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Sobre animales del bosque, hadas y brujas (El papel del cuento en la infancia) Búho terco |
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Introducción: Por medio de este pequeño trabajo, pretendo
brindar algunas pistas que sean de ayuda para poder deducir la importancia
de la adecuación de los cuentos infantiles (como marco simbólico) no sólo
a la edad de los niños sino también al género al que pertenecen. No es mi objetivo brindar una explicación
rigurosa desde el discurso psicoanalítico, ya que el trabajo está
dirigido a cualquier persona que trabaje con las ramas menores, sin
importar el tipo de formación que posea. Aún así, para aquellos que
sean técnicos en educación o psicología, al final del trabajo encontrarán
bibliografía base de consulta desde donde se pueden ampliar los conceptos
expresados. Primera
aproximación: ¿Alguna vez se pusieron a pensar por qué algunos cuentos infantiles perduran en el tiempo y otros no?... Si bien la literatura infantil es muy abundante, aún hoy se siguen leyendo los “clásicos” como cenicienta, Blancanieves, Pinocho, el patito feo, etc. ¿Alguna vez analizaron estos cuentos infantiles?... Si hacen la prueba verán que sus personajes no son tan tiernos: La bruja mala, la madrastra, el lobo feroz, Shere-Kan, etc. Mas allá de que algunos teóricos de la educación digan que los chicos de 9 y 10 años no gustan de los cuentos o de las historias de animales o personajes mezcla de animal y humano; ¿Han pasado alguna vez por la salida de un cine en el que se hayan proyectado películas, como por ejemplo, la de “El rey León”? ¿Se han percatado de que muchos de los nuevos dibujos animados justamente de otra manera y desde otra cultura (la japonesa) articulan desde otra forma cultural la misma temática? Ejemplo de ello son los Powers Rangers, Pókemon, Dragón Ball Z, Yu-gi- oh, Digi - mon, etc) ¿Y los adultos?...¿No utilizamos muchas veces a los niños como excusa para ver alguna de estas películas? Son cosas para ir pensando, ¿no? Algunos conceptos: En primer lugar quiero plantear la incapacidad de las teorías educativas en vigencia, para dar cuenta de estas cosas, en virtud de que su objetivo es dar cuenta de otras, como el proceso de desarrollo de la inteligencia.
Recordemos que para Piaget las
estructuras de la inteligencia se van construyendo una sobre las otras
(asimilación, acomodación, equilibración), sin importar en qué cultura
nos encontramos; para él la vivencia no es un factor importante, de igual
manera ocurre con los afectos. Desde la teoría constructivista clásica,
no se pueden explicar conceptos como fantasía, afecto, constitución de
ideales.
Si bien estamos a casi cien años del nacimiento del Psicoanálisis,
aún hoy mucha gente plantea la etapa de la niñez como un paraíso
angelical (recordemos que los ángeles no tienen sexualidad), negando
aspectos fundamentales que están sostenidos desde las distintas líneas
de trabajo en Psicoanálisis: Que la sexualidad no comienza en la
adolescencia; que existe una diferencia entre la sexualidad masculina y la
sexualidad femenina; Que la sexualidad
es un proceso de construcción desde el inicio de
la vida.
Una niñez sin sexualidad (¿?), y por supuesto, cuentos sin
sexualidad (¿?). Desde éste punto de partida es desde donde se sostiene
la no importancia de qué tipo de cuentos utilizamos como marcos simbólico,
utilizando frases como “El libro de la selva se adapta para varones y
mujeres”, “En el cuento no dice el sexo de los animales”, etc.;
planteos por demás insostenibles e ingenuos. “Angeles”, no seres
sexuados... respuestas confusas que confunden y no aclaran. Discursos sin
base empírica sustentable y que son ideológicos, de acuerdo al sistema
sociopolítico dominante que intenta borrar la diferencia( proponiendo
uniformidad en el lugar de la diferencia). A lo largo de su obra Freud plantea a la sexualidad humana constituyéndose en dos tiempos: Infancia y Adolescencia Hoy señalaríamos que en el primer tiempo del Edipo (infancia) se juega lo que se conoce como “Complejo de Edipo Positivo”, que son las mociones hostiles hacia el progenitor del mismo sexo y las mociones amorosas respecto del progenitor de sexo contrario. Entre este primer tiempo y el de la adolescencia, se encontraría un período de “latencia” (que nunca es tan “latente”) respecto a las mociones sexuales. En la adolescencia se pondría en juego el “Complejo de Edipo negativo”, que son las mociones amorosas ante el progenitor del mismo sexo y las mociones hostiles ante el progenitor del sexo contrario. ¿Qué se juega en el Edipo?... muchas cosas, como la constitución de los Ideales y la definición del género sexual. Todo esto determina el acceso a la cultura mediante la salida exogámica de una manera particular en cada individuo.
No hay que ser un profesional
para darse cuenta que el Edipo en el varón es distinto al de la mujer,
pues varían modelos de identificación (querer ser como) y objeto sexual
(querer tener a), de allí el dicho vulgar de “la nena es del papá, el
varón de la mamá”).
Estos procesos que viven los niños no pueden ser puestos en
palabras, por lo tanto se sitúan dentro del mundo imaginario. El mundo de
la fantasía permite expresar estos conflictos y sus soluciones. Es muy
común que en la clínica adolescente, los chicos y chicas utilizen los
cuentos (o las películas) para poder hablar de lo que les pasa; por lo
tanto podemos considerar que los mismos son expresión del mundo interno
infantil y adolescente. ¿Analizaron los cuentos infantiles desde esta perspectiva?
Más allá de que los personajes
de los cuentos infantiles expresen “objetos internos” del mundo
infantil, siempre se expresa la conflictiva edípica. Tenemos objetos de
amor y figuras de identificación, como así personajes que expresas los
deseos más siniestros. En los varones es muy común el tipo de cuento como “El libro de la selva” o “el Rey León”, en el cual determinadas figuran por medio de distintas escenas expresan las distintas mociones del niño, tanto las de amor como las hostiles, hasta que al final del cuento con la “muerte del padre” (imaginaria) el protagonista del cuento encuentra la salida exogámica y se habilita para ocupar su lugar como miembro de un determinado linaje.
En las niñas es muy común el
tipo de cuento con “hadas buenas” y madrastras o brujas terribles (en
virtud a la gran represión que debe sufrir la figura materna para poder
acceder a la femineidad). Normalmente la aparición de un “Príncipe
azul”, inscripto dentro del modelo paterno (fantaseado), permite la
salida exogámica. En todo cuento infantil los personajes ocupan distintos lugares psíquicos para la persona que los lee –o los escucha-. Dichos lugares son: Modelo, objeto, ayudante y rival. MODELO: Expresan el deseo de ser, el Ideal (Akela, Rey León –padre-) OBJETO: Expresan el deseo de poseer, el objeto de amor (Raksha, la mamá Leona). AYUDANTES: Expresan el placer por perder y aniquilar, al tomar al otro como un medio para un fin. (Baloo, Baghera, Kaa, Hermano gris). RIVAL: Expresan el deseo de tener y destruir (Shere-Kan, El tío del futuro Rey León). Estos lugares en los cuentos infantiles, son distintos para los niños y las niñas: En el varón Padre: Modelo/rival Madre: Objeto/(ideal) En la niña: Padre: Objeto/ideal Madre: Modelo/rival
En cualquier cuento infantil que perdure en el tiempo podemos
observar como se van construyendo estas posiciones a lo largo del relato,
siendo común traslada la posición hostil a otro sujeto, como por ejemplo
shere-kan. No debemos olvidarnos que cada personaje de los cuentos tiene
una sexualidad específica, desde la que ocupa uno de éstos lugares (no
son ángeles) y que la educación debe acompañar los procesos de
crecimiento y desarrollo del mundo de niños y adolescentes. La pregunta
del millón es:¿El Libro de la Selva, puede ser utilizado con niñas?...desde
la perspectiva de un solo sexo, el masculino, sí; desde una perspectiva
que acepta la diferencia de los sexos no...
Hasta aquí llegamos. Espero que este pequeño escrito sirva para
repensar sobre la utilización del libro de la selva como marco simbólico
tanto de varones como de mujeres. Bibliografía
consultada: Sigmund Freud, Obras completas –Ed. Amorrortu- 1905, Tres ensayos de teoría sexual 1908, El creador literario y el fantaseo 1910, Sobre un tipo especial de elección de objeto en el hombre 1924, El sepultamiento del Complejo de Edipo 1925, Algunas consecuencias de la diferencia anatómica entre los sexos 1931, Sobre la sexualidad femenina David
Maldavsky, Ed Amorrortu El complejo de Edipo positivo: constitución y transformaciones , 1980
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