IGLESIA DE CRISTO

El Deber Cristiano Hacia Los Hermanos

Siendo bautizados en Cristo nos da el privilegio de ser hijos de Dios (Gál. 3:26-27). Esta relación también significa que tengo una relación con todos los demás que son hijos de Dios. Pablo sugiere algunas de las responsabilidades que tenemos hacia nuestros hermanos en Romanos 12:3-16.

Objetivo Pensante

Pablo primero nos amonesta, "Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno" (12:3).

El orgullo ha sido la caída de muchos hombres (Prov. 16:18). No hay lugar para el orgullo en el reino de los siervos (Mat. 20:2-28). "...sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes" (1 Ped. 5:5b).

Uso del Talento

Todos somos hijos en la misma familia. Pero el apóstol usa otra figura para describirnos. Todos somos miembros del mismo cuerpo.

"Porque de la manera que un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros. De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza; el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría" (12:4-8)

¡Cuan maravilloso es para nuestros cuerpos ser capaces de funcionar como ellos lo hacen! Cada miembro del cuerpo tiene su deber para cumplir, y cuando cada uno estátrabajando correctamente el cuerpo físico es ciertamente un organismo único. Pero lo mismo debería ser verdad del cuerpo espiritual. Está compuesto de diferentes miembros con diferentes talentos o habilidades. Quizás yo no pueda dirigir los himnos, pero puedo actuar en algún otro papel. Quizás usted no pueda enseñar públicamente, pero tiene el don de mostrar misericordia. ¿Deberíamos estar celosos de los talentos de los otros? ¡Ciertamente no! En lugar de esto, que cada uno use sus propios talentos a lo mejor de su habilidad y luego observe como el cuerpo crece y funciona.

Habiendo sido confiados con ciertos talentos o dones debemos recordar que Dios nos mantiene responsables por como los usemos o no los usemos. "Ahora bien, se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel" (1 Cor. 4:2). No nos olvidemos de las lecciones de la parábola de los talentos (Mat. 25:14-30).

Amor Honesto

"El amor sea sin fingimiento" es la siguiente exhortación de Pablo (12:9a). Cuan frustrante es un pretendido amor. El verdadero amor será "el amor nacido de corazón limpio, y de buena conciencia, y de fe no fingida" (1 Tim. 1:5). Jesús es el ejemplo del verdadero amor. "Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad" (1 Juan 3:18).

Aborrecer lo Malo

Un Cristiano debe ser ambos, amante y aborrecedor. Debemos, "Aborrecer lo malo, seguir lo bueno" (12:9b). David fue un aborrecedor de lo malo y aprendió a aborrecer de una meditación en la palabra de Dios (Sal. 119:104). Jesús es un aborrecedor de lo malo (Apoc. 2:6,15). Mientras aborrecemos lo malo, debemos "adherirnos" nosotros mismos a lo que es bueno. Claro está, esta acción nos implicará en determinar lo que es bueno y lo que es malo. Por esta razón Pablo escribió, "Examinadlo todo; retened lo bueno. Absteneos de toda especie de mal" (1 Tesal. 5:21-22).

Con Respecto A Los Demás

"Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros" (12:10). El amor fraternal es la insignia Cristiana del discipulado (Juan 13:35). El amor se manifiesta a símismo en bondad. Se manifestará a si mismo en "dar preferencia los unos a los otros." Debemos "considerar a los demás mejores que" nosotros mismos y no mirando por lo suyo propio, "sino cada cual también por lo de los otros" (Filip. 2:3-4).

Obrero Apremiante

En nuestras actividades no deberíamos ser "perezosos," sino "fervientes en espíritu, sirviendo al Señor" (Rom. 12:11). Dios no aceptará servicios de medio corazón. Podemos ser perezosos, inactivos, y retraídos. O, podemos estar llenos de actividad, fervorosos, y llenos de celo. ¿Cómo le sirve usted al Señor? "Bueno es mostrar celo en lo bueno siempre..." (Gá. 4:18a).

Felices En La Esperanza

Pablo dice que deberíamos estar "gozosos en la esperanza" (12:12a). Declara la razón de por qué podemos regocijarnos en la esperanza en el capítulo cinco y versículo dos. Tenemos esperanza a causa del plan de la gracia de Dios para redimirnos de nuestros pecados. Tenemos que reunir las condiciones para recibir esta bendición como también todas las bendiciones espirituales en Jesús. Y esa "esperanza no avergüenza" (Rom. 5:5).

Resistidor De La Tribulación

"Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución" (2 Tim. 3:12). Sabiendo este hecho, debemos ser "sufridos en la tribulación" (12:12b). Seremos probados. Los primeros Cristianos "sostuvieron gran combate de padecimientos," "con vituperios y tribulaciones fuisteis hechos espectáculo," y "el despojo de vuestros bienes sufristeis con gozo" (Heb. 10:32-34). Y sin embargo a estos se les dijo, "No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón; porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa" (Heb. 10:35-36).

Dedicados En La Oración

Otra responsabilidad que el Cristiano tiene es la de ser "constante en la oración" (12:12c). Colosenses 4:2 también exhorta, "Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias." Ciertamente debemos orar por "todos los santos" (Efe. 6:18). Tal intercesión continua ciertamente mostraránuestro interés en los miembros de nuestra familia.

Compartiendo Con El Necesitado

"Compartiendo para las necesidades de los santos" es también un deber que tenemos hacia los otros Cristianos (12:13a). Uno es impresionado con el espíritu benevolente de la temprana iglesia en el cuidado de sus necesitados (Hechos 2:44-45; 4:34-35). La palabra "compartiendo" contiene la idea de comunión. Si algún hermano tiene una necesidad en particular, entonces yo también tengo esa necesidad—compartir conjuntamente.

Ejercitado En La Hospitalidad

El hijo de Dios debe estar "practicando la hospitalidad" (12:13b). Lo tal no significa que exactamente tengamos a nuestros amigos en nuestras casas, sino que literalmente significa "amar a los extraños." Debo practicar esta hospitalidad "sin murmuraciones" (1 Ped. 4:9). Uno que abre su hogar a sus compañeros hermanos siempre se encontrará a sí mismo bendecido (comp. Heb. 13:2).

Perdonando Las Injurias

Habrá momentos cuando un Cristiano es abusado en alguna forma, y quizás sea de uno quien es supuesto ser un hijo de Dios. En ese caso, debemos "bendecid a los que os persiguen; bendecid y no maldigais" (12:14). Debemos orar por, amar, y hacer el bien a aquellos que son nuestros enemigos (Lucas 6:27-31). El apóstol Pablo es un ejemplo de tal carácter como lo escribió, "...nos maldicen, y bendecimos; padecemos persecución, la soportamos. Nos difaman, y rogamos" (1 Cor. 4:12-13).

Enterado De los Sentimientos De los Demás

En Romanos 12:15 se lee, "Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran." No hay lugar en la familia de Dios para los celos por el éxito de los demás. Y, no hay lugar en la familia de Dios para un espíritu de frialdad, o de no estar interesado por la tristeza de los otros. En vista de que somos un cuerpo, "De manera que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él, y si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan" (1 Cor. 12:26).

No Divisivo

Uno puede casi decir que la súplica de Jesús muriendo fue por la unidad de Sus seguidores (Juan 17:20-21). Por tanto, deberíamos ser "unánimes entre vosotros" (12:16a). Mientras esta unidad ciertamente incluirá unidad doctrinal, también implica estar "estar perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer" (1 Cor. 1:10). Incluye "teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa" (Filip. 2:2).

Sumiso

Finalmente, Pablo escribe, "No altivos, sino asociándoos con los humildes. No seáis sabios en vuestra propia opinión" (12:16b). Cuando esto viene a la familia de Dios, todos somos uno. "Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús" (Gál. 3:28). La presunción esta excluida (Prov. 3:7).

Conclusión

Mientras miremos esta lista de deberes, esforcemonos por colocar cada una de estas cualidades en nuestras vidas también como ayudar a desarrollarlas en las vidas de los demás. Esto sea "todo en la familia."

Un aporte de Jaime Restrepo

volver


IGLESIA DE CRISTO

Madrid 950, SANTIAGO - CHILE

Hosted by www.Geocities.ws

1