Nuevos Poetas de Chile



Alejandro Latorre Q.



Alejandro Latorre Quintanilla. Eximio poeta y narrador chileno nacido en Rancagua en 1961. Profesor de Filosof�a y Licenciado en Educaci�n. Miembro del Circulo Literario Fenix de Rancagua, considerado el sucesor de Oscar Castro, ha publicado Palabras Crepusculares (1995), El Luminoso Abismo del Amor (1997), Estaciones de Luna (1998) y El Cantar de los Amantes (Manifiesto de los Amores Imposibles, 2001), Par�bolas de un viajero de los mundos, (2006).



A mi madre


Generosa ocean�a de silencios
tu palabra de amor me levant�
m�s all� de mis plegarias de luz,
grabando en m�rmol azul,tu voz
que en mi boca crepuscular anid�
la esencia total de tus sentimientos.

La clara concepci�n de tus caminos
me lleva transparente por las sombras,
recojo el mensaje de la vida
que en el bautismo de mis d�as,
tus ojos grabaron en mi memoria.

As�,soy en ti,la poes�a
tu sacrificio y tu dolor me marcaron
y forjaron en m� el concepto de la hombr�a
tus azules manos artesanas tallaron en m�
la verdad,el trabajo y el honor.

D�a a d�a segu� tus l�grimas
y noche tras noche camin� tus oraciones;
te vi caer de las sombras del cansancio
cuando la noche romp�a tu fortaleza,
y al segundo de tu entrega
vi alzarse tu estatura astral
en la galaxia de la vida y de la muerte.

Y hoy que soy un universo de luz,
y un hurac�n desmedido de ilusiones,
vivo la pasi�n y el amor
con la misma intensidad que has vivido tu dolor;
admiro tus batallas,madre m�a;
como silueta dibujada en el oc�ano azul
con la presencia inconfundible de la luz.

Soy en ti la prolongaci�n rumorosa de tus sue�os
y la voz universal de seis corazones invisibles,
que hacen presente el homenaje de amor
en el reino silencioso de tu entrega total.

El aborto

La tempestad de sangre golpea las horas de la noche
rompiendo en mil ojos los cristales del silencio,
la lluvia roja mancha los pliegues de la luna
y abre la cicatriz en la palabra Madre.

Algo profundo muerde tus pasos,abre tu herida
cada vez que el reloj mueve sus brazos
un co�gulo peque�o se aferra a tu memoria.

Una sombra parecida a un cementerio
levanta su voz de galopar violento
estremeciendo tu tard�o arrenpentimiento.

Arde en tu vientre la serpiente de acero
con la mordida infernal de animal violento
perfora tu pelvis,marchita tus besos
en el asesinato del secreto.
Dos manos peque�as caen como rosas
en la catarata de la verg�enza
y el cuerpo peque�o sin vida y sin alma
sale violento de la casa del desprecio.

La tarde cae triste con el duelo del momento
y en soledad de mujer,la que no quiso ser madre
pide perd�n en silencio ante los ojos del Padre
y una voz de l�grimas lejana y cansada
grita su melod�a triste
Madre,madre,madre...

Sensaci�n marina

La furia azul de las olas agresivas
muerden la tristeza de las rocas
sorda a la plegaria enamorada
que las arenas sumisas alzan.

El mar,hurac�n oscuro de misterios,
levanta su fantas�a desenfrenada
en la estatura colectiva de los sue�os
absorbe mi libertad consciente;
y mi piel se va en trenzas de sol
al abismo crepuscular de tu morada.

Llevo tu grito de sal en la lengua;
y el esp�ritu sagrado de las aguas
ba�an mis letras apretadas
flotando en el fren�tico baile de las olas.

Mi piel se va en trenzas de sol
atrapado en el abismo crepuscular
perdido en el remolino perceptivo
de mi extra�a sensaci�n marina.


(Del libro Palabras Crepusculares)


Sin Condiciones

Yo te amo porque llevas la magia de la luz
tan cerca de mi nativa primavera y de mis pasos,
porque teniendo cadenas de sombras en tus d�as
llevas sonrisas de luciernagas a mis caminos.

Yo te amo porque siendo la heredera de los vientos
haces un alto de monta�a frente a mis ojos
y me das tus silencios de aguas como abrazo de fuegos.

Yo te amo porque sin necesitarme no me abandonas
porque estando libres tus manos de palomas
tejes susurros de amor en mi ventana de nieblas.

Yo te amo porque olvidas los oscuros caminos de mi planetario
y aprietas en tu piel lo m�s bello de mis sombras.

As� Eres T�


T� eres mi destino sencillo en este andar errante,
eres la serena vibraci�n en la constelaci�n de mi pecho
tu amor profundo aroma mi voz con tus latidos lentos
y temblores de siglos abren puertas de luz en mi silencio.

Tu canto de agua deposita su melod�a de estrellas
en la boca de cataratas que tiene mi alma
tus manos artesanas llevan brisas de tejidos claros
tu presencia silenciosa lleva esencias de hierbas encendidas
y ellas levantan mis pasos en tu andar de espumas.

Tus ojos de luna le roban los suspiros a la noche
y tus labios llevan desvelos de esperanzas en sus cantos
As�, cae tu tiempo, en el espejo simple de mis d�as.

Tu mano blanca lleva tibiezas de alboradas a mi sed
y en tu esp�ritu di�fano se levantan p�talos de agua.
As�, llueves en mi piel y as� emerges en mis ojos marinos
Tu nombre y tu voz abren el port�n antiguo de mi ser
y penetras danzante y solitaria
en el rosal profundo de mi coraz�n.

(Del libro Estaciones de Luna)


Ansias


H�blame coraz�n de sol
h�blame de tu profundidad de siglos
ac�geme y apri�tame en la luz de tu cuerpo
b�same los ojos y la frente
desn�dame en tu silencio
y asalta mis caminos desiertos.

Quiero acariciar tu puente
con pasos de medusa
dibujar con mis ojos una golondrina
en el desnudo trebol de tu piel
seguirte por caminos invisibles
hasta topar tus huellas subterr�neas.

Y amanecer con lirios en los ojos
el tatuaje de tu boca en mi piel
y la bandera de tu nombre
cubriendo todos mis caminos.


A Tu Refugio


M�rame y ll�vate el incendio de mis ojos
a la gruta profunda de tu memoria
para aquellos d�as de soledad y tristeza
cuando se olvide mi voz y el coraz�n enmudezca.

Arr�pame en tu boca fresca
y abr�game con tus manos
siembra estos latidos en tu destino
y disem�name en tus rumbos.

D�jame cruzar tu tiempo
y con el velero del silencio atravesar tu luna
nada , nada detendr� mis asaltos imprevistos
llegar� a tus palabras
abriendo tus p�rpados nocturnos
y ser� un secreto en tu nido de silencio
un invasor invisible besando tu paz
navegar� tu soledad con pasaporte de aire
y vivir� como una ra�z desesperada
en el huerto eterno de tu refugio terrestre.

Del Libro El Cantar de los Amantes

DELIRIO DE FUEGO

Quiero besar con fuego los botones rosados de tu pecho,
Y acariciar el h�medo coraz�n de tus labios distintos.
Quiero deslizarme en ti, tibio como una medusa.
Y navegar el mar desnudo de tu cuerpo.

Quiero saltar sobre tu piel con la boca abierta
Y morder con lentitud la curvatura de tu roc�o de hembra.

Despojarme de todas las ideas y liberar estos miedos ocultos.
Dejar atr�s estas palabras hermosas, y hundirme con furia solemne.
Atrapar tus caderas firmes con manos de enredaderas.
Y sentir, desde mi boca a mi flecha encendida, tu lengua quemante
mordiendo con intermitencias suaves, mis temblores.

Quiero abrir tu mediod�a y clavarme en tus ojos nocturnos
Ser el esclavo que posee a su Ama que ama en silencio
�brete mujer, �brete a este delirio que sue�o
Ven con tus deseos ocultos y crucif�came
Mu�rdeme y sentir�s el rel�mpago que cerrar� tus ojos
Abrir� tu boca fresca y calmar� tu sed de amazona oculta
Te dar� para el camino, recuerdos que besar�n tu voz en los olvidos
Y te dar� para tus noches desiertas, caricias nuevas y sue�os de fuego.

EL CAD�VER DE TU NOMBRE

Llevas la sonrisa del viento
Y el h�medo beso de las mareas
En el per�metro intenso de tu cuerpo
Y me dejas en la memoria ,sombras.
Cuando te marchas fugitiva por la aurora

Eres mujer, la due�a del aire
Y cruzas la frontera del olvido sin avisos
Dejando en los d�as tu aroma suspendido
Y una letan�a con tus pasos.
Me llover� como tantas veces tu lejan�a
Y en el coraz�n de mis cenizas nocturnas
Se dibujaran golondrinas muertas.
Y volaran oscuras en mi memoria de siglos.
Apiladas en los navios de la espera.
Y la marea del tiempo alg�n d�a
Me traer� el cad�ver de tu nombre
Reflejado en el espejo del silencio.

Y tu nombre amarrado a mi pecho con letras de sangre
Tengo fiebre en la memoria y temblores en la voz
Acudo a la iglesia de las piedras y converso con dios en la distancia
Llevo en mi maleta planetaria el pentagrama del aire
Y la vida se desborda cuando canta mi alma

Amor, yo soy y no soy tus recuerdos primeros
Tus motivos, tu cadena luminosa, tu centinela
Soy la pluma que un d�a escribi� en ti, una historia diferente
Soy la interrupci�n de tu destino, el insolente beso
Soy el per�metro astral de tus delirios
Y quiero que sepas, que al final del camino
Cuando tus manos suelten mis manos, para siempre

Le podr�s decir al mundo mi verdadero nombre
Y estremecida de sombras, les dir�s;
Am� en el sus sensaciones, su poes�a y sus delirios
Conoc� su coraz�n aventurero, su romanticismo de fuego
Supe de sus manos blancas y sus rosas azules
Su boca anid� en mi cuerpo como s�bana desierta
Cubriendo la cruz de todos mis rincones
El era mi poeta y yo era su ma�ana

Mi alma entonces ir�, por los caminos de plata
Alumbrando sombras en el tejido de las nubes
Y desde las alturas te mandar� besos celestiales
Para calmar tu soledad de guerrera doliente
Y en las tardes de crep�sculos junto a tu ventana
Dibujar� un coraz�n en tu jard�n invisible
Y una oraci�n celeste arrancada de mi celda blanca
Llegar� a tu pupila di�fana y enamorada
Como aroma sencillo de rosal a tu memoria.

LAS HOJAS DE TU CUERPO

Invades mi silencio clandestinamente
Y rompes mi d�a sin esperarte
Todos los caminos los llenan tu nombre
Y atraviesas mi vida con tus lanzas secretas

No esperaba ver mis barcas temblar
Y naufragar en tus oc�anos
No sab�a que tu cuerpo atrapar�a mis sue�os

Pienso en ti desde mi torre invisible
Desde mi boca salvaje y mi pureza simple
Me entrego al crep�sculo de tus ojos dormidos
Y caigo rendido entre las hojas de tu cuerpo

Tu piel lleva en tu cintura una huella diferente
En ellas han descansado mis manos
Y me has llenado con sonrisas color de oto�o
Te recibo y acepto tus laberintos
Conjuro tus miedos y tu nombre
Vivir�s en mis ma�anas para siempre
A�n despu�s que me abandones
Vivir�s en un rinc�n de mi mirada
y en una estaci�n de mis palabras.

GALOPAS EN MI CAMINO DE SOMBRAS

Yo te amo coraz�n de agua
Y soy prisionero de tu cascada de sonrisas
Tu nombre llueve en mi piel
Como una cadena de flores

Solo tu suspendes mi voz en tus suspiros
Y en tu suave tiempo imaginario
Rumorea una bandera de rosas
La transparencia de tus sue�os
Galopa en mi camino de sombras

Yo te amo coraz�n de agua.

LOS SONIDOS AZULES DE TU NOMBRE

Te quiero as�, como eres
Sin preguntas ni l�grimas oscuras
Por ti mi lengua lucha en la marea de las palabras
Y sigo tu camino en el invierno de la vida
Y te encuentro en cruz en primavera

Me tiemblan los sonidos azules de tu nombre
Me endulzan, me enamoran, me aprisionan

Te quiero as� como eres
Como gotas de lluvia en mis planetas
y siento la ra�z de tu nombre apretada a mis silencios

Te quiero as�, como eres
sin preguntas, ni lagrimas oscuras.

ME RECLAMAS CON ANSIEDAD DE PRIMAVERAS

La noche gigante de magias estelares
Rumorea inquieta su presencia en mis secretos
Azul melanc�lico y enamorado
Tu sobrevives a las im�genes mas hermosas
Que me reclaman con ansiedad de primaveras

Nada en su lucha invisible puede hacerte morir
Ni el dulce rumor de las golondrinas
Ni la tibieza de las mareas tranquilas
T� llegas a mi desde todos los rincones
Abrazando mi tiempo, mis sue�os mi vida

Los ojos de la noche nos vigilan
Y en el espejo de mi mundo interno
Se dibuja tu silueta transparente
Luminosa, secreta, eterna
Tu coraz�n desordenado juega en mis ideas
Y siento en mi piel tus besos dorados
Como vuelo de gotas en el aire
Y s� que me reclamas, con ansiedad de primaveras.

El INVISIBLE CORAZ�N DE LA ETERNIDAD

Las voces del mundo han levantado sus soles
En el interminable laberinto de la eternidad
Y nadie ha podido encontrar la esencialidad de su luz
Porque habita en el invisible coraz�n de la eternidad

Mas all� de las palabras, de los sentidos y las ideas
En el territorio oculto de los tiempos
Su piel de mares infinitos mece la fuerza de las esperanzas
Agitando su melod�a de sue�os en las manos del arcoiris

Aqu� las cruces desnudas diluyen su lenguaje de espumas
Y reciben la sencilla vibraci�n de los corazones puros
El amor cae en cataratas silentes d�a a d�a
Desliz�ndose en el cuerpo del viento
Y dejando su caudal de perfumes en el tiempo
Sin mas banderas que el acento de la paz

El amor es el secreto de los siglos inmortales
Que dibuja su invisible roc�o c�smico
En los atardeceres temporales del esp�ritu
Y abraza en un silencio m�gico
Nuestros mundos profundos y luminosos.

COMO T�

He sido un viajero interminable
Recorriendo calles de sombras
He tenido bautizos de piedra
Y roc�os de primavera
Bocas h�medas se abrazaron a mis deseos
Mas, todas me dejaron el sabor amargo del vac�o

Las estaciones del mundo cayeron sobre m�
Y los colores de mis ojos se llenaron de ra�ces
En mis manos florecieron serpientes y palomas
Violetas y azucenas acompa�aron mis oraciones
Y siempre sent� el sabor amargo del vac�o

Y hoy que tengo tu tiempo de amazona
Tu lenguaje de campanas y tu sonrisa de alondra
Tengo la certeza clara que tu vida en mis sombras
Es la respuesta que esperaba

As�, como t� no existe nadie
No hay corazones de monta�as m�s dulces
Ni el agua de los r�os se compara
Al dulce roc�o de tu boca temprana
Ni el girasol imita la claridad de tu mirada

As�, como t� no existe en este mundo nadie
Solo t� iluminas mi horizonte de poeta
As�, como t� no existe en esta tierra, nadie.

COMO ESTRELLA DE SAL

Hoy estuve ausente de tu tempestad de palabras
Y recorr� sigiloso los pliegues de tu boca violenta
Te observ� desde el and�n de mi tiempo reflexivo
Y vi serpentear tu voz en el camino
No me import� tu grito porque te amo

Llegu� como viajero de la noche
A compartir tu coraz�n de cristal
Y me quebr� como estrella de sal
En tus monoton�as de cenizas
Y vi correr tu voz en mis ventanas de luna

Los jinetes del sol llegaron generosos
A compartir su canto entre nosotros
Y vi tu nombre dibujarse en el arcoiris
Alc� mi cuerpo desnudo de sombras
Y corr� la cortina de tus p�rpados
Frenando mi vuelo de cometas enamorado
Cuando vi dibujarse en el sendero de tus labios
La sombra escondida de tu violencia

Mujer nada puedo hacer, con tus noches vac�as
Tu voz correr� en pasillos de m�rmol
Sin rumbos en los caminos de nuestros momentos
Y solo as� puedo conservar
El m�gico equilibrio de mi tiempo.

EL DESTIERRO

Me voy de tu memoria
Con el equipaje del silencio
Y me duele esta cruz sin palabras
Sin im�genes para tus ojos

Yo era tu sombra
En tu camino de amapolas
Y te amaba

Yo cre�a en la luz de tu mirada
Y en el fuego que habitaba en tus palabras
Y ahora me voy de ti, desterrado
Por el grito de sangre de tu boca

Me voy de tu memoria
Para que nunca entiendas este exilio
Para que caigan sobre ti
Los d�as desnudos y vac�os

Me llevo mi silabario de silencio
Los versos de fuego, mis sue�os
Y te robo el cielo de mis ojos
Para que sientas el desierto de la vida

As�, as� me voy de tus caminos.


Renato Huerta T. Poeta, narrador y ensayista nacido en La Ligua. Es Magister en Filosof�a y Letras adem�s de Doctorando en Psicolog�a. Sus obras po�ticas m�s importantes son "Traves�a hacia la Luz" y "Amor de Navegante" y sus ensayos de mayor m�rito son "Metaf�sica de la Evoluci�n Espiritual", (Editorial Universitaria, 1995) y "Sabidur�a del Amor: Del Amor er�tico al Amor Divino" (Red Internacional del Libro, 1999) y "Sabidur�a Perenne y Conciencia Transpersonal, Editorial Dunken, 2007.

AMAME

Amame, como aquellos que se amaron sin l�mites.
como aquellos que se salvaron por el Amor.
como aquellos que se iluminaron por el Amor.
como aquellos que se transmutaron por el Amor.

Amame, sin prejuicios ni condiciones.
sin esperas ni reservas.
sin ego�smos ni sombras.
sin cadenas ni sumisiones.

Amame, con la profundidad insondable del oc�ano.
con la claridad del Sol de las monta�as.
con la fuerza suprema de vientos huracanados.

Amame, con la blanca llama de tu alma despierta.
con la alegr�a de cielos infinitos.
Porque s�lo por el Amor peregrinamos juntos
hacia la dicha divina e inmortal.

TE SIENTO

Te siento cada d�a roz�ndome invisible
sutilmente impalpable.
Y aunque s� que siempre te he llevado conmigo
eres siempre la suave, dulcemente imposible
lejan�a luminosa...

Te siento cada d�a cantar, mas no s� donde.
Eres algo que vive m�s all� de m� mismo
y aunque siempre eres nube y horizonte lejano
�sent� tu beso sobre mi alma!

Mi esp�ritu solitario te sue�a en todas las cosas
Mi alma te busca tras toda emoci�n
�Mi camino est� lleno de tu nombre!
�Lejana!...�D�nde est�s?...�D�nde est�s?

EPITAFIO DE AMOR

Has dejado la vida, amor.
Contigo se han ido mis sue�os azules
y las penumbras se apoderan de m�.

Fuiste un florecimiento de estrellas
en mis mortecinas noches de invierno.
Fuiste el �nico puerto seguro
en mis navegaciones sin rumbo.

Has dejado la vida, amor.
Contigo se han ido mis d�as de luz
y mi alma navega en aguas de melancol�a.

Fuiste un oasis de rosas
en el des�rtico destino de mis d�as.
Fuiste dulzura infinita
en la bald�a rutina de mis ma�anas.

Has dejado la vida, amor.
Contigo se han ido mis anhelos de primavera
y la soledad abraza ahora mi caminar.

Fuiste un radiante abismo de gozo
en el peregrinaje de mis horas felices.
Contigo se ha ido el ensue�o de mi pasado
y mi alma canta ahora su melod�a m�s triste.

CUANDO REGRESES

Cuando regreses los rayos m�s claros del sol alumbrar�n mis pensamientos
Y entonces ser� testigo de la plenitud de los d�as,
respirando otra vez el perfume de mi tierra.

Cuando regreses mi coraz�n marchito despertar� de su sue�o funesto.
Y entonces los espectros de la muerte dejar�n de husmear
en el tabern�culo de mi alma desolada.

Cuando regreses mis manos recobrar�n la fe en su destino
Y entonces mis trabajos se llenar�n del sereno ritmo de tus olas.

Cuando regreses mis pies transitar�n las calles del arco iris
Y entonces mis caminos se poblar�n de tus huellas.

Cuando regreses mi vida se colmar� con la tibieza
de una eterna primavera
en el sol de tu alma
y en la nave de mi coraz�n.

S�LO T�

T� eres el destino simple de mi navegar errante,
el mar sereno de oc�anos ignotos.

tu cari�o sincero inspira mi voz vaporosa,
abriendo puertas de luz en mi alma.

Tu canto de ninfa me transporta a una regi�n de maravilla.
en donde no existen m�s que las brisas del amor.

Tu silueta de fuego hace olvidar mis renuncias,
plantando flores nuevas en mi jard�n de ansias.

Tus ojos de zafiro iluminan los senderos l�gubres de mi navegar.
Tu boca de almendras llena de miel mis labios marchitos.
Tus manos peque�as cubren mis heridas de n�ufrago.
Y as� enlazas tu vida a mis pasos de viento.

S�lo t� me acompa�as en la osad�a de mis viajes.
S�lo t� emerges en mi coraz�n de iniciado.
S�lo t� tejes los sue�os de mis idearios.

Y as� vas transfigurando mi vida en una traves�a feliz.


EN TU RECUERDO

Sutil escucho tu voz por mi senda solitaria.
Entre mis pensamientos, en el crep�sculo
te reflejas luminosa en el espejo de mi alma.
Tenue siento tu palpitar en el abismo de mis venas.

Oigo a medianoche las voces de tus recuerdos.
Amada, s�lo estoy cubierto de las memorias
de nuestros tiempos, abri�ndose a un �nico horizonte,
m�s all� de las figuras opacas de vidas marchitas.

La hora en donde se dan citas las sombras
que no dejan ver nuestro amor nos atrapa.
Es la hora triste de tu ausencia
en que s�lo puedo sentir tus caricias mudas.

Antiguas campanas suenan en el camino
y voy ingresando en el habit�culo de orfeo.
Mas, sigo contempl�ndote lejana,
desde las regiones de los sue�os.

Nadie brilla como t� al final de ese t�nel nebuloso.
Eres como un loto azul proyectando sus luces de primavera
e intento besarte donde termina la c�pula astral.

Gloriosa tu silueta resplandeciente me conduce
por los rincones de mares astrales l�gubres.
Navego tras tus huellas estelares.
Y mi alma florece al prodigarte mi amor.

Es, al fin, la hora feliz de nuestro reencuentro
en la aurora de nuestro tiempo.
Y poderosa escucho ahora tu voz
por nuestra senda compartida de luz y de Amor.

A TI

Quiero cantar con la voz del Alma
el himno del amor eterno,
quiero abrazar con mi cuerpo de luna
el templo de oro de tu alma tranquila.

Quiero sentir tu presencia huidiza,
sumergi�ndome en la Luz de tus caminos,
volar con el ritmo del viento
hacia las alturas del amor,
y entregarme a ti para siempre
en el �xtasis de nuestra uni�n secreta.

Quiero elevarme contigo
m�s all� de las cumbres terrenales
hasta el reino de la paz y de la armon�a,
donde nuestra dicha no pueda ser perturbada jam�s,
unidos por siempre en Amor inmortal.

MADRE DE BONDAD Y SABIDUR�A

Madre, t� que desciendes de un universo de bondad,
eres la mano divina cuyo �mpetu protector nos sostiene a cada paso.
Eres la fuerza y el h�lito luminoso que disipa la noche
de nuestro tr�mulo caminar por calles vagabundas.

Eres el faro bendito que nos orienta por los inciertos mares de la vida,
pues tu gu�a es un maravilloso tesoro
que lleva nuestros anhelos coronados de arco iris
hacia puertos enjoyados de tu sabidur�a primordial.

Porque la nave de tu compasi�n es inconmensurable,
a tus ojos todos los ni�os del mundo, son tus hijos.
Y tus castigos son bendiciones para nuestras almas,
pues nos modelan seg�n el ideal que s�lo resplandece en el cielo de tu coraz�n.

T� entregas al lento y dif�cil trabajo del crecer,
una paciencia que con pujanza humilde acorta nuestro largo navegar.
Y por gracia del fuego de tu aspiraci�n a los logros m�s nobles,
a las cimas m�s altas, podemos tus hijos ascender.
Madre, flor de Sol con aroma de eternidad,
s�lo tus caricias son capaces de curar las mil y una heridas
que la vida nos prodiga.

Madre, llevas la esperanza del hombre en tu desolado coraz�n,
llevas el futuro de tus hijos en tus brazos generosos
para vencer o perecer, siempre junto a ellos,
en el viaje peligroso, triste y alegre del vivir.

Madre, t� que portas los rayos del esplendor de Dios,
que has sufrido, esperado, preparado y realizado todo por nosotros,
sobrellevando nuestro peso obstinado y mortal,
recibe, hoy d�a, la rosa eterna de nuestra infinita Gratitud.

AMOR PLAT�NICO

Naces, como todo amor,
de la perpetua atracci�n hacia la belleza,
manifest�ndote en el crisol de la infancia
como ansia de apego a los mil cuerpos hermosos
a tu mirada visceral.

Evolucionas en el nav�o luminoso de la educaci�n
encauz�ndote al puerto de las acciones bellas
y desembocando en el oc�ano eterno de lo Bello en s�.

Pero s�lo eres un amor abstracto,
capaz de unir mentes,
mas no la totalidad del ser.

Ni aun S�crates pudo florecer
a trav�s de tu des�rtico camino de ideas.

Y aunque en tu revelaci�n m�s alta
te unes al sereno destello de la raz�n
naufragas en concedernos la virtud unitiva
que nos fusiona plenarios
con la Belleza infinita
del amado Divino.


�ltima actualizaci�n , 23 de mayo del a�o 2007.

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[email protected]

Tel�fono: (72)229648, desde el extranjero anteponer 56. Tambi�n, puedes dirigir tu correspondencia a: Calle Mujica 784, Rancagua ,VI Regi�n, CHILE.

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