HEIDEGGER Y LOS CRÍMENES DE BUSH
No creamos por lo que
escribiremos ahora que Obama se trata de una buena
persona preocupada por el derecho y el bienestar de la ‘humanidad’. Él también
es un asesino como su predecesor el presidente Bush, pero con la diferencia de
que, como ahora está tratando de que la gente no hable de los crímenes que está
cometiendo a diario en Afganistán y en Pakistán con sus bombardeos inteligentes
que eliminan a un promedio de 30 ‘talibanes’ por día, disfrazados todos ellos de
ancianos, niños y campesinos, le conviene en cambio que se empiece a hablar de
los delitos cometidos por su predecesor. Y esto convengamos que nos beneficia
sobremanera pues es una prueba clara de que el Estado norteamericano es una
verdadera institución mafiosa aunque con la diferencia de que camufla sus
delitos bajo la farsa de la democracia y el respeto de los derechos.
En la semana que ha pasado nos hemos
enterado de algo que ya se venía denunciando desde hacía mucho tiempo pero que ahora
ha sido por fin aceptado oficialmente. Es lo relativo a los crímenes de guerra
cometidos por EEUU durante la invasión a Afganistán en el 2001. El diario New York Times, en su pasada edición del
10/7, informó que se está investigando -y bajo la precisa indicación de Obama- la matanza de al menos 1000 prisioneros talibanes
cometida por el Gral. Rachid Dostum
bajo la expresa inducción del régimen de George Bush. Reseñemos brevemente,
debido a la profunda desinformación que hoy reina, qué fue lo que sucedió y
quién era el aludido militar, hoy importante funcionario del régimen títere de
ocupación del presidente Karzai. Dostum
había sido años atrás un estrecho colaborador de los rusos durante el período
en que dicho país ocupara Afganistán y por lo tanto ya desde ese entonces un feroz
enemigo sea de los talibanes como de Al Qaeda que luchaban en su contra. Pero
luego de que el Imperio soviético se desmoronó tras la derrota propinada en
febrero de 1989, Dostum, quien posiblemente debe
haber sido un profundo lector de Heidegger y debe haber compartido con éste la
idea de que la antigua URSS y los EEUU eran ‘metafísicamente iguales’, pasó
rápidamente a colaborar con este segundo país y con su agencia de inteligencia
la CIA formando parte de la organización que cobijara esta superpotencia junto
con la Unión Europea, la Alianza del Norte del legendario gral.
Massud, quien fuera eliminado por Al Qaeda dos días
antes del famoso atentado del 11S.
El
destino de Dostum parecía entonces sellado luego de
este hecho cuando la oportuna invasión americana, junto a la de otras cuarenta
naciones que componen lo que se conoce como la ISAF, le salvaron la vida permitiendo
así que su movimiento alcanzara el poder que no podía obtener por sus propios
medios, tal como le había sucedido años atrás con sus amigos los rusos. Fue así
que, ante la desproporción de fuerzas existente tras la sorpresiva invasión de octubre
de 2001 y ante sucesivas promesas de amplias amnistías, muchos talibanes
decidieron rendirse a los americanos. Pero éstos imitando un acontecimiento
similar al que sucediera en el vecino Líbano con los campamentos palestinos,
resolvieron entregarlos a la custodia de carceleros como el heideggeriano
Gral. Dostum. Los informes que da el diario
neoyorquino sobre el hecho ponen verdaderamente la piel de gallina. Resulta ser
que el aludido encerró a al menos un millar de ellos en varios containers que mantuvo bajo el sol y sin brindarles ni
alimentos ni agua durante unos cuatro días. Luego procedió a abrirlos y a
comprobar el resultado de su experimento. Como constató que algunos talibanes
todavía estaban vivos procedió a ejecutarlos minuciosamente.
Por
supuesto que no hubo nadie que protestó por el hecho pues la desgracia de los
talibanes es la de que tienen la contra no sólo de los americanos y europeos,
sino también de los rusos e iraníes. Por ello no ha habido periodismo
internacional que se ocupara de ellos para defenderlos y hasta hubo canallas
que los han acusado de ser agentes de los ingleses. Ahora nos enteramos del
hecho no por una razón de defensa de la democracia y la justicia, sino porque
se trata como decíamos de buscar chivos expiatorios que hagan creer que con el
nuevo gobierno se están defendiendo los derechos humanos.
Por supuesto
que Dostum sigue siendo a pesar de todo ministro en
el gobierno de Karzai y sigue aplicando puntualmente
la filosofía de su maestro germánico hasta sus últimas consecuencias. Sería actualmente
uno de los principales gestores de la nueva alianza rusa americana para
combatir de manera conjunta al fundamentalismo islámico. Tal como
manifestáramos en nuestro anterior informe Moscú ha resuelto facilitar su
territorio para que por allí transiten los pertrechos bélicos para combatir al
talibán.
Y esto
porque, de acuerdo a su aguda formación filosófica, debe considerar que lo
físico debe convertirse en la expresión simbólica de lo metafísico.
Walter Preziosi
Buenos Aires, 18/7/09