Fuentes



"En aquellos primeros a�os, ni, dicho sea de paso m�s tarde; no sent�a ninguna predilecci�n por la    posici�n y la actividad del m�dico. M�s bien me motiv� una especie de hambre de conocimiento". (1872) Respecto a cu�nta filosof�a ley�, dijo: "Muy poca. De joven me sent�a fuertemente atra�do hacia la especulaci�n y refren� esa atracci�n despiadadamente". Pero tambien en carta a E. Silberstein: "...Si vas a ser m�dico, entonces, me podr�s alcanzar tranquilamente, y hacer en mi compa��a el primer corte en un cad�ver humano, si vas a ser diplom�tico, nadie seguramente te habr� de alcanzar, ni tan siquiera la historia. Para el fin descrito visito en primer a�o la Facultad de Filosof�a...Brentano lleva dos cursos, los mi�rcoles y s�bados de noche: preguntas metaf�sicas seleccionadas y los viernes de noche un escrito de Mill sobre el Principio de Utilitarismo, que visitamos regularmente..." Hab�a llegado a la Facultad de Medicina justo en 1873, a�o en el que se quit� filosof�a como materia obligatoria que hasta entonces se dictaba en clases de tres horas semanales. �Notable iron�a de la suerte que de alguna manera simboliza la ambig�edad original de Freud con respecto a la filosof�a! Freud heredar� esa prohibici�n, cuyas se�ales se encontrar�n en las interminables precauciones que �l adopta en lo tocante a la especulaci�n. (13 Bb) Muestra de esta ambivalencia es lo que dice en la primera de las cartas a Martha y a Fliess: "la filosof�a, que yo siempre imagin� como una finalidad y un refugio para mi vejez, me atrae cada d�a m�s". (6, Bb; 10, Bb) En 1873, en una muestra internacional en Viena: "No logro hallar un cuadro vasto y coherente de la actividad humana, as� como no consigo descubrir los rasgos de un paisaje en un herbario". La humilde familia Freud vivi� api�ada en casas peque�as durante mucho tiempo, pero las cosas no eran muy equitativas. En 1875, viviendo en Viena, los padres de Freud, el hijo menor Alexander y las cinco hermanas de Freud se arreglaban en tres dormitorios, mientras que el hijo favorito dispon�a de una habitaci�n para �l solo. Una habitaci�n larga y estrecha, con una ventana a la calle y atestada de libros, eran los lujos del Freud adolescente. �Qui�nes le "visitaron" all�? Los griegos, Rabelais, Moli�re, Cervantes, Schiller, Hegel, J.S.Mill, Macaulay, Fechner, Adam Smith, Goethe, Shakespeare y algunos de los que aparecen mencionados en este cap�tulo como los m�s destacados. Todos ellos contribuyeron al trazado del mapa del alma humana que Freud elaborar�a m�s adelante.

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