Naci� con Chile, educ� a dieciseis presidentes y debe desaparecer: en su lugar estar� el Liceo A-0 como dependencia municipal.
No era profesora, sino una funcionaria administrativa quien rompi� a llorar cuando una comisi�n del Ministerio de Educaci�n lleg� la semana pasada al Instituto Nacional. Deb�a firmar la notificaci�n de su despido por parte del Estado para su contrataci�n como empleada municipal.
Ella, al ver "algo" en los papeles, llor�. Entre sollozos dec�a: "�Lo que le han hecho al Instituto!".
Lo que all� hab�a visto era que ya el Instituto Nacional era mencionado como el Liceo A-0.
"Fue como cuando de la funeraria vienen a sellar la urna", coment� un profesor, que se neg� a firmar diciendo: "Hagan lo que quieran".
Un d�a gris, lluvioso, y con las aulas vacias (hab�a vacaciones por fin de trimestre), aumentaba la pesadumbre. Para el actual rector, Luis Andr�s Molina Palacios, era la m�s dura prueba de su larga carrera de pedagogo.
En los muros colgaban carteles escritos con plum�n y hasta l�pices de colores, que condenaban el traspaso del Instituto a la Municipalidad de Santiago. Uno de ellos dec�a: "Fray Camilo Henr�quez, haz algo por tu �nstituto".
Una profesora cont� a HOY que hab�an hecho una vigilia y que a uno de los docentes se le ocurri� pedir un milagro: que el ex Presidente Jorge Alessandri recuperase el conocimiento y gritase defendiendo su querido Instituto. En un marco se guardan sus palabras cuando asumi� la Presidencia en 1958. En carta al entonces rector Antonio Oyarz�n le expresaba que "en todo momento estar� unido al Instituto Nacional y que, por todos los medios a mi alcance, procurar� satisfacer sus necesidades".
�Por qu� el Instituto Nacional recibe tanto �nfasis cuando es un millar de liceos y escuelas los que se convierten en dependencias municipales?
En la reuni�n del Centro de Padres y Apoderados puede hallarse la respuesta. Un padre, cuyos bisabuelos, abuelo, padre y �l mismo, se educaron en el Instituto, expres�:
-En el r�gimen pasado muchas industrias hab�an sido intervenidas, pero cuando se dijo: "a la Papelera no", se quiso representarlas a todas en lo que era como un s�mbolo de la Patria. Naci� conjuntamente con el Ej�rcito de Chile y la Biblioteca Nacional. Defender el Instituto es defender el m�s grande patrimonio cultural de la naci�n.
El Consejo General de Profesores, ocho mandatarios; que all� nacieron la Universidad de Chile, la Facultad de Medicina, el Internado Nacional Barros Arana; que en �l se form� la primera brigada de Scouts de Chile y segunda del mundo (1913); que fue cuna del Movimiento Intelectual de 1842 y de todos los grandes movimientos culturales.
Los profesores evocaron el postulado de Camilo Henr�quez: "El gran fin del Instituto es dar a la Patria ciudadanos que la dirijan, la defiendan, la hagan florecer, le den el honor". Y manifiestan: "Hoy como ayer, seguimos mostrando el mismo orgullo del pasado".
Dan ejemplos: los primeros puntajes de ingreso a las universidades; los m�s altos resultados en el PER (Programa de Evaluaci�n de Rendimiento); la m�s alta promoci�n de profesionales egresados de las universidades. "Este quehacer educacional ha sido posible" -se�alan- "por tuici�n directa del Estado que ha sabido cumplir con el mandato supremo de los Padres de la Patria, convirtiendo al Instituto Nacional en un patrimonio de la naci�n chilena".
Ese afecto al Instituto, el sentirlo como algo propio, no es nuevo en docentes, funcionarios y alumnos. En la biblioteca hay un �nfora con las cenizas de quien fue su bibliotecario e impulsor de su Academia de letras durante 40 a�os: Ernesto Boero Lillo. Pidi� que lo dejasen reposar "junto a mis libros y en este Instituto que tanto am�".
|