IGLESIA DE CRISTO
La Vida De Un Cristiano
El apóstol Pablo reveló mucho acerca de su propia actitud hacia su vida como Cristiano en la siguiente declaración:
"Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús" (Filip. 3:13-14).
Mientras el pasaje anterior es una declaración de la propia actitud personal de Pablo, esto es recomendado a todos los Cristianos. En la misma carta, el apóstol dijo, "Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros" (Filip. 4:9). El texto revela una excelente actitud para que cualquier persona que tenga hacia su vida y responsabilidad como Cristiano. Varias observaciones son ofrecidas para una seria consideración.
1. Pablo dijo, "Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado..." (Filip. 3:13). La vida, si ha de ser exitosa en cualquier emprendimiento, requiere constante atención, esfuerzo y diligencia. Aquellos en las profesiones médica y legal deben consagrarse a sí mismos constantemente. Lo mismo es verdad en los negocios, la agricultura, y en los asuntos nacionales. El derrumbamiento del hogar en la Sociedad Americana de hoy día revela que no ha sido dedicada la atención correcta a la relación familiar. La vida del Cristiano no es la excepción. Pablo escribió, "...ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor" (Filip. 2:12) y Pedro amonestó, "Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones, desead como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación" (1 Ped. 2:1-2).
2. En el texto, Pablo dijo nuevamente, "...pero una cosa hago..." (Filip. 3:13). Nada puede ser más fundamental para la vida de un Cristiano que un propósito en particular. Jesús dijo, "La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz; pero si tu ojo es maligno, todo tu cuerpo estará en tinieblas. Así que, si la luz que en ti hay es tinieblas, ¿cuántas no serán las mismas tinieblas?" (Mat. 6:22-23). Un problema mayor en las vidas de muchos es la doble visión. Mientras declaran su deseo por el cielo, la "visión" de ellos (atención) esta enfocada en la vida actual y el mundo. Esto no funcionará, porque Jesús dijo, "Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas" (Mat. 6:24).
3. Pablo afirmó nuevamente en el texto que "haciendo una cosa" envolvía "...olvidando ciertamente lo que queda atrás..." (Filip. 3:13). El énfasis de la vida de Pablo no estaba sobre sus labores pasadas: la congregación establecida y edificada, el perdido convertido, el caído restaurado, y todas las otras labores pasadas en el fomento del evangelio en su propia vida y la de los demás. El apóstol sabía que las responsabilidades hacia Dios son determinadas por la oportunidades de hoy día. Jesús dijo, "...ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios" (Lucas 9:62).
4. Finalmente, Pablo afirmó su confianza por el futuro cuando dijo que su actitud era la de "...extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús" (Filip. 3:13-14). La victoria final del Cristiano era siempre la primera en la vida de Pablo. Hablo de "...teniendo deseo de partir y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor" (Filip. 1:23). Nuevamente escribió, "He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida" (2 Tim. 4:7-8). La meta de la vida de Pablo era la eternidad con Jesucristo, y así debería ser con nosotros hoy día. "Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es" (1 Juan 3:2). Ciertamente, ¡que incentivo ha sido provisto para la fidelidad y el piadoso vivir!
El apóstol Pablo amonestó, "Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano" (1 Cor. 15:58). Es creído que tales amonestaciones pueden ser desempeñadas por cualquier Cristiano que mantenga una actitud tal como la que fue expresada por Pablo en Filipenses 3:13-14.
Un aporte de
Jaime RestrepoIGLESIA DE CRISTO
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