DOW JONES Y
KABUL
Esta agencia procede a informar
sobre los últimos acontecimientos de la guerra de civilizaciones actualmente en
curso, en un momento muy especial en el cual el mundo se encuentra sumamente preocupado
mensurando la volatilidad cotidiana del índice del Dow Jones, como un signo de
la correlativa crisis terminal en que en se encuentra sumido el sistema
capitalista, a pesar de todos los esfuerzos por convencernos de lo contrario
por parte de los distintos operadores del mismo.
Pero, en tanto que no es
nuestro fin analizar los pormenores de
dicha crisis, remitámonos simplemente a decir al respecto una vez más que no
es una casualidad, sino una causalidad el hecho de que la quiebra del
sistema financiero internacional, que tiende a acelerarse en forma galopante a
medida que pasan los días, haya acontecido en simultaneidad con las graves
derrotas que EEUU y el "mundo libre" están padeciendo en Afganistán,
Pakistán y Somalia y a la irresuelta crisis que se sigue viviendo en Irak, así
como el incremento de la guerra en la zona del Cáucaso, respecto de lo cual
esta agencia informa al mundo de habla hispana en total exclusividad.
Razones de carácter político,
fundadas principalmente en la incapacidad de mantener el orden en el mundo, son
las que determinan en forma causal las graves crisis económicas que hoy se
viven basadas principalmente en la pérdida de confianza en el poder imperial de
los EEUU. Por lo tanto crisis económica y derrota militar no son dos hechos
casuales, sino causales. Reconozcamos sin embargo que es verdad que a veces
resulta difícil de explicar que las guerras perdidas en las lejanas mesetas
caucásicas o afganas puedan ser las razones últimas por las cuales puedan
quebrar bancos en Wall Street debido a la distancia inconmensurable y asimetría
entre los dos escenarios (1), pero también reconozcamos que tal objeción
esgrimida indudablemente no serviría cuando se nos dice que la caída de la
bolsa de Tokyo fue la que por rebote ha hecho quebrar
el sistema económico de la República de Islandia. Es decir que hoy en día, por
razones de estricta propaganda militar, la excusa de la globalización es
utilizada solamente cuando resulta conveniente hacerlo, en cambio en caso
contrario se silencian los hechos esenciales (2). Pero, en tanto no han logrado
obligarnos a tener la cabeza puesta en los vericuetos de la Bolsa de Nueva
York, tal como les sucede a nuestros principales 'analistas', pasemos pues a
reseñar la cosas esenciales de las que no se habla:
1) Afganistán
En consonancia con las quiebras
bursátiles mundiales, la situación en el país se ha agravado notoriamente para
la causa de los norteamericanos y de sus 40 países aliados, a quienes se ha
bautizado jocosamente como 'los 40 ladrones'. Según informes de la misma Otan,
se han incrementado en los últimos 2 meses las deserciones en el ejército
afgano, pasándose regimientos enteros al lado talibán el que ha logrado así
aumentar sus efectivos en un 30%. En la actualidad el movimiento islamista controla
efectivamente casi el 80% del territorio y ya se ha pasado a la ofensiva
abierta para la conquista de las principales ciudades. Kabul, la capital, se
encuentra en estos momentos aislada. Las cuatro rutas que la comunican con el
resto del país están bloqueadas por el talibán, el que ha logrado hacerse con
las provisiones de alimentos que deberían incluso destinarse a las tropas
extranjeras allí acantonadas.
Esto ha obligado al presidente Karzai a hacer un llamado urgente al Mullah Omar para
dialogar, habiendo pedido la intercesión del gobierno saudita. El jefe talibán
le ha contestado tajantemente que solamente dialogará cuando los extranjeros se
retiren del país y para organizar la entrega del poder. Lo cual es lisa y
llanamente exigir la rendición incondicional. Del lado occidental hay en estos
momentos dos posiciones. La de Inglaterra y Francia que sostienen también la
necesidad de iniciar un diálogo con el talibán en forma incondicional y la de
EEUU a través del ministro Gates que en cambio sostiene que dicho diálogo sólo
puede hacerse si el talibán rompe sus lazos con Al Qaeda (3). Lo cual ya se le
manifestó que es imposible pues si no lo hicieron cuando estaban perdiendo
menos aun lo harán cuando ganan. De cualquier forma todos los jefes militares
occidentales han manifestado que si se piensa seguir con la guerra hay que
incrementar con urgencia el número de las tropas en al menos un tercio, pues ya
el talibán ataca masivamente las ciudades. Tal lo acontecido con la ciudad de Laskhar Gar que sufrió dos ataques masivos en forma
sucesiva. Aunque parezca difícil de creer el país que hoy sostiene una postura
más incondicional de lucha contra el talibán es la república islámica de Irán
que ha protestado en la ONU por "la intención de dialogar con el terrorismo".
De este modo queda claro que el actual régimen iraní se ha apartado de los
postulados de Khomeini para asumir en cambio una
postura nacionalista y moderna, muy similar en el fondo a la que sostienen los
EEUU.
Asimismo diversos medios de
prensa occidentales han podido comprobar que hay vastos territorios del país en
donde gobierna abiertamente el talibán, incluso en algunos en que ni siquiera
lo hacía antes de que los norteamericanos invadieran. Lo interesante es
constatar que la población los prefiere antes que a la anterior administración
de Karzai impuesta por la ocupación. Valgan aquí como
un síntoma de tal situación los dos testimonios de pobladores en localidades administradas por
los talibanes en las provincias de Gazni y de Logar.
1) "No tenemos más televisión, ni música, ni partidos políticos, pero
tenemos seguridad y comida y principalmente el Corán, ¿qué más se puede
pedir?". O también: 2) "Estos extranjeros, además de traernos sus
costumbres corrompidas y querer imponérnoslas por la fuerza, mataban a nuestras
mujeres y niños. Ahora Allah los acaba de castigar
produciéndoles una gran crisis". Todo un signo de lo que le espera a los
yanquis en corto tiempo. Y también una demostración clara de que se trata aquí
de una verdadera revolución antimoderna.
2) Somalia
Pero no solamente en Afganistán
las cosas les van muy mal a los norteamericanos. La segunda derrota estrepitosa
ya tiene un nombre: Somalia.
En la semana que ha pasado los
etíopes, la fuerza invasora apoyada por los yanquis para expulsar del gobierno
a las Cortes Islámicas en enero de 2007, ya han emprendido la retirada. El
gobierno pro-occidental de Yusuf controla apenas unas
pocas cuadras de las ciudades de Mogadiscio y de Baidoa
en donde se encuentra el parlamento. Las instalaciones son defendidas por un
contingente de 3000 integrantes de la Unión Africana, pertenecientes a Uganda y
Burundi. En los territorios reconquistados los que ahora gobiernan no son más
las moderadas Cortes Islámicas, sino las más duras milicias de As Sahab ligadas a la red de Al Qaeda. Las mismas han
amenazado al gobierno vecino de Kenia con que, en caso de querer apoyar al ya
colapsado régimen de Yusuf, invadirán el país.
Acotemos que EEUU tiene bases militares en Kenia desde donde efectuó acciones
punitivas para dar con los miembros de Al Qaeda. Asimismo este último controla
una red de piratería marítima que interfiere en la libre navegación en el Mar
Rojo. En la semana que se inicia se proclamará formalmente el Emirato Islámico
de Somalia. Con seguridad ello producirá una nueva quiebra bancaria, esta vez
en Londres o en Suiza.
3) Pakistán
Este país es el lugar clave y
que le quita el sueño a los EEUU. A diferencia del peligrosísimo y verborrágico
Irán, ya tiene la bomba atómica. La región del noroeste de FATA, las provincias
de Waziristán del Norte y del Sur, el valle de Swat y Bajaur, entre otros, están en manos del movimiento talibán y Al Qaeda. EEUU ha
iniciado desde sus bases de Afganistán un bombardeo selectivo contra blancos
situados en tales zonas. Pero esto es un arma de doble filo pues cada vez que
intervienen las fuerzas norteamericanas se desencadena una ola de protestas en
el país. El tema de Pakistán es el eje principal de las diferencias existentes
entre los dos candidatos presidenciales yanquis. Mientras que McCain, debido a
su mayor experiencia militar, es prudente en no profundizar la guerra en tal
país tratando de lograr que sean los mismos pakistanies
los que se liberen del fundamentalismo, Obama en
cambio ha manifestado abiertamente su intención de invadir dicho territorio
"para matarlo a Bin Laden".
Si esto llegara a suceder entonces la situación puede alcanzar límites
inimaginables. Es por ello que, si las cosas son como pintan, lo mejor que
puede acontecer actualmente para los que desean el fin de los EEUU es el
triunfo del candidato negro, el cual, sin proponérselo expresamente, va a
terminar cumpliendo con aquellos pronósticos que asociaban en un juego de
palabras a Obama con Osama.
Quedaría por hablar de la
siempre conflictiva situación de Irak y especialmente de la guerra del Cáucaso,
pero este último es un capítulo diferente que corresponde al relativo a lo que
le está sucediendo al principal aliado que hoy tienen los EEUU en esta guerra
de civilizaciones, la Rusia de Putin, y lo dejaremos por lo tanto para el
desarrollo de otro informe.
(1) Alguna vez habrá que hacer un estudio
serio para explicar cómo la crisis argentina del 2001 tuvo que ver también con
la guerra de Afganistán. Bien sabemos que, de acuerdo al genocida Plan de Convertibilidad
implantado por los gobiernos democráticos de Menem y De la Rúa, para pagar los
sueldos de nuestros empleados públicos se precisaban incesantes inyecciones de dólares desde el exterior.
Pero debido a que en octubre de ese año hubo que derivar esa suma que se nos
destinaba para financiar la invasión a Afganistán, se dejó de
"auxiliar" a la economía argentina con los resultados conocidos dos
meses después.
(2) Para los escépticos
que puedan acusar como excesivamente fantasiosa nuestra tesis digamos que en el
día de hoy que sea la CIA como el FBI acaban de reconocernos que no tuvieron la
posibilidad de detectar las grandes estafas que se iban a cometer en el mercado
de Wall Street porque tenían a la casi totalidad de sus miembros ocupados para
combatir al terrorismo internacional. He aquí pues otra causalidad entre los
dos hechos, esta última reconocida expresamente.
(3) Lo curioso del caso
es que esto es dicho en el mismo momento en que sigue en pié una recompensa
sobre el Mullah Omar por cuya cabeza EEUU ha fijado la módica suma de 25
millones de dólares por su captura vivo o muerto.
Walter Preziosi
Buenos Aires,
20/10/08