IGLESIA DE CRISTO

La Paga del Pecado es la Muerte

Esta declaración fue hecha por el apóstol Pablo a los hermanos Romanos advirtiéndoles para que se abstuvieran de pecar, porque su paga es la muerte. El dice que el Don de Dios es la vida eterna por medio de Jesucristo nuestro Señor.

¿Qué es el pecado? podría preguntar uno. Las Escrituras dicen que es la transgresión de la ley (1 Juan 3:4). De esta manera, cuando uno viola la ley del Señor, comete pecado, y el pecado separa al hombre de Dios (Isa. 59:2). Esto hizo que Adán y Eva fueran expulsados del jardín del Edén (Gén. 3), y causó el gran diluvio en los días de Noé (Gén. 6-7). Esto nos costará a nosotros la vida eterna si practicamos el pecado. No se nos permite tomarla a causa de esto.

 

Las Obras de la Carne

Mis amigos, Gál. 5:19-22 menciona un número de cosas que violan la ley del Señor. Si nos gusta o no, estas cosas son pecaminosas a la luz de nuestro Señor. Pablo nos dice como evitar la fornicación (1 Cor. 7:2), como también otros pecados (1 Tesal. 5:22). No tomemos parte en las estratagemas del Diablo. Tantas veces el tema de la homosexualidad es enseñado, en la radio y en la TV se habla, ellos siempre se refieren a alguna autoridad humana. Ocasionalmente una señorita puede citar un pasaje de la Escritura, pero este es completamente ignorado.

Vamos a observar este pecado desde un punto de vista Bíblico. Parece que la Biblia es más y más examinada como el lugar de autoridad divina sobre este tema. Enfrentémoslo: acorde a la Escritura, Dios creó a la mujer para ser una ayuda idónea del hombre (Gén. 2:20-24; 1 Cor. 11:9-10). Ahora, si Dios hubiera querido dos hombres en el comienzo, pudo haberlos hecho. Pero no lo decretó en esa forma. Hizo al hombre y a la mujer. Esta es la forma de Dios para que el mundo sea llenado. Todas las veces que esto sea cambiado, se comete pecado.

Miremos a Sodoma—a los hombres de Sodoma—por ejemplo. Ellos cambiaron el plan y Dios hizo llover fuego sobre ellos (Gén. 19:1-24). Cuando miramos al v.1, vemos a los ángeles llegando a Sodoma. Un anciano, un predicador justo sentado en la entrada, cuyo nombre es Lot, les invita a pasar la noche con él, pero dijeron que no. Sin embargo, él insistió para que permanecieran en su casa. Así lo hicieron, y Lot preparó comida para ellos. Comieron (v.3). Antes de acostarse, los hombres de la ciudad rodearon la casa, tanto jóvenes como ancianos. Llamando a Lot le dijeron que los sacara porque querían acostarse con ellos. Esto nos permite ver cuan baja era su moral (v.5). En los v.6 al 8, Lot sale y les suplica y les ofrece a sus dos hijas vírgenes. Ellos no las aceptaron. Le dijeron a Lot que permaneciera atrás, e hicieron un intento de echar abajo la puerta (v.9-11). Ahora, podemos ver cuan errados estaban entonces, y esto no ha cambiado ante la vista de Dios.

En el Antiguo y Nuevo Testamento, Dios condena la vida gay (homosexual). Miremos a Rom. 1:18-32. Espero que todos los que lean, estudien bien cada versículo. Usted puede ver en el v.25 que el pecado había hecho que los hombres cambiaran la verdad de Dios por la mentira en sus mentes. Obsérvese lo que esto había hecho en las mujeres en el v. 26 y a los hombres en el v.27. En el v.28 como ellos no quisieron conocer a Dios en su sabiduría, El los entregó a una mente reprobada para hacer cosas que no convienen.

Ahora, mis amigos, no piensen que porque Dios permite que esto suceda hoy día es que El está de acuerdo con ellos. Si usted endurece su corazón contra las leyes del Señor, El le mandará un poder engañoso. Este engañó hará que usted crea a una mentira y se condenará por ello (2 Tesal. 2:11-12). Aquellos que practican la homosexualidad no pueden heredar el reino de Dios (1 Cor. 6:9-10).

Sin embargo hay esperanza para aquellos en esta condición. Si usted es culpable, puede dejarlo, obedecer al evangelio de Cristo y ser salvo. Y esto erais algunos (1 Cor. 6:11), indicando que ellos se habían arrepentido de sus pecados y se habían bautizado en concordancia a Hechos 2:38 y 18:8. Esto nos muestra que si alguno deja sus malos caminos (Isa. 55:7) y obedece a Sus pensamientos, esa persona puede ser salva. Dios no desea que nadie perezca (2 Ped. 3:9), pero que todos deben venir al arrepentimiento. Si así se hace, Dios le trasladará a usted del reino de las tinieblas al reino de Su amado Hijo, teniendo usted redención por medio de Su sangre (Col. 1:13-14).

Un aporte de Jaime Restrepo

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