La no declarada
guerra de civilizaciones sigue desencadenándose a ritmo vertiginoso. Luego de
la constitución del gobierno pro-norteamericano en Irak, dos acontecimientos
contundentes se sucedieron provocando las esperables secuelas. La aparición del
líder de la resistencia anti-norteamericana en el mundo islámico anunciando
nuevas acciones tuvo su secuela inmediata. Manifestó que el ofrecimiento de
tregua efectuado a Bush no había sido aceptado y que por tal razón, no
solamente los gobiernos deben ser considerados como responsables de las
acciones opresivas efectuadas sobre las naciones islámicas y el resto del
mundo, sino también lo son los pueblos que los han elegido sucesivamente. De
acuerdo al mito occidental es el pueblo el soberano y por lo tanto el último
responsable de las acciones de sus mandatarios, los gobernantes. Justo al día
siguiente de tal aparición un maxi-atentado acontece en Egipto en un centro
frecuentado por turistas europeos, es decir pertenecientes a los países de la
comunidad que es hoy en día el principal aliado de Norteamérica en su invasión
a Irak. Para evitar suspicacias respecto de quienes fueron los autores se
reiteró la misma modalidad. Así como en los países agresores los magnicidios se
efectuaron un día 11 con tres años de distancia entre sí, en Egipto, principal
régimen islámico caracterizado como “apóstata” y títere de Norteamérica, ello
sucede cada nueve meses desde el 2004 y en los tres casos hasta ahora
acontecidos fue con coche-bomba y siempre a través de tres explosiones. Quedó
así testimoniada en forma indubitable la huella de Al Qaeda. Inmediatamente tal
aparición pública suscitó una crisis inevitable en el régimen norteamericano.
Si ya desde el Pentágono el 75% de los generales solicitaban públicamente la
renuncia del ministro de Defensa (por tal razón ya se habla de un golpe de
Estado interno), del lado demócrata se incrementaron las protestas. M.
Allbright manifestó textualmente que la guerra de Irak fue una locura y
estupidez. Kerry, tras observar el video en que Bin Laden, hablando con total
naturalidad y libertad, despotricaba en contra de los norteamericanos, hacía
notar la incapacidad de Bush en capturarlo cuando se hallaba escondido en las
montañas de Tora Bora en Afganistán. Y cómo a su vez dicha guerra e invasión
había sido un fracaso estrepitoso, pues además de las bajas que diariamente
deben padecer los norteamericanos y sus aliados, de hecho el país se encuentra
en mano de los talibanes y el actual presidente títere impuesto por los
invasores es “apenas un intendente de Kabul”. ¿Quedará todavía algún tonto del
estilo de Fidel Castro que nos diga que Bin Laden trabajaba para Bush?
Pero el golpe de gracia lo terminó
dando Al Zarkawi, por el que se ofrecía una suculenta recompensa de 25 millones
de dólares. A pesar de todas las acciones emprendidas en su contra pudo
aparecer públicamente en un video a cara descubierta y empuñando una
ametralladora en territorio irakí libre. Fue justo cuando se había recién
nombrado al aludido gobierno títere de tal país y cuando habían concurrido para
supervisar la asunción D. Runsfeld y a su vez, para controlarlo a éste a fin de
que no siguiese cometiendo estupideces, la negrita Condolezza. Debido a que los
medios argentinos han practicado la censura a sus interesantes palabras (La
Nación de Buenos Aires apenas le dedicó un pequeño recuadro) reproduzcamos
aquí lo que dijera:
Mensaje a los judíos, cruzados y
apóstatas del islam: (aunque el receptor principal sea el presidente Bush):
“Juro sobre Dios que no tendrás paz
hasta tanto corra sangre por nuestras venas. Nuestro emir y jeque Osama Bin
Laden te ha ofrecido una tregua a largo plazo, pero tu arrogancia y vanidad la
han rechazado: y he aquí que hoy te la pasas golpeando las puertas del Este y
del Oeste preguntándote cómo hacer para salir de los problemas en los cuales te
has metido. Pero no eres sincero ni siquiera contigo mismo: aprende de tus
antepasados y cuéntale la verdad a tu pueblo. ¿Por qué no hablas de la siempre
más frágil voluntad de combate de tus soldados, por qué no cuentas de sus
suicidios? Tus soldados no duermen si no toman pastillas que los aturden y se
vuelven como bestias que, guiadas por sus oficiales, concurren hacia el
matadero para ser degolladas y dispersadas. Debes saber, mentiroso, que tus
íncubos no serán peores de lo que acontecerá, si Dios lo quiere”.
De acuerdo a algunos las palabras
finales preanunciaban nuevas acciones más duras. Así pues en el día de la fecha
la hermana del nuevo vicepresidente irakí recientemente elegido por la
ocupación norteamericana muere en un atentado, pocas horas después 4 soldados
italianos siguen el mismo camino a fin de acelerar la salida de tal país del
territorio ocupado.
Quiera pues la Providencia que la razón
triunfe y que Bush se retire del gobierno rápidamente a fin de que retorne la
paz en el mundo.