IGLESIA DE CRISTO

CONVICCION

La palabra "convencer" o "convicción" como se encuentran en algunas traducciones del Nuevo Testamento es usualmente traducida de dos palabras diferentes en el original. El original tiene el significado de convenciendo en el sentido de refutar a algo o alguien con el propósito de ponerlos en vergüenza (comp. Juan 8:46, "redarguye,"). Este es uno de los significados principales de nuestra palabra Española "convicción." Ejemplo: John Doe era convicto de felonía— fue refutado (o redargüido) con el propósito de causarle vergüenza.

Nuestro uso de la palabra "convicción" en otra forma: estar plena y firmemente convencido o persuadido y, por lo tanto, firme en una posición. "Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel," Pedro ordena, "que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo" (Hch. 2:36). "Ciertísimamente" transmite la idea de "convicción." Generalmente, muchos en el mundo y algunos en la iglesia ven el Cristianismo como un sistema de demostración o convicción. Tal lenguaje como, "no importa lo que usted crea," "no deberíamos hablar de lo correcto e incorrecto," "el predicador, no predica sobre eso - a algunos no les gusta eso," "no creemos en el razonamiento religioso," y "sólo predica el hombre, no el plan" son todos indicativos de la ausencia de convicción. Sin embargo, las Escrituras abundante e irrefutablemente promueven el pensamiento de la convicción (Hch. 2:42; 1 Cor. 15:58; 16:13; Efe. 5:10-11; 6:14; Filip. 1:17; Col. 2:6; 1 Tesal. 4:3; Judas 3; 2 Juan 9-11). Ahora cortamente examinemos algunas áreas en las que urgentemente necesitamos convicción:

 

Santidad de Vida

"Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios" (2 Cor. 7:1). Desesperadamente necesitamos estar plenamente persuadidos y tomar una posición consecuente en el asunto del vestir modesto (1 Tim. 2:9); en el habla (Efe. 5:4; 4:29), y sobre los lugares a donde vamos para "recrearnos." Necesitamos huir (evitar, escapar) del "baile" y la bebida social (Gál. 5:19-21; Prov. 23:31-32). Necesitamos más convicción en la clase de películas que vemos en los teatros y en la televisión, en lo que leemos, y en la clase de "música" que escuchamos.

 

Con Respecto a la Fe

Más y más, la filosofía del compromiso que está en el mundo y en el denominacionalismo está siendo encontrada entre el pueblo de Dios con respecto a la exactitud de la doctrina (comp. Judas 3; Filip. 1:17; Gál. 1:6-10; 2 Juan 9-11). Necesitamos miembros que insistan en que la verdad sea enseñada y seguida. Miembros que apoyen las manos de los predicadores fieles del evangelio a medida que ellos sin ninguna vergüenza declaran todo el consejo de Dios (Hch. 20:27). La demanda del "ablandamiento" y del "tono bajo" se está volviendo muy común en muchas "iglesias de Cristo." Hermanos, tales movimientos como la "unidad en la diversidad—están ganando mas popularidad de lo que algunos comprenden" básicamente a causa de la falta de necesidad de convicción para decididamente ˇpermanecer por la verdad!

 

Convicción Concerniente al Matrimonio

Los Cristianos necesitan convicción en la elección del compañero(a) correcto para que le ayude a ser fiel a Dios y asistir correctamente en la crianza de sus hijos (comp. 1 Ped. 3:7). Los padres necesitan convicción en el asunto de disciplinar a sus hijos (Efe. 6:4). Las esposas tienen la obligación moral, fuera de la convicción, de permanecer opuestas a las enseñanzas profanas e impías de los varios grupos de mujeres que buscan pervertir la enseñanza de Dios con respecto a la relación esposo/esposa (Efe. 5:22-33). Además, necesitamos mas convicción con respecto al divorcio y las segundas nupcias. Jesús enseñó que la única causa aceptable para que uno se divorcie de su compañera(o) y vuelva a casarse es el adulterio de parte de la repudiada (Mat. 5:32; 19:9). En vías de aumento, sin embargo, estamos siendo inundados con falsas doctrinas concernientes al divorcio y las segundas nupcias que, yo estoy persuadido, están siendo promulgadas a causa de la falta de convicción sobre la parte equivocada para firmemente permanecer en lo que enseña el Nuevo Testamento.

En conclusión, la transigencia en los asuntos doctrinales y morales es pecaminoso y desagrada al Dios a quien servimos. La transigencia y la concesión religiosa únicamente resulta en más transigencia. En consecuencia, Pablo enfáticamente escribió con respecto a los falsos maestros: "A los cuales ni por un momento accedimos a someternos, para que la verdad del evangelio permaneciese con vosotros" (Gál. 2:5). ˇHermanos, necesitamos mas convicción! (Gracias sean dadas a Dios por la convicción que los Cristianos y nosotros los predicadores tenemos).

Un aporte de Jaime Restrepo

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