IGLESIA DE CRISTO
EL CORAZON QUE NECESITA CAMBIAR
Desafortunadamente, hay mucha gente que piensa que el corazón carnal experimenta un cambio en el proceso de la conversión. La Biblia, sin embargo, enseña algo diferente. El corazón carnal tiene que ver con el ser físico. El corazón de la Biblia — el hombre espiritual o el "hombre interior" (2 Cor. 4:16) — tiene que ver con el ser espiritual. ¡Los dos son realmente diferentes!
El corazón de la Biblia es mostrado en la Escritura por envolver la naturaleza intelectual, emocional y de la voluntad. Tal cosa no es verdad del corazón carnal y lo mismo es verdad de la creación animal. Este espíritu del hombre es el corazón que el Espíritu Santo opera en la conversión. Este es el corazón que necesita cambiar. La suerte es que su corazón físico es del todo correcto y si fuera a experimentar un cambio, podría ser fatal. Considere los siguientes atributos del corazón de la Biblia: Piensa (Prov. 23:7), medita (Sal. 19:14), razona (Marc. 2:6,8), entiende (Mat. 13:15), cree (Rom. 10:10), ama (Mat. 22:37), se duele (arrepiente) (Rom. 9:2); desea (anhela) (Rom. 9:1), propone (2 Cor. 9:7), obedece (Rom. 6:17), sirve (Deut. 10:12).
A la luz de los atributos anteriores, considere que el hombre no piensa, medita, ni razona sobre la ley del Señor. Ni entiende ni cree a la verdad. En su corazón no hay amor para con Dios ni se entristece piadosamente por el pecado. No tiene deseos, mucho menos algún propósito en su corazón para honrar a Dios. En consecuencia, no hay obediencia o servicio hacia Dios. ¡Este corazón necesita cambiar completamente! ¿Pero cómo es efectuado esto?
La Biblia enseña que el Espíritu Santo usa un instrumento, "la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios" (Efe. 6:17), por medio de la cual se lleva a cabo este cambio. Recuerde, esta palabra la cual es el evangelio (1 Ped. 1:25) es llamada "el poder de Dios para salvación" (Rom. 1:16). A más de esto, es un instrumento poderoso: "Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón" (Heb. 4:12). Absolutamente nada más puede ejecutarse a través del corazón del hombre. Nada puede cortar y penetrar el corazón más honda y completamente. Verdaderamente, el evangelio es un ¡instrumento poderoso!
Cuando el hombre piensa, medita, y razona sobre la Palabra, entiende y cree a la palabra. Este conocimiento y la fe trae amor en su corazón para con Dios y produce una tristeza piadosa por el pecado que dirige al arrepentimiento. Tiene ahora un deseo por las cosas espirituales y todo lo que "excede las grandiosas y preciosas promesas" de Dios. De esta manera es motivado y movido por el Espíritu a través de la Palabra — "obedece de corazón" (Rom. 6:17). Su corazón ha sido cambiado — el intelecto, las emociones, y la voluntad o el deseo. Nótese, este cambio es llevado a cabo por el Espíritu Santo cuando usa su instrumento, la palabra de Dios, sobre el espíritu (el corazón de la Biblia) del hombre.
Pablo es cuidadoso para decirnos que el hombre obedece en el proceso de la conversión, al hacer la transición de la vida vieja a la nueva: "Pero gracias a Dios, que aunque erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina a la cual fuisteis entregados; y libertados del pecado, vinisteis a ser siervos de la justicia" (Rom. 6:17-18). Nótese, ellos obedecieron a una forma de doctrina libertadora, en la cual los puntos cardinales son la muerte, sepultura y resurrección de nuestro Señor (1 Cor. 15:1-4). Pablo da una clara descripción de esta forma en la parte delantera de Romanos 6, cuando dijo: "Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva" (Rom. 6:4).
Un aporte de
Jaime RestrepoIGLESIA DE CRISTO
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