IGLESIA DE CRISTO
Los Talentos: Una Aplicación Moderna
Entremos al mundo de los pretextos. Simule que usted esta empleado por una provechosa firma de computadores. El propietario de la compañía lo escoge a usted para ser el presidente por un año. Sus obligaciones incluyen el llevar a cabo sus instrucciones que usted recibirá en una carta semanal. Cuando el propietario regresa, encuentra su compañía en completo desorden. La secretaria en la mesa de recepción está casualmente contemplando alrededor mientras lima sus uñas, la canasta de la basura está que rebosa y los empleados se están tomando un horario de descanso para comer algo. Inesperadamente usted escucha golpear la puerta de su oficina. ¡Es el propietario! En tonos negativos, le pide que le explique que ha salido mal con sus negocios y también le pregunta si ha recibido sus cartas semanales. Con una confiada sonrisa le informa que cada Miércoles los empleados se han reunido para un estudio de sus instrucciones y que algunos de los empleados han aun memorizado porciones de las cartas. Después de una pausa meditabunda, el propietario le hace una pregunta práctica: "¿Pero, ha llevado usted a cabo mis instrucciones?" Su respuesta es, "¿Llevado a cabo?" ¿Cómo se sentiría usted si nuestra supuesta historia fuera real?
En la parábola de los talentos, Mateo 25:14-30, Jesús instruye al hombre que será juzgado sobre la base de como haya usado los dones que le han sido concedidos por Dios. ¿De qué naturaleza son estos dones? Es fácil para nosotros ver que diferimos en nuestras capacidades físicas y mentales; por ejemplo, algunas personas nacen con cuerpos fuertes y saludables mientras otros son débiles y mas susceptibles a las enfermedades. Nuevamente, algunos son bendecidos con alta inteligencia escolástica y otros con grandes aptitudes musicales o, posiblemente, habilidades mecánicas. Desafortunadamente (en un sentido) estas y otras aptitudes no están distribuidas igualmente entre los hombres y algunos están favorecidos con más aptitudes o talentos que otros. Un resultado desfavorable de esta disentida distribución de talentos es que esto fomenta el desarrollo de un espíritu de competición.
Competición. Cuando no estamos seguros de nuestros propios talentos a menudo arrojamos ojos de envidia sobre aquellos que son multi-talentosos. Si nuestra actitud es "líder o nada" a menudo no haremos nada. No obstante, un hombre de pocos talentos es incompetente para las responsabilidades que requieren a un individuo multi-talentoso. Las madres deben aceptar la mirada y mentalidad de sus hijos y no voltear ojos celosos sobre los dotados hijos de otros. Los padres deben aprender a apoyar a sus hijos cuando ellos escojan el violoncelo sobre el fútbol. Los predicadores son algunas veces notorios por su espíritus competitivos y son frecuentemente ayudados por los hermanos en "abastecer los fuegos de la envidia" lo cual podría destruir a un compañero "soldado de la cruz." Debemos aceptarnos a nosotros mismos y desarrollar una determinación de crecimiento de hacer lo mejor que podamos, a pesar de nuestras limitaciones. La cooperación antes que la competición vendrá cuando aprendamos a regocijarnos en los logros de los demás.
La Fe en el Maestro Promueve la Cooperación. La fuerza motivadora detrás de la cooperación es una fe genuina en Jesucristo. Aquellos que tienen esta clase de fe buscan conocer y responder a las instrucciones del Señor. Por ejemplo, el evangelio de Marcos registra el acontecimiento de una mujer que derramó el precioso ungüento de nardo puro sobre la cabeza de Jesús; Su respuesta a aquellos que estaba con El fue, "Esta ha hecho lo que podía" (Marc. 14:2-9). Moisés conoció y respondió al Señor con la vara poderosa en su mano, cuando intrépidamente guió a los Israelitas en la victoria sobre Egipto (Ex. 14:15 y Sig.). Dorcas tuvo la aguja en su mano que repetidamente cosió las vestimentas rasgadas de los pobres alrededor de ella (Hch. 9:36-39). Hoy día, en la mayoría de las iglesias con las que he estado asociado hay un "Hombre Bondadoso." Sus manos dan dulces a los jovencitos que se reúnen para adorar. Ayudan en endulzar mas que un pequeño diente. Llenan los corazones con gozo y son recordados cuando estos niños llegan a la edad adulta. Nuestras manos pueden cocinar comidas, pasar folletos que declaran la voluntad de Dios para con la humanidad, tocar los hombros de los hermanos acongojados, o escribir cartas de ánimo a los ancianos en la iglesia. Debemos descubrir nuestros talentos a través del penoso arte de la evaluación honesta. Debemos suprimir los egos inflados en una mano y no darnos a un falso sentido de humildad en la otra. Los verdaderos siervos de Dios conocen y hacen Su voluntad. Es imposible hacer la voluntad de Dios con la ausencia de colaboración de los demás. Finalmente, es igualmente importante que el Cristiano desarrolle una buena voluntad para perseverar en frente de los grandes excentricismos. Debe rehusar aceptar el fracaso.
La Fe en el Maestro Vence el Fracaso. Una fe creciente en Jesús vence el fracaso. José, Jeremías, Moisés, Pablo, Job, son exactamente unos pocos héroes de la fe mencionados en la Biblia que sirven como ejemplo de las personas que siguen las instrucciones del Señor en medio de las circunstancias que podrían haber llevado al fracaso.
Cuando estemos deprimidos, careciendo de confianza y espíritu para avanzar, debemos buscar un programa "re-edificador del corazón" en la palabra de Dios. Debemos tener el coraje, en lugar de contrariedad, para perseguir la meta de una fe fuerte en Cristo y la unidad entre los hermanos. Debemos estar deseando "pagar el precio" con duro trabajo para llevar a cabo esta noble meta. Cuando el Señor venga de nuevo, ¿nos encontrará ocupados solo en el estudio de la carta, o en llevando a cabo Sus instrucciones? ¿Estamos reflejando nuestra gratitud por el supremo sacrificio de Jesús por medio de hacer todo lo que podamos?
Un aporte de
Jaime RestrepoIGLESIA DE CRISTO
Madrid 950, SANTIAGO - CHILE