IGLESIA DE CRISTO
LA DIFERENCIA ENTRE "UN BUEN HOMBRE" Y UN CRISTIANO
Para algunos pudiera parecer inconcebible como uno podría ser una buena persona sin ser Cristiano, en vista de que uno no podría ser un Cristiano sin ser una buena persona. Pero lo tal es un hecho claramente visto en el caso de Cornelio, el primer Gentil convertido al Cristianismo. Antes de su conversión a Cristo, fue dicho de él; que era "piadoso y temeroso de Dios con toda su casa, y que hacia muchas limosnas al pueblo, y oraba a Dios siempre," un hombre justo, y uno que tuvo una visión en la que vio y habló con un ángel de Dios. Este "ángel de Dios" que se le apareció le dio las siguientes instrucciones: "Envía, pues, ahora hombres a Jope, y haz venir a Simón....él te hablará palabras por las cuales serás salvo tú, y toda tu casa" (Hechos 10:3-6; 11:14). Tenemos un claro ejemplo de uno que era un "buen hombre" pero que no era Cristiano o un hombre salvo. ¿Hoy día si uno que poseyera todas las buenas cualidades de Cornelio deseara la membresía en alguna denominación, no sería recibido tanto como un "buen hombre" y como Cristiano?
¿Por Qué Cornelio Estaba Perdido?
Ciertamente no estaba perdido por falta de buena moral o interés religioso. Las tenia ambas. Si pudiera haber sido salvo sobre la base de sus buenas cualidades morales, mas sus prácticas religiosas, la venida de Cristo a la tierra y la introducción del sistema Cristiano de religión hubiera sido en vano. Cuando el Señor dirigió a Pedro a la casa de Cornelio, fue con el propósito de que le predicara "el evangelio de Cristo" en el cual "la justicia de Dios" para esta era está revelada (véase Rom. 1:15-16). En su alocución, Pedro dijo, "En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas, sino que en toda nación se agrada del que le teme y hace justicia" (Hechos 10:34-35). No habiendo escuchado de la "justicia de Dios" así revelada en el evangelio de Cristo, explica por qué Cornelio y su casa estaban perdidos y por qué le fue dicho que enviará por Pedro.
Pedro predicó tres cosas a aquellos a quienes Cornelio había reunido en su casa; primero, predicó el sufrimiento y muerte de Cristo por los pecados del mundo (Hechos 10:36-42). Esto produjo fe en Cristo (Rom. 10:17; Hechos 10:43). Segundo, predicó el arrepentimiento en el nombre de Cristo (Luc. 24:47; Hechos 11:18; 17:30). Tercero, estando seguro de que los Gentiles eran aceptos por Dios también como los Judíos, Pedro hizo la pregunta, "¿Puede acaso alguno impedir el bautismo, para que sean bautizados estos que han recibido el Espíritu Santo también como nosotros? Y mando bautizarles en el nombre del Señor Jesús" (Hechos 10:47-48). Cuando Cornelio hubo hecho estas tres cosas él era más que simplemente "un buen hombre" — él era un Cristiano.
Un aporte de
Jaime RestrepoIGLESIA DE CRISTO
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