna al ngel de Jehov, se peg a la pared, y apret contra la pared el pie de Balaam; y l volvi a azotarla. 26 Y el ngel de Jehov pas ms all, y se puso en una angostura donde no haba camino para apartarse ni a derecha ni a izquierda. 27 Y viendo el asna al ngel de Jehov, se ech debajo de Balaam; y Balaam se enoj y azot al asna con un palo. 28 Entonces Jehov abri la boca al asna, la cual dijo a Balaam: Qu te he hecho, que me has azotado estas tres veces? 29 Y Balaam respondi al asna: Porque te has burlado de m. Ojal tuviera espada en mi mano, que ahora te matara! 30 Y el asna dijo a Balaam: No soy yo tu asna? Sobre m has cabalgado desde que t me tienes hasta este da; he acostumbrado hacerlo as contigo? Y l respondi: No. 

31 Entonces Jehov abri los ojos de Balaam, y vio al ngel de Jehov que estaba en el camino, y tena su espada desnuda en su mano. Y Balaam hizo reverencia, y se inclin sobre su rostro. 32 Y el ngel de Jehov le dijo: Por qu has azotado tu asna estas tres veces? He aqu yo he salido para resistirte, porque tu camino es perverso delante de m. 33 El asna me ha visto, y se ha apartado luego de delante de m estas tres veces; y si de m no se hubiera apartado, yo tambin ahora te matara a ti, y a ella dejara viva. 34 Entonces Balaam dijo al ngel de Jehov: He pecado, porque no saba que t te ponas delante de m en el camino; mas ahora, si te parece mal, yo me volver. 35 Y el ngel de Jehov dijo a Balaam: Ve con esos hombres; pero la palabra que yo te diga, esa hablars. As Balaam fue con los prncipes de Balac. 

36 Oyendo Balac que Balaam vena, sali a recibirlo a la ciudad de Moab, que est junto al lmite de Arnn, que est al extremo de su territorio. 37 Y Balac dijo a Balaam: No envi yo a llamarte? Por qu no has venido a m? No puedo yo honrarte? 38 Balaam respondi a Balac: He aqu yo he venido a ti; mas podr ahora hablar alguna cosa? La palabra que Dios pusiere en mi boca, esa hablar. 39 Y fue Balaam con Balac, y vinieron a Quiriat-huzot. 40 Y Balac hizo matar bueyes y ovejas, y envi a Balaam, y a los prncipes que estaban con l. 

Balaam bendice a Israel

41 El da siguiente, Balac tom a Balaam y lo hizo subir a Bamot-baal, y desde all vio a los ms cercanos del pueblo. 

NMEROS 23

1 Y Balaam dijo a Balac: Edifcame aqu siete altares, y preprame aqu siete becerros y siete carneros. 2 Balac hizo como le dijo Balaam; y ofrecieron Balac y Balaam un becerro y un carnero en cada altar. 3 Y Balaam dijo a Balac: Ponte junto a tu holocausto, y yo ir; quiz Jehov me vendr al encuentro, y cualquiera cosa que me mostrare, te avisar. Y se fue a un monte descubierto. 4 Y vino Dios al encuentro de Balaam, y ste le dijo: Siete altares he ordenado, y en cada altar he ofrecido un becerro y un carnero. 5 Y Jehov puso palabra en la boca de Balaam, y le dijo: Vuelve a Balac, y dile as. 6 Y volvi a l, y he aqu estaba l junto a su holocausto, l y todos los prncipes de Moab. 7 Y l tom su parbola, y dijo: 


De Aram me trajo Balac, 
Rey de Moab, de los montes del oriente; 
Ven, maldceme a Jacob, 
Y ven, execra a Israel. 
8 Por qu maldecir yo al que Dios no maldijo? 
Y por qu he de execrar al que Jehov no ha execrado? 
9 Porque de la cumbre de las peas lo ver, 
Y desde los collados lo mirar; 
He aqu un pueblo que habitar confiado, 
Y no ser contado entre las naciones. 
10 Quin contar el polvo de Jacob, 
O el nmero de la cuarta parte de Israel? 
Muera yo la muerte de los rectos, 
Y mi postrimera sea como la suya. 



11 Entonces Balac dijo a Balaam: Qu me has hecho? Te he trado para que maldigas a mis enemigos, y he aqu has proferido bendiciones. 12 El respondi y dijo: No cuidar de decir lo que Jehov ponga en mi boca? 

13 Y dijo Balac: Te ruego que vengas conmigo a otro lugar desde el cual los veas; solamente los ms cercanos vers, y no los vers todos; y desde all me los maldecirs. 14 Y lo llev al campo de Zofim, a la cumbre de Pisga, y edific siete altares, y ofreci un becerro y un carnero en cada altar. 15 Entonces l dijo a Balac: Ponte aqu junto a tu holocausto, y yo ir a encontrar a Dios all. 16 Y Jehov sali al encuentro de Balaam, y puso palabra en su boca, y le dijo: Vuelve a Balac, y dile as. 17 Y vino a l, y he aqu que l estaba junto a su holocausto, y con l los prncipes de Moab; y le dijo Balac: Qu ha dicho Jehov? 18 Entonces l tom su parbola, y dijo: 


Balac, levntate y oye; 
Escucha mis palabras, hijo de Zipor: 
19 Dios no es hombre, para que mienta, 
Ni hijo de hombre para que se arrepienta. 
El dijo, y no har? 
Habl, y no lo ejecutar? 
20 He aqu, he recibido orden de bendecir; 
El dio bendicin, y no podr revocarla. 
21 No ha notado iniquidad en Jacob, 
Ni ha visto perversidad en Israel. 
Jehov su Dios est con l, 
Y jbilo de rey en l. 
22 Dios los ha sacado de Egipto; 
Tiene fuerzas como de bfalo. 
23 Porque contra Jacob no hay agero, 
Ni adivinacin contra Israel. 
Como ahora, ser dicho de Jacob y de Israel: 
Lo que ha hecho Dios! 
24 He aqu el pueblo que como len se levantar, 
Y como len se erguir; 
No se echar hasta que devore la presa, 
Y beba la sangre de los muertos. 



25 Entonces Balac dijo a Balaam: Ya que no lo maldices, tampoco lo bendigas. 26 Balaam respondi y dijo a Balac: No te he dicho que todo lo que Jehov me diga, eso tengo que hacer? 27 Y dijo Balac a Balaam: Te ruego que vengas, te llevar a otro lugar; por ventura parecer bien a Dios que desde all me lo maldigas. 28 Y Balac llev a Balaam a la cumbre de Peor, que mira hacia el desierto. 29 Entonces Balaam dijo a Balac: Edifcame aqu siete altares, y preprame aqu siete becerros y siete carneros. 30 Y Balac hizo como Balaam le dijo; y ofreci un becerro y un carnero en cada altar. 

NMEROS 24

1 Cuando vio Balaam que pareca bien a Jehov que l bendijese a Israel, no fue, como la primera y segunda vez, en busca de agero, sino que puso su rostro hacia el desierto; 2 y alzando sus ojos, vio a Israel alojado por sus tribus; y el Espritu de Dios vino sobre l. 3 Entonces tom su parbola, y dijo: 


Dijo Balaam hijo de Beor, 
Y dijo el varn de ojos abiertos; 
4 Dijo el que oy los dichos de Dios, 
El que vio la visin del Omnipotente; 
Cado, pero abiertos los ojos: 
5 Cun hermosas son tus tiendas, oh Jacob, 
Tus habitaciones, oh Israel! 
6 Como arroyos estn extendidas, 
Como huertos junto al ro, 
Como loes plantados por Jehov, 
Como cedros junto a las aguas. 
7 De sus manos destilarn aguas, 
Y su descendencia ser en muchas aguas; 
Enaltecer su rey ms que Agag, 
Y su reino ser engrandecido. 
8 Dios lo sac de Egipto; 
Tiene fuerzas como de bfalo. 
Devorar a las naciones enemigas, 
Desmenuzar sus huesos, 
Y las traspasar con sus saetas. 
9 Se encorvar para echarse como len, 
Y como leona; quin lo despertar? 
Benditos los que te bendijeren, 
Y malditos los que te maldijeren. 



Profeca de Balaam

10 Entonces se encendi la ira de Balac contra Balaam, y batiendo sus manos le dijo: Para maldecir a mis enemigos te he llamado, y he aqu los has bendecido ya tres veces. 11 Ahora huye a tu lugar; yo dije que te honrara, mas he aqu que Jehov te ha privado de honra. 12 Y Balaam le respondi: No lo declar yo tambin a tus mensajeros que me enviaste, diciendo: 13 Si Balac me diese su casa llena de plata y oro, yo no podr traspasar el dicho de Jehov para hacer cosa buena ni mala de mi arbitrio, mas lo que hable Jehov, eso dir yo? 14 He aqu, yo me voy ahora a mi pueblo; por tanto, ven, te indicar lo que este pueblo ha de hacer a tu pueblo en los postreros das. 15 Y tom su parbola, y dijo: 


Dijo Balaam hijo de Beor, 
Dijo el varn de ojos abiertos; 
16 Dijo el que oy los dichos de Jehov, 
Y el que sabe la ciencia del Altsimo, 
El que vio la visin del Omnipotente; 
Cado, pero abiertos los ojos: 
17 Lo ver, mas no ahora; 
Lo mirar, mas no de cerca; 
Saldr ESTRELLA de Jacob, 
Y se levantar cetro de Israel, 
Y herir las sienes de Moab, 
Y destruir a todos los hijos de Set. 
18 Ser tomada Edom, 
Ser tambin tomada Seir por sus enemigos, 
E Israel se portar varonilmente. 
19 De Jacob saldr el dominador, 
Y destruir lo que quedare de la ciudad. 



20 Y viendo a Amalec, tom su parbola y dijo: 


Amalec, cabeza de naciones; 
Mas al fin perecer para siempre. 



21 Y viendo al ceneo, tom su parbola y dijo: 


Fuerte es tu habitacin; 
Pon en la pea tu nido; 
22 Porque el ceneo ser echado, 
Cuando Asiria te llevar cautivo. 
23 Tom su parbola otra vez, y dijo: 
Ay! quin vivir cuando hiciere Dios estas cosas? 
24 Vendrn naves de la costa de Quitim, 
Y afligirn a Asiria, afligirn tambin a Heber; 
Mas l tambin perecer para siempre. 



25 Entonces se levant Balaam y se fue, y volvi a su lugar; y tambin Balac se fue por su camino. 

Israel acude a Baal-peor

NMEROS 25

1 Moraba Israel en Sitim; y el pueblo empez a fornicar con las hijas de Moab, 2 las cuales invitaban al pueblo a los sacrificios de sus dioses; y el pueblo comi, y se inclin a sus dioses. 3 As acudi el pueblo a Baal-peor; y el furor de Jehov se encendi contra Israel. 4 Y Jehov dijo a Moiss: Toma a todos los prncipes del pueblo, y ahrcalos ante Jehov delante del sol, y el ardor de la ira de Jehov se apartar de Israel. 5 Entonces Moiss dijo a los jueces de Israel: Matad cada uno a aquellos de los vuestros que se han juntado con Baal-peor. 

6 Y he aqu un varn de los hijos de Israel vino y trajo una madianita a sus hermanos, a ojos de Moiss y de toda la congregacin de los hijos de Israel, mientras lloraban ellos a la puerta del tabernculo de reunin. 7 Y lo vio Finees hijo de Eleazar, hijo del sacerdote Aarn, y se levant de en medio de la congregacin, y tom una lanza en su mano; 8 y fue tras el varn de Israel a la tienda, y los alance a ambos, al varn de Israel, y a la mujer por su vientre. Y ces la mortandad de los hijos de Israel. 9 Y murieron de aquella mortandad veinticuatro mil. 

10 Entonces Jehov habl a Moiss, diciendo: 11 Finees hijo de Eleazar, hijo del sacerdote Aarn, ha hecho apartar mi furor de los hijos de Israel, llevado de celo entre ellos; por lo cual yo no he consumido en mi celo a los hijos de Israel. 12 Por tanto diles: He aqu yo establezco mi pacto de paz con l; 13 y tendr l, y su descendencia despus de l, el pacto del sacerdocio perpetuo, por cuanto tuvo celo por su Dios e hizo expiacin por los hijos de Israel. 

14 Y el nombre del varn que fue muerto con la madianita era Zimri hijo de Salu, jefe de una familia de la tribu de Simen. 15 Y el nombre de la mujer madianita muerta era Cozbi hija de Zur, prncipe de pueblos, padre de familia en Madin. 

16 Y Jehov habl a Moiss, diciendo: 17 Hostigad a los madianitas, y heridlos, 18 por cuanto ellos os afligieron a vosotros con sus ardides con que os han engaado en lo tocante a Baal-peor, y en lo tocante a Cozbi hija del prncipe de Madin, su hermana, la cual fue muerta el da de la mortandad por causa de Baal-peor. 

Censo del pueblo en Moab

NMEROS 26

1 Aconteci despus de la mortandad, que Jehov habl a Moiss y a Eleazar hijo del sacerdote Aarn, diciendo: 2 Tomad el censo de toda la congregacin de los hijos de Israel, de veinte aos arriba, por las casas de sus padres, todos los que pueden salir a la guerra en Israel. 3 Y Moiss y el sacerdote Eleazar hablaron con ellos en los campos de Moab, junto al Jordn frente a Jeric, diciendo: 4 Contaris el pueblo de veinte aos arriba, como mand Jehov a Moiss y a los hijos de Israel que haban salido de tierra de Egipto. 

5 Rubn, primognito de Israel; los hijos de Rubn: de Enoc, la familia de los enoquitas; de Fal, la familia de los faluitas; 6 de Hezrn, la familia de los hezronitas; de Carmi, la familia de los carmitas. 7 Estas son las familias de los rubenitas; y fueron contados de ellas cuarenta y tres mil setecientos treinta. 8 Los hijos de Fal: Eliab. 9 Y los hijos de Eliab: Nemuel, Datn y Abiram. Estos Datn y Abiram fueron los del consejo de la congregacin, que se rebelaron contra Moiss y Aarn con el grupo de Cor, cuando se rebelaron contra Jehov; 10 y la tierra abri su boca y los trag a ellos y a Cor, cuando aquel grupo muri, cuando consumi el fuego a doscientos cincuenta varones, para servir de escarmiento. 11 Mas los hijos de Cor no murieron. 

12 Los hijos de Simen por sus familias: de Nemuel, la familia de los nemuelitas; de Jamn, la familia de los jaminitas; de Jaqun, la familia de los jaquinitas; 13 de Zera, la familia de los zeratas; de Sal, la familia de los saulitas. 14 Estas son las familias de los simeonitas, veintids mil doscientos. 

15 Los hijos de Gad por sus familias: de Zefn, la familia de los zefonitas; de Hagui, la familia de los haguitas; de Suni, la familia de los sunitas; 16 de Ozni, la familia de los oznitas; de Eri, la familia de los eritas; 17 de Arod, la familia de los aroditas; de Areli, la familia de los arelitas. 18 Estas son las familias de Gad; y fueron contados de ellas cuarenta mil quinientos. 

19 Los hijos de Jud: Er y Onn; y Er y Onn murieron en la tierra de Canan. 20 Y fueron los hijos de Jud por sus familias: de Sela, la familia de los selatas; de Fares, la familia de los faresitas; de Zera, la familia de los zeratas. 21 Y fueron los hijos de Fares: de Hezrn, la familia de los hezronitas; de Hamul, la familia de los hamulitas. 22 Estas son las familias de Jud, y fueron contados de ellas setenta y seis mil quinientos. 

23 Los hijos de Isacar por sus familias; de Tola, la familia de los tolatas; de Fa, la familia de los funitas; 24 de Jasub, la familia de los jasubitas; de Simrn, la familia de los simronitas. 25 Estas son las familias de Isacar, y fueron contados de ellas sesenta y cuatro mil trescientos. 

26 Los hijos de Zabuln por sus familias: de Sered, la familia de los sereditas; de Eln, la familia de los elonitas; de Jahleel, la familia de los jahleelitas. 27 Estas son las familias de los zabulonitas, y fueron contados de ellas sesenta mil quinientos. 

28 Los hijos de Jos por sus familias: Manass y Efran. 29 Los hijos de Manass: de Maquir, la familia de los maquiritas; y Maquir engendr a Galaad; de Galaad, la familia de los galaaditas. 30 Estos son los hijos de Galaad: de Jezer, la familia de los jezeritas; de Helec, la familia de los helequitas; 31 de Asriel, la familia de los asrielitas; de Siquem, la familia de los siquemitas; 32 de Semida, la familia de los semidatas; de Hefer, la familia de los heferitas. 33 Y Zelofehad hijo de Hefer no tuvo hijos sino hijas; y los nombres de las hijas de Zelofehad fueron Maala, Noa, Hogla, Milca y Tirsa. 34 Estas son las familias de Manass; y fueron contados de ellas cincuenta y dos mil setecientos. 

35 Estos son los hijos de Efran por sus familias: de Sutela, la familia de los sutelatas; de Bequer, la familia de los bequeritas; de Tahn, la familia de los tahanitas. 36 Y estos son los hijos de Sutela: de Ern, la familia de los eranitas. 37 Estas son las familias de los hijos de Efran; y fueron contados de ellas treinta y dos mil quinientos. Estos son los hijos de Jos por sus familias. 

38 Los hijos de Benjamn por sus familias: de Bela, la familia de los belatas; de Asbel, la familia de los asbelitas; de Ahiram, la familia de los ahiramitas; 39 de Sufam, la familia de los sufamitas; de Hufam, la familia de los hufamitas. 40 Y los hijos de Bela fueron Ard y Naamn: de Ard, la familia de los arditas; de Naamn, la familia de los naamitas. 41 Estos son los hijos de Benjamn por sus familias; y fueron contados de ellos cuarenta y cinco mil seiscientos. 

42 Estos son los hijos de Dan por sus familias: de Sham, la familia de los suhamitas. Estas son las familias de Dan por sus familias. 43 De las familias de los suhamitas fueron contados sesenta y cuatro mil cuatrocientos. 

44 Los hijos de Aser por sus familias: de Imna, la familia de los imnitas; de Isi, la familia de los isuitas; de Bera, la familia de los beriatas. 45 Los hijos de Bera: de Heber, la familia de los heberitas; de Malquiel, la familia de los malquielitas. 46 Y el nombre de la hija de Aser fue Sera. 47 Estas son las familias de los hijos de Aser; y fueron contados de ellas cincuenta y tres mil cuatrocientos. 

48 Los hijos de Neftal, por sus familias: de Jahzeel, la familia de los jahzeelitas; de Guni, la familia de los gunitas; 49 de Jezer, la familia de los jezeritas; de Silem, la familia de los silemitas. 50 Estas son las familias de Neftal por sus familias; y fueron contados de ellas cuarenta y cinco mil cuatrocientos. 

51 Estos son los contados de los hijos de Israel, seiscientos un mil setecientos treinta. 

Orden para la reparticin de la tierra

52 Y habl Jehov a Moiss, diciendo: 53 A stos se repartir la tierra en heredad, por la cuenta de los nombres. 54 A los ms dars mayor heredad, y a los menos menor; y a cada uno se le dar su heredad conforme a sus contados. 55 Pero la tierra ser repartida por suerte; y por los nombres de las tribus de sus padres heredarn. 56 Conforme a la suerte ser repartida su heredad entre el grande y el pequeo. 

Censo de la tribu de Lev

57 Los contados de los levitas por sus familias son estos: de Gersn, la familia de los gersonitas; de Coat, la familia de los coatitas; de Merari, la familia de los meraritas. 58 Estas son las familias de los levitas: la familia de los libnitas, la familia de los hebronitas, la familia de los mahlitas, la familia de los musitas, la familia de los coretas. Y Coat engendr a Amram. 59 La mujer de Amram se llam Jocabed, hija de Lev, que le naci a Lev en Egipto; sta dio a luz de Amram a Aarn y a Moiss, y a Mara su hermana. 60 Y a Aarn le nacieron Nadab, Abi, Eleazar e Itamar. 61 Pero Nadab y Abi murieron cuando ofrecieron fuego extrao delante de Jehov. 62 De los levitas fueron contados veintitrs mil, todos varones de un mes arriba; porque no fueron contados entre los hijos de Israel, por cuanto no les haba de ser dada heredad entre los hijos de Israel. 

Caleb y Josu sobreviven

63 Estos son los contados por Moiss y el sacerdote Eleazar, los cuales contaron los hijos de Israel en los campos de Moab, junto al Jordn frente a Jeric. 64 Y entre stos ninguno hubo de los contados por Moiss y el sacerdote Aarn, quienes contaron a los hijos de Israel en el desierto de Sina. 65 Porque Jehov haba dicho de ellos: Morirn en el desierto; y no qued varn de ellos, sino Caleb hijo de Jefone y Josu hijo de Nun. 

Peticin de las hijas de Zelofehad

NMEROS 27

1 Vinieron las hijas de Zelofehad hijo de Hefer, hijo de Galaad, hijo de Maquir, hijo de Manass, de las familias de Manass hijo de Jos, los nombres de las cuales eran Maala, Noa, Hogla, Milca y Tirsa; 2 y se presentaron delante de Moiss y delante del sacerdote Eleazar, y delante de los prncipes y de toda la congregacin, a la puerta del tabernculo de reunin, y dijeron: 3 Nuestro padre muri en el desierto; y l no estuvo en la compaa de los que se juntaron contra Jehov en el grupo de Cor, sino que en su propio pecado muri, y no tuvo hijos. 4 Por qu ser quitado el nombre de nuestro padre de entre su familia, por no haber tenido hijo? Danos heredad entre los hermanos de nuestro padre. 

5 Y Moiss llev su causa delante de Jehov. 6 Y Jehov respondi a Moiss, diciendo: 7 Bien dicen las hijas de Zelofehad; les dars la posesin de una heredad entre los hermanos de su padre, y traspasars la heredad de su padre a ellas. 8 Y a los hijos de Israel hablars, diciendo: Cuando alguno muriere sin hijos, traspasaris su herencia a su hija. 9 Si no tuviere hija, daris su herencia a sus hermanos; 10 y si no tuviere hermanos, daris su herencia a los hermanos de su padre. 11 Y si su padre no tuviere hermanos, daris su herencia a su pariente ms cercano de su linaje, y de ste ser; y para los hijos de Israel esto ser por estatuto de derecho, como Jehov mand a Moiss. 

Josu es designado como sucesor de Moiss

12 Jehov dijo a Moiss: Sube a este monte Abarim, y vers la tierra que he dado a los hijos de Israel. 13 Y despus que la hayas visto, t tambin sers reunido a tu pueblo, como fue reunido tu hermano Aarn. 14 Pues fuisteis rebeldes a mi mandato en el desierto de Zin, en la rencilla de la congregacin, no santificndome en las aguas a ojos de ellos. Estas son las aguas de la rencilla de Cades en el desierto de Zin. 15 Entonces respondi Moiss a Jehov, diciendo: 16 Ponga Jehov, Dios de los espritus de toda carne, un varn sobre la congregacin, 17 que salga delante de ellos y que entre delante de ellos, que los saque y los introduzca, para que la congregacin de Jehov no sea como ovejas sin pastor. 18 Y Jehov dijo a Moiss: Toma a Josu hijo de Nun, varn en el cual hay espritu, y pondrs tu mano sobre l; 19 y lo pondrs delante del sacerdote Eleazar, y delante de toda la congregacin; y le dars el cargo en presencia de ellos. 20 Y pondrs de tu dignidad sobre l, para que toda la congregacin de los hijos de Israel le obedezca. 21 El se pondr delante del sacerdote Eleazar, y le consultar por el juicio del Urim delante de Jehov; por el dicho de l saldrn, y por el dicho de l entrarn, l y todos los hijos de Israel con l, y toda la congregacin. 22 Y Moiss hizo como Jehov le haba mandado, pues tom a Josu y lo puso delante del sacerdote Eleazar, y de toda la congregacin; 23 y puso sobre l sus manos, y le dio el cargo, como Jehov haba mandado por mano de Moiss. 

Las ofrendas diarias

(Ex. 29.38-46)

NMEROS 28

1 Habl Jehov a Moiss, diciendo: 2 Manda a los hijos de Israel, y diles: Mi ofrenda, mi pan con mis ofrendas encendidas en olor grato a m, guardaris, ofrecindomelo a su tiempo. 3 Y les dirs: Esta es la ofrenda encendida que ofreceris a Jehov: dos corderos sin tacha de un ao, cada da, ser el holocausto continuo. 4 Un cordero ofrecers por la maana, y el otro cordero ofrecers a la cada de la tarde; 5 y la dcima parte de un efa de flor de harina, amasada con un cuarto de un hin de aceite de olivas machacadas, en ofrenda. 6 Es holocausto continuo, que fue ordenado en el monte Sina para olor grato, ofrenda encendida a Jehov. 7 Y su libacin, la cuarta parte de un hin con cada cordero; derramars libacin de vino superior ante Jehov en el santuario. 8 Y ofrecers el segundo cordero a la cada de la tarde; conforme a la ofrenda de la maana y conforme a su libacin ofrecers, ofrenda encendida en olor grato a Jehov. 

Ofrendas mensuales y del da de reposo

9 Mas el da de reposo, dos corderos de un ao sin defecto, y dos dcimas de flor de harina amasada con aceite, como ofrenda, con su libacin. 10 Es el holocausto de cada da de reposo, adems del holocausto continuo y su libacin. 

11 Al comienzo de vuestros meses ofreceris en holocausto a Jehov dos becerros de la vacada, un carnero, y siete corderos de un ao sin defecto; 12 y tres dcimas de flor de harina amasada con aceite, como ofrenda con cada becerro; y dos dcimas de flor de harina amasada con aceite, como ofrenda con cada carnero; 13 y una dcima de flor de harina amasada con aceite, en ofrenda que se ofrecer con cada cordero; holocausto de olor grato, ofrenda encendida a Jehov. 14 Y sus libaciones de vino, medio hin con cada becerro, y la tercera parte de un hin con cada carnero, y la cuarta parte de un hin con cada cordero. Este es el holocausto de cada mes por todos los meses del ao. 15 Y un macho cabro en expiacin se ofrecer a Jehov, adems del holocausto continuo con su libacin. 

Ofrendas de las fiestas solemnes

(Lv. 23.1-44)

16 Pero en el mes primero, a los catorce das del mes, ser la pascua de Jehov. 17 Y a los quince das de este mes, la fiesta solemne; por siete das se comern panes sin levadura. 18 El primer da ser santa convocacin; ninguna obra de siervos haris. 19 Y ofreceris como ofrenda encendida en holocausto a Jehov, dos becerros de la vacada, y un carnero, y siete corderos de un ao; sern sin defecto. 20 Y su ofrenda de harina amasada con aceite: tres dcimas con cada becerro, y dos dcimas con cada carnero; 21 y con cada uno de los siete corderos ofreceris una dcima. 22 Y un macho cabro por expiacin, para reconciliaros. 23 Esto ofreceris adems del holocausto de la maana, que es el holocausto continuo. 24 Conforme a esto ofreceris cada uno de los siete das, vianda y ofrenda encendida en olor grato a Jehov; se ofrecer adems del holocausto continuo, con su libacin. 25 Y el sptimo da tendris santa convocacin; ninguna obra de siervos haris. 

26 Adems, el da de las primicias, cuando presentis ofrenda nueva a Jehov en vuestras semanas, tendris santa convocacin; ninguna obra de siervos haris. 27 Y ofreceris en holocausto, en olor grato a Jehov, dos becerros de la vacada, un carnero, siete corderos de un ao; 28 y la ofrenda de ellos, flor de harina amasada con aceite, tres dcimas con cada becerro, dos dcimas con cada carnero, 29 y con cada uno de los siete corderos una dcima; 30 y un macho cabro para hacer expiacin por vosotros. 31 Los ofreceris, adems del holocausto continuo con sus ofrendas, y sus libaciones; sern sin defecto. 

NMEROS 29

1 En el sptimo mes, el primero del mes, tendris santa convocacin; ninguna obra de siervos haris; os ser da de sonar las trompetas. 2 Y ofreceris holocausto en olor grato a Jehov, un becerro de la vacada, un carnero, siete corderos de un ao sin defecto; 3 y la ofrenda de ellos, de flor de harina amasada con aceite, tres dcimas de efa con cada becerro, dos dcimas con cada carnero, 4 y con cada uno de los siete corderos, una dcima; 5 y un macho cabro por expiacin, para reconciliaros, 6 adems del holocausto del mes y su ofrenda, y el holocausto continuo y su ofrenda, y sus libaciones conforme a su ley, como ofrenda encendida a Jehov en olor grato. 

7 En el diez de este mes sptimo tendris santa convocacin, y afligiris vuestras almas; ninguna obra haris; 8 y ofreceris en holocausto a Jehov en olor grato, un becerro de la vacada, un carnero, y siete corderos de un ao; sern sin defecto. 9 Y sus ofrendas, flor de harina amasada con aceite, tres dcimas de efa con cada becerro, dos dcimas con cada carnero, 10 y con cada uno de los siete corderos, una dcima; 11 y un macho cabro por expiacin; adems de la ofrenda de las expiaciones por el pecado, y del holocausto continuo y de sus ofrendas y de sus libaciones. 

12 Tambin a los quince das del mes sptimo tendris santa convocacin; ninguna obra de siervos haris, y celebraris fiesta solemne a Jehov por siete das. 13 Y ofreceris en holocausto, en ofrenda encendida a Jehov en olor grato, trece becerros de la vacada, dos carneros, y catorce corderos de un ao; han de ser sin defecto. 14 Y las ofrendas de ellos, de flor de harina amasada con aceite, tres dcimas de efa con cada uno de los trece becerros, dos dcimas con cada uno de los dos carneros, 15 y con cada uno de los catorce corderos, una dcima; 16 y un macho cabro por expiacin, adems del holocausto continuo, su ofrenda y su libacin. 

17 El segundo da, doce becerros de la vacada, dos carneros, catorce corderos de un ao sin defecto, 18 y sus ofrendas y sus libaciones con los becerros, con los carneros y con los corderos, segn el nmero de ellos, conforme a la ley; 19 y un macho cabro por expiacin; adems del holocausto continuo, y su ofrenda y su libacin. 

20 El da tercero, once becerros, dos carneros, catorce corderos de un ao sin defecto; 21 y sus ofrendas y sus libaciones con los becerros, con los carneros y con los corderos, segn el nmero de ellos, conforme a la ley; 22 y un macho cabro por expiacin, adems del holocausto continuo, y su ofrenda y su libacin. 

23 El cuarto da, diez becerros, dos carneros, catorce corderos de un ao sin defecto; 24 sus ofrendas y sus libaciones con los becerros, con los carneros y con los corderos, segn el nmero de ellos, conforme a la ley; 25 y un macho cabro por expiacin; adems del holocausto continuo, su ofrenda y su libacin. 

26 El quinto da, nueve becerros, dos carneros, catorce corderos de un ao sin defecto; 27 y sus ofrendas y sus libaciones con los becerros, con los carneros y con los corderos, segn el nmero de ellos, conforme a la ley; 28 y un macho cabro por expiacin, adems del holocausto continuo, su ofrenda y su libacin. 

29 El sexto da, ocho becerros, dos carneros, catorce corderos de un ao sin defecto; 30 y sus ofrendas y sus libaciones con los becerros, con los carneros y con los corderos, segn el nmero de ellos, conforme a la ley; 31 y un macho cabro por expiacin, adems del holocausto continuo, su ofrenda y su libacin. 

32 El sptimo da, siete becerros, dos carneros, catorce corderos de un ao sin defecto; 33 y sus ofrendas y sus libaciones con los becerros, con los carneros y con los corderos, segn el nmero de ellos, conforme a la ley; 34 y un macho cabro por expiacin, adems del holocausto continuo, con su ofrenda y su libacin. 

35 El octavo da tendris solemnidad; ninguna obra de siervos haris. 36 Y ofreceris en holocausto, en ofrenda encendida de olor grato a Jehov, un becerro, un carnero, siete corderos de un ao sin defecto; 37 sus ofrendas y sus libaciones con el becerro, con el carnero y con los corderos, segn el nmero de ellos, conforme a la ley; 38 y un macho cabro por expiacin, adems del holocausto continuo, con su ofrenda y su libacin. 

39 Estas cosas ofreceris a Jehov en vuestras fiestas solemnes, adems de vuestros votos, y de vuestras ofrendas voluntarias, para vuestros holocaustos, y para vuestras ofrendas, y para vuestras libaciones, y para vuestras ofrendas de paz. 

40 Y Moiss dijo a los hijos de Israel conforme a todo lo que Jehov le haba mandado. 

Ley de los votos

NMEROS 30

1 Habl Moiss a los prncipes de las tribus de los hijos de Israel, diciendo: Esto es lo que Jehov ha mandado. 2 Cuando alguno hiciere voto a Jehov, o hiciere juramento ligando su alma con obligacin, no quebrantar su palabra; har conforme a todo lo que sali de su boca. 3 Mas la mujer, cuando hiciere voto a Jehov, y se ligare con obligacin en casa de su padre, en su juventud; 4 si su padre oyere su voto, y la obligacin con que lig su alma, y su padre callare a ello, todos los votos de ella sern firmes, y toda obligacin con que hubiere ligado su alma, firme ser. 5 Mas si su padre le vedare el da que oyere todos sus votos y sus obligaciones con que ella hubiere ligado su alma, no sern firmes; y Jehov la perdonar, por cuanto su padre se lo ved. 6 Pero si fuere casada e hiciere votos, o pronunciare de sus labios cosa con que obligue su alma; 7 si su marido lo oyere, y cuando lo oyere callare a ello, los votos de ella sern firmes, y la obligacin con que lig su alma, firme ser. 8 Pero si cuando su marido lo oy, le ved, entonces el voto que ella hizo, y lo que pronunci de sus labios con que lig su alma, ser nulo; y Jehov la perdonar. 9 Pero todo voto de viuda o repudiada, con que ligare su alma, ser firme. 10 Y si hubiere hecho voto en casa de su marido, y hubiere ligado su alma con obligacin de juramento, 11 si su marido oy, y call a ello y no le ved, entonces todos sus votos sern firmes, y toda obligacin con que hubiere ligado su alma, firme ser. 12 Mas si su marido los anul el da que los oy, todo lo que sali de sus labios cuanto a sus votos, y cuanto a la obligacin de su alma, ser nulo; su marido los anul, y Jehov la perdonar. 13 Todo voto, y todo juramento obligndose a afligir el alma, su marido lo confirmar, o su marido lo anular. 14 Pero si su marido callare a ello de da en da, entonces confirm todos sus votos, y todas las obligaciones que estn sobre ella; los confirm, por cuanto call a ello el da que lo oy. 15 Mas si los anulare despus de haberlos odo, entonces l llevar el pecado de ella. 

16 Estas son las ordenanzas que Jehov mand a Moiss entre el varn y su mujer, y entre el padre y su hija durante su juventud en casa de su padre. 

Venganza de Israel contra Madin

NMEROS 31

1 Jehov habl a Moiss, diciendo: 2 Haz la venganza de los hijos de Israel contra los madianitas; despus sers recogido a tu pueblo. 3 Entonces Moiss habl al pueblo, diciendo: Armaos algunos de vosotros para la guerra, y vayan contra Madin y hagan la venganza de Jehov en Madin. 4 Mil de cada tribu de todas las tribus de los hijos de Israel, enviaris a la guerra. 5 As fueron dados de los millares de Israel, mil por cada tribu, doce mil en pie de guerra. 6 Y Moiss los envi a la guerra; mil de cada tribu envi; y Finees hijo del sacerdote Eleazar fue a la guerra con los vasos del santuario, y con las trompetas en su mano para tocar. 7 Y pelearon contra Madin, como Jehov lo mand a Moiss, y mataron a todo varn. 8 Mataron tambin, entre los muertos de ellos, a los reyes de Madin, Evi, Requem, Zur, Hur y Reba, cinco reyes de Madin; tambin a Balaam hijo de Beor mataron a espada. 9 Y los hijos de Israel llevaron cautivas a las mujeres de los madianitas, a sus nios, y todas sus bestias y todos sus ganados; y arrebataron todos sus bienes, 10 e incendiaron todas sus ciudades, aldeas y habitaciones. 11 Y tomaron todo el despojo, y todo el botn, as de hombres como de bestias. 12 Y trajeron a Moiss y al sacerdote Eleazar, y a la congregacin de los hijos de Israel, los cautivos y el botn y los despojos al campamento, en los llanos de Moab, que estn junto al Jordn frente a Jeric. 

13 Y salieron Moiss y el sacerdote Eleazar, y todos los prncipes de la congregacin, a recibirlos fuera del campamento. 14 Y se enoj Moiss contra los capitanes del ejrcito, contra los jefes de millares y de centenas que volvan de la guerra, 15 y les dijo Moiss: Por qu habis dejado con vida a todas las mujeres? 16 He aqu, por consejo de Balaam ellas fueron causa de que los hijos de Israel prevaricasen contra Jehov en lo tocante a Baal-peor, por lo que hubo mortandad en la congregacin de Jehov. 17 Matad, pues, ahora a todos los varones de entre los nios; matad tambin a toda mujer que haya conocido varn carnalmente. 18 Pero a todas las nias entre las mujeres, que no hayan conocido varn, las dejaris con vida. 19 Y vosotros, cualquiera que haya dado muerte a persona, y cualquiera que haya tocado muerto, permaneced fuera del campamento siete das, y os purificaris al tercer da y al sptimo, vosotros y vuestros cautivos. 20 Asimismo purificaris todo vestido, y toda prenda de pieles, y toda obra de pelo de cabra, y todo utensilio de madera. 

Reparticin del botn

21 Y el sacerdote Eleazar dijo a los hombres de guerra que venan de la guerra: Esta es la ordenanza de la ley que Jehov ha mandado a Moiss: 22 Ciertamente el oro y la plata, el bronce, hierro, estao y plomo, 23 todo lo que resiste el fuego, por fuego lo haris pasar, y ser limpio, bien que en las aguas de purificacin habr de purificarse; y haris pasar por agua todo lo que no resiste el fuego. 24 Adems lavaris vuestros vestidos el sptimo da, y as seris limpios; y despus entraris en el campamento. 

25 Y Jehov habl a Moiss, diciendo: 26 Toma la cuenta del botn que se ha hecho, as de las personas como de las bestias, t y el sacerdote Eleazar, y los jefes de los padres de la congregacin; 27 y partirs por mitades el botn entre los que pelearon, los que salieron a la guerra, y toda la congregacin. 28 Y apartars para Jehov el tributo de los hombres de guerra que salieron a la guerra; de quinientos, uno, as de las personas como de los bueyes, de los asnos y de las ovejas. 29 De la mitad de ellos lo tomars; y dars al sacerdote Eleazar la ofrenda de Jehov. 30 Y de la mitad perteneciente a los hijos de Israel tomars uno de cada cincuenta de las personas, de los bueyes, de los asnos, de las ovejas y de todo animal, y los dars a los levitas, que tienen la guarda del tabernculo de Jehov. 31 E hicieron Moiss y el sacerdote Eleazar como Jehov mand a Moiss. 

32 Y fue el botn, el resto del botn que tomaron los hombres de guerra, seiscientas setenta y cinco mil ovejas, 33 setenta y dos mil bueyes, 34 y sesenta y un mil asnos. 35 En cuanto a personas, de mujeres que no haban conocido varn, eran por todas treinta y dos mil. 36 Y la mitad, la parte de los que haban salido a la guerra, fue el nmero de trescientas treinta y siete mil quinientas ovejas; 37 y el tributo de las ovejas para Jehov fue seiscientas setenta y cinco. 38 De los bueyes, treinta y seis mil; y de ellos el tributo para Jehov, setenta y dos. 39 De los asnos, treinta mil quinientos; y de ellos el tributo para Jehov, sesenta y uno. 40 Y de las personas, diecisis mil; y de ellas el tributo para Jehov, treinta y dos personas. 41 Y dio Moiss el tributo, para ofrenda elevada a Jehov, al sacerdote Eleazar, como Jehov lo mand a Moiss. 

42 Y de la mitad para los hijos de Israel, que apart Moiss de los hombres que haban ido a la guerra 43 (la mitad para la congregacin fue: de las ovejas, trescientas treinta y siete mil quinientas; 44 de los bueyes, treinta y seis mil; 45 de los asnos, treinta mil quinientos; 46 y de las personas, diecisis mil); 47 de la mitad, pues, para los hijos de Israel, tom Moiss uno de cada cincuenta, as de las personas como de los animales, y los dio a los levitas, que tenan la guarda del tabernculo de Jehov, como Jehov lo haba mandado a Moiss. 

48 Vinieron a Moiss los jefes de los millares de aquel ejrcito, los jefes de millares y de centenas, 49 y dijeron a Moiss: Tus siervos han tomado razn de los hombres de guerra que estn en nuestro poder, y ninguno ha faltado de nosotros. 50 Por lo cual hemos ofrecido a Jehov ofrenda, cada uno de lo que ha hallado, alhajas de oro, brazaletes, manillas, anillos, zarcillos y cadenas, para hacer expiacin por nuestras almas delante de Jehov. 51 Y Moiss y el sacerdote Eleazar recibieron el oro de ellos, alhajas, todas elaboradas. 52 Y todo el oro de la ofrenda que ofrecieron a Jehov los jefes de millares y de centenas fue diecisis mil setecientos cincuenta siclos. 53 Los hombres del ejrcito haban tomado botn cada uno para s. 54 Recibieron, pues, Moiss y el sacerdote Eleazar el oro de los jefes de millares y de centenas, y lo trajeron al tabernculo de reunin, por memoria de los hijos de Israel delante de Jehov. 

Rubn y Gad se establecen al oriente del Jordn

(Dt. 3.12-22)

NMEROS 32

1 Los hijos de Rubn y los hijos de Gad tenan una muy inmensa muchedumbre de ganado; y vieron la tierra de Jazer y de Galaad, y les pareci el pas lugar de ganado. 2 Vinieron, pues, los hijos de Gad y los hijos de Rubn, y hablaron a Moiss y al sacerdote Eleazar, y a los prncipes de la congregacin, diciendo: 3 Atarot, Dibn, Jazer, Nimra, Hesbn, Eleale, Sebam, Nebo y Ben, 4 la tierra que Jehov hiri delante de la congregacin de Israel, es tierra de ganado, y tus siervos tienen ganado. 5 Por tanto, dijeron, si hallamos gracia en tus ojos, dse esta tierra a tus siervos en heredad, y no nos hagas pasar el Jordn. 

6 Y respondi Moiss a los hijos de Gad y a los hijos de Rubn: Irn vuestros hermanos a la guerra, y vosotros os quedaris aqu? 7 Y por qu desanimis a los hijos de Israel, para que no pasen a la tierra que les ha dado Jehov? 8 As hicieron vuestros padres, cuando los envi desde Cades- barnea para que viesen la tierra. 9 Subieron hasta el torrente de Escol, y despus que vieron la tierra, desalentaron a los hijos de Israel para que no viniesen a la tierra que Jehov les haba dado. 10 Y la ira de Jehov se encendi entonces, y jur diciendo: 11 No vern los varones que subieron de Egipto de veinte aos arriba, la tierra que promet con juramento a Abraham, Isaac y Jacob, por cuanto no fueron perfectos en pos de m; 12 excepto Caleb hijo de Jefone cenezeo, y Josu hijo de Nun, que fueron perfectos en pos de Jehov. 13 Y la ira de Jehov se encendi contra Israel, y los hizo andar errantes cuarenta aos por el desierto, hasta que fue acabada toda aquella generacin que haba hecho mal delante de Jehov. 14 Y he aqu, vosotros habis sucedido en lugar de vuestros padres, prole de hombres pecadores, para aadir an a la ira de Jehov contra Israel. 15 Si os volviereis de en pos de l, l volver otra vez a dejaros en el desierto, y destruiris a todo este pueblo. 

16 Entonces ellos vinieron a Moiss y dijeron: Edificaremos aqu majadas para nuestro ganado, y ciudades para nuestros nios; 17 y nosotros nos armaremos, e iremos con diligencia delante de los hijos de Israel, hasta que los metamos en su lugar; y nuestros nios quedarn en ciudades fortificadas a causa de los moradores del pas. 18 No volveremos a nuestras casas hasta que los hijos de Israel posean cada uno su heredad. 19 Porque no tomaremos heredad con ellos al otro lado del Jordn ni adelante, por cuanto tendremos ya nuestra heredad a este otro lado del Jordn al oriente. 20 Entonces les respondi Moiss: Si lo hacis as, si os disponis para ir delante de Jehov a la guerra, 21 y todos vosotros pasis armados el Jordn delante de Jehov, hasta que haya echado a sus enemigos de delante de s, 22 y sea el pas sojuzgado delante de Jehov; luego volveris, y seris libres de culpa para con Jehov, y para con Israel; y esta tierra ser vuestra en heredad delante de Jehov. 23 Mas si as no lo hacis, he aqu habris pecado ante Jehov; y sabed que vuestro pecado os alcanzar. 24 Edificaos ciudades para vuestros nios, y majadas para vuestras ovejas, y haced lo que ha declarado vuestra boca. 25 Y hablaron los hijos de Gad y los hijos de Rubn a Moiss, diciendo: Tus siervos harn como mi seor ha mandado. 26 Nuestros nios, nuestras mujeres, nuestros ganados y todas nuestras bestias, estarn ah en las ciudades de Galaad; 27 y tus siervos, armados todos para la guerra, pasarn delante de Jehov a la guerra, de la manera que mi seor dice. 

28 Entonces les encomend Moiss al sacerdote Eleazar, y a Josu hijo de Nun, y a los prncipes de los padres de las tribus de los hijos de Israel. 29 Y les dijo Moiss: Si los hijos de Gad y los hijos de Rubn pasan con vosotros el Jordn, armados todos para la guerra delante de Jehov, luego que el pas sea sojuzgado delante de vosotros, les daris la tierra de Galaad en posesin; 30 mas si no pasan armados con vosotros, entonces tendrn posesin entre vosotros, en la tierra de Canan. 31 Y los hijos de Gad y los hijos de Rubn respondieron diciendo: Haremos lo que Jehov ha dicho a tus siervos. 32 Nosotros pasaremos armados delante de Jehov a la tierra de Canan, y la posesin de nuestra heredad ser a este lado del Jordn. 

33 As Moiss dio a los hijos de Gad, a los hijos de Rubn, y a la media tribu de Manass hijo de Jos, el reino de Sehn rey amorreo y el reino de Og rey de Basn, la tierra con sus ciudades y sus territorios, las ciudades del pas alrededor. 34 Y los hijos de Gad edificaron Dibn, Atarot, Aroer, 35 Atarot-sofn, Jazer, Jogbeha, 36 Bet-nimra y Bet-arn, ciudades fortificadas; hicieron tambin majadas para ovejas. 37 Y los hijos de Rubn edificaron Hesbn, Eleale, Quiriataim, 38 Nebo, Baal-men (mudados los nombres) y Sibma; y pusieron nombres a las ciudades que edificaron. 39 Y los hijos de Maquir hijo de Manass fueron a Galaad, y la tomaron, y echaron al amorreo que estaba en ella. 40 Y Moiss dio Galaad a Maquir hijo de Manass, el cual habit en ella. 41 Tambin Jair hijo de Manass fue y tom sus aldeas, y les puso por nombre Havot-jair. 42 Asimismo Noba fue y tom Kenat y sus aldeas, y lo llam Noba, conforme a su nombre. 

Jornadas de Israel desde Egipto hasta el Jordn

NMEROS 33

1 Estas son las jornadas de los hijos de Israel, que salieron de la tierra de Egipto por sus ejrcitos, bajo el mando de Moiss y Aarn. 2 Moiss escribi sus salidas conforme a sus jornadas por mandato de Jehov. Estas, pues, son sus jornadas con arreglo a sus salidas. 3 De Ramess salieron en el mes primero, a los quince das del mes primero; el segundo da de la pascua salieron los hijos de Israel con mano poderosa, a vista de todos los egipcios, 4 mientras enterraban los egipcios a los que Jehov haba herido de muerte de entre ellos, a todo primognito; tambin haba hecho Jehov juicios contra sus dioses. 

5 Salieron, pues, los hijos de Israel de Ramess, y acamparon en Sucot. 6 Salieron de Sucot y acamparon en Etam, que est al confn del desierto. 7 Salieron de Etam y volvieron sobre Pi-hahirot, que est delante de Baal-zefn, y acamparon delante de Migdol. 8 Salieron de Pi-hahirot y pasaron por en medio del mar al desierto, y anduvieron tres das de camino por el desierto de Etam, y acamparon en Mara. 9 Salieron de Mara y vinieron a Elim, donde haba doce fuentes de aguas, y setenta palmeras; y acamparon all. 10 Salieron de Elim y acamparon junto al Mar Rojo. 11 Salieron del Mar Rojo y acamparon en el desierto de Sin. 12 Salieron del desierto de Sin y acamparon en Dofca. 13 Salieron de Dofca y acamparon en Als. 14 Salieron de Als y acamparon en Refidim, donde el pueblo no tuvo aguas para beber. 15 Salieron de Refidim y acamparon en el desierto de Sina. 16 Salieron del desierto de Sina y acamparon en Kibrot- hataava. 17 Salieron de Kibrot-hataava y acamparon en Hazerot. 18 Salieron de Hazerot y acamparon en Ritma. 19 Salieron de Ritma y acamparon en Rimn-peres. 20 Salieron de Rimn-peres y acamparon en Libna. 21 Salieron de Libna y acamparon en Rissa. 22 Salieron de Rissa y acamparon en Ceelata. 23 Salieron de Ceelata y acamparon en el monte de Sefer. 24 Salieron del monte de Sefer y acamparon en Harada. 25 Salieron de Harada y acamparon en Macelot. 26 Salieron de Macelot y acamparon en Tahat. 27 Salieron de Tahat y acamparon en Tara. 28 Salieron de Tara y acamparon en Mitca. 29 Salieron de Mitca y acamparon en Hasmona. 30 Salieron de Hasmona y acamparon en Moserot. 31 Salieron de Moserot y acamparon en Bene-jaacn. 32 Salieron de Bene-jaacn y acamparon en el monte de Gidgad. 33 Salieron del monte de Gidgad y acamparon en Jotbata. 34 Salieron de Jotbata y acamparon en Abrona. 35 Salieron de Abrona y acamparon en Ezin-geber. 36 Salieron de Ezin-geber y acamparon en el desierto de Zin, que es Cades. 37 Y salieron de Cades y acamparon en el monte de Hor, en la extremidad del pas de Edom. 

38 Y subi el sacerdote Aarn al monte de Hor, conforme al dicho de Jehov, y all muri a los cuarenta aos de la salida de los hijos de Israel de la tierra de Egipto, en el mes quinto, en el primero del mes. 39 Era Aarn de edad de ciento veintitrs aos, cuando muri en el monte de Hor. 

40 Y el cananeo, rey de Arad, que habitaba en el Neguev en la tierra de Canan, oy que haban venido los hijos de Israel. 

41 Y salieron del monte de Hor y acamparon en Zalmona. 42 Salieron de Zalmona y acamparon en Punn. 43 Salieron de Punn y acamparon en Obot. 44 Salieron de Obot y acamparon en Ije-abarim, en la frontera de Moab. 45 Salieron de Ije-abarim y acamparon en Dibn-gad. 46 Salieron de Dibn-gad y acamparon en Almn-diblataim. 47 Salieron de Almn-diblataim y acamparon en los montes de Abarim, delante de Nebo. 48 Salieron de los montes de Abarim y acamparon en los campos de Moab, junto al Jordn, frente a Jeric. 49 Finalmente acamparon junto al Jordn, desde Bet-jesimot hasta Abel-sitim, en los campos de Moab. 

Lmites y reparticin de Canan

50 Y habl Jehov a Moiss en los campos de Moab junto al Jordn frente a Jeric, diciendo: 51 Habla a los hijos de Israel, y diles: Cuando hayis pasado el Jordn entrando en la tierra de Canan, 52 echaris de delante de vosotros a todos los moradores del pas, y destruiris todos sus dolos de piedra, y todas sus imgenes de fundicin, y destruiris todos sus lugares altos; 53 y echaris a los moradores de la tierra, y habitaris en ella; porque yo os la he dado para que sea vuestra propiedad. 54 Y heredaris la tierra por sorteo por vuestras familias; a los muchos daris mucho por herencia, y a los pocos daris menos por herencia; donde le cayere la suerte, all la tendr cada uno; por las tribus de vuestros padres heredaris. 55 Y si no echareis a los moradores del pas de delante de vosotros, suceder que los que dejareis de ellos sern por aguijones en vuestros ojos y por espinas en vuestros costados, y os afligirn sobre la tierra en que vosotros habitareis. 56 Adems, har a vosotros como yo pens hacerles a ellos. 

NMEROS 34

1 Y Jehov habl a Moiss, diciendo: 2 Manda a los hijos de Israel y diles: Cuando hayis entrado en la tierra de Canan, esto es, la tierra que os ha de caer en herencia, la tierra de Canan segn sus lmites, 3 tendris el lado del sur desde el desierto de Zin hasta la frontera de Edom; y ser el lmite del sur al extremo del Mar Salado hacia el oriente. 4 Este lmite os ir rodeando desde el sur hasta la subida de Acrabim, y pasar hasta Zin; y se extender del sur a Cades- barnea; y continuar a Hasar-adar, y pasar hasta Asmn. 5 Rodear este lmite desde Asmn hasta el torrente de Egipto, y sus remates sern al occidente. 

6 Y el lmite occidental ser el Mar Grande; este lmite ser el lmite occidental. 

7 El lmite del norte ser este: desde el Mar Grande trazaris al monte de Hor. 8 Del monte de Hor trazaris a la entrada de Hamat, y seguir aquel lmite hasta Zedad; 9 y seguir este lmite hasta Zifrn, y terminar en Hazar- enn; este ser el lmite del norte. 

10 Por lmite al oriente trazaris desde Hazar-enn hasta Sefam; 11 y bajar este lmite desde Sefam a Ribla, al oriente de An; y descender el lmite, y llegar a la costa del mar de Cineret, al oriente. 12 Despus descender este lmite al Jordn, y terminar en el Mar Salado: esta ser vuestra tierra por sus lmites alrededor. 

13 Y mand Moiss a los hijos de Israel, diciendo: Esta es la tierra que se os repartir en heredades por sorteo, que mand Jehov que diese a las nueve tribus, y a la media tribu; 14 porque la tribu de los hijos de Rubn segn las casas de sus padres, y la tribu de los hijos de Gad segn las casas de sus padres, y la media tribu de Manass, han tomado su heredad. 15 Dos tribus y media tomaron su heredad a este lado del Jordn frente a Jeric al oriente, al nacimiento del sol. 

16 Y habl Jehov a Moiss, diciendo: 17 Estos son los nombres de los varones que os repartirn la tierra: El sacerdote Eleazar, y Josu hijo de Nun. 18 Tomaris tambin de cada tribu un prncipe, para dar la posesin de la tierra. 19 Y estos son los nombres de los varones: De la tribu de Jud, Caleb hijo de Jefone. 20 De la tribu de los hijos de Simen, Semuel hijo de Amiud. 21 De la tribu de Benjamn, Elidad hijo de Quisln. 22 De la tribu de los hijos de Dan, el prncipe Buqui hijo de Jogli. 23 De los hijos de Jos: de la tribu de los hijos de Manass, el prncipe Haniel hijo de Efod, 24 y de la tribu de los hijos de Efran, el prncipe Kemuel hijo de Siftn. 25 De la tribu de los hijos de Zabuln, el prncipe Elizafn hijo de Parnac. 26 De la tribu de los hijos de Isacar, el prncipe Paltiel hijo de Azn. 27 De la tribu de los hijos de Aser, el prncipe Ahiud hijo de Selomi. 28 Y de la tribu de los hijos de Neftal, el prncipe Pedael hijo de Amiud. 29 A stos mand Jehov que hiciesen la reparticin de las heredades a los hijos de Israel en la tierra de Canan. 

Herencia de los levitas

NMEROS 35

1 Habl Jehov a Moiss en los campos de Moab, junto al Jordn frente a Jeric, diciendo: 2 Manda a los hijos de Israel que den a los levitas, de la posesin de su heredad, ciudades en que habiten; tambin daris a los levitas los ejidos de esas ciudades alrededor de ellas. 3 Y tendrn ellos las ciudades para habitar, y los ejidos de ellas sern para sus animales, para sus ganados y para todas sus bestias. 4 Y los ejidos de las ciudades que daris a los levitas sern mil codos alrededor, desde el muro de la ciudad para afuera. 5 Luego mediris fuera de la ciudad al lado del oriente dos mil codos, al lado del sur dos mil codos, al lado del occidente dos mil codos, y al lado del norte dos mil codos, y la ciudad estar en medio; esto tendrn por los ejidos de las ciudades. 6 Y de las ciudades que daris a los levitas, seis ciudades sern de refugio, las cuales daris para que el homicida se refugie all; y adems de stas daris cuarenta y dos ciudades. 7 Todas las ciudades que daris a los levitas sern cuarenta y ocho ciudades con sus ejidos. 8 Y en cuanto a las ciudades que diereis de la heredad de los hijos de Israel, del que tiene mucho tomaris mucho, y del que tiene poco tomaris poco; cada uno dar de sus ciudades a los levitas segn la posesin que heredar. 

Ciudades de refugio

(Dt. 19.1-13)

9 Habl Jehov a Moiss, diciendo: 10 Habla a los hijos de Israel, y diles: Cuando hayis pasado al otro lado del Jordn a la tierra de Canan, 11 os sealaris ciudades, ciudades de refugio tendris, donde huya el homicida que hiriere a alguno de muerte sin intencin. 12 Y os sern aquellas ciudades para refugiarse del vengador, y no morir el homicida hasta que entre en juicio delante de la congregacin. 13 De las ciudades, pues, que daris, tendris seis ciudades de refugio. 14 Tres ciudades daris a este lado del Jordn, y tres ciudades daris en la tierra de Canan, las cuales sern ciudades de refugio. 15 Estas seis ciudades sern de refugio para los hijos de Israel, y para el extranjero y el que more entre ellos, para que huya all cualquiera que hiriere de muerte a otro sin intencin. 

16 Si con instrumento de hierro lo hiriere y muriere, homicida es; el homicida morir. 17 Y si con piedra en la mano, que pueda dar muerte, lo hiriere y muriere, homicida es; el homicida morir. 18 Y si con instrumento de palo en la mano, que pueda dar muerte, lo hiriere y muriere, homicida es; el homicida morir. 19 El vengador de la sangre, l dar muerte al homicida; cuando lo encontrare, l lo matar. 20 Y si por odio lo empuj, o ech sobre l alguna cosa por asechanzas, y muere; 21 o por enemistad lo hiri con su mano, y muri, el heridor morir; es homicida; el vengador de la sangre matar al homicida cuando lo encontrare. 

22 Mas si casualmente lo empuj sin enemistades, o ech sobre l cualquier instrumento sin asechanzas, 23 o bien, sin verlo hizo caer sobre l alguna piedra que pudo matarlo, y muriere, y l no era su enemigo, ni procuraba su mal; 24 entonces la congregacin juzgar entre el que caus la muerte y el vengador de la sangre conforme a estas leyes; 25 y la congregacin librar al homicida de mano del vengador de la sangre, y la congregacin lo har volver a su ciudad de refugio, en la cual se haba refugiado; y morar en ella hasta que muera el sumo sacerdote, el cual fue ungido con el aceite santo. 26 Mas si el homicida saliere fuera de los lmites de su ciudad de refugio, en la cual se refugi, 27 y el vengador de la sangre le hallare fuera del lmite de la ciudad de su refugio, y el vengador de la sangre matare al homicida, no se le culpar por ello; 28 pues en su ciudad de refugio deber aqul habitar hasta que muera el sumo sacerdote; y despus que haya muerto el sumo sacerdote, el homicida volver a la tierra de su posesin. 

Ley sobre los testigos y sobre el rescate

29 Estas cosas os sern por ordenanza de derecho por vuestras edades, en todas vuestras habitaciones. 30 Cualquiera que diere muerte a alguno, por dicho de testigos morir el homicida; mas un solo testigo no har fe contra una persona para que muera. 31 Y no tomaris precio por la vida del homicida, porque est condenado a muerte; indefectiblemente morir. 32 Ni tampoco tomaris precio del que huy a su ciudad de refugio, para que vuelva a vivir en su tierra, hasta que muera el sumo sacerdote. 33 Y no contaminaris la tierra donde estuviereis; porque esta sangre amancillar la tierra, y la tierra no ser expiada de la sangre que fue derramada en ella, sino por la sangre del que la derram. 34 No contaminis, pues, la tierra donde habitis, en medio de la cual yo habito; porque yo Jehov habito en medio de los hijos de Israel. 

Ley del casamiento de las herederas

NMEROS 36

1 Llegaron los prncipes de los padres de la familia de Galaad hijo de Maquir, hijo de Manass, de las familias de los hijos de Jos; y hablaron delante de Moiss y de los prncipes, jefes de las casas paternas de los hijos de Israel, 2 y dijeron: Jehov mand a mi seor que por sorteo diese la tierra a los hijos de Israel en posesin; tambin ha mandado Jehov a mi seor, que d la posesin de Zelofehad nuestro hermano a sus hijas. 3 Y si ellas se casaren con algunos de los hijos de las otras tribus de los hijos de Israel, la herencia de ellas ser as quitada de la herencia de nuestros padres, y ser aadida a la herencia de la tribu a que se unan; y ser quitada de la porcin de nuestra heredad. 4 Y cuando viniere el jubileo de los hijos de Israel, la heredad de ellas ser aadida a la heredad de la tribu de sus maridos; as la heredad de ellas ser quitada de la heredad de la tribu de nuestros padres. 

5 Entonces Moiss mand a los hijos de Israel por mandato de Jehov, diciendo: La tribu de los hijos de Jos habla rectamente. 6 Esto es lo que ha mandado Jehov acerca de las hijas de Zelofehad, diciendo: Csense como a ellas les plazca, pero en la familia de la tribu de su padre se casarn, 7 para que la heredad de los hijos de Israel no sea traspasada de tribu en tribu; porque cada uno de los hijos de Israel estar ligado a la heredad de la tribu de sus padres. 8 Y cualquiera hija que tenga heredad en las tribus de los hijos de Israel, con alguno de la familia de la tribu de su padre se casar, para que los hijos de Israel posean cada uno la heredad de sus padres, 9 y no ande la heredad rodando de una tribu a otra, sino que cada una de las tribus de los hijos de Israel estar ligada a su heredad. 

10 Como Jehov mand a Moiss, as hicieron las hijas de Zelofehad. 11 Y as Maala, Tirsa, Hogla, Milca y Noa, hijas de Zelofehad, se casaron con hijos de sus tos paternos. 12 Se casaron en la familia de los hijos de Manass, hijo de Jos; y la heredad de ellas qued en la tribu de la familia de su padre. 

13 Estos son los mandamientos y los estatutos que mand Jehov por medio de Moiss a los hijos de Israel en los campos de Moab, junto al Jordn, frente a Jeric. 
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Libro Quinto de Moiss

DEUTERONOMIO

Moiss recuerda a Israel las promesas de Jehov en Horeb

DEUTERONOMIO 1

1 Estas son las palabras que habl Moiss a todo Israel a este lado del Jordn en el desierto, en el Arab frente al Mar Rojo, entre Parn, Tofel, Labn, Hazerot y Dizahab. 2 Once jornadas hay desde Horeb, camino del monte de Seir, hasta Cades-barnea. 3 Y aconteci que a los cuarenta aos, en el mes undcimo, el primero del mes, Moiss habl a los hijos de Israel conforme a todas las cosas que Jehov le haba mandado acerca de ellos, 4 despus que derrot a Sehn rey de los amorreos, el cual habitaba en Hesbn, y a Og rey de Basn que habitaba en Astarot en Edrei. 5 De este lado del Jordn, en tierra de Moab, resolvi Moiss declarar esta ley, diciendo: 6 Jehov nuestro Dios nos habl en Horeb, diciendo: Habis estado bastante tiempo en este monte. 7 Volveos e id al monte del amorreo y a todas sus comarcas, en el Arab, en el monte, en los valles, en el Neguev, y junto a la costa del mar, a la tierra del cananeo, y al Lbano, hasta el gran ro, el ro Eufrates. 8 Mirad, yo os he entregado la tierra; entrad y poseed la tierra que Jehov jur a vuestros padres Abraham, Isaac y Jacob, que les dara a ellos y a su descendencia despus de ellos. 

Nombramiento de jueces

(Ex. 18.13-27)

9 En aquel tiempo yo os habl diciendo: Yo solo no puedo llevaros. 10 Jehov vuestro Dios os ha multiplicado, y he aqu hoy vosotros sois como las estrellas del cielo en multitud. 11 Jehov Dios de vuestros padres os haga mil veces ms de lo que ahora sois, y os bendiga, como os ha prometido! 12 Cmo llevar yo solo vuestras molestias, vuestras cargas y vuestros pleitos? 13 Dadme de entre vosotros, de vuestras tribus, varones sabios y entendidos y expertos, para que yo los ponga por vuestros jefes. 14 Y me respondisteis y dijisteis: Bueno es hacer lo que has dicho. 15 Y tom a los principales de vuestras tribus, varones sabios y expertos, y los puse por jefes sobre vosotros, jefes de millares, de centenas, de cincuenta y de diez, y gobernadores de vuestras tribus. 16 Y entonces mand a vuestros jueces, diciendo: Od entre vuestros hermanos, y juzgad justamente entre el hombre y su hermano, y el extranjero. 17 No hagis distincin de persona en el juicio; as al pequeo como al grande oiris; no tendris temor de ninguno, porque el juicio es de Dios; y la causa que os fuere difcil, la traeris a m, y yo la oir. 18 Os mand, pues, en aquel tiempo, todo lo que habais de hacer. 

Misin de los doce espas

(Nm. 13.1-33)

19 Y salidos de Horeb, anduvimos todo aquel grande y terrible desierto que habis visto, por el camino del monte del amorreo, como Jehov nuestro Dios nos lo mand; y llegamos hasta Cades- barnea. 20 Entonces os dije: Habis llegado al monte del amorreo, el cual Jehov nuestro Dios nos da. 21 Mira, Jehov tu Dios te ha entregado la tierra; sube y toma posesin de ella, como Jehov el Dios de tus padres te ha dicho; no temas ni desmayes. 22 Y vinisteis a m todos vosotros, y dijisteis: Enviemos varones delante de nosotros que nos reconozcan la tierra, y a su regreso nos traigan razn del camino por donde hemos de subir, y de las ciudades adonde hemos de llegar. 23 Y el dicho me pareci bien; y tom doce varones de entre vosotros, un varn por cada tribu. 24 Y se encaminaron, y subieron al monte, y llegaron hasta el valle de Escol, y reconocieron la tierra. 25 Y tomaron en sus manos del fruto del pas, y nos lo trajeron, y nos dieron cuenta, y dijeron: Es buena la tierra que Jehov nuestro Dios nos da. 26 Sin embargo, no quisisteis subir, antes fuisteis rebeldes al mandato de Jehov vuestro Dios; 27 y murmurasteis en vuestras tiendas, diciendo: Porque Jehov nos aborrece, nos ha sacado de tierra de Egipto, para entregarnos en manos del amorreo para destruirnos. 28 A dnde subiremos? Nuestros hermanos han atemorizado nuestro corazn, diciendo: Este pueblo es mayor y ms alto que nosotros, las ciudades grandes y amuralladas hasta el cielo; y tambin vimos all a los hijos de Anac. 29 Entonces os dije: No temis, ni tengis miedo de ellos. 30 Jehov vuestro Dios, el cual va delante de vosotros, l pelear por vosotros, conforme a todas las cosas que hizo por vosotros en Egipto delante de vuestros ojos. 31 Y en el desierto has visto que Jehov tu Dios te ha trado, como trae el hombre a su hijo, por todo el camino que habis andado, hasta llegar a este lugar. 32 Y aun con esto no cresteis a Jehov vuestro Dios, 33 quien iba delante de vosotros por el camino para reconoceros el lugar donde habais de acampar, con fuego de noche para mostraros el camino por donde anduvieseis, y con nube de da. 

Dios castiga a Israel

(Nm. 14.20-35)

34 Y oy Jehov la voz de vuestras palabras, y se enoj, y jur diciendo: 35 No ver hombre alguno de estos, de esta mala generacin, la buena tierra que jur que haba de dar a vuestros padres, 36 excepto Caleb hijo de Jefone; l la ver, y a l le dar la tierra que pis, y a sus hijos; porque ha seguido fielmente a Jehov. 37 Tambin contra m se air Jehov por vosotros, y me dijo: Tampoco t entrars all. 38 Josu hijo de Nun, el cual te sirve, l entrar all; anmale, porque l la har heredar a Israel. 39 Y vuestros nios, de los cuales dijisteis que serviran de botn, y vuestros hijos que no saben hoy lo bueno ni lo malo, ellos entrarn all, y a ellos la dar, y ellos la heredarn. 40 Pero vosotros volveos e id al desierto, camino del Mar Rojo. 

La derrota en Horma

(Nm. 14.39-45)

41 Entonces respondisteis y me dijisteis: Hemos pecado contra Jehov; nosotros subiremos y pelearemos, conforme a todo lo que Jehov nuestro Dios nos ha mandado. Y os armasteis cada uno con sus armas de guerra, y os preparasteis para subir al monte. 42 Y Jehov me dijo: Diles: No subis, ni peleis, pues no estoy entre vosotros; para que no seis derrotados por vuestros enemigos. 43 Y os habl, y no disteis odo; antes fuisteis rebeldes al mandato de Jehov, y persistiendo con altivez subisteis al monte. 44 Pero sali a vuestro encuentro el amorreo, que habitaba en aquel monte, y os persiguieron como hacen las avispas, y os derrotaron en Seir, hasta Horma. 45 Y volvisteis y llorasteis delante de Jehov, pero Jehov no escuch vuestra voz, ni os prest odo. 46 Y estuvisteis en Cades por muchos das, los das que habis estado all. 

Los aos en el desierto

DEUTERONOMIO 2

1 Luego volvimos y salimos al desierto, camino del Mar Rojo, como Jehov me haba dicho; y rodeamos el monte de Seir por mucho tiempo. 2 Y Jehov me habl, diciendo: 3 Bastante habis rodeado este monte; volveos al norte. 4 Y manda al pueblo, diciendo: Pasando vosotros por el territorio de vuestros hermanos los hijos de Esa, que habitan en Seir, ellos tendrn miedo de vosotros; mas vosotros guardaos mucho. 5 No os metis con ellos, porque no os dar de su tierra ni aun lo que cubre la planta de un pie; porque yo he dado por heredad a Esa el monte de Seir. 6 Compraris de ellos por dinero los alimentos, y comeris; y tambin compraris de ellos el agua, y beberis; 7 pues Jehov tu Dios te ha bendecido en toda obra de tus manos; l sabe que andas por este gran desierto; estos cuarenta aos Jehov tu Dios ha estado contigo, y nada te ha faltado. 8 Y nos alejamos del territorio de nuestros hermanos los hijos de Esa, que habitaban en Seir, por el camino del Arab desde Elat y Ezin-geber; y volvimos, y tomamos el camino del desierto de Moab. 

9 Y Jehov me dijo: No molestes a Moab, ni te empees con ellos en guerra, porque no te dar posesin de su tierra; porque yo he dado a Ar por heredad a los hijos de Lot. 10 (Los emitas habitaron en ella antes, pueblo grande y numeroso, y alto como los hijos de Anac. 11 Por gigantes eran ellos tenidos tambin, como los hijos de Anac; y los moabitas los llaman emitas. 12 Y en Seir habitaron antes los horeos, a los cuales echaron los hijos de Esa; y los arrojaron de su presencia, y habitaron en lugar de ellos, como hizo Israel en la tierra que les dio Jehov por posesin.) 13 Levantaos ahora, y pasad el arroyo de Zered. Y pasamos el arroyo de Zered. 14 Y los das que anduvimos de Cades-barnea hasta cuando pasamos el arroyo de Zered fueron treinta y ocho aos; hasta que se acab toda la generacin de los hombres de guerra de en medio del campamento, como Jehov les haba jurado. 15 Y tambin la mano de Jehov vino sobre ellos para destruirlos de en medio del campamento, hasta acabarlos. 

16 Y aconteci que despus que murieron todos los hombres de guerra de entre el pueblo, 17 Jehov me habl, diciendo: 18 T pasars hoy el territorio de Moab, a Ar. 19 Y cuando te acerques a los hijos de Amn, no los molestes, ni contiendas con ellos; porque no te dar posesin de la tierra de los hijos de Amn, pues a los hijos de Lot la he dado por heredad. 20 (Por tierra de gigantes fue tambin ella tenida; habitaron en ella gigantes en otro tiempo, a los cuales los amonitas llamaban zomzomeos; 21 pueblo grande y numeroso, y alto, como los hijos de Anac; a los cuales Jehov destruy delante de los amonitas. Estos sucedieron a aqullos, y habitaron en su lugar, 22 como hizo Jehov con los hijos de Esa que habitaban en Seir, delante de los cuales destruy a los horeos; y ellos sucedieron a stos, y habitaron en su lugar hasta hoy. 23 Y a los aveos que habitaban en aldeas hasta Gaza, los caftoreos que salieron de Caftor los destruyeron, y habitaron en su lugar.) 24 Levantaos, salid, y pasad el arroyo de Arnn; he aqu he entregado en tu mano a Sehn rey de Hesbn, amorreo, y a su tierra; comienza a tomar posesin de ella, y entra en guerra con l. 25 Hoy comenzar a poner tu temor y tu espanto sobre los pueblos debajo de todo el cielo, los cuales oirn tu fama, y temblarn y se angustiarn delante de ti. 

Israel derrota a Sehn

(Nm. 21.21-30)

26 Y envi mensajeros desde el desierto de Cademot a Sehn rey de Hesbn con palabras de paz, diciendo: 27 Pasar por tu tierra por el camino; por el camino ir, sin apartarme ni a diestra ni a siniestra. 28 La comida me venders por dinero, y comer; el agua tambin me dars por dinero, y beber; solamente pasar a pie, 29 como lo hicieron conmigo los hijos de Esa que habitaban en Seir, y los moabitas que habitaban en Ar; hasta que cruce el Jordn a la tierra que nos da Jehov nuestro Dios. 30 Mas Sehn rey de Hesbn no quiso que passemos por el territorio suyo; porque Jehov tu Dios haba endurecido su espritu, y obstinado su corazn para entregarlo en tu mano, como hasta hoy. 31 Y me dijo Jehov: He aqu yo he comenzado a entregar delante de ti a Sehn y a su tierra; comienza a tomar posesin de ella para que la heredes. 32 Y nos sali Sehn al encuentro, l y todo su pueblo, para pelear en Jahaza. 33 Mas Jehov nuestro Dios lo entreg delante de nosotros; y lo derrotamos a l y a sus hijos, y a todo su pueblo. 34 Tomamos entonces todas sus ciudades, y destruimos todas las ciudades, hombres, mujeres y nios; no dejamos ninguno. 35 Solamente tomamos para nosotros los ganados, y los despojos de las ciudades que habamos tomado. 36 Desde Aroer, que est junto a la ribera del arroyo de Arnn, y la ciudad que est en el valle, hasta Galaad, no hubo ciudad que escapase de nosotros; todas las entreg Jehov nuestro Dios en nuestro poder. 37 Solamente a la tierra de los hijos de Amn no llegamos; ni a todo lo que est a la orilla del arroyo de Jaboc ni a las ciudades del monte, ni a lugar alguno que Jehov nuestro Dios haba prohibido. 

Israel derrota a Og rey de Basn

(Nm. 21.31-35)

DEUTERONOMIO 3

1 Volvimos, pues, y subimos camino de Basn, y nos sali al encuentro Og rey de Basn para pelear, l y todo su pueblo, en Edrei. 2 Y me dijo Jehov: No tengas temor de l, porque en tu mano he entregdo a l y a todo su pueblo, con su tierra; y hars con l como hiciste con Sehn rey amorreo, que habitaba en Hesbn. 3 Y Jehov nuestro Dios entreg tambin en nuestra mano a Og rey de Basn, y a todo su pueblo, al cual derrotamos hasta acabar con todos. 4 Y tomamos entonces todas sus ciudades; no qued ciudad que no les tomsemos; sesenta ciudades, toda la tierra de Argob, del reino de Og en Basn. 5 Todas estas eran ciudades fortificadas con muros altos, con puertas y barras, sin contar otras muchas ciudades sin muro. 6 Y las destruimos, como hicimos a Sehn rey de Hesbn, matando en toda ciudad a hombres, mujeres y nios. 7 Y tomamos para nosotros todo el ganado, y los despojos de las ciudades. 8 Tambin tomamos en aquel tiempo la tierra desde el arroyo de Arnn hasta el monte de Hermn, de manos de los dos reyes amorreos que estaban a este lado del Jordn. 9 (Los sidonios llaman a Hermn, Sirin; y los amorreos, Senir.) 10 Todas las ciudades de la llanura, y todo Galaad, y todo Basn hasta Salca y Edrei, ciudades del reino de Og en Basn. 11 Porque nicamente Og rey de Basn haba quedado del resto de los gigantes. Su cama, una cama de hierro, no est en Rab de los hijos de Amn? La longitud de ella es de nueve codos, y su anchura de cuatro codos, segn el codo de un hombre. 

Rubn, Gad y la media tribu de Manass se establecen al oriente del Jordn

(Nm. 32.1-42)

12 Y esta tierra que heredamos en aquel tiempo, desde Aroer, que est junto al arroyo de Arnn, y la mitad del monte de Galaad con sus ciudades, la di a los rubenitas y a los gaditas; 13 y el resto de Galaad, y todo Basn, del reino de Og, toda la tierra de Argob, que se llamaba la tierra de los gigantes, lo di a la media tribu de Manass. 14 Jair hijo de Manass tom toda la tierra de Argob hasta el lmite con Gesur y Maaca, y la llam por su nombre, Basn- havot-jair, hasta hoy. 15 Y Galaad se lo di a Maquir. 16 Y a los rubenitas y gaditas les di de Galaad hasta el arroyo de Arnn, teniendo por lmite el medio del valle, hasta el arroyo de Jaboc, el cual es lmite de los hijos de Amn; 17 tambin el Arab, con el Jordn como lmite desde Cineret hasta el mar del Arab, el Mar Salado, al pie de las laderas del Pisga al oriente. 

18 Y os mand entonces, diciendo: Jehov vuestro Dios os ha dado esta tierra por heredad; pero iris armados todos los valientes delante de vuestros hermanos los hijos de Israel. 19 Solamente vuestras mujeres, vuestros hijos y vuestros ganados (yo s que tenis mucho ganado), quedarn en las ciudades que os he dado, 20 hasta que Jehov d reposo a vuestros hermanos, as como a vosotros, y hereden ellos tambin la tierra que Jehov vuestro Dios les da al otro lado del Jordn; entonces os volveris cada uno a la heredad que yo os he dado. 21 Orden tambin a Josu en aquel tiempo, diciendo: Tus ojos vieron todo lo que Jehov vuestro Dios ha hecho a aquellos dos reyes; as har Jehov a todos los reinos a los cuales pasars t. 22 No los temis; porque Jehov vuestro Dios, l es el que pelea por vosotros. 

No se le permite a Moiss entrar a Canan

23 Y or a Jehov en aquel tiempo, diciendo: 24 Seor Jehov, t has comenzado a mostrar a tu siervo tu grandeza, y tu mano poderosa; porque qu dios hay en el cielo ni en la tierra que haga obras y proezas como las tuyas? 25 Pase yo, te ruego, y vea aquella tierra buena que est ms all del Jordn, aquel buen monte, y el Lbano. 26 Pero Jehov se haba enojado contra m a causa de vosotros, por lo cual no me escuch; y me dijo Jehov: Basta, no me hables ms de este asunto. 27 Sube a la cumbre del Pisga y alza tus ojos al oeste, y al norte, y al sur, y al este, y mira con tus propios ojos; porque no pasars el Jordn. 28 Y manda a Josu, y anmalo, y fortalcelo; porque l ha de pasar delante de este pueblo, y l les har heredar la tierra que vers. 29 Y paramos en el valle delante de Bet-peor. 

Moiss exhorta a la obediencia

DEUTERONOMIO 4

1 Ahora, pues, oh Israel, oye los estatutos y decretos que yo os enseo, para que los ejecutis, y vivis, y entris y poseis la tierra que Jehov el Dios de vuestros padres os da. 2 No aadiris a la palabra que yo os mando, ni disminuiris de ella, para que guardis los mandamientos de Jehov vuestro Dios que yo os ordene. 3 Vuestros ojos vieron lo que hizo Jehov con motivo de Baal- peor; que a todo hombre que fue en pos de Baal-peor destruy Jehov tu Dios de en medio de ti. 4 Mas vosotros que seguisteis a Jehov vuestro Dios, todos estis vivos hoy. 5 Mirad, yo os he enseado estatutos y decretos, como Jehov mi Dios me mand, para que hagis as en medio de la tierra en la cual entris para tomar posesin de ella. 6 Guardadlos, pues, y ponedlos por obra; porque esta es vuestra sabidura y vuestra inteligencia ante los ojos de los pueblos, los cuales oirn todos estos estatutos, y dirn: Ciertamente pueblo sabio y entendido, nacin grande es esta. 7 Porque qu nacin grande hay que tenga dioses tan cercanos a ellos como lo est Jehov nuestro Dios en todo cuanto le pedimos? 8 Y qu nacin grande hay que tenga estatutos y juicios justos como es toda esta ley que yo pongo hoy delante de vosotros? 

La experiencia de Israel en Horeb

9 Por tanto, gurdate, y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni se aparten de tu corazn todos los das de tu vida; antes bien, las ensears a tus hijos, y a los hijos de tus hijos. 10 El da que estuviste delante de Jehov tu Dios en Horeb, cuando Jehov me dijo: Reneme el pueblo, para que yo les haga or mis palabras, las cuales aprendern, para temerme todos los das que vivieren sobre la tierra, y las ensearn a sus hijos; 11 y os acercasteis y os pusisteis al pie del monte; y el monte arda en fuego hasta en medio de los cielos con tinieblas, nube y oscuridad; 12 y habl Jehov con vosotros de en medio del fuego; osteis la voz de sus palabras, mas a excepcin de or la voz, ninguna figura visteis. 13 Y l os anunci su pacto, el cual os mand poner por obra; los diez mandamientos, y los escribi en dos tablas de piedra. 14 A m tambin me mand Jehov en aquel tiempo que os ensease los estatutos y juicios, para que los pusieseis por obra en la tierra a la cual pasis a tomar posesin de ella. 

Advertencia contra la idolatra

15 Guardad, pues, mucho vuestras almas; pues ninguna figura visteis el da que Jehov habl con vosotros de en medio del fuego; 16 para que no os corrompis y hagis para vosotros escultura, imagen de figura alguna, efigie de varn o hembra, 17 figura de animal alguno que est en la tierra, figura de ave alguna alada que vuele por el aire, 18 figura de ningn animal que se arrastre sobre la tierra, figura de pez alguno que haya en el agua debajo de la tierra. 19 No sea que alces tus ojos al cielo, y viendo el sol y la luna y las estrellas, y todo el ejrcito del cielo, seas impulsado, y te inclines a ellos y les sirvas; porque Jehov tu Dios los ha concedido a todos los pueblos debajo de todos los cielos. 20 Pero a vosotros Jehov os tom, y os ha sacado del horno de hierro, de Egipto, para que seis el pueblo de su heredad como en este da. 21 Y Jehov se enoj contra m por causa de vosotros, y jur que yo no pasara el Jordn, ni entrara en la buena tierra que Jehov tu Dios te da por heredad. 22 As que yo voy a morir en esta tierra, y no pasar el Jordn; mas vosotros pasaris, y poseeris aquella buena tierra. 23 Guardaos, no os olvidis del pacto de Jehov vuestro Dios, que l estableci con vosotros, y no os hagis escultura o imagen de ninguna cosa que Jehov tu Dios te ha prohibido. 24 Porque Jehov tu Dios es fuego consumidor, Dios celoso. 

25 Cuando hayis engendrado hijos y nietos, y hayis envejecido en la tierra, si os corrompiereis e hiciereis escultura o imagen de cualquier cosa, e hiciereis lo malo ante los ojos de Jehov vuestro Dios, para enojarlo; 26 yo pongo hoy por testigos al cielo y a la tierra, que pronto pereceris totalmente de la tierra hacia la cual pasis el Jordn para tomar posesin de ella; no estaris en ella largos das sin que seis destruidos. 27 Y Jehov os esparcir entre los pueblos, y quedaris pocos en nmero entre las naciones a las cuales os llevar Jehov. 28 Y serviris all a dioses hechos de manos de hombres, de madera y piedra, que no ven, ni oyen, ni comen, ni huelen. 29 Mas si desde all buscares a Jehov tu Dios, lo hallars, si lo buscares de todo tu corazn y de toda tu alma. 30 Cuando estuvieres en angustia, y te alcanzaren todas estas cosas, si en los postreros das te volvieres a Jehov tu Dios, y oyeres su voz; 31 porque Dios misericordioso es Jehov tu Dios; no te dejar, ni te destruir, ni se olvidar del pacto que les jur a tus padres. 

32 Porque pregunta ahora si en los tiempos pasados que han sido antes de ti, desde el da que cre Dios al hombre sobre la tierra, si desde un extremo del cielo al otro se ha hecho cosa semejante a esta gran cosa, o se haya odo otra como ella. 33 Ha odo pueblo alguno la voz de Dios, hablando de en medio del fuego, como t la has odo, sin perecer? 34 O ha intentado Dios venir a tomar para s una nacin de en medio de otra nacin, con pruebas, con seales, con milagros y con guerra, y mano poderosa y brazo extendido, y hechos aterradores como todo lo que hizo con vosotros Jehov vuestro Dios en Egipto ante tus ojos? 35 A ti te fue mostrado, para que supieses que Jehov es Dios, y no hay otro fuera de l. 36 Desde los cielos te hizo or su voz, para ensearte; y sobre la tierra te mostr su gran fuego, y has odo sus palabras de en medio del fuego. 37 Y por cuanto l am a tus padres, escogi a su descendencia despus de ellos, y te sac de Egipto con su presencia y con su gran poder, 38 para echar de delante de tu presencia naciones grandes y ms fuertes que t, y para introducirte y darte su tierra por heredad, como hoy. 39 Aprende pues, hoy, y reflexiona en tu corazn que Jehov es Dios arriba en el cielo y abajo en la tierra, y no hay otro. 40 Y guarda sus estatutos y sus mandamientos, los cuales yo te mando hoy, para que te vaya bien a ti y a tus hijos despus de ti, y prolongues tus das sobre la tierra que Jehov tu Dios te da para siempre. 

Las ciudades de refugio al oriente del Jordn

41 Entonces apart Moiss tres ciudades a este lado del Jordn al nacimiento del sol, 42 para que huyese all el homicida que matase a su prjimo sin intencin, sin haber tenido enemistad con l nunca antes; y que huyendo a una de estas ciudades salvase su vida: 43 Beser en el desierto, en tierra de la llanura, para los rubenitas; Ramot en Galaad para los gaditas, y Goln en Basn para los de Manass. 

Moiss recapitula la promulgacin de la ley

44 Esta, pues, es la ley que Moiss puso delante de los hijos de Israel. 45 Estos son los testimonios, los estatutos y los decretos que habl Moiss a los hijos de Israel cuando salieron de Egipto; 46 a este lado del Jordn, en el valle delante de Bet-peor, en la tierra de Sehn rey de los amorreos que habitaba en Hesbn, al cual derrot Moiss con los hijos de Israel, cuando salieron de Egipto; 47 y poseyeron su tierra, y la tierra de Og rey de Basn; dos reyes de los amorreos que estaban de este lado del Jordn, al oriente. 48 Desde Aroer, que est junto a la ribera del arroyo de Arnn, hasta el monte de Sion, que es Hermn; 49 y todo el Arab de este lado del Jordn, al oriente, hasta el mar del Arab, al pie de las laderas del Pisga. 

Los Diez Mandamientos

(Ex. 20.1-17)

DEUTERONOMIO 5

1 Llam Moiss a todo Israel y les dijo: Oye, Israel, los estatutos y decretos que yo pronuncio hoy en vuestros odos; aprendedlos, y guardadlos, para ponerlos por obra. 2 Jehov nuestro Dios hizo pacto con nosotros en Horeb. 3 No con nuestros padres hizo Jehov este pacto, sino con nosotros todos los que estamos aqu hoy vivos. 4 Cara a cara habl Jehov con vosotros en el monte de en medio del fuego. 5 Yo estaba entonces entre Jehov y vosotros, para declararos la palabra de Jehov; porque vosotros tuvisteis temor del fuego, y no subisteis al monte. Dijo: 

6 Yo soy Jehov tu Dios, que te saqu de tierra de Egipto, de casa de servidumbre. 

7 No tendrs dioses ajenos delante de m. 

8 No hars para ti escultura, ni imagen alguna de cosa que est arriba en los cielos, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. 9 No te inclinars a ellas ni las servirs; porque yo soy Jehov tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generacin de los que me aborrecen, 10 y que hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos. 

11 No tomars el nombre de Jehov tu Dios en vano; porque Jehov no dar por inocente al que tome su nombre en vano. 

12 Guardars el da de reposo para santificarlo, como Jehov tu Dios te ha mandado. 13 Seis das trabajars, y hars toda tu obra; 14 mas el sptimo da es reposo a Jehov tu Dios; ninguna obra hars t, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu buey, ni tu asno, ni ningn animal tuyo, ni el extranjero que est dentro de tus puertas, para que descanse tu siervo y tu sierva como t. 15 Acurdate que fuiste siervo en tierra de Egipto, y que Jehov tu Dios te sac de all con mano fuerte y brazo extendido; por lo cual Jehov tu Dios te ha mandado que guardes el da de reposo. 

16 Honra a tu padre y a tu madre, como Jehov tu Dios te ha mandado, para que sean prolongados tus das, y para que te vaya bien sobre la tierra que Jehov tu Dios te da. 

17 No matars. 

18 No cometers adulterio. 

19 No hurtars. 

20 No dirs falso testimonio contra tu prjimo. 

21 No codiciars la mujer de tu prjimo, ni desears la casa de tu prjimo, ni su tierra, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prjimo. 

El terror del pueblo

(Ex. 20.18-26)

22 Estas palabras habl Jehov a toda vuestra congregacin en el monte, de en medio del fuego, de la nube y de la oscuridad, a gran voz; y no aadi ms. Y las escribi en dos tablas de piedra, las cuales me dio a m. 23 Y aconteci que cuando vosotros osteis la voz de en medio de las tinieblas, y visteis al monte que arda en fuego, vinisteis a m, todos los prncipes de vuestras tribus, y vuestros ancianos, 24 y dijisteis: He aqu Jehov nuestro Dios nos ha mostrado su gloria y su grandeza, y hemos odo su voz de en medio del fuego; hoy hemos visto que Jehov habla al hombre, y ste an vive. 25 Ahora, pues, por qu vamos a morir? Porque este gran fuego nos consumir; si oyremos otra vez la voz de Jehov nuestro Dios, moriremos. 26 Porque qu es el hombre, para que oiga la voz del Dios viviente que habla de en medio del fuego, como nosotros la omos, y an viva? 27 Acrcate t, y oye todas las cosas que dijere Jehov nuestro Dios; y t nos dirs todo lo que Jehov nuestro Dios te dijere, y nosotros oiremos y haremos. 

28 Y oy Jehov la voz de vuestras palabras cuando me hablabais, y me dijo Jehov: He odo la voz de las palabras de este pueblo, que ellos te han hablado; bien est todo lo que han dicho. 29 Quin diera que tuviesen tal corazn, que me temiesen y guardasen todos los das todos mis mandamientos, para que a ellos y a sus hijos les fuese bien para siempre! 30 Ve y diles: Volveos a vuestras tiendas. 31 Y t qudate aqu conmigo, y te dir todos los mandamientos y estatutos y decretos que les ensears, a fin de que los pongan ahora por obra en la tierra que yo les doy por posesin. 32 Mirad, pues, que hagis como Jehov vuestro Dios os ha mandado; no os apartis a diestra ni a siniestra. 33 Andad en todo el camino que Jehov vuestro Dios os ha mandado, para que vivis y os vaya bien, y tengis largos das en la tierra que habis de poseer. 

El gran mandamiento

DEUTERONOMIO 6

1 Estos, pues, son los mandamientos, estatutos y decretos que Jehov vuestro Dios mand que os ensease, para que los pongis por obra en la tierra a la cual pasis vosotros para tomarla; 2 para que temas a Jehov tu Dios, guardando todos sus estatutos y sus mandamientos que yo te mando, t, tu hijo, y el hijo de tu hijo, todos los das de tu vida, para que tus das sean prolongados. 3 Oye, pues, oh Israel, y cuida de ponerlos por obra, para que te vaya bien en la tierra que fluye leche y miel, y os multipliquis, como te ha dicho Jehov el Dios de tus padres. 

4 Oye, Israel: Jehov nuestro Dios, Jehov uno es. 5 Y amars a Jehov tu Dios de todo tu corazn, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. 6 Y estas palabras que yo te mando hoy, estarn sobre tu corazn; 7 y las repetirs a tus hijos, y hablars de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. 8 Y las atars como una seal en tu mano, y estarn como frontales entre tus ojos; 9 y las escribirs en los postes de tu casa, y en tus puertas. 

Exhortaciones a la obediencia

10 Cuando Jehov tu Dios te haya introducido en la tierra que jur a tus padres Abraham, Isaac y Jacob que te dara, en ciudades grandes y buenas que t no edificaste, 11 y casas llenas de todo bien, que t no llenaste, y cisternas cavadas que t no cavaste, vias y olivares que no plantaste, y luego que comas y te sacies, 12 cudate de no olvidarte de Jehov, que te sac de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre. 13 A Jehov tu Dios temers, y a l solo servirs, y por su nombre jurars. 14 No andaris en pos de dioses ajenos, de los dioses de los pueblos que estn en vuestros contornos; 15 porque el Dios celoso, Jehov tu Dios, en medio de ti est; para que no se inflame el furor de Jehov tu Dios contra ti, y te destruya de sobre la tierra. 

16 No tentaris a Jehov vuestro Dios, como lo tentasteis en Masah. 17 Guardad cuidadosamente los mandamientos de Jehov vuestro Dios, y sus testimonios y sus estatutos que te ha mandado. 18 Y haz lo recto y bueno ante los ojos de Jehov, para que te vaya bien, y entres y poseas la buena tierra que Jehov jur a tus padres; 19 para que l arroje a tus enemigos de delante de ti, como Jehov ha dicho. 

20 Maana cuando te preguntare tu hijo, diciendo: Qu significan los testimonios y estatutos y decretos que Jehov nuestro Dios os mand? 21 entonces dirs a tu hijo: Nosotros ramos siervos de Faran en Egipto, y Jehov nos sac de Egipto con mano poderosa. 22 Jehov hizo seales y milagros grandes y terribles en Egipto, sobre Faran y sobre toda su casa, delante de nuestros ojos; 23 y nos sac de all, para traernos y darnos la tierra que jur a nuestros padres. 24 Y nos mand Jehov que cumplamos todos estos estatutos, y que temamos a Jehov nuestro Dios, para que nos vaya bien todos los das, y para que nos conserve la vida, como hasta hoy. 25 Y tendremos justicia cuando cuidemos de poner por obra todos estos mandamientos delante de Jehov nuestro Dios, como l nos ha mandado. 

Advertencias contra la idolatra de Canan

(Ex. 34.11-17)

DEUTERONOMIO 7

1 Cuando Jehov tu Dios te haya introducido en la tierra en la cual entrars para tomarla, y haya echado de delante de ti a muchas naciones, al heteo, al gergeseo, al amorreo, al cananeo, al ferezeo, al heveo y al jebuseo, siete naciones mayores y ms poderosas que t, 2 y Jehov tu Dios las haya entregado delante de ti, y las hayas derrotado, las destruirs del todo; no hars con ellas alianza, ni tendrs de ellas misericordia. 3 Y no emparentars con ellas; no dars tu hija a su hijo, ni tomars a su hija para tu hijo. 4 Porque desviar a tu hijo de en pos de m, y servirn a dioses ajenos; y el furor de Jehov se encender sobre vosotros, y te destruir pronto. 5 Mas as habis de hacer con ellos: sus altares destruiris, y quebraris sus estatuas, y destruiris sus imgenes de Asera, y quemaris sus esculturas en el fuego. 

Un pueblo santo para Jehov

6 Porque t eres pueblo santo para Jehov tu Dios; Jehov tu Dios te ha escogido para serle un pueblo especial, ms que todos los pueblos que estn sobre la tierra. 7 No por ser vosotros ms que todos los pueblos os ha querido Jehov y os ha escogido, pues vosotros erais el ms insignificante de todos los pueblos; 8 sino por cuanto Jehov os am, y quiso guardar el juramento que jur a vuestros padres, os ha sacado Jehov con mano poderosa, y os ha rescatado de servidumbre, de la mano de Faran rey de Egipto. 9 Conoce, pues, que Jehov tu Dios es Dios, Dios fiel, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos, hasta mil generaciones; 10 y que da el pago en persona al que le aborrece, destruyndolo; y no se demora con el que le odia, en persona le dar el pago. 11 Guarda, por tanto, los mandamientos, estatutos y decretos que yo te mando hoy que cumplas. 

Bendiciones de la obediencia

(Lv. 26.3-13; Dt. 28.1-14)

12 Y por haber odo estos decretos y haberlos guardado y puesto por obra, Jehov tu Dios guardar contigo el pacto y la misericordia que jur a tus padres. 13 Y te amar, te bendecir y te multiplicar, y bendecir el fruto de tu vientre y el fruto de tu tierra, tu grano, tu mosto, tu aceite, la cra de tus vacas, y los rebaos de tus ovejas, en la tierra que jur a tus padres que te dara. 14 Bendito sers ms que todos los pueblos; no habr en ti varn ni hembra estril, ni en tus ganados. 15 Y quitar Jehov de ti toda enfermedad; y todas las malas plagas de Egipto, que t conoces, no las pondr sobre ti, antes las pondr sobre todos los que te aborrecieren. 16 Y consumirs a todos los pueblos que te da Jehov tu Dios; no los perdonar tu ojo, ni servirs a sus dioses, porque te ser tropiezo. 

17 Si dijeres en tu corazn: Estas naciones son mucho ms numerosas que yo; cmo las podr exterminar? 18 no tengas temor de ellas; acurdate bien de lo que hizo Jehov tu Dios con Faran y con todo Egipto; 19 de las grandes pruebas que vieron tus ojos, y de las seales y milagros, y de la mano poderosa y el brazo extendido con que Jehov tu Dios te sac; as har Jehov tu Dios con todos los pueblos de cuya presencia t temieres. 20 Tambin enviar Jehov tu Dios avispas sobre ellos, hasta que perezcan los que quedaren y los que se hubieren escondido de delante de ti. 21 No desmayes delante de ellos, porque Jehov tu Dios est en medio de ti, Dios grande y temible. 22 Y Jehov tu Dios echar a estas naciones de delante de ti poco a poco; no podrs acabar con ellas en seguida, para que las fieras del campo no se aumenten contra ti. 23 Mas Jehov tu Dios las entregar delante de ti, y l las quebrantar con grande destrozo, hasta que sean destruidas. 24 El entregar sus reyes en tu mano, y t destruirs el nombre de ellos de debajo del cielo; nadie te har frente hasta que los destruyas. 25 Las esculturas de sus dioses quemars en el fuego; no codiciars plata ni oro de ellas para tomarlo para ti, para que no tropieces en ello, pues es abominacin a Jehov tu Dios; 26 y no traers cosa abominable a tu casa, para que no seas anatema; del todo la aborrecers y la abominars, porque es anatema. 

La buena tierra que han de poseer

DEUTERONOMIO 8

1 Cuidaris de poner por obra todo mandamiento que yo os ordeno hoy, para que vivis, y seis multiplicados, y entris y poseis la tierra que Jehov prometi con juramento a vuestros padres. 2 Y te acordars de todo el camino por donde te ha trado Jehov tu Dios estos cuarenta aos en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que haba en tu corazn, si habas de guardar o no sus mandamientos. 3 Y te afligi, y te hizo tener hambre, y te sustent con man, comida que no conocas t, ni tus padres la haban conocido, para hacerte saber que no slo de pan vivir el hombre, mas de todo lo que sale de la boca de Jehov vivir el hombre. 4 Tu vestido nunca se envejeci sobre ti, ni el pie se te ha hinchado en estos cuarenta aos. 5 Reconoce asimismo en tu corazn, que como castiga el hombre a su hijo, as Jehov tu Dios te castiga. 6 Guardars, pues, los mandamientos de Jehov tu Dios, andando en sus caminos, y temindole. 7 Porque Jehov tu Dios te introduce en la buena tierra, tierra de arroyos, de aguas, de fuentes y de manantiales, que brotan en vegas y montes; 8 tierra de trigo y cebada, de vides, higueras y granados; tierra de olivos, de aceite y de miel; 9 tierra en la cual no comers el pan con escasez, ni te faltar nada en ella; tierra cuyas piedras son hierro, y de cuyos montes sacars cobre. 10 Y comers y te saciars, y bendecirs a Jehov tu Dios por la buena tierra que te habr dado. 

Amonestacin de no olvidar a Dios

11 Cudate de no olvidarte de Jehov tu Dios, para cumplir sus mandamientos, sus decretos y sus estatutos que yo te ordeno hoy; 12 no suceda que comas y te sacies, y edifiques buenas casas en que habites, 13 y tus vacas y tus ovejas se aumenten, y la plata y el oro se te multipliquen, y todo lo que tuvieres se aumente; 14 y se enorgullezca tu corazn, y te olvides de Jehov tu Dios, que te sac de tierra de Egipto, de casa de servidumbre; 15 que te hizo caminar por un desierto grande y espantoso, lleno de serpientes ardientes, y de escorpiones, y de sed, donde no haba agua, y l te sac agua de la roca del pedernal; 16 que te sustent con man en el desierto, comida que tus padres no haban conocido, afligindote y probndote, para a la postre hacerte bien; 17 y digas en tu corazn: Mi poder y la fuerza de mi mano me han trado esta riqueza. 18 Sino acurdate de Jehov tu Dios, porque l te da el poder para hacer las riquezas, a fin de confirmar su pacto que jur a tus padres, como en este da. 19 Mas si llegares a olvidarte de Jehov tu Dios y anduvieres en pos de dioses ajenos, y les sirvieres y a ellos te inclinares, yo lo afirmo hoy contra vosotros, que de cierto pereceris. 20 Como las naciones que Jehov destruir delante de vosotros, as pereceris, por cuanto no habris atendido a la voz de Jehov vuestro Dios. 

Dios destruir a las naciones de Canan

DEUTERONOMIO 9

1 Oye, Israel: t vas hoy a pasar el Jordn, para entrar a desposeer a naciones ms numerosas y ms poderosas que t, ciudades grandes y amuralladas hasta el cielo; 2 un pueblo grande y alto, hijos de los anaceos, de los cuales tienes t conocimiento, y has odo decir: Quin se sostendr delante de los hijos de Anac? 3 Entiende, pues, hoy, que es Jehov tu Dios el que pasa delante de ti como fuego consumidor, que los destruir y humillar delante de ti; y t los echars, y los destruirs en seguida, como Jehov te ha dicho. 

4 No pienses en tu corazn cuando Jehov tu Dios los haya echado de delante de ti, diciendo: Por mi justicia me ha trado Jehov a poseer esta tierra; pues por la impiedad de estas naciones Jehov las arroja de delante de ti. 5 No por tu justicia, ni por la rectitud de tu corazn entras a poseer la tierra de ellos, sino por la impiedad de estas naciones Jehov tu Dios las arroja de delante de ti, y para confirmar la palabra que Jehov jur a tus padres Abraham, Isaac y Jacob. 

La rebelin de Israel en Horeb

(Ex. 31.1832.35)

6 Por tanto, sabe que no es por tu justicia que Jehov tu Dios te da esta buena tierra para tomarla; porque pueblo duro de cerviz eres t. 7 Acurdate, no olvides que has provocado la ira de Jehov tu Dios en el desierto; desde el da que saliste de la tierra de Egipto, hasta que entrasteis en este lugar, habis sido rebeldes a Jehov. 8 En Horeb provocasteis a ira a Jehov, y se enoj Jehov contra vosotros para destruiros. 9 Cuando yo sub al monte para recibir las tablas de piedra, las tablas del pacto que Jehov hizo con vosotros, estuve entonces en el monte cuarenta das y cuarenta noches, sin comer pan ni beber agua; 10 y me dio Jehov las dos tablas de piedra escritas con el dedo de Dios; y en ellas estaba escrito segn todas las palabras que os habl Jehov en el monte, de en medio del fuego, el da de la asamblea. 11 Sucedi al fin de los cuarenta das y cuarenta noches, que Jehov me dio las dos tablas de piedra, las tablas del pacto. 12 Y me dijo Jehov: Levntate, desciende pronto de aqu, porque tu pueblo que sacaste de Egipto se ha corrompido; pronto se han apartado del camino que yo les mand; se han hecho una imagen de fundicin. 

13 Y me habl Jehov, diciendo: He observado a ese pueblo, y he aqu que es pueblo duro de cerviz. 14 Djame que los destruya, y borre su nombre de debajo del cielo, y yo te pondr sobre una nacin fuerte y mucho ms numerosa que ellos. 15 Y volv y descend del monte, el cual arda en fuego, con las tablas del pacto en mis dos manos. 16 Y mir, y he aqu habais pecado contra Jehov vuestro Dios; os habais hecho un becerro de fundicin, apartndoos pronto del camino que Jehov os haba mandado. 17 Entonces tom las dos tablas y las arroj de mis dos manos, y las quebr delante de vuestros ojos. 18 Y me postr delante de Jehov como antes, cuarenta das y cuarenta noches; no com pan ni beb agua, a causa de todo vuestro pecado que habais cometido haciendo el mal ante los ojos de Jehov para enojarlo. 19 Porque tem a causa del furor y de la ira con que Jehov estaba enojado contra vosotros para destruiros. Pero Jehov me escuch aun esta vez. 20 Contra Aarn tambin se enoj Jehov en gran manera para destruirlo; y tambin or por Aarn en aquel entonces. 21 Y tom el objeto de vuestro pecado, el becerro que habais hecho, y lo quem en el fuego, y lo desmenuc molindolo muy bien, hasta que fue reducido a polvo; y ech el polvo de l en el arroyo que descenda del monte. 

22 Tambin en Tabera, en Masah y en Kibrot-hataava provocasteis a ira a Jehov. 23 Y cuando Jehov os envi desde Cades-barnea, diciendo: Subid y poseed la tierra que yo os he dado, tambin fuisteis rebeldes al mandato de Jehov vuestro Dios, y no le cresteis, ni obedecisteis a su voz. 24 Rebeldes habis sido a Jehov desde el da que yo os conozco. 

25 Me postr, pues, delante de Jehov; cuarenta das y cuarenta noches estuve postrado, porque Jehov dijo que os haba de destruir. 26 Y or a Jehov, diciendo: Oh Seor Jehov, no destruyas a tu pueblo y a tu heredad que has redimido con tu grandeza, que sacaste de Egipto con mano poderosa. 27 Acurdate de tus siervos Abraham, Isaac y Jacob; no mires a la dureza de este pueblo, ni a su impiedad ni a su pecado, 28 no sea que digan los de la tierra de donde nos sacaste: Por cuanto no pudo Jehov introducirlos en la tierra que les haba prometido, o porque los aborreca, los sac para matarlos en el desierto. 29 Y ellos son tu pueblo y tu heredad, que sacaste con tu gran poder y con tu brazo extendido. 

El pacto renovado

(Ex. 34.1-10)

DEUTERONOMIO 10

1 En aquel tiempo Jehov me dijo: Lbrate dos tablas de piedra como las primeras, y sube a m al monte, y hazte un arca de madera; 2 y escribir en aquellas tablas las palabras que estaban en las primeras tablas que quebraste; y las pondrs en el arca. 3 E hice un arca de madera de acacia, y labr dos tablas de piedra como las primeras, y sub al monte con las dos tablas en mi mano. 4 Y escribi en las tablas conforme a la primera escritura, los diez mandamientos que Jehov os haba hablado en el monte de en medio del fuego, el da de la asamblea; y me las dio Jehov. 5 Y volv y descend del monte, y puse las tablas en el arca que haba hecho; y all estn, como Jehov me mand. 6 (Despus salieron los hijos de Israel de Beerot-bene- jaacn a Mosera; all muri Aarn, y all fue sepultado, y en lugar suyo tuvo el sacerdocio su hijo Eleazar. 7 De all partieron a Gudgoda, y de Gudgoda a Jotbata, tierra de arroyos de aguas. 8 En aquel tiempo apart Jehov la tribu de Lev para que llevase el arca del pacto de Jehov, para que estuviese delante de Jehov para servirle, y para bendecir en su nombre, hasta hoy, 9 por lo cual Lev no tuvo parte ni heredad con sus hermanos; Jehov es su heredad, como Jehov tu Dios le dijo.) 

10 Y yo estuve en el monte como los primeros das, cuarenta das y cuarenta noches; y Jehov tambin me escuch esta vez, y no quiso Jehov destruirte. 11 Y me dijo Jehov: Levntate, anda, para que marches delante del pueblo, para que entren y posean la tierra que jur a sus padres que les haba de dar. 

Lo que Dios exige

12 Ahora, pues, Israel, qu pide Jehov tu Dios de ti, sino que temas a Jehov tu Dios, que andes en todos sus caminos, y que lo ames, y sirvas a Jehov tu Dios con todo tu corazn y con toda tu alma; 13 que guardes los mandamientos de Jehov y sus estatutos, que yo te prescribo hoy, para que tengas prosperidad? 14 He aqu, de Jehov tu Dios son los cielos, y los cielos de los cielos, la tierra, y todas las cosas que hay en ella. 15 Solamente de tus padres se agrad Jehov para amarlos, y escogi su descendencia despus de ellos, a vosotros, de entre todos los pueblos, como en este da. 16 Circuncidad, pues, el prepucio de vuestro corazn, y no endurezcis ms vuestra cerviz. 17 Porque Jehov vuestro Dios es Dios de dioses y Seor de seores, Dios grande, poderoso y temible, que no hace acepcin de personas, ni toma cohecho; 18 que hace justicia al hurfano y a la viuda; que ama tambin al extranjero dndole pan y vestido. 19 Amaris, pues, al extranjero; porque extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto. 20 A Jehov tu Dios temers, a l solo servirs, a l seguirs, y por su nombre jurars. 21 El es el objeto de tu alabanza, y l es tu Dios, que ha hecho contigo estas cosas grandes y terribles que tus ojos han visto. 22 Con setenta personas descendieron tus padres a Egipto, y ahora Jehov te ha hecho como las estrellas del cielo en multitud. 

La grandeza de Jehov

DEUTERONOMIO 11

1 Amars, pues, a Jehov tu Dios, y guardars sus ordenanzas, sus estatutos, sus decretos y sus mandamientos, todos los das. 2 Y comprended hoy, porque no hablo con vuestros hijos que no han sabido ni visto el castigo de Jehov vuestro Dios, su grandeza, su mano poderosa, y su brazo extendido, 3 y sus seales, y sus obras que hizo en medio de Egipto a Faran rey de Egipto, y a toda su tierra; 4 y lo que hizo al ejrcito de Egipto, a sus caballos y a sus carros; cmo precipit las aguas del Mar Rojo sobre ellos, cuando venan tras vosotros y Jehov los destruy hasta hoy; 5 y lo que ha hecho con vosotros en el desierto, hasta que habis llegado a este lugar; 6 y lo que hizo con Datn y Abiram, hijos de Eliab hijo de Rubn; cmo abri su boca la tierra, y los trag con sus familias, sus tiendas, y todo su ganado, en medio de todo Israel. 7 Mas vuestros ojos han visto todas las grandes obras que Jehov ha hecho. 

Bendiciones de la Tierra Prometida

8 Guardad, pues, todos los mandamientos que yo os prescribo hoy, para que seis fortalecidos, y entris y poseis la tierra a la cual pasis para tomarla; 9 y para que os sean prolongados los das sobre la tierra, de la cual jur Jehov a vuestros padres, que haba de darla a ellos y a su descendencia, tierra que fluye leche y miel. 10 La tierra a la cual entras para tomarla no es como la tierra de Egipto de donde habis salido, donde sembrabas tu semilla, y regabas con tu pie, como huerto de hortaliza. 11 La tierra a la cual pasis para tomarla es tierra de montes y de vegas, que bebe las aguas de la lluvia del cielo; 12 tierra de la cual Jehov tu Dios cuida; siempre estn sobre ella los ojos de Jehov tu Dios, desde el principio del ao hasta el fin. 

13 Si obedeciereis cuidadosamente a mis mandamientos que yo os prescribo hoy, amando a Jehov vuestro Dios, y sirvindole con todo vuestro corazn, y con toda vuestra alma, 14 yo dar la lluvia de vuestra tierra a su tiempo, la temprana y la tarda; y recogers tu grano, tu vino y tu aceite. 15 Dar tambin hierba en tu campo para tus ganados; y comers, y te saciars. 16 Guardaos, pues, que vuestro corazn no se infate, y os apartis y sirvis a dioses ajenos, y os inclinis a ellos; 17 y se encienda el furor de Jehov sobre vosotros, y cierre los cielos, y no haya lluvia, ni la tierra d su fruto, y perezcis pronto de la buena tierra que os da Jehov. 

18 Por tanto, pondris estas mis palabras en vuestro corazn y en vuestra alma, y las ataris como seal en vuestra mano, y sern por frontales entre vuestros ojos. 19 Y las ensearis a vuestros hijos, hablando de ellas cuando te sientes en tu casa, cuando andes por el camino, cuando te acuestes, y cuando te levantes, 20 y las escribirs en los postes de tu casa, y en tus puertas; 21 para que sean vuestros das, y los das de vuestros hijos, tan numerosos sobre la tierra que Jehov jur a vuestros padres que les haba de dar, como los das de los cielos sobre la tierra. 22 Porque si guardareis cuidadosamente todos estos mandamientos que yo os prescribo para que los cumplis, y si amareis a Jehov vuestro Dios, andando en todos sus caminos, y siguindole a l, 23 Jehov tambin echar de delante de vosotros a todas estas naciones, y desposeeris naciones grandes y ms poderosas que vosotros. 24 Todo lugar que pisare la planta de vuestro pie ser vuestro; desde el desierto hasta el Lbano, desde el ro Eufrates hasta el mar occidental ser vuestro territorio. 25 Nadie se sostendr delante de vosotros; miedo y temor de vosotros pondr Jehov vuestro Dios sobre toda la tierra que pisareis, como l os ha dicho. 

26 He aqu yo pongo hoy delante de vosotros la bendicin y la maldicin: 27 la bendicin, si oyereis los mandamientos de Jehov vuestro Dios, que yo os prescribo hoy, 28 y la maldicin, si no oyereis los mandamientos de Jehov vuestro Dios, y os apartareis del camino que yo os ordeno hoy, para ir en pos de dioses ajenos que no habis conocido. 29 Y cuando Jehov tu Dios te haya introducido en la tierra a la cual vas para tomarla, pondrs la bendicin sobre el monte Gerizim, y la maldicin sobre el monte Ebal, 30 los cuales estn al otro lado del Jordn, tras el camino del occidente en la tierra del cananeo, que habita en el Arab frente a Gilgal, junto al encinar de More. 31 Porque vosotros pasis el Jordn para ir a poseer la tierra que os da Jehov vuestro Dios; y la tomaris, y habitaris en ella. 32 Cuidaris, pues, de cumplir todos los estatutos y decretos que yo presento hoy delante de vosotros. 

El santuario nico

DEUTERONOMIO 12

1 Estos son los estatutos y decretos que cuidaris de poner por obra en la tierra que Jehov el Dios de tus padres te ha dado para que tomes posesin de ella, todos los das que vosotros viviereis sobre la tierra. 2 Destruiris enteramente todos los lugares donde las naciones que vosotros heredaris sirvieron a sus dioses, sobre los montes altos, y sobre los collados, y debajo de todo rbol frondoso. 3 Derribaris sus altares, y quebraris sus estatuas, y sus imgenes de Asera consumiris con fuego; y destruiris las esculturas de sus dioses, y raeris su nombre de aquel lugar. 4 No haris as a Jehov vuestro Dios, 5 sino que el lugar que Jehov vuestro Dios escogiere de entre todas vuestras tribus, para poner all su nombre para su habitacin, se buscaris, y all iris. 6 Y all llevaris vuestros holocaustos, vuestros sacrificios, vuestros diezmos, y la ofrenda elevada de vuestras manos, vuestros votos, vuestras ofrendas voluntarias, y las primicias de vuestras vacas y de vuestras ovejas; 7 y comeris all delante de Jehov vuestro Dios, y os alegraris, vosotros y vuestras familias, en toda obra de vuestras manos en la cual Jehov tu Dios te hubiere bendecido. 8 No haris como todo lo que hacemos nosotros aqu ahora, cada uno lo que bien le parece, 9 porque hasta ahora no habis entrado al reposo y a la heredad que os da Jehov vuestro Dios. 10 Mas pasaris el Jordn, y habitaris en la tierra que Jehov vuestro Dios os hace heredar; y l os dar reposo de todos vuestros enemigos alrededor, y habitaris seguros. 11 Y al lugar que Jehov vuestro Dios escogiere para poner en l su nombre, all llevaris todas las cosas que yo os mando: vuestros holocaustos, vuestros sacrificios, vuestros diezmos, las ofrendas elevadas de vuestras manos, y todo lo escogido de los votos que hubiereis prometido a Jehov. 12 Y os alegraris delante de Jehov vuestro Dios, vosotros, vuestros hijos, vuestras hijas, vuestros siervos y vuestras siervas, y el levita que habite en vuestras poblaciones; por cuanto no tiene parte ni heredad con vosotros. 13 Cudate de no ofrecer tus holocaustos en cualquier lugar que vieres; 14 sino que en el lugar que Jehov escogiere, en una de tus tribus, all ofrecers tus holocaustos, y all hars todo lo que yo te mando. 

15 Con todo, podrs matar y comer carne en todas tus poblaciones conforme a tu deseo, segn la bendicin que Jehov tu Dios te haya dado; el inmundo y el limpio la podr comer, como la de gacela o de ciervo. 16 Solamente que sangre no comeris; sobre la tierra la derramaris como agua. 17 Ni comers en tus poblaciones el diezmo de tu grano, de tu vino o de tu aceite, ni las primicias de tus vacas, ni de tus ovejas, ni los votos que prometieres, ni las ofrendas voluntarias, ni las ofrendas elevadas de tus manos; 18 sino que delante de Jehov tu Dios las comers, en el lugar que Jehov tu Dios hubiere escogido, t, tu hijo, tu hija, tu siervo, tu sierva, y el levita que habita en tus poblaciones; te alegrars delante de Jehov tu Dios de toda la obra de tus manos. 19 Ten cuidado de no desamparar al levita en todos tus das sobre la tierra. 

20 Cuando Jehov tu Dios ensanchare tu territorio, como l te ha dicho, y t dijeres: Comer carne, porque deseaste comerla, conforme a lo que deseaste podrs comer. 21 Si estuviere lejos de ti el lugar que Jehov tu Dios escogiere para poner all su nombre, podrs matar de tus vacas y de tus ovejas que Jehov te hubiere dado, como te he mandado yo, y comers en tus puertas segn todo lo que deseares. 22 Lo mismo que se come la gacela y el ciervo, as las podrs comer; el inmundo y el limpio podrn comer tambin de ellas. 23 Solamente que te mantengas firme en no comer sangre; porque la sangre es la vida, y no comers la vida juntamente con su carne. 24 No la comers; en tierra la derramars como agua. 25 No comers de ella, para que te vaya bien a ti y a tus hijos despus de ti, cuando hicieres lo recto ante los ojos de Jehov. 26 Pero las cosas que hubieres consagrado, y tus votos, las tomars, y vendrs con ellas al lugar que Jehov hubiere escogido; 27 y ofrecers tus holocaustos, la carne y la sangre, sobre el altar de Jehov tu Dios; y la sangre de tus sacrificios ser derramada sobre el altar de Jehov tu Dios, y podrs comer la carne. 28 Guarda y escucha todas estas palabras que yo te mando, para que haciendo lo bueno y lo recto ante los ojos de Jehov tu Dios, te vaya bien a ti y a tus hijos despus de ti para siempre. 

Advertencias contra la idolatra

29 Cuando Jehov tu Dios haya destruido delante de ti las naciones adonde t vas para poseerlas, y las heredes, y habites en su tierra, 30 gurdate que no tropieces yendo en pos de ellas, despus que sean destruidas delante de ti; no preguntes acerca de sus dioses, diciendo: De la manera que servan aquellas naciones a sus dioses, yo tambin les servir. 31 No hars as a Jehov tu Dios; porque toda cosa abominable que Jehov aborrece, hicieron ellos a sus dioses; pues aun a sus hijos y a sus hijas quemaban en el fuego a sus dioses. 

32 Cuidars de hacer todo lo que yo te mando; no aadirs a ello, ni de ello quitars. 

DEUTERONOMIO 13

1 Cuando se levantare en medio de ti profeta, o soador de sueos, y te anunciare seal o prodigios, 2 y si se cumpliere la seal o prodigio que l te anunci, diciendo: Vamos en pos de dioses ajenos, que no conociste, y sirvmosles; 3 no dars odo a las palabras de tal profeta, ni al tal soador de sueos; porque Jehov vuestro Dios os est probando, para saber si amis a Jehov vuestro Dios con todo vuestro corazn, y con toda vuestra alma. 4 En pos de Jehov vuestro Dios andaris; a l temeris, guardaris sus mandamientos y escucharis su voz, a l serviris, y a l seguiris. 5 Tal profeta o soador de sueos ha de ser muerto, por cuanto aconsej rebelin contra Jehov vuestro Dios que te sac de tierra de Egipto y te rescat de casa de servidumbre, y trat de apartarte del camino por el cual Jehov tu Dios te mand que anduvieses; y as quitars el mal de en medio de ti. 

6 Si te incitare tu hermano, hijo de tu madre, o tu hijo, tu hija, tu mujer o tu amigo ntimo, diciendo en secreto: Vamos y sirvamos a dioses ajenos, que ni t ni tus padres conocisteis, 7 de los dioses de los pueblos que estn en vuestros alrededores, cerca de ti o lejos de ti, desde un extremo de la tierra hasta el otro extremo de ella; 8 no consentirs con l, ni le prestars odo; ni tu ojo le compadecer, ni le tendrs misericordia, ni lo encubrirs, 9 sino que lo matars; tu mano se alzar primero sobre l para matarle, y despus la mano de todo el pueblo. 10 Le apedrears hasta que muera, por cuanto procur apartarte de Jehov tu Dios, que te sac de tierra de Egipto, de casa de servidumbre; 11 para que todo Israel oiga, y tema, y no vuelva a hacer en medio de ti cosa semejante a esta. 

12 Si oyeres que se dice de alguna de tus ciudades que Jehov tu Dios te da para vivir en ellas, 13 que han salido de en medio de ti hombres impos que han instigado a los moradores de su ciudad, diciendo: Vamos y sirvamos a dioses ajenos, que vosotros no conocisteis; 14 t inquirirs, y buscars y preguntars con diligencia; y si pareciere verdad, cosa cierta, que tal abominacin se hizo en medio de ti, 15 irremisiblemente herirs a filo de espada a los moradores de aquella ciudad, destruyndola con todo lo que en ella hubiere, y tambin matars sus ganados a filo de espada. 16 Y juntars todo su botn en medio de la plaza, y consumirs con fuego la ciudad y todo su botn, todo ello, como holocausto a Jehov tu Dios, y llegar a ser un montn de ruinas para siempre; nunca ms ser edificada. 17 Y no se pegar a tu mano nada del anatema, para que Jehov se aparte del ardor de su ira, y tenga de ti misericordia, y tenga compasin de ti, y te multiplique, como lo jur a tus padres, 18 cuando obedecieres a la voz de Jehov tu Dios, guardando todos sus mandamientos que yo te mando hoy, para hacer lo recto ante los ojos de Jehov tu Dios. 

DEUTERONOMIO 14

1 Hijos sois de Jehov vuestro Dios; no os sajaris, ni os raparis a causa de muerto. 2 Porque eres pueblo santo a Jehov tu Dios, y Jehov te ha escogido para que le seas un pueblo nico de entre todos los pueblos que estn sobre la tierra. 

Animales limpios e inmundos

(Lv. 11.1-47)

3 Nada abominable comers. 4 Estos son los animales que podris comer: el buey, la oveja, la cabra, 5 el ciervo, la gacela, el corzo, la cabra monts, el bice, el antlope y el carnero monts. 6 Y todo animal de pezuas, que tiene hendidura de dos uas, y que rumiare entre los animales, ese podris comer. 7 Pero estos no comeris, entre los que rumian o entre los que tienen pezua hendida: camello, liebre y conejo; porque rumian, mas no tienen pezua hendida, sern inmundos; 8 ni cerdo, porque tiene pezua hendida, mas no rumia; os ser inmundo. De la carne de stos no comeris, ni tocaris sus cuerpos muertos. 

9 De todo lo que est en el agua, de estos podris comer: todo lo que tiene aleta y escama. 10 Mas todo lo que no tiene aleta y escama, no comeris; inmundo ser. 

11 Toda ave limpia podris comer. 12 Y estas son de las que no podris comer: el guila, el quebrantahuesos, el azor, 13 el gallinazo, el milano segn su especie, 14 todo cuervo segn su especie, 15 el avestruz, la lechuza, la gaviota y el gaviln segn sus especies, 16 el buho, el ibis, el calamn, 17 el pelcano, el buitre, el somormujo, 18 la cigea, la garza segn su especie, la abubilla y el murcilago. 19 Todo insecto alado ser inmundo; no se comer. 20 Toda ave limpia podris comer. 

21 Ninguna cosa mortecina comeris; al extranjero que est en tus poblaciones la dars, y l podr comerla; o vndela a un extranjero, porque t eres pueblo santo a Jehov tu Dios. No cocers el cabrito en la leche de su madre. 

La ley del diezmo

22 Indefectiblemente diezmars todo el producto del grano que rindiere tu campo cada ao. 23 Y comers delante de Jehov tu Dios en el lugar que l escogiere para poner all su nombre, el diezmo de tu grano, de tu vino y de tu aceite, y las primicias de tus manadas y de tus ganados, para que aprendas a temer a Jehov tu Dios todos los das. 24 Y si el camino fuere tan largo que no puedas llevarlo, por estar lejos de ti el lugar que Jehov tu Dios hubiere escogido para poner en l su nombre, cuando Jehov tu Dios te bendijere, 25 entonces lo venders y guardars el dinero en tu mano, y vendrs al lugar que Jehov tu Dios escogiere; 26 y dars el dinero por todo lo que deseas, por vacas, por ovejas, por vino, por sidra, o por cualquier cosa que t deseares; y comers all delante de Jehov tu Dios, y te alegrars t y tu familia. 27 Y no desamparars al levita que habitare en tus poblaciones; porque no tiene parte ni heredad contigo. 

28 Al fin de cada tres aos sacars todo el diezmo de tus productos de aquel ao, y lo guardars en tus ciudades. 29 Y vendr el levita, que no tiene parte ni heredad contigo, y el extranjero, el hurfano y la viuda que hubiere en tus poblaciones, y comern y sern saciados; para que Jehov tu Dios te bendiga en toda obra que tus manos hicieren. 

El ao de remisin

DEUTERONOMIO 15

1 Cada siete aos hars remisin. 2 Y esta es la manera de la remisin: perdonar a su deudor todo aquel que hizo emprstito de su mano, con el cual oblig a su prjimo; no lo demandar ms a su prjimo, o a su hermano, porque es pregonada la remisin de Jehov. 3 Del extranjero demandars el reintegro; pero lo que tu hermano tuviere tuyo, lo perdonar tu mano, 4 para que as no haya en medio de ti mendigo; porque Jehov te bendecir con abundancia en la tierra que Jehov tu Dios te da por heredad para que la tomes en posesin, 5 si escuchares fielmente la voz de Jehov tu Dios, para guardar y cumplir todos estos mandamientos que yo te ordeno hoy. 6 Ya que Jehov tu Dios te habr bendecido, como te ha dicho, prestars entonces a muchas naciones, mas t no tomars prestado; tendrs dominio sobre muchas naciones, pero sobre ti no tendrn dominio. 

Prstamos a los pobres

7 Cuando haya en medio de ti menesteroso de alguno de tus hermanos en alguna de tus ciudades, en la tierra que Jehov tu Dios te da, no endurecers tu corazn, ni cerrars tu mano contra tu hermano pobre, 8 sino abrirs a l tu mano liberalmente, y en efecto le prestars lo que necesite. 9 Gurdate de tener en tu corazn pensamiento perverso, diciendo: Cerca est el ao sptimo, el de la remisin, y mires con malos ojos a tu hermano menesteroso para no darle; porque l podr clamar contra ti a Jehov, y se te contar por pecado. 10 Sin falta le dars, y no sers de mezquino corazn cuando le des; porque por ello te bendecir Jehov tu Dios en todos tus hechos, y en todo lo que emprendas. 11 Porque no faltarn menesterosos en medio de la tierra; por eso yo te mando, diciendo: Abrirs tu mano a tu hermano, al pobre y al menesteroso en tu tierra. 

Leyes sobre los esclavos

(Ex. 21.1-11)

12 Si se vendiere a ti tu hermano hebreo o hebrea, y te hubiere servido seis aos, al sptimo le despedirs libre. 13 Y cuando lo despidieres libre, no le enviars con las manos vacas. 14 Le abastecers liberalmente de tus ovejas, de tu era y de tu lagar; le dars de aquello en que Jehov te hubiere bendecido. 15 Y te acordars de que fuiste siervo en la tierra de Egipto, y que Jehov tu Dios te rescat; por tanto yo te mando esto hoy. 16 Si l te dijere: No te dejar; porque te ama a ti y a tu casa, y porque le va bien contigo; 17 entonces tomars una lesna, y horadars su oreja contra la puerta, y ser tu siervo para siempre; as tambin hars a tu criada. 18 No te parezca duro cuando le enviares libre, pues por la mitad del costo de un jornalero te sirvi seis aos; y Jehov tu Dios te bendecir en todo cuanto hicieres. 

Consagracin de los primognitos machos

19 Consagrars a Jehov tu Dios todo primognito macho de tus vacas y de tus ovejas; no te servirs del primognito de tus vacas, ni trasquilars el primognito de tus ovejas. 20 Delante de Jehov tu Dios los comers cada ao, t y tu familia, en el lugar que Jehov escogiere. 21 Y si hubiere en l defecto, si fuere ciego, o cojo, o hubiere en l cualquier falta, no lo sacrificars a Jehov tu Dios. 22 En tus poblaciones lo comers; el inmundo lo mismo que el limpio comern de l, como de una gacela o de un ciervo. 23 Solamente que no comas su sangre; sobre la tierra la derramars como agua. 

Fiestas anuales

(Ex. 23.14-17; 34.18-24)

DEUTERONOMIO 16

1 Guardars el mes de Abib, y hars pascua a Jehov tu Dios; porque en el mes de Abib te sac Jehov tu Dios de Egipto, de noche. 2 Y sacrificars la pascua a Jehov tu Dios, de las ovejas y de las vacas, en el lugar que Jehov escogiere para que habite all su nombre. 3 No comers con ella pan con levadura; siete das comers con ella pan sin levadura, pan de afliccin, porque aprisa saliste de tierra de Egipto; para que todos los das de tu vida te acuerdes del da en que saliste de la tierra de Egipto. 4 Y no se ver levadura contigo en todo tu territorio por siete das; y de la carne que matares en la tarde del primer da, no quedar hasta la maana. 5 No podrs sacrificar la pascua en cualquiera de las ciudades que Jehov tu Dios te da; 6 sino en el lugar que Jehov tu Dios escogiere para que habite all su nombre, sacrificars la pascua por la tarde a la puesta del sol, a la hora que saliste de Egipto. 7 Y la asars y comers en el lugar que Jehov tu Dios hubiere escogido; y por la maana regresars y volvers a tu habitacin. 8 Seis das comers pan sin levadura, y el sptimo da ser fiesta solemne a Jehov tu Dios; no trabajars en l. 

9 Siete semanas contars; desde que comenzare a meterse la hoz en las mieses comenzars a contar las siete semanas. 10 Y hars la fiesta solemne de las semanas a Jehov tu Dios; de la abundancia voluntaria de tu mano ser lo que dieres, segn Jehov tu Dios te hubiere bendecido. 11 Y te alegrars delante de Jehov tu Dios, t, tu hijo, tu hija, tu siervo, tu sierva, el levita que habitare en tus ciudades, y el extranjero, el hurfano y la viuda que estuvieren en medio de ti, en el lugar que Jehov tu Dios hubiere escogido para poner all su nombre. 12 Y acurdate de que fuiste siervo en Egipto; por tanto, guardars y cumplirs estos estatutos. 

13 La fiesta solemne de los tabernculos hars por siete das, cuando hayas hecho la cosecha de tu era y de tu lagar. 14 Y te alegrars en tus fiestas solemnes, t, tu hijo, tu hija, tu siervo, tu sierva, y el levita, el extranjero, el hurfano y la viuda que viven en tus poblaciones. 15 Siete das celebrars fiesta solemne a Jehov tu Dios en el lugar que Jehov escogiere; porque te habr bendecido Jehov tu Dios en todos tus frutos, y en toda la obra de tus manos, y estars verdaderamente alegre. 

16 Tres veces cada ao aparecer todo varn tuyo delante de Jehov tu Dios en el lugar que l escogiere: en la fiesta solemne de los panes sin levadura, y en la fiesta solemne de las semanas, y en la fiesta solemne de los tabernculos. Y ninguno se presentar delante de Jehov con las manos vacas; 17 cada uno con la ofrenda de su mano, conforme a la bendicin que Jehov tu Dios te hubiere dado. 

Administracin de la justicia

18 Jueces y oficiales pondrs en todas tus ciudades que Jehov tu Dios te dar en tus tribus, los cuales juzgarn al pueblo con justo juicio. 19 No tuerzas el derecho; no hagas acepcin de personas, ni tomes soborno; porque el soborno ciega los ojos de los sabios, y pervierte las palabras de los justos. 20 La justicia, la justicia seguirs, para que vivas y heredes la tierra que Jehov tu Dios te da. 

21 No plantars ningn rbol para Asera cerca del altar de Jehov tu Dios, que t te habrs hecho, 22 ni te levantars estatua, lo cual aborrece Jehov tu Dios. 

DEUTERONOMIO 17

1 No ofrecers en sacrificio a Jehov tu Dios, buey o cordero en el cual haya falta o alguna cosa mala, pues es abominacin a Jehov tu Dios. 

2 Cuando se hallare en medio de ti, en alguna de tus ciudades que Jehov tu Dios te da, hombre o mujer que haya hecho mal ante los ojos de Jehov tu Dios traspasando su pacto, 3 que hubiere ido y servido a dioses ajenos, y se hubiere inclinado a ellos, ya sea al sol, o a la luna, o a todo el ejrcito del cielo, lo cual yo he prohibido; 4 y te fuere dado aviso, y despus que oyeres y hubieres indagado bien, la cosa pareciere de verdad cierta, que tal abominacin ha sido hecha en Israel; 5 entonces sacars a tus puertas al hombre o a la mujer que hubiere hecho esta mala cosa, sea hombre o mujer, y los apedrears, y as morirn. 6 Por dicho de dos o de tres testigos morir el que hubiere de morir; no morir por el dicho de un solo testigo. 7 La mano de los testigos caer primero sobre l para matarlo, y despus la mano de todo el pueblo; as quitars el mal de en medio de ti. 

8 Cuando alguna cosa te fuere difcil en el juicio, entre una clase de homicidio y otra, entre una clase de derecho legal y otra, y entre una clase de herida y otra, en negocios de litigio en tus ciudades; entonces te levantars y recurrirs al lugar que Jehov tu Dios escogiere; 9 y vendrs a los sacerdotes levitas, y al juez que hubiere en aquellos das, y preguntars; y ellos te ensearn la sentencia del juicio. 10 Y hars segn la sentencia que te indiquen los del lugar que Jehov escogiere, y cuidars de hacer segn todo lo que te manifiesten. 11 Segn la ley que te enseen, y segn el juicio que te digan, hars; no te apartars ni a diestra ni a siniestra de la sentencia que te declaren. 12 Y el hombre que procediere con soberbia, no obedeciendo al sacerdote que est para ministrar all delante de Jehov tu Dios, o al juez, el tal morir; y quitars el mal de en medio de Israel. 13 Y todo el pueblo oir, y temer, y no se ensoberbecer. 

Instrucciones acerca de un rey

14 Cuando hayas entrado en la tierra que Jehov tu Dios te da, y tomes posesin de ella y la habites, y digas: Pondr un rey sobre m, como todas las naciones que estn en mis alrededores; 15 ciertamente pondrs por rey sobre ti al que Jehov tu Dios escogiere; de entre tus hermanos pondrs rey sobre ti; no podrs poner sobre ti a hombre extranjero, que no sea tu hermano. 16 Pero l no aumentar para s caballos, ni har volver al pueblo a Egipto con el fin de aumentar caballos; porque Jehov os ha dicho: No volvis nunca por este camino. 17 Ni tomar para s muchas mujeres, para que su corazn no se desve; ni plata ni oro amontonar para s en abundancia. 18 Y cuando se siente sobre el trono de su reino, entonces escribir para s en un libro una copia de esta ley, del original que est al cuidado de los sacerdotes levitas; 19 y lo tendr consigo, y leer en l todos los das de su vida, para que aprenda a temer a Jehov su Dios, para guardar todas las palabras de esta ley y estos estatutos, para ponerlos por obra; 20 para que no se eleve su corazn sobre sus hermanos, ni se aparte del mandamiento a diestra ni a siniestra; a fin de que prolongue sus das en su reino, l y sus hijos, en medio de Israel. 

Las porciones de los levitas

DEUTERONOMIO 18

1 Los sacerdotes levitas, es decir, toda la tribu de Lev, no tendrn parte ni heredad en Israel; de las ofrendas quemadas a Jehov y de la heredad de l comern. 2 No tendrn, pues, heredad entre sus hermanos; Jehov es su heredad, como l les ha dicho. 3 Y este ser el derecho de los sacerdotes de parte del pueblo, de los que ofrecieren en sacrificio buey o cordero: darn al sacerdote la espaldilla, las quijadas y el cuajar. 4 Las primicias de tu grano, de tu vino y de tu aceite, y las primicias de la lana de tus ovejas le dars; 5 porque le ha escogido Jehov tu Dios de entre todas tus tribus, para que est para administrar en el nombre de Jehov, l y sus hijos para siempre. 

6 Y cuando saliere un levita de alguna de tus ciudades de entre todo Israel, donde hubiere vivido, y viniere con todo el deseo de su alma al lugar que Jehov escogiere, 7 ministrar en el nombre de Jehov su Dios como todos sus hermanos los levitas que estuvieren all delante de Jehov. 8 Igual racin a la de los otros comer, adems de sus patrimonios. 

Amonestacin contra costumbres paganas

9 Cuando entres a la tierra que Jehov tu Dios te da, no aprenders a hacer segn las abominaciones de aquellas naciones. 10 No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinacin, ni agorero, ni sortlego, ni hechicero, 11 ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. 12 Porque es abominacin para con Jehov cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehov tu Dios echa estas naciones de delante de ti. 13 Perfecto sers delante de Jehov tu Dios. 14 Porque estas naciones que vas a heredar, a agoreros y a adivinos oyen; mas a ti no te ha permitido esto Jehov tu Dios. 

Dios promete un profeta como Moiss

15 Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantar Jehov tu Dios; a l oiris; 16 conforme a todo lo que pediste a Jehov tu Dios en Horeb el da de la asamblea, diciendo: No vuelva yo a or la voz de Jehov mi Dios, ni vea yo ms este gran fuego, para que no muera. 17 Y Jehov me dijo: Han hablado bien en lo que han dicho. 18 Profeta les levantar de en medio de sus hermanos, como t; y pondr mis palabras en su boca, y l les hablar todo lo que yo le mandare. 19 Mas a cualquiera que no oyere mis palabras que l hablare en mi nombre, yo le pedir cuenta. 20 El profeta que tuviere la presuncin de hablar palabra en mi nombre, a quien yo no le haya mandado hablar, o que hablare en nombre de dioses ajenos, el tal profeta morir. 21 Y si dijeres en tu corazn: Cmo conoceremos la palabra que Jehov no ha hablado?; 22 si el profeta hablare en nombre de Jehov, y no se cumpliere lo que dijo, ni aconteciere, es palabra que Jehov no ha hablado; con presuncin la habl el tal profeta; no tengas temor de l. 

Las ciudades de refugio

(Nm. 35.9-28)

DEUTERONOMIO 19

1 Cuando Jehov tu Dios destruya a las naciones cuya tierra Jehov tu Dios te da a ti, y t las heredes, y habites en sus ciudades, y en sus casas; 2 te apartars tres ciudades en medio de la tierra que Jehov tu Dios te da para que la poseas. 3 Arreglars los caminos, y dividirs en tres partes la tierra que Jehov tu Dios te dar en heredad, y ser para que todo homicida huya all. 

4 Y este es el caso del homicida que huir all, y vivir: aquel que hiriere a su prjimo sin intencin y sin haber tenido enemistad con l anteriormente; 5 como el que fuere con su prjimo al monte a cortar lea, y al dar su mano el golpe con el hacha para cortar algn leo, saltare el hierro del cabo, y diere contra su prjimo y ste muriere; aqul huir a una de estas ciudades, y vivir; 6 no sea que el vengador de la sangre, enfurecido, persiga al homicida, y le alcance por ser largo el camino, y le hiera de muerte, no debiendo ser condenado a muerte por cuanto no tena enemistad con su prjimo anteriormente. 7 Por tanto yo te mando, diciendo: Separars tres ciudades. 8 Y si Jehov tu Dios ensanchare tu territorio, como lo jur a tus padres, y te diere toda la tierra que prometi dar a tus padres, 9 siempre y cuando guardares todos estos mandamientos que yo te prescribo hoy, para ponerlos por obra; que ames a Jehov tu Dios y andes en sus caminos todos los das; entonces aadirs tres ciudades ms a estas tres, 10 para que no sea derramada sangre inocente en medio de la tierra que Jehov tu Dios te da por heredad, y no seas culpado de derramamiento de sangre. 

11 Pero si hubiere alguno que aborreciere a su prjimo y lo acechare, y se levantare contra l y lo hiriere de muerte, y muriere; si huyere a alguna de estas ciudades, 12 entonces los ancianos de su ciudad enviarn y lo sacarn de all, y lo entregarn en mano del vengador de la sangre para que muera. 13 No le compadecers; y quitars de Israel la sangre inocente, y te ir bien. 

14 En la heredad que poseas en la tierra que Jehov tu Dios te da, no reducirs los lmites de la propiedad de tu prjimo, que fijaron los antiguos. 

Leyes sobre el testimonio

15 No se tomar en cuenta a un solo testigo contra ninguno en cualquier delito ni en cualquier pecado, en relacin con cualquiera ofensa cometida. Slo por el testimonio de dos o tres testigos se mantendr la acusacin. 16 Cuando se levantare testigo falso contra alguno, para testificar contra l, 17 entonces los dos litigantes se presentarn delante de Jehov, y delante de los sacerdotes y de los jueces que hubiere en aquellos das. 18 Y los jueces inquirirn bien; y si aquel testigo resultare falso, y hubiere acusado falsamente a su hermano, 19 entonces haris a l como l pens hacer a su hermano; y quitars el mal de en medio de ti. 20 Y los que quedaren oirn y temern, y no volvern a hacer ms una maldad semejante en medio de ti. 21 Y no le compadecers; vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie. 

Leyes sobre la guerra

DEUTERONOMIO 20

1 Cuando salgas a la guerra contra tus enemigos, si vieres caballos y carros, y un pueblo ms grande que t, no tengas temor de ellos, porque Jehov tu Dios est contigo, el cual te sac de tierra de Egipto. 2 Y cuando os acerquis para combatir, se pondr en pie el sacerdote y hablar al pueblo, 3 y les dir: Oye, Israel, vosotros os juntis hoy en batalla contra vuestros enemigos; no desmaye vuestro corazn, no temis, ni os azoris, ni tampoco os desalentis delante de ellos; 4 porque Jehov vuestro Dios va con vosotros, para pelear por vosotros contra vuestros enemigos, para salvaros. 5 Y los oficiales hablarn al pueblo, diciendo: Quin ha edificado casa nueva, y no la ha estrenado? Vaya, y vulvase a su casa, no sea que muera en la batalla, y algn otro la estrene. 6 Y quin ha plantado via, y no ha disfrutado de ella? Vaya, y vulvase a su casa, no sea que muera en la batalla, y algn otro la disfrute. 7 Y quin se ha desposado con mujer, y no la ha tomado? Vaya, y vulvase a su casa, no sea que muera en la batalla, y algn otro la tome. 8 Y volvern los oficiales a hablar al pueblo, y dirn: Quin es hombre medroso y pusilnime? Vaya, y vulvase a su casa, y no apoque el corazn de sus hermanos, como el corazn suyo. 9 Y cuando los oficiales acaben de hablar al pueblo, entonces los capitanes del ejrcito tomarn el mando a la cabeza del pueblo. 

10 Cuando te acerques a una ciudad para combatirla, le intimars la paz. 11 Y si respondiere: Paz, y te abriere, todo el pueblo que en ella fuere hallado te ser tributario, y te servir. 12 Mas si no hiciere paz contigo, y emprendiere guerra contigo, entonces la sitiars. 13 Luego que Jehov tu Dios la entregue en tu mano, herirs a todo varn suyo a filo de espada. 14 Solamente las mujeres y los nios, y los animales, y todo lo que haya en la ciudad, todo su botn tomars para ti; y comers del botn de tus enemigos, los cuales Jehov tu Dios te entreg. 15 As hars a todas las ciudades que estn muy lejos de ti, que no sean de las ciudades de estas naciones. 16 Pero de las ciudades de estos pueblos que Jehov tu Dios te da por heredad, ninguna persona dejars con vida, 17 sino que los destruirs completamente: al heteo, al amorreo, al cananeo, al ferezeo, al heveo y al jebuseo, como Jehov tu Dios te ha mandado; 18 para que no os enseen a hacer segn todas sus abominaciones que ellos han hecho para sus dioses, y pequis contra Jehov vuestro Dios. 

19 Cuando sities a alguna ciudad, peleando contra ella muchos das para tomarla, no destruirs sus rboles metiendo hacha en ellos, porque de ellos podrs comer; y no los talars, porque el rbol del campo no es hombre para venir contra ti en el sitio. 20 Mas el rbol que sepas que no lleva fruto, podrs destruirlo y talarlo, para construir baluarte contra la ciudad que te hace la guerra, hasta sojuzgarla. 

Expiacin de un asesinato cuyo autor se desconoce

DEUTERONOMIO 21

1 Si en la tierra que Jehov tu Dios te da para que la poseas, fuere hallado alguien muerto, tendido en el campo, y no se supiere quin lo mat, 2 entonces tus ancianos y tus jueces saldrn y medirn la distancia hasta las ciudades que estn alrededor del muerto. 3 Y los ancianos de la ciudad ms cercana al lugar donde fuere hallado el muerto, tomarn de las vacas una becerra que no haya trabajado, que no haya llevado yugo; 4 y los ancianos de aquella ciudad traern la becerra a un valle escabroso, que nunca haya sido arado ni sembrado, y quebrarn la cerviz de la becerra all en el valle. 5 Entonces vendrn los sacerdotes hijos de Lev, porque a ellos escogi Jehov tu Dios para que le sirvan, y para bendecir en el nombre de Jehov; y por la palabra de ellos se decidir toda disputa y toda ofensa. 6 Y todos los ancianos de la ciudad ms cercana al lugar donde fuere hallado el muerto lavarn sus manos sobre la becerra cuya cerviz fue quebrada en el valle; 7 y protestarn y dirn: Nuestras manos no han derramado esta sangre, ni nuestros ojos lo han visto. 8 Perdona a tu pueblo Israel, al cual redimiste, oh Jehov; y no culpes de sangre inocente a tu pueblo Israel. Y la sangre les ser perdonada. 9 Y t quitars la culpa de la sangre inocente de en medio de ti, cuando hicieres lo que es recto ante los ojos de Jehov. 

Diversas leyes

10 Cuando salieres a la guerra contra tus enemigos, y Jehov tu Dios los entregare en tu mano, y tomares de ellos cautivos, 11 y vieres entre los cautivos a alguna mujer hermosa, y la codiciares, y la tomares para ti por mujer, 12 la meters en tu casa; y ella rapar su cabeza, y cortar sus uas, 13 y se quitar el vestido de su cautiverio, y se quedar en tu casa; y llorar a su padre y a su madre un mes entero; y despus podrs llegarte a ella, y t sers su marido, y ella ser tu mujer. 14 Y si no te agradare, la dejars en libertad; no la venders por dinero, ni la tratars como esclava, por cuanto la humillaste. 

15 Si un hombre tuviere dos mujeres, la una amada y la otra aborrecida, y la amada y la aborrecida le hubieren dado hijos, y el hijo primognito fuere de la aborrecida; 16 en el da que hiciere heredar a sus hijos lo que tuviere, no podr dar el derecho de primogenitura al hijo de la amada con preferencia al hijo de la aborrecida, que es el primognito; 17 mas al hijo de la aborrecida reconocer como primognito, para darle el doble de lo que correspondiere a cada uno de los dems; porque l es el principio de su vigor, y suyo es el derecho de la primogenitura. 

18 Si alguno tuviere un hijo contumaz y rebelde, que no obedeciere a la voz de su padre ni a la voz de su madre, y habindole castigado, no les obedeciere; 19 entonces lo tomarn su padre y su madre, y lo sacarn ante los ancianos de su ciudad, y a la puerta del lugar donde viva; 20 y dirn a los ancianos de la ciudad: Este nuestro hijo es contumaz y rebelde, no obedece a nuestra voz; es glotn y borracho. 21 Entonces todos los hombres de su ciudad lo apedrearn, y morir; as quitars el mal de en medio de ti, y todo Israel oir, y temer. 

22 Si alguno hubiere cometido algn crimen digno de muerte, y lo hiciereis morir, y lo colgareis en un madero, 23 no dejaris que su cuerpo pase la noche sobre el madero; sin falta lo enterrars el mismo da, porque maldito por Dios es el colgado; y no contaminars tu tierra que Jehov tu Dios te da por heredad. 

DEUTERONOMIO 22

1 Si vieres extraviado el buey de tu hermano, o su cordero, no le negars tu ayuda; lo volvers a tu hermano. 2 Y si tu hermano no fuere tu vecino, o no lo conocieres, lo recogers en tu casa, y estar contigo hasta que tu hermano lo busque, y se lo devolvers. 3 As hars con su asno, as hars tambin con su vestido, y lo mismo hars con toda cosa de tu hermano que se le perdiere y t la hallares; no podrs negarle tu ayuda. 4 Si vieres el asno de tu hermano, o su buey, cado en el camino, no te apartars de l; le ayudars a levantarlo. 

5 No vestir la mujer traje de hombre, ni el hombre vestir ropa de mujer; porque abominacin es a Jehov tu Dios cualquiera que esto hace. 

6 Cuando encuentres por el camino algn nido de ave en cualquier rbol, o sobre la tierra, con pollos o huevos, y la madre echada sobre los pollos o sobre los huevos, no tomars la madre con los hijos. 7 Dejars ir a la madre, y tomars los pollos para ti, para que te vaya bien, y prolongues tus das. 

8 Cuando edifiques casa nueva, hars pretil a tu terrado, para que no eches culpa de sangre sobre tu casa, si de l cayere alguno. 

9 No sembrars tu via con semillas diversas, no sea que se pierda todo, tanto la semilla que sembraste como el fruto de la via. 10 No arars con buey y con asno juntamente. 11 No vestirs ropa de lana y lino juntamente. 

12 Te hars flecos en las cuatro puntas de tu manto con que te cubras. 

Leyes sobre la castidad

13 Cuando alguno tomare mujer, y despus de haberse llegado a ella la aborreciere, 14 y le atribuyere faltas que den que hablar, y dijere: A esta mujer tom, y me llegu a ella, y no la hall virgen; 15 entonces el padre de la joven y su madre tomarn y sacarn las seales de la virginidad de la doncella a los ancianos de la ciudad, en la puerta; 16 y dir el padre de la joven a los ancianos: Yo di mi hija a este hombre por mujer, y l la aborrece; 17 y he aqu, l le atribuye faltas que dan que hablar, diciendo: No he hallado virgen a tu hija; pero ved aqu las seales de la virginidad de mi hija. Y extendern la vestidura delante de los ancianos de la ciudad. 18 Entonces los ancianos de la ciudad tomarn al hombre y lo castigarn; 19 y le multarn en cien piezas de plata, las cuales darn al padre de la joven, por cuanto esparci mala fama sobre una virgen de Israel; y la tendr por mujer, y no podr despedirla en todos sus das. 20 Mas si resultare ser verdad que no se hall virginidad en la joven, 21 entonces la sacarn a la puerta de la casa de su padre, y la apedrearn los hombres de su ciudad, y morir, por cuanto hizo vileza en Israel fornicando en casa de su padre; as quitars el mal de en medio de ti. 

22 Si fuere sorprendido alguno acostado con una mujer casada con marido, ambos morirn, el hombre que se acost con la mujer, y la mujer tambin; as quitars el mal de Israel. 

23 Si hubiere una muchacha virgen desposada con alguno, y alguno la hallare en la ciudad, y se acostare con ella; 24 entonces los sacaris a ambos a la puerta de la ciudad, y los apedrearis, y morirn; la joven porque no dio voces en la ciudad, y el hombre porque humill a la mujer de su prjimo; as quitars el mal de en medio de ti. 

25 Mas si un hombre hallare en el campo a la joven desposada, y la forzare aquel hombre, acostndose con ella, morir solamente el hombre que se acost con ella; 26 mas a la joven no le hars nada; no hay en ella culpa de muerte; pues como cuando alguno se levanta contra su prjimo y le quita la vida, as es en este caso. 27 Porque l la hall en el campo; dio voces la joven desposada, y no hubo quien la librase. 

28 Cuando algn hombre hallare a una joven virgen que no fuere desposada, y la tomare y se acostare con ella, y fueren descubiertos; 29 entonces el hombre que se acost con ella dar al padre de la joven cincuenta piezas de plata, y ella ser su mujer, por cuanto la humill; no la podr despedir en todos sus das. 

30 Ninguno tomar la mujer de su padre, ni profanar el lecho de su padre. 

Los excluidos de la congregacin

DEUTERONOMIO 23

1 No entrar en la congregacin de Jehov el que tenga magullados los testculos, o amputado su miembro viril. 

2 No entrar bastardo en la congregacin de Jehov; ni hasta la dcima generacin no entrarn en la congregacin de Jehov. 

3 No entrar amonita ni moabita en la congregacin de Jehov, ni hasta la dcima generacin de ellos; no entrarn en la congregacin de Jehov para siempre, 4 por cuanto no os salieron a recibir con pan y agua al camino, cuando salisteis de Egipto, y porque alquilaron contra ti a Balaam hijo de Beor, de Petor en Mesopotamia, para maldecirte. 5 Mas no quiso Jehov tu Dios or a Balaam; y Jehov tu Dios te convirti la maldicin en bendicin, porque Jehov tu Dios te amaba. 6 No procurars la paz de ellos ni su bien en todos los das para siempre. 

7 No aborrecers al edomita, porque es tu hermano; no aborrecers al egipcio, porque forastero fuiste en su tierra. 8 Los hijos que nacieren de ellos, en la tercera generacin entrarn en la congregacin de Jehov. 

Leyes sanitarias

9 Cuando salieres a campaa contra tus enemigos, te guardars de toda cosa mala. 

10 Si hubiere en medio de ti alguno que no fuere limpio, por razn de alguna impureza acontecida de noche, saldr fuera del campamento, y no entrar en l. 11 Pero al caer la noche se lavar con agua, y cuando se hubiere puesto el sol, podr entrar en el campamento. 

12 Tendrs un lugar fuera del campamento adonde salgas; 13 tendrs tambin entre tus armas una estaca; y cuando estuvieres all fuera, cavars con ella, y luego al volverte cubrirs tu excremento; 14 porque Jehov tu Dios anda en medio de tu campamento, para librarte y para entregar a tus enemigos delante de ti; por tanto, tu campamento ha de ser santo, para que l no vea en ti cosa inmunda, y se vuelva de en pos de ti. 

Leyes humanitarias

15 No entregars a su seor el siervo que se huyere a ti de su amo. 16 Morar contigo, en medio de ti, en el lugar que escogiere en alguna de tus ciudades, donde a bien tuviere; no le oprimirs. 

17 No haya ramera de entre las hijas de Israel, ni haya sodomita de entre los hijos de Israel. 18 No traers la paga de una ramera ni el precio de un perro a la casa de Jehov tu Dios por ningn voto; porque abominacin es a Jehov tu Dios tanto lo uno como lo otro. 

19 No exigirs de tu hermano inters de dinero, ni inters de comestibles, ni de cosa alguna de que se suele exigir inters. 20 Del extrao podrs exigir inters, mas de tu hermano no lo exigirs, para que te bendiga Jehov tu Dios en toda obra de tus manos en la tierra adonde vas para tomar posesin de ella. 

21 Cuando haces voto a Jehov tu Dios, no tardes en pagarlo; porque ciertamente lo demandar Jehov tu Dios de ti, y sera pecado en ti. 22 Mas cuando te abstengas de prometer, no habr en ti pecado. 23 Pero lo que hubiere salido de tus labios, lo guardars y lo cumplirs, conforme lo prometiste a Jehov tu Dios, pagando la ofrenda voluntaria que prometiste con tu boca. 

24 Cuando entres en la via de tu prjimo, podrs comer uvas hasta saciarte; mas no pondrs en tu cesto. 25 Cuando entres en la mies de tu prjimo, podrs arrancar espigas con tu mano; mas no aplicars hoz a la mies de tu prjimo. 

DEUTERONOMIO 24

1 Cuando alguno tomare mujer y se casare con ella, si no le agradare por haber hallado en ella alguna cosa indecente, le escribir carta de divorcio, y se la entregar en su mano, y la despedir de su casa. 2 Y salida de su casa, podr ir y casarse con otro hombre. 3 Pero si la aborreciere este ltimo, y le escribiere carta de divorcio, y se la entregare en su mano, y la despidiere de su casa; o si hubiere muerto el postrer hombre que la tom por mujer, 4 no podr su primer marido, que la despidi, volverla a tomar para que sea su mujer, despus que fue envilecida; porque es abominacin delante de Jehov, y no has de pervertir la tierra que Jehov tu Dios te da por heredad. 

5 Cuando alguno fuere recin casado, no saldr a la guerra, ni en ninguna cosa se le ocupar; libre estar en su casa por un ao, para alegrar a la mujer que tom. 

6 No tomars en prenda la muela del molino, ni la de abajo ni la de arriba; porque sera tomar en prenda la vida del hombre. 

7 Cuando fuere hallado alguno que hubiere hurtado a uno de sus hermanos los hijos de Israel, y le hubiere esclavizado, o le hubiere vendido, morir el tal ladrn, y quitars el mal de en medio de ti. 

8 En cuanto a la plaga de la lepra, ten cuidado de observar diligentemente y hacer segn todo lo que os ensearen los sacerdotes levitas; segn yo les he mandado, as cuidaris de hacer. 9 Acurdate de lo que hizo Jehov tu Dios a Mara en el camino, despus que salisteis de Egipto. 

10 Cuando entregares a tu prjimo alguna cosa prestada, no entrars en su casa para tomarle prenda. 11 Te quedars fuera, y el hombre a quien prestaste te sacar la prenda. 12 Y si el hombre fuere pobre, no te acostars reteniendo an su prenda. 13 Sin falta le devolvers la prenda cuando el sol se ponga, para que pueda dormir en su ropa, y te bendiga; y te ser justicia delante de Jehov tu Dios. 

14 No oprimirs al jornalero pobre y menesteroso, ya sea de tus hermanos o de los extranjeros que habitan en tu tierra dentro de tus ciudades. 15 En su da le dars su jornal, y no se pondr el sol sin drselo; pues es pobre, y con l sustenta su vida; para que no clame contra ti a Jehov, y sea en ti pecado. 

16 Los padres no morirn por los hijos, ni los hijos por los padres; cada uno morir por su pecado. 

17 No torcers el derecho del extranjero ni del hurfano, ni tomars en prenda la ropa de la viuda, 18 sino que te acordars que fuiste siervo en Egipto, y que de all te rescat Jehov tu Dios; por tanto, yo te mando que hagas esto. 

19 Cuando siegues tu mies en tu campo, y olvides alguna gavilla en el campo, no volvers para recogerla; ser para el extranjero, para el hurfano y para la viuda; para que te bendiga Jehov tu Dios en toda obra de tus manos. 20 Cuando sacudas tus olivos, no recorrers las ramas que hayas dejado tras de ti; sern para el extranjero, para el hurfano y para la viuda. 21 Cuando vendimies tu via, no rebuscars tras de ti; ser para el extranjero, para el hurfano y para la viuda. 22 Y acurdate que fuiste siervo en tierra de Egipto; por tanto, yo te mando que hagas esto. 

DEUTERONOMIO 25

1 Si hubiere pleito entre algunos, y acudieren al tribunal para que los jueces los juzguen, stos absolvern al justo, y condenarn al culpable. 2 Y si el delincuente mereciere ser azotado, entonces el juez le har echar en tierra, y le har azotar en su presencia; segn su delito ser el nmero de azotes. 3 Se podr dar cuarenta azotes, no ms; no sea que, si lo hirieren con muchos azotes ms que stos, se sienta tu hermano envilecido delante de tus ojos. 

4 No pondrs bozal al buey cuando trillare. 

5 Cuando hermanos habitaren juntos, y muriere alguno de ellos, y no tuviere hijo, la mujer del muerto no se casar fuera con hombre extrao; su cuado se llegar a ella, y la tomar por su mujer, y har con ella parentesco. 6 Y el primognito que ella diere a luz suceder en el nombre de su hermano muerto, para que el nombre de ste no sea borrado de Israel. 7 Y si el hombre no quisiere tomar a su cuada, ir entonces su cuada a la puerta, a los ancianos, y dir: Mi cuado no quiere suscitar nombre en Israel a su hermano; no quiere emparentar conmigo. 8 Entonces los ancianos de aquella ciudad lo harn venir, y hablarn con l; y si l se levantare y dijere: No quiero tomarla, 9 se acercar entonces su cuada a l delante de los ancianos, y le quitar el calzado del pie, y le escupir en el rostro, y hablar y dir: As ser hecho al varn que no quiere edificar la casa de su hermano. 10 Y se le dar este nombre en Israel: La casa del descalzado. 

11 Si algunos rieren uno con otro, y se acercare la mujer de uno para librar a su marido de mano del que le hiere, y alargando su mano asiere de sus partes vergonzosas, 12 le cortars entonces la mano; no la perdonars. 

13 No tendrs en tu bolsa pesa grande y pesa chica, 14 ni tendrs en tu casa efa grande y efa pequeo. 15 Pesa exacta y justa tendrs; efa cabal y justo tendrs, para que tus das sean prolongados sobre la tierra que Jehov tu Dios te da. 16 Porque abominacin es a Jehov tu Dios cualquiera que hace esto, y cualquiera que hace injusticia. 

Orden de exterminar a Amalec

17 Acurdate de lo que hizo Amalec contigo en el camino, cuando salas de Egipto; 18 de cmo te sali al encuentro en el camino, y te desbarat la retaguardia de todos los dbiles que iban detrs de ti, cuando t estabas cansado y trabajado; y no tuvo ningn temor de Dios. 19 Por tanto, cuando Jehov tu Dios te d descanso de todos tus enemigos alrededor, en la tierra que Jehov tu Dios te da por heredad para que la poseas, borrars la memoria de Amalec de debajo del cielo; no lo olvides. 

Primicias y diezmos

DEUTERONOMIO 26

1 Cuando hayas entrado en la tierra que Jehov tu Dios te da por herencia, y tomes posesin de ella y la habites, 2 entonces tomars de las primicias de todos los frutos que sacares de la tierra que Jehov tu Dios te da, y las pondrs en una canasta, e irs al lugar que Jehov tu Dios escogiere para hacer habitar all su nombre. 3 Y te presentars al sacerdote que hubiere en aquellos das, y le dirs: Declaro hoy a Jehov tu Dios, que he entrado en la tierra que jur Jehov a nuestros padres que nos dara. 4 Y el sacerdote tomar la canasta de tu mano, y la pondr delante del altar de Jehov tu Dios. 

5 Entonces hablars y dirs delante de Jehov tu Dios: Un arameo a punto de perecer fue mi padre, el cual descendi a Egipto y habit all con pocos hombres, y all creci y lleg a ser una nacin grande, fuerte y numerosa; 6 y los egipcios nos maltrataron y nos afligieron, y pusieron sobre nosotros dura servidumbre. 7 Y clamamos a Jehov el Dios de nuestros padres; y Jehov oy nuestra voz, y vio nuestra afliccin, nuestro trabajo y nuestra opresin; 8 y Jehov nos sac de Egipto con mano fuerte, con brazo extendido, con grande espanto, y con seales y con milagros; 9 y nos trajo a este lugar, y nos dio esta tierra, tierra que fluye leche y miel. 10 Y ahora, he aqu he trado las primicias del fruto de la tierra que me diste, oh Jehov. Y lo dejars delante de Jehov tu Dios, y adorars delante de Jehov tu Dios. 11 Y te alegrars en todo el bien que Jehov tu Dios te haya dado a ti y a tu casa, as t como el levita y el extranjero que est en medio de ti. 

12 Cuando acabes de diezmar todo el diezmo de tus frutos en el ao tercero, el ao del diezmo, dars tambin al levita, al extranjero, al hurfano y a la viuda; y comern en tus aldeas, y se saciarn. 13 Y dirs delante de Jehov tu Dios: He sacado lo consagrado de mi casa, y tambin lo he dado al levita, al extranjero, al hurfano y a la viuda, conforme a todo lo que me has mandado; no he transgredido tus mandamientos, ni me he olvidado de ellos. 14 No he comido de ello en mi luto, ni he gastado de ello estando yo inmundo, ni de ello he ofrecido a los muertos; he obedecido a la voz de Jehov mi Dios, he hecho conforme a todo lo que me has mandado. 15 Mira desde tu morada santa, desde el cielo, y bendice a tu pueblo Israel, y a la tierra que nos has dado, como juraste a nuestros padres, tierra que fluye leche y miel. 

16 Jehov tu Dios te manda hoy que cumplas estos estatutos y decretos; cuida, pues, de ponerlos por obra con todo tu corazn y con toda tu alma. 17 Has declarado solemnemente hoy que Jehov es tu Dios, y que andars en sus caminos, y guardars sus estatutos, sus mandamientos y sus decretos, y que escuchars su voz. 18 Y Jehov ha declarado hoy que t eres pueblo suyo, de su exclusiva posesin, como te lo ha prometido, para que guardes todos sus mandamientos; 19 a fin de exaltarte sobre todas las naciones que hizo, para loor y fama y gloria, y para que seas un pueblo santo a Jehov tu Dios, como l ha dicho. 

Orden de escribir la ley en piedras sobre el Monte Ebal

DEUTERONOMIO 27

1 Orden Moiss, con los ancianos de Israel, al pueblo, diciendo: Guardaris todos los mandamientos que yo os prescribo hoy. 2 Y el da que pases el Jordn a la tierra que Jehov tu Dios te da, levantars piedras grandes, y las revocars con cal; 3 y escribirs en ellas todas las palabras de esta ley, cuando hayas pasado para entrar en la tierra que Jehov tu Dios te da, tierra que fluye leche y miel, como Jehov el Dios de tus padres te ha dicho. 4 Cuando, pues, hayas pasado el Jordn, levantars estas piedras que yo os mando hoy, en el monte Ebal, y las revocars con cal; 5 y edificars all un altar a Jehov tu Dios, altar de piedras; no alzars sobre ellas instrumento de hierro. 6 De piedras enteras edificars el altar de Jehov tu Dios, y ofrecers sobre l holocausto a Jehov tu Dios; 7 y sacrificars ofrendas de paz, y comers all, y te alegrars delante de Jehov tu Dios. 8 Y escribirs muy claramente en las piedras todas las palabras de esta ley. 

9 Y Moiss, con los sacerdotes levitas, habl a todo Israel, diciendo: Guarda silencio y escucha, oh Israel; hoy has venido a ser pueblo de Jehov tu Dios. 10 Oirs, pues, la voz de Jehov tu Dios, y cumplirs sus mandamientos y sus estatutos, que yo te ordeno hoy. 

Las maldiciones en el monte Ebal

11 Y mand Moiss al pueblo en aquel da, diciendo: 12 Cuando hayas pasado el Jordn, stos estarn sobre el monte Gerizim para bendecir al pueblo: Simen, Lev, Jud, Isacar, Jos y Benjamn. 13 Y stos estarn sobre el monte Ebal para pronunciar la maldicin: Rubn, Gad, Aser, Zabuln, Dan y Neftal. 14 Y hablarn los levitas, y dirn a todo varn de Israel en alta voz: 

15 Maldito el hombre que hiciere escultura o imagen de fundicin, abominacin a Jehov, obra de mano de artfice, y la pusiere en oculto. Y todo el pueblo responder y dir: Amn. 

16 Maldito el que deshonrare a su padre o a su madre. Y dir todo el pueblo: Amn. 

17 Maldito el que redujere el lmite de su prjimo. Y dir todo el pueblo: Amn. 

18 Maldito el que hiciere errar al ciego en el camino. Y dir todo el pueblo: Amn. 

19 Maldito el que pervirtiere el derecho del extranjero, del hurfano y de la viuda. Y dir todo el pueblo: Amn. 

20 Maldito el que se acostare con la mujer de su padre, por cuanto descubri el regazo de su padre. Y dir todo el pueblo: Amn. 

21 Maldito el que se ayuntare con cualquier bestia. Y dir todo el pueblo: Amn. 

22 Maldito el que se acostare con su hermana, hija de su padre, o hija de su madre. Y dir todo el pueblo: Amn. 

23 Maldito el que se acostare con su suegra. Y dir todo el pueblo: Amn. 

24 Maldito el que hiriere a su prjimo ocultamente. Y dir todo el pueblo: Amn. 

25 Maldito el que recibiere soborno para quitar la vida al inocente. Y dir todo el pueblo: Amn. 

26 Maldito el que no confirmare las palabras de esta ley para hacerlas. Y dir todo el pueblo: Amn. 

Bendiciones de la obediencia

(Lv. 26.3-13; Dt. 7.12-24)

DEUTERONOMIO 28

1 Acontecer que si oyeres atentamente la voz de Jehov tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, tambin Jehov tu Dios te exaltar sobre todas las naciones de la tierra. 2 Y vendrn sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarn, si oyeres la voz de Jehov tu Dios. 3 Bendito sers t en la ciudad, y bendito t en el campo. 4 Bendito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, el fruto de tus bestias, la cra de tus vacas y los rebaos de tus ovejas. 5 Benditas sern tu canasta y tu artesa de amasar. 6 Bendito sers en tu entrar, y bendito en tu salir. 

7 Jehov derrotar a tus enemigos que se levantaren contra ti; por un camino saldrn contra ti, y por siete caminos huirn de delante de ti. 8 Jehov te enviar su bendicin sobre tus graneros, y sobre todo aquello en que pusieres tu mano; y te bendecir en la tierra que Jehov tu Dios te da. 9 Te confirmar Jehov por pueblo santo suyo, como te lo ha jurado, cuando guardares los mandamientos de Jehov tu Dios, y anduvieres en sus caminos. 10 Y vern todos los pueblos de la tierra que el nombre de Jehov es invocado sobre ti, y te temern. 11 Y te har Jehov sobreabundar en bienes, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu bestia, y en el fruto de tu tierra, en el pas que Jehov jur a tus padres que te haba de dar. 12 Te abrir Jehov su buen tesoro, el cielo, para enviar la lluvia a tu tierra en su tiempo, y para bendecir toda obra de tus manos. Y prestars a muchas naciones, y t no pedirs prestado. 13 Te pondr Jehov por cabeza, y no por cola; y estars encima solamente, y no estars debajo, si obedecieres los mandamientos de Jehov tu Dios, que yo te ordeno hoy, para que los guardes y cumplas, 14 y si no te apartares de todas las palabras que yo te mando hoy, ni a diestra ni a siniestra, para ir tras dioses ajenos y servirles. 

Consecuencias de la desobediencia

(Lv. 26.14-46)

15 Pero acontecer, si no oyeres la voz de Jehov tu Dios, para procurar cumplir todos sus mandamientos y sus estatutos que yo te intimo hoy, que vendrn sobre ti todas estas maldiciones, y te alcanzarn. 16 Maldito sers t en la ciudad, y maldito en el campo. 17 Maldita tu canasta, y tu artesa de amasar. 18 Maldito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, la cra de tus vacas, y los rebaos de tus ovejas. 19 Maldito sers en tu entrar, y maldito en tu salir. 

20 Y Jehov enviar contra ti la maldicin, quebranto y asombro en todo cuanto pusieres mano e hicieres, hasta que seas destruido, y perezcas pronto a causa de la maldad de tus obras por las cuales me habrs dejado. 21 Jehov traer sobre ti mortandad, hasta que te consuma de la tierra a la cual entras para tomar posesin de ella. 22 Jehov te herir de tisis, de fiebre, de inflamacin y de ardor, con sequa, con calamidad repentina y con aublo; y te perseguirn hasta que perezcas. 23 Y los cielos que estn sobre tu cabeza sern de bronce, y la tierra que est debajo de ti, de hierro. 24 Dar Jehov por lluvia a tu tierra polvo y ceniza; de los cielos descendern sobre ti hasta que perezcas. 

25 Jehov te entregar derrotado delante de tus enemigos; por un camino saldrs contra ellos, y por siete caminos huirs delante de ellos; y sers vejado por todos los reinos de la tierra. 26 Y tus cadveres servirn de comida a toda ave del cielo y fiera de la tierra, y no habr quien las espante. 27 Jehov te herir con la lcera de Egipto, con tumores, con sarna, y con comezn de que no puedas ser curado. 28 Jehov te herir con locura, ceguera y turbacin de espritu; 29 y palpars a medioda como palpa el ciego en la oscuridad, y no sers prosperado en tus caminos; y no sers sino oprimido y robado todos los das, y no habr quien te salve. 30 Te desposars con mujer, y otro varn dormir con ella; edificars casa, y no habitars en ella; plantars via, y no la disfrutars. 31 Tu buey ser matado delante de tus ojos, y t no comers de l; tu asno ser arrebatado de delante de ti, y no te ser devuelto; tus ovejas sern dadas a tus enemigos, y no tendrs quien te las rescate. 32 Tus hijos y tus hijas sern entregados a otro pueblo, y tus ojos lo vern, y desfallecern por ellos todo el da; y no habr fuerza en tu mano. 33 El fruto de tu tierra y de todo tu trabajo comer pueblo que no conociste; y no sers sino oprimido y quebrantado todos los das. 34 Y enloquecers a causa de lo que vers con tus ojos. 35 Te herir Jehov con maligna pstula en las rodillas y en las piernas, desde la planta de tu pie hasta tu coronilla, sin que puedas ser curado. 

36 Jehov te llevar a ti, y al rey que hubieres puesto sobre ti, a nacin que no conociste ni t ni tus padres; y all servirs a dioses ajenos, al palo y a la piedra. 37 Y sers motivo de horror, y servirs de refrn y de burla a todos los pueblos a los cuales te llevar Jehov. 38 Sacars mucha semilla al campo, y recogers poco, porque la langosta lo consumir. 39 Plantars vias y labrars, pero no bebers vino, ni recogers uvas, porque el gusano se las comer. 40 Tendrs olivos en todo tu territorio, mas no te ungirs con el aceite, porque tu aceituna se caer. 41 Hijos e hijas engendrars, y no sern para ti, porque irn en cautiverio. 42 Toda tu arboleda y el fruto de tu tierra sern consumidos por la langosta. 43 El extranjero que estar en medio de ti se elevar sobre ti muy alto, y t descenders muy abajo. 44 El te prestar a ti, y t no le prestars a l; l ser por cabeza, y t sers por cola. 45 Y vendrn sobre ti todas estas maldiciones, y te perseguirn, y te alcanzarn hasta que perezcas; por cuanto no habrs atendido a la voz de Jehov tu Dios, para guardar sus mandamientos y sus estatutos, que l te mand; 46 y sern en ti por seal y por maravilla, y en tu descendencia para siempre. 

47 Por cuanto no serviste a Jehov tu Dios con alegra y con gozo de corazn, por la abundancia de todas las cosas, 48 servirs, por tanto, a tus enemigos que enviare Jehov contra ti, con hambre y con sed y con desnudez, y con falta de todas las cosas; y l pondr yugo de hierro sobre tu cuello, hasta destruirte. 49 Jehov traer contra ti una nacin de lejos, del extremo de la tierra, que vuele como guila, nacin cuya lengua no entiendas; 50 gente fiera de rostro, que no tendr respeto al anciano, ni perdonar al nio; 51 y comer el fruto de tu bestia y el fruto de tu tierra, hasta que perezcas; y no te dejar grano, ni mosto, ni aceite, ni la cra de tus vacas, ni los rebaos de tus ovejas, hasta destruirte. 52 Pondr sitio a todas tus ciudades, hasta que caigan tus muros altos y fortificados en que t confas, en toda tu tierra; sitiar, pues, todas tus ciudades y toda la tierra que Jehov tu Dios te hubiere dado. 53 Y comers el fruto de tu vientre, la carne de tus hijos y de tus hijas que Jehov tu Dios te dio, en el sitio y en el apuro con que te angustiar tu enemigo. 54 El hombre tierno en medio de ti, y el muy delicado, mirar con malos ojos a su hermano, y a la mujer de su seno, y al resto de sus hijos que le quedaren; 55 para no dar a alguno de ellos de la carne de sus hijos, que l comiere, por no haberle quedado nada, en el asedio y en el apuro con que tu enemigo te oprimir en todas tus ciudades. 56 La tierna y la delicada entre vosotros, que nunca la planta de su pie intentara sentar sobre la tierra, de pura delicadeza y ternura, mirar con malos ojos al marido de su seno, a su hijo, a su hija, 57 al recin nacido que sale de entre sus pies, y a sus hijos que diere a luz; pues los comer ocultamente, por la carencia de todo, en el asedio y en el apuro con que tu enemigo te oprimir en tus ciudades. 

58 Si no cuidares de poner por obra todas las palabras de esta ley que estn escritas en este libro, temiendo este nombre glorioso y temible: JEHOV TU DIOS, 59 entonces Jehov aumentar maravillosamente tus plagas y las plagas de tu descendencia, plagas grandes y permanentes, y enfermedades malignas y duraderas; 60 y traer sobre ti todos los males de Egipto, delante de los cuales temiste, y no te dejarn. 61 Asimismo toda enfermedad y toda plaga que no est escrita en el libro de esta ley, Jehov la enviar sobre ti, hasta que seas destruido. 62 Y quedaris pocos en nmero, en lugar de haber sido como las estrellas del cielo en multitud, por cuanto no obedecisteis a la voz de Jehov tu Dios. 63 As como Jehov se gozaba en haceros bien y en multiplicaros, as se gozar Jehov en arruinaros y en destruiros; y seris arrancados de sobre la tierra a la cual entris para tomar posesin de ella. 64 Y Jehov te esparcir por todos los pueblos, desde un extremo de la tierra hasta el otro extremo; y all servirs a dioses ajenos que no conociste t ni tus padres, al leo y a la piedra. 65 Y ni aun entre estas naciones descansars, ni la planta de tu pie tendr reposo; pues all te dar Jehov corazn temeroso, y desfallecimiento de ojos, y tristeza de alma; 66 y tendrs tu vida como algo que pende delante de ti, y estars temeroso de noche y de da, y no tendrs seguridad de tu vida. 67 Por la maana dirs: Quin diera que fuese la tarde! y a la tarde dirs: Quin diera que fuese la maana! por el miedo de tu corazn con que estars amedrentado, y por lo que vern tus ojos. 68 Y Jehov te har volver a Egipto en naves, por el camino del cual te ha dicho: Nunca ms volvers; y all seris vendidos a vuestros enemigos por esclavos y por esclavas, y no habr quien os compre. 

Pacto de Jehov con Israel en Moab

DEUTERONOMIO 29

1 Estas son las palabras del pacto que Jehov mand a Moiss que celebrase con los hijos de Israel en la tierra de Moab, adems del pacto que concert con ellos en Horeb. 

2 Moiss, pues, llam a todo Israel, y les dijo: Vosotros habis visto todo lo que Jehov ha hecho delante de vuestros ojos en la tierra de Egipto a Faran y a todos sus siervos, y a toda su tierra, 3 las grandes pruebas que vieron vuestros ojos, las seales y las grandes maravillas. 4 Pero hasta hoy Jehov no os ha dado corazn para entender, ni ojos para ver, ni odos para or. 5 Y yo os he trado cuarenta aos en el desierto; vuestros vestidos no se han envejecido sobre vosotros, ni vuestro calzado se ha envejecido sobre vuestro pie. 6 No habis comido pan, ni bebisteis vino ni sidra; para que supierais que yo soy Jehov vuestro Dios. 7 Y llegasteis a este lugar, y salieron Sehn rey de Hesbn y Og rey de Basn delante de nosotros para pelear, y los derrotamos; 8 y tomamos su tierra, y la dimos por heredad a Rubn y a Gad y a la media tribu de Manass. 9 Guardaris, pues, las palabras de este pacto, y las pondris por obra, para que prosperis en todo lo que hiciereis. 

10 Vosotros todos estis hoy en presencia de Jehov vuestro Dios; los cabezas de vuestras tribus, vuestros ancianos y vuestros oficiales, todos los varones de Israel; 11 vuestros nios, vuestras mujeres, y tus extranjeros que habitan en medio de tu campamento, desde el que corta tu lea hasta el que saca tu agua; 12 para que entres en el pacto de Jehov tu Dios, y en su juramento, que Jehov tu Dios concierta hoy contigo, 13 para confirmarte hoy como su pueblo, y para que l te sea a ti por Dios, de la manera que l te ha dicho, y como lo jur a tus padres Abraham, Isaac y Jacob. 14 Y no solamente con vosotros hago yo este pacto y este juramento, 15 sino con los que estn aqu presentes hoy con nosotros delante de Jehov nuestro Dios, y con los que no estn aqu hoy con nosotros. 

16 Porque vosotros sabis cmo habitamos en la tierra de Egipto, y cmo hemos pasado por en medio de las naciones por las cuales habis pasado; 17 y habis visto sus abominaciones y sus dolos de madera y piedra, de plata y oro, que tienen consigo. 18 No sea que haya entre vosotros varn o mujer, o familia o tribu, cuyo corazn se aparte hoy de Jehov nuestro Dios, para ir a servir a los dioses de esas naciones; no sea que haya en medio de vosotros raz que produzca hiel y ajenjo, 19 y suceda que al or las palabras de esta maldicin, l se bendiga en su corazn, diciendo: Tendr paz, aunque ande en la dureza de mi corazn, a fin de que con la embriaguez quite la sed. 20 No querr Jehov perdonarlo, sino que entonces humear la ira de Jehov y su celo sobre el tal hombre, y se asentar sobre l toda maldicin escrita en este libro, y Jehov borrar su nombre de debajo del cielo; 21 y lo apartar Jehov de todas las tribus de Israel para mal, conforme a todas las maldiciones del pacto escrito en este libro de la ley. 22 Y dirn las generaciones venideras, vuestros hijos que se levanten despus de vosotros, y el extranjero que vendr de lejanas tierras, cuando vieren las plagas de aquella tierra, y sus enfermedades de que Jehov la habr hecho enfermar 23 (azufre y sal, abrasada toda su tierra; no ser sembrada, ni producir, ni crecer en ella hierba alguna, como sucedi en la destruccin de Sodoma y de Gomorra, de Adma y de Zeboim, las cuales Jehov destruy en su furor y en su ira); 24 ms an, todas las naciones dirn: Por qu hizo esto Jehov a esta tierra? Qu significa el ardor de esta gran ira? 25 Y respondern: Por cuanto dejaron el pacto de Jehov el Dios de sus padres, que l concert con ellos cuando los sac de la tierra de Egipto, 26 y fueron y sirvieron a dioses ajenos, y se inclinaron a ellos, dioses que no conocan, y que ninguna cosa les haban dado. 27 Por tanto, se encendi la ira de Jehov contra esta tierra, para traer sobre ella todas las maldiciones escritas en este libro; 28 y Jehov los desarraig de su tierra con ira, con furor y con grande indignacin, y los arroj a otra tierra, como hoy se ve. 

29 Las cosas secretas pertenecen a Jehov nuestro Dios; mas las reveladas son para nosotros y para nuestros hijos para siempre, para que cumplamos todas las palabras de esta ley. 

Condiciones para la restauracin y la bendicin

DEUTERONOMIO 30

1 Suceder que cuando hubieren venido sobre ti todas estas cosas, la bendicin y la maldicin que he puesto delante de ti, y te arrepintieres en medio de todas las naciones adonde te hubiere arrojado Jehov tu Dios, 2 y te convirtieres a Jehov tu Dios, y obedecieres a su voz conforme a todo lo que yo te mando hoy, t y tus hijos, con todo tu corazn y con toda tu alma, 3 entonces Jehov har volver a tus cautivos, y tendr misericordia de ti, y volver a recogerte de entre todos los pueblos adonde te hubiere esparcido Jehov tu Dios. 4 Aun cuando tus desterrados estuvieren en las partes ms lejanas que hay debajo del cielo, de all te recoger Jehov tu Dios, y de all te tomar; 5 y te har volver Jehov tu Dios a la tierra que heredaron tus padres, y ser tuya; y te har bien, y te multiplicar ms que a tus padres. 6 Y circuncidar Jehov tu Dios tu corazn, y el corazn de tu descendencia, para que ames a Jehov tu Dios con todo tu corazn y con toda tu alma, a fin de que vivas. 7 Y pondr Jehov tu Dios todas estas maldiciones sobre tus enemigos, y sobre tus aborrecedores que te persiguieron. 8 Y t volvers, y oirs la voz de Jehov, y pondrs por obra todos sus mandamientos que yo te ordeno hoy. 9 Y te har Jehov tu Dios abundar en toda obra de tus manos, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu bestia, y en el fruto de tu tierra, para bien; porque Jehov volver a gozarse sobre ti para bien, de la manera que se goz sobre tus padres, 10 cuando obedecieres a la voz de Jehov tu Dios, para guardar sus mandamientos y sus estatutos escritos en este libro de la ley; cuando te convirtieres a Jehov tu Dios con todo tu corazn y con toda tu alma. 

11 Porque este mandamiento que yo te ordeno hoy no es demasiado difcil para ti, ni est lejos. 12 No est en el cielo, para que digas: Quin subir por nosotros al cielo, y nos lo traer y nos lo har or para que lo cumplamos? 13 Ni est al otro lado del mar, para que digas: Quin pasar por nosotros el mar, para que nos lo traiga y nos lo haga or, a fin de que lo cumplamos? 14 Porque muy cerca de ti est la palabra, en tu boca y en tu corazn, para que la cumplas. 

15 Mira, yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal; 16 porque yo te mando hoy que ames a Jehov tu Dios, que andes en sus caminos, y guardes sus mandamientos, sus estatutos y sus decretos, para que vivas y seas multiplicado, y Jehov tu Dios te bendiga en la tierra a la cual entras para tomar posesin de ella. 17 Mas si tu corazn se apartare y no oyeres, y te dejares extraviar, y te inclinares a dioses ajenos y les sirvieres, 18 yo os protesto hoy que de cierto pereceris; no prolongaris vuestros das sobre la tierra adonde vais, pasando el Jordn, para entrar en posesin de ella. 19 A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendicin y la maldicin; escoge, pues, la vida, para que vivas t y tu descendencia; 20 amando a Jehov tu Dios, atendiendo a su voz, y siguindole a l; porque l es vida para ti, y prolongacin de tus das; a fin de que habites sobre la tierra que jur Jehov a tus padres, Abraham, Isaac y Jacob, que les haba de dar. 

Josu es instalado como sucesor de Moiss

DEUTERONOMIO 31

1 Fue Moiss y habl estas palabras a todo Israel, 2 y les dijo: Este da soy de edad de ciento veinte aos; no puedo ms salir ni entrar; adems de esto Jehov me ha dicho: No pasars este Jordn. 3 Jehov tu Dios, l pasa delante de ti; l destruir a estas naciones delante de ti, y las heredars; Josu ser el que pasar delante de ti, como Jehov ha dicho. 4 Y har Jehov con ellos como hizo con Sehn y con Og, reyes de los amorreos, y con su tierra, a quienes destruy. 5 Y los entregar Jehov delante de vosotros, y haris con ellos conforme a todo lo que os he mandado. 6 Esforzaos y cobrad nimo; no temis, ni tengis miedo de ellos, porque Jehov tu Dios es el que va contigo; no te dejar, ni te desamparar. 

7 Y llam Moiss a Josu, y le dijo en presencia de todo Israel: Esfurzate y anmate; porque t entrars con este pueblo a la tierra que jur Jehov a sus padres que les dara, y t se la hars heredar. 8 Y Jehov va delante de ti; l estar contigo, no te dejar, ni te desamparar; no temas ni te intimides. 

9 Y escribi Moiss esta ley, y la dio a los sacerdotes hijos de Lev, que llevaban el arca del pacto de Jehov, y a todos los ancianos de Israel. 10 Y les mand Moiss, diciendo: Al fin de cada siete aos, en el ao de la remisin, en la fiesta de los tabernculos, 11 cuando viniere todo Israel a presentarse delante de Jehov tu Dios en el lugar que l escogiere, leers esta ley delante de todo Israel a odos de ellos. 12 Hars congregar al pueblo, varones y mujeres y nios, y tus extranjeros que estuvieren en tus ciudades, para que oigan y aprendan, y teman a Jehov vuestro Dios, y cuiden de cumplir todas las palabras de esta ley; 13 y los hijos de ellos que no supieron, oigan, y aprendan a temer a Jehov vuestro Dios todos los das que viviereis sobre la tierra adonde vais, pasando el Jordn, para tomar posesin de ella. 

14 Y Jehov dijo a Moiss: He aqu se ha acercado el da de tu muerte; llama a Josu, y esperad en el tabernculo de reunin para que yo le d el cargo. Fueron, pues, Moiss y Josu, y esperaron en el tabernculo de reunin. 15 Y se apareci Jehov en el tabernculo, en la columna de nube; y la columna de nube se puso sobre la puerta del tabernculo. 

16 Y Jehov dijo a Moiss: He aqu, t vas a dormir con tus padres, y este pueblo se levantar y fornicar tras los dioses ajenos de la tierra adonde va para estar en medio de ella; y me dejar, e invalidar mi pacto que he concertado con l; 17 y se encender mi furor contra l en aquel da; y los abandonar, y esconder de ellos mi rostro, y sern consumidos; y vendrn sobre ellos muchos males y angustias, y dirn en aquel da: No me han venido estos males porque no est mi Dios en medio de m? 18 Pero ciertamente yo esconder mi rostro en aquel da, por todo el mal que ellos habrn hecho, por haberse vuelto a dioses ajenos. 19 Ahora pues, escribos este cntico, y ensalo a los hijos de Israel; ponlo en boca de ellos, para que este cntico me sea por testigo contra los hijos de Israel. 20 Porque yo les introducir en la tierra que jur a sus padres, la cual fluye leche y miel; y comern y se saciarn, y engordarn; y se volvern a dioses ajenos y les servirn, y me enojarn, e invalidarn mi pacto. 21 Y cuando les vinieren muchos males y angustias, entonces este cntico responder en su cara como testigo, pues ser recordado por la boca de sus descendientes; porque yo conozco lo que se proponen de antemano, antes que los introduzca en la tierra que jur darles. 22 Y Moiss escribi este cntico aquel da, y lo ense a los hijos de Israel. 

23 Y dio orden a Josu hijo de Nun, y dijo: Esfurzate y anmate, pues t introducirs a los hijos de Israel en la tierra que les jur, y yo estar contigo. 

Orden de guardar la ley junto al arca

24 Y cuando acab Moiss de escribir las palabras de esta ley en un libro hasta concluirse, 25 dio rdenes Moiss a los levitas que llevaban el arca del pacto de Jehov, diciendo: 26 Tomad este libro de la ley, y ponedlo al lado del arca del pacto de Jehov vuestro Dios, y est all por testigo contra ti. 27 Porque yo conozco tu rebelin, y tu dura cerviz; he aqu que aun viviendo yo con vosotros hoy, sois rebeldes a Jehov; cunto ms despus que yo haya muerto? 28 Congregad a m todos los ancianos de vuestras tribus, y a vuestros oficiales, y hablar en sus odos estas palabras, y llamar por testigos contra ellos a los cielos y a la tierra. 29 Porque yo s que despus de mi muerte, ciertamente os corromperis y os apartaris del camino que os he mandado; y que os ha de venir mal en los postreros das, por haber hecho mal ante los ojos de Jehov, enojndole con la obra de vuestras manos. 

Cntico de Moiss

30 Entonces habl Moiss a odos de toda la congregacin de Israel las palabras de este cntico hasta acabarlo. 

DEUTERONOMIO 32




1 Escuchad, cielos, y hablar; 
Y oiga la tierra los dichos de mi boca. 
2 Gotear como la lluvia mi enseanza; 
Destilar como el roco mi razonamiento; 
Como la llovizna sobre la grama, 
Y como las gotas sobre la hierba; 
3 Porque el nombre de Jehov proclamar. 
Engrandeced a nuestro Dios. 
4 El es la Roca, cuya obra es perfecta, 
Porque todos sus caminos son rectitud; 
Dios de verdad, y sin ninguna iniquidad en l; 
Es justo y recto. 
5 La corrupcin no es suya; de sus hijos es la mancha, 
Generacin torcida y perversa. 
6 As pagis a Jehov, 
Pueblo loco e ignorante? 
No es l tu padre que te cre? 
El te hizo y te estableci. 
7 Acurdate de los tiempos antiguos, 
Considera los aos de muchas generaciones; 
Pregunta a tu padre, y l te declarar; 
A tus ancianos, y ellos te dirn. 
8 Cuando el Altsimo hizo heredar a las naciones, 
Cuando hizo dividir a los hijos de los hombres, 
Estableci los lmites de los pueblos 
Segn el nmero de los hijos de Israel. 
9 Porque la porcin de Jehov es su pueblo; 
Jacob la heredad que le toc. 
10 Le hall en tierra de desierto, 
Y en yermo de horrible soledad; 
Lo trajo alrededor, lo instruy, 
Lo guard como a la nia de su ojo. 
11 Como el guila que excita su nidada, 
Revolotea sobre sus pollos, 
Extiende sus alas, los toma, 
Los lleva sobre sus plumas, 
12 Jehov solo le gui, 
Y con l no hubo dios extrao. 
13 Lo hizo subir sobre las alturas de la tierra, 
Y comi los frutos del campo, 
E hizo que chupase miel de la pea, 
Y aceite del duro pedernal; 
14 Mantequilla de vacas y leche de ovejas, 
Con grosura de corderos, 
Y carneros de Basn; tambin machos cabros, 
Con lo mejor del trigo; 
Y de la sangre de la uva bebiste vino. 
15 Pero engord Jesurn, y tir coces 
(Engordaste, te cubriste de grasa); 
Entonces abandon al Dios que lo hizo, 
Y menospreci la Roca de su salvacin. 
16 Le despertaron a celos con los dioses ajenos; 
Lo provocaron a ira con abominaciones. 
17 Sacrificaron a los demonios, y no a Dios; 
A dioses que no haban conocido, 
A nuevos dioses venidos de cerca, 
Que no haban temido vuestros padres. 
18 De la Roca que te cre te olvidaste; 
Te has olvidado de Dios tu creador. 
19 Y lo vio Jehov, y se encendi en ira 
Por el menosprecio de sus hijos y de sus hijas. 
20 Y dijo: Esconder de ellos mi rostro, 
Ver cul ser su fin; 
Porque son una generacin perversa, 
Hijos infieles. 
21 Ellos me movieron a celos con lo que no es Dios; 
Me provocaron a ira con sus dolos; 
Yo tambin los mover a celos con un pueblo que no es pueblo, 
Los provocar a ira con una nacin insensata. 
22 Porque fuego se ha encendido en mi ira, 
Y arder hasta las profundidades del Seol; 
Devorar la tierra y sus frutos, 
Y abrasar los fundamentos de los montes. 
23 Yo amontonar males sobre ellos; 
Emplear en ellos mis saetas. 
24 Consumidos sern de hambre, y devorados de fiebre ardiente 
Y de peste amarga; 
Diente de fieras enviar tambin sobre ellos, 
Con veneno de serpientes de la tierra. 
25 Por fuera desolar la espada, 
Y dentro de las cmaras el espanto; 
As al joven como a la doncella, 
Al nio de pecho como al hombre cano. 
26 Yo haba dicho que los esparcira lejos, 
Que hara cesar de entre los hombres la memoria de ellos, 
27 De no haber temido la provocacin del enemigo, 
No sea que se envanezcan sus adversarios, 
No sea que digan: Nuestra mano poderosa 
Ha hecho todo esto, y no Jehov. 
28 Porque son nacin privada de consejos, 
Y no hay en ellos entendimiento. 
29 Ojal fueran sabios, que comprendieran esto, 
Y se dieran cuenta del fin que les espera! 
30 Cmo podra perseguir uno a mil, 
Y dos hacer huir a diez mil, 
Si su Roca no los hubiese vendido, 
Y Jehov no los hubiera entregado? 
31 Porque la roca de ellos no es como nuestra Roca, 
Y aun nuestros enemigos son de ello jueces. 
32 Porque de la vid de Sodoma es la vid de ellos, 
Y de los campos de Gomorra; 
Las uvas de ellos son uvas ponzoosas, 
Racimos muy amargos tienen. 
33 Veneno de serpientes es su vino, 
Y ponzoa cruel de spides. 
34 No tengo yo esto guardado conmigo, 
Sellado en mis tesoros? 
35 Ma es la venganza y la retribucin; 
A su tiempo su pie resbalar, 
Porque el da de su afliccin est cercano, 
Y lo que les est preparado se apresura. 
36 Porque Jehov juzgar a su pueblo, 
Y por amor de sus siervos se arrepentir, 
Cuando viere que la fuerza pereci, 
Y que no queda ni siervo ni libre. 
37 Y dir: Dnde estn sus dioses, 
La roca en que se refugiaban; 
38 Que coman la grosura de sus sacrificios, 
Y beban el vino de sus libaciones? 
Levntense, que os ayuden 
Y os defiendan. 
39 Ved ahora que yo, yo soy, 
Y no hay dioses conmigo; 
Yo hago morir, y yo hago vivir; 
Yo hiero, y yo sano; 
Y no hay quien pueda librar de mi mano. 
40 Porque yo alzar a los cielos mi mano, 
Y dir: Vivo yo para siempre, 
41 Si afilare mi reluciente espada, 
Y echare mano del juicio, 
Yo tomar venganza de mis enemigos, 
Y dar la retribucin a los que me aborrecen. 
42 Embriagar de sangre mis saetas, 
Y mi espada devorar carne; 
En la sangre de los muertos y de los cautivos, 
En las cabezas de larga cabellera del enemigo. 
43 Alabad, naciones, a su pueblo, 
Porque l vengar la sangre de sus siervos, 
Y tomar venganza de sus enemigos, 
Y har expiacin por la tierra de su pueblo. 

44 Vino Moiss y recit todas las palabras de este cntico a odos del pueblo, l y Josu hijo de Nun. 45 Y acab Moiss de recitar todas estas palabras a todo Israel; 46 y les dijo: Aplicad vuestro corazn a todas las palabras que yo os testifico hoy, para que las mandis a vuestros hijos, a fin de que cuiden de cumplir todas las palabras de esta ley. 47 Porque no os es cosa vana; es vuestra vida, y por medio de esta ley haris prolongar vuestros das sobre la tierra adonde vais, pasando el Jordn, para tomar posesin de ella. 

Se le permite a Moiss contemplar la tierra de Canan

48 Y habl Jehov a Moiss aquel mismo da, diciendo: 49 Sube a este monte de Abarim, al monte Nebo, situado en la tierra de Moab que est frente a Jeric, y mira la tierra de Canan, que yo doy por heredad a los hijos de Israel; 50 y muere en el monte al cual subes, y s unido a tu pueblo, as como muri Aarn tu hermano en el monte Hor, y fue unido a su pueblo; 51 por cuanto pecasteis contra m en medio de los hijos de Israel en las aguas de Meriba de Cades, en el desierto de Zin; porque no me santificasteis en medio de los hijos de Israel. 52 Vers, por tanto, delante de ti la tierra; mas no entrars all, a la tierra que doy a los hijos de Israel. 

Moiss bendice a las doce tribus de Israel

DEUTERONOMIO 33

1 Esta es la bendicin con la cual bendijo Moiss varn de Dios a los hijos de Israel, antes que muriese. 2 Dijo: 


Jehov vino de Sina, 
Y de Seir les esclareci; 
Resplandeci desde el monte de Parn, 
Y vino de entre diez millares de santos, 
Con la ley de fuego a su mano derecha. 
3 Aun am a su pueblo; 
Todos los consagrados a l estaban en su mano; 
Por tanto, ellos siguieron en tus pasos, 
Recibiendo direccin de ti, 
4 Cuando Moiss nos orden una ley, 
Como heredad a la congregacin de Jacob. 
5 Y fue rey en Jesurn, 
Cuando se congregaron los jefes del pueblo 
Con las tribus de Israel. 
6 Viva Rubn, y no muera; 
Y no sean pocos sus varones. 



7 Y esta bendicin profiri para Jud. Dijo as: 


Oye, oh Jehov, la voz de Jud, 
Y llvalo a su pueblo; 
Sus manos le basten, 
Y t seas su ayuda contra sus enemigos. 



8 A Lev dijo: 


Tu Tumim y tu Urim sean para tu varn piadoso, 
A quien probaste en Masah, 
Con quien contendiste en las aguas de Meriba, 
9 Quien dijo de su padre y de su madre: Nunca los he visto; 
Y no reconoci a sus hermanos, 
Ni a sus hijos conoci; 
Pues ellos guardaron tus palabras, 
Y cumplieron tu pacto. 
10 Ellos ensearn tus juicios a Jacob, 
Y tu ley a Israel; 
Pondrn el incienso delante de ti, 
Y el holocausto sobre tu altar. 
11 Bendice, oh Jehov, lo que hicieren, 
Y recibe con agrado la obra de sus manos; 
Hiere los lomos de sus enemigos, 
Y de los que lo aborrecieren, para que nunca se levanten. 



12 A Benjamn dijo: 


El amado de Jehov habitar confiado cerca de l; 
Lo cubrir siempre, 
Y entre sus hombros morar. 



13 A Jos dijo: 


Bendita de Jehov sea tu tierra, 
Con lo mejor de los cielos, con el roco, 
Y con el abismo que est abajo. 
14 Con los ms escogidos frutos del sol, 
Con el rico producto de la luna, 
15 Con el fruto ms fino de los montes antiguos, 
Con la abundancia de los collados eternos, 
16 Y con las mejores ddivas de la tierra y su plenitud; 
Y la gracia del que habit en la zarza 
Venga sobre la cabeza de Jos, 
Y sobre la frente de aquel que es prncipe entre sus hermanos. 
17 Como el primognito de su toro es su gloria, 
Y sus astas como astas de bfalo; 
Con ellas acornear a los pueblos juntos hasta los fines de la tierra; 
Ellos son los diez millares de Efran, 
Y ellos son los millares de Manass. 



18 A Zabuln dijo: 


Algrate, Zabuln, cuando salieres; 
Y t, Isacar, en tus tiendas. 
19 Llamarn a los pueblos a su monte; 
All sacrificarn sacrificios de justicia, 
Por lo cual chuparn la abundancia de los mares, 
Y los tesoros escondidos de la arena. 



20 A Gad dijo: 


Bendito el que hizo ensanchar a Gad; 
Como len reposa, 
Y arrebata brazo y testa. 
21 Escoge lo mejor de la tierra para s, 
Porque all le fue reservada la porcin del legislador. 
Y vino en la delantera del pueblo; 
Con Israel ejecut los mandatos y los justos decretos de Jehov. 



22 A Dan dijo: 


Dan es cachorro de len 
Que salta desde Basn. 



23 A Neftal dijo: 


Neftal, saciado de favores, 
Y lleno de la bendicin de Jehov, 
Posee el occidente y el sur. 



24 A Aser dijo: 


Bendito sobre los hijos sea Aser; 
Sea el amado de sus hermanos, 
Y moje en aceite su pie. 
25 Hierro y bronce sern tus cerrojos, 
Y como tus das sern tus fuerzas. 
26 No hay como el Dios de Jesurn, 
Quien cabalga sobre los cielos para tu ayuda, 
Y sobre las nubes con su grandeza. 
27 El eterno Dios es tu refugio, 
Y ac abajo los brazos eternos; 
El ech de delante de ti al enemigo, 
Y dijo: Destruye. 
28 E Israel habitar confiado, la fuente de Jacob habitar sola 
En tierra de grano y de vino; 
Tambin sus cielos destilarn roco. 
29 Bienaventurado t, oh Israel. 
Quin como t, 
Pueblo salvo por Jehov, 
Escudo de tu socorro, 
Y espada de tu triunfo? 
As que tus enemigos sern humillados, 
Y t hollars sobre sus alturas. 



Muerte y sepultura de Moiss

DEUTERONOMIO 34

1 Subi Moiss de los campos de Moab al monte Nebo, a la cumbre del Pisga, que est enfrente de Jeric; y le mostr Jehov toda la tierra de Galaad hasta Dan, 2 todo Neftal, y la tierra de Efran y de Manass, toda la tierra de Jud hasta el mar occidental; 3 el Neguev, y la llanura, la vega de Jeric, ciudad de las palmeras, hasta Zoar. 4 Y le dijo Jehov: Esta es la tierra de que jur a Abraham, a Isaac y a Jacob, diciendo: A tu descendencia la dar. Te he permitido verla con tus ojos, mas no pasars all. 5 Y muri all Moiss siervo de Jehov, en la tierra de Moab, conforme al dicho de Jehov. 6 Y lo enterr en el valle, en la tierra de Moab, enfrente de Bet-peor; y ninguno conoce el lugar de su sepultura hasta hoy. 7 Era Moiss de edad de ciento veinte aos cuando muri; sus ojos nunca se oscurecieron, ni perdi su vigor. 8 Y lloraron los hijos de Israel a Moiss en los campos de Moab treinta das; y as se cumplieron los das del lloro y del luto de Moiss. 

9 Y Josu hijo de Nun fue lleno del espritu de sabidura, porque Moiss haba puesto sus manos sobre l; y los hijos de Israel le obedecieron, e hicieron como Jehov mand a Moiss. 10 Y nunca ms se levant profeta en Israel como Moiss, a quien haya conocido Jehov cara a cara; 11 nadie como l en todas las seales y prodigios que Jehov le envi a hacer en tierra de Egipto, a Faran y a todos sus siervos y a toda su tierra, 12 y en el gran poder y en los hechos grandiosos y terribles que Moiss hizo a la vista de todo Israel. 
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JOSU 

Preparativos para la conquista

JOSU 1

1 Aconteci despus de la muerte de Moiss siervo de Jehov, que Jehov habl a Josu hijo de Nun, servidor de Moiss, diciendo: 2 Mi siervo Moiss ha muerto; ahora, pues, levntate y pasa este Jordn, t y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel. 3 Yo os he entregado, como lo haba dicho a Moiss, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie. 4 Desde el desierto y el Lbano hasta el gran ro Eufrates, toda la tierra de los heteos hasta el gran mar donde se pone el sol, ser vuestro territorio. 5 Nadie te podr hacer frente en todos los das de tu vida; como estuve con Moiss, estar contigo; no te dejar, ni te desamparar. 6 Esfurzate y s valiente; porque t repartirs a este pueblo por heredad la tierra de la cual jur a sus padres que la dara a ellos. 7 Solamente esfurzate y s muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moiss te mand; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. 8 Nunca se apartar de tu boca este libro de la ley, sino que de da y de noche meditars en l, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en l est escrito; porque entonces hars prosperar tu camino, y todo te saldr bien. 9 Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehov tu Dios estar contigo en dondequiera que vayas. 

10 Y Josu mand a los oficiales del pueblo, diciendo: 11 Pasad por en medio del campamento y mandad al pueblo, diciendo: Preparaos comida, porque dentro de tres das pasaris el Jordn para entrar a poseer la tierra que Jehov vuestro Dios os da en posesin. 

12 Tambin habl Josu a los rubenitas y gaditas y a la media tribu de Manass, diciendo: 13 Acordaos de la palabra que Moiss, siervo de Jehov, os mand diciendo: Jehov vuestro Dios os ha dado reposo, y os ha dado esta tierra. 14 Vuestras mujeres, vuestros nios y vuestros ganados quedarn en la tierra que Moiss os ha dado a este lado del Jordn; mas vosotros, todos los valientes y fuertes, pasaris armados delante de vuestros hermanos, y les ayudaris, 15 hasta tanto que Jehov haya dado reposo a vuestros hermanos como a vosotros, y que ellos tambin posean la tierra que Jehov vuestro Dios les da; y despus volveris vosotros a la tierra de vuestra herencia, la cual Moiss siervo de Jehov os ha dado, a este lado del Jordn hacia donde nace el sol; y entraris en posesin de ella. 16 Entonces respondieron a Josu, diciendo: Nosotros haremos todas las cosas que nos has mandado, e iremos adondequiera que nos mandes. 17 De la manera que obedecimos a Moiss en todas las cosas, as te obedeceremos a ti; solamente que Jehov tu Dios est contigo, como estuvo con Moiss. 18 Cualquiera que fuere rebelde a tu mandamiento, y no obedeciere a tus palabras en todas las cosas que le mandes, que muera; solamente que te esfuerces y seas valiente. 

Josu enva espas a Jeric

JOSU 2

1 Josu hijo de Nun envi desde Sitim dos espas secretamente, dicindoles: Andad, reconoced la tierra, y a Jeric. Y ellos fueron, y entraron en casa de una ramera que se llamaba Rahab, y posaron all. 2 Y fue dado aviso al rey de Jeric, diciendo: He aqu que hombres de los hijos de Israel han venido aqu esta noche para espiar la tierra. 3 Entonces el rey de Jeric envi a decir a Rahab: Saca a los hombres que han venido a ti, y han entrado a tu casa; porque han venido para espiar toda la tierra. 4 Pero la mujer haba tomado a los dos hombres y los haba escondido; y dijo: Es verdad que unos hombres vinieron a m, pero no supe de dnde eran. 5 Y cuando se iba a cerrar la puerta, siendo ya oscuro, esos hombres se salieron, y no s a dnde han ido; seguidlos aprisa, y los alcanzaris. 6 Mas ella los haba hecho subir al terrado, y los haba escondido entre los manojos de lino que tena puestos en el terrado. 7 Y los hombres fueron tras ellos por el camino del Jordn, hasta los vados; y la puerta fue cerrada despus que salieron los perseguidores. 

8 Antes que ellos se durmiesen, ella subi al terrado, y les dijo: 9 S que Jehov os ha dado esta tierra; porque el temor de vosotros ha cado sobre nosotros, y todos los moradores del pas ya han desmayado por causa de vosotros. 10 Porque hemos odo que Jehov hizo secar las aguas del Mar Rojo delante de vosotros cuando salisteis de Egipto, y lo que habis hecho a los dos reyes de los amorreos que estaban al otro lado del Jordn, a Sehn y a Og, a los cuales habis destruido. 11 Oyendo esto, ha desmayado nuestro corazn; ni ha quedado ms aliento en hombre alguno por causa de vosotros, porque Jehov vuestro Dios es Dios arriba en los cielos y abajo en la tierra. 12 Os ruego pues, ahora, que me juris por Jehov, que como he hecho misericordia con vosotros, as la haris vosotros con la casa de mi padre, de lo cual me daris una seal segura; 13 y que salvaris la vida a mi padre y a mi madre, a mis hermanos y hermanas, y a todo lo que es suyo; y que libraris nuestras vidas de la muerte. 14 Ellos le respondieron: Nuestra vida responder por la vuestra, si no denunciareis este asunto nuestro; y cuando Jehov nos haya dado la tierra, nosotros haremos contigo misericordia y verdad. 

15 Entonces ella los hizo descender con una cuerda por la ventana; porque su casa estaba en el muro de la ciudad, y ella viva en el muro. 16 Y les dijo: Marchaos al monte, para que los que fueron tras vosotros no os encuentren; y estad escondidos all tres das, hasta que los que os siguen hayan vuelto; y despus os iris por vuestro camino. 17 Y ellos le dijeron: Nosotros quedaremos libres de este juramento con que nos has juramentado. 18 He aqu, cuando nosotros entremos en la tierra, t atars este cordn de grana a la ventana por la cual nos descolgaste; y reunirs en tu casa a tu padre y a tu madre, a tus hermanos y a toda la familia de tu padre. 19 Cualquiera que saliere fuera de las puertas de tu casa, su sangre ser sobre su cabeza, y nosotros sin culpa. Mas cualquiera que se estuviere en casa contigo, su sangre ser sobre nuestra cabeza, si mano le tocare. 20 Y si t denunciares este nuestro asunto, nosotros quedaremos libres de este tu juramento con que nos has juramentado. 21 Ella respondi: Sea as como habis dicho. Luego los despidi, y se fueron; y ella at el cordn de grana a la ventana. 

22 Y caminando ellos, llegaron al monte y estuvieron all tres das, hasta que volvieron los que los perseguan; y los que los persiguieron buscaron por todo el camino, pero no los hallaron. 23 Entonces volvieron los dos hombres; descendieron del monte, y pasaron, y vinieron a Josu hijo de Nun, y le contaron todas las cosas que les haban acontecido. 24 Y dijeron a Josu: Jehov ha entregado toda la tierra en nuestras manos; y tambin todos los moradores del pas desmayan delante de nosotros. 

El paso del Jordn

JOSU 3

1 Josu se levant de maana, y l y todos los hijos de Israel partieron de Sitim y vinieron hasta el Jordn, y reposaron all antes de pasarlo. 2 Y despus de tres das, los oficiales recorrieron el campamento, 3 y mandaron al pueblo, diciendo: Cuando veis el arca del pacto de Jehov vuestro Dios, y los levitas sacerdotes que la llevan, vosotros saldris de vuestro lugar y marcharis en pos de ella, 4 a fin de que sepis el camino por donde habis de ir; por cuanto vosotros no habis pasado antes de ahora por este camino. Pero entre vosotros y ella haya distancia como de dos mil codos; no os acercaris a ella. 5 Y Josu dijo al pueblo: Santificaos, porque Jehov har maana maravillas entre vosotros. 6 Y habl Josu a los sacerdotes, diciendo: Tomad el arca del pacto, y pasad delante del pueblo. Y ellos tomaron el arca del pacto y fueron delante del pueblo. 

7 Entonces Jehov dijo a Josu: Desde este da comenzar a engrandecerte delante de los ojos de todo Israel, para que entiendan que como estuve con Moiss, as estar contigo. 8 T, pues, mandars a los sacerdotes que llevan el arca del pacto, diciendo: Cuando hayis entrado hasta el borde del agua del Jordn, pararis en el Jordn. 9 Y Josu dijo a los hijos de Israel: Acercaos, y escuchad las palabras de Jehov vuestro Dios. 10 Y aadi Josu: En esto conoceris que el Dios viviente est en medio de vosotros, y que l echar de delante de vosotros al cananeo, al heteo, al heveo, al ferezeo, al gergeseo, al amorreo y al jebuseo. 11 He aqu, el arca del pacto del Seor de toda la tierra pasar delante de vosotros en medio del Jordn. 12 Tomad, pues, ahora doce hombres de las tribus de Israel, uno de cada tribu. 13 Y cuando las plantas de los pies de los sacerdotes que llevan el arca de Jehov, Seor de toda la tierra, se asienten en las aguas del Jordn, las aguas del Jordn se dividirn; porque las aguas que vienen de arriba se detendrn en un montn. 

14 Y aconteci cuando parti el pueblo de sus tiendas para pasar el Jordn, con los sacerdotes delante del pueblo llevando el arca del pacto, 15 cuando los que llevaban el arca entraron en el Jordn, y los pies de los sacerdotes que llevaban el arca fueron mojados a la orilla del agua (porque el Jordn suele desbordarse por todas sus orillas todo el tiempo de la siega), 16 las aguas que venan de arriba se detuvieron como en un montn bien lejos de la ciudad de Adam, que est al lado de Saretn, y las que descendan al mar del Arab, al Mar Salado, se acabaron, y fueron divididas; y el pueblo pas en direccin de Jeric. 17 Mas los sacerdotes que llevaban el arca del pacto de Jehov, estuvieron en seco, firmes en medio del Jordn, hasta que todo el pueblo hubo acabado de pasar el Jordn; y todo Israel pas en seco. 

Las doce piedras tomadas del Jordn

JOSU 4

1 Cuando toda la gente hubo acabado de pasar el Jordn, Jehov habl a Josu, diciendo: 2 Tomad del pueblo doce hombres, uno de cada tribu, 3 y mandadles, diciendo: Tomad de aqu de en medio del Jordn, del lugar donde estn firmes los pies de los sacerdotes, doce piedras, las cuales pasaris con vosotros, y levantadlas en el lugar donde habis de pasar la noche. 4 Entonces Josu llam a los doce hombres a los cuales l haba designado de entre los hijos de Israel, uno de cada tribu. 5 Y les dijo Josu: Pasad delante del arca de Jehov vuestro Dios a la mitad del Jordn, y cada uno de vosotros tome una piedra sobre su hombro, conforme al nmero de las tribus de los hijos de Israel, 6 para que esto sea seal entre vosotros; y cuando vuestros hijos preguntaren a sus padres maana, diciendo: Qu significan estas piedras? 7 les responderis: Que las aguas del Jordn fueron divididas delante del arca del pacto de Jehov; cuando ella pas el Jordn, las aguas del Jordn se dividieron; y estas piedras servirn de monumento conmemorativo a los hijos de Israel para siempre. 

8 Y los hijos de Israel lo hicieron as como Josu les mand: tomaron doce piedras de en medio del Jordn, como Jehov lo haba dicho a Josu, conforme al nmero de las tribus de los hijos de Israel, y las pasaron al lugar donde acamparon, y las levantaron all. 9 Josu tambin levant doce piedras en medio del Jordn, en el lugar donde estuvieron los pies de los sacerdotes que llevaban el arca del pacto; y han estado all hasta hoy. 10 Y los sacerdotes que llevaban el arca se pararon en medio del Jordn hasta que se hizo todo lo que Jehov haba mandado a Josu que dijese al pueblo, conforme a todas las cosas que Moiss haba mandado a Josu; y el pueblo se dio prisa y pas. 

11 Y cuando todo el pueblo acab de pasar, tambin pas el arca de Jehov, y los sacerdotes, en presencia del pueblo. 12 Tambin los hijos de Rubn y los hijos de Gad y la media tribu de Manass pasaron armados delante de los hijos de Israel, segn Moiss les haba dicho; 13 como cuarenta mil hombres armados, listos para la guerra, pasaron hacia la llanura de Jeric delante de Jehov. 14 En aquel da Jehov engrandeci a Josu a los ojos de todo Israel; y le temieron, como haban temido a Moiss, todos los das de su vida. 

15 Luego Jehov habl a Josu, diciendo: 16 Manda a los sacerdotes que llevan el arca del testimonio, que suban del Jordn. 17 Y Josu mand a los sacerdotes, diciendo: Subid del Jordn. 18 Y aconteci que cuando los sacerdotes que llevaban el arca del pacto de Jehov subieron de en medio del Jordn, y las plantas de los pies de los sacerdotes estuvieron en lugar seco, las aguas del Jordn se volvieron a su lugar, corriendo como antes sobre todos sus bordes. 

19 Y el pueblo subi del Jordn el da diez del mes primero, y acamparon en Gilgal, al lado oriental de Jeric. 20 Y Josu erigi en Gilgal las doce piedras que haban trado del Jordn. 21 Y habl a los hijos de Israel, diciendo: Cuando maana preguntaren vuestros hijos a sus padres, y dijeren: Qu significan estas piedras? 22 declararis a vuestros hijos, diciendo: Israel pas en seco por este Jordn. 23 Porque Jehov vuestro Dios sec las aguas del Jordn delante de vosotros, hasta que habais pasado, a la manera que Jehov vuestro Dios lo haba hecho en el Mar Rojo, el cual sec delante de nosotros hasta que pasamos; 24 para que todos los pueblos de la tierra conozcan que la mano de Jehov es poderosa; para que temis a Jehov vuestro Dios todos los das. 

La circuncisin y la pascua en Gilgal

JOSU 5

1 Cuando todos los reyes de los amorreos que estaban al otro lado del Jordn al occidente, y todos los reyes de los cananeos que estaban cerca del mar, oyeron cmo Jehov haba secado las aguas del Jordn delante de los hijos de Israel hasta que hubieron pasado, desfalleci su corazn, y no hubo ms aliento en ellos delante de los hijos de Israel. 

2 En aquel tiempo Jehov dijo a Josu: Hazte cuchillos afilados, y vuelve a circuncidar la segunda vez a los hijos de Israel. 3 Y Josu se hizo cuchillos afilados, y circuncid a los hijos de Israel en el collado de Aralot. 4 Esta es la causa por la cual Josu los circuncid: Todo el pueblo que haba salido de Egipto, los varones, todos los hombres de guerra, haban muerto en el desierto, por el camino, despus que salieron de Egipto. 5 Pues todos los del pueblo que haban salido, estaban circuncidados; mas todo el pueblo que haba nacido en el desierto, por el camino, despus que hubieron salido de Egipto, no estaba circuncidado. 6 Porque los hijos de Israel anduvieron por el desierto cuarenta aos, hasta que todos los hombres de guerra que haban salido de Egipto fueron consumidos, por cuanto no obedecieron a la voz de Jehov; por lo cual Jehov les jur que no les dejara ver la tierra de la cual Jehov haba jurado a sus padres que nos la dara, tierra que fluye leche y miel. 7 A los hijos de ellos, que l haba hecho suceder en su lugar, Josu los circuncid; pues eran incircuncisos, porque no haban sido circuncidados por el camino. 

8 Y cuando acabaron de circuncidar a toda la gente, se quedaron en el mismo lugar en el campamento, hasta que sanaron. 9 Y Jehov dijo a Josu: Hoy he quitado de vosotros el oprobio de Egipto; por lo cual el nombre de aquel lugar fue llamado Gilgal, hasta hoy. 

10 Y los hijos de Israel acamparon en Gilgal, y celebraron la pascua a los catorce das del mes, por la tarde, en los llanos de Jeric. 11 Al otro da de la pascua comieron del fruto de la tierra, los panes sin levadura, y en el mismo da espigas nuevas tostadas. 12 Y el man ces el da siguiente, desde que comenzaron a comer del fruto de la tierra; y los hijos de Israel nunca ms tuvieron man, sino que comieron de los frutos de la tierra de Canan aquel ao. 

Josu y el varn con la espada desenvainada

13 Estando Josu cerca de Jeric, alz sus ojos y vio un varn que estaba delante de l, el cual tena una espada desenvainada en su mano. Y Josu, yendo hacia l, le dijo: Eres de los nuestros, o de nuestros enemigos? 14 El respondi: No; mas como Prncipe del ejrcito de Jehov he venido ahora. Entonces Josu, postrndose sobre su rostro en tierra, le ador; y le dijo: Qu dice mi Seor a su siervo? 15 Y el Prncipe del ejrcito de Jehov respondi a Josu: Quita el calzado de tus pies, porque el lugar donde ests es santo. Y Josu as lo hizo. 

La toma de Jeric

JOSU 6

1 Ahora, Jeric estaba cerrada, bien cerrada, a causa de los hijos de Israel; nadie entraba ni sala. 2 Mas Jehov dijo a Josu: Mira, yo he entregado en tu mano a Jeric y a su rey, con sus varones de guerra. 3 Rodearis, pues, la ciudad todos los hombres de guerra, yendo alrededor de la ciudad una vez; y esto haris durante seis das. 4 Y siete sacerdotes llevarn siete bocinas de cuernos de carnero delante del arca; y al sptimo da daris siete vueltas a la ciudad, y los sacerdotes tocarn las bocinas. 5 Y cuando toquen prolongadamente el cuerno de carnero, as que oigis el sonido de la bocina, todo el pueblo gritar a gran voz, y el muro de la ciudad caer; entonces subir el pueblo, cada uno derecho hacia adelante. 6 Llamando, pues, Josu hijo de Nun a los sacerdotes, les dijo: Llevad el arca del pacto, y siete sacerdotes lleven bocinas de cuerno de carnero delante del arca de Jehov. 7 Y dijo al pueblo: Pasad, y rodead la ciudad; y los que estn armados pasarn delante del arca de Jehov. 

8 Y as que Josu hubo hablado al pueblo, los siete sacerdotes, llevando las siete bocinas de cuerno de carnero, pasaron delante del arca de Jehov, y tocaron las bocinas; y el arca del pacto de Jehov los segua. 9 Y los hombres armados iban delante de los sacerdotes que tocaban las bocinas, y la retaguardia iba tras el arca, mientras las bocinas sonaban continuamente. 10 Y Josu mand al pueblo, diciendo: Vosotros no gritaris, ni se oir vuestra voz, ni saldr palabra de vuestra boca, hasta el da que yo os diga: Gritad; entonces gritaris. 11 As que l hizo que el arca de Jehov diera una vuelta alrededor de la ciudad, y volvieron luego al campamento, y all pasaron la noche. 

12 Y Josu se levant de maana, y los sacerdotes tomaron el arca de Jehov. 13 Y los siete sacerdotes, llevando las siete bocinas de cuerno de carnero, fueron delante del arca de Jehov, andando siempre y tocando las bocinas; y los hombres armados iban delante de ellos, y la retaguardia iba tras el arca de Jehov, mientras las bocinas tocaban continuamente. 14 As dieron otra vuelta a la ciudad el segundo da, y volvieron al campamento; y de esta manera hicieron durante seis das. 

15 Al sptimo da se levantaron al despuntar el alba, y dieron vuelta a la ciudad de la misma manera siete veces; solamente este da dieron vuelta alrededor de ella siete veces. 16 Y cuando los sacerdotes tocaron las bocinas la sptima vez, Josu dijo al pueblo: Gritad, porque Jehov os ha entregado la ciudad. 17 Y ser la ciudad anatema a Jehov, con todas las cosas que estn en ella; solamente Rahab la ramera vivir, con todos los que estn en casa con ella, por cuanto escondi a los mensajeros que enviamos. 18 Pero vosotros guardaos del anatema; ni toquis, ni tomis alguna cosa del anatema, no sea que hagis anatema el campamento de Israel, y lo turbis. 19 Mas toda la plata y el oro, y los utensilios de bronce y de hierro, sean consagrados a Jehov, y entren en el tesoro de Jehov. 20 Entonces el pueblo grit, y los sacerdotes tocaron las bocinas; y aconteci que cuando el pueblo hubo odo el sonido de la bocina, grit con gran vocero, y el muro se derrumb. El pueblo subi luego a la ciudad, cada uno derecho hacia adelante, y la tomaron. 21 Y destruyeron a filo de espada todo lo que en la ciudad haba; hombres y mujeres, jvenes y viejos, hasta los bueyes, las ovejas, y los asnos. 

22 Mas Josu dijo a los dos hombres que haban reconocido la tierra: Entrad en casa de la mujer ramera, y haced salir de all a la mujer y a todo lo que fuere suyo, como lo jurasteis. 23 Y los espas entraron y sacaron a Rahab, a su padre, a su madre, a sus hermanos y todo lo que era suyo; y tambin sacaron a toda su parentela, y los pusieron fuera del campamento de Israel. 24 Y consumieron con fuego la ciudad, y todo lo que en ella haba; solamente pusieron en el tesoro de la casa de Jehov la plata y el oro, y los utensilios de bronce y de hierro. 25 Mas Josu salv la vida a Rahab la ramera, y a la casa de su padre, y a todo lo que ella tena; y habit ella entre los israelitas hasta hoy, por cuanto escondi a los mensajeros que Josu haba enviado a reconocer a Jeric. 

26 En aquel tiempo hizo Josu un juramento, diciendo: Maldito delante de Jehov el hombre que se levantare y reedificare esta ciudad de Jeric. Sobre su primognito eche los cimientos de ella, y sobre su hijo menor asiente sus puertas. 

27 Estaba, pues, Jehov con Josu, y su nombre se divulg por toda la tierra. 

El pecado de Acn

JOSU 7

1 Pero los hijos de Israel cometieron una prevaricacin en cuanto al anatema; porque Acn hijo de Carmi, hijo de Zabdi, hijo de Zera, de la tribu de Jud, tom del anatema; y la ira de Jehov se encendi contra los hijos de Israel. 

2 Despus Josu envi hombres desde Jeric a Hai, que estaba junto a Bet-avn hacia el oriente de Bet-el; y les habl diciendo: Subid y reconoced la tierra. Y ellos subieron y reconocieron a Hai. 3 Y volviendo a Josu, le dijeron: No suba todo el pueblo, sino suban como dos mil o tres mil hombres, y tomarn a Hai; no fatigues a todo el pueblo yendo all, porque son pocos. 4 Y subieron all del pueblo como tres mil hombres, los cuales huyeron delante de los de Hai. 5 Y los de Hai mataron de ellos a unos treinta y seis hombres, y los siguieron desde la puerta hasta Sebarim, y los derrotaron en la bajada; por lo cual el corazn del pueblo desfalleci y vino a ser como agua. 

6 Entonces Josu rompi sus vestidos, y se postr en tierra sobre su rostro delante del arca de Jehov hasta caer la tarde, l y los ancianos de Israel; y echaron polvo sobre sus cabezas. 7 Y Josu dijo: Ah, Seor Jehov! Por qu hiciste pasar a este pueblo el Jordn, para entregarnos en las manos de los amorreos, para que nos destruyan? Ojal nos hubiramos quedado al otro lado del Jordn! 8 Ay, Seor! qu dir, ya que Israel ha vuelto la espalda delante de sus enemigos? 9 Porque los cananeos y todos los moradores de la tierra oirn, y nos rodearn, y borrarn nuestro nombre de sobre la tierra; y entonces, qu hars t a tu grande nombre? 

10 Y Jehov dijo a Josu: Levntate; por qu te postras as sobre tu rostro? 11 Israel ha pecado, y aun han quebrantado mi pacto que yo les mand; y tambin han tomado del anatema, y hasta han hurtado, han mentido, y aun lo han guardado entre sus enseres. 12 Por esto los hijos de Israel no podrn hacer frente a sus enemigos, sino que delante de sus enemigos volvern la espalda, por cuanto han venido a ser anatema; ni estar ms con vosotros, si no destruyereis el anatema de en medio de vosotros. 13 Levntate, santifica al pueblo, y di: Santificaos para maana; porque Jehov el Dios de Israel dice as: Anatema hay en medio de ti, Israel; no podrs hacer frente a tus enemigos, hasta que hayis quitado el anatema de en medio de vosotros. 14 Os acercaris, pues, maana por vuestras tribus; y la tribu que Jehov tomare, se acercar por sus familias; y la familia que Jehov tomare, se acercar por sus casas; y la casa que Jehov tomare, se acercar por los varones; 15 y el que fuere sorprendido en el anatema, ser quemado, l y todo lo que tiene, por cuanto ha quebrantado el pacto de Jehov, y ha cometido maldad en Israel. 


16 Josu, pues, levantndose de maana, hizo acercar a Israel por sus tribus; y fue tomada la tribu de Jud. 17 Y haciendo acercar a la tribu de Jud, fue tomada la familia de los de Zera; y haciendo luego acercar a la familia de los de Zera por los varones, fue tomado Zabdi. 18 Hizo acercar su casa por los varones, y fue tomado Acn hijo de Carmi, hijo de Zabdi, hijo de Zera, de la tribu de Jud. 19 Entonces Josu dijo a Acn: Hijo mo, da gloria a Jehov el Dios de Israel, y dale alabanza, y declrame ahora lo que has hecho; no me lo encubras. 20 Y Acn respondi a Josu diciendo: Verdaderamente yo he pecado contra Jehov el Dios de Israel, y as y as he hecho. 21 Pues vi entre los despojos un manto babilnico muy bueno, y doscientos siclos de plata, y un lingote de oro de peso de cincuenta siclos, lo cual codici y tom; y he aqu que est escondido bajo tierra en medio de mi tienda, y el dinero debajo de ello. 

22 Josu entonces envi mensajeros, los cuales fueron corriendo a la tienda; y he aqu estaba escondido en su tienda, y el dinero debajo de ello. 23 Y tomndolo de en medio de la tienda, lo trajeron a Josu y a todos los hijos de Israel, y lo pusieron delante de Jehov. 24 Entonces Josu, y todo Israel con l, tomaron a Acn hijo de Zera, el dinero, el manto, el lingote de oro, sus hijos, sus hijas, sus bueyes, sus asnos, sus ovejas, su tienda y todo cuanto tena, y lo llevaron todo al valle de Acor. 25 Y le dijo Josu: Por qu nos has turbado? Trbete Jehov en este da. Y todos los israelitas los apedrearon, y los quemaron despus de apedrearlos. 26 Y levantaron sobre l un gran montn de piedras, que permanece hasta hoy. Y Jehov se volvi del ardor de su ira. Y por esto aquel lugar se llama el Valle de Acor, hasta hoy. 

Toma y destruccin de Hai

JOSU 8

1 Jehov dijo a Josu: No temas ni desmayes; toma contigo toda la gente de guerra, y levntate y sube a Hai. Mira, yo he entregado en tu mano al rey de Hai, a su pueblo, a su ciudad y a su tierra. 2 Y hars a Hai y a su rey como hiciste a Jeric y a su rey; slo que sus despojos y sus bestias tomaris para vosotros. Pondrs, pues, emboscadas a la ciudad detrs de ella. 

3 Entonces se levantaron Josu y toda la gente de guerra, para subir contra Hai; y escogi Josu treinta mil hombres fuertes, los cuales envi de noche. 4 Y les mand, diciendo: Atended, pondris emboscada a la ciudad detrs de ella; no os alejaris mucho de la ciudad, y estaris todos dispuestos. 5 Y yo y todo el pueblo que est conmigo nos acercaremos a la ciudad; y cuando salgan ellos contra nosotros, como hicieron antes, huiremos delante de ellos. 6 Y ellos saldrn tras nosotros, hasta que los alejemos de la ciudad; porque dirn: Huyen de nosotros como la primera vez. Huiremos, pues, delante de ellos. 7 Entonces vosotros os levantaris de la emboscada y tomaris la ciudad; pues Jehov vuestro Dios la entregar en vuestras manos. 8 Y cuando la hayis tomado, le prenderis fuego. Haris conforme a la palabra de Jehov; mirad que os lo he mandado. 9 Entonces Josu los envi; y ellos se fueron a la emboscada, y se pusieron entre Bet-el y Hai, al occidente de Hai; y Josu se qued aquella noche en medio del pueblo. 

10 Levantndose Josu muy de maana, pas revista al pueblo, y subi l, con los ancianos de Israel, delante del pueblo contra Hai. 11 Y toda la gente de guerra que con l estaba, subi y se acerc, y llegaron delante de la ciudad, y acamparon al norte de Hai; y el valle estaba entre l y Hai. 12 Y tom como cinco mil hombres, y los puso en emboscada entre Bet-el y Hai, al occidente de la ciudad. 13 As dispusieron al pueblo: todo el campamento al norte de la ciudad, y su emboscada al occidente de la ciudad, y Josu avanz aquella noche hasta la mitad del valle. 14 Y aconteci que vindolo el rey de Hai, l y su pueblo se apresuraron y madrugaron; y al tiempo sealado, los hombres de la ciudad salieron al encuentro de Israel para combatir, frente al Arab, no sabiendo que estaba puesta emboscada a espaldas de la ciudad. 15 Entonces Josu y todo Israel se fingieron vencidos y huyeron delante de ellos por el camino del desierto. 16 Y todo el pueblo que estaba en Hai se junt para seguirles; y siguieron a Josu, siendo as alejados de la ciudad. 17 Y no qued hombre en Hai ni en Bet-el, que no saliera tras de Israel; y por seguir a Israel dejaron la ciudad abierta. 

18 Entonces Jehov dijo a Josu: Extiende la lanza que tienes en tu mano hacia Hai, porque yo la entregar en tu mano. Y Josu extendi hacia la ciudad la lanza que en su mano tena. 19 Y levantndose prontamente de su lugar los que estaban en la emboscada, corrieron luego que l alz su mano, y vinieron a la ciudad, y la tomaron, y se apresuraron a prenderle fuego. 20 Y los hombres de Hai volvieron el rostro, y al mirar, he aqu que el humo de la ciudad suba al cielo, y no pudieron huir ni a una parte ni a otra, porque el pueblo que iba huyendo hacia el desierto se volvi contra los que les seguan. 21 Josu y todo Israel, viendo que los de la emboscada haban tomado la ciudad, y que el humo de la ciudad suba, se volvieron y atacaron a los de Hai. 22 Y los otros salieron de la ciudad a su encuentro, y as fueron encerrados en medio de Israel, los unos por un lado, y los otros por el otro. Y los hirieron hasta que no qued ninguno de ellos que escapase. 23 Pero tomaron vivo al rey de Hai, y lo trajeron a Josu. 

24 Y cuando los israelitas acabaron de matar a todos los moradores de Hai en el campo y en el desierto a donde los haban perseguido, y todos haban cado a filo de espada hasta ser consumidos, todos los israelitas volvieron a Hai, y tambin la hirieron a filo de espada. 25 Y el nmero de los que cayeron aquel da, hombres y mujeres, fue de doce mil, todos los de Hai. 26 Porque Josu no retir su mano que haba extendido con la lanza, hasta que hubo destruido por completo a todos los moradores de Hai. 27 Pero los israelitas tomaron para s las bestias y los despojos de la ciudad, conforme a la palabra de Jehov que le haba mandado a Josu. 28 Y Josu quem a Hai y la redujo a un montn de escombros, asolada para siempre hasta hoy. 29 Y al rey de Hai lo colg de un madero hasta caer la noche; y cuando el sol se puso, mand Josu que quitasen del madero su cuerpo, y lo echasen a la puerta de la ciudad; y levantaron sobre l un gran montn de piedras, que permanece hasta hoy. 

Lectura de la ley en el Monte Ebal

30 Entonces Josu edific un altar a Jehov Dios de Israel en el monte Ebal, 31 como Moiss siervo de Jehov lo haba mandado a los hijos de Israel, como est escrito en el libro de la ley de Moiss, un altar de piedras enteras sobre las cuales nadie alz hierro; y ofrecieron sobre l holocaustos a Jehov, y sacrificaron ofrendas de paz. 32 Tambin escribi all sobre las piedras una copia de la ley de Moiss, la cual escribi delante de los hijos de Israel. 33 Y todo Israel, con sus ancianos, oficiales y jueces, estaba de pie a uno y otro lado del arca, en presencia de los sacerdotes levitas que llevaban el arca del pacto de Jehov, as los extranjeros como los naturales. La mitad de ellos estaba hacia el monte Gerizim, y la otra mitad hacia el monte Ebal, de la manera que Moiss, siervo de Jehov, lo haba mandado antes, para que bendijesen primeramente al pueblo de Israel. 34 Despus de esto, ley todas las palabras de la ley, las bendiciones y las maldiciones, conforme a todo lo que est escrito en el libro de la ley. 35 No hubo palabra alguna de todo cuanto mand Moiss, que Josu no hiciese leer delante de toda la congregacin de Israel, y de las mujeres, de los nios, y de los extranjeros que moraban entre ellos. 

Astucia de los gabaonitas

JOSU 9

1 Cuando oyeron estas cosas todos los reyes que estaban a este lado del Jordn, as en las montaas como en los llanos, y en toda la costa del Mar Grande delante del Lbano, los heteos, amorreos, cananeos, ferezeos, heveos y jebuseos, 2 se concertaron para pelear contra Josu e Israel. 

3 Mas los moradores de Gaban, cuando oyeron lo que Josu haba hecho a Jeric y a Hai, 4 usaron de astucia; pues fueron y se fingieron embajadores, y tomaron sacos viejos sobre sus asnos, y cueros viejos de vino, rotos y remendados, 5 y zapatos viejos y recosidos en sus pies, con vestidos viejos sobre s; y todo el pan que traan para el camino era seco y mohoso. 6 Y vinieron a Josu al campamento en Gilgal, y le dijeron a l y a los de Israel: Nosotros venimos de tierra muy lejana; haced, pues, ahora alianza con nosotros. 7 Y los de Israel respondieron a los heveos: Quizs habitis en medio de nosotros. Cmo, pues, podremos hacer alianza con vosotros? 8 Ellos respondieron a Josu: Nosotros somos tus siervos. Y Josu les dijo: Quines sois vosotros, y de dnde vens? 9 Y ellos respondieron: Tus siervos han venido de tierra muy lejana, por causa del nombre de Jehov tu Dios; porque hemos odo su fama, y todo lo que hizo en Egipto, 10 y todo lo que hizo a los dos reyes de los amorreos que estaban al otro lado del Jordn: a Sehn rey de Hesbn, y a Og rey de Basn, que estaba en Astarot. 11 Por lo cual nuestros ancianos y todos los moradores de nuestra tierra nos dijeron: Tomad en vuestras manos provisin para el camino, e id al encuentro de ellos, y decidles: Nosotros somos vuestros siervos; haced ahora alianza con nosotros. 12 Este nuestro pan lo tomamos caliente de nuestras casas para el camino el da que salimos para venir a vosotros; y helo aqu ahora ya seco y mohoso. 13 Estos cueros de vino tambin los llenamos nuevos; helos aqu ya rotos; tambin estos nuestros vestidos y nuestros zapatos estn ya viejos a causa de lo muy largo del camino. 14 Y los hombres de Israel tomaron de la provisiones de ellos, y no consultaron a Jehov. 15 Y Josu hizo paz con ellos, y celebr con ellos alianza concedindoles la vida; y tambin lo juraron los prncipes de la congregacin. 

16 Pasados tres das despus que hicieron alianza con ellos, oyeron que eran sus vecinos, y que habitaban en medio de ellos. 17 Y salieron los hijos de Israel, y al tercer da llegaron a las ciudades de ellos; y sus ciudades eran Gaban, Cafira, Beerot y Quiriat-jearim. 18 Y no los mataron los hijos de Israel, por cuanto los prncipes de la congregacin les haban jurado por Jehov el Dios de Israel. Y toda la congregacin murmuraba contra los prncipes. 19 Mas todos los prncipes respondieron a toda la congregacin: Nosotros les hemos jurado por Jehov Dios de Israel; por tanto, ahora no les podemos tocar. 20 Esto haremos con ellos: les dejaremos vivir, para que no venga ira sobre nosotros por causa del juramento que les hemos hecho. 21 Dijeron, pues, de ellos los prncipes: Dejadlos vivir; y fueron constituidos leadores y aguadores para toda la congregacin, concedindoles la vida, segn les haban prometido los prncipes. 

22 Y llamndolos Josu, les habl diciendo: Por qu nos habis engaado, diciendo: Habitamos muy lejos de vosotros, siendo as que moris en medio de nosotros? 23 Ahora, pues, malditos sois, y no dejar de haber de entre vosotros siervos, y quien corte la lea y saque el agua para la casa de mi Dios. 24 Y ellos respondieron a Josu y dijeron: Como fue dado a entender a tus siervos que Jehov tu Dios haba mandado a Moiss su siervo que os haba de dar toda la tierra, y que haba de destruir a todos los moradores de la tierra delante de vosotros, por esto temimos en gran manera por nuestras vidas a causa de vosotros, e hicimos esto. 25 Ahora, pues, henos aqu en tu mano; lo que te pareciere bueno y recto hacer de nosotros, hazlo. 26 Y l lo hizo as con ellos; pues los libr de la mano de los hijos de Israel, y no los mataron. 27 Y Josu los destin aquel da a ser leadores y aguadores para la congregacin, y para el altar de Jehov en el lugar que Jehov eligiese, lo que son hasta hoy. 

Derrota de los amorreos

JOSU 10

1 Cuando Adonisedec rey de Jerusaln oy que Josu haba tomado a Hai, y que la haba asolado (como haba hecho a Jeric y a su rey, as hizo a Hai y a su rey), y que los moradores de Gaban haban hecho paz con los israelitas, y que estaban entre ellos, 2 tuvo gran temor; porque Gaban era una gran ciudad, como una de las ciudades reales, y mayor que Hai, y todos sus hombres eran fuertes. 3 Por lo cual Adonisedec rey de Jerusaln envi a Hoham rey de Hebrn, a Piream rey de Jarmut, a Jafa rey de Laquis y a Debir rey de Egln, diciendo: 4 Subid a m y ayudadme, y combatamos a Gaban; porque ha hecho paz con Josu y con los hijos de Israel. 5 Y cinco reyes de los amorreos, el rey de Jerusaln, el rey de Hebrn, el rey de Jarmut, el rey de Laquis y el rey de Egln, se juntaron y subieron, ellos con todos sus ejrcitos, y acamparon cerca de Gaban, y pelearon contra ella. 

6 Entonces los moradores de Gaban enviaron a decir a Josu al campamento en Gilgal: No niegues ayuda a tus siervos; sube prontamente a nosotros para defendernos y ayudarnos; porque todos los reyes de los amorreos que habitan en las montaas se han unido contra nosotros. 7 Y subi Josu de Gilgal, l y todo el pueblo de guerra con l, y todos los hombres valientes. 8 Y Jehov dijo a Josu: No tengas temor de ellos; porque yo los he entregado en tu mano, y ninguno de ellos prevalecer delante de ti. 9 Y Josu vino a ellos de repente, habiendo subido toda la noche desde Gilgal. 10 Y Jehov los llen de consternacin delante de Israel, y los hiri con gran mortandad en Gaban; y los sigui por el camino que sube a Bet-horn, y los hiri hasta Azeca y Maceda. 11 Y mientras iban huyendo de los israelitas, a la bajada de Bet-horn, Jehov arroj desde el cielo grandes piedras sobre ellos hasta Azeca, y murieron; y fueron ms los que murieron por las piedras del granizo, que los que los hijos de Israel mataron a espada. 

12 Entonces Josu habl a Jehov el da en que Jehov entreg al amorreo delante de los hijos de Israel, y dijo en presencia de los israelitas: 


Sol, detente en Gaban; 
Y t, luna, en el valle de Ajaln. 
13 Y el sol se detuvo y la luna se par, 
Hasta que la gente se hubo vengado de sus enemigos. 

No est escrito esto en el libro de Jaser? Y el sol se par en medio del cielo, y no se apresur a ponerse casi un da entero. 14 Y no hubo da como aquel, ni antes ni despus de l, habiendo atendido Jehov a la voz de un hombre; porque Jehov peleaba por Israel. 

15 Y Josu, y todo Israel con l, volvi al campamento en Gilgal. 

16 Y los cinco reyes huyeron, y se escondieron en una cueva en Maceda. 17 Y fue dado aviso a Josu que los cinco reyes haban sido hallados escondidos en una cueva en Maceda. 18 Entonces Josu dijo: Rodad grandes piedras a la entrada de la cueva, y poned hombres junto a ella para que los guarden; 19 y vosotros no os detengis, sino seguid a vuestros enemigos, y heridles la retaguardia, sin dejarles entrar en sus ciudades; porque Jehov vuestro Dios los ha entregado en vuestra mano. 20 Y aconteci que cuando Josu y los hijos de Israel acabaron de herirlos con gran mortandad hasta destruirlos, los que quedaron de ellos se metieron en las ciudades fortificadas. 21 Todo el pueblo volvi sano y salvo a Josu, al campamento en Maceda; no hubo quien moviese su lengua contra ninguno de los hijos de Israel. 

22 Entonces dijo Josu: Abrid la entrada de la cueva, y sacad de ella a esos cinco reyes. 23 Y lo hicieron as, y sacaron de la cueva a aquellos cinco reyes: al rey de Jerusaln, al rey de Hebrn, al rey de Jarmut, al rey de Laquis y al rey de Egln. 24 Y cuando los hubieron llevado a Josu, llam Josu a todos los varones de Israel, y dijo a los principales de la gente de guerra que haban venido con l: Acercaos, y poned vuestros pies sobre los cuellos de estos reyes. Y ellos se acercaron y pusieron sus pies sobre los cuellos de ellos. 25 Y Josu les dijo: No temis, ni os atemoricis; sed fuertes y valientes, porque as har Jehov a todos vuestros enemigos contra los cuales peleis. 26 Y despus de esto Josu los hiri y los mat, y los hizo colgar en cinco maderos; y quedaron colgados en los maderos hasta caer la noche. 27 Y cuando el sol se iba a poner, mand Josu que los quitasen de los maderos, y los echasen en la cueva donde se haban escondido; y pusieron grandes piedras a la entrada de la cueva, las cuales permanecen hasta hoy. 

28 En aquel mismo da tom Josu a Maceda, y la hiri a filo de espada, y mat a su rey; por completo los destruy, con todo lo que en ella tena vida, sin dejar nada; e hizo al rey de Maceda como haba hecho al rey de Jeric. 

29 Y de Maceda pas Josu, y todo Israel con l, a Libna; y pele contra Libna; 30 y Jehov la entreg tambin a ella y a su rey en manos de Israel; y la hiri a filo de espada, con todo lo que en ella tena vida, sin dejar nada; e hizo a su rey de la manera como haba hecho al rey de Jeric. 

31 Y Josu, y todo Israel con l, pas de Libna a Laquis, y acamp cerca de ella, y la combati; 32 y Jehov entreg a Laquis en mano de Israel, y la tom al da siguiente, y la hiri a filo de espada, con todo lo que en ella tena vida, as como haba hecho en Libna. 

33 Entonces Horam rey de Gezer subi en ayuda de Laquis; mas a l y a su pueblo destruy Josu, hasta no dejar a ninguno de ellos. 

34 De Laquis pas Josu, y todo Israel con l, a Egln; y acamparon cerca de ella, y la combatieron; 35 y la tomaron el mismo da, y la hirieron a filo de espada; y aquel da mat a todo lo que en ella tena vida, como haba hecho en Laquis. 

36 Subi luego Josu, y todo Israel con l, de Egln a Hebrn, y la combatieron. 37 Y tomndola, la hirieron a filo de espada, a su rey y a todas sus ciudades, con todo lo que en ella tena vida, sin dejar nada; como haba hecho a Egln, as la destruyeron con todo lo que en ella tena vida. 

38 Despus volvi Josu, y todo Israel con l, sobre Debir, y combati contra ella; 39 y la tom, y a su rey, y a todas sus ciudades; y las hirieron a filo de espada, y destruyeron todo lo que all dentro tena vida, sin dejar nada; como haba hecho a Hebrn, y como haba hecho a Libna y a su rey, as hizo a Debir y a su rey. 

40 Hiri, pues, Josu toda la regin de las montaas, del Neguev, de los llanos y de las laderas, y a todos sus reyes, sin dejar nada; todo lo que tena vida lo mat, como Jehov Dios de Israel se lo haba mandado. 41 Y los hiri Josu desde Cades-barnea hasta Gaza, y toda la tierra de Gosn hasta Gaban. 42 Todos estos reyes y sus tierras los tom Josu de una vez; porque Jehov el Dios de Israel peleaba por Israel. 43 Y volvi Josu, y todo Israel con l, al campamento en Gilgal. 

Derrota de la alianza de Jabn

JOSU 11

1 Cuando oy esto Jabn rey de Hazor, envi mensaje a Jobab rey de Madn, al rey de Simrn, al rey de Acsaf, 2 y a los reyes que estaban en la regin del norte en las montaas, y en el Arab al sur de Cineret, en los llanos, y en las regiones de Dor al occidente; 3 y al cananeo que estaba al oriente y al occidente, al amorreo, al heteo, al ferezeo, al jebuseo en las montaas, y al heveo al pie de Hermn en tierra de Mizpa. 4 Estos salieron, y con ellos todos sus ejrcitos, mucha gente, como la arena que est a la orilla del mar en multitud, con muchsimos caballos y carros de guerra. 5 Todos estos reyes se unieron, y vinieron y acamparon unidos junto a las aguas de Merom, para pelear contra Israel. 

6 Mas Jehov dijo a Josu: No tengas temor de ellos, porque maana a esta hora yo entregar a todos ellos muertos delante de Israel; desjarretars sus caballos, y sus carros quemars a fuego. 7 Y Josu, y toda la gente de guerra con l, vino de repente contra ellos junto a las aguas de Merom. 8 Y los entreg Jehov en manos de Israel, y los hirieron y los siguieron hasta Sidn la grande y hasta Misrefotmaim, y hasta el llano de Mizpa al oriente, hirindolos hasta que no les dejaron ninguno. 9 Y Josu hizo con ellos como Jehov le haba mandado: desjarret sus caballos, y sus carros quem a fuego. 

10 Y volviendo Josu, tom en el mismo tiempo a Hazor, y mat a espada a su rey; pues Hazor haba sido antes cabeza de todos estos reinos. 11 Y mataron a espada todo cuanto en ella tena vida, destruyndolo por completo, sin quedar nada que respirase; y a Hazor pusieron fuego. 12 Asimismo tom Josu todas las ciudades de aquellos reyes, y a todos los reyes de ellas, y los hiri a filo de espada, y los destruy, como Moiss siervo de Jehov lo haba mandado. 13 Pero a todas las ciudades que estaban sobre colinas, no las quem Israel; nicamente a Hazor quem Josu. 14 Y los hijos de Israel tomaron para s todo el botn y las bestias de aquellas ciudades; mas a todos los hombres hirieron a filo de espada hasta destruirlos, sin dejar alguno con vida. 15 De la manera que Jehov lo haba mandado a Moiss su siervo, as Moiss lo mand a Josu; y as Josu lo hizo, sin quitar palabra de todo lo que Jehov haba mandado a Moiss. 

Josu se apodera de toda la tierra

16 Tom, pues, Josu toda aquella tierra, las montaas, todo el Neguev, toda la tierra de Gosn, los llanos, el Arab, las montaas de Israel y sus valles. 17 Desde el monte Halac, que sube hacia Seir, hasta Baal-gad en la llanura del Lbano, a la falda del monte Hermn; tom asimismo a todos sus reyes, y los hiri y mat. 18 Por mucho tiempo tuvo guerra Josu con estos reyes. 19 No hubo ciudad que hiciese paz con los hijos de Israel, salvo los heveos que moraban en Gaban; todo lo tomaron en guerra. 20 Porque esto vino de Jehov, que endureca el corazn de ellos para que resistiesen con guerra a Israel, para destruirlos, y que no les fuese hecha misericordia, sino que fuesen desarraigados, como Jehov lo haba mandado a Moiss. 

21 Tambin en aquel tiempo vino Josu y destruy a los anaceos de los montes de Hebrn, de Debir, de Anab, de todos los montes de Jud y de todos los montes de Israel; Josu los destruy a ellos y a sus ciudades. 22 Ninguno de los anaceos qued en la tierra de los hijos de Israel; solamente quedaron en Gaza, en Gat y en Asdod. 23 Tom, pues, Josu toda la tierra, conforme a todo lo que Jehov haba dicho a Moiss; y la entreg Josu a los israelitas por herencia conforme a su distribucin segn sus tribus; y la tierra descans de la guerra. 

Reyes derrotados por Moiss

JOSU 12

1 Estos son los reyes de la tierra que los hijos de Israel derrotaron y cuya tierra poseyeron al otro lado del Jordn hacia donde nace el sol, desde el arroyo de Arnn hasta el monte Hermn, y todo el Arab al oriente: 2 Sehn rey de los amorreos, que habitaba en Hesbn, y seoreaba desde Aroer, que est a la ribera del arroyo de Arnn, y desde en medio del valle, y la mitad de Galaad, hasta el arroyo de Jaboc, trmino de los hijos de Amn; 3 y el Arab hasta el mar de Cineret, al oriente; y hasta el mar del Arab, el Mar Salado, al oriente, por el camino de Bet- jesimot, y desde el sur al pie de las laderas del Pisga. 4 Y el territorio de Og rey de Basn, que haba quedado de los refatas, el cual habitaba en Astarot y en Edrei, 5 y dominaba en el monte Hermn, en Salca, en todo Basn hasta los lmites de Gesur y de Maaca, y la mitad de Galaad, territorio de Sehn rey de Hesbn. 6 A stos derrotaron Moiss siervo de Jehov y los hijos de Israel; y Moiss siervo de Jehov dio aquella tierra en posesin a los rubenitas, a los gaditas y a la media tribu de Manass. 

Reyes derrotados por Josu

7 Y estos son los reyes de la tierra que derrotaron Josu y los hijos de Israel, a este lado del Jordn hacia el occidente, desde Baal-gad en el llano del Lbano hasta el monte de Halac que sube hacia Seir; y Josu dio la tierra en posesin a las tribus de Israel, conforme a su distribucin; 8 en las montaas, en los valles, en el Arab, en las laderas, en el desierto y en el Neguev; el heteo, el amorreo, el cananeo, el ferezeo, el heveo y el jebuseo. 9 El rey de Jeric, uno; el rey de Hai, que est al lado de Bet-el, otro; 10 el rey de Jerusaln, otro; el rey de Hebrn, otro; 11 el rey de Jarmut, otro; el rey de Laquis, otro; 12 el rey de Egln, otro; el rey de Gezer, otro; 13 el rey de Debir, otro; el rey de Geder, otro; 14 el rey de Horma, otro; el rey de Arad, otro; 15 el rey de Libna, otro; el rey de Adulam, otro; 16 el rey de Maceda, otro; el rey de Bet-el, otro; 17 el rey de Tapa, otro; el rey de Hefer, otro; 18 el rey de Afec, otro; el rey de Sarn, otro; 19 el rey de Madn, otro; el rey de Hazor, otro; 20 el rey de Simron-mern, otro; el rey de Acsaf, otro; 21 el rey de Taanac, otro; el rey de Meguido, otro; 22 el rey de Cedes, otro; el rey de Jocneam del Carmelo, otro; 23 el rey de Dor, de la provincia de Dor, otro; el rey de Goim en Gilgal, otro; 24 el rey de Tirsa, otro; treinta y un reyes por todos. 

Tierra an sin conquistar

JOSU 13

1 Siendo Josu ya viejo, entrado en aos, Jehov le dijo: T eres ya viejo, de edad avanzada, y queda an mucha tierra por poseer. 2 Esta es la tierra que queda: todos los territorios de los filisteos, y todos los de los gesureos; 3 desde Sihor, que est al oriente de Egipto, hasta el lmite de Ecrn al norte, que se considera de los cananeos; de los cinco prncipes de los filisteos, el gazeo, el asdodeo, el ascaloneo, el geteo y el ecroneo; tambin los aveos; 4 al sur toda la tierra de los cananeos, y Mehara, que es de los sidonios, hasta Afec, hasta los lmites del amorreo; 5 la tierra de los giblitas, y todo el Lbano hacia donde sale el sol, desde Baal-gad al pie del monte Hermn, hasta la entrada de Hamat; 6 todos los que habitan en las montaas desde el Lbano hasta Misrefotmaim, todos los sidonios; yo los exterminar delante de los hijos de Israel; solamente repartirs t por suerte el pas a los israelitas por heredad, como te he mandado. 7 Reparte, pues, ahora esta tierra en heredad a las nueve tribus, y a la media tribu de Manass. 

8 Porque los rubenitas y gaditas y la otra mitad de Manass recibieron ya su heredad, la cual les dio Moiss al otro lado del Jordn al oriente, segn se la dio Moiss siervo de Jehov; 9 desde Aroer, que est a la orilla del arroyo de Arnn, y la ciudad que est en medio del valle, y toda la llanura de Medeba, hasta Dibn; 10 todas las ciudades de Sehn rey de los amorreos, el cual rein en Hesbn, hasta los lmites de los hijos de Amn; 11 y Galaad, y los territorios de los gesureos y de los maacateos, y todo el monte Hermn, y toda la tierra de Basn hasta Salca; 12 todo el reino de Og en Basn, el cual rein en Astarot y en Edrei, el cual haba quedado del resto de los refatas; pues Moiss los derrot, y los ech. 13 Mas a los gesureos y a los maacateos no los echaron los hijos de Israel, sino que Gesur y Maaca habitaron entre los israelitas hasta hoy. 

El territorio que distribuy Moiss

14 Pero a la tribu de Lev no dio heredad; los sacrificios de Jehov Dios de Israel son su heredad, como l les haba dicho. 

15 Dio, pues, Moiss a la tribu de los hijos de Rubn conforme a sus familias. 16 Y fue el territorio de ellos desde Aroer, que est a la orilla del arroyo de Arnn, y la ciudad que est en medio del valle, y toda la llanura hasta Medeba; 17 Hesbn, con todas sus ciudades que estn en la llanura; Dibn, Bamot-baal, Bet-baal-men, 18 Jahaza, Cademot, Mefaat, 19 Quiriataim, Sibma, Zaret-sahar en el monte del valle, 20 Bet-peor, las laderas de Pisga, Bet-jesimot, 21 todas las ciudades de la llanura, y todo el reino de Sehn rey de los amorreos, que rein en Hesbn, al cual derrot Moiss, y a los prncipes de Madin, Evi, Requem, Zur, Hur y Reba, prncipes de Sehn que habitaban en aquella tierra. 22 Tambin mataron a espada los hijos de Israel a Balaam el adivino, hijo de Beor, entre los dems que mataron. 23 Y el Jordn fue el lmite del territorio de los hijos de Rubn. Esta fue la heredad de los hijos de Rubn conforme a sus familias, estas ciudades con sus aldeas. 

24 Dio asimismo Moiss a la tribu de Gad, a los hijos de Gad, conforme a sus familias. 25 El territorio de ellos fue Jazer, y todas las ciudades de Galaad, y la mitad de la tierra de los hijos de Amn hasta Aroer, que est enfrente de Rab. 26 Y desde Hesbn hasta Ramat-mizpa, y Betonim; y desde Mahanaim hasta el lmite de Debir; 27 y en el valle, Bet-aram, Bet-nimra, Sucot y Zafn, resto del reino de Sehn rey de Hesbn; el Jordn y su lmite hasta el extremo del mar de Cineret al otro lado del Jordn, al oriente. 28 Esta es la heredad de los hijos de Gad por sus familias, estas ciudades con sus aldeas. 

29 Tambin dio Moiss heredad a la media tribu de Manass; y fue para la media tribu de los hijos de Manass, conforme a sus familias. 30 El territorio de ellos fue desde Mahanaim, todo Basn, todo el reino de Og rey de Basn, y todas las aldeas de Jair que estn en Basn, sesenta poblaciones, 31 y la mitad de Galaad, y Astarot y Edrei, ciudades del reino de Og en Basn, para los hijos de Maquir hijo de Manass, para la mitad de los hijos de Maquir conforme a sus familias. 

32 Esto es lo que Moiss reparti en heredad en los llanos de Moab, al otro lado del Jordn de Jeric, al oriente. 33 Mas a la tribu de Lev no dio Moiss heredad; Jehov Dios de Israel es la heredad de ellos, como l les haba dicho. 

Canan repartida por suerte

JOSU 14

1 Esto, pues, es lo que los hijos de Israel tomaron por heredad en la tierra de Canan, lo cual les repartieron el sacerdote Eleazar, Josu hijo de Nun, y los cabezas de los padres de las tribus de los hijos de Israel. 2 Por suerte se les dio su heredad, como Jehov haba mandado a Moiss que se diera a las nueve tribus y a la media tribu. 3 Porque a las dos tribus y a la media tribu les haba dado Moiss heredad al otro lado del Jordn; mas a los levitas no les dio heredad entre ellos. 4 Porque los hijos de Jos fueron dos tribus, Manass y Efran; y no dieron parte a los levitas en la tierra sino ciudades en que morasen, con los ejidos de ellas para sus ganados y rebaos. 5 De la manera que Jehov lo haba mandado a Moiss, as lo hicieron los hijos de Israel en el repartimiento de la tierra. 

Caleb recibe Hebrn

6 Y los hijos de Jud vinieron a Josu en Gilgal; y Caleb, hijo de Jefone cenezeo, le dijo: T sabes lo que Jehov dijo a Moiss, varn de Dios, en Cades-barnea, tocante a m y a ti. 7 Yo era de edad de cuarenta aos cuando Moiss siervo de Jehov me envi de Cades-barnea a reconocer la tierra; y yo le traje noticias como lo senta en mi corazn. 8 Y mis hermanos, los que haban subido conmigo, hicieron desfallecer el corazn del pueblo; pero yo cumpl siguiendo a Jehov mi Dios. 9 Entonces Moiss jur diciendo: Ciertamente la tierra que holl tu pie ser para ti, y para tus hijos en herencia perpetua, por cuanto cumpliste siguiendo a Jehov mi Dios. 10 Ahora bien, Jehov me ha hecho vivir, como l dijo, estos cuarenta y cinco aos, desde el tiempo que Jehov habl estas palabras a Moiss, cuando Israel andaba por el desierto; y ahora, he aqu, hoy soy de edad de ochenta y cinco aos. 11 Todava estoy tan fuerte como el da que Moiss me envi; cual era mi fuerza entonces, tal es ahora mi fuerza para la guerra, y para salir y para entrar. 12 Dame, pues, ahora este monte, del cual habl Jehov aquel da; porque t oste en aquel da que los anaceos estn all, y que hay ciudades grandes y fortificadas. Quiz Jehov estar conmigo, y los echar, como Jehov ha dicho. 

13 Josu entonces le bendijo, y dio a Caleb hijo de Jefone a Hebrn por heredad. 14 Por tanto, Hebrn vino a ser heredad de Caleb hijo de Jefone cenezeo, hasta hoy, por cuanto haba seguido cumplidamente a Jehov Dios de Israel. 15 Mas el nombre de Hebrn fue antes Quiriat-arba; porque Arba fue un hombre grande entre los anaceos. Y la tierra descans de la guerra. 

El territorio de Jud

JOSU 15

1 La parte que toc en suerte a la tribu de los hijos de Jud, conforme a sus familias, llegaba hasta la frontera de Edom, teniendo el desierto de Zin al sur como extremo meridional. 2 Y su lmite por el lado del sur fue desde la costa del Mar Salado, desde la baha que mira hacia el sur; 3 y sala hacia el sur de la subida de Acrabim, pasando hasta Zin; y subiendo por el sur hasta Cades-barnea, pasaba a Hezrn, y subiendo por Adar daba vuelta a Carca. 4 De all pasaba a Asmn, y sala al arroyo de Egipto, y terminaba en el mar. Este, pues, os ser el lmite del sur. 5 El lmite oriental es el Mar Salado hasta la desembocadura del Jordn. Y el lmite del lado del norte, desde la baha del mar en la desembocadura del Jordn; 6 y sube este lmite por Bet-hogla, y pasa al norte de Bet-arab, y de aqu sube a la piedra de Bohn hijo de Rubn. 7 Luego sube a Debir desde el valle de Acor; y al norte mira sobre Gilgal, que est enfrente de la subida de Adumn, que est al sur del arroyo; y pasa hasta las aguas de En-semes, y sale a la fuente de Rogel. 8 Y sube este lmite por el valle del hijo de Hinom al lado sur del jebuseo, que es Jerusaln. Luego sube por la cumbre del monte que est enfrente del valle de Hinom hacia el occidente, el cual est al extremo del valle de Refaim, por el lado del norte. 9 Y rodea este lmite desde la cumbre del monte hasta la fuente de las aguas de Neftoa, y sale a las ciudades del monte de Efrn, rodeando luego a Baala, que es Quiriat-jearim. 10 Despus gira este lmite desde Baala hacia el occidente al monte de Seir; y pasa al lado del monte de Jearim hacia el norte, el cual es Quesaln, y desciende a Bet-semes, y pasa a Timna. 11 Sale luego al lado de Ecrn hacia el norte; y rodea a Sicrn, y pasa por el monte de Baala, y sale a Jabneel y termina en el mar. 12 El lmite del occidente es el Mar Grande. Este fue el lmite de los hijos de Jud, por todo el contorno, conforme a sus familias. 

Caleb conquista Hebrn y Debir

(Jue. 1.10-15)

13 Mas a Caleb hijo de Jefone dio su parte entre los hijos de Jud, conforme al mandamiento de Jehov a Josu; la ciudad de Quiriat-arba padre de Anac, que es Hebrn. 14 Y Caleb ech de all a los tres hijos de Anac, a Sesai, Ahimn y Talmai, hijos de Anac. 15 De aqu subi contra los que moraban en Debir; y el nombre de Debir era antes Quiriat-sefer. 16 Y dijo Caleb: Al que atacare a Quiriat-sefer, y la tomare, yo le dar mi hija Acsa por mujer. 17 Y la tom Otoniel, hijo de Cenaz hermano de Caleb; y l le dio su hija Acsa por mujer. 18 Y aconteci que cuando la llevaba, l la persuadi que pidiese a su padre tierras para labrar. Ella entonces se baj del asno. Y Caleb le dijo: Qu tienes? 19 Y ella respondi: Concdeme un don; puesto que me has dado tierra del Neguev, dame tambin fuentes de aguas. El entonces le dio las fuentes de arriba, y las de abajo. 

Las ciudades de Jud

20 Esta, pues, es la heredad de la tribu de los hijos de Jud por sus familias. 21 Y fueron las ciudades de la tribu de los hijos de Jud en el extremo sur, hacia la frontera de Edom: Cabseel, Edar, Jagur, 22 Cina, Dimona, Adada, 23 Cedes, Hazor, Itnn, 24 Zif, Telem, Bealot, 25 Hazor-hadata, Queriot, Hezrn (que es Hazor), 26 Amam, Sema, Molada, 27 Hazar-gada, Hesmn, Bet-pelet, 28 Hazar-sual, Beerseba, Bizotia, 29 Baala, Iim, Esem, 30 Eltolad, Quesil, Horma, 31 Siclag, Madmana, Sansana, 32 Lebaot, Silhim, An y Rimn; por todas veintinueve ciudades con sus aldeas. 

33 En las llanuras, Estaol, Zora, Asena, 34 Zanoa, En-ganim, Tapa, Enam, 35 Jarmut, Adulam, Soco, Azeca, 36 Saaraim, Aditaim, Gedera y Gederotaim; catorce ciudades con sus aldeas. 

37 Zenn, Hadasa, Migdal-gad, 38 Dilen, Mizpa, Jocteel, 39 Laquis, Boscat, Egln, 40 Cabn, Lahmam, Quitlis, 41 Gederot, Bet-dagn, Naama y Maceda; diecisis ciudades con sus aldeas. 

42 Libna, Eter, Asn, 43 Jifta, Asena, Nezib, 44 Keila, Aczib y Maresa; nueve ciudades con sus aldeas. 

45 Ecrn con sus villas y sus aldeas. 46 Desde Ecrn hasta el mar, todas las que estn cerca de Asdod con sus aldeas. 

47 Asdod con sus villas y sus aldeas; Gaza con sus villas y sus aldeas hasta el ro de Egipto, y el Mar Grande con sus costas. 

48 Y en las montaas, Samir, Jatir, Soco, 49 Dana, Quiriat-sana (que es Debir); 50 Anab, Estemoa, Anim, 51 Gosn, Holn y Gilo; once ciudades con sus aldeas. 

52 Arab, Duma, Esn, 53 Janum, Bet-tapa, Afeca, 54 Humta, Quiriat-arba (la cual es Hebrn) y Sior; nueve ciudades con sus aldeas. 

55 Man, Carmel, Zif, Juta, 56 Jezreel, Jocdeam, Zanoa, 57 Can, Gabaa y Timna; diez ciudades con sus aldeas. 

58 Halhul, Bet-sur, Gedor, 59 Maarat, Bet-anot y Eltecn; seis ciudades con sus aldeas. 

60 Quiriat-baal (que es Quiriat-jearim) y Rab; dos ciudades con sus aldeas. 

61 En el desierto, Bet-arab, Midn, Secaca, 62 Nibsn, la Ciudad de la Sal y Engadi; seis ciudades con sus aldeas. 

63 Mas a los jebuseos que habitaban en Jerusaln, los hijos de Jud no pudieron arrojarlos; y ha quedado el jebuseo en Jerusaln con los hijos de Jud hasta hoy. 

Territorio de Efran y de Manass

JOSU 16

1 Toc en suerte a los hijos de Jos desde el Jordn de Jeric hasta las aguas de Jeric hacia el oriente, hacia el desierto que sube de Jeric por las montaas de Bet-el. 2 Y de Bet-el sale a Luz, y pasa a lo largo del territorio de los arquitas hasta Atarot, 3 y baja hacia el occidente al territorio de los jafletitas, hasta el lmite de Bet-horn la de abajo, y hasta Gezer; y sale al mar. 

4 Recibieron, pues, su heredad los hijos de Jos, Manass y Efran. 

5 Y en cuanto al territorio de los hijos de Efran por sus familias, el lmite de su heredad al lado del oriente fue desde Atarot-adar hasta Bet-horn la de arriba. 6 Contina el lmite hasta el mar, y hasta Micmetat al norte, y da vuelta hacia el oriente hasta Taanat-silo, y de aqu pasa a Janoa. 7 De Janoa desciende a Atarot y a Naarat, y toca Jeric y sale al Jordn. 8 Y de Tapa se vuelve hacia el mar, al arroyo de Can, y sale al mar. Esta es la heredad de la tribu de los hijos de Efran por sus familias. 9 Hubo tambin ciudades que se apartaron para los hijos de Efran en medio de la heredad de los hijos de Manass, todas ciudades con sus aldeas. 10 Pero no arrojaron al cananeo que habitaba en Gezer; antes qued el cananeo en medio de Efran, hasta hoy, y fue tributario. 

JOSU 17

1 Se echaron tambin suertes para la tribu de Manass, porque fue primognito de Jos. Maquir, primognito de Manass y padre de Galaad, el cual fue hombre de guerra, tuvo Galaad y Basn. 2 Se echaron tambin suertes para los otros hijos de Manass conforme a sus familias: los hijos de Abiezer, los hijos de Helec, los hijos de Asriel, los hijos de Siquem, los hijos de Hefer y los hijos de Semida; stos fueron los hijos varones de Manass hijo de Jos, por sus familias. 

3 Pero Zelofehad hijo de Hefer, hijo de Galaad, hijo de Maquir, hijo de Manass, no tuvo hijos sino hijas, los nombres de las cuales son estos: Maala, Noa, Hogla, Milca y Tirsa. 4 Estas vinieron delante del sacerdote Eleazar y de Josu hijo de Nun, y de los prncipes, y dijeron: Jehov mand a Moiss que nos diese heredad entre nuestros hermanos. Y l les dio heredad entre los hermanos del padre de ellas, conforme al dicho de Jehov. 5 Y le tocaron a Manass diez partes adems de la tierra de Galaad y de Basn que est al otro lado del Jordn, 6 porque las hijas de Manass tuvieron heredad entre sus hijos; y la tierra de Galaad fue de los otros hijos de Manass. 

7 Y fue el territorio de Manass desde Aser hasta Micmetat, que est enfrente de Siquem; y va al sur, hasta los que habitan en Tapa. 8 La tierra de Tapa fue de Manass; pero Tapa misma, que est junto al lmite de Manass, es de los hijos de Efran. 9 Desciende este lmite al arroyo de Can, hacia el sur del arroyo. Estas ciudades de Efran estn entre las ciudades de Manass; y el lmite de Manass es desde el norte del mismo arroyo, y sus salidas son al mar. 10 Efran al sur, y Manass al norte, y el mar es su lmite; y se encuentra con Aser al norte, y con Isacar al oriente. 11 Tuvo tambin Manass en Isacar y en Aser a Bet-sen y sus aldeas, a Ibleam y sus aldeas, a los moradores de Dor y sus aldeas, a los moradores de Endor y sus aldeas, a los moradores de Taanac y sus aldeas, y a los moradores de Meguido y sus aldeas; tres provincias. 12 Mas los hijos de Manass no pudieron arrojar a los de aquellas ciudades; y el cananeo persisti en habitar en aquella tierra. 13 Pero cuando los hijos de Israel fueron lo suficientemente fuertes, hicieron tributario al cananeo, mas no lo arrojaron. 

14 Y los hijos de Jos hablaron a Josu, diciendo: Por qu nos has dado por heredad una sola suerte y una sola parte, siendo nosotros un pueblo tan grande, y que Jehov nos ha bendecido hasta ahora? 15 Y Josu les respondi: Si sois pueblo tan grande, subid al bosque, y haceos desmontes all en la tierra de los ferezeos y de los refatas, ya que el monte de Efran es estrecho para vosotros. 16 Y los hijos de Jos dijeron: No nos bastar a nosotros este monte; y todos los cananeos que habitan la tierra de la llanura, tienen carros herrados; los que estn en Bet-sen y en sus aldeas, y los que estn en el valle de Jezreel. 17 Entonces Josu respondi a la casa de Jos, a Efran y a Manass, diciendo: T eres gran pueblo, y tienes grande poder; no tendrs una sola parte, 18 sino que aquel monte ser tuyo; pues aunque es bosque, t lo desmontars y lo poseers hasta sus lmites ms lejanos; porque t arrojars al cananeo, aunque tenga carros herrados, y aunque sea fuerte. 

Territorios de las dems tribus

JOSU 18

1 Toda la congregacin de los hijos de Israel se reuni en Silo, y erigieron all el tabernculo de reunin, despus que la tierra les fue sometida. 

2 Pero haban quedado de los hijos de Israel siete tribus a las cuales an no haban repartido su posesin. 3 Y Josu dijo a los hijos de Israel: Hasta cundo seris negligentes para venir a poseer la tierra que os ha dado Jehov el Dios de vuestros padres? 4 Sealad tres varones de cada tribu, para que yo los enve, y que ellos se levanten y recorran la tierra, y la describan conforme a sus heredades, y vuelvan a m. 5 Y la dividirn en siete partes; y Jud quedar en su territorio al sur, y los de la casa de Jos en el suyo al norte. 6 Vosotros, pues, delinearis la tierra en siete partes, y me traeris la descripcin aqu, y yo os echar suertes aqu delante de Jehov nuestro Dios. 7 Pero los levitas ninguna parte tienen entre vosotros, porque el sacerdocio de Jehov es la heredad de ellos; Gad tambin y Rubn, y la media tribu de Manass, ya han recibido su heredad al otro lado del Jordn al oriente, la cual les dio Moiss siervo de Jehov. 

8 Levantndose, pues, aquellos varones, fueron; y mand Josu a los que iban para delinear la tierra, dicindoles: Id, recorred la tierra y delineadla, y volved a m, para que yo os eche suertes aqu delante de Jehov en Silo. 9 Fueron, pues, aquellos varones y recorrieron la tierra, delinendola por ciudades en siete partes en un libro, y volvieron a Josu al campamento en Silo. 10 Y Josu les ech suertes delante de Jehov en Silo; y all reparti Josu la tierra a los hijos de Israel por sus porciones. 

11 Y se sac la suerte de la tribu de los hijos de Benjamn conforme a sus familias; y el territorio adjudicado a ella qued entre los hijos de Jud y los hijos de Jos. 12 Fue el lmite de ellos al lado del norte desde el Jordn, y sube hacia el lado de Jeric al norte; sube despus al monte hacia el occidente, y viene a salir al desierto de Bet-avn. 13 De all pasa en direccin de Luz, al lado sur de Luz (que es Bet-el), y desciende de Atarot-adar al monte que est al sur de Bet-horn la de abajo. 14 Y tuerce hacia el oeste por el lado sur del monte que est delante de Bet-horn al sur; y viene a salir a Quiriat-baal (que es Quiriat-jearim), ciudad de los hijos de Jud. Este es el lado del occidente. 15 El lado del sur es desde el extremo de Quiriat-jearim, y sale al occidente, a la fuente de las aguas de Neftoa; 16 y desciende este lmite al extremo del monte que est delante del valle del hijo de Hinom, que est al norte en el valle de Refaim; desciende luego al valle de Hinom, al lado sur del jebuseo, y de all desciende a la fuente de Rogel. 17 Luego se inclina hacia el norte y sale a En-semes, y de all a Gelilot, que est delante de la subida de Adumn, y desciende a la piedra de Bohn hijo de Rubn, 18 y pasa al lado que est enfrente del Arab, y desciende al Arab. 19 Y pasa el lmite al lado norte de Bet-hogla, y termina en la baha norte del Mar Salado, a la extremidad sur del Jordn; este es el lmite sur. 20 Y el Jordn era el lmite al lado del oriente. Esta es la heredad de los hijos de Benjamn por sus lmites alrededor, conforme a sus familias. 

21 Las ciudades de la tribu de los hijos de Benjamn, por sus familias, fueron Jeric, Bet-hogla, el valle de Casis, 22 Bet-arab, Zemaraim, Bet-el, 23 Avim, Par, Ofra, 24 Quefar-haamoni, Ofni y Geba; doce ciudades con sus aldeas; 25 Gaban, Ram, Beerot, 26 Mizpa, Cafira, Mozah, 27 Requem, Irpeel, Tarala, 28 Zela, Elef, Jebs (que es Jerusaln), Gabaa y Quiriat; catorce ciudades con sus aldeas. Esta es la heredad de los hijos de Benjamn conforme a sus familias. 

JOSU 19

1 La segunda suerte toc a Simen, para la tribu de los hijos de Simen conforme a sus familias; y su heredad fue en medio de la heredad de los hijos de Jud. 2 Y tuvieron en su heredad a Beerseba, Seba, Molada, 3 Hazar-sual, Bala, Ezem, 4 Eltolad, Betul, Horma, 5 Siclag, Bet-marcabot, Hazar-susa, 6 Bet-lebaot y Saruhn; trece ciudades con sus aldeas; 7 An, Rimn, Eter y Asn; cuatro ciudades con sus aldeas; 8 y todas las aldeas que estaban alrededor de estas ciudades hasta Baalat-beer, que es Ramat del Neguev. Esta es la heredad de la tribu de los hijos de Simen conforme a sus familias. 9 De la suerte de los hijos de Jud fue sacada la heredad de los hijos de Simen, por cuanto la parte de los hijos de Jud era excesiva para ellos; as que los hijos de Simen tuvieron su heredad en medio de la de Jud. 

10 La tercera suerte toc a los hijos de Zabuln conforme a sus familias; y el territorio de su heredad fue hasta Sarid. 11 Y su lmite sube hacia el occidente a Marala, y llega hasta Dabeset, y de all hasta el arroyo que est delante de Jocneam; 12 y gira de Sarid hacia el oriente, hacia donde nace el sol, hasta el lmite de Quislot-tabor, sale a Daberat, y sube a Jafa. 13 Pasando de all hacia el lado oriental a Gat-hefer y a Ita- cazn, sale a Rimn rodeando a Nea. 14 Luego, al norte, el lmite gira hacia Hanatn, viniendo a salir al valle de Jefte-el; 15 y abarca Catat, Naalal, Simrn, Idala y Beln; doce ciudades con sus aldeas. 16 Esta es la heredad de los hijos de Zabuln conforme a sus familias; estas ciudades con sus aldeas. 

17 La cuarta suerte correspondi a Isacar, a los hijos de Isacar conforme a sus familias. 18 Y fue su territorio Jezreel, Quesulot, Sunem, 19 Hafaraim, Sihn, Anaharat, 20 Rabit, Quisin, Abez, 21 Remet, En-ganim, En-hada y Bet-pases. 22 Y llega este lmite hasta Tabor, Sahazima y Bet-semes, y termina en el Jordn; diecisis ciudades con sus aldeas. 23 Esta es la heredad de la tribu de los hijos de Isacar conforme a sus familias; estas ciudades con sus aldeas. 

24 La quinta suerte correspondi a la tribu de los hijos de Aser conforme a sus familias. 25 Y su territorio abarc Helcat, Hal, Betn, Acsaf, 26 Alamelec, Amad y Miseal; y llega hasta Carmelo al occidente, y a Sihorlibnat. 27 Despus da vuelta hacia el oriente a Bet-dagn y llega a Zabuln, al valle de Jefte-el al norte, a Bet-emec y a Neiel, y sale a Cabul al norte. 28 Y abarca a Hebrn, Rehob, Hamn y Can, hasta la gran Sidn. 29 De all este lmite tuerce hacia Ram, y hasta la ciudad fortificada de Tiro, y gira hacia Hosa, y sale al mar desde el territorio de Aczib. 30 Abarca tambin Uma, Afec y Rehob; veintids ciudades con sus aldeas. 31 Esta es la heredad de la tribu de los hijos de Aser conforme a sus familias; estas ciudades con sus aldeas. 

32 La sexta suerte correspondi a los hijos de Neftal conforme a sus familias. 33 Y abarc su territorio desde Helef, Aln-saananim, Adami- neceb y Jabneel, hasta Lacum, y sale al Jordn. 34 Y giraba el lmite hacia el occidente a Aznot-tabor, y de all pasaba a Hucoc, y llegaba hasta Zabuln al sur, y al occidente confinaba con Aser, y con Jud por el Jordn hacia donde nace el sol. 35 Y las ciudades fortificadas son Sidim, Zer, Hamat, Racat, Cineret, 36 Adama, Ram, Hazor, 37 Cedes, Edrei, En-hazor, 38 Irn, Migdal-el, Horem, Bet-anat y Bet-semes; diecinueve ciudades con sus aldeas. 39 Esta es la heredad de la tribu de los hijos de Neftal conforme a sus familias; estas ciudades con sus aldeas. 

40 La sptima suerte correspondi a la tribu de los hijos de Dan conforme a sus familias. 41 Y fue el territorio de su heredad, Zora, Estaol, Ir-semes, 42 Saalabn, Ajaln, Jetla, 43 Eln, Timnat, Ecrn, 44 Elteque, Gibetn, Baalat, 45 Jehd, Bene-berac, Gat-rimn, 46 Mejarcn y Racn, con el territorio que est delante de Jope. 47 Y les falt territorio a los hijos de Dan; y subieron los hijos de Dan y combatieron a Lesem, y tomndola la hirieron a filo de espada, y tomaron posesin de ella y habitaron en ella; y llamaron a Lesem, Dan, del nombre de Dan su padre. 48 Esta es la heredad de la tribu de los hijos de Dan conforme a sus familias; estas ciudades con sus aldeas. 

49 Y despus que acabaron de repartir la tierra en heredad por sus territorios, dieron los hijos de Israel heredad a Josu hijo de Nun en medio de ellos; 50 segn la palabra de Jehov, le dieron la ciudad que l pidi, Timnat-sera, en el monte de Efran; y l reedific la ciudad y habit en ella. 

51 Estas son las heredades que el sacerdote Eleazar, y Josu hijo de Nun, y los cabezas de los padres, entregaron por suerte en posesin a las tribus de los hijos de Israel en Silo, delante de Jehov, a la entrada del tabernculo de reunin; y acabaron de repartir la tierra. 

Josu seala ciudades de refugio

JOSU 20

1 Habl Jehov a Josu, diciendo: 2 Habla a los hijos de Israel y diles: Sealaos las ciudades de refugio, de las cuales yo os habl por medio de Moiss, 3 para que se acoja all el homicida que matare a alguno por accidente y no a sabiendas; y os servirn de refugio contra el vengador de la sangre. 4 Y el que se acogiere a alguna de aquellas ciudades, se presentar a la puerta de la ciudad, y expondr sus razones en odos de los ancianos de aquella ciudad; y ellos le recibirn consigo dentro de la ciudad, y le darn lugar para que habite con ellos. 5 Si el vengador de la sangre le siguiere, no entregarn en su mano al homicida, por cuanto hiri a su prjimo por accidente, y no tuvo con l ninguna enemistad antes. 6 Y quedar en aquella ciudad hasta que comparezca en juicio delante de la congregacin, y hasta la muerte del que fuere sumo sacerdote en aquel tiempo; entonces el homicida podr volver a su ciudad y a su casa y a la ciudad de donde huy. 

7 Entonces sealaron a Cedes en Galilea, en el monte de Neftal, Siquem en el monte de Efran, y Quiriat-arba (que es Hebrn) en el monte de Jud. 8 Y al otro lado del Jordn al oriente de Jeric, sealaron a Beser en el desierto, en la llanura de la tribu de Rubn, Ramot en Galaad de la tribu de Gad, y Goln en Basn de la tribu de Manass. 9 Estas fueron las ciudades sealadas para todos los hijos de Israel, y para el extranjero que morase entre ellos, para que se acogiese a ellas cualquiera que hiriese a alguno por accidente, a fin de que no muriese por mano del vengador de la sangre, hasta que compareciese delante de la congregacin. 

Ciudades de los levitas

(1 Cr. 6.54-81)

JOSU 21

1 Los jefes de los padres de los levitas vinieron al sacerdote Eleazar, a Josu hijo de Nun y a los cabezas de los padres de las tribus de los hijos de Israel, 2 y les hablaron en Silo en la tierra de Canan, diciendo: Jehov mand por medio de Moiss que nos fuesen dadas ciudades donde habitar, con sus ejidos para nuestros ganados. 3 Entonces los hijos de Israel dieron de su propia herencia a los levitas, conforme al mandato de Jehov, estas ciudades con sus ejidos. 

4 Y la suerte cay sobre las familias de los coatitas; y los hijos de Aarn el sacerdote, que eran de los levitas, obtuvieron por suerte de la tribu de Jud, de la tribu de Simen y de la tribu de Benjamn, trece ciudades. 

5 Y los otros hijos de Coat obtuvieron por suerte diez ciudades de las familias de la tribu de Efran, de la tribu de Dan y de la media tribu de Manass. 

6 Los hijos de Gersn obtuvieron por suerte, de las familias de la tribu de Isacar, de la tribu de Aser, de la tribu de Neftal y de la media tribu de Manass en Basn, trece ciudades. 

7 Los hijos de Merari segn sus familias obtuvieron de la tribu de Rubn, de la tribu de Gad y de la tribu de Zabuln, doce ciudades. 

8 Dieron, pues, los hijos de Israel a los levitas estas ciudades con sus ejidos, por suertes, como haba mandado Jehov por conducto de Moiss. 

9 De la tribu de los hijos de Jud, y de la tribu de los hijos de Simen, dieron estas ciudades que fueron nombradas, 10 las cuales obtuvieron los hijos de Aarn de las familias de Coat, de los hijos de Lev; porque para ellos fue la suerte en primer lugar. 11 Les dieron Quiriat-arba del padre de Anac, la cual es Hebrn, en el monte de Jud, con sus ejidos en sus contornos. 12 Mas el campo de la ciudad y sus aldeas dieron a Caleb hijo de Jefone, por posesin suya. 

13 Y a los hijos del sacerdote Aarn dieron Hebrn con sus ejidos como ciudad de refugio para los homicidas; adems, Libna con sus ejidos, 14 Jatir con sus ejidos, Estemoa con sus ejidos, 15 Holn con sus ejidos, Debir con sus ejidos, 16 An con sus ejidos, Juta con sus ejidos y Bet-semes con sus ejidos; nueve ciudades de estas dos tribus; 17 y de la tribu de Benjamn, Gaban con sus ejidos, Geba con sus ejidos, 18 Anatot con sus ejidos, Almn con sus ejidos; cuatro ciudades. 19 Todas las ciudades de los sacerdotes hijos de Aarn son trece con sus ejidos. 

20 Mas las familias de los hijos de Coat, levitas, los que quedaban de los hijos de Coat, recibieron por suerte ciudades de la tribu de Efran. 21 Les dieron Siquem con sus ejidos, en el monte de Efran, como ciudad de refugio para los homicidas; adems, Gezer con su ejidos, 22 Kibsaim con sus ejidos y Bet-horn con sus ejidos; cuatro ciudades. 23 De la tribu de Dan, Elteque con sus ejidos, Gibetn con sus ejidos, 24 Ajaln con sus ejidos y Gat-rimn con sus ejidos; cuatro ciudades. 25 Y de la media tribu de Manass, Taanac con sus ejidos y Gat-rimn con sus ejidos; dos ciudades. 26 Todas las ciudades para el resto de las familias de los hijos de Coat fueron diez con sus ejidos. 

27 A los hijos de Gersn de las familias de los levitas, dieron de la media tribu de Manass a Goln en Basn con sus ejidos como ciudad de refugio para los homicidas, y adems, Beestera con sus ejidos; dos ciudades. 28 De la tribu de Isacar, Cisn con sus ejidos, Daberat con sus ejidos, 29 Jarmut con sus ejidos y En-ganim con sus ejidos; cuatro ciudades. 30 De la tribu de Aser, Miseal con sus ejidos, Abdn con sus ejidos, 31 Helcat con sus ejidos y Rehob con sus ejidos; cuatro ciudades. 32 Y de la tribu de Neftal, Cedes en Galilea con sus ejidos como ciudad de refugio para los homicidas, y adems, Hamot-dor con sus ejidos y Cartn con sus ejidos; tres ciudades. 33 Todas las ciudades de los gersonitas por sus familias fueron trece ciudades con sus ejidos. 

34 Y a las familias de los hijos de Merari, levitas que quedaban, se les dio de la tribu de Zabuln, Jocneam con sus ejidos, Carta con sus ejidos, 35 Dimna con sus ejidos y Naalal con sus ejidos; cuatro ciudades. 36 Y de la tribu de Rubn, Beser con sus ejidos, Jahaza con sus ejidos, 37 Cademot con sus ejidos y Mefaat con sus ejidos; cuatro ciudades. 38 De la tribu de Gad, Ramot de Galaad con sus ejidos como ciudad de refugio para los homicidas; adems, Mahanaim con sus ejidos, 39 Hesbn con sus ejidos y Jazer con sus ejidos; cuatro ciudades. 40 Todas las ciudades de los hijos de Merari por sus familias, que restaban de las familias de los levitas, fueron por sus suertes doce ciudades. 

41 Y todas las ciudades de los levitas en medio de la posesin de los hijos de Israel, fueron cuarenta y ocho ciudades con sus ejidos. 42 Y estas ciudades estaban apartadas la una de la otra, cada cual con sus ejidos alrededor de ella; as fue con todas estas ciudades. 

Israel ocupa la tierra

43 De esta manera dio Jehov a Israel toda la tierra que haba jurado dar a sus padres, y la poseyeron y habitaron en ella. 44 Y Jehov les dio reposo alrededor, conforme a todo lo que haba jurado a sus padres; y ninguno de todos sus enemigos pudo hacerles frente, porque Jehov entreg en sus manos a todos sus enemigos. 45 No falt palabra de todas las buenas promesas que Jehov haba hecho a la casa de Israel; todo se cumpli. 

El altar junto al Jordn

JOSU 22

1 Entonces Josu llam a los rubenitas, a los gaditas, y a la media tribu de Manass, 2 y les dijo: Vosotros habis guardado todo lo que Moiss siervo de Jehov os mand, y habis obedecido a mi voz en todo lo que os he mandado. 3 No habis dejado a vuestros hermanos en este largo tiempo hasta el da de hoy, sino que os habis cuidado de guardar los mandamientos de Jehov vuestro Dios. 4 Ahora, pues, que Jehov vuestro Dios ha dado reposo a vuestros hermanos, como lo haba prometido, volved, regresad a vuestras tiendas, a la tierra de vuestras posesiones, que Moiss siervo de Jehov os dio al otro lado del Jordn. 5 Solamente que con diligencia cuidis de cumplir el mandamiento y la ley que Moiss siervo de Jehov os orden: que amis a Jehov vuestro Dios, y andis en todos sus caminos; que guardis sus mandamientos, y le sigis a l, y le sirvis de todo vuestro corazn y de toda vuestra alma. 6 Y bendicindolos, Josu los despidi, y se fueron a sus tiendas. 

7 Tambin a la media tribu de Manass haba dado Moiss posesin en Basn; mas a la otra mitad dio Josu heredad entre sus hermanos a este lado del Jordn, al occidente; y tambin a stos envi Josu a sus tiendas, despus de haberlos bendecido. 8 Y les habl diciendo: Volved a vuestras tiendas con grandes riquezas, con mucho ganado, con plata, con oro, y bronce, y muchos vestidos; compartid con vuestros hermanos el botn de vuestros enemigos. 9 As los hijos de Rubn y los hijos de Gad y la media tribu de Manass, se volvieron, separndose de los hijos de Israel, desde Silo, que est en la tierra de Canan, para ir a la tierra de Galaad, a la tierra de sus posesiones, de la cual se haban posesionado conforme al mandato de Jehov por conducto de Moiss. 

10 Y llegando a los lmites del Jordn que est en la tierra de Canan, los hijos de Rubn y los hijos de Gad y la media tribu de Manass edificaron all un altar junto al Jordn, un altar de grande apariencia. 11 Y los hijos de Israel oyeron decir que los hijos de Rubn y los hijos de Gad y la media tribu de Manass haban edificado un altar frente a la tierra de Canan, en los lmites del Jordn, del lado de los hijos de Israel. 12 Cuando oyeron esto los hijos de Israel, se junt toda la congregacin de los hijos de Israel en Silo, para subir a pelear contra ellos. 

13 Y enviaron los hijos de Israel a los hijos de Rubn y a los hijos de Gad y a la media tribu de Manass en tierra de Galaad, a Finees hijo del sacerdote Eleazar, 14 y a diez prncipes con l: un prncipe por cada casa paterna de todas las tribus de Israel, cada uno de los cuales era jefe de la casa de sus padres entre los millares de Israel. 15 Los cuales fueron a los hijos de Rubn y a los hijos de Gad y a la media tribu de Manass, en la tierra de Galaad, y les hablaron diciendo: 16 Toda la congregacin de Jehov dice as: Qu transgresin es esta con que prevaricis contra el Dios de Israel para apartaros hoy de seguir a Jehov, edificndoos altar para ser rebeldes contra Jehov? 17 No ha sido bastante la maldad de Peor, de la que no estamos an limpios hasta este da, por la cual vino la mortandad en la congregacin de Jehov, 18 para que vosotros os apartis hoy de seguir a Jehov? Vosotros os rebelis hoy contra Jehov, y maana se airar l contra toda la congregacin de Israel. 19 Si os parece que la tierra de vuestra posesin es inmunda, pasaos a la tierra de la posesin de Jehov, en la cual est el tabernculo de Jehov, y tomad posesin entre nosotros; pero no os rebelis contra Jehov, ni os rebelis contra nosotros, edificndoos altar adems del altar de Jehov nuestro Dios. 20 No cometi Acn hijo de Zera prevaricacin en el anatema, y vino ira sobre toda la congregacin de Israel? Y aquel hombre no pereci solo en su iniquidad. 

21 Entonces los hijos de Rubn y los hijos de Gad y la media tribu de Manass respondieron y dijeron a los cabezas de los millares de Israel: 22 Jehov Dios de los dioses, Jehov Dios de los dioses, l sabe, y hace saber a Israel: si fue por rebelin o por prevaricacin contra Jehov, no nos salves hoy. 23 Si nos hemos edificado altar para volvernos de en pos de Jehov, o para sacrificar holocausto u ofrenda, o para ofrecer sobre l ofrendas de paz, el mismo Jehov nos lo demande. 24 Lo hicimos ms bien por temor de que maana vuestros hijos digan a nuestros hijos: Qu tenis vosotros con Jehov Dios de Israel? 25 Jehov ha puesto por lindero el Jordn entre nosotros y vosotros, oh hijos de Rubn e hijos de Gad; no tenis vosotros parte en Jehov; y as vuestros hijos haran que nuestros hijos dejasen de temer a Jehov. 26 Por esto dijimos: Edifiquemos ahora un altar, no para holocausto ni para sacrificio, 27 sino para que sea un testimonio entre nosotros y vosotros, y entre los que vendrn despus de nosotros, de que podemos hacer el servicio de Jehov delante de l con nuestros holocaustos, con nuestros sacrificios y con nuestras ofrendas de paz; y no digan maana vuestros hijos a los nuestros: Vosotros no tenis parte en Jehov. 28 Nosotros, pues, dijimos: Si aconteciere que tal digan a nosotros, o a nuestras generaciones en lo por venir, entonces responderemos: Mirad el smil del altar de Jehov, el cual hicieron nuestros padres, no para holocaustos o sacrificios, sino para que fuese testimonio entre nosotros y vosotros. 29 Nunca tal acontezca que nos rebelemos contra Jehov, o que nos apartemos hoy de seguir a Jehov, edificando altar para holocaustos, para ofrenda o para sacrificio, adems del altar de Jehov nuestro Dios que est delante de su tabernculo. 

30 Oyendo Finees el sacerdote y los prncipes de la congregacin, y los jefes de los millares de Israel que con l estaban, las palabras que hablaron los hijos de Rubn y los hijos de Gad y los hijos de Manass, les pareci bien todo ello. 31 Y dijo Finees hijo del sacerdote Eleazar a los hijos de Rubn, a los hijos de Gad y a los hijos de Manass: Hoy hemos entendido que Jehov est entre nosotros, pues que no habis intentado esta traicin contra Jehov. Ahora habis librado a los hijos de Israel de la mano de Jehov. 

32 Y Finees hijo del sacerdote Eleazar, y los prncipes, dejaron a los hijos de Rubn y a los hijos de Gad, y regresaron de la tierra de Galaad a la tierra de Canan, a los hijos de Israel, a los cuales dieron la respuesta. 33 Y el asunto pareci bien a los hijos de Israel, y bendijeron a Dios los hijos de Israel; y no hablaron ms de subir contra ellos en guerra, para destruir la tierra en que habitaban los hijos de Rubn y los hijos de Gad. 34 Y los hijos de Rubn y los hijos de Gad pusieron por nombre al altar Ed; porque testimonio es entre nosotros que Jehov es Dios. 

Exhortacin de Josu al pueblo

JOSU 23

1 Aconteci, muchos das despus que Jehov diera reposo a Israel de todos sus enemigos alrededor, que Josu, siendo ya viejo y avanzado en aos, 2 llam a todo Israel, a sus ancianos, sus prncipes, sus jueces y sus oficiales, y les dijo: Yo ya soy viejo y avanzado en aos. 3 Y vosotros habis visto todo lo que Jehov vuestro Dios ha hecho con todas estas naciones por vuestra causa; porque Jehov vuestro Dios es quien ha peleado por vosotros. 4 He aqu os he repartido por suerte, en herencia para vuestras tribus, estas naciones, as las destruidas como las que quedan, desde el Jordn hasta el Mar Grande, hacia donde se pone el sol. 5 Y Jehov vuestro Dios las echar de delante de vosotros, y las arrojar de vuestra presencia; y vosotros poseeris sus tierras, como Jehov vuestro Dios os ha dicho. 6 Esforzaos, pues, mucho en guardar y hacer todo lo que est escrito en el libro de la ley de Moiss, sin apartaros de ello ni a diestra ni a siniestra; 7 para que no os mezclis con estas naciones que han quedado con vosotros, ni hagis mencin ni juris por el nombre de sus dioses, ni los sirvis, ni os inclinis a ellos. 8 Mas a Jehov vuestro Dios seguiris, como habis hecho hasta hoy. 9 Pues ha arrojado Jehov delante de vosotros grandes y fuertes naciones, y hasta hoy nadie ha podido resistir delante de vuestro rostro. 10 Un varn de vosotros perseguir a mil; porque Jehov vuestro Dios es quien pelea por vosotros, como l os dijo. 11 Guardad, pues, con diligencia vuestras almas, para que amis a Jehov vuestro Dios. 12 Porque si os apartareis, y os uniereis a lo que resta de estas naciones que han quedado con vosotros, y si concertareis con ellas matrimonios, mezclndoos con ellas, y ellas con vosotros, 13 sabed que Jehov vuestro Dios no arrojar ms a estas naciones delante de vosotros, sino que os sern por lazo, por tropiezo, por azote para vuestros costados y por espinas para vuestros ojos, hasta que perezcis de esta buena tierra que Jehov vuestro Dios os ha dado. 

14 Y he aqu que yo estoy para entrar hoy por el camino de toda la tierra; reconoced, pues, con todo vuestro corazn y con toda vuestra alma, que no ha faltado una palabra de todas las buenas palabras que Jehov vuestro Dios haba dicho de vosotros; todas os han acontecido, no ha faltado ninguna de ellas. 15 Pero as como ha venido sobre vosotros toda palabra buena que Jehov vuestro Dios os haba dicho, tambin traer Jehov sobre vosotros toda palabra mala, hasta destruiros de sobre la buena tierra que Jehov vuestro Dios os ha dado, 16 si traspasareis el pacto de Jehov vuestro Dios que l os ha mandado, yendo y honrando a dioses ajenos, e inclinndoos a ellos. Entonces la ira de Jehov se encender contra vosotros, y pereceris prontamente de esta buena tierra que l os ha dado. 

Discurso de despedida de Josu

JOSU 24

1 Reuni Josu a todas las tribus de Israel en Siquem, y llam a los ancianos de Israel, sus prncipes, sus jueces y sus oficiales; y se presentaron delante de Dios. 2 Y dijo Josu a todo el pueblo: As dice Jehov, Dios de Israel: Vuestros padres habitaron antiguamente al otro lado del ro, esto es, Tar, padre de Abraham y de Nacor; y servan a dioses extraos. 3 Y yo tom a vuestro padre Abraham del otro lado del ro, y lo traje por toda la tierra de Canan, y aument su descendencia, y le di Isaac. 4 A Isaac di Jacob y Esa. Y a Esa di el monte de Seir, para que lo poseyese; pero Jacob y sus hijos descendieron a Egipto. 5 Y yo envi a Moiss y a Aarn, y her a Egipto, conforme a lo que hice en medio de l, y despus os saqu. 6 Saqu a vuestros padres de Egipto; y cuando llegaron al mar, los egipcios siguieron a vuestros padres hasta el Mar Rojo con carros y caballera. 7 Y cuando ellos clamaron a Jehov, l puso oscuridad entre vosotros y los egipcios, e hizo venir sobre ellos el mar, el cual los cubri; y vuestros ojos vieron lo que hice en Egipto. Despus estuvisteis muchos das en el desierto. 8 Yo os introduje en la tierra de los amorreos, que habitaban al otro lado del Jordn, los cuales pelearon contra vosotros; mas yo los entregu en vuestras manos, y posesteis su tierra, y los destru de delante de vosotros. 9 Despus se levant Balac hijo de Zipor, rey de los moabitas, y pele contra Israel; y envi a llamar a Balaam hijo de Beor, para que os maldijese. 10 Mas yo no quise escuchar a Balaam, por lo cual os bendijo repetidamente, y os libr de sus manos. 11 Pasasteis el Jordn, y vinisteis a Jeric, y los moradores de Jeric pelearon contra vosotros: los amorreos, ferezeos, cananeos, heteos, gergeseos, heveos y jebuseos, y yo los entregu en vuestras manos. 12 Y envi delante de vosotros tbanos, los cuales los arrojaron de delante de vosotros, esto es, a los dos reyes de los amorreos; no con tu espada, ni con tu arco. 13 Y os di la tierra por la cual nada trabajasteis, y las ciudades que no edificasteis, en las cuales moris; y de las vias y olivares que no plantasteis, comis. 

14 Ahora, pues, temed a Jehov, y servidle con integridad y en verdad; y quitad de entre vosotros los dioses a los cuales sirvieron vuestros padres al otro lado del ro, y en Egipto; y servid a Jehov. 15 Y si mal os parece servir a Jehov, escogeos hoy a quin sirvis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del ro, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitis; pero yo y mi casa serviremos a Jehov. 

16 Entonces el pueblo respondi y dijo: Nunca tal acontezca, que dejemos a Jehov para servir a otros dioses; 17 porque Jehov nuestro Dios es el que nos sac a nosotros y a nuestros padres de la tierra de Egipto, de la casa de servidumbre; el que ha hecho estas grandes seales, y nos ha guardado por todo el camino por donde hemos andado, y en todos los pueblos por entre los cuales pasamos. 18 Y Jehov arroj de delante de nosotros a todos los pueblos, y al amorreo que habitaba en la tierra; nosotros, pues, tambin serviremos a Jehov, porque l es nuestro Dios. 

19 Entonces Josu dijo al pueblo: No podris servir a Jehov, porque l es Dios santo, y Dios celoso; no sufrir vuestras rebeliones y vuestros pecados. 20 Si dejareis a Jehov y sirviereis a dioses ajenos, l se volver y os har mal, y os consumir, despus que os ha hecho bien. 21 El pueblo entonces dijo a Josu: No, sino que a Jehov serviremos. 22 Y Josu respondi al pueblo: Vosotros sois testigos contra vosotros mismos, de que habis elegido a Jehov para servirle. Y ellos respondieron: Testigos somos. 23 Quitad, pues, ahora los dioses ajenos que estn entre vosotros, e inclinad vuestro corazn a Jehov Dios de Israel. 24 Y el pueblo respondi a Josu: A Jehov nuestro Dios serviremos, y a su voz obedeceremos. 25 Entonces Josu hizo pacto con el pueblo el mismo da, y les dio estatutos y leyes en Siquem. 26 Y escribi Josu estas palabras en el libro de la ley de Dios; y tomando una gran piedra, la levant all debajo de la encina que estaba junto al santuario de Jehov. 27 Y dijo Josu a todo el pueblo: He aqu esta piedra nos servir de testigo, porque ella ha odo todas las palabras que Jehov nos ha hablado; ser, pues, testigo contra vosotros, para que no mintis contra vuestro Dios. 28 Y envi Josu al pueblo, cada uno a su posesin. 

Muerte de Josu

(Jue. 2.6-10)

29 Despus de estas cosas muri Josu hijo de Nun, siervo de Jehov, siendo de ciento diez aos. 30 Y le sepultaron en su heredad en Timnat-sera, que est en el monte de Efran, al norte del monte de Gaas. 

31 Y sirvi Israel a Jehov todo el tiempo de Josu, y todo el tiempo de los ancianos que sobrevivieron a Josu y que saban todas las obras que Jehov haba hecho por Israel. 

Sepultura de los huesos de Jos en Siquem

32 Y enterraron en Siquem los huesos de Jos, que los hijos de Israel haban trado de Egipto, en la parte del campo que Jacob compr de los hijos de Hamor padre de Siquem, por cien piezas de dinero; y fue posesin de los hijos de Jos. 

Muerte de Eleazar

33 Tambin muri Eleazar hijo de Aarn, y lo enterraron en el collado de Finees su hijo, que le fue dado en el monte de Efran. 
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JUECES 

Jud y Simen capturan a Adoni-bezec

JUECES 1

1 Aconteci despus de la muerte de Josu, que los hijos de Israel consultaron a Jehov, diciendo: Quin de nosotros subir primero a pelear contra los cananeos? 2 Y Jehov respondi: Jud subir; he aqu que yo he entregado la tierra en sus manos. 3 Y Jud dijo a Simen su hermano: Sube conmigo al territorio que se me ha adjudicado, y peleemos contra el cananeo, y yo tambin ir contigo al tuyo. Y Simen fue con l. 4 Y subi Jud, y Jehov entreg en sus manos al cananeo y al ferezeo; e hirieron de ellos en Bezec a diez mil hombres. 5 Y hallaron a Adoni-bezec en Bezec, y pelearon contra l; y derrotaron al cananeo y al ferezeo. 6 Mas Adoni-bezec huy; y le siguieron y le prendieron, y le cortaron los pulgares de las manos y de los pies. 7 Entonces dijo Adoni-bezec: Setenta reyes, cortados los pulgares de sus manos y de sus pies, recogan las migajas debajo de mi mesa; como yo hice, as me ha pagado Dios. Y le llevaron a Jerusaln, donde muri. 

Jud conquista Jerusaln y Hebrn

8 Y combatieron los hijos de Jud a Jerusaln y la tomaron, y pasaron a sus habitantes a filo de espada y pusieron fuego a la ciudad. 9 Despus los hijos de Jud descendieron para pelear contra el cananeo que habitaba en las montaas, en el Neguev, y en los llanos. 10 Y march Jud contra el cananeo que habitaba en Hebrn, la cual se llamaba antes Quiriat-arba; e hirieron a Sesai, a Ahimn y a Talmai. 

Otoniel conquista Debir y recibe a Acsa

(Jos. 15.15-19)

11 De all fue a los que habitaban en Debir, que antes se llamaba Quiriat-sefer. 12 Y dijo Caleb: El que atacare a Quiriat-sefer y la tomare, yo le dar Acsa mi hija por mujer. 13 Y la tom Otoniel hijo de Cenaz, hermano menor de Caleb; y l le dio Acsa su hija por mujer. 14 Y cuando ella se iba con l, la persuadi que pidiese a su padre un campo. Y ella se baj del asno, y Caleb le dijo: Qu tienes? 15 Ella entonces le respondi: Concdeme un don; puesto que me has dado tierra del Neguev, dame tambin fuentes de aguas. Entonces Caleb le dio las fuentes de arriba y las fuentes de abajo. 

Extensin de las conquistas de Jud y de Benjamn

16 Y los hijos del ceneo, suegro de Moiss, subieron de la ciudad de las palmeras con los hijos de Jud al desierto de Jud, que est en el Neguev cerca de Arad; y fueron y habitaron con el pueblo. 17 Y fue Jud con su hermano Simen, y derrotaron al cananeo que habitaba en Sefat, y la asolaron; y pusieron por nombre a la ciudad, Horma. 18 Tom tambin Jud a Gaza con su territorio, Ascaln con su territorio y Ecrn con su territorio. 19 Y Jehov estaba con Jud, quien arroj a los de las montaas; mas no pudo arrojar a los que habitaban en los llanos, los cuales tenan carros herrados. 20 Y dieron Hebrn a Caleb, como Moiss haba dicho; y l arroj de all a los tres hijos de Anac. 21 Mas al jebuseo que habitaba en Jerusaln no lo arrojaron los hijos de Benjamn, y el jebuseo habit con los hijos de Benjamn en Jerusaln hasta hoy. 

Jos conquista Bet-el

22 Tambin la casa de Jos subi contra Bet-el; y Jehov estaba con ellos. 23 Y la casa de Jos puso espas en Bet-el, ciudad que antes se llamaba Luz. 24 Y los que espiaban vieron a un hombre que sala de la ciudad, y le dijeron: Mustranos ahora la entrada de la ciudad, y haremos contigo misericordia. 25 Y l les mostr la entrada a la ciudad, y la hirieron a filo de espada; pero dejaron ir a aquel hombre con toda su familia. 26 Y se fue el hombre a la tierra de los heteos, y edific una ciudad a la cual llam Luz; y este es su nombre hasta hoy. 

Extensin de las conquistas de Manass y de Efran

27 Tampoco Manass arroj a los de Bet-sen, ni a los de sus aldeas, ni a los de Taanac y sus aldeas, ni a los de Dor y sus aldeas, ni a los habitantes de Ibleam y sus aldeas, ni a los que habitan en Meguido y en sus aldeas; y el cananeo persista en habitar en aquella tierra. 28 Pero cuando Israel se sinti fuerte hizo al cananeo tributario, mas no lo arroj. 

29 Tampoco Efran arroj al cananeo que habitaba en Gezer, sino que habit el cananeo en medio de ellos en Gezer. 

Extensin de las conquistas de las dems tribus

30 Tampoco Zabuln arroj a los que habitaban en Quitrn, ni a los que habitaban en Naalal, sino que el cananeo habit en medio de l, y le fue tributario. 

31 Tampoco Aser arroj a los que habitaban en Aco, ni a los que habitaban en Sidn, en Ahlab, en Aczib, en Helba, en Afec y en Rehob. 32 Y mor Aser entre los cananeos que habitaban en la tierra; pues no los arroj. 

33 Tampoco Neftal arroj a los que habitaban en Bet-semes, ni a los que habitaban en Bet-anat, sino que mor entre los cananeos que habitaban en la tierra; mas le fueron tributarios los moradores de Bet-semes y los moradores de Bet-anat. 

34 Los amorreos acosaron a los hijos de Dan hasta el monte, y no los dejaron descender a los llanos. 35 Y el amorreo persisti en habitar en el monte de Heres, en Ajaln y en Saalbim; pero cuando la casa de Jos cobr fuerzas, lo hizo tributario. 36 Y el lmite del amorreo fue desde la subida de Acrabim, desde Sela hacia arriba. 

El ngel de Jehov en Boquim

JUECES 2

1 El ngel de Jehov subi de Gilgal a Boquim, y dijo: Yo os saqu de Egipto, y os introduje en la tierra de la cual haba jurado a vuestros padres, diciendo: No invalidar jams mi pacto con vosotros, 2 con tal que vosotros no hagis pacto con los moradores de esta tierra, cuyos altares habis de derribar; mas vosotros no habis atendido a mi voz. Por qu habis hecho esto? 3 Por tanto, yo tambin digo: No los echar de delante de vosotros, sino que sern azotes para vuestros costados, y sus dioses os sern tropezadero. 4 Cuando el ngel de Jehov habl estas palabras a todos los hijos de Israel, el pueblo alz su voz y llor. 5 Y llamaron el nombre de aquel lugar Boquim, y ofrecieron all sacrificios a Jehov. 

Muerte de Josu

(Jos. 24.29-31)

6 Porque ya Josu haba despedido al pueblo, y los hijos de Israel se haban ido cada uno a su heredad para poseerla. 7 Y el pueblo haba servido a Jehov todo el tiempo de Josu, y todo el tiempo de los ancianos que sobrevivieron a Josu, los cuales haban visto todas las grandes obras de Jehov, que l haba hecho por Israel. 8 Pero muri Josu hijo de Nun, siervo de Jehov, siendo de ciento diez aos. 9 Y lo sepultaron en su heredad en Timnat-sera, en el monte de Efran, al norte del monte de Gaas. 10 Y toda aquella generacin tambin fue reunida a sus padres. Y se levant despus de ellos otra generacin que no conoca a Jehov, ni la obra que l haba hecho por Israel. 

Apostasa de Israel, y la obra de los jueces

11 Despus los hijos de Israel hicieron lo malo ante los ojos de Jehov, y sirvieron a los baales. 12 Dejaron a Jehov el Dios de sus padres, que los haba sacado de la tierra de Egipto, y se fueron tras otros dioses, los dioses de los pueblos que estaban en sus alrededores, a los cuales adoraron; y provocaron a ira a Jehov. 13 Y dejaron a Jehov, y adoraron a Baal y a Astarot. 14 Y se encendi contra Israel el furor de Jehov, el cual los entreg en manos de robadores que los despojaron, y los vendi en mano de sus enemigos de alrededor; y no pudieron ya hacer frente a sus enemigos. 15 Por dondequiera que salan, la mano de Jehov estaba contra ellos para mal, como Jehov haba dicho, y como Jehov se lo haba jurado; y tuvieron gran afliccin. 

16 Y Jehov levant jueces que los librasen de mano de los que les despojaban; 17 pero tampoco oyeron a sus jueces, sino que fueron tras dioses ajenos, a los cuales adoraron; se apartaron pronto del camino en que anduvieron sus padres obedeciendo a los mandamientos de Jehov; ellos no hicieron as. 18 Y cuando Jehov les levantaba jueces, Jehov estaba con el juez, y los libraba de mano de los enemigos todo el tiempo de aquel juez; porque Jehov era movido a misericordia por sus gemidos a causa de los que los opriman y afligan. 19 Mas aconteca que al morir el juez, ellos volvan atrs, y se corrompan ms que sus padres, siguiendo a dioses ajenos para servirles, e inclinndose delante de ellos; y no se apartaban de sus obras, ni de su obstinado camino. 20 Y la ira de Jehov se encendi contra Israel, y dijo: Por cuanto este pueblo traspasa mi pacto que orden a sus padres, y no obedece a mi voz, 21 tampoco yo volver ms a arrojar de delante de ellos a ninguna de las naciones que dej Josu cuando muri; 22 para probar con ellas a Israel, si procuraran o no seguir el camino de Jehov, andando en l, como lo siguieron sus padres. 23 Por esto dej Jehov a aquellas naciones, sin arrojarlas de una vez, y no las entreg en mano de Josu. 

Naciones que fueron dejadas para probar a Israel

JUECES 3

1 Estas, pues, son las naciones que dej Jehov para probar con ellas a Israel, a todos aquellos que no haban conocido todas la guerras de Canan; 2 solamente para que el linaje de los hijos de Israel conociese la guerra, para que la enseasen a los que antes no la haban conocido: 3 los cinco prncipes de los filisteos, todos los cananeos, los sidonios, y los heveos que habitaban en el monte Lbano, desde el monte de Baal-hermn hasta llegar a Hamat. 4 Y fueron para probar con ellos a Israel, para saber si obedeceran a los mandamientos de Jehov, que l haba dado a sus padres por mano de Moiss. 5 As los hijos de Israel habitaban entre los cananeos, heteos, amorreos, ferezeos, heveos y jebuseos. 6 Y tomaron de sus hijas por mujeres, y dieron sus hijas a los hijos de ellos, y sirvieron a sus dioses. 

Otoniel liberta a Israel de Cusan-risataim

7 Hicieron, pues, los hijos de Israel lo malo ante los ojos de Jehov, y olvidaron a Jehov su Dios, y sirvieron a los baales y a las imgenes de Asera. 8 Y la ira de Jehov se encendi contra Israel, y los vendi en manos de Cusan-risataim rey de Mesopotamia; y sirvieron los hijos de Israel a Cusan-risataim ocho aos. 9 Entonces clamaron los hijos de Israel a Jehov; y Jehov levant un libertador a los hijos de Israel y los libr; esto es, a Otoniel hijo de Cenaz, hermano menor de Caleb. 10 Y el Espritu de Jehov vino sobre l, y juzg a Israel, y sali a batalla, y Jehov entreg en su mano a Cusan-risataim rey de Siria, y prevaleci su mano contra Cusan-risataim. 11 Y repos la tierra cuarenta aos; y muri Otoniel hijo de Cenaz. 

Aod liberta a Israel de Moab

12 Volvieron los hijos de Israel a hacer lo malo ante los ojos de Jehov; y Jehov fortaleci a Egln rey de Moab contra Israel, por cuanto haban hecho lo malo ante los ojos de Jehov. 13 Este junt consigo a los hijos de Amn y de Amalec, y vino e hiri a Israel, y tom la ciudad de las palmeras. 14 Y sirvieron los hijos de Israel a Egln rey de los moabitas dieciocho aos. 

15 Y clamaron los hijos de Israel a Jehov; y Jehov les levant un libertador, a Aod hijo de Gera, benjamita, el cual era zurdo. Y los hijos de Israel enviaron con l un presente a Egln rey de Moab. 16 Y Aod se haba hecho un pual de dos filos, de un codo de largo; y se lo ci debajo de sus vestidos a su lado derecho. 17 Y entreg el presente a Egln rey de Moab; y era Egln hombre muy grueso. 18 Y luego que hubo entregado el presente, despidi a la gente que lo haba trado. 19 Mas l se volvi desde los dolos que estn en Gilgal, y dijo: Rey, una palabra secreta tengo que decirte. El entonces dijo: Calla. Y salieron de delante de l todos los que con l estaban. 20 Y se le acerc Aod, estando l sentado solo en su sala de verano. Y Aod dijo: Tengo palabra de Dios para ti. El entonces se levant de la silla. 21 Entonces alarg Aod su mano izquierda, y tom el pual de su lado derecho, y se lo meti por el vientre, 22 de tal manera que la empuadura entr tambin tras la hoja, y la gordura cubri la hoja, porque no sac el pual de su vientre; y sali el estircol. 23 Y sali Aod al corredor, y cerr tras s las puertas de la sala y las asegur con el cerrojo. 

24 Cuando l hubo salido, vinieron los siervos del rey, los cuales viendo las puertas de la sala cerradas, dijeron: Sin duda l cubre sus pies en la sala de verano. 25 Y habiendo esperado hasta estar confusos, porque l no abra las puertas de la sala, tomaron la llave y abrieron; y he aqu su seor cado en tierra, muerto. 

26 Mas entre tanto que ellos se detuvieron, Aod escap, y pasando los dolos, se puso a salvo en Seirat. 27 Y cuando haba entrado, toc el cuerno en el monte de Efran, y los hijos de Israel descendieron con l del monte, y l iba delante de ellos. 28 Entonces l les dijo: Seguidme, porque Jehov ha entregado a vuestros enemigos los moabitas en vuestras manos. Y descendieron en pos de l, y tomaron los vados del Jordn a Moab, y no dejaron pasar a ninguno. 29 Y en aquel tiempo mataron de los moabitas como diez mil hombres, todos valientes y todos hombres de guerra; no escap ninguno. 30 As fue subyugado Moab aquel da bajo la mano de Israel; y repos la tierra ochenta aos. 

Samgar liberta a Israel de los filisteos

31 Despus de l fue Samgar hijo de Anat, el cual mat a seiscientos hombres de los filisteos con una aguijada de bueyes; y l tambin salv a Israel. 

Dbora y Barac derrotan a Ssara

JUECES 4

1 Despus de la muerte de Aod, los hijos de Israel volvieron a hacer lo malo ante los ojos de Jehov. 2 Y Jehov los vendi en mano de Jabn rey de Canan, el cual rein en Hazor; y el capitn de su ejrcito se llamaba Ssara, el cual habitaba en Haroset-goim. 3 Entonces los hijos de Israel clamaron a Jehov, porque aqul tena novecientos carros herrados, y haba oprimido con crueldad a los hijos de Israel por veinte aos. 

4 Gobernaba en aquel tiempo a Israel una mujer, Dbora, profetisa, mujer de Lapidot; 5 y acostumbraba sentarse bajo la palmera de Dbora, entre Ram y Bet-el, en el monte de Efran; y los hijos de Israel suban a ella a juicio. 6 Y ella envi a llamar a Barac hijo de Abinoam, de Cedes de Neftal, y le dijo: No te ha mandado Jehov Dios de Israel, diciendo: Ve, junta a tu gente en el monte de Tabor, y toma contigo diez mil hombres de la tribu de Neftal y de la tribu de Zabuln; 7 y yo atraer hacia ti al arroyo de Cisn a Ssara, capitn del ejrcito de Jabn, con sus carros y su ejrcito, y lo entregar en tus manos? 8 Barac le respondi: Si t fueres conmigo, yo ir; pero si no fueres conmigo, no ir. 9 Ella dijo: Ir contigo; mas no ser tuya la gloria de la jornada que emprendes, porque en mano de mujer vender Jehov a Ssara. Y levantndose Dbora, fue con Barac a Cedes. 10 Y junt Barac a Zabuln y a Neftal en Cedes, y subi con diez mil hombres a su mando; y Dbora subi con l. 

11 Y Heber ceneo, de los hijos de Hobab suegro de Moiss, se haba apartado de los ceneos, y haba plantado sus tiendas en el valle de Zaanaim, que est junto a Cedes. 

12 Vinieron, pues, a Ssara las nuevas de que Barac hijo de Abinoam haba subido al monte de Tabor. 13 Y reuni Ssara todos sus carros, novecientos carros herrados, con todo el pueblo que con l estaba, desde Haroset- goim hasta el arroyo de Cisn. 14 Entonces Dbora dijo a Barac: Levntate, porque este es el da en que Jehov ha entregado a Ssara en tus manos. No ha salido Jehov delante de ti? Y Barac descendi del monte de Tabor, y diez mil hombres en pos de l. 15 Y Jehov quebrant a Ssara, a todos sus carros y a todo su ejrcito, a filo de espada delante de Barac; y Ssara descendi del carro, y huy a pie. 16 Mas Barac sigui los carros y el ejrcito hasta Haroset- goim, y todo el ejrcito de Ssara cay a filo de espada, hasta no quedar ni uno. 

17 Y Ssara huy a pie a la tienda de Jael mujer de Heber ceneo; porque haba paz entre Jabn rey de Hazor y la casa de Heber ceneo. 18 Y saliendo Jael a recibir a Ssara, le dijo: Ven, seor mo, ven a m, no tengas temor. Y l vino a ella a la tienda, y ella le cubri con una manta. 19 Y l le dijo: Te ruego me des de beber un poco de agua, pues tengo sed. Y ella abri un odre de leche y le dio de beber, y le volvi a cubrir. 20 Y l le dijo: Estate a la puerta de la tienda; y si alguien viniere, y te preguntare, diciendo: Hay aqu alguno? t responders que no. 21 Pero Jael mujer de Heber tom una estaca de la tienda, y poniendo un mazo en su mano, se le acerc calladamente y le meti la estaca por las sienes, y la enclav en la tierra, pues l estaba cargado de sueo y cansado; y as muri. 22 Y siguiendo Barac a Ssara, Jael sali a recibirlo, y le dijo: Ven, y te mostrar al varn que t buscas. Y l entr donde ella estaba, y he aqu Ssara yaca muerto con la estaca por la sien. 

23 As abati Dios aquel da a Jabn, rey de Canan, delante de los hijos de Israel. 24 Y la mano de los hijos de Israel fue endurecindose ms y ms contra Jabn rey de Canan, hasta que lo destruyeron. 

Cntico de Dbora y de Barac

JUECES 5

1 Aquel da cant Dbora con Barac hijo de Abinoam, diciendo: 


2 Por haberse puesto al frente los caudillos en Israel, 
Por haberse ofrecido voluntariamente el pueblo, 
Load a Jehov. 
3 Od, reyes; escuchad, oh prncipes; 
Yo cantar a Jehov, 
Cantar salmos a Jehov, el Dios de Israel. 
4 Cuando saliste de Seir, oh Jehov, 
Cuando te marchaste de los campos de Edom, 
La tierra tembl, y los cielos destilaron, 
Y las nubes gotearon aguas. 
5 Los montes temblaron delante de Jehov, 
Aquel Sina, delante de Jehov Dios de Israel. 
6 En los das de Samgar hijo de Anat, 
En los das de Jael, quedaron abandonados los caminos, 
Y los que andaban por las sendas se apartaban por senderos torcidos. 
7 Las aldeas quedaron abandonadas en Israel, haban decado, 
Hasta que yo Dbora me levant, 
Me levant como madre en Israel. 
8 Cuando escogan nuevos dioses, 
La guerra estaba a las puertas; 
Se vea escudo o lanza 
Entre cuarenta mil en Israel? 
9 Mi corazn es para vosotros, jefes de Israel, 
Para los que voluntariamente os ofrecisteis entre el pueblo. 
Load a Jehov. 
10 Vosotros los que cabalgis en asnas blancas, 
Los que presids en juicio, 
Y vosotros los que viajis, hablad. 
11 Lejos del ruido de los arqueros, en los abrevaderos, 
All repetirn los triunfos de Jehov, 
Los triunfos de sus aldeas en Israel; 
Entonces marchar hacia las puertas el pueblo de Jehov. 
12 Despierta, despierta, Dbora; 
Despierta, despierta, entona cntico. 
Levntate, Barac, y lleva tus cautivos, hijo de Abinoam. 
13 Entonces march el resto de los nobles; 
El pueblo de Jehov march por l en contra de los poderosos. 
14 De Efran vinieron los radicados en Amalec, 
En pos de ti, Benjamn, entre tus pueblos; 
De Maquir descendieron prncipes, 
Y de Zabuln los que tenan vara de mando. 
15 Caudillos tambin de Isacar fueron con Dbora; 
Y como Barac, tambin Isacar 
Se precipit a pie en el valle. 
Entre las familias de Rubn 
Hubo grandes resoluciones del corazn. 
16 Por qu te quedaste entre los rediles, 
Para or los balidos de los rebaos? 
Entre las familias de Rubn 
Hubo grandes propsitos del corazn. 
17 Galaad se qued al otro lado del Jordn; 
Y Dan, por qu se estuvo junto a las naves? 
Se mantuvo Aser a la ribera del mar, 
Y se qued en sus puertos. 
18 El pueblo de Zabuln expuso su vida a la muerte, 
Y Neftal en las alturas del campo. 
19 Vinieron reyes y pelearon; 
Entonces pelearon los reyes de Canan, 
En Taanac, junto a las aguas de Meguido, 
Mas no llevaron ganancia alguna de dinero. 
20 Desde los cielos pelearon las estrellas; 
Desde sus rbitas pelearon contra Ssara. 
21 Los barri el torrente de Cisn, 
El antiguo torrente, el torrente de Cisn. 
Marcha, oh alma ma, con poder. 
22 Entonces resonaron los cascos de los caballos 
Por el galopar, por el galopar de sus valientes. 
23 Maldecid a Meroz, dijo el ngel de Jehov; 
Maldecid severamente a sus moradores, 
Porque no vinieron al socorro de Jehov, 
Al socorro de Jehov contra los fuertes. 
24 Bendita sea entre las mujeres Jael, 
Mujer de Heber ceneo; 
Sobre las mujeres bendita sea en la tienda. 
25 El pidi agua, y ella le dio leche; 
En tazn de nobles le present crema. 
26 Tendi su mano a la estaca, 
Y su diestra al mazo de trabajadores, 
Y golpe a Ssara; hiri su cabeza, 
Y le horad, y atraves sus sienes. 
27 Cay encorvado entre sus pies, qued tendido; 
Entre sus pies cay encorvado; 
Donde se encorv, all cay muerto. 
28 La madre de Ssara se asoma a la ventana, 
Y por entre las celosas a voces dice: 
Por qu tarda su carro en venir? 
Por qu las ruedas de sus carros se detienen? 
29 Las ms avisadas de sus damas le respondan, 
Y aun ella se responda a s misma: 
30 No han hallado botn, y lo estn repartiendo? 
A cada uno una doncella, o dos; 
Las vestiduras de colores para Ssara, 
Las vestiduras bordadas de colores; 
La ropa de color bordada de ambos lados, para los jefes de los que tomaron el botn. 
31 As perezcan todos tus enemigos, oh Jehov; 
Mas los que te aman, sean como el sol cuando sale en su fuerza. 

Y la tierra repos cuarenta aos. 

Llamamiento de Geden

JUECES 6

1 Los hijos de Israel hicieron lo malo ante los ojos de Jehov; y Jehov los entreg en mano de Madin por siete aos. 2 Y la mano de Madin prevaleci contra Israel. Y los hijos de Israel, por causa de los madianitas, se hicieron cuevas en los montes, y cavernas, y lugares fortificados. 3 Pues suceda que cuando Israel haba sembrado, suban los madianitas y amalecitas y los hijos del oriente contra ellos; suban y los atacaban. 4 Y acampando contra ellos destruan los frutos de la tierra, hasta llegar a Gaza; y no dejaban qu comer en Israel, ni ovejas, ni bueyes, ni asnos. 5 Porque suban ellos y sus ganados, y venan con sus tiendas en grande multitud como langostas; ellos y sus camellos eran innumerables; as venan a la tierra para devastarla. 6 De este modo empobreca Israel en gran manera por causa de Madin; y los hijos de Israel clamaron a Jehov. 

7 Y cuando los hijos de Israel clamaron a Jehov, a causa de los madianitas, 8 Jehov envi a los hijos de Israel un varn profeta, el cual les dijo: As ha dicho Jehov Dios de Israel: Yo os hice salir de Egipto, y os saqu de la casa de servidumbre. 9 Os libr de mano de los egipcios, y de mano de todos los que os afligieron, a los cuales ech de delante de vosotros, y os di su tierra; 10 y os dije: Yo soy Jehov vuestro Dios; no temis a los dioses de los amorreos, en cuya tierra habitis; pero no habis obedecido a mi voz. 

11 Y vino el ngel de Jehov, y se sent debajo de la encina que est en Ofra, la cual era de Jos abiezerita; y su hijo Geden estaba sacudiendo el trigo en el lagar, para esconderlo de los madianitas. 12 Y el ngel de Jehov se le apareci, y le dijo: Jehov est contigo, varn esforzado y valiente. 13 Y Geden le respondi: Ah, seor mo, si Jehov est con nosotros, por qu nos ha sobrevenido todo esto? Y dnde estn todas sus maravillas, que nuestros padres nos han contado, diciendo: No nos sac Jehov de Egipto? Y ahora Jehov nos ha desamparado, y nos ha entregado en mano de los madianitas. 14 Y mirndole Jehov, le dijo: Ve con esta tu fuerza, y salvars a Israel de la mano de los madianitas. No te envo yo? 15 Entonces le respondi: Ah, seor mo, con qu salvar yo a Israel? He aqu que mi familia es pobre en Manass, y yo el menor en la casa de mi padre. 16 Jehov le dijo: Ciertamente yo estar contigo, y derrotars a los madianitas como a un solo hombre. 17 Y l respondi: Yo te ruego que si he hallado gracia delante de ti, me des seal de que t has hablado conmigo. 18 Te ruego que no te vayas de aqu hasta que vuelva a ti, y saque mi ofrenda y la ponga delante de ti. Y l respondi: Yo esperar hasta que vuelvas. 

19 Y entrando Geden, prepar un cabrito, y panes sin levadura de un efa de harina; y puso la carne en un canastillo, y el caldo en una olla, y sacndolo se lo present debajo de aquella encina. 20 Entonces el ngel de Dios le dijo: Toma la carne y los panes sin levadura, y ponlos sobre esta pea, y vierte el caldo. Y l lo hizo as. 21 Y extendiendo el ngel de Jehov el bculo que tena en su mano, toc con la punta la carne y los panes sin levadura; y subi fuego de la pea, el cual consumi la carne y los panes sin levadura. Y el ngel de Jehov desapareci de su vista. 22 Viendo entonces Geden que era el ngel de Jehov, dijo: Ah, Seor Jehov, que he visto al ngel de Jehov cara a cara. 23 Pero Jehov le dijo: Paz a ti; no tengas temor, no morirs. 24 Y edific all Geden altar a Jehov, y lo llam Jehov-salom; el cual permanece hasta hoy en Ofra de los abiezeritas. 

25 Aconteci que la misma noche le dijo Jehov: Toma un toro del hato de tu padre, el segundo toro de siete aos, y derriba el altar de Baal que tu padre tiene, y corta tambin la imagen de Asera que est junto a l; 26 y edifica altar a Jehov tu Dios en la cumbre de este peasco en lugar conveniente; y tomando el segundo toro, sacrifcalo en holocausto con la madera de la imagen de Asera que habrs cortado. 27 Entonces Geden tom diez hombres de sus siervos, e hizo como Jehov le dijo. Mas temiendo hacerlo de da, por la familia de su padre y por los hombres de la ciudad, lo hizo de noche. 

28 Por la maana, cuando los de la ciudad se levantaron, he aqu que el altar de Baal estaba derribado, y cortada la imagen de Asera que estaba junto a l, y el segundo toro haba sido ofrecido en holocausto sobre el altar edificado. 29 Y se dijeron unos a otros: Quin ha hecho esto? Y buscando e inquiriendo, les dijeron: Geden hijo de Jos lo ha hecho. Entonces los hombres de la ciudad dijeron a Jos: 30 Saca a tu hijo para que muera, porque ha derribado el altar de Baal y ha cortado la imagen de Asera que estaba junto a l. 31 Y Jos respondi a todos los que estaban junto a l: Contenderis vosotros por Baal? Defenderis su causa? Cualquiera que contienda por l, que muera esta maana. Si es un dios, contienda por s mismo con el que derrib su altar. 32 Aquel da Geden fue llamado Jerobaal, esto es: Contienda Baal contra l, por cuanto derrib su altar. 

33 Pero todos los madianitas y amalecitas y los del oriente se juntaron a una, y pasando acamparon en el valle de Jezreel. 34 Entonces el Espritu de Jehov vino sobre Geden, y cuando ste toc el cuerno, los abiezeritas se reunieron con l. 35 Y envi mensajeros por todo Manass, y ellos tambin se juntaron con l; asimismo envi mensajeros a Aser, a Zabuln y a Neftal, los cuales salieron a encontrarles. 

36 Y Geden dijo a Dios: Si has de salvar a Israel por mi mano, como has dicho, 37 he aqu que yo pondr un velln de lana en la era; y si el roco estuviere en el velln solamente, quedando seca toda la otra tierra, entonces entender que salvars a Israel por mi mano, como lo has dicho. 38 Y aconteci as, pues cuando se levant de maana, exprimi el velln y sac de l el roco, un tazn lleno de agua. 39 Mas Geden dijo a Dios: No se encienda tu ira contra m, si an hablare esta vez; solamente probar ahora otra vez con el velln. Te ruego que solamente el velln quede seco, y el roco sobre la tierra. 40 Y aquella noche lo hizo Dios as; slo el velln qued seco, y en toda la tierra hubo roco. 

Geden derrota a los madianitas

JUECES 7

1 Levantndose, pues, de maana Jerobaal, el cual es Geden, y todo el pueblo que estaba con l, acamparon junto a la fuente de Harod; y tena el campamento de los madianitas al norte, ms all del collado de More, en el valle. 

2 Y Jehov dijo a Geden: El pueblo que est contigo es mucho para que yo entregue a los madianitas en su mano, no sea que se alabe Israel contra m, diciendo: Mi mano me ha salvado. 3 Ahora, pues, haz pregonar en odos del pueblo, diciendo: Quien tema y se estremezca, madrugue y devulvase desde el monte de Galaad. Y se devolvieron de los del pueblo veintids mil, y quedaron diez mil. 

4 Y Jehov dijo a Geden: An es mucho el pueblo; llvalos a las aguas, y all te los probar; y del que yo te diga: Vaya ste contigo, ir contigo; mas de cualquiera que yo te diga: Este no vaya contigo, el tal no ir. 5 Entonces llev el pueblo a las aguas; y Jehov dijo a Geden: Cualquiera que lamiere las aguas con su lengua como lame el perro, a aqul pondrs aparte; asimismo a cualquiera que se doblare sobre sus rodillas para beber. 6 Y fue el nmero de los que lamieron llevando el agua con la mano a su boca, trescientos hombres; y todo el resto del pueblo se dobl sobre sus rodillas para beber las aguas. 7 Entonces Jehov dijo a Geden: Con estos trescientos hombres que lamieron el agua os salvar, y entregar a los madianitas en tus manos; y vyase toda la dems gente cada uno a su lugar. 8 Y habiendo tomado provisiones para el pueblo, y sus trompetas, envi a todos los israelitas cada uno a su tienda, y retuvo a aquellos trescientos hombres; y tena el campamento de Madin abajo en el valle. 

9 Aconteci que aquella noche Jehov le dijo: Levntate, y desciende al campamento; porque yo lo he entregado en tus manos. 10 Y si tienes temor de descender, baja t con Fura tu criado al campamento, 11 y oirs lo que hablan; y entonces tus manos se esforzarn, y descenders al campamento. Y l descendi con Fura su criado hasta los puestos avanzados de la gente armada que estaba en el campamento. 12 Y los madianitas, los amalecitas y los hijos del oriente estaban tendidos en el valle como langostas en multitud, y sus camellos eran innumerables como la arena que est a la ribera del mar en multitud. 13 Cuando lleg Geden, he aqu que un hombre estaba contando a su compaero un sueo, diciendo: He aqu yo so un sueo: Vea un pan de cebada que rodaba hasta el campamento de Madin, y lleg a la tienda, y la golpe de tal manera que cay, y la trastorn de arriba abajo, y la tienda cay. 14 Y su compaero respondi y dijo: Esto no es otra cosa sino la espada de Geden hijo de Jos, varn de Israel. Dios ha entregado en sus manos a los madianitas con todo el campamento. 

15 Cuando Geden oy el relato del sueo y su interpretacin, ador; y vuelto al campamento de Israel, dijo: Levantaos, porque Jehov ha entregado el campamento de Madin en vuestras manos. 16 Y repartiendo los trescientos hombres en tres escuadrones, dio a todos ellos trompetas en sus manos, y cntaros vacos con teas ardiendo dentro de los cntaros. 17 Y les dijo: Miradme a m, y haced como hago yo; he aqu que cuando yo llegue al extremo del campamento, haris vosotros como hago yo. 18 Yo tocar la trompeta, y todos los que estarn conmigo; y vosotros tocaris entonces las trompetas alrededor de todo el campamento, y diris: Por Jehov y por Geden! 19 Llegaron, pues, Geden y los cien hombres que llevaba consigo, al extremo del campamento, al principio de la guardia de la medianoche, cuando acababan de renovar los centinelas; y tocaron las trompetas, y quebraron los cntaros que llevaban en sus manos. 20 Y los tres escuadrones tocaron las trompetas, y quebrando los cntaros tomaron en la mano izquierda las teas, y en la derecha las trompetas con que tocaban, y gritaron: Por la espada de Jehov y de Geden! 21 Y se estuvieron firmes cada uno en su puesto en derredor del campamento; entonces todo el ejrcito ech a correr dando gritos y huyendo. 22 Y los trescientos tocaban las trompetas; y Jehov puso la espada de cada uno contra su compaero en todo el campamento. Y el ejrcito huy hasta Bet-sita, en direccin de Zerera, y hasta la frontera de Abel-mehola en Tabat. 23 Y juntndose los de Israel, de Neftal, de Aser y de todo Manass, siguieron a los madianitas. 

24 Geden tambin envi mensajeros por todo el monte de Efran, diciendo: Descended al encuentro de los madianitas, y tomad los vados de Bet-bara y del Jordn antes que ellos lleguen. Y juntos todos los hombres de Efran, tomaron los vados de Bet-bara y del Jordn. 25 Y tomaron a dos prncipes de los madianitas, Oreb y Zeeb; y mataron a Oreb en la pea de Oreb, y a Zeeb lo mataron en el lagar de Zeeb; y despus que siguieron a los madianitas, trajeron las cabezas de Oreb y de Zeeb a Geden al otro lado del Jordn. 

Geden captura a los reyes de Madin

JUECES 8

1 Pero los hombres de Efran le dijeron: Qu es esto que has hecho con nosotros, no llamndonos cuando ibas a la guerra contra Madin? Y le reconvinieron fuertemente. 2 A los cuales l respondi: Qu he hecho yo ahora comparado con vosotros? No es el rebusco de Efran mejor que la vendimia de Abiezer? 3 Dios ha entregado en vuestras manos a Oreb y a Zeeb, prncipes de Madin; y qu he podido yo hacer comparado con vosotros? Entonces el enojo de ellos contra l se aplac, luego que l habl esta palabra. 

4 Y vino Geden al Jordn, y pas l y los trescientos hombres que traa consigo, cansados, mas todava persiguiendo. 5 Y dijo a los de Sucot: Yo os ruego que deis a la gente que me sigue algunos bocados de pan; porque estn cansados, y yo persigo a Zeba y Zalmuna, reyes de Madin. 6 Y los principales de Sucot respondieron: Estn ya Zeba y Zalmuna en tu mano, para que demos pan a tu ejrcito? 7 Y Geden dijo: Cuando Jehov haya entregado en mi mano a Zeba y a Zalmuna, yo trillar vuestra carne con espinos y abrojos del desierto. 8 De all subi a Peniel, y les dijo las mismas palabras. Y los de Peniel le respondieron como haban respondido los de Sucot. 9 Y l habl tambin a los de Peniel, diciendo: Cuando yo vuelva en paz, derribar esta torre. 

10 Y Zeba y Zalmuna estaban en Carcor, y con ellos su ejrcito como de quince mil hombres, todos los que haban quedado de todo el ejrcito de los hijos del oriente; pues haban cado ciento veinte mil hombres que sacaban espada. 11 Subiendo, pues, Geden por el camino de los que habitaban en tiendas al oriente de Noba y de Jogbeha, atac el campamento, porque el ejrcito no estaba en guardia. 12 Y huyendo Zeba y Zalmuna, l los sigui; y prendi a los dos reyes de Madin, Zeba y Zalmuna, y llen de espanto a todo el ejrcito. 

13 Entonces Geden hijo de Jos volvi de la batalla antes que el sol subiese, 14 y tom a un joven de los hombres de Sucot, y le pregunt; y l le dio por escrito los nombres de los principales y de los ancianos de Sucot, setenta y siete varones. 15 Y entrando a los hombres de Sucot, dijo: He aqu a Zeba y a Zalmuna, acerca de los cuales me zaheristeis, diciendo: Estn ya en tu mano Zeba y Zalmuna, para que demos nosotros pan a tus hombres cansados? 16 Y tom a los ancianos de la ciudad, y espinos y abrojos del desierto, y castig con ellos a los de Sucot. 17 Asimismo derrib la torre de Peniel, y mat a los de la ciudad. 

18 Luego dijo a Zeba y a Zalmuna: Qu aspecto tenan aquellos hombres que matasteis en Tabor? Y ellos respondieron: Como t, as eran ellos; cada uno pareca hijo de rey. 19 Y l dijo: Mis hermanos eran, hijos de mi madre. Vive Jehov, que si les hubierais conservado la vida, yo no os matara! 20 Y dijo a Jeter su primognito: Levntate, y mtalos. Pero el joven no desenvain su espada, porque tena temor, pues era an muchacho. 21 Entonces dijeron Zeba y Zalmuna: Levntate t, y mtanos; porque como es el varn, tal es su valenta. Y Geden se levant, y mat a Zeba y a Zalmuna; y tom los adornos de lunetas que sus camellos traan al cuello. 

22 Y los israelitas dijeron a Geden: S nuestro seor, t, y tu hijo, y tu nieto; pues que nos has librado de mano de Madin. 23 Mas Geden respondi: No ser seor sobre vosotros, ni mi hijo os seorear: Jehov seorear sobre vosotros. 24 Y les dijo Geden: Quiero haceros una peticin; que cada uno me d los zarcillos de su botn (pues traan zarcillos de oro, porque eran ismaelitas). 25 Ellos respondieron: De buena gana te los daremos. Y tendiendo un manto, ech all cada uno los zarcillos de su botn. 26 Y fue el peso de los zarcillos de oro que l pidi, mil setecientos siclos de oro, sin las planchas y joyeles y vestidos de prpura que traan los reyes de Madin, y sin los collares que traan sus camellos al cuello. 27 Y Geden hizo de ellos un efod, el cual hizo guardar en su ciudad de Ofra; y todo Israel se prostituy tras de ese efod en aquel lugar; y fue tropezadero a Geden y a su casa. 28 As fue subyugado Madin delante de los hijos de Israel, y nunca ms volvi a levantar cabeza. Y repos la tierra cuarenta aos en los das de Geden. 

29 Luego Jerobaal hijo de Jos fue y habit en su casa. 30 Y tuvo Geden setenta hijos que constituyeron su descendencia, porque tuvo muchas mujeres. 31 Tambin su concubina que estaba en Siquem le dio un hijo, y le puso por nombre Abimelec. 32 Y muri Geden hijo de Jos en buena vejez, y fue sepultado en el sepulcro de su padre Jos, en Ofra de los abiezeritas. 

33 Pero aconteci que cuando muri Geden, los hijos de Israel volvieron a prostituirse yendo tras los baales, y escogieron por dios a Baal-berit. 34 Y no se acordaron los hijos de Israel de Jehov su Dios, que los haba librado de todos sus enemigos en derredor; 35 ni se mostraron agradecidos con la casa de Jerobaal, el cual es Geden, conforme a todo el bien que l haba hecho a Israel. 

Reinado de Abimelec

JUECES 9

1 Abimelec hijo de Jerobaal fue a Siquem, a los hermanos de su madre, y habl con ellos, y con toda la familia de la casa del padre de su madre, diciendo: 2 Yo os ruego que digis en odos de todos los de Siquem: Qu os parece mejor, que os gobiernen setenta hombres, todos los hijos de Jerobaal, o que os gobierne un solo hombre? Acordaos que yo soy hueso vuestro, y carne vuestra. 3 Y hablaron por l los hermanos de su madre en odos de todos los de Siquem todas estas palabras; y el corazn de ellos se inclin a favor de Abimelec, porque decan: Nuestro hermano es. 4 Y le dieron setenta siclos de plata del templo de Baal-berit, con los cuales Abimelec alquil hombres ociosos y vagabundos, que le siguieron. 5 Y viniendo a la casa de su padre en Ofra, mat a sus hermanos los hijos de Jerobaal, setenta varones, sobre una misma piedra; pero qued Jotam el hijo menor de Jerobaal, que se escondi. 6 Entonces se juntaron todos los de Siquem con toda la casa de Milo, y fueron y eligieron a Abimelec por rey, cerca de la llanura del pilar que estaba en Siquem. 

7 Cuando se lo dijeron a Jotam, fue y se puso en la cumbre del monte de Gerizim, y alzando su voz clam y les dijo: Odme, varones de Siquem, y as os oiga Dios. 8 Fueron una vez los rboles a elegir rey sobre s, y dijeron al olivo: Reina sobre nosotros. 9 Mas el olivo respondi: He de dejar mi aceite, con el cual en m se honra a Dios y a los hombres, para ir a ser grande sobre los rboles? 10 Y dijeron los rboles a la higuera: Anda t, reina sobre nosotros. 11 Y respondi la higuera: He de dejar mi dulzura y mi buen fruto, para ir a ser grande sobre los rboles? 12 Dijeron luego los rboles a la vid: Pues ven t, reina sobre nosotros. 13 Y la vid les respondi: He de dejar mi mosto, que alegra a Dios y a los hombres, para ir a ser grande sobre los rboles? 14 Dijeron entonces todos los rboles a la zarza: Anda t, reina sobre nosotros. 15 Y la zarza respondi a los rboles: Si en verdad me elegs por rey sobre vosotros, venid, abrigaos bajo de mi sombra; y si no, salga fuego de la zarza y devore a los cedros del Lbano. 

16 Ahora, pues, si con verdad y con integridad habis procedido en hacer rey a Abimelec, y si habis actuado bien con Jerobaal y con su casa, y si le habis pagado conforme a la obra de sus manos 17 (porque mi padre pele por vosotros, y expuso su vida al peligro para libraros de mano de Madin, 18 y vosotros os habis levantado hoy contra la casa de mi padre, y habis matado a sus hijos, setenta varones sobre una misma piedra; y habis puesto por rey sobre los de Siquem a Abimelec hijo de su criada, por cuanto es vuestro hermano); 19 si con verdad y con integridad habis procedido hoy con Jerobaal y con su casa, que gocis de Abimelec, y l goce de vosotros. 20 Y si no, fuego salga de Abimelec, que consuma a los de Siquem y a la casa de Milo, y fuego salga de los de Siquem y de la casa de Milo, que consuma a Abimelec. 21 Y escap Jotam y huy, y se fue a Beer, y all se estuvo por miedo de Abimelec su hermano. 

22 Despus que Abimelec hubo dominado sobre Israel tres aos, 23 envi Dios un mal espritu entre Abimelec y los hombres de Siquem, y los de Siquem se levantaron contra Abimelec; 24 para que la violencia hecha a los setenta hijos de Jerobaal, y la sangre de ellos, recayera sobre Abimelec su hermano que los mat, y sobre los hombres de Siquem que fortalecieron las manos de l para matar a sus hermanos. 25 Y los de Siquem pusieron en las cumbres de los montes asechadores que robaban a todos los que pasaban junto a ellos por el camino; de lo cual fue dado aviso a Abimelec. 

26 Y Gaal hijo de Ebed vino con sus hermanos y se pasaron a Siquem, y los de Siquem pusieron en l su confianza. 27 Y saliendo al campo, vendimiaron sus viedos, y pisaron la uva e hicieron fiesta; y entrando en el templo de sus dioses, comieron y bebieron, y maldijeron a Abimelec. 28 Y Gaal hijo de Ebed dijo: Quin es Abimelec, y qu es Siquem, para que nosotros le sirvamos? No es hijo de Jerobaal, y no es Zebul ayudante suyo? Servid a los varones de Hamor padre de Siquem; pero por qu le hemos de servir a l? 29 Ojal estuviera este pueblo bajo mi mano, pues yo arrojara luego a Abimelec, y dira a Abimelec: Aumenta tus ejrcitos, y sal. 

30 Cuando Zebul gobernador de la ciudad oy las palabras de Gaal hijo de Ebed, se encendi en ira, 31 y envi secretamente mensajeros a Abimelec, diciendo: He aqu que Gaal hijo de Ebed y sus hermanos han venido a Siquem, y he aqu que estn sublevando la ciudad contra ti. 32 Levntate, pues, ahora de noche, t y el pueblo que est contigo, y pon emboscadas en el campo. 33 Y por la maana al salir el sol madruga y cae sobre la ciudad; y cuando l y el pueblo que est con l salgan contra ti, t hars con l segn se presente la ocasin. 

34 Levantndose, pues, de noche Abimelec y todo el pueblo que con l estaba, pusieron emboscada contra Siquem con cuatro compaas. 35 Y Gaal hijo de Ebed sali, y se puso a la entrada de la puerta de la ciudad; y Abimelec y todo el pueblo que con l estaba, se levantaron de la emboscada. 36 Y viendo Gaal al pueblo, dijo a Zebul: He all gente que desciende de las cumbres de los montes. Y Zebul le respondi: T ves la sombra de los montes como si fueran hombres. 37 Volvi Gaal a hablar, y dijo: He all gente que desciende de en medio de la tierra, y una tropa viene por el camino de la encina de los adivinos. 38 Y Zebul le respondi: Dnde est ahora tu boca con que decas: Quin es Abimelec para que le sirvamos? No es este el pueblo que tenas en poco? Sal pues, ahora, y pelea con l. 39 Y Gaal sali delante de los de Siquem, y pele contra Abimelec. 40 Mas lo persigui Abimelec, y Gaal huy delante de l; y cayeron heridos muchos hasta la entrada de la puerta. 41 Y Abimelec se qued en Aruma; y Zebul ech fuera a Gaal y a sus hermanos, para que no morasen en Siquem. 

42 Aconteci el siguiente da, que el pueblo sali al campo; y fue dado aviso a Abimelec, 43 el cual, tomando gente, la reparti en tres compaas, y puso emboscadas en el campo; y cuando mir, he aqu el pueblo que sala de la ciudad; y se levant contra ellos y los atac. 44 Porque Abimelec y la compaa que estaba con l acometieron con mpetu, y se detuvieron a la entrada de la puerta de la ciudad, y las otras dos compaas acometieron a todos los que estaban en el campo, y los mataron. 45 Y Abimelec pele contra la ciudad todo aquel da, y tom la ciudad, y mat al pueblo que en ella estaba; y asol la ciudad, y la sembr de sal. 

46 Cuando oyeron esto todos los que estaban en la torre de Siquem, se metieron en la fortaleza del templo del dios Berit. 47 Y fue dado aviso a Abimelec, de que estaban reunidos todos los hombres de la torre de Siquem. 48 Entonces subi Abimelec al monte de Salmn, l y toda la gente que con l estaba; y tom Abimelec un hacha en su mano, y cort una rama de los rboles, y levantndola se la puso sobre sus hombros, diciendo al pueblo que estaba con l: Lo que me habis visto hacer, apresuraos a hacerlo como yo. 49 Y todo el pueblo cort tambin cada uno su rama, y siguieron a Abimelec, y las pusieron junto a la fortaleza, y prendieron fuego con ellas a la fortaleza, de modo que todos los de la torre de Siquem murieron, como unos mil hombres y mujeres. 

50 Despus Abimelec se fue a Tebes, y puso sitio a Tebes, y la tom. 51 En medio de aquella ciudad haba una torre fortificada, a la cual se retiraron todos los hombres y las mujeres, y todos los seores de la ciudad; y cerrando tras s las puertas, se subieron al techo de la torre. 52 Y vino Abimelec a la torre, y combatindola, lleg hasta la puerta de la torre para prenderle fuego. 53 Mas una mujer dej caer un pedazo de una rueda de molino sobre la cabeza de Abimelec, y le rompi el crneo. 54 Entonces llam apresuradamente a su escudero, y le dijo: Saca tu espada y mtame, para que no se diga de m: Una mujer lo mat. Y su escudero le atraves, y muri. 55 Y cuando los israelitas vieron muerto a Abimelec, se fueron cada uno a su casa. 56 As pag Dios a Abimelec el mal que hizo contra su padre, matando a sus setenta hermanos. 57 Y todo el mal de los hombres de Siquem lo hizo Dios volver sobre sus cabezas, y vino sobre ellos la maldicin de Jotam hijo de Jerobaal. 

Tola y Jair juzgan a Israel

JUECES 10

1 Despus de Abimelec, se levant para librar a Israel Tola hijo de Fa, hijo de Dodo, varn de Isacar, el cual habitaba en Samir en el monte de Efran. 2 Y juzg a Israel veintitrs aos; y muri, y fue sepultado en Samir. 

3 Tras l se levant Jair galaadita, el cual juzg a Israel veintids aos. 4 Este tuvo treinta hijos, que cabalgaban sobre treinta asnos; y tenan treinta ciudades, que se llaman las ciudades de Jair hasta hoy, las cuales estn en la tierra de Galaad. 5 Y muri Jair, y fue sepultado en Camn. 

Jeft liberta a Israel de los amonitas

6 Pero los hijos de Israel volvieron a hacer lo malo ante los ojos de Jehov, y sirvieron a los baales y a Astarot, a los dioses de Siria, a los dioses de Sidn, a los dioses de Moab, a los dioses de los hijos de Amn y a los dioses de los filisteos; y dejaron a Jehov, y no le sirvieron. 7 Y se encendi la ira de Jehov contra Israel, y los entreg en mano de los filisteos, y en mano de los hijos de Amn; 8 los cuales oprimieron y quebrantaron a los hijos de Israel en aquel tiempo dieciocho aos, a todos los hijos de Israel que estaban al otro lado del Jordn en la tierra del amorreo, que est en Galaad. 9 Y los hijos de Amn pasaron el Jordn para hacer tambin guerra contra Jud y contra Benjamn y la casa de Efran, y fue afligido Israel en gran manera. 

10 Entonces los hijos de Israel clamaron a Jehov, diciendo: Nosotros hemos pecado contra ti; porque hemos dejado a nuestro Dios, y servido a los baales. 11 Y Jehov respondi a los hijos de Israel: No habis sido oprimidos de Egipto, de los amorreos, de los amonitas, de los filisteos, 12 de los de Sidn, de Amalec y de Man, y clamando a m no os libr de sus manos? 13 Mas vosotros me habis dejado, y habis servido a dioses ajenos; por tanto, yo no os librar ms. 14 Andad y clamad a los dioses que os habis elegido; que os libren ellos en el tiempo de vuestra afliccin. 15 Y los hijos de Israel respondieron a Jehov: Hemos pecado; haz t con nosotros como bien te parezca; slo te rogamos que nos libres en este da. 16 Y quitaron de entre s los dioses ajenos, y sirvieron a Jehov; y l fue angustiado a causa de la afliccin de Israel. 

17 Entonces se juntaron los hijos de Amn, y acamparon en Galaad; se juntaron asimismo los hijos de Israel, y acamparon en Mizpa. 18 Y los prncipes y el pueblo de Galaad dijeron el uno al otro: Quin comenzar la batalla contra los hijos de Amn? Ser caudillo sobre todos los que habitan en Galaad. 

JUECES 11

1 Jeft galaadita era esforzado y valeroso; era hijo de una mujer ramera, y el padre de Jeft era Galaad. 2 Pero la mujer de Galaad le dio hijos, los cuales, cuando crecieron, echaron fuera a Jeft, dicindole: No heredars en la casa de nuestro padre, porque eres hijo de otra mujer. 3 Huy, pues, Jeft de sus hermanos, y habit en tierra de Tob; y se juntaron con l hombres ociosos, los cuales salan con l. 

4 Aconteci andando el tiempo, que los hijos de Amn hicieron guerra contra Israel. 5 Y cuando los hijos de Amn hicieron guerra contra Israel, los ancianos de Galaad fueron a traer a Jeft de la tierra de Tob; 6 y dijeron a Jeft: Ven, y sers nuestro jefe, para que peleemos contra los hijos de Amn. 7 Jeft respondi a los ancianos de Galaad: No me aborrecisteis vosotros, y me echasteis de la casa de mi padre? Por qu, pues, vens ahora a m cuando estis en afliccin? 8 Y los ancianos de Galaad respondieron a Jeft: Por esta misma causa volvemos ahora a ti, para que vengas con nosotros y pelees contra los hijos de Amn, y seas caudillo de todos los que moramos en Galaad. 9 Jeft entonces dijo a los ancianos de Galaad: Si me hacis volver para que pelee contra los hijos de Amn, y Jehov los entregare delante de m, ser yo vuestro caudillo? 10 Y los ancianos de Galaad respondieron a Jeft: Jehov sea testigo entre nosotros, si no hiciremos como t dices. 11 Entonces Jeft vino con los ancianos de Galaad, y el pueblo lo eligi por su caudillo y jefe; y Jeft habl todas sus palabras delante de Jehov en Mizpa. 

12 Y envi Jeft mensajeros al rey de los amonitas, diciendo: Qu tienes t conmigo, que has venido a m para hacer guerra contra mi tierra? 13 El rey de los amonitas respondi a los mensajeros de Jeft: Por cuanto Israel tom mi tierra, cuando subi de Egipto, desde Arnn hasta Jaboc y el Jordn; ahora, pues, devulvela en paz. 14 Y Jeft volvi a enviar otros mensajeros al rey de los amonitas, 15 para decirle: Jeft ha dicho as: Israel no tom tierra de Moab, ni tierra de los hijos de Amn. 16 Porque cuando Israel subi de Egipto, anduvo por el desierto hasta el Mar Rojo, y lleg a Cades. 17 Entonces Israel envi mensajeros al rey de Edom, diciendo: Yo te ruego que me dejes pasar por tu tierra; pero el rey de Edom no los escuch. Envi tambin al rey de Moab, el cual tampoco quiso; se qued, por tanto, Israel en Cades. 18 Despus, yendo por el desierto, rode la tierra de Edom y la tierra de Moab, y viniendo por el lado oriental de la tierra de Moab, acamp al otro lado de Arnn, y no entr en territorio de Moab; porque Arnn es territorio de Moab. 19 Y envi Israel mensajeros a Sehn rey de los amorreos, rey de Hesbn, dicindole: Te ruego que me dejes pasar por tu tierra hasta mi lugar. 20 Mas Sehn no se fio de Israel para darle paso por su territorio, sino que reuniendo Sehn toda su gente, acamp en Jahaza, y pele contra Israel. 21 Pero Jehov Dios de Israel entreg a Sehn y a todo su pueblo en mano de Israel, y los derrot; y se apoder Israel de toda la tierra de los amorreos que habitaban en aquel pas. 22 Se apoderaron tambin de todo el territorio del amorreo desde Arnn hasta Jaboc, y desde el desierto hasta el Jordn. 23 As que, lo que Jehov Dios de Israel desposey al amorreo delante de su pueblo Israel, pretendes t apoderarte de l? 24 Lo que te hiciere poseer Quemos tu dios, no lo poseeras t? As, todo lo que desposey Jehov nuestro Dios delante de nosotros, nosotros lo poseeremos. 25 Eres t ahora mejor en algo que Balac hijo de Zipor, rey de Moab? Tuvo l cuestin contra Israel, o hizo guerra contra ellos? 26 Cuando Israel ha estado habitando por trescientos aos a Hesbn y sus aldeas, a Aroer y sus aldeas, y todas las ciudades que estn en el territorio de Arnn, por qu no las habis recobrado en ese tiempo? 27 As que, yo nada he pecado contra ti, mas t haces mal conmigo peleando contra m. Jehov, que es el juez, juzgue hoy entre los hijos de Israel y los hijos de Amn. 28 Mas el rey de los hijos de Amn no atendi a las razones que Jeft le envi. 

29 Y el Espritu de Jehov vino sobre Jeft; y pas por Galaad y Manass, y de all pas a Mizpa de Galaad, y de Mizpa de Galaad pas a los hijos de Amn. 30 Y Jeft hizo voto a Jehov, diciendo: Si entregares a los amonitas en mis manos, 31 cualquiera que saliere de las puertas de mi casa a recibirme, cuando regrese victorioso de los amonitas, ser de Jehov, y lo ofrecer en holocausto. 32 Y fue Jeft hacia los hijos de Amn para pelear contra ellos; y Jehov los entreg en su mano. 33 Y desde Aroer hasta llegar a Minit, veinte ciudades, y hasta la vega de las vias, los derrot con muy grande estrago. As fueron sometidos los amonitas por los hijos de Israel. 

34 Entonces volvi Jeft a Mizpa, a su casa; y he aqu su hija que sala a recibirle con panderos y danzas, y ella era sola, su hija nica; no tena fuera de ella hijo ni hija. 35 Y cuando l la vio, rompi sus vestidos, diciendo: Ay, hija ma! en verdad me has abatido, y t misma has venido a ser causa de mi dolor; porque le he dado palabra a Jehov, y no podr retractarme. 36 Ella entonces le respondi: Padre mo, si le has dado palabra a Jehov, haz de m conforme a lo que prometiste, ya que Jehov ha hecho venganza en tus enemigos los hijos de Amn. 37 Y volvi a decir a su padre: Concdeme esto: djame por dos meses que vaya y descienda por los montes, y llore mi virginidad, yo y mis compaeras. 38 El entonces dijo: Ve. Y la dej por dos meses. Y ella fue con sus compaeras, y llor su virginidad por los montes. 39 Pasados los dos meses volvi a su padre, quien hizo de ella conforme al voto que haba hecho. Y ella nunca conoci varn. 40 Y se hizo costumbre en Israel, que de ao en ao fueran las doncellas de Israel a endechar a la hija de Jeft galaadita, cuatro das en el ao. 

JUECES 12

1 Entonces se reunieron los varones de Efran, y pasaron hacia el norte, y dijeron a Jeft: Por qu fuiste a hacer guerra contra los hijos de Amn, y no nos llamaste para que furamos contigo? Nosotros quemaremos tu casa contigo. 2 Y Jeft les respondi: Yo y mi pueblo tenamos una gran contienda con los hijos de Amn, y os llam, y no me defendisteis de su mano. 3 Viendo, pues, que no me defendais, arriesgu mi vida, y pas contra los hijos de Amn, y Jehov me los entreg; por qu, pues, habis subido hoy contra m para pelear conmigo? 4 Entonces reuni Jeft a todos los varones de Galaad, y pele contra Efran; y los de Galaad derrotaron a Efran, porque haban dicho: Vosotros sois fugitivos de Efran, vosotros los galaaditas, en medio de Efran y de Manass. 5 Y los galaaditas tomaron los vados del Jordn a los de Efran; y aconteci que cuando decan los fugitivos de Efran: Quiero pasar, los de Galaad les preguntaban: Eres t efrateo? Si l responda: No, 6 entonces le decan: Ahora, pues, di Shibolet. Y l deca Sibolet; porque no poda pronunciarlo correctamente. Entonces le echaban mano, y le degollaban junto a los vados del Jordn. Y murieron entonces de los de Efran cuarenta y dos mil. 7 Y Jeft juzg a Israel seis aos; y muri Jeft galaadita, y fue sepultado en una de las ciudades de Galaad. 

Ibzn, Eln y Abdn, jueces de Israel

8 Despus de l juzg a Israel Ibzn de Beln, 9 el cual tuvo treinta hijos y treinta hijas, las cuales cas fuera, y tom de fuera treinta hijas para sus hijos; y juzg a Israel siete aos. 10 Y muri Ibzn, y fue sepultado en Beln. 11 Despus de l juzg a Israel Eln zabulonita, el cual juzg a Israel diez aos. 12 Y muri Eln zabulonita, y fue sepultado en Ajaln en la tierra de Zabuln. 13 Despus de l juzg a Israel Abdn hijo de Hilel, piratonita. 14 Este tuvo cuarenta hijos y treinta nietos, que cabalgaban sobre setenta asnos; y juzg a Israel ocho aos. 15 Y muri Abdn hijo de Hilel piratonita, y fue sepultado en Piratn, en la tierra de Efran, en el monte de Amalec. 

JUECES 13

Nacimiento de Sansn

1 Los hijos de Israel volvieron a hacer lo malo ante los ojos de Jehov; y Jehov los entreg en mano de los filisteos por cuarenta aos. 2 Y haba un hombre de Zora, de la tribu de Dan, el cual se llamaba Manoa; y su mujer era estril, y nunca haba tenido hijos. 3 A esta mujer apareci el ngel de Jehov, y le dijo: He aqu que t eres estril, y nunca has tenido hijos; pero concebirs y dars a luz un hijo. 4 Ahora, pues, no bebas vino ni sidra, ni comas cosa inmunda. 5 Pues he aqu que concebirs y dars a luz un hijo; y navaja no pasar sobre su cabeza, porque el nio ser nazareo a Dios desde su nacimiento, y l comenzar a salvar a Israel de mano de los filisteos. 6 Y la mujer vino y se lo cont a su marido, diciendo: Un varn de Dios vino a m, cuyo aspecto era como el aspecto de un ngel de Dios, temible en gran manera; y no le pregunt de dnde ni quin era, ni tampoco l me dijo su nombre. 7 Y me dijo: He aqu que t concebirs, y dars a luz un hijo; por tanto, ahora no bebas vino, ni sidra, ni comas cosa inmunda, porque este nio ser nazareo a Dios desde su nacimiento hasta el da de su muerte. 

8 Entonces or Manoa a Jehov, y dijo: Ah, Seor mo, yo te ruego que aquel varn de Dios que enviaste, vuelva ahora a venir a nosotros, y nos ensee lo que hayamos de hacer con el nio que ha de nacer. 9 Y Dios oy la voz de Manoa; y el ngel de Dios volvi otra vez a la mujer, estando ella en el campo; mas su marido Manoa no estaba con ella. 10 Y la mujer corri prontamente a avisarle a su marido, dicindole: Mira que se me ha aparecido aquel varn que vino a m el otro da. 11 Y se levant Manoa, y sigui a su mujer; y vino al varn y le dijo: Eres t aquel varn que habl a la mujer? Y l dijo: Yo soy. 12 Entonces Manoa dijo: Cuando tus palabras se cumplan, cmo debe ser la manera de vivir del nio, y qu debemos hacer con l? 13 Y el ngel de Jehov respondi a Manoa: La mujer se guardar de todas las cosas que yo le dije. 14 No tomar nada que proceda de la vid; no beber vino ni sidra, y no comer cosa inmunda; guardar todo lo que le mand. 

15 Entonces Manoa dijo al ngel de Jehov: Te ruego nos permitas detenerte, y te prepararemos un cabrito. 16 Y el ngel de Jehov respondi a Manoa: Aunque me detengas, no comer de tu pan; mas si quieres hacer holocausto, ofrcelo a Jehov. Y no saba Manoa que aqul fuese ngel de Jehov. 17 Entonces dijo Manoa al ngel de Jehov: Cul es tu nombre, para que cuando se cumpla tu palabra te honremos? 18 Y el ngel de Jehov respondi: Por qu preguntas por mi nombre, que es admirable? 19 Y Manoa tom un cabrito y una ofrenda, y los ofreci sobre una pea a Jehov; y el ngel hizo milagro ante los ojos de Manoa y de su mujer. 20 Porque aconteci que cuando la llama suba del altar hacia el cielo, el ngel de Jehov subi en la llama del altar ante los ojos de Manoa y de su mujer, los cuales se postraron en tierra. 

21 Y el ngel de Jehov no volvi a aparecer a Manoa ni a su mujer. Entonces conoci Manoa que era el ngel de Jehov. 22 Y dijo Manoa a su mujer: Ciertamente moriremos, porque a Dios hemos visto. 23 Y su mujer le respondi: Si Jehov nos quisiera matar, no aceptara de nuestras manos el holocausto y la ofrenda, ni nos hubiera mostrado todas estas cosas, ni ahora nos habra anunciado esto. 24 Y la mujer dio a luz un hijo, y le puso por nombre Sansn. Y el nio creci, y Jehov lo bendijo. 25 Y el Espritu de Jehov comenz a manifestarse en l en los campamentos de Dan, entre Zora y Estaol. 

Sansn y la mujer filistea de Timnat

JUECES 14

1 Descendi Sansn a Timnat, y vio en Timnat a una mujer de las hijas de los filisteos. 2 Y subi, y lo declar a su padre y a su madre, diciendo: Yo he visto en Timnat una mujer de las hijas de los filisteos; os ruego que me la tomis por mujer. 3 Y su padre y su madre le dijeron: No hay mujer entre las hijas de tus hermanos, ni en todo nuestro pueblo, para que vayas t a tomar mujer de los filisteos incircuncisos? Y Sansn respondi a su padre: Tmame sta por mujer, porque ella me agrada. 

4 Mas su padre y su madre no saban que esto vena de Jehov, porque l buscaba ocasin contra los filisteos; pues en aquel tiempo los filisteos dominaban sobre Israel. 

5 Y Sansn descendi con su padre y con su madre a Timnat; y cuando llegaron a las vias de Timnat, he aqu un len joven que vena rugiendo hacia l. 6 Y el Espritu de Jehov vino sobre Sansn, quien despedaz al len como quien despedaza un cabrito, sin tener nada en su mano; y no declar ni a su padre ni a su madre lo que haba hecho. 7 Descendi, pues, y habl a la mujer; y ella agrad a Sansn. 8 Y volviendo despus de algunos das para tomarla, se apart del camino para ver el cuerpo muerto del len; y he aqu que en el cuerpo del len haba un enjambre de abejas, y un panal de miel. 9 Y tomndolo en sus manos, se fue comindolo por el camino; y cuando alcanz a su padre y a su madre, les dio tambin a ellos que comiesen; mas no les descubri que haba tomado aquella miel del cuerpo del len. 

10 Vino, pues, su padre adonde estaba la mujer, y Sansn hizo all banquete; porque as solan hacer los jvenes. 11 Y aconteci que cuando ellos le vieron, tomaron treinta compaeros para que estuviesen con l. 12 Y Sansn les dijo: Yo os propondr ahora un enigma, y si en los siete das del banquete me lo declaris y descifris, yo os dar treinta vestidos de lino y treinta vestidos de fiesta. 13 Mas si no me lo podis declarar, entonces vosotros me daris a m los treinta vestidos de lino y los vestidos de fiesta. Y ellos respondieron: Propn tu enigma, y lo oiremos. 14 Entonces les dijo: 


Del devorador sali comida, 
Y del fuerte sali dulzura. 

Y ellos no pudieron declararle el enigma en tres das. 

15 Al sptimo da dijeron a la mujer de Sansn: Induce a tu marido a que nos declare este enigma, para que no te quememos a ti y a la casa de tu padre. Nos habis llamado aqu para despojarnos? 16 Y llor la mujer de Sansn en presencia de l, y dijo: Solamente me aborreces, y no me amas, pues no me declaras el enigma que propusiste a los hijos de mi pueblo. Y l respondi: He aqu que ni a mi padre ni a mi madre lo he declarado, y te lo haba de declarar a ti? 17 Y ella llor en presencia de l los siete das que ellos tuvieron banquete; mas al sptimo da l se lo declar, porque le presionaba; y ella lo declar a los hijos de su pueblo. 18 Al sptimo da, antes que el sol se pusiese, los de la ciudad le dijeron: 


Qu cosa ms dulce que la miel? 
Y qu cosa ms fuerte que el len? 

Y l les respondi: 


Si no araseis con mi novilla, 
Nunca hubierais descubierto mi enigma. 19 Y el Espritu de Jehov vino sobre l, y descendi a Ascaln y mat a treinta hombres de ellos; y tomando sus despojos, dio las mudas de vestidos a los que haban explicado el enigma; y encendido en enojo se volvi a la casa de su padre. 20 Y la mujer de Sansn fue dada a su compaero, al cual l haba tratado como su amigo. 



JUECES 15

1 Aconteci despus de algn tiempo, que en los das de la siega del trigo Sansn visit a su mujer con un cabrito, diciendo: Entrar a mi mujer en el aposento. Mas el padre de ella no lo dej entrar. 2 Y dijo el padre de ella: Me persuad de que la aborrecas, y la di a tu compaero. Mas su hermana menor, no es ms hermosa que ella? Tmala, pues, en su lugar. 3 Entonces le dijo Sansn: Sin culpa ser esta vez respecto de los filisteos, si mal les hiciere. 4 Y fue Sansn y caz trescientas zorras, y tom teas, y junt cola con cola, y puso una tea entre cada dos colas. 5 Despus, encendiendo las teas, solt las zorras en los sembrados de los filisteos, y quem las mieses amontonadas y en pie, vias y olivares. 6 Y dijeron los filisteos: Quin hizo esto? Y les contestaron: Sansn, el yerno del timnateo, porque le quit su mujer y la dio a su compaero. Y vinieron los filisteos y la quemaron a ella y a su padre. 7 Entonces Sansn les dijo: Ya que as habis hecho, juro que me vengar de vosotros, y despus desistir. 8 Y los hiri cadera y muslo con gran mortandad; y descendi y habit en la cueva de la pea de Etam. 

Sansn derrota a los filisteos en Lehi

9 Entonces los filisteos subieron y acamparon en Jud, y se extendieron por Lehi. 10 Y los varones de Jud les dijeron: Por qu habis subido contra nosotros? Y ellos respondieron: A prender a Sansn hemos subido, para hacerle como l nos ha hecho. 11 Y vinieron tres mil hombres de Jud a la cueva de la pea de Etam, y dijeron a Sansn: No sabes t que los filisteos dominan sobre nosotros? Por qu nos has hecho esto? Y l les respondi: Yo les he hecho como ellos me hicieron. 12 Ellos entonces le dijeron: Nosotros hemos venido para prenderte y entregarte en mano de los filisteos. Y Sansn les respondi: Juradme que vosotros no me mataris. 13 Y ellos le respondieron, diciendo: No; solamente te prenderemos, y te entregaremos en sus manos; mas no te mataremos. Entonces le ataron con dos cuerdas nuevas, y le hicieron venir de la pea. 

14 Y as que vino hasta Lehi, los filisteos salieron gritando a su encuentro; pero el Espritu de Jehov vino sobre l, y las cuerdas que estaban en sus brazos se volvieron como lino quemado con fuego, y las ataduras se cayeron de sus manos. 15 Y hallando una quijada de asno fresca an, extendi la mano y la tom, y mat con ella a mil hombres. 16 Entonces Sansn dijo: 


Con la quijada de un asno, un montn, dos montones; 
Con la quijada de un asno mat a mil hombres. 17 Y acabando de hablar, arroj de su mano la quijada, y llam a aquel lugar Ramat-lehi. 



18 Y teniendo gran sed, clam luego a Jehov, y dijo: T has dado esta grande salvacin por mano de tu siervo; y morir yo ahora de sed, y caer en mano de los incircuncisos? 19 Entonces abri Dios la cuenca que hay en Lehi; y sali de all agua, y l bebi, y recobr su espritu, y se reanim. Por esto llam el nombre de aquel lugar, En-hacore, el cual est en Lehi, hasta hoy. 20 Y juzg a Israel en los das de los filisteos veinte aos. 

Sansn en Gaza

JUECES 16

1 Fue Sansn a Gaza, y vio all a una mujer ramera, y se lleg a ella. 2 Y fue dicho a los de Gaza: Sansn ha venido ac. Y lo rodearon, y acecharon toda aquella noche a la puerta de la ciudad; y estuvieron callados toda aquella noche, diciendo: Hasta la luz de la maana; entonces lo mataremos. 3 Mas Sansn durmi hasta la medianoche; y a la medianoche se levant, y tomando las puertas de la ciudad con sus dos pilares y su cerrojo, se las ech al hombro, y se fue y las subi a la cumbre del monte que est delante de Hebrn. 

Sansn y Dalila

4 Despus de esto aconteci que se enamor de una mujer en el valle de Sorec, la cual se llamaba Dalila. 5 Y vinieron a ella los prncipes de los filisteos, y le dijeron: Engale e infrmate en qu consiste su gran fuerza, y cmo lo podramos vencer, para que lo atemos y lo dominemos; y cada uno de nosotros te dar mil cien siclos de plata. 6 Y Dalila dijo a Sansn: Yo te ruego que me declares en qu consiste tu gran fuerza, y cmo podrs ser atado para ser dominado. 7 Y le respondi Sansn: Si me ataren con siete mimbres verdes que an no estn enjutos, entonces me debilitar y ser como cualquiera de los hombres. 8 Y los prncipes de los filisteos le trajeron siete mimbres verdes que an no estaban enjutos, y ella le at con ellos. 9 Y ella tena hombres en acecho en el aposento. Entonces ella le dijo: Sansn, los filisteos contra ti! Y l rompi los mimbres, como se rompe una cuerda de estopa cuando toca el fuego; y no se supo el secreto de su fuerza. 

10 Entonces Dalila dijo a Sansn: He aqu t me has engaado, y me has dicho mentiras; descbreme, pues, ahora, te ruego, cmo podrs ser atado. 11 Y l le dijo: Si me ataren fuertemente con cuerdas nuevas que no se hayan usado, yo me debilitar, y ser como cualquiera de los hombres. 12 Y Dalila tom cuerdas nuevas, y le at con ellas, y le dijo: Sansn, los filisteos sobre ti! Y los espas estaban en el aposento. Mas l las rompi de sus brazos como un hilo. 

13 Y Dalila dijo a Sansn: Hasta ahora me engaas, y tratas conmigo con mentiras. Descbreme, pues, ahora, cmo podrs ser atado. El entonces le dijo: Si tejieres siete guedejas de mi cabeza con la tela y las asegurares con la estaca. 14 Y ella las asegur con la estaca, y le dijo: Sansn, los filisteos sobre ti! Mas despertando l de su sueo, arranc la estaca del telar con la tela. 

15 Y ella le dijo: Cmo dices: Yo te amo, cuando tu corazn no est conmigo? Ya me has engaado tres veces, y no me has descubierto an en qu consiste tu gran fuerza. 16 Y aconteci que, presionndole ella cada da con sus palabras e importunndole, su alma fue reducida a mortal angustia. 17 Le descubri, pues, todo su corazn, y le djio: Nunca a mi cabeza lleg navaja; porque soy nazareo de Dios desde el vientre de mi madre. Si fuere rapado, mi fuerza se apartar de m, y me debilitar y ser como todos los hombres. 

18 Viendo Dalila que l le haba descubierto todo su corazn, envi a llamar a los principales de los filisteos, diciendo: Venid esta vez, porque l me ha descubierto todo su corazn. Y los principales de los filisteos vinieron a ella, trayendo en su mano el dinero. 19 Y ella hizo que l se durmiese sobre sus rodillas, y llam a un hombre, quien le rap las siete guedejas de su cabeza; y ella comenz a afligirlo, pues su fuerza se apart de l. 20 Y le dijo: Sansn, los filisteos sobre ti! Y luego que despert l de su sueo, se dijo: Esta vez saldr como las otras y me escapar. Pero l no saba que Jehov ya se haba apartado de l. 21 Mas los filisteos le echaron mano, y le sacaron los ojos, y le llevaron a Gaza; y le ataron con cadenas para que moliese en la crcel. 22 Y el cabello de su cabeza comenz a crecer, despus que fue rapado. 

Muerte de Sansn

23 Entonces los principales de los filisteos se juntaron para ofrecer sacrificio a Dagn su dios y para alegrarse; y dijeron: Nuestro dios entreg en nuestras manos a Sansn nuestro enemigo. 24 Y vindolo el pueblo, alabaron a su dios, diciendo: Nuestro dios entreg en nuestras manos a nuestro enemigo, y al destruidor de nuestra tierra, el cual haba dado muerte a muchos de nosotros. 25 Y aconteci que cuando sintieron alegra en su corazn, dijeron: Llamad a Sansn, para que nos divierta. Y llamaron a Sansn de la crcel, y sirvi de juguete delante de ellos; y lo pusieron entre las columnas. 26 Entonces Sansn dijo al joven que le guiaba de la mano: Acrcame, y hazme palpar las columnas sobre las que descansa la casa, para que me apoye sobre ellas. 27 Y la casa estaba llena de hombres y mujeres, y todos los principales de los filisteos estaban all; y en el piso alto haba como tres mil hombres y mujeres, que estaban mirando el escarnio de Sansn. 

28 Entonces clam Sansn a Jehov, y dijo: Seor Jehov, acurdate ahora de m, y fortalceme, te ruego, solamente esta vez, oh Dios, para que de una vez tome venganza de los filisteos por mis dos ojos. 29 Asi luego Sansn las dos columnas de en medio, sobre las que descansaba la casa, y ech todo su peso sobre ellas, su mano derecha sobre una y su mano izquierda sobre la otra. 30 Y dijo Sansn: Muera yo con los filisteos. Entonces se inclin con toda su fuerza, y cay la casa sobre los principales, y sobre todo el pueblo que estaba en ella. Y los que mat al morir fueron muchos ms que los que haba matado durante su vida. 31 Y descendieron sus hermanos y toda la casa de su padre, y le tomaron, y le llevaron, y le sepultaron entre Zora y Estaol, en el sepulcro de su padre Manoa. Y l juzg a Israel veinte aos. 

Las imgenes y el sacerdote de Micaa

JUECES 17

1 Hubo un hombre del monte de Efran, que se llamaba Micaa, 2 el cual dijo a su madre: Los mil cien siclos de plata que te fueron hurtados, acerca de los cuales maldijiste, y de los cuales me hablaste, he aqu el dinero est en mi poder; yo lo tom. Entonces la madre dijo: Bendito seas de Jehov, hijo mo. 3 Y l devolvi los mil cien siclos de plata a su madre; y su madre dijo: En verdad he dedicado el dinero a Jehov por mi hijo, para hacer una imagen de talla y una de fundicin; ahora, pues, yo te lo devuelvo. 4 Mas l devolvi el dinero a su madre, y tom su madre doscientos siclos de plata y los dio al fundidor, quien hizo de ellos una imagen de talla y una de fundicin, la cual fue puesta en la casa de Micaa. 5 Y este hombre Micaa tuvo casa de dioses, e hizo efod y terafines, y consagr a uno de sus hijos para que fuera su sacerdote. 6 En aquellos das no haba rey en Israel; cada uno haca lo que bien le pareca. 

7 Y haba un joven de Beln de Jud, de la tribu de Jud, el cual era levita, y forastero all. 8 Este hombre parti de la ciudad de Beln de Jud para ir a vivir donde pudiera encontrar lugar; y llegando en su camino al monte de Efran, vino a casa de Micaa. 9 Y Micaa le dijo: De dnde vienes? Y el levita le respondi: Soy de Beln de Jud, y voy a vivir donde pueda encontrar lugar. 10 Entonces Micaa le dijo: Qudate en mi casa, y sers para m padre y sacerdote; y yo te dar diez siclos de plata por ao, vestidos y comida. Y el levita se qued. 11 Agrad, pues, al levita morar con aquel hombre, y fue para l como uno de sus hijos. 12 Y Micaa consagr al levita, y aquel joven le serva de sacerdote, y permaneci en casa de Micaa. 13 Y Micaa dijo: Ahora s que Jehov me prosperar, porque tengo un levita por sacerdote. 

Micaa y los hombres de Dan

JUECES 18

1 En aquellos das no haba rey en Israel. Y en aquellos das la tribu de Dan buscaba posesin para s donde habitar, porque hasta entonces no haba tenido posesin entre las tribus de Israel. 2 Y los hijos de Dan enviaron de su tribu cinco hombres de entre ellos, hombres valientes, de Zora y Estaol, para que reconociesen y explorasen bien la tierra; y les dijeron: Id y reconoced la tierra. Estos vinieron al monte de Efran, hasta la casa de Micaa, y all posaron. 3 Cuando estaban cerca de la casa de Micaa, reconocieron la voz del joven levita; y llegando all, le dijeron: Quin te ha trado ac? y qu haces aqu? y qu tienes t por aqu? 4 El les respondi: De esta y de esta manera ha hecho conmigo Micaa, y me ha tomado para que sea su sacerdote. 5 Y ellos le dijeron: Pregunta, pues, ahora a Dios, para que sepamos si ha de prosperar este viaje que hacemos. 6 Y el sacerdote les respondi: Id en paz; delante de Jehov est vuestro camino en que andis. 

7 Entonces aquellos cinco hombres salieron, y vinieron a Lais; y vieron que el pueblo que habitaba en ella estaba seguro, ocioso y confiado, conforme a la costumbre de los de Sidn, sin que nadie en aquella regin les perturbase en cosa alguna, ni haba quien poseyese el reino. Y estaban lejos de los sidonios, y no tenan negocios con nadie. 8 Volviendo, pues, ellos a sus hermanos en Zora y Estaol, sus hermanos les dijeron: Qu hay? Y ellos respondieron: 9 Levantaos, subamos contra ellos; porque nosotros hemos explorado la regin, y hemos visto que es muy buena; y vosotros no haris nada? No seis perezosos en poneros en marcha para ir a tomar posesin de la tierra. 10 Cuando vayis, llegaris a un pueblo confiado y a una tierra muy espaciosa, pues Dios la ha entregado en vuestras manos; lugar donde no hay falta de cosa alguna que haya en la tierra. 

11 Entonces salieron de all, de Zora y de Estaol, seiscientos hombres de la familia de Dan, armados de armas de guerra. 12 Fueron y acamparon en Quiriat-jearim en Jud, por lo cual llamaron a aquel lugar el campamento de Dan, hasta hoy; est al occidente de Quiriat-jearim. 13 Y de all pasaron al monte de Efran, y vinieron hasta la casa de Micaa. 

14 Entonces aquellos cinco hombres que haban ido a reconocer la tierra de Lais dijeron a sus hermanos: No sabis que en estas casas hay efod y terafines, y una imagen de talla y una de fundicin? Mirad, por tanto, lo que habis de hacer. 15 Cuando llegaron all, vinieron a la casa del joven levita, en casa de Micaa, y le preguntaron cmo estaba. 16 Y los seiscientos hombres, que eran de los hijos de Dan, estaban armados de sus armas de guerra a la entrada de la puerta. 17 Y subiendo los cinco hombres que haban ido a reconocer la tierra, entraron all y tomaron la imagen de talla, el efod, los terafines y la imagen de fundicin, mientras estaba el sacerdote a la entrada de la puerta con los seiscientos hombres armados de armas de guerra. 18 Entrando, pues, aqullos en la casa de Micaa, tomaron la imagen de talla, el efod, los terafines y la imagen de fundicin. Y el sacerdote les dijo: Qu hacis vosotros? 19 Y ellos le respondieron: Calla, pon la mano sobre tu boca, y vente con nosotros, para que seas nuestro padre y sacerdote. Es mejor que seas t sacerdote en casa de un solo hombre, que de una tribu y familia de Israel? 20 Y se alegr el corazn del sacerdote, el cual tom el efod y los terafines y la imagen, y se fue en medio del pueblo. 

21 Y ellos se volvieron y partieron, y pusieron los nios, el ganado y el bagaje por delante. 22 Cuando ya se haban alejado de la casa de Micaa, los hombres que habitaban en las casas cercanas a la casa de Micaa se juntaron y siguieron a los hijos de Dan. 23 Y dando voces a los de Dan, stos volvieron sus rostros, y dijeron a Micaa: Qu tienes, que has juntado gente? 24 El respondi: Tomasteis mis dioses que yo hice y al sacerdote, y os vais; qu ms me queda? Por qu, pues, me decs: Qu tienes? 25 Y los hijos de Dan le dijeron: No des voces tras nosotros, no sea que los de nimo colrico os acometan, y pierdas tambin tu vida y la vida de los tuyos. 26 Y prosiguieron los hijos de Dan su camino, y Micaa, viendo que eran ms fuertes que l, volvi y regres a su casa. 

27 Y ellos, llevando las cosas que haba hecho Micaa, juntamente con el sacerdote que tena, llegaron a Lais, al pueblo tranquilo y confiado; y los hirieron a filo de espada, y quemaron la ciudad. 28 Y no hubo quien los defendiese, porque estaban lejos de Sidn, y no tenan negocios con nadie. Y la ciudad estaba en el valle que hay junto a Bet-rehob. Luego reedificaron la ciudad, y habitaron en ella. 29 Y llamaron el nombre de aquella ciudad Dan, conforme al nombre de Dan su padre, hijo de Israel, bien que antes se llamaba la ciudad Lais. 30 Y los hijos de Dan levantaron para s la imagen de talla; y Jonatn hijo de Gersn, hijo de Moiss, l y sus hijos fueron sacerdotes en la tribu de Dan, hasta el da del cautiverio de la tierra. 31 As tuvieron levantada entre ellos la imagen de talla que Micaa haba hecho, todo el tiempo que la casa de Dios estuvo en Silo. 

El levita y su concubina

JUECES 19

1 En aquellos das, cuando no haba rey en Israel, hubo un levita que moraba como forastero en la parte ms remota del monte de Efran, el cual haba tomado para s mujer concubina de Beln de Jud. 2 Y su concubina le fue infiel, y se fue de l a casa de su padre, a Beln de Jud, y estuvo all durante cuatro meses. 3 Y se levant su marido y la sigui, para hablarle amorosamente y hacerla volver; y llevaba consigo un criado, y un par de asnos; y ella le hizo entrar en la casa de su padre. 4 Y vindole el padre de la joven, sali a recibirle gozoso; y le detuvo su suegro, el padre de la joven, y qued en su casa tres das, comiendo y bebiendo y alojndose all. 5 Al cuarto da, cuando se levantaron de maana, se levant tambin el levita para irse; y el padre de la joven dijo a su yerno: Conforta tu corazn con un bocado de pan, y despus os iris. 6 Y se sentaron ellos dos juntos, y comieron y bebieron. Y el padre de la joven dijo al varn: Yo te ruego que quieras pasar aqu la noche, y se alegrar tu corazn. 7 Y se levant el varn para irse, pero insisti su suegro, y volvi a pasar all la noche. 8 Al quinto da, levantndose de maana para irse, le dijo el padre de la joven: Conforta ahora tu corazn, y aguarda hasta que decline el da. Y comieron ambos juntos. 9 Luego se levant el varn para irse, l y su concubina y su criado. Entonces su suegro, el padre de la joven, le dijo: He aqu ya el da declina para anochecer, te ruego que pasis aqu la noche; he aqu que el da se acaba, duerme aqu, para que se alegre tu corazn; y maana os levantaris temprano a vuestro camino y te irs a tu casa. 

10 Mas el hombre no quiso pasar all la noche, sino que se levant y se fue, y lleg hasta enfrente de Jebs, que es Jerusaln, con su par de asnos ensillados, y su concubina. 11 Y estando ya junto a Jebs, el da haba declinado mucho; y dijo el criado a su seor: Ven ahora, y vmonos a esta ciudad de los jebuseos, para que pasemos en ella la noche. 12 Y su seor le respondi: No iremos a ninguna ciudad de extranjeros, que no sea de los hijos de Israel, sino que pasaremos hasta Gabaa. Y dijo a su criado: 13 Ven, sigamos hasta uno de esos lugares, para pasar la noche en Gabaa o en Ram. 14 Pasando, pues, caminaron, y se les puso el sol junto a Gabaa que era de Benjamn. 15 Y se apartaron del camino para entrar a pasar all la noche en Gabaa; y entrando, se sentaron en la plaza de la ciudad, porque no hubo quien los acogiese en casa para pasar la noche. 

16 Y he aqu un hombre viejo que vena de su trabajo del campo al anochecer, el cual era del monte de Efran, y moraba como forastero en Gabaa; pero los moradores de aquel lugar eran hijos de Benjamn. 17 Y alzando el viejo los ojos, vio a aquel caminante en la plaza de la ciudad, y le dijo: A dnde vas, y de dnde vienes? 18 Y l respondi: Pasamos de Beln de Jud a la parte ms remota del monte de Efran, de donde soy; y haba ido a Beln de Jud; mas ahora voy a la casa de Jehov, y no hay quien me reciba en casa. 19 Nosotros tenemos paja y forraje para nuestros asnos, y tambin tenemos pan y vino para m y para tu sierva, y para el criado que est con tu siervo; no nos hace falta nada. 20 Y el hombre anciano dijo: Paz sea contigo; tu necesidad toda quede solamente a mi cargo, con tal que no pases la noche en la plaza. 21 Y los trajo a su casa, y dio de comer a sus asnos; y se lavaron los pies, y comieron y bebieron. 

22 Pero cuando estaban gozosos, he aqu que los hombres de aquella ciudad, hombres perversos, rodearon la casa, golpeando a la puerta; y hablaron al anciano, dueo de la casa, diciendo: Saca al hombre que ha entrado en tu casa, para que lo conozcamos. 23 Y sali a ellos el dueo de la casa y les dijo: No, hermanos mos, os ruego que no cometis este mal; ya que este hombre ha entrado en mi casa, no hagis esta maldad. 24 He aqu mi hija virgen, y la concubina de l; yo os las sacar ahora; humilladlas y haced con ellas como os parezca, y no hagis a este hombre cosa tan infame. 25 Mas aquellos hombres no le quisieron or; por lo que tomando aquel hombre a su concubina, la sac; y entraron a ella, y abusaron de ella toda la noche hasta la maana, y la dejaron cuando apuntaba el alba. 26 Y cuando ya amaneca, vino la mujer, y cay delante de la puerta de la casa de aquel hombre donde su seor estaba, hasta que fue de da. 

27 Y se levant por la maana su seor, y abri las puertas de la casa, y sali para seguir su camino; y he aqu la mujer su concubina estaba tendida delante de la puerta de la casa, con las manos sobre el umbral. 28 El le dijo: Levntate, y vmonos; pero ella no respondi. Entonces la levant el varn, y echndola sobre su asno, se levant y se fue a su lugar. 29 Y llegando a su casa, tom un cuchillo, y ech mano de su concubina, y la parti por sus huesos en doce partes, y la envi por todo el territorio de Israel. 30 Y todo el que vea aquello, deca: Jams se ha hecho ni visto tal cosa, desde el tiempo en que los hijos de Israel subieron de la tierra de Egipto hasta hoy. Considerad esto, tomad consejo, y hablad. 

La guerra contra Benjamn

JUECES 20

1 Entonces salieron todos los hijos de Israel, y se reuni la congregacin como un solo hombre, desde Dan hasta Beerseba y la tierra de Galaad, a Jehov en Mizpa. 2 Y los jefes de todo el pueblo, de todas las tribus de Israel, se hallaron presentes en la reunin del pueblo de Dios, cuatrocientos mil hombres de a pie que sacaban espada. 3 Y los hijos de Benjamn oyeron que los hijos de Israel haban subido a Mizpa. Y dijeron los hijos de Israel: Decid cmo fue esta maldad. 4 Entonces el varn levita, marido de la mujer muerta, respondi y dijo: Yo llegu a Gabaa de Benjamn con mi concubina, para pasar all la noche. 5 Y levantndose contra m los de Gabaa, rodearon contra m la casa por la noche, con idea de matarme, y a mi concubina la humillaron de tal manera que muri. 6 Entonces tomando yo mi concubina, la cort en pedazos, y la envi por todo el territorio de la posesin de Israel, por cuanto han hecho maldad y crimen en Israel. 7 He aqu todos vosotros sois hijos de Israel; dad aqu vuestro parecer y consejo. 

8 Entonces todo el pueblo, como un solo hombre, se levant, y dijeron: Ninguno de nosotros ir a su tienda, ni volver ninguno de nosotros a su casa. 9 Mas esto es ahora lo que haremos a Gabaa: contra ella subiremos por sorteo. 10 Tomaremos diez hombres de cada ciento por todas las tribus de Israel, y ciento de cada mil, y mil de cada diez mil, que lleven vveres para el pueblo, para que yendo a Gabaa de Benjamn le hagan conforme a toda la abominacin que ha cometido en Israel. 11 Y se juntaron todos los hombres de Israel contra la ciudad, ligados como un solo hombre. 

12 Y las tribus de Israel enviaron varones por toda la tribu de Benjamn, diciendo: Qu maldad es esta que ha sido hecha entre vosotros? 13 Entregad, pues, ahora a aquellos hombres perversos que estn en Gabaa, para que los matemos, y quitemos el mal de Israel. Mas los de Benjamn no quisieron or la voz de sus hermanos los hijos de Israel, 14 sino que los de Benjamn se juntaron de las ciudades en Gabaa, para salir a pelear contra los hijos de Israel. 15 Y fueron contados en aquel tiempo los hijos de Benjamn de las ciudades, veintisis mil hombres que sacaban espada, sin los que moraban en Gabaa, que fueron por cuenta setecientos hombres escogidos. 16 De toda aquella gente haba setecientos hombres escogidos, que eran zurdos, todos los cuales tiraban una piedra con la honda a un cabello, y no erraban. 17 Y fueron contados los varones de Israel, fuera de Benjamn, cuatrocientos mil hombres que sacaban espada, todos estos hombres de guerra. 

18 Luego se levantaron los hijos de Israel, y subieron a la casa de Dios y consultaron a Dios, diciendo: Quin subir de nosotros el primero en la guerra contra los hijos de Benjamn? Y Jehov respondi: Jud ser el primero. 

19 Se levantaron, pues, los hijos de Israel por la maana, contra Gabaa. 20 Y salieron los hijos de Israel a combatir contra Benjamn, y los varones de Israel ordenaron la batalla contra ellos junto a Gabaa. 21 Saliendo entonces de Gabaa los hijos de Benjamn, derribaron por tierra aquel da veintids mil hombres de los hijos de Israel. 22 Mas reanimndose el pueblo, los varones de Israel volvieron a ordenar la batalla en el mismo lugar donde la haban ordenado el primer da. 23 Porque los hijos de Israel subieron y lloraron delante de Jehov hasta la noche, y consultaron a Jehov, diciendo: Volveremos a pelear con los hijos de Benjamn nuestros hermanos? Y Jehov les respondi: Subid contra ellos. 

24 Por lo cual se acercaron los hijos de Israel contra los hijos de Benjamn el segundo da. 25 Y aquel segundo da, saliendo Benjamn de Gabaa contra ellos, derribaron por tierra otros dieciocho mil hombres de los hijos de Israel, todos los cuales sacaban espada. 26 Entonces subieron todos los hijos de Israel, y todo el pueblo, y vinieron a la casa de Dios; y lloraron, y se sentaron all en presencia de Jehov, y ayunaron aquel da hasta la noche; y ofrecieron holocaustos y ofrendas de paz delante de Jehov. 27 Y los hijos de Israel preguntaron a Jehov (pues el arca del pacto de Dios estaba all en aquellos das, 28 y Finees hijo de Eleazar, hijo de Aarn, ministraba delante de ella en aquellos das), y dijeron: Volveremos an a salir contra los hijos de Benjamn nuestros hermanos, para pelear, o desistiremos? Y Jehov dijo: Subid, porque maana yo os los entregar. 

29 Y puso Israel emboscadas alrededor de Gabaa. 30 Subiendo entonces los hijos de Israel contra los hijos de Benjamn el tercer da, ordenaron la batalla delante de Gabaa, como las otras veces. 31 Y salieron los hijos de Benjamn al encuentro del pueblo, alejndose de la ciudad; y comenzaron a herir a algunos del pueblo, matndolos como las otras veces por los caminos, uno de los cuales sube a Bet-el, y el otro a Gabaa en el campo; y mataron unos treinta hombres de Israel. 32 Y los hijos de Benjamn decan: Vencidos son delante de nosotros, como antes. Mas los hijos de Israel decan: Huiremos, y los alejaremos de la ciudad hasta los caminos. 33 Entonces se levantaron todos los de Israel de su lugar, y se pusieron en orden de batalla en Baal-tamar; y tambin las emboscadas de Israel salieron de su lugar, de la pradera de Gabaa. 34 Y vinieron contra Gabaa diez mil hombres escogidos de todo Israel, y la batalla arreciaba; mas ellos no saban que ya el desastre se acercaba a ellos. 35 Y derrot Jehov a Benjamn delante de Israel; y mataron los hijos de Israel aquel da a veinticinco mil cien hombres de Benjamn, todos los cuales sacaban espada. 

36 Y vieron los hijos de Benjamn que eran derrotados; y los hijos de Israel cedieron campo a Benjamn, porque estaban confiados en las emboscadas que haban puesto detrs de Gabaa. 37 Y los hombres de las emboscadas acometieron prontamente a Gabaa, y avanzaron e hirieron a filo de espada a toda la ciudad. 38 Y era la seal concertada entre los hombres de Israel y las emboscadas, que hiciesen subir una gran humareda de la ciudad. 39 Luego, pues, que los de Israel retrocedieron en la batalla, los de Benjamn comenzaron a herir y matar a la gente de Israel como treinta hombres, y ya decan: Ciertamente ellos han cado delante de nosotros, como en la primera batalla. 40 Mas cuando la columna de humo comenz a subir de la ciudad, los de Benjamn miraron hacia atrs; y he aqu que el humo de la ciudad suba al cielo. 41 Entonces se volvieron los hombres de Israel, y los de Benjamn se llenaron de temor, porque vieron que el desastre haba venido sobre ellos. 42 Volvieron, por tanto, la espalda delante de Israel hacia el camino del desierto; pero la batalla los alcanz, y los que salan de las ciudades los destruan en medio de ellos. 43 As cercaron a los de Benjamn, y los acosaron y hollaron desde Menha hasta enfrente de Gabaa hacia donde nace el sol. 44 Y cayeron de Benjamn dieciocho mil hombres, todos ellos hombres de guerra. 45 Volvindose luego, huyeron hacia el desierto, a la pea de Rimn, y de ellos fueron abatidos cinco mil hombres en los caminos; y fueron persiguindolos aun hasta Gidom, y mataron de ellos a dos mil hombres. 46 Fueron todos los que de Benjamn murieron aquel da, veinticinco mil hombres que sacaban espada, todos ellos hombres de guerra. 47 Pero se volvieron y huyeron al desierto a la pea de Rimn seiscientos hombres, los cuales estuvieron en la pea de Rimn cuatro meses. 48 Y los hombres de Israel volvieron sobre los hijos de Benjamn, y los hirieron a filo de espada, as a los hombres de cada ciudad como a las bestias y todo lo que fue hallado; asimismo pusieron fuego a todas las ciudades que hallaban. 

Mujeres para los benjamitas

JUECES 21

1 Los varones de Israel haban jurado en Mizpa, diciendo: Ninguno de nosotros dar su hija a los de Benjamn por mujer. 2 Y vino el pueblo a la casa de Dios, y se estuvieron all hasta la noche en presencia de Dios; y alzando su voz hicieron gran llanto, y dijeron: 3 Oh Jehov Dios de Israel, por qu ha sucedido esto en Israel, que falte hoy de Israel una tribu? 4 Y al da siguiente el pueblo se levant de maana, y edificaron all altar, y ofrecieron holocaustos y ofrendas de paz. 5 Y dijeron los hijos de Israel: Quin de todas las tribus de Israel no subi a la reunin delante de Jehov? Porque se haba hecho gran juramento contra el que no subiese a Jehov en Mizpa, diciendo: Sufrir la muerte. 6 Y los hijos de Israel se arrepintieron a causa de Benjamn su hermano, y dijeron: Cortada es hoy de Israel una tribu. 7 Qu haremos en cuanto a mujeres para los que han quedado? Nosotros hemos jurado por Jehov que no les daremos nuestras hijas por mujeres. 

8 Y dijeron: Hay alguno de las tribus de Israel que no haya subido a Jehov en Mizpa? Y hallaron que ninguno de Jabes-galaad haba venido al campamento, a la reunin. 9 Porque fue contado el pueblo, y no hubo all varn de los moradores de Jabes-galaad. 10 Entonces la congregacin envi all a doce mil hombres de los ms valientes, y les mandaron, diciendo: Id y herid a filo de espada a los moradores de Jabes-galaad, con las mujeres y nios. 11 Pero haris de esta manera: mataris a todo varn, y a toda mujer que haya conocido ayuntamiento de varn. 12 Y hallaron de los moradores de Jabes-galaad cuatrocientas doncellas que no haban conocido ayuntamiento de varn, y las trajeron al campamento en Silo, que est en la tierra de Canan. 

13 Toda la congregacin envi luego a hablar a los hijos de Benjamn que estaban en la pea de Rimn, y los llamaron en paz. 14 Y volvieron entonces los de Benjamn, y les dieron por mujeres las que haban guardado vivas de las mujeres de Jabes- galaad; mas no les bastaron stas. 15 Y el pueblo tuvo compasin de Benjamn, porque Jehov haba abierto una brecha entre las tribus de Israel. 

16 Entonces los ancianos de la congregacin dijeron: Qu haremos respecto de mujeres para los que han quedado? Porque fueron muertas las mujeres de Benjamn. 17 Y dijeron: Tenga Benjamn herencia en los que han escapado, y no sea exterminada una tribu de Israel. 18 Pero nosotros no les podemos dar mujeres de nuestras hijas, porque los hijos de Israel han jurado diciendo: Maldito el que diere mujer a los benjamitas. 19 Ahora bien, dijeron, he aqu cada ao hay fiesta solemne de Jehov en Silo, que est al norte de Bet-el, y al lado oriental del camino que sube de Bet-el a Siquem, y al sur de Lebona. 20 Y mandaron a los hijos de Benjamn, diciendo: Id, y poned emboscadas en las vias, 21 y estad atentos; y cuando veis salir a las hijas de Silo a bailar en corros, salid de las vias, y arrebatad cada uno mujer para s de las hijas de Silo, e idos a tierra de Benjamn. 22 Y si vinieren los padres de ellas o sus hermanos a demandrnoslas, nosotros les diremos: Hacednos la merced de concedrnoslas, pues que nosotros en la guerra no tomamos mujeres para todos; adems, no sois vosotros los que se las disteis, para que ahora seis culpados. 23 Y los hijos de Benjamn lo hicieron as; y tomaron mujeres conforme a su nmero, robndolas de entre las que danzaban; y se fueron, y volvieron a su heredad, y reedificaron las ciudades, y habitaron en ellas. 24 Entonces los hijos de Israel se fueron tambin de all, cada uno a su tribu y a su familia, saliendo de all cada uno a su heredad. 

25 En estos das no haba rey en Israel; cada uno haca lo que bien le pareca. 
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RUT 

Rut y Noem

RUT 1

1 Aconteci en los das que gobernaban los jueces, que hubo hambre en la tierra. Y un varn de Beln de Jud fue a morar en los campos de Moab, l y su mujer, y dos hijos suyos. 2 El nombre de aquel varn era Elimelec, y el de su mujer, Noem; y los nombres de sus hijos eran Mahln y Quelin, efrateos de Beln de Jud. Llegaron, pues, a los campos de Moab, y se quedaron all. 3 Y muri Elimelec, marido de Noem, y qued ella con sus dos hijos, 4 los cuales tomaron para s mujeres moabitas; el nombre de una era Orfa, y el nombre de la otra, Rut; y habitaron all unos diez aos. 5 Y murieron tambin los dos, Mahln y Quelin, quedando as la mujer desamparada de sus dos hijos y de su marido. 6 Entonces se levant con sus nueras, y regres de los campos de Moab; porque oy en el campo de Moab que Jehov haba visitado a su pueblo para darles pan. 7 Sali, pues, del lugar donde haba estado, y con ella sus dos nueras, y comenzaron a caminar para volverse a la tierra de Jud. 8 Y Noem dijo a sus dos nueras: Andad, volveos cada una a la casa de su madre; Jehov haga con vosotras misericordia, como la habis hecho con los muertos y conmigo. 9 Os conceda Jehov que hallis descanso, cada una en casa de su marido. Luego las bes, y ellas alzaron su voz y lloraron, 10 y le dijeron: Ciertamente nosotras iremos contigo a tu pueblo. 11 Y Noem respondi: Volveos, hijas mas; para qu habis de ir conmigo? Tengo yo ms hijos en el vientre, que puedan ser vuestros maridos? 12 Volveos, hijas mas, e idos; porque yo ya soy vieja para tener marido. Y aunque dijese: Esperanza tengo, y esta noche estuviese con marido, y aun diese a luz hijos, 13 habais vosotras de esperarlos hasta que fuesen grandes? Habais de quedaros sin casar por amor a ellos? No, hijas mas; que mayor amargura tengo yo que vosotras, pues la mano de Jehov ha salido contra m. 14 Y ellas alzaron otra vez su voz y lloraron; y Orfa bes a su suegra, mas Rut se qued con ella. 15 Y Noem dijo: He aqu tu cuada se ha vuelto a su pueblo y a sus dioses; vulvete t tras ella. 16 Respondi Rut: No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que t fueres, ir yo, y dondequiera que vivieres, vivir. Tu pueblo ser mi pueblo, y tu Dios mi Dios. 17 Donde t murieres, morir yo, y all ser sepultada; as me haga Jehov, y aun me aada, que slo la muerte har separacin entre nosotras dos. 18 Y viendo Noem que estaba tan resuelta a ir con ella, no dijo ms. 19 Anduvieron, pues, ellas dos hasta que llegaron a Beln; y aconteci que habiendo entrado en Beln, toda la ciudad se conmovi por causa de ellas, y decan: No es sta Noem? 20 Y ella les responda: No me llamis Noem, sino llamadme Mara; porque en grande amargura me ha puesto el Todopoderoso. 21 Yo me fui llena, pero Jehov me ha vuelto con las manos vacas. Por qu me llamaris Noem, ya que Jehov ha dado testimonio contra m, y el Todopoderoso me ha afligido? 22 As volvi Noem, y Rut la moabita su nuera con ella; volvi de los campos de Moab, y llegaron a Beln al comienzo de la siega de la cebada. 

Rut recoge espigas en el campo de Booz

RUT 2

1 Tena Noem un pariente de su marido, hombre rico de la familia de Elimelec, el cual se llamaba Booz. 2 Y Rut la moabita dijo a Noem: Te ruego que me dejes ir al campo, y recoger espigas en pos de aquel a cuyos ojos hallare gracia. Y ella le respondi: V, hija ma. 3 Fue, pues, y llegando, espig en el campo en pos de los segadores; y aconteci que aquella parte del campo era de Booz, el cual era de la familia de Elimelec. 4 Y he aqu que Booz vino de Beln, y dijo a los segadores: Jehov sea con vosotros. Y ellos respondieron: Jehov te bendiga. 5 Y Booz dijo a su criado el mayordomo de los segadores: De quin es esta joven? 6 Y el criado, mayordomo de los segadores, respondi y dijo: Es la joven moabita que volvi con Noem de los campos de Moab; 7 y ha dicho: Te ruego que me dejes recoger y juntar tras los segadores entre las gavillas. Entr, pues, y est desde por la maana hasta ahora, sin descansar ni aun por un momento. 8 Entonces Booz dijo a Rut: Oye, hija ma, no vayas a espigar a otro campo, ni pases de aqu; y aqu estars junto a mis criadas. 9 Mira bien el campo que sieguen, y sguelas; porque yo he mandado a los criados que no te molesten. Y cuando tengas sed, ve a las vasijas, y bebe del agua que sacan los criados. 10 Ella entonces bajando su rostro se inclin a tierra, y le dijo: Por qu he hallado gracia en tus ojos para que me reconozcas, siendo yo extranjera? 11 Y respondiendo Booz, le dijo: He sabido todo lo que has hecho con tu suegra despus de la muerte de tu marido, y que dejando a tu padre y a tu madre y la tierra donde naciste, has venido a un pueblo que no conociste antes. 12 Jehov recompense tu obra, y tu remuneracin sea cumplida de parte de Jehov Dios de Israel, bajo cuyas alas has venido a refugiarte. 13 Y ella dijo: Seor mo, halle yo gracia delante de tus ojos; porque me has consolado, y porque has hablado al corazn de tu sierva, aunque no soy ni como una de tus criadas. 14 Y Booz le dijo a la hora de comer: Ven aqu, y come del pan, y moja tu bocado en el vinagre. Y ella se sent junto a los segadores, y l le dio del potaje, y comi hasta que se saci, y le sobr. 15 Luego se levant para espigar. Y Booz mand a sus criados, diciendo: Que recoja tambin espigas entre las gavillas, y no la avergoncis; 16 y dejaris tambin caer para ella algo de los manojos, y lo dejaris para que lo recoja, y no la reprendis. 17 Espig, pues, en el campo hasta la noche, y desgran lo que haba recogido, y fue como un efa de cebada. 18 Y lo tom, y se fue a la ciudad; y su suegra vio lo que haba recogido. Sac tambin luego lo que le haba sobrado despus de haber quedado saciada, y se lo dio. 19 Y le dijo su suegra: Dnde has espigado hoy? y dnde has trabajado? Bendito sea el que te ha reconocido. Y cont ella a su suegra con quin haba trabajado, y dijo: El nombre del varn con quien hoy he trabajado es Booz. 20 Y dijo Noem a su nuera: Sea l bendito de Jehov, pues que no ha rehusado a los vivos la benevolencia que tuvo para con los que han muerto. Despus le dijo Noem: Nuestro pariente es aquel varn, y uno de los que pueden redimirnos. 21 Y Rut la moabita dijo: Adems de esto me ha dicho: Jntate con mis criadas, hasta que hayan acabado toda mi siega. 22 Y Noem respondi a Rut su nuera: Mejor es, hija ma, que salgas con sus criadas, y que no te encuentren en otro campo. 23 Estuvo, pues, junto con las criadas de Booz espigando, hasta que se acab la siega de la cebada y la del trigo; y viva con su suegra. 

Rut y Booz en la era

RUT 3

1 Despus le dijo su suegra Noem: Hija ma, no he de buscar hogar para ti, para que te vaya bien? 2 No es Booz nuestro pariente, con cuyas criadas t has estado? He aqu que l avienta esta noche la parva de las cebadas. 3 Te lavars, pues, y te ungirs, y vistindote tus vestidos, irs a la era; mas no te dars a conocer al varn hasta que l haya acabado de comer y de beber. 4 Y cuando l se acueste, notars el lugar donde se acuesta, e irs y descubrirs sus pies, y te acostars all; y l te dir lo que hayas de hacer. 5 Y ella respondi: Har todo lo que t me mandes. 6 Descendi, pues, a la era, e hizo todo lo que su suegra le haba mandado. 7 Y cuando Booz hubo comido y bebido, y su corazn estuvo contento, se retir a dormir a un lado del montn. Entonces ella vino calladamente, y le descubri los pies y se acost. 8 Y aconteci que a la medianoche se estremeci aquel hombre, y se volvi; y he aqu, una mujer estaba acostada a sus pies. 9 Entonces l dijo: Quin eres? Y ella respondi: Yo soy Rut tu sierva; extiende el borde de tu capa sobre tu sierva, por cuanto eres pariente cercano. 10 Y l dijo: Bendita seas t de Jehov, hija ma; has hecho mejor tu postrera bondad que la primera, no yendo en busca de los jvenes, sean pobres o ricos. 11 Ahora pues, no temas, hija ma; yo har contigo lo que t digas, pues toda la gente de mi pueblo sabe que eres mujer virtuosa. 12 Y ahora, aunque es cierto que yo soy pariente cercano, con todo eso hay pariente ms cercano que yo. 13 Pasa aqu la noche, y cuando sea de da, si l te redimiere, bien, redmate; mas si l no te quisiere redimir, yo te redimir, vive Jehov. Descansa, pues, hasta la maana. 14 Y despus que durmi a sus pies hasta la maana, se levant antes que los hombres pudieran reconocerse unos a otros; porque l dijo: No se sepa que vino mujer a la era. 15 Despus le dijo: Qutate el manto que traes sobre ti, y tenlo. Y tenindolo ella, l midi seis medidas de cebada, y se las puso encima; y ella se fue a la ciudad. 16 Y cuando lleg a donde estaba su suegra, sta le dijo: Qu hay, hija ma? Y le cont ella todo lo que con aquel varn le haba acontecido. 17 Y dijo: Estas seis medidas de cebada me dio, dicindome: A fin de que no vayas a tu suegra con las manos vacas. 18 Entonces Noem dijo: Esprate, hija ma, hasta que sepas cmo se resuelve el asunto; porque aquel hombre no descansar hasta que concluya el asunto hoy. 

Booz se casa con Rut

RUT 4

1 Booz subi a la puerta y se sent all; y he aqu pasaba aquel pariente de quien Booz haba hablado, y le dijo: Eh, fulano, ven ac y sintate. Y l vino y se sent. 2 Entonces l tom a diez varones de los ancianos de la ciudad, y dijo: Sentaos aqu. Y ellos se sentaron. 3 Luego dijo al pariente: Noem, que ha vuelto del campo de Moab, vende una parte de las tierras que tuvo nuestro hermano Elimelec. 4 Y yo decid hacrtelo saber, y decirte que la compres en presencia de los que estn aqu sentados, y de los ancianos de mi pueblo. Si t quieres redimir, redime; y si no quieres redimir, declramelo para que yo lo sepa; porque no hay otro que redima sino t, y yo despus de ti. Y l respondi: Yo redimir. 5 Entonces replic Booz: El mismo da que compres las tierras de mano de Noem, debes tomar tambin a Rut la moabita, mujer del difunto, para que restaures el nombre del muerto sobre su posesin. 6 Y respondi el pariente: No puedo redimir para m, no sea que dae mi heredad. Redime t, usando de mi derecho, porque yo no podr redimir. 7 Haba ya desde haca tiempo esta costumbre en Israel tocante a la redencin y al contrato, que para la confirmacin de cualquier negocio, el uno se quitaba el zapato y lo daba a su compaero; y esto serva de testimonio en Israel. 8 Entonces el pariente dijo a Booz: Tmalo t. Y se quit el zapato. 9 Y Booz dijo a los ancianos y a todo el pueblo: Vosotros sois testigos hoy, de que he adquirido de mano de Noem todo lo que fue de Elimelec, y todo lo que fue de Quelin y de Mahln. 10 Y que tambin tomo por mi mujer a Rut la moabita, mujer de Mahln, para restaurar el nombre del difunto sobre su heredad, para que el nombre del muerto no se borre de entre sus hermanos y de la puerta de su lugar. Vosotros sois testigos hoy. 11 Y dijeron todos los del pueblo que estaban a la puerta con los ancianos: Testigos somos. Jehov haga a la mujer que entra en tu casa como a Raquel y a Lea, las cuales edificaron la casa de Israel; y t seas ilustre en Efrata, y seas de renombre en Beln. 12 Y sea tu casa como la casa de Fares, el que Tamar dio a luz a Jud, por la descendencia que de esa joven te d Jehov. 13 Booz, pues, tom a Rut, y ella fue su mujer; y se lleg a ella, y Jehov le dio que concibiese y diese a luz un hijo. 14 Y las mujeres decan a Noem: Loado sea Jehov, que hizo que no te faltase hoy pariente, cuyo nombre ser celebrado en Israel; 15 el cual ser restaurador de tu alma, y sustentar tu vejez; pues tu nuera, que te ama, lo ha dado a luz; y ella es de ms valor para ti que siete hijos. 16 Y tomando Noem el hijo, lo puso en su regazo, y fue su aya. 17 Y le dieron nombre las vecinas, diciendo: Le ha nacido un hijo a Noem; y lo llamaron Obed. Este es padre de Isa, padre de David. 18 Estas son las generaciones de Fares: Fares engendr a Hezrn, 19 Hezrn engendr a Ram, y Ram engendr a Aminadab, 20 Aminadab engendr a Naasn, y Naasn engendr a Salmn, 21 Salmn engendr a Booz, y Booz engendr a Obed, 22 Obed engendr a Isa, e Isa engendr a David. 
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Primer Libro de

SAMUEL 

Nacimiento de Samuel

1 SAMUEL 1

1 Hubo un varn de Ramataim de Zofim, del monte de Efran, que se llamaba Elcana hijo de Jeroham, hijo de Eli, hijo de Tohu, hijo de Zuf, efrateo. 2 Y tena l dos mujeres; el nombre de una era Ana, y el de la otra, Penina. Y Penina tena hijos, mas Ana no los tena. 3 Y todos los aos aquel varn suba de su ciudad para adorar y para ofrecer sacrificios a Jehov de los ejrcitos en Silo, donde estaban dos hijos de El, Ofni y Finees, sacerdotes de Jehov. 4 Y cuando llegaba el da en que Elcana ofreca sacrificio, daba a Penina su mujer, a todos sus hijos y a todas sus hijas, a cada uno su parte. 5 Pero a Ana daba una parte escogida; porque amaba a Ana, aunque Jehov no le haba concedido tener hijos. 6 Y su rival la irritaba, enojndola y entristecindola, porque Jehov no le haba concedido tener hijos. 7 As haca cada ao; cuando suba a la casa de Jehov, la irritaba as; por lo cual Ana lloraba, y no coma. 8 Y Elcana su marido le dijo: Ana, por qu lloras? por qu no comes? y por qu est afligido tu corazn? No te soy yo mejor que diez hijos? 

9 Y se levant Ana despus que hubo comido y bebido en Silo; y mientras el sacerdote El estaba sentado en una silla junto a un pilar del templo de Jehov, 10 ella con amargura de alma or a Jehov, y llor abundantemente. 11 E hizo voto, diciendo: Jehov de los ejrcitos, si te dignares mirar a la afliccin de tu sierva, y te acordares de m, y no te olvidares de tu sierva, sino que dieres a tu sierva un hijo varn, yo lo dedicar a Jehov todos los das de su vida, y no pasar navaja sobre su cabeza. 

12 Mientras ella oraba largamente delante de Jehov, El estaba observando la boca de ella. 13 Pero Ana hablaba en su corazn, y solamente se movan sus labios, y su voz no se oa; y El la tuvo por ebria. 14 Entonces le dijo El: Hasta cundo estars ebria? Digiere tu vino. 15 Y Ana le respondi diciendo: No, seor mo; yo soy una mujer atribulada de espritu; no he bebido vino ni sidra, sino que he derramado mi alma delante de Jehov. 16 No tengas a tu sierva por una mujer impa; porque por la magnitud de mis congojas y de mi afliccin he hablado hasta ahora. 17 El respondi y dijo: Ve en paz, y el Dios de Israel te otorgue la peticin que le has hecho. 18 Y ella dijo: Halle tu sierva gracia delante de tus ojos. Y se fue la mujer por su camino, y comi, y no estuvo ms triste. 

19 Y levantndose de maana, adoraron delante de Jehov, y volvieron y fueron a su casa en Ram. Y Elcana se lleg a Ana su mujer, y Jehov se acord de ella. 20 Aconteci que al cumplirse el tiempo, despus de haber concebido Ana, dio a luz un hijo, y le puso por nombre Samuel, diciendo: Por cuanto lo ped a Jehov. 

21 Despus subi el varn Elcana con toda su familia, para ofrecer a Jehov el sacrificio acostumbrado y su voto. 22 Pero Ana no subi, sino dijo a su marido: Yo no subir hasta que el nio sea destetado, para que lo lleve y sea presentado delante de Jehov, y se quede all para siempre. 23 Y Elcana su marido le respondi: Haz lo que bien te parezca; qudate hasta que lo destetes; solamente que cumpla Jehov su palabra. Y se qued la mujer, y cri a su hijo hasta que lo destet. 24 Despus que lo hubo destetado, lo llev consigo, con tres becerros, un efa de harina, y una vasija de vino, y lo trajo a la casa de Jehov en Silo; y el nio era pequeo. 25 Y matando el becerro, trajeron el nio a El. 26 Y ella dijo: Oh, seor mo! Vive tu alma, seor mo, yo soy aquella mujer que estuvo aqu junto a ti orando a Jehov. 27 Por este nio oraba, y Jehov me dio lo que le ped. 28 Yo, pues, lo dedico tambin a Jehov; todos los das que viva, ser de Jehov. 

Y ador all a Jehov. 

Cntico de Ana

1 SAMUEL 2

1 Y Ana or y dijo: 


Mi corazn se regocija en Jehov, 
Mi poder se exalta en Jehov; 
Mi boca se ensanch sobre mis enemigos, 
Por cuanto me alegr en tu salvacin. 
2 No hay santo como Jehov; 
Porque no hay ninguno fuera de ti, 
Y no hay refugio como el Dios nuestro. 
3 No multipliquis palabras de grandeza y altanera; 
Cesen las palabras arrogantes de vuestra boca; 
Porque el Dios de todo saber es Jehov, 
Y a l toca el pesar las acciones. 
4 Los arcos de los fuertes fueron quebrados, 
Y los dbiles se cieron de poder. 
5 Los saciados se alquilaron por pan, 
Y los hambrientos dejaron de tener hambre; 
Hasta la estril ha dado a luz siete, 
Y la que tena muchos hijos languidece. 
6 Jehov mata, y l da vida; 
El hace descender al Seol, y hace subir. 
7 Jehov empobrece, y l enriquece; 
Abate, y enaltece. 
8 El levanta del polvo al pobre, 
Y del muladar exalta al menesteroso, 
Para hacerle sentarse con prncipes y heredar un sitio de honor. 
Porque de Jehov son las columnas de la tierra, 
Y l afirm sobre ellas el mundo. 
9 El guarda los pies de sus santos, 
Mas los impos perecen en tinieblas; 
Porque nadie ser fuerte por su propia fuerza. 
10 Delante de Jehov sern quebrantados sus adversarios, 
Y sobre ellos tronar desde los cielos; 
Jehov juzgar los confines de la tierra, 
Dar poder a su Rey, 
Y exaltar el podero de su Ungido. 



11 Y Elcana se volvi a su casa en Ram; y el nio ministraba a Jehov delante del sacerdote El. 

El pecado de los hijos de El

12 Los hijos de El eran hombres impos, y no tenan conocimiento de Jehov. 13 Y era costumbre de los sacerdotes con el pueblo, que cuando alguno ofreca sacrificio, vena el criado del sacerdote mientras se coca la carne, trayendo en su mano un garfio de tres dientes, 14 y lo meta en el perol, en la olla, en el caldero o en la marmita; y todo lo que sacaba el garfio, el sacerdote lo tomaba para s. De esta manera hacan con todo israelita que vena a Silo. 15 Asimismo, antes de quemar la grosura, vena el criado del sacerdote, y deca al que sacrificaba: Da carne que asar para el sacerdote; porque no tomar de ti carne cocida, sino cruda. 16 Y si el hombre le responda: Quemen la grosura primero, y despus toma tanto como quieras; l responda: No, sino dmela ahora mismo; de otra manera yo la tomar por la fuerza. 17 Era, pues, muy grande delante de Jehov el pecado de los jvenes; porque los hombres menospreciaban las ofrendas de Jehov. 

18 Y el joven Samuel ministraba en la presencia de Jehov, vestido de un efod de lino. 19 Y le haca su madre una tnica pequea y se la traa cada ao, cuando suba con su marido para ofrecer el sacrificio acostumbrado. 20 Y El bendijo a Elcana y a su mujer, diciendo: Jehov te d hijos de esta mujer en lugar del que pidi a Jehov. Y se volvieron a su casa. 

21 Y visit Jehov a Ana, y ella concibi, y dio a luz tres hijos y dos hijas. Y el joven Samuel creca delante de Jehov. 

22 Pero El era muy viejo; y oa de todo lo que sus hijos hacan con todo Israel, y cmo dorman con las mujeres que velaban a la puerta del tabernculo de reunin. 23 Y les dijo: Por qu hacis cosas semejantes? Porque yo oigo de todo este pueblo vuestros malos procederes. 24 No, hijos mos, porque no es buena fama la que yo oigo; pues hacis pecar al pueblo de Jehov. 25 Si pecare el hombre contra el hombre, los jueces le juzgarn; mas si alguno pecare contra Jehov, quin rogar por l? Pero ellos no oyeron la voz de su padre, porque Jehov haba resuelto hacerlos morir. 

26 Y el joven Samuel iba creciendo, y era acepto delante de Dios y delante de los hombres. 

27 Y vino un varn de Dios a El, y le dijo: As ha dicho Jehov: No me manifest yo claramente a la casa de tu padre, cuando estaban en Egipto en casa de Faran? 28 Y yo le escog por mi sacerdote entre todas las tribus de Israel, para que ofreciese sobre mi altar, y quemase incienso, y llevase efod delante de m; y di a la casa de tu padre todas las ofrendas de los hijos de Israel. 29 Por qu habis hollado mis sacrificios y mis ofrendas, que yo mand ofrecer en el tabernculo; y has honrado a tus hijos ms que a m, engordndoos de lo principal de todas las ofrendas de mi pueblo Israel? 30 Por tanto, Jehov el Dios de Israel dice: Yo haba dicho que tu casa y la casa de tu padre andaran delante de m perpetuamente; mas ahora ha dicho Jehov: Nunca yo tal haga, porque yo honrar a los que me honran, y los que me desprecian sern tenidos en poco. 31 He aqu, vienen das en que cortar tu brazo y el brazo de la casa de tu padre, de modo que no haya anciano en tu casa. 32 Vers tu casa humillada, mientras Dios colma de bienes a Israel; y en ningn tiempo habr anciano en tu casa. 33 El varn de los tuyos que yo no corte de mi altar, ser para consumir tus ojos y llenar tu alma de dolor; y todos los nacidos en tu casa morirn en la edad viril. 34 Y te ser por seal esto que acontecer a tus dos hijos, Ofni y Finees: ambos morirn en un da. 35 Y yo me suscitar un sacerdote fiel, que haga conforme a mi corazn y a mi alma; y yo le edificar casa firme, y andar delante de mi ungido todos los das. 36 Y el que hubiere quedado en tu casa vendr a postrarse delante de l por una moneda de plata y un bocado de pan, dicindole: Te ruego que me agregues a alguno de los ministerios, para que pueda comer un bocado de pan. 

Jehov llama a Samuel

1 SAMUEL 3

1 El joven Samuel ministraba a Jehov en presencia de El; y la palabra de Jehov escaseaba en aquellos das; no haba visin con frecuencia. 

2 Y aconteci un da, que estando El acostado en su aposento, cuando sus ojos comenzaban a oscurecerse de modo que no poda ver, 3 Samuel estaba durmiendo en el templo de Jehov, donde estaba el arca de Dios; y antes que la lmpara de Dios fuese apagada, 4 Jehov llam a Samuel; y l respondi: Heme aqu. 5 Y corriendo luego a El, dijo: Heme aqu, Para qu me llamaste? Y El le dijo: Yo no he llamado; vuelve y acustate. Y l se volvi y se acost. 6 Y Jehov volvi a llamar otra vez a Samuel. Y levantndose Samuel, vino a El y dijo: Heme aqu; para qu me has llamado? Y l dijo: Hijo mo, yo no he llamado; vuelve y acustate. 7 Y Samuel no haba conocido an a Jehov, ni la palabra de Jehov le haba sido revelada. 8 Jehov, pues, llam la tercera vez a Samuel. Y l se levant y vino a El, y dijo: Heme aqu; para qu me has llamado? Entonces entendi El que Jehov llamaba al joven. 9 Y dijo El a Samuel: Ve y acustate; y si te llamare, dirs: Habla, Jehov, porque tu siervo oye. As se fue Samuel, y se acost en su lugar. 

10 Y vino Jehov y se par, y llam como las otras veces: Samuel, Samuel! Entonces Samuel dijo: Habla, porque tu siervo oye. 11 Y Jehov dijo a Samuel: He aqu har yo una cosa en Israel, que a quien la oyere, le retiirn ambos odos. 12 Aquel da yo cumplir contra El todas las cosas que he dicho sobre su casa, desde el principio hasta el fin. 13 Y le mostrar que yo juzgar su casa para siempre, por la iniquidad que l sabe; porque sus hijos han blasfemado a Dios, y l no los ha estorbado. 14 Por tanto, yo he jurado a la casa de El que la iniquidad de la casa de El no ser expiada jams, ni con sacrificios ni con ofrendas. 

15 Y Samuel estuvo acostado hasta la maana, y abri las puertas de la casa de Jehov. Y Samuel tema descubrir la visin a El. 16 Llamando, pues, El a Samuel, le dijo: Hijo mo, Samuel. Y l respondi: Heme aqu. 17 Y El dijo: Qu es la palabra que te habl? Te ruego que no me la encubras; as te haga Dios y aun te aada, si me encubrieres palabra de todo lo que habl contigo. 18 Y Samuel se lo manifest todo, sin encubrirle nada. Entonces l dijo: Jehov es; haga lo que bien le pareciere. 

19 Y Samuel creci, y Jehov estaba con l, y no dej caer a tierra ninguna de sus palabras. 20 Y todo Israel, desde Dan hasta Beerseba, conoci que Samuel era fiel profeta de Jehov. 21 Y Jehov volvi a aparecer en Silo; porque Jehov se manifest a Samuel en Silo por la palabra de Jehov. 

Los filisteos capturan el arca

1 SAMUEL 4

1 Y Samuel habl a todo Israel. 

Por aquel tiempo sali Israel a encontrar en batalla a los filisteos, y acamp junto a Eben- ezer, y los filisteos acamparon en Afec. 2 Y los filisteos presentaron la batalla a Israel; y trabndose el combate, Israel fue vencido delante de los filisteos, los cuales hirieron en la batalla en el campo como a cuatro mil hombres. 3 Cuando volvi el pueblo al campamento, los ancianos de Israel dijeron: Por qu nos ha herido hoy Jehov delante de los filisteos? Traigamos a nosotros de Silo el arca del pacto de Jehov, para que viniendo entre nosotros nos salve de la mano de nuestros enemigos. 4 Y envi el pueblo a Silo, y trajeron de all el arca del pacto de Jehov de los ejrcitos, que moraba entre los querubines; y los dos hijos de El, Ofni y Finees, estaban all con el arca del pacto de Dios. 

5 Aconteci que cuando el arca del pacto de Jehov lleg al campamento, todo Israel grit con tan gran jbilo que la tierra tembl. 6 Cuando los filisteos oyeron la voz de jbilo, dijeron: Qu voz de gran jbilo es esta en el campamento de los hebreos? Y supieron que el arca de Jehov haba sido trada al campamento. 7 Y los filisteos tuvieron miedo, porque decan: Ha venido Dios al campamento. Y dijeron: Ay de nosotros! pues antes de ahora no fue as. 8 Ay de nosotros! Quin nos librar de la mano de estos dioses poderosos? Estos son los dioses que hirieron a Egipto con toda plaga en el desierto. 9 Esforzaos, oh filisteos, y sed hombres, para que no sirvis a los hebreos, como ellos os han servido a vosotros; sed hombres, y pelead. 

10 Pelearon, pues, los filisteos, e Israel fue vencido, y huyeron cada cual a sus tiendas; y fue hecha muy grande mortandad, pues cayeron de Israel treinta mil hombres de a pie. 11 Y el arca de Dios fue tomada, y muertos los dos hijos de El, Ofni y Finees. 

12 Y corriendo de la batalla un hombre de Benjamn, lleg el mismo da a Silo, rotos sus vestidos y tierra sobre su cabeza; 13 y cuando lleg, he aqu que El estaba sentado en una silla vigilando junto al camino, porque su corazn estaba temblando por causa del arca de Dios. Llegado, pues, aquel hombre a la ciudad, y dadas las nuevas, toda la ciudad grit. 14 Cuando El oy el estruendo de la gritera, dijo: Qu estruendo de alboroto es este? Y aquel hombre vino aprisa y dio las nuevas a El. 15 Era ya El de edad de noventa y ocho aos, y sus ojos se haban oscurecido, de modo que no poda ver. 16 Dijo, pues, aquel hombre a El: Yo vengo de la batalla, he escapado hoy del combate. Y El dijo: Qu ha acontecido, hijo mo? 17 Y el mensajero respondi diciendo: Israel huy delante de los filisteos, y tambin fue hecha gran mortandad en el pueblo; y tambin tus dos hijos, Ofni y Finees, fueron muertos, y el arca de Dios ha sido tomada. 18 Y aconteci que cuando l hizo mencin del arca de Dios, El cay hacia atrs de la silla al lado de la puerta, y se desnuc y muri; porque era hombre viejo y pesado. Y haba juzgado a Israel cuarenta aos. 

19 Y su nuera la mujer de Finees, que estaba encinta, cercana al alumbramiento, oyendo el rumor que el arca de Dios haba sido tomada, y muertos su suegro y su marido, se inclin y dio a luz; porque le sobrevinieron sus dolores de repente. 20 Y al tiempo que mora, le decan las que estaban junto a ella: No tengas temor, porque has dado a luz un hijo. Mas ella no respondi, ni se dio por entendida. 21 Y llam al nio Icabod, diciendo: Traspasada es la gloria de Israel! por haber sido tomada el arca de Dios, y por la muerte de su suegro y de su marido. 22 Dijo, pues: Traspasada es la gloria de Israel; porque ha sido tomada el arca de Dios. 

El arca en tierra de los filisteoss

1 SAMUEL 5

1 Cuando los filisteos capturaron el arca de Dios, la llevaron desde Eben-ezer a Asdod. 2 Y tomaron los filisteos el arca de Dios, y la metieron en la casa de Dagn, y la pusieron junto a Dagn. 3 Y cuando al siguiente da los de Asdod se levantaron de maana, he aqu Dagn postrado en tierra delante del arca de Jehov; y tomaron a Dagn y lo volvieron a su lugar. 4 Y volvindose a levantar de maana el siguiente da, he aqu que Dagn haba cado postrado en tierra delante del arca de Jehov; y la cabeza de Dagn y las dos palmas de sus manos estaban cortadas sobre el umbral, habindole quedado a Dagn el tronco solamente. 5 Por esta causa los sacerdotes de Dagn y todos los que entran en el templo de Dagn no pisan el umbral de Dagn en Asdod, hasta hoy. 

6 Y se agrav la mano de Jehov sobre los de Asdod, y los destruy y los hiri con tumores en Asdod y en todo su territorio. 7 Y viendo esto los de Asdod, dijeron: No quede con nosotros el arca del Dios de Israel, porque su mano es dura sobre nosotros y sobre nuestro dios Dagn. 8 Convocaron, pues, a todos los prncipes de los filisteos, y les dijeron: Qu haremos del arca del Dios de Israel? Y ellos respondieron: Psese el arca del Dios de Israel a Gat. Y pasaron all el arca del Dios de Israel. 9 Y aconteci que cuando la haban pasado, la mano de Jehov estuvo contra la ciudad con gran quebrantamiento, y afligi a los hombres de aquella ciudad desde el chico hasta el grande, y se llenaron de tumores. 10 Entonces enviaron el arca de Dios a Ecrn. Y cuando el arca de Dios vino a Ecrn, los ecronitas dieron voces, diciendo: Han pasado a nosotros el arca del Dios de Israel para matarnos a nosotros y a nuestro pueblo. 11 Y enviaron y reunieron a todos los prncipes de los filisteos, diciendo: Enviad el arca del Dios de Israel, y vulvase a su lugar, y no nos mate a nosotros ni a nuestro pueblo; porque haba consternacin de muerte en toda la ciudad, y la mano de Dios se haba agravado all. 12 Y los que no moran, eran heridos de tumores; y el clamor de la ciudad suba al cielo. 

Los filisteos devuelven el arca

1 SAMUEL 6

1 Estuvo el arca de Jehov en la tierra de los filisteos siete meses. 2 Entonces los filisteos, llamando a los sacerdotes y adivinos, preguntaron: Qu haremos del arca de Jehov? Hacednos saber de qu manera la hemos de volver a enviar a su lugar. 3 Ellos dijeron: Si enviis el arca del Dios de Israel, no la enviis vaca, sino pagadle la expiacin; entonces seris sanos, y conoceris por qu no se apart de vosotros su mano. 4 Y ellos dijeron: Y qu ser la expiacin que le pagaremos? Ellos respondieron: Conforme al nmero de los prncipes de los filisteos, cinco tumores de oro, y cinco ratones de oro, porque una misma plaga ha afligido a todos vosotros y a vuestros prncipes. 5 Haris, pues, figuras de vuestros tumores, y de vuestros ratones que destruyen la tierra, y daris gloria al Dios de Israel; quiz aliviar su mano de sobre vosotros y de sobre vuestros dioses, y de sobre vuestra tierra. 6 Por qu endurecis vuestro corazn, como los egipcios y Faran endurecieron su corazn? Despus que los haba tratado as, no los dejaron ir, y se fueron? 7 Haced, pues, ahora un carro nuevo, y tomad luego dos vacas que cren, a las cuales no haya sido puesto yugo, y uncid las vacas al carro, y haced volver sus becerros de detrs de ellas a casa. 8 Tomaris luego el arca de Jehov, y la pondris sobre el carro, y las joyas de oro que le habis de pagar en ofrenda por la culpa, las pondris en una caja al lado de ella; y la dejaris que se vaya. 9 Y observaris; si sube por el camino de su tierra a Bet-semes, l nos ha hecho este mal tan grande; y si no, sabremos que no es su mano la que nos ha herido, sino que esto ocurri por accidente. 

10 Y aquellos hombres lo hicieron as; tomando dos vacas que criaban, las uncieron al carro, y encerraron en casa sus becerros. 11 Luego pusieron el arca de Jehov sobre el carro, y la caja con los ratones de oro y las figuras de sus tumores. 12 Y las vacas se encaminaron por el camino de Bet-semes, y seguan camino recto, andando y bramando, sin apartarse ni a derecha ni a izquierda; y los prncipes de los filisteos fueron tras ellas hasta el lmite de Bet-semes. 13 Y los de Bet-semes segaban el trigo en el valle; y alzando los ojos vieron el arca, y se regocijaron cuando la vieron. 14 Y el carro vino al campo de Josu de Bet-semes, y par all donde haba una gran piedra; y ellos cortaron la madera del carro, y ofrecieron las vacas en holocausto a Jehov. 15 Y los levitas bajaron el arca de Jehov, y la caja que estaba junto a ella, en la cual estaban las joyas de oro, y las pusieron sobre aquella gran piedra; y los hombres de Bet-semes sacrificaron holocaustos y dedicaron sacrificios a Jehov en aquel da. 16 Cuando vieron esto los cinco prncipes de los filisteos, volvieron a Ecrn el mismo da. 

17 Estos fueron los tumores de oro que pagaron los filisteos en expiacin a Jehov: por Asdod uno, por Gaza uno, por Ascaln uno, por Gat uno, por Ecrn uno. 18 Y los ratones de oro fueron conforme al nmero de todas las ciudades de los filisteos pertenecientes a los cinco prncipes, as las ciudades fortificadas como las aldeas sin muro. La gran piedra sobre la cual pusieron el arca de Jehov est en el campo de Josu de Bet-semes hasta hoy. 

19 Entonces Dios hizo morir a los hombres de Bet-semes, porque haban mirado dentro del arca de Jehov; hizo morir del pueblo a cincuenta mil setenta hombres. Y llor el pueblo, porque Jehov lo haba herido con tan gran mortandad. 20 Y dijeron los de Bet-semes: Quin podr estar delante de Jehov el Dios santo? A quin subir desde nosotros? 21 Y enviaron mensajeros a los habitantes de Quiriat-jearim, diciendo: Los filisteos han devuelto el arca de Jehov; descended, pues, y llevadla a vosotros. 

1 SAMUEL 7

1 Vinieron los de Quiriat-jearim y llevaron el arca de Jehov, y la pusieron en casa de Abinadab, situada en el collado; y santificaron a Eleazar su hijo para que guardase el arca de Jehov. 2 Desde el da que lleg el arca a Quiriat-jearim pasaron muchos das, veinte aos; y toda la casa de Israel lamentaba en pos de Jehov. 

Samuel, juez de Israel

3 Habl Samuel a toda la casa de Israel, diciendo: Si de todo vuestro corazn os volvis a Jehov, quitad los dioses ajenos y a Astarot de entre vosotros, y preparad vuestro corazn a Jehov, y slo a l servid, y os librar de la mano de los filisteos. 4 Entonces los hijos de Israel quitaron a los baales y a Astarot, y sirvieron slo a Jehov. 

5 Y Samuel dijo: Reunid a todo Israel en Mizpa, y yo orar por vosotros a Jehov. 6 Y se reunieron en Mizpa, y sacaron agua, y la derramaron delante de Jehov, y ayunaron aquel da, y dijeron all: Contra Jehov hemos pecado. Y juzg Samuel a los hijos de Israel en Mizpa. 7 Cuando oyeron los filisteos que los hijos de Israel estaban reunidos en Mizpa, subieron los prncipes de los filisteos contra Israel; y al or esto los hijos de Israel, tuvieron temor de los filisteos. 8 Entonces dijeron los hijos de Israel a Samuel: No ceses de clamar por nosotros a Jehov nuestro Dios, para que nos guarde de la mano de los filisteos. 9 Y Samuel tom un cordero de leche y lo sacrific entero en holocausto a Jehov; y clam Samuel a Jehov por Israel, y Jehov le oy. 10 Y aconteci que mientras Samuel sacrificaba el holocausto, los filisteos llegaron para pelear con los hijos de Israel. Mas Jehov tron aquel da con gran estruendo sobre los filisteos, y los atemoriz, y fueron vencidos delante de Israel. 11 Y saliendo los hijos de Israel de Mizpa, siguieron a los filisteos, hirindolos hasta abajo de Bet-car. 

12 Tom luego Samuel una piedra y la puso entre Mizpa y Sen, y le puso por nombre Eben-ezer, diciendo: Hasta aqu nos ayud Jehov. 13 As fueron sometidos los filisteos, y no volvieron ms a entrar en el territorio de Israel; y la mano de Jehov estuvo contra los filisteos todos los das de Samuel. 14 Y fueron restituidas a los hijos de Israel las ciudades que los filisteos haban tomado a los israelitas, desde Ecrn hasta Gat; e Israel libr su territorio de mano de los filisteos. Y hubo paz entre Israel y el amorreo. 

15 Y juzg Samuel a Israel todo el tiempo que vivi. 16 Y todos los aos iba y daba vuelta a Bet-el, a Gilgal y a Mizpa, y juzgaba a Israel en todos estos lugares. 17 Despus volva a Ram, porque all estaba su casa, y all juzgaba a Israel; y edific all un altar a Jehov. 

Israel pide rey

1 SAMUEL 8

1 Aconteci que habiendo Samuel envejecido, puso a sus hijos por jueces sobre Israel. 2 Y el nombre de su hijo primognito fue Joel, y el nombre del segundo, Abas; y eran jueces en Beerseba. 3 Pero no anduvieron los hijos por los caminos de su padre, antes se volvieron tras la avaricia, dejndose sobornar y pervirtiendo el derecho. 

4 Entonces todos los ancianos de Israel se juntaron, y vinieron a Ram para ver a Samuel, 5 y le dijeron: He aqu t has envejecido, y tus hijos no andan en tus caminos; por tanto, constityenos ahora un rey que nos juzgue, como tienen todas las naciones. 6 Pero no agrad a Samuel esta palabra que dijeron: Danos un rey que nos juzgue. Y Samuel or a Jehov. 7 Y dijo Jehov a Samuel: Oye la voz del pueblo en todo lo que te digan; porque no te han desechado a ti, sino a m me han desechado, para que no reine sobre ellos. 8 Conforme a todas las obras que han hecho desde el da que los saqu de Egipto hasta hoy, dejndome a m y sirviendo a dioses ajenos, as hacen tambin contigo. 9 Ahora, pues, oye su voz; mas protesta solemnemente contra ellos, y mustrales cmo les tratar el rey que reinar sobre ellos. 

10 Y refiri Samuel todas las palabras de Jehov al pueblo que le haba pedido rey. 11 Dijo, pues: As har el rey que reinar sobre vosotros: tomar vuestros hijos, y los pondr en sus carros y en su gente de a caballo, para que corran delante de su carro; 12 y nombrar para s jefes de miles y jefes de cincuentenas; los pondr asimismo a que aren sus campos y sieguen sus mieses, y a que hagan sus armas de guerra y los pertrechos de sus carros. 13 Tomar tambin a vuestras hijas para que sean perfumadoras, cocineras y amasadoras. 14 Asimismo tomar lo mejor de vuestras tierras, de vuestras vias y de vuestros olivares, y los dar a sus siervos. 15 Diezmar vuestro grano y vuestras vias, para dar a sus oficiales y a sus siervos. 16 Tomar vuestros siervos y vuestras siervas, vuestros mejores jvenes, y vuestros asnos, y con ellos har sus obras. 17 Diezmar tambin vuestros rebaos, y seris sus siervos. 18 Y clamaris aquel da a causa de vuestro rey que os habris elegido, mas Jehov no os responder en aquel da. 

19 Pero el pueblo no quiso or la voz de Samuel, y dijo: No, sino que habr rey sobre nosotros; 20 y nosotros seremos tambin como todas las naciones, y nuestro rey nos gobernar, y saldr delante de nosotros, y har nuestras guerras. 21 Y oy Samuel todas las palabras del pueblo, y las refiri en odos de Jehov. 22 Y Jehov dijo a Samuel: Oye su voz, y pon rey sobre ellos. Entonces dijo Samuel a los varones de Israel: Idos cada uno a vuestra ciudad. 

Sal es elegido rey

1 SAMUEL 9

1 Haba un varn de Benjamn, hombre valeroso, el cual se llamaba Cis, hijo de Abiel, hijo de Zeror, hijo de Becorat, hijo de Afa, hijo de un benjamita. 2 Y tena l un hijo que se llamaba Sal, joven y hermoso. Entre los hijos de Israel no haba otro ms hermoso que l; de hombros arriba sobrepasaba a cualquiera del pueblo. 

3 Y se haban perdido las asnas de Cis, padre de Sal; por lo que dijo Cis a Sal su hijo: Toma ahora contigo alguno de los criados, y levntate, y ve a buscar las asnas. 4 Y l pas el monte de Efran, y de all a la tierra de Salisa, y no las hallaron. Pasaron luego por la tierra de Saalim, y tampoco. Despus pasaron por la tierra de Benjamn, y no las encontraron. 

5 Cuando vinieron a la tierra de Zuf, Sal dijo a su criado que tena consigo: Ven, volvmonos; porque quiz mi padre, abandonada la preocupacin por las asnas, estar acongojado por nosotros. 6 El le respondi: He aqu ahora hay en esta ciudad un varn de Dios, que es hombre insigne; todo lo que l dice acontece sin falta. Vamos, pues, all; quiz nos dar algn indicio acerca del objeto por el cual emprendimos nuestro camino. 7 Respondi Sal a su criado: Vamos ahora; pero qu llevaremos al varn? Porque el pan de nuestras alforjas se ha acabado, y no tenemos qu ofrecerle al varn de Dios. Qu tenemos? 8 Entonces volvi el criado a responder a Sal, diciendo: He aqu se halla en mi mano la cuarta parte de un siclo de plata; esto dar al varn de Dios, para que nos declare nuestro camino. 9 (Antiguamente en Israel cualquiera que iba a consultar a Dios, deca as: Venid y vamos al vidente; porque al que hoy se llama profeta, entonces se le llamaba vidente.) 10 Dijo entonces Sal a su criado: Dices bien; anda, vamos. Y fueron a la ciudad donde estaba el varn de Dios. 

11 Y cuando suban por la cuesta de la ciudad, hallaron unas doncellas que salan por agua, a las cuales dijeron: Est en este lugar el vidente? 12 Ellas, respondindoles, dijeron: S; helo all delante de ti; date prisa, pues, porque hoy ha venido a la ciudad en atencin a que el pueblo tiene hoy un sacrificio en el lugar alto. 13 Cuando entris en la ciudad, le encontraris luego, antes que suba al lugar alto a comer; pues el pueblo no comer hasta que l haya llegado, por cuanto l es el que bendice el sacrificio; despus de esto comen los convidados. Subid, pues, ahora, porque ahora le hallaris. 14 Ellos entonces subieron a la ciudad; y cuando estuvieron en medio de ella, he aqu Samuel vena haca ellos para subir al lugar alto. 15 Y un da antes que Sal viniese, Jehov haba revelado al odo de Samuel, diciendo: 

16 Maana a esta misma hora yo enviar a ti un varn de la tierra de Benjamn, al cual ungirs por prncipe sobre mi pueblo Israel, y salvar a mi pueblo de mano de los filisteos; porque yo he mirado a mi pueblo, por cuanto su clamor ha llegado hasta m. 17 Y luego que Samuel vio a Sal, Jehov le dijo: He aqu ste es el varn del cual te habl; ste gobernar a mi pueblo. 18 Acercndose, pues, Sal a Samuel en medio de la puerta, le dijo: Te ruego que me ensees dnde est la casa del vidente. 19 Y Samuel respondi a Sal, diciendo: Yo soy el vidente; sube delante de m al lugar alto, y come hoy conmigo, y por la maana te despachar, y te descubrir todo lo que est en tu corazn. 20 Y de las asnas que se te perdieron hace ya tres das, pierde cuidado de ellas, porque se han hallado. Mas para quin es todo lo que hay de codiciable en Israel, sino para ti y para toda la casa de tu padre? 21 Sal respondi y dijo: No soy yo hijo de Benjamn, de la ms pequea de las tribus de Israel? Y mi familia no es la ms pequea de todas las familias de la tribu de Benjamn? Por qu, pues, me has dicho cosa semejante? 

22 Entonces Samuel tom a Sal y a su criado, los introdujo a la sala, y les dio lugar a la cabecera de los convidados, que eran unos treinta hombres. 23 Y dijo Samuel al cocinero: Trae ac la porcin que te di, la cual te dije que guardases aparte. 24 Entonces alz el cocinero una espaldilla, con lo que estaba sobre ella, y la puso delante de Sal. Y Samuel dijo: He aqu lo que estaba reservado; ponlo delante de ti y come, porque para esta ocasin se te guard, cuando dije: Yo he convidado al pueblo. Y Sal comi aquel da con Samuel. 

25 Y cuando hubieron descendido del lugar alto a la ciudad, l habl con Sal en el terrado. 26 Al otro da madrugaron; y al despuntar el alba, Samuel llam a Sal, que estaba en el terrado, y dijo: Levntate, para que te despida. Luego se levant Sal, y salieron ambos, l y Samuel. 

27 Y descendiendo ellos al extremo de la ciudad, dijo Samuel a Sal: Di al criado que se adelante (y se adelant el criado), mas espera t un poco para que te declare la palabra de Dios. 

1 SAMUEL 10

1 Tomando entonces Samuel una redoma de aceite, la derram sobre su cabeza, y lo bes, y le dijo: No te ha ungido Jehov por prncipe sobre su pueblo Israel? 2 Hoy, despus que te hayas apartado de m, hallars dos hombres junto al sepulcro de Raquel, en el territorio de Benjamn, en Selsa, los cuales te dirn: Las asnas que habas ido a buscar se han hallado; tu padre ha dejado ya de inquietarse por las asnas, y est afligido por vosotros, diciendo: Qu har acerca de mi hijo? 3 Y luego que de all sigas ms adelante, y llegues a la encina de Tabor, te saldrn al encuentro tres hombres que suben a Dios en Bet-el, llevando uno tres cabritos, otro tres tortas de pan, y el tercero una vasija de vino; 4 los cuales, luego que te hayan saludado, te darn dos panes, los que tomars de mano de ellos. 5 Despus de esto llegars al collado de Dios donde est la guarnicin de los filisteos; y cuando entres all en la ciudad encontrars una compaa de profetas que descienden del lugar alto, y delante de ellos salterio, pandero, flauta y arpa, y ellos profetizando. 6 Entonces el Espritu de Jehov vendr sobre ti con poder, y profetizars con ellos, y sers mudado en otro hombre. 7 Y cuando te hayan sucedido estas seales, haz lo que te viniere a la mano, porque Dios est contigo. 8 Luego bajars delante de m a Gilgal; entonces descender yo a ti para ofrecer holocaustos y sacrificar ofrendas de paz. Espera siete das, hasta que yo venga a ti y te ensee lo que has de hacer. 

9 Aconteci luego, que al volver l la espalda para apartarse de Samuel, le mud Dios su corazn; y todas estas seales acontecieron en aquel da. 10 Y cuando llegaron all al collado, he aqu la compaa de los profetas que vena a encontrarse con l; y el Espritu de Dios vino sobre l con poder, y profetiz entre ellos. 11 Y aconteci que cuando todos los que le conocan antes vieron que profetizaba con los profetas, el pueblo deca el uno al otro: Qu le ha sucedido al hijo de Cis? Sal tambin entre los profetas? 12 Y alguno de all respondi diciendo: Y quin es el padre de ellos? Por esta causa se hizo proverbio: Tambin Sal entre los profetas? 13 Y ces de profetizar, y lleg al lugar alto. 

14 Un to de Sal dijo a l y a su criado: A dnde fuisteis? Y l respondi: A buscar las asnas; y como vimos que no parecan, fuimos a Samuel. 15 Dijo el to de Sal: Yo te ruego me declares qu os dijo Samuel. 16 Y Sal respondi a su to: Nos declar expresamente que las asnas haban sido halladas. Mas del asunto del reino, de que Samuel le haba hablado, no le descubri nada. 

17 Despus Samuel convoc al pueblo delante de Jehov en Mizpa, 18 y dijo a los hijos de Israel: As ha dicho Jehov el Dios de Israel: Yo saqu a Israel de Egipto, y os libr de mano de los egipcios, y de mano de todos los reinos que os afligieron. 19 Pero vosotros habis desechado hoy a vuestro Dios, que os guarda de todas vuestras aflicciones y angustias, y habis dicho: No, sino pon rey sobre nosotros. Ahora, pues, presentaos delante de Jehov por vuestras tribus y por vuestros millares. 

20 Y haciendo Samuel que se acercasen todas las tribus de Israel, fue tomada la tribu de Benjamn. 21 E hizo llegar la tribu de Benjamn por sus familias, y fue tomada la familia de Matri; y de ella fue tomado Sal hijo de Cis. Y le buscaron, pero no fue hallado. 22 Preguntaron, pues, otra vez a Jehov si an no haba venido all aquel varn. Y respondi Jehov: He aqu que l est escondido entre el bagaje. 23 Entonces corrieron y lo trajeron de all; y puesto en medio del pueblo, desde los hombros arriba era ms alto que todo el pueblo. 24 Y Samuel dijo a todo el pueblo: Habis visto al que ha elegido Jehov, que no hay semejante a l en todo el pueblo? Entonces el pueblo clam con alegra, diciendo: Viva el rey! 

25 Samuel recit luego al pueblo las leyes del reino, y las escribi en un libro, el cual guard delante de Jehov. 26 Y envi Samuel a todo el pueblo cada uno a su casa. Sal tambin se fue a su casa en Gabaa, y fueron con l los hombres de guerra cuyos corazones Dios haba tocado. 27 Pero algunos perversos dijeron: Cmo nos ha de salvar ste? Y le tuvieron en poco, y no le trajeron presente; mas l disimul. 

Sal derrota a los amonitas

1 SAMUEL 11

1 Despus subi Nahas amonita, y acamp contra Jabes de Galaad. Y todos los de Jabes dijeron a Nahas: Haz alianza con nosotros, y te serviremos. 2 Y Nahas amonita les respondi: Con esta condicin har alianza con vosotros, que a cada uno de todos vosotros saque el ojo derecho, y ponga esta afrenta sobre todo Israel. 3 Entonces los ancianos de Jabes le dijeron: Danos siete das, para que enviemos mensajeros por todo el territorio de Israel; y si no hay nadie que nos defienda, saldremos a ti. 4 Llegando los mensajeros a Gabaa de Sal, dijeron estas palabras en odos del pueblo; y todo el pueblo alz su voz y llor. 

5 Y he aqu Sal que vena del campo, tras los bueyes; y dijo Sal: Qu tiene el pueblo, que llora? Y le contaron las palabras de los hombres de Jabes. 6 Al or Sal estas palabras, el Espritu de Dios vino sobre l con poder; y l se encendi en ira en gran manera. 7 Y tomando un par de bueyes, los cort en trozos y los envi por todo el territorio de Israel por medio de mensajeros, diciendo: As se har con los bueyes del que no saliere en pos de Sal y en pos de Samuel. Y cay temor de Jehov sobre el pueblo, y salieron como un solo hombre. 8 Y los cont en Bezec; y fueron los hijos de Israel trescientos mil, y treinta mil los hombres de Jud. 9 Y respondieron a los mensajeros que haban venido: As diris a los de Jabes de Galaad: Maana al calentar el sol, seris librados. Y vinieron los mensajeros y lo anunciaron a los de Jabes, los cuales se alegraron. 10 Y los de Jabes dijeron a los enemigos: Maana saldremos a vosotros, para que hagis con nosotros todo lo que bien os pareciere. 11 Aconteci que al da siguiente dispuso Sal al pueblo en tres compaas, y entraron en medio del campamento a la vigilia de la maana, e hirieron a los amonitas hasta que el da calent; y los que quedaron fueron dispersos, de tal manera que no quedaron dos de ellos juntos. 

12 El pueblo entonces dijo a Samuel: Quines son los que decan: Ha de reinar Sal sobre nosotros? Dadnos esos hombres, y los mataremos. 13 Y Sal dijo: No morir hoy ninguno, porque hoy Jehov ha dado salvacin en Israel. 14 Mas Samuel dijo al pueblo: Venid, vamos a Gilgal para que renovemos all el reino. 15 Y fue todo el pueblo a Gilgal, e invistieron all a Sal por rey delante de Jehov en Gilgal. Y sacrificaron all ofrendas de paz delante de Jehov, y se alegraron mucho all Sal y todos los de Israel. 

Discurso de Samuel al pueblo

1 SAMUEL 12

1 Dijo Samuel a todo Israel: He aqu, yo he odo vuestra voz en todo cuanto me habis dicho, y os he puesto rey. 2 Ahora, pues, he aqu vuestro rey va delante de vosotros. Yo soy ya viejo y lleno de canas; pero mis hijos estn con vosotros, y yo he andado delante de vosotros desde mi juventud hasta este da. 3 Aqu estoy; atestiguad contra m delante de Jehov y delante de su ungido, si he tomado el buey de alguno, si he tomado el asno de alguno, si he calumniado a alguien, si he agraviado a alguno, o si de alguien he tomado cohecho para cegar mis ojos con l; y os lo restituir. 4 Entonces dijeron: Nunca nos has calumniado ni agraviado, ni has tomado algo de mano de ningn hombre. 5 Y l les dijo: Jehov es testigo contra vosotros, y su ungido tambin es testigo en este da, que no habis hallado cosa alguna en mi mano. Y ellos respondieron: As es. 

6 Entonces Samuel dijo al pueblo: Jehov que design a Moiss y a Aarn, y sac a vuestros padres de la tierra de Egipto, es testigo. 7 Ahora, pues, aguardad, y contender con vosotros delante de Jehov acerca de todos los hechos de salvacin que Jehov ha hecho con vosotros y con vuestros padres. 8 Cuando Jacob hubo entrado en Egipto, y vuestros padres clamaron a Jehov, Jehov envi a Moiss y a Aarn, los cuales sacaron a vuestros padres de Egipto, y los hicieron habitar en este lugar. 9 Y olvidaron a Jehov su Dios, y l los vendi en mano de Ssara jefe del ejrcito de Hazor, y en mano de los filisteos, y en mano del rey de Moab, los cuales les hicieron guerra. 10 Y ellos clamaron a Jehov, y dijeron: Hemos pecado, porque hemos dejado a Jehov y hemos servido a los baales y a Astarot; lbranos, pues, ahora de mano de nuestros enemigos, y te serviremos. 11 Entonces Jehov envi a Jerobaal, a Barac, a Jeft y a Samuel, y os libr de mano de vuestros enemigos en derredor, y habitasteis seguros. 12 Y habiendo visto que Nahas rey de los hijos de Amn vena contra vosotros, me dijisteis: No, sino que ha de reinar sobre nosotros un rey; siendo as que Jehov vuestro Dios era vuestro rey. 13 Ahora, pues, he aqu el rey que habis elegido, el cual pedisteis; ya veis que Jehov ha puesto rey sobre vosotros. 14 Si temiereis a Jehov y le sirviereis, y oyereis su voz, y no fuereis rebeldes a la palabra de Jehov, y si tanto vosotros como el rey que reina sobre vosotros servs a Jehov vuestro Dios, haris bien. 15 Mas si no oyereis la voz de Jehov, y si fuereis rebeldes a las palabras de Jehov, la mano de Jehov estar contra vosotros como estuvo contra vuestros padres. 16 Esperad an ahora, y mirad esta gran cosa que Jehov har delante de vuestros ojos. 17 No es ahora la siega del trigo? Yo clamar a Jehov, y l dar truenos y lluvias, para que conozcis y veis que es grande vuestra maldad que habis hecho ante los ojos de Jehov, pidiendo para vosotros rey. 18 Y Samuel clam a Jehov, y Jehov dio truenos y lluvias en aquel da; y todo el pueblo tuvo gran temor de Jehov y de Samuel. 

19 Entonces dijo todo el pueblo a Samuel: Ruega por tus siervos a Jehov tu Dios, para que no muramos; porque a todos nuestros pecados hemos aadido este mal de pedir rey para nosotros. 20 Y Samuel respondi al pueblo: No temis; vosotros habis hecho todo este mal; pero con todo eso no os apartis de en pos de Jehov, sino servidle con todo vuestro corazn. 21 No os apartis en pos de vanidades que no aprovechan ni libran, porque son vanidades. 22 Pues Jehov no desamparar a su pueblo, por su grande nombre; porque Jehov ha querido haceros pueblo suyo. 23 As que, lejos sea de m que peque yo contra Jehov cesando de rogar por vosotros; antes os instruir en el camino bueno y recto. 24 Solamente temed a Jehov y servidle de verdad con todo vuestro corazn, pues considerad cun grandes cosas ha hecho por vosotros. 25 Mas si perseverareis en hacer mal, vosotros y vuestro rey pereceris. 

Guerra contra los filisteos

1 SAMUEL 13

1 Haba ya reinado Sal un ao; y cuando hubo reinado dos aos sobre Israel, 2 escogi luego a tres mil hombres de Israel, de los cuales estaban con Sal dos mil en Micmas y en el monte de Bet-el, y mil estaban con Jonatn en Gabaa de Benjamn; y envi al resto del pueblo cada uno a sus tiendas. 3 Y Jonatn atac a la guarnicin de los filisteos que haba en el collado, y lo oyeron los filisteos. E hizo Sal tocar trompeta por todo el pas, diciendo: Oigan los hebreos. 4 Y todo Israel oy que se deca: Sal ha atacado a la guarnicin de los filisteos; y tambin que Israel se haba hecho abominable a los filisteos. Y se junt el pueblo en pos de Sal en Gilgal. 

5 Entonces los filisteos se juntaron para pelear contra Israel, treinta mil carros, seis mil hombres de a caballo, y pueblo numeroso como la arena que est a la orilla del mar; y subieron y acamparon en Micmas, al oriente de Bet-avn. 6 Cuando los hombres de Israel vieron que estaban en estrecho (porque el pueblo estaba en aprieto), se escondieron en cuevas, en fosos, en peascos, en rocas y en cisternas. 7 Y algunos de los hebreos pasaron el Jordn a la tierra de Gad y de Galaad; pero Sal permaneca an en Gilgal, y todo el pueblo iba tras l temblando. 

8 Y l esper siete das, conforme al plazo que Samuel haba dicho; pero Samuel no vena a Gilgal, y el pueblo se le desertaba. 9 Entonces dijo Sal: Traedme holocausto y ofrendas de paz. Y ofreci el holocausto. 10 Y cuando l acababa de ofrecer el holocausto, he aqu Samuel que vena; y Sal sali a recibirle, para saludarle. 11 Entonces Samuel dijo: Qu has hecho? Y Sal respondi: Porque vi que el pueblo se me desertaba, y que t no venas dentro del plazo sealado, y que los filisteos estaban reunidos en Micmas, 12 me dije: Ahora descendern los filisteos contra m a Gilgal, y yo no he implorado el favor de Jehov. Me esforc, pues, y ofrec holocausto. 13 Entonces Samuel dijo a Sal: Locamente has hecho; no guardaste el mandamiento de Jehov tu Dios que l te haba ordenado; pues ahora Jehov hubiera confirmado tu reino sobre Israel para siempre. 14 Mas ahora tu reino no ser duradero. Jehov se ha buscado un varn conforme a su corazn, al cual Jehov ha designado para que sea prncipe sobre su pueblo, por cuanto t no has guardado lo que Jehov te mand. 15 Y levantndose Samuel, subi de Gilgal a Gabaa de Benjamn. 

Y Sal cont la gente que se hallaba con l, como seiscientos hombres. 16 Sal, pues, y Jonatn su hijo, y el pueblo que con ellos se hallaba, se quedaron en Gabaa de Benjamn; pero los filisteos haban acampado en Micmas. 17 Y salieron merodeadores del campamento de los filisteos en tres escuadrones; un escuadrn marchaba por el camino de Ofra hacia la tierra de Sual, 18 otro escuadrn marchaba hacia Bet-horn, y el tercer escuadrn marchaba hacia la regin que mira al valle de Zeboim, hacia el desierto. 

19 Y en toda la tierra de Israel no se hallaba herrero; porque los filisteos haban dicho: Para que los hebreos no hagan espada o lanza. 20 Por lo cual todos los de Israel tenan que descender a los filisteos para afilar cada uno la reja de su arado, su azadn, su hacha o su hoz. 21 Y el precio era un pim por las rejas de arado y por los azadones, y la tercera parte de un siclo por afilar las hachas y por componer las aguijadas. 22 As aconteci que en el da de la batalla no se hall espada ni lanza en mano de ninguno del pueblo que estaba con Sal y con Jonatn, excepto Sal y Jonatn su hijo, que las tenan. 23 Y la guarnicin de los filisteos avanz hasta el paso de Micmas. 

1 SAMUEL 14

1 Aconteci un da, que Jonatn hijo de Sal dijo a su criado que le traa las armas: Ven y pasemos a la guarnicin de los filisteos, que est de aquel lado. Y no lo hizo saber a su padre. 2 Y Sal se hallaba al extremo de Gabaa, debajo de un granado que hay en Migrn, y la gente que estaba con l era como seiscientos hombres. 3 Y Ahas hijo de Ahitob, hermano de Icabod, hijo de Finees, hijo de El, sacerdote de Jehov en Silo, llevaba el efod; y no saba el pueblo que Jonatn se hubiese ido. 4 Y entre los desfiladeros por donde Jonatn procuraba pasar a la guarnicin de los filisteos, haba un peasco agudo de un lado, y otro del otro lado; el uno se llamaba Boses, y el otro Sene. 5 Uno de los peascos estaba situado al norte, hacia Micmas, y el otro al sur, hacia Gabaa. 

6 Dijo, pues, Jonatn a su paje de armas: Ven, pasemos a la guarnicin de estos incircuncisos; quiz haga algo Jehov por nosotros, pues no es difcil para Jehov salvar con muchos o con pocos. 7 Y su paje de armas le respondi: Haz todo lo que tienes en tu corazn; ve, pues aqu estoy contigo a tu voluntad. 8 Dijo entonces Jonatn: Vamos a pasar a esos hombres, y nos mostraremos a ellos. 9 Si nos dijeren as: Esperad hasta que lleguemos a vosotros, entonces nos estaremos en nuestro lugar, y no subiremos a ellos. 10 Mas si nos dijeren as: Subid a nosotros, entonces subiremos, porque Jehov los ha entregado en nuestra mano; y esto nos ser por seal. 11 Se mostraron, pues, ambos a la guarnicin de los filisteos, y los filisteos dijeron: He aqu los hebreos, que salen de las cavernas donde se haban escondido. 12 Y los hombres de la guarnicin respondieron a Jonatn y a su paje de armas, y dijeron: Subid a nosotros, y os haremos saber una cosa. Entonces Jonatn dijo a su paje de armas: Sube tras m, porque Jehov los ha entregado en manos de Israel. 13 Y subi Jonatn trepando con sus manos y sus pies, y tras l su paje de armas; y a los que caan delante de Jonatn, su paje de armas que iba tras l los mataba. 14 Y fue esta primera matanza que hicieron Jonatn y su paje de armas, como veinte hombres, en el espacio de una media yugada de tierra. 15 Y hubo pnico en el campamento y por el campo, y entre toda la gente de la guarnicin; y los que haban ido a merodear, tambin ellos tuvieron pnico, y la tierra tembl; hubo, pues, gran consternacin. 

16 Y los centinelas de Sal vieron desde Gabaa de Benjamn cmo la multitud estaba turbada, e iba de un lado a otro y era deshecha. 17 Entonces Sal dijo al pueblo que estaba con l: Pasad ahora revista, y ved quin se haya ido de los nuestros. Pasaron revista, y he aqu que faltaba Jonatn y su paje de armas. 18 Y Sal dijo a Ahas: Trae el arca de Dios. Porque el arca de Dios estaba entonces con los hijos de Israel. 19 Pero aconteci que mientras an hablaba Sal con el sacerdote, el alboroto que haba en el campamento de los filisteos aumentaba, e iba creciendo en gran manera. Entonces dijo Sal al sacerdote: Detn tu mano. 20 Y juntando Sal a todo el pueblo que con l estaba, llegaron hasta el lugar de la batalla; y he aqu que la espada de cada uno estaba vuelta contra su compaero, y haba gran confusin. 21 Y los hebreos que haban estado con los filisteos de tiempo atrs, y haban venido con ellos de los alrededores al campamento, se pusieron tambin del lado de los israelitas que estaban con Sal y con Jonatn. 22 Asimismo todos los israelitas que se haban escondido en el monte de Efran, oyendo que los filisteos huan, tambin ellos los persiguieron en aquella batalla. 23 As salv Jehov a Israel aquel da. Y lleg la batalla hasta Bet-avn. 

24 Pero los hombres de Israel fueron puestos en apuro aquel da; porque Sal haba juramentado al pueblo, diciendo: Cualquiera que coma pan antes de caer la noche, antes que haya tomado venganza de mis enemigos, sea maldito. Y todo el pueblo no haba probado pan. 25 Y todo el pueblo lleg a un bosque, donde haba miel en la superficie del campo. 26 Entr, pues, el pueblo en el bosque, y he aqu que la miel corra; pero no hubo quien hiciera llegar su mano a su boca, porque el pueblo tema el juramento. 27 Pero Jonatn no haba odo cuando su padre haba juramentado al pueblo, y alarg la punta de una vara que traa en su mano, y la moj en un panal de miel, y llev su mano a la boca; y fueron aclarados sus ojos. 28 Entonces habl uno del pueblo, diciendo: Tu padre ha hecho jurar solemnemente al pueblo, diciendo: Maldito sea el hombre que tome hoy alimento. Y el pueblo desfalleca. 29 Respondi Jonatn: Mi padre ha turbado el pas. Ved ahora cmo han sido aclarados mis ojos, por haber gustado un poco de esta miel. 30 Cunto ms si el pueblo hubiera comido libremente hoy del botn tomado de sus enemigos? No se habra hecho ahora mayor estrago entre los filisteos? 

31 E hirieron aquel da a los filisteos desde Micmas hasta Ajaln; pero el pueblo estaba muy cansado. 32 Y se lanz el pueblo sobre el botn, y tomaron ovejas y vacas y becerros, y los degollaron en el suelo; y el pueblo los comi con sangre. 33 Y le dieron aviso a Sal, diciendo: El pueblo peca contra Jehov, comiendo la carne con la sangre. Y l dijo: Vosotros habis prevaricado; rodadme ahora ac una piedra grande. 34 Adems dijo Sal: Esparcos por el pueblo, y decidles que me traigan cada uno su vaca, y cada cual su oveja, y degolladlas aqu, y comed; y no pequis contra Jehov comiendo la carne con la sangre. Y trajo todo el pueblo cada cual por su mano su vaca aquella noche, y las degollaron all. 35 Y edific Sal altar a Jehov; este altar fue el primero que edific a Jehov. 

36 Y dijo Sal: Descendamos de noche contra los filisteos, y los saquearemos hasta la maana, y no dejaremos de ellos ninguno. Y ellos dijeron: Haz lo que bien te pareciere. Dijo luego el sacerdote: Acerqumonos aqu a Dios. 37 Y Sal consult a Dios: Descender tras los filisteos? Los entregars en mano de Israel? Mas Jehov no le dio respuesta aquel da. 38 Entonces dijo Sal: Venid ac todos los principales del pueblo, y sabed y ved en qu ha consistido este pecado hoy; 39 porque vive Jehov que salva a Israel, que aunque fuere en Jonatn mi hijo, de seguro morir. Y no hubo en todo el pueblo quien le respondiese. 40 Dijo luego a todo Israel: Vosotros estaris a un lado, y yo y Jonatn mi hijo estaremos al otro lado. Y el pueblo respondi a Sal: Haz lo que bien te pareciere. 41 Entonces dijo Sal a Jehov Dios de Israel: Da suerte perfecta. Y la suerte cay sobre Jonatn y Sal, y el pueblo sali libre. 42 Y Sal dijo: Echad suertes entre m y Jonatn mi hijo. Y la suerte cay sobre Jonatn. 

43 Entonces Sal dijo a Jonatn: Declrame lo que has hecho. Y Jonatn se lo declar y dijo: Ciertamente gust un poco de miel con la punta de la vara que traa en mi mano; y he de morir? 44 Y Sal respondi: As me haga Dios y aun me aada, que sin duda morirs, Jonatn. 45 Entonces el pueblo dijo a Sal: Ha de morir Jonatn, el que ha hecho esta grande salvacin en Israel? No ser as. Vive Jehov, que no ha de caer un cabello de su cabeza en tierra, pues que ha actuado hoy con Dios. As el pueblo libr de morir a Jonatn. 46 Y Sal dej de seguir a los filisteos; y los filisteos se fueron a su lugar. 

47 Despus de haber tomado posesin del reinado de Israel, Sal hizo guerra a todos sus enemigos en derredor: contra Moab, contra los hijos de Amn, contra Edom, contra los reyes de Soba, y contra los filisteos; y adondequiera que se volva, era vencedor. 48 Y reuni un ejrcito y derrot a Amalec, y libr a Israel de mano de los que lo saqueaban. 

49 Y los hijos de Sal fueron Jonatn, Isi y Malquisa. Y los nombres de sus dos hijas eran, el de la mayor, Merab, y el de la menor, Mical. 50 Y el nombre de la mujer de Sal era Ahinoam, hija de Ahimaas. Y el nombre del general de su ejrcito era Abner, hijo de Ner to de Sal. 51 Porque Cis padre de Sal, y Ner padre de Abner, fueron hijos de Abiel. 

52 Y hubo guerra encarnizada contra los filisteos todo el tiempo de Sal; y a todo el que Sal vea que era hombre esforzado y apto para combatir, lo juntaba consigo. 

Sal desobedece y es desechado

1 SAMUEL 15

1 Despus Samuel dijo a Sal: Jehov me envi a que te ungiese por rey sobre su pueblo Israel; ahora, pues, est atento a las palabras de Jehov. 2 As ha dicho Jehov de los ejrcitos: Yo castigar lo que hizo Amalec a Israel al oponrsele en el camino cuando suba de Egipto. 3 Ve, pues, y hiere a Amalec, y destruye todo lo que tiene, y no te apiades de l; mata a hombres, mujeres, nios, y aun los de pecho, vacas, ovejas, camellos y asnos. 

4 Sal, pues, convoc al pueblo y les pas revista en Telaim, doscientos mil de a pie, y diez mil hombres de Jud. 5 Y viniendo Sal a la ciudad de Amalec, puso emboscada en el valle. 6 Y dijo Sal a los ceneos: Idos, apartaos y salid de entre los de Amalec, para que no os destruya juntamente con ellos; porque vosotros mostrasteis misericordia a todos los hijos de Israel, cuando suban de Egipto. Y se apartaron los ceneos de entre los hijos de Amalec. 7 Y Sal derrot a los amalecitas desde Havila hasta llegar a Shur, que est al oriente de Egipto. 8 Y tom vivo a Agag rey de Amalec, pero a todo el pueblo mat a filo de espada. 9 Y Sal y el pueblo perdonaron a Agag, y a lo mejor de las ovejas y del ganado mayor, de los animales engordados, de los carneros y de todo lo bueno, y no lo quisieron destruir; mas todo lo que era vil y despreciable destruyeron. 

10 Y vino palabra de Jehov a Samuel, diciendo: 11 Me pesa haber puesto por rey a Sal, porque se ha vuelto de en pos de m, y no ha cumplido mis palabras. Y se apesadumbr Samuel, y clam a Jehov toda aquella noche. 12 Madrug luego Samuel para ir a encontrar a Sal por la maana; y fue dado aviso a Samuel, diciendo: Sal ha venido a Carmel, y he aqu se levant un monumento, y dio la vuelta, y pas adelante y descendi a Gilgal. 13 Vino, pues, Samuel a Sal, y Sal le dijo: Bendito seas t de Jehov; yo he cumplido la palabra de Jehov. 14 Samuel entonces dijo: Pues qu balido de ovejas y bramido de vacas es este que yo oigo con mis odos? 15 Y Sal respondi: De Amalec los han trado; porque el pueblo perdon lo mejor de las ovejas y de las vacas, para sacrificarlas a Jehov tu Dios, pero lo dems lo destruimos. 16 Entonces dijo Samuel a Sal: Djame declararte lo que Jehov me ha dicho esta noche. Y l le respondi: Di. 

17 Y dijo Samuel: Aunque eras pequeo en tus propios ojos, no has sido hecho jefe de las tribus de Israel, y Jehov te ha ungido por rey sobre Israel? 18 Y Jehov te envi en misin y dijo: Ve, destruye a los pecadores de Amalec, y hazles guerra hasta que los acabes. 19 Por qu, pues, no has odo la voz de Jehov, sino que vuelto al botn has hecho lo malo ante los ojos de Jehov? 20 Y Sal respondi a Samuel: Antes bien he obedecido la voz de Jehov, y fui a la misin que Jehov me envi, y he trado a Agag rey de Amalec, y he destruido a los amalecitas. 21 Mas el pueblo tom del botn ovejas y vacas, las primicias del anatema, para ofrecer sacrificios a Jehov tu Dios en Gilgal. 22 Y Samuel dijo: Se complace Jehov tanto en los holocaustos y vctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehov? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atencin que la grosura de los carneros. 23 Porque como pecado de adivinacin es la rebelin, y como dolos e idolatra la obstinacin. Por cuanto t desechaste la palabra de Jehov, l tambin te ha desechado para que no seas rey. 

24 Entonces Sal dijo a Samuel: Yo he pecado; pues he quebrantado el mandamiento de Jehov y tus palabras, porque tem al pueblo y consent a la voz de ellos. Perdona, pues, ahora mi pecado, 25 y vuelve conmigo para que adore a Jehov. 26 Y Samuel respondi a Sal: No volver contigo; porque desechaste la palabra de Jehov, y Jehov te ha desechado para que no seas rey sobre Israel. 27 Y volvindose Samuel para irse, l se asi de la punta de su manto, y ste se rasg. 28 Entonces Samuel le dijo: Jehov ha rasgado hoy de ti el reino de Israel, y lo ha dado a un prjimo tuyo mejor que t. 29 Adems, el que es la Gloria de Israel no mentir, ni se arrepentir, porque no es hombre para que se arrepienta. 30 Y l dijo: Yo he pecado; pero te ruego que me honres delante de los ancianos de mi pueblo y delante de Israel, y vuelvas conmigo para que adore a Jehov tu Dios. 31 Y volvi Samuel tras Sal, y ador Sal a Jehov. 

32 Despus dijo Samuel: Traedme a Agag rey de Amalec. Y Agag vino a l alegremente. Y dijo Agag: Ciertamente ya pas la amargura de la muerte. 33 Y Samuel dijo: Como tu espada dej a las mujeres sin hijos, as tu madre ser sin hijo entre las mujeres. Entonces Samuel cort en pedazos a Agag delante de Jehov en Gilgal. 

34 Se fue luego Samuel a Ram, y Sal subi a su casa en Gabaa de Sal. 35 Y nunca despus vio Samuel a Sal en toda su vida; y Samuel lloraba a Sal; y Jehov se arrepenta de haber puesto a Sal por rey sobre Israel. 

Samuel unge a David

1 SAMUEL 16

1 Dijo Jehov a Samuel: Hasta cundo llorars a Sal, habindolo yo desechado para que no reine sobre Israel? Llena tu cuerno de aceite, y ven, te enviar a Isa de Beln, porque de sus hijos me he provisto de rey. 2 Y dijo Samuel: Cmo ir? Si Sal lo supiera, me matara. Jehov respondi: Toma contigo una becerra de la vacada, y di: A ofrecer sacrificio a Jehov he venido. 3 Y llama a Isa al sacrificio, y yo te ensear lo que has de hacer; y me ungirs al que yo te dijere. 4 Hizo, pues, Samuel como le dijo Jehov; y luego que l lleg a Beln, los ancianos de la ciudad salieron a recibirle con miedo, y dijeron: Es pacfica tu venida? 5 El respondi: S, vengo a ofrecer sacrificio a Jehov; santificaos, y venid conmigo al sacrificio. Y santificando l a Isa y a sus hijos, los llam al sacrificio. 

6 Y aconteci que cuando ellos vinieron, l vio a Eliab, y dijo: De cierto delante de Jehov est su ungido. 7 Y Jehov respondi a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehov no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que est delante de sus ojos, pero Jehov mira el corazn. 8 Entonces llam Isa a Abinadab, y lo hizo pasar delante de Samuel, el cual dijo: Tampoco a ste ha escogido Jehov. 9 Hizo luego pasar Isa a Sama. Y l dijo: Tampoco a ste ha elegido Jehov. 10 E hizo pasar Isa siete hijos suyos delante de Samuel; pero Samuel dijo a Isa: Jehov no ha elegido a stos. 11 Entonces dijo Samuel a Isa: Son stos todos tus hijos? Y l respondi: Queda an el menor, que apacienta las ovejas. Y dijo Samuel a Isa: Enva por l, porque no nos sentaremos a la mesa hasta que l venga aqu. 12 Envi, pues, por l, y le hizo entrar; y era rubio, hermoso de ojos, y de buen parecer. Entonces Jehov dijo: Levntate y ngelo, porque ste es. 13 Y Samuel tom el cuerno del aceite, y lo ungi en medio de sus hermanos; y desde aquel da en adelante el Espritu de Jehov vino sobre David. Se levant luego Samuel, y se volvi a Ram. 

David toca para Sal

14 El Espritu de Jehov se apart de Sal, y le atormentaba un espritu malo de parte de Jehov. 15 Y los criados de Sal le dijeron: He aqu ahora, un espritu malo de parte de Dios te atormenta. 16 Diga, pues, nuestro seor a tus siervos que estn delante de ti, que busquen a alguno que sepa tocar el arpa, para que cuando est sobre ti el espritu malo de parte de Dios, l toque con su mano, y tengas alivio. 17 Y Sal respondi a sus criados: Buscadme, pues, ahora alguno que toque bien, y tradmelo. 18 Entonces uno de los criados respondi diciendo: He aqu yo he visto a un hijo de Isa de Beln, que sabe tocar, y es valiente y vigoroso y hombre de guerra, prudente en sus palabras, y hermoso, y Jehov est con l. 19 Y Sal envi mensajeros a Isa, diciendo: Envame a David tu hijo, el que est con las ovejas. 20 Y tom Isa un asno cargado de pan, una vasija de vino y un cabrito, y lo envi a Sal por medio de David su hijo. 21 Y viniendo David a Sal, estuvo delante de l; y l le am mucho, y le hizo su paje de armas. 22 Y Sal envi a decir a Isa: Yo te ruego que est David conmigo, pues ha hallado gracia en mis ojos. 23 Y cuando el espritu malo de parte de Dios vena sobre Sal, David tomaba el arpa y tocaba con su mano; y Sal tena alivio y estaba mejor, y el espritu malo se apartaba de l. 

David mata a Goliat

1 SAMUEL 17

1 Los filisteos juntaron sus ejrcitos para la guerra, y se congregaron en Soco, que es de Jud, y acamparon entre Soco y Azeca, en Efes-damim. 2 Tambin Sal y los hombres de Israel se juntaron, y acamparon en el valle de Ela, y se pusieron en orden de batalla contra los filisteos. 3 Y los filisteos estaban sobre un monte a un lado, e Israel estaba sobre otro monte al otro lado, y el valle entre ellos. 4 Sali entonces del campamento de los filisteos un paladn, el cual se llamaba Goliat, de Gat, y tena de altura seis codos y un palmo. 5 Y traa un casco de bronce en su cabeza, y llevaba una cota de malla; y era el peso de la cota cinco mil siclos de bronce. 6 Sobre sus piernas traa grebas de bronce, y jabalina de bronce entre sus hombros. 7 El asta de su lanza era como un rodillo de telar, y tena el hierro de su lanza seiscientos siclos de hierro; e iba su escudero delante de l. 8 Y se par y dio voces a los escuadrones de Israel, dicindoles: Para qu os habis puesto en orden de batalla? No soy yo el filisteo, y vosotros los siervos de Sal? Escoged de entre vosotros un hombre que venga contra m. 9 Si l pudiere pelear conmigo, y me venciere, nosotros seremos vuestros siervos; y si yo pudiere ms que l, y lo venciere, vosotros seris nuestros siervos y nos serviris. 10 Y aadi el filisteo: Hoy yo he desafiado al campamento de Israel; dadme un hombre que pelee conmigo. 11 Oyendo Sal y todo Israel estas palabras del filisteo, se turbaron y tuvieron gran miedo. 

12 Y David era hijo de aquel hombre efrateo de Beln de Jud, cuyo nombre era Isa, el cual tena ocho hijos; y en el tiempo de Sal este hombre era viejo y de gran edad entre los hombres. 13 Y los tres hijos mayores de Isa haban ido para seguir a Sal a la guerra. Y los nombres de sus tres hijos que haban ido a la guerra eran: Eliab el primognito, el segundo Abinadab, y el tercero Sama; 14 y David era el menor. Siguieron, pues, los tres mayores a Sal. 15 Pero David haba ido y vuelto, dejando a Sal, para apacentar las ovejas de su padre en Beln. 16 Vena, pues, aquel filisteo por la maana y por la tarde, y as lo hizo durante cuarenta das. 

17 Y dijo Isa a David su hijo: Toma ahora para tus hermanos un efa de este grano tostado, y estos diez panes, y llvalo pronto al campamento a tus hermanos. 18 Y estos diez quesos de leche los llevars al jefe de los mil; y mira si tus hermanos estn buenos, y toma prendas de ellos. 

19 Y Sal y ellos y todos los de Israel estaban en el valle de Ela, peleando contra los filisteos. 20 Se levant, pues, David de maana, y dejando las ovejas al cuidado de un guarda, se fue con su carga como Isa le haba mandado; y lleg al campamento cuando el ejrcito sala en orden de batalla, y daba el grito de combate. 21 Y se pusieron en orden de batalla Israel y los filisteos, ejrcito frente a ejrcito. 22 Entonces David dej su carga en mano del que guardaba el bagaje, y corri al ejrcito; y cuando lleg, pregunt por sus hermanos, si estaban bien. 23 Mientras l hablaba con ellos, he aqu que aquel paladn que se pona en medio de los dos campamentos, que se llamaba Goliat, el filisteo de Gat, sali de entre las filas de los filisteos y habl las mismas palabras, y las oy David. 

24 Y todos los varones de Israel que vean aquel hombre huan de su presencia, y tenan gran temor. 25 Y cada uno de los de Israel deca: No habis visto aquel hombre que ha salido? El se adelanta para provocar a Israel. Al que le venciere, el rey le enriquecer con grandes riquezas, y le dar su hija, y eximir de tributos a la casa de su padre en Israel. 26 Entonces habl David a los que estaban junto a l, diciendo: Qu harn al hombre que venciere a este filisteo, y quitare el oprobio de Israel? Porque quin es este filisteo incircunciso, para que provoque a los escuadrones del Dios viviente? 27 Y el pueblo le respondi las mismas palabras, diciendo: As se har al hombre que le venciere. 

28 Y oyndole hablar Eliab su hermano mayor con aquellos hombres, se encendi en ira contra David y dijo: Para qu has descendido ac? y a quin has dejado aquellas pocas ovejas en el desierto? Yo conozco tu soberbia y la malicia de tu corazn, que para ver la batalla has venido. 29 David respondi: Qu he hecho yo ahora? No es esto mero hablar? 30 Y apartndose de l hacia otros, pregunt de igual manera; y le dio el pueblo la misma respuesta de antes. 

31 Fueron odas las palabras que David haba dicho, y las refirieron delante de Sal; y l lo hizo venir. 32 Y dijo David a Sal: No desmaye el corazn de ninguno a causa de l; tu siervo ir y pelear contra este filisteo. 33 Dijo Sal a David: No podrs t ir contra aquel filisteo, para pelear con l; porque t eres muchacho, y l un hombre de guerra desde su juventud. 34 David respondi a Sal: Tu siervo era pastor de las ovejas de su padre; y cuando vena un len, o un oso, y tomaba algn cordero de la manada, 35 sala yo tras l, y lo hera, y lo libraba de su boca; y si se levantaba contra m, yo le echaba mano de la quijada, y lo hera y lo mataba. 36 Fuese len, fuese oso, tu siervo lo mataba; y este filisteo incircunciso ser como uno de ellos, porque ha provocado al ejricto del Dios viviente. 37 Aadi David: Jehov, que me ha librado de las garras del len y de las garras del oso, l tambin me librar de la mano de este filisteo. Y dijo Sal a David: Ve, y Jehov est contigo. 38 Y Sal visti a David con sus ropas, y puso sobre su cabeza un casco de bronce, y le arm de coraza. 39 Y ci David su espada sobre sus vestidos, y prob a andar, porque nunca haba hecho la prueba. Y dijo David a Sal: Yo no puedo andar con esto, porque nunca lo practiqu. Y David ech de s aquellas cosas. 40 Y tom su cayado en su mano, y escogi cinco piedras lisas del arroyo, y las puso en el saco pastoril, en el zurrn que traa, y tom su honda en su mano, y se fue hacia el filisteo. 

41 Y el filisteo vena andando y acercndose a David, y su escudero delante de l. 42 Y cuando el filisteo mir y vio a David, le tuvo en poco; porque era muchacho, y rubio, y de hermoso parecer. 43 Y dijo el filisteo a David: Soy yo perro, para que vengas a m con palos? Y maldijo a David por sus dioses. 44 Dijo luego el filisteo a David: Ven a m, y dar tu carne a las aves del cielo y a las bestias del campo. 45 Entonces dijo David al filisteo: T vienes a m con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehov de los ejrcitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien t has provocado. 46 Jehov te entregar hoy en mi mano, y yo te vencer, y te cortar la cabeza, y dar hoy los cuerpos de los filisteos a las aves del cielo y a las bestias de la tierra; y toda la tierra sabr que hay Dios en Israel. 47 Y sabr toda esta congregacin que Jehov no salva con espada y con lanza; porque de Jehov es la batalla, y l os entregar en nuestras manos. 

48 Y aconteci que cuando el filisteo se levant y ech a andar para ir al encuentro de David, David se dio prisa, y corri a la linea de batalla contra el filisteo. 49 Y metiendo David su mano en la bolsa, tom de all una piedra, y la tir con la honda, e hiri al filisteo en la frente; y la piedra qued clavada en la frente, y cay sobre su rostro en tierra. 

50 As venci David al filisteo con honda y piedra; e hiri al filisteo y lo mat, sin tener David espada en su mano. 51 Entonces corri David y se puso sobre el filisteo; y tomando la espada de l y sacndola de su vaina, lo acab de matar, y le cort con ella la cabeza. Y cuando los filisteos vieron a su paladn muerto, huyeron. 52 Levantndose luego los de Israel y los de Jud, gritaron, y siguieron a los filisteos hasta llegar al valle, y hasta las puertas de Ecrn. Y cayeron los heridos de los filisteos por el camino de Saaraim hasta Gat y Ecrn. 53 Y volvieron los hijos de Israel de seguir tras los filisteos, y saquearon su campamento. 54 Y David tom la cabeza del filisteo y la trajo a Jerusaln, pero las armas de l las puso en su tienda. 

55 Y cuando Sal vio a David que sala a encontrarse con el filisteo, dijo a Abner general del ejrcito: Abner, de quin es hijo ese joven? Y Abner respondi: 56 Vive tu alma, oh rey, que no lo s. Y el rey dijo: Pregunta de quin es hijo ese joven. 57 Y cuando David volva de matar al filisteo, Abner lo tom y lo llev delante de Sal, teniendo David la cabeza del filisteo en su mano. 58 Y le dijo Sal: Muchacho, de quin eres hijo? Y David respondi: Yo soy hijo de tu siervo Isa de Beln. 

Pacto de Jonatn y David

1 SAMUEL 18

1 Aconteci que cuando l hubo acabado de hablar con Sal, el alma de Jonatn qued ligada con la de David, y lo am Jonatn como a s mismo. 2 Y Sal le tom aquel da, y no le dej volver a casa de su padre. 3 E hicieron pacto Jonatn y David, porque l le amaba como a s mismo. 4 Y Jonatn se quit el manto que llevaba, y se lo dio a David, y otras ropas suyas, hasta su espada, su arco y su talabarte. 5 Y sala David a dondequiera que Sal le enviaba, y se portaba prudentemente. Y lo puso Sal sobre gente de guerra, y era acepto a los ojos de todo el pueblo, y a los ojos de los siervos de Sal. 

Sal tiene celos de David

6 Aconteci que cuando volvan ellos, cuando David volvi de matar al filisteo, salieron las mujeres de todas las ciudades de Israel cantando y danzando, para recibir al rey Sal, con panderos, con cnticos de alegra y con instrumentos de msica. 7 Y cantaban las mujeres que danzaban, y decan: 


Sal hiri a sus miles, 
Y David a sus diez miles. 

8 Y se enoj Sal en gran manera, y le desagrad este dicho, y dijo: A David dieron diez miles, y a m miles; no le falta ms que el reino. 9 Y desde aquel da Sal no mir con buenos ojos a David. 

10 Aconteci al otro da, que un espritu malo de parte de Dios tom a Sal, y l desvariaba en medio de la casa. David tocaba con su mano como los otros das; y tena Sal la lanza en la mano. 11 Y arroj Sal la lanza, diciendo: Enclavar a David a la pared. Pero David lo evadi dos veces. 

12 Mas Sal estaba temeroso de David, por cuanto Jehov estaba con l, y se haba apartado de Sal; 13 por lo cual Sal lo alej de s, y le hizo jefe de mil; y sala y entraba delante del pueblo. 14 Y David se conduca prudentemente en todos sus asuntos, y Jehov estaba con l. 15 Y viendo Sal que se portaba tan prudentemente, tena temor de l. 16 Mas todo Israel y Jud amaba a David, porque l sala y entraba delante de ellos. 

17 Entonces dijo Sal a David: He aqu, yo te dar Merab mi hija mayor por mujer, con tal que me seas hombre valiente, y pelees las batallas de Jehov. Mas Sal deca: No ser mi mano contra l, sino que ser contra l la mano de los filisteos. 18 Pero David respondi a Sal: Quin soy yo, o qu es mi vida, o la familia de mi padre en Israel, para que yo sea yerno del rey? 19 Y llegado el tiempo en que Merab hija de Sal se haba de dar a David, fue dada por mujer a Adriel meholatita. 

20 Pero Mical la otra hija de Sal amaba a David; y fue dicho a Sal, y le pareci bien a sus ojos. 21 Y Sal dijo: Yo se la dar, para que le sea por lazo, y para que la mano de los filisteos sea contra l. Dijo, pues, Sal a David por segunda vez: T sers mi yerno hoy. 22 Y mand Sal a sus siervos: Hablad en secreto a David, dicindole: He aqu el rey te ama, y todos sus siervos te quieren bien; s, pues, yerno del rey. 23 Los criados de Sal hablaron estas palabras a los odos de David. Y David dijo: Os parece a vosotros que es poco ser yerno del rey, siendo yo un hombre pobre y de ninguna estima? 24 Y los criados de Sal le dieron la respuesta, diciendo: Tales palabras ha dicho David. 25 Y Sal dijo: Decid as a David: El rey no desea la dote, sino cien prepucios de filisteos, para que sea tomada venganza de los enemigos del rey. Pero Sal pensaba hacer caer a David en manos de los filisteos. 26 Cuando sus siervos declararon a David estas palabras, pareci bien la cosa a los ojos de David, para ser yerno del rey. Y antes que el plazo se cumpliese, 27 se levant David y se fue con su gente, y mat a doscientos hombres de los filisteos; y trajo David los prepucios de ellos y los entreg todos al rey, a fin de hacerse yerno del rey. Y Sal le dio su hija Mical por mujer. 28 Pero Sal, viendo y considerando que Jehov estaba con David, y que su hija Mical lo amaba, 29 tuvo ms temor de David; y fue Sal enemigo de David todos los das. 

30 Y salieron a campaa los prncipes de los filisteos; y cada vez que salan, David tena ms xito que todos los siervos de Sal, por lo cual se hizo de mucha estima su nombre. 

Sal procura matar a David

1 SAMUEL 19

1 Habl Sal a Jonatn su hijo, y a todos sus siervos, para que matasen a David; pero Jonatn hijo de Sal amaba a David en gran manera, 2 y dio aviso a David, diciendo: Sal mi padre procura matarte; por tanto cudate hasta la maana, y estate en lugar oculto y escndete. 3 Y yo saldr y estar junto a mi padre en el campo donde ests; y hablar de ti a mi padre, y te har saber lo que haya. 4 Y Jonatn habl bien de David a Sal su padre, y le dijo: No peque el rey contra su siervo David, porque ninguna cosa ha cometido contra ti, y porque sus obras han sido muy buenas para contigo; 5 pues l tom su vida en su mano, y mat al filisteo, y Jehov dio gran salvacin a todo Israel. T lo viste, y te alegraste; por qu, pues, pecars contra la sangre inocente, matando a David sin causa? 6 Y escuch Sal la voz de Jonatn, y jur Sal: Vive Jehov, que no morir. 7 Y llam Jonatn a David, y le declar todas estas palabras; y l mismo trajo a David a Sal, y estuvo delante de l como antes. 

8 Despus hubo de nuevo guerra; y sali David y pele contra los filisteos, y los hiri con gran estrago, y huyeron delante de l. 9 Y el espritu malo de parte de Jehov vino sobre Sal; y estando sentado en su casa tena una lanza a mano, mientras David estaba tocando. 10 Y Sal procur enclavar a David con la lanza a la pared, pero l se apart de delante de Sal, el cual hiri con la lanza en la pared; y David huy, y escap aquella noche. 

11 Sal envi luego mensajeros a casa de David para que lo vigilasen, y lo matasen a la maana. Mas Mical su mujer avis a David, diciendo: Si no salvas tu vida esta noche, maana sers muerto. 12 Y descolg Mical a David por una ventana; y l se fue y huy, y escap. 13 Tom luego Mical una estatua, y la puso sobre la cama, y le acomod por cabecera una almohada de pelo de cabra y la cubri con la ropa. 14 Y cuando Sal envi mensajeros para prender a David, ella respondi: Est enfermo. 15 Volvi Sal a enviar mensajeros para que viesen a David, diciendo: Tradmelo en la cama para que lo mate. 16 Y cuando los mensajeros entraron, he aqu la estatua estaba en la cama, y una almohada de pelo de cabra a su cabecera. 17 Entonces Sal dijo a Mical: Por qu me has engaado as, y has dejado escapar a mi enemigo? Y Mical respondi a Sal: Porque l me dijo: Djame ir; si no, yo te matar. 

18 Huy, pues, David, y escap, y vino a Samuel en Ram, y le dijo todo lo que Sal haba hecho con l. Y l y Samuel se fueron y moraron en Naiot. 19 Y fue dado aviso a Sal, diciendo: He aqu que David est en Naiot en Ram. 20 Entonces Sal envi mensajeros para que trajeran a David, los cuales vieron una compaa de profetas que profetizaban, y a Samuel que estaba all y los presida. Y vino el Espritu de Dios sobre los mensajeros de Sal, y ellos tambin profetizaron. 21 Cuando lo supo Sal, envi otros mensajeros, los cuales tambin profetizaron. Y Sal volvi a enviar mensajeros por tercera vez, y ellos tambin profetizaron. 22 Entonces l mismo fue a Ram; y llegando al gran pozo que est en Sec, pregunt diciendo: Dnde estn Samuel y David? Y uno respondi: He aqu estn en Naiot en Ram. 23 Y fue a Naiot en Ram; y tambin vino sobre l el Espritu de Dios, y sigui andando y profetizando hasta que lleg a Naiot en Ram. 24 Y l tambin se despoj de sus vestidos, y profetiz igualmente delante de Samuel, y estuvo desnudo todo aquel da y toda aquella noche. De aqu se dijo: Tambin Sal entre los profetas? 

Amistad de David y Jonatn

1 SAMUEL 20

1 Despus David huy de Naiot en Ram, y vino delante de Jonatn, y dijo: Qu he hecho yo? Cul es mi maldad, o cul mi pecado contra tu padre, para que busque mi vida? 2 El le dijo: En ninguna manera; no morirs. He aqu que mi padre ninguna cosa har, grande ni pequea, que no me la descubra; por qu, pues, me ha de encubrir mi padre este asunto? No ser as. 3 Y David volvi a jurar diciendo: Tu padre sabe claramente que yo he hallado gracia delante de tus ojos, y dir: No sepa esto Jonatn, para que no se entristezca; y ciertamente, vive Jehov y vive tu alma, que apenas hay un paso entre m y la muerte. 4 Y Jonatn dijo a David: Lo que deseare tu alma, har por ti. 5 Y David respondi a Jonatn: He aqu que maana ser nueva luna, y yo acostumbro sentarme con el rey a comer; mas t dejars que me esconda en el campo hasta la tarde del tercer da. 6 Si tu padre hiciere mencin de m, dirs: Me rog mucho que lo dejase ir corriendo a Beln su ciudad, porque todos los de su familia celebran all el sacrificio anual. 7 Si l dijere: Bien est, entonces tendr paz tu siervo; mas si se enojare, sabe que la maldad est determinada de parte de l. 8 Hars, pues, misericordia con tu siervo, ya que has hecho entrar a tu siervo en pacto de Jehov contigo; y si hay maldad en m, mtame t, pues no hay necesidad de llevarme hasta tu padre. 9 Y Jonatn le dijo: Nunca tal te suceda; antes bien, si yo supiere que mi padre ha determinado maldad contra ti, no te lo avisara yo? 10 Dijo entonces David a Jonatn: Quin me dar aviso si tu padre te respondiere speramente? 11 Y Jonatn dijo a David: Ven, salgamos al campo. Y salieron ambos al campo. 

12 Entonces dijo Jonatn a David: Jehov Dios de Israel, sea testigo! Cuando le haya preguntado a mi padre maana a esta hora, o el da tercero, si resultare bien para con David, entonces enviar a ti para hacrtelo saber. 13 Pero si mi padre intentare hacerte mal, Jehov haga as a Jonatn, y aun le aada, si no te lo hiciere saber y te enviare para que te vayas en paz. Y est Jehov contigo, como estuvo con mi padre. 14 Y si yo viviere, hars conmigo misericordia de Jehov, para que no muera, 15 y no apartars tu misericordia de mi casa para siempre. Cuando Jehov haya cortado uno por uno los enemigos de David de la tierra, no dejes que el nombre de Jonatn sea quitado de la casa de David. 16 As hizo Jonatn pacto con la casa de David, diciendo: Requiralo Jehov de la mano de los enemigos de David. 17 Y Jonatn hizo jurar a David otra vez, porque le amaba, pues le amaba como a s mismo. 

18 Luego le dijo Jonatn: Maana es nueva luna, y t sers echado de menos, porque tu asiento estar vaco. 19 Estars, pues, tres das, y luego descenders y vendrs al lugar donde estabas escondido el da que ocurri esto mismo, y esperars junto a la piedra de Ezel. 20 Y yo tirar tres saetas hacia aquel lado, como ejercitndome al blanco. 21 Luego enviar al criado, dicindole: Ve, busca las saetas. Y si dijere al criado: He all las saetas ms ac de ti, tmalas; t vendrs, porque paz tienes, y nada malo hay, vive Jehov. 22 Mas si yo dijere al muchacho as: He all las saetas ms all de ti; vete, porque Jehov te ha enviado. 23 En cuanto al asunto de que t y yo hemos hablado, est Jehov entre nosotros dos para siempre. 

24 David, pues, se escondi en el campo, y cuando lleg la nueva luna, se sent el rey a comer pan. 25 Y el rey se sent en su silla, como sola, en el asiento junto a la pared, y Jonatn se levant, y se sent Abner al lado de Sal, y el lugar de David qued vaco. 

26 Mas aquel da Sal no dijo nada, porque se deca: Le habr acontecido algo, y no est limpio; de seguro no est purificado. 27 Al siguiente da, el segundo da de la nueva luna, aconteci tambin que el asiento de David qued vaco. Y Sal dijo a Jonatn su hijo: Por qu no ha venido a comer el hijo de Isa hoy ni ayer? 28 Y Jonatn respondi a Sal: David me pidi encarecidamente que le dejase ir a Beln, 29 diciendo: Te ruego que me dejes ir, porque nuestra familia celebra sacrificio en la ciudad, y mi hermano me lo ha mandado; por lo tanto, si he hallado gracia en tus ojos, permteme ir ahora para visitar a mis hermanos. Por esto, pues, no ha venido a la mesa del rey. 

30 Entonces se encendi la ira de Sal contra Jonatn, y le dijo: Hijo de la perversa y rebelde, acaso no s yo que t has elegido al hijo de Isa para confusin tuya, y para confusin de la vergenza de tu madre? 31 Porque todo el tiempo que el hijo de Isa viviere sobre la tierra, ni t estars firme, ni tu reino. Enva pues, ahora, y tremelo, porque ha de morir. 32 Y Jonatn respondi a su padre Sal y le dijo: Por qu morir? Qu ha hecho? 33 Entonces Sal le arroj una lanza para herirlo; de donde entendi Jonatn que su padre estaba resuelto a matar a David. 34 Y se levant Jonatn de la mesa con exaltada ira, y no comi pan el segundo da de la nueva luna; porque tena dolor a causa de David, porque su padre le haba afrentado. 

35 Al otro da, de maana, sali Jonatn al campo, al tiempo sealado con David, y un muchacho pequeo con l. 36 Y dijo al muchacho: Corre y busca las saetas que yo tirare. Y cuando el muchacho iba corriendo, l tiraba la saeta de modo que pasara ms all de l. 37 Y llegando el muchacho adonde estaba la saeta que Jonatn haba tirado, Jonatn dio voces tras el muchacho, diciendo: No est la saeta ms all de ti? 38 Y volvi a gritar Jonatn tras el muchacho: Corre, date prisa, no te pares. Y el muchacho de Jonatn recogi las saetas, y vino a su seor. 39 Pero ninguna cosa entendi el muchacho; solamente Jonatn y David entendan de lo que se trataba. 40 Luego dio Jonatn sus armas a su muchacho, y le dijo: Vete y llvalas a la ciudad. 41 Y luego que el muchacho se hubo ido, se levant David del lado del sur, y se inclin tres veces postrndose hasta la tierra; y besndose el uno al otro, lloraron el uno con el otro; y David llor ms. 42 Y Jonatn dijo a David: Vete en paz, porque ambos hemos jurado por el nombre de Jehov, diciendo: Jehov est entre t y yo, entre tu descendencia y mi descendencia, para siempre. Y l se levant y se fue; y Jonatn entr en la ciudad. 

David huye de Sal

1 SAMUEL 21

1 Vino David a Nob, al sacerdote Ahimelec; y se sorprendi Ahimelec de su encuentro, y le dijo: Cmo vienes t solo, y nadie contigo? 2 Y respondi David al sacerdote Ahimelec: El rey me encomend un asunto, y me dijo: Nadie sepa cosa alguna del asunto a que te envo, y lo que te he encomendado; y yo les seal a los criados un cierto lugar. 3 Ahora, pues, qu tienes a mano? Dame cinco panes, o lo que tengas. 4 El sacerdote respondi a David y dijo: No tengo pan comn a la mano, solamente tengo pan sagrado; pero lo dar si los criados se han guardado a lo menos de mujeres. 5 Y David respondi al sacerdote, y le dijo: En verdad las mujeres han estado lejos de nosotros ayer y anteayer; cuando yo sal, ya los vasos de los jvenes eran santos, aunque el viaje es profano; cunto ms no sern santos hoy sus vasos? 6 As el sacerdote le dio el pan sagrado, porque all no haba otro pan sino los panes de la proposicin, los cuales haban sido quitados de la presencia de Jehov, para poner panes calientes el da que aqullos fueron quitados. 

7 Y estaba all aquel da detenido delante de Jehov uno de los siervos de Sal, cuyo nombre era Doeg, edomita, el principal de los pastores de Sal. 

8 Y David dijo a Ahimelec: No tienes aqu a mano lanza o espada? Porque no tom en mi mano mi espada ni mis armas, por cuanto la orden del rey era apremiante. 9 Y el sacerdote respondi: La espada de Goliat el filisteo, al que t venciste en el valle de Ela, est aqu envuelta en un velo detrs del efod; si quieres tomarla, tmala; porque aqu no hay otra sino esa. Y dijo David: Ninguna como ella; dmela. 

10 Y levantndose David aquel da, huy de la presencia de Sal, y se fue a Aquis rey de Gat. 11 Y los siervos de Aquis le dijeron: No es ste David, el rey de la tierra? no es ste de quien cantaban en las danzas, diciendo: 


Hiri Sal a sus miles, 
Y David a sus diez miles? 

12 Y David puso en su corazn estas palabras, y tuvo gran temor de Aquis rey de Gat. 13 Y cambi su manera de comportarse delante de ellos, y se fingi loco entre ellos, y escriba en las portadas de las puertas, y dejaba correr la saliva por su barba. 14 Y dijo Aquis a sus siervos: He aqu, veis que este hombre es demente; por qu lo habis trado a m? 15 Acaso me faltan locos, para que hayis trado a ste que hiciese de loco delante de m? Haba de entrar ste en mi casa? 

1 SAMUEL 22

1 Yndose luego David de all, huy a la cueva de Adulam; y cuando sus hermanos y toda la casa de su padre lo supieron, vinieron all a l. 2 Y se juntaron con l todos los afligidos, y todo el que estaba endeudado, y todos los que se hallaban en amargura de espritu, y fue hecho jefe de ellos; y tuvo consigo como cuatrocientos hombres. 

3 Y se fue David de all a Mizpa de Moab, y dijo al rey de Moab: Yo te ruego que mi padre y mi madre estn con vosotros, hasta que sepa lo que Dios har de m. 4 Los trajo, pues, a la presencia del rey de Moab, y habitaron con l todo el tiempo que David estuvo en el lugar fuerte. 5 Pero el profeta Gad dijo a David: No te ests en este lugar fuerte; anda y vete a tierra de Jud. Y David se fue, y vino al bosque de Haret. 

Sal mata a los sacerdotes de Nob

6 Oy Sal que se saba de David y de los que estaban con l. Y Sal estaba sentado en Gabaa, debajo de un tamarisco sobre un alto; y tena su lanza en su mano, y todos sus siervos estaban alrededor de l. 7 Y dijo Sal a sus siervos que estaban alrededor de l: Od ahora, hijos de Benjamn: Os dar tambin a todos vosotros el hijo de Isa tierras y vias, y os har a todos vosotros jefes de millares y jefes de centenas, 8 para que todos vosotros hayis conspirado contra m, y no haya quien me descubra al odo cmo mi hijo ha hecho alianza con el hijo de Isa, ni alguno de vosotros que se duela de m y me descubra cmo mi hijo ha levantado a mi siervo contra m para que me aceche, tal como lo hace hoy? 9 Entonces Doeg edomita, que era el principal de los siervos de Sal, respondi y dijo: Yo vi al hijo de Isa que vino a Nob, a Ahimelec hijo de Ahitob, 10 el cual consult por l a Jehov y le dio provisiones, y tambin le dio la espada de Goliat el filisteo. 

11 Y el rey envi por el sacerdote Ahimelec hijo de Ahitob, y por toda la casa de su padre, los sacerdotes que estaban en Nob; y todos vinieron al rey. 12 Y Sal le dijo: Oye ahora, hijo de Ahitob. Y l dijo: Heme aqu, seor mo. 13 Y le dijo Sal: Por qu habis conspirado contra m, t y el hijo de Isa, cuando le diste pan y espada, y consultaste por l a Dios, para que se levantase contra m y me acechase, como lo hace hoy da? 14 Entonces Ahimelec respondi al rey, y dijo: Y quin entre todos tus siervos es tan fiel como David, yerno tambin del rey, que sirve a tus rdenes y es ilustre en tu casa? 15 He comenzado yo desde hoy a consultar por l a Dios? Lejos sea de m; no culpe el rey de cosa alguna a su siervo, ni a toda la casa de mi padre; porque tu siervo ninguna cosa sabe de este asunto, grande ni pequea. 16 Y el rey dijo: Sin duda morirs, Ahimelec, t y toda la casa de tu padre. 17 Entonces dijo el rey a la gente de su guardia que estaba alrededor de l: Volveos y matad a los sacerdotes de Jehov; porque tambin la mano de ellos est con David, pues sabiendo ellos que hua, no me lo descubrieron. Pero los siervos del rey no quisieron extender sus manos para matar a los sacerdotes de Jehov. 18 Entonces dijo el rey a Doeg: Vuelve t, y arremete contra los sacerdotes. Y se volvi Doeg el edomita y acometi a los sacerdotes, y mat en aquel da a ochenta y cinco varones que vestan efod de lino. 19 Y a Nob, ciudad de los sacerdotes, hiri a filo de espada; as a hombres como a mujeres, nios hasta los de pecho, bueyes, asnos y ovejas, todo lo hiri a filo de espada. 

20 Pero uno de los hijos de Ahimelec hijo de Ahitob, que se llamaba Abiatar, escap, y huy tras David. 21 Y Abiatar dio aviso a David de cmo Sal haba dado muerte a los sacerdotes de Jehov. 22 Y dijo David a Abiatar: Yo saba que estando all aquel da Doeg el edomita, l lo haba de hacer saber a Sal. Yo he ocasionado la muerte a todas las personas de la casa de tu padre. 23 Qudate conmigo, no temas; quien buscare mi vida, buscar tambin la tuya; pues conmigo estars a salvo. 

David en el desierto

1 SAMUEL 23

1 Dieron aviso a David, diciendo: He aqu que los filisteos combaten a Keila, y roban las eras. 2 Y David consult a Jehov, diciendo: Ir a atacar a estos filisteos? Y Jehov respondi a David: Ve, ataca a los filisteos, y libra a Keila. 3 Pero los que estaban con David le dijeron: He aqu que nosotros aqu en Jud estamos con miedo; cunto ms si furemos a Keila contra el ejrcito de los filisteos? 4 Entonces David volvi a consultar a Jehov. Y Jehov le respondi y dijo: Levntate, desciende a Keila, pues yo entregar en tus manos a los filisteos. 5 Fue, pues, David con sus hombres a Keila, y pele contra los filisteos, se llev sus ganados, y les caus una gran derrota; y libr David a los de Keila. 

6 Y aconteci que cuando Abiatar hijo de Ahimelec huy siguiendo a David a Keila, descendi con el efod en su mano. 7 Y fue dado aviso a Sal que David haba venido a Keila. Entonces dijo Sal: Dios lo ha entregado en mi mano, pues se ha encerrado entrando en ciudad con puertas y cerraduras. 8 Y convoc Sal a todo el pueblo a la batalla para descender a Keila, y poner sitio a David y a sus hombres. 9 Mas entendiendo David que Sal ideaba el mal contra l, dijo a Abiatar sacerdote: Trae el efod. 10 Y dijo David: Jehov Dios de Israel, tu siervo tiene entendido que Sal trata de venir contra Keila, a destruir la ciudad por causa ma. 11 Me entregarn los vecinos de Keila en sus manos? Descender Sal, como ha odo tu siervo? Jehov Dios de Israel, te ruego que lo declares a tu siervo. Y Jehov dijo: S, descender. 12 Dijo luego David: Me entregarn los vecinos de Keila a m y a mis hombres en manos de Sal? Y Jehov respondi: Os entregarn. 13 David entonces se levant con sus hombres, que eran como seiscientos, y salieron de Keila, y anduvieron de un lugar a otro. Y vino a Sal la nueva de que David se haba escapado de Keila, y desisti de salir. 14 Y David se qued en el desierto en lugares fuertes, y habitaba en un monte en el desierto de Zif; y lo buscaba Sal todos los das, pero Dios no lo entreg en sus manos. 

15 Viendo, pues, David que Sal haba salido en busca de su vida, se estuvo en Hores, en el desierto de Zif. 16 Entonces se levant Jonatn hijo de Sal y vino a David a Hores, y fortaleci su mano en Dios. 17 Y le dijo: No temas, pues no te hallar la mano de Sal mi padre, y t reinars sobre Israel, y yo ser segundo despus de ti; y aun Sal mi padre as lo sabe. 18 Y ambos hicieron pacto delante de Jehov; y David se qued en Hores, y Jonatn se volvi a su casa. 

19 Despus subieron los de Zif para decirle a Sal en Gabaa: No est David escondido en nuestra tierra en las peas de Hores, en el collado de Haquila, que est al sur del desierto? 20 Por tanto, rey, desciende pronto ahora, conforme a tu deseo, y nosotros lo entregaremos en la mano del rey. 21 Y Sal dijo: Benditos seis vosotros de Jehov, que habis tenido compasin de m. 22 Id, pues, ahora, aseguraos ms, conoced y ved el lugar de su escondite, y quin lo haya visto all; porque se me ha dicho que l es astuto en gran manera. 23 Observad, pues, e informaos de todos los escondrijos donde se oculta, y volved a m con informacin segura, y yo ir con vosotros; y si l estuviere en la tierra, yo le buscar entre todos los millares de Jud. 24 Y ellos se levantaron, y se fueron a Zif delante de Sal. 

Pero David y su gente estaban en el desierto de Man, en el Arab al sur del desierto. 25 Y se fue Sal con su gente a buscarlo; pero fue dado aviso a David, y descendi a la pea, y se qued en el desierto de Man. Cuando Sal oy esto, sigui a David al desierto de Man. 26 Y Sal iba por un lado del monte, y David con sus hombres por el otro lado del monte, y se daba prisa David para escapar de Sal; mas Sal y sus hombres haban encerrado a David y a su gente para capturarlos. 27 Entonces vino un mensajero a Sal, diciendo: Ven luego, porque los filisteos han hecho una irrupcin en el pas. 28 Volvi, por tanto, Sal de perseguir a David, y parti contra los filisteos. Por esta causa pusieron a aquel lugar por nombre Sela-hama-lecot. 29 Entonces David subi de all y habit en los lugares fuertes de En-gadi. 

David perdona la vida a Sal en En-gadi

1 SAMUEL 24

1 Cuando Sal volvi de perseguir a los filisteos, le dieron aviso, diciendo: He aqu David est en el desierto de En-gadi. 2 Y tomando Sal tres mil hombres escogidos de todo Israel, fue en busca de David y de sus hombres, por las cumbres de los peascos de las cabras monteses. 3 Y cuando lleg a un redil de ovejas en el camino, donde haba una cueva, entr Sal en ella para cubrir sus pies; y David y sus hombres estaban sentados en los rincones de la cueva. 4 Entonces los hombres de David le dijeron: He aqu el da de que te dijo Jehov: He aqu que entrego a tu enemigo en tu mano, y hars con l como te pareciere. Y se levant David, y calladamente cort la orilla del manto de Sal. 5 Despus de esto se turb el corazn de David, porque haba cortado la orilla del manto de Sal. 6 Y dijo a sus hombres: Jehov me guarde de hacer tal cosa contra mi seor, el ungido de Jehov, que yo extienda mi mano contra l; porque es el ungido de Jehov. 7 As reprimi David a sus hombres con palabras, y no les permiti que se levantasen contra Sal. Y Sal, saliendo de la cueva, sigui su camino. 

8 Tambin David se levant despus, y saliendo de la cueva dio voces detrs de Sal, diciendo: Mi seor el rey! Y cuando Sal mir hacia atrs, David inclin su rostro a tierra, e hizo reverencia. 9 Y dijo David a Sal: Por qu oyes las palabras de los que dicen: Mira que David procura tu mal? 10 He aqu han visto hoy tus ojos cmo Jehov te ha puesto hoy en mis manos en la cueva; y me dijeron que te matase, pero te perdon, porque dije: No extender mi mano contra mi seor, porque es el ungido de Jehov. 11 Y mira, padre mo, mira la orilla de tu manto en mi mano; porque yo cort la orilla de tu manto, y no te mat. Conoce, pues, y ve que no hay mal ni traicin en mi mano, ni he pecado contra ti; sin embargo, t andas a caza de mi vida para quitrmela. 12 Juzgue Jehov entre t y yo, y vngueme de ti Jehov; pero mi mano no ser contra ti. 13 Como dice el proverbio de los antiguos: De los impos saldr la impiedad; as que mi mano no ser contra ti. 14 Tras quin ha salido el rey de Israel? A quin persigues? A un perro muerto? A una pulga? 15 Jehov, pues, ser juez, y l juzgar entre t y yo. El vea y sustente mi causa, y me defienda de tu mano. 

16 Y aconteci que cuando David acab de decir estas palabras a Sal, Sal dijo: No es esta la voz tuya, hijo mo David? Y alz Sal su voz y llor, 17 y dijo a David: Ms justo eres t que yo, que me has pagado con bien, habindote yo pagado con mal. 18 T has mostrado hoy que has hecho conmigo bien; pues no me has dado muerte, habindome entregado Jehov en tu mano. 19 Porque quin hallar a su enemigo, y lo dejar ir sano y salvo? Jehov te pague con bien por lo que en este da has hecho conmigo. 20 Y ahora, como yo entiendo que t has de reinar, y que el reino de Israel ha de ser en tu mano firme y estable, 21 jrame, pues, ahora por Jehov, que no destruirs mi descendencia despus de m, ni borrars mi nombre de la casa de mi padre. 22 Entonces David jur a Sal. Y se fue Sal a su casa, y David y sus hombres subieron al lugar fuerte. 

David y Abigail

1 SAMUEL 25

1 Muri Samuel, y se junt todo Israel, y lo lloraron, y lo sepultaron en su casa en Ram. 

Y se levant David y se fue al desierto de Parn. 2 Y en Man haba un hombre que tena su hacienda en Carmel, el cual era muy rico, y tena tres mil ovejas y mil cabras. Y aconteci que estaba esquilando sus ovejas en Carmel. 3 Y aquel varn se llamaba Nabal, y su mujer, Abigail. Era aquella mujer de buen entendimiento y de hermosa apariencia, pero el hombre era duro y de malas obras; y era del linaje de Caleb. 4 Y oy David en el desierto que Nabal esquilaba sus ovejas. 5 Entonces envi David diez jvenes y les dijo: Subid a Carmel e id a Nabal, y saludadle en mi nombre, 6 y decidle as: Sea paz a ti, y paz a tu familia, y paz a todo cuanto tienes. 7 He sabido que tienes esquiladores. Ahora, tus pastores han estado con nosotros; no les tratamos mal, ni les falt nada en todo el tiempo que han estado en Carmel. 8 Pregunta a tus criados, y ellos te lo dirn. Hallen, por tanto, estos jvenes gracia en tus ojos, porque hemos venido en buen da; te ruego que des lo que tuvieres a mano a tus siervos, y a tu hijo David. 

9 Cuando llegaron los jvenes enviados por David, dijeron a Nabal todas estas palabras en nombre de David, y callaron. 10 Y Nabal respondi a los jvenes enviados por David, y dijo: Quin es David, y quin es el hijo de Isa? Muchos siervos hay hoy que huyen de sus seores. 11 He de tomar yo ahora mi pan, mi agua, y la carne que he preparado para mis esquiladores, y darla a hombres que no s de dnde son? 12 Y los jvenes que haba enviado David se volvieron por su camino, y vinieron y dijeron a David todas estas palabras. 13 Entonces David dijo a sus hombres: Case cada uno su espada. Y se ci cada uno su espada y tambin David se ci su espada; y subieron tras David como cuatrocientos hombres, y dejaron doscientos con el bagaje. 

14 Pero uno de los criados dio aviso a Abigail mujer de Nabal, diciendo: He aqu David envi mensajeros del desierto que saludasen a nuestro amo, y l los ha zaherido. 15 Y aquellos hombres han sido muy buenos con nosotros, y nunca nos trataron mal, ni nos falt nada en todo el tiempo que anduvimos con ellos, cuando estbamos en el campo. 16 Muro fueron para nosotros de da y de noche, todos los das que hemos estado con ellos apacentando las ovejas. 17 Ahora, pues, reflexiona y ve lo que has de hacer, porque el mal est ya resuelto contra nuestro amo y contra toda su casa; pues l es un hombre tan perverso, que no hay quien pueda hablarle. 

18 Entonces Abigail tom luego doscientos panes, dos cueros de vino, cinco ovejas guisadas, cinco medidas de grano tostado, cien racimos de uvas pasas, y doscientos panes de higos secos, y lo carg todo en asnos. 19 Y dijo a sus criados: Id delante de m, y yo os seguir luego; y nada declar a su marido Nabal. 20 Y montando un asno, descendi por una parte secreta del monte; y he aqu David y sus hombres venan frente a ella, y ella les sali al encuentro. 21 Y David haba dicho: Ciertamente en vano he guardado todo lo que ste tiene en el desierto, sin que nada le haya faltado de todo cuanto es suyo; y l me ha vuelto mal por bien. 22 As haga Dios a los enemigos de David y aun les aada, que de aqu a maana, de todo lo que fuere suyo no he de dejar con vida ni un varn. 

23 Y cuando Abigail vio a David, se baj prontamente del asno, y postrndose sobre su rostro delante de David, se inclin a tierra; 24 y se ech a sus pies, y dijo: Seor mo, sobre m sea el pecado; mas te ruego que permitas que tu sierva hable a tus odos, y escucha las palabras de tu sierva. 25 No haga caso ahora mi seor de ese hombre perverso, de Nabal; porque conforme a su nombre, as es. El se llama Nabal, y la insensatez est con l; mas yo tu sierva no vi a los jvenes que t enviaste. 26 Ahora pues, seor mo, vive Jehov, y vive tu alma, que Jehov te ha impedido el venir a derramar sangre y vengarte por tu propia mano. Sean, pues, como Nabal tus enemigos, y todos los que procuran mal contra mi seor. 27 Y ahora este presente que tu sierva ha trado a mi seor, sea dado a los hombres que siguen a mi seor. 28 Y yo te ruego que perdones a tu sierva esta ofensa; pues Jehov de cierto har casa estable a mi seor, por cuanto mi seor pelea las batallas de Jehov, y mal no se ha hallado en ti en tus das. 29 Aunque alguien se haya levantado para perseguirte y atentar contra tu vida, con todo, la vida de mi seor ser ligada en el haz de los que viven delante de Jehov tu Dios, y l arrojar la vida de tus enemigos como de en medio de la palma de una honda. 30 Y acontecer que cuando Jehov haga con mi seor conforme a todo el bien que ha hablado de ti, y te establezca por prncipe sobre Israel, 31 entonces, seor mo, no tendrs motivo de pena ni remordimientos por haber derramado sangre sin causa, o por haberte vengado por ti mismo. Gurdese, pues, mi seor, y cuando Jehov haga bien a mi seor, acurdate de tu sierva. 

32 Y dijo David a Abigail: Bendito sea Jehov Dios de Israel, que te envi para que hoy me encontrases. 33 Y bendito sea tu razonamiento, y bendita t, que me has estorbado hoy de ir a derramar sangre, y a vengarme por mi propia mano. 34 Porque vive Jehov Dios de Israel que me ha defendido de hacerte mal, que si no te hubieras dado prisa en venir a mi encuentro, de aqu a maana no le hubiera quedado con vida a Nabal ni un varn. 35 Y recibi David de su mano lo que le haba trado, y le dijo: Sube en paz a tu casa, y mira que he odo tu voz, y te he tenido respeto. 

36 Y Abigail volvi a Nabal, y he aqu que l tena banquete en su casa como banquete de rey; y el corazn de Nabal estaba alegre, y estaba completamente ebrio, por lo cual ella no le declar cosa alguna hasta el da siguiente. 37 Pero por la maana, cuando ya a Nabal se le haban pasado los efectos del vino, le refiri su mujer estas cosas; y desmay su corazn en l, y se qued como una piedra. 38 Y diez das despus, Jehov hiri a Nabal, y muri. 

39 Luego que David oy que Nabal haba muerto, dijo: Bendito sea Jehov, que juzg la causa de mi afrenta recibida de mano de Nabal, y ha preservado del mal a su siervo; y Jehov ha vuelto la maldad de Nabal sobre su propia cabeza. Despus envi David a hablar con Abigail, para tomarla por su mujer. 40 Y los siervos de David vinieron a Abigail en Carmel, y hablaron con ella, diciendo: David nos ha enviado a ti, para tomarte por su mujer. 41 Y ella se levant e inclin su rostro a tierra, diciendo: He aqu tu sierva, que ser una sierva para lavar los pies de los siervos de mi seor. 42 Y levantndose luego Abigail con cinco doncellas que le servan, mont en un asno y sigui a los mensajeros de David, y fue su mujer. 43 Tambin tom David a Ahinoam de Jezreel, y ambas fueron sus mujeres. 44 Porque Sal haba dado a su hija Mical mujer de David a Palti hijo de Lais, que era de Galim. 

David perdona la vida a Sal en Zif

1 SAMUEL 26

1 Vinieron los zifeos a Sal en Gabaa, diciendo: No est David escondido en el collado de Haquila, al oriente del desierto? 2 Sal entonces se levant y descendi al desierto de Zif, llevando consigo tres mil hombres escogidos de Israel, para buscar a David en el desierto de Zif. 3 Y acamp Sal en el collado de Haquila, que est al oriente del desierto, junto al camino. Y estaba David en el desierto, y entendi que Sal le segua en el desierto. 4 David, por tanto, envi espas, y supo con certeza que Sal haba venido. 5 Y se levant David, y vino al sitio donde Sal haba acampado; y mir David el lugar donde dorman Sal y Abner hijo de Ner, general de su ejrcito. Y estaba Sal durmiendo en el campamento, y el pueblo estaba acampado en derredor de l. 

6 Entonces David dijo a Ahimelec heteo y a Abisai hijo de Sarvia, hermano de Joab: Quin descender conmigo a Sal en el campamento? Y dijo Abisai: Yo descender contigo. 7 David, pues, y Abisai fueron de noche al ejrcito; y he aqu que Sal estaba tendido durmiendo en el campamento, y su lanza clavada en tierra a su cabecera; y Abner y el ejrcito estaban tendidos alrededor de l. 8 Entonces dijo Abisai a David: Hoy ha entregado Dios a tu enemigo en tu mano; ahora, pues, djame que le hiera con la lanza, y lo enclavar en la tierra de un golpe, y no le dar segundo golpe. 9 Y David respondi a Abisai: No le mates; porque quin extender su mano contra el ungido de Jehov, y ser inocente? 10 Dijo adems David: Vive Jehov, que si Jehov no lo hiriere, o su da llegue para que muera, o descendiendo en batalla perezca, 11 gurdeme Jehov de extender mi mano contra el ungido de Jehov. Pero toma ahora la lanza que est a su cabecera, y la vasija de agua, y vmonos. 12 Se llev, pues, David la lanza y la vasija de agua de la cabecera de Sal, y se fueron; y no hubo nadie que viese, ni entendiese, ni velase, pues todos dorman; porque un profundo sueo enviado de Jehov haba cado sobre ellos. 

13 Entonces pas David al lado opuesto, y se puso en la cumbre del monte a lo lejos, habiendo gran distancia entre ellos. 14 Y dio voces David al pueblo, y a Abner hijo de Ner, diciendo: No respondes, Abner? Entonces Abner respondi y dijo: Quin eres t que gritas al rey? 15 Y dijo David a Abner: No eres t un hombre? y quin hay como t en Israel? Por qu, pues, no has guardado al rey tu seor? Porque uno del pueblo ha entrado a matar a tu seor el rey. 16 Esto que has hecho no est bien. Vive Jehov, que sois dignos de muerte, porque no habis guardado a vuestro seor, al ungido de Jehov. Mira pues, ahora, dnde est la lanza del rey, y la vasija de agua que estaba a su cabecera. 

17 Y conociendo Sal la voz de David, dijo: No es esta tu voz, hijo mo David? Y David respondi: Mi voz es, rey seor mo. 18 Y dijo: Por qu persigue as mi seor a su siervo? Qu he hecho? Qu mal hay en mi mano? 19 Ruego, pues, que el rey mi seor oiga ahora las palabras de su siervo. Si Jehov te incita contra m, acepte l la ofrenda; mas si fueren hijos de hombres, malditos sean ellos en presencia de Jehov, porque me han arrojado hoy para que no tenga parte en la heredad de Jehov, diciendo: V y sirve a dioses ajenos. 20 No caiga, pues, ahora mi sangre en tierra delante de Jehov, porque ha salido el rey de Israel a buscar una pulga, as como quien persigue una perdiz por los montes. 

21 Entonces dijo Sal: He pecado; vulvete, hijo mo David, que ningn mal te har ms, porque mi vida ha sido estimada preciosa hoy a tus ojos. He aqu yo he hecho neciamente, y he errado en gran manera. 22 Y David respondi y dijo: He aqu la lanza del rey; pase ac uno de los criados y tmela. 23 Y Jehov pague a cada uno su justicia y su lealtad; pues Jehov te haba entregado hoy en mi mano, mas yo no quise extender mi mano contra el ungido de Jehov. 24 Y he aqu, como tu vida ha sido estimada preciosa hoy a mis ojos, as sea mi vida a los ojos de Jehov, y me libre de toda afliccin. 25 Y Sal dijo a David: Bendito eres t, hijo mo David; sin duda emprenders t cosas grandes, y prevalecers. Entonces David se fue por su camino, y Sal se volvi a su lugar. 

David entre los filisteos

1 SAMUEL 27

1 Dijo luego David en su corazn: Al fin ser muerto algn da por la mano de Sal; nada, por tanto, me ser mejor que fugarme a la tierra de los filisteos, para que Sal no se ocupe de m, y no me ande buscando ms por todo el territorio de Israel; y as escapar de su mano. 2 Se levant, pues, David, y con los seiscientos hombres que tena consigo se pas a Aquis hijo de Maoc, rey de Gat. 3 Y mor David con Aquis en Gat, l y sus hombres, cada uno con su familia; David con sus dos mujeres, Ahinoam jezreelita y Abigail la que fue mujer de Nabal el de Carmel. 4 Y vino a Sal la nueva de que David haba huido a Gat, y no lo busc ms. 

5 Y David dijo a Aquis: Si he hallado gracia ante tus ojos, same dado lugar en alguna de las aldeas para que habite all; pues por qu ha de morar tu siervo contigo en la ciudad real? 6 Y Aquis le dio aquel da a Siclag, por lo cual Siclag vino a ser de los reyes de Jud hasta hoy. 7 Fue el nmero de los das que David habit en la tierra de los filisteos, un ao y cuatro meses. 

8 Y suba David con sus hombres, y hacan incursiones contra los gesuritas, los gezritas y los amalecitas; porque stos habitaban de largo tiempo la tierra, desde como quien va a Shur hasta la tierra de Egipto. 9 Y asolaba David el pas, y no dejaba con vida hombre ni mujer; y se llevaba las ovejas, las vacas, los asnos, los camellos y las ropas, y regresaba a Aquis. 10 Y deca Aquis: Dnde habis merodeado hoy? Y David deca: En el Neguev de Jud, y el Neguev de Jerameel, o en el Neguev de los ceneos. 11 Ni hombre ni mujer dejaba David con vida para que viniesen a Gat; diciendo: No sea que den aviso de nosotros y digan: Esto hizo David. Y esta fue su costumbre todo el tiempo que mor en la tierra de los filisteos. 12 Y Aquis crea a David, y deca: El se ha hecho abominable a su pueblo de Israel, y ser siempre mi siervo. 

1 SAMUEL 28

1 Aconteci en aquellos das, que los filisteos reunieron sus fuerzas para pelear contra Israel. Y dijo Aquis a David: Ten entendido que has de salir conmigo a campaa, t y tus hombres. 2 Y David respondi a Aquis: Muy bien, t sabrs lo que har tu siervo. Y Aquis dijo a David: Por tanto, yo te constituir guarda de mi persona durante toda mi vida. 

Sal y la adivina de Endor

3 Ya Samuel haba muerto, y todo Israel lo haba lamentado, y le haban sepultado en Ram, su ciudad. Y Sal haba arrojado de la tierra a los encantadores y adivinos. 4 Se juntaron, pues, los filisteos, y vinieron y acamparon en Sunem; y Sal junt a todo Israel, y acamparon en Gilboa. 5 Y cuando vio Sal el campamento de los filisteos, tuvo miedo, y se turb su corazn en gran manera. 6 Y consult Sal a Jehov; pero Jehov no le respondi ni por sueos, ni por Urim, ni por profetas. 7 Entonces Sal dijo a sus criados: Buscadme una mujer que tenga espritu de adivinacin, para que yo vaya a ella y por medio de ella pregunte. Y sus criados le respondieron: He aqu hay una mujer en Endor que tiene espritu de adivinacin. 

8 Y se disfraz Sal, y se puso otros vestidos, y se fue con dos hombres, y vinieron a aquella mujer de noche; y l dijo: Yo te ruego que me adivines por el espritu de adivinacin, y me hagas subir a quien yo te dijere. 9 Y la mujer le dijo: He aqu t sabes lo que Sal ha hecho, cmo ha cortado de la tierra a los evocadores y a los adivinos. Por qu, pues, pones tropiezo a mi vida, para hacerme morir? 10 Entonces Sal le jur por Jehov, diciendo: Vive Jehov, que ningn mal te vendr por esto. 11 La mujer entonces dijo: A quin te har venir? Y l respondi: Hazme venir a Samuel. 12 Y viendo la mujer a Samuel, clam en alta voz, y habl aquella mujer a Sal, diciendo: 13 Por qu me has engaado? pues t eres Sal. Y el rey le dijo: No temas. Qu has visto? Y la mujer respondi a Sal: He visto dioses que suben de la tierra. 14 El le dijo: Cul es su forma? Y ella respondi: Un hombre anciano viene, cubierto de un manto. Sal entonces entendi que era Samuel, y humillando el rostro a tierra, hizo gran reverencia. 

15 Y Samuel dijo a Sal: Por qu me has inquietado hacindome venir? Y Sal respondi: Estoy muy angustiado, pues los filisteos pelean contra m, y Dios se ha apartado de m, y no me responde ms, ni por medio de profetas ni por sueos; por esto te he llamado, para que me declares lo que tengo que hacer. 16 Entonces Samuel dijo: Y para qu me preguntas a m, si Jehov se ha apartado de ti y es tu enemigo? 17 Jehov te ha hecho como dijo por medio de m; pues Jehov ha quitado el reino de tu mano, y lo ha dado a tu compaero, David. 18 Como t no obedeciste a la voz de Jehov, ni cumpliste el ardor de su ira contra Amalec, por eso Jehov te ha hecho esto hoy. 19 Y Jehov entregar a Israel tambin contigo en manos de los filisteos; y maana estaris conmigo, t y tus hijos; y Jehov entregar tambin al ejrcito de Israel en mano de los filisteos. 

20 Entonces Sal cay en tierra cuan grande era, y tuvo gran temor por las palabras de Samuel; y estaba sin fuerzas, porque en todo aquel da y aquella noche no haba comido pan. 21 Entonces la mujer vino a Sal, y vindolo turbado en gran manera, le dijo: He aqu que tu sierva ha obedecido a tu voz, y he arriesgado mi vida, y he odo las palabras que t me has dicho. 22 Te ruego, pues, que t tambin oigas la voz de tu sierva; pondr yo delante de ti un bocado de pan para que comas, a fin de que cobres fuerzas, y sigas tu camino. 23 Y l rehus diciendo: No comer. Pero porfiaron con l sus siervos juntamente con la mujer, y l les obedeci. Se levant, pues, del suelo, y se sent sobre una cama. 24 Y aquella mujer tena en su casa un ternero engordado, el cual mat luego; y tom harina y la amas, y coci de ella panes sin levadura. 25 Y lo trajo delante de Sal y de sus siervos; y despus de haber comido, se levantaron, y se fueron aquella noche. 

Los filisteos desconfan de David

1 SAMUEL 29

1 Los filisteos juntaron todas sus fuerzas en Afec, e Israel acamp junto a la fuente que est en Jezreel. 2 Y cuando los prncipes de los filisteos pasaban revista a sus compaas de a ciento y de a mil hombres, David y sus hombres iban en la retaguardia con Aquis. 3 Y dijeron los prncipes de los filisteos: Qu hacen aqu estos hebreos? Y Aquis respondi a los prncipes de los filisteos: No es ste David, el siervo de Sal rey de Israel, que ha estado conmigo por das y aos, y no he hallado falta en l desde el da que se pas a m hasta hoy? 4 Entonces los prncipes de los filisteos se enojaron contra l, y le dijeron: Despide a este hombre, para que se vuelva al lugar que le sealaste, y no venga con nosotros a la batalla, no sea que en la batalla se nos vuelva enemigo; porque con qu cosa volvera mejor a la gracia de su seor que con las cabezas de estos hombres? 5 No es ste David, de quien cantaban en las danzas, diciendo: 


Sal hiri a sus miles, 
Y David a sus diez miles? 

6 Y Aquis llam a David y le dijo: Vive Jehov, que t has sido recto, y que me ha parecido bien tu salida y tu entrada en el campamento conmigo, y que ninguna cosa mala he hallado en ti desde el da que viniste a m hasta hoy; mas a los ojos de los prncipes no agradas. 7 Vulvete, pues, y vete en paz, para no desagradar a los prncipes de los filisteos. 8 Y David respondi a Aquis: Qu he hecho? Qu has hallado en tu siervo desde el da que estoy contigo hasta hoy, para que yo no vaya y pelee contra los enemigos de mi seor el rey? 9 Y Aquis respondi a David, y dijo: Yo s que t eres bueno ante mis ojos, como un ngel de Dios; pero los prncipes de los filisteos me han dicho: No venga con nosotros a la batalla. 10 Levntate, pues, de maana, t y los siervos de tu seor que han venido contigo; y levantndoos al amanecer, marchad. 11 Y se levant David de maana, l y sus hombres, para irse y volver a la tierra de los filisteos; y los filisteos fueron a Jezreel. 

David derrota a los amalecitas

1 SAMUEL 30

1 Cuando David y sus hombres vinieron a Siclag al tercer da, los de Amalec haban invadido el Neguev y a Siclag, y haban asolado a Siclag y le haban prendido fuego. 2 Y se haban llevado cautivas a las mujeres y a todos los que estaban all, desde el menor hasta el mayor; pero a nadie haban dado muerte, sino se los haban llevado al seguir su camino. 3 Vino, pues, David con los suyos a la ciudad, y he aqu que estaba quemada, y sus mujeres y sus hijos e hijas haban sido llevados cautivos. 4 Entonces David y la gente que con l estaba alzaron su voz y lloraron, hasta que les faltaron las fuerzas para llorar. 5 Las dos mujeres de David, Ahinoam jezreelita y Abigail la que fue mujer de Nabal el de Carmel, tambin eran cautivas. 6 Y David se angusti mucho, porque el pueblo hablaba de apedrearlo, pues todo el pueblo estaba en amargura de alma, cada uno por sus hijos y por sus hijas; mas David se fortaleci en Jehov su Dios. 

7 Y dijo David al sacerdote Abiatar hijo de Ahimelec: Yo te ruego que me acerques el efod. Y Abiatar acerc el efod a David. 8 Y David consult a Jehov, diciendo: Perseguir a estos merodeadores? Los podr alcanzar? Y l le dijo: Sguelos, porque ciertamente los alcanzars, y de cierto librars a los cautivos. 9 Parti, pues, David, l y los seiscientos hombres que con l estaban, y llegaron hasta el torrente de Besor, donde se quedaron algunos. 10 Y David sigui adelante con cuatrocientos hombres; porque se quedaron atrs doscientos, que cansados no pudieron pasar el torrente de Besor. 

11 Y hallaron en el campo a un hombre egipcio, el cual trajeron a David, y le dieron pan, y comi, y le dieron a beber agua. 12 Le dieron tambin un pedazo de masa de higos secos y dos racimos de pasas. Y luego que comi, volvi en l su espritu; porque no haba comido pan ni bebido agua en tres das y tres noches. 13 Y le dijo David: De quin eres t, y de dnde eres? Y respondi el joven egipcio: Yo soy siervo de un amalecita, y me dej mi amo hoy hace tres das, porque estaba yo enfermo; 14 pues hicimos una incursin a la parte del Neguev que es de los cereteos, y de Jud, y al Neguev de Caleb; y pusimos fuego a Siclag. 15 Y le dijo David: Me llevars t a esa tropa? Y l dijo: Jrame por Dios que no me matars, ni me entregars en mano de mi amo, y yo te llevar a esa gente. 

16 Lo llev, pues; y he aqu que estaban desparramados sobre toda aquella tierra, comiendo y bebiendo y haciendo fiesta, por todo aquel gran botn que haban tomado de la tierra de los filisteos y de la tierra de Jud. 17 Y los hiri David desde aquella maana hasta la tarde del da siguiente; y no escap de ellos ninguno, sino cuatrocientos jvenes que montaron sobre los camellos y huyeron. 18 Y libr David todo lo que los amalecitas haban tomado, y asimismo libert David a sus dos mujeres. 19 Y no les falt cosa alguna, chica ni grande, as de hijos como de hijas, del robo, y de todas las cosas que les haban tomado; todo lo recuper David. 20 Tom tambin David todas las ovejas y el ganado mayor; y trayndolo todo delante, decan: Este es el botn de David. 

21 Y vino David a los doscientos hombres que haban quedado cansados y no haban podido seguir a David, a los cuales haban hecho quedar en el torrente de Besor; y ellos salieron a recibir a David y al pueblo que con l estaba. Y cuando David lleg a la gente, les salud con paz. 22 Entonces todos los malos y perversos de entre los que haban ido con David, respondieron y dijeron: Porque no fueron con nosotros, no les daremos del botn que hemos quitado, sino a cada uno su mujer y sus hijos; que los tomen y se vayan. 23 Y David dijo: No hagis eso, hermanos mos, de lo que nos ha dado Jehov, quien nos ha guardado, y ha entregado en nuestra mano a los merodeadores que vinieron contra nosotros. 24 Y quin os escuchar en este caso? Porque conforme a la parte del que desciende a la batalla, as ha de ser la parte del que queda con el bagaje; les tocar parte igual. 25 Desde aquel da en adelante fue esto por ley y ordenanza en Israel, hasta hoy. 

26 Y cuando David lleg a Siclag, envi del botn a los ancianos de Jud, sus amigos, diciendo: He aqu un presente para vosotros del botn de los enemigos de Jehov. 27 Lo envi a los que estaban en Bet-el, en Ramot del Neguev, en Jatir, 28 en Aroer, en Sifmot, en Estemoa, 29 en Racal, en las ciudades de Jerameel, en las ciudades del ceneo, 30 en Horma, en Corasn, en Atac, 31 en Hebrn, y en todos los lugares donde David haba estado con sus hombres. 

Muerte de Sal y de sus hijos

(1 Cr. 10.1-12)

1 SAMUEL 31

1 Los filisteos, pues, pelearon contra Israel, y los de Israel huyeron delante de los filisteos, y cayeron muertos en el monte de Gilboa. 2 Y siguiendo los filisteos a Sal y a sus hijos, mataron a Jonatn, a Abinadab y a Malquisa, hijos de Sal. 3 Y arreci la batalla contra Sal, y le alcanzaron los flecheros, y tuvo gran temor de ellos. 4 Entonces dijo Sal a su escudero: Saca tu espada, y traspsame con ella, para que no vengan estos incircuncisos y me traspasen, y me escarnezcan. Mas su escudero no quera, porque tena gran temor. Entonces tom Sal su propia espada y se ech sobre ella. 5 Y viendo su escudero a Sal muerto, l tambin se ech sobre su espada, y muri con l. 6 As muri Sal en aquel da, juntamente con sus tres hijos, y su escudero, y todos sus varones. 7 Y los de Israel que eran del otro lado del valle, y del otro lado del Jordn, viendo que Israel haba huido y que Sal y sus hijos haban sido muertos, dejaron las ciudades y huyeron; y los filisteos vinieron y habitaron en ellas. 

8 Aconteci al siguiente da, que viniendo los filisteos a despojar a los muertos, hallaron a Sal y a sus tres hijos tendidos en el monte de Gilboa. 9 Y le cortaron la cabeza, y le despojaron de las armas; y enviaron mensajeros por toda la tierra de los filisteos, para que llevaran las buenas nuevas al templo de sus dolos y al pueblo. 10 Y pusieron sus armas en el templo de Astarot, y colgaron su cuerpo en el muro de Bet-sn. 11 Mas oyendo los de Jabes de Galaad esto que los filisteos hicieron a Sal, 12 todos los hombres valientes se levantaron, y anduvieron toda aquella noche, y quitaron el cuerpo de Sal y los cuerpos de sus hijos del muro de Bet-sn; y viniendo a Jabes, los quemaron all. 13 Y tomando sus huesos, los sepultaron debajo de un rbol en Jabes, y ayunaron siete das. 
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Segundo Libro de

SAMUEL

David oye de la muerte de Sal

2 SAMUEL 1

1 Aconteci despus de la muerte de Sal, que vuelto David de la derrota de los amalecitas, estuvo dos das en Siclag. 2 Al tercer da, sucedi que vino uno del campamento de Sal, rotos sus vestidos, y tierra sobre su cabeza; y llegando a David, se postr en tierra e hizo reverencia. 3 Y le pregunt David: De dnde vienes? Y l respondi: Me he escapado del campamento de Israel. 4 David le dijo: Qu ha acontecido? Te ruego que me lo digas. Y l respondi: El pueblo huy de la batalla, y tambin muchos del pueblo cayeron y son muertos; tambin Sal y Jonatn su hijo murieron. 5 Dijo David a aquel joven que le daba las nuevas: Cmo sabes que han muerto Sal y Jonatn su hijo? 6 El joven que le daba las nuevas respondi: Casualmente vine al monte de Gilboa, y hall a Sal que se apoyaba sobre su lanza, y venan tras l carros y gente de a caballo. 7 Y mirando l hacia atrs, me vio y me llam; y yo dije: Heme aqu. 8 Y me pregunt: Quin eres t? Y yo le respond: Soy amalecita. 9 El me volvi a decir: Te ruego que te pongas sobre m y me mates, porque se ha apoderado de m la angustia; pues mi vida est an toda en m. 10 Yo entonces me puse sobre l y le mat, porque saba que no poda vivir despus de su cada; y tom la corona que tena en su cabeza, y la argolla que traa en su brazo, y las he trado ac a mi seor. 

11 Entonces David, asiendo de sus vestidos, los rasg; y lo mismo hicieron los hombres que estaban con l. 12 Y lloraron y lamentaron y ayunaron hasta la noche, por Sal y por Jonatn su hijo, por el pueblo de Jehov y por la casa de Israel, porque haban cado a filo de espada. 13 Y David dijo a aquel joven que le haba trado las nuevas: De dnde eres t? Y l respondi: Yo soy hijo de un extranjero, amalecita. 14 Y le dijo David: Cmo no tuviste temor de extender tu mano para matar al ungido de Jehov? 15 Entonces llam David a uno de sus hombres, y le dijo: Ve y mtalo. Y l lo hiri, y muri. 16 Y David le dijo: Tu sangre sea sobre tu cabeza, pues tu misma boca atestigu contra ti, diciendo: Yo mat al ungido de Jehov. 

David endecha a Sal y a Jonatn

17 Y endech David a Sal y a Jonatn su hijo con esta endecha, 18 y dijo que deba ensearse a los hijos de Jud. He aqu que est escrito en el libro de Jaser. 


19 Ha perecido la gloria de Israel sobre tus alturas! 
Cmo han cado los valientes! 
20 No lo anunciis en Gat, 
Ni deis las nuevas en las plazas de Ascaln; 
Para que no se alegren las hijas de los filisteos, 
Para que no salten de gozo las hijas de los incircuncisos. 
21 Montes de Gilboa, 
Ni roco ni lluvia caiga sobre vosotros, ni seis tierras de ofrendas; 
Porque all fue desechado el escudo de los valientes, 
El escudo de Sal, como si no hubiera sido ungido con aceite. 
22 Sin sangre de los muertos, sin grosura de los valientes, 
El arco de Jonatn no volva atrs, 
Ni la espada de Sal volvi vaca. 
23 Sal y Jonatn, amados y queridos; 
Inseparables en su vida, tampoco en su muerte fueron separados; 
Ms ligeros eran que guilas, 
Ms fuertes que leones. 
24 Hijas de Israel, llorad por Sal, 
Quien os vesta de escarlata con deleites, 
Quien adornaba vuestras ropas con ornamentos de oro. 
25 Cmo han cado los valientes en medio de la batalla! 
Jonatn, muerto en tus alturas! 
26 Angustia tengo por ti, hermano mo Jonatn, 
Que me fuiste muy dulce. 
Ms maravilloso me fue tu amor 
Que el amor de las mujeres. 
27 Cmo han cado los valientes, 
Han perecido las armas de guerra! 



David es proclamado rey de Jud

2 SAMUEL 2

1 Despus de esto aconteci que David consult a Jehov, diciendo: Subir a alguna de las ciudades de Jud? Y Jehov le respondi: Sube. David volvi a decir: A dnde subir? Y l le dijo: A Hebrn. 2 David subi all, y con l sus dos mujeres, Ahinoam jezreelita y Abigail, la que fue mujer de Nabal el de Carmel. 3 Llev tambin David consigo a los hombres que con l haban estado, cada uno con su familia; los cuales moraron en las ciudades de Hebrn. 4 Y vinieron los varones de Jud y ungieron all a David por rey sobre la casa de Jud. 

Y dieron aviso a David, diciendo: Los de Jabes de Galaad son los que sepultaron a Sal. 5 Entonces envi David mensajeros a los de Jabes de Galaad, dicindoles: Benditos seis vosotros de Jehov, que habis hecho esta misericordia con vuestro seor, con Sal, dndole sepultura. 6 Ahora, pues, Jehov haga con vosotros misericordia y verdad; y yo tambin os har bien por esto que habis hecho. 7 Esfurcense, pues, ahora vuestras manos, y sed valientes; pues muerto Sal vuestro seor, los de la casa de Jud me han ungido por rey sobre ellos. 

Guerra entre David y la casa de Sal

8 Pero Abner hijo de Ner, general del ejrcito de Sal, tom a Is-boset hijo de Sal, y lo llev a Mahanaim, 9 y lo hizo rey sobre Galaad, sobre Gesuri, sobre Jezreel, sobre Efran, sobre Benjamn y sobre todo Israel. 10 De cuarenta aos era Is-boset hijo de Sal cuando comenz a reinar sobre Israel, y rein dos aos. Solamente los de la casa de Jud siguieron a David. 11 Y fue el nmero de los das que David rein en Hebrn sobre la casa de Jud, siete aos y seis meses. 

12 Abner hijo de Ner sali de Mahanaim a Gaban con los siervos de Is-boset hijo de Sal, 13 y Joab hijo de Sarvia y los siervos de David salieron y los encontraron junto al estanque de Gaban; y se pararon los unos a un lado del estanque, y los otros al otro lado. 14 Y dijo Abner a Joab: Levntense ahora los jvenes, y maniobren delante de nosotros. Y Joab respondi: Levntense. 15 Entonces se levantaron, y pasaron en nmero igual, doce de Benjamn por parte de Is-boset hijo de Sal, y doce de los siervos de David. 16 Y cada uno ech mano de la cabeza de su adversario, y meti su espada en el costado de su adversario, y cayeron a una; por lo que fue llamado aquel lugar, Helcat-hazurim, el cual est en Gaban. 17 La batalla fue muy reida aquel da, y Abner y los hombres de Israel fueron vencidos por los siervos de David. 18 Estaban all los tres hijos de Sarvia: Joab, Abisai y Asael. Este Asael era ligero de pies como una gacela del campo. 

19 Y sigui Asael tras de Abner, sin apartarse ni a derecha ni a izquierda. 20 Y mir atrs Abner, y dijo: No eres t Asael? Y l respondi: S. 21 Entonces Abner le dijo: Aprtate a la derecha o a la izquierda, y echa mano de alguno de los hombres, y toma para ti sus despojos. Pero Asael no quiso apartarse de en pos de l. 22 Y Abner volvi a decir a Asael: Aprtate de en pos de m; por qu he de herirte hasta derribarte? Cmo levantara yo entonces mi rostro delante de Joab tu hermano? 23 Y no queriendo l irse, lo hiri Abner con el regatn de la lanza por la quinta costilla, y le sali la lanza por la espalda, y cay all, y muri en aquel mismo sitio. Y todos los que venan por aquel lugar donde Asael haba cado y estaba muerto, se detenan. 

24 Mas Joab y Abisai siguieron a Abner; y se puso el sol cuando llegaron al collado de Amma, que est delante de Ga, junto al camino del desierto de Gaban. 25 Y se juntaron los hijos de Benjamn en pos de Abner, formando un solo ejrcito; e hicieron alto en la cumbre del collado. 26 Y Abner dio voces a Joab, diciendo: Consumir la espada perpetuamente? No sabes t que el final ser amargura? Hasta cundo no dirs al pueblo que se vuelva de perseguir a sus hermanos? 27 Y Joab respondi: Vive Dios, que si no hubieses hablado, el pueblo hubiera dejado de seguir a sus hermanos desde esta maana. 28 Entonces Joab toc el cuerno, y todo el pueblo se detuvo, y no persigui ms a los de Israel, ni pele ms. 

29 Y Abner y los suyos caminaron por el Arab toda aquella noche, y pasando el Jordn cruzaron por todo Bitrn y llegaron a Mahanaim. 30 Joab tambin volvi de perseguir a Abner, y juntando a todo el pueblo, faltaron de los siervos de David diecinueve hombres y Asael. 31 Mas los siervos de David hirieron de los de Benjamn y de los de Abner, a trescientos sesenta hombres, los cuales murieron. 32 Tomaron luego a Asael, y lo sepultaron en el sepulcro de su padre en Beln. Y caminaron toda aquella noche Joab y sus hombres, y les amaneci en Hebrn. 

2 SAMUEL 3

1 Hubo larga guerra entre la casa de Sal y la casa de David; pero David se iba fortaleciendo, y la casa de Sal se iba debilitando. 

Hijos de David nacidos en Hebrn

(1 Cr. 3.1-4)

2 Y nacieron hijos a David en Hebrn; su primognito fue Amnn, de Ahinoam jezreelita; 3 su segundo Quileab, de Abigail la mujer de Nabal el de Carmel; el tercero, Absaln hijo de Maaca, hija de Talmai rey de Gesur; 4 el cuarto, Adonas hijo de Haguit; el quinto, Sefatas hijo de Abital; 5 el sexto, Itream, de Egla mujer de David. Estos le nacieron a David en Hebrn. 

Abner pacta con David en Hebrn

6 Como haba guerra entre la casa de Sal y la de David, aconteci que Abner se esforzaba por la casa de Sal. 7 Y haba tenido Sal una concubina que se llamaba Rizpa, hija de Aja; y dijo Is-boset a Abner: Por qu te has llegado a la concubina de mi padre? 8 Y se enoj Abner en gran manera por las palabras de Is-boset, y dijo: Soy yo cabeza de perro que pertenezca a Jud? Yo he hecho hoy misericordia con la casa de Sal tu padre, con sus hermanos y con sus amigos, y no te he entregado en mano de David; y t me haces hoy cargo del pecado de esta mujer? 9 As haga Dios a Abner y aun le aada, si como ha jurado Jehov a David, no haga yo as con l, 10 trasladando el reino de la casa de Sal, y confirmando el trono de David sobre Israel y sobre Jud, desde Dan hasta Beerseba. 11 Y l no pudo responder palabra a Abner, porque le tema. 

12 Entonces envi Abner mensajeros a David de su parte, diciendo: De quin es la tierra? Y que le dijesen: Haz pacto conmigo, y he aqu que mi mano estar contigo para volver a ti todo Israel. 13 Y David dijo: Bien; har pacto contigo, mas una cosa te pido: No me vengas a ver sin que primero traigas a Mical la hija de Sal, cuando vengas a verme. 14 Despus de esto envi David mensajeros a Is-boset hijo de Sal, diciendo: Restityeme mi mujer Mical, la cual despos conmigo por cien prepucios de filisteos. 15 Entonces Is-boset envi y se la quit a su marido Paltiel hijo de Lais. 16 Y su marido fue con ella, siguindola y llorando hasta Bahurim. Y le dijo Abner: Anda, vulvete. Entonces l se volvi. 

17 Y habl Abner con los ancianos de Israel, diciendo: Hace ya tiempo procurabais que David fuese rey sobre vosotros. 18 Ahora, pues, hacedlo; porque Jehov ha hablado a David, diciendo: Por la mano de mi siervo David librar a mi pueblo Israel de mano de los filisteos, y de mano de todos sus enemigos. 19 Habl tambin Abner a los de Benjamn; y fue tambin Abner a Hebrn a decir a David todo lo que pareca bien a los de Israel y a toda la casa de Benjamn. 

20 Vino, pues, Abner a David en Hebrn, y con l veinte hombres; y David hizo banquete a Abner y a los que con l haban venido. 21 Y dijo Abner a David: Yo me levantar e ir, y juntar a mi seor el rey a todo Israel, para que hagan contigo pacto, y t reines como lo desea tu corazn. David despidi luego a Abner, y l se fue en paz. 

Joab mata a Abner

22 Y he aqu que los siervos de David y Joab venan del campo, y traan consigo gran botn. Mas Abner no estaba con David en Hebrn, pues ya lo haba despedido, y l se haba ido en paz. 23 Y luego que lleg Joab y todo el ejrcito que con l estaba, fue dado aviso a Joab, diciendo: Abner hijo de Ner ha venido al rey, y l le ha despedido, y se fue en paz. 24 Entonces Joab vino al rey, y le dijo: Qu has hecho? He aqu Abner vino a ti; por qu, pues, le dejaste que se fuese? 25 T conoces a Abner hijo de Ner. No ha venido sino para engaarte, y para enterarse de tu salida y de tu entrada, y para saber todo lo que t haces. 

26 Y saliendo Joab de la presencia de David, envi mensajeros tras Abner, los cuales le hicieron volver desde el pozo de Sira, sin que David lo supiera. 27 Y cuando Abner volvi a Hebrn, Joab lo llev aparte en medio de la puerta para hablar con l en secreto; y all, en venganza de la muerte de Asael su hermano, le hiri por la quinta costilla, y muri. 28 Cuando David supo despus esto, dijo: Inocente soy yo y mi reino, delante de Jehov, para siempre, de la sangre de Abner hijo de Ner. 29 Caiga sobre la cabeza de Joab, y sobre toda la casa de su padre; que nunca falte de la casa de Joab quien padezca flujo, ni leproso, ni quien ande con bculo, ni quien muera a espada, ni quien tenga falta de pan. 30 Joab, pues, y Abisai su hermano, mataron a Abner, porque l haba dado muerte a Asael hermano de ellos en la batalla de Gaban. 

31 Entonces dijo David a Joab, y a todo el pueblo que con l estaba: Rasgad vuestros vestidos, y ceos de cilicio, y haced duelo delante de Abner. Y el rey David iba detrs del fretro. 32 Y sepultaron a Abner en Hebrn; y alzando el rey su voz, llor junto al sepulcro de Abner; y llor tambin todo el pueblo. 33 Y endechando el rey al mismo Abner, deca: 


Haba de morir Abner como muere un villano? 
34 Tus manos no estaban atadas, ni tus pies ligados con grillos; 
Caste como los que caen delante de malos hombres. 

Y todo el pueblo volvi a llorar sobre l. 35 Entonces todo el pueblo vino para persuadir a David que comiera, antes que acabara el da. Mas David jur diciendo: As me haga Dios y aun me aada, si antes que se ponga el sol gustare yo pan, o cualquiera otra cosa. 36 Todo el pueblo supo esto, y le agrad; pues todo lo que el rey haca agradaba a todo el pueblo. 37 Y todo el pueblo y todo Israel entendi aquel da, que no haba procedido del rey el matar a Abner hijo de Ner. 38 Tambin dijo el rey a sus siervos: No sabis que un prncipe y grande ha cado hoy en Israel? 39 Y yo soy dbil hoy, aunque ungido rey; y estos hombres, los hijos de Sarvia, son muy duros para m; Jehov d el pago al que mal hace, conforme a su maldad. 

Is-boset es asesinado

2 SAMUEL 4

1 Luego que oy el hijo de Sal que Abner haba sido muerto en Hebrn, las manos se le debilitaron, y fue atemorizado todo Israel. 2 Y el hijo de Sal tena dos hombres, capitanes de bandas de merodeadores; el nombre de uno era Baana, y el del otro, Recab, hijos de Rimn beerotita, de los hijos de Benjamn (porque Beerot era tambin contado con Benjamn, 3 pues los beerotitas haban huido a Gitaim, y moran all como forasteros hasta hoy). 

4 Y Jonatn hijo de Sal tena un hijo lisiado de los pies. Tena cinco aos de edad cuando lleg de Jezreel la noticia de la muerte de Sal y de Jonatn, y su nodriza le tom y huy; y mientras iba huyendo apresuradamente, se le cay el nio y qued cojo. Su nombre era Mefi-boset. 

5 Los hijos, pues, de Rimn beerotita, Recab y Baana, fueron y entraron en el mayor calor del da en casa de Is-boset, el cual estaba durmiendo la siesta en su cmara. 6 Y he aqu la portera de la casa haba estado limpiando trigo, pero se durmi; y fue as como Recab y Baana su hermano se introdujeron en la casa. 7 Cuando entraron en la casa, Is=boset dorma sobre su lecho en su cmara; y lo hirieron y lo mataron, y le cortaron la cabeza, y habindola tomado, caminaron toda la noche por el camino del Arab. 8 Y trajeron la cabeza de Is-boset a David en Hebrn, y dijeron al rey: He aqu la cabeza de Is-boset hijo de Sal tu enemigo, que procuraba matarte; y Jehov ha vengado hoy a mi seor el rey, de Sal y de su linaje. 9 Y David respondi a Recab y a su hermano Baana, hijos de Rimn beerotita, y les dijo: Vive Jehov que ha redimido mi alma de toda angustia, 10 que cuando uno me dio nuevas, diciendo: He aqu Sal ha muerto, imaginndose que traa buenas nuevas, yo lo prend, y le mat en Siclag en pago de la nueva. 11 Cunto ms a los malos hombres que mataron a un hombre justo en su casa, y sobre su cama? Ahora, pues, no he de demandar yo su sangre de vuestras manos, y quitaros de la tierra? 12 Entonces David orden a sus servidores, y ellos los mataron, y les cortaron las manos y los pies, y los colgaron sobre el estanque en Hebrn. Luego tomaron la cabeza de Is- boset, y la enterraron en el sepulcro de Abner en Hebrn. 

David es proclamado rey de Israel

(1 Cr. 11.1-3)

2 SAMUEL 5

1 Vinieron todas las tribus de Israel a David en Hebrn y hablaron, diciendo: Henos aqu, hueso tuyo y carne tuya somos. 2 Y aun antes de ahora, cuando Sal reinaba sobre nosotros, eras t quien sacabas a Israel a la guerra, y lo volvas a traer. Adems Jehov te ha dicho: T apacentars a mi pueblo Israel, y t sers prncipe sobre Israel. 3 Vinieron, pues, todos los ancianos de Israel al rey en Hebrn, y el rey David hizo pacto con ellos en Hebrn delante de Jehov; y ungieron a David por rey sobre Israel. 4 Era David de treinta aos cuando comenz a reinar, y rein cuarenta aos. 5 En Hebrn rein sobre Jud siete aos y seis meses, y en Jerusaln rein treinta y tres aos sobre todo Israel y Jud. 

David toma la fortaleza de Sion

(1 Cr. 11.4-9)

6 Entonces march el rey con sus hombres a Jerusaln contra los jebuseos que moraban en aquella tierra; los cuales hablaron a David, diciendo: T no entrars ac, pues aun los ciegos y los cojos te echarn (queriendo decir: David no puede entrar ac). 7 Pero David tom la fortaleza de Sion, la cual es la ciudad de David. 8 Y dijo David aquel da: Todo el que hiera a los jebuseos, suba por el canal y hiera a los cojos y ciegos aborrecidos del alma de David. Por esto se dijo: Ciego ni cojo no entrar en la casa. 9 Y David mor en la fortaleza, y le puso por nombre la Ciudad de David; y edific alrededor desde Milo hacia adentro. 10 Y David iba adelantando y engrandecindose, y Jehov Dios de los ejrcitos estaba con l. 

Hiram enva embajadores a David

(1 Cr. 14.1-2)

11 Tambin Hiram rey de Tiro envi embajadores a David, y madera de cedro, y carpinteros, y canteros para los muros, los cuales edificaron la casa de David. 12 Y entendi David que Jehov le haba confirmado por rey sobre Israel, y que haba engrandecido su reino por amor de su pueblo Israel. 

Hijos de David nacidos en Jerusaln

(1 Cr. 3.5-9; 14.3-7)

13 Y tom David ms concubinas y mujeres de Jerusaln, despus que vino de Hebrn, y le nacieron ms hijos e hijas. 14 Estos son los nombres de los que le nacieron en Jerusaln: Sama, Sobab, Natn, Salomn, 15 Ibhar, Elisa, Nefeg, Jafa, 16 Elisama, Eliada y Elifelet. 

David derrota a los filisteos

(1 Cr. 14.8-17)

17 Oyendo los filisteos que David haba sido ungido por rey sobre Israel, subieron todos los filisteos para buscar a David; y cuando David lo oy, descendi a la fortaleza. 18 Y vinieron los filisteos, y se extendieron por el valle de Refaim. 19 Entonces consult David a Jehov, diciendo: Ir contra los filisteos? Los entregars en mi mano? Y Jehov respondi a David: Ve, porque ciertamente entregar a los filisteos en tu mano. 20 Y vino David a Baal-perazim, y all los venci David, y dijo: Quebrant Jehov a mis enemigos delante de m, como corriente impetuosa. Por esto llam el nombre de aquel lugar Baal-perazim. 21 Y dejaron all sus dolos, y David y sus hombres los quemaron. 

22 Y los filisteos volvieron a venir, y se extendieron en el valle de Refaim. 23 Y consultando David a Jehov, l le respondi: No subas, sino rodalos, y vendrs a ellos enfrente de las balsameras. 24 Y cuando oigas ruido como de marcha por las copas de las balsameras, entonces te movers; porque Jehov saldr delante de ti a herir el campamento de los filisteos. 25 Y David lo hizo as, como Jehov se lo haba mandado; e hiri a los filisteos desde Geba hasta llegar a Gezer. 

David intenta llevar el arca a Jerusaln

(1 Cr. 13.5-14)

2 SAMUEL 6

1 David volvi a reunir a todos los escogidos de Israel, treinta mil. 2 Y se levant David y parti de Baala de Jud con todo el pueblo que tena consigo, para hacer pasar de all el arca de Dios, sobre la cual era invocado el nombre de Jehov de los ejrcitos, que mora entre los querubines. 3 Pusieron el arca de Dios sobre un carro nuevo, y la llevaron de la casa de Abinadab, que estaba en el collado; y Uza y Aho, hijos de Abinadab, guiaban el carro nuevo. 4 Y cuando lo llevaban de la casa de Abinadab, que estaba en el collado, con el arca de Dios, Aho iba delante del arca. 5 Y David y toda la casa de Israel danzaban delante de Jehov con toda clase de instrumentos de madera de haya; con arpas, salterios, panderos, flautas y cmbalos. 

6 Cuando llegaron a la era de Nacn, Uza extendi su mano al arca de Dios, y la sostuvo; porque los bueyes tropezaban. 7 Y el furor de Jehov se encendi contra Uza, y lo hiri all Dios por aquella temeridad, y cay all muerto junto al arca de Dios. 8 Y se entristeci David por haber herido Jehov a Uza, y fue llamado aquel lugar Prez-uza, hasta hoy. 9 Y temiendo David a Jehov aquel da, dijo: Cmo ha de venir a m el arca de Jehov? 10 De modo que David no quiso traer para s el arca de Jehov a la ciudad de David; y la hizo llevar David a casa de Obed-edom geteo. 11 Y estuvo el arca de Jehov en casa de Obed-edom geteo tres meses; y bendijo Jehov a Obed-edom y a toda su casa. 

David trae el arca a Jerusaln

(1 Cr. 15.116.6)

12 Fue dado aviso al rey David, diciendo: Jehov ha bendecido la casa de Obed-edom y todo lo que tiene, a causa del arca de Dios. Entonces David fue, y llev con alegra el arca de Dios de casa de Obed-edom a la ciudad de David. 13 Y cuando los que llevaban el arca de Dios haban andado seis pasos, l sacrific un buey y un carnero engordado. 14 Y David danzaba con toda su fuerza delante de Jehov; y estaba David vestido con un efod de lino. 15 As David y toda la casa de Israel conducan el arca de Jehov con jbilo y sonido de trompeta. 

16 Cuando el arca de Jehov lleg a la ciudad de David, aconteci que Mical hija de Sal mir desde una ventana, y vio al rey David que saltaba y danzaba delante de Jehov; y le menospreci en su corazn. 17 Metieron, pues, el arca de Jehov, y la pusieron en su lugar en medio de una tienda que David le haba levantado; y sacrific David holocaustos y ofrendas de paz delante de Jehov. 18 Y cuando David haba acabado de ofrecer los holocaustos y ofrendas de paz, bendijo al pueblo en el nombre de Jehov de los ejrcitos. 19 Y reparti a todo el pueblo, y a toda la multitud de Israel, as a hombres como a mujeres, a cada uno un pan, y un pedazo de carne y una torta de pasas. Y se fue todo el pueblo, cada uno a su casa. 

20 Volvi luego David para bendecir su casa; y saliendo Mical a recibir a David, dijo: Cun honrado ha quedado hoy el rey de Israel, descubrindose hoy delante de las criadas de sus siervos, como se descubre sin decoro un cualquiera! 21 Entonces David respondi a Mical: Fue delante de Jehov, quien me eligi en preferencia a tu padre y a toda tu casa, para constituirme por prncipe sobre el pueblo de Jehov, sobre Israel. Por tanto, danzar delante de Jehov. 22 Y aun me har ms vil que esta vez, y ser bajo a tus ojos; pero ser honrado delante de las criadas de quienes has hablado. 23 Y Mical hija de Sal nunca tuvo hijos hasta el da de su muerte. 

Pacto de Dios con David

(1 Cr. 17.1-27)

2 SAMUEL 7

1 Aconteci que cuando ya el rey habitaba en su casa, despus que Jehov le haba dado reposo de todos sus enemigos en derredor, 2 dijo el rey al profeta Natn: Mira ahora, yo habito en casa de cedro, y el arca de Dios est entre cortinas. 3 Y Natn dijo al rey: Anda, y haz todo lo que est en tu corazn, porque Jehov est contigo. 

4 Aconteci aquella noche, que vino palabra de Jehov a Natn, diciendo: 5 Ve y di a mi siervo David: As ha dicho Jehov: T me has de edificar casa en que yo more? 6 Ciertamente no he habitado en casas desde el da en que saqu a los hijos de Israel de Egipto hasta hoy, sino que he andado en tienda y en tabernculo. 7 Y en todo cuanto he andado con todos los hijos de Israel, he hablado yo palabra a alguna de las tribus de Israel, a quien haya mandado apacentar a mi pueblo de Israel, diciendo: Por qu no me habis edificado casa de cedro? 8 Ahora, pues, dirs as a mi siervo David: As ha dicho Jehov de los ejrcitos: Yo te tom del redil, de detrs de las ovejas, para que fueses prncipe sobre mi pueblo, sobre Israel; 9 y he estado contigo en todo cuanto has andado, y delante de ti he destruido a todos tus enemigos, y te he dado nombre grande, como el nombre de los grandes que hay en la tierra. 10 Adems, yo fijar lugar a mi pueblo Israel y lo plantar, para que habite en su lugar y nunca ms sea removido, ni los inicuos le aflijan ms, como al principio, 11 desde el da en que puse jueces sobre mi pueblo Israel; y a ti te dar descanso de todos tus enemigos. Asimismo Jehov te hace saber que l te har casa. 12 Y cuando tus das sean cumplidos, y duermas con tus padres, yo levantar despus de ti a uno de tu linaje, el cual proceder de tus entraas, y afirmar su reino. 13 El edificar casa a mi nombre, y yo afirmar para siempre el trono de su reino. 14 Yo le ser a l padre, y l me ser a m hijo. Y si l hiciere mal, yo le castigar con vara de hombres, y con azotes de hijos de hombres; 15 pero mi misericordia no se apartar de l como la apart de Sal, al cual quit de delante de ti. 16 Y ser afirmada tu casa y tu reino para siempre delante de tu rostro, y tu trono ser estable eternamente. 17 Conforme a todas estas palabras, y conforme a toda esta visin, as habl Natn a David. 

18 Y entr el rey David y se puso delante de Jehov, y dijo: Seor Jehov, quin soy yo, y qu es mi casa, para que t me hayas trado hasta aqu? 19 Y aun te ha parecido poco esto, Seor Jehov, pues tambin has hablado de la casa de tu siervo en lo por venir. Es as como procede el hombre, Seor Jehov? 20 Y qu ms puede aadir David hablando contigo? Pues t conoces a tu siervo, Seor Jehov. 21 Todas estas grandezas has hecho por tu palabra y conforme a tu corazn, hacindolas saber a tu siervo. 22 Por tanto, t te has engrandecido, Jehov Dios; por cuanto no hay como t, ni hay Dios fuera de ti, conforme a todo lo que hemos odo con nuestros odos. 23 Y quin como tu pueblo, como Israel, nacin singular en la tierra? Porque fue Dios para rescatarlo por pueblo suyo, y para ponerle nombre, y para hacer grandezas a su favor, y obras terribles a tu tierra, por amor de tu pueblo que rescataste para ti de Egipto, de las naciones y de sus dioses. 24 Porque t estableciste a tu pueblo Israel por pueblo tuyo para siempre; y t, oh Jehov, fuiste a ellos por Dios. 25 Ahora pues, Jehov Dios, confirma para siempre la palabra que has hablado sobre tu siervo y sobre su casa, y haz conforme a lo que has dicho. 26 Que sea engrandecido tu nombre para siempre, y se diga: Jehov de los ejrcitos es Dios sobre Israel; y que la casa de tu siervo David sea firme delante de ti. 27 Porque t, Jehov de los ejrcitos, Dios de Israel, revelaste al odo de tu siervo, diciendo: Yo te edificar casa. Por esto tu siervo ha hallado en su corazn valor para hacer delante de ti esta splica. 28 Ahora pues, Jehov Dios, t eres Dios, y tus palabras son verdad, y t has prometido este bien a tu siervo. 29 Ten ahora a bien bendecir la casa de tu siervo, para que permanezca perpetuamente delante de ti, porque t, Jehov Dios, lo has dicho, y con tu bendicin ser bendita la casa de tu siervo para siempre. 

David extiende sus dominios

(1 Cr. 18.1-13)

2 SAMUEL 8

1 Despus de esto, aconteci que David derrot a los filisteos y los someti, y tom David a Meteg-ama de mano de los filisteos. 

2 Derrot tambin a los de Moab, y los midi con cordel, hacindolos tender por tierra; y midi dos cordeles para hacerlos morir, y un cordel entero para preservarles la vida; y fueron los moabitas siervos de David, y pagaron tributo. 

3 Asimismo derrot David a Hadad=ezer hijo de Rehob, rey de Soba, al ir ste a recuperar su territorio al ro Eufrates. 4 Y tom David de ellos mil setecientos hombres de a caballo, y veinte mil hombres de a pie; y desjarret David los caballos de todos los carros, pero dej suficientes para cien carros. 5 Y vinieron los sirios de Damasco para dar ayuda a Hadad-ezer rey de Soba; y David hiri de los sirios a veintids mil hombres. 6 Puso luego David guarnicin en Siria de Damasco, y los sirios fueron hechos siervos de David, sujetos a tributo. Y Jehov dio la victoria a David por dondequiera que fue. 7 Y tom David los escudos de oro que traan los siervos de Hadad-ezer, y los llev a Jerusaln. 8 Asimismo de Beta y de Berotai, ciudades de Hadad-ezer, tom el rey David gran cantidad de bronce. 

9 Entonces oyendo Toi rey de Hamat, que David haba derrotado a todo el ejrcito de Hadad-ezer, 10 envi Toi a Joram su hijo al rey David, para saludarle pacficamente y para bendecirle, porque haba peleado con Hadad-ezer y lo haba vencido; porque Toi era enemigo de Hadad- ezer. Y Joram llevaba en su mano utensilios de plata, de oro y de bronce; 11 los cuales el rey David dedic a Jehov, con la plata y el oro que haba dedicado de todas las naciones que haba sometido; 12 de los sirios, de los moabitas, de los amonitas, de los filisteos, de los amalecitas, y del botn de Hadad=ezer hijo de Rehob, rey de Soba. 

13 As gan David fama. Cuando regresaba de derrotar a los sirios, destroz a dieciocho mil edomitas en el Valle de la Sal. 14 Y puso guarnicin en Edom; por todo Edom puso guarnicin, y todos los edomitas fueron siervos de David. Y Jehov dio la victoria a David por dondequiera que fue. 

Oficiales de David

(2 S. 20.23-26; 1 Cr. 18.14-17)

15 Y rein David sobre todo Israel; y David administraba justicia y equidad a todo su pueblo. 16 Joab hijo de Sarvia era general de su ejrcito, y Josafat hijo de Ahilud era cronista; 17 Sadoc hijo de Ahitob y Ahimelec hijo de Abiatar eran sacerdotes; Seraas era escriba; 18 Benaa hijo de Joiada estaba sobre los cereteos y peleteos; y los hijos de David eran los prncipes. 

Bondad de David hacia Mefi-boset

2 SAMUEL 9

1 Dijo David: Ha quedado alguno de la casa de Sal, a quien haga yo misericordia por amor de Jonatn? 2 Y haba un siervo de la casa de Sal, que se llamaba Siba, al cual llamaron para que viniese a David. Y el rey le dijo: Eres t Siba? Y l respondi: Tu siervo. 3 El rey le dijo: No ha quedado nadie de la casa de Sal, a quien haga yo misericordia de Dios? Y Siba respondi al rey: An ha quedado un hijo de Jonatn, lisiado de los pies. 4 Entonces el rey le pregunt: Dnde est? Y Siba respondi al rey: He aqu, est en casa de Maquir hijo de Amiel, en Lodebar. 5 Entonces envi el rey David, y le trajo de la casa de Maquir hijo de Amiel, de Lodebar. 6 Y vino Mefi-boset, hijo de Jonatn hijo de Sal, a David, y se postr sobre su rostro e hizo reverencia. Y dijo David: Mefi-boset. Y l respondi: He aqu tu siervo. 7 Y le dijo David: No tengas temor, porque yo a la verdad har contigo misericordia por amor de Jonatn tu padre, y te devolver todas las tierras de Sal tu padre; y t comers siempre a mi mesa. 8 Y l inclinndose, dijo: Quin es tu siervo, para que mires a un perro muerto como yo? 

9 Entonces el rey llam a Siba siervo de Sal, y le dijo: Todo lo que fue de Sal y de toda su casa, yo lo he dado al hijo de tu seor. 10 T, pues, le labrars las tierras, t con tus hijos y tus siervos, y almacenars los frutos, para que el hijo de tu seor tenga pan para comer; pero Mefi-boset el hijo de tu seor comer siempre a mi mesa. Y tena Siba quince hijos y veinte siervos. 11 Y respondi Siba al rey: Conforme a todo lo que ha mandado mi seor el rey a su siervo, as lo har tu siervo. Mefi-boset, dijo el rey, comer a mi mesa, como uno de los hijos del rey. 12 Y tena Mefi-boset un hijo pequeo, que se llamaba Micaa. Y toda la familia de la casa de Siba eran siervos de Mefi-boset. 13 Y moraba Mefi-boset en Jerusaln, porque coma siempre a la mesa del rey; y estaba lisiado de ambos pies. 

Derrotas de amonitas y sirios

(1 Cr. 19. 1-19)

2 SAMUEL 10

1 Despus de esto, aconteci que muri el rey de los hijos de Amn, y rein en lugar suyo Hann su hijo. 2 Y dijo David: Yo har misericordia con Hann hijo de Nahas, como su padre la hizo conmigo. Y envi David sus siervos para consolarlo por su padre. Mas llegados los siervos de David a la tierra de los hijos de Amn, 3 los prncipes de los hijos de Amn dijeron a Hann su seor: Te parece que por honrar David a tu padre te ha enviado consoladores? No ha enviado David sus siervos a ti para reconocer e inspeccionar la ciudad, para destruirla? 4 Entonces Hann tom los siervos de David, les rap la mitad de la barba, les cort los vestidos por la mitad hasta las nalgas, y los despidi. 5 Cuando se le hizo saber esto a David, envi a encontrarles, porque ellos estaban en extremo avergonzados; y el rey mand que les dijeran: Quedaos en Jeric hasta que os vuelva a nacer la barba, y entonces volved. 

6 Y viendo los hijos de Amn que se haban hecho odiosos a David, enviaron los hijos de Amn y tomaron a sueldo a los sirios de Bet-rehob y a los sirios de Soba, veinte mil hombres de a pie, del rey de Maaca mil hombres, y de Is-tob doce mil hombres. 7 Cuando David oy esto, envi a Joab con todo el ejrcito de los valientes. 8 Y saliendo los hijos de Amn, se pusieron en orden de batalla a la entrada de la puerta; pero los sirios de Soba, de Rehob, de Is-tob y de Maaca estaban aparte en el campo. 

9 Viendo, pues, Joab que se le presentaba la batalla de frente y a la retaguardia, entresac de todos los escogidos de Israel, y se puso en orden de batalla contra los sirios. 10 Entreg luego el resto del ejrcito en mano de Abisai su hermano, y lo aline para encontrar a los amonitas. 11 Y dijo: Si los sirios pudieren ms que yo, t me ayudars; y si los hijos de Amn pudieren ms que t, yo te dar ayuda. 12 Esfurzate, y esforcmonos por nuestro pueblo, y por las ciudades de nuestro Dios; y haga Jehov lo que bien le pareciere. 13 Y se acerc Joab, y el pueblo que con l estaba, para pelear contra los sirios; mas ellos huyeron delante de l. 14 Entonces los hijos de Amn, viendo que los sirios haban huido, huyeron tambin ellos delante de Abisai, y se refugiaron en la ciudad. Se volvi, pues, Joab de luchar contra los hijos de Amn, y vino a Jerusaln. 

15 Pero los sirios, viendo que haban sido derrotados por Israel, se volvieron a reunir. 16 Y envi Hadad-ezer e hizo salir a los sirios que estaban al otro lado del Eufrates, los cuales vinieron a Helam, llevando por jefe a Sobac, general del ejrcito de Hadad-ezer. 17 Cuando fue dado aviso a David, reuni a todo Israel, y pasando el Jordn vino a Helam; y los sirios se pusieron en orden de batalla contra David y pelearon contra l. 18 Mas los sirios huyeron delante de Israel; y David mat de los sirios a la gente de setecientos carros, y cuarenta mil hombres de a caballo; hiri tambin a Sobac general del ejrcito, quien muri all. 19 Viendo, pues, todos los reyes que ayudaban a Hadad-ezer, cmo haban sido derrotados delante de Israel, hicieron paz con Israel y le sirvieron; y de all en adelante los sirios temieron ayudar ms a los hijos de Amn. 

David y Betsab

2 SAMUEL 11

1 Aconteci al ao siguiente, en el tiempo que salen los reyes a la guerra, que David envi a Joab, y con l a sus siervos y a todo Israel, y destruyeron a los amonitas, y sitiaron a Rab; pero David se qued en Jerusaln. 

2 Y sucedi un da, al caer la tarde, que se levant David de su lecho y se paseaba sobre el terrado de la casa real; y vio desde el terrado a una mujer que se estaba baando, la cual era muy hermosa. 3 Envi David a preguntar por aquella mujer, y le dijeron: Aquella es Betsab hija de Eliam, mujer de Uras heteo. 4 Y envi David mensajeros, y la tom; y vino a l, y l durmi con ella. Luego ella se purific de su inmundicia, y se volvi a su casa. 5 Y concibi la mujer, y envi a hacerlo saber a David, diciendo: Estoy encinta. 

6 Entonces David envi a decir a Joab: Envame a Uras heteo. Y Joab envi a Uras a David. 7 Cuando Uras vino a l, David le pregunt por la salud de Joab, y por la salud del pueblo, y por el estado de la guerra. 8 Despus dijo David a Uras: Desciende a tu casa, y lava tus pies. Y saliendo Uras de la casa del rey, le fue enviado presente de la mesa real. 9 Mas Uras durmi a la puerta de la casa del rey con todos los siervos de su seor, y no descendi a su casa. 10 E hicieron saber esto a David, diciendo: Uras no ha descendido a su casa. Y dijo David a Uras: No has venido de camino? Por qu, pues, no descendiste a tu casa? 11 Y Uras respondi a David: El arca e Israel y Jud estn bajo tiendas, y mi seor Joab, y los siervos de mi seor, en el campo; y haba yo de entrar en mi casa para comer y beber, y a dormir con mi mujer? Por vida tuya, y por vida de tu alma, que yo no har tal cosa. 12 Y David dijo a Uras: Qudate aqu an hoy, y maana te despachar. Y se qued Uras en Jerusaln aquel da y el siguiente. 13 Y David lo convid a comer y a beber con l, hasta embriagarlo. Y l sali a la tarde a dormir en su cama con los siervos de su seor; mas no descendi a su casa. 

14 Venida la maana, escribi David a Joab una carta, la cual envi por mano de Uras. 15 Y escribi en la carta, diciendo: Poned a Uras al frente, en lo ms recio de la batalla, y retiraos de l, para que sea herido y muera. 16 As fue que cuando Joab siti la ciudad, puso a Uras en el lugar donde saba que estaban los hombres ms valientes. 17 Y saliendo luego los de la ciudad, pelearon contra Joab, y cayeron algunos del ejrcito de los siervos de David; y muri tambin Uras heteo. 18 Entonces envi Joab e hizo saber a David todos los asuntos de la guerra. 19 Y mand al mensajero, diciendo: Cuando acabes de contar al rey todos los asuntos de la guerra, 20 si el rey comenzare a enojarse, y te dijere: Por qu os acercasteis demasiado a la ciudad para combatir? No sabais lo que suelen arrojar desde el muro? 21 Quin hiri a Abimelec hijo de Jerobaal? No ech una mujer del muro un pedazo de una rueda de molino, y muri en Tebes? Por qu os acercasteis tanto al muro? Entonces t le dirs: Tambin tu siervo Uras heteo es muerto. 

22 Fue el mensajero, y llegando, cont a David todo aquello a que Joab le haba enviado. 23 Y dijo el mensajero a David: Prevalecieron contra nosotros los hombres que salieron contra nosotros al campo, bien que nosotros les hicimos retroceder hasta la entrada de la puerta; 24 pero los flecheros tiraron contra tus siervos desde el muro, y murieron algunos de los siervos del rey; y muri tambin tu siervo Uras heteo. 25 Y David dijo al mensajero: As dirs a Joab: No tengas pesar por esto, porque la espada consume, ora a uno, ora a otro; refuerza tu ataque contra la ciudad, hasta que la rindas. Y t alintale. 

26 Oyendo la mujer de Uras que su marido Uras era muerto, hizo duelo por su marido. 27 Y pasado el luto, envi David y la trajo a su casa; y fue ella su mujer, y le dio a luz un hijo. Mas esto que David haba hecho, fue desagradable ante los ojos de Jehov. 

Natn amonesta a David

2 SAMUEL 12

1 Jehov envi a Natn a David; y viniendo a l, le dijo: Haba dos hombres en una ciudad, el uno rico, y el otro pobre. 2 El rico tena numerosas ovejas y vacas; 3 pero el pobre no tena ms que una sola corderita, que l haba comprado y criado, y que haba crecido con l y con sus hijos juntamente, comiendo de su bocado y bebiendo de su vaso, y durmiendo en su seno; y la tena como a una hija. 4 Y vino uno de camino al hombre rico; y ste no quiso tomar de sus ovejas y de sus vacas, para guisar para el caminante que haba venido a l, sino que tom la oveja de aquel hombre pobre, y la prepar para aquel que haba venido a l. 5 Entonces se encendi el furor de David en gran manera contra aquel hombre, y dijo a Natn: Vive Jehov, que el que tal hizo es digno de muerte. 6 Y debe pagar la cordera con cuatro tantos, porque hizo tal cosa, y no tuvo misericordia. 

7 Entonces dijo Natn a David: T eres aquel hombre. As ha dicho Jehov, Dios de Israel: Yo te ung por rey sobre Israel, y te libr de la mano de Sal, 8 y te di la casa de tu seor, y las mujeres de tu seor en tu seno; adems te di la casa de Israel y de Jud; y si esto fuera poco, te habra aadido mucho ms. 9 Por qu, pues, tuviste en poco la palabra de Jehov, haciendo lo malo delante de sus ojos? A Uras heteo heriste a espada, y tomaste por mujer a su mujer, y a l lo mataste con la espada de los hijos de Amn. 10 Por lo cual ahora no se apartar jams de tu casa la espada, por cuanto me menospreciaste, y tomaste la mujer de Uras heteo para que fuese tu mujer. 11 As ha dicho Jehov: He aqu yo har levantar el mal sobre ti de tu misma casa, y tomar tus mujeres delante de tus ojos, y las dar a tu prjimo, el cual yacer con tus mujeres a la vista del sol. 12 Porque t lo hiciste en secreto; mas yo har esto delante de todo Israel y a pleno sol. 13 Entonces dijo David a Natn: Pequ contra Jehov. Y Natn dijo a David: Tambin Jehov ha remitido tu pecado; no morirs. 14 Mas por cuanto con este asunto hiciste blasfemar a los enemigos de Jehov, el hijo que te ha nacido ciertamente morir. 15 Y Natn se volvi a su casa. 

Y Jehov hiri al nio que la mujer de Uras haba dado a David, y enferm gravemente. 16 Entonces David rog a Dios por el nio; y ayun David, y entr, y pas la noche acostado en tierra. 17 Y se levantaron los ancianos de su casa, y fueron a l para hacerlo levantar de la tierra; mas l no quiso, ni comi con ellos pan. 18 Y al sptimo da muri el nio; y teman los siervos de David hacerle saber que el nio haba muerto, diciendo entre s: Cuando el nio an viva, le hablbamos, y no quera or nuestra voz; cunto ms se afligir si le decimos que el nio ha muerto? 19 Mas David, viendo a sus siervos hablar entre s, entendi que el nio haba muerto; por lo que dijo David a sus siervos: Ha muerto el nio? Y ellos respondieron: Ha muerto. 20 Entonces David se levant de la tierra, y se lav y se ungi, y cambi sus ropas, y entr a la casa de Jehov, y ador. Despus vino a su casa, y pidi, y le pusieron pan, y comi. 21 Y le dijeron sus siervos: Qu es esto que has hecho? Por el nio, viviendo an, ayunabas y llorabas; y muerto l, te levantaste y comiste pan. 22 Y l respondi: Viviendo an el nio, yo ayunaba y lloraba, diciendo: Quin sabe si Dios tendr compasin de m, y vivir el nio? 23 Mas ahora que ha muerto, para qu he de ayunar? Podr yo hacerle volver? Yo voy a l, mas l no volver a m. 

24 Y consol David a Betsab su mujer, y llegndose a ella durmi con ella; y ella le dio a luz un hijo, y llam su nombre Salomn, al cual am Jehov, 25 y envi un mensaje por medio de Natn profeta; as llam su nombre Jedidas, a causa de Jehov. 

David captura Rab

(1 Cr. 20.1-3)

26 Joab peleaba contra Rab de los hijos de Amn, y tom la ciudad real. 27 Entonces envi Joab mensajeros a David, diciendo: Yo he puesto sitio a Rab, y he tomado la ciudad de las aguas. 28 Rene, pues, ahora al pueblo que queda, y acampa contra la ciudad y tmala, no sea que tome yo la ciudad y sea llamada de mi nombre. 29 Y juntando David a todo el pueblo, fue contra Rab, y combati contra ella, y la tom. 30 Y quit la corona de la cabeza de su rey, la cual pesaba un talento de oro, y tena piedras preciosas; y fue puesta sobre la cabeza de David. Y sac muy grande botn de la ciudad. 31 Sac adems a la gente que estaba en ella, y los puso a trabajar con sierras, con trillos de hierro y hachas de hierro, y adems los hizo trabajar en los hornos de ladrillos; y lo mismo hizo a todas las ciudades de los hijos de Amn. Y volvi David con todo el pueblo a Jerusaln. 

Amnn y Tamar

2 SAMUEL 13

1 Aconteci despus de esto, que teniendo Absaln hijo de David una hermana hermosa que se llamaba Tamar, se enamor de ella Amnn hijo de David. 2 Y estaba Amnn angustiado hasta enfermarse por Tamar su hermana, pues por ser ella virgen, le pareca a Amnn que sera difcil hacerle cosa alguna. 3 Y Amnn tena un amigo que se llamaba Jonadab, hijo de Simea, hermano de David; y Jonadab era hombre muy astuto. 4 Y ste le dijo: Hijo del rey, por qu de da en da vas enflaqueciendo as? No me lo descubrirs a m? Y Amnn le respondi: Yo amo a Tamar la hermana de Absaln mi hermano. 5 Y Jonadab le dijo: Acustate en tu cama, y finge que ests enfermo; y cuando tu padre viniere a visitarte, dile: Te ruego que venga mi hermana Tamar, para que me d de comer, y prepare delante de m alguna vianda, para que al verla yo la coma de su mano. 6 Se acost, pues, Amnn, y fingi que estaba enfermo; y vino el rey a visitarle. Y dijo Amnn al rey: Yo te ruego que venga mi hermana Tamar, y haga delante de m dos hojuelas, para que coma yo de su mano. 

7 Y David envi a Tamar a su casa, diciendo: Ve ahora a casa de Amnn tu hermano, y hazle de comer. 8 Y fue Tamar a casa de su hermano Amnn, el cual estaba acostado; y tom harina, y amas, e hizo hojuelas delante de l y las coci. 9 Tom luego la sartn, y las sac delante de l; mas l no quiso comer. Y dijo Amnn: Echad fuera de aqu a todos. Y todos salieron de all. 10 Entonces Amnn dijo a Tamar: Trae la comida a la alcoba, para que yo coma de tu mano. Y tomando Tamar las hojuelas que haba preparado, las llev a su hermano Amnn a la alcoba. 11 Y cuando ella se las puso delante para que comiese, asi de ella, y le dijo: Ven, hermana ma, acustate conmigo. 12 Ella entonces le respondi: No, hermano mo, no me hagas violencia; porque no se debe hacer as en Israel. No hagas tal vileza. 13 Porque adnde ira yo con mi deshonra? Y aun t seras estimado como uno de los perversos en Israel. Te ruego pues, ahora, que hables al rey, que l no me negar a ti. 14 Mas l no la quiso or, sino que pudiendo ms que ella, la forz, y se acost con ella. 

15 Luego la aborreci Amnn con tan gran aborrecimiento, que el odio con que la aborreci fue mayor que el amor con que la haba amado. Y le dijo Amnn: Levntate, y vete. 16 Y ella le respondi: No hay razn; mayor mal es este de arrojarme, que el que me has hecho. Mas l no la quiso or, 17 sino que llamando a su criado que le serva, le dijo: Echame a sta fuera de aqu, y cierra tras ella la puerta. 18 Y llevaba ella un vestido de diversos colores, traje que vestan las hijas vrgenes de los reyes. Su criado, pues, la ech fuera, y cerr la puerta tras ella. 19 Entonces Tamar tom ceniza y la esparci sobre su cabeza, y rasg la ropa de colores de que estaba vestida, y puesta su mano sobre su cabeza, se fue gritando. 

Venganza y huida de Absaln

20 Y le dijo su hermano Absaln: Ha estado contigo tu hermano Amnn? Pues calla ahora, hermana ma; tu hermano es; no se angustie tu corazn por esto. Y se qued Tamar desconsolada en casa de Absaln su hermano. 21 Y luego que el rey David oy todo esto, se enoj mucho. 22 Mas Absaln no habl con Amnn ni malo ni bueno; aunque Absaln aborreca a Amnn, porque haba forzado a Tamar su hermana. 

23 Aconteci pasados dos aos, que Absaln tena esquiladores en Baal-hazor, que est junto a Efran; y convid Absaln a todos los hijos del rey. 24 Y vino Absaln al rey, y dijo: He aqu, tu siervo tiene ahora esquiladores; yo ruego que venga el rey y sus siervos con tu siervo. 25 Y respondi el rey a Absaln: No, hijo mo, no vamos todos, para que no te seamos gravosos. Y aunque porfi con l, no quiso ir, mas le bendijo. 26 Entonces dijo Absaln: Pues si no, te ruego que venga con nosotros Amnn mi hermano. Y el rey le respondi: Para qu ha de ir contigo? 27 Pero como Absaln le importunaba, dej ir con l a Amnn y a todos los hijos del rey. 28 Y Absaln haba dado orden a sus criados, diciendo: Os ruego que miris cuando el corazn de Amnn est alegre por el vino; y al decir yo: Herid a Amnn, entonces matadle, y no temis, pues yo os lo he mandado. Esforzaos, pues, y sed valientes. 29 Y los criados de Absaln hicieron con Amnn como Absaln les haba mandado. Entonces se levantaron todos los hijos del rey, y montaron cada uno en su mula, y huyeron. 

30 Estando ellos an en el camino, lleg a David el rumor que deca: Absaln ha dado muerte a todos los hijos del rey, y ninguno de ellos ha quedado. 31 Entonces levantndose David, rasg sus vestidos, y se ech en tierra, y todos sus criados que estaban junto a l tambin rasgaron sus vestidos. 32 Pero Jonadab, hijo de Simea hermano de David, habl y dijo: No diga mi seor que han dado muerte a todos los jvenes hijos del rey, pues slo Amnn ha sido muerto; porque por mandato de Absaln esto haba sido determinado desde el da en que Amnn forz a Tamar su hermana. 33 Por tanto, ahora no ponga mi seor el rey en su corazn ese rumor que dice: Todos los hijos del rey han sido muertos; porque slo Amnn ha sido muerto. 

34 Y Absaln huy. Entre tanto, alzando sus ojos el joven que estaba de atalaya, mir, y he aqu mucha gente que vena por el camino a sus espaldas, del lado del monte. 35 Y dijo Jonadab al rey: He all los hijos del rey que vienen; es as como tu siervo ha dicho. 36 Cuando l acab de hablar, he aqu los hijos del rey que vinieron, y alzando su voz lloraron. Y tambin el mismo rey y todos sus siervos lloraron con muy grandes lamentos. 

37 Mas Absaln huy y se fue a Talmai hijo de Amiud, rey de Gesur. Y David lloraba por su hijo todos los das. 38 As huy Absaln y se fue a Gesur, y estuvo all tres aos. 39 Y el rey David deseaba ver a Absaln; pues ya estaba consolado acerca de Amnn, que haba muerto. 

Joab procura el regreso de Absaln

2 SAMUEL 14

1 Conociendo Joab hijo de Sarvia que el corazn del rey se inclinaba por Absaln, 2 envi Joab a Tecoa, y tom de all una mujer astuta, y le dijo: Yo te ruego que finjas estar de duelo, y te vistas ropas de luto, y no te unjas con leo, sino presntate como una mujer que desde mucho tiempo est de duelo por algn muerto; 3 y entrars al rey, y le hablars de esta manera. Y puso Joab las palabras en su boca. 

4 Entr, pues, aquella mujer de Tecoa al rey, y postrndose en tierra sobre su rostro, hizo reverencia, y dijo: Socorro, oh rey! 5 El rey le dijo: Qu tienes? Y ella respondi: Yo a la verdad soy una mujer viuda y mi marido ha muerto. 6 Tu sierva tena dos hijos, y los dos rieron en el campo; y no habiendo quien los separase, hiri el uno al otro, y lo mat. 7 Y he aqu toda la familia se ha levantado contra tu sierva, diciendo: Entrega al que mat a su hermano, para que le hagamos morir por la vida de su hermano a quien l mat, y matemos tambin al heredero. As apagarn el ascua que me ha quedado, no dejando a mi marido nombre ni reliquia sobre la tierra. 

8 Entonces el rey dijo a la mujer: Vete a tu casa, y yo dar rdenes con respecto a ti. 9 Y la mujer de Tecoa dijo al rey: Rey seor mo, la maldad sea sobre m y sobre la casa de mi padre; mas el rey y su trono sean sin culpa. 10 Y el rey dijo: Al que hablare contra ti, trelo a m, y no te tocar ms. 11 Dijo ella entonces: Te ruego, oh rey, que te acuerdes de Jehov tu Dios, para que el vengador de la sangre no aumente el dao, y no destruya a mi hijo. Y el respondi: Vive Jehov, que no caer ni un cabello de la cabeza de tu hijo en tierra. 

12 Y la mujer dijo: Te ruego que permitas que tu sierva hable una palabra a mi seor el rey. Y l dijo: Habla. 13 Entonces la mujer dijo: Por qu, pues, has pensado t cosa semejante contra el pueblo de Dios? Porque hablando el rey esta palabra, se hace culpable l mismo, por cuanto el rey no hace volver a su desterrado. 14 Porque de cierto morimos, y somos como aguas derramadas por tierra, que no pueden volver a recogerse; ni Dios quita la vida, sino que provee medios para no alejar de s al desterrado. 15 Y el haber yo venido ahora para decir esto al rey mi seor, es porque el pueblo me atemoriz; y tu sierva dijo: Hablar ahora al rey; quiz l har lo que su sierva diga. 16 Pues el rey oir, para librar a su sierva de mano del hombre que me quiere destruir a m y a mi hijo juntamente, de la heredad de Dios. 17 Tu sierva, pues, dice: Sea ahora de consuelo la respuesta de mi seor el rey, pues que mi seor el rey es como un ngel de Dios para discernir entre lo bueno y lo malo. As Jehov tu Dios sea contigo. 

18 Entonces David respondi y dijo a la mujer: Yo te ruego que no me encubras nada de lo que yo te preguntare. Y la mujer dijo: Hable mi seor el rey. 19 Y el rey dijo: No anda la mano de Joab contigo en todas estas cosas? La mujer respondi y dijo: Vive tu alma, rey seor mo, que no hay que apartarse a derecha ni a izquierda de todo lo que mi seor el rey ha hablado; porque tu siervo Joab, l me mand, y l puso en boca de tu sierva todas estas palabras. 20 Para mudar el aspecto de las cosas Joab tu siervo ha hecho esto; pero mi seor es sabio conforme a la sabidura de un ngel de Dios, para conocer lo que hay en la tierra. 

21 Entonces el rey dijo a Joab: He aqu yo hago esto; ve, y haz volver al joven Absaln. 22 Y Joab se postr en tierra sobre su rostro e hizo reverencia, y despus que bendijo al rey, dijo: Hoy ha entendido tu siervo que he hallado gracia en tus ojos, rey seor mo, pues ha hecho el rey lo que su siervo ha dicho. 23 Se levant luego Joab y fue a Gesur, y trajo a Absaln a Jerusaln. 24 Mas el rey dijo: Vyase a su casa, y no vea mi rostro. Y volvi Absaln a su casa, y no vio el rostro del rey. 

25 Y no haba en todo Israel ninguno tan alabado por su hermosura como Absaln; desde la planta de su pie hasta su coronilla no haba en l defecto. 26 Cuando se cortaba el cabello (lo cual haca al fin de cada ao, pues le causaba molestia, y por eso se lo cortaba), pesaba el cabello de su cabeza doscientos siclos de peso real. 27 Y le nacieron a Absaln tres hijos, y una hija que se llam Tamar, la cual era mujer de hermoso semblante. 

28 Y estuvo Absaln por espacio de dos aos en Jerusaln, y no vio el rostro del rey. 29 Y mand Absaln por Joab, para enviarlo al rey, pero l no quiso venir; y envi aun por segunda vez, y no quiso venir. 30 Entonces dijo a sus siervos: Mirad, el campo de Joab est junto al mo, y tiene all cebada; id y prendedle fuego. Y los siervos de Absaln prendieron fuego al campo. 31 Entonces se levant Joab y vino a casa de Absaln, y le dijo: Por qu han prendido fuego tus siervos a mi campo? 32 Y Absaln respondi a Joab: He aqu yo he enviado por ti, diciendo que vinieses ac, con el fin de enviarte al rey para decirle: Para qu vine de Gesur? Mejor me fuera estar an all. Vea yo ahora el rostro del rey; y si hay en m pecado, mteme. 33 Vino, pues, Joab al rey, y se lo hizo saber. Entonces llam a Absaln, el cual vino al rey, e inclin su rostro a tierra delante del rey; y el rey bes a Absaln. 

Absaln se subleva contra David

2 SAMUEL 15

1 Aconteci despus de esto, que Absaln se hizo de carros y caballos, y cincuenta hombres que corriesen delante de l. 2 Y se levantaba Absaln de maana, y se pona a un lado del camino junto a la puerta; y a cualquiera que tena pleito y vena al rey a juicio, Absaln le llamaba y le deca: De qu ciudad eres? Y l responda: Tu siervo es de una de las tribus de Israel. 3 Entonces Absaln le deca: Mira, tus palabras son buenas y justas; mas no tienes quien te oiga de parte del rey. 4 Y deca Absaln: Quin me pusiera por juez en la tierra, para que viniesen a m todos los que tienen pleito o negocio, que yo les hara justicia! 5 Y aconteca que cuando alguno se acercaba para inclinarse a l, l extenda la mano y lo tomaba, y lo besaba. 6 De esta manera haca con todos los israelitas que venan al rey a juicio; y as robaba Absaln el corazn de los de Israel. 

7 Al cabo de cuatro aos, aconteci que Absaln dijo al rey: Yo te ruego me permitas que vaya a Hebrn, a pagar mi voto que he prometido a Jehov. 8 Porque tu siervo hizo voto cuando estaba en Gesur en Siria, diciendo: Si Jehov me hiciere volver a Jerusaln, yo servir a Jehov. 9 Y el rey le dijo: Ve en paz. Y l se levant, y fue a Hebrn. 10 Entonces envi Absaln mensajeros por todas las tribus de Israel, diciendo: Cuando oigis el sonido de la trompeta diris: Absaln reina en Hebrn. 11 Y fueron con Absaln doscientos hombres de Jerusaln convidados por l, los cuales iban en su sencillez, sin saber nada. 12 Y mientras Absaln ofreca los sacrificios, llam a Ahitofel gilonita, consejero de David, de su ciudad de Gilo. Y la conspiracin se hizo poderosa, y aumentaba el pueblo que segua a Absaln. 

13 Y un mensajero vino a David, diciendo: El corazn de todo Israel se va tras Absaln. 14 Entonces David dijo a todos sus siervos que estaban con l en Jerusaln: Levantaos y huyamos, porque no podremos escapar delante de Absaln; daos prisa a partir, no sea que apresurndose l nos alcance, y arroje el mal sobre nosotros, y hiera la ciudad a filo de espada. 15 Y los siervos del rey dijeron al rey: He aqu, tus siervos estn listos a todo lo que nuestro seor el rey decida. 16 El rey entonces sali, con toda su familia en pos de l. Y dej el rey diez mujeres concubinas, para que guardasen la casa. 17 Sali, pues, el rey con todo el pueblo que le segua, y se detuvieron en un lugar distante. 18 Y todos sus siervos pasaban a su lado, con todos los cereteos y peleteos; y todos los geteos, seiscientos hombres que haban venido a pie desde Gat, iban delante del rey. 

19 Y dijo el rey a Itai geteo: Para qu vienes t tambin con nosotros? Vulvete y qudate con el rey; porque t eres extranjero, y desterrado tambin de tu lugar. 20 Ayer viniste, y he de hacer hoy que te muevas para ir con nosotros? En cuanto a m, yo ir a donde pueda ir; t vulvete, y haz volver a tus hermanos; y Jehov te muestre amor permanente y fidelidad. 21 Y respondi Itai al rey, diciendo: Vive Dios, y vive mi seor el rey, que o para muerte o para vida, donde mi seor el rey estuviere, all estar tambin tu siervo. 22 Entonces David dijo a Itai: Ven, pues, y pasa. Y pas Itai geteo, y todos sus hombres, y toda su familia. 23 Y todo el pas llor en alta voz; pas luego toda la gente el torrente de Cedrn; asimismo pas el rey, y todo el pueblo pas al camino que va al desierto. 

24 Y he aqu, tambin iba Sadoc, y con l todos los levitas que llevaban el arca del pacto de Dios; y asentaron el arca del pacto de Dios. Y subi Abiatar despus que todo el pueblo hubo acabado de salir de la ciudad. 25 Pero dijo el rey a Sadoc: Vuelve el arca de Dios a la ciudad. Si yo hallare gracia ante los ojos de Jehov, l har que vuelva, y me dejar verla y a su tabernculo. 26 Y si dijere: No me complazco en ti; aqu estoy, haga de m lo que bien le pareciere. 27 Dijo adems el rey al sacerdote Sadoc: No eres t el vidente? Vuelve en paz a la ciudad, y con vosotros vuestros dos hijos; Ahimaas tu hijo, y Jonatn hijo de Abiatar. 28 Mirad, yo me detendr en los vados del desierto, hasta que venga respuesta de vosotros que me d aviso. 29 Entonces Sadoc y Abiatar volvieron el arca de Dios a Jerusaln, y se quedaron all. 

30 Y David subi la cuesta de los Olivos; y la subi llorando, llevando la cabeza cubierta y los pies descalzos. Tambin todo el pueblo que tena consigo cubri cada uno su cabeza, e iban llorando mientras suban. 31 Y dieron aviso a David, diciendo: Ahitofel est entre los que conspiraron con Absaln. Entonces dijo David: Entorpece ahora, oh Jehov, el consejo de Ahitofel. 

32 Cuando David lleg a la cumbre del monte para adorar all a Dios, he aqu Husai arquita que le sali al encuentro, rasgados sus vestidos, y tierra sobre su cabeza. 33 Y le dijo David: Si pasares conmigo, me sers carga. 34 Mas si volvieres a la ciudad, y dijeres a Absaln: Rey, yo ser tu siervo; como hasta aqu he sido siervo de tu padre, as ser ahora siervo tuyo; entonces t hars nulo el consejo de Ahitofel. 35 No estarn all contigo los sacerdotes Sadoc y Abiatar? Por tanto, todo lo que oyeres en la casa del rey, se lo comunicars a los sacerdotes Sadoc y Abiatar. 36 Y he aqu que estn con ellos sus dos hijos, Ahimaas el de Sadoc y Jonatn el de Abiatar; por medio de ellos me enviaris aviso de todo lo que oyereis. 37 As vino Husai amigo de David a la ciudad; y Absaln entr en Jerusaln. 

2 SAMUEL 16

1 Cuando David pas un poco ms all de la cumbre del monte, he aqu Siba el criado de Mefi-boset, que sala a recibirle con un par de asnos enalbardados, y sobre ellos doscientos panes, cien racimos de pasas, cien panes de higos secos, y un cuero de vino. 2 Y dijo el rey a Siba: Qu es esto? Y Siba respondi: Los asnos son para que monte la familia del rey, los panes y las pasas para que coman los criados, y el vino para que beban los que se cansen en el desierto. 3 Y dijo el rey: Dnde est el hijo de tu seor? Y Siba respondi al rey: He aqu l se ha quedado en Jerusaln, porque ha dicho: Hoy me devolver la casa de Israel el reino de mi padre. 4 Entonces el rey dijo a Siba: He aqu, sea tuyo todo lo que tiene Mefi-boset. Y respondi Siba inclinndose: Rey seor mo, halle yo gracia delante de ti. 

5 Y vino el rey David hasta Bahurim; y he aqu sala uno de la familia de la casa de Sal, el cual se llamaba Simei hijo de Gera; y sala maldiciendo, 6 y arrojando piedras contra David, y contra todos los siervos del rey David; y todo el pueblo y todos los hombres valientes estaban a su derecha y a su izquierda. 7 Y deca Simei, maldicindole: Fuera, fuera, hombre sanguinario y perverso! 8 Jehov te ha dado el pago de toda la sangre de la casa de Sal, en lugar del cual t has reinado, y Jehov ha entregado el reino en mano de tu hijo Absaln; y hete aqu sorprendido en tu maldad, porque eres hombre sanguinario. 

9 Entonces Abisai hijo de Sarvia dijo al rey: Por qu maldice este perro muerto a mi seor el rey? Te ruego que me dejes pasar, y le quitar la cabeza. 10 Y el rey respondi: Qu tengo yo con vosotros, hijos de Sarvia? Si l as maldice, es porque Jehov le ha dicho que maldiga a David. Quin, pues, le dir: Por qu lo haces as? 11 Y dijo David a Abisai y a todos sus siervos: He aqu, mi hijo que ha salido de mis entraas, acecha mi vida; cunto ms ahora un hijo de Benjamn? Dejadle que maldiga, pues Jehov se lo ha dicho. 12 Quiz mirar Jehov mi afliccin, y me dar Jehov bien por sus maldiciones de hoy. 13 Y mientras David y los suyos iban por el camino, Simei iba por el lado del monte delante de l, andando y maldiciendo, y arrojando piedras delante de l, y esparciendo polvo. 14 Y el rey y todo el pueblo que con l estaba, llegaron fatigados, y descansaron all. 

15 Y Absaln y toda la gente suya, los hombres de Israel, entraron en Jerusaln, y con l Ahitofel. 16 Aconteci luego, que cuando Husai arquita, amigo de David, vino al encuentro de Absaln, dijo Husai: Viva el rey, viva el rey! 17 Y Absaln dijo a Husai: Es este tu agradecimiento para con tu amigo? Por qu no fuiste con tu amigo? 18 Y Husai respondi a Absaln: No, sino que de aquel que eligiere Jehov y este pueblo y todos los varones de Israel, de aqul ser yo, y con l me quedar. 19 Y a quin haba yo de servir? No es a su hijo? Como he servido delante de tu padre, as ser delante de ti. 

20 Entonces dijo Absaln a Ahitofel: Dad vuestro consejo sobre lo que debemos hacer. 21 Y Ahitofel dijo a Absaln: Llgate a las concubinas de tu padre, que l dej para guardar la casa; y todo el pueblo de Israel oir que te has hecho aborrecible a tu padre, y as se fortalecern las manos de todos los que estn contigo. 22 Entonces pusieron para Absaln una tienda sobre el terrado, y se lleg Absaln a las concubinas de su padre, ante los ojos de todo Israel. 23 Y el consejo que daba Ahitofel en aquellos das, era como si se consultase la palabra de Dios. As era todo consejo de Ahitofel, tanto con David como con Absaln. 

Consejos de Ahitofel y de Husai

2 SAMUEL 17

1 Entonces Ahitofel dijo a Absaln: Yo escoger ahora doce mil hombres, y me levantar y seguir a David esta noche, 2 y caer sobre l mientras est cansado y dbil de manos; lo atemorizar, y todo el pueblo que est con l huir, y matar al rey solo. 3 As har volver a ti todo el pueblo (pues t buscas solamente la vida de un hombre); y cuando ellos hayan vuelto, todo el pueblo estar en paz. 4 Este consejo pareci bien a Absaln y a todos los ancianos de Israel. 

5 Y dijo Absaln: Llamad tambin ahora a Husai arquita, para que asimismo oigamos lo que l dir. 6 Cuando Husai vino a Absaln, le habl Absaln, diciendo: As ha dicho Ahitofel; seguiremos su consejo, o no? Di t. 7 Entonces Husai dijo a Absaln: El consejo que ha dado esta vez Ahitofel no es bueno. 8 Y aadi Husai: T sabes que tu padre y los suyos son hombres valientes, y que estn con amargura de nimo, como la osa en el campo cuando le han quitado sus cachorros. Adems, tu padre es hombre de guerra, y no pasar la noche con el pueblo. 9 He aqu l estar ahora escondido en alguna cueva, o en otro lugar; y si al principio cayeren algunos de los tuyos, quienquiera que lo oyere dir: El pueblo que sigue a Absaln ha sido derrotado. 10 Y aun el hombre valiente, cuyo corazn sea como corazn de len, desmayar por completo; porque todo Israel sabe que tu padre es hombre valiente, y que los que estn con l son esforzados. 11 Aconsejo, pues, que todo Israel se junte a ti, desde Dan hasta Beerseba, en multitud como la arena que est a la orilla del mar, y que t en persona vayas a la batalla. 12 Entonces le acometeremos en cualquier lugar en donde se hallare, y caeremos sobre l como cuando el roco cae sobre la tierra, y ni uno dejaremos de l y de todos los que estn con l. 13 Y si se refugiare en alguna ciudad, todos los de Israel llevarn sogas a aquella ciudad, y la arrastraremos hasta el arroyo, hasta que no se encuentre all ni una piedra. 14 Entonces Absaln y todos los de Israel dijeron: El consejo de Husai arquita es mejor que el consejo de Ahitofel. Porque Jehov haba ordenado que el acertado consejo de Ahitofel se frustrara, para que Jehov hiciese venir el mal sobre Absaln. 

15 Dijo luego Husai a los sacerdotes Sadoc y Abiatar: As y as aconsej Ahitofel a Absaln y a los ancianos de Israel; y de esta manera aconsej yo. 16 Por tanto, enviad inmediatamente y dad aviso a David, diciendo: No te quedes esta noche en los vados del desierto, sino pasa luego el Jordn, para que no sea destruido el rey y todo el pueblo que con l est. 17 Y Jonatn y Ahimaas estaban junto a la fuente de Rogel, y fue una criada y les avis, porque ellos no podan mostrarse viniendo a la ciudad; y ellos fueron y se lo hicieron saber al rey David. 18 Pero fueron vistos por un joven, el cual lo hizo saber a Absaln; sin embargo, los dos se dieron prisa a caminar, y llegaron a casa de un hombre en Bahurim, que tena en su patio un pozo, dentro del cual se metieron. 19 Y tomando la mujer de la casa una manta, la extendi sobre la boca del pozo, y tendi sobre ella el grano trillado; y nada se supo del asunto. 20 Llegando luego los criados de Absaln a la casa de la mujer, le dijeron: Dnde estn Ahimaas y Jonatn? Y la mujer les respondi: Ya han pasado el vado de las aguas. Y como ellos los buscaron y no los hallaron, volvieron a Jerusaln. 

21 Y despus que se hubieron ido, aqullos salieron del pozo y se fueron, y dieron aviso al rey David, dicindole: Levantaos y daos prisa a pasar las aguas, porque Ahitofel ha dado tal consejo contra vosotros. 22 Entonces David se levant, y todo el pueblo que con l estaba, y pasaron el Jordn antes que amaneciese; ni siquiera falt uno que no pasase el Jordn. 

23 Pero Ahitofel, viendo que no se haba seguido su consejo, enalbard su asno, y se levant y se fue a su casa a su ciudad; y despus de poner su casa en orden, se ahorc, y as muri, y fue sepultado en el sepulcro de su padre. 

24 Y David lleg a Mahanaim; y Absaln pas el Jordn con toda la gente de Israel. 25 Y Absaln nombr a Amasa jefe del ejrcito en lugar de Joab. Amasa era hijo de un varn de Israel llamado Itra, el cual se haba llegado a Abigail hija de Nahas, hermana de Sarvia madre de Joab. 26 Y acamp Israel con Absaln en tierra de Galaad. 

27 Luego que David lleg a Mahanaim, Sobi hijo de Nahas, de Rab de los hijos de Amn, Maquir hijo de Amiel, de Lodebar, y Barzilai galaadita de Rogelim, 28 trajeron a David y al pueblo que estaba con l, camas, tazas, vasijas de barro, trigo, cebada, harina, grano tostado, habas, lentejas, garbanzos tostados, 29 miel, manteca, ovejas, y quesos de vaca, para que comiesen; porque decan: El pueblo est hambriento y cansado y sediento en el desierto. 

Muerte de Absaln

2 SAMUEL 18

1 David, pues, pas revista al pueblo que tena consigo, y puso sobre ellos jefes de millares y jefes de centenas. 2 Y envi David al pueblo, una tercera parte bajo el mando de Joab, una tercera parte bajo el mando de Abisai hijo de Sarvia, hermano de Joab, y una tercera parte al mando de Itai geteo. Y dijo el rey al pueblo: Yo tambin saldr con vosotros. 3 Mas el pueblo dijo: No saldrs; porque si nosotros huyremos, no harn caso de nosotros; y aunque la mitad de nosotros muera, no harn caso de nosotros; mas t ahora vales tanto como diez mil de nosotros. Ser, pues, mejor que t nos des ayuda desde la ciudad. 4 Entonces el rey les dijo: Yo har lo que bien os parezca. Y se puso el rey a la entrada de la puerta, mientras sala todo el pueblo de ciento en ciento y de mil en mil. 5 Y el rey mand a Joab, a Abisai y a Itai, diciendo: Tratad benignamente por amor de m al joven Absaln. Y todo el pueblo oy cuando dio el rey orden acerca de Absaln a todos los capitanes. 

6 Sali, pues, el pueblo al campo contra Israel, y se libr la batalla en el bosque de Efran. 7 Y all cay el pueblo de Israel delante de los siervos de David, y se hizo all en aquel da una gran matanza de veinte mil hombres. 8 Y la batalla se extendi por todo el pas; y fueron ms los que destruy el bosque aquel da, que los que destruy la espada. 

9 Y se encontr Absaln con los siervos de David; e iba Absaln sobre un mulo, y el mulo entr por debajo de las ramas espesas de una gran encina, y se le enred la cabeza en la encina, y Absaln qued suspendido entre el cielo y la tierra; y el mulo en que iba pas delante. 10 Vindolo uno, avis a Joab, diciendo: He aqu que he visto a Absaln colgado de una encina. 11 Y Joab respondi al hombre que le daba la nueva: Y vindolo t, por qu no le mataste luego all echndole a tierra? Me hubiera placido darte diez siclos de plata, y un talabarte. 12 El hombre dijo a Joab: Aunque me pesaras mil siclos de plata, no extendera yo mi mano contra el hijo del rey; porque nosotros omos cuando el rey te mand a ti y a Abisai y a Itai, diciendo: Mirad que ninguno toque al joven Absaln. 13 Por otra parte, habra yo hecho traicin contra mi vida, pues que al rey nada se le esconde, y t mismo estaras en contra. 14 Y respondi Joab: No malgastar mi tiempo contigo. Y tomando tres dardos en su mano, los clav en el corazn de Absaln, quien estaba an vivo en medio de la encina. 15 Y diez jvenes escuderos de Joab rodearon e hirieron a Absaln, y acabaron de matarle. 

16 Entonces Joab toc la trompeta, y el pueblo se volvi de seguir a Israel, porque Joab detuvo al pueblo. 17 Tomando despus a Absaln, le echaron en un gran hoyo en el bosque, y levantaron sobre l un montn muy grande de piedras; y todo Israel huy, cada uno a su tienda. 18 Y en vida, Absaln haba tomado y erigido una columna, la cual est en el valle del rey; porque haba dicho: Yo no tengo hijo que conserve la memoria de mi nombre. Y llam aquella columna por su nombre, y as se ha llamado Columna de Absaln, hasta hoy. 

19 Entonces Ahimaas hijo de Sadoc dijo: Correr ahora, y dar al rey las nuevas de que Jehov ha defendido su causa de la mano de sus enemigos? 20 Respondi Joab: Hoy no llevars las nuevas; las llevars otro da; no dars hoy la nueva, porque el hijo del rey ha muerto. 21 Y Joab dijo a un etope: Ve t, y di al rey lo que has visto. Y el etope hizo reverencia ante Joab, y corri. 22 Entonces Ahimaas hijo de Sadoc volvi a decir a Joab: Sea como fuere, yo correr ahora tras el etope. Y Joab dijo: Hijo mo, para qu has de correr t, si no recibirs premio por las nuevas? 23 Mas l respondi: Sea como fuere, yo correr. Entonces le dijo: Corre. Corri, pues, Ahimaas por el camino de la llanura, y pas delante del etope. 

24 Y David estaba sentado entre las dos puertas; y el atalaya haba ido al terrado sobre la puerta en el muro, y alzando sus ojos, mir, y vio a uno que corra solo. 25 El atalaya dio luego voces, y lo hizo saber al rey. Y el rey dijo: Si viene solo, buenas nuevas trae. En tanto que l vena acercndose, 26 vio el atalaya a otro que corra; y dio voces el atalaya al portero, diciendo: He aqu otro hombre que corre solo. Y el rey dijo: Este tambin es mensajero. 27 Y el atalaya volvi a decir: Me parece el correr del primero como el correr de Ahimaas hijo de Sadoc. Y respondi el rey: Ese es hombre de bien, y viene con buenas nuevas. 

28 Entonces Ahimaas dijo en alta voz al rey: Paz. Y se inclin a tierra delante del rey, y dijo: Bendito sea Jehov Dios tuyo, que ha entregado a los hombres que haban levantado sus manos contra mi seor el rey. 29 Y el rey dijo: El joven Absaln est bien? Y Ahimaas respondi: Vi yo un gran alboroto cuando envi Joab al siervo del rey y a m tu siervo; mas no s qu era. 30 Y el rey dijo: Pasa, y ponte all. Y l pas, y se qued de pie. 

31 Luego vino el etope, y dijo: Reciba nuevas mi seor el rey, que hoy Jehov ha defendido tu causa de la mano de todos los que se haban levantado contra ti. 32 El rey entonces dijo al etope: El joven Absaln est bien? Y el etope respondi: Como aquel joven sean los enemigos de mi seor el rey, y todos los que se levanten contra ti para mal. 33 Entonces el rey se turb, y subi a la sala de la puerta, y llor; y yendo, deca as: Hijo mo Absaln, hijo mo, hijo mo Absaln! Quin me diera que muriera yo en lugar de ti, Absaln, hijo mo, hijo mo! 

David vuelve a Jerusaln

2 SAMUEL 19

1 Dieron aviso a Joab: He aqu el rey llora, y hace duelo por Absaln. 2 Y se volvi aquel da la victoria en luto para todo el pueblo; porque oy decir el pueblo aquel da que el rey tena dolor por su hijo. 3 Y entr el pueblo aquel da en la ciudad escondidamente, como suele entrar a escondidas el pueblo avergonzado que ha huido de la batalla. 4 Mas el rey, cubierto el rostro, clamaba en alta voz: Hijo mo Absaln, Absaln, hijo mo, hijo mo! 5 Entonces Joab vino al rey en la casa, y dijo: Hoy has avergonzado el rostro de todos tus siervos, que hoy han librado tu vida, y la vida de tus hijos y de tus hijas, y la vida de tus mujeres, y la vida de tus concubinas, 6 amando a los que te aborrecen, y aborreciendo a los que te aman; porque hoy has declarado que nada te importan tus prncipes y siervos; pues hoy me has hecho ver claramente que si Absaln viviera, aunque todos nosotros estuviramos muertos, entonces estaras contento. 7 Levntate pues, ahora, y ve afuera y habla bondadosamente a tus siervos; porque juro por Jehov que si no sales, no quedar ni un hombre contigo esta noche; y esto te ser peor que todos los males que te han sobrevenido desde tu juventud hasta ahora. 8 Entonces se levant el rey y se sent a la puerta, y fue dado aviso a todo el pueblo, diciendo: He aqu el rey est sentado a la puerta. Y vino todo el pueblo delante del rey; pero Israel haba huido, cada uno a su tienda. 

9 Y todo el pueblo disputaba en todas las tribus de Israel, diciendo: El rey nos ha librado de mano de nuestros enemigos, y nos ha salvado de mano de los filisteos; y ahora ha huido del pas por miedo de Absaln. 10 Y Absaln, a quien habamos ungido sobre nosotros, ha muerto en la batalla. Por qu, pues, estis callados respecto de hacer volver al rey? 

11 Y el rey David envi a los sacerdotes Sadoc y Abiatar, diciendo: Hablad a los ancianos de Jud, y decidles: Por qu seris vosotros los postreros en hacer volver el rey a su casa, cuando la palabra de todo Israel ha venido al rey para hacerle volver a su casa? 12 Vosotros sois mis hermanos; mis huesos y mi carne sois. Por qu, pues, seris vosotros los postreros en hacer volver al rey? 13 Asimismo diris a Amasa: No eres t tambin hueso mo y carne ma? As me haga Dios, y aun me aada, si no fueres general del ejrcito delante de m para siempre, en lugar de Joab. 14 As inclin el corazn de todos los varones de Jud, como el de un solo hombre, para que enviasen a decir al rey: Vuelve t, y todos tus siervos. 15 Volvi, pues, el rey, y vino hasta el Jordn. Y Jud vino a Gilgal para recibir al rey y para hacerle pasar el Jordn. 

16 Y Simei hijo de Gera, hijo de Benjamn, que era de Bahurim, se dio prisa y descendi con los hombres de Jud a recibir al rey David. 17 Con l venan mil hombres de Benjamn; asimismo Siba, criado de la casa de Sal, con sus quince hijos y sus veinte siervos, los cuales pasaron el Jordn delante del rey. 18 Y cruzaron el vado para pasar a la familia del rey, y para hacer lo que a l le pareciera. Entonces Simei hijo de Gera se postr delante del rey cuando l hubo pasado el Jordn, 19 y dijo al rey: No me culpe mi seor de iniquidad, ni tengas memoria de los males que tu siervo hizo el da en que mi seor el rey sali de Jerusaln; no los guarde el rey en su corazn. 20 Porque yo tu siervo reconozco haber pecado, y he venido hoy el primero de toda la casa de Jos, para descender a recibir a mi seor el rey. 21 Respondi Abisai hijo de Sarvia y dijo: No ha de morir por esto Simei, que maldijo al ungido de Jehov? 22 David entonces dijo: Qu tengo yo con vosotros, hijos de Sarvia, para que hoy me seis adversarios? Ha de morir hoy alguno en Israel? Pues no s yo que hoy soy rey sobre Israel? 23 Y dijo el rey a Simei: No morirs. Y el rey se lo jur. 

24 Tambin Mefi-boset hijo de Sal descendi a recibir al rey; no haba lavado sus pies, ni haba cortado su barba, ni tampoco haba lavado sus vestidos, desde el da en que el rey sali hasta el da en que volvi en paz. 25 Y luego que vino l a Jerusaln a recibir al rey, el rey le dijo: Mefi-boset, por qu no fuiste conmigo? 26 Y l respondi: Rey seor mo, mi siervo me enga; pues tu siervo haba dicho: Enalbrdame un asno, y montar en l, e ir al rey; porque tu siervo es cojo. 27 Pero l ha calumniado a tu siervo delante de mi seor el rey; mas mi seor el rey es como un ngel de Dios; haz, pues, lo que bien te parezca. 28 Porque toda la casa de mi padre era digna de muerte delante de mi seor el rey, y t pusiste a tu siervo entre los convidados a tu mesa. Qu derecho, pues, tengo an para clamar ms al rey? 29 Y el rey le dijo: Para qu ms palabras? Yo he determinado que t y Siba os dividis las tierras. 30 Y Mefi-boset dijo al rey: Deja que l las tome todas, pues que mi seor el rey ha vuelto en paz a su casa. 

31 Tambin Barzilai galaadita descendi de Rogelim, y pas el Jordn con el rey, para acompaarle al otro lado del Jordn. 32 Era Barzilai muy anciano, de ochenta aos, y l haba dado provisiones al rey cuando estaba en Mahanaim, porque era hombre muy rico. 33 Y el rey dijo a Barzilai: Pasa conmigo, y yo te sustentar conmigo en Jerusaln. 34 Mas Barzilai dijo al rey: Cuntos aos ms habr de vivir, para que yo suba con el rey a Jerusaln? 35 De edad de ochenta aos soy este da. Podr distinguir entre lo que es agradable y lo que no lo es? Tomar gusto ahora tu siervo en lo que coma o beba? Oir ms la voz de los cantores y de las cantoras? Para qu, pues, ha de ser tu siervo una carga para mi seor el rey? 36 Pasar tu siervo un poco ms all del Jordn con el rey; por qu me ha de dar el rey tan grande recompensa? 37 Yo te ruego que dejes volver a tu siervo, y que muera en mi ciudad, junto al sepulcro de mi padre y de mi madre. Mas he aqu a tu siervo Quimam; que pase l con mi seor el rey, y haz a l lo que bien te pareciere. 38 Y el rey dijo: Pues pase conmigo Quimam, y yo har con l como bien te parezca; y todo lo que t pidieres de m, yo lo har. 39 Y todo el pueblo pas el Jordn; y luego que el rey hubo tambin pasado, el rey bes a Barzilai, y lo bendijo; y l se volvi a su casa. 40 El rey entonces pas a Gilgal, y con l pas Quimam; y todo el pueblo de Jud acompaaba al rey, y tambin la mitad del pueblo de Israel. 

41 Y he aqu todos los hombres de Israel vinieron al rey, y le dijeron: Por qu los hombres de Jud, nuestros hermanos, te han llevado, y han hecho pasar el Jordn al rey y a su familia, y a todos los siervos de David con l? 42 Y todos los hombres de Jud respondieron a todos los de Israel: Porque el rey es nuestro pariente. Mas por qu os enojis vosotros de eso? Hemos nosotros comido algo del rey? Hemos recibido de l algn regalo? 43 Entonces respondieron los hombres de Israel, y dijeron a los de Jud: Nosotros tenemos en el rey diez partes, y en el mismo David ms que vosotros. Por qu, pues, nos habis tenido en poco? No hablamos nosotros los primeros, respecto de hacer volver a nuestro rey? Y las palabras de los hombres de Jud fueron ms violentas que las de los hombres de Israel. 

Sublevacin de Seba

2 SAMUEL 20

1 Aconteci que se hallaba all un hombre perverso que se llamaba Seba hijo de Bicri, hombre de Benjamn, el cual toc la trompeta, y dijo: No tenemos nosotros parte en David, ni heredad con el hijo de Isa. Cada uno a su tienda, Israel! 2 As todos los hombres de Israel abandonaron a David, siguiendo a Seba hijo de Bicri; mas los de Jud siguieron a su rey desde el Jordn hasta Jerusaln. 

3 Y luego que lleg David a su casa en Jerusaln, tom el rey las diez mujeres concubinas que haba dejado para guardar la casa, y las puso en reclusin, y les dio alimentos; pero nunca ms se lleg a ellas, sino que quedaron encerradas hasta que murieron, en viudez perpetua. 

4 Despus dijo el rey a Amasa: Convcame a los hombres de Jud para dentro de tres das, y hllate t aqu presente. 5 Fue, pues, Amasa para convocar a los de Jud; pero se detuvo ms del tiempo que le haba sido sealado. 6 Y dijo David a Abisai: Seba hijo de Bicri nos har ahora ms dao que Absaln; toma, pues, t los siervos de tu seor, y ve tras l, no sea que halle para s ciudades fortificadas, y nos cause dificultad. 7 Entonces salieron en pos de l los hombres de Joab, y los cereteos y peleteos y todos los valientes; salieron de Jerusaln para ir tras Seba hijo de Bicri. 8 Y estando ellos cerca de la piedra grande que est en Gaban, les sali Amasa al encuentro. Y Joab estaba ceido de su ropa, y sobre ella tena pegado a sus lomos el cinto con una daga en su vaina, la cual se le cay cuando l avanz. 9 Entonces Joab dijo a Amasa: Te va bien, hermano mo? Y tom Joab con la diestra la barba de Amasa, para besarlo. 10 Y Amasa no se cuid de la daga que estaba en la mano de Joab; y ste le hiri con ella en la quinta costilla, y derram sus entraas por tierra, y cay muerto sin darle un segundo golpe. 

Despus Joab y su hermano Abisai fueron en persecucin de Seba hijo de Bicri. 11 Y uno de los hombres de Joab se par junto a l, diciendo: Cualquiera que ame a Joab y a David, vaya en pos de Joab. 12 Y Amasa yaca revolcndose en su sangre en mitad del camino; y todo el que pasaba, al verle, se detena; y viendo aquel hombre que todo el pueblo se paraba, apart a Amasa del camino al campo, y ech sobre l una vestidura. 13 Luego que fue apartado del camino, pasaron todos los que seguan a Joab, para ir tras Seba hijo de Bicri. 

14 Y l pas por todas las tribus de Israel hasta Abel-bet-maaca y todo Barim; y se juntaron, y lo siguieron tambin. 15 Y vinieron y lo sitiaron en Abel-bet-maaca, y pusieron baluarte contra la ciudad, y qued sitiada; y todo el pueblo que estaba con Joab trabajaba por derribar la muralla. 16 Entonces una mujer sabia dio voces en la ciudad, diciendo: Od, od; os ruego que digis a Joab que venga ac, para que yo hable con l. 17 Cuando l se acerc a ella, dijo la mujer: Eres t Joab? Y l respondi: Yo soy. Ella le dijo: Oye las palabras de tu sierva. Y l respondi: Oigo. 18 Entonces volvi ella a hablar, diciendo: Antiguamente solan decir: Quien preguntare, pregunte en Abel; y as concluan cualquier asunto. 19 Yo soy de las pacficas y fieles de Israel; pero t procuras destruir una ciudad que es madre en Israel. Por qu destruyes la heredad de Jehov? 20 Joab respondi diciendo: Nunca tal, nunca tal me acontezca, que yo destruya ni deshaga. 21 La cosa no es as: mas un hombre del monte de Efran, que se llama Seba hijo de Bicri, ha levantado su mano contra el rey David; entregad a se solamente, y me ir de la ciudad. Y la mujer dijo a Joab: He aqu su cabeza te ser arrojada desde el muro. 22 La mujer fue luego a todo el pueblo con su sabidura; y ellos cortaron la cabeza a Seba hijo de Bicri, y se la arrojaron a Joab. Y l toc la trompeta, y se retiraron de la ciudad, cada uno a su tienda. Y Joab se volvi al rey a Jerusaln. 

Oficiales de David

(2 S. 8.15-18; 1 Cr. 18.14-17)

23 As qued Joab sobre todo el ejrcito de Israel, y Benaa hijo de Joiada sobre los cereteos y peleteos, 24 y Adoram sobre los tributos, y Josafat hijo de Ahilud era el cronista. 25 Seva era escriba, y Sadoc y Abiatar, sacerdotes, 26 e Ira jaireo fue tambin sacerdote de David. 

Venganza de los gabaonitas

2 SAMUEL 21

1 Hubo hambre en los das de David por tres aos consecutivos. Y David consult a Jehov, y Jehov le dijo: Es por causa de Sal, y por aquella casa de sangre, por cuanto mat a los gabaonitas. 2 Entonces el rey llam a los gabaonitas, y les habl. (Los gabaonitas no eran de los hijos de Israel, sino del resto de los amorreos, a los cuales los hijos de Israel haban hecho juramento; pero Sal haba procurado matarlos en su celo por los hijos de Israel y de Jud.) 3 Dijo, pues, David a los gabaonitas: Qu har por vosotros, o qu satisfaccin os dar, para que bendigis la heredad de Jehov? 4 Y los gabaonitas le respondieron: No tenemos nosotros querella sobre plata ni sobre oro con Sal y con su casa; ni queremos que muera hombre de Israel. Y l les dijo: Lo que vosotros dijereis, har. 5 Ellos respondieron al rey: De aquel hombre que nos destruy, y que maquin contra nosotros para exterminarnos sin dejar nada de nosotros en todo el territorio de Israel, 6 dnsenos siete varones de sus hijos, para que los ahorquemos delante de Jehov en Gabaa de Sal, el escogido de Jehov. Y el rey dijo: Yo los dar. 

7 Y perdon el rey a Mefi-boset hijo de Jonatn, hijo de Sal, por el juramento de Jehov que hubo entre ellos, entre David y Jonatn hijo de Sal. 8 Pero tom el rey a dos hijos de Rizpa hija de Aja, los cuales ella haba tenido de Sal, Armoni y Mefi-boset, y a cinco hijos de Mical hija de Sal, los cuales ella haba tenido de Adriel hijo de Barzilai meholatita, 9 y los entreg en manos de los gabaonitas, y ellos los ahorcaron en el monte delante de Jehov; y as murieron juntos aquellos siete, los cuales fueron muertos en los primeros das de la siega, al comenzar la siega de la cebada. 

10 Entonces Rizpa hija de Aja tom una tela de cilicio y la tendi para s sobre el peasco, desde el principio de la siega hasta que llovi sobre ellos agua del cielo; y no dej que ninguna ave del cielo se posase sobre ellos de da, ni fieras del campo de noche. 11 Y fue dicho a David lo que haca Rizpa hija de Aja, concubina de Sal. 12 Entonces David fue y tom los huesos de Sal y los huesos de Jonatn su hijo, de los hombres de Jabes de Galaad, que los haban hurtado de la plaza de Bet-sn, donde los haban colgado los filisteos, cuando los filisteos mataron a Sal en Gilboa; 13 e hizo llevar de all los huesos de Sal y los huesos de Jonatn su hijo; y recogieron tambin los huesos de los ahorcados. 14 Y sepultaron los huesos de Sal y los de su hijo Jonatn en tierra de Benjamn, en Zela, en el sepulcro de Cis su padre; e hicieron todo lo que el rey haba mandado. Y Dios fue propicio a la tierra despus de esto. 

Abisai libra a David del gigante

15 Volvieron los filisteos a hacer la guerra a Israel, y descendi David y sus siervos con l, y pelearon con los filisteos; y David se cans. 16 E Isbi-benob, uno de los descendientes de los gigantes, cuya lanza pesaba trescientos siclos de bronce, y quien estaba ceido con una espada nueva, trat de matar a David; 17 mas Abisai hijo de Sarvia lleg en su ayuda, e hiri al filisteo y lo mat. Entonces los hombres de David le juraron, diciendo: Nunca ms de aqu en adelante saldrs con nosotros a la batalla, no sea que apagues la lmpara de Israel. 

Los hombres de David matan a los gigantes

(1 Cr. 20. 4-8)

18 Otra segunda guerra hubo despus en Gob contra los filisteos; entonces Sibecai husatita mat a Saf, quien era uno de los descendientes de los gigantes. 19 Hubo otra vez guerra en Gob contra los filisteos, en la cual Elhann, hijo de Jaare-oregim de Beln, mat a Goliat geteo, el asta de cuya lanza era como el rodillo de un telar. 20 Despus hubo otra guerra en Gat, donde haba un hombre de gran estatura, el cual tena doce dedos en las manos, y otros doce en los pies, veinticuatro por todos; y tambin era descendiente de los gigantes. 21 Este desafi a Israel, y lo mat Jonatn, hijo de Simea hermano de David. 22 Estos cuatro eran descendientes de los gigantes en Gat, los cuales cayeron por mano de David y por mano de sus siervos. 

Cntico de liberacin de David

(Sal. 18 ttulo, 1-50)

2 SAMUEL 22

1 Habl David a Jehov las palabras de este cntico, el da que Jehov le haba librado de la mano de todos sus enemigos, y de la mano de Sal. 2 Dijo: 


Jehov es mi roca y mi fortaleza, y mi libertador; 
3 Dios mo, fortaleza ma, en l confiar; 
Mi escudo, y el fuerte de mi salvacin, mi alto refugio; 
Salvador mo; de violencia me libraste. 
4 Invocar a Jehov, quien es digno de ser alabado, 
Y ser salvo de mi enemigos. 
5 Me rodearon ondas de muerte, 
Y torrentes de perversidad me atemorizaron. 
6 Ligaduras del Seol me rodearon; 
Tendieron sobre m lazos de muerte. 
7 En mi angustia invoqu a Jehov, 
Y clam a mi Dios; 
El oy mi voz desde su templo, 
Y mi clamor lleg a sus odos. 
8 La tierra fue conmovida, y tembl, 
Y se conmovieron los cimientos de los cielos; 
Se estremecieron, porque se indign l. 
9 Humo subi de su nariz, 
Y de su boca fuego consumidor; 
Carbones fueron por l encendidos. 
10 E inclin los cielos, y descendi; 
Y haba tinieblas debajo de sus pies. 
11 Y cabalg sobre un querubn, y vol; 
Vol sobre las alas del viento. 
12 Puso tinieblas por su escondedero alrededor de s; 
Oscuridad de aguas y densas nubes. 
13 Por el resplandor de su presencia se encendieron carbones ardientes. 
14 Y tron desde los cielos Jehov, 
Y el Altsimo dio su voz; 
15 Envi sus saetas, y los dispers; 
Y lanz relmpagos, y los destruy. 
16 Entonces aparecieron los torrentes de las aguas, 
Y quedaron al descubierto los cimientos del mundo; 
A la reprensin de Jehov, 
Por el soplo del aliento de su nariz. 
17 Envi desde lo alto y me tom; 
Me sac de las muchas aguas. 
18 Me libr de poderoso enemigo, 
Y de los que me aborrecan, aunque eran ms fuertes que yo. 
19 Me asaltaron en el da de mi quebranto; 
Mas Jehov fue mi apoyo, 
20 Y me sac a lugar espacioso; 
Mi libr, porque se agrad de m. 
21 Jehov me ha premiado conforme a mi justicia; 
Conforme a la limpieza de mis manos me ha recompensado. 
22 Porque yo he guardado los caminos de Jehov, 
Y no me apart impamente de mi Dios. 
23 Pues todos sus decretos estuvieron delante de m, 
Y no me he apartado de sus estatutos. 
24 Fui recto para con l, 
Y me he guardado de mi maldad; 
25 Por lo cual me ha recompensado Jehov conforme a mi justicia; 
Conforme a la limpieza de mis manos delante de su vista. 
26 Con el misericordioso te mostrars misericordioso, 
Y recto para con el hombre ntegro. 
27 Limpio te mostrars para con el limpio, 
Y rgido sers para con el perverso. 
28 Porque t salvas al pueblo afligido, 
Mas tus ojos estn sobre los altivos para abatirlos. 
29 T eres mi lmpara, oh Jehov; 
Mi Dios alumbrar mis tinieblas. 
30 Contigo desbaratar ejrcitos, 
Y con mi Dios asaltar muros. 
31 En cuanto a Dios, perfecto es su camino, 
Y acrisolada la palabra de Jehov. 
Escudo es a todos los que en l esperan. 
32 Porque quin es Dios, sino slo Jehov? 
Y qu roca hay fuera de nuestro Dios? 
33 Dios es el que me cie de fuerza, 
Y quien despeja mi camino; 
34 Quien hace mis pies como de ciervas, 
Y me hace estar firme sobre mis alturas; 
35 Quien adiestra mis manos para la batalla, 
De manera que se doble el arco de bronce con mis brazos. 
36 Me diste asimismo el escudo de tu salvacin, 
Y tu benignidad me ha engrandecido. 
37 T ensanchaste mis pasos debajo de m, 
Y mis pies no han resbalado. 
38 Perseguir a mis enemigos, y los destruir, 
Y no volver hasta acabarlos. 
39 Los consumir y los herir, de modo que no se levanten; 
Caern debajo de mis pies. 
40 Pues me ceiste de fuerzas para la pelea; 
Has humillado a mis enemigos debajo de m, 
41 Y has hecho que mis enemigos me vuelvan las espaldas, 
Para que yo destruyese a los que me aborrecen. 
42 Clamaron, y no hubo quien los salvase; 
Aun a Jehov, mas no les oy. 
43 Como polvo de la tierra los mol; 
Como lodo de las calles los pis y los tritur. 
44 Me has librado de las contiendas del pueblo; 
Me guardaste para que fuese cabeza de naciones; 
Pueblo que yo no conoca me servir. 
45 Los hijos de extraos se sometern a m; 
Al oir de m, me obedecern. 
46 Los extraos se debilitarn, 
Y saldrn temblando de sus encierros. 
47 Viva Jehov, y bendita sea mi roca, 
Y engrandecido sea el Dios de mi salvacin. 
48 El Dios que venga mis agravios, 
Y sujeta pueblos debajo de m; 
49 El que me libra de enemigos, 
Y aun me exalta sobre los que se levantan contra m; 
Me libraste del varn violento. 
50 Por tanto, yo te confesar entre las naciones, oh Jehov, 
Y cantar a tu nombre. 
51 El salva gloriosamente a su rey, 
Y usa de misericordia para con su ungido, 
A David y a su descendencia para siempre. 



Ultimas palabras de David

2 SAMUEL 23




1 Estas son las palabras postreras de David. 
Dijo David hijo de Isa, 
Dijo aquel varn que fue levantado en alto, 
El ungido del Dios de Jacob, 
El dulce cantor de Israel: 
2 El Espritu de Jehov ha hablado por m, 
Y su palabra ha estado en mi lengua. 
3 El Dios de Israel ha dicho, 
Me habl la Roca de Israel: 
Habr un justo que gobierne entre los hombres, 
Que gobierne en el temor de Dios. 
4 Ser como la luz de la maana, 
Como el resplandor del sol en una maana sin nubes, 
Como la lluvia que hace brotar la hierba de la tierra. 
5 No es as mi casa para con Dios; 
Sin embargo, l ha hecho conmigo pacto perpetuo, 
Ordenado en todas las cosas, y ser guardado, 
Aunque todava no haga l florecer 
Toda mi salvacin y mi deseo. 
6 Mas los impos sern todos ellos como espinos arrancados, 
Los cuales nadie toma con la mano; 
7 Sino que el que quiere tocarlos 
Se arma de hierro y de asta de lanza, 
Y son del todo quemados en su lugar. 



Los valientes de David

(1 Cr. 11.10-47)

8 Estos son los nombres de los valientes que tuvo David: Joseb-basebet el tacmonita, principal de los capitanes; ste era Adino el eznita, que mat a ochocientos hombres en una ocasin. 

9 Despus de ste, Eleazar hijo de Dodo, ahohta, uno de los tres valientes que estaban con David cuando desafiaron a los filisteos que se haban reunido all para la batalla, y se haban alejado los hombres de Israel. 10 Este se levant e hiri a los filisteos hasta que su mano se cans, y qued pegada su mano a la espada. Aquel da Jehov dio una gran victoria, y se volvi el pueblo en pos de l tan slo para recoger el botn. 

11 Despus de ste fue Sama hijo de Age, ararita. Los filisteos se haban reunido en Lehi, donde haba un pequeo terreno lleno de lentejas, y el pueblo haba huido delante de los filisteos. 12 El entonces se par en medio de aquel terreno y lo defendi, y mat a los filisteos; y Jehov dio una gran victoria. 13 Y tres de los treinta jefes descendieron y vinieron en tiempo de la siega a David en la cueva de Adulam; y el campamento de los filisteos estaba en el valle de Refaim. 14 David entonces estaba en el lugar fuerte, y haba en Beln una guarnicin de los filisteos. 15 Y David dijo con vehemencia: Quin me diera a beber del agua del pozo de Beln que est junto a la puerta! 16 Entonces los tres valientes irrumpieron por el campamento de los filisteos, y sacaron agua del pozo de Beln que estaba junto a la puerta; y tomaron, y la trajeron a David; mas l no la quiso beber, sino que la derram para Jehov, diciendo: 17 Lejos sea de m, oh Jehov, que yo haga esto. He de beber yo la sangre de los varones que fueron con peligro de su vida? Y no quiso beberla. Los tres valientes hicieron esto. 

18 Y Abisai hermano de Joab, hijo de Sarvia, fue el principal de los treinta. Este alz su lanza contra trescientos, a quienes mat, y gan renombre con los tres. 19 El era el ms renombrado de los treinta, y lleg a ser su jefe; mas no igual a los tres primeros. 

20 Despus, Benaa hijo de Joiada, hijo de un varn esforzado, grande en proezas, de Cabseel. Este mat a dos leones de Moab; y l mismo descendi y mat a un len en medio de un foso cuando estaba nevando. 21 Tambin mat l a un egipcio, hombre de gran estatura; y tena el egipcio una lanza en su mano, pero descendi contra l con un palo, y arrebat al egipcio la lanza de la mano, y lo mat con su propia lanza. 22 Esto hizo Benaa hijo de Joiada, y gan renombre con los tres valientes. 23 Fue renombrado entre los treinta, pero no igual a los tres primeros. Y lo puso David como jefe de su guardia personal. 

24 Asael hermano de Joab fue de los treinta; Elhann hijo de Dodo de Beln, 25 Sama harodita, Elica harodita, 26 Heles paltita, Ira hijo de Iques, tecota, 27 Abiezer anatotita, Mebunai husatita, 28 Salmn ahohta, Maharai netofatita, 29 Heleb hijo de Baana, netofatita, Itai hijo de Ribai, de Gabaa de los hijos de Benjamn, 30 Benaa piratonita, Hidai del arroyo de Gaas, 31 Abi-albn arbatita, Azmavet barhumita, 32 Eliaba saalbonita, Jonatn de los hijos de Jasn, 33 Sama ararita, Aham hijo de Sarar, ararita, 34 Elifelet hijo de Ahasbai, hijo de Maaca, Eliam hijo de Ahitofel, gilonita, 35 Hezrai carmelita, Paarai arbita, 36 Igal hijo de Natn, de Soba, Bani gadita, 37 Selec amonita, Naharai beerotita, escudero de Joab hijo de Sarvia, 38 Ira itrita, Gareb itrita, 39 Uras heteo; treinta y siete por todos. 

David censa al pueblo

(1 Cr. 21.1-27)

2 SAMUEL 24

1 Volvi a encenderse la ira de Jehov contra Israel, e incit a David contra ellos a que dijese: Ve, haz un censo de Israel y de Jud. 2 Y dijo el rey a Joab, general del ejrcito que estaba con l: Recorre ahora todas las tribus de Israel, desde Dan hasta Beerseba, y haz un censo del pueblo, para que yo sepa el nmero de la gente. 3 Joab respondi al rey: Aada Jehov tu Dios al pueblo cien veces tanto como son, y que lo vea mi seor el rey; mas por qu se complace en esto mi seor el rey? 4 Pero la palabra del rey prevaleci sobre Joab y sobre los capitanes del ejrcito. Sali, pues, Joab, con los capitanes del ejrcito, de delante del rey, para hacer el censo del pueblo de Israel. 5 Y pasando el Jordn acamparon en Aroer, al sur de la ciudad que est en medio del valle de Gad y junto a Jazer. 6 Despus fueron a Galaad y a la tierra baja de Hodsi; y de all a Danjan y a los alrededores de Sidn. 7 Fueron luego a la fortaleza de Tiro, y a todas las ciudades de los heveos y de los cananeos, y salieron al Neguev de Jud en Beerseba. 8 Despus que hubieron recorrido toda la tierra, volvieron a Jerusaln al cabo de nueve meses y veinte das. 9 Y Joab dio el censo del pueblo al rey; y fueron los de Israel ochocientos mil hombres fuertes que sacaban espada, y los de Jud quinientos mil hombres. 

10 Despus que David hubo censado al pueblo, le pes en su corazn; y dijo David a Jehov: Yo he pecado gravemente por haber hecho esto; mas ahora, oh Jehov, te ruego que quites el pecado de tu siervo, porque yo he hecho muy neciamente. 11 Y por la maana, cuando David se hubo levantado, vino palabra de Jehov al profeta Gad, vidente de David, diciendo: 12 Ve y di a David: As ha dicho Jehov: Tres cosas te ofrezco; t escogers una de ellas, para que yo la haga. 13 Vino, pues, Gad a David, y se lo hizo saber, y le dijo: Quieres que te vengan siete aos de hambre en tu tierra? o que huyas tres meses delante de tus enemigos y que ellos te persigan? o que tres das haya peste en tu tierra? Piensa ahora, y mira qu responder al que me ha enviado. 14 Entonces David dijo a Gad: En grande angustia estoy; caigamos ahora en mano de Jehov, porque sus misericordias son muchas, mas no caiga yo en manos de hombres. 

15 Y Jehov envi la peste sobre Israel desde la maana hasta el tiempo sealado; y murieron del pueblo, desde Dan hasta Beerseba, setenta mil hombres. 16 Y cuando el ngel extendi su mano sobre Jerusaln para destruirla, Jehov se arrepinti de aquel mal, y dijo al ngel que destrua al pueblo: Basta ahora; detn tu mano. Y el ngel de Jehov estaba junto a la era de Arauna jebuseo. 17 Y David dijo a Jehov, cuando vio al ngel que destrua al pueblo: Yo pequ, yo hice la maldad; qu hicieron estas ovejas? Te ruego que tu mano se vuelva contra m, y contra la casa de mi padre. 

18 Y Gad vino a David aquel da, y le dijo: Sube, y levanta un altar a Jehov en la era de Arauna jebuseo. 19 Subi David, conforme al dicho de Gad, segn haba mandado Jehov; 20 y Arauna mir, y vio al rey y a sus siervos que venan hacia l. Saliendo entonces Arauna, se inclin delante del rey, rostro a tierra. 21 Y Arauna dijo: Por qu viene mi seor el rey a su siervo? Y David respondi: Para comprar de ti la era, a fin de edificar un altar a Jehov, para que cese la mortandad del pueblo. 22 Y Arauna dijo a David: Tome y ofrezca mi seor el rey lo que bien le pareciere; he aqu bueyes para el holocausto, y los trillos y los yugos de los bueyes para lea. 23 Todo esto, oh rey, Arauna lo da al rey. Luego dijo Arauna al rey: Jehov tu Dios te sea propicio. 24 Y el rey dijo a Arauna: No, sino por precio te lo comprar; porque no ofrecer a Jehov mi Dios holocaustos que no me cuesten nada. Entonces David compr la era y los bueyes por cincuenta siclos de plata. 25 Y edific all David un altar a Jehov, y sacrific holocaustos y ofrendas de paz; y Jehov oy las splicas de la tierra, y ces la plaga en Israel. 
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 Sociedades Bblicas Unidas 1960

Versin tomada del sitio: http://www.gentle.org/biblia/
Revisin ortogrfica realizada con Word 95 (6), de Microsoft.
