IGLESIA DE CRISTO

DIOS NOS HABLA POR SU HIJO

"Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo..." (Heb. 1:1-2). Debemos escucharle a El (Mat. 17-5). Las palabras habladas por Jesús son a menudo impresas en letras rojas. ¿Significa esto que las palabras en rojo son más importantes y son más obligatorias en nosotros que aquellas que están en negro? Algunos creen que esto es así, pero esto es contrario a la enseñanza de la Escritura.

Los cuatro evangelios contienen un registro de los "dichos" y "hechos" terrenales de Jesús (Hechos 1:1). Fueron escritos por Sus discípulos después de que El ascendió al Padre. No todos sus decires están registrados en los evangelios; un ejemplo puede ser encontrado en Hechos 20:35, donde Pablo cita un decir de Jesús que no se encuentra en ninguno de los evangelios. Juan específicamente dice que él seleccionó el material de un muy grande cuerpo de material (Juan 20:30-31). En consecuencia, no tenemos un registro completo de las palabras de Jesús, citadas de sus propios labios. Lo que tenemos es el testimonio de sus discípulos, quienes registraron lo que Dios nos dice "a través de Su Hijo."

Los apóstoles fueron testigos visuales y embajadores de Cristo. Como testigos, testificaron de las "señales" de su Deidad y su testimonio fue milagrosamente confirmado de que era verdad (Juan 20:30-31; Marcos 16:16-20; Hch. 2:21-22; 2 Ped. 1:16; Heb. 2:3-4). Un tiempo más tarde después de los apóstoles, el Señor se apareció a Saulo de Tarso para hacerle "testigo" y "ministro" (Hch. 26:16; 1 Cor. 15:8).

Los embajadores son los representantes oficiales de aquellos que los envían. Tienen una "misión" y un "mensaje." Como "embajadores de Cristo" tenían el "ministerio" y la "palabra" de la reconciliación (léase 2 Cor. 5:18-20). El mensaje era de que Dios "estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo (y todas las implicaciones del tema), no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados." La misión fue la proclamación de esta "palabra."

El Padre dio el mensaje a Jesús (Juan 7:26; 12:48-49), quien en su momento dio ese mensaje a Sus apóstoles (Juan 17:8,14). Después de Su resurrección ellos no tuvieron que confiar en sus memorias humanas y falibles, pero les fue "enseñado" y "recordado" por el Espíritu Santo todo lo que El les había enseñado (Juan 14:25-26; 16:13-14). Cuando escuchamos a los apóstoles, escuchamos las palabras de Cristo y del Padre (Comp. Mat. 10:40; Luc. 10.16; Juan 13:20). En consecuencia, las palabras de los apóstoles son tanto las palabras del Señor como aquellas impresas en tinta roja).

Un aporte de Jaime Restrepo

volver


IGLESIA DE CRISTO

Madrid 950, SANTIAGO - CHILE

Hosted by www.Geocities.ws

1