IGLESIA DE CRISTO

¿Hay Cristianos En Las Denominaciones?

Se ha hablado mucho últimamente en todas partes de nuestra hermandad en lo se he centrado sobre el título de este artículo. La confusión con respecto a este tópico se origina en un entendimiento no Bíblico tanto de la iglesia como de las denominaciones.

La mayoría de los Cristianos entiende que cuando alguien obedece al evangelio (Rom. 6:17), el Señor lo añade a Su iglesia (Hch. 2:47), que es la única institución comprada con la sangre de Cristo (Hch. 20:28) de la que se habla en la Biblia. Esta es la "iglesia."

La Biblia habla a menudo de la Gran Apostasía (2 Tesal. 2:3-4; 2 Tim. 3:4). Esta se manifestó así misma en el Catolicismo Romano, del cual toda denominación en el mundo proviene hoy día (Apoc. 17:5). El error ciertamente engendra error.

La Biblia también habla del (y condena) sectarismo, partidismo, y la división, lo cual, si los hombres son honestos únicamente consigo mismos, en lo que el denominacionalismo realmente es, como cada término permanece contra la unidad de la Biblia basada en Efesios 4:4.

En Gálatas 5:19-21, el Espíritu Santo, a través de Su instrumento, Pablo, nombra, "pleitos, contiendas, disensiones" como siendo "obras de la carne," y advirtió a todos los hombres en todas partes de todos los tiempos que "los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios."

Tratando de considerar porque no hay Cristianos en cualquier denominación, consideremos tres puntos.

Primero, había división en Corinto. Exactamente seis años después de que la iglesia en Corinto fuera establecida, algunos de estos hermanos habían desarrollado un espíritu sectario. En 1 Cor. 1:11 Pablo le pidió a los hermanos en Cristo allí que se libraran a sí mismos de las contenciones.

El problema en el que estaba la iglesia en Corinto era el de que se habían convertido en "seguidores de un predicador," un problema moderno con muchos en las religiones del mundo. Apolos, un "elocuente" orador y "poderoso en las escrituras" (Hch. 18:24-25), fue mencionado. Algunos hermanos en Corinto preferían al apóstol Pedro, mientras que otros eran parciales a Pablo, quien era su "padre en el evangelio" (1 Cor. 3:3). Un cuarto grupo, aunque, rechazaba a los líderes humanos tenían solamente a Cristo (1 Cor. 1:12).

Los hermanos necesitan entender que el problema no era en gustarle escuchar a alguno de estos predicadores predicar. El verdadero problema de ellos era de que habían elevado a "su predicador" al nivel de Cristo. Debemos siempre seguirlo a El (Mat. 4:10).

Muchos de los hermanos en Corinto habían estado enumerados entre los mas viles de los pecadores, pero habían sido redimidos (1 Cor. 6:11).

Lo cual nos trae a nuestro segundo punto de consideración, ese del denominacionalismo moderno. La abrumadora mayoría de las denominaciones en el mundo hoy día se suscriben a la mayoría de las visiones de Juan Calvino, en particular a la falsa doctrina de la "fe sola" (que ellos son salvos al momento de creer, separados y aparte de una obediencia adicional, haciendo caso omiso de lo que Juan 3:5 pudiera decir).

Por tanto, aquellos en las denominaciones nunca han obedecido al evangelio. Se han engañado a sí mismos al creer una mentira (véase 2 Tesal. 2:11-12), y voluntariamente, por tanto, serán destruidos a la venida del Señor (2 Tesal. 1:7-9).

A nosotros siendo dada "la corona de la vida" es predicada sobre nosotros siendo "fieles hasta la muerte" (Apoc. 2:10). Aquellos que continúan en el error, aun aquellos que de algún modo rinden obediencia inicial al evangelio (Mat. 13:18-30), no entrarán al reino de Dios (Mat. 7:21).

Además de su fracaso en rendir obediencia Bíblica a Dios (véase Lucas 6:46) las denominaciones defienden la adoración a Dios según las tradiciones de los hombres, la cual es vana (Mat. 15:9).

Quizás el apogeo del sectarismo es el denominacionalismo, mientras cada una de estas organizaciones hechas por el hombre tienen varias cosas en común, no obstante difieren en muchos caminos. Los Cristianos, aún cuando, tienen la seguridad de las Escrituras de lo que cualquiera de las denominaciones pudiera declarar ser, tienen su recompensa colocada sobre ellos (Mat. 15:13).

Finalmente, los Cristianos del Nuevo Testamento deben ser cuidadosos no en hacer leyes hechas por el hombre para nuestros hermanos (como algunos buscaron hacerlo en Hechos 15:1-2). Cuando tal cosa sucede, un espíritu sectario se desarrollará y resultará en alguna otra cosa que no es el Cristianismo del Nuevo Testamento (Sal. 127:1).

Nuestra permanencia fiel a Dios depende en donde estamos caminando (1 Juan 1:5-7). Que sea el camino "estrecho y angosto" de Mat. 7:13-14 y basados únicamente en lo que las Escrituras revelan (Juan 17:17; 8:32; 12:48; 2 Tim. 3:15-16).

Un aporte de Jaime Restrepo

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