IGLESIA DE CRISTO
¿Somos Salvos Por Obras?
Si la Biblia no se contradice a sí misma (y yo creo que no), entonces dos pasajes necesitan armonización, porque en Santiago 2:24 encontramos que somos justificados por las obras y en Efesios 2:8-9 Pablo dice que no somos salvos por las obras. Sobre la superficie de esto pareciera estar en conflicto la una con la otra, pero esto no es necesariamente así. En primer lugar, ninguno dice que somos salvos por una de estas únicamente. Bastante interesante, uno dice que no somos salvos por la fe sola, mientras que muchos dicen que somos salvos por ella. Parece que Santiago y el mundo religioso están en conflicto. ¿No podría ser que tanto la fe como las obras juegan una parte importante en la salvación? Yo tenía tanta fe como obras en evidencia esta mañana cuando vine a mi oficina. Tenía fe en Dios de que tendría la salud y la fuerza para hacerlo, pero tomó trabajo (no mucho sino un poco). Si no hubiera tenido fe en Dios, y algunas otras cosas referidas, no habría empezado. En este artículo, queremos concentrarnos en si sí o no somos salvos por la sobras.
No Salvos Por Obras
Obviamente no somos salvos por algunas clases de obras que la Biblia menciona. Por ejemplo, hay las obras de Satanás. ¿Somos salvos por estas? (Lea 2 Tesal. 2:8-10). Podemos volcar las obras de Satanás dentro de varios grupos.
Las obras de la carne. Pablo dice en Gál. 5:19 que hay las obras de la carne. Que aquellos que las practican no entrarán en el reino. ¿No somos salvos por estas obras? Ahora, estos son los hechos (deseos) de Satanás como opuestos a Cristo (véase el versículo 22). Estas son obras en obediencia a Satanás, no a Cristo. Guardemos esta regla en mente. Somos esclavos de aquel a quien servimos (Rom. 6:16). Por tanto, si obedecemos a Satanás, somos sus hijos. Esto está en oposición a Dios.
Las obras de los hombres. Creo que podemos colocar las obras de los hombres en este catálogo también del mismo modo que algunos siguen sus propias obras en lugar de las obras de Dios. Cuando substituyo la voluntad de Dios por mi voluntad, he renunciado a Su autoridad por la mía. Cuando hago mis propias ordenes, entonces fallo en seguirle a El. Isaías dijo que tal cosa es como "trapo de inmundicia" y eso no suena como obediencia fiel a Dios (Isa. 64:6). Recuerde que Pablo dijo que somos esclavos de aquel a quien servimos (Rom. 6:16). Obedézcase usted mismo y no podrá ser siervo de Dios. La salvación no viene por medio de nuestra propia sabiduría (1 Cor. 1:18-25). Si me obedezco a mi mismo, no soy siervo de Dios.
Obras de las cuales uno podría vanagloriarse. Aquí está otra obra por la cual no podemos ser salvos. ¿Hay alguna "jactancia" cuando obedezco a Dios? ¿Hay alguna "exaltación" cuando hago lo que Dios autoriza? Podemos tomar placer en la esperanza que El nos da, pero no hay lugar para la vanagloria, por que estas son Sus obras, Sus mandamientos, Su voluntad que estamos observando (lea Rom. 4:1-4). Aquí Pablo usa a Abraham como ejemplo de este principio. Tan cuidadosamente como obedeció a Dios, no hubo lugar para la vanagloria de parte de Abraham. ¿Por qué? Porque únicamente hizo lo que Dios le dijo. No hizo nada de su propia voluntad. Pero Pablo llamó a eso fe. ¿No es interesante que Santiago use al mismo hombre y al mismo pasaje (Gén. 15:1-6) para probar que la justificación viene por las obras? Ahora eso debería decirnos algo. Más acerca de eso se verá más tarde. ¿Supone usted que Abraham sería llamado el padre de la fe si su fe no le hubiera llevado a obedecer a Dios?
Ahora observemos Efesios 2:1-10, un pasaje a menudo usado para desaprobar la necesidad de la obediencia a Cristo. La misericordia de Dios es el tema aquí (v.4). El hombre estaba muerto en pecado, y la misericordia y el amor bondadoso de Dios es manifestado para que él pudiera tener un remedio para el pecado. Dios (en vista de Su naturaleza) simplemente no podía quedarse allí y dejar que el hombre se perdiera en el pecado sin una forma de salvación. De este modo, de lo más profundo de Su amor, envió a Cristo para salvar al hombre ("por gracia hemos sido salvos"). La gracia o la misericordia era la parte de Dios y la fe (v.8) es la parte del hombre en la salvación. El completo plan de Dios para redimir al hombre está expresado en una palabra — gracia. La parte completa del hombre en la redención está expresada en una palabra — fe. Los detalles en cada caso aquí están dados. Pero con respecto al plan y persona (Cristo) de nuestra redención, es "no por obras" en la parte del hombre; porque esto fue totalmente el plan de Dios. Y como Pablo dijo en Romanos 5:1-2, esto es aceptado por la fe como el medio dentro de la misericordia de Dios. No somos salvos por las obras de las cuales podamos gloriarnos.
No somos salvos por las obras de la ley de Moisés. No somos salvos por guardar perfectamente la ley (ya sea que usted hable de la ley de Moisés o de cualquier otra ley). Mientras no intentamos gastar mucho espacio aquí sobre este punto como se necesita más espacio para justificarlo, suficiente decir que la ley de Moisés fue abolida (Efe. 2:14-15; Gál. 5:1-4; 2 Cor. 3:1-11). La justificación viene en dos formas: (1) La obediencia perfecta de la fe. (2) La salvación a través de Cristo. A menos que usted nunca haya pecado, usted tendrá que ser salvo por la sangre de Cristo. Yo no se de otra forma.
Por tanto, si no somos salvos por (1) las obras de Satanás, (2) las obras del hombre (mérito) o, (3) las obras de la ley, ¿por medio de qué obras somos salvos? Ciertamente Santiago 2:24 tiene que indicar algo cuando dice, "Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe."
Las Obras de Dios
Quizás podemos conseguir un pensamiento de las palabras de Cristo. Mire a Juan 6:28-29. "¿Que debemos hacer para poner en práctica las obras de Dios?" Esto es lo mismo que decir "hacer las obras" de Dios. ¿Cuáles son las obras de Dios? "Esta es la obra de Dios, que creáis en el que él ha enviado." Nuestra obra es creer en Cristo. Ahora la pregunta es, "¿Requiere eso la obediencia o las obras en alguna forma?" Podemos lograr una idea de eso cuando miramos lo que Jesús hizo al hacer las obras de Su Padre. En el v.38 del mismo capítulo Jesús dijo, "Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió." Jesús obedeció a Su Padre. Lo que el Hijo fue hacer la voluntad de Su Padre; era obediente a Su Padre. El nos muestra este punto en Juan 7:14-18. Vino para hablar la palabra de Dios. Vino para hacer la voluntad del Padre. "El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios, o si yo hablo por mi propia cuenta." Además en el v.18 dijo, "El que habla por su propia cuenta, su propia gloria busca; pero el que busca la gloria del que le envió, éste es verdadero, y no hay en el injusticia." De igual manera cuando hacemos la voluntad de Dios en lugar de nuestra propia voluntad, tenemos la aprobación de Dios porque estamos demostrando la fe en El (tal como obedecemos) y no la fe en sí misma.
¿Pero si la obra de Dios es tener fe en Cristo, no significa que la fe es todo lo esencial para la salvación? Si y no. Todo depende de la clase de fe. Santiago 2:14-26 habla de más de una clase de fe. Una es la fe muerta y la pregunta no necesita ninguna respuesta cuando dice, "¿podrá la fe salvarle?" Si es así, los demonios se salvarán porque ellos tienen fe (v.19). La fe que salva es la clase de fe que Abraham tuvo. El coloca a Abraham como el ejemplo de la clase de fe acerca de la cual esta hablando, y como se notó es el mismo hombre, y el mismo pasaje que Pablo usa para mostrar que uno es justificado por la fe. Santiago lo usó para probar que uno debe hacer algo. Dice, "Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe." ¿Qué clase de obras? La misma clase de obras que Jesús dijo (que es hacer la voluntad de Su Padre). No puede ser salvo quien obedece la ley de Moisés, o la ley de su propia elección, o la voluntad de Satanás. Pero ¿Abraham no hizo la voluntad de Dios? El no hizo las obras de las cuales pudiera jactarse o gloriarse porque ellas no eran de su elección. Las obras de Abraham siempre fueron las obras de Dios. Entonces y luego entonces la fe le fue contada por justicia. Como dice Santiago, "¿No ves que la fe actuó juntamente con sus obras, y que la fe se perfeccionó por las obras?" Por tanto, debe haber una fe imperfecta (la fe sin las obras) si hay una fe perfecta (la fe unida a las obras).
Cuando es bautizado en Cristo (Gál. 3:27) ¿ésta es la obra del hombre, o de Satanás, o de la ley de Moisés? Jesús dijo, "El que creyere y fuere bautizado, será salvo, mas el que no creyere, será condenado" (Marc. 16:16). Tomo entonces que si uno hace lo que Jesús dijo, esto no es su propia obra (del hombre) si no la obra (obediencia) del Señor. Cuando Abraham estaba a punto de matar a Isaac, Dios lo detuvo y le dijo, "Ya conozco que temes a Dios..." (Gén. 22:12). Cuando uno obedece hoy (las obras de Dios) entonces Dios sabe que usted tiene fe. Como el amor, la fe únicamente puede ser conocida por la acción pronta. Piense en estas cosas, la Biblia es la correcta.
Un aporte de
Jaime RestrepoIGLESIA DE CRISTO
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