GUERRA DE
CIVILIZACIONES
REPORTE DE LA AGENCIA KALI-YUGA N.º1 de agosto de 2008
IMPORTANTE
VARIACIÓN EN LA ESTRATEGIA DE GUERRA DE LOS EEUU: SE IMPLEMENTA LA DOCTRINA
GATES
Si bien no nos resulte
sorprendente, pues ya había sido anticipado días antes por Francis Fukuyama (1), uno de los principales ideólogos de la era
postmoderna en la que vivimos, en la semana que ha pasado EEUU ha difundido
públicamente una nueva estrategia militar, de la que participaron conjuntamente
su secretario de Defensa Robert Gates y la plana mayor del Pentágono (2).
Se formulan en la misma ciertos
cambios sustanciales respecto de la anterior que elaborara su antecesor, Ronald
Rumsfeld. En ambos casos se acepta que el enemigo principal es el fundamentalismo
islámico, al que se califica por igual como la forma contemporánea que asume el
fascismo en esta etapa, entendiendo por tal a aquella corriente que niega los
valores propios de la modernidad y la democracia, representados principalmente
por los EEUU y la Unión Europea. Pero la diferencia que existe entre ambas
posiciones es que ahora, luego de un conflicto bélico que supera en duración y
extensión, aunque no necesariamente en intensidad, al que se desarrollara
durante la Segunda Guerra Mundial, la nueva estrategia debe readaptarse. Se
modifican dos nociones sustanciales de la doctrina Rumsfeld.
1º) Las dos misiones militares
en Irak y Afganistán dejan de ser meramente acciones policiales para la
eliminación de "armas de destrucción masiva" y de guaridas de
terroristas para convertirse de aquí en más en capítulos pertenecientes a una
"Larga Guerra", la cual, lejos de quedar reducida a estas dos
naciones, tal como aconteciera inicialmente durante la ejecución de la Doctrina
Rumsfeld, se ha extendido ya a otras y amenaza con seguir avanzando hacia
distintas latitudes. En efecto si en marzo de 2003, cuando se lo destituyera a
Saddam Hussein, EEUU estaba comprometido abiertamente sólo en dos guerras, la
de Irak y Afganistán, hoy la misma ya se ha extendido hacia otros países como
Pakistán y Somalia y amenaza también otras zonas mucho más peligrosas como el
Norte del África. Y en segundo lugar que las dos guerras iniciales que se
habían caracterizado por haber sido fulminantes en cuanto al resultado exitoso
en pocos días, hoy, luego de siete años, las cosas están mucho peor que en sus
comienzos. En Irak estaba al frente Saddam Hussein, un régimen laicista de
grandes afinidades en esto con los norteamericanos, hoy allí el enemigo es el
Estado Islámico, es decir la cobertura de Al Qaeda; en Afganistán estaba antes
el sector más lírico de los Talibanes del Mullah Omar, hoy se encuentra al
frente de la resistencia de dicho movimiento Jallaludin
Haqqami, un veterano de la lucha anti-rusa, conocido
como el conquistador de Khost durante dicha
contienda, estrechamente vinculado a Bin Laden y Al Zawahiri y los
resultados han sido letales para los EEUU y la alianza de 40 naciones que en
"misión pacificadora" supervisada por la ONU, ese siniestro organismo
internacional bendecido especialmente por el Vaticano, no logran detener el
avance incontenible del movimiento talibán. A su vez la insurrección
fundamentalista antimoderna ya se ha apropiado de las provincias del noroeste
de Pakistán y desde allí se proyecta hacia la India habiendo producido en los
últimos días diferentes atentados. En el Cuerno del África, zona estratégica
vital para el Occidente pues es por donde transita el tráfico petrolero, las
cosas no van mejor. Luego de que EEUU motorizara la invasión a Somalia por
parte de Etiopía para desplazar del poder a las Cortes Islámicas, la reacción
que se ha producido es una guerra de reconquista dirigida esta vez no por la
antigua dirigencia desplazada, de corte mucho más moderado, sino por el grupo qaedista de As Sahab que se ha
apropiado ya de vastas extensiones del centro y sur del país y se encuentra
luchando en las mismas calles de la capital Mogadiscio. Sería sumamente largo
seguir señalando todas las acciones que en diferentes lugares de los
continentes asiático y africano está llevando a cabo el fundamentalismo a
expensas del enemigo moderno exteriorizado principalmente por los EEUU, por lo
que continuamos dando detalles de la nueva estrategia.
2º) El segundo cambio
fundamental -y que fuera anunciado días atrás por Fukuyama-
es la derogación definitiva de un anterior principio desarrollado antes entre
otros por el mismo, el de la unipolaridad. El autor de El Fin de la
Historia se retracta ahora de su idea originaria de EEUU concebido como
potencia única ordenadora del universo, del imperio más grande y abarcador que
jamás haya existido y rector excluyente de la vida y destino de todos los
pueblos de la tierra. Ahora, en una reciente nota, aparecida casi en
simultaneidad con este nuevo documento de Gates que comentamos, manifiesta la
necesidad de un mundo multipolar en donde las economías de EEUU y
Europa, su satélite, colaboren estrechamente con los otros polos que son
especialmente Rusia y China. Si bien Fukuyama realiza
el planteo desde el punto de vista de la vida económica y no afronta
especialmente el problema militar, Gates resulta en cambio más explícito.
Manifiesta expresamente que ante la característica que asume la nueva guerra
contra el fascismo, esta vez islámico pero con posibilidad de asumir otras formas
religiosas, de la misma manera que en la Segunda Gran Guerra, la política debe
consistir nuevamente en la búsqueda de alianzas. Por tal razón se recomienda
evitar que los conflictos que se tengan sea con Rusia
como con China, sus eventuales aliados, alcancen proporciones mayores y que
en caso de existir sean tratados de resolver pacíficamente, es decir haciendo
concesiones. No dice nada de Irán pero no nos cabe duda alguna de que las
recientes manifestaciones al respecto de Condolezza
en relación a ciertos progresos percibidos en tal país pueden encuadrarse en
tal nueva doctrina. De cualquier forma el hecho de que Ahminajedad
sea hijo de la Revolución de Khomeini, esto es el
ejecutor de la primera rebelión fundamentalista victoriosa, exige mantenerlo bajo
un control mayor que en los otros casos.
Estos cambios sustanciales se
han expresado en hechos como los siguientes. Rusia ha podido estrechar mayores
lazos económicos y militares con países latinoamericanos como Cuba y Venezuela
sin generar protestas mayores por parte de los EEUU, de la misma manera que
tampoco ha protestado por el hecho de que proveyera a Canadá de una modernísima
flota de helicópteros de guerra para combatir contra los talibanes en el sur.
Meses antes se habían reunido con suma discreción Bush y Putin en la dacha de
este último en donde se coordinó cómo podían colaborar ambos en la lucha que
por igual sostienen contra el fundamentalismo, el primero en Afganistán, el
segundo en el Cáucaso.
Los enemigos son pues siempre
los mismos, sea el mundo moderno unipolar o multipolar, las rencillas internas
son para consumo de desinformados e idiotas útiles, o agentes a sueldo. Con
China sucederá en estos días una cosa parecida. A no ser que acontezca algo extraordinario, Bush por EEUU y Sarkozy
por la Unión Europea irán a la inauguración de sus juegos Olímpicos. Ello a
pesar de que sea notoria a todas luces la sistemática violación de los Derechos
Humanos que se realiza en tal país con miles de ciudadanos masacrados como
animales y con comunidades a las cuales ni siquiera se les permite utilizar la
propia lengua. Por mucho menos de lo que hoy hace China el líder serbio
Karadzic será condenado a muerte (3). Lo que sucede es que este país tiene en
su territorio un importante enemigo cuya peligrosidad es de grandes
dimensiones. Además de poseer un movimiento fundamentalista islámico en su
provincia de Turkestán del Oeste (los uigures), tiene también el Tibet en donde la amenaza, que ya fuera señalada, es que
allí el movimiento protestatario deje de ser gandhiano
y pacifista para convertirse en cambio en fundamentalista. Y si surgiese un
fundamentalismo buddhista en el mundo sería un problema irresoluble para los
modernos. Por lo cual los líderes yanquis y europeos deben estar dispuestos a
hacer grandes sacrificios en los principios recordando a aquel monarca
protestante que en función de obtener el poder manifestó que "París bien
vale una misa".
Pero si hoy los fascismos
parecen querer despertarse en Asia y África ante la suma preocupación de los
gobernantes de la modernidad ¿qué es lo que pasa con los europeos y americanos,
es decir con aquellos que pertenecen a lo que se ha dado en llamar el
"occidente"? Estos movimientos que fueron vencidos en 1945 no fueron
capaces de superar todavía el trauma de la derrota a pesar del largo tiempo
transcurrido. Así pues si vanamente creyeron poco antes de sucumbir que era
posible conciliar con los EEUU e Inglaterra para ofrecerse como aliados a fin
de enfrentar al "comunismo asiático", no terminando de entender nunca
que el problema de la guerra no era racial sino ideológico, ahora casi como una
mujer despechada, han centrado sus dardos en contra de estos últimos haciendo
grandes apologías de Rusia, respecto de la cual, siempre con su tónica
caducamente racista, ahora han descubierto que ellos también son arios, e
incluso hasta de China, prescindiendo totalmente de aquellas concepciones que
rigen en tales países, las que denotan siempre el más crudo de los
materialismos que es también el que se encuentra en los EEUU y por lo cual
lucharon en contra de los fascismos. Estas personas habían hecho en su momento
una bandera de la multipolaridad. La misma ahora se les terminó pues EEUU está
dispuesto a asumirla por conveniencia, por lo tanto se han quedado sin una
consigna esencial. Queda en pié su postura en relación al único fascismo que
existe hoy en día en el mundo respecto del cual en forma por demás paradojal
solamente han sido capaces de manifestarle hostilidad y recelos (4).
Primeramente lo han acusado como agente de los norteamericanos e ingleses
solamente porque no hacía los intereses de Rusia respecto de la cual muchos de
ellos se han manifestado como sumisos sirvientes. Ahora, a pesar de todas las
"pruebas" que con tanta diligencia "científica" nos han
proporcionado, no pueden explicar lo inexplicable, que EEUU esté perdiendo la
guerra con sus pretendidos agentes. Desde un punto de vista ideológico han
criticado al fundamentalismo islámico por detalles menores como su exclusivismo
religioso y ciertas actitudes de fanatismo derivadas del mismo como las que los
llevaran a la destrucción de las estatuas milenarias de Buddha en Afganistán.
Pero tales cosas deben ser comprendidas como circunstancias accidentales -y
respecto de lo cual, especialmente en este último caso, ha habido autocríticas-
en relación a lo esencial que es el rechazo por la concepción materialista y
moderna de la existencia y la consecuente aceptación de la vida en función de
algo superior y trascendente, lo cual lo vincula con las más altas
manifestaciones de la Tradición. Lo mismo puede decirse de la rama
"católica" de dicho fascismo, no muy disímil en esto de la
"pagana" (aunque la primera esté casada con Bush y la segunda con
Putin, es decir ambas sufren por igual, aunque de distinta manera, del denominado
síndrome de Estocolmo). Ninguno de los dos puede pensar "a la
intemperie" en tanto que están atrapados por viejos ídolos. Del mismo modo
que para los primeros la gran disyuntiva es la de no ser "blanco",
para estos últimos es una mayor herejía ser musulmán y no creer que Cristo es
Dios que ser "cristiano" e impulsar este universo de máquinas y
masas, es decir el mundo moderno. Esperemos que la nueva estrategia de Gates
ayude a hacerlos cambiar. Para el bienestar del mundo es necesario que el
Occidente también cree su propio fundamentalismo.
(1) Francis
Fukuyama, EEUU,
el final de una hegemonía, en Corriere
della Sera, 1/08/08
(2) Véase el Parte
de Guerra del 1/08/08 de la Agencia Kali-yuga.
(3) Merecerían una nota especial
las recientes declaraciones de Karadcik manifestando
que EEUU le había prometido impunidad si renunciaba al cargo luego de haber
cumplido con su misión esencial de masacrar a fundamentalistas islámicos en su
territorio. Le tendieron la misma cama que a los militares argentinos y a
Saddam Hussein, a los cuales se les hicieron promesas similares terminando
ellos también sus días en la desgracia. Moraleja: la moral moderna es
maquiavélica e hipócrita, no puede creerse en las promesas de sus líderes.
(4) En una verdadera mezcla de
desinformación, ingenuidad y mala fe alguno de estos sectores ha manifestado
que la inmigración islámico fundamentalista a Europa es producida especialmente
por los EEUU para terminar con la raza blanca europea. Se olvidan así de las
permanentes indicaciones de los líderes fundamentalistas, entre ellos
principalmente Al Zawahiri, quienes han recomendado a
sus seguidores no irse a vivir a tal continente pues se trata de un verdadero
centro de corrupción. En verdad es más bien ésta la razón última por la cual
EEUU quiere que los islámicos entren en contacto con tal cultura decadente.
Walter Preziosi
Buenos Aires,
4/08/08