A propósito del reciente discurso de Obama
TODOS CONTRA BIN LADEN
Luego de
que por tantos años la CIA nos intentara hacer creer primero que Al Qaeda era
una sucursal propia que le respondía cuando se cometieron los atentados de las
Torres Gemelas (1) y después de que su líder, a pesar de todos los comunicados
en vivo que periódicamente nos emite, estaba muerto ya que era imposible que
existiera alguien que por casi ocho años pudiese resistir los ataques del
imperio más poderoso de la historia acompañado de 40 naciones que lo secundaban
en sus benéficas acciones democratizadoras, ahora nos enteramos a través de Obama de lo que ya sabíamos antes, es decir de que está
vivo, de que está ganando la guerra y de que, para poder vencerlo, no son
suficientes los medios de los que se dispone, sino que deben participar también
otros países para ello y que, como su base operativa se ha ampliado
sustancialmente, debe extenderse la contienda también hacia otras partes.
Tal lo que
acaba de manifestarnos expresamente, ya que antes lo había insinuado a través
de medidas similares, el presidente norteamericano en su nuevo mensaje del
pasado viernes. Allí expresó los siguientes puntos esenciales:
1) Que si
bien es cierto que hay Estados 'canallas' o peligrosos para los intereses de
los EEUU, hay además una organización que los supera a todos y que pone en
verdadero peligro la paz del mundo y ante la cual todos, aun los
aludidos 'canallas', deben unirse para combatirla y derrotarla.
2) Ha
reconocido que se está perdiendo la guerra en Afganistán ya que el movimiento
talibán, apoyado por Al Qaeda, controla la casi totalidad del país, operando
aun en regiones en donde no estaba antes de la invasión norteamericana, como la
del norte.
3) Ha
manifestado su profunda preocupación respecto de que Al Qaeda hoy ha instalado
su santuario en Pakistán, país con armas nucleares, en donde controla la región
limítrofe de las provincias del Noroeste y se sigue expandiendo hacia otras
regiones, encontrándose el gobierno en un estado de verdadera impotencia e
incapacidad para hacer frente a la aludida sublevación. Por lo cual -y esto ha
sido acompañado por medidas en estos últimos días- ha señalado abiertamente su
intención de intervenir militarmente en tal país.
Ante estas tres conceptos vertidos puntualmente por el presidente
Obama los hechos que lo han acompañado en estos
últimos días han sido los siguientes.
Los 'Estados
canallas' o los que al menos hasta ahora no respondían puntualmente a los
intereses de los EEUU, en tanto manifestaran su deseo de compartir el poder con
éste, han respondido de la siguiente manera:
a) Irán:
luego de que Obama le dirigiera un discurso especial
de convocatoria en lengua parsis, ha resuelto aceptar la invitación a concurrir
a la reunión especial de la OTAN de esta semana a efectuarse en La Haya para
resolver la situación en Afganistán. Antes de esto había manifestado incluso en
la ONU que no había que establecer diálogo de ningún tipo con los talibanes
pues son todos terroristas. Actualmente brinda su apoyo al gobierno de Maliki en Irak y ha ayudado a los EEUU a estabilizar la
situación en tal país, lo cual sin embargo dista aun de haberse alcanzado. Es
de destacar que, a pesar de ello, hay sectores importantes en el mismo gobierno
representados principalmente por el ayatollah Khamenei (2) y por la Guardia Revolucionaria que responden
a la línea más ortodoxa de Khomeini que no están de
acuerdo con tal orientación y en cambio están dispuestos a brindar su apoyo al
movimiento talibán en Afganistán y al Estado Islámico (Al Qaeda) en Irak.
B) Rusia:
Es actualmente el país que brinda el principal apoyo a la guerra emprendida por
los EEUU. También para esta semana ha organizado una reunión especial del
'Acuerdo de Shangai' a realizarse en Moscú. De esta
organización participan Rusia, China y las naciones del Turkestán que limitan
con Afganistán (Kirguistán, Khazakistán y
Uzbekistán). El ministro ruso de Rel. Exteriores,
Sergei Lavrov, ha dicho textualmente que es prioridad
de Rusia la derrota del terrorismo internacional representado por los
talibanes. Para ello su país ha ya dispuesto facilitar sus territorios, lo
mismo que los del Turkestán, a fin de que por allí transiten los camiones y
aviones con pertrechos para las fuerzas de la Otan que combaten en Afganistán,
luego de que el movimiento talibán les impidiera seguir haciendo tal cosa en
Pakistán tras haberles destruido la totalidad de sus containers.
Es de destacar que Rusia tiene un problema muy grave con el fundamentalismo
islámico en su propio territorio en donde se ha constituido el Emirato del
Cáucaso, un poder paralelo que opera en las repúblicas de Chechenia, Dagestán, Ingushetia, Osetia del
Norte y Balkaria. La derrota de Al Qaeda es por lo
tanto vital para Rusia. Es de destacar sin embargo que, a pesar de que sea
minoritario aun, en tal país también existe un importante sector
anti-norteamericano dispuesto a buscar una alianza con los sectores islámicos y
aun a resignar en nombre de ello la soberanía en las repúblicas islámicas antes
aludidas. Se trata del sector de Zirinowsky quien se
destacara por haber enviado voluntarios en la primera invasión de Irak por
parte de los EEUU. No se descarta que Rusia pueda enviar también tropas a
Afganistán convirtiéndose así en el país n.º 41.
c) China:
También este país ha brindado su apoyo a esta cruzada anti-fundamentalista.
Desde el punto de vista militar ha enviado una flota hacia el Mar Rojo para
combatir la piratería vinculada a Al Qaeda que está perturbando el normal
tráfico de petróleo de las superpotencias. Sus razones para apoyar a los EEUU
en esta guerra son múltiples. La primera de ellas es que también tiene en la
provincia uigur o de Turkestán del Este a un importante movimiento
fundamentalista que ha efectuado distintas acciones y que ha dispuesto en
tiempo no muy lejano proclamar el Emirato en tal región. Si tal cosa sucediera
correría severo peligro la región del Tibet, de origen budista, en donde hay un importante sector
juvenil dispuesto a cambiar la estrategia tradicionalmente pacifista del Dalai
Lama para asumir acciones de lucha armada. De constituirse un fundamentalismo
budista en la región ello pondría en jaque a otras regiones del Asia
expandiendo así la rebelión. Pero además hay otra razón para tal apoyo
incondicional a los EEUU. China depende en forma absoluta de la economía
norteamericana en tanto que es el país con más reservas en dólares del planeta
(más de un billón de tal moneda). Recientemente, ante la emisión desaforada de
tal moneda que efectuara el presidente Obama para
salvar a sus bancos, ha amenazado con cambiar el patrón monetario. Pero ello
debe ser interpretado solamente como una advertencia pues justamente lo que no
le conviene a tal país es el derrumbe de la divisa norteamericana y por lo
tanto desea que gane la guerra contra el fundamentalismo.
d) Pakistán:
Aquí se encuentra el principal problema de los EEUU. Si Obama
había aparecido como aquel político dispuesto a sacar a su país de lejanas
guerras en el Oriente, ahora está concretamente amenazando con hacernos otra,
la de Pakistán. En tal aspecto el nuevo presidente no solamente por haber
elegido a colaboradores esenciales de Bush en política internacional es un
continuador de éste, sino que también realiza lo que su antecesor no podría
efectuar por razones de imagen. El retiro de Irak era indispensable de hacer en
tanto la guerra estaba perdida para los norteamericanos y se trataba de elegir
el mal menor, un régimen subordinado a Irán como el de Maliki
que permitiese un relativo retiro de tropas (3). Ahora el problema principal se
encuentra en Pakistán, país con armas atómicas, y que hace frente a una
rebelión fundamentalista que no ha sido capaz de detener. Así como a nivel
económico Obama se ha manifestado más extremo que
Bush en sus planes emisionistas de salvataje aprovechando el prestigio brindado por el éxito
electoral, a nivel militar ha multiplicado sus ataques misilísticos
contra territorio pakistaní. Si éstos antes con Bush eran esporádicos y
solamente acontecían cada 10 o 15 días, ahora con Obama
ya son diarios y hasta son varios en un mismo día. Además no ha descartado en
manera alguna el envío de tropas a tal país ya que le ha dado un ultimátum no a
su gobierno, pues es prácticamente inexistente y le responde de manera plena y
sumisa, sino a sus fuerzas armadas de que deben cesar de colaborar con los
talibanes pues de lo contrario entrarán en acción.
e) Somalia
e Irak: Si bien no han sido temas puntuales de la locución del presidente Obama, consideramos que su omisión se ha debido al hecho de
no querer cargar las tintas en un panorama excesivamente catastrófico. Los dos
países representan sendos estrepitosos fracasos de la política norteamericana.
En el caso de Somalia la derrota ha sido más ostensible que en otras partes.
Hace dos años existía allí un régimen islámico moderado pero que, según
informes de la CIA, anidaba en su seno a elementos de Al Qaeda. A través de su
aliado Etiopía, EEUU fomentó la invasión de tal país y el derrocamiento de
dicho gobierno. Luego de una larga guerra la situación es ahora la siguiente.
Etiopía ha debido retirarse y en su lugar no están más las moderadas Cortes
Islámicas, sino el grupo de Al Shabab que controla el
centro y el sur del país y tiene rodeada la capital Mogadiscio que es defendida
por una fuerza de la Unión Africana de unos 5.000 hombres. El nuevo presidente
pertenece a las derrocadas Cortes Islámicas y
EEUU ahora lo defienden como el mal menor. Se ha sabido que en la ciudad
de Kismayo en el sur se ha instalado el n.º 2 de Al Qaeda, Al Zawahiri, y
esto no ha sido desmentido por nadie. La presencia en Somalia y la expansión de
la rebelión hacia el vecino Yemen ha generado, a través de acciones de
'piratería', perturbaciones severas en el tráfico petrolero en la región
obligando a la presencia de la flota china junto a otras naves rusas y de la
Otan. Hace pocos días Bin Laden
hizo un llamado al derrocamiento del presidente somalí.
En Irak la
situación no es para nada lo que pinta la propaganda norteamericana. Si bien es
verdad que allí se logró un relativo éxito al lograrse constituir una milicia
mercenaria contraria a Al Qaeda, y de esta manera han disminuido las bajas
norteamericanas mensuales en más de la mitad, el Estado Islámico dirigido por
tal organización sigue existiendo y diariamente se contabilizan unas 14
acciones de combate con gran cantidad de bajas especialmente entre las milicias
mercenarias de Despertados, así como entre policías y militares iraquíes. Lo
real es que antes de que Bush lo invadiera gobernaba allí un régimen laico como
el de Saddam Hussein con mayores afinidades con su ideología, ahora está
operando Al Qaeda y el nuevo gobierno tiene estrechos lazos con Irán.
Finalizando
esta nota, la que podría extenderse con mayores informaciones de otros frentes
de combate, queremos reiterar lo dicho anteriormente. La crisis económica que
hoy vive la economía norteamericana con un incremento diario en la tasa de
pobreza y desocupación y que se está extendiendo al resto del mundo depende en
su resolución de manera irreversible del triunfo en esta guerra. Sólo un nuevo
shock de confianza, la que ya no pueden dar más ni las películas de Hollywood,
ni las serie televisivas, ni la falange de publicaciones y autores encargados
de ensalzarnos su poder, puede sustituir la realidad trágica y ostensible, que
ya nadie puede ocultar, de la derrota del poder norteamericano. Obama sabe que para salvar su economía debe ganar la
guerra.
(1) Nos
informan que en el próximo n.º de El Fortín, en su
tradicional columna La Clava, se publicará un pormenorizado resumen
respecto de todo lo que han estado diciendo aquellas personas y publicaciones
que sostuvieron al unísono y desde
posiciones ideológicas en apariencias opuestas que Al Qaeda y los talibanes
eran agentes de la CIA, que el 11S fue un montaje de tal organización, que EEUU
invadió Irak para quedarse con su petróleo, así como Afganistán para controlar
el mercado del opio. Es decir que todo habría sido hecho para dominar el mundo.
Los mismos en su mayoría que hoy hacen silencio ante el estrepitoso fracaso
-reconocido ahora por el mismo Obama- de dicho
pretendido plan. Además de los presidentes Fidel Castro y Chávez que fueron los
grandes promotores de tal fantasiosa interpretación, puede mencionarse una
larga lista local y de las posiciones más dispares que abarca desde periodistas
como el menemista Graziano o el nacional
revolucionario Salbuchi, o izquierdistas como Gelman de Página 12, hasta publicaciones
"nacionalistas güelfas" como Cabildo y Patria Argentina,
peronistas como El Pampero Americano, etc. Todas ellas se han encargado
en estos últimos años de confundir las cosas a fin de evitar, en consonancia
intencionada o ingenua con los intereses que decían combatir, que existiese una
clara visión respecto de cuáles eran los bandos reales que contrastaban y por
lo tanto colaborar en la acción de impedir que en distintos países se
constituyesen los adecuados encuadramientos de lucha. Sería de esperar, al
menos por parte de aquellos que simplemente se han equivocado, si es que la
fantasía y un malentendido amor propio no los induce a producirnos alguna nueva
creación literaria, que tuvieran al menos la honestidad de autocriticarse de
los errores cometidos.
(2) Es de acotar
que mientras que el gobierno de Ahminajedad ha
aceptado dialogar con EEUU, el ayatollah Khamenei en cambio ha repudiado la invitación de Obama.
(3) En
realidad Obama no ha cumplido con sus promesas de
retirar definitivamente las tropas de Irak en este mismo año. Lo ha postergado
para el 2011 debido a que sabe que la situación allí no es tan buena como
pintan los medios del sistema. Lo más probable es que no las retire nunca, sino
que directamente sean expulsados en algún momento de tal país.
Walter Preziosi
Buenos Aires, 30/03/09