IGLESIA DE CRISTO
¿PERO QUE SI ALGUNO NO CREYO?
Una de las primeras cosas que podemos ver en Romanos 3:3 es que nuestra incredulidad no cambia en nada con Dios. Por ejemplo, las personas en los tiempos de Noé no creyeron a su predicación pero eso no hizo a la palabra de Dios inefectiva. Las lluvias vinieron (Génesis 6 y 7).
Cuando pienso de cuan bueno es Dios con nosotros en este país, y sin embargo tantos dudan de Su palabra, me acuerdo de los Hijos de Israel quienes vieron la obra de Dios cuando los libró de las manos de los Egipcios (Exodo 14:30-31). Cuando Moisés salió a la montaña de Dios rápidamente se volvieron del Camino, y dijeron, "...estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto" (Exodo 32:8). Sabían completamente que sus dioses no existían cuando cruzaron el Mar Rojo. Fue Dios quien congeló el mar para ellos (Ex. 15:8). Por tanto aprendemos que algunos de ellos desistieron a causa de la incredulidad y no fueron idóneos para entrar en Su reposo (Romanos 11:19-20). "¿Quiénes fueron los que, habiendo oído, le provocaron? ¿No fueron todos los que salieron de Egipto por mano de Moisés? ¿Y con quiénes estuvo él disgustado cuarenta años? ¿No fue con los que pecaron, cuyos cuerpos cayeron en el desierto? ¿Y a quienes juró que no entrarían en su reposo, sino a aquellos que desobedecieron? Y vemos que no pudieron entrar a causa de incredulidad" (Hebreos 3:16-19).
Aplicación
Ninguna de las siguientes personas murieron por nuestros pecados, ni lo hicieron sus iglesias: Bonifacio III, Martín Lutero, Henry VIII, Juan Calvino, Robert Browne, John Smythe, John Wesley, José Smith, William Miller, Mary Baker Eddy, Charles T. Russell, y muchos otros. Cuando alguien trata de ser salvo en estas iglesias de las personas, están diciendo, "Estos son tus dioses que nos salvaron." Sin embargo la Biblia claramente nos enseña que Cristo no tiene sino una iglesia, y que todos los salvos están en esa iglesia (Mateo 16:18). Ahora dirá alguien, yo no creo eso, pero esto no cambia a Hechos 2:47, Efesios 5:23-25.
La Biblia enseña que el hombre debe nacer de nuevo, nacer de agua y Espíritu, pero algunos dicen, "No es así, aceptaré el Espíritu pero no el agua." Sin embargo, Juan 3:5 dice agua y Espíritu, y si usted lo cree o no, eso no cambia lo que Cristo dijo sobre el tema. Su incredulidad no cambiará Juan 3:1-5; Marcos 16:16; Hechos 2:38; 22:16 ahora en algo mas de lo que la incredulidad en los tiempos de Noé hizo, o en la caída de Israel.
Por tanto, si alguien no cree en el un cuerpo, un espíritu, una esperanza, un Señor, una fe, un bautismo, y el un concepto de Dios, no inhabilitará la palabra de Dios. Uno debe dar la mas celosa atención a las cosas que ha escuchado (Hebreos 2:1; Romanos 10:17; Lucas 13:5; Hechos 10:9-10; Hechos 8:36-38).
Un aporte de
Jaime RestrepoIGLESIA DE CRISTO
Madrid 950, SANTIAGO - CHILE