¿Para qué educamos?

Lic. Carlos Alejandro Fossati

 

 

En una entrevista radial realizada por el periodista Pepe Eliaschev, a pocos días de tomar estado público en los medios masivos de comunicación, los casos de muertes por desnutrición en la provincia de Tucumán, el Director del Hospital de San Miguel de Tucumán (disculpen que no me acuerde su nombre), explicaba que uno de los problemas que tenían en el sector de pediatría del hospital, era poder explicarles a las madres los cuidados que debían tener con los niños desnutridos. El problema se centraba en las dificultades de comprensión que tenían estas mujeres. Ampliaba su explicación diciendo que estas mujeres, en general, manejaban un vocabulario de no más de 300 palabras y, como vivían semi-aisladas en el medio rural, no tenían muchas posibilidades de ampliar ese vocabulario con el tiempo. Sus visitas al hospital las realizaban cuando el problema de desnutrición de sus niños ya estaba agravado, por lo que la respuesta médico-hospitalaria era sumamente dificultosa. Además, el tratamiento quedaba a la buena de Dios cuando volvían a su hogar, ya que retornaban a una forma de vida plena de carencias que no garantizaba de ninguna manera que este problema no volviese a resurgir en el futuro.

Al comentar las dificultades de comprensión de estas mujeres (y hombres también, cuando acudían junto a las mujeres, cosa muy rara por cierto), el Dr. mencionaba que en muchos casos ellas mismas habían sido desnutridas en su niñez. Y que en algunos casos eran nietas, a su vez, de mujeres desnutridas. Es decir, ¡Tres generaciones desnutridas!

La desnutrición en las mujeres, la refería a dos momentos: al momento en que estas mujeres eran niñas, y al momento en que estuvieron embarazadas de sus hijos. En este último caso, la desnutrición de los hijos ya se venía produciendo desde el vientre materno desde antes de nacer. Y, por supuesto, mencionaba que muy rara vez acudían a los controles pre-parto o de control del embarazo.

Decía que estos problemas de comprensión eran parte de las consecuencias mismas de la desnutrición, muy especialmente en el período que va desde la gestación hasta los 3-5 años de edad. Este período es determinante en el crecimiento, ya que es durante el cual se desarrolla el pensamiento y, por ende, la capacidad de comprender y razonar. Es por esta misma razón que estas mujeres no habían terminado su escolaridad primaria o la habían finalizado con grandes dificultades.

A una pregunta del periodista, mencionó que no estaba el hospital en condiciones de realizar medicina preventiva por problemas presupuestarios, que ya ponían en dificultades el normal funcionamiento del mismo, ya que sufría carencias de insumos desde hacía ya bastante tiempo.

Por esto mismo, los casos de desnutrición detectados, lo eran al momento de llegar al hospital, ya sea derivados por asistentes sociales o por miembros de organizaciones no gubernamentales (Ongs). Y en algunos casos estos niños ya llegaban con lesiones severas e irremediables que les hipotecaban su futuro, cuando no la continuidad de la vida misma, como había sucedido en los casos de muertes que trascendieron en los medios. Y a este respecto, recordaba que esto no era nuevo, sino que recién ahora aparecían en los medios. Era como si los medios recién ahora se percataran de que esto sucediera, pero que para la gente de la provincia era algo conocido. 

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La entrevista fue más extensa, pero no creo haber olvidado algo fundamental mencionado en ella. Ya de por sí, lo citado aquí da mucha tela para cortar, como se dice popularmente.

Ya hace mucho tiempo que la Sociedad Argentina de Pediatría viene denunciando esta situación y las consecuencias irremediables que trae aparejada. Como así también ha mencionado el carácter de evitable de esta situación, de tomarse las medidas correctoras adecuadas por parte de la Salud Pública y de otros organismos estatales involucrados en el abordaje de esta problemática.

Haciendo un rápido repaso de algunos temas que me llegan a la mente, podría citar algunas obviedades y otras no tan obvias:

·         El problema NO es el Hambre, es la Alimentación. Todas las personas deben alimentarse cuatro (4) veces al día (desayuno, almuerzo, merienda y cena), para estar en buenas condiciones físicas y mentales de desarrollar su vida diaria. Esto es algo que todos aprendemos en la escuela primaria (EGB ahora), cuando hablamos sobre los alimentos y sus propiedades.

·         Si el problema es la alimentación, una condición de ella es la Continuidad: De allí el carácter fuertemente frustrante y agotador de las campañas asistencialistas de UN DÍA de recolección de alimentos para colaborar con tal o cual comedor popular que, con el correr de los días, deberá ponerse nuevamente en movimiento para recolectar alimentos. Sería más conveniente para todos los esfuerzos realizados, que las campañas buscasen apadrinar los comedores a través de asegurarles la provisión continuada de los insumos que necesitan, de manera planificada y ordenada, controlada y que asegure su transparente utilización.

·         El problema central se soluciona si se modifican las causas que le dieron origen: Si continua la falta de empleo y trabajo, si la distribución de la riqueza sigue siendo inequitativa, si los salarios continúan bajos, si continúa la corrupción de algunos funcionarios estatales y/o políticos, etc. continuarán las condiciones que dieron origen al problema y, obviamente, continuará el problema. No va a desaparecer por sí solo, salvo que esperemos a que los hambrientos se mueran de hambre y ese no es mi caso.

·         Es muy cómodo, para cualquiera que gobierne, que sean otros los que se hagan cargo del problema: Así, si las ONGs se hacen cargo de la situación porque los gobernantes no hacen nada (o hacen muy poco), pero sin protestar ni reclamar nada, (ni siquiera acompañar los reclamos de los directamente afectados) entonces, los gobiernos podrán desentenderse del problema sin ningún conflicto. Este es el punto crítico del tema de colaborar o no. ¿colaborar con quién? ¿de qué manera? ¿cómo? ¿a qué precio? ¿siendo 'funcionales' a quién? ¿cómo evitar ser 'idiotas útiles'?

·         Inevitablemente, cualquier tipo o forma de la protesta ES política (aunque NO es necesariamente partidaria): Entonces esto nos exige una definición en nuestra propia postura política personal, es decir, desde dónde miro el mundo y hacia dónde. Si decimos que queremos mejorar el mundo, esto quiere decir que NO estamos conformes con que sea como es. Y entonces hay que definir QUÉ queremos cambiar, porqué lo queremos cambiar, y qué queremos poner en lugar de lo que estaba antes.

·         Así, la definición política personal es el 'puente' que nos lleva de la protesta a la propuesta: ¿Porqué cambiar A por C y no por B? Esto es parte de la definición política personal. Desde donde estoy parado yo, como veo el mundo desde éste mi lugar, considero que es mejor C, y no B, la alternativa que nos favorece a todos, o a la mayoría.

Si la postura sólo favorece a unos pocos (entre los que me cuento, obviamente), entonces estoy defendiendo intereses solamente personales (o grupales, o corporativos, pero siempre minoritarios), pues entonces la mayoría podrá desentenderse de ellos, sin sentirse obligados a brindar ningún tipo de ayuda o colaboración. Así también debiera ser la postura de los que gobiernan en nombre de las mayorías.

·         Si hay propuesta, indefectiblemente, habrá discusión de propuestas: Porque es la única manera, racional y pacífica, democrática y ordenada, de llegar a un acuerdo para que se defina la propuesta definitiva a realizar o ejecutar. Porque toda propuesta es, además, discutible y mejorable. Esto lleva a las personas que piensan de forma similar o parecida a agruparse. Esto puede llevar (o no) a ser un partido político, o ser un movimiento de opinión (la diferencia está en si se busca gobernar o solamente convencer).

·         Es la protesta con propuestas la que promueve los cambios:  Porque se impone el interés de las mayorías sobre las minorías. (Sin avasallar, por supuesto, los derechos fundamentales que corresponden a todas las personas por el solo hecho de ser personas). Y a veces solo el camino de la protesta + propuesta es el que demuestra la masividad del apoyo a las acciones que se proponen (¿qué fueron si no las protestas del 19 y 20 de diciembre de 2001? Protesta: este tipo de país NO lo queremos. Propuesta: ¡que se vayan todos! Propuesta Imperfecta, por cierto, pero propuesta al fin de cuentas y, por eso mismo, discutible y mejorable).

·         Finalmente, esto nos lleva a negar toda posibilidad a la resignación o al conformismo: Ya que esto significaría que otros decidan por nosotros. Y si lo que otros deciden no nos convence, solo queda soportarlo. La Queja. Pero la queja sin propuesta no conduce a nada, ya que lo único que expresa la queja es un NO a esto, pero no dice SI a algo. Todos los que trabajamos alguna vez con adolescentes conocemos muy bien este tema de la queja. Es un proceso que permite saber en primer lugar lo que NO se quiere, para poder, en un paso posterior, llegar a saber qué SI se quiere. Pero exige dar todos los pasos y no quedarse a mitad de camino. En un adolescente es esperable que lo aprenda. En un adulto es esperable que de la queja, pase a realizar alguna propuesta o que esté bien predispuesto a escuchar alternativas. discutir y elegir. 

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¿Qué tiene todo esto que ver con un movimiento educativo?

Para los que aún no se dieron cuenta, tiene relación con el punto de ¿Para qué educamos? ¿Cuál es el sentido o el propósito de la educación que brindamos o decimos brindar?

El hecho educativo es un hecho político. Educamos para ¿la Resignación, la Protesta o la Propuesta?

¿En cuál de estos puntos está parado cada uno de nosotros con su propia postura personal?

Reflexionemos sobre las acciones que lleva a cabo cada uno, sobre nuestras propias prácticas. Sobre nuestras propias reflexiones ante la realidad que nos contiene. Sobre lo que le decimos a los otros y sobre lo que pensamos interiormente y no decimos.

 

La desnutrición es EVITABLE. Pero sus consecuencias son irremediables e iirreparables.

 

¿Cuál es la postura de cada uno ante esto? ¿Qué hacemos concretamente? ¿Hacemos algo?

 

Cada uno sabe las respuestas. Su respuesta, es su postura. Desde esa postura educa cada uno.

Acéptenla o cámbienla. Pero sepa cada uno cuál es la suya y porque es esa y no otra.

No hay peor postura que no tener ninguna postura.  Porque, en el fondo, es resignación, es soportar, es solo queja.

Y se supone que los scouts queremos dejar el mundo mejor que como lo encontramos ¿o no?

 

En todo caso, esta es MI postura. ¿Discutible y mejorable? ¡Claro que sí!.

Alejandro

([email protected])



[1] Para la Revista scout virtual "Apuntad Alto"

 

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