La fecha
fundacional del nuevo milenio
9/11 o 8/8
El actual presidente ruso Dimitri
Medvedev acaba de decirnos que en realidad la fecha clave que iniciara el nuevo
milenio no habría sido el fatídico 9/11, sino el más reciente 8/8 que es cuando
las fuerzas de la Federación Rusa invadieron Georgia y en un rápido blitzkrieg de apenas dos días lograron prácticamente
ocupar el país, salvo -y esto por supuesto no lo dice- obtener el objetivo
fundamental que era la destitución del presidente Misha
Saakashvili.
Tal como dijéramos en otra nota
este último, en tanto atravesaba por una gran crisis interna que ponía en
peligro su mandato debido a la incesante oposición de la población que lo
acusaba de déspota y corrupto, buscó, a través de la invasión de la provincia
separatista de Osetia del Sur, algo de oxígeno para su gobierno; siendo ello
una semejanza más con lo que hiciera en 1982 en la Argentina el Gral. Galtieri con Malvinas. Pero también se ha señalado que la
torpeza del novato Medvedev consistió en hacer público su objetivo de destituir
al presidente del país invadido convirtiendo así lo que fue una victoria
militar en una derrota política. Saakashvili, sin
habérselo propuesto de esa forma, logró capitalizar para sí el espíritu
nacionalista de la población, profundamente anti-ruso, en modo tal que, a pesar
de la derrota, ésta terminó encuadrándose a su alrededor, permitiéndole
mantenerse en el cargo. Por ello comparamos en su momento tal circunstancia con
lo que hubiera sucedido en la Argentina si Margaret Thatcher
hubiera manifestado que efectuaba su invasión para destituir a la Junta Militar
e instaurar la democracia, lo que efectivamente sucedió luego y a causa de su
acción (1).
Pero más allá de los resultados
pobres políticamente obtenidos por Rusia en su invasión, a lo cual también se
le podría sumar la prescindencia de China y de los países que integran el
Acuerdo de Shangai ante tal hecho, cabría preguntarse si, tal como ha
manifestado el líder ruso, el pretendido 'Despertar' del 8/8 de aquel país
producido a través de tal invasión representa realmente el nuevo hecho
fundacional del milenio y no en cambio el 9/11 como siempre se sostuvo. Al
respecto digamos que, si bien Rusia logró evitar con su reacción militar la ocupación
de las provincias separatistas de Georgia sin que EEUU o la Unión Europea se
salieran de un mero reclamo verbal, la pregunta a hacerse sería la inversa.
¿Por qué se animó a invadir un país soberano, miembro de la ONU y aliado de los
EEUU y a su vez por qué este último no intervino para evitarlo?
En una nota anterior planteamos
la posibilidad no desmentida para nada -y menos aun por los hechos- de que la
acción georgiana que determinara la reacción rusa hubiera sido inducida
especialmente por los mismos EEUU los cuales habrían pactado con los rusos la
entrega de la hegemonía en la zona caucásica en el contexto de una alianza en
la lucha en contra del fundamentalismo islámico que hoy se desarrolla
justamente en tal región y en cercanas como Afganistán, Pakistán e Irak y en la
cual están comprometidas las dos naciones. Al respecto las reacciones
sorpresivas de Saakashvili asombrándose por la
intervención rusa y su no destrucción del túnel que vinculaba la Osetia
georgiana con la de aquel país, así lo atestiguarían. Sin embargo aunque ello
no hubiese sido de esta manera, en tanto no existe una documentación al
respecto que lo corrobore, lo indudable es que en cualquiera de los dos casos
la acción de Medvedev se ha debido, más que a un acrecentamiento de su poderío,
en gran medida por el debilitamiento del norteamericano. En efecto, los
resultados actuales que EEUU está obteniendo en sus diferentes guerras así lo
atestiguan de manera indubitable.
1) Afganistán: A
pesar de contar con la colaboración activa de 40 naciones aliadas que han
enviado tropas al país; a pesar de haber logrado el envío de armas y ayudas
logísticas por parte de Rusia, China e Irán, la situación está mucho peor
ahora, luego de siete años, que cuando se lo invadiera en 2001. El talibán y Al
Qaeda hoy controlan, según lo reconocido por la misma OTAN, los dos tercios del
territorio y EEUU ha debido enviar en la semana pasada un refuerzo de 8.000
hombres para poder sobrellevar una defensa más o menos digna en aquellos que
todavía controla.
2) Pakistán: Este
país que en el 2001 tenía un gobierno militar favorable a los norteamericanos
actualmente se halla sumido en el caos. La región del Noroeste que limita con
Afganistán (FATA) hoy se encuentra bajo el dominio de los talibanes y Al Qaeda
habiéndose establecido en la provincia de Bajaur (es
una hipótesis pero con bastante fundamento) la sede directiva de esta
organización. El gobierno militar ha ya cesado en sus funciones y actualmente
se encuentra al frente del Estado Asif Zardari, el viudo de la recientemente ajusticiada Benazir Bhutto, más conocido como
Mr. 10% pues cuando su mujer era primer ministro ése era el porcentaje con el
que se quedaba de todas las licitaciones. Actualmente, el mismo, a pesar de ser
un incondicional de Bush quien le obtuvo la liberación de la cárcel cuando
estaban los militares en el poder, reina pero no gobierna. EEUU ha debido
desarrollar en los últimos meses una guerra no declarada en contra del
fundamentalismo en la región de FATA con incesantes bombardeos 'inteligentes',
lo cual es un arma de doble filo en tanto que ha generado airadas protestas por
parte del jefe de la fuerzas armadas pakistaníes y de la población en general
por violación de la soberanía nacional. El problema se agrava pues Pakistán, a
diferencia de Irán, ya tiene la bomba atómica.
3) Irak: En este
país las cosas les han ido un poco mejor a los norteamericanos. Luego de un
período desastroso en el cual se tuvo que hacer frente a la sublevación sunita
en el norte del país, dirigida por Al Qaeda y en el sur por la milicia chiíta
de Al Sadr, la situación ha podido revertirse porque
se logró, gracias a la intervención de Irán, desarticular a esta última
fortaleciendo así al régimen también chiíta de Maliki
que cuenta con el aval del Consejo Islámico de Alí Sistani, estrecho aliado del
régimen de los ayatollah. En el norte ha primado allí
la larga influencia laica del partido baathista de
Saddam Hussein. A cambio de dinero y de poder se logró constituir una milicia
anti-fundamentalista de origen sunita, el Movimiento de los Despertados,
los cuales son mercenarios que luchan por un sueldo de 300 dólares mensuales
que les pagan los norteamericanos. De este modo, si bien no se ha logrado
terminar con Al Qaeda, el cual, de acuerdo a lo recientemente manifestado por
el Gral. Petraeus, sigue siendo el principal enemigo,
al menos se ha conseguido distraerlo en una guerra civil. Es decir EEUU ha
logrado aquí con relativo éxito que sean otros los que combatan por su causa.
Pero la situación no es duradera, sino que es apenas una pausa en la que se
dista enormemente de haber 'pacificado' el país que es el objetivo principal.
4) Somalia: En esta
estratégica región del Cuerno del África, de cuyo dominio depende el flujo
petrolero por el Mar Rojo y los sistemas de irrigación del Nilo en Egipto, gran
aliado de los EEUU, este último había logrado desplazar del poder a las Cortes
Islámicas a través de la invasión del país por parte de un aliado, Etiopía, en
enero de 2007. Luego de un año y medio de ocupación la situación del país es
hoy la siguiente: las antiguas Cortes Islámicas, de carácter moderado y con
posibilidades de acordar con EEUU en alguno de sus sectores, han sido
sustituidas por las milicias de As Sahab vinculadas
con Al Qaeda. Las mismas han rechazado los acuerdos de Djibuti
efectuados entre el actual gobierno títere de los etíopes y norteamericanos con
sectores moderados de las Cortes y se han lanzado abiertamente a la reconquista
del país. En la actualidad toda la zona centro y sur con el estratégico puerto
de Kismayo se encuentran en su poder y en estos días
se proclamará el Emirato de Somalia. Las ciudades de Mogadiscio y Baidoa, únicos centros en donde aun se encuentran los
etíopes, están sometidas a incesantes bombardeos.
Quedaría aun por exponer la
situación de otras dos zonas de alta conflictividad como la guerra que hoy se
desarrolla en las repúblicas de Ingushetia, Chechenia
y Daguestán, ocupadas por los rusos y que forman parte del paralelo y ya
proclamado Emirato del Cáucaso, pero ello será tema de otra nota; lo mismo que
lo relativo a la situación de la región del Magreb en el Norte del África
(Argelia, Marruecos, Túnez, Libia y Mauritania) en donde también se está
llevando a cabo una rebelión fundamentalista. Ello será tema también de otro
informe.
En realidad, volviendo a la
problemática central, hay que decir que todo lo que relatamos aquí e incluso el
mismo 8/8 han sido una consecuencia del 9/11. Al Qaeda lo que buscó con tal
acción fue provocar una reacción de los norteamericanos y obligarlos a participar
de varios frentes de combate simultáneamente (de manera meramente comparativa
se podría decir que se aplicó aunque con otros objetivos la doctrina de los mil
Vietnam) para así debilitarlos, como efectivamente lo logró. Aquellos que
dicen, a pesar de todas las evidencias en contrario, que dicha organización ha
operado al servicio de Bush, a la luz de los resultados obtenidos deberían
modificar las causas por los efectos. Ha sido este último aquel que ha actuado,
en gran parte por necesidad y en otra por engaño, como el mejor agente que ha
tenido la organización de Bin Laden
para alcanzar sus objetivos. Tal como ha dicho recientemente Marcos Ghio, antes
del 9/11 el mundo se encontraba pacificado, habíamos llegado al Fin de la
Historia de Fukuyama, pero luego de tal fecha han
estallado al menos cuatro guerras de alta intensidad por lo que a partir de esa
fecha se ha dado lugar al surgimiento de otra historia. Es lo que
nuestra Agencia califica como Guerra de
Civilizaciones, lo cual, una vez más lo decimos, no tiene nada que ver con
la parodia inventada por Samuel Huntington para corregir la doctrina de Fukuyama, en tanto que aquel comprende por tales a
conjuntos de naciones. Civilización, desde el punto de vista de Evola y
Guénon, es en cambio la manifestación de una concepción del
mundo, basada en principios y no en intereses como
expresa en vez el concepto de Huntington.
Estas guerras han demostrado, en
sus siete años de duración, que EEUU no es, tal como decía Fukuyama,
el Imperio universal sino simplemente un poder que necesita de aliados para
llevar a cabo sus contiendas. Por ello la invasión a Georgia por parte de
Rusia es el pase de factura que le emite uno de estos aliados. Y una misma
situación la tenemos hoy en día en Sudamérica con Chávez, su gran surtidor de
petróleo, materia prima indispensable para llevar a cabo sus guerras y por lo
tanto también su aliado. Si este último se atreve a expulsar a su embajador y a
calificar a Norteamérica como una 'm....a' sin recibir a cambio ninguna
represalia, es porque está reconociendo una situación de hecho: que el mundo ya
no es el mismo de antes del 2001, que EEUU no es más el 'imperio', que el
poder por lo tanto debe ser compartido.
Ante ello la alternativa que nos
queda es la siguiente: o conformarnos con el mundo de siempre con la diferencia
de que son más de uno los que lo rigen, tal como nos proponen Chávez y Medvediev y que en los hechos, a regañadientes, termina
siendo aceptado por Bush, en tanto comparte sus mismos principios modernos, o
por el contrario sostener, tal como lo hace actualmente el fundamentalismo, otro
mundo, otra civilización que no sea la moderna. Por lo tanto lo que Medvediev formulara de manera unívoca, para nosotros no lo
es. Se trata aquí verdaderamente de una disyuntiva. Los que quieren seguir
formando parte de este mundo y de esta civilización, pero con un poder que sea
plural tienen por supuesto como fecha propia el 8/8. En cambio los que queremos
otro mundo, otra civilización y que en función de ello queremos derrotar a los
EEUU y a la modernidad en su conjunto, seguimos considerando al 9/11 como la
gran bisagra de la historia.
(1) En realidad esto fue
reconocido luego por la Sra. Thatcher cuando en plena
democracia declaró, sin que obviamente nadie le dijera nada en contrario, que
gracias a ella la Argentina gozaba de tal forma de vida. Obviamente que un
demócrata, en tanto carece de cualquier tipo de dignidad y en última instancia
sólo piensa en su estómago y en otras funciones similares, jamás iba a estar
sintiéndose afectado por tal aserto. Por ello la astuta Dama de Hierro pudo
decirlo sin tapujos en el momento más adecuado para ello.
Walter Preziosi
Buenos Aires,
15/09/08